LOS GARIFUNAS
Pueblo garífuna es una cultura ancestral que tiene su origen en la unión de tres culturas;
la africana, arawak y caribes. Este nuevo grupo étnico tiene su propia lengua, sistema de
creencias, alimentos y practicas ancestrales de la agricultura, danzas y cantos que se
unen a su espiritualidad. Actualmente habitan en 48 comunidades hondureñas, desde
Masca, departamento de Cortés, hasta Plaplaya, departamento de Gracias a Dios.
También se ubican en seis centros urbanos de Belice, en dos comunidades de Nicaragua
y en una de Guatemala. Se estima que hay unos 250 mil garífunas en Honduras y más de
100 mil que emigraron hacia Estados Unidos. La cultura garífuna es ancestralmente
matrifocal, las mujeres ancianas son herederas de los conocimientos ancestrales
espirituales que les permiten comunicarse con las ancestras y ancestros a quienes
presentan ofrendas y piden ayuda en sus luchas para conservar sus territorios que para
ellos representan la vida, la cultura, la existencia misma del pueblo originario garífuna.
Su lucha es tan antigua como su origen, a pesar que son grandes guerreros que han
sabido dar batalla a todos los invasores, desde los francés e ingleses que les expulsaron
de la Isla San Vicente, hasta el Estado de Honduras que a lo largo de la historia ha
buscado la manera de expropiar los territorios que legítimamente les fueron otorgados
desde hace más de doscientos años. En el 2001 la UNESCO declaró la cultura garífuna
Patrimonio Intangible de la Humanidad.
Los Garinagu, pueblo afrocaribeño, están asentados en 54 comunidades, ubicadas en 6
departamentos y en 20 municipios de todo el litoral atlántico de Honduras.
Ubicación Geográfica Departamentos de: Colón, Gracias a Dios, Cortés, Islas de la Bahía, Atlántida y
Francisco Morazán.
Hábitat
El entorno de los garífunas es marino-costero; sus casas se ubican cerca de la playa, pero las parcelas se
encuentran en el interior.
Población: 43,111
Según el Censo de Población y Vivienda de 2013.
La lengua garífuna es una lengua caribe arawaca-africana. Son bilingües efectivos; al llegar a la escuela
manejan el español y el garífuna oralmente.
El pueblo Garífuna tiene su origen en el siglo XVI y XVII, en la Isla de San Vicente o Yurumain,
ubicada en las Antillas Menores frente a las costas de lo que hoy es la República de Venezuela. La isla
de San Vicente estaba habitada por la tribu Arahuaca o Arawaka. Estos fueron invadidos por los Caribes,
quienes se mezclaron con la población local que, posteriormente, a su vez se mezcló con esclavos
africanos llegados a la isla.
En 1797, los garífunas sobrevivientes a un enfrentamiento con los británicos fueron llevados a Punta
Gorda en la isla de Roatán frente a la costa de Honduras. Aunque llevaban consigo alimentos y las
herramientas necesarias para comenzar una nueva vida, los garífunas no pudieron adaptarse al territorio
y partieron a Trujillo (Colón), el 17 de mayo del 1797. Gradualmente comenzaron a poblar la costa
atlántica de Honduras, Guatemala, Belice y Nicaragua, donde actualmente habitan.
Los garífunas en Honduras tienen una identidad como pueblo diferenciado; sus expresiones culturales,
su protagonismo y sus luchas reivindicativas se reconocen como parte de la identidad nacional. En el año
2001, la UNESCO incluyó la cultura garífuna en la lista del Patrimonio Cultural Intangible de la
Humanidad. El enfoque integral de sus manifestaciones culturales abarca varias dimensiones: el ser
humano, el universo y la interacción entre la ciencia y la espiritualidad. La danza, el canto y el uso de los
instrumentos tienen aún vigencia. La gastronomía garífuna también ha mantenido sus peculiaridades.
El pueblo Garífuna vive especialmente, de los recursos del mar y la tierra; y las principales actividades
económicas son la agricultura, la pesca y la artesanía. En relación a las actividades agrícolas, la
producción de yuca representa más del 50% del área agrícola en las comunidades, seguida de la
producción de granos básicos, plátano y cocos.