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EVO-NUEVO

1) Este documento presenta un resumen de la unidad 1 de Psicología Evolutiva I, la cual introduce la historia de la disciplina, sus fundadores y conceptos básicos. 2) A través de la historia, la niñez fue vista de diferentes maneras hasta que en los siglos XVII-XVIII surgieron los conceptos de infancia y adolescencia. 3) Entre los fundadores más importantes se encuentran Preyer, quien inauguró el estudio sistemático del desarrollo; Hall, que utilizó cuestionarios; y Baldwin, que estableció concept
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EVO-NUEVO

1) Este documento presenta un resumen de la unidad 1 de Psicología Evolutiva I, la cual introduce la historia de la disciplina, sus fundadores y conceptos básicos. 2) A través de la historia, la niñez fue vista de diferentes maneras hasta que en los siglos XVII-XVIII surgieron los conceptos de infancia y adolescencia. 3) Entre los fundadores más importantes se encuentran Preyer, quien inauguró el estudio sistemático del desarrollo; Hall, que utilizó cuestionarios; y Baldwin, que estableció concept
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RESUMEN FINAL DE PSICOLOGÍA EVOLUTIVA I

UNIDAD I (Introducción, Fundadores, Conceptos básicos y Metodología)


Introducción histórica

Teoría del homúnculo: (Hombre pequeño y débil.)


durante siglos los niños fueron considerados como adultos pequeños, débiles y menos inteligentes (en la edad media, a
partir de los siete años los niños se convertían en aprendices bajo la custodia del adulto).

El niño como objeto de estudio parte de los filósofos griegos y latinos, quienes realizaban observaciones dispersas de
cómo educarlos.

En la Edad media era considerado un adulto pequeño.

En el Renacimiento la niñez era una simple particularidad del cuerpo. Más adelante, Spinoza veía al niño como una
desgracia. Durante el mismo periodo,

Pascal consideraba que la vida empezaba a los 20 años. Entre 1592 y 1670.

Comentus realiza una división entre niñez, juventud, adolescencia, madurez e insipiente.

En 1762, Rousseau con su escrito titulado “Emilio”, propone etapas de la vida con misión educativa basándose en la
observación de sus hijos. Dichas etapas son: 1 año (cuerpo) ; 2-12 años (sentidos); 3-15 años (entendimiento); 6-25
años (sentimientos).

En 1787 Tiedmann realiza el primer diario infantil en el cual propone y utiliza el método biográfico en la psicología
del niño.. Así en la segunda mitad del siglo XVIII hubieron diarios de padres en los cuales redactaban conductas de sus
hijos. Un ejemplo notable es las observaciones llevadas a cabo por Charles Darwin respecto a sus hijos. Ya a fines del
siglo XIX se privilegió las cuestiones biográficas con cuestionarios basados en habilidades del niño, que en su
posterioridad dará lugar al estudio sistemático de los mismos.

Recién en los siglos XVII y XVIII, movimientos culturales y religiosos dieron lugar a la “Infancia”: concebida como
una etapa distinta a la adultez y con un tratamiento también diferencial ya que se la dotaba de un status especial.

Recién en el siglo XX se produce un afianzamiento definitivo del concepto de adolescencia.

La infancia y la adolescencia no han tenido siempre la misma consideración, son inventos socio-culturales
relativamente recientes.

En el siglo XIX se produce un avance fundamental: la liberación a los niños de realizar trabajos pesados. Los avances
del industrialismo, los logros de los movimientos de obreros y los intereses de los empresarios se fueron conjugando
para dotas a la infancia de un tratado especial, favorecido por la enseñanza. La llegada de la pubertad marcaba el final
de este status especial para insertarse en la vida de los adultos.

La prolongación de la vida humana, la extensión de la educación obligatoria y la sobre-abundancia de la mano de obra


contribuyeron al nacimiento de la adolescencia como una época distinta tanto de la infancia como de la adultez. Así el
acceso al status “adulto” se ve retrasado por este espacio evolutivo, social y cultural.

1
Fundadores de la Psicología Evolutiva

Wilhelm Preyer: Estudió las manifestaciones vitales del prenato. Inaugura la disciplina de la psicología evolutiva
con su libro “El alma del niño” en 1882, en el cual describe a través de sus observaciones tanto como imitación de
sonidos y gestos, que forman parte del desarrollo psíquico en los primeros años de vida del niño.

Propuso el inicio de la observación sistemática para estudiar el desarrollo evolutivo: establecer normas para observar
objetivamente y aportar datos nuevos sin interpretar para su posterior interpretación.

Su interés teórico fue buscar la relación entre filogénesis y ontogénesis en el hombre.

Stanley Hall: Fue alumno de Wundt. Utiliza la metodología de los cuestionarios para conocer el desarrollo pero los
modifica, ampliando la cantidad de preguntas y adiestra a profesores para aplicarlos y así obtener resultados más
fiables.

James Baldwin: Impulsor del desarrollo de la teoría y conceptos nucleares de la psicología evolutiva. Estableció
revistas de ciencias en que enfatizo en la naturaleza y crianza de los niños indicó el estudio de la sucesión de etapas en
el desarrollo evolutivo. Influyó en Piaget y Vygotsky. Sus conceptos relevantes son: acomodación-asimilación,
reacción circular, reflejos, etapas: pre-lógica, lógica e hiper-lógica, imitación, imagen.

Alfred Binet: Fue el primero en construir escalas para medir la inteligencia. Test escolares, aprendizaje, memoria en
la que los niños memorizaban palabras o frases.

Su metodología, fue experimental sobre sus estudios de memoria e inteligencia.

Psicología evolutiva (definición)

La Psicología Evolutiva es una rama de la Psicología General que se ocupa del estudio de los procesos de cambio
psicológico que ocurren a lo largo de la vida humana. Se interesa por los cambios que se relacionan con los procesos
del desarrollo de las personas, con sus procesos de crecimiento y con sus experiencias vitales significativas. Este proceso
se relaciona con tres factores (modelo del ciclo vital):

1. El tamaño etario en que la persona se encuentra (homogeneidad entre etapas). Se refiere a la etapa en que se
encuentra la persona es decir este factor está muy vinculado con el estudio de los cambios que pueden ser
físicos: Cambió de voz, cambios, hormonales, Físicos entre otros. Esto implican los cambios psicológicos,
durante los cuales, los adolescentes buscan la aceptación de los pares y adaptarse al medio aceptando e
integrando estos cambios.
2. Las circunstancias históricas, culturales y sociales (homogeneidad socio-cultural). Se refiere a las
circunstancias culturales, históricas y sociales en las que su experiencia transcurre. Podemos decir que este
factor es importante, ya que implica la vida social de cada individuo, su historia, su herencia, biología
psicológica y social, todo lo que aprehende del medio en que se desarrolla y el contexto histórico, es decir, las
costumbres de la época, el tiempo en el que crece el ser humano.
3. Las experiencias particulares y no-generalizables a otros (heterogeneidad del desarrollo, ya que se dan factores
irrepetibles en los sujetos). Se refiere esencialmente a particularidad de cada individuo, establecida, por sus
experiencias personales y sociales a esto podemos denominarlo auto posesión, es decir que cada individuo
posee una respuesta o responsabilidad subjetiva, la cual es particular.

Conceptos básicos de la psicología evolutiva

Cada momento evolutivo se distingue por los cambios que ocurren en la estructura corporal y funcional del organismo.
Esos cambios se estudian bajo los principios evolutivos: crecimiento, maduración, [Link] ritmo de crecimiento
y transformación morfológica del ser vivo se sustenta en el desarrollo, crecimiento, maduración y aprendizaje.

Crecimiento: Aumento de un organismo en peso y volumen, es decir en aspectos cuantitativos, ya que cuanto mas
diferencian cada uno de los órganos y sistemas, mayor se hace el ser viviente.
2
Maduración (madurez): supone cambios cualitativos en la organización anatómica y fisiológica que afecta a las
capacidades de acción y reacción. Es la actualización de lo virtual, que dependiendo de factores innatos y endógenos es
imposible sin la interacción con el medio. Biológicamente es un fenómeno autónomo, evolutivo, gradual y
psicosomático, por el cual se manifiestan propiedades y funciones que permiten al individuo su completa y definitiva
adaptación a la vida es decir se desarrollan independientemente del medio y solo son actualizadas, por estímulos
exteriores. Se desarrollan de adentro hacia afuera conforme a leyes inminentes.

También se da una maduración psicológica, esta se adquiere principalmente en el hogar con los padres el cual otorgan
valores actitudes etc. Además, están las mala influencias que proviene del mundo exterior.

Desarrollo: suele abarcar la totalidad de los fenómenos implicados en los cambios. Incluye los aspectos cualitativos y
cuantitativos (crecimiento y maduración) siempre en relación a un intercambio con el medio social como fuente y origen
de los estímulos necesarios para completar ambos. Se muestra como un proceso complejo, en el que hay un interjuego
de factores biológicos, emocionales, sociales, etc. Esta complejidad tiene una organización interna que se expresa en
leyes o principios del desarrollo.

Aprendizaje: es el resultado del constante intercambio que realiza el individuo con el medio, depende no solo de la
cantidad sino de la calidad de los estímulos recibidos. Es un proceso o actividad de adquisición, que supone esfuerzo y
determina, una vez estabilizado, una modificación del comportamiento del sujeto con sentido de eficacia adaptativa.

Se observan diferencias en los tiempos de adquisición de ciertos logros madurativos según la estimulación que recibe
cada niño de acuerdo al medio social al que pertenezca. En los casos de privación sensorial por sordera o ceguera, la
ausencia de información neuroperceptiva modifica la maduración.

Principios y enfoques del desarrollo

El desarrollo se entiende a partir de tres conceptos fundamentales: evolución en etapas, fijación y regresión. Las fuentes
de y objetos de satisfacción libidinales están programadas biológicamente siguiendo una topología corporal, una
cronología no aparecen dificultades, el niño ira pasando por deferentes etapas de desarrollo caracterizadas, por una
fuente de libido, un objeto y objetos específicos de satisfacción, una organización de la personalidad y conflictos
específicos entre pulsiones y la realidad.

La evolución esta biológicamente programada, pero no determinada, en este curso los individuos pueden quedar fijados
en una etapa o componentes parciales de la libido o regresa a las etapas anteriores.

La fijación es el estancamiento en una etapa, que ya debía haber sido superada. Sin embargo, no es nunca total si no
que, consiste en que determinados componentes libidinales van quedando anclados en fases que debían haber sido
superadas. El grado de fijación condicionara la evolución posterior, el carácter y personalidad.

La regresión es la vuelta a etapas, que ya han sido superadas. Suponen una vuelta a formas de actividad que ya se habían
abandonado durante el proceso evolutivo y que pasan a sustituir o acompañar las propias de las etapas que
cronológicamente le correspondería. (Implica, el afán, por formas de satisfacción de la libido más primitivos, que las
utilizaba el sujeto antes de la regresión ejem. Fases: oral, anal o fálica)

La evolución debe ser vista como una progresión dinámica en etapas programadas biológicamente, pero reorganizadas
en diferentes formas según la elaboración de los conflictos propios de cada una de ellas.

Modelo teórico y su relación con el concepto

Un modelo teórico o paradigma es un esquema teórico de un sistema o de una realidad compleja que se elabora para
facilitar su comprensión y el estudio de su comportamiento (RAE). Se trata de representaciones analógicas de la realidad.

Dicho concepto se vincula con la psicología evolutiva ya que esta aborda conceptualizaciones de distintas teorías como
herramientas para dar cuenta del desarrollo humano (más específicamente, del desarrollo infantil). Los modelos en
psicología evolutiva se entienden como metáforas de la realidad, son teorías y recursos heurísticos

3
Cuadro comparativo entre el modelo mecanicista y organicista (Paradigmas)

Modelo mecanicista Modelo organicista u organísmico

Concepción reactiva del organismo El individuo como ser activo y/o organizador

Desarrollo como manifestación del aumento de la La noción de desarrollo con carácter explicativo
experiencia (concepción descriptiva)

Se busca comprender y descubrir principios que


Las manifestaciones complejas se explican por los regulan la organización entre las partes y el todo
componentes más sencillos (asociacionismo). (estructura y función)

El cambio se explica en base a hechos causales El cambio es una propiedad de los organismos. Es
anteriores y separados de el. un proceso permanente.

La predicción del cambio es posible. La predicción del cambio es imposible.

Metáfora Básica: La maquina Metáfora básica Organismo viviente

Estudia la conducta y objetiva de todo aquello que Supone que la vida psíquica ,no se reduce a lo
pueda ser: observable, medible y cuantificable. consciente

Concibe al ser humano, como un organismo que


Explicar cuáles son los mecanismos intrínsecos del pasa por: Etapas y Transiciones.
aprendizaje. (Neurobiológicos y Psicológicos)

Locke y Hume: Empiristas. Rousseau y Kant: Defienden la existencia de


determinadas características del ser humano.
El niño adquiere experiencia a partir del contacto
con el medio, la estimulación que recibe, lo que
determinara en todo momento los contenidos del Existe una cierta “Necesidad Evolutiva”, que hace
psiquismo. que el desarrollo pase en todas las personas por unos
determinados estadios que constituyen auténticos
No hay inteligencia ,que no haya pasado por los universales evolutivos de nuestra especie
sentidos.

Cambio de paradigma de la Ley de los DD del niño y adolescente

En 1919 se sanciona la ley 10903 (Ley de Agote o del Patronato), en la cual los niños en “situación irregular” eran
sometidos indiferenciadamente a un tribunal, ya que no se diferenciaban los juzgados de menores de los de familia. Así,
dicha ley era producto de un modelo de desarrollo basado en la exclusión. Se diferenciaban dos sectores de la infancia:

Los incluidos en la cobertura de las políticas sociales básicas, como la educación y la salud (niños y adolescentes útiles
para la sociedad)

Los excluidos (niños “menores”).

La convención internacional de los Derechos del Niño buscaba consolidar las diferencias de estos sectores a través del
poder del juez, la patologización de situaciones estructurales y la impunidad para declarar jurídicamente. Así, hubo un
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cambio de paradigma, es decir un cambio en la percepción del niño ya que la ley de los derechos de niños/as y
adolescentes busca la universalización de los derechos y no la división de sectores del niño, tomando a este como sujeto
de derecho. A diferencia del enfoque tutelar que tiene como regla la privación de la libertad, la ley de derechos del
niños/as y adolescentes garantiza su condición en desarrollo

Doctrina de la Situación Irregular

La doctrina de la situación irregular o de la protección integral es un conjunto de instrumentos jurídicos internacionales


que expresan un salto fundamental cualitativo del carácter social de la infancia, es decir cambia la percepción de la
condición de infancia siendo sujeto lo que era objeto. En cuanto a la ley del patronato, un niño en situación irregular de
riesgo o peligro material era considerado un delincuente por lo que el juez ejerce asistencialismo. En cambio, la ley de
derecho de niños/as y adolescentes considera que un niño en situación irregular tiene sus derechos vulnerados o
amenazados, así desaparece el determinismo y el juez, técnico y limitado por garantías, es obligado por la ley para
trabajar en equipo.

Mónica Biash: a que se refiere el artículo 7 de la ley 26061 en relación a la familia y el estado

La familia es responsable en forma prioritaria de asegurar a las niñas y niños y adolescentes el disfrute pleno y el efectivo
ejercicio de sus derechos y garantías. El padre y la madre tienen la responsabilidad común e igual en la que respecta al
cuidado, desarrollo y educación integral de sus hijos.

Los organismos de estado deben asegurar políticas, programas y asistencia apropiados para que su familia pueda asumir
adecuadamente esta responsabilidad, y para que los padres asuman en igualdad de condición sus responsabilidades y en
el artículo 9° dice:

Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a la dignidad como sujetos de derecho y de personas en desarrollo: a no
ser sometidos a trato violento, discriminatorio, vejatorio, humillante, intimidador: a no ser sometidos a ninguna forma
de explotación económica, tortura, abusos o negligencias, explotación sexual, secuestros o tráfico para cualquier fin o
en cualquier forma o condición cruel o degradante

¿Que implica la inscripción simbólica del niño?

Los comportamientos y las formas del vivir del ser humano no son pre escrito en ningún caso o por una vocación
biológica especifica ni impuestos, por una u otra necesidad. Entonces, quizás había que pensar que el problema es que
los derechos están referidos a un sujeto, que es considerado únicamente en su dimensión bilógica, es decir como una
“Nuda Vida “,con la cual se cumple la paradoja de que al ser inscripto de esta manera ,queda en esta inclusión, excluido

Leyes del desarrollo psicofísico

1. Direccionalidad de la maduración: en los organismos con cola y cabeza la maduración tiene lugar en dos direcciones
interrelacionadas:

Céfalo-Caudal: En el desarrollo prenatal el extremo de la cabeza se desarrolla primero, mientras que las porciones
inferiores del cuerpo toman la forma en períodos posteriores. El mismo principio se aplica al desarrollo posnatal, la
cabeza del bebé entra en función antes que las manos y las manos antes que los pies. Un bebé logra primero sostener la
cabeza (3 meses), después sentarse (6 meses) y luego adquiere la posición erecta (12 meses).

Próximo-Distal: El crecimiento y la maduración se producen desde el eje central del cuerpo hacia la periferia. En el
desarrollo de la prensión se observa que a los 4 meses el movimiento de aproximación al objeto depende solo del
hombro, a los 7 meses se observa también la movilidad del codo, a los 9 incluye la articulación de la muñeca y la mano.

2. Diferenciación: El desarrollo va desde lo simple a lo complejo, de lo general a lo específico. Al principio las


reacciones de malestar del bebé son de una misma clase, luego se vuelven más específicas, de modo que es posible
reconocer distintos llantos para el hambre, el dolor, etc. La dirección del desarrollo está orientada hacia la complejidad
y la variedad.

3. Subordinación funcional: Los elementos diferenciados pasan a ser parte de una nueva organización, las funciones
se subordinan a una función total emergente. Un bebé de dos meses es capaz de aprender los objetos a través de la
mirada (prensión visual) luego cuando logra el dominio voluntario de la mano para tomar objetos, se subordinará aquella
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en la coordinación óculo-manual. Las estructuras y funciones se van diferenciando y se integran dentro de otras
estructuras y funciones de un nivel más alto que las incluye.

4. Discontinuidad en el ritmo del crecimiento: el crecimiento es muy rápido en la primera infancia (18 meses-3 años),
pero su ritmo se aminora durante los años preescolares y es relativamente lento durante los años intermedios de la niñez.

5. Crecimiento asincrónico: el organismo crece en sus diversas partes, sistemas y subsistemas durante tiempos
diferentes. El cuerpo no crece en su totalidad al mismo paso.

Relaciones entre maduración, aprendizaje y crecimiento:

1- El Crecimiento es un desarrollo cuantitativo y continuo, la Maduración cualitativa y discontinua. Está determinada


por el proceso de mielinización, incompleta en el nacimiento, acabada su estructura sobre los 4 o 5 años, edad
donde se supone llega a su fin la formación de nervios y estructuras cerebrales.

2 - Crecimiento y desarrollo están limitados por la herencia genética.

3 - El Desarrollo tiene dos facetas: Maduración y Aprendizaje. El aprendizaje supone cierto estado de madurez en
el organismo, en sus órganos y funciones.

Diferentes Eras de la Psicología Evolutiva

1- Era naturalista: Destacan Breger, Darwin, Rousseau, Tiedemann. Utilizan como método la
observación de un individuo por vez sin intervención del observador, es longitudinal, introduce el cuestionario, se
interesa en todas las edades sosteniendo que el hombre dese ser estudiando desde el punto de vista filogenético

2- Era de la Psicología Experimental: Pasa del estudio de campo al laboratorio, se interesa mas en
aspectos psicofísicos, funciones como la audición, visión, memoria, pensamiento y los cambios de conducta.

