0% encontró este documento útil (0 votos)
64 vistas9 páginas

Trastornos Alimenticios en Jóvenes

El documento describe varios trastornos alimenticios, incluyendo la bulimia, anorexia, y atracones. También discute factores de riesgo como la genética, presión social, y baja autoestima. Finalmente, explica varios tipos específicos de trastornos como la bulimia purgativa, anorexia restrictiva, y vigorexia.

Cargado por

Nayelis Castillo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
64 vistas9 páginas

Trastornos Alimenticios en Jóvenes

El documento describe varios trastornos alimenticios, incluyendo la bulimia, anorexia, y atracones. También discute factores de riesgo como la genética, presión social, y baja autoestima. Finalmente, explica varios tipos específicos de trastornos como la bulimia purgativa, anorexia restrictiva, y vigorexia.

Cargado por

Nayelis Castillo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Trastornos o malos hábitos alimenticios

Los problemas de alimentación se basan en malos hábitos que llevamos a la hora de comer, ya
sea por exceso, falta, mala calidad u horarios inadecuados en las comidas. Una mala
alimentación es capaz de permear en todos los aspectos de vida de cualquier persona.

Con frecuencia, estos trastornos se manifiestan en la adolescencia y los primeros años de la


adultez, aunque pueden aparecer a otras edades. Con tratamiento, puedes volver a tener hábitos
alimentarios más saludables y, a veces, revertir las complicaciones graves causadas por el
trastorno de la alimentación.

Entre los factores que aumentan el riesgo para la aparición de los trastornos alimentarios en la
adolescencia se encuentran: la genética, los cambios corporales en la pubertad, la vulnerabilidad
de los adolescentes a los ideales de delgadez, la presión social por ser delgada, la insatisfacción
con la imagen corporal, la dieta restrictiva, la depresión y la baja autoestima. Sin embargo, se
sugiere que en las diferentes culturas los trastornos del comportamiento alimentario pueden venir
de una serie de condiciones no relacionadas con las conductas compensatorias o con el peso,
pero con la forma del cuerpo o parte de lo mismo.

Trastornos por atracón

El trastorno por atracón es una condición en la cual la persona come generalmente una cantidad
de comida mucho mayor de lo normal, todo al mismo tiempo. La persona se siente fuera de
control durante estos atracones. El trastorno por atracón no es lo mismo que comer mucho de vez
en cuando.

Bulimia

Es un trastorno cuyo nombre la sociedad en general conoce, pero cuyas características exactas
son desconocidas para la mayoría.

La bulimia nerviosa es un trastorno alimentario o de la conducta alimentaria que también se


considera un problema psicológico, caracterizado por la pérdida de control respecto a la ingesta
de alimentos. Es decir, los conocidos más comúnmente como atracones constantes de comida,
que pueden ir seguidos de conductas purgativas para compensarlos, causados por una obsesión
constante por el aspecto físico.

La edad de aparición de la bulimia suele estar entre el final de la adolescencia y el comienzo de


la edad adulta, en una estimación entre los 18 y los 25 años, margen de oscilación más tardío que
el de la anorexia. En cambio, tiene en común con este otro trastorno que la mayoría de las
personas que lo padecen son mujeres, pero este dato no excluye en ningún caso que los hombres
también puedan sufrirlo.

Se desconoce la causa exacta de la bulimia. Los factores genéticos, psicológicos, familiares,


sociales o culturales pueden jugar un papel. La bulimia probablemente se debe a más de un
factor.

Tipos de bulimia

Aunque hablemos de la bulimia o bulimia nerviosa como trastorno alimentario único, en la


realidad existen dos variantes de este:

 Bulimia tipo purgante

Los episodios de atracones van seguidos de vómitos auto inducidos por la persona, lo que se
conoce como la purga de la comida ingerida de manera descontrolada.

En esta fase se produce la auto provocación de la expulsión de la comida, tal y como hemos


descrito en los puntos anteriores. Esto responde a un impulso provocado por la culpa y el
arrepentimiento, no es algo planeado como tal. Normalmente, esto se produce en privado, por
lo que la familia puede tardar en ver este síntoma tan característico de sufrir este trastorno.

Del mismo modo, también se considera bulimia purgativa cuando se recurre al uso de laxantes
o productos diuréticos por no querer o no poder realizar la purga mediante el vómito.

 Bulimia no purgativa
En este caso, los atracones no van seguidos de una purga, sino de una conducta o recursos
compensatorios.

