0% encontró este documento útil (0 votos)
1K vistas963 páginas

224732898

Cargado por

Tirzo Paiz
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
1K vistas963 páginas

224732898

Cargado por

Tirzo Paiz
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

-1-

Red Multiregional de Programas de Posgrado de Calidad en Psicología

La Investigación en los Posgrados de Psicología


Tomo II

Agustín Daniel Gómez Fuentes


Emanuel Meraz Meza
Minerva Pérez Juárez

(Editores)

Universidad Veracruzana

-2-
UNIVERSIDAD VERACRUZANA

Dr. Martín Aguilar Sánchez


Rector

Dra. Elena Rustrián Portilla


Secretaria Académica

Mtra. Lizbeth Margarita Viveros Cancino


Secretaria de Administración y Finanzas

Dr. Pedro Gutiérrez Aguilar


Director Área académica de Ciencias de la Salud

Dr. Juan Ortiz Escamilla


Director General de Investigaciones

Dr. Edgar Javier González Gaudiano


Director General de la Unidad de Estudios de Posgrado

Mtra. Minerva Pérez Juárez


Directora del Instituto de Psicología y Educación

-3-
Red Multiregional de Programas de Posgrado de Calidad en Psicología

La Investigación en los Posgrados de Psicología


Tomo II

EDITORES:

Dr. Agustín Daniel Gómez Fuentes


Universidad Veracruzana

Dr. Emanuel Meraz Meza


Universidad Veracruzana

Mtra. Minerva Pérez Juárez


Universidad Veracruzana

COMISIÓN DE ARBITRAJE:

Mtro. Alejandro Francisco Reyes


Universidad Veracruzana

Mtra. Cecilia Magdalena Molina López


Universidad Veracruzana

Dra. Dinorah Arely Escudero Campos


Universidad Veracruzana

Mtro. Enrique Zepeta García


Universidad Veracruzana

Mtra. Esperanza Ferrant Jiménez


Universidad Veracruzana

Dr. Enoc Obed de la Sancha Villa


Universidad de Guanajuato

-4-
Red Multiregional de Programas de Posgrado de Calidad en Psicología

La Investigación en los Posgrados de Psicología


Tomo II

Editores: Agustín Daniel Gómez Fuentes


Emanuel Meraz Meza
Minerva Pérez Juárez

Imagen de portada: Xavier Cózar Angulo


Asistente editorial: Brenda Mapel Fonseca
Año: 2021

Prohibida la reproducción total o parcial de esta obra sin permiso por escrito de los
titulares de los derechos.
Derechos reservados para la primera Edición, 2021.
Versión electrónica.

Red Multiregional de Programas de Posgrado de Calidad en Psicología


https://www.uv.mx/redmultiregionalpsicologia/

Universidad Veracruzana
www.uv.mx

Instituto de Psicología y Educación


www.uv.mx/ipe

UNIVERSIDAD VERACRUZANA
Instituto de Psicología y Educación
Agustín Melgar, esq. Juan Escutia S/N
Col. Revolución, C.P. 91010
Xalapa de Enríquez, Veracruz
MÉXICO

ISBN: 978-607-8716-54-8

CODICE / Taller Editoial


Violeta No. 7 Colonia Salud
Xalapa, Veracruz CP 91070
Tel. 2288180629
Correo: [email protected]
ÍNDICE

PRÓLOGO ................................................................................................................................... 12

PARTE 1. PSICOLOGÍA CLÍNICA Y DE LA SALUD .................................................................. 15


SECCIÓN I. CONSUMO DE SUSTANCIAS Y ADICCIONES............................................... 16
Capítulo 1. Intervención grupal desde un modelo integrativo teórico y técnico sistemático
con cinco residentes en recuperación por consumo de sustancias.......................................... 16
Capítulo 2. Proceso de trabajo colaborativo con mujeres con experiencias en consumo
dependiente de sustancias ......................................................................................................... 26
Capítulo 3. Pensamiento sistemático en escenarios de adicción a los videojuegos ............... 40
Capítulo 4. Los perseverantes: una experiencia narrativa colectiva contra la adicción ........ 52
Capítulo 5. Severidad de adicción como predictor de abandono de tratamiento en pacientes
adictos a metanfetamina............................................................................................................. 61
SECCIÓN II. ANSIEDAD, ESTRÉS, DEPRESIÓN Y AUTOAGRESIÓN ............................. 66
Capítulo 6. Intervención cognitivo-conductual y neurofeedback como tratamiento del
insomnio en una mujer adulta mayor ....................................................................................... 66
Capítulo 7. Terapia grupal en pacientes oncológicos con síntomas de ansiedad y depresión
...................................................................................................................................................... 76
Capítulo 8. Terapia narrativa y cutting en una adolescente: Un estudio de caso .................. 84
Capítulo 9. Terapia asistida con perros como apoyo de intervención en adolescentes con
ansiedad....................................................................................................................................... 95
Capítulo 10. Intervención gestalt grupal en pacientes con experiencia ansiosa .................. 103
Capítulo 11. Manejo de la ansiedad a través de la terapia de juego centrada en el niño en un
caso de tea grado 1.................................................................................................................... 115
Capítulo 12. Intervención cognitiva-conductual en adolescentes con ansiedad .................. 125
Capítulo 13. Contacto, proceso y relación en un caso de ansiedad infantil desde la
psicoterapia gestáltica............................................................................................................... 132
Capítulo 14. Fortalezas de carácter ante la depresión: intervención integrativa psicoanalítica
y psicología positiva ................................................................................................................. 141
Capítulo 15. La familia como factor de protección en caso de intento de suicidio,
intervención familiar estratégica ............................................................................................. 148
Capítulo 16. Depresión, ira y dificultades de vinculación con las figuras parentales: Estudio
de caso psicoanalítico ............................................................................................................... 157
Capítulo 17. Tricotilomanía infantil: una perspectiva gestalt relacional .............................. 167

-6-
Capítulo 18. Manejo cognitivo conductual del estrés psicológico en un operador de
emergencias del 911 .................................................................................................................. 177
SECCIÓN III. PROMOCIÓN DE LA SALUD, ESTILO DE VIDA Y CONDUCTA
ALIMENTARIA ........................................................................................................................... 188
Capítulo 19. Conducta alimentaria y variables psicosociales: diferencias entre estudiantes y
trabajadores ............................................................................................................................... 188
Capítulo 20. No le llevo flores al pasado: una intervención narrativa en un caso de bulimia
.................................................................................................................................................... 195
Capítulo 21. Ambientes obesogénicos: conductas alimentarias, estado nutricional,
autoeficacia y malestar psicológico en adultos de zonas urbanas y suburbanas ................. 201
Capítulo 22. Intervención Diagnóstica en Promoción de la Salud: hacia una organización
saludable.................................................................................................................................... 210
Capítulo 23. Promoción de la salud: Hábitos de vida saludable en trabajadores de una
organización de salud............................................................................................................... 221
SECCIÓN IV. CONDUCTAS DE RIESGO .............................................................................. 231
Capítulo 24. Predicción de conductas sexuales de riesgo en estudiantes de psicología ..... 231
Capítulo 25. Estudio de caso: reparación de las figuras afectivas en una adolescente con
conductas de riesgo .................................................................................................................. 237
SECCIÓN V. PERSONALIDAD, AUTOIMAGEN, AUTOESTIMA E INTELIGENCIA
EMOCIONAL .............................................................................................................................. 250
Capítulo 26. Rasgos de personalidad, actitudes y afrontamiento hacia el dolor en
estudiantes universitarios ........................................................................................................ 250
Capítulo 27. Creando nuevas narrativas para el fortalecimiento de la autoestima con una
adolescente en una institución educativa ............................................................................... 261
Capítulo 28. Imagen Corporal Masculina. Comparativa de Homosexuales y Heterosexuales
.................................................................................................................................................... 268
Capítulo 29. Inteligencia emocional en adultos mayores de Mérida, Yucatán .................... 272
Capítulo 30. Construcción de la identidad en adolescentes institucionalizados, una
intervención desde la terapia narrativa................................................................................... 281
SECCIÓN VI. TRASTORNOS RELACIONADOS A ESTADOS DE SALUD .................... 293
Capítulo 31. Conocimiento del diagnóstico, su relación con la adherencia terapéutica y
aspectos emocionales en niños y adolescentes con VIH. ....................................................... 293
Capítulo 32. Deterioro de la función ejecutiva en pacientes con cáncer de mama .............. 310
Capítulo 33. Creencias de salud en la práctica de la mamografía ......................................... 319
Capítulo 34. Terapia cognitivo-conductual para pacientes con esquizofrenia con síntomas
positivos resistentes a fármacos ............................................................................................... 326

-7-
Capítulo 35. Emociones y autoeficacia percibida en pacientes con diabetes mellitus tipo II
.................................................................................................................................................... 337
Capítulo 36. Cáncer infantil y técnicas de arteterapia: un estudio de caso clínico .............. 343
SECCIÓN VII. APEGO, VÍNCULO PARENTAL Y SOCIALIZACIÓN............................... 352
Capítulo 37. Reparación afectiva de las figuras parentales en un adolescente: estudio de
caso............................................................................................................................................. 352
Capítulo 38. Intervención gestáltica en un cuidador con sensación de carga: estudio de caso
.................................................................................................................................................... 364
Capítulo 39. Detrás de la armadura: fortalecimiento yoico en un menor inmerso en
conflictos parentales ................................................................................................................. 374
Capítulo 40. Guía diagnóstica con juego para la evaluación del vínculo entre padres e hijos
.................................................................................................................................................... 382
Capítulo 41. Intervención Sistémica Individual en un caso con baja cohesión familiar ...... 392
Capítulo 42. Reparación del vínculo en un niño de seis años con su figura materna
sustituta: Estudio de caso. ........................................................................................................ 400
Capítulo 43. Repercusiones Conductuales en una adolescente adoptada con apego
evitativo. .................................................................................................................................... 412
Capítulo 44. Fortalecimiento del vínculo padres-hijos en la post-adopción: intervención
grupal psicoanalíticamente orientada. .................................................................................... 426
Capítulo 45. Duelo en un infante ante la pérdida del padre. Una intervención en Terapia de
juego........................................................................................................................................... 441
Capítulo 46. Terapia de juego cognitivo conductual en adolescentes con autismo: elementos
básicos para socializar con sus pares....................................................................................... 452
SECCIÓN VIII. VIOLENCIA, ABUSO, ACOSO Y AGRESIÓN........................................... 461
Capítulo 47 Violencia sexual infantil e institucionalización: intervención con terapia de
juego cognitivo conductual ...................................................................................................... 461
Capítulo 48. Efecto de la Portación de Alelos de Riesgo del Gen MAO-A Sobre Mediciones
de Impulsividad y Bullying ..................................................................................................... 469
Capítulo 49. Programa de Prevención de Riesgos en las Redes Sociales para Adolescentes
de Secundaria: Ciberbullying................................................................................................... 482
Capítulo 50. Inteligencia emocional en universitarios víctimas y no víctimas de violencia en
el noviazgo ................................................................................................................................ 492
Capítulo 51. La Intervención con Familias de Jóvenes en Conflicto con la Ley ................... 502
Capítulo 52. Reedición de los vínculos de maltrato en la relación de pareja ....................... 510
Capítulo 53. Intervención Cognitivo Conductual para mejorar la salud mental de un grupo
de jóvenes gays yucatecos ........................................................................................................ 521

-8-
Capítulo 54. Valoración neuropsicológica ante sospecha de psicopatía en adolescente ..... 532
Capítulo 55. Manejo de ira en niños desde la terapia cognitivo conductual y de interacción
padres-hijos ............................................................................................................................... 543
Capítulo 56. Empoderamiento psicológico en mujeres violentadas, una intervención
gestáltica grupal ........................................................................................................................ 552
Capítulo 57. Caracterización del Acoso sexual callejero ocurrido en una muestra de mujeres
universitarias en la ciudad de Mérida, Yucatán. .................................................................... 561
Capítulo 58. Reparación Integral del Daño a Víctimas de Delitos Sexuales en el Estado de
Yucatán ...................................................................................................................................... 573
Capítulo 59. Terapia para el Perdón en persona sobreviviente de abuso sexual: estudio de
caso............................................................................................................................................. 588

PARTE 2. PSICOLOGÍA DEL DEPORTE, EDUCACIÓN FÍSICA Y ARTES .......................... 595


SECCIÓN IX. HÁBITOS SALUDABLES Y BIENESTAR ...................................................... 596
Capítulo 60. Sedentarismo, sobrepeso y obesidad en universitarios: factores psicosociales
asociados.................................................................................................................................... 596
Capítulo 61. Promoción de los hábitos saludables, autoeficacia para para el control de peso:
una intervención con padres y escolares................................................................................. 607
Capítulo 62. Motivación autodeterminada y bienestar psicológico en deportistas con
discapacidad intelectual ........................................................................................................... 615
Capítulo 63. Aplicación de la teoría del bienestar o perma en adultos mayores que practican
entrenamiento funcional adaptado ......................................................................................... 621
SECCIÓN X. DEPORTE, ACTIVIDAD FÍSICA Y ARTÍSTICA ............................................ 631
Capítulo 64. Implicación parental en el deporte de los hijos: percepción de los deportistas y
de sus padres/madres .............................................................................................................. 631
Capítulo 65. Psicoterapia de juego gestalt en adolescentes de alto rendimiento deportivo
para el manejo del estrés y la ansiedad. .................................................................................. 641
Capítulo 66. Autodeterminación y pasión en bailarines de danza clásica: efectividad de un
programa psicoeducativo ......................................................................................................... 652
Capítulo 67. Apropiación del espacio para el aumento de la actividad física en usuarios de
la facultad de psicologia de la UADY ..................................................................................... 665

PARTE 3. PSICOLOGÍA LABORAL y ORGANIZACIONAL .................................................. 672


SECCIÓN XI. DESARROLLO Y CULTURA ORGANIZACIONAL..................................... 673
Capítulo 68. Intervención en factores de riesgo psicosocial en una empresa de transporte
público. ...................................................................................................................................... 673

-9-
Capítulo 69. Intervención en Desarrollo Organizacional: Factores de Riesgos Psicosociales
.................................................................................................................................................... 681
Capítulo 70. Planeación estratégica con un enfoque en D.O. a una empresa de servicios de
tipo familiar. .............................................................................................................................. 692
Capítulo 71. Diagnóstico de la cultura organizacional bajo el modelo de Daniel Denison a
fin de establecer recomendaciones para el desarrollo de un plan de acción ........................ 704
Capítulo 72. Estudio de la metodología de alto desempeño en un equipo de facilitadores del
departamento de Alimentos de una empresa de giro Retail. ................................................ 716
SECCIÓN XII. CONDUCTAS PROAMBIENTALES ............................................................. 723
Capítulo 73. Actitud ambiental explícita e implícita y religiosidad ...................................... 723
Capítulo 74. Orientación hacia el futuro, actitudes implícitas y conductas proambientales:
una perspectiva de profesores y estudiantes .......................................................................... 737

PARTE 4. PSICOLOGÍA Y EDUCACIÓN ................................................................................... 746


SECCIÓN XIII. INTELIGENCIA EMOCIONAL, MOTIVACIÓN Y SOLUCIÓN DE
CONFLICTOS EN EL AULA...................................................................................................... 747
Capítulo 75. Efectos del bienestar psicológico y social en autoeficacia académica y
rendimiento escolar .................................................................................................................. 747
Capítulo 76. Análisis del juicio moral y desempeño cognitivo en adultos ........................... 753
Capítulo 77. Violencia, una intervención a través del desarrollo de habilidades emocionales
en una secundaria pública urbana........................................................................................... 759
Capítulo 78. Inteligencia emocional y pensamiento creativo en el aula ............................... 767
Capítulo 79. Educación para la paz: cooperación y solución de conflictos interpersonales
entre estudiantes de una secundaria ....................................................................................... 778
Capítulo 80. Cumplimiento de metas, satisfacción con la vida y sentido de pertenencia de
personas con superdotación intelectual .................................................................................. 790
Capítulo 81. Metacognición, motivación y rendimiento académico en un cuarto de escape
educativo para estudiantes de bachillerato ............................................................................ 797
SECCIÓN XIV. COMPRENSIÓN LECTORA ......................................................................... 804
Capítulo 82. Comprensión lectora, diagnóstico en una preparatoria privada ..................... 804
Capítulo 83. Comprensión lectora y metacognición en niños de tercer grado de zonas
suburbanas de Mérida Yucatán ............................................................................................... 816
Capítulo 84. Estrategias de comprensión lectora para fomentar la inclusión en primer grado
de primaria ................................................................................................................................ 826
SECCIÓN XV. CONVIVENCIA, COOPERACIÓN E INTERACCIONES DIÁDICAS ..... 832
Capítulo 85. Convivencia escolar, cómo mejorarla a través de un programa de pensamiento
creativo ...................................................................................................................................... 832

- 10 -
Capítulo 86. Relación familia-escuela: clima familiar y habilidades sociales en preescolares
.................................................................................................................................................... 845
Capítulo 87. Creación de espacios inclusivos a través del Index .......................................... 856
Capítulo 88. Conductas prosociales, su promoción a través del juego cooperativo para
mejorar la convivencia escolar ................................................................................................. 868
Capítulo 89. Análisis Funcional en las Interacciones Diádicas: Adulto Niño en Diferentes
Contextos ................................................................................................................................... 879
SECCIÓN XVI. APLICACIONES INTER Y MULTIDISCIPLINARIAS EN EDUCACIÓN
........................................................................................................................................................ 897
Capítulo 90. Análisis interconductual del comportamiento en problemáticas
interdisciplinarias de salud y educación ................................................................................. 897
Capítulo 91. Autorregulación académica, su medición en estudiantes de bachillerato ...... 911
Capítulo 92. Desarrollo Psicomotor en estudiantes de tercer grado de preescolar ............. 922
Capítulo 93. El videomodelado para la inserción laboral ...................................................... 930
Capítulo 94. Efecto de un programa conductual de capacitación a profesores sobre el
manejo de conductas agresivas en alumnos de primaria. ..................................................... 941
Capítulo 95. El lenguaje como comportamiento. Análisis de las relaciones condicionales en
la enseñanza de la música ........................................................................................................ 950

- 11 -
PRÓLOGO

La investigación en la Red Multiregional de Programas de Posgrado de Calidad en Psicología

Minerva Pérez Juárez


Agustín Daniel Gómez Fuentes
Emanuel Meraz Meza

Universidad Veracruzana
El posgrado en México se ha caracterizado por un crecimiento notable y por el surgimiento de
políticas de evaluación que acentúan diferencias entre instituciones y programas educativos. A
partir de 1988, el posgrado amplió y diversificó su cobertura con base en políticas de
financiamiento y aseguramiento de la calidad. En la década de los noventa, a través del Programa
de Modernización Educativa, consolidó sus acciones y programas a nivel nacional, mediante la
creación de la Comisión Nacional de Posgrado, al interior de la Coordinación Nacional para la
Planeación de la Educación Superior (CONPES).

La Comisión Nacional de Posgrado dio origen al Padrón de Excelencia del Posgrado (PE).
Programa que se sustentó en el reparto de recursos adicionales ligados a la presentación de
resultados. El esquema de clasificación de los programas seguido por el PE se ajustó a las
categorías de “aprobado”, “condicionado” y “emergente”. En 1991 fueron aprobados 284
programas de un total de 833. En esta primera evaluación sólo la quinta parte de los programas de
posgrado del país estaban inscritos en el Padrón de Excelencia.

En el año 2001, el Programa de Excelencia (PE) del CONACYT fue evaluado por el
Sistema Educativo Mexicano. En ese año sólo 150 programas fueron aprobados, mientras que
otros 220 fueron ubicados en la categoría de condicionados. En ese año, en el Marco del Programa
Nacional de Educación (PNE) 2001-2006 y del Programa Especial de Ciencia y Tecnología
(PECYT) 2001-2006 se pone en marcha el Programa para el Fortalecimiento del Posgrado
Nacional (PFPN) del que se desprenden dos subprogramas: 1) El Programa Integral de
Fortalecimiento del Posgrado (PIFOP), cuyas acciones estuvieron encaminadas a apoyar a las
Instituciones de Educación Superior (IES) para lograr la incorporación de sus programas de
posgrado al padrón de calidad; y 2) El Padrón Nacional de Posgrado (PNPC), que se constituyó en
el Sistema de clasificación de posgrados de Calidad.

La importancia que tiene para el país el desarrollo científico y tecnológico y la formación


de profesionales de la psicología generó por parte del Consejo Nacional para la Enseñanza e
Investigación en Psicología (CNEIP), una convocatoria en 2003 para analizar y discutir estrategias
para la consolidación de los posgrados en psicología. Asistieron a esta reunión los directores y
coordinadores de los posgrados con reconocimiento ante el PIFOP.

En esta reunión se generaron tres estrategias, que al paso de los años han mostrado ser
relevantes para la constitución y consolidación de la Red Multiregional de Programas de Posgrado
de Calidad en Psicología (RMPPCP).

- 12 -
1. Organización del Primer Coloquio de Investigación de Maestrías PIFOP.
Este evento se realizó en el mes de junio del 2004 y fue organizado por la
Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.

2. Firma de un Convenio Específico de Colaboración Académica para la


Formación de la Red Multiregional de Programas de Maestrías PIFOP en
Psicología (2004). Este convenio fue firmado por los rectores de las
siguientes Universidades: Universidad Autónoma de Nuevo León;
Universidad Veracruzana; Universidad Autónoma de San Luis Potosí y
Universidad Autónoma de Yucatán.
Este convenio estuvo constituido por diez cláusulas, orientadas a promover: 1) La creación
de Cuerpos Académicos; 2) La movilidad estudiantil y el intercambio de personal académico; 3)
La creación de un Comité Asesor para el diseño de programas de posgrado; 4) La realización de
dos Coloquios anuales de investigación; 5) El diseño de una base de datos con los CVU de los
profesores; 6) La difusión de las actividades de la Red; 7) El uso de las nuevas tecnologías para
desarrollar programas a distancias; 8) Actividades para promover y compartir recursos de bases de
datos y bibliografía; 9) El desarrollo de investigaciones conjuntas; y 10) La publicación conjunta
de artículos en revistas científicas.

Tal como lo señalan V.M. Padilla Montemayor y C. Rodríguez Nieto (2018) con el apoyo
de las autoridades de la Universidades que forman parte de la Red Multiregional de Programas de
Posgrado de Calidad en Psicología (RMPPCP), se han realizado varias acciones entre las que
destacan, la movilidad estudiantil, estancias académicas de profesores, proyectos conjuntos de
investigación, miembros de comités de exámenes de grado, asesorías de tesis y difusión de las
actividades de la Red. Una acción concreta ha sido la realización anual de Coloquios de
Investigación. En estos eventos participan alumnos y profesores de los programas de posgrado
miembros de la Red Multiregional de Programas de Posgrado de Calidad en Psicología. Este
espacio de encuentro creado en el 2004 ha sido relevante para articular las distintas actividades
académicas y eje central de la consolidación de la red.

Las investigaciones presentadas anualmente en los coloquios han sido relevantes para
mejorar la formación académica de los estudiantes y difundir los resultados de las investigaciones.
A partir del 2007 se publicaron artículos presentados en los Coloquios de Investigación en la
Revista IPyE, Psicología y Educación del Instituto de Psicología y Educación de la Universidad
Veracruzana y libros publicados por los programas de posgrado, integrantes de la Red. En el 2017,
la Universidad Autónoma de Yucatán publicó dos libros que mostraban el avance de las
investigaciones presentadas en el XIV Coloquio de Investigación; en el 2018, la Universidad
Autónoma de Nuevo León publicó el tercer libro que incorporó las investigaciones presentadas en
el XV Coloquio de Investigación.

El presente libro incluye los trabajos de investigación presentados en el XVI Coloquio de


Investigación celebrado en Xalapa Veracruz en el 2019. Esta publicación muestra el esfuerzo
realizado por los alumnos y profesores de los programas de posgrado miembros de la Red y
ejemplifica la fortaleza de cada uno de sus programas de posgrado.

- 13 -
Este libro, resultado del trabajo conjunto de los integrantes de la RMPPCP, muestra la
importancia de las Redes de Investigación para el desarrollo científico, tecnológico y humanista
del país, así como la importancia que tiene la formación de investigadores y profesionales de la
psicología. Consideramos que después de 17 años, la Red Multiregional de Programas de Posgrado
de Calidad en Psicología ha mostrado su fortaleza e impacto en varias generaciones de estudiantes.
Nos esperan nuevos retos: La calidad de nuestros posgrados deberá ser nuestro mejor aliado.

Xalapa, Veracruz. México.

- 14 -
PARTE 1. PSICOLOGÍA CLÍNICA Y DE LA SALUD

La Red Multiregional de Programas de Posgrados de Calidad en Psicología cuenta


con líneas de investigación dedicadas a temas prioritarios de la psicología clínica y
de la salud, en los que se someten a evaluación distintos tipos de terapias,
tratamientos e intervenciones, con el fin de identificar su grado de eficiencia para
resolver problemáticas como las adiciones, el consumo de sustancias, el insomnio,
la ansiedad, la depresión, el cutting, el intento de suicidio, la ira desproporcionada
y el estrés crónico.

Desde un enfoque preventivo, se trabaja también con la detección temprana de


conductas de riesgo, la promoción de la salud y la adopción de estilos de vida
saludables. Otras áreas de investigación relevantes que se presentan en esta primera
parte del libro son las relacionadas con el estudio de la personalidad, la autoestima,
la autoimagen y la inteligencia emocional. Así mismo, es de destacar el estudio de
la dimensión psicológica vinculada a los estados de salud, como lo son por ejemplo,
los aspectos emocionales derivados de condiciones de salud provocados por el
SIDA, el cáncer, la diabetes, entre muchos otros.

Adicionalmente, es posible encontrar en esta sección estudios que indagan sobre el


apego, el vínculo parental, la cohesión familiar, la adopción, y el duelo, así como
las relaciones involucradas en problemáticas sobre la violencia, el abuso, el acoso,
la agresión, el bullying, por mencionar algunos.

- 15 -
SECCIÓN I. CONSUMO DE SUSTANCIAS Y ADICCIONES

Capítulo 1. Intervención grupal desde un modelo integrativo teórico y


técnico sistemático con cinco residentes en recuperación por
consumo de sustancias
Lic. Francisco Javier Buenfil Ricalde, Mtro. Ricardo Alonso García Fuentes y Dra.
Eréndira Estrella Vázquez Vargas

Universidad Autónoma de Yucatán

Resumen
Para el presente proyecto se ha partido del diseño de un modelo de intervención integrativo teórico
y técnico sistemático, que tome a consideración los aspectos neuropsicológicos del consumo de
sustancias y su impacto en las funciones ejecutivas; los factores afectivos o vinculares del
desarrollo desde una mirada psicoanalítica; los aportes de la teoría cognitiva-conductual de la
tercera ola para favorecer los procesos de memoria, atención y toma de decisiones a través de
flexibilizar esquemas de pensamiento; y finalmente, la creación de una atmósfera de aceptación
desde la terapia humanista-Gestalt que le permita al participante elaborar nuevas formas de
afrontar la angustia desde la relación terapéutica, todo estructurado desde una intervención grupal,
ajustando las estrategias a las diversas expresiones o manifestaciones adictivas con cinco
participantes al interior de un centro de rehabilitación. Del trabajo realizado, se espera poder
ampliar la comprensión de la experiencia de la persona que recurre al consumo de sustancias para
que, partiendo de la historia personal de cada participante, determinar el plan que mejor se adecue
a sus necesidades, aumentando con ello el pronóstico de recuperación y prevención de futuras
recaídas.

Palabras clave: adicción, terapia integrativa.

Introducción
Es necesario considerar que dada la baja percepción de riesgo en torno al consumo de alcohol y
otras sustancias que prevalece en nuestro país, aunado al reducido presupuesto para la prevención
y atención del consumo en comparación al gasto destinado a estrategias dirigidas al control del
narcotráfico, no resulta complejo comprender el crecimiento porcentual registrado en el uso y
abuso de sustancias, entre las que destaca la mariguana con una prevalencia nacional del 8.6% y
del 10% para el estado de Yucatán solamente (Villatoro-Velázquez et al., 2017a); lo que se añade,
no sin fundamentos, a la poca confianza en la efectividad de las intervenciones para la prevención,
tratamiento o reducción de los impactos sociales y de salud pública así como también de los
impactos económicos,
Es indispensable considerar programas educativos con impacto a actitudes y percepciones,
así como una mejor estructura sociodemográfica en el país que no padezca de una polarización en
términos educativos, ingreso o distribución geográfica de servicios preventivos y de atención,

- 16 -
reforzados además por proyectos sociales para la construcción de redes de apoyo entre familiares
y comunidad en general, así como de mecanismos administrativos y legales que corresponsabilicen
a fabricantes y al mercado legalizado en la normalización del consumo.
Cuando se miran los porcentajes de atención a consumidores de drogas, registrados en el
mismo periodo por la ENCODAT 2016-2017 (Villatoro-Velázquez et al, 2017a), poco más de 200
mil personas de las que habían reportado algún consumo durante el último año acudieron a
tratamiento, de los cuáles, 111 mil personas que presentaban dependencia recibieron la atención
debida. Estos índices representan a poblaciones de ambos sexos, sin embargo, cuando se observan
de forma separada, los porcentajes por tratamiento residencial o consulta externa (54.2%), anexo
(53%) y tratamiento por desintoxicación (51.1%), resultan ser mayores en hombres en relación
con el porcentaje de mujeres que se reducen a 31.5 (tratamiento por desintoxicación) y 22.9
(tratamiento residencial como estancia en anexo) respectivamente (Villatoro-Velázquez et al.,
2017b).
Ante estos índices de tratamiento por consumo de alcohol y drogas, parece prevalecer la
necesidad de facilitar el acceso de atención y tratamiento a la población que así lo requiera, así
como identificar las barreras al mismo (económicas, geográficas, de calidad o de tiempo, etc.), en
especial para quienes hayan desarrollado una dependencia (Villatoro-Velázquez, et al, 2017b).
Igual de importante es el fomento de la disminución en la percepción de riesgo, acudiendo a la
población directamente para diagnosticar y atender las diferentes problemáticas de salud asociados
al consumo. Todo lo anterior sin descartar un tratamiento con perspectiva de género para no
desatender a la población femenina.
Partiendo de lo anterior, se espera que, al partir de un modelo integrativo teórico y técnico
sistemático de intervención grupal, cinco participantes al interior de un centro de rehabilitación en
la ciudad de Mérida puedan ser conscientes de sus recursos personales, sus fortalezas y sus
aptitudes para hacer una transición de la identificación con la adicción hacia una identificación
con la responsabilidad, el autoapoyo y el cuidado mutuo.

Marco teórico
El enfoque integrativo en psicoterapia: partiendo desde los factores comunes. Se ha
propuesto una línea de análisis a partir de diversas posturas para entender la forma en la que los
factores individuales y sociales interactúan y de esta interacción mirar a las adicciones como un
fenómeno dinámico que requiere ser abordado desde un enfoque integrativo.
Los intentos por integrar enfoques y modelos psicoterapéuticos no son recientes. Ya en con
el trabajo de Alexander y French y posteriormente de Jerome Frank en 1963, es posible establecer
un punto histórico de origen (Opazo, 2001 en Rosado & Rosado, 2007). Se implicaba así un
cambio paradigmático en el abordaje psicoterapéutico que considerase planteamientos
epistemológicos, metodológicos y etiológicos compartidos por diferentes enfoques, con
ordenación de datos recolectados, con el propósito de fundamentar una aproximación
psicoterapéutica más consistente. El enfoque integrativo se nutre de las partes explicativas y
predictivas de teorías existentes, pero las encuadra en un marco teórico de mayor amplitud (Opazo,
2001 en Rosado & Rosado, 2007).
El cambio de mirada a un modelo integrativo implica un reto que conlleva conocimiento y
estudio, aunado al interés de privilegiar al paciente dejando de lado los narcicismos personales

- 17 -
para enfatizar lo que realmente sirve (Rosado & Rosado, 2007). No se está hablando de un
eclecticismo confuso, sino de adoptar un modelo con sustentación de método y sistematizado. La
postura integrativa busca construir un sistema conceptual que sea capaz de optimizar los procesos
involucrados en la toma de decisiones seleccionando aquellas intervenciones más eficaces.
Sin embargo, la integración tampoco está exenta de riesgos y desventajas. En primer lugar,
puede simplificar la complejidad de cada modelo y diluir su originalidad (Uribe-Restrepo, 2008).
En segundo lugar, se pueden desestimar los factores específicos de cada enfoque psicoterapéutico
para convertirlas en una consejería o acompañamiento y no una experiencia de cambio. Ante esta
situación, se plante a los factores comunes como parte necesaria para que la integración en la
psicoterapia pueda darse. En otras palabras, es indispensable que exista una meta en común, una
alianza de trabajo, una escucha receptiva o una actitud ausente de críticas, como algunos de los
aspectos esenciales.
El tema de los factores comunes se le atribuye a Rosenzweig (1936), posteriormente Frank
(1963) y Luborksy (1975) tomarían interés en sus primeras publicaciones (en Uribe-Restrepo,
2008), para subdividir a los factores comunes en explícitos e implícitos, siendo estos últimos los
menos estudiados. Rosenzweig afirmaba que “todo método psicoterapéutico cuenta con casos a su
favor”, y que los factores comunes incluían la catarsis, el reacondicionamiento social, la
personalidad del terapeuta y la organización complejo-sistémica de la mente humana.

La integración teórica y la integración técnica

Partiendo del análisis de los factores comunes como variables de integración, quizás resulte
necesario considerar otros dos modelos que quizás ofrezcan un marco racional y práctico para el
diseño de planes de intervención. Se decide comenzar por la propuesta de integración teórica,
fundamentada en la idea de que es la unión de dos o más enfoques lo que permitirá que una
psicoterapia integre elementos teóricos o conceptuales y como consecuencia natural, de técnicas
derivadas. Feixas & Miró (1993, en Rosado & Rosado, 2007), consideran que una de las tres líneas
más dominantes de este modelo de integración es la integración teórica hibrida, es decir, la de crear
un marco teórico proveniente de la articulación de dos o más teorías (Feixas, 1992; en Rosado &
Rosado, 2007). Un ejemplo es la terapia de Wachel (1977, en Rosado & Rosado, 2007), un modelo
de integración teórica híbrida orientada a modificar las condiciones que mantienen los círculos
viciosos perjudiciales, facilitando el Insight o la toma de consciencia de su origen y sus efectos
actuales y las experiencias que proporcionen nuevos descubrimientos que generen cambios en la
experiencia emocional y relacional.
Otro modelo para revisar en esta sección es la integración técnica sistemática que
selecciona técnicas de acuerdo con una lógica o esquema básico a emplear, según el tipo de cliente
o situación. Uno de los modelos más prominentes en esta línea dado el aval empírico, es el
propuesto por A.A. Lazarus (1976, en Rosado & Rosado, 2007), autor de la “terapia multimodal”,
una terapia con enfoque cognitivo-conductual que incorpora técnicas de otros enfoques. Esta
selección se lleva a cabo a partir de lo que Lazarus considera un análisis multimodal del
funcionamiento personal del paciente distinguiendo siete categorías del funcionamiento humano:
a) biológico, b) afectivo, c) sensorial, d) imaginativo, e) cognitivo, f) conductual, g) interpersonal.
El objetivo es el de definir el funcionamiento e interrelación de estos sistemas para así seleccionar
las intervenciones y su secuencia de funcionamiento.

- 18 -
La reducción de daños como modelo integrativo de intervención psicoterapéutica

El paradigma de la reducción de daños ofrece justamente un marco de análisis para realizar


un proceso integrativo de diferentes enfoques terapéuticos (Tatarsky & Marlatt, 2010). Así, por
ejemplo, al hablar de un modelo integrativo puede plantear un proceso sistemático que considere
aspectos de las ciencias neuropsicológicas, el psicoanálisis, la terapia cognitivo-conductual y el
humanismo-Gestalt, que sirva de análisis de sus respectivas teóricas y recomendaciones en
intervenciones o técnicas para diseñar un plan de tratamiento de las adicciones.
Un modelo integrativo diseñado desde la filosofía de la reducción de daños toma diferentes
contribuciones, entre los que se incluyen métodos más seguros de consumo y control, moderación
y/o abstinencia; motivación y preparación al cambio (Prochaska, DiClemente, & Norcross, 1992;
en Tatarsky & Marlatt, 2010); estatus psiquiátrico (Carey & Carey, 1990; en Tatarsky & Marlatt,
2010); fortalezas y debilidades de la personalidad (Khantzian, 1985, 1986; en Tatarsky & Marlatt,
2010); y variables socioeconómicas entre otros, que contribuyan a la construcción y reforzamiento
de habilidades de la persona mientras al mismo tiempo que se trabaja con los significados que la
persona tiene o ha tenido acerca de su propio consumo (Tatarsky, 2003).
Los objetivos de iniciales del modelo pudieran ser los de identificar los aspectos biológicos
y sociales que contribuyen al abuso de sustancias. Un proceso inicial de análisis como este facilita
la adaptación de los conocimientos a personas con distintos niveles educativos o de entrenamiento,
así como también por otras personas que están en contacto directo con el paciente. Sin embargo,
como ya se ha mencionado, los aspectos biológicos y sociales no son los únicos que pueden
incluirse al momento de realizar un proceso integrativo.
Un marco sistemático da forma a las intervenciones que puedan surgir del diálogo
terapéutico continuo y de la negociación entre terapeuta y paciente, es decir, colocar en primer
término la relación terapéutica y la naturaleza colaborativa de la intervención, lo que además
podría facilitar las demás habilidades terapéuticas, su construcción y desarrollo activo. Estos focos
amplios se abordan a través de siete tareas terapéuticas según Tatarsky (2003), que son: 1) manejo
de la alianza terapéutica; 2) la relación terapéutica es sanadora; 3) fortalecimiento de las
habilidades de autogestión para el cambio; 4) la evaluación como tratamiento; 5) la aceptación de
la ambivalencia; 6) el establecimiento de metas de reducción de daños; y 7) estrategias activas para
el cambio positivo.
En un primer nivel los factores biológicos y sociales podrían considerarse como criterios
para delimitar las primeras bases en un marco de análisis integral. En un segundo nivel, podríamos
considerar los aportes de diferentes enfoques, tomando las tareas terapéuticas propuestas por
Tatarsky (2003) como criterios clínicos que complete el marco del modelo de tratamiento.
Adicionalmente a estos dos niveles, existen doce principios provistos de un lente clínico que
considera al paciente como participante clave en la construcción de la relación terapéutica y con
ello guiar la selección de intervenciones, completándose así la matriz de análisis en el proceso de
integración.
Estos doce principios servirán como filtro para la selección de técnicas, así como de posturas
teóricas que, en conjunción con las tareas terapéuticas, permitirán establecer un rango de acción
adecuado a las necesidades de cada paciente. El psicoterapeuta puede adecuar su práctica a los
principios y las tareas para coincidir con sus orientaciones teóricas y estilo clínico para la elección
de estrategias. Se establece por lo tanto que el proceso de integración contará de dos momentos.

- 19 -
El primero implica la integración teórica, es decir, la selección de elementos teóricos o
conceptuales de diferentes psicoterapias. Una posible consecuencia de esto podría ser la
integración de las técnicas que de estos elementos se deriven (Rosado & Rosado, 2007). Para el
segundo momento del proceso se ha considerado la integración técnica sistemática, que involucra
la selección de técnicas de acuerdo con una lógica sistemática o esquema básico que indica las
técnicas a emplear según el tipo de clientes (Feixias, 1992 en Rosado & Rosado, 2007), para el
propósito del presente proyecto, una población de cinco participantes al interior de un centro de
rehabilitación para personas consumidoras de sustancias.

Método

Escenario
Se aplicó una intervención grupal partiendo de un modelo integrativo teórico y técnico
sistemático al interior de un centro de rehabilitación ubicado al oriente de la Cd. de Mérida. El
enlace se hace por recomendación del director del Centro de Integración Juvenil de la misma
ciudad. Al momento de la intervención el número de habitantes oscilaba entre 20 y 25 personas,
de sexo masculino, con un rango de edad entre los 19 y 60 años. La institución cuenta con el
reconocimiento y ratificación como establecimiento residencial de tratamiento en adicciones 2019-
2020, otorgada por la CONADIC, y corresponden a establecimientos que han dado cumplimiento
en la normatividad vigente (NOM-028, 1999).

Objetivo y preguntas de investigación


Objetivo: Identificar, desde una propuesta de modelo integrativo teórico y técnico
sistemático, las estrategias adecuadas según las necesidades de los participantes, para aplicarlas en
un formato de terapia grupal al interior de un centro de rehabilitación, que fortalezca las
capacidades de afrontamiento de los participantes reduciendo la probabilidad de futuras recaídas.

Objetivos específicos
1. Identificar cuáles y qué tan comprometidas se encuentran las funciones cognitivas
ejecutivas correspondientes a cada residente que pudieron favorecer el uso y abuso de
sustancias.
2. Identificar las fortalezas, motivaciones y necesidades de los participantes que puedan
servir al objetivo de recuperación de cada uno de los residentes en su proceso de
rehabilitación.
3. Identificar las estrategias e intervenciones más apropiadas para trabajar una terapia de
grupo desde un modelo integrativo teórico y técnico sistemático para cinco residentes
de un centro de rehabilitación, que favorezcan el mantenimiento de la sobriedad y la
prevención de recaídas.

Preguntas de investigación
¿Cuáles son los mecanismos de defensa, estilos de afrontamiento y vínculos que forman
parte de la historia de desarrollo y anteceden a la experiencia adictiva del residente?

- 20 -
¿Existirá algún impacto significativo como efecto residual del consumo de sustancias en las
funciones ejecutivas de los participantes?
¿Cuáles serán los alcances reales de la intervención si no se está contando con la
participación de otros especialistas y familiares en el proyecto?

Participantes
Para elegir a los participantes se establecieron como criterios de selección una antigüedad
mínima de 9 meses (el proceso de recuperación es de 12 meses), contar la mayoría de edad (18
años), no haber estado en más de dos centros de rehabilitación (sin considerar el actual) y
finalmente, que eligieran de manera voluntaria y con consentimiento informado para participar en
el proyecto de intervención con duración de 3 meses.

Diseño
Para el presente proyecto se parte de un diseño transversal exploratorio. Se espera conocer
si un modelo de intervención grupal que parta de un diseño integrativo podrá incidir en los modos
de afrontamiento de los participantes y si estas aportaciones podrán ser significativas en la
prevención de recaídas.

Materiales e instrumentos
Para construir la historia de desarrollo de cada participante se empleó un formato de historia
clínica básico, de igual forma se recurrió a la “línea de vida” (Castillo-León, Candila, Echeverría-
Echeverría, & Rojas, 2011 pp. 82-83) para que cada participante fuera identificando aquellos
momentos más significativos desde la infancia hasta la vida adulta actual y les asignara una
valoración en cuando a su importancia e impacto. El uso del “cuestionario desiderativo”
(Sneiderman, 2010), permitió identificar algunas de las fortalezas de cada participante previo al
inicio de la intervención desde la terapia de grupo.
Un formato de “entrevista motivacional” (Brownell & Schulthess; en Francesetti, Gecele, &
Roubal, 2013 pp. 492-493) y una escala sencilla sobre “motivación al cambio” (Prochaska &
DiClemente, en Freeman & Dolan, 2001), fueron empleadas a modo de determinar un punto de
inicio previo a la terapia de grupo, que cada participante pudiese evaluar de nuevo al final de este.
La subprueba “efecto Stroop”, de la Batería Neuropsicológica de Funciones Ejecutivas y
Lóbulos Frontales (Miles-Cox & Salehi-Fadardi, 2006), fue empleada para identificar algún
posible efecto residual del consumo de sustancias o bien, de las funciones ejecutivas actuales de
cada participante. Adicionalmente, un ejercicio de elección múltiple de “estrategias de regulación
emocional” (Cho, Hanley-White, Yang & Soto, 2019), fue empleado para establecer un panorama
general de los estilos de afrontamiento elegidos de cada participante previo a la terapia de grupo.

Procedimiento
La intervención dio inicio el 25 de octubre de 2019 y finalizó el 10 de febrero del siguiente
año. Se trabajó durante 43 sesiones, para un total de 57hrs., mismas que estuvieron repartidas de
la siguiente manera: cada participante recibió seis sesiones individuales de 1hr. c/u. y que
correspondió a un abordaje inicial con enfoque psicodinámico. La siguiente etapa consistió en un

- 21 -
taller de 4 sesiones de 1 ½hr. c/u. desde el cuál se trabajó con la flexibilización y el establecimiento
de valores trascendentales desde un enfoque cognitivo-conductual de la terapia de la aceptación y
compromiso con apoyo de la literatura de Alcohólicos Anónimos. Finalmente, para la terapia de
grupo, fueron asignadas 8 sesiones (1 por semana), con duración de 1 ½hr. c/u. y que fue abordada
desde un enfoque humanista-Gestalt Estas sesiones no consideran los momentos de aplicación de
instrumentos, que fueron aplicados en distintos momentos para no interferir con el proceso.

Resultados
La “línea de vida”, el “cuestionario desiderativo” y el ejercicio escrito de “estrategias de
regulación emocional”, sirvieron para que cada participante pudiera reflexionar acerca de diversas
situaciones en las que se identificaban como participantes directos o bien, distinguían su
implicación con relación a otros participantes. Adicionalmente, les permitieron identificar
fortalezas que no previamente no habían considerado, expresándose al respecto de ellas como
desconocidas o nunca puestas en práctica.
Por su parte, la subprueba “efecto Stroop”, no reflejó resultados por debajo de lo esperado,
es decir, que dado el tiempo y los aciertos de los participantes, sus puntajes se encuentran dentro
de la norma y esto podría explicarse por diversos motivos, bien sea que el tiempo de
desintoxicación ha favorecido la neuro plasticidad de las zonas impactadas por el consumo de
sustancias o, quizás, los resultados sean consistentes con lo reportado en otros estudios, como los
compilados por McCusker (2001), en los que se plantea la posibilidad de que las personas
dependientes poseen un cerebro que responde con automaticidad a determinados estímulos y ello
podría confundirse con una capacidad cognitiva de atención, por lo que partiendo de estos
resultados es necesario considerar más aplicaciones en diferentes contextos y momentos o en
situaciones controladas con comparación de poblaciones.
En lo relacionado a la “entrevista motivacional” y la escala de “motivación al cambio”, los
participantes plantearon un panorama optimista, es decir, todos reportaron interés por recuperarse
y por formar parte de un programa de rehabilitación con el objetivo de controlar el consumo y no
volver a consumir, no obstante, esto también puede hacer alusión a algo similar a lo ocurrido con
la subprueba “efecto stroop”, en el sentido de que partiendo de hallazgos de otros estudios, las
personas en experiencia adictiva, tienden a valorar positivamente sus capacidades como el control
de impulsos, la regulación emocional y la toma de decisiones, lo que no necesariamente es
congruente con lo que ocurre en la realidad (McCusker, 2001).
De la fase de sesión individual desde un enfoque psicodinámico, se determina la presencia
de cierto grado de inmadurez de las funciones yoicas, particularmente aquellas que corresponden
al principio de realidad, el juicio crítico y la función sintético-integrativa (González & de las
Cuevas, 1992). Es decir, primeramente, la proyección de los estados internos sobre la realidad
externa de los participantes se evidencia en sus discursos, cuando estos interpretaron diversas
situaciones de vida como dependientes de la situación sin identificar las interferencias debido a
una constante necesidad de gratificación (capacidad de distinción entre estímulos internos y
externos). De igual forma, se registran inexactitudes a causa de una percepción selectiva
(percepción de los acontecimientos externos) y que pudo constatarse con preguntas de tipo
anecdótico, lo último sobresale cuando cada participante tuvo que nombrar algunas de las
circunstancias que pudieron haberse presentado en momentos específicos de la etapa de vida
temprana y de los sentimientos emanantes se revela cierta interferencia con la adaptación.

