Buenas prácticas de manejo de recursos naturales y fortalecimiento institucional para la reducción de riesgos y desastres en el contexto del cambio climático
TCP/RLA/3112 TCP/RLA/3217
ASISTENCIA A LOS PAÍSES ANDINOS EN LA REDUCCIÓN DE RIESGOS Y DESASTRES
EN EL SECTOR AGROPECUARIO
BUENAS PRÁCTICAS: CULTIVO DE PAPAS EN TAQANAS Y CANCHONES
BOLIVIA
INTRODUCCIÓN
Las comunidades andinas en Bolivia se enfrentan con tres
riesgos: sequía, erosión del suelo (debido al exceso de llu-
vias) y fríos extremos y heladas. El granizo constituye un pro-
blema adicional que, sin embargo, está ocurriendo cada vez
más regularmente. Estos riesgos no son causados por el LOCALIZACIÓN
cambio climático, ya que pertenecen a las condiciones climá-
ticas características de la zona; sin embargo, influencia estos El territorio Jach’a Suyu Pakajaqi, en la provincia Pacajes del
fenómenos incrementando su frecuencia e intensidad, con Departamento de La Paz es una construcción social de re-
impactos negativos en las comunidades que muchas veces constitución territorial, que se divide en Markas (unidades
llevan al desastre y la inseguridad alimentaria. mayores de división), Ayllus (unidades medianas de división
al interior de las Markas) y en Estancias/zonas (unidades me-
No obstante, más de mil años de experiencia han llevado a nores de división al interior de los Ayllus).
las comunidades locales a desarrollar estrategias de seguri-
dad alimentaria a través del manejo de la biodiversidad, de El territorio se caracteriza por la presencia de serranías, coli-
las condiciones productivas (suelo, agua, topografía) y de la nas y altiplanicies. Geomorfológicamente se encuentran me-
gestión del riesgo climático, estableciendo buenas prácticas setas, pendientes planas a ligeramente inclinadas.
de manejo de recursos naturales y de sistemas de preven- De acuerdo a la clasificación
ción y mitigación de los impactos causados por fenómenos de los geosistemas andinos,
meteorológicos. Estas estrategias exitosas son el resultado Pacajes se tipifica como geo-
de procesos continuos de gestión de conocimientos que pa- sistema frío, que altitudinal-
san de generación en generación a través de dos estructuras mente está entre los 3400 y los
sociales institucionalizadas: la unidad familiar y la comunidad. 4600 msnm. Este clima deter-
La unidad familiar ha desarrollado estrategias relacionadas al mina una productividad biológi-
manejo de la biodiversidad y al mantenimiento de la fertilidad ca débil y un ciclo del nitrógeno
de los sistemas productivos a través de la incorporación de en el suelo muy lento. Los or-
materia orgánica (principalmente para el cultivo de papa). Por ganismos vivos tienen serios
otro lado, la comunidad ha institucionalizado prácticas de pro- problemas de adaptación, so-
ducción alimentaria que toma en cuenta la sostenibilidad del bre todo al llegar al límite supe-
suelo a través de: la rotación de cultivos, rotación de áreas rior, debido a una disminución
productivas (aynoqas), el uso de taqanas y otras prácticas de la presión atmosférica (-
ancestrales. 40%), así como de la tensión
de vapor de agua en relación con la temperatura y a las rápidas
Uno de los cultivos priorizados por las familias para su seguri-
variaciones de temperatura. Si bien la vegetación no es afecta-
dad alimentaria es la papa. Diferentes comunidades del alti-
da por la disminución de oxígeno, lo es debido a cambios vio-
plano, por su localización y condiciones agroclimáticas pue-
lentos de temperatura y a las condiciones del balance de radia-
den llegar a manejar hasta 200 variedades de papas nativas
ción
(caso comunidad Cariquina Grande, provincia Camacho del
departamento de La Paz). Para el caso de la presente des- Los suelos en general son de escaso desarrollo, probablemen-
cripción, las comunidades del Jach’a Suyu Pakajaqi llegan a te por las condiciones extremas del clima, la composición del
manejar un promedio de 20 variedades de papa, recogiendo material parental y la topografía. Por procesos de coluviación
el concepto de biodiversidad que se aplica como medida para se pueden encontrar suelos delgados en las cimas de las coli-
gestionar las pérdidas de las cosechas por siniestros climáti- nas, de escasa profundidad a lo largo de las laderas y profun-
cos, plagas y enfermedades. dos en la depresión de las mismas.