3- Era de las Diferencias Individuales: A inicios del SXX la psicología consideró que todo es medible,
así surgen los test, siendo pioneros los psicométricos. Destaca Binet responsable del concepto de edad mental. Los
test debían cumplir dos condiciones: confiabilidad (que se obtengan resultados iguales en individuos de similares
características) y validez (que midan realmente lo que tienen que medir)

4- Era de la Personalidad: Nace la crítica al atomismo que considera funciones aisladas. Surgen las
técnicas proyectivas que permiten observar rasgos de personalidad, se aplican con láminas y como el sujeto no sabe
qué pretenden medir, disminuye la ansiedad dejando que aflore lo inconsciente. Otra técnica es el juego que permite
medir la emotividad. Freud hace aportes con el Psicoanálisis. Surge la psicología comparada.

Metodología de la psicología(Diseños)

El objeto de estudio de la psicología es la conducta del hombre. La Psicología Evolutiva se divide en Paidopsicología,
que estudia al hombre desde la concepción hasta que traspasa la adolescencia y Psicología Evolutiva propiamente dicha
que lo estudia hasta el momento de la muerte. El método se vale de técnicas.

Utiliza una variedad de recursos metodológicos (observación, experimentación, estudio de casos individuales, etc.) Pero
lo específico es la utilización de diseños de investigación que sean sensibles a los procesos del desarrollo. Existen:

1. Diseño longitudinal: permite establecer la trayectoria evolutiva de un sujeto o un grupo de sujetos.


Ventaja: al estudiar siempre a los mismos sujetos no hay problema de homogeneidad entre los distintos sujetos
o grupos.
Desventaja: son caros ya que se prolongan durante varios años. Además es frecuente que aparezca problemas
“Mortalidad experimental”, es decir los sujetos se pierden de un año a otro,ya que al utilizar las pruebas
estandarizadas, que se repiten de una toma de datos a lan siguiente, aparece el problema de las medidas repetidas
(el sujeto se convierte en un experto en resolver un determinado test)

2. Diseño transversal: estudia en un momento determinado a un niño o grupo de niños de cada una de las edades
que interesen.
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Ventaja: rapidez y economía.
Desventaja: no aporta datos sobre el cambio intra-individual al largo del tiempo (ya que los sujetos se estudian
una sola vez), no se establece una trayectoria evolutiva. También puede presentarse una heterogeneidad entre los
grupos. Tanto el diseño longitudinal como los transversales tiene el inconveniente que no son sensibles a los
cambios históricos que hacen que lo que es válido referido a una determinada generación
No lo sea referido a otras diferentes.

3. Diseño secuencial: surge de los anteriores diseños que son sensibles a los cambios históricos. Comparan dos
generaciones distintas. Estos diseños estudian la misma variable de igual manera, en grupos lo más parecidos
posibles pertenecientes a distintas generaciones. Pueden utilizarse tanto en diseños longitudinales como
transversales.
Ventaja: Proporciona información relevante sobre los cambios históricos del desarrollo psicológico
Desventaja: son muy costosos.

UNIDAD II (el comienzo de la vida)

El embarazo

El embarazo se define como el periodo de tiempo comprendido desde la fecundación del óvulo hasta el parto, su duración
aproximada es de 280 días, (36 a 40 semanas, 10 meses lunares o 9 meses de calendario solar). Este produce
modificaciones tanto físicas en el cuerpo de la madre, como psíquicas transformando su visión del mundo.

Las primeras sospechas del embarazo son: síntomas de cansancio e hipersomnia, falta mestrual, presencia de malestares
gástricos, náuseas y vómitos. Estas sospechas al ser confirmadas desencadenan modificaciones en todos los ámbitos
personales.

El niño que nace es un nuevo ser que no solo ocupa un lugar en el útero materno, sino también, en el “útero familiar” y
de ambos se nutre tanto con el alimento como también con las expectativas, fantasías y deseos de los padres y del medio.

Beatrice Marbeau-Cleivens: señala que el cuerpo adquiere para la mujer embarazada una significación nueva, siente
que se transforma por completo. Aumenta el metabolismo, las mamas se vuelven firmes y el color de la piel se hace más
vivo y delicado, así se transforma en inusualmente más bello, pero “desconocido” para quien lo habita y para quien lo
mira.

Antes de la confirmación de un embarazo deseado, esperado, surgen en la madre sentimientos ambivalentes (aceptación
y rechazo hacia el hijo), preocupación por la salud del bebé, temor ante el desarrollo de esta nueva situación como así
también ante el parto, ansiedad por la responsabilidad de cuidar el bebé. Asimismo en toda mujer embarazada se activan
múltiples fantasías de gran intensidad emocional.

Recaen las fantasías de las oportunidades perdidas y de los ideales no cumplidos. Este niño viene a ocupar el lugar del
narcisismo de la madre (o el padre). Surge su deseo de ser completa, sentirse omnipotente, de duplicarse en el reflejo
del hijo, de ser inmortal al perpetuarse a través de su descendencia.

Vida prenatal

La vida en el seno materno es una auténtica vida humana, en la que no solo se evoluciona anatómicamente y
fisiológicamente, sino también psíquicamente.

En el periodo que transcurre entre la vida prenatal y los 5 años, se organizan y constituyen las estructuras anatómicas y
fisiológicas que posibilitan al niño la adaptación y relación con el mundo.

A partir de la fecundación ya existe una nueva realidad biológica distinta de la materna, que consiste en sí todas las
determinaciones hereditarias y posee una individualidad biológica. Por lo tanto, en la concepción se origina una concreta
naturaleza humana: una persona.

La fecundación

Un nuevo ser comienza con la fecundación. En el momento en que un espermatozoide penetra en el ovulo, se forma un
huevo humano o cigoto, primera célula a partir de la cual se desarrollará una persona.

7
La fertilización tiene lugar en una de las trompas de Falopio. Este encuentro del ovulo con el espermatozoide solo es
posible en un periodo muy limitado de tiempo. Los espermatozoides deben alcanzar al ovulo cuando este inicia su viaje
a través de la trompa, en caso que no lo logren el ovulo va perdiendo vitalidad y muere antes de entrar al útero.

A partir de la fecundación el nuevo ser transita tres fases en su desarrollo hasta el nacimiento:

1. La germinal o cigoto, que culmina con la implantación del huevo a los 12 o 13 días de la fecundación.
2. Periodo embrionario, desde los 12 o 13 días a las ocho semanas.
3. Periodo fetal, desde la octava semana hasta el parto.

Periodo germinal o Fase cigoto (la implantación o nidificación)

Apenas conformado el huevo o cigoto comienza el proceso de reproducción celular (mitosis sucesivas). A la semana de
la fecundación el nuevo ser tiene ya más de un centenar de células. A la vez que se divide y crece, el huevo viaja por la
trompa de Falopio hasta que arriba en el útero antes de la semana.

Cerca del cuarto día, como resultado de la reproducción celular se forma una esfera hueca (blastocito), cuyas células
internas darán lugar luego al embrión y las externas a la placenta. El blastocito flota libremente en el útero hasta que,
entre los siete y 10 días de la fecundación, adhiere a las paredes del útero que están preparadas para recibirlo y
alimentarlo.

Dicho proceso finaliza aproximadamente a los 12 o 13 días de la fecundación.

Como podemos observar, los procesos de anidación y de absorción de sustancias alimenticias de la madre ponen de
manifiesto el papel activo, el acto “agresivo” del huevo fecundado en su lucha por sobrevivir.

Periodo embrionario

A los 14 días, la capa externa del blastocito se convierte en corion, membrana protectora que con los tejidos uterinos
formara la placenta. Entre los 15 y 20 días, el cordón umbilical pasa a ser la via de intercambio que conecta el embrión
con la placenta. Se inicia el desarrollo del tubo neuronal.

La placenta mediatiza el intercambio materno-filial y cumple múltiples funciones:

1. Permite el pasaje de sustancias nutritivas


2. Actúa como órgano de excreción al facilitar la salida de los catabolitos o residuos del metabolismo del pequeño
ser.
3. Además se comporta como una glándula de secreción interna que produce hormonas.

Se forma el saco amniótico, es un saco lleno de líquido que rodea al embrión y lo protege de golpes externos y
presiones amortiguándolo.

A los 21-28 días, el corazón del embrión ya está constituido con sus cuatro cavidades y empieza a latir. Comienza a
funcionar la circulación infante-placenta materna, permitiendo su oxigenación.

El embrión tiene una longitud de aprox. 5mm. y crece a un promedio de 1mm. por día.

Al cabo de dos meses, el embrión ha originado todos los órganos y la cara tiene ya rasgos reconocibles.

A la quinta semana la columna vertebral se esboza, es ya un eje cartilaginoso. Desarrolla las extremidades.

A la octava o novena semana tiene la formación básica de los órganos, excepto los sexuales. El embrión adquiere la
forma característica del ser humano y se lo denomina feto. Al finalizar el periodo embrionario, el nuevo ser tiene una
longitud de 2.5cm a 3cm y pesa 1gr.

Las células del embrión se organizan en tres capas celulares:

1. La capa exterior, ectodermo, que se convierte en SNP Y SNC, glándula mamaria y pituitaria.
2. La capa intermedia, mesodermo, se transforma en tejido muscular, conectivo y cartilaginoso, sistema excretor y
reproductor, sistema circulatorio y sangre, dermis.
3. La capa exterior, endodermo, de él provienen los sistemas respiratorio y digestivo.

Periodo fetal

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Se inicia aprox. a la octava semana de gestación. Durante este periodo el nuevo ser se prepara y alcanza la maduración
necesaria para funcionar con la capacidad y autonomía que requiere la vida después del nacimiento.

Los órganos formados en el periodo anterior ahora se diferencian y se desarrollan anatómica y funcionalmente.

El desarrollo físico durante este periodo:

Dos a tres meses (ocho a 12 semanas) ● Crece 1,5mm por día, pesa aprox. 14gr y mide
7,5cm.
● Experimenta la primer reacción frente a los ruidos
● Primera actividad refleja, de alarma y de succión.
● Primeros movimientos (no son pervividos por la
madre).
● Se desarrollan los órganos sexuales
● Sistema respiratorio y excretor
● El hígado alcanza el mayor tamaño

Tres a cuatro meses (13 a 16 semanas) ● Desarrollo de la piel y el pelo.


● Se forma el tejido óseo.

Cuatro a seis meses (17 a 24 semanas) ● Se forma el cerebro


● Los movimientos son percibidos por la madre.
Se escucha el corazón.
● Responde a estímulos externos.
● Mide 20cm y pesa 500gr.

Seis a siete meses (25 a 28 semanas) ● Aumenta velozmente de peso, llega a 1kg y mide
entre 28y 40cm.
● El desarrollo pulmonar y de sus órganos es
suficiente.

Siete a nueve meses (29 a 38 semanas) ● Aumento de las células nerviosas y el cerebro-

Vida psíquica prenatal

En el feto se observan tanto reacciones globales provocadas por estímulos fuertes, como locales provocadas por
estímulos de baja intensidad. Ocurren ya en el período germinal y en el embrionario. En el período fetal se pueden
comprobar actividades reflejas como la succión y de respuesta ante un estímulo alarmante, como así también
movimientos de brazos y piernas. Estas respuestas neuromusculares a estímulos y los movimientos espontáneos fetales
son manifestaciones de una vida psíquica refleja.

Las vías olfativas y gustativas son las primeras en desarrollarse mientras que las ópticas y acústicas lo logran antes
del nacimiento. Estas vías reciben los estímulos del mundo exterior a través de la madre, el feto percibe de forma no
discriminada el mundo que lo rodea.

El cerebro interno del feto está lo suficientemente desarrollado como para posibilitar la sensibilidad y la vida psíquica
propioceptiva, de modo que experimenta impulsos y sensaciones. Si bien no tiene conciencia de sus estados de ánimo,
la constancia y variación metabólica, endócrina o afectiva de la madre, que alteran su medio, repercuten en él
provocando sensaciones de agrado o desagrado. Podemos así hablar de un psiquismo prenatal pues se observan antes
del nacimiento actividades que suponen necesidades, sensaciones y respuestas.

1. Al primer mes, existen movimientos reflejos.


2. Al tercer mes, responde globalmente a estímulos internos.
3. Al cuarto o quinto mes, responde a estímulos de la superficie cutánea y a modificaciones en el metabolismo de
la madre con movimientos y cambios de posición.
4. Al sexto mes, responde globalmente a la estimulación externa al medio materno.
5. A partir del séptimo mes, reacciona ante la luz y la oscuridad.
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El yo fetal

El mundo fetal se caracteriza por casi total ausencia de tensión y casi inmediata satisfacción de cualquier necesidad, el
cordón umbilical provee los medios. Es una situación de máxima dependencia pero también de máxima seguridad. En
el seno materno el feto está perfectamente alimentado, goza de una temperatura constante e ideal, un lugar cómodo y un
sostenimiento en el espacio. El dormir es considerado una reproducción primitiva de la situación fetal, en el reposo
diario se volvería al mundo interno regresando así a esta situación ideal de seguridad y dependencia para recuperar
energía, mediante un debilitamiento transitorio de las barreras que lo separan del mundo exterior.

El mundo fetal se caracteriza por:

● Ausencia de una relación directa con los objetos del mundo externo.

● Falta de actividad de los mecanismos de adaptación al mundo exterior.

● Bajo nivel de tensión y de desequilibrio interno.

Según Freud, la construcción del yo comienza con la relación con el mundo exterior, fundamentalmente el mundo
relacional. Si bien existen respuestas del sistema nervioso a estímulos externos e internos durante la vida intrauterina,
el Yo, el deseo y el acto psíquico se comienza a constituir a partir del momento del nacimiento y de la interacción con
el medio socio-afectivo.

Rascovsky fundamenta la existencia de un yo fetal. Dice que al nacer el yo está lo suficientemente organizado pues se
distingue en él un aspecto receptor y otro efector. Logra este grado de estructuración yoica mucho antes de nacer como
lo revela la posibilidad de adaptación de los prematuros al mundo exterior 2 o 3 meses antes del término esperado. Para
Rascovsky el yo fetal tiene como tarea adaptar al medio para la cual recibe ayuda de su madre. Su labor principal
consistirá en la visión de representaciones, ideas, y de objetos internos heredados.

El Yo prenatal es totalmente permeable a los contenidos del Ello, no hay un límite rígido entre el Yo y el Ello, ya que
la represión primaria se establece en el nacimiento a diferencia de lo que sostienen Freud y M. Klein, los cuales la sitúan
más tardíamente. Por lo tanto, el Yo se iría formando mediante identificaciones directas con los patrones heredados
almacenados en el Ello. Las protofantasías heredadas serian como los planos a partir de los cuales se construiría el Yo.

Esta permeabilidad y continuidad entre el Yo y el Ello, análoga a la permeabilidad y simbiosis biológica con la
madre, se rompe con el nacimiento. Este es el momento en el cual el Yo se ve obligado, por fuerza de la necesidad, a la
búsqueda de objetos externos para satisfacer sus demandas pulsionales. Estas últimas se incrementan por la ausencia del
cordón umbilical, fuente de suministros.

Factores intervinientes en el desarrollo de la personalidad

Clasificamos a los factores intervinientes en el desarrollo de la personalidad como “lo dado”, “lo apropiado” y “la
autodeterminación”.

Lo dado

La existencia no depende de una decisión consciente, sino que ha sido dada y con ella ciertas disposiciones
hereditarias que tratan el marco del desarrollo.

La dotación genética es trasmitida por ambos progenitores a través de las células sexuales. Hay tres tipos:

1. Herencia específica, es absoluta para la especie.


2. Herencia radical, nos hace semejantes a ciertos grupos humanos, distintas etnias.
3. Herencia individual, nos asemeja a nuestros padres y ascendientes y a la vez nos hace únicos.

El genoma no es determinante, requiere un ambiente para ser realizado.

Herencia psíquica para Freud lo innato comprende las pulsiones, la constitución física sexual, las zonas erógenas,
los diques de la represión, las fantasías filogenéticas (Complejo de Edipo); y lo accidental abarca las vivencias
traumáticas infantiles, el destino posterior de la pulsión, etc.

Para Jung, se heredan imágenes inconscientes y así distingue el inconsciente individual del colectivo donde hay
arquetipos de carácter universal.

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Para Piaget, lo que se hereda son características funcionales, la organización y la adaptación, acomodación y
asimilación.

Lo apropiado

Hace referencia a lo que la persona adquiere en la relación con el mundo, por el hecho de vivir y afrontar las
circunstancias de la vida. El hombre necesita de experiencias y de un mundo que lo ayuda a lograr su plenitud. Así se
diferencia el mundo externo e interno

El hombre como ser natural: Para Rousseau el hombre es bueno por naturaleza, es la sociedad quien lo corrompe. Lo
social y culturalmente adquirido es considerado negativo, artificio y antinatural.

El hombre como ser social: Para Vygotsky la capacidad de pensar y razonar es resultado de lo social. El hombre pasa
a ser fundamentalmente exterioridad, relaciones, vínculos, termina diluyéndose en lo social.

La autodeterminación

El hombre posee una dimensión espiritual que le permite la posibilidad de adoptar una postura frente a lo heredado
y al medio, y de intervenir de forma creativa y libre en su accionar. El hombre puede planear, decidir, guiar y ejecutar
su actividad, por eso puede auto-determinarse. Además posee un plan de vida singular.

Este doble marco “exterior” e “interior”, junto con la posibilidad de autodeterminación van constituyendo el estilo
del sujeto.

Las disposiciones hereditarias trazan el marco del desarrollo y nos brindan un plan constructivo del organismo. Los
genes tienen un rol o acción directiva en los fenómenos del desarrollo embrionario y en los primeros años de visa, en
particular.

En el ser humano en medio está representado, en un primer momento, por el seno materno; luego, desde el
nacimiento, por el mundo exterior. La función del medio en la constitución de las características del nuevo ser varía
según los caracteres de que se trate.

Herencia y medio son factores que colaboran en la formación del nuevo ser y se imbrican de modo tal que es difícil
lo que corresponde a cada uno, son complementarios.

UNIDAD III (el nacimiento y los primeros 18 meses de vida)

Nacimiento

El parto es un proceso expulsivo que comienza mediante contracciones uterinas graduales y progresivas, las cuales
hacen descender al feto cuando está maduro. Éste, en dicho descenso distiende primero al cuello uterino, posteriormente
a la vagina y la vulva. La presión ejercida por las contracciones provoca la ruptura de las membranas que lo han protegido
y se elimina el líquido amniótico. El nacimiento ocurre cuando el feto es expulsado o extraído del útero. Seguidamente
la placenta, el corion y los amnios son eliminados.

El parto queda asociado en la madre, entre otras, a experiencias de separación y de dolor tanto físico como psíquico.
Ella abandona el lugar de hija para convertirse en madre, y a su vez transforma a sus padres en abuelos; es decir, que
modifica el orden de filiación.

El modo como se realice el parto tiene una importante influencia de la salud física y mental del nuevo ser. Luego de
ser expulsado de la madre y al ser tomado por la persona que colaboró en el proceso, el neonato reacciona de diversos
modos, ya sea acurrucándose, adoptando una postura rígida o relajando sus músculos. Seguidamente se ata y se corta el
cordón umbilical, sin que este hecho produzca dolor.

El nacimiento representa para el nuevo ser un momento crítico en que abruptamente se separa de la placenta. A partir
de ese momento comienza a oxigenar su sangre con sus propios pulmones y a nutrirse por medio de su propio tubo
digestivo. No bien termina el parto comienza a respirar. Los pulmones se dilatan una vez que expulsan el líquido que
contienen y se cargan de aire, admitiendo también una mayor cantidad de sangre. El llanto inicial es la señal de que los
pulmones se han inflado y comenzaron a funcionar, es el índice más claro de la vitalidad del neonato y es donde
comienza su vida posnatal.
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A partir de la expulsión, el nuevo ser debe hacerse cargo de un cumulo de funciones que hasta ese momento cumplía
su madre, como por ejemplo:

Mundo uterino Mundo externo

● Medio líquido. ● Medio aéreo.


● Temperatura estable. ● Modificación en la circulación de la sangre.
● Protegido por la placenta, saco amniótico y ● Temperatura oscilante.
barrera anti-estimulo. ● Reacciona ante un ambiente cambiante y con
● Provisión inmediata de sus necesidades. diferentes estímulos.
● Debe respirar y alimentarse para sobrevivir
● Ritmo inconstante de alimentación.
● Debe eliminar los desechos.