- 22 -
Con respecto al juicio crítico, la anticipación de las consecuencias de la conducta es aún
defectuosa y que puede evidenciarse con la sobrevaloración de las capacidades de los participantes
ante situaciones que pudieran resultar conflictivas, demandantes o novedosas, llegando incluso a
anticipar de forma inexacta las intenciones de los demás y que se puso de manifiesto durante las
sesiones al conversar de situaciones que ocurrían al interior del centro de rehabilitación en
interacción con los demás internos.
Finalmente, algunos indicios de un funcionamiento del Yo no integrado se evidencian en
los participantes en una dificultad para plantear metas de vida consistentes. Si bien todos pudieron
establecer objetivos a desarrollar una vez terminado el proceso de recuperación, no todos pudieron
establecer los pasos a seguir para alcanzar dichos objetivos. No obstante, cuando les era
replanteada la posibilidad de aprovechar los esfuerzos que realizaban al interior del centro y que
también incluía la interacción con los otros residentes, los participantes llegaban a considerarse
como eficaces y capaces de sobrellevar la rutina diaria.
Con respecto a la fase del taller grupal de 4 sesiones con aportes desde el enfoque
cognitivo-conductual de la tercera ola, es decir, desde la terapia de aceptación y compromiso
(TAC), se diseñó una serie de cuatro sesiones de estudio y reflexión partiendo de los doce pasos
de Alcohólicos Anónimos para que los participantes pudieran analizar cada uno de los enunciados
desde un análisis grupal que favoreciera la flexibilización de ideas y la identificación de valores
trascendentales (Hernández-Ardieta, 2014). Fue necesario incluir un breve apartado psico-
educativo que sirviera a los participantes de base para que pudieran comprender lo que estaba
ocurriendo a nivel de proceso cognitivo y lo que se esperaba conseguir a partir del análisis de los
doce pasos. De esta manera, los momentos de confusión o de dificultad se vieron reducidos y el
análisis reflexivo pudo darse de forma fluida. Los participantes lograron ampliar las nociones que
tenían de la literatura de AA con conocimientos propios que eran extraídos directamente de la
experiencia y que luego eran contrastados en grupo. Sin embargo, los participantes comentaban
que a pesar de que podían mirar su experiencia desde otras perspectivas comentaban que les
resultada complicado o difícil el aceptar esta nueva postura.
En la última etapa, la que correspondió a la etapa de terapia de grupo, se empleó un enfoque
humanista-Gestalt. Al estar repartida en 8 sesiones, se dedicaron dos sesiones con duración de 1
½hr. c/u. para cuatro etapas propuestas por Zinker (2009) para el ciclo gestáltico, es decir, en las
primeras dos sesiones se partió de ejercicios o situaciones que favorecieran la toma de conciencia
de los participantes a nivel de sensaciones corporales y emocionales, su diálogo en grupo y el
compartimiento de experiencias, evitando las comparaciones. A partir de la tercera y cuarta sesión,
los ejercicios grupales estuvieron encaminados hacia la toma de conciencia, es decir, una vez que
los participantes habían practicado partir de su experiencia sensorial, en el siguiente momento
podrían contrastar sus experiencias personales con las de sus compañeros incluso si el ejercicio no
lo estaban realizando ellos. En las sesiones 5ª y 6ª respectivamente, fueron favorecidos los procesos
de contacto, es decir, los participantes fueron capaces de identificar que lo que ellos hacían influía
de alguna forma en las actitudes o reacciones de los demás y desde ahí eran capaces de mirar con
responsabilidad sus acciones. Para las últimas dos sesiones, se trabajó la retirada, tanto de la
dinámica grupal que se había conseguido, como de todo el proceso de intervención que había dado
inicio semanas atrás. Cada participante fue capaz de verbalizar los aprendizajes y de cómo éstas
nuevas miradas, aunque algo amenazantes, eran vistas ahora como nuevas oportunidades para el
desarrollo personal.

- 23 -
Discusión
Los alcances de la intervención están aún por ser comprobados tras un segundo momento
de aplicación de instrumentos. Adicionalmente, se habían considerado escalas de auto reporte,
como por ejemplo el Inventario de Ansiedad: Rasgo-Estado (IDARE) (Spielberger, Martínez-
Urrutia, González-Reigosa & Díaz-Guerrero, 1980); el Inventario de depresión de Beck (2006); o
la Escala de Dificultades en la Regulación Emocional en español, (DERS-E) (Marín-Tejeda,
Robles-García, González-Forteza & Andrade-Palos, 2012), sin embargo, las revisiones teóricas
realizadas requieren ampliación en este respecto, ya que al parecer es necesario poder descartar
elementos presentes al momento del registro de los datos por parte de los participantes.
De igual forma, el análisis teórico y técnico sistemático planeado para el diseño de una
intervención de grupo integrativa plantea cuestiones que es necesario ampliar a través de la práctica
continua, ya sea en el mismo escenario con otros participantes u otros centros de rehabilitación
con otras condiciones de trabajo, por lo que los resultados aquí presentados son similares en
alcance a un estudio de casos grupal y no es posible inferir sobre la generalización de los posibles
alcances. Cabe recalcar a este respecto, que la misma teoría revisada propone que los tratamientos
en adicciones sean adecuados según la persona y el escenario. Es necesario tener presente que la
presente intervención no involucró a otros especialistas y familiares y esto es una limitante para
favorecer nuevas formas de afrontamiento desde diferentes formas de relación interpersonal.
Es necesario continuar ampliando en la revisión de los distintos aportes teóricos y técnicos
en relación con el tratamiento del consumo de sustancias para identificar aquellas intervenciones
que podrían tener mayor impacto en el proceso de recuperación de la persona. Una intervención
que no sólo permita el fortalecimiento de las funciones cognitivas y los mecanismos yoicos
debilitados por el consumo, sino que además consigan migrar las nociones que prevalecieron y
mantuvieron el consumo, hacia una identidad con recursos, emocionalmente madura y con la
capacidad de encontrar un propósito de vida, entre otras habilidades necesarias para una vida plena.

Referencias
Castillo-León, T., Candila-Celis, J., Echeverría-Echeverría, R., & Rojas-Bolaños, M. (2011). El
Trabajo Participativo e Interdisciplinario en Equipos de Salud. Una Propuesta
Metodológica. Mérida: Universidad Autónoma de Yucatán.
Cho, S., Hanley-White, K., Yang, Y., & Soto, J. (2019). The role of trait anxiety in the selection
of emotion regulation strategies and subsequent effectiveness. Personality and Individual
Differences. (147), 326-331.
Francesetti, G., Gecele, M., & Roubal, J. (2013). Gestalt Therapy in Clinical Practice. From
Psychopathology to the Aesthetics of Contact. Asociación Cultural Los Libros del CTP.
Freeman, A. & Dolan, M. (2001). Revisiting Prochaska and DiClemente´s Stages of Change
Theory: An Expansion and Specification to Aid in Treatment Planning and Outcome
Evaluation. Cognitive and Behavioral Practice. (8), 224-234.
González de Rivera, J. & de las Cuevas, C. (1992). La evaluación psicodinámica de las funciones
del yo. Recuperado de:
https://www.academia.edu/33868273/La_evaluaci%C3%B3n_psicodin%C3%A1mica_de_
las_funciones_del_yo

- 24 -
Hernandez-Ardieta, M. (2014). Estado Actual de la Terapia de Aceptación y Compromiso en
Adicciones. Health and Addictions 14(2), 99-108.
Norma Oficial Mexicana NOM-028-SSA2-2009. Diario Oficial de la Federación. México. 21 de
junio de 1999. Recuperado de:
http://www.conadic.salud.gob.mx/pdfs/norma_oficial_nom.pdf
McCusker, C. (2001). Cognitive biases and addiction: an evolution in theory and method.
Recuperado de: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11177519/
Marín-Tejeda, M., Robles-García, R., González-Forteza, C. & Andrade-Palos, P. (2012).
Propiedades Psicométricas de la Escala “Dificultades en la Regulación Emocional” en
Español (DERS-E) para Adolescentes Mexicanos. Salud Mental. (35), 521-526.
Miles-Cox, W. & Salehi-Fadardi, J. (2006). The Addiction-Stroop Test: Theoretical
Considerations and Procedural Recommendations. Recuperado de:
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16719569/
Rosado & Rosado, M. (2007). El Enfoque Integrativo en Psicoterapia. Psicología y Educación,
1(2), 42-50.
Sneiderman, S. (2010). Análisis de las Respuestas al “Cuestionario Desiderativo” con un
Diccionario Computarizado de Palabras. Subjetividad y Procesos Cognitivos. 14(2), 293-
303.
Tatarsky, A. (2003). Harm Reduction Psychotherapy: Extending the Reach of Traditional
Substance Use Treatment. Journal of Substance Abuse Treatment (25), 249-256.
Tatarsky, A. & Marlatt, A. (2010). State of the art in harm reduction psychotherapy: an emerging
treatment for substance misuse. Journal of clinical psychology. 66(2), 117-122.
Uribe-Restrepo, M. (2008). Factores comunes e integración de las psicoterapias. Revista
Colombiana de Psiquiatría. 37(1), 14-28.
Villatoro-Velázquez, J., Reséndiz-Escobar, E., Mujica-Salazar, A., Bretón-Cirett, M., Cañas-
Martínez, V., Soto-Hernández, I., & Mendoza-Alvarado, I. (2017a). Encuesta Nacional de
Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2016-2017; Reporte de Drogas. Instituto Nacional
de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz; Instituto de Salud Pública, Comisión Nacional
Contra las Adicciones, Secretaría de Salud. Ciudad de México, México: INPRFM; 2017.
Villatoro-Velázquez, J., Reséndiz-Escobar, E., Mujica-Salazar, A., Bretón-Cirett, M., Cañas-
Martínez, V., Soto-Hernández, I., & Mendoza-Alvarado, I. (2017b). Encuesta Nacional de
Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2016-2017; Reporte de Alcohol. Instituto Nacional
de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz; Instituto de Salud Pública, Comisión Nacional
Contra las Adicciones, Secretaría de Salud. Ciudad de México, México: INPRFM; 2017.
Zinker, J. (2009). Gestalt Therapy is Permission to be Creative: A Sermon in Praise of the Use of
Experiment in Gestalt Therapy. Recuperado de:
https://www.semanticscholar.org/paper/Gestalt-Therapy-is-Permission-to-be-
Creative%3A-A-in-Zinker/ac906b27ff9cc781b589214840ed68824e9bbec7

- 25 -
Capítulo 2. Proceso de trabajo colaborativo con mujeres con
experiencias en consumo dependiente de sustancias
Lic. Psic. Georgina Cetina, Dra. María Teresita Castillo León y Dra. Dora Adolfina Ayora
Talavera

Universidad Autónoma de Yucatán

Resumen
El consumo dependiente de sustancias ha representado un fenómeno de gran relevancia en el
campo de la salud pública. En México el abuso de sustancias ha traído consecuencias sanitarias y
sociales importantes, para lo que se recalca que todas las acciones en el tema deberían estar
encaminadas al establecimiento y desarrollo de políticas públicas que atiendan de manera
satisfactoria y eficaz este fenómeno (ENCODAT, 2017). En los últimos años, los sistemas de salud
han enfocado su mirada en la disminución de la brecha entre el consumo dependiente de sustancias
legales e ilegales entre hombres y mujeres, sin embargo, toda intervención en términos de
rehabilitación o tratamiento siguen estando dirigidas desde la visión masculina. Es por ello que,
en el presente trabajo y ante las necesidades de la inclusión de la visión de las mujeres en el ámbito
del consumo, pretendemos realizar una intervención participativa con mujeres dependientes de
sustancias. Esto se ha derivado de continuas exploraciones con respecto a las necesidades de
tratamiento percibidas por las mujeres del Centro de Rehabilitación de Ayuda Mutua de Mérida,
Yucatán; y de las narrativas resultantes de los discursos y experiencias de vida de estas mujeres.
A partir de estas historias, realizaremos una intervención desde el enfoque narrativo-colaborativo,
posteriormente los resultados estarán en función de la evaluación del proceso participativo y de
colaboración entre las mujeres y yo como terapeuta.

Palabras clave: Adicciones, mujeres, terapia narrativa, terapia colaborativa, salud.

Introducción
De acuerdo con el National Institute on Drug Abuse (NIH, por sus siglas en inglés), de manera
histórica, los hombres han sido más propensos a consumir sustancias ilícitas adictivas, en donde
muchas veces, de su uso es probable el devenir en una situación de emergencia grave o muerte por
sobredosis; en comparación con los datos obtenidos para las mujeres (NIH, 2018a). Las mujeres,
han mostrado tener menor porcentaje de dependencia que los hombres, sin embargo, éstas también
pueden desarrollar o adquirir una dependencia o desorden por consumo y adicionalmente llegar a
ser más susceptibles al Craving (fase de deseo y recaída de la adicción). Aún, dejando de lado las
diferencias biológicas entre hombres y mujeres, los roles de género hacen aún más complejo el
tema de las diferencias entre ambos grupos; incluso, algunos estudios consideran que estas
diferencias entre hombres y mujeres sugieren correlaciones significativas entre una diversidad de
condiciones de salud como las hormonas, el ciclo menstrual, la fertilidad, el embarazo, la lactancia
y la menopausia.
Khajedaluee, Dadgarmoghaddam, Erfanian, Alipourtabrizi, y Khadem-Rezaiyan (2015),
realizaron un estudio en países en desarrollo, en donde encontraron algunos factores de riesgo para
la población femenina y su vulnerabilidad ante el uso de las drogas; como los antecedentes de

- 26 -
abuso sexual en la infancia, el consumo de los padres o cuidadores, el nivel educativo, el ingreso
socioeconómico y la edad. Por otra parte, Ettore (1989), obtuvo algunos hallazgos en cuanto al
tipo de tratamiento y el pronóstico de recuperación asociados al género, ya que se toman en cuenta
cuestiones como la percepción de la imagen corporal, el cuidado de la salud, la cercanía de las
relaciones humanas y el nivel de ocupación y tiempo de ocio. El NIH (2018b), considera algunos
patrones igual de claros para las necesidades de las perspectivas de género en el estudio de las
adicciones, por ejemplo, hablando de la mariguana, ésta está asociada al incremento del riesgo de
afecciones de salud mental como depresión y ansiedad, tanto para hombres como para mujeres,
sin embargo, en las mujeres con una adicción a esta sustancia, se reportan más ataques de pánico
y desórdenes de ansiedad; por otro lado, en cuanto al uso de la cocaína, a pesar de que en hombres
y mujeres se afecta de manera similar la concentración, aprendizaje y memoria, en el caso de las
mujeres, se ven afectadas de manera más grave en cuestiones cardíacas y sanguíneas; otros
estudios con metanfetaminas, reportan que las mujeres las usan debido a que aumenta su energía,
generalmente necesaria para las demandas de trabajo, los cuidados del hogar, los hijos y las
responsabilidades familiares, y se asocian frecuentemente con altos grados de depresión; y de igual
manera, en el caso del alcohol, las repercusiones sociales y de expectativas de género son
diferentes, por ejemplo, en las mujeres, beber se relaciona con el incremento de riesgo de resultar
embarazada ante las relaciones sexuales, o incluso ser víctima de violencia sexual, esto sumado a
que biológicamente, hombres y mujeres metabolizan el alcohol de manera diferente, y por lo tanto
las necesidades de recuperación y adicción resultan necesariamente diversas.
Particularmente en México, en el caso de los estudios sobre mujeres y las drogas,
frecuentemente surgen en las narrativas el tema de las categorías de violencia (Lozano-Verduzco,
Romero-Mendoza, & Marín-Navarrete, 2016); estas referencias se dan debido a que la violencia
que se experimenta en la familia nuclear en la infancia, ya sea de tipo sexual, física o psicológica,
tienen repercusiones importantes en los estados psicosociales de las personas, llegando a
desarrollar sentimientos de culpa y tristeza; que pueden ser estados y entornos de riesgo para
adquirir dependencias considerables. Adicionalmente, se ha encontrado que los programas de
tratamiento incluso, pueden reproducir esa presencia de violencia, particularmente de género, ya
que a menudo, éstos no están diseñados para considerar las necesidades o experiencias de las
mujeres que requieren un tratamiento; sin embargo, a pesar de esto, dichos contextos han servido
para considerar la ampliación y necesidad de comprender mejor el fenómeno de la adicción desde
diferentes aristas, por lo que la duda con respecto a los alcances de programas diseñados
particularmente para mujeres, deben ser contemplados desde los criterios científicos pertinentes
en material de salud y género.
Lamentablemente o no, las mujeres en cualquiera que sea su condición de salud, política,
económica, de edad o educativa, tienen necesidades específicas durante el transcurso de un
desorden por uso de sustancias; en donde los tratamientos adecuados deberían re-organizarse
tomando en cuenta las diferencias de género y sexo (NIH, 2018a; 2018b).
Estas consideraciones no solo reflejan las necesidades de género en el término de las
adicciones y sus tratamientos; sino que, también, son un reflejo del paradigma desde donde se dice
lo que se dice sobre las drogas y el alcohol; ya que, éstas son más que sustancias químicas y resulta
insuficiente considerar únicamente factores biológicos (sexo) y químicos (sustancia), como la base
para el uso de nuevas perspectivas en materia de drogas.

- 27 -
Marco teórico
Comúnmente cuando se habla de adicción, el constructo es entendido desde los parámetros
de salud-enfermedad, y desde un modelo de explicación médica, y su entendimiento se constituye
con base en el organismo y la sustancia adictiva, en donde la persona adicta, cuenta con una
condición, en muchas ocasiones de por vida, extraordinaria que requiere un tratamiento inmediato
(Raven, 1997; Peele & DeGranpre, 1998).
En la última década, el consumo, uso y abuso de sustancias adictivas ha representado una
importante problemática en términos de salud pública, debido a las consecuencias sanitarias,
mentales y sociales de quiénes consumen y sus propios familiares. Esto se traduce en la necesidad
de ampliar el campo de visión en el estudio y tratamiento de los usuarios de sustancias y la
inclusión de sus familiares en el tema (Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y
Tabaco [ENCODAT], 2017a y b). Se habla de un problema mundial para los gobiernos ante la
necesidad que se presenta de darle importancia a lo que hay detrás del consumo de sustancias tanto
legales como ilegales, para poder diseñar y plantear mejores políticas, planes y programas. De
igual forma, se ha hecho hincapié en la necesidad de intervenir en los primeros niveles de acción
para la salud pública, como en la prevención, ya que en sí el consumo y los trastornos asociados
que puede devenir posteriormente, son complejos y en algunos casos crónicos, y de ser prevenidos
en lugar de tratados, existe evidencia de un ahorro en insumos y economía para la salud mental.
El NIH, en un escrito realizado en el 2018 (b), hace hincapié en la diferencia entre considerar
cuestiones de sexo y género en términos de adicción, ya que el primero se refiere a las diferencias
generalmente irrefutables basadas en la biología, mientras que la segunda, se basa en los roles
definidos y aceptados social y culturalmente para hombres y mujeres; y reportan que las mujeres
han descrito propias y particulares razones para consumir drogas, a diferencia de los hombres, por
ejemplo, para controlar el peso, el agotamiento y hacer frente a cuestiones emocionales y
competentes en términos de salud mental.
Lo anterior expuesto, no solo resalta la importancia de considerar un abordaje científico al
fenómeno del consumo de sustancias asociadas a las diferencias de género, sino que, se considera
la urgencia en materia de atención y tratamiento. Solo en México, el porcentaje de mujeres
consumidoras ha aumentado en los últimos años, según lo que refleja el más reciente informe de
la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco, dirigido por el Instituto Nacional
de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, el Instituto Nacional de Salud Pública, la Comisión
Nacional Contra las Adicciones y la Secretaría de Salud (2017a). Como se muestra en la Tabla 1,
se refleja una comparación entre la población masculina y femenina para determinar cambios
progresivos a lo largo del tiempo, y se pude observar que, para el caso de las mujeres, el consumo
en el último mes demuestra un crecimiento de casi 5 puntos porcentuales (de 19.7% a 24.4%);
mientras que el patrón excesivo de consumo aumentó de 4.1% a 10.3%; finalmente, el consumo
diario y consuetudinario mostraron un aumento porcentual de 0.2% al 1.4% y del 1.4% al 3.5%
respectivamente, considerando la población total de México (Ver Tabla 1).
Resulta importante considerar los hallazgos para vislumbrar las implicaciones necesarias,
por ejemplo, en el caso del tratamiento y la adherencia a programas de rehabilitación; algunos
estudios preliminares indicaron diferencias en el pronóstico de recuperación para la población
femenina, que se relacionaban con las dificultades económicas, el aislamiento social y las
complicaciones psicológicas (Nelson-Zlupko, Kauffman, & Morrison, 1995). Estos hallazgos dan
cuenta de factores específicos como la maternidad o el cuidado de los hijos que, al recaer con

- 28 -
mayor frecuencia en las mujeres, éstas no podían participar del tratamiento con la misma
frecuencia que los hombres. Estos obstáculos además de contribuir a la consideración de las
complicaciones y prioridades de cada género, demostró una relación significativa con el nivel
socioeconómico, dado que los costos en cuanto a servicios de cuidado infantil no siempre pueden
ser cubiertos por la madre. Las investigaciones en torno a la adicción en mujeres, involucra
aspectos particulares, contextos complejos y retos psicológicos propios. Aunado a lo anterior, están
los factores sociales, económicos, políticos y culturales que amplían el mosaico de fuerzas que dan
forma al tema de investigación. Estudios recientes, confirman que los elementos como las
relaciones o la familia son cruciales para el proceso de tratamiento de la población femenina.
Desafortunadamente, no es poco frecuente descubrir que los servicios disponibles no están
diseñados para cubrir la totalidad de las necesidades de las mujeres, lo que ya de por sí representa
otro asunto de reto en materia de investigación.
Tabla. 1. Tendencias del consumo de alcohol
Población Mujeres de 12 a 65 años
Consumo Población Mujeres 2011 2016
Alguna vez 62.6 62.6
Último año 40.8 39.0
Último mes 19.7 24.4
Consumo excesivo último año 15.5 22.6
Consumo excesivo último mes 4.1 10.3
Consumo diario 0.2 1.4
Consumo consuetudinario 1.4 3.5
Fuente: Encuesta Nacional de Adicciones 2011 y Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco
2016-2017.
De igual manera, para el 2016 se registraron 60 582 personas que se encontraban en 1 125
centros de rehabilitación o tratamiento para las drogas o alcohol, que no sean centros
gubernamentales; en donde el 89.6% eran hombres y el 10.4% mujeres, con una media de 31.08
años; en donde el alcohol, jugaba una importante fuente de consumo, por parte de hombres y
mujeres (45.8% y 45.4% respectivamente, ENCODAT, 2017a); y esto impacta de manera más
sobresaliente a estados de la región sur como Campeche, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Puebla,
Quintana Roo, Tabasco, Yucatán y Veracruz, con el 69.4% de la concentración de la población.
Todas estas cuestiones antes mencionadas, repercuten fuertemente en los conceptos de salud
y salud mental de la población; por ejemplo, si hablamos de México, el 6.5% de muertes
prematuras y 1.5% de los días vividos sin salud, son por causa de las condiciones en las que se
encuentras las personas consumidoras de alcohol, y más son las cifras que se ubican para otras
sustancias (ENCODAT, 2017a). Para términos de salud, la Organización Mundial de la Salud en
1948, argumentó una definición adelantada a su época, en donde tener un buen estado de salud
física o mental no solo estaba constituida por la ausencia de enfermedades, son que también se
toman en cuenta la capacidad y habilidad del individuo para resistir las adversidades y desarrollarse
de manera óptima y capaz; en este sentido, las precariedades en términos de consumidores y
dependientes, afectan directa e indirectamente las consideraciones sobre la salud y salud mental

- 29 -
de la población. Más adelante, la misma OMS (1948), separó la dependencia física y la
dependencia psíquica en términos de adicciones, para diferenciar el impacto de cada una de éstas,
ya que argumentaban que la segunda, es más poderosa en términos de todos los factores que se
involucran en la adicción; como lo son el sentido de identidad, estructura y finalidad con una
participación social convencional y no arraigada a las drogas, el locus de control, la resiliencia,
entre otros.
Entre las repercusiones más importantes de la falta de inclusión de una perspectiva de género
en materias de salud mental, y no hablando únicamente de adicciones, es que, en el caso de las
mujeres, se produce una exclusión de este subgrupo tanto para el conocimiento del panorama de
un constructo como para el acceso al tratamiento o grupos de apoyo (NIH, 2018b).
Por otro lado, hablando de las necesidades de tratamiento rehabilitación que por parte del
Gobierno y del Estado se han dado, no resultan más que paliativos para el trabajo en temas de
adicción; y ahora se incluye una necesidad de considerar los recursos generadores y protectores,
como asociados de conceptos como capacidad y fortaleza que pueden ser útiles de manera
individual, familiar y social cuando se trabaja en una población en riesgo de adicción o inmersa en
la misma (Rivera & Andrade, 2006).
La generación de espacios y modelos de tratamiento que consideren una perspectiva de
género y la regulación de emociones es aún, un campo de estudio incipiente. Especialmente,
cuando estudios longitudinales y de análisis por regresión (Nikmansesh, Kazemi & Khosrayy,
2013), demuestran que existe una correlación significativa entre el potencial de dependencia al
consumo y las diferentes dimensiones de la regulación emocional. Estos descubrimientos avalan a
la regulación emocional como un proceso consciente de cambio en la persona. Este proceso,
también asociado a otros constructos como la fuerza de voluntad, la independencia, el awareness
o la madurez y la auto-disciplina; ya han sido y continúan siendo investigadas con relación en
desequilibrios impulsivos y abuso de sustancias.
Hallazgos neurobiológicos (Hein, Cohen & Campbell, 2005), sirven de sustento para la
literatura en relación con los déficits en la regulación emocional y que son de relevancia para los
estudios en el abuso dependiente de sustancias. A partir de esto, se empiezan a sugerir una carga
severa de síntomas asociados a desórdenes interpersonales y problemas médicos relacionados con
el consumo de sustancias en mujeres, particularmente de quienes poseen en su historia de vida un
desorden de estrés postraumático asociado a eventos específicos. Sin mencionar que, las mujeres
con rasgos dependientes son más propensas a consumir drogas en aislamiento o privacidad más
que en espacios públicos o abiertos, mientras que la población masculina recurre al consumo desde
ambientes sociales, lo que las vuelve un sector poblacional con una menor visibilidad como
problemática social.
Este aislamiento de consumo en el que se desenvuelven también tiene implicaciones en el
desarrollo de estrategias de enfrentamiento. Estudios comparativos entre mujeres consumidoras y
no consumidoras (Nelson-Zlupko, Kaufmann & Morrison, 1995), identifican factores similares en
las historias de vida relacionadas con el abuso, como desventajas de tipo socioeconómico y
problemas interpersonales. Ambos grupos reportan más abuso físico o sexual por parte de la
población masculina, y los estudios dan cuenta de que esta diversidad de condiciones o
antecedentes en roles o posiciones que les generan algún tipo de dependencia, carencia de la
confianza en sí misma y sensación de desesperanza.

- 30 -
De nuevo, estos hallazgos, demandan una mirada específica y aguda, cuando se considera
que el desarrollo y mantenimiento de una adicción, sigue en principio, un proceso de motivación
comportamental (Köpetz, Lejuez, Wiers, & Kruglanski, 2015), principio que está asociado a la
vulnerabilidad de la persona y que, dependiendo del objeto de consumo y su interacción con él,
así como de los factores o condiciones contextuales, pueden favorecer la combinación de
situaciones de riesgo o vulnerabilidad ante el consumo. Por ello, los factores psicológicos y
sociales adquieren un significado particular cuando se habla de casos de mujeres dependientes. La
mirada de la conciencia, la fuerza de voluntad o la regulación emocional no puede ser simplista y
reducirse a una variedad de actividades como la toma de decisiones y el auto-control que encasillan
el análisis del consumo en un paradigma de pasividad e indefensión. La adicción presenta múltiples
complicaciones para regulación (Baumeister & Vonash, 2014), por mencionar uno, el
“agotamiento del ego” (ego deplention), es decir, de los recursos personales del individuo para
enfrentar diversas situaciones de la vida, puede verse influida por el estrés laboral, familiar,
profesional. De nuevo, este factor en sí mismo, demanda un abordaje específico cuando se mira
desde una perspectiva de género.
Así, por ejemplo, una cuestión de estrés para algunas mujeres es el embarazo, desde su
preconcepción hasta el alumbramiento; y considerar, situaciones como el embarazo prematuro o
no de tipo no deseado por cuestiones relacionadas con el abuso sexual o inclusive factores
culturales. A menudo, los especialistas encuentran que las barreras son del sistema de atención,
los procesos legales, y los programas de manutención a recién nacidos o de apoyo a madres solteras
(Finkelstein, 1994). La demanda es alta y urgente, y con frecuencia rebasan la capacidad de los
programas de asistencia. Por lo tanto, para favorecer la reducción del consumo de sustancias, es
necesario tomar en consideración factores de nivel organizacional en áreas de financiamiento,
vivienda digna, servicios de salud eficientes, empleabilidad, cuidado o estancias infantiles, apoyo
familiar de tipo legal, entre otros. La dependencia química hacia las sustancias y su prevención
requiere de poder ofrecer una solución a todos estos niveles.
La mujer ha sido vista como una minoría incomprendida dentro de la población consumidora
y dentro de los programas de tratamiento, esto como resultado de una compleja intervención de
factores. Se ha creado la tendencia a considerar a la población masculina como la más amplia o la
más afectada en cuanto al consumo de sustancias, lo que separa o polariza las estrategias de estudio
y tratamiento. De igual forma, las primeras investigaciones se centran específicamente en
cuestiones químicas, dejando de lado aspectos como el género, la identidad o el nivel
socioeconómico. Adicionalmente, cuando comenzaron a surgir los primeros estudios que
consideraron al género como un factor relevante, a menudo estos estuvieron inspirados más por
aspectos socioculturales como la estigmatización o el prejuicio y no desde los retos institucionales
de tratamiento. Finalmente, y como resultado de estas situaciones, históricamente se ha creado la
creencia de que la dependencia química de la población masculina pareciera tener mayor
relevancia, lo que en consecuencia ha representado una negligencia y un descuido ético de la
sociedad académica, de los servicios de salud y de las políticas públicas y que ahora se ve reflejado
en las estadísticas de consumo en la población femenina (Glover, 1985).

Objetivo general

Explorar desde la visión y perspectiva de las mujeres residentes de un Centro de Rehabilitación de


Mérida, Yucatán, su experiencia en relación con el consumo dependiente y sus necesidades y
expectativas de tratamiento.

- 31 -
Objetivos específicos

1. Conocer la opinión de las participantes con respecto a las causas que se asocian con el
consumo dependiente.
2. Explorar la experiencia de las mujeres residentes con respecto a sus necesidades de
tratamiento, en un Centro de Rehabilitación para mujeres con consumo dependiente.
3. Identificar los elementos psicológicos, sociales y familiares que inciden en la necesidad de
las participantes al consumo dependiente.
4. Identificar los estilos de enfrentamiento y herramientas de autorregulación con las que las
mujeres cuentan, para la vida cotidiana.
5. Explorar si existen y cómo se presentan algunas diferencias de género, relacionadas con la
dependencia.

Método
Este trabajo representa una articulación y acción de carácter mixto, es decir, que combina
diferentes elementos del enfoque de investigación cualitativo y cuantitativo, con un diseño de
exploración y ejecución secuencial derivativa [DEXPLOS] (Hernández-Sampieri, Fernández-
Collado & Baptista-Lucio, 2010); debido a que la recolección y análisis de la información
cuantitativa se lleva a cabo con base en, o parte de, los resultados cualitativos, y la interpretación
a final de cuentas es producto de la integración y complementación de ambos datos. La
presentación en una primera etapa del planteamiento cualitativo es la exploración inicial basado
en las particularidades de la población, para posteriormente implementar un instrumento
estandarizado adecuado para la muestra o construir uno con las variables o segmentos necesarios
que emerjan de los temas o categorías de la primera fase. Una característica también importante
de este tipo de estudios es el carácter exploratorio, que tiene como objetivo satisfacer la variable
de investigación per se, su significado y el contexto donde se encuentra (Piovesan & Temporoni,
1995). Para ello, se complementa con el principio de triangulación (Hernández-Sampieri et al.,
2010), en donde utilizamos tres diferentes técnicas que nos permitieron obtener información con
mayor profundidad y riqueza: entrevistas, escalas y observación.
Resulta pertinente mencionar que este trabajo se ha desarrollado con un método con un
tinte en la Investigación-Acción Participativa [IAP] y con base en el Construccionismo Social. En
primer lugar, la finalidad de la Investigación-Acción como método, es construir con base en los
problemas cotidianos e inmediatos, particulares de una población y sus necesidades (Álvarez-
Gayou, 2003), y propiciar la transformación social y la toma de conciencia y acción de parte de
los participantes. De acuerdo con Álvarez-Gayou (2003), la investigación-acción participativa
destaca tres perspectivas: (1) la visión técnico-científica, donde la investigación-acción se integra
con fases secuenciales de acción, (2) la visión deliberativa, con base en la interpretación humana,
la comunicación interactiva, la deliberación, la negociación y la descripción detallada y (3) la
visión emancipadora, en donde los participantes generen un profundo cambio social a través de la
investigación.
En conclusión, la investigación-acción participativa, debe involucrar a los miembros del
grupo en todo el proceso del estudio [desde el planteamiento hasta la elaboración del reporte] y la
implementación de acciones (Merzel & D’Afflitti, 2003), y mantiene ciertas características propias
y necesarias para la misma: (1) demócrata, ya que habilita a todos los miembros de un grupo a
participar, (2) equitativa, cualquier persona es valorada y las soluciones incluyen a toda la

- 32 -
comunidad, (3) liberadora, pues su finalidad es combatir la opresión e injusticia social y (4)
potenciar el desarrollo humano, mejorando las condiciones de vida de los participantes
(Hernández-Sampieri et al., 2010); características que se ajustan con los objetivos de exploración
y participación de las mujeres, en todo el proceso investigativo y de intervención.
Por otro lado, centrándonos en el construccionismo social, nos parece pertinente darle la
importancia necesaria al sistema de lenguaje como articulador de significados; este método
reconoce cuatro transiciones de investigación fundamentales en el trabajo profesional (Gergen &
Warhus, 2003): la flexibilidad, la conciencia de la construcción, la colaboración y la relevancia de
los valores. Pero, sustentar este trabajo desde un enfoque de construccionismo social, presupone
una orientación hacia la creencia del lenguaje como articulador de significados, reconociendo las
contingencias de la propia comunidad y la integración con los propósitos de las intervenciones en
términos de salud (Deupuis, 2009). Entonces, para nosotros como profesionales, uno de nuestros
desafíos fundamentales, es propiciar un ambiente de trabajo que se oriente a la transformación
social con base en el potencial organizativo de la comunidad, y procurar en todo momento la
participación e integración, tomando a las participantes en cuenta como unidades totales e
individuales, y como parte de un conjunto como parte de su familia, grupos, amigos, entre otros
(Barrera-Flores, 2015).

Técnicas e instrumentos
En la investigación mixta, los datos analizados suelen generar categorías y temas relativos
a la problematización del constructo, en donde podemos utilizar diversas técnicas referentes como:
mapas conceptuales, diagramas de causa-efecto, análisis de problemas [antecedentes, problema,
consecuencia], matrices, jerarquización de temas, organigramas, entrevistas, observaciones,
revisión de documentos, aplicación de instrumentos, escalas, redes semánticas, entre otros
(Hernández-Sampieri et al., 2010). Para los fines pertinentes a este trabajo, se realizaron
entrevistas abiertas [individuales y grupales] en el marco de la construcción de un árbol de
problemas, observaciones en el entorno donde se desenvuelven las participantes y la aplicación de
dos instrumentos.
Entrevistas abiertas. Este tipo de entrevistas, están formadas por una idea abierta sobre lo
que el entrevistador intenta conocer desde la perspectiva de los participantes (Plano & Querzoli,
2003). De igual manera, lo que se busca con estas entrevistas es poder reflejar los relatos de manera
experiencial y personalizada, tanto de una persona como de un grupo de éstas. Al igual que
cualquier entrevista, se pueden grabar en audio o vídeo y se analizan las conductas verbales y no
verbales, así como el contenido del discurso. Particularmente en este trabajo se realizaron
entrevistas a tres sectores poblacionales:
1. Mujeres usuarias. Entrevistas individuales y grupales a mujeres residentes en un centro de
rehabilitación. De manera instrumental e inicial, las conversaciones giraron en torno a la
construcción de un árbol de problemas, como un instrumento para organizar y visualizar
específicamente en términos de causas y consecuencias las situaciones “problematizadas”
con a las participantes; con la intención también de distinguir las causas directas e
indirectas [causas de las causas] así como consecuencias directas e indirectas
[consecuencia final] (Quintero, 2010). Para distinguir un “problema”, en las sesiones se
delimitaron y particularizaron las situaciones que vivían las mujeres considerando los

- 33 -
aspectos de: dimensión, sujeto, atributo y lugar, para así encontrar de manera clara las
alternativas para su solución o los caminos para trabajar con ellas.
2. Figuras Clave. Entrevistas individuales a figuras clave en el entorno, como encargados de
centros de rehabilitación y tratamiento e investigadores. Con el fin de conocer desde su
experiencia en el campo, las necesidades de tratamiento que han encontrado en el trabajo
con mujeres en situaciones de dependencia de sustancias, así como conocer su postura ante
las diferencias relacionadas con el género en este entorno.
3. Mujeres pos-tratamiento. Entrevistas individuales a mujeres que estuvieron en el centro de
rehabilitación y cumplieron con su residencia; con la intención de conocer, desde momento
pos-tratamiento, las herramientas que consideran necesarias adquirir para enfrentar de
mejor manera su reinserción social y rehabilitación.

Observación. Es la técnica más básica de la investigación científica, se realiza de manera


directa de la conducta de los participantes o muestra de estudio (Hernández-Sampieri et al, 2010).
Escalas como instrumentos. Se eligieron estas escalas, con base en los primeros
acercamientos, realizando el árbol de los problemas con las mujeres en donde resultaron las
necesidades sobre mejores formas de enfrentamiento del estrés y herramientas de autorregulación
emocional ante la problematización de las situaciones de vida de las mujeres.
1. Escala de Estilos de Afrontamiento de Moos. Escala traducida al castellano y adaptada para
la población mexicana por Ayala y Sanchez-Sosa (1997, en Higareda-Sánchez, del
Castillo-Arreola, Romero-Palencia, Erari-Gil Bernal y Rivera-Aragón, 2015), que fue
extraída de la escala de Salud y vida Cotidiana, forma B de Moos. Con valores de
confiabilidad y validez aceptables, en α = .85. Evalúa ocho estilos de enfrentamiento,
centrados en la solución de problemas [análisis lógico, reevaluación positiva, búsqueda de
guía y soporte y resolución de problemas, para los primeros cuatro] y los estilos centrados
en la emoción [evitación cognitiva, aceptación-resignación, búsqueda de recompensas
alternativas y descarga emocional, para los últimos cuatro]. Compuesto por 35 reactivos,
con una escala de respuesta de tipo Likert de seis opciones a elegir de “nunca” a “siempre
o “casi siempre”.
2. Emotion Regulation Questionare [ERQ]. Traducido al español como Cuestionario de
Autorregulación Emocional (Gross y John, 2003). Es una escala de 10 ítems, seis de ellos
correspondientes a la escala de reevaluación cognitiva, y los otros cuatro a la escala de
supresión. Mostró resultados de análisis factoriales con rotación Varimax en cuatro
muestras diferentes, de manera similar, y los autores dividieron la estructura factorial del
ERQ en reevaluación cognitiva y supresión; y presentó desde 0.32 hasta 0.85 de cargas
factoriales para reevaluación cognitiva y de 0.54 a 0.89 en el caso de supresión.

Colaboradores
Este trabajo se lleva a cabo en conjunto con las mujeres usuarias de un Centro de
Rehabilitación de Mérida Yucatán. Los criterios de inclusión fueron: residir en el centro, al menos
con dos semanas de antelación, y declarar su acuerdo de participar voluntariamente en el estudio.
Para la recolección de datos cualitativos se ha entrevistado de manera individual a 14
mujeres de entre 18 y 58 años; así como se ha contado con su participación en entrevistas grupales.
Paralelamente se ha trabajado para la recolección de la información pertinente a los objetivos de

- 34 -
investigación con dos personas claves en el tema del tratamiento de las adicciones. Para
complementar la información, se realizaron entrevistas a las mujeres que fueron usuarias del
Centro de tratamiento, y realizar grupos para conocer la perspectiva de las necesidades que ellas
como mujeres presentaron.
Posteriormente, para la etapa cuantitativa, se aplicaron las dos escalas seleccionadas a las
14 mujeres participantes para los procesos posteriores para los momentos de trabajo y
retroalimentaciones, homólogos a las fases de intervención y evaluación de los proyectos sociales.

Escenario
El estudio se realizó en un Centro de Rehabilitación y Tratamiento para las adicciones, de
internamiento y ayuda mutua, ubicado en el norte de la Ciudad de Mérida. La zona donde se ubica
el centro, corresponde a colonias donde viven familias con un nivel socioeconómico de medio-alto
a alto. Se trata del primer centro que se abre exclusivamente para mujeres, ante las necesidades
específicas que esta población comienza a requerir, así como el aumento de los usuarios que se
han presentado en la comunidad.
Dicho espacio tiene como objetivo organizacional ofrecer soluciones inmediatas para los
problemas de adicción de alcohol, drogas, medicamentos y codependencias, procurando la
recuperación a través de un programa multidisciplinario basado en la teoría de 12 pasos de
Alcohólicos Anónimos [AA] y complementado con la ayuda de profesionales de la psicología para
el acompañamiento en la reinserción y rehabilitación de manera integral.

Procedimiento
La información recopilada como parte del diagnóstico y la base de las siguientes etapas del
proyecto, lo hemos estructurado desde la creación de un árbol de problemas correspondiente a los
planteamientos del marco lógico, que representa un instrumento adecuado para los análisis medio-
fines (Ander-Egg & Aguilar-Idáñez, 2005), y nos ha permitido conocer y construir en conjunto
con las participantes, las necesidades que presentan como usuarias de un tratamiento para las
dependencias de sustancias. Esta matriz nos ha servido como un medio para darle coherencia al
diseño o contextualización del proyecto, debido a que tiene un enfoque muy específico con
respecto a sus causas y consecuencias (Quintero, 2010).
Para comenzar, realizamos entrevistas individuales con las usuarias del centro con respecto
a las problemáticas o situaciones que ellas llevaban a terapia y a ser usuarias del propio centro de
rehabilitación, y sobre las causas y consecuencias que ellas les atribuían a esas situaciones.
Posterior a realizar las entrevistas individuales, trabajamos en entrevistas grupales, en donde en
primera instancia problematizamos las situaciones que las mujeres describieron como dificultosas
en sus vidas (Quintero, 2010), tratando de identificar los aspectos como la dimensión [grado o
gravedad de la situación], los sujetos [en este caso las mujeres], el atributo [qué es lo que está
pasando] y el lugar [dónde está pasando], y en conjunto con respecto a las respuestas anteriores y
los diálogos de todas, se formuló el “árbol de problemas”, según el Marco Lógico (Quintero, 2010);
realizamos cuatro entrevistas grupales, en donde en un principio, devolvíamos la información que
recopilamos la sesión anterior, de manera estructurada y se proseguían a complementar la misma.
A partir de nuestros primeros acercamientos con las mujeres, identificamos dos
necesidades específicas de las mujeres, de las cuales derivó en la expectativa de conocer más a

- 35 -
fondo sobre sus características y de ahí, elegimos las dos escalas pertinentes al trabajo. Mismas
que fueron hechas y recolectadas en una aplicación colectiva.
Paralelamente, se realizaron las entrevistas con los elementos clave de la comunidad, en
donde hemos obtenido información con respecto a las necesidades de tratamiento específico para
mujeres, que a lo largo de su experiencia han encontrado, así como del contexto histórico y
territorial donde nos encontramos en términos de adicciones. Y posteriormente, hemos hecho
entrevistas a las mujeres que ya concluyeron su tratamiento residencial en el centro; en donde, de
ellas deseábamos conocer su perspectiva sobre las habilidades o herramientas que ahora en post-
tratamiento creen que fueron necesarias de obtener durante su residencia.

Resultados
Derivado de las entrevistas que se han hecho para la estructuración del árbol de problemas,
encontramos necesidades específicas que las mujeres reportan: como usuarias de drogas y/o
alcohol, consideran que recurren al consumo dependiente debido a que no tienen maneras de
enfrentar las vicisitudes de sus vidas diarias, como los diferentes roles como madres, parejas,
trabajadoras, hijas, hermanas, entre otras, que les generan estrés, ansiedad y poca tolerancia a la
frustración; así como, no se sienten capaces de mantener una autorregulación emocional que les
permita manejar sus sentimientos de manera adecuada para ellas.
Identificamos en conjunto con las mujeres, seis causas, en las que pueden trabajar, que
creen que ha originado que recurran a las dependencias como una manera de autorregular sus
emociones y enfrentar estrés de manera des-adaptativa: (1) regulación emocional alterada, (2) baja
tolerancia a la frustración, (3) bajo control de impulsos, (4), imagen u autoconcepto alterado, (5)
desarrollo de modelos perjudiciales de enfrentamiento, (5) jerarquía de necesidades distorsionada
y (6) sin redes de modelamiento de aprendizaje de regulación. Y como causas de estas causas, se
sugirieron: los conflictos familiares derivados de problemas económicos, emocionales o entornos
de riesgo en los que las mujeres vivían; la cultura del a violencia, los sentimientos de soledad y los
episodios de bullying por los que algunas pasaron.
Como principales consecuencias que pudimos identificar a partir de los discursos
compartidos, que a partir de generar modelos de enfrentamiento basados en el consumo
dependiente, estas mujeres se han expuesto a caer en conductas de riesgo como afectar su salud
física y mental, generar dificultades o problemáticas en su familia y comunidad más inmediata,
familia extendida, amigos, trabajo, o círculos sociales; y todo esto, a su vez, genera patrones de
crianza y aprendizaje que se perpetúa con sus siguientes generaciones como una cultura del
consumo y evitación de situaciones estresantes por medio de la bebida o las sustancias adictivas;
y las mantiene como mujeres que no generan las herramientas necesarias para desarrollar y
desarrollarse con estilos de enfrentamiento y autorregulación independiente y eficaces.
Como parte de los resultados de las entrevistas con los elementos clave de la comunidad,
concuerdan pudimos identificar tres discursos básicos e importantes que sobresalían; la idea del
aumento de las mujeres como consumidoras, con respecto a sus años de experiencia éstas han ido
en aumento desde hace aproximadamente 15 años; la idea de que los tratamientos de 12 pasos de
AA están bajo una perspectiva patriarcal y existe la necesidad de incluir a las mujeres en sus
visiones; y por último, considerar pertinente que en términos de las mujeres, la imagen corporal
de éstas sobre sí mismas juega un rol importante tanto en las causas del consumo dependiente
como en unas necesidades de su tratamiento para procurar su rehabilitación y reinserción social.

- 36 -
Y, por último, en las primeras entrevistas realizadas con las mujeres que ya han terminado
su tratamiento de internamiento, encontramos que identifican necesidades como: aprender a
comunicarse mejor [de manera asertiva y eficaz] con sus familiares, sobre todo en situaciones que
les generan estrés y estallidos de emociones; así como en aprender a quererse como son y respetar
su cuerpo, para no consumir.

Conclusiones
A lo largo de estas conversaciones con las mujeres, nos han ayudaron a identificar dos
necesidades específicas, de las cuales derivó la necesidad de conocerlas más a fondo, sus
características y detalles: (1) la necesidad de conocer diferentes estilos de enfrentamiento y (2)
mejorar sus maneras de autorregulación emocional. Y como una tercera prioridad sería la idea de
(3) favorecer el desarrollo de un autoconcepto e imagen corporal saludable y aceptable para las
usuarias; mismo objetivo que vinculan las personas clave de la comunidad y las mujeres que fueron
usuarias y se encuentran post-tratamiento.
Parte del trabajo que es importante recalcar, es la necesidad de considerar las particularidades
de la población con la que trabajamos. Esta idea nos hace seguir generando esa búsqueda de
información como un trabajo insaciable en todo el procedimiento, como parte del trabajo
colaborativo, en donde la búsqueda y exploración de información y la retroalimentación forman
parte conjunta de todo el proceso.
Los estilos de enfrentamiento y la autorregulación emocional, como ha salido en el trabajo,
resulta para nosotros una construcción del significado de la adicción para las mujeres, ya que
pareciera que la adicción no es únicamente sustancia-organismo; sino mucho más que eso.

