¿CUÁLES SON LAS CARENCIAS NUTRICIONALES EN NIÑOS MÁS ALARMANTES DEL
PLANETA?
El "hambre oculta" es la carencia de vitaminas y minerales esenciales en la dieta,
componentes que son esenciales para potenciar la inmunidad y un desarrollo
saludable. Las carencias de vitamina A, zinc, hierro y yodo son motivos de gran
preocupación para la salud pública. Unos 2000 millones de personas sufren de carencia
de yodo en todo el mundo y la carencia de vitamina A se asocia cada año a más de
medio millón de fallecimientos de niños menores de 5 años a escala mundial.
Las carencias de vitamina A, zinc, hierro y yodo son motivos de gran preocupación para
la salud pública. Unos 2000 millones de personas sufren de carencia de yodo en todo el
mundo y la carencia de vitamina A se asocia cada año a más de medio millón de
fallecimientos de niños menores de 5 años a escala mundial
CARENCIAS NUTRICIONALES MÁS PREVALENTES
Hierro. Según la OMS, cerca del 33 % de las mujeres en edad fértil y el 42% de los niños
sufren falta de hierro, que desemboca en la enfermedad conocida como anemia,
siendo uno de los desórdenes alimentarios más prevalentes en el mundo.
Vitamina A.
Yodo.
Vitamina D.
¿CUÁNTOS CARBOHIDRATOS DEBEN COMER LOS NIÑOS?
La mitad de las calorías que ingieren a lo largo de la jornada deberían provenir de los
hidratos de carbono. La energía que nos proporcionan los carbohidratos presentes en
las patatas, pastas, harina, legumbres, frutas y verduras son tan importantes que se
calcula que una dieta equilibrada contiene un 55% de hidratos de carbono, entre un 10
y un 15% de proteínas y un 33% de grasas. Dicho de otro modo, tanto los adultos como
los niños deberíamos tomar entre 4 y 6 raciones diarias de alimentos ricos en hidratos
de carbono.
En el caso concreto de los cereales y los niños, base de la pirámide de la alimentación,
hay que consumir todos los días y en cantidades mayores que otros.
¿CUÁNTA LECHE DEBEN BEBER DIARIAMENTE UN NIÑO?
Es un alimento básico dentro de una dieta variada y equilibrada. A partir del primer
cumpleaños se aconseja que el niño tome medio litro de leche (incluyendo los yogures
y el queso) como máximo. El exceso de lácteos puede impedir que tome otros
alimentos que también necesita para su desarrollo. Si toma pecho, se sigue dando a
demanda y ya no es necesario ofrecérselo antes de los sólidos.
Conviene sustituir los biberones por un vaso, para evitar dos problemas: que el niño
tome demasiada leche y que el bebé pueda llegar a provocarle caries.
Muchos bebés comienzan a tomar lácteos a partir de los 6 meses de vida. A partir del
año pueden seguir tomándolos mezclados con fruta, por ejemplo, para ir ampliando su
alimentación.
¿CÓMO ENSEÑAR A LOS NIÑOS A COMER SANO?
No se trata de obsesionarse con las cantidades, ni con el sistema con el que le
ofrecemos los nuevos alimentos a partir de los seis meses. Lo importante es que el
niño tenga una dieta variada, en cantidad suficiente y en un entorno agradable.
Seamos prácticos, empecemos con estos 4 hábitos saludables que mejorarán la salud
de tu hijo:
-Establecer horarios fijos para cada comida.
-Planear las comidas con antelación.
-Compartir al menos una comida familiar.
-Hacer las comidas más originales y apetecibles.
¿LOS NIÑOS PUEDEN LLEVAR UNA DIETA VEGETARIANA?
Los especialistas en nutrición infantil, como la Academia Americana de Pediatría,
aseguran que las dietas vegetarianas, lacto-vegetarianas (las que incluyen la leche) y
ovo-lacto-vegetarianas (las que permiten la leche y el huevo además de los vegetales)
cubren las necesidades de bebés, niños más mayores y adolescentes y promueven un
crecimiento normal siempre que estén bien diseñadas.
Lo importante es que los niños lleven una dieta variada y equilibrada, coma carne y
pescado o no.
Antes del primer año, los bebés deben recibir cantidades adecuadas de leche materna
o de fórmula y sus dietas contienen buenas fuentes de energía y nutrientes como
hierro, vitamina B12 y vitamina D, el crecimiento a lo largo de la infancia es normal.
Solo las dietas extremadamente restrictivas, como la frugívora o crudívora, se han
asociado con un deterioro en el crecimiento. Por tanto, no pueden recomendarse para
bebés o niños.
¿QUÉ LE OCURRE AL SER HUMANO CUANDO NO DUERME LO SUFICIENTE?
Si no se duerme lo suficiente, se acumula toda esa ansiedad. Además de acumular
estrés y ansiedad, no descansar las horas necesarias también afecta al estado de
ánimo y aumenta las posibilidades de sufrir depresión. Dormir poco debilita el sistema
inmunológico: las defensas bajan y nos volvemos más débiles.
Cuando dormimos menos de lo recomendado se perjudica la capacidad de
aprendizaje, memoria, estado de ánimo, tiempo de reacción. Puede provocar
inflamación, alucinaciones, aumento de la presión arterial y se vincula con la diabetes y
la obesidad.
La falta continua de sueño se ha asociado estrechamente con hipertensión, ataques
cardíacos y accidentes cerebrovasculares, obesidad, diabetes, depresión y ansiedad,
disminución de la función cerebral, pérdida de memoria, un sistema inmunitario más
debilitado, tasas de fertilidad más bajas y trastornos psiquiátricos.
No dormir una noche puede ocasionar pérdida del tejido cerebral, ya que, los niveles
de la sangre de las moléculas cerebrales aumentan, lo que puede desencadenar en un
daño cerebral grave.