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"Vlad: Circo de Pasiones y Manipulación"

El documento presenta la historia de tres personajes principales de un circo: Vlad, un poeta excéntrico obsesionado con su amante Lucrecia; Lucrecia, una mujer escéptica que podía manipular a todos excepto a Vlad; e Ícaro, un trapecista enamorado de Vlad que sufrió maltrato por parte de ambos. A lo largo de la obra, cada personaje asume la identidad de los otros y revela su versión de los hechos, incluyendo que Ícaro finalmente asesinó a Vlad y Lucrecia

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"Vlad: Circo de Pasiones y Manipulación"

El documento presenta la historia de tres personajes principales de un circo: Vlad, un poeta excéntrico obsesionado con su amante Lucrecia; Lucrecia, una mujer escéptica que podía manipular a todos excepto a Vlad; e Ícaro, un trapecista enamorado de Vlad que sufrió maltrato por parte de ambos. A lo largo de la obra, cada personaje asume la identidad de los otros y revela su versión de los hechos, incluyendo que Ícaro finalmente asesinó a Vlad y Lucrecia

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VLAD

PERSONAJES PRINCIPALES
•Vlad
Es un poeta excéntrico y narcisista con un particular gusto a los bigotes, al suspenso y lo tétrico.
Hace actos de magia en el circo. Posee una gran habilidad para persuadir a las personas. Tiene
una gran obsesión por su amada Lucrecia. Ve a la sociedad de su país como un entretenimiento
satírico en el que los mismos espectadores se vuelven parte de él.
•Lucrecia
Mujer escéptica, pareja de Vlad. Posee un bigote, lo que la distingue de los demás, lee las
cartas y manos en el circo. Es muy atractiva pero vulgar y algo despreciativa. Fue la única
persona a la que Vlad no pudo manipular. Tenía interés por conquistar a Ícaro. Al contrario
que Vlad, ella no le guardaba ningún aprecio por él, le odiaba.
•Ícaro
Trapecista del circo, hombre sensible. Estaba profundamente enamorado de Vlad y tenía un
gran desprecio hacia Lucrecia. Quedo marcado por los maltratos y manipulaciones de él, sin
mencionar los acosos de ella, hasta el puno de estallar y convertir su amor en odio, paranoia y
narcisismo.