Referencias
Álvarez-Gayou, J. L. (2004). Cómo hacer investigación cualitativa. Fundamentos y metodología.
México: Paidós.
Ander-Egg, E. & Aguilar-Idáñez, M. (2005). Cómo elaborar un proyecto. Guía para diseñar
proyectos sociales y culturales. Colección, Política, Servicios y Trabajo Social. Edición 18ª.
Argentina.
Barrera-Flores, M. (2015). Experiencias de mujeres yucatecas parejas de migrantes. Análisis desde
la promoción de la salud. (Tesis de licenciatura inédita). Facultad de Psicología, UADY.
Mérida, Yucatán.
Baumeister, R. & Vonasch, A. (2014). Uses of self-regulation to facilitate and restrain addictive
behavior. Addictive Behaviors. Recuperado de ://dx.doi.org/10.1016/j.addbeh.2014.09.011
Deupuis, M. H. (2009). Intervención en el ámbito comunitario, discusión y elaboración de una
propuesta de intervención sistémica (Tesis de maestría inédita). Facultad de Ciencias
Sociales. Santiago, Chile.
Ettore, B. (1989). Women and substance use/abuse: Towards a feminist perspective or how to
make dust fly. Women’s Studies International Forum. 12 (6), 593- 602.
Finkelstein, N. (1994). Treatment Issues for Alcohol- and Drug-Dependent Pregnant and Parenting
Women. Health & Social Work. 19 (1), 7-15.

- 37 -
Gergen, K. & Warhus, L. (2003). La terapia como una construcción social, dimensiones,
deliberaciones y divergencias. ResearchGate. Recuperado de
https://www.researchgate.net/publication/255645388
Glover, R. B. (1985). Drug Misuse and Dependency in Women: The Meaning and Implications of
Being Considered a Special Population or Minority Group. The International Journal of the
Addictions. 20 (1), 13-62. Doi: 0020-773X/85/200140 13$3.50/
Gross, J. & John, O. (2003). Individual differences in two emotion regulation processes:
Implications for affect, relationships, and well-being. Journal of Personality and Social
Psychology. 85 (1). Pp. 348-362.
Hein, D., Cohen, L. & Campbell, A. (2005). Is traumatic stress a vulnerability for women with
substance use disorders? Clin Psychol Rev. 25(6), 813-823. Doi: 10.1016/j.cpr.2005.05.006.
Hernández-Sampieri, R.., Fernández-Collado, C. & Baptista-Lucio, P. (2010). Metodología de la
Investigación. (5a Edición). México: McGraw-Hill.
Higareda-Sánchez, J., del Castillo-Arreola, A., Romero-Palencia, A., Erari-Gil-Bernal, F. &
Rivera-Aragón, S. (2015). La escala de estilos de afrontamiento forma bmoos: validación en
estudiantes universitarios mexicanos. Psicología Iberoamericana. 23 (2), 55. 65.
Recuperado de: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=133944231007
Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz [INPRFM]; Instituto Nacional de
Salud Pública, Comisión Nacional Contra las Adicciones, Secretaría de Salud (2017a).
Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2016-2017: Reporte de
Alcohol. [ENCODAT]. Ciudad de México, México: INPRFM. Recuperado de
https://encuestas.insp.mx/ena/encodat2017/reporte_encodat_alcohol_2016_2017.pdf
Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz [INPRFM]; Instituto Nacional de
Salud Pública, Comisión Nacional Contra las Adicciones, Secretaría de Salud (2017b).
Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2016-2017: Reporte de
Drogas. [ENCODAT]. Ciudad de México, México: INPRFM. Recuperado de
https://encuestas.insp.mx/ena/encodat2017/reporte_encodat_drogas_2016_2017.pdf
Khajedaluee, M., Dadgarmoghaddam, M., Erfanian, M., Alipourtabrizi, A. & Khadem-Rezaiyan,
M. (2015). Women, Drug Dependency and Consequences: A Study from a Developing
Country. Journal of Addiction, (1). doi: 10.1155/2015/831954
Kopetz, C. Lejuez, C., Wiers, R. & Kruglanski, A. (2015). Motivation and Self-Regulation in
Addiction: A Call for Convergence. Perspect Psychol Sci. 8(1),3-24. Doi:
10.1177/1745691612457575.
Lozano-Verduzco, I., Romero-Mendoza, M. y Marín-Navarrete, R. (2016). Violence narratives of
Mexican women treated in mutual-aid residential centers for addiction treatment. Substance
Abuse Treatment, Prevention, and Policy. 11 (39). DOI 10.1186/s13011-016-0083-0
Merzel, C. & D’Afflitti, J. (2003). Reconsidering community based-health promotion: Promise,
performance and potential. American Journal of Public Health. 93 (4), 557-574. Doi:
10.2105/AJPH.93.4.557
National Institute on Drug Abuse [NIH] (2018a). Substance Use in Women. The Science of Drug
Abuse & Addicition. Recuperado de https://www.drugabuse.gov/substance-use-in-women

- 38 -
National Institute on Drug Abuse [NIH] (2018b). Uso de sustancias en mujeres. The Sience of
Drug Abuse & Addiction. Recuperado de
https://www.drugabuse.gov/publications/drugfacts/substance-use-in-women
Nelson-Zlupko, L., Kauffman, E. & Morrison, D. M. (1995). Gender Differences in Drug
Addiction and Treatment Implications for Social Work Intervention with Substance-Abusing
Women. National Association of Social Workers, Inc. 40(1), 45-54.
Nikanesh, Z., Kazemi, Y. & Khosravy, M. (2013). Study Role of Different Dimensions of
Emotional Self-Regulation on Addiction Potencial. Journal of Family and Reproductive
Health. 8(2), 69-72.
Organización Mundial de la Salud (1948). Carta de Ottawa por la Promoción de la Salud: Primera
Conferencia Internacional de Promoción de la Salud. Ottawa, Geneva: WHO.
Peele, S., & DeGranpre, R. (1998). Cocaine and the Concept of Addiction: Environmental Factors
in Drug Compulsions. Addiction Research. 6(1),235-263. Recuperado de
http://www.peele.net/lib/cocaine.html#abs
Piovesan, A., & Temporini, E. (1995). Pesquisa exploratória: procedimento metodológico para o
estudo de fatores humanos no campo da saúde pública. Rev. Saúde pública, 29(4), 318-25.
Recuperado de http://www.scielo.br/pdf/rsp/v29n4/10
Plano, C., & Querzoli, R. (2003). La entrevista en la historia de vida. Algunas cuestiones
metodológicas. s/l: Observatorio de memoria y prácticas sociales en derechos humanos.
Quintero, V. (2010). Evaluación de Proyectos de Desarrollo. Colombia: Impresora Feriva.
Raven, M. (1997). La política de consumo de drogas. Dulwich Center Newsletter. 2(3), 4-6.
Recuperado de http://www.dulwichcentre.com.au/the-politics-of-drug-use.html
Rivera, M., & Andrade, P. (2006). Recursos individuales y familiares que protegen al adolescente
del intento suicida. Revista Intercontinental de Psicología y Educación. 8(2), 23-40.
Recuperado de https://www.redalyc.org/pdf/802/80280203.pdf

- 39 -
Capítulo 3. Pensamiento sistemático en escenarios de adicción a los
videojuegos
Israel Silva Hernández
Claudia Castro Campos

Universidad Autónoma de Nuevo León

Resumen
Existe escasa información acerca del perfil del jugador con adicción a los videojuegos, se realizó
un estudio desde la perspectiva de Ciencia Cognitiva, para identificar la Regla Algebraica de
Integración de Información utilizada por Jóvenes con adicción a los videojuegos y sin esta
condición. El trastorno de juego por internet está relacionado a un bajo rendimiento académico, la
depresión, y problemas de la conducta. Se ha revelado la importancia de tomar en cuenta las
diferencias entre los jugadores en línea de los fuera de línea, al encontrar que los jugadores en línea
tienen casi 12 veces más probabilidades de jugar con alta frecuencia en comparación a los
jugadores fuera de línea. Además, se ha encontrado que, para muchos jugadores, los aspectos
sociales del juego representan una alta motivación que lleva a adquirir o mantener una conducta
adictiva a la hora de jugar en línea. Se evaluó a 300 jóvenes de entre 15 a 35 años hispanohablantes.
Se les pidió que evaluaran 24 escenarios en donde se presentan diversas intensidades de los
siguientes factores de estudio: (a) Creencias sobre el valor y aspecto tangible de la recompensa,
(b) Reglas inadaptadas e inflexibles sobre el comportamiento del juego, (c) Dependencia excesiva
del juego para satisfacer las necesidades de autoestima y (d) El juego como método para ganar
aceptación. Estas manipulaciones permitieron el uso de la técnica de análisis conocida como
algebra cognitiva propuesta por la teoría funcional de la integración de la información. Los
resultados arrojaron que existe un pensamiento sistemático en los jugadores de videojuegos al
elegir a un videojuego como motivante. Pese a que todas las variables se mostraron significativas
la variable con mayor relevancia fue la comodidad hacia las mecánicas del juego.

Palabras clave: Trastorno de juego por internet, Adolescentes, Videojuegos.

Introducción
Un momento importante para que la adicción a los videojuegos consiguiera ser percibida
con más seriedad fue su aparición en el DSM-5 APA, (2013), como Trastorno por Juego en
Internet (TJI). Sin embargo, es importante mencionar que existe una carencia de criterios
diagnósticos específicos definidos para los videojuegos. Esto último se debe a que sigue
siendo tema de controversia entre los investigadores (Marengo, Nuñez, Coutinho, Leite, &
Rivero, 2015). Se han encontraron prevalencias aún muy diversas, a través de un
metaanálisis realizado por Nabuco, Gomes, Sampaio y Tornaim (2008). Los autores se lo
atribuyen a la falta de consenso y al uso de diferentes denominaciones, dando margen a la
adopción de distintos criterios.
Entre investigadores existe una discusión desde los términos con los que se le debe
denominar a fenómeno hasta el tratamiento indicado para contrarrestarlo. Entre estos casos se
presentó un artículo realizado por Griffiths et al. (2014). Donde se debaten incluso los

- 40 -
profesionales que fueron selectos para clasificar dicho fenómeno en el DSM-5. De esta manera es
relevante tomarle importancia al contexto en el que se clasifica la adicción a los videojuegos o el
trastorno de juego en internet.
King et al. (2018) han defendido desde la relevancia que debe de tener el fenómeno hasta el
enfoque que se debe tener respecto a la denominación y clasificación del trastorno. No solo en ese
aspecto se ve en conflicto el estudio del uso problemático de videojuegos sino, de igual forma es
afectado por las diversas percepciones que existen al respecto. Monasterio (2018) afirma después
de realizar una revisión respecto a los enfoques de los profesionales hacia este tema desde la
perspectiva de la cognición social, que el consenso mayoritario sobre el impacto negativo de la
cultura digital en el bienestar social de los individuos es demasiado simplista.
Algunos autores como es el caso de Faust y Prochaska (2018) resaltan la importancia que
tiene el darle seriedad al fenómeno ya que bajo su opinión el TJI está pronto a convertirse en un
gran problema de salud público. De hecho, actualmente el número de jugadores de videojuegos en
el país alcanzó al primer trimestre de 2017, 59.1 millones de personas en cualquier dispositivo.
Obteniendo de esta manera un crecimiento de casi 7 millones desde el 2016, (La unidad de
inteligencia [CIU, por sus siglas en ingles], 2017).
Los efectos negativos del TJI normalmente incluyen relación con un bajo desempeño
académico. Sin embargo, este no es el único efecto negativo del alto uso de videojuegos, se ha
identificado que existe una relación entre el TJI y la depresión o problemas de conducta,
(Brunborg, Mentzoni & Froyland, 2014; Chacón et al., 2017; Chacón et al., 2018; Fuentes & Pérez,
2015; Lloret, Cabrera & Sanz, 2013; Skoric, Ching, & Neo, 2009).
El hecho de que se presente esta asociación hacia el bajo desempeño académico refiere una
problemática de gran importancia teniendo en cuenta que en algunas muestras se ha encontrado
que el 85% de los adolescentes hacen uso de videojuegos, (Vallejos & Capa, 2010). Pese a ello el
uso problemático de videojuegos alcanza el 1.13% de la muestra evaluada por Andrade, Carbonell
y López (2018).
El TJI puede implicar riesgos importantes en la salud, tales como la pérdida de peso,
problemas de dolor físico debido a mala postura y lesiones por esfuerzo repetitivo, llegando incluso
a ataques fotosensibles, (Männikkö, Billieux, & Kääriäinen, 2015).

Objetivo General

Identificar el pensamiento sistemático que determina a jugadores adictos y jugadores no adictos,


relacionado al motivo de la conducta de juego.

Objetivos específicos:

1. Identificar el motivo principal de la conducta de juego y analizar las diferencias


entre jugadores adictos y no adictos.
2. Conocer la regla algebraica cognitiva que utilizan los jugadores adictos y no
adictos.
3. Analizar la relación entre la regla algebraica cognitiva de los jugadores adictos
y no adictos.
4. Analizar la relación entre la regla algebraica cognitiva de los jugadores online
y offline.

- 41 -
Método
La presente investigación se constituye como un estudio de cognición social acerca de la
motivación de los jugadores para iniciar la conducta de juego. En particular se toma el enfoque
experimental de la teoría de la Integración de Información (Anderson, 1991), utilizado para
explicar la toma de decisiones.

Participantes
Para propósitos de la presente investigación y del diseño se usaron 300 sujetos (108
jugadores con TJI y 192 jugadores sin TJI) escogidos intencionalmente de una muestra de
jugadores que juegan en línea que tienen edades de 15 a 35 años. Se tomó como criterio de
exclusión a los jugadores que no acostumbran a jugar en línea.

Aparatos e instrumentos
A continuación, se describe el instrumento usado para presentar las historietas que serán
evaluados por los participantes del estudio. La validación de los escenarios se da a través de la
evaluación jueces familiarizados con la temática del estudio, además de jueces relacionados al uso
del algebra cognitiva y en el concepto de validez experimental convergente. Para ello, se usaron
dos grupos: jueces expertos en la temática (cuatro), todos ellos integrantes de una comunidad de
videojugadores y para el segundo grupo, tres investigadores expertos en el uso de la teoría de
integración de información, con ello se confirmó la pertinencia de los escenarios presentados en
los inventarios en español que se usaron para la presente investigación.

Pensamiento sistemático

Dado que este tipo de inventarios han sido usados en una gran variedad de dominios de
conocimiento desde su planteamiento (Anderson, 1981) la validez de los inventarios para
determinar la regla algebraica en cuestión se considera robusta. Para el presente estudio se elaboró
un cuestionario de 24 escenarios. Para la construcción de estos escenarios se tomó como base la
teoría de King y Delfabbro (2016).

Adicción a videojuegos.

GASA-Short version24 elaborada por Lemmens, Valkenburg y Peter (2009) y traducida por
Lloret, Morell, Marzo y Tirado (2017) el cual consta de 7 ítems que corresponden a una estructura
de 7 dimensiones (saliencia, tolerancia, emoción, recaídas, abstinencia, conflictividad y
problemas) que se agrupan en un factor de orden superior: adicción. Cada ítem se puntúa de 1 a 5.
La fiabilidad fue de alfa de Cronbach de .86. El instrumento cuenta con una puntuación directa y
requiere de haber obtenido una puntuación igual o mayor a 3 en al menos cuatro ítems para
considerarse adicción.

Procedimiento
Se realizó una validación de los escenarios, la cual se dio a través de una evaluación jueces
y se llevó a cabo las correcciones pertinentes en función a los comentarios que se recibieron.

- 42 -
Posteriormente, se llevará a cabo un pilotaje en un grupo de 15 personas y se revisará si es
necesario corregir algún aspecto en los instrumentos.
Una vez ejecutó el pilotaje, se aplicó la escala GASA en la muestra para identificar los grupos
(jugadores con TJI y jugadores sin TJI). La participación será voluntaria y de forma grupal. Una
vez los grupos fueron distribuidos acorde a los resultados de la escala GASA se llevó a cabo la
aplicación de instrumento de los escenarios.

Diseño utilizado
El diseño de la investigación es de corte cuasiexperimental la comprende de 24 escenarios,
las variables independientes identificadas son: Temática del juego (Tematica Interesante [TI] y
Tematica No Interesante [TN]), comodidad con las reglas del juego (Comodo con las Reglas [RC]
e Incómodo con las reglas [RI]), Tiempo faltante para adquirir una recompensa dentro del juego
(Poco tiempo o lapso para adquirir una recompensa [LP] y Mucho tiempo para adquirir una
recompensa [LM]) y por último la presencia de amigos conectados en el juego (Ninguno [AN],
Algunos [AA] y Todos [AT]). Estos escenarios fueron diseñados considerando los lineamientos
de la Teoría Cognitiva de King y Delfabbro respecto al TJI (2016).
La variable dependiente es un valor de juicio sobre el grado de motivación que fluctúa entre
nada motivado y muy motivado, teniendo 10 valores para elegir. El propósito es observar como la
temática del juego, el nivel de conformidad con las reglas del juego, el tiempo faltante para adquirir
una recompensa dentro del juego y la presencia de amigos conectados en el juego afectan o
impactan en la percepción de la motivación para jugar un videojuego, por lo que las variables
independientes señaladas son manipuladas en un diseño cuasi-experimental que se describe en la
figura 1.

Diseño

TI TN

RC RI RC RI

LP LM LP LM LP LM LP LM

AN AN AN AN AN AN AN AN

AA AA AA AA AA AA AA AA

AT AT AT AT AT AT AT AT

Figura 1. Árbol del diseño empleado en el estudio.

En la figura 1 se emplea la siguiente terminología para las variables: TI (Temática


Interesante), TI (Temática No Interesante), RC (Cómodo con las Reglas), RI (Incómodo con las

- 43 -
reglas), LP (Poco lapso para adquirir una recompensa), LM (Mucho lapso para adquirir una
recompensa), AN (Ningún amigo conectado), AA (Algunos amigos conectados), AT (Todos los
amigos conectados).

Resultados
A continuación, se presentan los análisis realizados sobre los datos copilados de los
escenarios presentados a los participantes.

TEMÁTICA*TIEMPO*AMISTAD
F(2, 436)=.01704, p=.98311
9

7
MOTIVACIÓN

3
AMISTAD
1
2 AMISTAD
TEMÁTICA: 2 TEMÁTICA: 2
2
1 1
AMISTAD
TIEMPO: 1 TIEMPO: 2 3
Figura 2. Se muestra una regla sumativa tomando en consideración la temática del juego, el
tiempo faltante para una recompensa y la presencia de amigos en el juego.

- 44 -
TEMA TICA *REGLA S*TIEMPO
F(1, 218)=.12176, p=.72747
8.5

8.0

7.5

7.0

6.5
MOTIVACIÓN

6.0

5.5

5.0

4.5

4.0

3.5

3.0

2.5
TEMÁ TICA : 1 2 TEMÁ TICA : 1 2 REGLA S
1
REGLA S
TIEMPO: 1 TIEMPO: 2 2

Figura 3. Muestra la interacción que existe entre la temática, la adaptación a las reglas y el tiempo
faltante para una recompensa.
Se puede observar en la Figura 3 que hay una leve diferencia entre la interacción de temática
y adaptación a las reglas dependiendo del tiempo faltante para una recompensa. De nuevo la
interacción estadísticamente significativa F (1,102) = .12, p= 0.72 por lo que el paralelismo que
existe entre las curvas de adaptación a las reglas puede obedecer a una regla cognitiva algebraica
sumativa.

- 45 -
TEMA TICA *AMISTA D*ADICCIÓN
F(2, 436)=.51625, p=.59712
9

7
MOTIVACIÓN

A MISTA D
1
2
TEMA TICA : 1 2 TEMA TICA : 1 2 A MISTA D
2
A MISTA D
Grupo: adicción Grupo: No adicción 3

Figura 4. Muestra las reglas sumativas resultantes de la interacción de los factores de temática y
amistad divididas entre participantes adictos y no adictos. Nótese ambos grupos usan una regla
sumativa de integración de información.
A través de la Figura 4 se puede apreciar diferencias entre el grupo de adicción y de no
adicción. En donde el grupo de adicción puntúa en mayor medida los escenarios que el grupo de
no adicción. Además, en el grupo de adicción se puede apreciar una mayor separación entre las
curvas de amistad 1 (Ningún amigo conectado) y amistad 2 y 3 (algunos y todos sus amigos
conectados). Por otro lado, la interacción de adicción y motivación obtuvo un efecto
marginalmente significativo F (1,218)=3.5123, p=.06225.
Tabla 1.
Muestra los factores de mayor relevancia divididos en participantes con adicción a los videojuegos
y participantes sin adicción a los videojuegos.

Adicción Sin adicción Muestra Total


Reglas F(1,83)=96.759* F(1,135)=243.44* F(1, 218)=305.85*
Temática F(1,83)=80.281* F(1,135)=158.79* F(1, 218)=221.03*
Amistad F(2, 166)=65.416* F(2,270)=100.33* F(2, 436)=163.52*
Tiempo F(1, 83) = 5.3664* F(1,135)=54.156* F(1, 218)=37.469*
*La correlación de significancia es de .0000

- 46 -
En los datos de la Tabla 1 se puede observar que el factor con mayor relevancia para ambos
grupos es reglas. Dicho factor se refiere a la comodidad que sienta el jugador con las reglas o
mecánicas del juego. El orden de relevancia se mantuvo de la misma forma para ambos grupos. El
tiempo faltante para una recompensa fue el factor de menor relevancia.

REGLAS*AMISTAD*MODO DE JUEGO
F(2, 436)=.29276, p=.74635
8.5

8.0

7.5

7.0

6.5

6.0
MOTIVACIÓN

5.5

5.0

4.5

4.0

3.5

3.0

2.5 AMISTAD
1
2.0 AMISTAD
REGLAS: 2 REGLAS: 2 2
1 1
AMISTAD
Jugadores online Jugadores offline 3
Figura 5. Muestra que existe una notoria regla algebraica sumativa entre jugadores online y
jugadores offline.
Es importante mencionar que el análisis respecto al modo de juego no mostró diferencias
significativas F(1, 218)=.12030, p=.72904.

Discusión y conclusión
A partir de los hallazgos encontrados, aceptamos la hipótesis alternativa general que
establece que los jugadores de videojuegos utilizan una regla algebraica cognitiva para determinar
el nivel de motivación respecto a jugar un videojuego.
La Figura 2 confirma la existencia de un pensamiento sistemático respecto a la motivación
del uso de los videojuegos. Además, muestra una clara diferencia entre un escenario sin amigos
presentes y amigos presentes. Esto pudiera tener relación con lo encontrado por Barsalou y
Wiemer-Hastings (2005) y confirmadas por los estudios de Berle, Starcevic, Porter y Fenech

- 47 -
(2015) y Johnson, Gardner y Sweetser (2016) identificando las diferencias entre jugar un
videojuego social y no social.
Según, Sanz, Navarro y Planells (2018) la interacción entre jugadores no se realiza
exclusivamente dentro del videojuego por lo que jugar en línea representa una constante
interacción con otros jugadores. Por ello es por lo que los descubrimientos en el presente trabajo
hacia el factor de amistad coinciden con los descubrimientos de González, Espada y Tejeiro (2017)
que identificaron un mayor índice de problemática hacia el uso de videojuegos cuando la conducta
se lleva a cabo en línea que fuera de línea.
Por otro lado, se puede observar en la Figura 2 que la diferencia es menor entre los escenarios
con algunos de sus amigos conectados y los escenarios con todos sus amigos conectados. Por lo
que nos lleva a pensar que la diferencia es pautada exclusivamente por el contar con amigos
conectados en el juego, volviendo casi intrascendente la cantidad de amigos conectados y
asemejándose más a una conceptualización binaria respecto a la presencia o ausencia de amigos
en el videojuego.
Otro de los objetivos de este estudio fue identificar el motivo principal que incentiva a los
jugadores a llevar a cabo la conducta de juego. La tabla 11 muestra que el factor de mayor
relevancia fue la adaptación o comodidad a las reglas del videojuego. Estos resultados encontrados
en el presente contradicen lo identificado por Griffiths, Davies y Chappell (2004) quienes
encontraron que el factor más importante para los jugadores era el aspecto social. Sin embargo,
este factor pese a que si obtuvo una alta significancia se colocó como el segundo factor de menor
relevancia.
De igual manera se contrapone a los hallazgos de Beranuy y Fernández (2016) quienes
defienden que la principal motivación para el juego es de carácter social-racional.
Por el contrario, los hallazgos coinciden con lo expuesto por Ameneiros y Ricoy, (2015)
quienes sugieren que los aspectos sociales no es una variable con gran significancia para explicar
la conducta de juego, añadiendo que la mayoría de los jugadores no utilizaban a los videojuegos
como una vía de socialización.
Al identificar que el factor de mayor relevancia sea la adaptación a las reglas nos habla que
la motivación principal para el jugador para realizar la conducta de juego es inicialmente individual
y corresponde a un sentimiento de comodidad y gusto personal hacia el videojuego. Aunque el
aspecto social ha demostrado ser importante para el jugador y pese al revuelo que se ha iniciado
tras el éxito de juegos basados en la interacción social como es el caso del juego “Fortnite” o
“League of Legends” no se ha sustituido el interés personal por experiencias solitarias en donde
los jugadores se sientan cómodos con las reglas y mecánicas.
A través de los hallazgos encontrados, mostrados en la Tabla 1 se puede confirmar que no
existe diferencia entre los factores de mayor relevancia de los jugadores adictos a los videojuegos
y los no adictos.
Según los resultados del presente estudio y mostrados en la Tabla 1 la adicción a los
videojuegos no produce un cambio en la jerarquización de los factores motivantes de jugar un
videojuego. No obstante, en la Figura 4 se puede identificar el uso de puntuaciones levemente
elevadas de los jugadores adictos en contraste a los jugadores no adictos. Por tanto, se puede inferir
que la adicción a los videojuegos produce que el jugador juzgué como más motivantes a cada uno
de los factores.

- 48 -
La ausencia de significancia en la interacción de motivación y modo de juego (online u
offline) F(1, 218)=.12030, p=.72904 coincide con lo estipulado por Tejeiro et al. (2016) quienes
identificaron que existen similitudes en ambos grupos.
Pero, los hallazgos del presente descartan que en el contexto de motivación lo expuesto por
González, Espada y Tejeiro (2017) sea aplicable, cuando defienden que existe una diferencia entre
jugar online u offline. Además, los hallazgos del presente estudio descartan lo señalado por Smohai
et al. (2016) en el contexto de motivación, quienes argumentan que existe diferencias estructurales
entre los jugadores online y offline.
Sin embargo, precisamente esa carencia de significancia en la interacción de motivación y
modo de juego (online u offline) no impide que pueda identificarse aspectos relevantes de tal
comparación mostrados en la Figura 5 en la cual existe comparación de las reglas algebraicas
resultantes de la adaptación a las reglas, la presencia de amigos y motivación separados en grupos
según el modo de juego.
Nótese que en la Figura 5 es posible percibir una separación entre amistad 1 (ningún amigo
conectado) y amistad 2 (algunos amigos conectados) y amistad 3 (todos los amigos conectados)
en el grupo de jugadores online. Esto último sucede de la misma manera al comparar los grupos
de jugadores con adicción y sin esta condición mostrados en la Figura 4. Dicha separación nos
habla que en los grupos de jugadores adictos y jugadores que juegan a través de internet existe una
notoria diferencia en la motivación para jugar un videojuego si los amigos se encuentran
conectados.
Esto último coincide por lo defendido por Barsalou y Wiemer-Hastings (2005) quienes
destacan que los jugadores de MMORPG (los cuales son jugadores exclusivamente online)
encuentran aspectos sociales en el juego como más placenteros.
Precisamente esa separación en la percepción de los jugadores adictos (Figura 4) y los
jugadores online (Figura 5) referente a la motivación cuando sus amigos están conectados en
contraste a los jugadores no adictos y jugadores offline respectivamente, nos habla que tanto contar
con una condición de adicción a los videojuegos como jugar normalmente a través de internet
refleja mayor interés en el aspecto social que cuando se hace sin estas condiciones.

Referencias
Ameneiros, A., & Ricoy, M. C. (2015). Los videojuegos en la adolescencia: prácticas y polémicas
asociadas. Revista de estudios e investigación en psicología y educación, 2(3),115-119.
American Psychological Association [APA] (2013). Diagnostic and Statistical Manual of Mental
Disorders (DSM-V) (Quinta Edición). American Psychiatric Association. NO CITADA.
Anderson, N. H. (1991). Contributions to information integration theory. Hillsdale, NJ: Erlbaum.
Andrade, L. Carbonell, X., & López, V. (2018). Variables sociodemográficas y uso problemático
de videojuegos en adolescentes ecuatorianos. Health and Addictions, 19 (1), 1-10.
Barsalou, L. W., & Wiemer-Hastings, K. (2005). Situating abstract concepts. In D. Pecher & R.
Zwaan (Eds.), Grounding cognition: The role of perception and action in memory, language,
and thought (129–163). New York: Cambridge University Press.

- 49 -
Beranuy, M., Fernández-Montalvo, J., Carbonell, X., & Cova, F. (2016). Características del uso
de Internet en los cibercafés. Terapia psicológica, 34(1), 5-14.
Berle, D. Starcevic, V. Porter, G., & Fenech, P. (2015). Are some video games associated with
more life interference and psychopathology than others? Comparing massively multiplayer
online role-playing games with other forms of video game. Australian Journal of
Psychology, 67(2). https://doi.org/10.1111/ajpy.12066
Brunborg, G. Mentzoni, R., & Froyland, L. (2014). Is video gaming, or video game addiction,
associated with depression, academic achievement, heavy episodic drinking, or conduct
problems? Journal of Behavioral Addictions. 3(1), 27–32 doi: 10.1556/JBA.3.2014.002
Chacón, R. Zurita, F. Castro, M. Espejo, T. Martínez A., & Ruiz-Rico, G. (2018). Relación entre
autoconcepto, consumo de sustancias y uso problemático de videojuegos en universitarios:
un modelo de ecuaciones estructurales. Adicciones, 30 (3), 179-188.
Chacón, R. Zurita, F. Martínez A. Castro, M. Espejo, T. & Pinel C. (2017). Relación entre factores
académicos y consumo de videojuegos en universitarios. Un modelo de regresión. Pixel-Bit.
Revista de Medios y Educación, 50, 109-121.
Faust, K. & Prochaska, J. (2018). Internet gaming disorder: A sign of the times, or time for our
attention? Addictive behaviors, 77, 272-274. doi: 10.1016/j.addbeh.2017.07.009
Fuentes, L. & Pérez, L. (2015). Los videojuegos y sus efectos en escolares de Sincelejo, Sucre
(Colombia). Opción, 31 (6), 318-328.
González, M., Espada, J., & Tejeiro, R. (2017). El uso problemático de videojuegos está
relacionado con problemas emocionales en adolescentes. Adicciones, 29 (3), 180-185.
Griffiths, M. D., Davies, M. N., & Chappell, D. (2004). Online computer gaming: a comparison
of adolescent and adult gamers. Journal of adolescence, 27(1), 87-96.
King D. & Delfabbro P. (2016) The Cognitive Psychopathology of Internet Gaming Disorder in
Adolescence. Journal of Abnormal Child Psychology, 44 (8), 1635-1645. doi:
10.1007/s10802-016-0135-y
King, D. Delfabbro, P. Potenza, M. Demetrovics, Z. Bilieux, J. & Brand M. (2018). Internet
gaming disorder should qualify as a mental disorder. Australian & New Zealand Journal of
Psychiatry, 52 (7), 615-617. doi: 10.1177/0004867418771189
Lloret, D. Cabrera, V. Sanz, Y. (2013). Relaciones entre hábitos de uso de videojuegos, control
parental y rendimiento escolar, European Journal of Investigation in Health, 3 (3), 237-248.
Marengo, L. Nuñez, L. Coutinho, T. Leite, Rotela, G. & Rivero,T. (2015). ¿Gamer o adicto?:
Revisión narrativa de los aspectos psicológicos de la adicción a los videojuegos.
Neuropsicologia Latinoamericana, 7(3), 1-12. Doi: 10.5579/rnl.2015.0266
Männikkö, N., Billieux, J., & Kääriäinen, M. (2015). Problematic digital gaming behavior and its
relation to the psychological, social and physical health of Finnish adolescents and young
adults. Journal of Behavioral Addictions, 4(4), 281–288. doi:10.1556/2006.4.2015.040
Monasterio, A. (2018). Internet y cognición social. Revista de Humanidades, 33, 115-130.
Nabuco, C. Gomes, R. Sampaio D., & Tornaim D. (2008). Dependencia de Internet y de juegos
electrónicos: una revisión. Revista Brasileira de Psiquiatria, 30(2), 156-67.

- 50 -
Sanz, S. Navarro, V. & Planells, A. (2018). Capítulo 3. En Aranda, Game & Play: la cultura del
juego digital (pp. 37-52) Zaragoza: Egregius.
Skoric, M. Ching, L., & Neo, R. (2009). Children and Video Games: Addiction, Engagement, and
Scholastic Achievement. Cyberpsychology & behavior, 12(5), doi: 10.1089/cpb.2009.0079
The Competitive Intelligence Unit, (2017). Dimensionamiento del Mercado de Videojuegos en
México 1Q17. Recuperado de: https://www.theciu.com/publicaciones-
2/2017/7/3/dimensionamiento-del-mercado-de-videojuegos-en-mxico-1q17
Vallejos, M. & Capa W. (2010). Video juegos: adicción y factores predictores. Avance Psicología,
18(1).

- 51 -
Capítulo 4. Los perseverantes: una experiencia narrativa colectiva
contra la adicción
Lic. Psic. Julieta del Carmen Rivero Pérez y Dra. Silvia Álvarez Cuevas

Universidad Autónoma de Yucatán

Resumen
Este trabajo representa una exploración para conocer las experiencias y voces de un grupo de
hombres que se encuentran en un tratamiento residencial para adicciones tras una recaída, así como
conocer sus perspectivas y opiniones con respecto a las causas relacionadas a su recaída y las
necesidades con su tratamiento al reingresar. Para las exploraciones iniciales se realizaron unas
entrevistas semiestructuradas de manera individual, las cuales fueron analizadas y categorizadas
para poder visualizar el lenguaje, y los discursos de las personas durante toda la experiencia
narrativa. Posterior a estas exploraciones, se pretende desarrollar en colaboración con estos
hombres, una intervención grupal narrativa, dónde se irán tomando en cuenta las experiencias, el
lenguaje y demandas de los participantes para desarrollar las sesiones. Con una metodología
cualitativa, una mirada desde la fenomenología hermenéutica y el enfoque de terapia narrativa,
trabajé con un grupo de hombres entre 18 y 58 años, que se encontraban en un Centro de
Rehabilitación de Ayuda Mutua, en Mérida, Yucatán. Por medio de este trabajo de terapia narrativa
en una modalidad grupal, se buscará diseñar, implementar y evaluar una intervención psicológica
con hombres que cuentan con una historia de recaída. Debido a que el trabajo tiene un enfoque de
terapia narrativa, las sesiones se irán desarrollando en base a las necesidades de los participantes,
es decir, con la flexibilidad de modificarse de acuerdo con la experiencia y voz del grupo en cada
sesión. Con este trabajo se pretende visualizar a la terapia narrativa como una alternativa a los
enfoques terapéuticos dominantes en los tratamientos de los centros de rehabilitación, como un
camino útil para responder a los nuevos retos y necesidades del consumo de substancias. Es por
ello por lo que se decidió analizar y categorizar las conversaciones que se dieron en las
exploraciones para poder mirar el desarrollo de la terapia narrativa en esta experiencia colectiva
contra la adicción.

Palabras claves: adicción, tratamiento, recaídas, terapia narrativa.

Introducción
El tema de las adicciones es una problemática que deriva de diversos factores; la presencia y suma
de estos es lo que ha hecho tan complejo tratarlas; esta situación es preocupante ya que las
consecuencias se ven reflejadas en las tasas de morbilidad, discapacidad y mortalidad de un país;
también se relaciona con altas en actividades delictivas que afectan no solo a los consumidores, si
no a sus familiares y a su entorno en general. Debido a esto se debe dedicar un gran esfuerzo para
planificar programas de prevención y tratamiento de las adicciones que logren disminuir los
factores de riesgo; pero sobre todo encaminar e incentivar el diseño y estrategias de acuerdo con
las necesidades de esta población, así como fomentar los factores de protección para lograr
disminuir el número de personas que consumen (Aguilar, 2012).

- 52 -
En nuestro país, tan solo hace unos años, en el 2016, se registraron 60,582 personas a nivel
nacional que acudieron por atención a uno de los 1125 centros de tratamiento con los que contamos
dentro de las 32 entidades federativas del país. Las drogas con mayor consumo fueron el cristal, la
mariguana, la cocaína, inhalables, heroína y el tabaco, según la Encuesta Nacional de Consumo de
Drogas, Alcohol y Tabaco 2016-2017 (ENCODAT,2018)
Como menciona White (1997) hoy en día vivimos en una cultura de consumo, dónde existe
una gran oferta y variedad de sustancias disponibles, por lo tanto, son nuevos grupos de personas
lo que se vuelven vulnerables a ello. El uso de drogas se ha vuelto una experiencia cada vez más
frecuente en la vida de las personas; por no decir que podríamos considerarlo como una etapa que
hemos normalizado ya como parte de la vida de los seres humanos.

Marco teórico referencial


La adicción, panorama temporal e histórico

Para la ENCODAT (2018), la adicción a sustancias es una problemática mundial que implica
un gran desafío para todos, por ello hay que profundizar detrás de las causas del consumo de
substancias, la manera en que son consumidas, las diferencias entre el uso que le dan los hombres
y mujeres; entre otros múltiples aspectos.
En México a través del Programa de Acción Especifico: Prevención y Atención Integral de
Adicciones 2013-2018 (Secretaría de Salud, 2018) se considera primordial trabajar, intervenir y
apoyar a grupos vulnerables con uso, abuso y dependencia al alcohol, tabaco y otras drogas,
considerando sus propias necesidades y condiciones de protección y de riesgo para poder
ofrecerles un tratamiento integral, rehabilitación, así como fortalecer recursos para su reinserción
social.

Tratamientos en adicciones

Los procesos o tratamientos de rehabilitación deben contemplar el riesgo de las recaídas, es


decir, los actos de deslizamiento, experiencias o lapsos donde las personas vuelven a consumir y
que, a través de ellas, pueden empeorar sus comportamientos y retrasar la mejoría de su salud.
Teniendo en cuenta que las recaídas suceden a menudo; es importante preparar y atender a las
personas que la atraviesan, así como evitar que las consecuencias resulten aún más dañinas o que
se mantengan en esa etapa de manera permanente (Marlatt, Parks, & Witkiewitz, 2005).
Es probable que un tratamiento resulte exitoso en circunstancias donde la consecuencia del
consumo aun no es tan grave; cuando las personas cuentan con amistades o familiares, o
encuentran compañeros en un grupo de autoayuda quiénes pueden apoyarlos, motivarlos y guiarlos
para evitar recaídas, así como involucrarse en actividades que no se relacionen con el uso de
substancias (Gerstein & Harwood, 1990).

Adherencia al tratamiento

La adherencia al tratamiento es una de las dificultades en el proceso de rehabilitación de las


adicciones, se refiere al grado de compromiso y comportamientos que realiza una persona para
apegarse a las sugerencias y recomendaciones dadas por un profesional de la salud. Es decir, es un

- 53 -
proceso activo, reciproco en relación con el interés por parte del usuario y un prestador de servicios
que se considera preciso para el logro de tratamientos efectivos y eficientes (Sabaté, 2004).
Otro factor importante para lograr un cambio en un tratamiento son las expectativas del
cliente respecto al mismo; no es un proceso simple ni imprescindible, pero es importante trabajar
en ello. Muchos terapeutas concuerdan en que la motivación también es primordial (Prochaska &
Diclemente, 1982)
Aunque el objetivo final de los tratamientos sea la total abstinencia, según revisiones no es
lo que sucede con mayor frecuencia ya que es común la recaída durante los procesos; a pesar de
ello muchas de las personas que han recibido tratamiento logran modificar sus hábitos de consumo
y con ello mejorar su calidad de vida (McCrady, 2008).
Hay diversos tipos de tratamiento, el más conocido es el programa basado en los 12 pasos,
también existen otros guiados por grupos religiosos, grupos de autoayuda en su mayoría liderados
por ex adictos, otros de tipo internamiento, los cuales muchas veces acceden a retener a las
personas de manera involuntaria. Las personas pueden recibir tratamiento de instituciones como
los Centros de Integración Juvenil (CIJ), centros de tratamiento basados en 12 pasos, clínicas
privadas y psiquiátricos (Rojas, Real, García, & Medina, 2011).

Terapia Narrativa

Para finales del siglo XX se dio lugar a formas diferentes de hacer psicoterapia en donde se
cuestionan muchos de los supuestos en los que se ha basado anteriormente, permitiendo con ello
otras prácticas terapéuticas conocidas como posmodernas, narrativas, colaborativas, entre otras,
por donde se permiten mirar a la terapia como un proceso conversacional o dialógico, dando mayor
importancia a la forma en que las personas relatan y narran sus vidas. Estos enfoques proponen
que el conocimiento y la identidad son construidos a partir de la interacción con los demás; no
conciben las dificultades de las personas en términos de estructuras profundas y proponen la
terapia como una relación que se genera a través de la colaboración entre clientes y terapeutas
(Tarragona, 2006).
La terapia narrativa se basa en el respeto al cliente; desde este enfoque se mira a los clientes
como expertos de sus vidas, con sus habilidades, valores, convicciones, capacidades que son parte
de sus propios recursos que utilizaran para afrontarlos. Se caracteriza por separar a las personas de
sus problemas mediante la técnica de externalización (Castillo, Ledo, & del Pino, 2012).
Otra característica de los terapeutas narrativos es que centran su atención en lo que se habla
durante una sesión, en como los clientes se relacionan con su problema, la forma en que lo elabora
y estructura para compartirlo; los relatos se saturan del problema; los terapeutas miran las historias
dominantes de sus clientes para encontrar aquellas alternativas propias y desconocidas de la
narrativa dominante. (Mardones & Albornoz, 2014).
La terapia narrativa como alternativa para tratamiento de uso de drogas, permite el
acercamiento a la problemática a partir de sus significados. Centrándose en la deconstrucción y en
la reconstrucción de los discursos dominantes que problematizan nuestra vida para destituirlos ya
que contribuyen a reproducir las situaciones problemáticas (Diaz, Gutiérrez, & Fernández, 2015).
Para muchas personas el proceso de dejar de consumir significa dejar toda una forma de vida
como se conoce. No resulta fácil ya que rompen en algunos casos con una sensación que les resulta
familiar de ser parte de un mundo, sus formas de relacionarse consigo mismos y con los demás; y

- 54 -
para muchos conlleva un cambio en las redes familiares y de amistades. Dejar una relación activa
con las adicciones es un gran cambio en la vida de la persona, se podría comparar con una
migración de la identidad; el acto de decidir dejar de manera intencional la vida para construir una
nueva vida para uno mismo (White, 1997).
En la terapia narrativa se toma en cuenta el poder de las etiquetas, al mismo tiempo que el
terapeuta evita reforzar el apego a las mismas (Castillo, Ledo, & del Pino, 2012). Con el tiempo
las personas llegan a creer que el problema expresa su identidad. Frecuentemente los problemas
se vuelven verdades sobre su carácter, naturaleza, objetivos, etc. Con las conversaciones
externalizadoras parte de la Terapia Narrativa se cuestiona todo eso permitiendo que las personas
puedan experimentar una identidad distinta o separada del problema (White, 1997).

Contextualización y Objetivos

El estudio se llevó a cabo en un Centro Residencial de Ayuda Mutua para atención de


adicciones en la Ciudad de Mérida, Yucatán. Se trata de un centro exclusivo para hombres. El
tratamiento que ofrece es de una duración de seis meses para nuevos ingresos y de tres meses para
reingresos, sin embargo, además del tiempo no existe otra diferencia en el tratamiento.

Objetivo general

Con las exploraciones iniciales, busqué un acercamiento desde la visión y perspectiva de los
usuarios residentes de un Centro de Rehabilitación de Mérida, Yucatán, que cuentan con una
historia de recaída, a su experiencia con relación a las recaídas de substancias, el proceso de
tratamiento, sus necesidades y expectativas desde los lentes de la terapia narrativa.
1. Identificar elementos del panorama de acción.
2. Identificar elementos del panorama de conciencia.
3. Explorar el significado que tiene la recaída para ellos.
4. Explorar los discursos dominantes.
5. Explorar los acontecimientos extraordinarios.

Método

Participantes
Este trabajo se lleva cabo en colaboración con 14 hombres de un Centro Residencial de Ayuda
Mutua para atención de adicciones en la Ciudad de Mérida, Yucatán. En donde se encuentran
usuarios entre los 18 y 58 años de edad. Los criterios de aceptación fueron: una historia de adicción
con recaída, no encontrarse en un estado psicótico, participación voluntaria.

Diseño
Este trabajo se desarrolla desde un enfoque cualitativo, el cual busca comprender la
perspectiva de las personas que participan en una investigación con relación a un fenómeno,
profundizar sus experiencias, perspectivas, su voz y significados, es decir, permite conocer desde

- 55 -
los participantes la manera en que perciben su realidad (Hernández-Sampieri, Fernández-Collado
& Baptista-Lucio, 2010).
Se sigue la mirada desde el método de la fenomenología hermenéutica apegándonos al
interés del investigador de conocer el significado de la recaída, su sentido e importancia (Ayala,
2008); esto con el fin de entender el fenómeno desde la vivencia de las personas.

Materiales e instrumentos
Para los fines pertinentes al trabajo, se realizaron entrevistas semiestructuradas, así como
observaciones en el centro dónde se encontraban las personas en su tratamiento residencial.
Entrevistas semiestructuradas. Es un instrumento técnico que tiene sintonía
epistemológica con la investigación cualitativa; es una entrevista flexible y básicamente no
directiva. Las preguntas deben ser una guía para el entrevistador, cuyo orden puede ser modificado
durante el desarrollo de la mima (Martínez, 2004). Dichas entrevistas sé grabaron y se realizaron
a dos poblaciones:
Usuarios con una historia de recaída: Entrevistas individuales a las personas voluntarias.
1. Zero: Con 21 años expresa tener un problema con la cocaína, inicia su consumo cuando
tenía 15 años con amistades mayores que él. Al principio describe el consumo de
mariguana como algo divertido, pero fue cuando termina su primera relación que
empezó a fumar más y conocer otras drogas.
2. Pastor: 28 años, considera que ha perdido prácticamente por el consumo de cristal, a
pesar de que probo otras drogas desde su adolescencia, el cristal fue lo que más le
afecto. Este es su quinto proceso y por ello decidió quedarse como consejero y servidor
del centro.
3. Harry: 30 años, a los 20 años comenzó bebiendo alcohol en fiestas, y luego empezó con
la cocaína, beber y consumir es el problema que lo llevo de regreso al centro. No le
gusta la persona en la que se ha convertido.
4. Chilango: Se encuentra en el centro debido a que recae después de ocho años con la
piedra, lo describe como una obsesión que le hace olvidar la sensibilidad de los demás
y de sí mismo. Ha consumido diferentes drogas desde que tiene 13 años, es su tercer
proceso a sus 46 años.
5. Manta: Describe que su recaída se relaciona con una mujer, es su segundo proceso,
tiene 32 años. A los 14 años empezó con la mariguana, alcohol, tachas, pero al conocer
la piedra no pudo dejarla.
6. Beto: Ama hacer ejercicio y sobre todo salir a correr, tiene 34 años y es su tercer
proceso. Comenzó a beber y conoció las drogas en la secundaria, a los 17 años probó
la cocaína y un año después la piedra y la mariguana. Se siente frustrado por las
consecuencias, se siente molesto consigo mismo y piensa que suele hacer sentir
culpables a los demás.
7. Pepe: 31 años, es su segundo proceso. Inicia su consumo a los 13 años con la
mariguana, después comenzó a beber, conoció la cocaína y luego la piedra, descubrió
que ella desaparecía todo su dinero, últimamente se encuentra luchando con el cristal,
esa substancia que menciona le ha quitado la vida, las emociones, y los sentimientos, y
por la razón por la que se encuentra en su proceso.

- 56 -
8. Archie: 20 años, considera que no encaja en ningún lado. Su consumo comenzó a tomar
y fumar a los 12 años buscando cariño y comprensión. Siente vergüenza porque la
última vez que consumió, el cristal lo dejo sin zapatos en la calle. Siente que lo ha
perdido todo, es la tercera vez que se encuentra en el centro.
9. Lemus: 38 años, sus hermanos le presentaron el alcohol y las drogas cuando tenía 16
años, probó la cocaína hasta que un día alguien llevo crack y con él se quedó. Quiere
reparar la relación con sus hijos y su esposa “falle, volví a fallar”, menciona, por su
segundo proceso.
10. Henry: 46 años, realmente considera que está tratando de cambiar su vida. En su
segundo proceso decidió quedarse a servir y ser consejero en el centro, no se considera
la misma persona que cuando se drogaba con cristal, ahora ha tomado el camino de ser
honesto.
11. Chacón: 29 años, se siente enojado y frustrado porque el consumo de drogas y alcohol
lo llevo a ser expulsado de su carrera. Es su primer proceso en el centro, pero sus
intentos afuera por dejar de consumir lo han llevado a vivir dos recaídas.
12. Lalo: 23 años, consumo de mariguana. Ha decidido quedarse como consejero y servidor
del centro, considera importante trabajar en grupo y apoyarse para poder mantenerse.
13. Chino: 33 años, se encuentra en su segundo proceso. Se siente frustrado porque en su
anterior proceso no trabajo lo suficiente y menciona que poco a poco fue volviendo a
sus mismas conductas que lo llevaron a consumir y a meterse en problemas con la venta
de drogas.
14. Eric: Tiene 27 años y es su segundo proceso, Eric está en duda si quiere ser parte del
grupo, duda que pueda servirle de algo, menciona que no tiene nada que perder y por
eso le gusta drogarse.

