Area Diseño Curricular
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PROYECTO:
“FORMACIÓN PARA LA GESTIÓN DEL PERSONAL DIRECTIVO DOCENTE DE LAS INSTITUCIONES Y CENTROS
EDUCATIVOS DE LOS 120 MUNICIPIOS NO CERTIFICADOS DEL DEPARTAMENTO DE ANTIOQUIA”
Con el fin de presentar una visión sistémica del proceso de diseño curricular del área
académica-pedagógica de la gestión educativa, se presentan, en este artículo, algunas
reflexiones sobre la teoría curricular, organizadas en tres capítulos: Primero, naturaleza,
concepciones y códigos curriculares. Segundo, enfoques curriculares. Tercero, proceso y
modelos de diseño curricular. Para ello se utilizan los aportes de diversos autores que tratan
el curriculum1 y algunos aspectos sobre la temática reseñados por Sonia Nelly López
Quintero en el módulo “Teorías y Diseños Curriculares de la Facultad de Educación de la
Fundación Universitaria Luis Amigó”2.
Cada capítulo, se presenta en forma puntual, con la intención de mostrar pistas que permitan
a los directivos docentes profundizar la reflexión sobre el currículum en sus comunidades
educativas e ir identificando acciones que posibiliten el mejoramiento del proceso de diseño
curricular. En la plataforma virtual se colocarán las referencias bibliográficas de los autores
que tratan con mayor propiedad la temática del currículo y de algunos de ellos se colocarán
documentos de profundización.
Se trata entonces, en cada capítulo, de mostrar posibles reflexiones a realizar con los
distintos actores de las comunidades educativas para ir estructurando el proceso educativo.
Reflexiones de todos y para todos los integrantes de la Institución o Centro Educativo. Usted,
señor directivo docente, es el líder de dicho proceso, lo cual significa que debe direccionar el
trabajo con todos los actores de la comunidad educativa. El diseño curricular no es una tarea
exclusiva del equipo directivo, es una tarea que necesita de la participación de todos los
actores de la comunidad educativa mediante la confrontación, el debate y los acuerdos
intersubjetivos, que han de permitir claridades y compromisos de todos con las acciones de
mejoramiento.
1
KEMMIS, Stephen; SACRISTÁN, Gimerno; STENHOUSE, Lawrence; LÓPEZ, Nelson Ernesto; MAGENDZO,
Abraham. DIAZ, Mario. LUNDGREN,
2
LÓPEZ QUINTERO, Sonia Nelly. Teorías y Diseños Curriculares. Medellín: Fundación Universitaria Luis Amigó,
Facultad de Educación. 2004. p. 221
1
CAPÍTULO 1. NATURALEZA, CONCEPCIONES Y CÓDIGOS CURRICULARES
Stephem Kemmis4 (1988), para dar cuenta de la naturaleza de la teoría del currículum se
basa en David Hamilton y María Gibbons (1980), quienes realizaron los primeros estudios
para dar cuenta de los primitivos usos del término. Ellos concluyeron que el origen del
término se remonta a las primeras décadas del Siglo XVII, año 1633, Universidad de
Glasgow. En esa universidad el concepto de currículum, desde una concepción técnica, se
incorporó al proceso de enseñanza-aprendizaje. Para ello tuvieron en cuenta dos de sus
connotaciones históricas: disciplina y “ratio studiorum”. Disciplina, para manifestar un orden
estructural y “ratio studiorum” para manifestar un esquema de estudios.
Si bien esos fueron los inicios del término currículum, una teoría más sistemática sobre el
mismo sólo empieza a organizarse en las primeras décadas del Siglo XX con las obras de F.
BOBBITT en 1918 y 19245. También se dice que las preocupaciones iniciales por el
concepto de currículum se dan ligadas al concepto de instrucción, primero en las teorías
educativas Inglesas y, posteriormente, en las teorías educativas Norteamericanas, referidas
a los planes y programas para la instrucción.
Currículo e instrucción, dice Sacristán, hay que entenderlos en interacción recíproca sin que
aún se haya superado el dualismo, pues uno y otro hacen referencia al proceso educativo
que se realiza en las aulas (KEMMIS, 1988, Pág.12).
José Contreras Domínguez (1990, Pág. 176 y SS) considera que “es preciso plantearse
cuatro grupos de interrogantes para acotar su significado: a) lo que se debe enseñar y los
estudiantes aprender, b) lo que se debiera enseñar y aprender y lo que realmente se
transmite y se asimila; c) no sólo los contenidos sino también las estrategias, métodos y
procesos de enseñanza, d) si objetivamos un currículum como una realidad estancada o
como algo que se delimita en el proceso de su desarrollo.
En nuestro país las teorías curriculares son objeto de reflexión sólo a partir de las últimas
décadas del siglo XX, muy en referencia con la renovación curricular y el movimiento
pedagógico de los años ochenta y con la expedición de la Ley General de Educación. En
3
Esta palabra en latín es entendida con el mismo significado de currículum.
4
KEMMIS, Stephen (1988). “La Naturaleza de la Teoría del Currículum”. En: Currículum: Más allá de la Teoría de
la Reproducción. Madrid: Morata. Pág.19-46.
5
BOBBITT, F. The Curriculum. Nueva York. Houghton, 1918.
___________. How To Make a curriculum. Boston: Houghton, 1924.
6
SACRISTÁN, José Gimeno y PÉREZ GÓMEZ, Angel I. “El currículum: ¿Los contenidos de la enseñanza o un
análisis de la práctica? En: Comprender y transformar la Enseñanza. Madrid: Morata. 1996. págs. 137-170.
2
nuestro departamento, por esos mismos años, el tratamiento del currículo se redujo a la
lectura de textos extranjeros que entraron al país con la llamada Tecnología Educativa.
Para dar cuenta de la historia del currículum es necesario identificar los métodos de la
enseñanza. Para ello Kemmis presenta los métodos de enseñanza de Broudy, quién parte
de la perspectiva filosófica y de las huellas que ella ha dejado al pensar lo educativo. Los
pensadores sobre la educación tenían ideas muy diferentes sobre ella, tal como lo sugieren
sus distintos métodos y sistemas educativos, pero todos ellos dieron visiones generales
respecto al papel que la educación cumplía en la sociedad. De ahí se derivaron las distintas
concepciones sobre la manera de estructurar un proceso educativo, de acuerdo con las
intenciones que con el se perseguían.
Los jesuitas daban trascendencia al desarrollo de personas cultas, capaces de mantener los
valores teológicos católicos frente al reto intelectual de la reforma.
Herbart, valoraba el desarrollo de personas mantenidas por su valor intelectual para utilizar
flexiblemente el saber.
Dadas las diferentes perspectivas sobre la educación se podía determinar lo que debía ser
enseñado y aprendido en las escuelas. Por ello la concepción educativa y curricular
cambiaba significativamente en las distintas épocas, así mismo, los modos de enseñar y de
aprender.
3
Definiciones del currículum.
Las primeras definiciones de currículum se dan en 1918. Franklin Bobbitt dice que currículo
es “aquella serie de cosas que los niños y los jóvenes deben hacer y experimentar a fin de
desarrollar habilidades que los capaciten para decidir asuntos de la vida adulta” 7. Esta
concepción proviene de la gran influencia que tiene la corriente positivista del conocimiento,
la cual se define como la era de la ciencia que exige particularidad y exactitud. El plan de
estudios consistía en “la serie de experiencias que debían tener los niños y los jóvenes a fin
de alcanzar aquellos objetivos”8. Mockus basado en Bobbitt expresa que el currículum se
concebía como “la racionalización de los procesos educativos a partir de la definición precisa
de las metas y de la programación detallada de las actividades escolares”.
Rule 1973, citado por Sacristán, realiza un estudio de las definiciones de currículo como
experiencia y dice que “el alumno obtenía en la escuela un conjunto de responsabilidades
para promover una serie de experiencias de aprendizaje proporcionadas consciente e
intencionalmente bajo la supervisión de la escuela, e ideadas y ejecutadas para lograr
determinados cambios en los alumnos, o bien experiencias que la escuela utilizaba con la
finalidad de alcanzar determinados objetivos”.
Harol Rugg (1927), habló de tres tareas esenciales en cuestiones de currículo: Determinar
los objetivos, seleccionar y organizar las actividades y los materiales de instrucción. Este
autor agrupa otras definiciones de currículo en las que resalta aspectos comunes, tales
como: los contenidos, los planes o propuestas, los objetivos, la herencia cultural, el cambio
de conducta, el programa, los aprendizajes o resultados y el conjunto de experiencias.
Schubert (1986), citado por Sacristán, señala que las acepciones de currículo en ocasiones
son parciales y contradictorias y se muestran sesgadas por algún planteamiento político,
científico, filosófico o cultural.