Con el nacimiento el neonato se incorpora al medio

Otto Rank

En 1924 introduce una importante noción para la comprensión del proceso del nacimiento. En él analiza el carácter
traumático de este pasaje y su influencia en el desarrollo posterior de la personalidad.

Establece el “trauma de nacimiento” que consiste en el abrupto pasaje de una situación de vida intrauterina
placentera, a la cual el feto estaba adaptado, a un nuevo medio ambiental con su exigencia de adecuación a él.

El choque que representa le cambio del medio materno al mundo externo (tanto físico como psicológico) es para
Rank la experiencia primaria de angustia. Esta se constituye en la raíz de posteriores vivencias que comprometen dicho
afecto.

Desarrollo motor en el neonato

El neonato presenta movimientos no coordinados y espasmódicos. Sobresaltos repentinos y temblores por la


inmadurez de su sistema nervioso. Al llorar todo su cuerpo se sacude y mueve todos los miembros. Hay reflejos
actuantes.

● 1 mes: está generalmente tendido sobre su espalda. Boca abajo intenta levantar la cabeza y la coloca
hacia un lado. En reposo las manos están cerradas, al colocarle un dedo los aprieta fuertemente. Los
movimientos de brazos tiene más amplitud que los de las piernas. Mantiene el tono muscular (estado de tensión
permanente de origen reflejo, imprescindible para cualquier movimiento) durante más tiempo.

● 2 a 3 meses: sostiene la cabeza con firmeza, toma firmemente el sonajero y lo sacude con movimientos
bruscos involuntarios.

● 4 meses: boca abajo, levanta la cabeza y el tórax voluntariamente. Vuelve la cabeza hacia quien lo
llama, observa sus manos y las pone frente a sus ojos, en general tiene las manos sueltas y abiertas y las tiende
hacia el objeto que se le ofrece. Le agrada estar en brazos o que lo sostengan sentado para poder mirar mejor el
mundo circundante. Surge la sonrisa social.

● 7 meses: boca abajo se da vuelta y viceversa, mantiene el tronco erguido y se sostiene sentado sin apoyo.
Quiero tocar y tomar los objetos. Cambia de mano un objeto reiteradamente, golpea los objetos que tiene en la
mano sobre una superficie. Levanta las piernas y toma los pies llevándolos a la boca, comienza a usar el pulgar
en la prensión.

● 10 meses: deambulador, se sienta solo y se desplaza gateando, se mantiene de pie sujetándose en


personas u objetos. Manipula objetos mientras está sentado, sin apoyo, aprende a juntar el pulgar y el índice
para asir objetos pequeños (prensión en pinza). Usa el índice para señalar y hurgar, explora agujeros y cavidades.
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● 12 meses: locomoción (primeros pasos, empieza a caminar), posición erguida sin ayuda, se queda en
pie sin problemas. Logra hacer la pinza perfecta entre el índice y el pulgar.

Díada madre e hijo

Desde la fecundación hasta los 3 años de vida es la “era de la madre”, de la díada madre-hijo, que se caracteriza por
fuertes lazos afectivos y cierta distancia y aislamiento del medio. La simbiosis psicológica post-natal con la madre se
efectúa en otro plano una nueva fusión que entra en crisis con la angustia del octavo mes en la que reconoce a la madre
como un todo independiente de él y es, según M. Mahler, el nacimiento psicológico del infante; finalmente este proceso
de separación psicológico concluye con la aparición en escena del padre en el periodo edípico.

La maternidad y el vínculo materno-filial

La relación madre-hijo va a depender de la madurez de la madre, el cuidado, las cualidades y los cambios de éstas
para satisfacer las necesidades del niño.

Stern desarrolló un tema esencial al que llamó “constelación maternal” y supone cuatro temas:

1. El tema de la vida y el crecimiento: lo que está en juego en esta situación es la capacidad de la madre para
mantener con vida al niño. Este momento es amenazado por la fantasía de fracaso.
2. El tema de la relación primaria: aquí lo que está en juego es la capacidad de la madre para amar a su bebé,
satisfacer necesidades y sentirse amada por él. Pero también rondan los temores de ser insuficiente o incapaz de
amar o entregarse.
3. El tema de la matriz de apoyo: dicha matriz está constituida por otras mujeres, como ser madres, abuelas, tíos o
amigas, cuyo apoyo protege a la nueva madre, de modo que pueda dedicarse al bebé.
4. El tema de la re-organización de la identidad: la madre ahora está ante la encrucijada de desplazar el centro de
su identidad, desde el rol de hija la de madre, de esposa a progenitora.

Esta “constelación maternal” se activa frente al bebé y se anudan a una diada.

Analogías biológicas: simbiosis

Se denomina simbiosis a la relación estrecha entre dos individuos de la misma especie:

En el periodo intrauterino se da un mutualismo (simbiosis en sentido estricto), donde ambos individuos se benefician.
Y hay un comensalismo, donde uno de ellos se beneficia del otro el cual no se beneficia ni perjudica.

Ya en el nacimiento hay un parasitismo donde uno obtiene beneficios perjudicando al otro.

Henri Wallon denomina al periodo intrauterino como de “simbiosis biológica total”, dado que existe un grado
máximo de dependencia.

Margaret S. Mahler formula la hipótesis de la universalidad del origen simbiótico de a condición humana y la
hipótesis de la existencia en el desarrollo normal de un proceso de separación-individuación o nacimiento psicológico,
posterior al período simbiótico.

Distintas posturas que abordan la díada madre-hijo

René Spitz, investigo en diversas instituciones a bebes durante los primeros años de vida con madres ausentes
físicamente y con sustitutos inadecuados o prácticamente no existentes. Y determinó que se dos cuadros clínicos a los
que denominó “privación emocional parcial” o “depresión analítica” y “privación emocional total” o “marasmo
emocional”.

Por una parte, los que padecían de depresión analítica eran niños que habían tenido un vínculo materno bueno y que,
entre los 6 y 8 meses, fueron privados del mismo por un periodo ininterrumpido de aproximadamente 3 meses. Estos

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niños al mes de la privación se volvieron llorones, tendían a aferrarse a los que los cuidaban; a los 2 meses empezaron
a gemir y dejaron de lloriquear, perdieron peso y se lentificó su desarrollo; a los 3 meses los niños se negaron a tomar
contacto con las personas, se quedaron postrados en la cama, sufrían de insomnio y contrajeron enfermedades con
facilidad. Si la situación de privación persistía, se manifestaba rigidez facial, gemían y entraban en un estado de letargo.
Después de los 3 meses de separación existe periodo de transición de alrededor de 2 meses durante el cual los síntomas
mencionados se hacen más marcados, y si regresa la madre o les es proporcionado una madre sustituta aceptable, la
mayoría se recupera aunque queden “cicatrices”.

Por otra parte, la privación emocional total se da en niños privados durante los primeros meses de vida de la relación
materna por periodos mayores de 5 meses e independientemente de la buena o mala relación materna previa. En estos
chicos hay una detención del desarrollo psicológico y un empeoramiento progresivo con propensión a las enfermedades
infecciosas. Es así que la tercera parte de la población infantil con este padecimiento fallece.

Consecuentemente, los dos cuadros psicopatológicos expuestos ponen en evidencia el papel fundamental de la madre
en el desarrollo de la personalidad del niño durante el primer año de vida.

La madre en el vínculo normal contiene afectivamente al hijo, le brinda seguridad y confianza. Por otra parte, la
madre “absorbe” la agresividad del bebé, ordena su descontrol y pone límites que encausan sus afectos; transforma su
agresión en cuidados gracias a su capacidad elaborativa, procesadora, a su amor, a su capacidad de darse y de pensar en
el hijo.

Los niños con privación emocional total, volcaban su agresividad afuera, la proyectaban al mundo externo, no fue
“absorbida” ni “metabolizada” por la madre. Por eso, el mundo exterior se tiñe de las fantasías agresivas proyectadas
que no han sido desconfirmadas, así el mundo se vuelve persecutorio y agresivo.

John Bowlby considera que existe una “pulsión de apego”, no ligada con la libido. Es decir un impulso primario al
apego con otros seres humanos, propio de la especie y no derivado de la pulsión sexual.

Para él los bebés humanos respondes con facilidad a los estímulos sociales y se introducen con rapidez en la
interacción con un adulto. El comportamiento de apego se manifiesta en los dos primeros años de vida y sucesivamente
surgen las conductas de succión, del abrazo, del llanto, de la sonrisa, la tendencia de ir hacia y de prenderse del adulto.

Françoise Dolto señala que el placer de la succión independientemente de las necesidades alimenticias es un placer
autoerótico. Si al niño se le brinda la ocasión de satisfacer pasivamente este placer, se apega a ese objeto.

Eric H. Erikson ubica el fundamento de todo el desarrollo psicológico ulterior en la adquisición de la “confianza
básica”.

La madre estimula durante los primeros meses de vida la fe y la confianza del niño. Este primer logro se consolida
cuando siente hambre y ella lo alimenta, cunado está molesto y lo calma, cunado tiene frio y lo abriga. Es decir, que
puede tolerar la frustración y la demora en la satisfacción de sus necesidades, puede tenr fe y esperar. En los primeros
años de vida se asientan actitudes básicas, surgen sentimientos y se establecen vínculos fundamentales para la formación
moral posterior.

Melanie Klein sostiene que los primeros meses de vida transcurren con una estructura específica en la relación de
objeto y con el predominio de determinadas fantasías, ansiedades y defensas ante ellas. Esta estructura o posición se
caracteriza por la escisión del Yo que ama y el que odia, es decir la escisión entre objetos parciales buenos y malos con
la consiguiente presencia de intensas ansiedades persecutorias. Predominan las defensas de proyección de disociación
y de proyección de lo malo.

UNIDAD IV (primera infancia: desde los 18 a los 3 años)

Características generales de la primera infancia

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A los doce meses comienza un período que se caracteriza por la marcha en posición erguida y el habla. Con el
desarrollo motor se amplía el espacio que puede conocer y dominar y por eso se vuelve más libre de las personas que lo
rodean. Hay ya una autonomía y afianzamiento yoico.

Establece así relaciones más estrechas con los objetos, disfruta su relativa autonomía frente a los adultos. Es un
período de activa maduración del sistema nervioso y de enlentecimiento del crecimiento físico. Es un período de
especialización del sistema nervioso, en el cerebro se forman así los centros motores del lenguaje, las habilidades
espaciales, entre otros.

Es importante en esta edad el ejercicio del control muscular esfinteriano y motriz en general. A medida que logra
coordinar sus movimientos con mayor precisión desea realizar todo por sí mismo. La búsqueda de la autoafirmación
personal y el control de su cuerpo son propios de esta etapa. Aparecen las conductas de negativismo, de oposición y la
discriminación respecto a los demás.

La maduración física y el desarrollo psíquico logrado permiten que comience la educación para la formación de
hábitos de limpieza, orden e higiene personal, en torno a los cuales se movilizan intensas vivencias afectivas.

Desarrollo psicomotor de la primera infancia (18 meses - 3 años)

El psicoanálisis denomina "etapa anal" al período comprendido entre los 18 meses y los 3 años. El niño mantiene un
interés activo sobre el proceso de evacuación y la materia fecal hasta los 5 o los 7 años, el cual se manifiesta a través de
los juegos. Hay una fase anal expulsiva y otra anal retentiva (según Abraham). Asimismo muestra preocupación por
dominar y someter a su voluntad los esfínteres anales. El contenido intestinal es valorado como una parte de su cuerpo
excitante, como una producción personal y luego como un regalo que puede o no brindar a sus padres. Tiene la
experiencia de un cierto placer sensual por el contacto, la sensación de tibieza y por lo tanto la estimulación de la piel.

La madre propone pautas y normas de conducta según las cuales lo premia o lo castiga, el niño así percibe que si
cumple las demandas maternas conservará el afecto y aceptación de su madre. El no cumplirlas es un medio de expresión
de su rebeldía y afirmación de su terquedad.

El control de esfínteres puede iniciarse cuando el niño es capaz ya de sentarse solo con seguridad. A medida que
desarrolla sus hábitos de limpieza sublima las pulsiones anales hacia fines más aceptados socialmente. Su fantasía de
manipular materia fecal la transfiere a juegos con barro o arena y pintura, por eso el psicoanálisis considera fundamental
la sublimación de las pulsiones anales para desarrollar la imaginación creadora y la productividad artística.

Además de controlar sus esfínteres anales, aprende a controlar su micción, comienza a mostrar interés por los juegos
con agua y líquidos en general. Allí expresa sus dificultades, temores y placer propios de los actos de tener, soltar y
controlar su orina.

Erikson considera que en el segundo año de vida (18 meses) comienza un período de realización de la voluntad y
afirmación de sí mismo y de adquisiciones que influyen en el incremento de su grado de autonomía. El desarrollo del
sistema muscular le permite un poder mucho más grande sobre su entorno gracias a la capacidad de manipular objetos.
Cuando empieza a pararse, ve el mundo como yo y tú, mi y mío. Tiende a aferrarse a las cosas o soltarlas
intempestivamente, es la etapa del empecinamiento. Comienza el aprendizaje del control de sus funciones eliminatorias
y esta modalidad de retener y soltar se extiende a sus relaciones interpersonales, las mismas pueden llevar a conductas
tanto hostiles como bondadosas. Alcanzar el logro de controlar dichas funciones implica un incremento de su autoestima
y la confirmación de su capacidad yoica de control.

Erikson también nos habla de una firmeza tolerante por parte de los padres como la actitud que favorece el
autocontrol del hijo. Esta lo protege de la posible anarquía debida a su escaso sentido de discriminación y discreción.
Tanto el permisivismo como el excesivo control paterno acentúan sentimientos de vergüenza y duda. Esta etapa es
decisiva en la formación de la voluntad y el desarrollo de la autoestima.

Realidad psíquica y realidad material

Freud: El desarrollo supone el abandono del mundo infantil con un fuerte predominio de lo interno, lo subjetivo y lo
egocéntrico para adaptarse al mundo externo, objetivo y real. Esto es posible en cuanto el proceso secundario toma la
preponderancia frente al primario. La inteligencia racional orienta la conducta, el orden remplaza a las turbulencias
propias de la afectividad y de las pulsiones; de modo que el sujeto va internalizando las pautas culturales e
incorporándose a la sociedad de la que forma parte. (Objetos transicionales de Winnicott, etapa entre el mundo ilusorio
del juego y la imaginación).

Transiciones de la primera infancia:


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1. Área psicomotriz: actividad/pasividad.
2. Área simbólica: capacidad representativa: dibujo, imitación, juego, lenguaje.
3. El pensamiento.
4. Formación del carácter: educación de la madre.

Winnicott considera que al niño se le torna tolerable la brecha existente entre la fantasía y la realidad exterior, solo
a través de la vivencia de desilusión. Para explicar el puente entre ambas realidades el autor incorpora la noción de
“mundo ilusorio”. El bebé no posee aun la capacidad de reconocer y aceptar el modo de ser de la realidad exterior, de
modo que, inmerso en una experiencia ilusoria, vivencia la fantasía omnipotente de ser el mismo el creador del objeto
que encuentra allí afuera.

Una “buena madre” brinda protección al hijo, interpreta y satisface sus necesidades, para esto facilita la posibilidad
de establecer las condiciones de una breve experiencia de omnipotencia. Dicha experiencia posteriormente le permitirá
poco a poco contactarse con la realidad exterior, conocerla, aceptarla. El logro de esta última experiencia es posible a
través de un proceso de desilusión, ya que lentamente reconocerá que hay fenómenos que están fuera de su control y
que existen objetos que no son creados ni concebidos por él.

La capacidad de afrontar la realidad exterior, la renuncia a la omnipotencia, supone el despliegue de esa zona
intermedia de experiencias en la cual elige objetos que serán los precursores del uso de los símbolos. El objeto
transaccional es un símbolo de unión que permite tanto aceptar la separación con la madre como el reunirse con ella.

Desarrollo de la conciencia de realidad

El lactante no percibe el mundo como algo ante lo cual se ve enfrentado sino que forma en él una totalidad. El
desarrollo de la conciencia objetiva supone la objetivación como separación entre yo-mundo interno o sujeto-objeto, y
es un proceso gradual.

Durante el primer año de vida se despiertan tanto la conciencia de yo como la del objeto en relación con la madre y
mediante el manipuleo del mundo circundante objetivo. El niño se apodera de las cosas, se experimenta la temprana
vivencia del objeto que, en el segundo año, con la aparición del habla y las funciones de representación en general, sufre
un cambio cualitativo. Porque el acto de dominar inicia una nueva relación con el mundo puesto que al nombrar las
cosas el niño logra también distinguir el mundo objetivo del subjetivo, aunque no nítidamente la palabra del objeto.

Según Piaget hay tres tendencias intelectuales, o fases de la maduración de la consciencia de realidad, en el
pensamiento infantil que se originan en el marco de una indiferenciación yo-mundo y una visión egocéntrica:

● Realismo infantil: atribuir existencia substancial a hechos psicológicos como a pensamientos y sueños,
los cosifica, identifica al pensamiento con el acto de hablar.

● Animismo: atribuye a objetos y hechos físicos las propiedades de entes vivos tanto vitales como
psicológicos, por ejemplo la voluntad o conciencia.

● Artificialismo: considera a todas los objetos y fenómenos de su entorno como generados por los
hombres con finalidades específicas, como productos de la creación humana.

Desarrollo de la función de representación. Función simbólica

El acceso a las formas de representación o función simbólica es central en este período. Esta capacidad de emplear
símbolos y signos, que sean sustitutos de las cosas, les permite a los hombres elevarse sobre el espacio y el tiempo. Estas
representaciones le van a permitir al niño estabilizar y objetivar la imagen del mundo. Separa radicalmente su yo de su
no-yo al darse un nombre a sí mismo y otro a las cosas del mundo.

El pensamiento humano se entrama con las actividades de la percepción y la representación. Dicha capacidad hace
posible el acceso de sus contenidos del pensamiento a los demás hombres y viceversa. La permite la construcción de un
mundo mental interior que resulta característico en su complejidad tan solo del hombre.

Lo propio de la función simbólica es la diferenciación de los significantes respecto del significado, estos significantes
diferenciados permiten evocar los significados que no se perciben actualmente. Cuando el niño alcanza la función
simbólica es capaz de pensar, aun cuando no perciba a un objeto ni actúe sobre él.

Según Piaget, alrededor de los 18 meses surge la función de representación, a partir de ahí puede distinguir entre la
representación (significante) y lo representado (significado). A nivel sensorio-motriz no hay aún representación, es decir
significantes diferenciados, pero sí significantes perceptivos como los índices y las señales. El índice constituye un
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aspecto, una parte o un antecedente del objeto percibido. En la señal hay una cierta distancia entre el significante y el
significado, la representación ya no es parte del objeto designado pero está próxima temporal o espacialmente respecto
de él.

El sujeto sólo constituye índices y señales cuando el objeto está presente en su campo perceptivo, pero cuando está
ausente puede aludir al mismo solamente con símbolos y signos. Lo cual sólo es posible al alcanzar la función simbólica.
Los símbolos son significantes más individuales y dependientes del objeto que designan, porque guardan cierta
semejanza con el objeto simbolizado, los signos son significantes convencionales y colectivos. Los signos verbales
constituyen el sistema más perfeccionado de significaciones.

El uso de signos y símbolos, es decir el empleo de significantes diferenciados, se evidencia en las conductas de
imitación, de juego, en los dibujos, en el hablar y evocar imágenes.

Imitación

La capacidad de imitar movimientos, actitudes, mímica y lenguaje se da paralelamente al desarrollo intelectual y


afectivo. Es la reproducción de una forma de comportamiento, un movimiento o una acción percibida. Su importancia
radica en que como conducta adquirida posibilita una multiplicidad de matices individuales en la acción. Permite que el
niño alcance mayor adaptación y enriquece el inventario de conductas heredadas, apropiándose del mundo socio-
cultural, se integra a la sociedad y a la cultura.