Figuras Clave. Entrevistas individuales a personas clave: el encargado del establecimiento,


la encargada del tratamiento, el director, un psicólogo y la encargada de consejeros. Con el fin de
conocer su experiencia en el centro, con los usuarios que han recaído, las necesidades que han
encontrado; así como su perspectiva sobre este grupo de personas y el tratamiento que reciben.
Observación: Es la técnica más básica, implica mantener un papel activo en todos los
sentidos para adentrarnos a las situaciones, ambiente y mantenernos en un estado reflexivo
(Hernández-Sampieri et al., 2010).

Procedimiento
Para poder realizar la fase de exploración se hizo una invitación abierta y se pegó un cartel
en las instalaciones. En el cartel se utilizó una metáfora de los delfines sobre el trabajo en equipo
con un espíritu colectivo.
Posteriormente realicé unas entrevistas iniciales, utilizando un guion de entrevista
semiestructurada con la finalidad de conocer los recursos y vivencias significativas de cada uno
de los participantes al margen del consumo, posteriormente se transcribió la información y se
analizó. De forma paralela se realizaron las entrevistas a las figuras clave que se mencionaron
anteriormente.

- 57 -
Resultados
Como resultado de las entrevistas iniciales que se realizaron a los usuarios de manera
individual, destacaron las siguientes necesidades: 1) la necesidad de recibir sesiones grupales con
personas que también han recaído, 2) desarrollar temas importantes para su tratamiento, 3) trabajar
con el sentimiento negativo que conlleva el ser visto como “recaído”.
En cuanto a las entrevistas a las figuras claves se recibió información acerca de su
perspectiva en cuanto a las necesidades de tratamiento de este grupo de usuarios, identificando 3
necesidades: 1) la necesidad de atender a este grupo de personas de manera diferente al grupo de
usuarios que ingresan por primera vez, 2) trabajar con el significado negativo que se tiene de “ser
un recaído”, 3) conocer y atender las necesidades desde la perspectiva de los usuarios.
Las entrevistas a los participantes se analizaron y categorizaron para resaltar los elementos
de la terapia narrativa en sus discursos, como se muestra en la Tabla1.
Tabla 1.
Ejemplos de citas por categorías

Categorías Citas
Historia al margen del Beto: En mi juventud me dediqué a estudiar, luego entré a la
consumo facultad, me acuerdo que tenía buenos amigos, todo era bien
padre…
Historia del consumo Lemus: Por la convivencia con mis amistades, mis hermanos y
sus amigos que son mayores que yo; ellos consumían y pues
yo era el más pequeño y terminé consumiendo. Con ellos
empecé a probar la cocaína en polvo y de repente en una de
esas alguien llevó crack, lo consumí, y desde eso me quedé
con él…
Influencia del consumo en la Pastor: Prácticamente me quitó todo, dinero, confianza en mí
vida de la persona (Acción) mismo, relaciones personales, mucha gente me ha dejado de
hablar y me hizo sentir muy mal. Esta última recaída no tenía
ganas de seguir viviendo, y eso creo que fue lo que más me
impacto.
Panorama de conciencia Zero: Siento que tengo habilidad de empatía, que puedo
(recursos, intereses) relacionarme con varios tipos de personas, caerles bien; tengo
buena retentiva y soy bueno aprendiendo.
Panorama de conciencia Zero: Lo más importante es mi familia y el crecer como
(sueños, valores) persona, hacer algo por mí. Es importante poder devolver
tantas cosas que me han dado mis familiares, ayudar en lo que
pueda en el mundo, eso me motiva, intentar hacer el bien.
Cambios a partir del Harry: Me ha ayudado a comprender un poco más lo que es la
internamiento humildad y en cómo ponerlo en práctica.
Historia saturada del Lemus: Una de las frases que se me quedaron grabadas es de
problema mi primera recaída, por parte de mis familiares y de mi esposa
“tú nunca vas a cambiar, siempre vas a ser el mismo”, esas
palabras se me quedaron y de hecho cuando consumía me
llegaban a la mente.
- 58 -
Acontecimiento Pepe: Logré terminar a duras penas, mi licenciatura en
extraordinario mercadotecnia.
Panorama de acción (historia Pastor: El día de hoy si hay algo que quiero hacer no lo digo si
alternativa) no voy y lo hago. La misma experiencia que han tenido
conmigo pues hace que sea muy difícil creerme.
Riesgos para entrar a la Harry: El ponerse muchas máscaras de ser fuerte, del que no
historia saturada del pasa nada, no me daba permiso de sentir y pues el reprimirlo
problema me llevo a un momento que no pude soportarlo más.

Como parte de la evaluación y resultados de la intervención grupal se realizará un análisis


de los discursos transcritos de las sesiones para ver el desarrollo de los diálogos y conversaciones
de cada uno de los participantes de inicio a fin del proceso.

Conclusiones
El poder conocer la adicción desde las voces de estos hombres, me ha dado la oportunidad
de explorar sus experiencias de una manera más cercana; a través de las conversaciones nos dimos
cuenta del peso que puede tener una recaída cuando se mira desde su lado negativo, y la manera
en que esto influye en diferentes aspectos de sus vidas.
En los primeros acercamientos, encontré un interés genuino de su parte por pertenecer a un
grupo donde se tenga en común la experiencia de una recaída, el poder apoyarse y retroalimentarse
resulta importante para ellos para poder comprender sus propias conductas, sus pensamientos,
preocupaciones, creencias, etc.
En conclusión, considero que es muy importante trabajar con las personas que reingresan,
así como ofrecerles un programa diferente, ya que muchos de ellos se encuentran con falta de
motivación, cansados de los procesos de tratamiento y resentidos con el programa de AA y con
ellos mismos. Por otro lado, también influyen diferentes emociones como el enojo, la vergüenza,
frustración, etc., y con las sesiones grupales espero conocer más acerca de sus necesidades y sobre
la importancia que tiene para ellos un grupo que comparta la experiencia de la recaída, y que el
poder mirar la adicción como un problema ajeno a sus personas a través de las conversaciones
externalizadoras ayude a fomentar discursos alternativos y alejarse de la historia saturada de
problemas.
La terapia narrativa como alternativa a los enfoques terapéuticos que son dominantes en los
tratamientos de los centros de rehabilitación puede ser una forma útil de responder ante los nuevos
retos y necesidades del consumo de sustancias; a partir de la intervención y los resultados se
pretende mostrar como el trabajo en grupo y las conversaciones basadas en este enfoque
terapéutico ayudan a generar historias alternativas.

Referencias
Aguilar Bustos, O. (2012). Algunos factores relacionados con las adicciones. Revista de
Especialidades Médico-Quirúrgicas, 17 (2), 69-70.
Ayala, R. (2008). La metodología fenomenológico-hermenéutica de M. Van Manen en el campo
de la investigación educativa: Posibilidades y primeras experiencias. Revista de
investigación educativa. 26 (2), 409-430.

- 59 -
Castillo, I., Ledo, H., & del Pino, Y. (2012). Técnicas Narrativas: un enfoque psicoterapéutico.
Norte de Salud Mental, 10 (42), 59-66.
Diaz, D., Gutiérrez, S., & Fernández. (2015). Terapia Narrativa, una alternativa para el tratamiento
de drogas. Revista Electrónica de Psicología Iztacala, 18 (4), 1539-1569.
Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2016-2017 (2018). Reporte de
Drogas. Recuperado de www.conadic.gob.mx
Gerstein, D. R., & Harwood, H. J. (1990). Treating Drug Problems: Vol. 1. A study of the
evolution, effectiveness, and financing of public and private drug treatment systems.
Washington DC: National Academy Press.
Hernández-Sampieri, R.., Fernández-Collado, C., & Baptista-Lucio, P. (2010). Metodología de la
Investigación. (5a Edición). México, D.F.: McGraw-Hill.
Mardones, I., & Albornoz, A. (2014). Una reflexión sobre la terapia narrativa en contexto de
formación y aplicación. Ajayu Órgano de difusión científica del departamento de psicología,
12 (1), 100-119.
Marlatt. G. & Witkiewitz, K. (2005). Relapse Prevention for Alcohol and Drug Problems,
Maintenance Strategies in the Treatment of Addictive Behaviors.
Martínez, M. (2004). Ciencia y arte en la metodología cualitativa. México, D.F.: Editorial Trillas.
McCrady, B.S (2008). Facilitando el cambio en personas con trastorno por uso de sustancias ¿qué
nos dicen las investigaciones? Revista Argentina de Clínica psicológica, 17 (2), 103-112.
Recuperado de http://www.clinicapsicologica.org.ar/numero.php?idn=20
Prochaska, J. O., & DiClemente, C. C. (1982). Trans-theoretical therapy - toward a more
integrative model of change. Psychotherapy: Theory, Research and Practice, 19 (3). Pp.
276-288.
Rojas, E., Real, T., García-Silberman, S., & Medina-Mora, M. (2011). Revisión sistemática sobre
tratamiento de adicciones en México. Salud Mental, 34(4), 351-365.
Sabaté, E. (2004): “Definición de adherencia terapéutica” p.3-5. En: “Adherencia a los
tratamientos a largo plazo: Pruebas para la acción OMS/OPS- Unidad de enfermedades no
transmisibles, Washington.
Tarragona, M. (2006). Las terapias posmodernas: una breve introducción a la terapia colaborativa,
la terapia narrativa y la terapia centrada en soluciones. Psicología Conductual, 14 (3), 511-
532.
Secretaría de Salud (2019). Programa de Acción Específico. Prevención y atención integral de las
adicciones 2013-2018. Versión Electrónica. México.
White (1997). Challenging the culture of consumption. Rites of passage and communities of
acknowledgement. Dulwichcenter. Chapter 2. Recuperado de:
https://dulwichcentre.com.au/articles-about-narrative-therapy/deconstructing-
addiction/challenging-the-culture-of-consumption/

- 60 -
Capítulo 5. Severidad de adicción como predictor de abandono de
tratamiento en pacientes adictos a metanfetamina
Shadia Hussein Mroue Ruiz
José Moral de la Rubia

Universidad Autónoma de Nuevo León

Resumen
La recaída en el consumo de drogas es uno de los problemas más grandes que prevalecen en la
población adicta. Especialmente en el uso de metanfetamina y pesar de las numerosas
investigaciones dentro de este campo, no se ha logrado formular un tratamiento que reduzca el
nivel de recaída. Sin embargo, uno de los indicadores principales de una rehabilitación exitosa es
la finalización del tratamiento de rehabilitación residencial. El objetivo de este estudio es analizar
la capacidad de la severidad de adicción para predecir la finalización del tratamiento en una
población de 100 hombres consumidores de metanfetamina recibiendo tratamiento de
rehabilitación residencial.

Palabras clave: Tratamiento, metanfetamina, severidad de adicción, recaída.

Introducción
El consumo de drogas alrededor del mundo ha aumentado exponencialmente en los últimos años.
Este fenómeno pasa a convertirse en una problemática debido a las múltiples implicaciones que
conlleva, no solo a corto plazo, si no a mediano y largo plazo, entre ellas las enfermedades crónicas
y los trastornos psiquiátricos, dando como resultado una incidencia negativa en la calidad de vida
del paciente en varios aspectos (Becoña, 2010).
Existen distintos tipos se drogas, las cuales generalmente se clasifican por sus efectos; sin
embargo, en las últimas dos décadas una sustancia en particular clasificada como estimulante ha
venido a dominar este mercado: la metanfetamina o igualmente conocida como cristal o “crystal
meth” (Lea et al., 2017; Lee et al., 2008). El Instituto Nacional del Abuso de Drogas (NIDA)
(2017) la describe como una droga estimulante, morfológicamente parecida a fragmentos de vidrio
o piedras brillantes o bien, en polvo, con una estructura química similar a la de la anfetamina;
puede ser consumida mediante la ingesta, inhalada, fumada o inyectada impactando rápidamente
el sistema nervioso central. Aun con pequeñas o medianas dosis, aumenta rápidamente la cantidad
de dopamina, norepinefrina y serotonina, sustancias químicas naturales que participan en el
movimiento corporal, la motivación, el placer y la satisfacción (Chomchai & Chomchai, 2015;
Courtney & Ray, 2014).
Inicialmente, esta sustancia se utilizaba para tratar problemas como obesidad y trastorno por
déficit de atención e hiperactividad (Prakash et al., 2017). Posteriormente fue usada con fines
recreativos debido a que sus efectos causan una sensación fuerte de energía y euforia, acompañadas
de autoconfianza, estado de alerta, placer y atracción sexual (Gurel, 2016; Mialon, Nesson &
Samuel, 2014), los cuales están seguidos por un declive que incluye taquicardia, aumento de la
presión sanguínea, alucinaciones y ataques de pánico, para posteriormente encontrar los síntomas

- 61 -
del síndrome de abstinencia que involucran anhedonia, hipersomnia, irritabilidad, ansiedad, y una
búsqueda intensa del consumo (Courtney & Ray, 2014); a pesar de esto, se ha extendido a ser
usada incluso por mujeres embarazadas y niños que fueron expuestos etapa gestacional (Diaz et
al., 2014).
Por su alto nivel adictivo, es una droga la cual debe prestarse atención específica; según
distintos autores, el riesgo de consumir cristal aumenta con la presencia de trastornos psiquiátricos,
sin importar el historial de consumo previo de la persona y es conocida por estar relacionada con
la violencia (McKetin et al., 2014; Polcin, Korcha, Bond, Galloway, & Nayak, 2015). Por su parte,
distintos consumidores reportan como razones principales de consumo la capacidad de trabajar
más, perder peso, evitar la depresión, mejorar sus experiencias sexuales y su estado de ánimo,
aumentar su nivel de autoconfianza y muchas mujeres aseguran iniciar el consumo por haberse
visto envueltas en situaciones relacionadas con la prostitución y otras conductas sexuales de riesgo
(Maxwell, 2014).
Además de esto, una vez que el paciente comienza con el consumo de cristal, la interrupción
de este es muy poco probable y difícil (Dean, Grooman, Morales, & London, 2013). La pretensión
del presente trabajo es analizar la relación que existe entre la severidad de adicción y el abandono
del tratamiento residencial basado en la filosofía de alcohólicos anónimos paralelo a la
intervención cognitivo conductual; obteniendo el grado de severidad y los resultados del
tratamiento de población adicta para definir si existe relación.

Método

Diseño
Para realizar lo anterior se utilizó un diseño no experimental, longitudinal de cohorte que
permite evaluar a una misma población a través del tiempo para tratar de establecer relaciones
entre posibles cambios.

Participantes
Participan voluntariamente 100 pacientes recibiendo tratamiento residencial y en etapa de
seguimiento por adicción a metanfetamina. Todos del género masculino internados en la clínica
de rehabilitación Hope Las Brisas en Hermosillo, Sonora. Los criterios de inclusión fueron el
género masculino, mayores de edad y cuya droga de impacto fuera la metanfetamina. El criterio
de exclusión fue presentar algún diagnostico psiquiátrico que no le permitiera responder a la
entrevista.

Aparatos e instrumentos

Índice de Severidad de Adicción.

La primera versión de este instrumento fue desarrollada por Thomas McLellan y su equipo
en 1980, en la Universidad de Pensilvania, con el objetivo de contar con un instrumento que
permitiera obtener información relevante para una evaluación completa del paciente con
problemas de abuso de drogas, planificar un tratamiento optimo y tomar decisiones sobre el curso
del este ya que se espera que sea útil para identificar pacientes en función de sus necesidades de

- 62 -
tratamiento. Además, ha sido utilizado en varias investigaciones. Posteriormente, se hizo la versión
europea (EuropASI) y la versión para adolescentes (TeenASI) y ha sido traducido a nueve idiomas.
Para presente investigación se utilizó la versión 5, ya que es la que cuenta con una validación
al español. Se trata de una entrevista semi-estructurada de 164 items, con una duración de
aplicación aproximada de 40 minutos, dirigida a evaluar la severidad del problema en 6 áreas que
comúnmente se ven afectadas en drogodependientes: condición médica, empleo, uso de drogas y
alcohol, actividades ilegales, relaciones familiares y condición psiquiátrica. Recoge también
información sobre las características de la entrevista, datos sociodemográficos y de alojamiento
del paciente. Al final incluye una sección para que el entrevistador valore la validez y fiabilidad
global de la información presentada por el paciente. La información recolectada con el instrumento
arroja dos tipos de medidas:
Grado de severidad: La sección final de cada área evaluada es una escala del 0 al 9, donde
el entrevistador evalúa la severidad del problema. Aunque las clasificaciones de gravedad del
problema son, en última instancia, subjetivas, el ASI está diseñado para maximizar el uso de la
información objetiva en la formulación de las clasificaciones.
Puntaje compuesto: El segundo tipo de medida disponible a partir de los datos en cada área
problemática de ASI es una puntuación compuesta derivada matemáticamente; se desarrolla a
partir de conjuntos de ítems interrelacionados dentro de cada área problemática.
Los puntajes compuestos presentan una correlación con el grado de severidad (r = .88)
(Kosten, Rounsaville, & Herbert, 1983; McLellan et al, 1985; McLellan, Cacciola, Alterman,
Rikoon, & Carise, 2006). Es un instrumento que ha demostrado tener consistencia interna en las
diferentes áreas (consumo de drogas α = .67, condición médica α = .85, familia α = .73, estado
psiquiátrico α = .77, estado legal α = .57, empleo α = .68) (Zanis, McLellan & Corse, 1997). Otro
estudio cuyo objetivo fue identificar la validez y consistencia interna del instrumento usando una
muestra de 8984 entrevistas aplicadas y estableciendo criterio mínimo de un Alpha de Cronbach
de .06 obtuvo resultados satisfactorios: estado médico α = .89, empleo α = .85, consumo de alcohol
α = .84, consumo de drogas α = .69, situación legal α = .65, relaciones familiares y sociales α =
.74 y estado psiquiátrico α = .84 (Leonhard, Mulvey, Gastfriend, & Shwartz, 2000).
Respecto a las dimensiones, se incluyen los siguientes aspectos (Cacciola, Alterman,
Habing, & McLellan, 2011).
 Estado médico: se refiere a salud física, historial de problemas médicos y los tratamientos
adquiridos para estos.
 Empleo: obtiene información sobre el estado actual de empleo, las barreras para conseguir
empleo y capacidades laborales del paciente. Además, incluye ítems referidos al ingreso
económico (legal e ilegal) y otros indicadores del estado de las finanzas personales.
 Drogas y alcohol: brinda información sobre el tiempo de consumo y la vía de
administración.
 Situación legal: trata sobre las actividades ilegales llevadas a cabo y el contacto con el
sistema de justicia.
 Familia y relaciones sociales: incluye relaciones interpersonales y probables traumas
presentes relacionados con la familia.
 Estado psiquiátrico: investiga la presencia o ausencia de algún diagnostico psiquiátrico y
el tratamiento de este.

- 63 -
Procedimiento
Para el levantamiento de datos se pidió autorización a la Clinica Hope Las Brisas en
Hermosillo, Sonora, en donde se le informó a detalle al personal el objetivo del estudio.
Posteriormente se accedió a los expedientes de los pacientes para cotejar los criterios de
exclusión e inclusión y para obtener la mayoría de los datos sociodemográficos posibles. A cada
paciente se le llamó de manera individual y se le leyó un consentimiento informado en donde se
le explicaron los objetivos del estudio, la garantía de confidencialidad y el manejo de la
información obtenida. Para quienes estuvieron de acuerdo, se les pidió firmar el consentimiento y
se procedió a aplicar la entrevista.

Análisis de Datos
Para describir a la población se utilizan las medidas de tendencia central (moda, mediana y
promedio). El modelo de regresión logística se utiliza en el establecimiento del impacto de la
variable independiente (severidad de adicción) sobre la variable dependiente (finalización del
tratamiento).

Referencias
Becoña, E. & Tomás, M. (2011). Manual de adicciones para psicólogos especialistas en psicología
clínica en formación. Barcelona: Socidrogalcohol. Muller, A., Skurtveit, S. & Clausen, T.
(2016). Many correlates of poor quality of life among substance users entering treatment are
not addiction-specific. Health and Quality of Life Outcomes, 14(1), DOI: 10.1186/s12955-
016-0439-1
Chomchai, C. & Chomchai, S. (2015). Global patterns of methamphetamine use. Current opinion
in psychiatry, 28(4), 269-274.
Courtney, K. & Ray, L. (2014). Methamphetamine: an update on epidemiology, pharmacology,
clinical phenomenology, and treatment literature. Drug and alcohol dependence, 143, 11-
21.
Dean, A., Groman, S., Morales, A., & London, E. (2013). An evaluation of the evidence that
methamphetamine abuse causes cognitive decline in humans. Neuropsychopharmacology,
38(2), 259.
Diaz, S., Smith, L., LaGasse, L., Derauf, C., Newman, E., Shah, R., & Neal, C. (2014). Effects of
prenatal methamphetamine exposure on behavioral and cognitive findings at 7.5 years of
age. The Journal of pediatrics, 164(6), 1333-1338.
Gurel, A. (2016). Multisystem toxicity after methamphetamine use. Clinical case reports, 4(3),
226-227.
Lea, T., Kolstee, J., Lambert, S., Ness, R., Hannan, S., & Holt, M. (2017). Methamphetamine
treatment outcomes among gay men attending a LGBTI-specific treatment service in
Sydney, Australia. PloS one, 12(2), DOI:10.1371/journal.pone.0172560
Lee, N., Jenner, L., Connelly, K., Cameron, J., & Denham, A. (2008). Treatment approaches for
users of methamphetamine: a practical guide for frontline workers. Canberra: Australian
Government Department of Health and Ageing.

- 64 -
Maxwell, J. (2014). A new survey of methamphetamine users in treatment: who they are, why they
like “meth,” and why they need additional services. Substance use & misuse, 49(6), 639-
644.
Mialon, H., Nesson, E., & Samuel, M. (2016). Crystal Clear? The Relationship Between
Methamphetamine Use and Sexually Transmitted Infections. Health economics, 25(3), 292-
313.
McKetin, R., Lubman, D., Najman, J., Dawe, S., Butterworth, P., & Baker, A. (2014). Does
methamphetamine use increase violent behaviour? Evidence from a prospective longitudinal
study. Addiction, 109(5), 798-806.
Polcin, D., Korcha, R., Bond, J., Galloway, G., & Nayak, M. (2015). Changes in psychiatric
symptoms among persons with methamphetamine dependence predicts changes in severit y
of drug problems but not frequency of use. Substance Abuse, 37(1), 209-214, DOI:
10.1080/08897077.2015.1015701
Prakash, M., Tangalakis, K., Antonipillai, J., Stojanovska, L., Nurgali, K., & Apostolopoulos, V.
(2017). Methamphetamine: Effects on the brain, gut and immune system. Pharmacological
research, 120, 60-67.

- 65 -
SECCIÓN II. ANSIEDAD, ESTRÉS, DEPRESIÓN Y
AUTOAGRESIÓN

Capítulo 6. Intervención cognitivo-conductual y neurofeedback como


tratamiento del insomnio en una mujer adulta mayor
Lic. Andrea Desire Díaz-Pacheco, Dra. Eréndira Estrella Vázquez Vargas y Dra. Sally
Vanega Romero

Universidad Autónoma de Yucatán

Resumen
Los modelos psicoterapéuticos del enfoque cognitivo-conductual con el modelo aplicados al
tratamiento de los síntomas de insomnio tienen han mostrado resultados favorables. El modelo de
intervención neurofisiológica como el Neurofeedback ha mostrado resultados alentadores. No
obstante, se conoce muy poco sobre los beneficios de emplear la terapia combinada para potenciar
los resultados clínicos en adultos mayores. El objetivo de esta investigación es el diseño e
implementación de un tratamiento que combinó intervención psicoterapéutica con enfoque
cognitivo-conductual y neurofisiológica (neurofeedback), en una paciente adulta mayor con
insomnio. El método fue un estudio de caso con una mujer adulta mayor de 60 años de edad, que
cumplió con los criterios clínicos de insomnio. Los instrumentos utilizados fueron: Índice de
Gravedad de Insomnio, Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh y Escala de Somnolencia de
Epworth. Los resultados, según las puntuaciones obtenidas, indican que los síntomas de insomnio
disminuyeron. Finalmente, la combinación de la intervención psicoterapéutica y neurofisiológica
tuvo efectos clínicos positivos, reduciendo los síntomas de insomnio. El uso de técnicas
neurofisiológicas como neurofeedback promete potenciar los efectos psicoterapéuticos de la
práctica clínica.

Palabras clave: insomnio, adulto mayor, neurofeedback, cognitivo-conductual

Introducción
El envejecimiento se puede definir como un proceso continuo, irreversible, heterogéneo y
universal, influido por múltiples factores determinantes del contexto genético, social e histórico
del desarrollo humano y que determina una pérdida de la capacidad de adaptación de forma
progresiva (Alvarado-García, Maya & María, 2014).
Los adultos mayores son una parte de la población en aumento y es importante abordar sus
problemáticas; alguno de estas problemáticas es el insomnio generado en esta etapa de su vida,
que de no ser abordadas o trabajadas pueden originar un desequilibro orgánico, psicológico y social
en su vida (Kamel & Gammack, 2006).
Con base a lo anterior, la dificultad para conciliar el sueño algunas veces es más alarmante
que otros padecimientos para el adulto mayor. Tener un sueño restaurador a medida que se
envejece es imprescindible para que el organismo pueda desempeñar sus funciones

- 66 -
apropiadamente. Es por esto por lo que es necesaria una atención a las diversas afectaciones del
entorno del adulto mayor.
El presente trabajo tiene como objetivo, diseñar una intervención combinada
(psicoterapéutica y neurofisiológica) para eliminar el insomnio en una adulta mayor, con la
finalidad de que su calidad de vida mejore.

Marco teórico
Insomnio en el Adulto Mayor

Se estima que el sueño del adulto mayor deberá de ser de 7-8 horas diariamente. (Merino-
Andreu, Álvarez-Ruiz de Larrinaga, Madrid-Pérez, Martínez-Martínez, Puertas- Cuesta, Asencio-
Guerra et al, 2016). Sin embargo, en otros estudios se ha encontrado que el 50% de adultos mayore
tienen quejas acerca de perturbaciones significativas en el sueño (Foley, D. J., Monjan, A. A.,
Brown, S. L., Simonsick, E. M., Wallace, R. B., & Blazer, D. G., 1995), esto se debe a múltiples
causas, una de ellas es que aun cuando en investigaciones se ha encontrado que las horas de sueño
pueden no modificarse al paso de los años, la calidad del sueño reparador si disminuye a medida
que el ser humano envejece (Rebok & Daray, 2014).
La falta de sueño no solo afecta a las personas con problemas para dormir. La fatiga se ha
vinculado con accidentes leves a graves. El exceso de cansancio lleva a los errores humanos detrás
de grandes catástrofes. La falta de sueño puede dificultar más la seguridad en el área laboral. Al
no dormir lo suficiente, el cerebro presenta problemas para desempeñar funciones básicas, por
ejemplo: la concentración y la memoria. También, puede presentar cambios en los estados de
ánimo (National Institutes of Health [NIH], 2018). En otros estudios se considera que el insomnio
en la tercera edad se debe al aumento de prevalencia de la depresión, discapacidades físicas,
problemas en sus relaciones familiares y sociales (Floyd, Medler, Ager, & Janisse, 2000).
Asimismo, para que se pueda diagnosticar el insomnio, la persona deberá de quejarse debido
a la dificultad para conciliar el sueño, para mantenerse dormido o de tener un sueño no reparador.
Se deberá de presentar al menos tres veces por semana durante tres meses. Debe de tener un
malestar marcado o una interferencia en el funcionamiento personal de la vida diaria y deberá de
existir la ausencia de un factor orgánico debido a una alteración neurológica, consumo de
sustancias o medicación (Consejo de Salubridad General [CSG], 2004).
Por su parte, el rasgo esencial del insomnio, según el Manual Diagnóstico y Estadístico de
los Trastornos Mentales [DSM-V] (2014), se considera como la insatisfacción con la cantidad o
calidad del sueño con quejas sobre la dificultad para conciliar o mantener el sueño. Las molestias
del sueño se acompañan de un malestar clínicamente significativo o de un deterioro en lo social,
laboral u otras áreas importantes del funcionamiento. Las alteraciones del sueño pueden ocurrir
durante el curso de otros trastornos mentales o afecciones médicas, o de forma independiente.
La prevalencia de insomnio en adultos mayores se encuentra entre el 13 y 47%. Por lo que
en el adulto mayor los mecanismos de hiperalerta nocturna estan relacionados con trastornos del
ánimo y problemas con higiene del sueño (Doghramji, 2006).

- 67 -
Tratamiento con enfoque cognitivo-conductual y Neurofeedback

Debido a la gran importancia que tiene el sueño y a la creciente población de adultos mayores
que presentan alteraciones del sueño, se busca adquirir estrategias para mejorar la calidad del sueño
en esta población. Las estrategias que se consideran dentro de esta investigación son: la higiene
del sueño, la Terapia Cognitivo-Conductual [TCC] y Neurofeedback (NFB).
En la actualidad, los trastornos del sueño se manejan a través de fármacos prescritos, sin
embargo, presentan efectos secundarios. Por lo que se evalúa la efectividad de la intervención
psicoterapéutica desde un enfoque cognitivo-conductual (NIH, 2018).
La TCC para los trastornos del sueño interviene a través de creencias irracionales sobre el
sueño, ayuda a desarrollar hábitos de sueño y enseña a evitar conductas que dificulten el dormir
de manera saludable. Desde el punto de vista psicoterapéutico, la TCC logra generar cambios en
el adulto mayor (Urrestarazu & Iriarte, 2016).
Por su parte, la TCC, utiliza diversas herramientas para el tratamiento del insomnio, una de
ellas es la higiene del sueño. En efecto la Sociedad Española de Sueño (2016), define a la higiene
del sueño como: un conjunto de comportamientos y recomendaciones ambientales destinadas a
promover el sueño saludable, desarrollada originalmente para su uso en el tratamiento del
insomnio leve a moderado.
Las recomendaciones específicas que da la higiene del sueño hacen que los individuos
aprendan sobre hábitos saludables del sueño, desde la alimentación, actividad física y laboral hasta
la ambientación de su vivienda (Medina-Chávez et al., 2014).
Parte de la intervención que recibe la participante es mediante la utilización del NFB, debido
a que es una técnica de intervención no invasiva, que puede ser utilizada como tratamiento y
entrenamiento del insomnio en el adulto mayor. Esta técnica tiene como función el encargarse de
regular la actividad cerebral con la asistencia de electrodos y equipos especializados con el
propósito de que el individuo pueda aprender a modificar de manera voluntaria este proceso
(Duarte-Hernández, 2015) con la finalidad de lograr conciliar el sueño con estrategias cognitivo-
conductuales.
El NFB es una técnica neurofisiológica que se basa en el condicionamiento operante, ya que
al darle información al individuo sobre cómo funciona su cerebro permite que pueda modificar la
conducta hacia una dirección definida mediante el ensayo-error. Un cambio exitoso o esperado
será recompensado, mientras que un fracaso será castigado, con la finalidad de que el individuo
aprenda por ensayo y error (Strehl, 2014). En la misma línea, las sesiones de NFB son
monitorizadas por un profesional quien coloca uno o más electrodos en el cuero cabelludo según
el protocolo a utilizar. Los electrodos funcionan como sensores que recogen la información sobre
la actividad eléctrica de su cerebro que es almacenada automáticamente por un software para poder
analizar el patrón de ondas cerebrales en tiempo real (Lofthouse, Arnold, Hersch, Hurt, & DeBeus,
2012).
Según estudios recientes mencionan que las anormalidades producidas por las alteraciones
del sueño pueden ser estudiadas y tratadas de manera no invasiva con la técnica de Neurofeedback,
produciendo una mejoría en la conciliación del sueño de los adultos mayores y así reducir síntomas
de los trastornos del sueño, con la finalidad de optimizar protocolos de atención hacia este
problema (Marzbani, Marateb, & Mansourian, 2016).

- 68 -
Actualmente existen pocas investigaciones sobre cómo mejorar las alteraciones del sueño
utilizando la técnica de Neurofeedback, por lo cual se decidió realizar este estudio sobre el tema,
ya que se considera que las personas podrían ser beneficiados desde el punto de vista del enfoque
cognitivo- conductual y así mismo mejorar la calidad de vida (Marzbani, Marateb & Mansourian,
2016).
Por último, la TCC se considera como la indicada para el tratamiento de las alteraciones del
sueño, como en este caso que es el insomnio, sin embargo, en algunos casos se puede requerir
adicionalmente medicamentos, pero estos también pueden resultar contraproducentes en algunos
pacientes adultos mayores, por los efectos secundarios que tienen. Por lo cual, una recomendación
para potenciar los resultados de la TCC es acompañar la intervención con NFB, técnica que
aplicada por sí sola, se ha visto que tiene resultados clínicamente alentadores en el tratamiento del
insomnio.

Preguntas de investigación y objetivos


¿Qué efecto tendrá el intervenir con un tratamiento psicológico cognitivo-conductual y
neurofeedback a un paciente adulto mayor con insomnio?
¿El diseño del modelo de intervención combinada podría ser útil en otros adultos mayores
con insomnio?

Objetivos
4. Diseñar, implementar y evaluar un tratamiento psicológico Cognitivo-Conductual y un
tratamiento de insomnio con Neurofeedback, a una paciente adulta mayor con
insomnio.
5. Desarrollar habilidades de afrontamiento que ayuden al adulto mayor a enfrentar
situaciones futuras.
6. Evaluar el alcance de la intervención integrativa de psicoterapia y neurofeedback

Método
Para la realización de esta investigación, se utilizó el método de estudio de caso. El estudio
de caso se puede caracterizar por ser un método de investigación que analiza y examina datos sobre
un individuo, programa de estudio, acontecimiento especifico, organización o una unidad de
análisis documental especifico que tiene un funcionamiento singular y que es motivo de indagación
por lo que se le denomina caso con la finalidad de buscar una solución a situaciones particulares
(Alfaro- Díaz De Salas, Mendoza-Martínez & Porras-Morales, 2011).

Participantes
Para seleccionar a la participante se realizó una encuesta de tamizaje que contenía las
siguientes secciones: edad, sexo, nivel educativo, zona de residencia, trastornos del sueño,
ausencia de patología, disponibilidad de horarios y motivo de participación.

Diseño
Investigación mixta con método de análisis de contenido.

- 69 -
Materiales, Instrumentos y Técnicas
La evaluación se llevó a cabo en dos sesiones al inicio y al final y los instrumentos utilizados
fueron los siguientes:
7. Índice de Gravedad de Insomnio (Insomnia Severity Index) [ISI] (Morin, Belleville,
Bélanger, & Ivers, 2011). Cuestionario breve que consta de siete ítems. El primero
evalúa la gravedad del insomnio (dividido en tres ítems); los demás sirven para medir
la satisfacción del sueño, las interferencias del funcionamiento diurno, la percepción
del problema de sueño por parte de los demás y el nivel de preocupación del paciente.
8. Cuestionario para el índice de insomnio (American Academy of Sleep Medicine
[AASM], 2014). Cuestionario que sirve para identificar si la persona cumple o no con
los criterios clínicos y fisiológicos de insomnio.
9. Escala de Somnolencia de Epworth [ESS] (Johns, 1991). Es un instrumento
autoaplicable de ocho reactivos desarrollado por Johns para evaluar la propensión a
quedarse dormido en ocho situaciones, en su mayoría monótonas y algunas más
soporíferas que otras. El sujeto responde cada reactivo en una escala de 0-3, donde 0
significa nula probabilidad de quedarse dormido y 3 alta probabilidad. La suma de las
calificaciones en cada reactivo proporciona la calificación total, con un rango de 0-24.
Una puntuación total menor de 10 es considerada normal, 10-12 como indicativa de
somnolencia marginal y por arriba de 12 sugestiva de somnolencia excesiva.
10. Índice de Calidad de sueño de Pittsburgh [PSQI] (Jiménez-Genchi, Monteverde-
Maldonado, Nenclares-Portocarrero, Esquivel, & De la Vega-Pacheco, 2008). Es un
cuestionario que proporciona una calificación global de la calidad del sueño a través de
la evaluación de siete componentes hipotéticos. Consta de 19 reactivos que se agrupan
en siete componentes, la suma de los componentes da lugar a una calificación global,
donde una mayor puntuación indica una menor calidad en el dormir.

Técnicas
Las técnicas utilizadas fueron:
11. Observación. El investigador fija su atención en el comportamiento y en el discurso del
sujeto investigado, se fija en la manera en la cual éste se expresa del comportamiento
o acciones de un tercer; al asimilar la información obtenida, establece categorías de
análisis basándose en un constructo teórico o variables del estudio, para hacer
inferencias de las causas y orígenes de lo observado (Kerlinger & Lee, 2007).
12. Entrevista clínica: Se define como una reunión en la cual los participantes (un
entrevistador y uno o varios entrevistados) intercambian información (Hernández-
Sampieri, Fernández-Collado, & Baptista-Lucio, 2010); a través de ella, se establecerá
una comunicación entre el terapeuta y el o los pacientes en la que se obtendrán una
serie de datos relevantes para la comprensión de cada situación particular.
13. Higiene del sueño: Se define como el control de factores conductuales y ambientales
que preceden el sueño y que pueden interferir con él (Van der Heijden, Smits, &
Gunning, 2006).
14. Neurofeedback: Permite que un individuo pueda aprender a modificar la actividad
cerebral por medio de un equipo biomédico con electrodos que se colocan en ciertas

- 70 -
zonas de la cabeza, con el objetivo de corregir anomalías y deficiencias de algún
padecimiento, al sustituir ondas rápidas por ondas lentas (Gruzelier, 2009).
15. Relajación muscular progresiva de Jacobson: Enseña a relajar los músculos a través de
la deliberada tensión de ciertos grupos de músculos, y después se libera la tensión
inducida y se dirige la atención a notar cómo los músculos se relajan (Instituto Andaluz
de Deporte, 2008).
16. Entrenamiento autógeno de Shultz: Mediante la concentración pasiva y la inducción a
sensaciones fisiológicas normales como pesadez y calor, comenzando por las
extremidades y avanzando de forma gradual, consigue llegar a un estado de relajación
profunda activando las eferencias somáticas y viscerales correspondientes (Shultz,
1980).
17. Técnica de respiración: La respiración opera mediante interacciones cardiorespiratorias
de control vagal. Un adecuado control de la respiración para conseguir una respiración
correcta permite la adecuada oxigenación del organismo, lo que conlleva a un menor
gasto energético y dificulta la aparición de la fatiga y malestar general (Labrador,
1992).
18. Visualización e imaginería: Promueve un estado de relajación a través de la descripción
de ambientes encubiertos que buscan evocar estado de paz, tranquilidad, relajación
física y emocional que conducen al sujeto a una profunda sensación de paz (Vealey &
Greenleaf, 2001).

Procedimiento
El tratamiento se realizó a lo largo de 18 sesiones de psicoterapia cognitivo conductual y 16
de neurofeedback, de periodicidad semanal y de una hora de duración la sesión de psicoterapia
seguida por 22 minutos de sesión de Neurofeedback. En primer lugar, las cuatro primeras sesiones
de psicoterapia se dedicaron a la obtención de información de la paciente, seguido de qué es el
insomnio, causas por las que aparece, relación con la edad, consecuencias, hábitos de sueño. En
segundo lugar, en la cuarta sesión de psicoterapia se procede a realizar una sesión en la cual se
toma la línea base de cómo se encuentran sus ondas cerebrales para poder diseñar la intervención
adecuada. En tercer lugar, en la quinta sesión de psicoterapia se procede a realizar la aplicación de
los instrumentos para la evaluación pre-test, seguidamente del mid-test que fue realizado en la
décima sesión de Neurofeedback y el post-test que fue realizado en la última sesión de
Neurofeedback.
Esta evaluación se realizó con dos técnicas, en primera instancia se realizó la aplicación de
diversos cuestionarios.
Los cuestionarios se utilizaron con el propósito de conocer el antes y el después de los
síntomas de insomnio presentados por la paciente.
En segunda instancia, se evaluó al sujeto mediante la utilización del equipo de neurofeedback
10-20 con el protocolo de Deep Focus que fueron interpretadas de acuerdo con la literatura.

- 71 -
15 13
9
ÍNDICE
10
4
5
0
Pre Mid Post
TEST

Figura 1. Índice de Calidad de Sueño [PSQI]

6 5 5
PUNTUACIÓN

4
2 1
0
Pre Mid Post
TEST

Figura 2. Somnolencia [ESS]


20 17
15
ÍNDICE

9
10
5 3
0
Pre Mid Post
TEST

Figura 3. Insomnio [ISI]

Discusión
El insomnio representa un problema de salud importante en la población general, sin
embargo, es más frecuente en la población de la tercera edad, ya que durante el envejecimiento se
presentan cambios y deterioros relacionados con la edad, incluso en ausencia de alguna demencia
o patología. Algunos de estos cambios generan dificultad al iniciar el sueño, sueño fragmentado y
un despertar temprano en el adulto mayor (Reid, Martinovich, Finkel, Statsinger, Gold, Harter, &
Zee, 2006).
Los resultados del estudio confirman la teoría propuesta, demostrando la efectividad del
tratamiento en la disminución y eliminación del insomnio. Asimismo, existen muy pocos estudios

- 72 -
sobre la TCC y NFB como tratamiento en conjunto, del insomnio en adultos mayores, sin embargo,
en estudios más recientes realizados a pacientes con insomnio, los resultados también revelaron
efectos significativos en la disminución de la latencia en el inicio del sueño al usar la TCC.
(Schabus et al, 2014), otro estudio reporta que hubo una diferencia significativa en el post-test al
aplicar la TCC en adultos mayores con insomnio, ya que el 75% de los participantes logra reducir
los síntomas de insomnio y el 87% no cumple con los criterios diagnósticos al finalizar el estudio
(Scogin et al, 2018).
Por otro lado, los estudios realizados con NFB en el tratamiento del insomnio en adultos
mayores reportan eficacia al beneficiar al individuo de la tercera edad en la disminución de
síntomas de insomnio, así como la mejora en la inducción al sueño y el mantenimiento de una
buena calidad de sueño después de recibir tratamiento con NFB (Tang, Vitiello, Perlis, & Riegel,
2015).
La mejora en la calidad de vida de la paciente puede argumentarse por los avances en el área
de la salud que han contribuido a una mayor longevidad ya que vivir más es un logro digno de
admirar, al igual que llegar a la vejez con pocas enfermedades, y es aquí donde se cuestiona la
calidad efectiva de la intervención psicoterapéutica y neuropsicológica en los cambios positivos
en las distintas esferas que conforman a la paciente, es decir, el entorno familiar y social.

Conclusión
Los trastornos de sueño en las personas de la tercera edad son frecuentes, importantes,
tratables, pero subdiagnosticados. La principal tarea, aún pendiente, está en su reconocimiento.
Por otro lado, se concluye que el proceso de intervención psicoterapéutica y
neuropsicológica sirvió para que la paciente tuviera un espacio para expresar sus emociones de
manera segura, con el consecuente análisis de sus pensamientos y sentimientos, logrando una
mayor comprensión de su historia personal que la ha llevado hasta su situación de vida actual, en
la cual tuvo que enfrentarse a la responsabilidad de ser cuidadora de su madre con demencia.
De igual forma, la utilización del equipo de neurofeedback como parte de la intervención
permitió que la paciente tuviera una alternativa viable de tratamiento no farmacológico para el
insomnio.
Las limitaciones que se tuvieron durante el proceso de intervención psicoterapéutico y
neuropsicológico son, en primer lugar, la disponibilidad de la paciente para asistir dos veces a
sesión por semana reduciéndolo a una sesión por semana.
También por otro lado, el escaso interés de la población de la tercera edad para participar en
el programa debido a que ya toman fármacos para tratar el insomnio.
Una propuesta para futuros estudios similares a éste es la consideración de evaluar de manera
grupal a personas de la tercera edad con insomnio para realizar un estudio comparativo sobre los
efectos del neurofeedback, de la combinación de terapia cognitivo-conductual y los efectos al
recibir únicamente intervención psicoterapéutica.

Referencias
Alvarado-García, A. M., Maya, S., & María, Á. (2014). Análisis del concepto de
envejecimiento. Gerokomos, 25(2), 57-62.

- 73 -
American Academy of Sleep Medicine [AASM] (2014). The international classification of sleep
disorders (3rd ed.). U.S.A: Darien.
Consejo de Salubridad General [CSG] (2004). CENETEC. Obtenido de Guía de Practica Clinica:
Contreras (2013). Sueño a lo Largo de la Vida y Sus Impliancias en Salud. 1. Departamento
de Neurología, Centro de Sueño, Clínica Las Condes. Recuperado de:
https://www.clinicalascondes.cl/Dev_CLC/media/Imagenes/PDF%20revista%20m%C3%
A9dica/2013/3%20mayo/1-Dra.Contreras.pdf
Doghramji K., (2006). The epidemiology and diagnosis of insomnia. Am J Manag Care. 12(8),
S214-S20
Duarte-Hernández, E. (2015). Neurofeedback como tratamiento para el trastorno por deficit de
atención (TDA) (Tesis de Doctorado). Universidad Complutense de Madrid.
Floyd, J.A., Medler, S.M., Ager, J.W. & Janisse, J.J. (2000). Age-related changes in initiation and
maintenance of sleep: a meta-analysis. Res Nurs Health. 23(2), 106-17.
Gruzelier, J. (2009). A theory of alpha/theta neurofeedback, creative performance enhancement,
long distance functional connectivity and psychological integration. Cognitive processing,
10(1), 101-109.
Hernández-Sampieri, R, Fernández-Collado, C., & Baptista-Lucio, M. (2010). Metodología de la
Investigación. 5ª. ed. México: Mc Graw Hill.
Instituto Nacional de la Salud [NIH] (2018). Sueño. Bethesda: National Institute of Health.
Jiménez-Genchi, A., Monteverde-Maldonado, E., Nenclares-Portocarrero, A., Esquivel, G. D. &
De la Vega-Pacheco, A. (2008). Confiabilidad y análisis factorial de la versión en español
del índice de calidad de sueño de Pittsburgh en pacientes psiquiátricos, 144(6), 491-496.
Recuperado de: https://www.anmm.org.mx/GMM/2008/n6/27_vol_144_n6.pdf
Johns, M. W. (1991). A New Method for Measuring Daytime Sleepiness: The Epworth Sleepiness
Scale. Sleep, 14(6), 540–545. doi:10.1093/sleep/14.6.540
Kamel, N.S., & Gammack, J.K. (2006). Insomnia in the elder- ly: cause, approach, and treatment.
Am J Med:119(6), 463-9
Kerlinger, F. & Lee, H. (2007). Investigación del Comportamiento. Métodos de Investigación en
Ciencias Sociales (4a. edic.). Chile: Mc Graw Hill.
Labrador F.J., (1992). El estrés. Nuevas técnicas para su control. Madrid: Grupo Correo de
Comunicación.
Lofthouse, N., Arnold, L.E., Hersch, S., Hurt, E., & DeBeus, R. (2012). Una revisión del
tratamiento de neurofeedback para el TDAH pediátrico. J AttenDisord, 16(5):351-72.
Marzbani, H., Marateb, H. R., & Mansourian, M. (2016). Neurofeedback: A Comprehensive
Review on System Design, Methodology and Clinical Applications. Basic and clinical
neuroscience, 7(2), 143-58. doi:10.15412/J.BCN.03070208
Medina-Chávez, J., Fuentes-Alexandro, S., Gil-Palafox, I., Adame-Galván, L., Solís.Lam, F.,
Sánchez-Herrera, L., & Sánchez-Narváez, F. (2014). Guía de práctica clínica: Diagnóstico y
tratamiento del insomnio en el adulto mayor. Revista Médica Instituto Mexicano Seguro

- 74 -
Social, 52(1), 108-19. Recuperado de: https://www.medigraphic.com/pdfs/imss/im-
2014/im141v.pdf
Morin, M., Belleville, G., Bélanger, L. & Ivers, H. (2011). The insomnia severity index:
psychometric indicators to detect insomnia cases and evaluate treatment response. SLEEP.
34(5), 601-608. Recuperado de:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3079939/pdf/aasm.34.5.601.pdf
National Institutes of Health (2005). State of the Science Conference Statement on Manifestations
and man- agement of Chronic Insomnia in Adults. Sleep;28(9), 1049-57.
Rebok, F., & Daray, F. (2014). Tratamiento integral del insomnio en el adulto mayor. Alcmeon:
Revista Argentina De Clínica Neuropsiquiatrica, 18(4), 30-321. Recuperado de:
https://www.alcmeon.com.ar/18/72/07_rebok.pdf
Reid, K. J., Martinovich, Z., Finkel, S., Statsinger, J., Golden, R., Harter, K., & Zee, P. C. (2006).
Sleep: a marker of physical and mental health in the elderly. The American journal of
geriatric psychiatry, 14(10), 860-866.
Schabus, M., Heib, D. P. J., Lechinger, J., Griessenberger, H., Klimesch, W., Pawlizki, A., &
Hoedlmoser, K. (2014). Enhancing sleep quality and memory in insomnia using instrumental
sensorimotor rhythm conditioning. Biological Psychology, 95, 126–34.
Schultz, J.M. (1980). El entrenamiento autógeno: Autorregulación concentrativa. 4a ed.
Barcelona: Ed. Científico-Médica.
Scogin, F., Lichstein, K., DiNapoli, E. A., Woosley, J., Thomas, S. J., LaRocca, M. A., (…) &
Geyer, J. D. (2018). Effects of Integrated Telehealth-Delivered Cognitive-Behavioral
Therapy for Depression and Insomnia in Rural Older Adults. Journal of psychotherapy
integration, 28(3), 292–309. https://doi.org/10.1037/int0000121
Strehl, U. (2014). What learning theories can teach us in designing neurofeedback treatments.
Frontiers in Human Neuroscience, 8(11), 1–8.
Urrestarazu, E., & Iriarte, J. (2016). Clinical management of sleep disturbances in Alzheimer's
disease: current and emerging strategies. Nature Sci Sleep.;8, 21-33. doi:
10.2147/NSS.S76706. https://doi.org/10.2147/NSS.S76706
Vealey, R. & Greenleaf, C. (2001). Seeing is believing: Undertanding and using imagery in sport.
En J. Williams (Ed.), Applied sport psychology. (4°Ed). California: Mayfield Publishing
Company.
Tang, H. Y., Vitiello, M. V., Perlis, M., & Riegel, B. (2015). Open-Loop Neurofeedback
Audiovisual Stimulation: A Pilot Study of Its Potential for Sleep Induction in Older Adults.
Applied psychophysiology and biofeedback, 40(3), 183–188.
https://doi.org/10.1007/s10484-015-9285-x
Van der Heijden, K. B., Smits, M. G., & Gunning, W. B. (2006). Sleep hygiene and actigraphically
evaluated sleep characteristics in children with ADHD and chronic sleep onset insomnia.
Journal of sleep research, 15(1), 55-62.