7
Tomado de: Materiales Educativos CINDE. Pág 2
8
MOCKUS, SIVICKAS. Antanas. (1987). Presupuestos filosóficos y epistemológicos del privilegio
del currículo. Conferencia. Documento multicopiado. Pág 134
9
SACRISTÁN J., Gimeno. (1995). El currículum: una reflexión sobre la práctica. Madrid:
Ediciones Morata. P15.
4
Si bien es cierto que alrededor de este concepto no existe una única definición que lo
abarque en su complejidad, también es cierto que “es difícil ordenar en un esquema y en un
único discurso coherente todas las funciones y formas que parcialmente adopta el currículum
según las tradiciones de cada sistema educativo, de cada nivel o modalidad escolar, de cada
orientación filosófica, social y pedagógica, pues son múltiples y contradictorias las
tradiciones que se han sucedido y se entremezclan en los fenómenos educativos. Lo anterior
implica que el currículum es una realidad abstracta que no está al margen del sistema
educativo en el que se desarrolla y para el que se diseña”.10
Otra de las perspectivas del currículum gira al rededor del concepto de sistema. La teoría
general de sistemas se remonta a 1937 con Bertalanffy, la presentación de sus postulados
se realizó en el seminario de Charles Morris de la Universidad de Chicago, sus
planteamientos, revolucionarios para la época, aparecieron después de la segunda guerra
mundial. Es así como el desarrollo tecnológico permitió pensar en complejos elementos en
interacción, es decir, en términos de sistemas, no sólo en la ciencia y la tecnología, sino en
todos los campos del conocimiento. Bertalanffy decía: “se está obligado a tratar con
complejos, totalidades o sistemas”.
Con base en la teoría de sistemas, autores como Gagné (1965), Beerson (1965), Feyereiser,
Fiorino y Nowak (1970) y Joice (1971), plantean los conceptos de currículo a partir de
modelos de sistemas en situaciones de enseñanza-aprendizaje. Más tarde, Saylor y
Alexander (1974), retoman en su definición de currículo el enfoque sistémico. Entienden
sistema como el conjunto de componentes en interacción y organización a fin de alcanzar
objetivos propuestos y currículo como un plan para proveer conjuntos de oportunidades de
aprendizaje para lograr metas y objetivos específicos relacionados para una población
identificable atendida por una unidad escolar.
El enfoque sistémico en el currículo permite una visión integral de la relación entre objetivos
y oportunidades de aprendizaje, esta es una ayuda para los planificadores educativos
establecer controles para el mejoramiento de la calidad, según ellos, porque se puede
comprobar el alcance de las metas por la presencia constante de la evaluación.
En esta misma dirección es interesante revisar los planteamientos de Shubert (1986) citado
por Sacristán. Él considera que el currículo debe ser visto como un campo de investigación y
de práctica que mantiene interdependencia con otros campos de la educación, con otros
sistemas. Puede pensarse entonces en una perspectiva ecológica curricular, en la cual cada
uno de sus componentes está estrechamente relacionado con los demás.
La comprensión del currículum como sistema permite tener una mirada holística de la
realidad educativa más allá de quedarse en una perspectiva simplista e unilateral que impide
hacer un análisis con profundidad del hecho educativo. En esta dirección King (1986) habla
10
SACRISTÁN, J. Gimeno. (1995). Op. Cit., pág 16.
5
de los contextos en los cuales hace presencia el currículum, estos son: el aula, el social-
personal, el histórico escolar y el político.
Sacristán (1995), ilustra con amplitud ocho subsistemas o ámbitos relacionados con el
currículum, los cuales se retoman del autor con el fin de que los equipos directivos los
analicen y los pongan en discusión en sus comunidades educativas.
La importancia de estos dos primeros subsistemas pone de manifiesto muy claramente las
razones para entender este campo como un terreno político y no meramente pedagógico y
cultural. Desde la esfera de actuación política de los directivos docentes necesitan ser
concientes del contexto político de la educación, por tanto no pueden sustraerse a su
comprensión y “toma de decisiones para el bien común de las comunidades educativas”.
Esta podría ser una de las concepciones de la política para los equipos directivos.
3 “La ordenación del sistema educativo: la propia estructura de niveles, ciclos educativos,
modalidades o especialidades paralelas, ordenan el sistema educativo marcando en líneas
generales de forma muy precisa los caminos de progresión de los alumnos por el mismo.
Regulan las entradas, tránsito y salidas del sistema, en general sirviéndose de la ordenación
del currículum, y expresan a través del mismo las finalidades concretas en cada tramo de
escolaridad. La distribución de la cultura entre distintos grupos sociales se lleva a cabo, en
buena medida, a base de diferenciar los currícula de cada ciclo, nivel o especialidad del
6
sistema. Es uno de los caminos de intervención o parcela práctica en manos de la estructura
político-administrativa que rige el sistema”.
Este es otro reto para los directivos docentes, o construyen con sus comunidades los
diseños curriculares o permiten que las editoriales se los impongan a partir de los medios
impresos, y aún virtuales, que les ofrecen para hacer los procesos educativos. Los medios
educativos son eso, medios para la acción educativa, pero no tienen ningún sentido alejados
de los contextos y de las verdaderas necesidades educativas de los actores de las
comunidades específicas.
5 “El subsistema de los ámbitos de creación cultural, científico, práctico..., entre otros, en la
medida que el currículum es una selección de cultura, los fenómenos que afectan a las
instancias de creación y difusión del saber tienen una incidencia en la selección curricular.
Se trata de una influencia que se ejerce más o menos directamente, con más o menos
rapidez y eficacia, y que se reparte de modo desigual entre diversos colectivos académicos y
culturales”.
7
especialistas relacionados con esa actividad, investigadores y expertos en diversas
especialidades y temas de educación,...crean lenguajes, tradiciones, producen
conceptualizaciones, sistematizan información y conocimiento sobre la realidad educativa,
proponen modelos de entenderla, sugieren esquemas de ordenar la práctica relacionados
con el currículum, que tiene cierta importancia en la construcción de la misma, incidiendo en
la política, en la administración, en los profesores, etc. Se crea, decíamos, un lenguaje y
conocimiento especializado que actúa de código modelador, o al menos de racionalización y
legitimación, de la experiencia cultural a transmitir a través del currículum y de las formas de
realizar dicha función”.
Es obvio que el currículum hace referencia a la interacción e intercambios entre los actores
de las comunidades educativas, que se expresan en prácticas de enseñanza-aprendizaje
con enfoques metodológicos diversos, por intermedio de tareas académicas determinadas,
configurando una forma concreta de desempeño profesional del docente, del directivo
docente y de los estudiantes.
Naturalmente, dice el autor, que “a través de todos estos subsistemas y en cada uno de ellos
se expresan determinaciones sociales más amplias, allí el currículum es un teatro de
8
operaciones múltiples, de fuerzas y determinaciones diversas, al tiempo que él también, en
alguna medida, puede convertirse en determinador de las demás fuerzas que actúan al
interior de las comunidades educativas. Si el sistema escolar mantiene particulares
dependencias e interacciones con el sistema social en el que surge, no podía ocurrirle lo
contrario al contenido fundamental de la escolarización”.
Subsistema de
Participación social
y control
Subsistema de
Subsistema político Especialistas y de
administrativo investigación
SUBSISTEMA
PRÁCTICO
Subsistema PEDAGÓGICO Subsistema de
de Producción de
innovación medios
Ordenación Subsistema de
Sistema creación de
educativo contenidos
9
Tomado de SACRISTÁN J Gimeno. (1995). [Link]., pág 26.
A modo de referencia se presentan un conjunto de definiciones 11 que pueden ilustrar,
en parte, el cúmulo de acepciones que tiene el currículum.
Caswell y Campbell (1935): “Conjunto de experiencias que los alumnos llevan a cabo bajo la
orientación de la escuela”
Stenhouse (1981): “El currículo es una tentativa para comunicar los principios y rasgos
esenciales de un propósito educativo, de forma tal que permanezca abierto a discusión
crítica y pueda ser trasladado efectivamente a la práctica”.
Zabalza (1987): “Es el conjunto de supuestos de partida, de las metas que se desea lograr y
los pasos que se dan para alcanzarlas: El conjunto de conocimientos, habilidades, actitudes
que se considera importante trabajar en la escuela...”
Coll (1987): “Entendemos por currículo el proyecto que preside las actividades educativas
escolares, precisa sus intenciones y proporciona guías de acción adecuadas y útiles para los
profesores que tienen la responsabilidad directa de su ejecución”.
Gil y López (1999): “El currículo es un escenario de negociación cultural entre sentidos,
búsquedas, prácticas, contenidos, recursos, de la comunidad educativa, para la
configuración de proyectos significativos pedagógica, social y epistemológicamente”12
11
Algunas definiciones de currículo. Tomado de Materiales Educativos CINDE, pág 4-5.