El hombre hereda escasos esquemas de conducta, por ello y como compensación desarrolla su capacidad de
imitación, a través de la cual se integra a la sociedad y la cultura.

Se observa que la necesidad de imitación es mayor cuando el objeto a imitar es más apetecible y agradable para el
niño, el tipo de imitación efectuada depende del nivel intelectual alcanzado. Habría una evolución progresiva desde una
imitación directa y refleja (en espejo) a una imitación inteligente y simbólica.

Este período de la primera infancia es del apogeo de la imitación, es propia la orientación espontánea hacia el mundo,
la avidez de convivencia y el temor a estar solo. Según Piaget la imitación juega un rol fundamental en el desarrollo de
las funciones de representación, define a la imitación como una acomodación más o menos pura, a los modelos
exteriores, como el acto por el cual se produce un modelo.

Desarrollo de la imitación según Piaget:

● Etapa pre-imitativa: desde el nacimiento a los dos meses, asimila el llanto de otros a su propio llanto,
se activa su esquema del llanto al oírlos llorar, primero es automáticamente luego descubre un interés en la
reproducción.

● Imitación directa: en presencia del objeto, se da desde el segundo estadio sensorio-motor de la


inteligencia y se incrementa a partir de (10-11 meses) cuando el niño es capaz de adaptarse inteligentemente a
nuevas situaciones. Piaget considera a la imitación una pre-configuración de la representación en actos.
Interpreta la acción del modelo como si fuera suya propia y la asimila como si se tratara de una repetición.
Luego como conoce su rostro solo por el tacto reproduce gestos de otros como el abrir y cerrar de ojos, sacar la
lengua, etc. La imitación supone una analogía que se establece entre el cuerpo propio y el ajeno, por lo que es
importante para el conocimiento de sí mismo, el desarrollo del esquema corporal y la apertura al mundo social
y simbólico. Poco a poco la imitación se va haciendo más activa y se acomoda con mayor precisión al modelo.

● Imitación diferida: en el final del período sensorio-motor, puede imitar en ausencia del objeto o del
modelo, aunque carece aún de representaciones. El comienzo de la representación se caracteriza por la demora
en imitar el objeto percibido. Empieza a interiorizar por lo tanto, las acciones. Al lograr la imitación diferida el
acto, desprendido de su contexto original, se transforma en un significante diferenciado y en parte ya es
representación-pensamiento.

● Imitación indirecta: se da al año y medio. Se realiza en ausencia del objeto por lo que supone la
interiorización de imágenes mentales que sirven de modelo para la acción reproductiva. Puede realizar la acción
en una situación similar a la del pasado sin que el otro haya realizado gesto alguno.

Imágenes mentales y memoria

Es la primera infancia el período, para Piaget, del desarrollo de las imágenes representativas y la memoria de
evocación. Define a estas imágenes mentales como productos integrantes del proceso de acomodación imitativa, son a
la vez imitación sensorio-motora interiorizada y esquemas de imitaciones representativas. Toda imagen es una imitación
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interiorizada del objeto con el cual se relaciona. Se la puede diferenciar de las imitaciones exteriores que son una copia
directa del modelo o la proyección de los caracteres imitados en una reproducción material, como un dibujo.

La memoria permite que las impresiones no se pierdan sino que permanezcan y se pueda disponer de ellas.
Contribuyen de este modo a la estabilidad de la imagen del mundo resaltando la constancia de las cosas. La importancia
de la memoria radica en que las representaciones se vuelven activas y las personas por ello ya no viven sólo el momento.

El reconocimiento así como el desconocimiento, supone la existencia previa de una imagen o de una proto-imagen
con la que se compara el objeto percibido.

En primer lugar se desarrolla la memoria de reconocimiento, que solo actúa ante la presencia del objeto y que consiste
en reconocerlo o desconocerlo, luego se despliega la memoria de evocación que implica la posibilidad de recordar los
objetos en ausencia de los mismos.

La memoria de reconocimiento es muy precoz en el hombre y además es una función común no solo en los animales
superiores sino en algunos invertebrados inferiores. La memoria de evocación implica ya la capacidad de representación
característica del hombre y una clara separación entre la función perceptiva y la función mnémica.

La imagen es un símbolo que la memoria reconoce y evoca, la evocación mnémica es un acto de pensamiento. La
memoria no se constituye exclusivamente por la actividad representativa, sino que supone la actividad de la inteligencia.

El dibujo infantil

El dibujo y la pintura constituyen un proceso complejo en el cual el niño reúne diversos elementos de su experiencia
para formar un conjunto con un nuevo significado. Es importante poder visualizar la realidad psicológica contenida en
las realizaciones creativas infantiles. Dibujar le permite al niño expresar su pensamiento en forma concreta, es un indicio
de las experiencias que ha tenido con las cosas. Revela rasgos de su personalidad, sus conflictos, el nivel de inteligencia;
por eso es importante como prueba psicométrica y proyectiva.

Según Piaget, el dibujo al igual que la imagen mental representa un esfuerzo del niño por acercarse a imitar lo real.
Considera al dibujo como un intermediario entre el juego y la imagen mental, que se manifiesta entre los 2 años y 2 años
y medio. La evolución del dibujo es correlativa a la estructuración del espacio.

Piaget distingue tres momentos en la representación del espacio gráfico:

1. Las relaciones topológicas elementales: el niño de 2 a 4 años ya considera las relaciones existentes entre
los elementos de una figura geométrica. Reconoce objetos familiares y luego distingue las figuras cerradas de
las abiertas. Comienza a dibujar las figuras geométricas mediante curvas cerradas o semicerradas sin rectas ni
ángulos. Se relaciona con el egocentrismo infantil que deforma el espacio en función de sí mismo.

2. El espacio euclídeo: de los 4 a los 5 años, se aproxima a la correcta representación del cuadrado, logra
construir rectas y ángulos en el espacio bidimensional.

3. El espacio proyectivo: a los 7 u 8 años utiliza nociones elementales de perspectiva y a los 9 o 10 años
dibuja espontáneamente con perspectiva pasando a un espacio proyectivo o tridimensional.

Estadios del desarrollo infantil del dibujo

1. Período agráfico: antes de los 18 meses e incluso hasta los 2 años raramente se encuentra en niños intentos
espontáneos de dibujar.

2. Período del garabateo: alrededor de los 2 años comienzan a garabatear, estos primeros dibujos son, para Piaget,
juegos de ejercicio carentes de toda intención representativa. Se realizan por el placer funcional lúdico y luego por el
deseo de imitar a los más grandes. No ha tomado conciencia del valor simbólico de los signos gráficos. Muy pronto cree
reconocer formas en las que garabatea sin plan previo consciente. Luego es capaz de reproducir tentativamente ya de
memoria un modelo.

Viktor Lowenfeld distingue tres períodos en el desarrollo del garabateo:

I. Garabateo desordenado: realiza trazos sin sentido, aunque en realidad no tienen sentido para el
observador, varían en longitud y dirección. Utiliza distintos métodos para sostener el lápiz generalmente
encerrándolo con todos sus dedos o con el puño. Participa el brazo entero y no controla lo que dibuja con los
dedos o la muñeca por lo que a menudo daña la hoja por la impulsividad y el descontrol motor.

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II. Garabateo controlado: a los 6 meses aproximadamente de iniciar el garabateo descubre que existe un
vínculo entre los trazos que realiza y sus movimientos. Comienza el control visual de los movimientos manuales
y así aparece el entusiasmo hacia la actividad figurativa. Traza líneas horizontales o verticales y círculos.
Empieza a establecer relaciones entre el ambiente y lo dibujado. Le gusta llenar toda la página, no realiza puntos
o trazos que requieran levantar el lápiz ya que implica mayor control motor.

III. Garabateo con nombre: alrededor de los 3 años y medio da nombre a sus garabateos, aunque el adulto
no puede reconocer en los mismos a los objetos a los que hace referencia. Ha logrado pasar al pensamiento
imaginativo. Empieza a dibujar con intención aunque sigue disfrutando del movimiento físico, no tiene una idea
acabada del aspecto que tendrá su dibujo una vez finalizado. El garabateo se convierte en un medio de
comunicación. Los colores desempeñan un papel secundario, la elección de estos a veces lo aparta del dibujar
garabatos y lo lleva a concentrarse en la actividad de jugar con los colores. La elección de colores se
correlacionan con sus estados afectivos.

3. Período preesquemático: de los 4 a los 7 años, reproduce conscientemente las formas percibidas, hay una intención
realista que constituye el intento de dibujar las cosas tal cual son. Hay dos períodos:

I. El proceso simbólico y su relación con el aprendizaje: el dibujo del niño va más allá del campo motor
perceptivo, afectivo e imaginativo, hasta llegar a los procesos superiores del pensamiento. Se impone una
verbalización de lo dibujado que incluye un análisis de las partes, síntesis de lo representado, valores objetivos,
subjetivos, etc. Tiene suma importancia ya que es un testimonio tangible del proceso mental del niño. Luquet
señala la importancia del modelo interno en el que interviene no solo la ejecución, sino también el significado
que el niño le atribuye al dibujo. Pasa de una etapa motora a una reflexión sobre la acción.

II. Del esquema corporal a su representación gráfica: Shilder tomó el término esquema corporal para
definir la idea que del propio cuerpo tiene cada uno, idea que se forma según la cantidad y calidad de
información que a través de él recibe. Entre los 2 y 3 años surgen los primeros ensayos gráficos, entre los 3 y 4
años se convierten en una verdadera representación gráfica. Aparece el monigote o renacuajo (figura humana:
un círculo como cabeza, y dos líneas verticales como piernas). Luquet señala a esta etapa como "realismo
malogrado". Este es el primer esquema del niño y suele relacionarse con las partes del cuerpo que para el niño
son más importantes: cabeza, brazos, piernas.

4. Período esquemático: 7 a 9 años. Lowenfeld denomina esquema al concepto al que ha llegado un niño respecto
de un objeto, este representa su conocimiento activo del objeto. No trata de copiar un objeto tal como lo percibe
visualmente, ya que lo que dibuja es el esquema que posee del objeto. Luquet llama a este período "realismo intelectual",
el niño dibuja teniendo en cuenta las características esenciales de los objetos, sin preocuparse de su perspectiva visual.
Es común así que dibuje las partes ocultas de los objetos, que no se ven, se llaman fenómenos de transparencia. El
principal descubrimiento en esta etapa es la existencia de un orden en las relaciones espaciales, ya incorpora una línea
de base (suelo) y sitúa los objetos en relación a ella. Pero aún se mueve en un espacio bidimensional., no aparecen casi
líneas de profundidad.

El color empieza a relacionarse con el objeto.

5. Período del realismo visual: 8-9 años a 12 años, el dibujo ya se ajusta a lo que es visible desde una determinada
perspectiva y tiene en cuenta un plan global con proporciones métricas. El esquema es insuficiente, empieza a interesarse
en las diferencias individuales: sexo, vestimenta, altura. Se preocupa por los detalles pero a menudo pierde el sentido
de la acción porque hay dureza y rigidez en la representación. Las líneas de base y cielo empiezan a desaparecer
remplazándose por las de la línea del horizonte. Toma conciencia de la superposición: un objeto puede tapar total o
parcialmente a otro. Se observan proporciones métricas más naturales y menos exageradas.

El juego, el simbolismo y la realidad

Otto Engelmayer considera a los juegos de rol, ilusión o ficción como propios de este período.

El niño se compenetra con algunos de los roles del adulto o de un animalito, identificándose por imitación con el
modelo. En estos juegos el niño interpreta a los personajes con extraordinaria intensidad, a veces con una completa
identificación y olvido de sí mismos.

En el desempeño de los roles el niño intuye y “vive” desde las actitudes y posturas de los adultos. Se produce así un
enriquecimiento de los sentimientos, muy especialmente, los del ámbito social y ético. Asimismo, en estos juegos se
afianza el sentimiento de autoafirmación al desempeñar roles y tareas que le confirman su capacidad de “hacerlo solo”.

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Para Piaget, el juego simbólico encuentra su apogeo entre los 2 y los 5 o 6 años de edad. En el juego simbólico el
niño puede construir con libertad y espontaneidad símbolos, con los cuales expresa todo lo que no puede manifestar de
su experiencia vivida por medio del lenguaje verbal.

La imitación es un esfuerzo de hiperadaptación, es acomodación, es una mera copia. El juego, por el contrario, es
asimilación pura, es una relación del esfuerzo adaptativo en la que el niño se permite realizar actividades por el mero
placer de dominarlas.

Así, en los juegos simbólicos se manifiesta tanto el esfuerzo imitativo de lo real como la asimilación lúdica de lo real
a la fantasía subjetiva.

Para Aberastury el juego tiene la función específica de elaborar las situaciones traumáticas.

Juegos según el ambiente social: dependencia, solitario, paralelo, social, cooperativo, reglado.

Juegos según el contenido: funcional, imitativo, representativo, reglado.

El niño y el lenguaje hablado

Etapa fónica y pre-lingüística

Entre el primer y segundo mes el grito y el llanto se consideran las primeras expresiones sonoras. En la cual expresa
el estado de insatisfacción de sus necesidades (hambre, molestia, dolor).

En un segundo momento, el gorjeo y el balbuceo, tercer y cuarto mes, comienza con la “e” y la “a”, consonantes
labiales “m, p, b” y dentales “t, d”. Esto tiene dos finalidades: reproducción circular (ligada al juego) e intencionalidad
en la reproducción.

A los siete u ocho meses repiten silabas “da-da”, “ta-ta”.

En un tercer momento, se produce el laleo, donde va aprendiendo de forma progresiva los sonidos que percibe y
empieza a reconocer voces familiares.

Etapa lingüística o semántica

Entre los nueve y 12 meces, se da el monosílabo intencional “ma-pa” y de este modo aparece la función significativa.

En esta etapa el niño asocia sonidos y silabas a figuras externas y logra que su significación varíe según el contexto

A los 18 meses, se dan las palabras-frases, las onomatopeyas, y expresan negación, ubicación y posesión. Se da el
periodo holográfico y habla telegráfica que son frases de dos palabras.

Entre los 20 y 24 meses, comienza a utilizar frases de varias palabras que expresan deseos.

Etapa gramatical

El niño utiliza reglas básicas pero organiza y construye reglas propias; que implica un trabajo cognitivo y creativo.
Al tercer año utiliza la palabra “yo”, importante para la construcción de la identidad. Entre los cuatro y siete años el
lenguaje se sociabiliza.

UNIDAD V (desarrollo psicoafectivo: Freud, Spitz, Melanie Klein, Lacan y Winnicott)


Sigmund Freud

Desarrollo libidinal

La pulsión es el impulso que tiende a la consecución de un fin. Su diferencia con el instinto es que este posee un
objeto definido. La pulsión es un impulso que se inicia con una excitación corporal (tensión) y cuyo fin es la supresión
de dicha tensión.

Hay dos tipos: pulsiones de vida y pulsiones de muerte.

La libido es la energía que pone en marcha la pulsión sexual y puede estar dirigida a objetos (libido objetal) o al
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propio yo (libido narcisista).

Características de la sexualidad: No comienza en la pubertad, sino desde el nacimiento. No obedece al fin de la


reproducción, sino al logro del placer. No posee objeto determinado biológicamente. Las pulsiones son parciales e
indomesticables. Es autoerótica.

Fases del desarrollo psicosexual

Los conflictos psíquicos y su resolución dependerán del estancamiento de una fase (fijación) o el retorno a una fase
procedente (regresión).

El desarrollo psicosexual es el pasaje de la libido por las diferentes etapas hasta llegar a la latencia.

En la etapa fálica con el complejo de Edipo aparece la formación psicosexual, la cual implica la resolución del CE,
es decir, la elección de objeto, la identificación, la dirección de la sexualidad, etc.

Fase oral: el placer del bebé se da en la alimentación. Por lo tanto los labios y la boca tienen un papel fundamental.
El pecho se constituye como el primer objeto de impulso sexual y será la matriz para todas las relaciones objetales
futuras.

Fase oral-sádica: coincide con la aparición de la dentición y por lo tanto está ligado al acto de morder. Hay un acto
destructivo que da lugar al concepto de “ambivalencia”, relación amor-odio respecto al objeto.

Fase anal: la zona erógena (fuente corporal de excitación) es el ano. Aparece la polaridad “actividad-pasividad”
ligada a la posibilidad de retener-expulsar. El niño siente placer ya que considera sus heces como parte de su cuerpo y
ofrece a modo de regalo a sus padres. Así la negativa a defecar le confiere cierto poder y control sobre sus padres. El
mundo interior se presenta como hostil a sus aspiraciones ya que exige expeler sus excrementos cuando los adultos
quieran. Entonces debe intercambiar el placer por la dignidad social.

Fase fálica: la primacía de las pulsiones esta en lo genital, que es el primer organizador libidinal. Se produce el
descubrimiento de los genitales. Todavía no sabe sobre la diferencia de sexos, el niño hace premisas fálicas elaborando
teorías infantiles sobre de donde vienen los niños. Surge la angustia de castración al ver los genitales femeninos.

Luego viene la latencia y la fase genital en la adolescencia.

Complejo de Edipo

Entre los tres y cinco años el niños se halla situado en un “triángulo afectivo” con sus padres, con deseos amorosos
y hostiles. El Edipo puede presentar dos formas:

Positivo: la tríada se vuelve a favor del progenitor del sexo opuesto, la hostilidad será dirigida hacia el progenitor del
mismo sexo, toma el lugar del progenitor del mismo sexo para con el otro sexo. Lleva a la heterosexualidad.

Negativo: el progenitor del mismo sexo se convierte en el destinatario del complejo de Edipo. Lleva a la
homosexualidad femenina o masculina (perversiones y frigidez).

El Edipo se resuelve por el complejo de castración (en la niña permite la entrada al Edipo). El heredero del complejo
de Edipo es el súper yo.

Sexualidad infantil

1. Negligencia de lo infantil

La concepción de la pulsión sexual forma parte de la creencia de que falta durante la niñez y aparece recién en la
pubertad. Esto constituye un grave error, ya que la sexualidad está presente desde el nacimiento y no comienza en la
pubertad.

Amnesia infantil: la razón de esta negligencia responde a una de las manifestaciones de la represión. Esta amnesia
infantil oculta a los ojos los comienzos de la vida sexual.

2. Periodo de latencia sexual de la infancia y sus interrupciones

La vida sexual de los niños se manifiesta ya en una forma observable hacia los tres y cuatro años.

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Inhibiciones sexuales: durante el periodo de latencia surgen los poderes anímicos que luego se oponen a la pulsión
sexual y lo canalizan, marcando su curso a manera de dique.

Formaciones reactivas y sublimación: los impulsos sexuales infantiles, que no han dejado de fluir durante el periodo
de latencia, son orientados hacia otros fines o destinos y este proceso es el que denominamos sublimación.

Los impulsos sexuales infantiles no obedecen al fin de la reproducción, sino al logro del placer por medio de zonas
erógenas, esto hace que sean considerados perversos.

3. Manifestaciones de la vida sexual infantil

El chupeteo del pulgar: es un tipo de manifestación sexual (succión productora de placer). En un principio la
excitación de la zona erógena aparece asociada al hambre (el niño se alimenta succionando del pecho de la madre), en
este caso la actividad sexual se apoya en funciones puestas al servicio de la conservación de la vida, pero luego se hace
independiente de esta.

Autoerotismo: el carácter más notable de esta actividad es el hecho de que la pulsión encuentra satisfacción en el
propio cuerpo y no se orienta hacia otras personas.

4. El fin sexual de las sexualidad infantil

El carácter de las zonas erógenas: las zonas erógenas son parte de la epidermis o de las mucosas en las cuales
ciertos estímulos hacen surgir una sensación de placer de una determinada cualidad.

Fin de la sexualidad infantil: el fin es cuando la pulsión puede satisfacer sus necesidades a través de un estímulo
apropiado en la zona erógena elegida de una u otra manera. Es necesario haber sentido satisfacción anteriormente para
que surja la necesidad de repetir dicha satisfacción.

5. Las manifestaciones sexuales masturbatorias

En procedimiento que para la zona buco-labial consistía en la succión, quedaría sustituido por otras distintas
actividades musculares según la situación y las propiedades de la zona erógena de que se trate.