- 75 -
Capítulo 7. Terapia grupal en pacientes oncológicos con síntomas de
ansiedad y depresión
Lic. Belen Blanco González, Mtro. Ricardo Alfonso García Fuentes y Dra. Eréndira
Estrella Vázquez Vargas

Universidad Autónoma de Yucatán

Resumen
El cáncer es una de las enfermedades crónicas que puede aquejar a las personas en diversas áreas
de la vida. El impacto psicológico que se produce, a partir de darse a conocer el diagnóstico, puede
detonar los primeros síntomas de ansiedad y depresión. De acuerdo con las observaciones
recolectados en una fundación A.C., encargada de tratar a pacientes oncológicos, un nivel elevado
de la población que asiste manifiesta una serie de síntomas de malestar psicológico que están
relacionados al cáncer como; el temor a la muerte o al dolor, síntomas de depresión y angustia.
Estos síntomas pueden llegar, en algunos casos, presentarse en altos índices de intensidad y
frecuencia, afectando severamente las condiciones en la salud emocional, física y calidad de vida
de los pacientes. Por lo tanto, el estudio presente nos llevó a analizar que la condición psicológica
negativa del paciente tiene un papel integral y fundamental, tanto en la vivencia como la adaptación
en la enfermedad.

A partir del diagnóstico de la población, se propuso elaborar un proyecto de intervención de terapia


grupal enfocado en la disminución de síntomas de ansiedad y depresión, que dificultan el proceso
de enfrentamiento de la enfermedad, así como, la adherencia al tratamiento. Parte de los resultados
obtenidos de la terapia grupal, fue facilitar la expresión y comprensión de la enfermedad, abriendo
un espacio para compartir y adquirir recursos que manejan los pacientes, acordes a sus
experiencias, favoreciendo el apoyo psicosocial y emocional.

Palabras claves: cáncer, ansiedad, depresión, terapia grupal, apoyo social, espiritualidad.

Introducción
La enfermedad crónica denominada cáncer, es actualmente, la segunda causa de muerte a nivel
mundial, registrando una cantidad de 8,8 millones de muertes al año, según la Organización
mundial de la Salud, en el año 2005. (OMS, 2018).
En México, el cáncer es la tercera causa de muerte y fallecen 14 de cada 100 mexicanos por
este motivo. La expectativa de vida de quienes lo padecen es de alrededor de 63 años (Secretaría
de Salud, 2017).
La ansiedad y depresión son uno de los principales signos de malestar psicológico que
afectan a las personas cuando son diagnosticadas con cáncer. Las personas con reciente
diagnóstico o incluso con un proceso largo de tratamiento puede manifestar constantemente
angustia y temor con respecto a la enfermedad, las visitas con el médico y acumular ideas negativas
respecto a su salud. (American Cancer Society, 2016).

- 76 -
Alrededor del 50% de los pacientes que son diagnosticados con cáncer, manifiestan malestar
psicológico, incluyendo el aspecto psicosocial del paciente en donde se ve severamente afectado.
(Sánchez-Fernández, Jorge-Marín, Sánchez-Vázquez, Bejar-Alonso, 2016).
El cáncer está significativamente relacionado con el dolor y con el malestar emocional,
donde puede llegar a presentarse en sus peores manifestaciones como ataques de pánico o
depresión. (Instituto Nacional del Cáncer, 2015).

Marco referencial
Cáncer

Las personas que son diagnosticadas con esta enfermedad presentan afectaciones tanto en
aspectos físicos como psicológicos. El paciente puede manifestar, temor desconcierto y amenaza
acerca de su futuro. Es por ello, que el estudio sobre la disminución de los síntomas de ansiedad y
depresión facilitará el trabajo en grupo para que los pacientes se puedan adaptar durante el proceso
de la enfermedad. (OMS, 2018).
Uno de cada tres pacientes oncológicos, se encuentra en un estado de mucha angustia, pero
sólo uno de cada diez recibe asesoramiento para obtener ayuda. Citado en Hernández, et al. (2012).
La gravedad de la enfermedad, el pronóstico de ésta y el tipo de tratamiento no parecen
influir en gran medida en el ajuste psicosocial al cáncer. Sin embargo, en los casos en que los
pacientes pueden encontrarle un sentido a lo que está ocurriendo y logran cierto control sobre su
enfermedad, se adaptan bien a ella (OMS, 2004).

La terapia grupal y su eficacia en la intervención en el cáncer.

Entre los estudios focalizados en la intervención grupal, han manifestado la relevancia que
se genera en los pacientes al encontrarse en un grupo en donde pueden expresar la empatía con sus
emociones y situaciones que se asemejan a los propios, favoreciendo la esperanza y fomentando
el apoyo psicosocial inmerso en el cáncer. (Ochoa, Sumalla, Mate, Castejón, Rodríguez, Blanco,
& Gil, 2010). La comparación entre la terapia individual y la grupal muestran una alta efectividad
para los pacientes, siendo este último, un peldaño para la adaptación de individuo mediante la
cohesión e identificación dentro de un grupo. (Narváez, Rubiños, Cortes-Funes, Gomes, & García,
2008) existen intervenciones relacionadas al ámbito de la psicoeducación, integrando aspectos
relacionados a la promoción de la salud, en donde se destacan las capacidades conservadas de las
personas. Montiel y Guerra (2016). Dentro de esta perspectiva se encuentran las siguientes
premisas:
 Informar al paciente sobre su condición médica.
 Facilitar la comprensión y el manejo de la enfermedad.
 Ofrecer apoyo con la intención de lograr el cambio conductual.
 Responsabilizar al individuo en el proceso de cambio.
 Estimular la autorregulación desde el vínculo entre afecto y cognición.
 Potenciar los recursos resilientes.
 Promover estilos de vida saludables.

- 77 -
 Considerar las vivencias de las pacientes, así como su afectividad, estimular su autoestima,
bienestar emocional y desarrollo.
 Estimular el afrontamiento activo a la enfermedad.

Facilitar el tratamiento posterior al paciente diagnosticado con cáncer, como afirman Watson
y Kissane (2011), citados en Hernández, et al. (2012) sería el papel fundamental que jugarían los
tratamientos psicológicos breves que fungirían como acompañamiento integral del paciente
oncológico. Dicha necesidad crea un papel esencial para el especialista de la salud mental, en
ámbitos hospitalarios, comparando la importancia de los factores psicológicos asociados a las
enfermedades crónicas.

La espiritualidad como recurso para el manejo de síntomas negativos en el cáncer

La espiritualidad es un tema que se ha considerado importante dentro de los recursos


esenciales para abordar en la intervención psicológica del cáncer.

En el 2014, la espiritualidad fue consensuada y descrita desde el ámbito de la clínica donde


se señala «La espiritualidad es un aspecto dinámico e intrínseco de la humanidad a través
del cual las personas buscan un significado, un propósito y una trascendencia últimas y
experimentan una relación consigo mismos, con la familia, con los demás, con la comunidad,
con la sociedad, con la naturaleza, con lo significativo y con lo sagrado. La espiritualidad se
expresa a través de las creencias, los valores, las tradiciones y las prácticas».

«El dinamismo que impulsa nuestro anhelo de plenitud y que se expresa a través de la
búsqueda de sentido, de coherencia con los propios valores, de conexión armónica con los demás
y de trascendencia»
De acuerdo con la definición de la salud que declara la OMS, la espiritualidad es una
dimensión que entrega al ser humano para alcanzar un estado de bienestar al relacionarse a nivel
físico, emocional y social. Sobre esta misma descripción, se toma en cuenta que la enfermedad u
otras afectaciones, no impiden la presencia de esta. La dimensión espiritual permite que a pesar de
la adversidad, el dolor o el temor que derivan del cáncer, la persona pueda desarrollar una
conciencia más amplia y profunda, acerca de sí mismo, de su entorno y lo supremo (Barbero
Gutiérrez, Gómez-Batiste, Mate Méndez, & Gómez, 2016)
En México, una de las propuestas que se trabajan con las personas adultas con cáncer, es
implementar una guía en el abordaje de recomendaciones que sean adecuadas en la toma decisiones
clínicas. La intención es estandarizar las acciones nacionales en cuanto a la identificación de las
personas que presenten alteraciones psico-oncológicas, proponer tratamientos más efectivos y
establecer criterios de referencia en pacientes con antecedentes de cáncer y alteraciones
psicológicas. De esta forma, se favorece la atención médica contribuyendo al bienestar de las
personas y comunidades, lo cual constituye el objetivo central y la razón de ser de los servicios de
salud (Instituto Mexicano del Seguro Social, 2017).

- 78 -
Preguntas de investigación:

¿La intervención de terapia grupal favorece a la disminución de síntomas de ansiedad y


depresión en los pacientes oncológicos?
¿El apoyo psicosocial que se percibe dentro de la terapia de grupo, fomenta a la disminución
de los síntomas de la ansiedad y depresión generados por el cáncer?

Objetivo general:

Desarrollar un programa de intervención grupal en pacientes oncológicos para la disminución de


síntomas de ansiedad y depresión.

Método
El método utilizado es fenomenológico, ya que se parte de la experiencia propia de las
personas que han vivido el cáncer, la cual brinda información para conocer su perspectiva sobre la
enfermedad y sobre aspectos psicológicos y sociales relacionados o involucrados en el proceso de
adaptación a la misma. De dicha experiencia se parte para la interpretación análisis de la
información recabada.

Participantes
Los pacientes fueron ubicados en una fundación cuya actividad principal es ofrecer terapia
de electromagnetismo, ubicada en Baca, Yucatán. Además, de ofrecer otros servicios en el área de
nutrición, rehabilitación, médico y psicológico. El apoyo integral que se ofrece a las personas es
sin fin de lucro.
La recolección de datos del diagnóstico se desarrolló mediante la entrevista de pacientes, así
como del personal laboral de la institución.

Diseño:
El diseño del estudio es de tipo cualitativa, debido a que los datos recolectados por el estudio
fueron registrados de acuerdo con los reportes observables y testimoniales de los propios pacientes
y que manifestaron a lo largo de la terapia grupal.

Materiales e instrumentos
Métodos de recolección de información; Escala H.A.D (Escala de Ansiedad y Depresión
Hospitalaria) y reportes de sesión.

Procedimiento:
Se elaboró el diseño de un programa de intervención con modalidad de terapia grupal, en 8
sesiones, para el manejo de síntomas de ansiedad y depresión en pacientes oncológicos
pertenecientes a una fundación A.C.
Las sesiones fueron segmentadas en dos etapas:

- 79 -
1. Durante la primera etapa se implementó una exposición psicoeducativa correspondiente al
tema asignado.
2. Durante la segunda etapa se aplicó una actividad de reforzamiento de la primera etapa,
finalizando con la retroalimentación e intervención grupal.
Los temas abordados cada sesión se describen en el siguiente cuadro.

Número Temas Objetivos Instrumentos y


de técnicas
sesión aplicadas
1ra. Manejo de Identificar y emplear estrategias Aplicación de
Sesión síntomas de la para el manejo de los síntomas H.A.D
Ansiedad de la ansiedad Reporte de
sesión
2da. Manejo de Identificar y emplear estrategias Reporte de
Sesión síntomas de para manejo de los síntomas de sesión
depresión depresión
3ra. El enfrentamiento Informar acerca de los distintos Reporte de
Sesión y sus estrategias tipos de enfrentamiento y sus sesión
estrategias.
4ta. El enfrentamiento Implementar estrategias de Reporte de
Sesión positivo en el enfrentamiento positivo en el sesión
cáncer. cáncer.
5ta. La espiritualidad Promover la espiritualidad como Reporte de
Sesión como recurso ante recurso para la disminución de sesión
el cáncer. los síntomas de ansiedad y
depresión.
6ta. La espiritualidad y Comprensión de las distintas Reporte de
Sesión sus expresiones. expresiones de la espiritualidad. sesión
7 ma. Sentido de vida y Fomentar el resignificado del Reporte de
Sesión del cáncer cáncer y la vida sesión
8va. Cierre de la terapia Desarrollar una aproximación de • Aplicación
Sesión grupal: Dando las emociones positivas y la de H.A.D.
gracias. gratitud como fortaleza para la • Reporte de
salud y bienestar de los pacientes sesión
oncológicos.

Resultados
Los pacientes manifiestan presentar mejorías en la manera de enfrentar la enfermedad por
medio de la concientización e identificación de los síntomas, así como la expresión de estas.
La estrategia mayormente empleada por los pacientes es de tipo directo, la cual consiste en
que la persona tiene una participación analítica y activa para solucionar el problema. Desde el

- 80 -
aspecto cognitivo, reinterpretar la enfermedad como un medio para adquirir un nuevo sentido de
vida, es una estrategia favorable para el paciente.
Respecto a los síntomas emocionales negativos, los pacientes pudieron desarrollar
habilidades y aplicar estrategias que regularan el estado emocional en el que se encontraban como:
la identificación de la emoción, así como la expresión de estas, técnica de imaginería y de
respiración. La resgnificancia de la enfermedad es un aspecto positivo para adaptarse, dándole un
valor al cáncer para modificar aspectos de la salud, su cuidado y atención hacia uno mismo.
El apoyo psicosocial; como la familia, amistades, médicos, grupo de trabajo o espiritual,
inclusive, la cercanía con otros pacientes, pueden ser elementos sociales importantes en la
adaptación y sostén del paciente ante la enfermedad.
Finalmente, el recurso espiritual es un elemento favorable para los pacientes, en la que
depositan su equilibrio y sostén emocional a un ser supremo, es por medio de su Fe que les permite
expandir su visión de la situación. La persona se percibe en mayor equilibrio con el entorno y
consigo mismo pese al cáncer.

Discusión
La terapia grupal como modalidad de intervención puede ser favorecedora para el manejo y
disminución de los síntomas de ansiedad y depresión en las personas con cáncer. Además, de
percibir una mejoría en el manejo de los síntomas por medio de la implementación de técnicas de
relajación, expresión emocional y estrategias de enfrentamiento positivo. Los pacientes se enfocan
a buscar aspectos de la vida que favorezcan su bienestar y distanciarse de las emociones negativas
que se generan, practicando nuevas actividades. Se enfocan en restablecer los vínculos
significativos como la familia y no resueltos de su pasado.
Las experiencias compartidas dentro del grupo pueden propiciar un ambiente empático,
donde la mayoría pueden identificarse con otras personas que atraviesan el mismo proceso y que
a su vez, logran adquirir otras perspectivas de salud y su enfrentamiento.
El ambiente que se generó durante la terapia grupal fue de respeto y colaboración, la
satisfacción y agradecimiento, como parte del cierre de la terapia, manifiesta que los pacientes
pueden percibirse comprendidos y ayudados.
Además, de disponer de elementos espirituales, como amplificar la concepción de la vida, la
relación con los demás y la relación consigo mismos. Todo esto como parte del fortalecimiento de
la conciencia, desde un aspecto más saludable y menos de amenaza.
Finalmente, este estudio nos permite proponer un modelo de intervención que podría ser
implementado en distintos ambientes de atención a la enfermedad crónica, donde el tratamiento
psicológico podría ser un elemento crucial para la adherencia al tratamiento, su adaptación en la
enfermedad y propiciar su bienestar psicosocial.

Referencias
Ayala, R. (2008). La metodología fenomenológico-hermenéutica de M. Van Manen en el campo
de la investigación educativa: Posibilidades y primeras experiencias. Revista de
investigación educativa. 26 (2). Pp. 409-430.

- 81 -
Ascencio Huertas, A. (2003). Psicooncologia abordaje grupal en pacientes con cáncer de mama.
18 de marzo de 2019, de Revista de Hospital Juárez de México Sitio web:
http://www.medigraphic.com/pdfs/juarez/ju-2003/ju032g.pdf
Barbero Gutierrez, J., Gomez-Batiste, X., Mate Mendez, Jorge., Mateo Gomez (2016). Manual
para la atención psicosocial y espiritual a personas con enfermedades avanzadas. Catalunya:
Obra social “la Caixa”.
Cruzado, J. A. (2003). La formacion en psicooncología. Revistas cientificas complutenses,
Vol.0(1), pag. 11. Recuperado el 20 de marzo de 2019, de
http://revistas.ucm.es/index.php/PSIC/article/view/PSIC0303110009A
Hernández, M., & Cruzado, J. (2013). La atención psicológica a pacientes con cáncer: de la
evaluación al tratamiento. 1er Premio de la XIX edición del Premio de Psicología Aplicada
“Rafael Burgaleta” 2012. Clínica y Salud, 24 (1), 1-9.
Fernández-Sanchez, B., Jorge-Marín V., Sánchez-Vázquez C.M., Bejar-Alonso, E. (2016)
Atención psicológica para pacientes con cáncer y sus familiares: ¿Qué nos encontramos en
la práctica clínica?. Psicooncologia vol.13 Recuperado el 2 de abril de 2019 en
file:///C:/Users/A18019044/Downloads/54432-104602-4-PB.pdf
García-Conde, A., Ibáñez, E., & Dura, E. ( 2008). El desarrollo de la investigación en
psicooncología. Boletin de psicología, Universidad de Valencia, Psicooncologia, Madrird.
Recuperado 20 de marzo de 2019, de Revistas científicas complutenses:
http://revistas.ucm.es/index.php/PSIC/article/view/PSIC0303110009A
Hernández, M., & Cruzado, J. (2013). La atención psicológica a pacientes con cáncer: de la
evaluación al tratamiento. 1er Premio de la XIX edición del Premio de Psicología Aplicada
“Rafael Burgaleta” 2012. Clínica y Salud, 24 (1), 1-9.
Instituto Mexicano del Seguro Social. (2017). Evaluación y abordaje psicooncológico en personas
adultas con cáncer en tercer nivel. Recuperado de
http://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/guiasclinicas/805GER.pdf
Meza-Rodríguez, M. P. (2017). Guía clínica de intervención psicológica de la mujer con cáncer
de mama y ginecológico. Mediagraphic. Vol.21,72-80.
Montiel Castillo, V., & Guerra Morales, V. (2016). La psicoeducación como alternativa para la
atención psicológica a las sobrevivientes de cáncer de mama. Revista Cubana de Salud
Pública, 42 (2), 332-336.
Ochoa, C., Sumalla, Enric, C., Mate, J. Castejón, V., Rodríguez, A., Blanco, Ignacio., Gil, F.
(2010) Psicoterapia positiva grupal en cáncer. Hacia una atención psicosocial integral del
superviviente del cáncer. Psicooncologia. Vol. 7(1) 7-34.
Organización Mundial de la Salud. (2018). Cáncer. Recuperado de https://www.who.int/es/news-
room/fact-sheets/detail/cancer
Organización Mundial de la Salud. (2004). Programas nacionales de control del cáncer.
Recuperado de https://www.paho.org/hq/dmdocuments/2012/OPS-Programas-Nacionales-
Cancer-2004-Esp.pdf

- 82 -
Ortiz, E., Méndez, L., Camargo, J., Chavarro, S., Toro, G., Vernaza, M., (2014). Relación entre
las estrategias de afrontamiento, ansiedad, depresión y autoestima, en un grupo de adultos
con diagnóstico de cáncer. Psychologia: avances de la disciplina, 8(1),77-83.
Puchalski, C. M.; Vitillo, R.; Hull, S. K.; Reller, N. «Improving the Spiritual Dimension of Whole
Person Care: Reaching National and International Consensus». J Pall Med 2014;17(6):1-15.
Robert, V., Alvarez, M., & Valdivieso, F. (4 de junio de 2013). Psicooncologia. un modelo de
intervención y apoyo psicosocial. Revista Médica Clínica los Condes, 24(4), 679-680.
Recuperado el 2 de abril de 2019, de
https://www.clinicalascondes.cl/Dev_CLC/media/Imagenes/PDF%20revista%20m%C3%
A9dica/2013/4%20julio/14_Ps.-Ver-%C2%A6nica-Robert-M.pdf
Rojas Jara, C., & Yanina, G. V. (2016). Psicooncologia: aportes a la comprensión y la terapéutica.
Talca, Chile: Nueva Mirada Ediciones. Recuperado el 20 de marzo de 2019, de
https://www.academia.edu/28805554/Psicooncolog%C3%ADa_Aportes_a_la_Comprensi
%C3%B3n_y_la_Terap%C3%A9utica
Rojas, O., Fuentes, C., Robert, V., (2017). Psicooncología en el hospital general. Alcances en
depresión y cáncer. Revista médica clínica Las Condes. Recuperado el 18 de marzo de 2019.
Sitio web:
file:///C:/Users/bebla/Desktop/psicooncologia/psicooncologia%20Depresion%20y%20canc
er.pdf
Salazar, J. (2018). Cáncer, enfermedad que no solo afecta a los pacientes. Milenio. 1 de abril 2018.
Recuperado en 12 de marzo de 2019 en https://sipse.com/milenio/imss-ofrece-ayuda-
psicologica-enfermos-cancer-familiares-290664.html
Secretaría de Salud. (2017). 318. Cáncer, tercera causa de muerte en México. Recuperado
https://www.gob.mx/salud/prensa/318-cancer-tercera-causa-de-muerte-en-mexico
Valadez-Tellez, L., Galindo-Vázquez, O., Álvarez-Avitia, Á., González-Forteza, C., Robles-
García, R., & Alvarado-Aguilar, S. (2011). Ansiedad y depresión en pacientes con cáncer
testicular en tratamiento y seguimiento; una revisión. Gaceta Mexicana de Oncología. 10
(3). 129-135
Organización Mundial de la Salud. (2018). Cáncer. Recuperado de https://www.who.int/es/news-
room/fact-sheets/detail/cancer
Hernández-Sampieri, R.., Fernández-Collado, C. y Baptista-Lucio, P. (2010). Metodología de la
Investigación. (5a Edición). México, D.F.: McGraw-Hill.

- 83 -
Capítulo 8. Terapia narrativa y cutting en una adolescente: Un estudio
de caso
Carlos Alfonso Tovar Cetina
Elia María Escoffié Aguilar

Facultad de Psicología, Universidad Autónoma de Yucatán

Resumen
La adolescencia es una etapa del ser humano que se caracteriza por los múltiples cambios en las
áreas física, cognitiva, psicológica y social. En algunos casos dichos cambios pueden provocar en
el adolescente una inestabilidad emocional la cual repercutirá en su salud integral. Uno de los
problemas que presentan en mayor medida los adolescentes es el cutting el cual se entiende como
la lesión intencional y directa al tejido corporal sin intención suicida. Dicha conducta ha causado
la preocupación de los padres y del personal del área de la salud debido a que la incidencia de esta
conducta ha ido incrementando de manera significativa en los últimos años. Es por eso por lo que
el cutting, se ha vuelto un problema de salud pública, el cual requiere ser atendido. El presente
trabajo es un estudio de caso de una adolescente de 15 años que acude al servicio de atención
psicológica de una preparatoria pública, debido a que practica cutting. El proceso psicoterapéutico
de carácter narrativo actualmente está en proceso, por lo tanto, en este trabajo solo se presenta la
fase diagnóstica, en la cual se utilizó la historia clínica, recursos lúdicos, carta terapéutica,
externalización y bautizo del problema, pruebas diagnósticas informales (dibujo de cómo es mi
vida con y sin el problema y 5+ y 5-) y el programa ATLAS.ti 7: Qualitative Data Analysis; y los
resultados obtenidos en el diagnóstico.

Palabras claves: Cutting, Terapia Narrativa, Adolescencia, Conductas autolesivas sin intención
suicida.

Planteamiento del problema y justificación


La adolescencia es una etapa del ser humano que se caracteriza por ser una transición entre la niñez
y la adultez que implica diversos cambios físicos, cognoscitivos y psicosociales; los cuales en
ocasiones llegan a generar una gran inestabilidad emocional en los adolescentes, influyendo en su
nivel de estrés y repercutiendo en su desajuste psicológico presente y futuro (Papalia, Feldman, &
Martorell, 2012; Shepherd, Spivak, Borschmann, Kinner, & Hachtel, 2018). Es por eso por lo que
surge de aquí el interés de los investigadores para identificar los factores de riesgo de la
adolescencia con el objetivo de poder implementar medidas de prevención o de intervención que
garanticen una mejor salud mental del adolescente en su vida presente y adulta. Algunos de los
indicadores de sufrimiento psíquico que se presentan con mayor frecuencia durante la adolescencia
son la conducta autolesiva sin intención suicida, las tentativas suicidas y el pensamiento suicida
(Ibáñez, 2017; Kirchner, Ferrer, Forns, & Zanini, 2011).
Haciendo referencia a las conductas autolesivas sin intención suicida (CASIS), éstas se
entienden como la acción de realizarse un daño físico como método de expresión y alivio al
sufrimiento psicológico, del cual se excluye cualquier deseo de causarse la muerte (Flores,
Cancino, & Figueroa, 2018). Dentro de estas conductas se encuentras el cutting, magulladuras en

- 84 -
las extremidades y abdomen, escoriarse la piel hasta sangrar, producirse quemaduras, golpearse a
sí mismos, arrancarse el pelo, punciones, arañarse, pellizcarse, envenenarse, introducirse objetos
subdérmicos, entre otras. De las conductas autolesivas sin intención suicida anteriormente
mencionadas, la que ha tenido una mayor prevalencia en las poblaciones adolescente y adulto ha
sido el cutting según las investigaciones al respecto (Fleta, 2017; Kirchner et al., 2011; Villaroel,
Jerez, Montenegro, Montes, Igor, & Silva, 2013).
El cutting, se entiende como la serie de cortes que realizan las personas en la piel, en
diferentes partes del cuerpo, siendo las muñecas y los antebrazos las áreas más frecuentes. Los
cortes suelen ser producidos con diferentes objetos como por ejemplo plumas, corcholatas,
cuchillos, vidrios, navajas de afeitar, tijeras, entro otras. Dicha conducta ha causado la
preocupación por parte de los padres, maestros y personal del área de la salud, debido a que la
incidencia de esta conducta ha ido incrementando de manera significativa en muchos adolescentes,
ocurriendo más en las mujeres que en los hombres y existe una relación significativa con intentos
de suicidio (Carvajal, Poppe, Gantier, & Rivera, 2014; Chan, Escalante, & Fuentes, 2019; Hamada,
Kaneko, Ogura, Yamawaki, Maezono, Sillanmki, Sourander, & Honjo; 2018; Trujano, 2017).
En México, se han realizados diversos estudios sobre las conductas autolesivas sin intención
suicidad, la mayoría de los estudios ha concluido que el cutting es la conducta que presenta mayor
prevalencia en los adolescentes. Algunos de los estudios más recientes son el trabajo de Albores,
Méndez, Xóchitl, Delgadillo, Chávez y Martínez (2016), el cual encontró que el cutting
representaba el 22.5% de su muestra, colocándose en primer lugar a comparación de las otras
conductas autolesivas sin intención suicida que identificaron, en una población de 533
adolescentes en un rango de edad de entre 11 y 17 años. Otra investigación es la de Thyssen y Van
Camp (2014, citado en Trujano, 2017), la cual señala que la incidencia del cutting en jóvenes de
12 a 18 años en el 2012 era de un 15%, la cual podría seguir creciendo en años posteriores. Un
estudio más reciente, realizado por Mayer, Morales, Victoria y Ulloa en el 2016, cuya muestra fue
de 804 adolescentes entre 12 a 17 años que cursaban la secundaria y la preparatoria ubicadas al
sur y al oriente de la Ciudad de México, encontraron que el 77% de sus participantes practicaban
cutting, siendo esta conducta a la que recurrían los jóvenes con mayor frecuencia.
En lo que respecta al estado de Yucatán, se llevó a cabo un estudio exploratorio para
identificar conductas autolesivas en estudiantes de bachillerato técnico en cuatro planteles (uno en
Mérida y tres en el interior del Estado) de una institución pública del Estado de Yucatán. En dicho
trabajo se halló que el cutting es la conducta autolesiva sin intención suicidad con mayor presencia
en la dicha población, siendo el plantel ubicado en Mérida el que presentó un mayor número de
adolescentes que practican cutting (Sánchez & Dzib, 2014).
En los últimos años las conductas autolesivas sin intención suicida han ido incrementando
en la población adolescente a nivel mundial, lo que ha dado como resultado que la prevalencia de
estas conductas sea de un 13% a un 29%. De estas conductas, la que ha tenido una mayor presencia
en esta población ha sido el cutting (Fleta, 2017; Kirchner et al, 2011; Villaroel, Jerez, Montenegro,
Montes, Igor, & Silva, 2013). Entre los indicadores más significativos se encuentra: la presencia
de al menos una vez en la vida de los adolescentes, que el grupo más vulnerable son las mujeres y
que es un factor de riesgo primario para el suicidio. Por lo tanto, el cutting, se ha vuelto un
problema de salud pública, el cual requiere ser atendido (Albores et al., 2016; Flores et al., 2018;
Hamada et al, 2018; Mayer et al., 2017; Zamorano & Rojas, 2017).

- 85 -
Marco teórico
Conductas autolesivas sin intención suicida (CASIS)

Las conductas autolesivas sin intención suicida (CASIS) se entienden como el acto de
expresión y autorregulación de emociones de forma intencional, a través de las cuales los sujetos
se autoinfligen daño físico, sin ningún deseo consciente de morir; excluyendo el intento suicida.
Los autores señalan que las CASIS no son consideradas patologías por sí mismas, ya que estás son
conductas de adaptación y maduración que presentan las personas y podrían estar presentes en
diversos trastornos psicopatológicos (Flores et al, 2018). Entre las conductas autolesivas sin
intención suicida más comunes se encuentran los cortes en la piel (self-cut-injury, cutting),
quemaduras, golpes, arrancarse el cabello, punciones, arañazos, pellizcos, envenenarse, entre
otras; quedando excluidas de esta definición la ideación suicida y los actos que tienen como
finalidad la muerte. Se excluye las conductas de carácter ritual, prácticas culturales, el beber, fumar
y comer en exceso debido a que la motivación principal de estas conductas es la búsqueda de placer
y no la de causar algún daño (Flores et al., 2018; Trujano, 2017; Villarroel et al., 2013).

Funciones de las conductas autolesivas sin intención suicida

Las funciones de las conductas autolesivas sin intención suicida se pueden entender desde
dos motivaciones. La primera es la intrapersonal, la cual tiene como objetivo el cambiar el propio
estado interno de la persona. En dicha perspectiva se encuentra las funciones de regulación
afectiva, para aliviar temporalmente el afecto negativo o de un arousal afectivo aversivo; anti-
disociación (o generación de sentimientos), para finalizar la experiencia de despersonalización o
disociación; anti-suicidio, buscan cambiar o evitar el impulso de quitarse la vida; marcar el
malestar, es decir crear una señal física de una emoción negativa; y el autocastigo; con la finalidad
de humillarse o expresar rabia hacia uno mismo (Klonsky, 2009; Nock & Prinstein, 2004; Vega et
al., 2018).
La segunda motivación es la interpersonal, la cual pretende generar cambios en el ambiente
externo de la persona. Entre las funciones que conforman esta motivación se encuentra la de
generar barreras interpersonales, para afirmar la propia autonomía o marcar una distinción entre
uno mismo y los demás; influencia interpersonal, comunicar la magnitud del dolor a los demás;
buscar y generar sensaciones (emociones); vincularse para encajar con los demás y así sentirse
cerca de los iguales; venganza, vengarse de alguien que lo ha lastimado; autocuidado; crearse un
daño físico para cuidarse a uno mismo; y terquedad, para ver si se puede tolerar y superar el dolor
físico (Klonsky, 2009; Nock & Prinstein, 2004; Vega et al., 2018).
En lo que respecta a cuál de las dos motivaciones es la más frecuente en los adolescentes
y adultos que se encuentran en poblaciones clínicas y no clínicas se encuentra la motivación
interpersonal, siendo la función de regulación afectiva la que presenta una mayor incidencia con
un 90% a comparación de las otras funciones (Vega et al., 2018).

Síndrome de cutting

El síndrome de cutting o autolesión deliberada (también conocida como Risuka, Self-Injury


y Self-Cutting) se define como la lesión intencional y directa al tejido corporal sin intención suicida
(Chan et al., 2019). El cutting suele iniciar con heridas superficiales en las muñecas y antebrazos

- 86 -
(partes del cuerpo más comunes), las cuales son realizadas en un principio con plumas, corcholatas
o agujas, posteriormente suelen cambiar al uso de objetos punzocortantes como son las tijeras,
navajas, cuchillas para afeitar y cuchillos (Carvajal et al., 2014; Trujano, 2017; Hamada et al.,
2018). Algunos autores mencionan que el síndrome del cutting se mantiene en las personas debido
a que el dolor físico los distrae del dolor emocional, les permite disociar los sentimientos
intolerables, generar una impresión de control, expresar el malestar experimentado, reducir el
estrés, aclarar la mente, liberar endorfinas, les ayuda a concentrarse y les produce una sensación
de “estar vivo” (Ferráez, 2013; Manca 2011, citado en Trujano 2011).
Con lo que respecta a la población más vulnerable ante el cutting se encuentran los
adolescentes de entre 10 y 18 años y los estudiantes universitarios de entre 18 y 25, siendo en su
mayoría mujeres en ambos casos (Carvajal et al., 2014; Hamada et al., 2018; Trujano, 2017; Ulloa,
Contreras, Paniagua, & Victoria, 2013). Entre las características de las personas que presentan
cutting se puede identificar actos impulsivos (cortarse), una falta de conciencia de sus acciones y
de su situación, dificultad para lograr una introspección de sí mismo, un pobre manejo de su
inteligencia emocional, son de carácter introvertido y presentan dificultades para establecer
relaciones interpersonales íntimas debido a la presencia de un miedo de ser rechazados,
ridiculizados o avergonzados por otros (Carvajal et al., 2014; Chan et al., 2019; Trujano, 2017).
Uno de los riesgos que preocupa a la comunidad médica es el riesgo que existe en que las
personas que practican cutting puedan suicidarse, ya que existe una relación significativa entre el
cutting y el suicidio. Sin embargo, estudios más recientes demuestran que el objetivo del cutting y
de las otras conductas autolesivas sin intención suicida (CASIS) es el de aliviar ciertas dolencias
que experimentan debido a múltiples causas, las cuales pueden ser originadas por aspectos
psicopatológicos (casusas neurobiológicas), psicológicos (baja autoestima, llamar la atención,
maneras de relacionarse, etc.) y sociales (dinámica familiar, entorno social, nivel socioeconómico,
etc.). Los factores relacionados que influyen en las personas que practican cutting y que no
recurren al suicidio, se encuentra el que presentan una actitud más positiva hacia la vida, una
autoevaluación más positiva de sí mismos y un apoyo parental más favorable (Chan et al., 2018;
Hamada et al., 2018).

Factores relacionados con el Síndrome del Cutting

Existen múltiples estudios que abordan el síndrome del cutting y las conductas autolesivas
sin intención suicida (CASIS) desde diferentes perspectivas y enfoques. Los enfoques más
comunes para abordar el estudio de dicha problemática han sido el biológico/psicopatológico, el
psicológico y el social (Chan et al., 2019; Frías et al., 2012; Flores et al., 2018; Zamorano & Rojas,
2017).
En lo que respecta al enfoque biológico/psicopatológico, el síndrome del cutting se
entiende como la consecuencia de la disminución de los neurotransmisores cerebrales, los cuales
ayudan a regular las emociones. Investigaciones recientes han encontrado que un nivel bajo
serotonina podría estar relacionado con las conductas autolesivas sin intención suicida (CASIS),
ya que dicho neurotransmisor facilita el transporte de impulsos entre algunos nervios de los
núcleos del rafe, área del cerebro que se encarga de regular la impulsividad y la agresión. Otros
neurotransmisores que parecen estar relacionados con las autolesiones son los opioides, los cuales
regulan la emociones y suprimen el dolor. Se ha demostrado que los opioides en general tienen un
resultado placentero, por lo tanto, las personas que presentan cutting u otra conducta autolesiva sin
intención suicida se lastiman así mismos para estimular la producción de éstos. Por lo tanto, se
- 87 -
entiende bajo esta perspectiva, que esta población ha aprendido a asociar la autolesión con
sentimientos positivos, dando como resultado el estar motivados a autolesionarse para sentirse
mejor (Brown & Kimball, 2013; Carvajal et al 2014; Chan, et al., 2019; Flores et al., 2018).
Por otra parte, se reporta que un 99.01% de las personas que presentan alguna conducta
autolesiva sin intención suicida (entre ellas el cutting), se debe a alguna psicopatología como por
ejemplo depresión, desorden de la personalidad, síndrome de estrés postraumatico, trastorno
bipolar, trastorno obsesivo compulsivo, trastorno disociativo, trastorno de despersonalización,
ansiedad y pánico. Esta situación sugiere que existe una estrecha relación de las conductas
autolesivas sin intención suicida (CASIS) con las alteraciones química que se presentan en el
cerebro (Carvajal et al., 2014; Chan, et al., 2019; Fleta, 2017; Flores et al., 2018; Frías et al., 2012;
Zamorano & Rojas, 2017).
Los factores psicológicos relacionados al síndrome del cutting están asociados con la
insuficiencia de recursos cognitivos que presentan las personas ante situaciones estresantes.
Algunos de estos ejemplos podrían ser una autovaloración negativa, baja autoestima, una elevada
propensión a evitar enfrentarse a los problemas, desesperanza, desregulación emocional
(impulsividad e ira) y hostilidad. También se ha encontrado que las personas que manifiestan
cutting presentan un bajo control en ambientes que demandan soluciones ante dificultades
interpersonales. Uno de los últimos hallazgos sobre el cutting (y otras conductas autolesivas sin
intención suicida), es la relación que existe entre este síndrome y la imposibilidad para identificar
el elemento afectivo de las emociones y, por ende, la incapacidad de poder expresarlas
verbalmente, es decir alexitimia (Albores et al., 2014; Brown & Kimball, 2013; Fleta, 2017; Flores
et al, 2018; Frías et al., 2012; Zamorano & Rojas, 2017).
También se ha encontrado una correlación muy estrecha entre cutting y el haber sufrido un
trauma emocional que haya interrumpido el proceso adecuado en la infancia. Algunos ejemplos
de estos traumas son el abuso físico y/o sexual, abandono emocional y conflictos familiares durante
la infancia y/o adolescencia, apego inseguro, la muerte de algún miembro de la familia o una
personas significativa de forma temprana, acoso escolar (bullying), padecer una enfermedad
discapacitante o que algún padre la posea, padres alcohólicos, haber sido producto de un embarazo
no deseado y darse cuenta de esto, divorcio de los padres o conflictos en su relación con ellos y
ser elegidos como cuidadores de sus hermanos menores o de un familiar enfermo (Fleta, 2017;
Flores et al., 2018; Frías et al., 2012; Orbando et al., 2018; Zamorano & Rojas, 2017).
Debido a lo anteriormente explicado, el enfoque psicológico ha llegado a entender que el
objetivo del cutting consiste en cambiar el dolor emocional por el dolor físico. Es decir, las
personas que presentan cutting buscan evitar el dolor psíquico, marcando y lesionado su piel,
debido a que ellos consideran que es más fácil afrontar el dolor físico que el emocional. Por lo
tanto, el individuo se flagela con la intención de sentirse mejor físicamente y así evitar la resolución
del dolor emocional, aunque sea por unos minutos (Brown & Kimball, 2013; Chan et al., 2019;
Trujano, 2017).
El enfoque social, es la perspectiva más reciente ante el estudio del cutting y las conductas
autolesivas sin intención suicida, la cual surge como una propuesta ante el modelo
biológico/psicopatológico, el cual es el que ha tenido mayor presencia en las investigaciones y
tratamientos (Csordas & Jenkins, 2018). La perspectiva social explica que las personas que
presentan cutting u otras conductas autolesivas sin intención suicida, han presentado experiencias
negativas en los diversos contextos sociales en los que están inmersos (familia, grupo de pares,

- 88 -
escuela, etc.), generando en ellos un sentimiento de aislamiento físico y/o mental, dando como
resultado que se cierren en su mundo interior y expresen sus emociones y frustraciones por medio
de autolesiones hacia sus cuerpos (Chan et al, 2018; Flores et al., 2018; Zamorano & Rojas, 2017).
Con lo que respecta a los factores sociales relacionados al contexto familiar que predisponen
el cutting u otra conducta autolesiva sin intención suicida son el ser testigos o partícipes de abuso
físico y agresividad en el entorno familiar (violencia intrafamiliar), ser abusados sexualmente y/o
ser testigo de abuso sexual de algún familiar, perder a algún miembro familiar o de otra persona
significativa de forma temprana, el haber sufrido presión psicológica o intimidación por parte de
los padres, padecer alguna discapacidad o que alguno de los padres la posea, padres alcohólicos,
divorcio de los padres o conflictos en su relación con ellos y ser elegidos como cuidadores de sus
hermanos menores o de una familiar enfermo (Fleta, 2017; Flores et al., 2018; Fría et al., 2018;
Brown & Kimball, 2013; Orbando et al., 2018; Zamorano & Rojas, 2017). Los factores escolares
relacionados al cutting se puede señalar el estrés que genera el ambiente escolar, como son la
presión académica, el no sentirse protegido y atendido por los compañeros y el personal (una
ausencia de seguridad percibida) y el ser víctima de acoso escolar por parte de los compañeros
(bullying), (Chan et al, 2019; Fleta, 2017; Flores et al., 2018; Frías, et al., 2012; Hamada et al.,
2018; Vega et al., 2018).
Finalmente, los factores sociales encontrados en los grupos de pares de las personas que
presentan cutting se han identificado un bajo nivel socioeconómico, la intimidación (en persona),
el acoso cibernético, el acoso y abuso sexual. Otros estudios que se centran en variables culturales
mencionan que el corte contemporáneo (cutting) puede entenderse como rituales sociales
privatizados y descontextualizados (Csordas & Jenkins; 2018; Fías et al., 2012; Hamada et al.,
2018; Ulloa et al., 2013). También se menciona que el cutting es el resultado del modelado de la
conducta caracterizada de un grupo de iguales para relacionarse y ser aceptados por estos éstos.
Dicha interacción de estos grupos puede ser en persona o virtual, en donde esta última se
caracteriza por la interacción por medio de páginas de internet (redes sociales y foros) en donde
comparten experiencias y/o procedimientos autolesivos. El manejo de información sobre el cutting
por parte de los medios de comunicación y programas de televisión y novelas han influido en que
esta conducta autolesiva sin intención suicida se mantenga presente en la sociedad (Fleta, 2017;
Flores et al., 2018; Fría et al., 2018; Orbando et al., 2018).

La adolescencia

La adolescencia se define como el periodo que abarca desde el final de la infancia hasta el
inicio de la adultez (10 a 21 años). Esta etapa supone un periodo crítico por los diversos cambios
físicos, cognoscitivos y psicosociales que enfrentan los adolescentes, los cuales tienen como
finalidad la búsqueda de su identidad y el desarrollo de su personalidad (Papalia et al., 2012,
Shepherd et al., 2018). Es preciso mencionar que la adolescencia, no es un proceso continuo,
sincrónico y uniforme, ya que los aspectos biológicos, intelectuales, emocionales o sociales pueden
no llevar el mismo ritmo madurativo y ocurrir retrocesos o estancamientos sobre todo en
momentos de estrés (Güemes, Ceñal, & Hidalgo, 2017).
La adolescencia se puede esquematizar en tres etapas que se solapan entre sí. La primera
etapa es la adolescencia inicial, la cual abarcar de los 10 a los 13 años y se caracteriza
principalmente por los cambios puberales. La segunda etapa es la adolescencia media, la cual
comprende de los 14 a los 17 años y se caracteriza por la presencia de los conflictos familiares del
adolescente, éstos debido a que su grupo de pares adquiere mayor relevancia para él que su propia
- 89 -
familia; en esta etapa es cuando pueden presentarse con mayor probabilidad las conductas de
riesgo. Por último, la tercera etapa es la de la adolescencia tardía, dicha etapa abarca de los 18 a
los 21 años y se caracteriza por la reaceptación por parte del adolescente de los valores paternos y
por la asunción de tareas y responsabilidades propias de la madurez (Güemes et al., 2017).
Esta etapa del ser humano ofrece a los adolescentes oportunidades para crecer no sólo en
la dimensión físicas sino también en la competencia cognoscitiva, social, en la autonomía, en la
autoestima y en la intimidad; las cuales, si están acompañadas de las relaciones de apoyo con los
padres, la escuela y la comunidad tienden a desarrollarse de una manera saludable y positiva
(Papalia et al., 2012). Sin embargo, existen situaciones en que la adolescencia se torna un tanto
complicada, lo que genera en los adolescentes una gran inestabilidad emocional que en ocasiones
puede llegar a repercutir en su salud integral presente y futura si no se atiende adecuadamente.
Esta situación convierte a los adolescentes en una población de riesgo, ya que puede desencadenar
ciertas patologías o hábitos de riesgo que se presentan de forma transversal, tales como el consumo
de sustancias, conductas sexuales de riesgo, trastornos de conducta, conductas suicidad,
autolesiones no suicidas, juego patológico y trastornos del comportamiento alimentario (Kircher
et al., 2011; Papalia et al., 2012).

Terapia narrativa

La Terapia Narrativa es un modelo de psicoterapia que se ubica en la cibernética de 2° orden


de la terapia familiar sistémica; sus creadores y representantes más significativos Michael White
y David Epston. Los orígenes de esta corriente terapéutica están fundamentados con las ideas post-
estructuralistas propuestas por Geertz Gregory Bateson, Michel Foucault y Jacques Dérrida
(Bertrando & Toffanetti, 2018; Madigan, 2011; Suárez, 2009).
Los postulados fundamentales de la terapia narrativa son La analogía del texto, la cual
implica que la manera en que narran su vida las personas dependerá de los acuerdos sociales, es
decir que el significado que las personas le atribuyen a los hechos determina el comportamiento
que presentan; Narración dominante y relatos alternativos, White y Epston menciona que la
narración dominante se presenta cuando el relato de la vida de una persona se encuentra saturada
de problemas, dando como resultado que estos acontecimientos definan a la persona, en el caso de
los relatos alternativos, son las virtudes, logros y aspiraciones que refleja la riqueza de la vida de
las personas y que sirven de contrapeso a las narraciones saturadas del problema. La
externalización del problema, el cual plantea que la persona y problema como entes separados;
Vida y mantenimiento del problema, el cual menciona que es importante conocer como las
personas organizan su vida alrededor de ciertos significados y cómo al hacerlo mantiene el
problema; y Acontecimientos extraordinarios, los cuales son hechos relevantes del pasado o futuro
que contradicen los efectos que el problema tiene sobre sus vidas y relaciones (Suárez, 2009; White
& Epston, 1990).