12
GIL, Piedad y LÓPEZ, Sonia. (1999). La formación investigativa de los participantes en los programas de
especialización de la Facultad de Educación de la FUNLAM. Trabajo de Grado. Medellín.
10
Grundy (1987): “El currículum, no es un concepto, sino una construcción cultural. Esto es, no
se trata de un concepto abstracto que tenga algún tipo de existencia fuera y previamente a la
experiencia humana. Más bien es un modo de organizar una serie de prácticas educativas”.
Heubner (1983): “El currículum es la forma de acceder al conocimiento, no pudiendo agotar
su significado en algo estático, sino a través de las condiciones en que se realizad y se
convierte en una forma particular de ponerse en contacto con la cultura”.
Lundgren (1981): “El currículum es lo que tiene detrás toda educación, transformando las
metas básicas de la misma en estrategias de enseñanza. Tratarlo como algo dado o una
realidad objetiva y no como un proceso en el que podemos realizar cortes transversales y ver
cómo está configurado en un momento dado”.
Young (1980): “El currículum es el mecanismo a través del cual el conocimiento se distribuye
socialmente. Con ello la naturaleza del saber impartido por la escuela se sitúa como uno de
los problemas centrales a plantear y discutir”.
Whitty (1985): “El currículum es una invención social que refleja elecciones sociales
conscientes e inconscientes, concordantes con los valores y creencias de los grupos
dominantes en la sociedad”.
Apple (1986): “Hace referencia a un enfoque puramente economicista para comprender el
poder reproductor de la educación, explica cómo los resultados de la escuela son creados
también por ella misma, en tanto que es una instancia de mediación cultural”.
Bernstein (1980): “El currículum define lo que se considera el conocimiento válido, las formas
pedagógicas, lo que se pondera como la transmisión válida del mismo, y la evaluación define
lo que se toma como realización válida de dicho conocimiento”.
Walker (1973): “Los fenómenos curriculares incluyen todas aquellas actividades e iniciativas
a través de las que el currículum es planificado, creado, adoptado, presentado,
experimentado, criticado, atacado, defendido y evaluado, así como todos aquellos objetos
materiales que lo configuran, como son lo libros de texto, los aparatos y equipos, los planes y
guías del profesor”.
González (1999): “A través del currículo se registra el trayecto del hombre por la cultura y se
genera un proyecto de vida, es el pasado volcado en el presente del acto educativo para
posibilitar futuros. Es la tensión entre los problemas del mundo de la vida y la formación que
facilita el mundo de la escuela para las personas que lo habitan”.
Llinás (2003): “En el currículo escolar, además de enseñarles a los pequeños materias como
geografía o matemática, hay que brindarles la posibilidad de entender cómo funciona el
mundo y cómo relacionarse con él en forma inteligente, aterrizando conceptos”.
Son tantas las concepciones y definiciones que existen sobre el currículum que en última
instancia habría que aceptar que el está en íntima relación con las concepciones sobre la
educación, sobre el ser humano, sobre la sociedad y sobre la cultura, en un contexto socio-
cultural determinado. Esa es la tarea para los equipos directivos necesitan realizar para dar
cuenta de la coherencia que debe darse entre todas estas concepciones.
11
Lundgren Ulf P. (1992)13 Establece en cinco períodos la historia de la pedagogía y a partir de
ellos estructura los códigos curriculares, esta es otra forma de tipificar las concepciones
curriculares. Los cinco períodos de la pedagogía, según este autor son:
El primer período incorpora desarrollos desde la cultura griega clásica hasta el siglo XIX
y se puede denominar período de formación. Las ideas sobre educación y los textos
pedagógicos se formaron durante este período por el estrato social dominante de la
sociedad.
El segundo período alcanza desde el establecimiento del sistema escolar obligatorio
hasta la iniciación de este siglo, período en que la educación comienza a relacionarse con la
producción industrializada. Este es el período de la educación de masas.
El tercer período se extiende desde comienzos de siglo hasta la Segunda Guerra Mundial
y se denomina período pragmático.
El cuarto período, el período de expansión, alcanza desde el final de la Segunda Guerra
Mundial hasta el principio de la década de 1970.
El quinto período comprende desde el comienzo de la década de 1970 hasta la
actualidad y se caracteriza por un freno de la expansión educativa; lo denomina el período
de la revocación.
Con base en dichos períodos se han establecido cinco códigos curriculares, quienes deseen
profundizar en ellos pueden hacerlo en el texto de LUNDGREN referenciado en el píe de
página.
13
LUNDGREN. Ulf P. (1992). Teoría del currículum y escolarización. Madrid: Ediciones Morata. Pág. 34.
12
Para complementar los distintos aspectos con los que se ha asociado el currículum se
presenta el siguiente esquema
Función
Agentes social Tarea
pedagógica
educativos
Contexto Plan de
s estudios
Fines Procesos de
enseñanza
Currícul Procesos de
Políticas o aprendizaje
Actividades
Procesos escolares
Contenidos
programáticos
Proyectos
Áreas y
Métodos
asignatura
s Recurso
s
13
Para complementar la información, también se presentan las diferentes concepciones del
currículum según las ciencias humanas.
15
CAPÍTULO 2 ENFOQUES CURRICULARES
Recordemos que durante varias décadas, el MEN mantuvo el poder centralizado sobre el
currículo escolar. Ahora, la responsabilidad sobre él es compartida con la comunidad
educativa. Sin embargo, la formación teórica, el entrenamiento en la estructuración y el
diseño curricular, fundamentado en procesos de aprendizaje y en proyectos pedagógicos o
culturales, debe ser asumida por la comunidad educativa.
Hoy en día es importante conocer referentes sobre los enfoques curriculares para realizar las
adecuaciones o adaptaciones curriculares exigidas por las demandas de una educación y
evaluación por competencias. La nueva exigencia, surgida en parte por autonomía escolar y
por la descentralización del currículo, demanda un nuevo enfoque curricular que supere los
existentes hasta hoy: enfoque académico, de eficiencia social, centrado en el estudiante y de
reconstrucción social. Estos enfoques se quedan cortos con respecto al nuevo paradigma
educativo, propuesto en la Ley General de Educación, y con respecto a los nuevos
desarrollos socio-culturales.
Las clasificaciones sobre los enfoques curriculares son muchas, en este artículo se presenta
la clasificación de acuerdo con Abraham Magendzo y Donoso (1992), así:
Este enfoque está sustentado en la visión racional y empírica de la ciencia que predominó en
los inicios de la edad moderna, es el fundamento de la llamada educación tradicional y mal
llamada pedagogía tradicional. Al respecto Humberto Quiceno al hacer la crítica a este
diseño expresa: “La pedagogía es una reflexión permanente sobre el acto educativo por ello
nunca podrá ser tradicional”, la que es la tradicional es la forma como se impartió la
educación en esos tiempos. Este enfoque se soporta en el conocimiento (hoy diríamos
información) que supuestamente está contenido en las disciplinas o en las áreas
académicas. Por ello la evaluación que utiliza es la cuantitativa que busca medir la
asimilación del contenido por parte del estudiante (asumida la información que recuerde el
estudiante como si fuera conocimiento), para ello se utilizan test estandarizados o test con
16
referencia a criterios, pruebas orales o escritas y realización de trabajos para calificar la
memorización de los contenidos de la asignatura. También hace uso de la medición del
coeficiente de inteligencia (C.l.) basado en las teorías de Hagen y Thorndike.
El enfoque de la eficiencia social considera que el currículo debe ser desarrollado de una
manera científica y que es un instrumento para satisfacer las necesidades de los clientes: la
sociedad. Por tanto, los diseñadores del currículo tienen su óptica en la preparación del
educando para que tenga una vida de adulto significativa dentro de la sociedad. El
comportamiento humano es asumido de maneta conductista como un estimulo- respuesta.
Se planean experiencias de aprendizaje que de una manera directa y predecible conducen a
las respuestas deseadas. Esto quiere decir, que existen objetivos terminales (Tyler) para el
currículo y un control minucioso de las respuestas de los educandos en las experiencias de
aprendizaje.
El diseño del currículo en este enfoque es el llamado diseño instruccional, utilizado en las
décadas del 60 y el 70, bajo el modelo de la tecnología educativa. En lo posible se precisan
los objetivos que se esperan que los educandos logren como resultado del proceso
educativo en términos de conductas observables. Este diseño tiene una secuencia lineal,
así: formulación de objetivos de acuerdo con los contenidos, identificación de habilidades de
ingreso (conducta de entrada), selección de recursos, metodología y evaluación del
rendimiento.
