Tipos de dolo
El dolo directo
En el dolo directo se tiene conocimiento y se quiere ejecutar una acción que cuyos
resultados son los que se esperan, pero encontramos que se divide entre dolo
directo de primer grado y directo de segundo grado; y se distinguen de la
intencionalidad de los elementos volitivo e intelectual.
Dolo de primer grado: Se produce cuando quien actúa con intención de
llevar a cabo un acto ilícito conoce perfectamente que está realizando un
hecho prohibido y, además, ocasiona las consecuencias que pretendía con
ese acto. Existe una intención clara de cometer un hecho delictivo.
Pongamos un ejemplo:
Un ladrón tiene intención de asaltar un comercio, donde sabe que hay dinero en
efectivo y, realiza un robo con violencia; al final consigue llevarse el dinero de la
caja registradora.
Su intensión y voluntad es entrar y robar el dinero del comercio, y consigue
hacerlo.
Expresemos otro ejemplo, la expareja de una mujer quiere privarla de su vida, se
dirige a ella la apunta con el arma y dispara.
Sabe lo que quiere elemento intelectual y lo quiere hacer elemento volitivo.
Dolo directo de segundo grado: Supone que al realizar un acto delictivo
este producirá necesariamente otros daños como consecuencia de la
acción que ya presuponía, el hecho es que, aunque su voluntad no es
realizar esos otros daños, los acepta sin reservas como parte de su
intención. Lo que hace que se le pueda imputar de forma plena.
Siguiendo con el ejemplo anterior:
El ladrón tiene intención de asaltar un comercio, donde sabe que hay dinero en
efectivo y, realiza un robo con violencia, forzando la entrada, dañando el inmueble
en el proceso; al final consigue llevarse el dinero.
Su objetivo es robar el dinero del comercio, pero para entrar tiene que dañar el
inmueble, aunque no sea su objetivo ya lo ha previsto como algo que tiene que
pasar y lo acepta. Así que el daño al inmueble es por una conducta dolosa en
segundo grado.
El dolo eventual
Este tipo de dolo es el que más da pie a debatir por la delgada línea que lo divide
del dolo eventual, con el de segundo grado o incluso de la imprudencia
consciente.
El dolo eventual se da cuando el sujeto sabe que va a cometer un delito, eso está
claro, y sabe que puede producir otro tipo de consecuencias, que no están dentro
de su intención inicial, pero el daño derivado puede o no ocurrir. Y al final el sujeto
no está seguro de ese daño antes de realizar el acto prohibido, pero sigue
actuando, haciendo probable su eventual realización.
Por ejemplo:
Tomando como referencia la misma situación de los ejemplos anteriores, un
ladrón quiere entrar a un comercio para tomar el dinero en efectivo de la caja, pero
no sabe si el dueño o empleados están dentro del local, esto supone que
eventualmente si están tiene que actuar para inmovilizarlos para que no eviten el
robo o alerten a la policía. Aunque eso implique dispararles.
Para efectos de ejemplo analicemos este caso, tenemos a un hombre que es
arrinconado en su casa por oficiales de policía por estar lanzando piedras a la
casa de una vecina. Para resistirse al arresto lanza piedras de gran tamaño a la
unidad móvil de policía, y para evitar que la patrulla sufriera daño uno de los
oficiales se dispone a moverla, pero al acercarse la impactan dos piedras
propiciando daño en la pierna y otra a la unidad.