Objetivo general:

Diseñar, implementar y evaluar un programa de intervención psicoterapéutica, realizado desde la


Terapia Narrativa en una adolescente que practica cutting.

- 90 -
Objetivo de diagnóstico:

Identificar la historia saturada del problema y cómo ésta repercute en las diferentes áreas de la vida
del paciente.

Método

Diseño
El siguiente trabajo será realizado bajo el enfoque de estudio de caso, el cual se caracteriza por
investigar los fenómenos a profundidad por medio de fuentes cualitativas y cuantitativas (Yin,
1989). Este tipo de estudio propone la generalización y la inferencia “hacia la teoría” y no hacia la
de otros casos. Algunas de las características principales del enfoque de estudio de caso son su
perspectiva integradora, que los resultados empíricos que se obtienen se explican por medio de los
mecanismos causales, que se realizan inferencias válidas partiendo del estudio detallado de
acontecimientos que se llevan a cabo en un contexto real (sin alteración del investigador) y que
sus conclusiones no pueden ser generalizadas a toda una población (Yacuzzi, 2005).

Participantes:
Un adolescente de 15 años que acude al servicio de atención psicológica de una preparatoria
pública.
 Motivo de consulta: La paciente menciona practicar cutting ante situaciones desesperantes
para ella.

Materiales e instrumentos
 Historia clínica: Documento que contiene información relevante sobre la salud presente y
pasada del paciente, incluyendo estado de salud actual, enfermedades sufridas hasta la
fecha e historial familiar.
 Recursos lúdicos: Actividades manuales que propician para un ambiente de armonía en
donde los niños y adolescentes pueden expresarse con mayor facilidad.
 Carta terapéutica: Documento terapéutico para ofrecer un contrapeso al problema que
aqueja a la persona.
 Externalización y bautizo del problema: Separación lingüística del problema y de la
identidad de la persona.
 Dibujo de cómo es mi vida con y sin el problema: Actividad expresiva que le permite a la
persona darse cuenta de cómo el problema interviene en vida y de cómo sería su vida sin
este.
 5+ y 5-: Actividad para conocer la autoestima del paciente.
 ATLAS.ti 7: Qualitative Data Analysis: programa computacional que asiste a quien realiza
un análisis cualitativo, proporcionando una herramienta que facilita la organización,
manejo e interpretación de grandes cantidades de datos textuales (que pueden ser textos
escritos, imágenes, sonidos, mapas y/o videos).

- 91 -
Diagnóstico
La fase del diagnóstico del proceso psicoterapéutico consta de nueve sesiones, en las
primeras dos sesiones se trabaja en primer lugar la exploración del motivo de consulta y se
establece la relación terapéutica, para facilitar más adelante la intervención psicoterapéutica desde
la Terapia Narrativa. En la tercera sesión se utilizan recursos lúdicos (plastilina y el papel viajero)
para hablar sobre el motivo de consulta y explorar la estructura y dinámica familiar. En la cuarta
sesión se externaliza y se bautiza el problema y hace uso de la carta terapéutica. En la quinta sesión
se explora la relación del cutting con su familia y se realiza la actividad del dibujo de cómo es mi
vida con y sin el problema. En la sexta sesión se habla sobre cómo el cutting ha estado presente en
su vida y se aplica la prueba 5+ y 5-. En la séptima sesión se habla sobre los acontecimientos
extraordinarios y sobre cómo el cutting se relaciona con la comunicación familiar. En la octava
sesión se explora el panorama de conciencia y de acción, los recursos personales y se habla sobre
la posibilidad de que su madre asista a la próxima sesión. Novena sesión, se realiza la historia
clínica con la madre. También se realizó un análisis de contenido de las nueve sesiones con el
programa ATLAS.ti 7: Qualitative Data Analysis, para identificar la historia saturada del problema
y cómo ésta repercute en las diferentes áreas de la vida del paciente.

Resultados del diagnóstico


Habiendo realizado el análisis de contenido de las nueve sesiones que lleva el proceso
psicoterapéutico del paciente, se identificaron nueve áreas las cuales se ven influidas de manera
significativa por la historia saturada del problema. Las áreas implicadas son las siguientes: área
emocional, dinámica familiar, área conductual, área física, panorama de conciencia, área social,
panorama de acción, autoconcepto y ámbito escolar. Con lo que respecta a las áreas del paciente
que se encuentran mayormente comprometidas por la historia saturada del problema son el área
emocional, la cual hace referencia a los sentimientos que originan o están relacionados con el
cutting; la dinámica familiar, la cual hace énfasis en cómo las interacciones de los miembros de la
familia del paciente influyen en el mantenimiento del cutting y el área conductual, la cual se refiere
al actuar del paciente ante la presencia del cutting en su vida. Es preciso mencionar que el
panorama de conciencia y el panorama de acción no están tan presentes en el discurso de Pamela,
por lo que las próximas sesiones sería recomendable hacer mayor énfasis en estás, las cuales serán
de gran ayuda para ella, ya que daría paso a la generación de una narración alterna a la actual, la
cual se caracterizará por la ausencia del problema y el empoderamiento de Pamela ante estas
situaciones que influyen negativamente en las diversas áreas de su vida.

Conclusión
Después realizar el análisis de los resultados obtenidos en la fase diagnostica se puede concluir
que la historia saturada del problema ha influido de manera significativa en la vida del paciente,
sobre todo en las áreas emocional, familiar y conductual. Por tal motivo para la fase de intervención
deberá centrarse en identificar los relatos alternativos en la historia del paciente que pueden hacer
contrapeso a la historia saturada del problema. También es importante que en sesiones futuras los
miembros de la familia del paciente puedan participar activamente en el proceso psicoterapéutico,
ya que como se encontró en el diagnóstico, la dinámica familiar (sobre todo la comunicación) tiene
un papel muy importante con la presencia del cutting en el paciente.

- 92 -
Referencias
Albores, L. Méndez, J., García, A., Delgadillo, Y., Chávez, C., & Martínez, O. (2016).
Autolesiones sin intención suicida en una muestra de niños y adolescentes de la ciudad de
México. Actas Españolas de Psiquiatría, 42(4), 159-168.
Bertrando, P. & Toffanetti, P. (2018). Historia de la terapia familiar. Barcelona: Paidós.
Brown, T. & Kimball, T. (2013). Cutting to live: A phenomenology of self-harm. Journal of
Marital and Family Therapy, 39(2), 195-208. DOI: 10.1111/j.1752-0606.2011.00270.x
Carvajal, H., Choque, C., Poppe, V., Gantier, D., & Rivera, Y. (2014). Autolesionismo: Síndrome
de cutting. Archivos Bolivianos de Medicina, 22(90), 50-55.
Chan, M., Escalante, M., & Fuentes, M. (2019). Significación del Cutting en una adolescente
Tabasqueña. Un estudio de caso. Perspectivas Docentes, 29(66), 23-32. DOI:
10.19136/pd.a%vn%i.2783
Csordas, T. & Jenkins, J. (2018). Living with a Thousand Cuts: Self-Cutting, Agency, and Mental
Illness among Adolescents. ETHOS, 26(2), 206-229. DOI: 10.1111/etho.12200
Fleta, J. (2017). Autolesiones en la adolescencia: Una conducta emergente. Boletín de la Sociedad
de Pediatría de Aragón, La Rioja y Soria, 47(2), 37-45.
Flores, M., Cancino, M., & Figueroa, M. (2018). Revisión sistemática sobre conductas autolesivas
sin intención suicida en adolescentes. Revista Cubana de Salud Pública, 44(4), 200-216.
Frías, A., Vázquez, M., Del Real, A., Sánchez, C., & Giné, E. (2012). Conducta autolesiva en
adolescentes: prevalencia, factores de riesgo y tratamiento. Cuadernos de Medicina
Psicosomática y Psiquiatría Enlace, 103(-), 33-48.
Güemes, M., Ceñal, M., & Hidalgo, M. (2017). Desarrollo durante la adolescencia. Aspectos
físicos, psicológicos y sociales. Pediatría Integral, 21(4), 233-244.
Hamada, S., Kaneko, H., Ogura, M., Yamawaki, A., Maezono, J., Sillanäki, L., Sourander, A., &
Honjo, S. (2018). Association between bullying behavior, perceived school safety, and self-
cutting: a Japanese population-bases school survey. Child and Adolescent Mental Health,
23(3), 141-147. DOI: 10.1111/camh.12200
Ibáñez, C. (2017). Claves psicopatológicas de las conductas autoagresivas en la adolescencia.
Revista de Psicología Clínica con Niños y Adolescentes, 4(1), 65-70.
Kirchner, T., Ferrer, L., Forns., M., & Zanini, D. (2011). Conducta autolesiva e ideación suicida
en estudiantes de Enseñanza Secundaria Obligatoria. Diferencias de género y relación con
estrategias de afrontamiento. Actas Españolas de Psiquiatría, 39(4), 226-235.
Klonsky, E. D. (2009). The functions of self-injury in young adults who cut themselves: Clarifying
the evidence for affect-regulation. Psychiatry Research, 166(2), 260-268.
Madigan, S. (2011). Narrative Therapy. Washington, DC: American Psychological Association.
Mayer, P., Morales, N., Figueroa, G., & Ulloa, R. (2016). Adolescentes con autolesiones e ideación
suicida: un grupo con mayor comorbilidad y adversidad psicosocial. Salud Pública de
México, 58(3), 335-336. DOI: http://dx.doi.org/10.21149/spm.v58i3.7893

- 93 -
Nock, M. & Prinstein, M. (2004). A functional approach to the assesment of self-mutilative
behavior. Journal of consulting and clinical psychology, 7(5), 885-890. DOI:
http://dx.doi.org/10.1037/0022-006X.72.5.885
Obando, D., Trujillo, A., & Prada, M. (2018). Conducta autolesiva no suicida en adolescentes y su
relación factores personales y contextuales. Revista en Psicopatología y Psicología Clínica,
23(-), 189-200.
Papalia, D., Duskin, R. y Martorell, G. (2012). Desarrollo Humano (12° ed.). México: Mc Graw
Hill.
Sánchez, E. & Dzib, J. (2014). Autolesiones físicas en adolescentes yucatecos y su intervención.
En: Violencia social y suicidio en el Sureste de México. (pp. 319-329). Campeche: Secretaria
de Salud del Estado de Campeche y la Universidad Autónoma del Carmen.
Shepherd, S., Spivak, B., Borschmann, R., Kinner, A., & Hachtel, H. (2018). Correlates of self-
harm suicide attempts in justice-involved young people. Public Library of Science, 13(2), 1-
13. DOI: https://doi.org/10.1371/journal.pone.0193172
Suárez, M. (2009). El enfoque narrativo en la terapia. En: Terapia Familiar. Su uso hoy en día
(pp.139-160). México: PAX MÉXICO
Trujano, P. (2017). “Síndrome de Cutting”: su deco-construcción a través de terapias narrativas o
postmodernas. Estudio de caso. Alternativas en Psicología, 37(2), 64-78.
Ulloa, R., Contreras, C., Paniagua, K., & Victoria, F. (2013). Frecuencia de autolesiones y
características clínicas asociadas en adolescentes que acudieron a un hospital psiquiátrico
infantil. Salud Mental, 36(5), 417-420.
Vega, D., Sintes, A., Fernández, M., Puntí, J., Soler, J., Santamarina, & Pascual, J. (2018).
Revisión y actualización de la autoevaluación no suicida: ¿quién, cómo y por qué? Actas
Españolas de Psiquiatría, 46 (4), 146-155.
Villaroel, J., Jerez, S., Montenegro, M., Montes, A., Igor, M., & Silva, H. (2013). Conductas
Autolesivas no suicidas en la práctica clínica. Primera Parte: Conceptualización y
diagnóstico. Revista Chilena de Neuropsiquiatría, 51(1), 38-45.
White, M. & Epston, D. (1990). Medios narrativos para fines terapéuticos. Barcelona: Paidós.
Zamorano, C. & Rojas, C. (2017). Adolescents Self-cutting: An Embodiment of the Unsaid.
Australian & New Zealand Journal of Family Therapy, 38, 317-328. DOI:
10.1002/anzf.1240

- 94 -
Capítulo 9. Terapia asistida con perros como apoyo de intervención
en adolescentes con ansiedad
Cristina Campos Gamboa
Jesús Esteban Sosa Chan

Universidad Autónoma de Yucatán

Resumen
La ansiedad es una de las patologías más comunes en la población infanto-juvenil y tiende a
persistir a lo largo del tiempo provocando grandes dificultades en la vida diaria, lo cual hace
indispensable su detección temprana para poder intervenir. Cuando la ansiedad supera un límite,
puede llegar a convertirse en una patología que afecte de manera negativa la cognición y
habilidades sociales. La Terapia Asistida con animales es un tipo de intervención a través de la
cual los adolescentes aprenden acerca de las interacciones sociales; beneficia la autoestima y puede
ayudarles a generar respuestas positivas y así transferirlas hacia otras personas. Es por esto, que se
espera poder conocer los efectos de la terapia asistida por perros como intervención para trabajar
el manejo de la ansiedad y la autoestima en los adolescentes.

Palabras clave: ansiedad, adolescentes, autoestima, terapia asistida, perros.

Introducción
Se define salud mental como la capacidad de manejar las emociones y lograr vencer obstáculos
utilizando herramientas de control y manejo de las situaciones de la vida cotidiana. Cuando esta
capacidad se quebranta pueden aparecer alteraciones emocionales y de comportamiento dentro de
las cuales se encuentran la ansiedad y la depresión. Las consecuencias individuales y sociales que
se presentan pueden generar una disminución en la productividad de la persona generando
problemas en la vida cotidiana.
La ansiedad es una emoción que surge ante situaciones ambiguas o de resultado incierto, en
las que anticipamos un posible resultado negativo o amenaza para nuestros intereses,
preparándonos para actuar ante ellas mediante una serie de reacciones cognitivas, fisiológicas y
conductuales. El DSM-V la define como una preocupación excesiva y difícil de controlar por parte
del individuo, asociada a síntomas como inquietud, irritabilidad, dificultad para concentrarse,
tensión muscular, etc.
Es una de las patologías más comunes en la población infanto-juvenil y presenta una elevada
comorbilidad que en ocasiones dificulta el diagnóstico y el tratamiento pertinente. Asimismo,
tiende a persistir a lo largo del tiempo y provoca grandes dificultades en la vida diaria de los niños
y adolescentes.
Los niños y adolescentes con síntomas de ansiedad consultan primero al pediatra y se
presentan con miedo o preocupaciones, y por lo general no reconocen su temor como irracional.
Comúnmente tienen quejas somáticas de cefalea, dolor de abdominal, llanto, irritabilidad y enojo,
que pueden ser mal interpretados como oposición o desobediencia; cuando en realidad representan
la expresión del miedo o ansiedad del paciente o el esfuerzo del niño por evitar el estímulo que le

- 95 -
causa miedo o ansiedad. Estos síntomas pueden llegar a confundir la evaluación y el diagnóstico
y llevar a estudios innecesarios. El reconocimiento temprano de los síntomas de ansiedad y la
búsqueda inicial de alguna condición médica general que pueda explicar la ansiedad, son de vital
importancia para hacer un diagnóstico y tratamiento oportuno y así poder minimizar el impacto
negativo.
Los cambios emocionales forman parte de la vida humana y pueden presentarse en diversas
etapas de la vida. Una de las etapas más susceptibles es la adolescencia, una fase crucial y de
cambio en el desarrollo del ser humano, ya que en ella se establece la identidad, la competencia
social, el ajuste emocional y la resiliencia psicológica. La adolescencia incluye a los jóvenes de
los 12 hasta los 18 años, quienes experimentan diversos cambios que impactan todos los aspectos
de su vida y que incluyen el crecimiento físico, las cogniciones, las emociones y el funcionamiento
social (Herbert, 2008). Sin embargo, esta capacidad de experimentar diversas emociones puede
afectar la vida social y personal del adolescente debido a la dificultad para manejarlas
adecuadamente.

Marco Teórico
Adolescencia

La OMS define la adolescencia como el periodo de crecimiento y desarrollo humano que se


produce después de la niñez y antes de la edad adulta, entre los 10 y los 19 años. Es una de las
etapas de transición más importantes en la vida del ser humano, que se caracteriza por un ritmo
acelerado de crecimiento y de cambios.
Moreno (2016) hace referencia dos cambios fundamentales que ocurren en la adolescencia.
El primero es que se abandona la infancia para dar paso a la adolescencia; y el segundo es cuando
los adolescentes se van integrando al mundo del adulto. Este último cambio puede generar en
algunas ocasiones ansiedad debido a la incertidumbre del futuro, ya que muchas veces los
adolescentes siguen pensando como niños.
Según Ardila (2007) los padres de familia suelen interpretarla como un paso hacia atrás en
el desarrollo de sus hijos, ya que consideran que vuelven a adoptar conductas que ya parecían
haber superado en su segunda infancia; como actitudes de grave irresponsabilidad, poco razonables
y egoístas. Y es así como los jóvenes descuidan sus hábitos de limpieza, se entregan a diferentes
formas compulsivas de sexualidad y dan la impresión de que todo el proceso de adaptación al
ambiente se haya detenido de pronto.
Stanley Hall y Anna Freud describieron la adolescencia como un período de desequilibrio,
conflicto emocional y conducta errática. Stanley Hall, consideraba que era debido a la fluctuación
de sentimientos, energía y autodepreciación lo que originaba este comportamiento; en cambio,
Anna Freud, introdujo los conceptos del Yo, Superyó y el Ello para explicar los cambios en la
adolescencia.
En cuanto a las etapas de desarrollo de Piaget consideraba que los adolescentes entran al
nivel más alto del desarrollo cognoscitivo, el de las operaciones formales, en el que desarrollan la
capacidad del pensamiento abstracto. Los adolescentes tienen una manera nueva y más flexible de
manipular la información, al no estar limitados al aquí y ahora.

- 96 -
Erikson (1968) menciona que la principal tarea en la adolescencia es confrontar la crisis de
identidad frente a confusión de identidad, de modo que pueda convertirse en un adulto único con
un coherente sentido de yo y un rol valorado en la sociedad. Esta identidad de la que Erikson nos
habla se construye a medida resuelven tres problemas importantes: la elección de una ocupación,
la adopción de valores con los cuales vivir y el desarrollo de una identidad sexual satisfactoria.
Esto conlleva al desarrollo de la virtud de la fidelidad, es decir, un sentido de pertenencia a un ser
querido o a los amigos o compañeros.
Papalia et al. (2009) menciona que en esta etapa surgen oportunidades para el crecimiento,
no sólo en las dimensiones físicas sino también en la competencia cognitiva y social, autonomía,
autoestima e intimidad. Generando posibles riesgos, ya que algunos jóvenes tienen problemas para
manejar todos estos cambios a la vez y es posible que necesiten ayuda a lo largo del camino.
En esta etapa, las emociones están a flor de piel. Los jóvenes presentan episodios de enojo,
ira, tristeza, depresión, miedo, ansiedad, timidez, etc. Los cambios de personalidad están a la orden
del día, además, son súbitos, rápidos y sin aparentes excusas o razones, en especial la irritabilidad.
Así, también surge una suerte de indiferencia o una falta de interés generalizado, a veces se trata
de una actitud que escogen como defensa a la intrusión adulta. Así mismo, Ardila (2007) menciona
que las dificultades que surgen en las relaciones del adolescente con el adulto se dan porque éste
sigue viéndolo como niño y lo trata como tal, en cambio en el adolescente se manifiestan
emociones a causa de sus cambios hormonales y físicos que lo hacen sentir que posee la capacidad
de un adulto y si sus intereses son ignorados y menospreciados, se sentirá agredido y dará una
respuesta agresiva, generándose así el conflicto.
Los cambios emocionales se relacionan con la dificultad para percibir, comprender y regular
las emociones, lo cual en muchas ocasiones impacta negativamente la autoestima y el manejo de
las emociones. En la necesidad de adaptarse a los nuevos cambios en el desarrollo inherentes a
esta etapa vital y a las demandas del entorno, suelen surgir en la adolescencia distintas
alternaciones entre las cuales se encuentran, más comúnmente los trastornos de ansiedad (Orgilés,
Méndez, Espada, Carballo, & Piqueras, 2012). Este tipo de psicopatología afecta de manera directa
el bienestar de los adolescentes y su funcionamiento social, emocional y académico (e.g.,
Hernández-Pozo, Ramírez-Guerrero, López-Cárdenas, & Macías-Martínez, 2015); además,
predice la aparición y desarrollo de trastornos similares en la adultez (Copeland, Angold,
Shanahan, & Costello, 2014).
Dentro de la perspectiva del plano psicológico podemos considerar que los adolescentes
padecen ansiedad por diversos motivos: incertidumbre ante el futuro, por el tiempo libre
disponible, tener la libertad de buscar y experimentar, exige una toma de decisión importante, por
la sociedad actual (los adolescentes son psicológicamente muy vulnerables), por la búsqueda de
su identidad que puede verse facilitada u obstaculizada por la disponibilidad de tiempo para sí
mismos y para influenciarse de los estereotipos que marca la sociedad, así como también puede
producir ansiedad lo que se espera de ellos, es decir, que asuma un crecimiento correcto, que sea
autónomo, que sea capaz de asumir el futuro.
En Yucatán, la Secretaría de Salud y el IMSS cuentan con programas de Salud Mental y del
Adolescente, respectivamente, que están encargados de detectar casos de adicciones, violencia
familiar, depresión y trastornos de la alimentación, mas no se cuenta con un programa para la
detección de trastornos de ansiedad ni trastornos fóbicos. Incluso, no se cuenta con normas
mexicanas que regulen la detección, valoración y tratamiento de estos padecimientos.

- 97 -
Ansiedad

La ansiedad es una reacción emocional que se da ante la percepción de una amenaza o


peligro, y tiene como finalidad la protección del individuo. La ansiedad normal o positiva, es una
reacción emocional normal necesaria para la supervivencia de los individuos y de nuestra especie,
pero cuando supera ciertos niveles de activación, es reiterado y se prolonga de forma excesiva en
el tiempo, ocasionando sufrimiento al sujeto, se le denomina ansiedad patológica o negativa. En sí
misma, es una respuesta adaptativa; pero si se presenta en el momento equivocado, o con un nivel
de intensidad inadecuado, puede resultar disruptiva, perjudicar los procesos cognitivos, interferir
con la adaptación al ambiente y afectar el rendimiento académico (Domínguez-Lara, Alarcón-
Parco, & Navarro-Loli, 2017; Gross, 2014; Jacobs & Gross, 2014; Oros, Manucci, & Richaud-de
Minzi, 2011).
Las personas que padecen trastornos de ansiedad creen estar expuestas a una amenaza física
o social. Si la amenaza esta objetivamente presente o no, es irrelevante para la experiencia de la
ansiedad, ya que lo esencial es la interpretación de la situación como amenaza personal, es la
significación de los hechos lo que determina la emoción más que los hechos mismos.
Burns (2006) señala que la ansiedad se presenta en diferentes formas, como pueden ser:
Preocupación crónica, miedos y fobias, ansiedad por la actuación delante de otras personas,
ansiedad por hablar en público, timidez, ataques de pánico, agorafobias, obsesiones, trastornos de
estrés post traumático, preocupación por aspecto físico e hipocondría.
En cuanto al DSM - V, se señalan ciertos síntomas mentales concretos que originan una serie
de trastornos que están estrechamente relacionados con la ansiedad: sensación de alerta angustiosa,
aumento de la tensión, sentimiento de temor o previsión de peligro, preocupación e hipervigilancia,
Inquietud e impaciencia, sensación de fatiga, distracción, dificultad para concentrarse y trastornos
de la memoria e insomnio.
Los Trastornos de Ansiedad (TA) en niños y adolescentes incluyen dos tipos de trastornos:
aquellos tradicionalmente asociados con la infancia (Trastorno de Ansiedad por separación,
trastornos de evitación en la infancia y trastornos de ansiedad generalizada) y aquellos
tradicionalmente clasificados como Trastornos del adulto (Trastorno de angustia con o sin
agorafobia, Trastorno de ansiedad generalizada (TAG), fobia social (FS), fobia específica,
Trastorno Obsesivo-compulsivo (TOC), trastorno por estrés agudo (TEA) y Trastorno por estrés
postraumático (TEP).
Según James (2005) los TA ocurren entre 5-18% de los niños y adolescentes, estando
asociados no sólo con disfunciones académicas y sociales; sino también en el caso de ser
persistente, con riesgo de depresión, intento de suicidio y abuso de sustancias en la edad adulta, lo
cual evidencia la necesidad de implementar tratamientos efectivos y accesibles; sin embargo, la
evidencia sobre tratamientos de TA en niños es bastante limitada.

Terapia Asistida con Animales

Los vínculos afectivos con animales han sido cruciales en el proceso evolutivo de la especie
humana, y la naturaleza humana ha sido moldeada a través de interacciones con éstos (Páramo &
Galvis, 2011; Sheldrake, 2008).

- 98 -
En un principio, los animales fueron utilizados con fines exclusivamente materiales: como
fuente de alimento, mano de obra, medio de transporte y carga, funciones que aún hoy continúan
desarrollando. Cuando el ser humano se establece en poblados hace más de 15.000 años, comienza
a compartir su espacio vital con los animales, lo que genera un cambio muy importante en el
vínculo con los mismos, que pasan a asumir un nuevo rol: ya no son concebidos únicamente como
medios de subsistencia o herramientas de trabajo, sino como verdaderos compañeros (Beck, 2000).
Desde hace muchos años se han ido documentando resultados beneficiosos al mantener
vínculo o relación con animales, siendo estos un objeto de investigación que ha incrementado con
el paso de los años. Boris Levinson, fue pionero en la Terapia Asistida con animales, se le atribuye
desarrollar teóricamente su concepto.
Levinson descubrió el potencial terapéutico de los animales de compañía de simple
casualidad, cuando su perro “Jingles” se encuentra con un niño sumamente introvertido, con quien
hasta entonces no había logrado avance alguno, que para su sorpresa interactúa positivamente con
el perro. A partir de entonces, Jingles estuvo presente en las siguientes consultas, participando con
éxito del proceso terapéutico.
Son numerosas las investigaciones que con el paso han podido hacer evidencia de los
beneficios que se obtienen del trabajo con animales en varios contextos. Es cierto que mucho del
trabajo que se ha hecho ha sido en contextos hospitalarios con pacientes psiquiátricos o con alguna
condición física, sin embargo, existe evidencia en la práctica clínica en cuanto resultados positivos
sobre bienestar físico y psicológico de personas fuera del contexto hospitalario.
La Terapia Asistida por Animales (TAA) se espera que sirva como un complemento de las
terapias ya conocidas, donde a través de nuevas líneas de investigación se ayude a mejorar la
calidad de los procesos y aumentar la diversidad de usos que pueda tener esta terapia. Debe existir
una estructura básica de psicoterapia, es decir siempre habrá un proceso de inicio donde se
desarrollará la alianza terapéutica con el paciente, la terapia se basará en un diagnóstico o
impresión diagnóstica y unos síntomas a tratar y se desarrollará un plan de tratamiento con unas
metas a cumplir. Más esto a su vez implica que todos estos procesos se construyen teniendo en
cuenta que se está trayendo un nuevo elemento al proceso de psicoterapia, que es la inclusión del
animal.
El terapeuta debe decidir qué técnica psicológica incorpora al proceso. El perro es una
herramienta al servicio de la terapia. Sin embargo, existen personas que se refieren a los perros
como coterapeutas, algo que no es posible debido a que el animal no está consciente de las metas
ni del proceso terapéutico, simplemente sirve como un estímulo o herramienta facilitadora para el
proceso.
Chandler, Portrie-Bethke, Minton, Fernando y O’Callaghan (2010) presentan una serie de
características del proceso psicoterapéutico en las cuales la interacción con el animal de terapia
puede ayudar a mejorar el proceso de la misma. Así como facilitar la introspección, desarrollo de
la confianza en el ambiente terapéutico, facilita los sentimientos de seguridad en la terapia, motiva
al paciente a compartir sus sentimientos, entre otras. Se ha demostrado que la participación del
animal en terapia facilita el establecimiento de la alianza terapéutica (Wesley, Minatrea, &
Watson, 2009).
Se deben considerar las experiencias previas, creencias y temores con relación a los
animales, especialmente de aquellos que estarán involucrados en el proceso. La percepción de una

- 99 -
persona sobre determinado animal depende de sus vivencias, pero también de factores
socioculturales, por lo que no podemos esperar que todos los animales generen las mismas
respuestas en todos los individuos (Friedmann, 2000).
Una gran variedad de animales pueden ser utilizados en TAA, los más frecuentes son los
perros, gatos, caballos, conejos, pájaros y animales de granja, aunque en algunos contextos
también se incluyen animales salvajes (Hart, 2000). La selección del animal se realiza en base a la
singularidad de cada situación, tanto de los objetivos terapéuticos, como de las características del
individuo o grupo al que se orienta la intervención.
La sola presencia de un animal en un entorno terapéutico promueve la sensación de
comodidad, reduciendo la tensión inicial y contribuyendo a generar una atmósfera más cálida y
menos amenazante. Algunos autores describen la función de los animales, y especialmente de los
perros, en este sentido como “lubricantes” o “catalizadores” del vínculo terapéutico (Fine, 2000).

Terapia Asistida por Perros

Los perros son animales muy sociables, solicitando el contacto y el afecto de quienes les
rodean. Presentan una gran capacidad de aprendizaje, así como una tendencia a complacer a sus
cuidadores, expresando incansables muestras de afecto y alegría ante los mismos, de igual forma,
actúan como “imanes” en las relaciones sociales, convirtiéndose en un tema cómodo y amistoso
de conversación, incluso entre personas desconocidas. (Hart, 2000). Esto resulta importante para
este trabajo, ya que facilitan la apertura de los pacientes para interactuar con otras personas, sobre
todo para adolescentes quienes presentan problemas para relacionarse y sentirse rechazados.
Al contar con la presencia del perro, el nivel de cortisol de una persona se reduce, generando
que esta reducción de cortisol permita que la persona se relaje lo suficiente como para poder
adentrarse al proceso terapéutico. Evidencia de esto es un estudio en el que se midieron los niveles
de cortisol en sangre y saliva en 20 profesionales de la salud antes de interactuar con un perro de
terapia. Los resultados indican que el cortisol, en ambas medidas, disminuyó significativamente
con tan solo cinco minutos de interacción con el perro (Barker, Knisely, McCain & Best, 2005).
Se pueden emplear metáforas utilizando al animal, contar historias sobre él para facilitar la
identificación del paciente con el perro, caminar con el perro mientras se habla de contenidos
terapéuticos, jugar con el perro y utilizar el humor a la vez que se abordan temas delicados. Todo
ello permite crear un ambiente atractivo y relajado en el que se crean condiciones de seguridad
para afrontar miedos o conflictos.
Aunque la Terapia Asistida con Animales (TAA) es más conocida en México como una
actividad para personas con discapacidades, es un hecho que cualquier persona puede recibir los
beneficios de estos seres, pues su sola presencia ayuda a reducir los niveles de estrés en las
personas y en terapias fomentan la interacción social. Mientras que en Estados Unidos al menos el
48 por ciento de las instituciones psicológicas cuentan con su asistencia para terapias, en nuestro
país aún estamos en pañales, a pesar de que el 55 por ciento de las viviendas en México cuenta
con mascotas y convive en su mayoría con perros y gatos.

- 100 -
Método

Diseño
La presente investigación está basada en el estudio de caso clínico de un solo participante
(González-Núñez, 2014). El análisis de la intervención fue de corte cualitativo, tomando como
criterios de referencia los postulados de la psicoterapia cognitivo conductual, así como también de
la terapia asistida por animales, para evaluar la efectividad del proceso.

Escenario y participantes
El estudio fue realizado en una clínica de atención psicológica de Mérida, Yucatán perteneciente
a una institución pública, la cual tiene como objetivo brindar servicios de calidad a bajo costo a la
población general.

Instrumentos y técnicas
Durante el diagnóstico se utilizaron los siguientes instrumentos y técnicas:
 Historia clínica
 Pruebas proyectivas
 Observación
 Inventario de ansiedad

Procedimiento
El proceso psicoterapéutico está compuesto por de 15 sesiones divididas en 3 fases:
diagnóstica, intervención y evaluación.
El proceso diagnóstico consistió en realizar la historia clínica del paciente con la ayuda de
los padres, quienes brindaron la información necesaria. Se realizaron sesiones de juego con el
paciente para poder observar conductas, la aplicación de pruebas proyectivas permitió evaluar las
áreas sociales y emocionales del niño. En esta fase se prestó atención al contexto en el que aparece
el síntoma y la capacidad del paciente para resolver los problemas de su entorno. Así como
también, realizar un check list con base al inventario de Ansiedad Infantil de Speck.
La fase de intervención se encuentra en consolidación, y está compuesta por las sesiones
semanales de psicoterapia individual con el niño y entrevistas de seguimiento con los padres.

Referencias
Ardila, L. (2007). La Adolescencia: guía y talleres para padres y docentes. 3ª Edición. México:
Editorial Ecoe.
Burns, D. (2006). ADIOS, ANSIEDAD: como superar la timidez, los miedos, las fobias y las
situaciones de pánico. México: Paidós.
Erikson, E. (1968). Identidad, Juventud y Crisis. México: Paidós.
Fine, A. (2000). Animales y terapeutas: la incorporación de animales en la psicoterapia
ambulatoria. En Manual de terapia asistida por animales. Barcelona: Fondo Editorial.
- 101 -
González-Núñez, J. d. (2014). Investigación psicoanalítica modelo circular de un solo caso.
Aletheia, 15-31.
Hart, L. (2000). Beneficios psicosociales de la compañía animal. En Manual de terapia asistida
por animales. Barcelona: Fondo Editorial.
Moreno, A. (2016). La adolescencia. México: Editorial Uoc.
Papalia, D. E, Wenkos, S., & Duskin, R. (2009). Psicología del desarrollo: de la infancia a la
adolescencia. Undécima edición. México: McGraw Hill.

- 102 -
Capítulo 10. Intervención gestalt grupal en pacientes con experiencia
ansiosa
Lic. Psic. Diego Arturo Magaña Sarvide, Dra. Silvia María Alvarez Cuevas y Dra.
Teresita Concepción Campo Marín

Universidad Autónoma de Yucatán

Resumen
Desde la teoría Gestalt, la ansiedad es el resultado de una función que permite dar respuesta a la
resolución de necesidades organísmicas, sin embargo, en la actualidad la activación persiste en
situaciones que no lo requieren, debido a que la satisfacción de dichas necesidades se ve bloqueada
por distintos factores. En vista a las necesidades actuales que se detallarán en el planteamiento del
problema, el presente estudio busca realizar un análisis cualitativo sobre la efectividad y las
características que puede tener la modalidad de intervención grupal desde el enfoque Gestalt,
tomando en cuenta los factores terapéuticos presentes en el proceso grupal, así como las técnicas
y los elementos fenomenológicos percibidos de manera significativa por los participantes a lo largo
de la intervención, que puedan brindar valiosa información sobre pautas importantes a seguir en
el tratamiento de la ansiedad. En el momento de esta publicación, el presente trabajo cuenta con el
diagnóstico inicial y con cuatro sesiones de intervención, por lo que será lo abordado en el
documento.

Palabras clave: Terapia Gestalt, Terapia de Grupo, Ansiedad, Estudio de Caso.

Introducción
A lo largo de las últimas tres décadas los trastornos de ansiedad han ocasionado el desarrollo de
más investigaciones en comparación con otros trastornos psiquiátricos. Su importancia en los
ámbitos clínicos y de salud pública han sido repetidamente explicados poniendo el foco de
atención en los altos costos a nivel económico y social, tanto por la discapacidad que generan,
como por la disminución en la productividad nacional (Heinze & Camacho, 2010). De todos los
trastornos mentales, los trastornos de ansiedad son los que tienen una mayor incidencia a lo largo
de la vida, la cual ha sido valorada entre 13.6% a 28.8% de la población, es decir, en algún punto
de su vida ese porcentaje de personas se ve afectado por algún trastorno de ansiedad. De igual
manera, el Trastorno de Ansiedad Generalizada es el que se detecta con mayor frecuencia en los
pacientes que se presentan a atención primaria (Heinze & Camacho, 2010).
De igual forma los datos indican que la incidencia de los trastornos de ansiedad va en
aumento, entre 1990 y 2013, el número de personas con depresión o ansiedad ha aumentado en
cerca de un 50 %, de 416 millones a 615 millones. Cerca de un 10 % de la población mundial está
afectada, y estos trastornos mentales representan un 30 % de la carga mundial de enfermedad no
mortal. Las emergencias humanitarias, los conflictos, y las crisis (económicas, sociales, culturales)
aumentan la necesidad de ampliar el conocimiento de opciones terapéuticas. La OMS estima que
durante las emergencias 1 de cada 5 personas se ve afectada por la depresión y la ansiedad (OMS,
2016).

- 103 -
Localmente, en México, de acuerdo con la Encuesta Mundial de Salud Mental de la OMS
(2018) los datos señalan que el tipo de trastorno más frecuente en la población mexicana son los
de ansiedad: el 11.6% de los mexicanos presentan algún trastorno de ansiedad a lo largo de su vida
y el 2.6% reportan haberlo presentado en el “último mes”. Es decir, que a lo largo de su vida al
menos 14 millones de mexicanos aproximadamente, padecen de algún trastorno de ansiedad. Más
específicamente, la Encuesta Nacional de epidemiología psiquiátrica en México (2003), reporta
que en el sureste del país existe una prevalencia del 12.6%, con el 5.8% reportando que han
experimentado este trastorno en los últimos 12 meses y el 2.2% reporta haberlo padecido en el
último mes.
Para conceptualizar lo realizado en el presente estudio, es necesario dar una introducción
adecuada a los principios y definiciones teóricas que guiarán la intervención, por lo que se
describirá la definición general de la ansiedad, es decir, criterios diagnósticos clínicos así como se
especificará posteriormente la definición de la ansiedad desde el enfoque fenomenológico Gestalt,
de igual manera se realizará una descripción breve del enfoque terapéutico que se utilizará y sus
características en el trabajo grupal.
Ansiedad
El criterio diagnóstico más reciente ha sido acuñado en los manuales de psicopatología, se
define a partir de pautas para el diagnóstico, o sintomatología presentada durante la temporalidad
y frecuencia establecidos a través del estudio de éste.
El CIE 10 de la OMS (2018) lo acota planteando que “El afectado debe tener síntomas de
ansiedad la mayor parte de los días durante al menos varias semanas seguidas”. Entre ellos deben
estar presentes rasgos de: aprensión (preocupaciones acerca de calamidades venideras, sentirse “al
límite”, dificultades de concentración, etc.); tensión muscular (agitación e inquietud psicomotrices,
cefaleas de tensión, temblores, incapacidad de relajarse); hiperactividad vegetativa (mareos,
sudoración, taquicardia o taquipnea, molestias epigástricas, vértigo, sequedad de boca, etc.).
Se puede decir que existen casi tantas definiciones de ansiedad como modelos teóricos donde
encuadrar las mismas, sin embargo, todas las teorías están de acuerdo en que es una respuesta
emocional compleja, adaptativa y fenomenológicamente pluridimensional (Sierra, J. C., et al,
2003).

Ansiedad desde la Gestalt

Existen dos maneras desde las cuales se puede entender la experiencia ansiosa en la teoría
Gestalt. Primero se encuentra la perspectiva de ansiedad y excitación, Jean Marie Robine (en
Francesetti, et al. 2013) describe la problemática de la ansiedad desde el concepto de excitación
que se maneja en la psicoterapia Gestalt, que se refiere al impulso que motiva la creación y
destrucción de los ciclos de cada experiencia que surgen para cumplir una necesidad. La excitación
acompaña al contacto del individuo con la realidad. Esta excitación nace con alguna necesidad
organísmica, lleva a la aparición de una figura, y posteriormente tiende a ligarse a un “objeto”
contactado, es decir, se da de la interacción del organismo y el entorno, del nacimiento de la
necesidad y la búsqueda de un satisfactor. En términos gestálticos, la ansiedad sucede cuando esta
excitación detiene su curso natural y se estanca debido a que el proceso “creativo” en el cual el
organismo que busca en el entorno cómo satisfacer una necesidad, no encuentra el apoyo suficiente
en la situación, y no logra definir claramente la necesidad (Francesetti et al. 2013).

- 104 -
Otra manera de explicar este fenómeno es desde el apoyo que el campo, conformado por el
organismo y el entorno, ofrece. Laura Perls (en Francesetti et al. 2013) relaciona la ansiedad con
la falta de apoyo necesario durante la experiencia de contacto. Cuando falta el apoyo necesario, se
produce ansiedad y de la misma forma se producen las interrupciones en el ciclo experiencial,
debido a la incapacidad de comprometerse con los desafíos de la etapa actual, o el miedo de pasar
a la siguiente, esto impide que el sujeto tenga los recursos necesarios dentro de él o del entorno.
En conclusión, y a partir de las definiciones elaboradas por Perls y Goodman (2006) se puede
decir que en la Terapia Gestalt se considera que la ansiedad no sólo es creada por la falta de apoyo
en la respiración sino también cognitivamente. La creación cognitiva de la ansiedad es el resultado
de “futurizar” y de no permanecer centrados en el presente. Tanto las predicciones negativas, las
interpretaciones erróneas y las creencias irracionales pueden desencadenar la ansiedad (Yontef y
Jacobs, 1989).
Se puede ubicar a la ansiedad dentro del esquema del ciclo experiencial utilizado en la teoría
Gestalt para conceptualizar las experiencias humanas, este esquema será descrito a detalle más
adelante, pero en este caso, la ansiedad se ubica principalmente en la incapacidad del organismo
de darse cuenta de la necesidad que le causa la sintomatología desagradable.
Tomando en cuenta la conceptualización anterior, y el método de intervención que será
expuesto a continuación, el trabajo desde la Gestalt para tratar la ansiedad consta de dos partes,
primero, de dar cauce adecuado a la excitación organísmica que se ve limitada por la falta de
oxigenación y de conciencia, a través de técnicas expresivas y descriptivas con el fin de aumentar
la conciencia de sí mismo y así fomentar el “darse cuenta” terapéutico; y segundo, proporcionar el
apoyo necesario como parte del entorno terapéutico para que éste cauce pueda ser creativo y
provechoso para el individuo, sirviendo como una oportunidad de prestar su excitación
organísmica a la necesidad inconclusa.

Terapia Gestalt

Explicar lo que es la psicoterapia Gestalt de manera concreta es una labor compleja, pues
incluye muchos elementos y técnicas que la conforman, sin embargo, se puede decir que la terapia
Gestalt es una terapia relacional que sintetiza tres pilares propuestos por Gary Yonteff (1999): 1.
Teoría del Campo, 2. Fenomenología y 3. Diálogo (Carácter dialogal).
En la práctica clínica Gestalt, estos tres pilares se entrelazan entre sí, con la visión relacional
en medio de ellos y una actitud fenomenológica como base filosófica. Es un enfoque terapéutico
experiencial, por lo que la experimentación es clave para esta aproximación. Se dice también que
es integradora, debido a que la escisión mente/cuerpo es algo que se busca evitar en este enfoque,
pues se habla de que la existencia humana es unitaria, es corpórea, cognitiva y emocional, y todas
las dimensiones interactúan entre sí en toda experiencia. (Mann D. 2010).
El objetivo concreto de la psicoterapia Gestalt, es el darse cuenta, esto significa conocer el
ambiente, responsabilizarse por la opción que se elige actuar, auto-conocerse, auto-aceptarse, y
poder contactar de manera auténtica con su necesidad, esto implica en la mayoría de los casos un
cambio importante en la manera de estar en el mundo, es decir en los actos, pensamientos y
emociones que se manifiestan en la situación. (Yonteff, 1995).
De igual forma es de suma importancia explicar el ciclo experiencial, pues es el esquema
que utiliza la teoría Gestalt para describir las experiencias humanas que se viven con la finalidad

- 105 -
de saciar necesidades del organismo (por organismo se entiende tanto la dimensión física como la
cognitiva y afectiva). Las necesidades organísmicas descritas anteriormente se conceptualizan
desde el Ciclo de la Experiencia, que es un modelo fisiológico retomado del conductismo e
incorporado a la Psicoterapia Gestalt por Joseph Zinker. Dicho ciclo ha sido actualizado por Hector
Salama en 1989 y expresa de manera clara, el “qué” y el “cómo” se presentan los bloqueos o los
procesos de auto interrupción de la energía. El Ciclo de la Experiencia se puede entender como un
camino que la energía recorre desde un punto de equilibrio dinámico, también llamado
homeostasis o indiferenciación creativa, hasta llegar a otro momento de equilibrio diferente del
anterior, por el crecimiento que implica haber satisfecho la necesidad.
A continuación, se describirá cada etapa del ciclo experiencial, así como su respectivo
posible bloqueo, que hace referencia a los mecanismos o modos de relación que surgen e impiden
que el ciclo se complete.
1. Reposo: Representa el equilibrio y punto de inicio de una nueva experiencia. Se asume el
estado de vacío fértil en el cual están presentes todas las potencialidades para que emerja una nueva
necesidad. Bloqueo: postergación, es decir que el individuo interrumpe la acción de la apertura de
la Gestalt, dejándola para otro momento.
2. Sensación: Determina la identificación en la zona interna al sentir físicamente algo que
todavía no se conoce. Es el surgimiento de una necesidad que provoca una tensión aún no conocida.
Es el darse cuenta de la sensación, aunque la figura no se ha formado. Bloqueo: desensibilización,
la persona bloquea su sensibilidad y no se permite reconocer lo que ocurre dentro de sí mismo.
3. Formación de figura: Se establece la figura clara de la necesidad y se concientiza el
objetivo de la sensación. En esta etapa el organismo ha diferenciado lo que le pertenece y necesita
satisfacer. Está localizada en la zona intermedia, o de la fantasía. Bloqueo: Proyección, significa
que el paciente no establece la figura clara y proyecta la necesidad en una falsa figura
4. Movilización de la energía: Se reúne la energía indispensable (energetización), para llevar
a cabo lo que la necesidad demanda. Se potencia la energía planteando hacia la acción diferentes
alternativas dentro de la zona intermedia. Bloqueo: Introyección, que es cuando la persona utiliza
debeismos.
5. Acción: En esta etapa ocurre el paso a la parte activa movilizando al organismo hacia el
objeto relacional. Se actúa ya en contacto con la zona externa. Bloqueo: Retroflexión, significa
que el paciente “mete hacia adentro” de él la energía.
6. Precontacto: Se identifica el objeto relacional para contactar. El organismo localiza la
fuente de satisfacción y se dirige hacia ella. El bloqueo en esta fase es: Deflexión, se produce
cuando la persona evita que la energía localice el objeto relacional y se dirige hacia objetos
sustitutos.
7. Contacto: Se establece el contacto pleno con el satisfactor y se experimenta la asimilación
de este. El organismo obtiene placer ante la necesidad que está satisfaciendo. Bloqueo:
Confluencia, significa que el paciente pierde sus límites en la situación, lo que puede llevar a un
exceso o a una dificultad para determinar el contacto.
8. Poscontacto: En esta etapa se inicia la desenergetización, buscando el reposo junto con
los procesos de asimilación y de alienación de la experiencia, dentro del continuo de conciencia.
Bloqueo: Fijación es cuando la persona no puede evitar que la energía continúe su recorrido y se
desenergetice.
- 106 -
Al finalizar la etapa anterior entendiendo que no ha habido interrupción de la energía, se
vuelve a obtener el estado de equilibrio momentáneo, llamado también, indiferenciación creativa
y es cuando el organismo se encuentra listo para iniciar el trayecto hacia la satisfacción de una
nueva experiencia o Gestalt y así continuar con su crecimiento.