BUENAS PRÁCTICAS: CULTIVO DE PAPAS EN TAQANAS Y CANCHONES
DESCRIPCIÓN DE LA BUENA PRÁCTICA
Taqanas
La taqana es un modelo tecnológico y de ingeniería establecido por los Tiwanakotas (750 - 1200 años dC), reutilizadas y construi-
das por los Pakajes, Omasuyos (1200 - 1400 dC), Mollos (1200 - 1485 dC) y los Inkas (1438 - 1532 años dC), en función a las
condiciones de topografía, tipo de suelos, medio ambiente y recursos hídricos donde se encuentren implementadas.
Es una de las tecnologías precolombinas creada principalmente para aprovechar cultivos en escala vertical (laderas empinadas) y
como medida de protección y conservación de suelos, al no disponerse de áreas de cultivos en espacio horizontal. Dependiendo
de las condiciones de espacio vertical y material de contención (piedras, rocas) disponible han adquirido diferentes formas.
Las taqanas que se encuentran en la ciudad de Piedra del Jach’a Suyu Pakajaqi, son de formas irregulares. Las áreas de cultivo
de encuentran en medio de rocas grandes con espacios de 2 a 5 m 2, donde los pobladores practican el cultivo de papa por estrate-
gia de seguridad alimentaria, dado que las cosechas en este sistema son seguras; de acuerdo a sus pobladores, en años conside-
rados “buenos” (distribución regular de la precipitación) se tiene buenas cosechas y en años considerados “malos” (distribución
irregular de la precipitación) se reduce las pérdidas de las cosechas.
Una de las variedades de papa nativa más utilizadas en esta parte del altiplano, es la “Yari” que pertenece a la especie Solanum
ajanhuiri. Esta variedad es apreciada por dos características importantes: la primera, por su tolerancia a las heladas (hasta -5.5ºC)
y segundo, por su condición menos amarga (ausencia de glicoalcaloides).
Vista desde abajo Vista desde arriba
Canchones
El canchón es una buena práctica adecuada y adoptada por los agricultores
frente a la necesidad de generar seguridad alimentaria frente a los riesgos
climáticos. Esta práctica surge por un proceso de observación sistemática
realizada por los agricultores a las especies vegetales y su rendimiento en
espacios protegidos frente a fríos extremos. Como resultado de este proce-
so, surge la práctica de cultivar papa en canchones. El canchón es un espa-
cio cerrado por tapiales de barro que se construye cerca de la casa, donde
generalmente los desechos de la cocina y de los corrales cercanos son de-
positados. Sus dimensiones son variables dependiendo del espacio predial.
BUENAS PRÁCTICAS: CULTIVO DE PAPAS EN TAQANAS Y CANCHONES
METODOLOGÍA
Para la producción de papa en taqanas -en la comunidad Pahaza Sopocachi, del Jach’a Suyu Pakajaqi- concurren esfuerzos co-
munales y familiares para mantener la buena práctica. La comunidad, velando por el manejo adecuado del recurso suelo y su ferti-
lidad es que norma la rotación de las áreas de cultivo de papa en taqanas, precisamente cada 15 años por disponer de ese núme-
ro de aynoqas. Las familias, por su lado, mantienen las taqanas y conservan el suelo productivo. Es así que ambos niveles de or-
ganización realizan un entendimiento común para el manejo correcto de los recursos naturales disponibles para una mejor produc-
tividad.