Actividad de la zona anal (2-4 años): la zona anal permite el apoyo de la sexualidad en otras funciones psicológicas.
La excitación de esta zona está ligada al acto de la defecación (expulsión-retención). Además para el sujeto infantil tiene
importante significación, considera a los excrementos como una parte de su cuerpo y le da la significación de “primer
regalo para la madre”, con los cual muestra su docilidad a las personas.

Actividad de las zonas genitales: tanto en el sexo masculino (pene) y femenino (clítoris) se halla esta zona relacionada
con la micción, que aviven tempranamente la excitación sexual. Constituyen el comienzo de la ulterior vida sexual
normal.

La situación anatómica, el contacto con las secreciones, los lavados y los frotamientos de la higiene personal, y
determinadas excitaciones accidentales, hacen inevitable que la sensación de placer se produzca.

Segunda fase de la masturbación infantil:

-Retorno de la masturbación de pecho.

-Disposición perversa polimórfica:

Bajo la influencia de la seducción puede el niño hacerse polimórficamente perverso. La adquisición de perversiones
y su práctica encuentran en él muy pequeñas resistencias, porque no están constituidos los diques anímicos contra la
extralimitación sexual, o sea, el pudor, la repugnancia y la moral.

-Pulsiones parciales:

Las pulsiones son parciales e indomesticables. Debemos reconocer que por más que en la sexualidad infantil halla
un predominio de las zonas erógenas, hay siempre una tendencia orientada hacia un objeto sexual exterior. A este orden
pertenecen las pulsiones de contemplación (curiosidad por ver los genitales del otro), exhibición (desnudarse), crueldad
(porque no hay capacidad de compadecerse).

René Spitz
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Organizador

Es un proceso delicado y vulnerable y consiste en corrientes de desarrollo que operan en los diferentes sectores de la
personalidad, que se integran cambiándose con los procesos de maduración hasta lograr la formación de una nueva
estructura psíquica sobre un nivel de complejidad elevado.

Objeto de la libido

Las primeras relaciones objetales implican un sujeto y un objeto. El sujeto seria el recién nacido que viene al mundo
en un estado de indiferenciación incapaz de actividad psíquica, por lo que no hay relaciones objetales ni objeto.

Al primer año de vida tendrá lugar el establecimiento del objeto definido de la libido.

El objeto libidinal es aquel por medio del cual la pulsión alcanza la satisfacción. Es variable, no necesariamente
exterior al sujeto (puede ser parte del propio cuerpo) y es susceptible de ser sustituido.

Primer organizador, la sonrisa

Al tercer mes, la respuesta sonriente del bebé ante el rostro humano es el síntoma visible de la convergencia de
diversas corrientes del desarrollo dentro del aparato psíquico. Esto señala una nueva era en el modo de la vida del infante
diferente a la anterior.

Segundo organizador, angustia del octavo mes

Entre el sexto y el octavo mes, el bebé distingue entre la madre y extraños, rechazando el contacto con estos últimos.
Es una primer manifestación de angustia que se origina por el temor de haber perdido a la madre (objeto libidinal). A
nivel afectivo comienzan a surgir los celos.

Tercer organizador, el “no”

A los 18 meses, una vez que el niño ha adquirido la locomoción, inicia la prohibición. La palara más frecuente de la
madre es el “no”, acompañada de un movimiento de cabeza. Lo realiza para proteger al niño.

El “no” es el primer concepto abstracto que se forma en la mente del niño, es una expresión semántica y del juicio.
El niño imita el gesto de la madre y selecciona las circunstancias en las que pueda usar dichos gestos.

El niño se encuentra atrapado entre el vínculo libidinal que le atrae hacia su madre y la agresividad provocada por la
frustración impuesta por ella.

Entonces el niño recurre a la primera solución: identificarse con el organizador, que lo lleva al niño a un logro
trascendental y emocional.

Estadios

Pre-objetal: coincide con el narcisismo primario. Estadio primero en el que el recién nacido, es incapaz de diferenciar
los objetos y su propia persona, percibe el pecho de la madre como parte de él. El mundo exterior está excluido por un
umbral elevado que lo protege, los estímulos externos solo se perciben cuando atraviesan el umbral y el niño reacciona
con desagrado; la madre va a actuar protegiendo al niño de los estímulos.

Objeto precursor: a partir del segundo mes el niño puede diferenciar el rostro humano dedicándole atención. A los
tres meses aparece el primer organizar, la sonrisa, el bebé no reconoce a una persona sino la sonrisa como “gestalt
señal”, es considerada como pre-objetal porque no es un objeto sino un signo.

La madre es la puerta al mundo exterior, a través de ella el niño pasa de la recepción (mundo interno) a la percepción
(mundo externo). Se forma entonces el yo en lugar de la barrera protectora, constituyendo un yo rudimentario.

Objeto propiamente dicho: comienza con la angustia del octavo mes. El bebé diferencia rostros conocidos de los
desconocidos. Entonces transforma a la madre como objeto libidinal de amor. Desde los ocho a los 10 meses se da la
etapa pre-verbal, las relaciones empiezan a ser llevadas por medio de la palabra y surge el tercer organizador el “no”,
donde la madre pone límites al bebé.

Trastornos en las relaciones afectivas

De carencia afectiva: el hospitalismo es un conjunto de alteraciones físicas y psíquicas que aparecen como

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consecuencia de una prolongada hospitalización del niño de menos de 15 meses de edad. Surge como consecuencia de
una larga permanencia en las instituciones.

Primer período: los niños se vuelven llorones y exigentes. Se aferran a quien se acerque.

Segundo período: el llanto se vuelve grito, comienzan a perder peso y se detiene el desarrollo.

Tercer período: el niño se repliega y rechaza el contacto, adoptando una postura hacia abajo.

Este trastorno se manifiesta en niños de entre seis y 18 meses cuando existía previamente una buena relación materna
de quien se separa bruscamente.

La carencia de relaciones objetales imposibilita la descarga de impulsos agresivos, haciendo que le niño los revierta
sobre sí mismo.

Si la carencia afectiva se prolonga la indiferencia se acentúa llegando a un estado que Spitz denomina “depresión
anaclítica”. Hay una regresión en el desarrollo, decaimiento en el estado general, pérdida de peso y debilitamiento de
las defensas con predisposición a enfermedades infecciosas.

El único tratamiento efectivo es el maternaje.

El insomnio se agudiza, el deterioro aumente hasta llegar al “marasmo”, que es una delgadez extrema debido a una
enfermedad.

Enfermedades psicotóxicas: resultan de la deformación de las relaciones objetales durante el primer año de vida,
debido a un comportamiento patológico de la madre. Ante estímulos inapropiados se da un rechazo en el niño.

[Link] provocados por un rechazo primario manifiesto

Es el rechazo global hacia todo lo sexual por lo tanto se dirige hacia el bebé como producto de un acto repudiado.
Tiene varias formas:

Shock primario: reacción débil del lactante a una madre que no lo acepta. El reflejo de succión pierde intensidad,
hay una perdida generalizada del tono muscular, respiración irregular y su piel palidece.

Inversión del reflejo de succión: es una protesta activa frente al rechazo materno, reacciona empujando el pezón con
la lengua en forma enérgica y sacándolo de la boca.

[Link] provocados por una solicitud ansiosa primaria

Es una manera específica de sobre-protección materna, debido a una compensación de sentimientos inconscientes
de culpa hacia una hostilidad manifiesta en el niño.

Cólico de los tres meses: deben darse dos factores, predisposición congénita y la reacción equívoca de la madre
ante las demandas del niño. El aumento de la tensión del niño se manifiesta con llanto, que es interpretado por la
madre como hambre; dando comida en lugar de amor. Se sobrecarga el intestino. El cólico desaparece después de los
tres meses.

Mericismo o rumiación: es la regurgitación voluntaria de la leche recién tragada, que el bebé en parte devuelve y
en parte retiene masticando lentamente. Se presenta ante la dificultad de la madre de mantener una relación cálida con
el bebé, al no protegerlo de estímulos.

[Link] provocados por la hostilidad materna disfrazada de angustia

Dermatitis atópica: los estímulos maternos son escasos, caóticos y poco táctiles. Transmite angustia, confusión, falta
la angustia del octavo mes. Desaparece espontáneamente.

Balanceo: la conducta de la madre oscila entre el cariño y la hostilidad. Siendo patológica cuando es excesiva.

Juegos fecales: se produce por una pérdida repentina de una madre cálida y dedicada, por ejemplo por una depresión.

Melanie Klein

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Biografía

Melanie Klein (1882-1960) fue una psicoanalista austriaca e hizo importantes contribuciones sobre el desarrollo
infantil desde la teoría psicoanalítica.

Su hermana la apoyaba cuando a los 14 años decide estudiar medicina, en la rama psiquiátrica, Gimnasium de Viene
la prepara. Al casarse abandona la idea de estudiar medicina y asiste a cursos de historia y artes en la universidad de
Viena.

En 1903, a los 21 años, contrae matrimonio. En 1921 se divorcia.

En 1900 muere su padre, dos años después su hermano Emanuel y en 1914 su madre. Esto agrava su depresión e
inicia su análisis con Ferenezie, interesándose por los escritos de Freud acerca de los sueños. Y en 1922 se convierte en
miembro asociado de la Asociación Psicoanalítica de Berlín.

En 1932 se publica “El psicoanálisis de los niños”, en esta obra forma dos concepciones importantes en su teoría: la
posición esquizo-paranoide y la posición depresiva. En 1937 se publica “Amor, odio y reparación”.

En 1958, aquejada por esclerosis progresiva, se agrava su anemia y cáncer de colon.

Posición

Es un término elegido por Klein que implica una configuración específica de las relaciones objetales, ansiedades y
defensas persistentes a lo largo de la vida.

La posición depresiva nunca llega a reemplazar por completo la posición esquizo-paranoide, ya que la integración
nunca es total. Dentro de la posición depresiva, surgen necesidades defensivas contra el conflicto depresivo que produce
una regresión a la posición esquizo-paranoide.

Según Melanie Klein, hay suficiente yo al nacer como para sentir ansiedad, utilizar necesidades de defensa y
establecer primitivas relaciones objetales en la fantasía y en la realidad. Al principio, el yo está desorganizado, pero
luego, tiene la tendencia a organizarse. Esto lleva a la teoría de las posiciones objetales.

Teoría de las relaciones objetales

Mundo interno: resulta de la actividad de la fantasía inconsciente, que es la expresión mental de los instintos del bebé
la que se proyecta en objetos, y construye dentro del yo un mundo complejo. Aquí se sientan los objetos internos en
relación dinámica unos con otros.

Fantasía inconsciente: son las expresiones de los instintos que existen desde el comienzo de la vida. Los instintos
son buscadores de objeto. Para cada objeto hay una fantasía correspondiente.

Lo que determina el estado psíquico del sujeto es la naturaleza de esta fantasía inconsciente y su relación con la
realidad externa. Desde el nacimiento el yo es capaz de establecer relaciones objetales primitivas en la fantasía y en la
realidad. La fantasía es, además de una fuga de la realidad, una concomitante constante e inevitable de las experiencias
reales.

Las funciones de la fantasía son múltiples y complicadas, tiene un aspecto defensivo a tener en cuenta.

El objetivo de la fantasía es satisfacer impulsos instintivos presidiendo de la realidad externa. Se puede considerar
que la gratificación proveniente de la fantasía es una defensa contra la realidad externa de la privación, es también una
defensa contra la realidad interna.

Primero se introyectan objetos parciales como el pecho y el pene, después se introyectan objetos totales, la madre,
el padre, pareja parental. Cuanto más temprano es la introyección, más fantásticos y distorsionados son los objetos. A
medida que prosigue el desarrollo y va creciendo el sentido de realidad, los objetos internos son más reales.

La estructura de la personalidad está determinada en gran parte por las fantasías más permanentes del yo sobre sí
mismo y los objetos que contiene. Su personalidad está representada por tres capas: los instintos (pujando hacia arrida),
el superyó (presionado desde arriba), y sensación de tener su yo apretujado y restringido entre los dos.

Posición esquizo-paranoide: Se da de los tres a cuatro meses. Es esquizo porque hay una escisión del yo entre
persecutorio e ideal. Paranoide porque tiene que ver con la persecución, avasallamiento y aniquilación.

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El yo inmaduro del bebé está expuesto desde el nacimiento a la ansiedad provocada por la polaridad de los instintos:
instinto de vida e instinto de muerte.

El yo se escinde y proyecta fuera la parte que contiene el instinto de muerte, poniéndola en el objeto externo original:
el pecho. El pecho que contiene gran parte del instinto de muerte llega a experimentarse como malo y amenazador para
el yo, dando origen al sentimiento de persecución. Al mismo tiempo, se establece una relación con el objeto ideal. Se
proyecta fuera el instinto de muerte para evitar la ansiedad, y también, se proyecta la libido a fin de crear un objeto que
satisfaga el impulso instintivo del yo a conservar la vida.

El objeto primario es el pecho, en esta etapa está disociado en dos partes: pecho ideal y pecho persecutorio. La
fantasía del objeto ideal se fusiona con experiencias gratificadoras de ser amado y amamantado por la madre externa
real, y la fantasía de persecución se fusiona con experiencias reales de privación y dolor atribuidas por el bebé a los
objetos persecutorios.

La ansiedad predominante de esta posición, es que el objeto persecutorio se introduzca en el yo y avasalle y aniquile
tanto al objeto ideal como al yo.

El yo se esfuerza por introyectar lo bueno (segunda defensa) y proyectar lo malo (tercer defensa). Hay situaciones
en que proyecta lo bueno para mantenerlo a salvo de lo que siente como abrumadora maldad interna, y situaciones en
que se introyecta a los perseguidores o incluso se hace una identificación con ellos en un intento de controlarlos.

La cuarta defensa es la negación mágica, que se basa en la fantasía de la total aniquilación de los perseguidores, otra
forma de utilizar la negación omnipotente es idealizar al objeto perseguidor y tratarlo como ideal.

La quinta defensa es la identificación proyectiva, en esta se escinden y apartan parte del yo y de los objetos internos
y se lo proyecta en el objeto externo. Esta tiene múltiples propósitos, se la puede dirigir al objeto ideal para evitar la
separación o hacia el objeto malo para tener control de la fuente de peligro. Se genera ansiedad, crea objetos extraños y
es la forma más temprana de empatía.

La sexta defensa es la desintegración del yo, es el más desesperado intento del yo para protegerse de la ansiedad. El
yo se fragmenta para evitar la ansiedad, este mecanismo es muy dañino para el yo.

El bebé normal no pasa mucho tiempo en estado de ansiedad, pero la ansiedad y las defensas constituyen el núcleo
de la posición esquizo-paranoide y son parte del desarrollo normal del humano.

La escisión es la base de lo que será después la capacidad de discriminar, cuyo origen es la temprana diferencia entre
lo bueno y lo malo. La escisión llegará más tarde a ser la represión. Es necesario que predominen las experiencias buenas
sobre las malas.

Posición depresiva: comienza en la fase oral. La fase depresiva es la fase del desarrollo en la que el bebé reconoce
un objeto total y se relaciona con dicho objeto. Cuando reconoce a su madre el bebé descubre cuan desamparado está
como depende totalmente de ella.

Cuando la madre se convierte en objeto total, el yo del bebé se convierte en un yo total escindiéndose cada vez menos
en sus componentes malos y buenos. Esto estimula la integración del yo.

Cuando empieza a percatarse que la misma madre es a la vez la fuente de lo malo y lo bueno, a quien ama y a quien
odia. Se enfrenta con los conflictos de ambivalencia y el motivo principal de la ansiedad del bebé es que sus propios
impulsos destructivos hayan destruido al objeto amado de quien depende totalmente.

El bebé está expuesto a nuevos sentimientos: el duelo y la nostalgia por el objeto bueno al que siente perdido y
destruido, y la culpa por el sentimiento de que perdió su objeto bueno por su propia destructividad. El bebé recuerda
que ha amado y ama a su madre, pero siente que la ha destruido y que ya no puede recurrir a ella en el mundo externo
y también la ha destruido como objeto interno.

Sufre por sí mismo y por su madre porque continuamente está identificándose con ella.

El conflicto depresivo es una lucha constante entre la destructividad del bebé y sus propios impulsos reparatorios y
amorosos. Descubre su propia realidad psíquica, advierte su propia existencia y la de sus objetos como ser distinto y
separado de ellos.

A medida que se aproximan el objeto ideal y persecutorio, el superyó se integra más y es vivenciado como un objeto
total interno amado con ambivalencia y el yo se fortifica asimilando los objetos buenos.

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Si el bebé ha podido establecer un objeto interno bueno y afianzado, lo conducirán a una elaboración fructífera y
creativa; si sucede lo contrario estará empobrecido y debilitado, su relación con la realidad será frágil y de perpetuo
temor.

La defensa maníaca se desarrolla durante la posición depresiva como una defensa contra la experiencia de ansiedad
depresiva, culpa y pérdida. Tiene como finalidad defender al objeto de los ataques ambivalentes del yo, y a éste de las
ansiedades y de la culpa depresiva. Son un intento para evitar el proceso de intenso dolor y sufrimiento psíquico.

La reparación es restaurar al objeto amado y dañado. Surge ante las ansiedades depresivas y la culpa. Permite superar
la posición depresiva e identificarse con el objeto benévolo.

Controlar al objeto es una manera de negar la propia dependencia de él, pero al mismo tiempo una manera de
obligarlos a satisfacer una necesidad de dependencia, ya que hasta cierto punto con un objeto controlado se puede contar.
El triunfo es la negación de sentimientos depresivos ligados a la valoración e importancia afectiva otorgada al afecto;
se vincula con la omnipotencia y tiene dos aspectos: uno se relaciona con el ataque primario infligido al objeto durante
la posición depresiva, y el triunfo experimentado al derrotarlo, en especial cuando el ataque está fuertemente
determinado por la envidia. Pero además el sentimiento de triunfo incrementa como parte de las defensas maníacas,
porque sirve para mantener a raya los sentimientos depresivos que surgirán, como sentir nostalgia por el objeto,
extrañarlo y echarlo de menos. Despreciar al objeto es también negar cuanto se lo valora, y actúa como defensa contra
la experiencia de pérdida y culpa. Se convierte en justificación para seguir atacándolo.

En la posición depresiva se ataca originalmente al objeto en forma ambivalente. Cuando la culpa y pérdida por esta
situación resultan intolerables, entran en juego las defensas maníacas. Entonces se desprecia al objeto, se lo controla y
triunfa sobre él. Los ataques renovados sin cesar incrementan a la vez la destrucción del objeto y su retaliación vengativa,
profundizando así las ansiedades depresivas y haciendo cada vez más desesperadas y persecutorias la situación depresiva
subyacente. A veces se puede preservar, en parte, cierta preocupación por el objeto y los mecanismos maníacos se
pueden utilizar en forma reparatoria.

Complejo de Edipo

El complejo de Edipo comienza a desarrollar se en la fase de la posición depresiva de la que es parte integrante.
Cuando el bebé percibe a la madre como objeto total, cambia no solo su relación con ella, sino también su percepción
del mundo. Reconoce a las personas como seres individuales, separados y en especial advierte el importante vinculo
que existe entre su padre y su madre. Pero el bebé percibe las relaciones de forma distinta al adulto. La proyección
desfigura todas las percepciones y cuando se percata del vínculo libidinal existente entre sus padres, proyecta en ellos
sus propios deseos libidinales y agresivos. Cuando le dominan sus propios impulsos poderosos, fantasea que sus padres
están en coito.

Según los impulsos que prevalecen en él, y que se proyectan a sus padres, fantasea que estos intercambian
gratificaciones orales, uretrales, anales o genitales. Esta situación le origina intensísima frustración, celos y envidia, ya
que percibe a los padres dándose aquellas gratificaciones que él desea recibir.

Reacciona a esta situación con más fantasías y sentimientos agresivos. En su fantasía ataca a sus padres con todos
los recursos agresivos que dispone y los percibe destruidos por ella. Como la introyección es muy activa en este periodo
del desarrollo, introyecta de inmediato a esos padres atacados y destruidos y siente que fueron parte de su mundo interno.
De este modo en la situación depresiva el bebé encuentra la pareja parental interna destruida de la situación edípica
temprana.