El enfoque del currículo centrado en el estudiante focaliza los intereses directamente sobre
el educando y crea un currículo basado en su naturaleza innata. No parte ni de las
necesidades del cliente, la sociedad, ni de las disciplinas académicas, sino de los intereses
del educando. Este es un sujeto capaz de su propio crecimiento evolutivo De aquí surgen los
fines y medios para el currículo. El epicentro del diseño está en el crecimiento de los
17
estudiantes. La educación se convierte en un proceso que puede extraer las capacidades
innatas del educando facilitando su crecimiento natural. El aprendizaje es una función de la
interacción entre el sujeto y su medio ambiente. Como cada educando es único, se supone
que cada aprendizaje también es único. El currículo se desarrolla a través de contextos,
medio ambiente o unidades de trabajo que el diseñador del currículo debe crear
cuidadosamente para que los educandos puedan aprender por sí mismos al interactuar con
otros estudiantes, docentes y objetos.
El diseño del currículo se basa en los intereses de los estudiantes, en las diferencias
individuales y debe procurar su formación integral. El docente ofrece contextos de
aprendizaje al estudiante, donde éste explora, descubre e investiga. La organización para el
aprendizaje es responsabilidad de los estudiantes. La planificación se realiza a lo largo de
todo el proceso de aprendizaje y hay una atención personalizada al estudiante.
En este enfoque el diseño del currículo se elabora en torno a un problema del entorno o
sea una necesidad no satisfecha que produce conflictos entre las personas. Se realiza el
diagnóstico de necesidades de los estudiantes para determinar los problemas de
aprendizaje y se los presenta a los estudiantes en el aula. El educando es un sujeto de
aprendizaje, creador y hacedor de significados, capaz de transformar la sociedad y de
solucionar problemas. El currículo es muy flexible, abierto y con posibilidades de ser
modificado. Al docente le interesa el proceso acercando los problemas a las situaciones
18
reales que viven los estudiantes en su familia, barrio o región.
Esta concepción está fundamentada en la visión cultural del mundo y la sociedad. Está
influenciada por un fuerte componente político de la educación traído de las concepciones
libertarias y marxistas del siglo pasado y principios de éste. Al centrarse en la particularidad
cultural y política puede caer fácilmente en un mesianismo social-político donde la educación
se instrumentaliza para los fines de la reconstrucción social. Aunque dio origen a la
pedagogía problémica y en la Ley General se rescata la cultura como contexto de la
educación, en América Latina se viene impulsando con gran dinamismo.
19
realizada por la teoría de sistemas del déficit tecnológico (Lunmham) en la pedagogía para
consolidar la disciplina y la teoría ha sido resuelta por los aportes de Sarramona (1990). Con
base en los criterios epistemológicos de la tecnología (Bunge) de: racionalidad,
sistematismo, planificación, claridad de metas, control, eficacia y optimización, se propone la
posibilidad de la tecnología aplicada a la educación y sustentada por la teoría del currículo
para la educación formal. Por lo tanto el diseño, ejecución, evaluación, retroalimentación,
toma de decisiones y la formación de la comunidad investigadora, ahora disponen de un
potente legado teórico y tecnológico para avanzar en el desarrollo pedagógico y curricular.
La evaluación que se usa es la sistémica orientada a evaluar el contexto o entorno, los
procesos pedagógicos, de formación integral del estudiante, administrativos u
organizacionales y el propio currículo.
De acuerdo con Gimeno (1094: 20) el currículo se asume como " el proyecto selectivo de
cultura, cultural, social, política y administrativamente condicionado, que rellena la actividad
escolar, y que se hace realidad dentro de las condiciones de la escuela tal y como se halla
configurada. Al asumirse el currículo como cultura de la escuela hay que tener en cuenta
desde el punto de vista del aprendizaje, los contenidos y la organización de éstos en el
proyecto escolar; las condiciones institucionales, es decir la política curricular, la estructura y
la cultura institucional, la selección cultural o sea aquellos significados, valores, de la cultura
que se desean organizar, transmitir o recrear en la institución y las concepciones curriculares
que adopta la institución para racionalizar el campo teórico práctico del currículo".
La concepción procesual, sin olvidar el currículo como proyecto cultural, sugiere su utilidad
para la renovación pedagógica y para clarificar el fundamento personal de la educación "un
currículo, si es valioso, a través de materiales y criterios para llevar a cabo la enseñanza,
expresa toda la visión de lo que es el conocimiento y una concepción del proceso de la
educación (1987: 41).
20
2.7 CURRÍCULO ALTERNATIVO
21
serie de prácticas educativas” (Grundy, 1987), es decir, de estructurar una propuesta y un
proceso educativo y de efectivamente poderlo formular, ejecutar y evaluar.
Desde este enfoque, el currículo, dicen varios autores, puede entenderse como “proceso,
hipótesis de trabajo y reflexión sobre la práctica” 14, que permite orientar y reorientar
constantemente la formación y el desarrollo humano de una persona y por tanto de una
comunidad a lo largo de un período histórico-social y cultural determinado. Si el currículo da
estructura a una propuesta educativa, esta no surge en abstracto, surge de la red de
relaciones que se establecen entre las concepciones sobre la sociedad, el ser humano y la
cultura; entre las concepciones sobre la educación, la pedagogía y la didáctica; entre las
necesidades sociales, los intereses de los actores del proceso educativo y las expectativas
de desarrollo que ofrecen los contextos socio-culturales; entre los propósitos de formación y
desarrollo humano integral y los contenidos de la cultura (seleccionados, organizados y
distribuidos conscientemente); entre los procesos metodológicos, los medios y las
mediaciones a utilizar y las formas de organización de los participantes; entre los propósitos
de formación y las competencias15 integrales a alcanzar y evaluar.
Como puede verse “la estructura curricular de un programa es en cierta forma la columna
vertebral de los procesos formativos, pues de ella depende la orientación hacia la
organización de los conocimientos y prácticas seleccionadas que implica la formación” 16.
Desde el punto de vista de los propósitos de formación y de las competencias a adquirir o a
desarrollar en un programa académico, una estructura curricular se entiende como las
relaciones entre los propósitos a alcanzar; la selección, organización y distribución de los
contenidos de la cultura pertinentes y las dinámicas y experiencias formativas identificadas, a
partir de las cuales se desarrollan los planes de estudio. Es decir que la estructura curricular
establece los límites y controles, posibilidades y opciones, del proceso formativo de los
estudiantes.
Con este diseño se pretende potenciar las capacidades naturales de los seres humanos, el
pensar, el sentir, el actuar y el trascender. Potenciación que permite la formación y desarrollo
de competencias integrales: el saber ser, el saber conocer, el saber hacer y el saber
trascender. En otras palabras, valores, conocimientos, habilidades y destrezas para
transformarse a sí mismo, ayudar a la transformación social y cultural.
Los anteriores enfoques, expuestos en forma puntual, permiten comprender que existen
diversas estructuras curriculares de acuerdo con los componentes que se identifiquen y los
énfasis que, en uno o en varios de ellos, se hagan al formular la propuesta educativa.
Recordemos que uno de los componentes de la estructura curricular de un proceso
educativo son los contenidos de la cultura, pertinentes para alcanzar los propósitos de
formación de la propuesta educativa. Dichos contenidos necesitan ser seleccionados,
organizados y distribuidos en el tiempo de duración del proceso de formación de los
estudiantes, pero dichos contenidos se relacionan con los demás componentes de la
14
STENHOUSE, Lawrence y KEMMIS, Stephen, entre otros.
15
Las competencias se conciben como desempeños integrales de las personas en contextos
socioculturales determinados y frente a situaciones específicas. Están conformadas por valores,
actitudes, conocimientos, habilidades y destrezas que generan capacidades para la acción y que
implican demostraciones o desempeños con suficiencia. Ver al respecto: Maldonado García, Miguel
Angel. Las competencias una opción de vida. Bogotá: Ecoe ediciones. 2002 y Villada Osorio, Diego.
Competencias aplicadas a la docencia. Bogotá: Documento memorias Seminario sobre Desarrollo del
Pensamiento. 2003.
16
DÍAZ, Mario. Flexibilidad en la Educación Superior. Bogotá: ICFES. 2002 Páginas 68 y 69.
22
propuesta educativa y con distintas etapas o procesos que en ella se siguen, por tanto el
currículo no se reduce a un sólo componente, a los contenidos. Por ello, el diseño curricular,
además de los componentes del proceso educativo, también tiene que ver con las etapas de
planeación, ejecución, control y evaluación del proceso educativo. En este sentido la
estructura y diseño curricular, al establecer relaciones entre los componentes de un proceso
educativo, tienen que ver con:
La identificación de los propósitos de formación, acordes con un diagnóstico de
necesidades, intereses y expectativas de los actores de una determinada comunidad
educativa, y con una filosofía institucional.