Normalmente, quien padece bulimia no purgativa son conscientes de la imposibilidad de


eliminar las calorías de los alimentos ingeridos una vez comienza la digestión de estos. Por eso,
intentan paliar estos efectos practicando ejercicio físico cardiovascular en exceso, o realizar
ayunos durante largos periodos.

Anorexia

La palabra anorexia hace referencia a la falta de apetito, un síntoma presente en el cuadro clínico
típico de varios trastornos y enfermedades, mientras que la anorexia nerviosa es un trastorno
alimenticio concreto, no un síntoma. En concreto, la anorexia nerviosa es un trastorno
caracterizado por un interés en bajar de peso y volumen corporal llevado hasta un extremo
patológico, materializado en el rechazo constante de comer para no engordar.

De este modo, independientemente de cuál sea el tipo de anorexia nerviosa del que estemos
hablando, este trastorno hace que las personas lleguen a estar tan delgadas o a llevar una dieta tan
escasa y perjudicial que su salud corre un grave peligro.

Tipos

. Anorexia purgativa

La anorexia nerviosa de tipo purgativo se caracteriza por presentar etapas de purga, que
normalmente consisten en vómitos y, en algunos casos, en la utilización de diuréticos o laxantes.

Antes de la fase de purga, se da una fase de atracones que son experimentados como un impulso
incontrolable que lleva a comer rápidamente y masticando poco.

. Anorexia restrictiva

En este tipo de anorexia no se producen purgas. En su lugar, tiene lugar una resistencia constante
al acto de comer. Esto último es una posibilidad que en muchas ocasiones se ve como algo
repugnante, ya que se asocia al proceso de engordarse.
Así pues, este tipo de anorexia es más propio de personas metódicas y perfeccionistas, rígidas
con las normas y capaces de un autocontrol extremo, y no presentan el perfil impulsivo de los
pacientes de anorexia purgativa. Sin embargo, tanto el sexo como la franja típica de edad es la
misma que en el otro tipo de anorexia nerviosa.

El sobrepeso

Es tener un peso superior al saludable para una determinada estatura. Una persona puede tener
sobrepeso derivado de músculo, hueso o agua adicional, así como mucha grasa. Pero ambos
términos significan que el peso de alguien es mayor del que se considera saludable para su
estatura.

La ganancia de peso más excesiva ocurre entre los 2 y los 6 años y en la adolescencia.

Vigorexia

La vigorexia o dismorfia muscular es una alteración de la imagen corporal por la que el


paciente presenta una preocupación excesiva hacia su cuerpo.

Ortorexia

La vigorexia o dismorfia muscular es una alteración de la imagen corporal por la que el paciente
presenta una preocupación excesiva hacia su cuerpo.

Permarexia

La permarexia se considera un trastorno psicológico y lo suelen padecer las mujeres,


mayoritariamente. Consiste, principalmente, en el pensamiento continuo de comida, pero
también en las calorías que van a ingerir con cada uno de los alimentos. Además, mantienen una
dieta estricta para bajar peso.
La permarexia no es sólo una obsesión por el control calórico de la comida, sino también por
estar en una dieta permanente, afectando a hombres y mujeres.

Ebriorexia

La ebriorexia, trastorno que engloba problemas de alcoholismo y de conducta alimentaria,


es decir, se ingiere alcohol sin acompañarlo de alimentos para evitar consumir calorías de más,
por lo regular se presenta en jóvenes de entre 17 y 24 años, con mayor prevalencia en mujeres.

Síntomas

 La evidente pérdida de peso.


 Tienen miedo a engordar, a pesar de que su peso esté por debajo del recomendado para su
edad y su estatura.
 Se suele medir el aporte calórico de cualquier alimento que se ingiere.
 Obsesión constante y permanente de bajar de peso.
 Con tal de bajar de peso, se convierten en personas hiperactivas.
 El paciente que sufre de anorexia suele sentir siempre frío.
 Las uñas se hacen débiles y quebradizas.
 Hay pérdida o caída del cabello.
 La piel está seca.
 Hay problemas y desarreglos en la menstruación.
 Por supuesto al no ingerir los alimentos que el cuerpo necesita, se puede padecer de
anemia.
 Existe estreñimiento.

Pica

La pica es un síntoma, no una enfermedad, que se manifiesta por la ingesta persistente y


compulsiva de sustancias no comestibles como tierra, arcilla, tiza, jabón y materia fecal, o
comestibles como hielo (pagofagia), almidón (amilofagia), papa, arroz y café, entre otras, en
forma compulsiva y desenfrenada.