El proceso de siembra es entre los meses de agosto y octubre, seguido de la labor cultural de un aporque alto y las cosechas se
realizan entre marzo y mayo. Después de la cosecha, los agricultores “envuelven el suelo” como una técnica de conservación,
arrinconando el suelo hacia la pared de las rocas para que las lluvias no erosionen el suelo cultivable. “La cosecha de papa no falla
en las taqanas”. Esta frase, tan sencilla, demuestra el resultado de un proceso de gestión del riesgo agrícola a partir de la aplica-
ción de principios agroecológicos.
Para el caso de la práctica en canchón, éste inicia con un proceso de abonamiento mediante el uso del mismo como corral de ga-
nado –que puede ser hasta de 4 años-, el siguiente año descansa como terreno baldío para facilitar la mineralización de la materia
orgánica y al siguiente año se cultiva papa. La observación de los agricultores ha permitido establecer que las plantas crecen fuer-
tes (tallos gruesos, hojas más verdes y duras) y han resistido mejor el impacto de las heladas. La explicación es la protección de
las paredes, el suelo abonado y dos aporques oportunos.
IMPACTOS Y RESULTADOS
El rendimiento en las taqanas es medido por los agricultores en términos de proporción, siendo que de 1 quintal de semilla llegan
a producir entre 7 a 12 quintales de papas (9.8 a 16.8 toneladas por hectárea), este rango está determinado por las condiciones
climáticas. La característica de las papas cosechadas en este sistema productivo, de acuerdo a los agricultores, son “ricas y hari-
nosas”, ya que son cultivadas naturalmente, sin insumos externos.
Por otro lado, en los canchones el rendimiento promedio obtenido por 1 quintal de semilla es de 12 quintales (16.8 toneladas por
hectárea). En el caso de los canchones, las plantas eran visiblemente más fuertes y más grandes, lo que les permite resistir mejor
las heladas.
ECONOMICOS: En ambos casos, la producción de papa obtenida está
destinada a garantizar la seguridad alimentaria de las familias, siendo
que no existe excedentes para el mercado.
SOCIALES: Las familias han mantenido la capacidad de resiliencia ante
la variabilidad climática para su seguridad alimentaria, recreando el ma-
nejo de variedades y la aplicación de técnicas de manejo y conserva-
ción de suelos a través del proceso de transmisión de conocimientos de
generación en generación. No obstante, el factor migración está inci-
diendo negativamente en este proceso.
INSTITUCIONALES: Tanto las familias como la comunidad son dos insti-
tuciones que, a través de sus acuerdos, aplicación y cumplimiento han
mantenido en el tiempo las prácticas, gestionando el uso adecuado de
los recursos naturales a las condiciones topográficas del territorio, adap-
tando tecnologías apropiadas para la producción agrícola.
AMBIENTALES: En el caso de las taqanas, los principales beneficios
ambientales son la protección de la erosión del suelo a través de la ex-
tensión del terreno cultivable en áreas empinadas y, en el caso de can-
chones, el impacto ambiental se evidencia a través del incremento de
los niveles de fertilidad a través de la praxis del enfoque agro-ecológico.
BUENAS PRÁCTICAS: CULTIVO DE PAPAS EN TAQANAS Y CANCHONES
FACTORES DE EXITO
En el caso de las taqanas, el factor de éxito radica en el manejo integral de la fertilidad del suelo a través del proceso de rotación
por aynoqas y la incorporación de residuos de las cosechas al suelo con el fin de restablecer el flujo de nutrientes para la siguien-
te campaña agrícola que será dentro de 15 años. Por otro lado, las grandes rocas que protegen y conforman la taqana cumplen
una función termorreguladora, es decir, absorben calor de día y por la noche liberan este calor a los cultivos de papa protegiéndo-
las del frío.
Los factores de éxito en la práctica del canchón están dados por un lado, a través del manejo integral de la fertilidad del suelo a
través de un proceso de abonamiento con materia orgánica y residuos de cocina y por otro lado, la medida de protección física
establecida por los tapiales, generando condiciones de resiliencia frente a los factores climáticos adversos.