La selección, organización y distribución consciente, de los contenidos de la cultura; que
siendo pertinentes con los propósitos de formación, podrán generar las competencias
integrales que se desean alcanzar en los egresados de un determinado programa
académico.
La identificación de principios pedagógicos y estrategias didácticas para desarrollar
actividades que permitan alcanzar los propósitos de formación.
La selección de medios, técnicos y tecnológicos, que demandan las actividades a
desarrollar, para realizar las mediaciones que permitan el tratamiento de los contenidos y
la obtención de los propósitos de formación.
La identificación de criterios, técnicas y procedimientos para evaluar los objetivos
derivados de los propósitos de formación, es decir, los logros y competencias a adquirir.
En este artículo no se trata de presentar una manera única de realizar el proceso de diseño
curricular, se trata de presentar reflexiones que permitan a las comunidades educativas
asumir el camino que consideren más conveniente. Para ello es necesario partir de las
relaciones que se establecen entre educación, sociedad, cultura, ser humano, pedagogía,
didáctica y currículo. Veamos dichas relaciones:
Como puede verse la educación es un proceso complejo, por tanto, también son complejas
las interrelaciones que establece con la sociedad, la cultura, la pedagogía, la didáctica y el
currículo. Si bien la educación constituye el qué y el para qué de la reflexión y práctica de la
estructuración de un proyecto educativo, teoría de la teoría educativa, está no se da alejada
de los seres humanos que se educan en un contexto social y en una cultura determinada;
También, si la pedagogía, como varios autores lo han dicho, constituye el saber sobre la
reflexión del proceso educativo y el saber sobre el cómo alcanzar los fines del mismo, ella no
se da alejada del qué y del para qué del proceso educativo, teoría educativa, o de las
relaciones que el proceso educativo establece con un ambiente sociocultural determinado y
con unos actores específicos; y el currículo, como puesta en acción de ambas teorías, praxis
teórico-práctica, pone en relación la intencionalidad de formación (el qué y el para qué) y el
método (el cómo) que la acompaña, en relación con la respuesta al dónde, con quienes, con
qué recursos, formas, mediaciones y criterios de evaluación, es decir que el currículo se
convierte en la teoría que pone en relación la teoría para el qué-hacer educativo (pedagogía,
didáctica) con la teoría de la educación.
De ahí que la teoría educativa necesita de teorías pedagógicas-didácticas que den cuenta de
las reflexiones y experimentaciones sobre la práctica educativa y las teorías pedagógicas-
17
GADAMER, Hans. En Verdad y Método, define formación como “el proceso por el que se adquiere cultura:
como el modo específicamente humano de dar forma a las disposiciones y capacidades naturales del hombre”.
18
Fidedigno Niño en su texto Antropología Pedagógica (1998, pág.15) define los conceptos de instrucción y
formación de la siguiente manera: “Instrucción, significa propiamente, adquisición de capacidades útiles a la
práctica de la vida”. Formación, “denota conocimiento que transforma nuestra propia sustancia. Es apropiarse
verdaderamente del sentido de la realidad y de la vida, su meta, hacer justicia a la realidad entera... de una
manera completamente desinteresada. Tres elementos integran el ámbito teórico y de exigencias de la formación:
La reflexión o la sabiduría que buscan una manera de ser del sujeto, en cuánto trascendencia y participación. La
prudencia o sabiduría práctica, conformada por la deliberación, el juicio y el mandato. El gusto, no como
preferencia subjetiva, sino como satisfacción ligada a la contemplación y al conocimiento objetivo...”.
24
didácticas necesitan de las teorías curriculares que respondan tanto a las unas como a las
otras. Teorías producto de las prácticas y prácticas iluminadas por las teorías. Todas ellas en
relación con los propósitos de formación al interior de una sociedad que posee políticas,
ideologías y contextos socio-económicos y culturales determinados. Teorías, unas y otras,
que se apoyan en un proceso de estructuración y reestructuración permanente. Teoría y
método (Morín: 1987) “son dos momentos de un mismo proceso: el proceso de dar cuenta
de un objeto de estudio y de investigación, en referencia con la aprehensión profunda de la
realidad”, en nuestro caso de la educación.
Así mismo, la educación, la pedagogía, la didáctica y el currículo, tienen que ver con la
concepción de ser humano, de sociedad y de cultura que se desea tener, es decir, con las
estructuras ideológicas y políticas en las cuales se fundamenta un sistema o proyecto
educativo, con las competencias, capacidades o habilidades que se quieren formar en los
individuos, con las condiciones socio-económicas, sicológicas y culturales de los contextos
en que se articule, con las prácticas y mediaciones que se establecen en el proceso
educativo y con las técnicas e instrumentos de evaluación que se utilicen.
Las ciencias de la educación identifican aspectos del ser humano y de la sociedad a tener en
cuenta en el proceso educativo, así como formas y maneras de realizar el proceso para
alcanzar los propósitos delineados, pero el conocimiento que resulta de la reflexión y práctica
de los docentes, en las múltiples interrelaciones que establecen en su discurso y en su
acción, alrededor de la comunidad educativa, del entorno y de los saberes de la cultura, sólo
pueden y deben ser construidos por los mismos docentes. La Pedagogía es la teoría que
tiene como objeto de reflexión el proceso educativo, valga decir, el proceso de formación y
desarrollo humano integral de los estudiantes realizado en las instituciones o centros
educativos, en las organizaciones sociales o en el ámbito comunitario en general.
19
Ley General de Educación. 1994. Artículo 1.
20
GADAMER, Hans. Verdad y Método. Salamanca: Sígueme. 1987. p. 687.
25
en la construcción de sí mismo, y del saber, tanto desde la cultura como desde los ideales y
expectativas del desarrollo personal y social.
Ese otro, es el maestro, que dotado del saber de la educación, en sus ideales y propósitos
sociales, del saber teórico y metódico de la pedagogía y la didáctica, es decir, de un saber
cómo hacer la educación y del saber qué y del saber cómo de los saberes de la cultura
(saber de la historia, la estructura epistemológica y el método de los saberes específicos),
puede no sólo inscribirlo en los procesos educativos, sino también orientarlo y dirigirlo hacia
los mejores desarrollos de su propia vida y de la sociedad, a partir de un diseño curricular
dotado de sentido, significado y poder emancipador.
La teoría pedagógica y didáctica acordes con unos ideales educativos sustentan el por qué
se ha de actuar con tales o cuales principios y procedimientos, es decir que la pedagogía y la
didáctica también colocan en relación y tensión la construcción de determinados modelos
pedagógicos y didácticos, para determinados ideales y procesos educativos, con
determinados diseños curriculares.
Nelson López (1997), al respecto expresa: “El divorcio que se manifiesta entre la dimensión
propositiva y la dimensión operativa, entre el discurso teórico y la acción práctica, entre los
ideales para alcanzar altos grados de desarrollo humano y cultural en una sociedad y los
desarrollos que propicia el proceso educativo, constituye un pretexto para que los maestros
de todo ámbito social inicien un proceso de reflexión crítica, reconstructiva y transformadora
de sus propias prácticas, saberes y propósitos educativos”, así lo proponen también algunos
teóricos del currículo, tales como: Stephen Kemmis, Lawrence Stenhouse y José Gimeno
Sacristán, entre otros.
21
STENHOUSE, Lawrence. Investigación y Desarrollo del Curriculum. Madrid: Morata. 1997.
22
NIÑO, Fideligno. Antropología Pedagógica. Santa Fé de Bogotá: Mesa redonda. 1998.
26
Según Marx y el pragmatismo: “El estar en la realidad consiste en la actividad como praxis
abierta y creadora”. De ahí se desprende la exigencia para la pedagogía moderna de ir a la
realidad de las cosas e ir mediante la actividad del educando, pero no únicamente para
representárselas en su objetividad, elaborando conceptos, juicios y raciocinios, como teorías
a memorizar, sino para sentirlas intra-aprehensivamente con “inteligencia sentiente” 23 y
hacerlas presencialidad, actualización y vida; posibles de generar múltiples procesos de
formación y desarrollo humano, social y cultural.
Desde este punto de vista, el objeto de estudio de la pedagogía está en relación con la
aprehensión de las realidades a las cuales hace referencia el proceso formativo y éstas no
son otras que el ser humano en formación y desarrollo, que tiene en cuenta los componentes
con los cuales se adelanta el proceso educativo, todos ellos puestos en relación de
complementariedad e interdependencia: Los problemas, necesidades y perspectivas de
desarrollo socio-cultural de los pueblos, los intereses políticos- ideológicos de los grupos
sociales, los ideales o propósitos de formación acordes con los contextos, las características
antropo-socio-sicológicas de los educandos, los procesos de enseñanza y aprendizaje, los
contenidos de la cultura, los discursos comunicativos, las metodologías, los medios, las
mediaciones y los recursos, las formas de establecer las relaciones interpersonales entre
maestros y estudiantes y entre éstos con la cultura, la evaluación y valoración de los seres
humanos, la gestión y administración de los procesos,...todos ellos, son sistemas de
relaciones que dan cuenta de la complejidad del sistema educativo.