SOBRE LA OBRA
Aparece Vlad vestido de un modo lúgubre con su capa negra y su sombrero. Trae consigo una variedad
de cosas que más adelante usará. Saluda al público sereno, al no escuchar nada alza más la vos y
regresa a la serenidad, dice que es para darle más tención al momento. Cuenta la historia de dos
palomas que volaban sobre el mar ejemplificándolas con los guantes que llevaba puestos; una, al volar
hacia el sol sus alas son quemadas por el calor y cae al desierto siendo enterrada en la arena, mientras,
la otra paloma sigue en vuelo buscando la manera de ir al sol. Saluda nuevamente, nadie le responde,
indignado recapitula para el público los buenos modales, de los espectadores de espectáculos y los
de la vida poniendo como ejemplo el suicidio público de un muchacho y dice que esa es la viva imagen
de la locura de la sociedad que habita en aquella islita, remata con su propia presentación en grito.
Dice ser un caminante y observador de la vida y la historia. Y que, como las moscas, hace lo que
piensa; es divertido. Como ejemplo menciona un pensamiento sobre la tortura hacia un hombre y que
es muy común que todos pensemos cosas horribles, es parte de una moda. En seguida toma una
cajita roja y una tela del mismo color, la abre y enseña al público, se la acerca al corazón cubriéndola
con la tela. Habla aún de los pensamientos; cuando ellos nos cubren tocamos temas muy profundos,
alterando nuestras emociones. Destapa la caja y enseña nuevamente su interior, no hay nada. Al
revelar esto, aclara que depende de cada uno que tanto cree lo que imagina. Jocoso habla del “te lo
dije”, de como creemos saber el acaso de otros, de lo poco que hacemos y de lo difícil que es hallar a
una persona libre e independiente. Toma un vaso vacío y otro lleno pasando el agua de uno a otro
hasta que la derrama en el suelo. Alude a que el destino de todos depende de que una sola gota
provocará un diluvio en el que tendrán que nadar en barcas. Explica que fue miembro de un circo; un
lugar en que todo se transforma. Se coloca una máscara de pantera y brinca como el animal. Se
detiene y da bienvenida al circo tocando una melodía en una trompeta de Kazoo. Habla de lo que se
constituye el circo: de Coclón; el payaso anarquista y su tortuga de la paz, Salomé; una bailarina de
danza oriental que sostiene una boa es su boca mientras lo hace provocando placer y lujuria, Lucas;
el domador de leones, e Ícaro; el trapecista. Por último menciona a Lucrecia -pero no tanto como parte
del listado anterior-, quien fue la mujer con bigote, manejaba las cartas y la lectura de la mano, también
fue su amada, quien controlaba toda su vida, él la amaba hasta la obsesión. Un día ella lo abandonó,
tomo sus cosas y se fue, para él fue como un asesinato a su persona. Llora, mas un momento después
se recompone. Se percata del estado en que se encuentra el circulo del circo; aún sirve para separar
al espectador del espectáculo. Hace referencia a la jaula de pajaritos de papel - que está cubierta por
una manta- que toma entre las cosas que lleva, busca la aprobación del público, que afirma. Desde
este momento Vlad a interpretado un acuerdo con el público por lo que busca entre ellos a un voluntario
para el siguiente truco, el cual será con los pajaritos. Uno se ofrece. A continuación le vendan los ojos
y mete una mano a la jaula, toma un pájaro, este le comienza a picar fuertemente. Vlad agonizante
saca la mano, la cual queda desangrada. Grita por auxilio, cae, le llama a Ícaro y a Lucrecia. Se
detiene, ágil se levanta y limpia su mano con un pañuelo. Habla de la guerra y de que en la islita no
hay tal cosa, solo en la tele. Que ya muchos cobardes hay ahí, de esos que matan pero dicen que no
lo hacen y que lo confunden todo. Admira a la magia como el punto más alto de exaltación, de
transformación y verdad. Se despide aclarando un ultimo acuerdo: dos personas que vivían en un
engaño total. Vlad se quita las ropas que lo caracterizaban, se viste de rojo porta pelo largo. Ahora es
Lucrecia.
Lucrecia se presenta. Dice haber trabajado en el circo hasta la muerte de su marido, Vlad, quemado
vivo en un tráiler. Que a ella le gustaba tener su bigote y que quizás es por eso por lo que las personas
la ven extraña. Ahora hace el acto de Vlad quien según ella era algo enfermizo, pues un día destripó
a un cerdo en pleno acto, quedaba alucinado por usar opio y verse pálido para imitar a Lugosi, y con
su acto los hipnotizaba a todos, sobre todo Ícaro. Y Vlad también quedaba hipnotizado cuando Ícaro
se balanceaba en los trapecios creando entre estos dos una energía que llenaba el circo. La única
persona a quien Vlad no podía controlar era a ella. Aprendió a leer las cartas primeramente por
diversión, nunca le interesó si lo que revelaban era cierto, al igual que nunca creyó en el ritual de él y
clarea que no hará ningún tipo de pacto con el público. Dice que el bigote lo tiene por herencia de la
locura de sus familiares. Se ofrece a leer las cartas por diversión a prometer diversos destinos. Se
acerca a una mujer y se dispone a leerle la mano; habla de un hombre, supone algo que sucederá
cuando de pronto ya no ve nada. Cobra como si fuera una consulta. Recordó que Vlad le había
enseñado a estudiar e hipnotizar a las personas como él lo hacía, y lo logró. El único que se resistía a
ser controlado fue Ícaro quien dice que murió de una forma brutal, muriendo y reviviendo una y otra
vez. Ella se identifica con ellos como el trio de mosqueteros. Ícaro murió tratando de ser los tres en
uno y, dice, cayendo desde lo más alto. Él estaba perdidamente enamorado de Vlad y ella lo sabía, y
aun así intentaba persuadirlo. Así es el país deforme, como decía Vlad, la islita del encanto, la
influencia de los puertorriqueños. Comenta que al circo llegan muchos turistas que solo esperan a que
algún habitante del lugar haga un acto fuera de lugar para mofarse de ellos. Para ella Ícaro asemejaba
a uno de ellos, Vlad a un poeta y ella una vulgar. Inicia un cambio de aspecto mientras continúa
hablando de ella, pero ahora como si ya no fuera ella. Dice que por ello no era capas de quererla, por
lo vulgar que era, la repelía, y por eso la mató… Termina la transformación. Ahora es Ícaro.
Ícaro se presenta, pero ya no con el tacto de Lucrecia y Vlad, él va directo al grano. Exasperado decide
sacar todo lo que había pasado: Vlad se había burlado de él, lo había maltratado hasta el extremo. Le
hiso vestirse de blanco, maquillarse y dejarse el bigote. El día en que estaba decidido a entregársele
Vlad lo tumbó hasta el límite del placer y la pasión, mas de pronto se detuvo y comenzó a burlarse de
él y a insultarlo. Ícaro solo lloraba, decía, porque lo amaba. Entonces fue cuando Vlad le abofetea y le
declara que él solo amará a Lucrecia mientras seguía agrediéndole con más golpes. En ese momento,
Ícaro lleno de colera toma un cubo y le dio en la cabeza a Vlad, este solo alcanzo a tambalearse y a
escupirle antes de caer al suelo. El trapecista cuenta que desesperado tomo el cuerpo y, envuelto en
una sábana, lo metió a un carro que colocó cerca del tráiler y lanzó su cuerpo al río. Luego asesinó a
Lucrecia creyendo que la pareja planeo todo para hacerlo sufrir. Sabía que ella trataba de persuadirlo
pero él simplemente no la soportaba. Ahora sí, se despide presentándose como el arriesgado y
experimental trapecista que es -o fue- a punto de salir al circulo a dar su espectáculo. Da la bienvenida
una vez más al circo y los invita a apreciar la vida de quienes la arriesgan, al espectáculo de Vlad que
nunca logró entender, pues el tendrá ya que presentar su espectáculo y describe todo lo que él era
capas de proyectar en la visión del espectador y de ellos. Comienza a recoger sus cosas, se revela
haber sido parte de una vida de engaños que fueron parte de lo común, del encanto. Toma el Kazoo
y toca la misma melodía que había tocado Vlad y habla exactamente de lo que él había dicho; sobre
que todos pensamos cosas terribles, y que esos pensamientos los convierte en actos. Toca el Kazoo
y confiesa que al final nadie evade el ritual. Finalmente da una vez más la bienvenida al circo, al circo
de la vida toma todas las cosas, se coloca las prendas y la verba de Vlad, saluda se dispone a irse
cuando se detiene a repetir la parte donde llama a los pajaritos y cuestiona al público si realmente él
es Ícaro y no Concló. Sale carcajeándose divertidamente.