Es notable cómo el conocimiento de estas prácticas de manejo de riesgos se basa en 2 instituciones ancestrales: la familia y la
comunidad. La familia, porque a través de la transmisión del conocimiento de generación en generación esas prácticas son mo-
dernizadas y adaptadas al contexto actual. La comunidad, porque es a través de la manera como las comunidades rurales impo-
nen las reglas para el acceso y manejo de los recursos naturales, así como la organización colectiva del trabajo que se logra un
manejo sostenible de los recursos naturales.
LECCIONES APRENDIDAS
Las prácticas ancestrales en taqanas, aynoqas y manejo de variedades nativas aún son vigentes. Donde existen estas tecnolog-
ías andinas, la población practica agricultura, principalmente papa, bajo el principio de “asegurar” la cosecha ya que la tecnología
en si misma ha demostrado por generaciones garantizar la seguridad alimentaria de las familias frente a la producción en otros
sistemas de producción de ladera o pampa que son más vulnerables a los siniestros climáticos.
Taqanas y aynoqas contribuyen en la sostenibilidad del recurso suelo para la producción agrícola. Estas prácticas ancestrales
demuestran un manejo integral del suelo, principalmente en la conservación de su fertilidad que junto al manejo de variedades
nativas resumen la praxis del enfoque agroecológico. Esta gestión de conocimientos permanece vigente en varias comunidades
del altiplano boliviano y sus alrededores, y la misma ha permitido a sus pobladores gestionar el riesgo agrícola para la sostenibili-
dad de su seguridad alimentaria, simplificado en la siguiente frase: “trabajamos para que la papa nueva se encuentre con la papa
vieja”. Esta frase es un sencillo e importante indicador del ciclo de producción sostenible que buscan las familias.
El mantenimiento de las buenas prácticas es parte de la institucionalidad familiar y comunal. A nivel familiar la trasmisión de co-
nocimientos es clave para la sostenibilidad de la tecnología de las taqanas y por otro, la institucionalidad comunal es clave para
el manejo de las aynoqas; ambas entidades son complementarias para la sostenibilidad de las buenas prácticas así como del
manejo de los recursos naturales, demostrando que las instituciones existentes han probado ser vehículos para la transmisión de
conocimientos por generaciones.
La gestión de riesgos implica innovaciones. Cuando las comunidades no tiene condiciones para recrear taqanas o manejar ayno-
qas, ya sea por la limitada tenencia de tierras o porque la organización comunal decidió parcelar las mismas por el aumento de la
población, innovaciones como los canchones son resultado de la necesidad local de gestionar el riesgo climático y garantizar el
principio de seguridad alimentaria, siendo necesario y prioritario promover y fortalecer con políticas locales y regionales. En este
tipo de iniciativas locales, el agricultor es el protagonista y debe trabajar para ser resiliente en sus sistemas productivos frente a
los efectos del cambio climático y de la variabilidad climática.
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación Mayor información:
Departamento de Gestión de Recursos Naturales y Medio Ambiente (NRC) Sistematización de “Buenas Prácticas” en el marco de la prevención y mitigación
de siniestros climáticos en el sector agropecuario en el territorio indígena Jacha
Elaborado por: Suyu Pakajaqi en el altiplano central y de Yapuchiris en Omasuyos, en el altiplano
María Quispe norte, Bolivia
Consultora Nacional FAO Bolivia
Einstein Tejada TCP/RLA/3217 “Asistencia a los países Andinos en la reducción de riesgos
Coordinador Nacional Unidad de Emergencias y Rehabilitación FAO Bolivia y desastres en el sector agropecuario”
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Revisión Técnica y Editorial:
Tomás Lindemann Departamento de Gestión de Recursos Naturales y Medio Ambiente (NRC)
Oficial de Instituciones y Cambio Climático
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Daniela Morra
Consultora TCP/RLA/3217 Fotos: UCER FAO Bolivia
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