“Muchos han sido los intentos por crear un cuerpo teórico cierto e inamovible para la
pedagogía sin comprender que su objeto de estudio es inaprehensible en el tiempo por su
misma movilidad y reestructuración permanente”24. Lo que no quiere decir que su
cientificidad esté en ciernes o que se encuentre sin suelo epistemológico, lo que habría que
comprender es que su objeto de estudio existe pero que no es estático y aprehensible de la
misma manera para todos los contextos y tiempos históricos, ni mucho menos es explicable
desde la epistemología de las ciencias sino desde la “epistemología tecnológica” 25 de las
prácticas sociales, en este caso educativas.
Ahora bien, nuestro mayor interés está en relación con el proceso de diseño curricular no
sólo porque el constituye la reflexión sobre la intencionalidad de formación y el desarrollo de
los seres humanos en una institución o Centro Educativo, a partir de perspectivas
humanistas, interdisciplinarias e investigativas en el diseño de proyectos educativos, sino
también, porque a las instituciones de educación de cualquier nivel les corresponde la
23
Ibid, NIÑO, Fideligno.
24
NIÑO, Fideligno. Antropología Pedagógica. Santa Fé de Bogotá: Mesa redonda. 1998.
25
Ibid, NIÑO, Fideligno.
27
formación y capacitación de la comunidad educativa y especialmente de los maestros para la
reflexión, experimentación y adopción de nuevos métodos y estrategias para los procesos
formativos, para la construcción y exposición de los saberes, para el desarrollo de la cultura
en todos los sentidos, específicamente, científica y tecnológica, así como para la creación de
un espíritu de indagación que aliente la curiosidad y el asombro de los estudiantes.
Deben ser los colectivos docentes con el apoyo de representantes de las comunidades
educativas: estudiantes, padres de familia, líderes comunitarios, organizaciones sociales y
comunidades académicas, que hayan hecho investigación y que tengan experiencias en el
campo educativo, quienes ayuden a construir y direccionar las propuestas curriculares. El
uso de la autonomía y descentralización curricular, concedidas por la ley, coloca al directivo
docente y al docente en la posibilidad de convertirse en verdaderos profesionales de la
educación, desde el trabajo en equipo y una perspectiva crítica, reconstructiva y
transformadora que les permita ser constructores de teoría, de métodos y de modelos
educativos, pedagógicos y curriculares.
Al diseñar los currículos de las áreas y de los proyectos de aula es necesario establecer
claramente los propósitos de formación en relación con los contextos, las problemáticas
sociales y culturales, los intereses de los estudiantes, padres de familia y de los mismos
28
docentes, que permitan formular preguntas de investigación y estrategias metodológicas a
desarrollar; además, es necesario seleccionar y organizar los contenidos de la cultura
pertinentes (lineamientos y estándares curriculares) con las problemáticas sociales y
culturales a comprender y transformar, así como los proyectos investigativos con los cuales
se hace la mediación socio-cultural y se pone en acción el proceso formativo.
Es fundamental en educación, romper “el anillo de hierro que separa, que escinde, en el
mundo escolar, lo teórico y lo práctico, la teoría de su aplicabilidad, de su uso para conocer
por medio del trabajo escolar, el mundo, la sociedad, la comunidad, el trabajo, la naturaleza.
Pasar de una pedagogía de la distribución a una pedagogía de la producción de
conocimientos”26.
Por último, y entre otras consideraciones posibles, es necesario que el equipo directivo de
las instituciones y centros educativos comprendan que su principal función está en relación
con el apoyo a los procesos pedagógicos y didácticos, estar a su servicio y actuar
primariamente como su soporte.
Estas dos tendencias han dado origen a diseños curriculares, según Rafael Rodríguez,
logocéntricos, socio-céntricos o paidocéntricos.
26
PARRA S., Rodrigo. “Hacia una Pedagogía de la Producción de Conocimiento”. La Calidad de la Educación.
Santa Fe de Bogotá: FES.1992. p.p 257-260.
29
académicos o externos, subdivididos a la vez, según la organización de los contenidos, en:
correlacionados, expandidos, medulares, históricos e integrados.
Otras tendencias de explicación del diseño curricular son las que presentan el currículo como
experiencia o como sistema.
De otro lado, el currículo como sistema inicia con las propuestas educativas de Gagné (965)
Bergson (1965) Feyereiser, Fiorino y Novak (1970) y Joice (1971) quienes establecen que
currículo es “un plan para prever conjuntos de oportunidades de aprendizaje, para lograr
metas y objetivos específicos relacionados para una población identificable, atendida por una
unidad escolar”. Es decir, como un grupo de materias o contenidos a partir de los cuales se
27
MORIN, Edgar. Principios de la Teoría de la Complejidad.
30
obtiene el aprendizaje y se moldean las conductas de las personas, también, conocido en
nuestro medio como currículo tecnológico.
Vistas las anteriores tendencias sobre el currículo podemos decir que éstas se convierten en
teorías, es decir, en marcos ordenadores de las concepciones sobre la realidad que abarcan
y que pasan a ser formas, según José Gimeno Sacristán, de abordar los problemas prácticos
de la educación. Veamos, al respecto, algunas clasificaciones bastante coincidentes entre
los diversos autores.
Sacristán (1991) establece cuatro orientaciones básicas para la configuración de los modelos
teóricos: el currículo como suma de exigencias académicas, como base de experiencias,
como tecnología y eficiencia, como configuración de la práctica.
Para Kemmis (1993) “el problema central de la teoría curricular es ofrecer la forma de
comprender un doble problema; por un lado, la relación entre la teoría y la práctica, y por
otro, entre la sociedad y la educación”.
La perspectiva procesual y práctica tiene varios puntos de referencia claves como son los de
Stenhouse (1987) en torno al currículum concebido como campo de comunicación de la
teoría con la práctica, relación en la que el profesor es un activo investigador. Por otra parte
están las posiciones de Reid (1980) Schwab (1983) y Walker (1971) proclives a entender la
práctica curricular como un proceso de deliberación en el que se desarrolla el razonamiento
práctico.
31
Necesidades educativas, intereses de los estudiantes y expectativas del
desarrollo social y cultural: Diagnóstico de problemáticas y de saberes previos
para identificar las necesidades educativas28.
Propósitos de formación: Que se materializan en objetivos, logros y
competencias.
Contenidos de la cultura: Seleccionados y organizados conscientemente.
Metodología de desarrollo del proceso formativo: Estrategias, técnicas.
instrumentos y procedimientos.
Los contenidos de la cultura están en relación con el o los objetos de estudio, disciplinas
o prácticas, que se convocan para el proceso de formación, y con las formas de
organización y estructuración para su tratamiento. Por problemas, núcleos, proyectos,
cursos, unidades, temáticas, etc.
Todos los saberes tienen unos métodos específicos, maneras de acceder a ellos, que los
docentes deberán tener en cuenta y que deberán integrar con estrategias pedagógicas-
didácticas, propias de su saber, discurso y experiencia pedagógica, para que el estudiante
aprenda.
28
VASCO, Carlos Eduardo. El Saber Tiene Sentido. Bogotá: CINEP. Expresa que una necesidad
educativa puede ser entendida como “faltas, carencias o incongruencias de estructuras de todo tipo en
los seres humanos”.
32
posibilitar lo que se desea, por tanto, los propósitos de formación con las cuales se
formule la propuesta de formación direccionan tanto la ejecución del proceso educativo
como las estrategias didácticas a utilizar para alcanzar lo proyectado.
Educar integralmente implica tener en cuenta en el diseño curricular, por un lado, la lógica de
estructuración gradual y secuencial en el proceso de desarrollo y formación de la persona y,
por otro lado, la lógica de integración del saber de la cultura. Lógica, ésta última, que a la vez
debe tener en cuenta la integración al interior de una misma área, disciplina o ciencia
(integración disciplinaria) y la integración entre varias temáticas de diferentes áreas,
disciplinas o ciencias afines o complementarias para el tratamiento de problemáticas
específicas (integración interdisciplinaria)
Toda área de formación plantea ese doble ejercicio de integración: De un lado, la formación
y desarrollo integral de la personalidad del estudiante, de otro lado la integración de los
contenidos de la cultura a partir de los ejes, núcleos, bloques y unidades temáticas. Una y
otra lógica da cuenta de la integración curricular con la cual se concibe un diseño curricular.