MOMENTO CLIMATICO
Considero que el clímax se encuentra en el momento donde aparece Ícaro y decide revelar su verdad
de como sucedieron las cosas, en las que, entre ellas narra el asesinato de Vlad, pues el personaje
ya se muestra sumamente colérico por todo lo que había sufrido gracias al maltrato de este.

OPINIÓN
Me pareció una historia que, más allá de querer crear valores y reflexiones muestra lo que podría
decirse un efusivo ejemplo de lo puede llegar a ser la sociedad en su forma más satírica y absurda.
Me hace pensar este hecho siendo vivenciado en la realidad; esa hipocresía y dependencia a otros,
cosa susceptible de ser. Y no solo eso, recalquemos que hubo diferentes versiones de como murieron
los personajes, de los cuales, Vlad fue el único sin hablar de ello. ¿Cómo es que Lucrecia presencio
la muerte de Ícaro si este declaro en viva voz haberla matado? En la vida somos conscientes de
quienes fueron los afectados, sin embargo no sabemos cómo ocurrieron las cosas realmente, lo que
nos lleva a suponer acciones de los demás sin tomar en cuenta lo que nosotros mismos hacemos.
Como ya lo dijo Vlad “hablamos mucho pero hacemos poco”. Y claro que es esta forma la más absurda,
pues deja en claro que realmente nuestro contexto si es un espectáculo en movimiento, somo
espectadores de nuestras propias historias. Y que otro ejemplo más claro que las redes sociales. No
hay mas que decir, una cruda historia que me ha sido de gran impacto.

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