Cuando se trata de la pareja parental en una forma típica de la posición depresiva: la ataca ambivalentemente, la
introyecta en su mundo interno y se identifica parcialmente con ella.

Contra la situación de privación, celos, envidia, intensa destructividad y la depresión resultante, se despliegan las
defensas respectivamente a la posición esquizo-paranoide y depresiva. La escisión, negación e idealización pueden
tomar diversas formas. Puede haber una escisión entre padres buenos, asexuales y padres malos, sexuales. Puede haber
una escisión entre la madre y el padre. Convirtiéndose a uno de ellos en ideal mientras que al otro como perseguidor.

La fantasía de los padres combinados juega un papel importante en el complejo de Edipo temprano. Esta aparece por
primera vez cuando el bebé reconoce a la madre como objeto total pero aún no diferencia completamente al padre de la
madre; en su fantasía el pene o el padre son parte de la madre; su idealización de ella la hace verla conteniendo todo lo
deseable: pechos, bebés, penes. A medida que va diferenciándose más a los padres y sintiendo celos y envidia por sus
relaciones sexuales, el niño puede regresar defensivamente a la fantasía de los padres combinados. Niega así la relación
entre los padres y en fantasía omnipotente la convierte en figura parental combinada. Al mismo tiempo proyecta en esta

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figura la agresión que le provoca el coito. Los padres, en odiado coito, se convierten en monstruo odioso y amenazador.
Es esta figura la que constituye a menudo el centro de las pesadillas y delirios de persecución de los niños.

El estadio más temprano del complejo de Edipo se caracteriza por la intensidad de ambivalencia, el predominio de
tendencias orales y la incierta elección del objeto sexual. Es difícil decidir cuál de los progenitores es el deseado y el
otro el rival. Ambos resultan deseables y a ambos se los odia y el ataque principal se dirige a su relación mutua. En el
curso del desarrollo variará la elección del progenitor y variará también los fines libidinales y los fines agresivos, tanto
en la elección de objeto como en la importancia de la zona libidinal. Los fines libidinales evolucionan del temprano fin
oral que es la incorporación oral del pecho o pene, a través de deseos uretrales y anales, al pleno deseo genital.

Por otro lado, hay una fluctuación constante en la elección del progenitor más deseado y ya en la situación oral se
sientan las bases tanto para la elección objetal heterosexual como homosexual.

Tanto para el varón como para la niña el primer objeto de amor es el pecho de la madre, y al padre se lo percibe
primero como rival. Pero ante las ansiedades persecutorias y depresivas, experimentadas en relación con la madre y su
pecho, el pene del padre se convierte rápidamente, para ambos sexos, en un objeto alternativo de deseo oral hacia el que
el bebé se puede dirigir apartándose del pecho.

Para la niña, esta primera aproximación oral al pene es un paso hacia la heterosexualidad, que prepara el terreno para
la situación genital y el deseo de incorporar el pene a su vagina. Pero al mismo tiempo contribuye a sus tendencias
homosexuales en la medida que, el deseo de alimentarse del pene va acompañado del deseo de poseer un pene propio.

Para el niño, este volverse hacia el pene del padre como alternativa del pecho de su madre es primeramente un
movimiento hacia la homosexualidad pasiva, pero al mismo tiempo, la incorporación del pene de su padre lo ayuda a
identificarse con él y de este modo fortifica su heterosexualidad.

Muy pronto, las situaciones orales se acompañan de deseos anales, uretrales y genitales, y este volverse hacia el pene
del padre, tanto en la niña como en el niño, pronto evoluciona hacia una situación genital: el deseo de tener relaciones
sexuales con él y de recibir bebés de él.

Al mismo tiempo, surgen sentimientos genitales hacia la madre. El anhelo de recuperar la temprana relación con el
pecho se transforma en el deseo de la unión genital, y los sentimientos depresivos relacionados con el daño que el niño
siente ha infligido al cuerpo de la madre y su pecho, estimulan el desarrollo de tendencias genitales, y con ellas, el deseo
de restaurar el cuerpo de la madre median un buen coito que le restituya el pene, bebés y le llene sus pechos de leche.
Esta relación con la madre se puede sentir predominantemente como relación con un objeto externo y, en ese caso ella,
se convierte en objetivo de sus deseos genitales heterosexuales en el varón y homosexuales en la niña; o bien estos
deseos se pueden dirigir hacia la madre interna, con quien el niño se identifica. En este último caso, el deseo de restaurar
a la madre mediante la genitalidad incrementa los deseos heterosexuales en la niña y homosexuales en el varón.

A medida que avanza el desarrollo va predominando en el fin genital, se hace una elección definida y duradera del
progenitor del sexo opuesto como objeto de deseos libidinales, a la vez que aumenta la rivalidad y la identificación con
el progenitor del mismo sexo. El creciente sentido de la realidad trae consigo al propio sexo y ayuda al niño a renunciar
parcialmente a sus deseos homosexuales y a aceptar el propio sexo. De este modo se prepara para el complejo de Edipo
clásico en términos genitales.

La masturbación empieza a girar más consecuentemente alrededor de la relación sexual genital.

Las fantasías del varón se centran alrededor del coito con la madre y los temores de la castración; las de la niña, en
el coito con el padre y la ansiedad de que la madre la ataque.

Reparación

Las fantasías y actividades reparatorias resuelven las ansiedades de la posición depresiva, y sus repetidas experiencias
de pérdida y recuperación del objeto reducen la intensidad de la ansiedad depresiva.

La reparación de la madre mejora la resistencia de sus objetos externos y teme menos los efectos omnipotentes de
los ataques que les hacen sus fantasías.

Crece el yo, y al restaurar sus objetos se acrecienta su confianza en su propio amor, en su capacidad de restaurar su
objeto interno y de conservarlo como objeto bueno. Lo capacita para soportar la privación sin que lo abrume el odio. El
objeto bueno se va asimilando al yo.

Se utiliza más la prueba de la realidad: observa los efectos de sus impulsos y aprende a renunciar al control
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omnipotente de su objeto y a aceptarlo tal cual es.

La reparación propiamente dicha, opuesta a la primera defensa, es el mecanismo para el desarrollo del yo y para su
adaptación a la realidad.

La reparación maníaca es la primera defensa en la medida en que su fin es reparar al objeto, sin que aparezcan
sentimientos de culpa o pérdida. No siente en el propio yo dañe al objeto. Esta reparación no puede completarse nunca
porque si no se haría digno de su amor.

Celos

Se basan en el amor, buscan poseer al objeto amado y excluir al rival, se dan en una relación triangular y en una
época en que se diferencian a los objetos

Envidia

Es una relación de pares, el sujeto envidia al objeto sin necesidad de que haya otro objeto. En el desarrollo normal
la gratificación que produce el pecho estimula admiración, amor y gratitud, además de envidia. La gratitud tiende a
superar la envidia.

Jaques Lacan

Estadio del espejo

El estadio del espejo es un concepto de la teoría psicoanalítica de Lacan que designa una fase del desarrollo
psicológico del niño comprendida aproximadamente entre los seis y los 18 meses de edad. Se trata de aquella etapa en
la cual el niño se encuentra por vez primera capacitado para percibirse, o más exactamente, percibir su imagen corporal
completa en el espejo. En esta fase se desarrollaría el yo como instancia psíquica.

Lacan lo describe en tres etapas:

1. A los seis meses aproximadamente, al poner al niño frente al espejo la imagen es tomada como otro, como realidad
externa. Ve en el espejo algo corpóreo y quiere ir a su encuentro, toma la imagen del otro como algo real. Y busca
apoderarse de la imagen. Confusión reflejo-realidad.

2. A los nueve meses, deja de tomar la imagen como un objeto real, no busca apoderarse de ella pero no se reconoce
en la imagen. Tiene noción de imagen.

3. A los 18 meses, acontece un proceso de identificación, es decir que el niño se reconoce en la imagen. Para ello es
necesario que haya otro que le dé significantes acerca de quién es, no basta solo con el reflejo en el espejo. Este proceso
de identificación es una conquista progresiva de su identidad. Tiene imagen de sí mismo.

Lacan nos habla de la identificación primaria, la cual es el origen de todas las demás identificaciones, en esta se
identifica con una imagen que no es él, y termina reconociendo la forma global de su propio cuerpo, en el estado de una
imagen exterior a su cuerpo. Esta primera identificación se da tanto con su propia imagen como con la imagen de la
madre que lo asiste con la mirada que va significando las acciones del niño a la vez que lo significa a él.

El yo catectiza la imagen de sí mismo a través de la mirada y las palabras de la madre.

Características:

Dual: se reduce a dos términos, cuerpo del niño e imagen. Hay una identificación del niño con la madre, y no están
separados los términos de lo que es la madre y lo que es el niño. El niño busca ser todo para la madre y la madre lo es
todo para el niño ya que satisface sus necesidades y le da protección. El otro no es tomado como tal, sino como alguien
que lo refleja.

Narcisista: el niño no reconoce al otro como diferente de sí mismo, hay un estado de completud con la madre que
posee todo lo que le niño necesita.

Inmediata: compartida esta característica y la anterior con Freud.

Imaginaria: el niño se identifica con un doble de sí mismo, una imagen que no es el mismo pero que le permite
reconocerse, hace que el niño esté sujeto a la madre.

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Agresiva: implica exclusividad por que el niño no solo desea ser cuidado, acariciado por la madre, sino que desea
ser su todo. Busca completarla, ocupar el lugar del falo que a su madre le falta.

El estadio del espejo constituye el advenimiento de una unidad, permitiendo una primera experiencia de localización
del cuerpo, y por otra parte una alienación del niño a su imagen, a sus semejantes, al deseo de la madre. Lo imaginario
no es todavía simbólico. La identificación con su propia imagen y con la madre es decisiva para la constitución del
sujeto y para acceder al Edipo.

Los tres tiempos del Edipo

1. Coincide con la tercera fase del estadio del espejo. El niño busca ser el objeto de deseo de su madre, ocupar el
lugar del falo, busca completarla. Hay un estado de completud, el niño lo es todo para la madre, la madre satisface las
necesidades del niño. Hay una identificación primaria que es imaginaria.

2. Aparece el padre separador, que priva al niño de la madre. El padre actúa sobre el niño, por un lado, privándolo
de la identificación con la madre, y sobre la madre, privándola del falo; por eso la madre quiere estar con el padre. Se
produce una castración simbólica: castra al niño del falo imaginario que es el objeto de deseo de la madre y a su vez lo
separa de la madre. Allí se produce el encuentro con la Ley del Padre.

3. El padre como lugar de identificación, le permite el ingreso al orden simbólico (el orden del lenguaje), el Nombre
del Padre es la palabra que significa la ley, la metáfora paterna produce la sustitución de un significado por otro. El
padre necesita que la madre lo reconozca como autor de la ley para que el niño pueda reconocer el Nombre del Padre.
Todo esto permite que el niño se identifique con el padre como aquel que es poseedor del falo, a esto Lacan lo denomina
la identificación secundaria, con la cual el niño supera la relación dual y se reconoce como sujeto distinto de los otros
dos, padre y madre, y adquiere subjetividad. El niño renuncia a ser la totalidad del deseo de la madre, acepta la Ley
Paterna y termina por nombrar al padre, al hacerlo nombra el objeto de deseo de la madre. Si la madre reniega de la
función paterna y el niño rechaza la Ley, lo imaginario persiste con la sujeción del niño a la madre.

Cuando finaliza el Edipo el niño tiene acceso al Orden Simbólico.

Donald Winnicott

Objeto transicional

La primer posesión es la de “no-yo”. Los fenómenos objetos transicionales son la zona intermedia entre el pulgar y
el osito, entre el erotismo oral y la verdadera relación de objeto.

No son parte del cuerpo del niño, ni se los reconoce del todo perteneciente a la realidad exterior.

El objeto transicional es algún objeto blando que adquiere importancia a la hora de dormir y son las primeras defensas
contra la ansiedad de tipo depresiva. Suelen presentarse entre los cuatro y seis meses, hasta los ocho o 12 meses; aunque
pueden persistir.

A veces no suele existir un objeto transicional aparte de la madre.

Cualidades especiales de la realización:

● El bebé tiene derecho sobre el objeto


● El objeto es amado y mutilado a la vez
● No debe cambiarse a menos que así lo quiera el niño
● Tiene que sobrevivir al amor así como al odio
● Parece poseer vitalidad o realidad propia.
● Proviene de afuera, pero no para el bebé, aunque tampoco proviene de adentro porque no es una alucinación
● Pierde significación con el tiempo

La madre lo suficientemente buena es la que lleva a cabo una adaptación activa a las necesidades de este. Gracias a
una adaptación casi total le da al bebé la posibilidad de crearse una ilusión, y a medida que pasa el tiempo, la tarea
posterior consiste en desilusionar al bebé en forma gradual. Y así, luego, se adapta en forma negativa completa para
tolerar los resultados de la frustración.

Los medios con los que cuenta el bebé para enfrentar ese retiro materno son:

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● La frustración tiene un límite de tiempo, debe ser breve
● El comienzo de la actividad mental
● La utilización de satisfacciones autoeróticas.
● El recuerdo, el revivir las experiencias, las fantasías, los sueños.

UNIDAD VI (desde los 6 a los 12 años)


Del útero familiar al mundo escolar

El niño ha salido de lo conocido y familiar para explorar el nuevo mundo, toda la energía está volcada en él.

Moragas expresa que en esta etapa se supera la postura egocéntrica para entrar en contacto con el mundo exterior,
así transita desde el realismo egocéntrico al realismo objetivo.

Freud habla del período de latencia. La entrada a la escuela supone un cierto orden interior. La energía pulsional se
orienta hacia objetos extrafamiliares, es por eso que el niño puede centrar su atención en el desarrollo cognoscitivo,
juegos sociales y la actividad grupal entre pares. Logra cierto grado de control de las expresiones de sus emociones y
sentimientos, una relativa estabilidad psicológica y corporal. Tienen importancia los modelos de identificación
extrafamiliares. Desarrolla el sentido de responsabilidad a través de las tareas. Intenta hallar su lugar entre los
compañeros de la misma edad, en el vínculo con sus pares encuentra los límites psicológicos y sociales.

Predomina el juego reglado y social

Riesgos de esta etapa: falta de confianza en sus propias necesidades, fantasías de ser excluidos, pueden instaurarse
sentimientos de inferioridad.

Se divide en dos etapas: el periodo inicial de la niñez escolar de los seis a los nueve años, y la madurez infantil de
los 10 a 12 años.

Periodo inicial de la niñez escolar

● Se concentran en su capacidad de relacionarse y comunicarse con sus pares


● Comienza la escolarización
● Intensificación de las relaciones interpersonales con el grupo de pares (sentimiento de grupo)
● El nacimiento de la interioridad (momento de estar solo)

Madurez infantil

● El niño alcanza un cierto grado de autoestima


● Mayor coherencia en el pensamiento y en la acción, acomodarse a reglas morales.
● Gira en torno a lo social, a la aceptación y valoración por parte de sus pares. La familia sigue siendo el
refugio ante cualquier percance

El niño, la escuela y los agentes transmisores de cultura

La escuela es una institución extrafamiliar de mayor graduación en la formación de la personalidad del niño.
Proporciona enseñanza regular y metódica, es un mundo de obligaciones y deberes.

Influencia en el niño para la organización perceptiva, motora y mnémica, de su aparato fonador y la organización
simbólica. Permite la capacidad para conceptualizar, uso de reglas lingüísticas y relacionar el lenguaje hablado y escrito.

El desarrollo moral, social y religioso

El niño escolar tiene orden interior, estabilidad afectiva y desarrollo yoico, lo que le permite centrar su energía en el
desarrollo cognoscitivo, el proceso de socialización, internalización de normas y apertura a la religión.

Etapas del desarrollo social

Robert Selman distingue cinco estadios cognoscitivo-social en relación a la toma de una perspectiva social.

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1. Estadio 0: egocéntrico, antes de los seis años.
2. Estadio 1: subjetivo o social informativo, entre los seis a ocho años. Separación entre el yo personal y el yo
de los otros. Comprende que los pensamientos o sentimientos de los otros pueden ser iguales o diferentes.
3. Estadio 2: autoflexible, de los ocho a 10 años. Puede ponerse en el lugar del otro y juzgar. Reflexiona acerca
de cómo es visto por los demás.
4. Estadio 3: de reciprocidad, de los 10 a 12 años. Asume el punto de vista de un tercero. Analiza e interpreta
donde está la relación del yo con los demás.
5. Estadio 4: sistema de conversaciones sociales, toma de roles sociales y de la perspectiva en profundidad. De
los 13 años en adelante.

El desarrollo moral y la educación de las virtudes humanas

La moralidad es la propiedad de los actos conscientes y libres que constituyen como bueno o malo al niño. El
surgimiento de la conciencia moral se da entre los dos y tres años, edad de la obstinación según Remplein.

Dewey distingue tres niveles en el desarrollo moral:

1. Preconvencional: menores de 10 años no comprenden ni sostienen reglas sociales.

Estadio 1: orientación hacia obediencia y el castigo. Ley impuesta desde afuera, obedece porque considera que será
castigado.

Estadio 2: orientación relativista o ingenuamente egoísta. El niño se centra en sus necesidades e intereses, pero
reconoce que los demás tienen necesidades e intereses propios.

2. Convencional: adolescentes y adultos aceptan normas, expectativas y convicciones sociales.

Estadio 3: conformidad interpersonal. El sujeto está atento a la valoración y aprobación social, toma conciencia de
que la sociedad posee normas.

Estadio 4: orientación hacia la autoridad y el orden social. Nociones de autoridad, deber, ley y orden.

3. Postconvencional: minoría de los adultos orienta su conducta hacia su moral.

Estadio 5: orientación legalista, contrato social. Justifica la moralidad en relación a principios globales.

Estadio 6: orientación hacia principios basados en la conciencia abstracta. Partiendo de principios morales analiza
cada ámbito, juzga con independencia.

Desarrollo religioso

La religiosidad es una forma de autoconciencia personal y subjetiva. La religión es una realidad religiosa objetiva.

Spranger distingue tres fases en el desarrollo religioso:

1. Asimilación o infancia religiosa, entre los tres y cuatro años.


2. Cambio y disolución, en la preadolescencia.
3. Autoclaridad y decisión, en la adolescencia.

UNIDAD VII (desarrollo cognoscitivo)


Biografía de Jean Piaget

Elaboración de la fisiología: Jean Piaget nace en 1896. Muestra desde muy joven un gran interés por la vida animal,
por eso que parte de su infancia ejerce como ayudante del museo de historia natural. La adolescencia aparece marcada
en Piaget por una intensa problemática religiosa que lo conduce directamente al terreno de la filosofía. La lectura de la
“evolución creadora” le permite entrever una posibilidad de acuerdo entre la fe religiosa y el necesario rigor de la razón.
De la malacología a la biología, de la biología a la filosofía a través de una crisis religiosa, y de la filosofía de nuevo a
la biología, pero sustituyendo el problema de la fe religiosa por el problema del conocimiento, conduce a Piaget a
abordar el estudio del conocimiento mediante una epistemología biológica, una teoría del conocimiento asada en la
biología.

En 1918 publica “Recherche”, una novela filosófica de corte autobiográfico, donde expone por primera vez su
sistema. Acá vemos dos ideas que son importantes en su teoría:
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1. Que las ciencias se apoyan las unas en las otras mediante una doble dependencia que permite describir un círculo
de las ciencias física-química-biológica-lógica-matemática-física.

2. La convicción de que todos los campos de la vida (orgánico, mental, social), existen en totalidades que son
cualitativamente distintas de las partes que componen.

En 1918 recibe el grado de doctor en ciencias naturales.

La delimitación de un ámbito de la investigación psicológica: La primera etapa es Zúrich, donde lee a Freud y asiste
a Bleuer. Sin embargo se siente insatisfecho, los trabajos experimentales son limitados y no resultan adecuados para
verificar experimentalmente su sistema filosófico. La búsqueda continua en París en 1919 donde desarrolla una intensa
vida académica, asiste a cursos de psicología, lógica y filosofía.