33
Cuestionamientos para un diseño curricular con mirada investigativa
Al respecto, se podrían plantearse varias preguntas con respecto a las intenciones que se
tienen para hacer investigación en un proceso educativo. ¿Se trata de convocar la
investigación para la verificación, la contrastación o la producción de conocimientos?, ¿se
trata de hacer investigación teórico-práctica o de desarrollo proyectivo?, ¿se trata de inscribir
la investigación en la lógica de las disciplinas o en la lógica de las prácticas sociales?, ¿se
trata de convertir al docente y a los estudiantes en investigadores de una temática o se trata
de convertir a los estudiantes en aprendices de los procesos investigativos inscritos en una
línea que desarrolla una institución?, ¿se trata de utilizar las lógicas de los procesos
investigativos para desarrollar el área, es decir, para que los estudiantes aprendan con
docentes que poseen experiencia investigativa o se trata de que los estudiantes y los
docentes construyan o desarrollen líneas de investigación? ¿se trata de contratar como
docentes a investigadores o se trata de formar docentes en los procesos de la investigación
para que desarrollen un área de formación?.
Como puede verse la estructuración del currículo, desde una perspectiva investigativa, tiene
muchas posibilidades de estructuración, pero al mismo tiempo demanda una gran cantidad
de reflexiones que deben afrontarse y solucionarse antes de empezar a estructurarlo, todas
ellas en relación con los criterios de viabilidad, factibilidad y calidad, así como con los
recursos humanos, bibliográficos y financieros disponibles en la institución.
Sin embargo, podemos decir que la perspectiva investigativa, desde un punto de vista muy
general para un diseño curricular, no sólo es posible sino recomendable a la luz de las
exigencias de la actualidad. Lo que no se debe perder de vista es que, como proceso, la
investigación es gradual y secuencial y por tanto se deben dar pasos firmes y lentos que
permitan ir reflexionando y experimentado cada día más acerca de una problemática de
estudio. Es desde este horizonte que, la investigación exige que los docentes tengan bases
epistemológicas muy sólidas sobre los distintos paradigmas y enfoques de investigación, así
como de sus metodologías para que puedan, poco a poco, ir ganando profundidad en un
objeto de estudio. Es la investigación, en síntesis, un camino que nunca se termina de
transitar, un camino que se recorre y se construye día a día en el mismo caminar. Ese es un
reto a mediano y largo plazo para las instituciones educativas.
34
Momento Preactivo: En esta fase se trata de realizar el diagnóstico que permita identificar
las situaciones problemáticas, para que respondan a las necesidades, intereses y
motivaciones de los estudiantes y pueden ser: situaciones problemáticas de la vida cotidiana,
de los contenidos programáticos o de la cultura escolar. A partir de éste diagnóstico se
elabora y se prepara la intervención del maestro en su practica docente, se delimita el
problema con una amplia claridad, se crean las condiciones o situaciones de aprendizaje
para que el estudiante en el momento de interacción se motive con el problema, convalide y
verifique hipótesis, recopile información y formule alternativas de solución. El maestro
también debe pensar en posibles alternativas del problema y ordenar una red de
planificación del problema seleccionado, esta permite organizar los antecedentes, conceptos,
principios acciones pedagógicas, alternativas de solución referidas al núcleo central del
problema.
Nelson Ernesto López propone tres fases para el diseño y la ejecución un proceso educativo:
Fase 2: Determinación del Propósito de Formación: En esta fase se trata de definir el objeto
de transformación, el propósito ideal de formación, el análisis de la situación real y
determinar el propósito de formación.
35
En esta fase, según López, hay que analizar los recursos, la capacidad investigativa y
definirse con claridad, los proyectos de investigación a desarrollar y el plan de acción de la
comunidad educativa.
El análisis de la situación real se orienta a confrontar las características ideales definidas con
la actuación real de los actores educativos para contrastar las posibilidades de desarrollo de
la propuesta curricular.
Lawrence Stenhouse propone un diseño curricular por procesos. En este diseño se realiza una
identificación de saberes previos “sobre estructuras tales como procedimientos, conceptos y
criterios, que no pueden ser adecuadamente traducidos a niveles de realización de objetivos. Esto
29
STENHOUSE, Lawrence. (1994). El currículo como proceso. En: investigación y
desarrollo del currículo. Madrid: Morata, S.L
36
posibilita la “traducción cortés”30 del conocimiento según Bruner y permite establecer un
aprendizaje que desafía todas las capacidades, las potencialidades, las motivaciones y los
intereses de un grupo variado.
Este diseño toma forma mediante el trabajo didáctico propio de las actividades que se realizan en
el aula de clase, ellas se planean con secuencia y coherencia para el desarrollo de procesos. A
continuación se presentan los pasos, a modo de sugerencia, esquematizados en las siguientes
fases:
Lo anterior, hace referencia a un currículo apoyado en las estructuras del saber académico y en el
análisis de situaciones cotidianas que orienta el desarrollo de procesos del conocimiento. Lo
anterior se sustenta en un sistema de evaluación crítica orientada al logro del sentido de las
diferentes modalidades de evaluación que pretenden la formación integral del estudiante desde la
autorreflexión, representada en la autoevaluación. En esta perspectiva, el autor plantea: “El modelo
de procesos es esencialmente un modelo crítico, no evaluador. Jamás puede ser dirigido al
examen como objetivo, sin que pierda calidad” 31. La mirada de represión que tradicionalmente se
le acuñó a la evaluación es eliminada en esta manera diferente de entender la educación.
Se puede decir, además, que la actitud y la calidad del docente tienen una inmensa relación en
esta concepción de la educación, de su dinamismo y creatividad depende la mayor fuerza o la
mayor debilidad del modelo de proceso.
“El modelo de proceso va unido al perfeccionamiento del profesor. Si lo que deben perseguir los
profesores, es desarrollar la comprensión, desarrollar y refinar sus criterios de juicio y su alcance
en su correspondiente materia; deben ser capaces y disponer de tiempo y de oportunidades para
el desarrollo profesional”32.
30
STENHOUSE, Lawrence. (1994). Op. Cit. pág.130.
31
STENHOUSE, Lawrence. (1994). Op. Cit., pág. 141.
32
Ibid., pág. 141.
37
El currículo enmarcado en los procesos del conocimiento, presenta lasa siguientes exigencias:
Una de las estrategias que posibilita el desarrollo del currículo por procesos es la utilización del
mapa conceptual de Novak, éste permite construir el conocimiento y es una manera interesante de
organizar la estructura conceptual de las áreas.
Los principios que orientan el aprendizaje están determinados en este diseño mediante:
“La autoconstrucción, basada en la concepción del aprendizaje como un proceso inmanente que
realiza el sujeto que aprende; la proyección, en el sentido de crecimiento personal; la circularidad,
fruto de la consideración de la formación como ascenso de la inteligencia humana, la integralidad,
resultante de afrontar experiencias totales; la automotivación, como fuente de inspiración anímica;
la pertinencia, orientada a la adecuación entre lo que se aprende, el cómo se aprende, el dónde se
aprende y el cuándo se aprende; la experiencialidad, en el sentido del aprender haciendo”.33
33
LEMKE, Donald. (1978). Op. Cit., pág. 53.
38
Unidad de Aprendizaje Integrado.
Donald Lemke (1978, pág 98) propone como alternativa para desarrollar el currículo la unidad de
aprendizaje integrado (UAI). La gráfica de la página siguiente muestra la manera como se
estructura.
La unidad de aprendizaje integrado (U.A.I) es un excelente recurso didáctico que hace posible
estructurar la enseñanza mediante el reconocimiento e identificación de las particularidades de los
estudiantes y poner en marcha currículos flexibles y participativos centrados en el aprendizaje.
Lemke plantea que las unidades integradas permiten combinar contenidos de diferentes
materias en torno a temas amplios de necesidades del estudiante e incorporar al estudiante
y a los profesores en el proceso de planificación curricular desde el mismo comienzo debido
a la estructuración del diagnóstico.
Las U.A.I enfocan el aprendizaje desde el punto de vista del que aprende, a diferencia de algunos
diseños que enfocan el aprendizaje desde el punto de vista del profesor, a través de esta
propuesta, el estudiante es quien posibilita el encuentro con el aprendizaje, ya que junto con el
maestro construyen el conocimiento debido a las estrategias que este último le plantea.
La U.A.I son un plan de trabajo participativo y flexible, a partir de las estructuras básicas del saber y
de los nips, es posible adaptarlas, modificarlas, sistematizarlas y graduarlas, pueden compartir
elementos comunes en su forma pero en su contenido difieren de una realidad a otra.