Diabulimia

La diabulimia se estima que entre un 20-40% de personas jóvenes con diabetes manipulan de
forma habitual sus dosis de insulina para ajustar su peso. Al no mostrar, necesariamente,
conductas como la restricción alimentaria, los vómitos o el excesivo ejercicio, el trastorno puede
pasar inadvertido.

El paciente no suele tener conciencia de su problema y los profesionales y la familia pueden


interpretar los síntomas como los de un paciente con diabetes “incumplidor”, sin tener en cuenta
el problema psicológico de base.

Hiperfagia
Podemos definir la hiperfagia de forma simple y resumida como la ingesta excesiva de comida
que no obedece normalmente a cubrir una necesidad fisiológica de hambre.
Cuando estamos ante casos de hiperfagia en los que se produce un aumento del apetito, es decir,
un incremento en la sensación de hambre con la consiguiente necesidad de saciarla, de forma
general se deberá a factores psicológicos.

Cabe distinguir la hiperfagia del hambre constante en el sentido en el que con el primer término
hacemos referencia a la ingesta desmesurada de alimentos. Consumimos aquella comida que nos
apetece, que como veremos más adelante suele tratarse de alimentos poco saludables, en
cantidades superiores a las normales, mientras que el hambre constante no es más que la
sensación de no estar saciados, pero no provoca necesariamente una ingesta descontrolada.

Síndrome del comedor selectivo

El síndrome del comedor selectivo es un trastorno de la salud mental. Una persona lo padece
cuando en su dieta regular no hay variedad de alimentos y existe un rechazo a la incorporación
de elementos nuevos.
Para que pueda diagnosticarse como síndrome, la persona tiene que haber ingerido menos de
diez alimentos diferentes en total, en toda su dieta, durante al menos dos años.

Potomanía
La potomanía es el deseo de consumir grandes cantidades de líquidos, como el agua (polidipsia)
o bebidas alcohólicas (dipsomanía).
Este trastorno psicológico es bastante ignorado por presentar cuadros sintomáticos parecidos a
otros trastornos alimentarios, además de ser una nueva adicción que afecta a un segmento
importante de la población. El problema focal de este comportamiento es que puede
desencadenar un problema de salud (Cronin, 1987). El exceso de agua en el cuerpo ocasiona que
minerales esenciales como el potasio, el sodio y el magnesio, se diluyan más rápido de lo usual
provocando calambres, fatiga y lentitud en la ejecución de tareas cognitivas simples. Si la ingesta
de agua sigue incrementándose, es probable observar pérdida masiva de potasio que
desencadenará en dificultades cardiacas. Por otro lado, los riñones también son órganos
afectados por el consumo excesivo de líquido: llevados al límite pueden ocasionar una
hiponatremia (intoxicación por agua) caracterizada por la disminución de los niveles de sodio en
la sangre que pueden producir convulsiones (Siegler, Tamres, Berlin, Allen-Taylor & Strom,
1995).
Dieta exclusiva para bulímicos

Dieta para anoréxico


Recomendaciones de cómo debe ser la dieta en personas con anorexia:

 Variada, no tanto en diversidad de alimentos como en su preparación.


 Que contenga entre 110 y 140 gramos de hidratos de carbono, 15 y 20 gramos de ácidos
grasos esenciales y 1 gramo de proteína por kilogramos de peso y día (si la persona pesa
50 kg, cada uno de esos valores se tiene que multiplicar por el peso). Además, se
recomienda que estas cantidades procedan de alimentos densos energéticamente.
 Con proteínas de alto valor biológico, como las procedentes del huevo o del cacahuete,
que poseen todos los aminoácidos esenciales en altísima proporción.
 Sin olvidar el consumo de grasa, ya que las personas con anorexia tienden a disminuirlo.
 Sin saltarse el desayuno, que es fundamental en esta dieta de recuperación.
 La nutricionista Xandra Romero, añade, además:
 Respetar los gustos, aversiones u opciones alimentarias del paciente, como ser
vegetariano, por ejemplo.
 Entender y lidiar con los alimentos que les generan mayor temor y, si es posible, elegir
otros que aporten los mismos nutrientes.
 Ayudarnos de los platos que le suelen gustar, optar por productos que tengan más calorías
y usar técnicas culinarias más suaves en vez de frituras, salsas, etc.…
 Intentar preparar platos con buena presentación.

También podría gustarte