Terapia de Grupo

Irving Yalom y Sophia Vinogradov (2012) definen la terapia de grupo a grandes rasgos como
la aplicación de técnicas psicoterapéuticas a un grupo de pacientes, sin embargo, no sólo se reduce
a ello. Independientemente del enfoque terapéutico, en la psicoterapia individual una persona
cualificada establece un contrato profesional con un paciente y lleva a cabo intervenciones
terapéuticas verbales y no verbales, con el objetivo de aliviar el malestar psicológico, cambiar el
comportamiento inadaptado, estimular el crecimiento y el desarrollo de la personalidad. En la
terapia de grupo, no obstante, tanto la interacción paciente-paciente como la interacción paciente-
terapeuta —tal como suceden en el contexto del encuadre de grupo- se utilizan para intervenir en
cada uno de los miembros del grupo. En otras palabras, el grupo mismo, así como la aplicación de
técnicas específicas y la realización de intervenciones por parte del terapeuta cualificado, sirve
como instrumento terapéutico. Esta característica otorga a la psicoterapia de grupo su excepcional
potencial, aún más amplio que en escenarios de terapia individual.
La psicoterapia de grupo es un tratamiento eficaz -al menos tan eficaz como la psicoterapia
individual- en el tratamiento de diversos trastornos psicológicos. Se han analizado treinta y dos
estudios en los que se contrastaban directamente el tratamiento individual y el tratamiento de grupo
de problemas interpersonales. En veinticuatro de los estudios no se encontraron diferencias
significativas entre ambas modalidades. En los ocho restantes, se halló que la psicoterapia de grupo
era más eficaz que la psicoterapia individual. En estudios de resultados múltiples se ha
comprobado la eficacia del tratamiento grupal de un amplio abanico de problemas psicológicos y
trastornos de comportamiento, que van desde el comportamiento interpersonal neurótico hasta la
sociopatía, el abuso de sustancias y la enfermedad mental crónica (Vinogradov Yalom, 2012). Es
por ello por lo que el consenso clínico generalizado indica que la psicoterapia de grupo es
especialmente beneficiosa para los participantes.
Un elemento que requiere un particular énfasis dado los objetivos que se persiguen en este
trabajo son los factores terapéuticos de la terapia de grupo descritos por la teoría, ya que estos son
elementos que se comparten independientemente del modelo terapéutico que se utilice. A partir de
su base empírica, Yalom (2012) ha definido once principales factores comunes encontrados en la
terapia de grupo que hacen que ésta sea un tratamiento efectivo, y que se mencionan a continuación
de manera breve:
 Infundir esperanza: En todo grupo de terapia hay pacientes que mejoran, así como
miembros que permanecen igual. Los pacientes suelen comentar al final de la terapia que
haber presenciado la mejoría experimentada por los demás les ha infundido gran esperanza
respecto de su propia mejoría.
 Universalidad: Muchos pacientes sienten una abrumadora sensación de aislamiento. Están
secretamente convencidos de que su soledad o desdicha son únicas, de que sólo ellos tienen
ciertos problemas o impulsos inaceptables. Tales personas están a menudo socialmente
aisladas y gozan de pocas oportunidades de intercambio social franco y sincero. En un
grupo de terapia, especialmente en las primeras fases, los pacientes experimentan una

- 107 -
fuerte sensación de alivio cuando se dan cuenta de que no se encuentran solos con sus
problemas.
 Transmitir información: La transmisión de información tiene lugar en el seno de un grupo
siempre que un terapeuta instruye didácticamente a los pacientes sobre el funcionamiento
mental o físico o siempre que el líder u otros miembros del grupo dan consejos u
orientación directa sobre problemas vitales.
 Altruismo: En todo grupo de terapia, los pacientes se ayudan mucho entre sí. Comparten
problemas similares, se ofrecen mutuamente ayuda, sugerencias e insights, y se
tranquilizan unos a otros. Para un paciente que inicia la terapia, que se siente desmoralizado
y cree que no puede ofrecer nada de valor a nadie, la experiencia de ser útil a otros
miembros del grupo puede resultar sorprendentemente gratificante, y es una de las razones
por las cuales la terapia de grupo incrementa con tanta frecuencia la autoestima.
 Desarrollo de técnicas de socialización: El aprendizaje social -el desarrollo de habilidades
sociales básicas- es un factor terapéutico que opera en todos los grupos de psicoterapia,
aunque la naturaleza de las habilidades que se enseñan y el carácter explícito del proceso
varían ampliamente dependiendo del tipo de grupo.
 Comportamiento imitativo: Durante la terapia de grupo, los miembros se benefician de la
observación de la terapia de otro paciente que tiene problemas similares, un fenómeno que
se denomina aprendizaje vicario.
 Catarsis: La catarsis, o dar rienda suelta a las emociones, es un factor terapéutico complejo
que está asociado con otros procesos grupales, especialmente con la universalidad y la
cohesión. El puro acto de dar rienda suelta a las sensaciones, en sí mismo, raramente
promueve un cambio duradero en el paciente, aunque vaya acompañado de una sensación
de alivio emocional. Lo que es de primordial importancia es compartir con los demás el
propio mundo interior con el fin de ser aceptado en el grupo. Ser capaz de expresar
emociones fuertes y profundas, y aun así ser aceptado por los demás, es algo que pone en
entredicho lo negativo que los pacientes puedan percibir de sí mismos sobre ser
repugnantes o inaceptables, o que nadie pueda sentirse capaz de quererlos.
 Recapitulación correctiva del grupo familiar primario: Muchos pacientes inician la terapia
de grupo con una historia de experiencias insatisfactorias en el seno de su primero y más
importante grupo: la familia primaria. La terapia de grupo ofrece una selección de
posibilidades de recapitulación amplia, los pacientes pueden empezar a interactuar con los
líderes o con otros miembros, tal como interactuaron en su día con sus padres y hermanos.
 Factores existenciales: Uno de los enfoques existenciales para comprender los problemas
de los pacientes postula que la lucha primordial del ser humano es aquella que tiene lugar
contra los hechos dados de la existencia: la muerte, el aislamiento, la libertad y la carencia
de sentido. En el curso de la terapia, los miembros empiezan a darse cuenta de que la
orientación y el apoyo que pueden recibir de los demás tienen un límite. Se dan cuenta de
que es en ellos en quienes recae la responsabilidad final de la autonomía del grupo y de la
forma en que deben vivir su vida. Aprenden que, aunque se pueda estar cerca de los demás,
existe, no obstante, una inevitable soledad, propia de la existencia. A medida que van
aceptando algunas de estas cuestiones, aprenden a enfrentarse a sus limitaciones con mayor
franqueza y valor.
 Cohesión del grupo: Se refiere al atractivo que los participantes ejercen sobre el grupo y
sobre el resto de los miembros. Los miembros de un grupo cohesivo se aceptan y se apoyan
mutuamente y tienden a formar relaciones significativas en el seno del grupo.

- 108 -
 Aprendizaje interpersonal: Para entender la importancia de éste, es necesario estudiar sus
cuatro dimensiones: La importancia de las relaciones interpersonales, la necesidad de
experiencias emocionales correctivas para lograr el éxito de la psicoterapia, el grupo como
microcosmos social y el aprendizaje de los patrones de comportamiento en el microcosmos
social.

Preguntas de investigación

¿Es eficiente la intervención grupal con enfoque Gestalt en pacientes con ansiedad?
¿Es congruente el modelo del ciclo experiencial con la modificación de la sintomatología
ansiosa auto percibida?
¿Cuáles son los beneficios o limitaciones que un modelo grupal aporta a el tratamiento de
ansiedad de un individuo?
¿Qué elementos de la terapia Gestalt grupal influyen de manera significativa en el
tratamiento de ansiedad?

Objetivo General

Implementar y evaluar una intervención desde el enfoque Gestalt con modalidad grupal,
encaminada a la reducción de la sintomatología ansiosa en adultos.

Objetivos específicos

 Describir los cambios en la sintomatología ansiosa auto percibida que experimenta un


grupo de personas adultas durante y después de la intervención Gestalt grupal
 Describir el estado y el cambio del ciclo de la experiencia en los participantes a lo largo de
la intervención Gestalt grupal.
 Describir de qué forma los once elementos de la terapia grupal influyen durante la
intervención.
 Describir las experiencias significativas de los participantes a lo largo de la intervención
Gestalt grupal.

Método

Diseño
Para el propósito de la investigación se utilizó una metodología cualitativa de estudio de
caso grupal, se realizará un análisis de contenido, en el que se buscará identificar y describir lo
experimentado por los participantes con respecto a su experiencia fenomenológica de ansiedad,
durante y al finalizar la intervención grupal de terapia Gestalt; así como qué fueron para ellos los
elementos más significativos, y de esta forma observar factores comunes entre los participantes
que puedan llevar a identificar pilares terapéuticos de tratamiento.

- 109 -
Escenario y Participantes
El escenario para llevar a cabo las intervenciones será la clínica privada “Crescente” ubicada
en la Calle 8A #346, Col. San Esteban, Mérida, Yucatán. Se trabajará con una población de
individuos mayores de 18 años que cumplan los criterios de inclusión y no posean alguno de los
criterios de exclusión.
Criterios de inclusión: Adultos mayores de 18 años que presenten sintomatología ansiosa
fenomenológicamente significativa y que identifiquen síntomas que encajen en los criterios
diagnósticos del CIE-10.
Criterios de exclusión: Se excluirán de la conformación del grupo a aspirantes que tengan
sintomatología ansiosa en comorbilidad con trastornos psicóticos sin el acompañamiento adecuado
(esquizofrenia, trastorno límite, depresión psicótica, etc.), depresión mayor sin acompañamiento
de proceso individual o abuso de sustancias sin acompañamiento adecuado. Como consideración
ética, se buscará que los voluntarios que no sean candidatos para el grupo sean referidos a atención
especializada.

Técnicas e instrumentos
Durante el proceso se utilizaron las técnicas: Historia clínica, Sesiones de psicoterapia grupal
con enfoque Gestalt, Bitácoras individuales por sesión.
Los instrumentos utilizados fueron: Entrevista semiestructurada en la etapa diagnóstica y
el Test Psicodiagnóstico Gestalt (Salama, 2006) en la etapa de intervención y evaluación: Se utilizó
el test psicodiagnóstico Gestalt para identificar y evaluar el desarrollo del ciclo experiencial en los
pacientes participantes, se trata de un instrumento auto aplicable por lo que su utilidad recae en
una autoevaluación del proceso personal de los participantes, es por ello que se utilizó también
como elemento de trabajo terapéutico.

Procedimiento

Diagnóstico

Se realizó el procedimiento de diagnóstico en dos etapas, a continuación, se describirán las


etapas del diagnóstico:
1.- Etapa de Difusión: Se realizó la difusión de la información del grupo vía internet a través
de redes sociales, abierto al público general, mayor de edad y con experiencia ansiosa; con el apoyo
de páginas de promoción de la salud mental y de centros de psicoterapia interesados.
2.- Entrevistas individuales: Una vez contactados los individuos interesados en participar, se
agendaron entrevistas iniciales con un formato semiestructurado de dos fases. En la primera fase
se evaluó que los interesados no cumplieran con algún criterio de exclusión, en cuyo caso, se
prosiguió a la segunda fase de la entrevista. Los participantes que presentaron algún criterio de
exclusión fueron canalizados con ayuda especializada. La segunda fase de la entrevista consistió
en explorar dos categorías principales: Experiencia fenomenológica de ansiedad, en la cual los
participantes describían su experiencia con el tema de la ansiedad, describiendo síntomas, eventos
relevantes, áreas afectadas, elementos emocionales, sociales y personales; y posteriormente la
categoría de Criterios Diagnósticos, en la cual se tomaban en consideración los criterios del DSM-

- 110 -
10 para confirmar la presencia de la sintomatología ansiosa. De igual forma se exploraron datos y
variables de posible relevancia para la etapa de análisis, como tiempo que llevan con la
sintomatología, si asisten a terapia individual, si asisten apoyo psiquiátrico y si tienen diagnóstico
previo.

Intervención

Se llevó a cabo un proceso terapéutico desde el enfoque Gestalt en modalidad grupal con
un grupo de adultos que reportan experiencia ansiosa fenomenológicamente significativa, además
de síntomas diagnósticos.
La duración de la intervención será de al menos doce sesiones, con la posibilidad de
aumentar el número si el grupo reporta necesidad de ello. La frecuencia será inicialmente semanal
y en la última fase del grupo se espera que la frecuencia sea quincenal. La duración de cada sesión
será de dos horas.
La intervención se llevó a cabo por dos terapeutas formados en el método Gestalt, utilizando
un formato coterapéutico. Se buscó aplicar los elementos y técnicas de la psicoterapia gestalt
explicados con anterioridad en el marco teórico, a través de los cuales se espera cumplir los
objetivos de la intervención.
Para la investigación se utilizaron técnicas de registro de información mediante relatorías en
las primeras 2 sesiones y posteriormente, en cada sesión se realizó un diagnóstico descriptivo de
las intervenciones y lo percibido de manera significativa por los participantes a partir de
retroalimentaciones en la forma de bitácoras individuales por sesión. Se utilizarán bitácoras
individuales por sesión en las que los participantes escribirán a manera de reflexión los elementos
que les fueron importantes durante esa sesión, así como un reporte de su estado al finalizar la
sesión (cómo me siento, qué me llevo, de qué me doy cuenta).
De igual forma se llevará a cabo la aplicación del Test Psicodiagnóstico Gestalt (TPG) en
dos momentos de la intervención, primero, después de la cuarta sesión una vez que esté claro el
encuadre del método, con el objetivo de que los pacientes puedan asimilar adecuadamente los
resultados del TPG, y posteriormente al finalizar la doceava sesión, al final del proceso, para
identificar y describir los cambios que se presentaron en el ciclo experiencial de cada participante.

Resultados

Resultados del diagnóstico

Los resultados de la etapa diagnóstica fueron favorables para la formación del grupo, se
realizaron 14 entrevistas a voluntarios interesados, de los cuales 4 no pudieron formar parte del
grupo por múltiples razones, dos voluntarios declinaron su participación por incompatibilidad de
horarios, y dos fueron canalizados a ayuda especializada, de esos dos, uno presentaba síntomas
psicóticos y el otro reportaba ser adicto al consumo de marihuana, ambos calificaron como criterios
de exclusión.
De los diez participantes viables, todos reportaron sintomatología relacionada a los criterios
del CIE-10 para diagnosticar algún trastorno de ansiedad.

- 111 -
Participante Diagnóstico Tiempo por el Asiste a Asiste a apoyo
clínico previo cual han proceso psiquiátrico
reportado terapéutico individual
síntomas individual
Participante 1 SI 10 años SI SI
Participante 2 SI 15 años SI SI
Participante 3 SI 3 años SI NO
Participante 4 SI 5 años NO NO
Participante 5 SI 5 años SI NO
Participante 6 SI 5 años SI NO
Participante 7 NO 3 meses SI NO
Participante 8 NO 3 años NO NO
Participante 9 SI 10 años SI NO
Participante 10 NO 8 años NO SI

Resultados de la Intervención

Al momento de la publicación de este artículo, los resultados son parciales, pues la


intervención en este momento se encuentra en la cuarta sesión, sin embargo, a continuación, se
describirán breves relatorías de lo ocurrido en las sesiones, así como el contenido de las bitácoras
individuales.
Sesión 1: Encuentro y presentación- En la primera sesión se llevaron a cabo las
presentaciones, hubo rondas para interactuar, los terapeutas explicaron y encuadraron cómo se
trabaja desde el enfoque Gestalt, se exploraron expectativas y miedos y se plasmaron en un
ejercicio “¿qué me gustaría que pase aquí?”. Como forma de retroalimentación se realizó una ronda
al final con lo más significativo de la sesión, y en los comentarios surgieron varios de los factores
terapéuticos que posee el grupo que plantea la teoría, se habló de la universalidad (la posibilidad
de sentirse acompañados en su experiencia); el dar información, ya que reportaron que la breve
explicación del encuadre les ayudó a entender cómo se trabajaría; y el comportamiento imitativo
y la sensación de esperanza.
Sesión 2: Encuadre y establecimiento de normas- Se continuó con el encuadre, se dio
información sobre cómo se conceptualiza la ansiedad desde la Gestalt, esto llevó a la reflexión
sobre experiencias personales, posteriormente se realizó un trabajo de terapia en grupo con un
paciente pues mostró la necesidad de conocer si los terapeutas alguna vez habían sentido ansiedad,
se elaboró su necesidad y se llevó a una reflexión grupal sobre por qué es importante que otro haya
vivido algo parecido a lo que uno ha vivido para sentirse “normal” en la presencia del otro. Al
finalizar la sesión hubo un cierre en el cual se expresaron los elementos más importantes de la
sesión.
Sesión 3: Trabajo de terapia ‘en’ grupo, aprendizaje vicario- En la tercera sesión se llevaron
a cabo trabajos individuales frente al grupo, y posteriormente se utilizó una reflexión grupal, se
logró modelar el estilo de trabajo, y las intenciones de las intervenciones, de igual manera cambió
la actitud de uno de los miembros, quien no había podido hablar frente a los demás, pero decide
tomar la iniciativa en la sesión, para pasar al frente. La reflexión final demostró que el grupo en
general se fue inspirado por el acto de este miembro, quien en ese momento específico logró

- 112 -
cambiar su pauta de comportamiento en el ciclo experiencial, logrando mantenerse en el contacto,
a pesar de la sensación de ansiedad, que pasó a un segundo plano.
Sesión 4: Cambio de modalidad, terapia ‘con’ el grupo- El grupo se mostró más participativo,
manifestaron la necesidad de intervenir de manera más directa, se buscó un trabajo terapéutico
circular fomentando las interacciones interpersonales, fomentando la expresión de comunicación
y confianza en el grupo. En las bitácoras de nuevo se manifestaron los elementos terapéuticos
descritos por Yalom, además de una nueva necesidad de expresión, elemento importante puesto
que, en las primeras tres sesiones, los terapeutas tuvieron que fomentar por sí mismos las
participaciones.

Conclusiones
La intervención Gestalt grupal parece estar cumpliendo con los objetivos planteados, al
menos en esta primera etapa, los pacientes han desarrollado mayor confianza, y la posibilidad de
entablar diálogos interactivos entre ellos, permitirá que los once elementos terapéuticos de la
terapia grupal se mantengan presentes.
La metodología Gestalt de intervención resulta frustrante inicialmente para los participantes,
puesto que, así como se busca llamar al contacto y la expresión auténtica mediante técnicas
expresivas, también se busca detener las pautas neuróticas estereotipadas mediante técnicas
supresivas, lo que inicialmente parece haberle costado trabajo al grupo. Sin embargo, la última
sesión demostró que también se ha modificado la actitud del grupo hacia la terapia pues han
tomado un rol más activo. De igual forma esto probablemente se deba a que ha aumentado la
cohesión del grupo y se han aclimatado al encuadre Gestalt de intervención, lo que les ha permitido
mostrarse más cómodos.
En la siguiente sesión se llevará a cabo la aplicación del TPG, por lo que se espera que de
acuerdo con los resultados que obtengan los participantes, definan de forma más clara los objetivos
personales que buscan lograr en el grupo. Otro elemento importante parece ser la diferencia en
cuanto a la experiencia, pues como se menciona en el diagnóstico, los participantes varían en
cuanto a la cantidad de tiempo que llevan viviendo con los síntomas, los miembros más
experimentados parecen ser un apoyo vicario para los miembros que han vivido los síntomas por
una menor cantidad de tiempo. La experiencia les permite modelar alternativas para relacionarse
y expresarse en el grupo y en sus vidas externas. En conclusión, se puede afirmar que lo planteado
por la teoría está ocurriendo en el espacio grupal, sin embargo, es importante seguir analizando el
proceso y al finalizar la intervención, evaluar de qué manera influyó en la experiencia ansiosa de
los participantes.

Referencias
Francesetti, G., Gecele, M., & Roubal, J. (Eds.). (2013). Terapia Gestalt en la práctica clínica: de
la psicopatología a la estética del contacto. Asociación Cultural Los Libros del CTP.
Heinze, G., & Camacho, P. V. (2010). Guía clínica para el manejo de la ansiedad. Guías Clínicas
para la Atención de Trastornos Mentales. México: Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón
de la Fuente.
Mann, D. (2010). Gestalt therapy: 100 key points and techniques. Routledge.

- 113 -
Organización Mundial de la Salud. (2016). La inversión en el tratamiento de la depresión y la
ansiedad tiene un rendimiento del 400%.
Perls, F. S., Hefferline, R. F., & Goodman, P. (2006). Terapia Gestalt: Excitación y crecimiento
de la personalidad humana. Sociedad de Cultura Valle-Inclán.
Salama, H. (2006). Manual del Test de Psicodiagnóstico Gestalt de Salama. México: Centro
Gestalt de México.
Salama H. & Villarreal R. (1989). El Enfoque Gestalt, una Psicoterapia Humanista. México: El
Manual Moderno.
Sierra, J. C., Ortega, V., & Zubeidat, I. (2003). Ansiedad, angustia y estrés: tres conceptos a
diferenciar. Revista malestar y subjetividades.
Vinogradov, S., & Yalom, I. D. (2012). Guía breve de psicoterapia de grupo/A concise guide to
group psychoterapy. Paidós.
Yontef, G., & Jacobs, L. (1989). Gestalt therapy. Current psychotherapies, 4.
Yonteff, G. (1999) ‘Awareness, Dialogue and Process’ Prefacio a la edición de 1998 German
Edition’, The Gestalt Journal, 22(1), 9–20.
Yontef, G. (1995). Proceso y diálogo en psicoterapia gestáltica. Santiago de Chile: Cuatro
Vientos.

- 114 -
Capítulo 11. Manejo de la ansiedad a través de la terapia de juego
centrada en el niño en un caso de tea grado 1
Lic. Stephanie Friné Salas Tejero, Dr. Jorge Navarrete Centeno y Dra. Sally Vanega
Romero

Universidad Autónoma de Yucatán

Resumen
Los trastornos del espectro autista (TEA) comprenden un grupo heterogéneo de trastornos, tanto
en su etiología como en su presentación clínica, que se inician en la infancia y duran toda la vida,
teniendo en común la afectación en la comunicación social y la presencia de patrones repetitivos
y restrictivos de la conducta (Zúñiga, Balmaña & Salgado, 2017). La ansiedad es necesaria para la
supervivencia del ser humano, sin embargo, en ocasiones la ansiedad adquiere dimensiones
desproporcionadas con relación a la situación amenazante y produce un estado emocional de
inquietud intensa que dificulta las relaciones sociales, el rendimiento físico e intelectual y
desencadena síntomas físicos de malestar (Beneytez, 2019). La Terapia de Juego Centrada en el
Niño (TJCN) se centra en relacionarse con el niño de modos que liberan los poderes de dirección
interna, constructivos, de progresión, creativos y de autocuración (Landreth, 2012). La presente
investigación se realizó con un niño de 9 años que presentaba distintos síntomas de ansiedad y
TEA grado1, a través de una intervención basada en la TJCN, que tuvo como objetivo reducir la
ansiedad y adquirir habilidades para desenvolverse de una manera más funcional en su entorno
social. Se utilizó una metodología de estudio de caso con participante único y se evaluó antes y
después de la intervención. El proceso estuvo organizado en tres fases: diagnóstico, intervención
y cierre. Al final de la intervención se observaron avances significativos en el objetivo.

Palabras claves: Trastorno de Espectro Autista grado 1, estudio de caso clínico, ansiedad, Terapia
de juego Centrada en el Niño.

Introducción
La presencia de síntomas de ansiedad en las personas con autismo ha sido una constante desde las
primeras descripciones del trastorno. Sin embargo, durante mucho tiempo no se le ha prestado la
importancia que merece, debido a lo que se conoce como “ensombrecimiento diagnóstico”
(Beneytez, 2019). En los últimos años, como consecuencia de una mayor toma de conciencia de
su impacto sobre la calidad de vida y el funcionamiento diario y al constatar la amplia prevalencia
de síntomas de ansiedad, ha aumentado el interés por su estudio y se ha tratado de clarificar si los
síntomas de ansiedad son inherentes al propio trastorno autista o constituyen una entidad separada
e independiente y si la ansiedad tiene formas propias de manifestación en los TEA (Kerns &
Kendall, 2014; Wood & Gadow, 2010).
A pesar de la gran heterogeneidad que caracteriza a las personas con TEA, los síntomas de
ansiedad están presentes a lo largo de todo el continuo, desde aquellos más severamente afectados
a aquellos otros con una sintomatología autista ligera, desde los que además tienen una
discapacidad intelectual severa y ausencia del lenguaje a aquellos con altas capacidades

- 115 -
intelectuales y buenas capacidades comunicativas. En todos los casos, los síntomas de ansiedad
amplifican sus dificultades y provocan, en muchas ocasiones, estallidos y desbordamientos
emocionales que son confundidos con trastornos conductuales (Beneytez, 2019).

Trastorno del Espectro Autista (TEA)

El TEA es un trastorno del neurodesarrollo de origen neurobiológico e inicio en la infancia,


que afecta el desarrollo de la comunicación social, como de la conducta, con la presencia de
comportamientos e intereses repetitivos y restringidos. Presenta una evolución crónica, con
diferentes grados de afectación, adaptación funcional y funcionamiento en el área del lenguaje y
desarrollo intelectual, según el caso y momento evolutivo (Zúñiga, Balmaña & Salgado, 2017).
La evidencia científica disponible parece indicar que existen diversos factores, tanto
genéticos como ambientales, que contribuyen a la aparición de trastornos del espectro autista,
influyendo en las primeras fases de desarrollo del cerebro (OMS, 2016).
En cuanto a la incidencia en México, Fombonne, Manero, Díaz, Villalobos, Ramsay y
Nealy (2016) realizaron un estudio en León, Guanajuato y encontraron que 1 de cada 115 niños
se encuentran en CEA, traducido al 1% de toda la población de los niños mexicanos, alrededor de
400,000. Es un dato alarmante ya que también se menciona que la mayoría fueron detectados
dentro de la CEA en escuelas regulares sin que nunca hubieran sido detectados.
En la realización de estudios recientes de incidencia y prevalencia de TEA manifiestan un
aumento paulatino, posiblemente relacionado a cambios de criterios diagnósticos, de la definición
de casos, y de un incremento de reconocimiento del TEA por los profesionales.
Con la publicación del DSM5 (APA, 2014) en el 2013, la clasificación y criterios en el
campo del autismo quedaron modificados notablemente comparados con las clasificaciones
previas (DSM-IV-TR). En el DSM 5, los diferentes trastornos del espectro autista incluidos en el
DSM IV-TR (trastorno autista, síndrome de Asperger y trastorno generalizado del desarrollo no
especificado, entre otros) desaparecen para quedar todos englobados en una única nomenclatura
de trastornos del espectro del autismo (TEA). Parte del diagnóstico del DSM 5 incluye la adición
de grados de severidad (en tres grados) tanto para los síntomas de la comunicación social como de
comportamientos restringidos y repetitivos: grado 3 “necesita ayuda muy notable”; grado 2
“necesita ayuda notable”; y grado 1 “necesita ayuda” (Zúñiga, Balmaña & Salgado, 2017).
La detección precoz sigue siendo un aspecto fundamental en el abordaje del autismo, ya que
la iniciación de un tratamiento precoz está íntimamente ligada a su pronóstico.

Ansiedad

La ansiedad es la percepción del estado de activación e implica al sistema dopaminérgico.


Tiene una función activadora, es decir estimula, facilita y prepara la respuesta del individuo ante
demandas del entorno. Existen diferentes niveles o grados de ansiedad. La excesiva intensidad,
duración y frecuencia de la misma o su asociación con estímulos que no representan amenazas
reales, se consideran como patológicas (Cueva, Esteban & Marín, 2018).

- 116 -
Ansiedad y TEA

La presencia de síntomas de ansiedad en el autismo ha sido una constante desde las primeras
descripciones del trastorno. Los pioneros en el estudio del autismo resaltan el miedo y la ansiedad
entre las características observadas en sus pacientes. Leo Kanner (1943), en su artículo
“Alteraciones autistas del contacto afectivo”, señala la presencia de síntomas relacionados con la
ansiedad en ocho de los once casos estudiados: sus jóvenes pacientes manifiestan miedos, algunos
habituales, como el miedo a los médicos, al dolor, a los animales grandes, y otros menos usuales,
como el miedo a los triciclos, a las peonzas, a los toboganes, al viento, al agua corriente, a los
quemadores de gas, a que el pan experimente dolor al quemarse en el tostador, a los ruidos
mecánicos o al ladrido de los perros. Pero el miedo que más se repite es el miedo a los cambios,
lo que le lleva a señalar que “el comportamiento del niño está gobernado por un deseo obsesivo-
ansioso de mantener la igualdad” y que “el miedo a un posible cambio puede convertirse en una
fuente de ansiedad”, apuntando a que algunos rasgos característicos del autismo, como el deseo de
invarianza ambiental y la presencia de patrones de comportamiento, actividades e intereses
restringidos podrían ser consecuencia de la ansiedad que experimentan (Kanner, 1943, p. 245).
En particular, los trastornos por ansiedad son muy comunes entre las personas que
desarrollan TEA. Hasta el 84% de los niños con TEA experimentan algún grado de ansiedad
(White, Oswald, Ollendick, & Scahill, 2009). Otro estudio realizado por Liew, Thevaraja, Hong y
Magiati (2015) menciona la presencia de una fuerte relación entre los rasgos autistas y los síntomas
de ansiedad, tanto en muestras clínicas como no clínicas. Sin embargo, los estudios
epidemiológicos demuestran que, aunque frecuente, no es un síntoma universal para todas las
personas con autismo. Además, las manifestaciones de ansiedad presentes en las personas con
TEA, no se relacionan con las mismas variables psicosociales evidenciadas por las personas con
un desarrollo neurotípico (Paula, 2015; Magiati, et al., 2017).
La expresión de los síntomas de ansiedad en niños con TEA también es similar a la de la
población infantil con desarrollo normotípico: en los más pequeños, la ansiedad se manifiesta a
través de problemas de conducta, mientras que en los más mayores se manifiesta con una mayor
inhibición. Por último, los trastornos específicos de ansiedad más frecuentes en ambas poblaciones
son las fobias específicas, la ansiedad generalizada, la ansiedad social y la ansiedad de separación
(Wood & Gadow, 2010).

Terapia de Juego Centrada en el Niño (TJCN)

“La terapia de juego centrada en el niño es, por un lado, una filosofía básica de la capacidad
humana innata del niño para esforzarse por alcanzar el crecimiento y la madurez y, por otro, una
actitud de permanente fe en su capacidad de autodirigirse de manera constructiva” (Landreth,
2012, p. 60). El terapeuta busca crear un ambiente agradable, acogedor, afectuoso, cálido y de
aceptación, donde los niños puedan expresarse y recrear en su juego cualquier asunto o
preocupación de una manera terapéutica que les permita superarlos. (O’Connor, Schafer &
Braverman, 2017).
La TJCN se basa en los principios de la teoría de Rogers acerca de la terapia no directiva,
que se caracteriza por tres condiciones medulares: 1) congruencia entre el terapeuta y el cliente, 2)
una consideración incondicional positiva hacia el cliente y 3) empatía con el cliente. “El primer
elemento podría denominarse sinceridad, autenticidad o congruencia. Mientras más el terapeuta
sea él mismo, sin ocultarse detrás de una apariencia profesional o una fachada personal, mayor

- 117 -
será la probabilidad de que el cliente cambie y crezca de una manera constructiva”, “La segunda
actitud importante para crear una atmósfera propicia para el cambio es la aceptación, afecto o
aprecio”. Rogers se refería a este elemento como una consideración incondicional positiva y
pensaba que, cuando el terapeuta experimenta una actitud positiva de aceptación hacia cualquier
cosa que sea el cliente en ese momento, es más probable que ocurra el cambio o movimiento
terapéutico. “El tercer aspecto facilitador de la relación es la comprensión empática. Esto significa
que el terapeuta percibe con exactitud los sentimientos y significados personales que el cliente
experimenta, y comunica esta comprensión al cliente” (Rogers, 1980, p. 115 -116 en O’Connor,
Schafer & Braverman, 2017).
Mediante este enfoque lo niños tienen la oportunidad para expresarse con libertad, hallan
soluciones y resuelven sus dificultados emocionales por sí mismos con ayuda de las experiencias
de juego y su relación con el terapeuta.

Objetivo general

El objetivo de esta investigación es la de diseñar, implementar y evaluar un programa de manejo


de ansiedad para un niño con TEA a través de una intervención con enfoque de TJCN, con la
finalidad de disminuir la ansiedad manifestada para adquirir habilidades que lo ayuden a
desenvolverse de una manera más funcional en su entorno social.

Objetivos específicos

 Analizar las características del caso de un niño que presenta diferentes síntomas
fisiológicos, dificultades en las relaciones sociales y familiares.
 Diseñar un programa a través del enfoque de TJCN que permita alcanzar los objetivos
planteados para la intervención.
 Propiciar un ambiente confiable a través de la TJCN en donde el niño pueda expresarse y
recrear en su juego cualquier asunto o preocupación de una manera que le permita
abordarlos y superarlos.
 Evaluar a través de pruebas proyectivas, escala de personalidad y la observación clínica los
alcances de la intervención.

Método
Esta investigación se realizó bajo la metodología de estudio de caso clínico de un solo
participante. Se evaluó el caso a través de pruebas proyectivas gráficas, sesiones de TJCN y la
Escala de Ansiedad Infantil de Spence antes y después del proceso de intervención. El participante
fue un niño de 9 años quien cursa el tercer grado de primaria en una escuela pública y sus padres,
solicitantes del servicio psicológico de una institución pública en la ciudad de Mérida, Yucatán.

Participantes
Niño de 9 años, con motivos de consulta asociados con diversos síntomas de ansiedad. El
proceso se realizó en compañía de los padres y hermana.

- 118 -
Diseño
La investigación estuvo basada en un estudio de caso clínico que permite conocer a
profundidad el fenómeno objeto de estudio en su contexto más natural, utilizando múltiples fuentes
de evidencia, otra característica de este tipo de estudio es que presenta una mayor descripción y
genera un perfil más detallado de la problemática estudiada.

Instrumentos
Con base en las necesidades específicas del consultante se emplearon las siguientes
estrategias:
Entrevista clínica. Su objetivo es conocer la personalidad del sujeto (Morga, 2012). La tarea
es obtener una impresión general del problema que presenta el paciente y de lo que sucede en el
ambiente para que se mantenga el problema, explorar fortalezas y las expectativas acerca de la
terapia. (Compas & Gotlib, 2012).
Historia clínica. Es un documento que contiene información de las experiencias más
relevantes que el paciente ha tenido a lo largo de su vida. (Compas & Gotlib, 2012).
Test del Dibujo de la Figura Humana (DFH). Evalúa la personalidad y rasgos emocionales-
sociales (Sánchez & Pírela, 2012).
Test del Dibujo de la Familia de Louis Corman. Evalúa la calidad de relación entre el sujeto
y los integrantes de la familia, pudiendo evidenciar comunicación, relación, conflictos y afecto.
(Corman, 1967).
Escala de Ansiedad Infantil de Spence. Mide los trastornos de ansiedad en la niñez y en la
adolescencia (Spence, 1997 en Hernández-Guzmán, Bermúdez-Ornelas, Spence, González,
Martínez-Guerrero, Aguilar, & Gallegos, 2010).
Escala Weschler de Inteligencia para Niños- IV. Proporciona una medición confiable del
funcionamiento intelectual en niños (Weschler, 2005).
Neuropsi evaluación neuropsicológica breve en español. Evalúa de manera confiable y
válida las funciones de atención y memoria para hacer un diagnóstico temprano y/o predictivo de
alteraciones en estas funciones. (Ostrosky, Gómez, Matute, Rosselli, Ardila, & Pineda, 2014).
Filtro Mexicano para la Detección del Síndrome de Asperger. Sirve como filtro para detectar
si la persona evaluada puede ser considerada o no con el Síndrome de Asperger (Enlace Autismo
AC, 2011).
Observación clínica: Técnica usada comúnmente en la investigación y práctica clínica del
psicológico, que consiste en visualizar las respuestas libres del niño ante determinado material o
situación. La información recabada es de carácter cualitativo (Esquivel, Heredia & Lucio 2007).

Procedimiento
El proceso psicoterapéutico tuvo una duración total de 24 sesiones organizadas en tres fases
diagnóstico, intervención y cierre.
El diagnóstico tuvo una duración de 10 sesiones en las cuales al inicio se realizó la entrevista
con la madre, posteriormente se acordó y firmó el consentimiento informado para la investigación,

- 119 -
los acuerdos de confidencialidad y los derechos del paciente. Las siguientes sesiones se llevaron a
cabo de manera individual con el paciente en las cuales se aplicaron pruebas proyectivas como el
Test del Dibujo de la Figura Humana y el Test del Dibujo de la Familia de Louis Corman, Escala
Weschler de Inteligencia para Niños- IV, Neuropsi evaluación neuropsicológica breve en español,
Escala de Ansiedad Infantil de Spence, Filtro Mexicano para la Detección del Síndrome de
Asperger y la observación clínica.
La intervención tuvo una duración de 12 sesiones que tuvo como objetivo implementar una
intervención psicoterapéutica con enfoque TJCN para disminuir la ansiedad manifestada de modo
que se propicie una mejor relación socio-emocional con su madre y hermana fomentando un
desarrollo saludable y que este tenga un impacto positivo en su calidad de vida.

Objetivos específicos

a) Propiciar un ambiente confiable para una mayor expresividad.


b) Asumir una mayor responsabilidad consigo mismo.
c) Mayor independencia.
d) Experimentar un sentimiento de control.
e) Fomentar una mejor comprensión por parte de la madre hacia su hijo.
f) Promover una adecuada relación con la hermana.
g) Concientizar al padre sobre las responsabilidades emocionales para con su hijo.

El cierre se llevó a cabo en dos sesiones, en una se realizó la aplicación de las siguientes
pruebas: Test del Dibujo de la Figura Humana, el Test del Dibujo de la Familia de Louis Corman
y la Escala de Ansiedad Infantil de Spence para evaluar los resultados de la intervención y en la
última sesión se realizó en conjunto con la hermana, madre y padre en donde se brindaron los
resultados de la intervención, se dieron sugerencias para el manejo posterior y conscientizar a los
padres sobre las responsabilidades socio-afectivas con su hijo.

Resultados
A continuación, se presentan los resultados obtenidos a través de las fases del proceso
psicoterapéutico. En la fase de diagnóstico la madre refiere que el niño presenta diversas
alteraciones fisiológicas tales como dolores de estómago, náuseas, vómitos, dificultades para
conciliar el sueño, tic’s. Dificultades socio-emocionales como que tiene poca interacción con sus
compañeros de salón, una relación conflictiva con la hermana, desafío hacia la autoridad en casa,
y en la interacción madre-hijo manifiesta que ella ha sido controladora, sobreprotectora y
sobreexigente con él.
Asimismo, dentro de las sesiones de diagnóstico se observó que el paciente presentaba
aleteos, un tono pedante y monótono, utilizaba palabras sofisticadas, tenía un tic en el ojo, pobre
contacto visual y balanceos de un pie al otro. Se observó durante las sesiones de juego, que este se
presentaba de una manera apresurada, era un juego simbólico, repetitivo, lo llevaba a cabo de
manera solitaria y tenía preocupación por el tiempo de duración de la sesión. En seguida, se
presenta la Tabla 1 con los resultados obtenidos del diagnóstico.
Tabla 1. Resultados del diagnóstico.

- 120 -
Técnica e instrumentos Resultados del diagnóstico

Test del Dibujo de la Figura Presenta indicadores de ansiedad e inseguridad, así como de
Humana (DFH). evasión y falta de confianza para establecer relaciones
sociales.

Test del Dibujo de la Familia de Se presentan dificultades en el contacto familiar.


Louis Corman

Escala de Ansiedad Infantil de Se presentaron con mayor puntuación las áreas que miden
Spence. ansiedad generalizada (11 pts), ansiedad por separación (10
pts) y Trastorno Obsesivo-Compulsivo (10 pts).

Escala Weschler de Inteligencia Su Capacidad Intelectual global fue de 109 perteneciendo al


para Niños- IV. promedio. CV de 120 (promedio alto), RP de 91 (promedio),
MT de 96 (promedio) y VP de 97 (promedio bajo).

Neuropsi evaluación No tuvo problemas para mostrar una orientación adecuada, en


neuropsicológica breve en cuanto a la atención las puntuaciones alcanzadas por el
español. paciente se encuentran dentro del rango normal y normal alto,
en el área de memoria obtuvo un rango normal alto en
memoria de trabajo, leve a moderado y severo en codificación
y normal y leve a moderado en evocación y en cuanto a las
funciones ejecutivas se encuentra en un rango normal.

Filtro Mexicano para la Detección De un total de 42 frases que describen las conductas más
del Síndrome de Asperger. características del SA, 37 fueron registradas.

Observación clínica psicológica. Juego simbólico y en solitario, limitada socialización, pobre


contacto visual, juego repetitivo y a gran velocidad, pendiente
del tiempo, tic’s en un ojo, balanceos y en menor grado aleteos,
tono pedante, utilización de palabras sofisticadas.

A través de la fase de intervención los cambios observables fueron la disminución de la


mayoría de los síntomas fisiológicos y comportamentales que presentaba. La madre expresó que
el niño ya no tenía problemas estomacales, conciliaba el sueño de forma normal, se extinguieron
los balanceos y el tic en el ojo, así como que mejoró la relación madre-hijo debido a la comprensión
del diagnóstico y a la implementación de las sugerencias para el hogar. Sin embargo, los aleteos,
el pobre contacto visual, el tono peculiar y el uso de palabras sofisticadas permanecieron debido a
la naturaleza de los síntomas del TEA.
Con respecto al juego se pudo observar que el niño sugería nuevos juegos los cuales ya no
eran a prisa, dejó de importarle la duración del tiempo y permitía la incorporación e interacción
con otra persona a su juego.

- 121 -
Discusión
La Terapia de Juego Centra en el Niño se centra en la vida del individuo a través de la
relación entre cliente y terapeuta. La TJCN no utiliza técnicas en el proceso terapéutico; en su
lugar, se apoya en la relación entre el terapeuta y el niño, la cual facilita el desarrollo de las
actitudes y conductas constructivas de este último.
Asimismo, busca mejorar la autoestima y los sentimientos que subyacen en conductas
inadecuadas, como frustración, enojo, ansiedad frente a las actividades escolares, ansiedad de
separación, miedo al abandono o preocupación por la seguridad personal que se manifiestan en
conductas inadecuadas o desadaptadas. Estos sentimientos se pueden abordar permitiendo que el
niño los represente en su juego en la atmósfera interpersonal y segura de la terapia de juego con la
presencia de un adulto cálido y afectuoso (Guerney, 1983)
A través de la experiencia en terapia de juego, se establece una relación que hace posible
que los niños compartan su verdadero sí-mismo con el terapeuta. Los resultados de la intervención
psicoterapéutica reflejan los beneficios de la TJCN mismos que se le atribuyen a la formación de
la buena relación terapeuta-paciente y al trabajo de manera conjunta con los padres. Asimismo,
se aumentó la expresión de sus sentimientos y necesidades, la autodirección, la independencia,
colaboración de tareas del hogar y la conscientización de los padres respecto a los resultados del
proceso terapéutico, mismas que propiciaron avances significativos que promovieron a la
disminución de los síntomas de ansiedad y adquisición habilidades para desenvolverse de una
manera más funcional en su entorno social.
Partir de un diagnóstico adecuado es fundamental para sustentar el tratamiento a seguir y
obtener resultados favorables. En este caso ayudó a que ya no se le sobreexigiera y sobreprotegiera
por lo consiguiente mejoró la relación madre-hijo.

Limitaciones

No obstante, los avances obtenidos ante la decisión de los padres de interrumpir el proceso
terapéutico, no se pudo constatar el mantenimiento de la conducta, así como cuál fue impacto en
las relaciones sociales con sus compañeros de escuela y sí se presentó mejora en la relación con
su hermana.

Referencias
American Psychiatric Association. (2014). Diagnostic and statistical manual of mental disorders:
DSM-5. Arlington: American Psychiatric Publishing.
Beneytez, C. (2019). Síntomas de ansiedad en los trastornos del espectro del autismo desde un
enfoque transdiagnóstico. Tesis doctoral, Universidad Complutense de Madrid, España
Compas, B.E., & Gotlib, I.H. (2012), Introducción a la psicología clínica. España: Mc Grawl Hill.
Corman, L. (1967). El test del dibujo de la familia en la práctica médico-pedagógica. Buenos Aires:
Kapelusz.
Cueva, M. S. S., Esteban, Y. A., & Marín, F. A. (2018). Análisis de las estrategias de evaluación
de la ansiedad en niños/as con Trastorno del Espectro del Autismo (TEA). Intervención en
contextos clínicos y de la salud, 2, 89-96

- 122 -
Enlace autismo A.C. 2011. Filtro Mexicano para la Detección del Síndrome de Asperger.
Esquivel, F., Heredia, C., & Lucio, E. (2007). Psicodiagnóstico clínico del niño. México: Manual
Moderno.
Fombonne, E., Marcin, C., Manero, A.C, Díaz, R., Villalobos, MRamsay, K. & Nealy, B. (2016).
Prevalence of Autism Spectrum Disorders in Guanajuato, Mexico: The Leon survey. Journal
of Autism and Developmental Disorders. 46, 1669–1685. https://doi.org/10.1007/s10803-
016-2696-6.
Guerney, L. F. (1983). Play therapy with learning disabled children. En C. E. Schaefer & K.
O’Connor (Eds.). Handbook of play therapy (pp. 419–435). New York, NY: Wiley.
Hernández-Guzmán, L., & Bermúdez-Ornelas, G., & Spence, S., González Montesinos, M.,
Martínez-Guerrero, J., Aguilar Villalobos, J., & Gallegos Guajardo, J. (2010). Versión en
español de la Escala de Ansiedad para Niños de Spence (SCAS). Revista Latinoamericana
de Psicología, 42(1),13-24. ISSN: 0120-0534. Disponible
en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=805/80515880002.
Kanner, L. (1943). Autistic disturbances of affective contact. Nervous child, 2(3), 217-250.
Kerns, C. M. & Kendall, P. C. (2014). Autism and Anxiety: Overlap, Similarities, and Differences.
En T. E. Davis III, S. W. White & T. H. Ollendick (Eds.), Handbook of autism and anxiety
(pp. 75-89). New York: Springer.
Landreth, G. L. (2012). Play therapy: The art of the relationship. 3rd ed. New York, NY: Taylor
& Francis.
Liew, S. M., Thevaraja, N., Hong, R. Y. & Magiati, I. (2015). The Relationship Between Autistic
Traits and Social Anxiety, Worry, Obsessive–Compulsive, and Depressive Symptoms:
Specific and Non-specific Mediators in a Student Sample. Journal of Autism and
Developmental Disorders, 45(3), 858-872.
Magiati, I., Lerh, J. W., Hollocks, M. J., Uljarevic, M., Rodgers, J., McConachie, H., ... & Libove,
R. (2017). The measurement properties of the spence children's anxiety scale‐parent version
in a large international pooled sample of young people with autism spectrum
disorder. Autism Research, 10(10), 1629-1652.
Morga, L.E. (2012). Teoría y técnica de la entrevista. México, México: Red Tercer Milenio.
O’Connor k., Schafer E., & Braverman L. (2017). Manual de terapia de juego. Ciudad de México:
El manual Moderno.
Organización Mundial de la Salud (2016). Preguntas y respuestas sobre los Trastornos del Espectro
Autista (TEA).
Ostrosky, F., Gómez, M. E., Matute, E., Rosselli, M., Ardila, A., & Pineda, D. (2014).
Neuropsicología Atención y Memoria. México: Manual Moderno.
Paula, I. (2015). La Ansiedad en el Autismo. Madrid: Alianza Editorial.
Sánchez, M., & Pírela, L. (2012). Estudio psicométrico de la prueba figura humana. TELOS,
Revista de los Estudios Interdisciplinarios en Ciencias Sociales, 14(2), 210-22.
Wechsler, D. (2005). Escala Wechsler de inteligencia para niños-IV. México: Manual moderno.

- 123 -
White, S. W., Oswald, D., Ollendick, T. & Scahill, L. (2009). Anxiety in children and adolescents
with autism spectrum disorders. Clinical psychology review, 29(3), 216-29.
Wood, J. J. & Gadow, K. D. (2010). Exploring the Nature and Function of Anxiety in Youth with
Autism Spectrum Disorders. Clinical Psychology: Science and Practice, 17(4), 281-292.
Zúñiga, A. H., Balmaña, N., & Salgado, M. (2017). Los trastornos del espectro autista
(TEA). Pediatría Integral, 92-108.