39
LINEAMIENTO PARA DISEÑAR LA U.A.I
RECURSOS
40
Fases del diseño de la unidad de aprendizaje integrado Lemke (1978, pág 105)
DIAGNÓSTICO INICIAL
DE NIPS, MEDIANTE PLANTEAMIENTO DE VARIADAS ANÁLISIS DE: “EL QUE
GUÍAS DE TRABAJO Y ACTIVIDADES DE ACUERDO CON APRENDE CON EL RESTO
ACTIVIDADES EL DIAGNÓSTICO, TENIENDO EN DEL GRUPO EN
ESPECIALES. CUENTA QUE DEBEN TÉRMINOS DE SU
PRESENTARSE PARA TRABAJO DESARROLLO TOTAL. EL
SELECCIÓN DE TÓPICO INDIVIDUAL, EN PEQUEÑOS QUE APRENDE EN
GENERAL QUE GRUPOS Y EN PLENARIAS; PARA RELACIÓN CONSIGO
CENTRALICE LOS NIPS. REALIZARSE COMBINANDO LO MISMO”. (Lemke, 1978)
PRESENCIAL CON LO
DISEÑO DE EXTRACLASE; INCLUYENDO A
ACTIVIDADES DISTINTOS MIEMBROS DE LA DISEÑO DE ACTIVIDADES
INDIVIDUALES Y/O COMUNIDAD Y RELACIONANDO Y MATERIALES. PARA
GRUPALES EN TEORÍA CON PRÁCTICA. ESTA FASE SE SUGIEREN
RELACIÓN AL TÓPICO, TÁCTICAS COMO
PUEDE RESPONDER A REGISTROS
LAS PREGUNTAS: ¿QUÉ ANECDÓTICOS,
PUEDE HACER? ¿CON HISTORIAS DE VIDA,
QUÉ RECURSOS? ¿POR ESCALA DE VALORACIÓN,
QUÉ Y PARA QUÉ? LISTAS DE
CORROBORACIÓN,
TALLERES, FOROS, SOCIO
DRAMAS-OBSERVACIÓN
PARTICIPANTE.
La integración curricular puede adquirir distintas modalidades, ya sea por tema, objetivo,
actividad, problema, tópico generado, relato, proyecto34. Cada manera de hacer integración
posee sus ventajas y limitantes, se destaca entre las desventajas la dificultad de dar
continuidad al currículo, de respetar la estructura del área y en varias ocasiones atender las
necesidades e intereses de los estudiantes, lo ideal es integrar los nips con contenidos y/o
áreas afines, en torno a problemas o proyectos.
El tópico específico como las áreas de interés común del grupo, son el punto de articulación de las
actividades y de los contenidos, ellos que permiten conservar un horizonte de referencia y se
puede representar a través de mapas conceptuales.
34
VASCO, Carlos Eduardo. El Saber Tiene Sentido. Bogotá: CINEP. 2001
41
“La selección de un tema tópico es importante porque nos capacita para planificar una escuela o
situaciones educativas realistas. Hace que todos los miembros del grupo se concentren en un
grupo específico, pero no significa necesariamente que todo lo estudiarán en la misma forma. La
diversidad de actividades debería garantizar que cada individuo pueda, a través del desarrollo de la
actividad, encontrar una solución a sus propios nips, en lo que esta se relaciona con el problema
en general” (Donald Lemke, pág 18).
La integración curricular por problema se presenta como ejemplo y como alternativa para
motivar a los educadores a iniciarse en la labor didáctica, pedagógica y curricular de integrar
saberes y de comprender la realidad como una totalidad que exige soluciones compartidas.
Se entiende por problema una situación compleja que crea dificultades, genera preguntas
que exigen una solución inmediata. Un problema puede plantear dificultades y preguntas
teóricas importantes y difíciles de resolver como, por ejemplo, el origen de las mareas, la
producción del granizo y su precipitación, la caída de las hojas de ciertos árboles, entre
otros.
Este tipo de problemas teóricos permite adelantar unidades de aprendizaje integradas en áreas
como las ciencias naturales, también se pueden plantear problemas teóricos que involucren otras
áreas como las ciencias sociales, el español y la literatura, las matemáticas, la ética y la artística,
entre otras.
Los problemas factibles de una solución desde el currículo sirven de eje o polo de atracción para
unidades integradas muy útiles e interesantes, que son capaces de articular conocimientos,
habilidades y destrezas en forma diferente a las unidades integradas por tema, actividad, proyecto
o propósito. La estrategia curricular desde la integración es una alternativa innovadora que permite
a los educadores transformar la manera tradicional de enseñar y al estudiante una forma
significativa de aprender.
“Son múltiples los problemas que pueden ser analizados y discutidos en la escuela a través de
unidades integradas, por ejemplo, una epidemia que empieza a extenderse entre los niños o los
habitantes de la región; la escasez de un alimento vital, la aparición de drogas y estupefacientes
entre los estudiantes una ola de inseguridad que preocupa a los habitantes de un barrio o vereda,
42
el agotamiento de un recurso natural que producía ingresos a la comunidad, la dificultad de
transporte hacia la escuela, el peligro de accidentes tránsito en las cercanías de la escuela, la
ocurrencia de pequeños robos y hurtos en la escuela, la formación de bandas o grupos rivales
entre los alumnos, la agresividad contra uno o varios de los alumnos por parte de los demás, el
rechazo a un niño diferente, el uso de hondas o caucheras para matar pajaritos o romper vidrios o
faroles y otras.
No se trata necesariamente de que el docente y los estudiantes pretendan resolver todos los
problemas de la comunidad, sino que a través de esta estrategia didáctica, la identificación de un
problema real sirva como eje, polo de atracción o punto de partida para desarrollar integralmente
distintas áreas del conocimiento, habilidades y destrezas, valores, actitudes propias del desarrollo
de los niños y al grado en que están”.35
La unidad integrada por problema es una valiosa alternativa didáctica porque permite al estudiante:
Este tipo de integración presenta limitantes, por ejemplo, representa cierto grado de dificultad para
poder alcanzar los diferentes logros y desarrollar la totalidad de las áreas de estudio del grado,
además, impide conservar su secuencia y coherencia lógica.
Puede también, en relación con los grados inferiores, plantear muchas dificultades debido al
desarrollo evolutivo y experiencia de los niños, ello se refleja en la falta de conocimiento y en el
poco realismo de las soluciones que puedan plantear los estudiantes pequeños.
35
Integración por problema. En: Compilación sobre modelos de diseño curricular. Centro de
servicios a la comunidad. Especialización en gestión de procesos curriculares. Diplomado en diseño
curricular. FUNLAM. Pág. 17
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escuela o plantel y para lograr el apoyo y la participación de los diversos sectores en la
identificación de necesidades y de posibles soluciones o en la implementación de la alternativa de
solución identificada a través del método. Se pueden crear resistencias en otros establecimientos o
grupos interesados en que se solucione (o en que no se solucione) el problema identificado.
Este tipo de integración suele exigir algún tipo de investigación previa y algún trabajo extra clase y
exige que el docente cultive sus cualidades para motivar a los alumnos y a la comunidad para
crear consenso y dinamizar grupos de trabajo dentro y fuera del centro educativo.
A pesar de estas limitaciones el tipo de integración por problema es un de los más dinámicos y
estimulantes para el maestro y los alumnos, pues parte de una necesidad sentida por todos,
estimula la investigación del medio, la creatividad y el ingenio en la búsqueda de soluciones y
puede llegar a dar profundas satisfacciones cuando la solución propuesta lleve a resolver por lo
menos parcialmente problemas reales de la escuela y aún de la comunidad”.36
La etapa preliminar o trabajo previo para la elaboración de unidades integradas por problema es
hacer un diagnóstico de necesidades de la comunidad, mediante el diseño y aplicación de
diferentes instrumentos y técnicas como las encuestas y entrevistas que apunten a descubrir las
necesidades más sentidas del contexto.
Después de elaborar el diagnóstico, se realiza la etapa preliminar a través de los pasos siguientes
en los que es imprescindible la participación de toda la comunidad educativa, es pertinente
emplear como estrategia los círculos de análisis con representantes los directivos, los docentes,
los alumnos y los padres de familia.
Integración por problema. En: Compilación sobre modelos de diseño curricular. Centro
36
La guía para la elaboración de una unidad integrada por problema, se constituye en un valioso
recurso para administrativos y educadores en el momento de tomar la decisión de planear por esta
modalidad curricular.
En conclusión, una manera importante de sacar de la rutina las aulas de clase, de involucrar de forma
participativa y significativa a toda la comunidad educativa y de incidir directamente en la realidad de los
contextos, es mediante la integración curricular por problema: la idea es que los maestros se atrevan a
desarrollar otras formas de educar son sentido.
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Integración por problema. En: Compilación sobre modelos de diseño curricular. Centro de
servicios a la comunidad. Especialización en gestión de procesos curriculares. Diplomado en diseño
curricular. FUNLAM. Pág. 20-21
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