Es acusado por resistencia agravada a la autoridad, daños agravados y daños,
como un dolo directo pero la defensa sostiene que, no fue un dolo directo sino
dolo eventual, ya que de ser así no habría cargos por daños según informa la
jurisprudencia nacional. La defensa sostiene que el agente estaba lanzando
piedras para evitar su detención por lo tanto los daños hacia la patrulla y oficial no
eran directos sino probables entrando en la categoría de dolo eventual. Ahora
bien, si analizamos la situación y enfocamos la intención y voluntad del sujeto a
lanzar piedras con la intención de evitar la detención, el daño a la patrulla entra
como dolo en segundo grado ya que no estaba lanzando piedras directamente a la
unidad, pero al estar cerca el daño era previsible y lo acepta, pero el daño a la
oficial sería dolo eventual porque no quería provocarle ningún daño más sin
embargo si llega a suceder lo acepta; con tal de evitar la detención. Esto último
como hipótesis, para la resolución de este caso la Cámara de Apelación de
Sentencia notó una confusión en los tipos de dolo y opto por hacer algún tipo de
precisión técnica. En cuanto a la distinción o clases de dolo, el Doctor CASTILLO
ha indicado: "Como lo hemos ya dicho, deben distinguirse tres clases de dolo: la
intención o dolo directo de primer grado, el llamado dolo directo de segundo grado
y el dolo condicionado, llamado también dolo eventual. Las tres formas de dolo se
distinguen por la intensidad del elemento cognitivo y del elemento volitivo. Salvo
que el tipo penal exija una determinada forma de dolo, los tipos penales dolosos
pueden realizarse con cualquier de las tres formas de dolo. Bajo la premisa de que
las formas de dolo tienen todas un aspecto cognitivo y un aspecto volito pueden
aparecer las cuatro siguientes combinaciones del elemento cognitivo y del
elemento volitivo: 1.- Aspiración al resultado-resultado previsto como seguro 2.-
Aspiración al resultado-resultado previsto como posible 3.- Resultado aceptado
como posible-resultado previsto como seguro 4.- Resultado aceptado como
posible-resultado previsto como posible. Si aplicamos estas cuatro alternativas a
las formas de dolo, llegamos a la conclusión de que la intención no solamente es
un caso especial de dolo directo, sino que tiene una particularidad: en la
alternativa N°2, la descripción de la intención no concuerda con el dolo directo de
segundo grado, pues el agente se representa el resultado no de manera segura,
sino solamente posible. En este caso, la intención va más allá del dolo directo de
segundo grado y el defecto del elemento cognitivo se compensa con la existencia
de un elemento volitivo reforzado. Por consiguiente, la intención no es considerada
como un caso particular de dolo directo de segundo grado. Las dos primeras
alternativas (#1, #2) describen casos de intención. La #3 describe el caso común
del dolo directo (de segundo grado) y la #4 describe los casos de dolo eventual"
(Ver Francisco CASTILLO GONZÁLEZ en su obra Derecho Penal, Parte General,
Tomo I, Editorial Jurídica Continental, Primera Edición, San José, Costa Rica,
2008, pp.547 y 548).( https://nexuspj.poder-judicial.go.cr/document/sen-1-0034-
657273 Tribunal de Apelación de Sentencia Penal III Circuito Judicial de Alajuela
San Ramón, Resolución Nº 94 – 2016 27-Ene-2016)
Con todo lo desarrollo queda claro que el sujeto agente lanza la piedra como
proyectil hacia la oficial de la Patrulla aspirando así, con dicha conducta, impedir
su propia detención, encontrándose la patrulla a un lado de la misma oficial y el
resultado de impactar dicho automotor era posible, es claro que actuó con dolo
directo en relación con el tipo penal de los daños agravados, como se sabe la
unidad policial estaba debidamente identificada como un vehículo oficial y, tal y
como se dijo, el resultado era absolutamente posible, como en definitiva se dio.
La ausencia de dolo el error de tipo
Es cuando se da un juicio equivocado o una falsa representación de la realidad, la
persona no tiene conocimiento de que esta cometiendo una infracción penal. Por
ejemplo, un cazador que esta en la montaña ve un venado a lo lejos y dispara, al
acercarse se da cuenta que no era un venado sino otro cazador. Él no quería
dispararle a otra persona y tampoco sabía que era otra persona, de aquí en
adelante se definiría si es vencible (hay culpa porque pude ser más prudente) o
invencible (cuando no hay como exigir más cuidado o prudencia porque se
cumplió con todas las normas y no tiene carga penal).
En este otro ejemplo tenemos 2 funcionarios públicos que despiden dos
empleadas de sus puestos por ocupar plazas de servicios profesionales que ya
habían vencido sus contratos, y son demandados por falso testimonio, pero en la
resolución final se da a lugar que estos funcionarios no tenían conocimiento que
por un decreto las plazas por servicios profesionales que ellas ocupaban pasaron
a ser plazas fijas y ya trabajaban de manera interina.
Si el juez llega al convencimiento de que el agente no conoció un elemento
objetivo, debe declarar la existencia de un error de tipo. En el caso de que el juez
no pueda arribar a establecer positivamente el conocimiento actual de
determinado elemento objetivo del tipo objetivo, debe absolverse al imputado
conforme al principio “indubio pro reo”. Creo que esta es la tesis correcta, pues de
acuerdo al artículo 34 del código penal, a contrario, el acusado debe conocer las
circunstancias fácticas descritas en el tipo penal" (CASTILLO GONZÁLEZ,
Francisco. Derecho penal: parte general. Editorial Jurídico Continental, San José,
C.R, 2008, pág. 539, subrayado no corresponde al original) (https://nexuspj.poder-
judicial.go.cr/search?nq=&q=dolo%20segundo%20grado%20 Sala Tercera de la
Corte, Resolución Nº 1612 – 2020 27-Nov-2020)
Por lo tanto aunque cometieron otras faltas, se declaró error de tipo al no tener
conocimiento que la situación de las plazas había cambiado para las otras dos
empleadas y se apoyaron en la legislación interna que las plazas por servicios
especiales no podían pasar a ser plazas fijas.