Piaget se inicia en las técnicas de la entrevista clínica, que influirán en su metodología posterior; conoce el método
histórico-crítico, y se pone en contacto con niños parisienes. Piaget decide estudiar en profundidad las razones de las
dificultades de los niños para resolver correctamente problemas; adopta un método de entrevista clínica que prefigura
el método clínico de entrevista de la psicología genética.

Asume como directos de investigaciones del instituto Jean Piaget de Ginebra.

Las primeras investigaciones sobre el pensamiento infantil: entre 1912 y 1925, publica cinco libros: El lenguaje y el
pensamiento del niño, El juicio y el razonamiento en el niño, La representación del mundo en el niño, La causalidad
física en el niño y El juicio moral en el niño.

Los orígenes de la inteligencia y la revisión metodológica: En 1923 Piaget se casa con Valentine Chatenay, dos años
después nace Jaqueline, luego Luciene y Laurent. Piaget observa, experimenta, acumula y sistematiza las observaciones
de sus hijos. Publica “El nacimiento de la inteligencia en el niño” en 1936, donde expone el desarrollo de la inteligencia
sensorio motriz desde los primeros reflejos del recién nacido hasta. La aparición de la inteligencia representativa (18-
24 meses), en 1937 publica “La construcción de lo real en el niño”.

En “La formación del símbolo en el niño” (1946), donde estudia la génesis de la representación y el paso de la
inteligencia sensorio motriz a la inteligencia representativa o conceptual.

En esos libros encontramos grandes conceptos de la teoría de Piaget: la existencia de una inteligencia previa a la
aparición del lenguaje, la acción fuente de la lógica, el método clínico-critico constan con un material concreto que sirve
de soporte a las manipulaciones infantiles.

Génesis de las categorías básicas de pensamiento: Estudiando niños de edades superiores, Piaget retoma la
problemática de los mecanismos psicológicos subyacentes al razonamiento lógico y causal. En 1974 publica el primer
libro de síntesis de la teoría de la psicología de la inteligencia y en 1980 una de sus obras clave “La introducción de la
epistemología genética”.

Los mecanismos del desarrollo y la síntesis biológica: En 1970 Piaget y sus colaboradores intentan ante todo describir
los niveles de organización del pensamiento. Aborda el estudio empírico de esos mecanismos poniendo el acento sobre
el funcionamiento cognitivo y su papel fundamental como del desarrollo. Este cambio se basa en tres puntos: para
intentar comprender la génesis era necesario describir previamente las características esenciales de las formas
equilibradas y su orden de construcción; la necesidad de pasar revista a los diferentes problemas implicados antes de
volver a afrontar el viejo problema; un cambio de mentalidad, es necesario disponer de argumentos concretos a favor
de las tesis constructivistas. La obra “La equilibración de las estructuras cognitivas” de 1975 sienta la base para los
análisis posteriores.

Supuestos básicos

Inteligencia

Es una adaptación mental a las circunstancias nuevas. Constituye el estado de equilibrio hacia la cual tienden todas
las adaptaciones y todos los intercambios. Asimilación-acomodación entre el organismo y el medio.

El papel de la inteligencia es el equilibrio estructural de la conducta.

Aprendizaje

En un proceso de adquisición y del uso del dominio que logra el organismo para mantenerse así mismo y su desarrollo
en interacción con el medio ambiente. Es un proceso de asimilación-acomodación y por sobre todo de autorregulación.
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Asimilación

Consiste en la incorporación de objetos dentro de los esquemas del comportamiento. Tiene cuatro formas: funcional
o reproductiva (fin de perfeccionar mediante la repetición), recíproca (fin el motor evolutivo, el sujeto construye
esquemas más amplios), generalizada (fin el uso múltiple, aplicarlo para varios objetos) y recognoscitiva (permite
diferenciar los objetos).

Acomodación

Es la modificación de la organización actual para coordinar esquemas de asimilación en respuesta al medio.

Adaptación

Es un equilibrio entre asimilación (asimilar información del medio) y acomodación (ajustar la información). El
desarrollo mental es una adaptación cada vez más precisa a la realidad.

Equilibrio

Balance que existe entre el medio externo y la estructura interna del pensamiento. Cada estadio es una forma
particular de equilibrio.

Invariable funcional

Son una serie de procesos psíquicos, como una estructura funcional combinada entre lo heredado biológicamente y
la interacción con el medio. Da como resultado un equilibrio, el cual cada vez que se rompe se produce una nueva
adaptación.

Son mecanismos constantes, comunes a todas las edades y todos los niveles.

Las dos funciones invariantes principales son la organización del organismo y la adaptación que incluye la
asimilación y la acomodación.

Estructura

Implica una organización o modelo aparente dentro del cual existen partes que forman el todo, subestructuras. Para
Piaget son dinámicas, se van complejizando, y poseen reglas operacionales que forman un sistema equilibrado. Es una
forma particular de equilibrio, más o menos estable en su campo restringido y susceptible de ser inestable en los límites
de este.

Toda génesis se desemboca en una estructura y toda estructura es una forma de equilibrio terminal que supone una
génesis.

Esquema

Son subestructuras dentro de la estructura total. La estructura es el resultado del modo en que los esquemas funcionen
y de la forma que están organizados entre sí de forma dinámica.

Los esquemas muestran las propiedades de la asimilación. Es una conducta capaz de generalizarse y con cierta
constancia.

Estadio

Serie de cambios lógicos y autosuficientes organizados en una serie temporal y siguiendo un criterio cronológico.

Variable funcional

Son esquemas que no se usan en todas las etapas de conocimiento, se van modificando, y son propias en cada nivel
de desarrollo.

Periodo sensorio-motriz (0 – 18 meses)

Hay una falta de función simbólica el lactante, no presenta todavía pensamientos ni actividad afectiva ligada a
representaciones que permitan evocar las personas o los objetos ausentes. El niño elabora a ese nivel el conjunto de las
subestructuras cognoscitivas que servirán de punto de partida a sus construcciones perceptivas e intelectuales ulteriores.
La inteligencia está ligada al ejercicio, la motricidad y la sensación.
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El logro que se da es la inteligencia práctica. La que permite una organización de la realidad, donde hay una noción
temporal, causal y espacial que son rígidas. También posibilita resolver un conjunto de problemas de acción sin que
intervenga la representación o el pensamiento.

Es un periodo prelingüístico, donde el aprendizaje se da por las experiencias sensoriales inmediatas y de actividades
motoras corporales.

Subestadios

1. Ejercicio reflejo (0 a 2 meses)

El neonato no distingue su percepción del mundo que lo rodea, para él es un mundo sin objetos permanentes. Los
reflejos del recién nacido empiezan a marcar las funciones de asimilación para el organismo de las aportaciones externas:

Asimilación reproductora: incorporar alimentos del medio a través de reflejos, por repetición.

Asimilación diferencial: se generaliza el reflejo a otros elementos de la realidad.

Asimilación generalizada: incluyen los elementos de la realidad a los reflejos.

2. Construcción de hábitos – reacciones circulares primarias (2 a 4 meses)

Un hábito no es una inteligencia, sino que se basa en la coordinación de esquemas reflejos. Donde en ese momento
desarrollan reacciones circulares primarias, esto es: reitera acciones causales que le han provocado placer, que están
centradas en el propio cuerpo. Como la succión de su propio dedo.

3. Coordinación óculo-manual (hacia los 4 meses y medio)

Hay una coordinación entre la visión y la aprehensión, y hay una repetición de acciones que incluyen a los objetos
como aprehenderlos y moverlos. Se posibilita la adquisición de algo nuevo por tanteo.

La reacción circular secundario es la repetición que hace el bebé sabiendo las consecuencias.

4. Finalidad previa (8 meses)

Se observan actos más complejos de inteligencia práctica, se combinan esquemas más secundarios, y hay una
coordinación de los medios y los fines. Por ejemplo, un niño busca un objeto que está bajo el cojín, para esto supera el
obstáculo retirando el cojín.

5. Medios nuevos (comienza entre los 11 o 12 meses)

Reacciones circulares terciarias, es el descubrimiento de nuevos medios a través de la experiencia activa. Hay una
modificación de los patrones de acción para descubrir los fines que ellos pueden lograr, hay una variación en las
reacciones causa-efecto.

6. Inversión repentina (18 meses)

El niño es incapaz de encontrar medios nuevos, no ya solo por tanteos exteriores o materiales, sino por combinaciones
interiorizadas (se detiene y analiza el objeto o situación, “piensa”), que desemboca en una comprensión por insight o
combinaciones mentales (pensamiento antes de la acción).

En este estadio formula la permanencia del objeto, que es la presencia mental del objeto independiente de que esté
en el exterior.

Permanencia del objeto:

No expectativa: 0 a 2 meses. No reconoce lo que está fuera del campo visual, por lo tanto se queda con sus
percepciones

Expectativas pasivas: 2 a 4 meses. Sigue con la vista objetos en movimiento.

Búsqueda de objetos parcialmente escondidos: 4 a 8 meses. Anticipa el movimiento de un objeto o en donde se


encuentra, también reconoce lo parcialmente visible.

Búsqueda de los objetos totalmente escondidos: 8 a 12 meses. Cuando encuentra un objeto en determinado lugar,
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siempre va a buscar en el mismo lado. No tiene en cuenta el desplazamiento del objeto.

Búsqueda del objeto escondido visible: 12 a 18 meses. El niño busca el objeto y lo encuentra teniendo en cuenta el
desplazamiento visible.

Búsqueda del objeto escondido después de un desplazamiento invisible: 18 a 24 meses. Lógica de la acción, tiene
una imagen mental del objeto.

Permanencia del objeto y sentido del espacio: 18 a 24 meses. Anticipa el desplazamiento.

Periodo preoperacional (2 a 7 años)

Preconceptual: 2 a 4 años. Construcción de la imagen mental. Resuelve problemas basándose en una sola dimensión
del objeto. Hay una ilusión perceptual, la percepción guía la respuesta. Hay un egocentrismo intelectual, el lenguaje
también es egocéntrico. Hay un razonamiento transductivo.

Intuitivo: 4 a 7 años. Hay una intuición articulada, el niño puede tomar en cuenta dos dimensiones del objeto, la
intuición es rígida e irreversible. Está ligada a la acción. No se logra la conversión, se logra la seriación de pares. El
tiempo es intuitivo, ligado al objeto.

La capacidad de representación se da en cinco pasos:

Imitación diferida: imita cosas que presencia con anterioridad, pone de manifiesto la existencia de modelos internos.
El niño ha progresado de la representación en vivo a la representación del pensamiento. La imitación no es exacta ya
que el niño interpreta la realidad a través de sus estructuras internas.

Juego simbólico: produce situaciones de manera simbólica, dando significados a elementos de la situación y utiliza
simbología. Utiliza el cuerpo para representar. Incluye compañías imaginarias. Hay juegos compensativos que permiten
que el niño represente acciones que normalmente le están prohibidas.

El juego se convierte en una experiencia creativa, cambia la realidad según sus deseos. Hay juego de práctica, que
ayuda a mejorar su desempeño motor; juego simbólico; y juegos socializados, que surgen de los juegos paralelos y
sirven para adaptarse a las reglas sociales.

Imagen mental: hay dos grandes categorías:

Imaginación reproductora: evocar espectáculos ya conocidos y percibidos anteriormente. Puede referirse a


configuraciones estáticas o a movimientos y transformaciones.

Imaginación anticipadora: imaginan movimientos o transformaciones. También resultados pero sin haber asistido
anteriormente a su realización.

Dibujo: intermedio entre el juego y la imagen mental. Es una copia de la realidad que supone la utilización de una
imagen interna. El niño reproduce más lo que sabe del objeto que lo que ve.

Sus fases son: realismo fortuito (garabato), realismo frustrado (preesquemático), monigotes (preesquemático),
realismo intelectual (esquemático) y realismo visual.

Lenguaje: es la utilización de signos para designar situaciones. Surge de las estructuras sensorio-motoras y está en
relación con otros procesos de representación.

Este periodo se caracteriza por el surgimiento y rápido desarrollo de la habilidad del lenguaje. Es más variable y
puede representar una cadena de acciones. No está restringido a la rapidez de las acciones físicas.

Limitaciones de este periodo: reversibilidad, centralización, egocentrismo.

Periodo de las operaciones concretas (7 a 12 años)

El pensamiento se vuelve reversible y se adquiere la noción conservación del conjunto. La reversibilidad puede
consistir en inversiones o en reciprocidad, y es la capacidad de ejecutar una acción en dos sentidos de recorrido.

Cambia la intuición por la razón y conservación (identificación de las cosas).

Utiliza el lenguaje como medio de comunicación. El egocentrismo disminuye sustancialmente y la verdadera


cooperación con los demás reemplaza al juego aislado. Permite al niño apreciar relaciones, mayor socialización,
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aceptación de las reglas.

Maneja operaciones lógico-matemáticas y pueden dar vuelta las operaciones y situaciones. Se mantiene en lo
concreto, todo lo que puede hacer por medio de los cinco sentidos.

Noción bien marcada del tiempo y el espacio.

Se logra la seriación de lo creciente o decreciente, supone un orden de sucesión.

El niño es capaz de operar, puede seriar sonidos. Puede realizar cualquier operación siempre que lo haga con objetos
que puede manipular o representarlos. Comienza a interiorizar las acciones transformándolas en acciones mentales.

Periodo de las operaciones formales (11 a 15 años)

Se caracteriza por la habilidad para pensar más allá de la realidad concreta. Se rige por el pensamiento reflexivo,
supone un nivel de abstracción. Se utiliza el pensamiento hipotético-deductivo, que implica que puede trabajar con
hipótesis anticipatorias de la realidad y que a partir de la articulación de variables logra una conclusión.

Logros del pensamiento formal: clasificación de clasificaciones, conservación de segundo grado, seriación de
seriaciones, asociación de segundo grado.

Las operaciones de segundo grado permiten tener conceptos verbales, lógicos y matemáticos. Diferentes a las de
primer grado que son concretas, surgen de la realidad, de objetos observables; implican clasificación, conservación,
reversibilidad, seriación, descentralización, identidad, asociatividad, causalidad.

UNIDAD VIII (pubescencia, pubertad y adolescencia)


Pubescencia, pubertad y adolescencia. Etimología y definición

Pubescencia

Es el desarrollo fisiológico durante el cual maduran las funciones reproductoras. Es el periodo previo a la pubertad.
Se da entre los 10 a 12 años.

En las niñas se produce antes que en los niños. Empieza con el agrandamiento del esqueleto, desarrollo de los pechos,
vello pubiano, aparece la menstruación y el vello axilar.

En los niños se produce agrandamiento del esqueleto, vello pubiano, cambio de voz, aumento del tamaño de los
genitales, eyaculación, vello axilar, facial y pectoral

Pubertad

Alude a los cambios físicos y orgánicos que se producen entre los 12 y 14 años. Es la llegada de la madurez sexual,
se considera como el comienzo de la vida adulta.

Tanto pubescencia como pubertad, vienen del latín que significa “cubrirse de pelos”, aludiendo a la zona púbica
alrededor de los genitales.

Adolescencia

Viene del latín “adolecere” que significa “padecer mientras se crece”.

Comienza más o menos a los 14 años y termina antes o poco después de los 25 años. Es uno de los momentos
fundamentales del sujeto. Desde una parte fenomenológica, son los cambios observados que surgen, tanto físicos
(cambios hormonales, crecimiento del vello, ensanchamiento de las caderas, presencia de espermatozoides de en semen,
etc.), como psíquicos (formación de grupos, ensimismamiento, aumento de la fantasía, rebeldía, separaciones, conductas
tipo acting, sentimiento de inferioridad, búsqueda de identidad, idealismo, ascetismo, conductas ambivalentes).

La psicología toma el concepto de la sociología, donde se propone que la adolescencia es un fenómeno social porque
no se da en todas las culturas. Dicho fenómeno es el pasaje de la niñez a la adultez. La búsqueda de la personalidad se
desarrolla a un máximo en la adolescencia, cuando el desarrollo cognitivo, social y emocional se elevan. Identidad e
intimidad son dos preocupantes que alteran los estados de ánimo del adolescente.

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Finalmente, podemos decir que la adolescencia es la adaptación psíquica que debe realizar el sujeto a los cambios
físicos, teniendo en cuenta la época y el lugar.

Maduración en el adolescente de la pubescencia a la pubertad

La pubescencia es la etapa en la cual maduran las funciones reproductivas, ocurre un aumento de peso y talla.
Termina en la pubertad. Es la época en la vida en la que se realiza el mayor aumento de la diferenciación sexual, desde
el estado pre natal.

Se cree que la maduración se inicia por la interacción de los genes, la salud individual y el ambiente. La glándula
pituitaria envía un mensaje a las gónadas o glándulas sexuales de una persona joven, así los ovarios de la niña aumentan
y los testículos del niño anuncian la producción de andrógenos especialmente testosterona. Las hormonas estimulan la
maduración sexual.

Cambios fisiológicos en la adolescencia

Llevan a la pubertad el crecimiento repentino al comienzo de la menstruación en las niñas y la presencia de esperma
en los varones. Así se aumenta rápidamente de peso y de estatura. Aparecen las características sexuales primarias: están
relacionadas con la reproducción y los órganos sexuales. El aumento gradual de estas partes ocurre en la pubescencia y
lleva a la maduración sexual. Luego aparecen las características sexuales secundarias: son atribuciones fisiológicas que
no intervienen directamente en los órganos sexuales. Son el crecimiento de vello en el área púbica, axilas y cuerpo. El
florecimiento de los senos primero en forma cónica y luego redondeada antes de comenzar la menstruación.

Impacto psicológico de los cambios físicos

Efectos de una maduración temprana o tardía

Una maduración temprana o tardía tiene efectos en los jóvenes. Los varones que tienen una maduración temprana
son más equilibrados, relajados y con buen estado de ánimo, más cautelosos y ligados a reglas y rutinas. Los que
maduran más tarde se sienten más desadaptados. Las mujeres que maduran más temprano son menos sociables,
expresivas, equilibradas y más introvertidas.

Preocupación acerca de la salud

Para algunos la adolescencia es la época más saludable de la vida. Las enfermedades sexualmente transmisibles son
las más alarmantes y pueden deberse a la personalidad, estilos de vida, etc. Pero la primera causa de muerte en
adolescentes es por accidente, homicidio o suicidio.

Nutrición

Una niña necesita promedio 2200 calorías diarias, y un niño 2800. Los adolescentes deben evitar comer grandes
cantidades de golosinas, la deficiencia de minerales más comunes son el calcio, hierro y zinc. El calcio es más importante
ya que su carencia puede llevar a osteoporosis en las mujeres. La anemia se evita con una fuente constante de hierro.
Una pequeña deficiencia de zinc puede demorar la maduración sexual.

Desordenes en la comida

Algunas chicas comienzan una dura batalla por el peso cuando entran en la adolescencia. Hoy existen dos problemas
muy comunes: la anorexia nerviosa y la bulimia.

Uso y abuso de drogas

Lo que predomina es el abuso de drogas en los adolescentes, muchos de los cuales comienzan a tomarlas
principalmente para satisfacer la curiosidad o a causa de la presión de su grupo de pares. Sus efectos son dañinos en la
adolescencia y los jóvenes que empezaron a consumir en la adolescencia lo continúan haciendo en la vida adulta. Trae
efectos como dificultad al respirar y síntomas psicosomáticos.

1. Alcohol: muchos adolescentes empiezan a beber porque parece ser algo propio del crecimiento y siguen
haciéndolo por las mismas razones que los adultos lo hacen.

2. Marihuana: empiezan por las mismas razones que empezaron con el alcohol, son curiosos y solo quieren
lanzarse a la vida adulta y simboliza también una ruptura con los valores de los padres lo que significa un desafío
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a sus normas. Trae problemas al corazón, pulmones, contribuye a accidentes y afectan la memoria y el
aprendizaje.