- 124 -
Capítulo 12. Intervención cognitiva-conductual en adolescentes con
ansiedad
Lic. Mariela Rodríguez Gamboa, Dra. Sally Vanega Romero, Mtro. Ricardo Alonso
García Fuentes y Dr. Manuel Sosa Correa

Universidad Autónoma de Yucatán

Resumen
En México, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud Mental un 18% de la población urbana
en edad productiva (15- 64 años de edad) sufre algún tipo de trastorno del estado de ánimo como
ansiedad, depresión o fobia. Situándose entre los trastornos más comunes en el país se encuentra
el Trastorno de ansiedad generalizada con una prevalencia del 0.4%. Cabe señalar que en el caso
de los niños y adolescentes solamente se requiere que esté presente uno de los siguientes aspectos
para considerarse ansiedad: inquietud o sensación de estar atrapado, facilidad para fatigarse,
dificultad para concentrarse, irritabilidad, tensión muscular o problemas de sueño. Es importante
que los trastornos que se presenten en la adolescencia sean atendidos de manera oportuna, ya que
afectan el desarrollo de las diferentes áreas de funcionamiento y, en muchos de los casos continúan
hasta la vida adulta y en la mayoría de las ocasiones, cuando un adolescente tiene ansiedad, no
logra un desarrollo académico y profesional óptimo debido a que continuamente evitará
situaciones que le generen angustia. Por tal motivo, este trabajo busca implementar y aplicar un
programa de intervención psicoterapéutica desde el enfoque cognitivo-conductual con el objetivo
de lograr una disminución de los niveles de ansiedad presentes en adolescentes con la finalidad de
brindarles herramientas adecuadas para el afrontamiento de la misma, así como acompañar y
prevenir repercusiones futuras en el bienestar integral de dichos adolescentes.

Palabras clave: ansiedad, adolescencia, terapia cognitivo-conductual.

Introducción
Una adecuada salud mental permite a las personas reconocer sus habilidades, superar el estrés
cotidiano de la vida, trabajar de forma productiva y hacer aportaciones a su comunidad. La salud
mental no solo mejora la actitud de individuos y comunidades y les permite alcanzar sus propios
objetivos, sino que también genera independencia, competencia y realización a nivel emocional e
intelectual. Es así como, la salud mental es un fenómeno complejo determinado por múltiples
factores sociales, ambientales, biológicos y psicológicos, e incluye padecimientos como la
depresión, la ansiedad, la epilepsia, las demencias, la esquizofrenia, y los trastornos del desarrollo
en la infancia, algunos de los cuales se han agravado en los últimos tiempos.
La ansiedad es una respuesta del cuerpo ante una situación que se percibe como alarmante o
amenazante y que prepara al individuo para tener un adecuado rendimiento frente a la misma, sin
embargo, cuando esta respuesta es desmedida puede llegar a interferir en el desempeño de la
persona y causar problemas adicionales. Siendo los trastornos de ansiedad en la infancia uno de
los padecimientos con mayor incidencia y afectando el entorno del niño que los padece.
(Echeburúa & Corral, 2009).

- 125 -
Según la Organización Mundial de la Salud (2015), la ansiedad es el trastorno psiquiátrico
más importante en el mundo, con el que viven más de 264 millones de personas. Es una
enfermedad no mortal, pero con sensación de muerte, de ahí la diversidad en su abordaje e
interpretaciones, es útil en tanto que es una respuesta adaptativa que prepara a un individuo a
predecir y contender de un peligro potencial; no obstante, aún se desconoce con precisión por qué
sobrepasa la intensidad del estímulo y se vuelve patológica (Pérez de la Mora, 2019).
Con base en estudios realizados por la Secretaría de Salud y Salud Mental a nivel nacional
en 2015, el incremento de los casos de ansiedad fue de 75 por ciento en los últimos cinco años,
esto debido a factores externos que no solo tiene que ver con el incremento de los índices de
delincuencia, sino con la contaminación, la economía y el entorno social, así como laboral,
aseguraron especialistas. Según datos de la última Encuesta Nacional de Epidemiología Psiquiatría
en nuestro país, 28.6 por ciento de la población adulta padecerá algún trastorno mental en su vida,
estando entre los más relevantes los de ansiedad (14.3 por ciento).
Aproximadamente, 117 millones de niños y adolescentes en todo el mundo han sufrido un
trastorno de ansiedad en algún momento de su vida. Es por esto que la pronta detección y
tratamiento de los problemas de ansiedad se ha convertido en una necesidad social, con la finalidad
de evitar la afectación de los diferentes aspectos de la vida de los adolescentes que la padecen,
particularmente su funcionamiento social y educativo. (Child Mind Institute, 2018).
(Departamento de Psiquiatría y Salud Mental [DPSM] de la Facultad de Medicina de la
UNAM, 2018), declara que la mayoría de los trastornos mentales inician alrededor de los 14 años,
por lo que es necesario enfocarse en los adolescentes, atender y detectar para evitar el deterioro
que pudiera producirse a lo largo de la vida.

Marco teórico
Ansiedad

Diversos autores han postulado que la ansiedad es un estado psicológico normal que
funciona como una señal de alarma ante peligros internos o externos. La respuesta ansiosa no es
proporcional, es irracional y persiste, se encuentre o no presente el estímulo. Sin embargo, la
experiencia clínica nos dice que, en muchas ocasiones, la ansiedad puede alcanzar proporciones
anormales que llegan a interferir con el funcionamiento normal del individuo, causando un estado
emocional displacentero con diferentes manifestaciones. (Solloa, 2014).
Entre estas manifestaciones se encuentran las físicas, como pueden ser opresión en el pecho,
sudoración, taquicardia, piloerección, hiperventilación e hipertensión. De tipo cognitivo, tales
como fantasías, ideas irracionales y aprensiones y, finalmente, las conductuales como inquietud,
distractibilidad, inhibición, evitación y aislamiento; cuando estas manifestaciones físicas se
mantienen por largo tiempo, el individuo puede presentar ciertas expresiones somáticas como
dolor de cabeza y trastornos estomacales.
La ansiedad patológica consiste en la aparición de una sensación de intenso malestar, sin
causa objetiva que lo justifique. La persona que tiene ansiedad puede temer volverse loca, morirse
o realizar un acto incontrolable. Los efectos a largo plazo de los síntomas de ansiedad persistente
pueden ser variados y de consecuencias significativas, pues pueden derivar en daños en el

- 126 -
desarrollo del concepto de sí mismo, en la autoestima, en el funcionamiento interpersonal y en la
adaptación social.

Ansiedad y adolescencia

El estudio de la ansiedad infanto-juvenil ha preocupado a los investigadores desde hace


mucho tiempo. Así, la prevalencia del trastorno de ansiedad en adolescentes en la población
general es de entre el 9 y el 21% (Mardomingo, 2005).
Las evoluciones más frecuentes de los trastornos de ansiedad en la adolescencia tienen que
ver con la repercusión a nivel académico o laboral, relacional social y emocional al llegar a la vida
adulta. En este sentido, se ha detectado un porcentaje muy importante de adultos portadores de
depresión mayor, que previamente tenían trastorno de ansiedad que no había sido tratado en la
niñez o adolescencia. La comorbilidad depresión/ansiedad es muy frecuente y en la amplia
mayoría de los casos aparece primero el trastorno de ansiedad. De igual manera, hay estudios que
señalan una correlación significativa entre el alcoholismo y los trastornos de ansiedad (Gold,
2006).
Los síntomas característicos de esta alteración emocional son muy comunes, de forma que
pueden interferir negativamente con la vida social, el bienestar general, el desarrollo de las
habilidades sociales e incluso con el rendimiento académico. Existe evidencia para pensar que
unos niveles de ansiedad elevados dificultarían el rendimiento de cualquier tarea ya que la
atención, concentración y el esfuerzo sostenido no estarían en pleno funcionamiento (Rains, 2004).
Los adolescentes y adultos que padecen de ansiedad tienden a tener un tipo de pensamiento
particular que se caracteriza por ser exagerado, irracional, negativo y difícil de controlar. Dicha
manera de pensar podrá dar lugar a cierto tipo de sentimientos básicos, a saber: excesivo miedo,
excesiva vergüenza, excesiva preocupación (Gold, 2006).

Terapia cognitivo conductual

El nombre de Terapia cognitivo-conductual [TCC] se utiliza para describir las intervenciones


que tienen por objeto reducir el malestar psicológico y las conductas desadaptativas mediante la
modificación de los procesos cognitivos (Kaplan et al., 1995 citado en Stallard, 2010). La TCC se
basa en el supuesto subyacente de que las emociones y las conductas forman en su mayoría un
producto de las cogniciones y de que, por consiguiente, las intervenciones cognitivo-conductuales
pueden generar cambios en la forma de pensar, sentir y actuar (Kendall, 1991).
El término TCC se utiliza para describir toda una amplia variedad de intervenciones
diferentes que comparten una serie de características esenciales (Fennel, 1989 citado en Stallard,
2010). La TCC se basa en un modelo de colaboración activa, es objetiva y estructurada, se centra
en las problemáticas actuales, fomenta el autodescubrimiento y la experimentación y aboga por un
modelo de aprendizaje sobre la base de la adquisición de las nuevas habilidades.

Terapia Cognitivo-conductual con ansiedad en adolescentes

La TCC ha demostrado ser de los tratamientos más efectivos para el manejo de la ansiedad
infanto-juvenil, debido a que permite aprender nuevas habilidades ante situaciones angustiantes.
(Cárdenas, Feria, Palacios & De la Peña, 2010). En los trastornos de ansiedad, la eficacia de la
TCC se basa en ayudar adolescente a identificar los pensamientos catastróficos y darles estrategias

- 127 -
para modificarlos. Se utilizan diferentes técnicas, dependiendo de la edad y posibilidades
intelectuales del mismo.
Además de ser un abordaje que abarca cuatro aspectos importantes para el tratamiento de la
problemática detectada en la población adolescente: Trabaja con respuestas físicas, emocionales,
cognitivas y conductuales desadaptadas, de carácter aprendido. El individuo tiene responsabilidad
en los procesos que le afectan y puede ejercer control sobre ellos. Es una terapia de corta duración,
en comparación con otras psicoterapias a largo plazo y es una terapia de naturaleza educativa y
posee un carácter auto-evaluador a lo largo de todo el proceso.

Objetivo general

Diseñar, implementar y evaluar un programa con enfoque cognitivo-conductual para el tratamiento


de adolescentes con ansiedad, con la finalidad de lograr la disminución de la misma.

Objetivos específicos

19. Diseñar una propuesta de intervención cognitiva-conductual aplicable y generalizable


a un pequeño grupo de adolescentes con ansiedad.
20. Evaluar la eficacia de la intervención para en tratamiento de los adolescentes con
ansiedad.

Método

Escenario y participantes
La presente intervención está siendo realizada en la ciudad de Mérida, Yucatán, en los consultorios
del Servicio de Atención Psicológica de una Escuela Preparatoria Pública.
Participantes Sexo Edad Grado Motivo de consulta
Caso 1 Mujer 15 años 1° Prepa “Me preocupo por todo y me pongo
muy nerviosa”
Caso 2 Mujer 16 años 2° Prepa “Quisiera saber el por qué me
preocupo por todo desde que salgo de
mi casa y poder calmar esas
preocupaciones”
Caso 3 Mujer 17 años 3° Prepa “Todo me preocupa, soy muy
insegura, mi autoestima es muy baja y
no me gusta que las otras personas me
vean débil”

Diseño
La presente investigación se aborda desde una metodología mixta, trabajando la
problemática desde la perspectiva cuantitativa y cualitativa complementariamente con la finalidad

- 128 -
de obtener mayor información, amplitud, y entendimiento sobre la ansiedad en los adolescentes y
así poder dar una mejor respuesta a dicha problemática.
El programa de intervención fue elaborado bajo el enfoque cognitivo-conductual, debido a
que este requiere ciertas habilidades y capacidades, como la de identificar, reflexionar, cuestionar
y originar formas alternativas de pensar, mismas que están presentes en los adolescentes. Lo
anterior hace de la población juvenil un grupo idóneo para este tipo de intervención, cuyo proceso
implica cierto grado de madurez y flexibilidad cognitiva.

Materiales e Instrumentos
Observación clínica: Técnica usada comúnmente en la investigación y práctica clínica del
psicológico, que consiste en visualizar las respuestas libres del niño ante determinado material o
situación. La información recabada es de carácter cualitativo (Esquivel, Heredia, & Lucio 2007).
Historia Clínica psicológica: Es un formato de entrevista aplicado a los padres del niño con
la finalidad de comprender la situación que aqueja a la familia. Contiene preguntas acerca del
crecimiento y desarrollo del menor desde la concepción hasta la fecha actual, de igual forma abarca
el área escolar, social, la salud y socialización (Esquivel, Heredia & Lucio 2007).
Dibujo de la Figura Humana: Prueba proyectiva que se aplica con el objetivo de analizar
las necesidades inconscientes, conflictos y rasgos de la personalidad, también muestra las actitudes
de la persona hacia las tensiones, las exigencias del medio y su percepción de sí mismo (Koppits,
2006).
Inventario de Ansiedad: Rasgo-Estado [IDARE]: La Escala A-Rasgo de la ansiedad consiste
en 20 afirmaciones en las que se pide al sujeto describir como se sienten generalmente. La Escala
A-Estado también consiste en 20 afirmaciones, pero las instrucciones requieren que los sujetos
indiquen cómo se siente en un momento dado (Spielberger & Díaz-Guerrero, 1975).

Procedimiento
Este programa se divide en tres fases, la primera de diagnóstico, seguida por la fase de
intervención y finalmente la de evaluación.
Fase 1: diagnóstico; esta fase tuvo una duración de cuatro sesiones en las cuales se recopiló
información importante sobre las participantes, se elaboró la historia clínica de cada una de ellas,
se aplicó el test del dibujo de la figura humana, y el Inventario de Ansiedad Rasgo-Estado. Todo
esto fue complementado con observaciones clínicas y la entrevista semi estructurada.
Fase 2: Intervención; actualmente el programa se ubica en esta fase, la cual tendrá una
duración de nueve sesiones. Después de la implementación de las técnicas diagnósticas se procedió
a la aplicación del programa de intervención, cuyas intervenciones se planearon tomando en cuenta
el motivo de consulta y las metas terapéuticas. Entre las técnicas de la TCC que se están utilizando
se encuentran técnicas de respiración, autoinstrucciones, relajación progresiva, entrenamiento
autógeno, imaginería, exposición y discusión cognitiva.
Fase 3: Evaluación: El proceso se irá evaluando a lo largo de las intervenciones de forma
consecutiva mediante los cambios observados en el comportamiento de las adolescentes, sus
verbalizaciones en cuanto a la evolución del proceso y finalmente se pretende aplicar nuevamente
el Inventario de Ansiedad: Rasgo-Estado [IDARE] con la finalidad de comparar y evaluar si hubo

- 129 -
una disminución en las puntuaciones de ansiedad como estado/rasgo que las participantes
presentaron antes de la intervención.

Resultados y conclusiones
Resultados de la fase diagnóstica
Participantes Puntuaciones Pensamientos Emociones Conductas más
IDARE irracionales más frecuentes
ansiedad detectados frecuentes
como rasgo
Caso 1 Puntuación 54 “Las cosas siempre Miedo Aislamiento
Ansiedad me salen mal” Inquietud
como rasgo “No puedo ver lo
Alta positivo en nada”

Caso 2 Puntuación 54 “No soy capaz” Miedo Evitación


Ansiedad “Los demás son Vergüenza Inquietud
como rasgo mejores que yo”
Alta

Caso 3 Puntuación 42 “No soy capaz de Miedo Evitación


Ansiedad tomar decisiones” Inquietud
como rasgo “No soy suficiente”
Media

Se espera que, al terminar la intervención, las participantes logren disminuir sus niveles de
ansiedad y que adquieran herramientas para saber manejar los síntomas que se presentan junto con
la ansiedad.
De igual forma, se pretende que los resultados obtenidos en la evaluación del programa de
intervención aporten información pertinente y relevante acerca de la ansiedad infanto-juvenil, así
como lograr que el programa de intervención sea aplicable y generalizable a otros adolescentes
con la misma problemática.

Referencias
Asociación Americana de Psiquiatría. (2014). Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos
Mentales (DSM-5) (5ta. Ed). España: Editorial Médica Panamericana.
Child Mind Organization (2018). 2018 Children’s Mental Health Report. USA: Mc Graw Hill.

- 130 -
Clark, D. y Beck, A. (2010). Cognitive therapy of anxiety disorders: science and practice. New
York: Guilford.
Echeburúa, E. & Corral, P. (2009). Trastornos de ansiedad en la infancia y adolescencia. Madrid:
Pirámide.
Ferro, R., Vives, C., y Ascanio, L. (2009). Novedades en el Tratamiento Conductual de Niños y
Adolescentes. Clínica y Salud, 20(2), 119-130. Recuperado de:
http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1130-
52742009000200002&lng=es&tlng=pt.
Friedberg, R. y McClure, J. (2005). Práctica clínica de terapia cognitiva con niños y adolescentes.
Barcelona: Paidós.
O’Connor, K., Schaeder, C. y Braverman, L. (2017). Manual de terapia de juego. México: Manual
Moderno.
Organización Mundial de la Salud. (2013). Plan de Acción sobre Salud Mental. 2013-2020
Organización Mundial de la Salud. (2015). Informe sobre sistema de salud mental en México.
Pérez de la Mora, M. (2019). Trastornos de ansiedad. En: Boletín UNAM-DGCS-167 Universidad
Nacional Autónoma de México.
Rodríguez, R. (2011). Manual de Terapia Cognitiva-conductual de los Trastornos de Ansiedad (1ª.
Ed.). Buenos Aires: Polemos.
Ruiz Sancho AM, Lago Pita, B. Trastornos de ansiedad en la infancia y en la adolescencia. En:
AEPap ed. Curso de Actualización Pediatría 2005. Madrid: Exlibris Ediciones; 2005. P. 265-
280.
Solloa, L. (2014). Los trastornos psicológicos en el niño: etiología, características, diagnóstico y
tratamiento. 2da. Ed. México: Trillas.
Stallard, P. (2010). Pensar bien, sentirse bien: manual práctico de terapia cognitivo-conductual
para niños y adolescentes. España: Desclée de Brouwer.

- 131 -
Capítulo 13. Contacto, proceso y relación en un caso de ansiedad
infantil desde la psicoterapia gestáltica
Mario Alberto Cruz Alcocer
Jesús Esteban Sosa Chan

Universidad Autónoma de Yucatán

Resumen
Los trastornos de ansiedad son uno de los motivos más frecuentes de consulta psicoterapéutica en
niños. Es importante su atención oportuna, ya que de no ser tratados estos pueden influir
significativamente en el desempeño escolar, en las relaciones sociales y en otros ámbitos que
comprometen la calidad de vida. Aquellos trastornos que no son atendidos durante la niñez pueden
volverse crónicos y persistir en la adultez. Es necesario contar con métodos de intervención
acordes a la edad del desarrollo del niño y que estos sean vigentes. Por ello, esta investigación
presenta el estudio de caso de un niño de 6 años con ansiedad y su intervención a partir del enfoque
de psicoterapia gestáltica con el fin de discutir los hallazgos del trabajo y la pertinencia de esta
modalidad terapéutica en la actualidad. Los resultados de la intervención indican una mejoría
significativa en el desarrollo integral del niño, que se traduce en una disminución de la presencia
del síntoma, así como el desarrollo de nuevas maneras para relacionarse en su medio. Se concluye
que la psicoterapia gestáltica es una alternativa viable para el tratamiento de la ansiedad infantil
ya que a través de la relación terapéutica se apoya la relación del niño con su medio y el desarrollo
de nuevas formas de interacción con éste.

Palabras clave: Psicoterapia Gestalt, ansiedad, estudio de caso, terapia con niños

Introducción
La ansiedad es uno de los mecanismos básicos para la supervivencia del ser humano, la cual
consiste en una respuesta que incita a la persona a actuar, enfrentar o escapar de una situación que
representa cierto grado de amenaza significativo. Es por ello por lo que la ansiedad se encuentra
orientada a adaptar y preservar al organismo ante la novedad que se presenta en el medio
(Cárdenas, Feria, Palacios, & De la Peña, 2010).
Al igual que el resto de las funciones de los organismos vivientes, estas pueden verse
alteradas, ocasionando respuestas desadaptativas en el entorno, y manifestando disfuncionalidad
en las distintas esferas de la vida diaria, lo cual suele ser denominado trastorno de ansiedad.
Los trastornos de ansiedad constituyen uno de los problemas más frecuentes de consulta con
relación a la salud mental. Estos se caracterizan por un malestar significativo que produce
sensaciones desagradables a nivel físico, cognitivo y emocional. El grado de desajuste que puede
llegar a causar en las personas es alarmante, ya que cuando este no es tratado, la persona puede
verse severamente afectada en su calidad de vida.
Estudios han mostrado evidencia que sostiene la relación entre la presencia de trastornos de
ansiedad en la niñez y problemas posteriores en la edad adulta (Copeland, Angold, Shanahan, &
Costello, 2014). Sin embargo, si estos son detectados y atendidos tempranamente es posible

- 132 -
disminuir los efectos negativos más adelante (Orgilés, Méndez, Espada, Carballo, & Piqueras,
2012).

Planteamiento del problema

Estadísticas de la Organización Mundial de la Salud apuntan que, a nivel internacional, más


de 260 millones de personas viven con algún tipo de trastorno de ansiedad (Organización Mundial
de la Salud [OMS], 2019).
En cuanto a niños y adolescentes, se estima que aproximadamente del 10 al 20% de la
población mundial presenta algún trastorno mental, esto tiene como consecuencia una mayor
vulnerabilidad a sufrir de aislamiento o algún tipo de discriminación, así como la falta de acceso a
los servicios básicos de salud y educación (OMS, 2019).
La infancia es una etapa del ciclo vital en la que también pueden desarrollarse trastornos de
ansiedad. Estudios internacionales sobre la prevalencia de ansiedad en la población infanto-juvenil
la ubican entre los motivos de consulta más frecuentes en los servicios de salud (Demir, Karacetin,
Demir, & Uysal, 2013; Ghandou et al., 2019; Zarafshan, Mohammadi, & Salmanian, 2015).
En México, investigaciones realizadas con estudiantes de nivel primaria indican la
prevalencia de altos niveles de ansiedad en la infancia (Gaeta-González & Martínez-Otero Pérez,
2014; Sánchez-Aguilar, Andrade-Palos, & Gómez-Maqueo, 2019).
Cuando los trastornos de ansiedad no son tratados oportunamente, estos pueden llegar a
comprometer el bienestar de los niños en todas las áreas del desarrollo. Los trastornos de ansiedad
producen dificultades en la vida cotidiana de niños y jóvenes, viéndose afectados en el desempeño
académico, en las relaciones sociales, su vida familiar, durante las actividades de ocio y en su ciclo
del sueño.
En el entorno escolar puede notarse cuando las calificaciones tienden disminuir,
acompañadas por conductas que pueden llegar a ser desadaptativas en el medio en el que se
encuentra el infante. Las dificultades en la interacción social también son frecuentes en los
trastornos de ansiedad, tendiendo a aislarse del resto de las personas.
La ansiedad disfuncional no tratada es más propensa de volverse crónica y mantenerse
incluso en la adultez (Hill, Waite, & Creswell, 2016). El desarrollo emocional de la persona
también se ve afectado, ya que la incapacidad que generan dichos sentimientos puede influir
negativamente en la concepción que tiene el niño de sí mismo.
De no recibir tratamiento oportuno, los niños y adolescentes que presentan trastornos de
ansiedad pueden recurrir al abuso de drogas, presentar intentos de suicidio y ser hospitalizados,
poniendo en riesgo su vida y reduciéndose la calidad de la misma (Kendall et al., 2010).
De igual manera, la falta de acceso a los servicios de salud mental puede ser un factor de
riesgo para el desarrollo de otros trastornos mentales. Existe evidencia que señala una correlación
significativa entre los trastornos de ansiedad no tratados en la niñez y síntomas depresivos
ulteriores en la adultez (Silk, Davis, McMakin, Dahl, & Forbes, 2012).
Como ha sido mencionado previamente, los niños con ansiedad suelen evitar las situaciones
que van acorde a su etapa de desarrollo y las interacciones sociales necesarias para su crecimiento
adecuado. Cuando esta condición no es tratada, los síntomas tienden a empeorar a través del tiempo
y se asocian con secuelas negativas como abuso de sustancias, ideación e intentos de suicidio. Es

- 133 -
por ello por lo que el diagnóstico temprano y el tratamiento de la ansiedad en niños y adolescentes
es importante para preservar el funcionamiento adecuado y fomentar factores de protección de la
salud mental a largo plazo (Mychailyszyn et al., 2011).
Es necesario contribuir al desarrollo de modelos actuales de atención psicoterapéutica que
consideren las etapas del ciclo vital de los niños y adolescentes, y no solo concebirlos como adultos
pequeños. Por ello, el tratamiento de la ansiedad también debe ser abordado desde esta perspectiva
(Bui, Charney, & Baker, 2020).
Partiendo de la necesidad de aplicar una intervención adecuada a esta población, el juego
psicoterapéutico es una alternativa viable. Los beneficios del juego han sido estudiados y
reportados cuidadosamente en la literatura. Se ha encontrado que el juego facilita la comunicación,
fomenta el bienestar emocional, mejora las relaciones sociales y aumenta las fortalezas personales
(O'Connor, Schaefer, & Braverman, 2017).
El uso de recursos lúdicos en la clínica permite comprender mejor el funcionamiento del
niño, su forma de expresarse y establecer contacto. Asimismo, el juego puede ser entendido como
un facilitador de la terapia infantil, apoyando dicho proceso. La psicoterapia gestáltica comparte
la perspectiva de que el juego facilita la relación terapeuta-cliente y se basa en estos recursos como
experimentos que favorecen los objetivos terapéuticos (Campelo-Noronha & Lincoln-Barreira,
2016).
Pese a la escasez de literatura científica sobre la clínica infantil desde la psicoterapia
gestáltica, existen algunos autores que han evidenciado su utilidad en la práctica a nivel individual
con niños y adolescentes e incluso en grupos de terapia albergados en instituciones públicas de
salud mental (Gonçalves-Campos, de Toledo, & de Faria, 2011).
El presente trabajo pretende contribuir en tres niveles esenciales: desde lo práctico ya que
los trastornos de ansiedad son un problema con alta prevalencia en la población, y los resultados
permitirán las posibles estrategias para su resolución. En cuanto a la pertinencia teórica, el realizar
una intervención desde el abordaje gestáltico, aportaría a la discusión de la literatura con un estudio
reciente del tema. Desde lo social, una intervención clínica permite satisfacer las necesidades de
salud mental de un sector de la población.

Preguntas de investigación

¿Qué elementos de la intervención influyen en la mejoría del paciente?


¿Qué elementos del proceso psicoterapéutico limitan dicha mejoría?

Objetivo general

Aplicar una intervención de psicoterapia gestáltica en modalidad individual con un paciente


infantil.

Objetivos específicos

21. Evaluar el proceso psicoterapéutico de acuerdo con los criterios de la terapia gestáltica.
22. Describir de qué manera ciertos factores contribuyen a la mejoría del paciente.

- 134 -
Marco teórico
Definición de ansiedad

La Asociación Americana de Psiquiatría (2014) en el Manual Diagnóstico y Estadístico de


Trastornos Mentales de la quinta edición define que los trastornos de ansiedad son aquellos que
comparten tanto las características de miedo y ansiedad excesivos, como alteraciones conductuales
relacionadas a los mismos.

Psicoterapia gestáltica

Fundamentos y conceptos clave


La terapia Gestalt es un modelo de psicoterapia desarrollado por Fritz Perls a mediados del
siglo veinte en conjunto con su esposa Laura Perls. Este enfoque surge en sus orígenes como una
revisión de la teoría psicoanalítica de Sigmund Freud, influida por conceptos de la Psicología de
la Forma y por las aportaciones de Friedlander, Korsybski y Smuts, así como de la fenomenología
y el existencialismo, el psicodrama de Moreno y el teatro de Reindhart, entre otros (Peñarrubia,
2008).
Para comprender la teoría de la psicoterapia gestáltica es necesario abordar la concepción
que tiene del ser humano y definir los siguientes conceptos clave: la díada organismo-entorno, el
campo, la autorregulación organísmica y la frontera-contacto.
Cada enfoque de psicoterapia tiene una visión particular del ser humano, en el caso de la
gestalt, esta lo concibe como un organismo que tiende hacia el crecimiento en un medio
denominado entorno donde busca satisfacer sus necesidades. El entorno implica todo aquello que
es diferente del organismo y que es potencialmente contactable (Delacroix, 2008).
Siguiendo a Robine (2011), a la unión del organismo y el entorno se le conoce como campo.
De acuerdo con la perspectiva holística de este enfoque, el organismo y entorno constituyen una
sola unidad, ya que no existe un ser vivo que se encuentre sin un medio que le albergue. Por ello,
para la psicoterapia gestáltica es importante centrarse en la relación que tiene el paciente con su
entorno, las conductas disfuncionales se producen en un medio y solo encuentran sentido en el
mismo.
Salud y psicopatología
De acuerdo con Latner (1999) en la terapia Gestalt la conducta normal y sana no
necesariamente tiene como referente lo que es común en la vida diaria de la mayoría de las
personas, la ausencia de traumas o el éxito en todo momento de la vida. Más bien el criterio de la
salud va orientado hacia la espontaneidad, que el ser humano se encuentre presente en todos sus
sentidos y despliegue su potencial creativo en la situación.
La conducta sana es una conducta integral, el ser humano se encuentra en contacto tanto con
sus pensamientos, como con sus emociones y conductas. Estas son congruentes entre sí y
funcionan como un todo. La integración es aquello que permite que la persona sea consciente de
sus necesidades y se haga cargo de las mismas. Se entrega al proceso y se desenvuelve de lleno en
la situación. Es capaz de movilizar sus propios recursos y se reconoce a sí misma como parte del
ambiente.

- 135 -
Por otro lado, Peñarrubia (2008) señala que en la neurosis la autorregulación organísmica
se ha visto afectada. Esto implica que la persona se encuentra incapaz de mantener el equilibrio
entre sus necesidades y la relación con el entorno, debido a que no percibe sus propios recursos
recurre a diversas estrategias de manipulación para afrontar la situación. Ha perdido parte de su
espontaneidad y desarrolla respuestas rígidas que en un momento fueron adaptativas, pero ya no
lo son más (Robine, 2011).
La terapia gestáltica busca que a través de la relación terapeuta-paciente, éste último
desarrolle un nuevo sentido de sí mismo, que le permita adaptarse en su interacción con el entorno
de manera dinámica. La salud consistirá entonces en este constante fluir de las interacciones
durante el contacto con el ambiente, interiorizando aquello que le permite establecer relaciones
complejas que amplían la concepción de sí mismo y su capacidad para relacionarse
intersubjetivamente (Díaz-Calderón, 2015).

Método

Diseño
La presente investigación está basada en el estudio de caso clínico de un solo participante
(González-Núñez, 2014). El análisis de la intervención fue de corte cualitativo, tomando como
criterios de referencia los postulados de la psicoterapia gestáltica para evaluar la efectividad del
proceso.

Escenario y participantes
El estudio fue realizado en una clínica de atención psicológica perteneciente a una institución
pública, la cual tiene como objetivo brindar servicios de calidad a bajo costo a la población general.
Actualmente asisten niños, adolescentes y adultos de la ciudad de Mérida, Yucatán y sus
alrededores, los cuales pertenecen a distintos niveles socioeconómicos

Instrumentos y técnicas
Durante el diagnóstico se utilizaron los siguientes instrumentos y técnicas:
23. Historia clínica
24. Dibujo de la familia
25. Dibujo libre
26. Juego conjunto con la madre
27. Evaluación Neuropsicológica Infantil (ENI)
28. Evaluación estética gestáltica

En la fase de intervención con el paciente se utilizó principalmente el juego libre y la


evaluación estética gestáltica a partir del mismo. En las sesiones de seguimiento con los padres se
aplicaron recomendaciones psicoeducativas.
En la etapa de evaluación se utilizó la entrevista clínica con los padres y la evaluación
estética gestáltica de las sesiones.

- 136 -
Procedimiento
El proceso psicoterapéutico constó de 30 sesiones divididas en 3 fases: diagnóstica,
intervención y evaluación.
Durante el diagnóstico (sesiones 1-5) se estableció el motivo de consulta, se realizó la
historia clínica y se aplicaron las pruebas y técnicas correspondientes para evaluar las áreas
cognitivas, sociales y emocionales del niño. En esta fase se prestó atención al contexto en el que
aparece el síntoma, el grado de desarrollo del lenguaje y la lectoescritura, la capacidad de
abstracción y la interacción que establecían madre e hijo.
Posteriormente, la fase de intervención (sesiones 6-25) consistió en sesiones de psicoterapia
individual con el niño, una hora a la semana y entrevistas de seguimiento quincenal con la madre.
Con el primero se utilizó principalmente el juego y el dibujo libres, evaluando estéticamente
aquello que ocurría en la sesión y cómo el niño se relacionaba en la terapia. Con la madre se llevó
a cabo el seguimiento de la conducta del niño y se hicieron las recomendaciones pertinentes para
la casa, así como sugerencias para la crianza integral y canalización a un centro psicopedagógico.
En la fase de evaluación (sesiones 26-30) se determinaron los efectos del proceso a partir de
la interacción del niño en las sesiones, así como a partir de los informes obtenidos de la madre
durante el seguimiento. Al final del proceso se establecieron las recomendaciones necesarias para
el mantenimiento de los beneficios de la terapia en el futuro.

Resultados

Resultados de la fase de evaluación

A partir de la entrevista clínica, la observación y las pruebas aplicadas se plantea que el niño
presenta conductas de retraimiento y timidez, al igual que cierto grado de inmadurez en el
desarrollo del lenguaje y la lectoescritura. Asimismo, se observa cierto grado de dependencia a la
figura de la madre en ciertas situaciones que van de acuerdo con su etapa de desarrollo.
En la interacción madre-hijo tanto durante las sesiones de juego se observa una tendencia a
la sobreprotección por parte de ella hacia el niño y por lo tanto la falta de apoyo al desarrollo de la
autonomía de éste. De igual manera, esta pauta es encontrada también a lo largo de las
descripciones que hace la madre sobre la vida en casa con su hijo.
Respecto a la conducta sintomática, esta consiste en actos de masturbación compulsiva y
mordisqueo de los labios cuando el niño se encuentra en casa. En la escuela se reportó que éste
suele llorar cuando no puede concretar las tareas asignadas y evita copiar el contenido de la pizarra
ya que le es difícil seguir el ritmo de la clase.
A partir de estos elementos se tomó la decisión de canalizarlo a un centro psicopedagógico
para estimular el lenguaje y apoyarlo a consolidar la lectoescritura con el fin de mejorar el
desempeño y que contara con recursos que le hicieran sentir más seguro en la escuela. Respecto a
lo observado en la díada madre-hijo se intervino haciendo recomendaciones que favorecieran el
darle más autonomía al niño, en congruencia con el trabajo durante las sesiones con el niño donde
se favorecía su toma de decisiones y la expresión de sus sentimientos a partir de diversas
estrategias.

- 137 -
Resultados de la fase de intervención

Los efectos de la intervención fueron divididos en tres áreas para su evaluación: el niño en
la casa y escuela, el niño en la sesión y los padres en su relación con el niño.
El niño en la casa y escuela: como efecto de la intervención en este contexto se reportó una
mejora del desempeño escolar, en la cual el niño aumentó el cumplimiento de las tareas tanto en
escuela como en casa con menor angustia ante las mismas. El grado de autonomía del niño en las
tareas de la vida cotidiana es mayor y presenta más iniciativa para hacerlas, ya que antes permitía
que le resolvieran más cosas y ahora él pide aquello que necesita y se interesa por aprender.
Asimismo, la conducta sintomática disminuyó significativamente, desde las últimas 2 sesiones de
la fase de intervención se comenzó a reportar que el niño dejó de tocar sus genitales y de
mordisquear sus labios.
El niño en la sesión: Durante las sesiones de psicoterapia se observó a lo largo del proceso
el aumento de experiencias de logro y disfrute durante el juego, un indicador importante dentro
del proceso, asimismo, aumentaron las interacciones más espontáneas con el terapeuta, el niño
compartía comentarios sobre su vida cotidiana durante la sesión y después al salir de la sala de
terapia. De comportarse retraídamente se observó mayor iniciativa en la interacción.
Los padres en su relación con el niño: En las sesiones de retroalimentación con los padres se
reportó mayor flexibilidad en las normas en casa con el niño, más atención y actividades
recreativas con éste, así como un interés notable en el área afectiva. La actitud de los padres ante
la conducta sintomática cambió, ya que se mostraron menos angustiados y más tolerantes a la
misma, aplicando las estrategias sugeridas para su manejo.

Conclusiones
El niño, por estar en desarrollo, requiere mayor apoyo de su ambiente (padres, maestros,
etc.) y cuando éste falta, genera una respuesta que podemos denominar síntoma. En la terapia
infantil, el trabajo con los padres es un factor decisivo en el pronóstico del niño, el grado de
involucramiento puede influir significativamente en la resolución del motivo de consulta. Esto es
congruente con los postulados de la psicoterapia gestáltica sobre la importancia del entorno.
Asimismo, el establecimiento de la alianza entre el terapeuta y niño también es un elemento vital
para una psicoterapia eficaz.
Como ha sido mencionado, antes de la intervención el niño presentaba una conducta
sintomática (masturbación compulsiva y mordisqueo de labios) debido a la ansiedad ante
situaciones donde éste no se sentía con el apoyo necesario para afrontarlas, siendo la más
destacable las tareas en la escuela. Esto alerta a los padres y lo traen a consulta, donde la
intervención se concentra más que en eliminar la conducta en sí misma, en apoyar al niño en
aquellos puntos donde su desarrollo se ha visto detenido.
Por ello, la intervención se centró en desarrollar la autonomía del niño tanto en casa como
durante las sesiones, modificando las estrategias de los padres en el hogar para brindarle mayor
atención a sus necesidades afectivas a la par que se fomentaba su independencia en las tareas
acordes a su edad. Durante las sesiones se animaba al niño a elegir los juegos que le interesaban
y, apoyarlo en aquello que necesitaba para poder resolver los retos y ganar. De esta manera, el
niño entró en confianza con la figura del terapeuta, dispuesto a aceptar ayuda, lo cual no solía
hacer y, a disfrutar del juego en sí mismo, más allá del resultado. Estas experiencias permitieron

- 138 -
que aumentara la confianza en sí mismo, y al sentirse más seguro, dejó de necesitar la conducta
sintomática.
Los hallazgos reportados en este trabajo coinciden en que la terapia Gestalt es efectiva para
el tratamiento de la ansiedad infantil. Se considera que el establecimiento de una relación que
apoya los propios recursos del niño es un factor esencial para su mejoría. Así mismo, por la etapa
de desarrollo, también es necesario hacer las modificaciones en su entorno, su hogar. A partir de
las experiencias vividas en la sesión, el niño ha demostrado ser capaz de aplicarlas en otras áreas,
reflejándose en una mejora general de su calidad de vida.

Referencias
Asociación Americana de Psiquiatría. (2014). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos
mentales. Madrid: Editorial Médica Panamericana.
Bui, E., Charney, M. E., & Baker, A. (2020). Clinical Handbook of Anxiety Disorders. Boston:
Humana Press.
Campelo-Noronha, F. M., & Lincoln Barreira, M. M. (2016). O uso de recursos lúdicos na Gestalt-
Terapia: possibilidades de intervenção clínica em psicoterapia infantil. Revista Eletrônica
Saúde em Diálogo, 26-39.
Cárdenas, E. M., Feria, M., Palacios, L., & de la Peña, F. (2010). Guía clínica para los trastornos
de ansiedad en niños y adolescentes. México: Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la
Fuente Múñiz.
Copeland, W. E., Angold, A., Shanahan, L., & Costello, E. J. (2014). Longitudinal Patterns of
Anxiety From Childhood to Adulthood: The Great Smoky Mountains Study. Journal of the
American Academy of Child & Adolescent Psychiatry, 21-33.
Delacroix, J. M. (2008). Encuentro con la Psicoterapia. Santiago de Chile: Cuatro
Vientos.
Demir, T., Karacetin, G., Demir, D. E., & Uysal, O. (2013). Prevalence and some psychosocial
characteristics of social anxiety disorder in an urban population of Turkish children and
adolescents. European Psychiatry, 64-69.
Díaz-Calderón, F. (2015). Diálogo al latir de dos corazones. Manual de Psicoterapia Gestalt
Dialogal. Guadalajara: Temacilli.
Gaeta-González, L., & Martínez-Otero, V. (2014). La ansiedad en alumnos mexicanos de primaria:
variables personales, escolares y familiares. Revista Iberoamericana de Educación, 45-58.
Ghandou, R. M., Sherman, L. J., Vladutiu, C. J., Ali, M. M., Lynch, S. E., Bistko, R. H., &
Blumberg, S. J. (2019). Prevalence and Treatment of Depression, Anxiety, and Conduct
Problems in US Children. The Journal of Pediatrics, 256-267.
Gonçalves-Campos, B., de Toledo, T. B., & de Faria, N. J. (2011). Clínica Gestáltica Infantil e
Integralidade em uma Unidade Básica de Saúde. Revista da Abordagem Gestáltica, 23-29.
González-Núñez, J. D. (2014). Investigación psicoanalítica modelo circular de un solo caso.
Aletheia, 15-31.

- 139 -
Hill, C., Waite, P., & Creswell, C. (2016). Anxiety disorders in children and adolescents.
Paediatrics and Child Health, 1-6.
Kendall, P., Compton, S., Walkup, J., Birmaher, B., Albano, A., Sherrill, J., & Piacentini, J. (2010).
Clinical characteristics of anxiety disordered youth. Journal of Anxiety Disorders, 360-365.
Latner, J. (1999). Fundamentos de la Gestalt. Santiago: Cuatro Vientos.
Mychailyszyn, M., Beidas, R., Benjamin, C., Edmunds, J., Podell, J., Cohen, J., & Kendall, P.
(2011). Assessing and treating child anxiety in schools. Psychology in the Schools, 223-232.
O’Connor, K. J., Schaefer, C. E., & Braverman, L. D. (2017). Manual de terapia de juego. México:
Manual Moderno.
Organización Mundial de la Salud. (1 de Octubre de 2019). Child and adolescent mental health.
Obtenido de https://www.who.int/mental_health/maternal-child/child_adolescent/en/
Organización Mundial de la Salud. (1 de Octubre de 2019). World Mental Health Day 2017.
Obtenido de https://www.who.int/mental_health/world-mental-health-day/2017/en/ tipo
Orgilés, M., Méndez, X., Espada, J. P., Carballo, J. L., & Piqueras, J. A. (2012). Síntomas de
trastornos de ansiedad en niños y adolescentes: Diferencias en función de la edad y el sexo
en una muestra comunitaria. Revista de Psiquiatría y Salud Mental, 115-120.
Peñarrubia, F. (2008). Terapia gestalt: La vía del vacío fértil. Madrid: Alianza Editorial.
Robine, J. M. (2011). La Terapia Gestalt. México: Instituto Humanista de Psicoterapia Gestalt.
Sánchez-Aguilar, A., Andrade-Palos, P., & Gómez-Maqueo, M. E. (2019). Esquemas
desadaptativos tempranos y ansiedad en escolares en México. Revista de Psicología Clínica
con Niños y Adolescentes, 15-21.
Silk, J. S., Davis, S., McMakin, D. L., Dahl, R. E., & Forbes, E. E. (2012). Why do anxious children
become depressed teenagers? The role of social evaluative threat and reward processing.
Psychological Medicine, 2095-2107.
Zarafshan, H., Mohammadi, M., & Salmanian, M. (2015). Prevalence of Anxiety Disorders among
Children and Adolescents in Iran: A Systematic Review. Iran J Psychiatry, 1-7.

- 140 -
Capítulo 14. Fortalezas de carácter ante la depresión: intervención
integrativa psicoanalítica y psicología positiva
Lic. Montserrat Guerrero Barrera, Dra. Eréndira Estrella Vázquez Vargas y Dr. Jorge
Navarrete Centeno

Universidad Autónoma de Yucatán

Resumen
La depresión está contemplada dentro de los trastornos de la afectividad en la cual se presenta una
pérdida general de la vitalidad, cansancio, tristeza, falta de interés y falta de energía, a su vez
dichos síntomas varían dependiendo del nivel de profundidad de la depresión (Coderch, 2011). De
este modo, puede convertirse en un problema de salud serio, especialmente cuando es de larga
duración e intensidad moderada a grave y puede causar gran sufrimiento a las personas que la
padecen, así como alterar sus actividades laborales, escolares y familiares (OMS, 2019). Por otra
parte, desde la Psicología Positiva, Christopher Peterson y Martín Seligman desarrollaron una
clasificación de fortalezas y virtudes humanas, sistema propuesto como eje central de la psicología
positiva para alcanzar la buena vida (Prada, 2005). Aplicar las fortalezas personales puede ayudar
a desarrollar protección contra la adversidad, la depresión y las emociones negativas (Cuadra-
Peralta, Veloso-Besio, Ibergaray, & Rocha, 2010). De igual modo, la Psicología Positiva considera
que la psicoterapia debe estimular en el paciente coraje, habilidades interpersonales, racionalidad,
insight, optimismo, honestidad, perseverancia, realismo, capacidad para el placer, para poner los
problemas en perspectiva, para encontrar propósito y orientación al futuro (Prada, 2005). Así
mismo utilizando la técnica psicoanalítica, analizando elementos transferenciales y asociativos
contribuye a generar cambios en las relaciones de objeto del paciente. El objetivo de esta
investigación es diseñar, implementar y evaluar una intervención integrativa con enfoque
psicoanalítico y psicología positiva, enfatizando las fortalezas de carácter, en un caso de un adulto
con depresión.

Palabras clave: Fortalezas de carácter, depresión, psicoanálisis, psicología positiva.

Introducción
La depresión es el resultado de interacciones complejas entre factores sociales, psicológicos y
biológicos (Organización Mundial de la Salud [OMS], 2019). Está contemplada dentro de los
trastornos de la afectividad, los cuales tienen como rasgo esencial la alteración en el estado del
ánimo o la alteración del humor (Coderch, 2011) y dicha alteración es diferente a las variaciones
habituales del estado anímico y a las respuestas emocionales breves ante los problemas de la vida
cotidiana (OMS, 2019).
En la depresión se presenta una pérdida general de la vitalidad y las personas que la padecen
manifiestan cansancio, tristeza, falta de interés y falta de energía, a su vez dichos síntomas por lo
general varían dependiendo del nivel de profundidad de la depresión (Coderch, 2011).
De este modo, se vuelve un problema de salud pública ya que como señala la OMS (2019)
la depresión se encuentra entre las principales causas mundiales de discapacidad, se calcula que

- 141 -
afecta a más de 300 millones de personas en el mundo, por lo que es una enfermedad mental
frecuente y afecta más a la mujer que al hombre.
Una postura que actualmente ha ido en aumento en favor del desarrollo del potencial humano
es la psicología positiva, la cual según Seligman, 2005; Seligman & Csikszentmihalyi, 2000 (en
Contreras & Esguerra, 2006) es el estudio de las experiencias positivas, los rasgos positivos
individuales, las instituciones que facilitan su desarrollo, así como los programas que contribuyen
a mejorar la calidad de vida de las personas, a su vez que previene o reduce la incidencia de la
psicopatología.
Desde la Psicología Positiva, Christopher Peterson y Martín Seligman decidieron desarrollar
una clasificación de las fortalezas y virtudes humanas, sistema propuesto como eje central de la
psicología positiva para alcanzar la buena vida (Prada, 2005). Por lo tanto, aplicar las fortalezas
personales puede ayudar a desarrollar protección contra la adversidad, la depresión y las
emociones negativas (Cuadra-Peralta, Veloso-Besio, Ibergaray, & Rocha, 2010). De igual modo,
la Psicología Positiva considera que la psicoterapia debe estimular en el paciente coraje,
habilidades interpersonales, racionalidad, insight, optimismo, honestidad, perseverancia, realismo,
capacidad para el placer, para poner los problemas en perspectiva, para encontrar propósito y
orientación al futuro (Prada, 2005).
Desde la psicoterapia psicoanalítica, el trabajo del análisis es asegurar las mejores
condiciones psicológicas para el funcionamiento del yo, así mismo, dentro de sus propósitos se
encuentra la desaparición de los síntomas, el avance del funcionamiento mental y el progreso en
el ajuste a la realidad (González & Rodríguez, 2008).
Finalmente, diseñar, implementar y evaluar una intervención psicológica con el fin de
atender la problemática actual de la depresión resulta relevante debido a que sus consecuencias
afectan a gran parte de la población, aunado a que es un problema de salud mental, se considera
relevante realizar acciones para afrontarlo, desde e