3. Tabaco: Hoy más chicas que chicos adolescentes fuman. Los niños que llegan a ser fumadores
generalmente lo hacen por primera vez entre los 10 y los 12 años y son dependientes de la nicotina hacia los 15
años. Los adolescentes que fuman tienden a madurar más tarde.

La muerte en la adolescencia

La causa generalmente es la violencia, accidentes, homicidios y suicidios. El motivo principal de la muerte entre los
jóvenes blancos es el accidente automovilístico mientras que en los negros el homicidio.

Aspectos del desarrollo intelectual en la adolescencia

Según Piaget, el estudio se caracteriza por la habilidad de los adolescentes a abstraer. La gente en el estadio de las
operaciones formales puede comprometerse en el razonamiento y pensar en términos de posibilidades, afrontar
problemas con flexibilidad y probar hipótesis. Sin embargo algunos jóvenes se hallan en el estadio pre convencional y
otros en el post convencional. Aunque el adolescente no es egocéntrico en el sentido de un niño, el joven muestra
tendencias egocéntricas. Esto incluye encontrar fallas en la figura de autoridad, ser argumentadores, autoconscientes,
centrados en sí mismos, indecisos y aparentemente hipócritas.

Relaciones con los padres y grupo de iguales

Sienten un conflicto constante entre esperar a romper con sus padres y darse cuenta de cuán dependientes son
realmente de aquellos. El conflicto es particularmente fuerte con la madre ya que se encuentra con una pérdida de
autoridad y poder. La mayoría de las controversias entre padres y adolescentes son sobre temas sin importancia. La tarea
de socialización inevitablemente produce cierta tensión, el conflicto con los padres parece crecer al comienzo de la
adolescencia y desciende después de los 18 años, los conflictos severos no resueltos pueden ser sobre problemas que
surgieron mucho antes, durante la niñez y pueden estar asociados con problemas de comportamiento serios.

Una fuente importante para respaldar a los adolescentes es su creciente complicación con sus parejas. Los jóvenes
tienen rápidos cambios físicos y se sienten cómodos al estar con otras personas que pasan por cambios similares. En la
búsqueda por la madurez social y emocional cuestionan el valor de las normas de los adultos y la necesidad de una guía
paterna. El grupo de iguales es una fuente de afecto, simpatía, entendimiento, un lugar para experimentar y un respaldo
para el logro de su autonomía e independencia de los padres.

La habilidad de los amigos cercanos de compartir sus pensamientos interiores descansa en el desarrollo cognoscitivo,
los adolescentes son más hábiles que los niños para expresar lo que piensan y sienten y como son menos egocéntricos
pueden ser más susceptibles a los sentimientos y pensamientos de sus amigos. El respaldo emocional y confidencial son
virales en las amistades entre mujeres en la adolescencia y en su vida posterior, los hombres tienden a contar con más
amigos que las mujeres, pero sus amistades raramente son tan cercanas como las de las mujeres. La intimidad y confianza
de la mejor amistad llenan el vacío creado por la separación de los padres, los que buscan intimidad en una relación para
compensar la ausencia de ésta en su casa tienen menos posibilidades de encontrarla. Los jóvenes tienden a escoger
amigos que son muy parecidos a ellos y una vez amigos se influyen unos a otros para parecerse más.

Logro de la identidad sexual

Se da como parte de una progresión normal, sana, camino hacia la edad adulta. Cambio al grupo unisexual
heterosexual.

1. verse a sí mismo como un ser sexual


2. aceptar condiciones de autoexcitación sexual
3. relación romántica íntima

Los adolescentes pueden tener interacción sexual para

1. aumentar la intimidad
2. buscar una nueva experiencia
3. probar su madurez
4. actualizarse con su grupo de iguales
5. encontrar alivio ante las presiones
6. investigar los misterios del amor

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Los problemas de la adolescencia

Dos son los más importantes y que tienen repercusiones para toda la vida: el embarazo no planeado y la delincuencia
juvenil.

Embarazo adolescente

Las jóvenes más propensas al embarazo son: las sexualmente activas, hijas de analfabetos, hispanas y negras. Las
menos propensas: quienes tienen control natal, adolescentes estudiantes superiores, trabajadoras, quienes realizan
actividades extracurriculares y deportes. El período de mayor riesgo de embarazo se concentra en los primeros meses
después de iniciadas las relaciones.

Para prevenir el embarazo adolescente es necesaria una educación sexual efectiva, el diálogo entre padres e hijos, las
propagandas por radio y televisión.

Delincuencia juvenil

El comportamiento antisocial de los delincuentes tiene cercana relación con la falta de habilidad de los padres en
seguir las actividades de sus hijos y disciplinarlos. Probablemente los padres de delincuentes son menos dados a castigar
la transgresión de una regla con algo más severo que una amenaza o un regaño. El más fuerte predilector de la
delincuencia es la extensión de la supervisión y la disciplina familiar. El más pobre predilector es el nivel
socioeconómico.

La mayoría de los adolescentes superan sus años de delincuencia pero hay una minoría que no lo hace.

Métodos y técnicas para estudiar la adolescencia (proyectivas y psicométricas). Entrevistas

1. Método empírico analítico: conocimiento autocorrectivo y progresivo, caracteriza a las ciencias


descriptivas, es el más utilizado y se basa en la lógica empírica. Se distinguen los elementos de un fenómeno y
se procede a revisar ordenadamente cada uno de ellos por separado.

2. Método experimental: independientemente de la lógica empírica su lógica es experimental. Comprende


a su vez el método hipotético deductivo.

3. Método de la observación científica: es propio de las ciencias descriptivas.

4. Método de la medición: a partir del cual surge el complejo empírico estadístico.

5. Método hermenéutico: es el estudio de la coherencia interna de los textos, de las normas y principios.

6. Método dialéctico: considera a los fenómenos históricos y sociales en continuo movimiento, da origen
al materialismo histórico.

7. Método fenomenológico: vinculado al conocimiento de las distintas etapas de los objetos en su sucesión
cronológica. Para conocer la evolución y desarrollo del objeto o fenómeno en estudio es necesario revelar su
historia. Se analiza la trayectoria concreta de la teoría y su condicionamiento a los diferentes períodos de la
historia.

8. Método sistémico: dirigido a modelar el objeto mediante la determinación de sus componentes y de las
relaciones entre ellos. Estas determinan la estructura y la dinámica del objeto.

9. Método sintético: se relacionan los hechos aparentemente aislados y se formula una teoría que unifica
los diversos elementos, consiste en la reunión racional de varios elementos dispersos en una nueva totalidad.

10. Método lógico: es el más clásico y de menor fiabilidad, su unión con el método empírico da lugar al
método hipotético deductivo uno de los más fiables actualmente. En él se aplican los principios descubiertos a
casos particulares a partir de un enlace de juicios.

11. Método lógico inductivo: el razonamiento que partiendo de casos particulares se eleva a conocimientos
generales.

12. Analogía: inferir la semejanza de algunas características entre dos objetos y la probabilidad de que las
características restantes sean también semejantes. No son siempre válidos.

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Instrumentos de recolección de datos

La recolección de datos se refiere al uso de gran diversidad de técnicas y herramientas utilizadas para desarrollar los
sistemas de información que pueden ser la entrevista, la encuesta, el cuestionario, la observación, el diagrama de flujo
y el diccionario de datos.

La entrevista:

Se utilizan para recabar información en forma verbal a través de preguntas que propone el analista. El analista puede
entrevistar al personal en forma individual o en grupos. La entrevista es una forma de conversación y no de interrogación.
En las investigaciones hay formas cualitativas y cuantitativas de la información, la información cualitativa está
relacionada con la opinión, política y descripciones narrativas de actividades o problemas, la información cuantitativa
trata con números de frecuencia o cantidades. A menudo las entrevistas son la mejor fuente de informaciones
cualitativas.

La estructura de la entrevista varía, si el objetivo de la misma radica en adquirir información general, es conveniente
elaborar una serie de preguntas sin estructura con una sesión de preguntas y respuestas libres. Las entrevistas
estructuradas utilizan la pregunta estandarizada, el formato de respuestas para las preguntas puede ser abierto o cerrado,
las preguntas para respuestas abiertas permiten a los entrevistados dar cualquier respuesta que les parezca apropiada.
Pueden contestar por completo con sus propias palabras. Con las preguntas para respuestas cerradas se proporcionan al
usuario un conjunto de respuestas para seleccionar.

Ventajas y desventajas de la entrevista estructurada: Entre las ventajas está el hecho de que asegura la elaboración
uniforme de las preguntas para todos los que van a responder, es fácil de administrar y evaluar, la evaluación es más
objetiva, se necesita un limitado entrenamiento del entrevistador, resulta en entrevistas pequeñas. Las desventajas son
que lleva un alto costo de preparación, los que responden pueden no aceptar un alto nivel en la estructura y carácter
mecánico de las preguntas, un alto nivel en la estructura puede no ser adecuado para todas las situaciones y todo esto
reduce responder en forma espontánea.

Ventajas y desventajas de la entrevista no estructurada: Las ventajas son que el entrevistador tiene mayor flexibilidad
al realizar las preguntas adecuadas a quien corresponde, puede explotar áreas que surgen espontáneamente durante la
entrevista, puede producir información sobre un área que minimizó o que no pensó fuera importante. Las desventajas
son que puede utilizarse negativamente el tiempo de los dos, los entrevistadores pueden introducir distorsiones en las
preguntas o al informar los resultados, el análisis y la interpretación de los resultados puede ser largo, toma tiempo
recabar los hechos esenciales.

La encuesta

Un método de información de una muestra de individuos. Esta muestra es usualmente solo una fracción de la
población de interés bajo estudio. Las encuestas tienen una gran variedad de propósitos y pueden conducirse de muchas
maneras, incluyendo por teléfono, correo o en persona. La información es recogida usando procedimientos
estandarizados por lo que a cada individuo se le hacen las mismas preguntas. La intención de la encuesta es obtener un
perfil compuesto de la población. Todos los resultados deben presentarse en resúmenes completamente anónimos, tales
como tablas y gráficas estadísticas.

El cuestionario

Para los analistas el cuestionario puede ser la única forma posible de relacionarse con un gran número de personas
para conocer varios aspectos del sistema.

Cuestionarios abiertos: se aplican cuando se quieren conocer los sentimientos, opiniones y experiencias generales y
son útiles para explorar el problema básico. Proporciona una amplia oportunidad para quienes respondan escriban las
razones de sus ideas.

Cuestionario cerrado: limita las respuestas posibles del interrogado, por medio de un cuidadoso estilo en la pregunta
el analista puede controlar el marco de referencia. Es el método para obtener información sobre los hechos, también
fuerza a los individuos a que tomen una posición y forma su opinión sobre los aspectos importantes.

La observación

Consiste en observar a las personas cuando efectúan su trabajo. Tiene el fin de estudiar a las personas en sus
actividades de grupo y como miembros de una organización. El propósito es múltiple: permite al analista determinar
qué se está haciendo, como se está haciendo, quien lo hace, cuando se lleva a cabo, cuanto tiempo toma, donde se hace
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y porque se hace. Observar las operaciones le proporciona al analista hechos que no podría obtener de otra forma.

Test proyectivos y psicométricos

Psicométricos: son aquellos cuyos resultados se encuentran estandarizados en baremos o escalas. Cuando una
persona completa el test sus resultados se comparan con los de las otras personas que lo han realizado y cuyos resultados
se consideran un parámetro para medir nuevos resultados. Los resultados del test suelen ser numéricos o contables y se
pueden comparar con otros datos. Las técnicas psicométricas son más sencillas de administrar y muchas veces puede
ser autoadministradas lo que permite tomar muchos test a la vez.

Proyectivos: se basan en la lenta observación de caso por caso más que por su comparación de resultados, es
indispensable la presencia de un psicólogo que observe las respuestas del sujeto.

La utilización de varios test se conoce como Batería de test.

Diarios

También son una riquísima fuente de datos para estudiar la adolescencia. Se pueden utilizar para darnos conocimiento
de sentimientos manifiestos, deformados por diversas tendencias, de deseos y experiencias en la adolescencia, y son una
fuente para la interpretación de aquellas tendencias y del material psíquico que es deformado por ellas.

Noción de postmodernidad, valores imperantes actuales y su influencia en la dinámica del proceso adolescente.

Modernidad Postmodernidad
Se genera a partir de la ilustración francesa y Surge en los años 60 hasta la actualidad, como reacción a las
termina con la segunda guerra mundial. grandes ideologías que no supieron dar soluciones para vivir
mejor.
Conocimiento basado en la ciencia y en la razón, No confía en la razón y no le da importancia a la ciencia. Hay
no filosófico ni teológico. una prevalencia de la técnica sobre la ciencia.
Se basa en los ideales de la revolución francesa: Se basa en valores e ideales hedonistas, estéticos y consumistas.
libertad, fraternidad e igualdad.
Valores morales fijos y estables, y se recurre a la Valores morales inestables y lábiles.
razón lógica.
Predomina la utopía, el compromiso político y Predomina una actitud individualista ajena al compromiso
social. político y social, con una fuerte tendencia al intimismo y al
pequeño grupo de pares. Rechazo a las grandes utopías.
Respeto a las generaciones mayores. Pánico a la vejez. Hay pensamientos e ideales de juventud,
cuidado excesivo de la imagen y la informalidad.
Respeto a las diferencias sexuales. Rol masculino Diversidad de las diferencias sexuales. Predomina el rol unisex.
y femenino marcado. Pretenden tener hijos sin relaciones.

UNIDAD IX (transformación psicoafectiva)


Identificación e identidad como tarea adolescente

Noción de identidad

La identidad es la respuesta a las preguntas quién soy, qué soy, de dónde vengo, hacia dónde voy. Pero el concepto
también apunta a qué quiero ser. Es un sentimiento de mismidad sobre todo aquello que me permite responderme.

La identidad depende del autoconocimiento: quién soy...etc., de la autoestima: ¿me quiero?, ¿cuánto?, y de la
autoeficacia: ¿sé gestionar hacia dónde voy? es evaluar cómo van los resultados.

El autorretrato de la identidad: el ojo interno de la mente crea la identidad con la información que proviene de la
experiencia en un proceso que dura toda la vida. La mente refuerza la identidad interconectando experiencia, vocación
y filosofía de vida.

Efecto Pigmalión: la expectativa tiene más poder sobre la identidad que el pasado, si el deseo es grande el obstáculo
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se vuelve pequeño. Pero para que la profecía se cumpla se necesita de una autoestima alta.

Pérdida de la identidad: si no se resuelve bien la crisis de identidad se puede aceptar una creada por los padres,
amigos, o la autoridad. La falsa identidad pone en contradicción actos, pensamientos y emociones, elimina la pasión y
rebaja la autoestima.

Crear la identidad: para afirmar la identidad y crearla la educación debe sacar de adentro el potencial que traemos al
nacer, el cerebro viene en blanco y hay que completarlo con el saber y la experiencia construyendo su realidad con las
limitaciones de su sistema perceptivo.

Solipsismo: es la creencia que solo existe uno y lo que experimenta es parte de su mente. Confiamos demasiado en
la percepción y nos equivocamos. La primera noción de identidad es temporal, descubrimos que pese a los años somos
los mismos, iguales pero distintos a los demás.

Conócete a ti mismo: si mi racionalidad es limitada cualquier observador puede hacerme ver otra realidad. Al elegir
la identidad sobre la diferencia admitimos el pluralismo y el principio de relatividad.

Logro de identidad: construir la identidad consume energías hasta que al final se convierten en un logro. Caer en la
falsa identidad es fácil: asumir como propios planes ajenos, eludir el compromiso, cambiar constantemente.

Cultura e identidad. Mentalidad de empleado: se puede esperar poco de una sociedad donde priva la conveniencia
sobre la autorrealización. La cultura crea identidades: soy contador, obrero, abogado. Esta acentúa el proyecto y cuando
el mismo concluye sobreviene la desorientación.

Crisis: Al tomar conciencia se puede modificar la identidad, al detectar valores obsoletos o que interfieren en los
planes se puede cambiar. La identidad empieza en la infancia, se afirma en la adolescencia con crisis y compromisos.

Test de identidad: La calidad depende del contenido del compromiso, su identidad y la extensión de la exploración.

Hay trampas comunes como la dispersión o la falta de foco: que nos hacen sucumbir ante la sobrecarga de estímulos
e información que intentan atrapar nuestra atención con ofertas que nos desvían el rumbo o nos convencen de atender
falsos problemas.

Falta de dirección: que es no saber qué hacer. La dirección se logra inventando futuros, observando los pequeños
placeres aparentemente desviados pero que pueden ser las semillas de cambios futuros.

Exceso de flexibilidad: no conviene volverse adicto a la novedad por sí mismo y a la respuesta rápida y superficial,
de esta manera no se logra una identidad fuerte sin cierta estabilidad.

Modelos de identificación: hoy la identidad no está en el territorio por la globalización. Se perdieron los grandes
relatos que brindaban racionalidad a los que se aferraba la identidad individual. La democracia es solo formal: iguales
como ciudadanos, pero desiguales como consumidores.

Los nuevos disvalores: el pensamiento light, relativismo, doble discurso, violencia, no creer en la justicia ni en la
política, no más solidaridad, fundamentalismo del consumo, búsqueda de la satisfacción inmediata, vivir el momento y
a la moda, falta de oportunidades laborales. La cultura se transformó en industria.

Antes y ahora: antes la identidad personal se basaba en la autonomía, en compartir expectativas con el grupo de
pares, acceder a una sexualidad plena, a lograr una inteligencia abstracta, en la esperanza de concretar sueños. Hoy la
adolescencia se extiende a las exigencias de belleza, cuidado del cuerpo, moda.

La sociedad del consumo: los jóvenes no tienen modelos, ante su ausencia se estimula la ilusión de una juventud
como valor que choca ante la auto-evidencia de los hechos y aumenta la sensación de frustración e inseguridad. La
sociedad de consumo marca diferencias y jerarquías, la gente debe integrarse al consumo para ser parte de la sociedad
y no estar aislado.

La nueva identidad: la situación actual requiere que reinventemos nuestra identidad reconstruyendo nuestras
relaciones, pensando y haciendo para que los demás compartan este cambio.

La identidad en la adolescencia

La adolescencia es un período de transformaciones. Durante el que se establecen y definen las relaciones sociales
significativas, se circunscriben los límites morales, se adquieren las fortalezas físicas e intelectuales que nos definirán
el resto de la vida y sobre todo se conforma el mundo interno mientras el cuerpo despliega crecientes ajustes hormonales.
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Cambios físicos

A partir de la pubertad los impulsos sexuales se hacen recurrentemente intensos, como explosiones de libido, el
carácter también se hace poco tolerable y el cuerpo tan cambia de repente que nos cuesta identificarnos. Crecen los
órganos sexuales y experimentamos la necesidad de explorarlos con el tacto. La masturbación cumple un papel
fundamental en la ubicación de la primacía genital durante la adolescencia. Al madurar sexualmente nos exponemos al
riesgo prohibido de actuar el complejo de Edipo, por eso el adolescente escapa a la consumación del incesto buscando
otros lazos de amor en el mundo extrafamiliar lo que también le permite distanciarse de los padres.

Conductas del adolescente

El comportamiento contradictorio e impredecible del que se acusa a los adolescentes se explica por las demandas
emocionales que alternan en su interior. Durante la adolescencia tratamos de adecuarnos a exigencias sociales mientras
por dentro anhelamos satisfacer nuestros gustos tan pronto como se pueda. La tensión emocional que experimentamos
al ver rebasado nuestro cuerpo y el abandono de los privilegios de la infancia se viven más como una imposición que
como un proceso natural deseable. La conducta oscila entre la aparición de fobias y las tendencias para reprimirlas, a
fin de asimilarse al mundo adulto.

Explora su universo relacional y potencialidad sexual, es común que las primeras relaciones amorosas se emprendan
con torpeza y cierto histrionismo. Más que enamorarse de una persona se enamoran del amor y sienten la necesidad de
integrarse a un grupo de amigos tanto como de retraerse en la intimidad de sus cuartos. En medio de estos vaivenes,
entre la clarificación de los afectos y el duelo por dejar atrás la protección materna, se aprende a madurar.

Relación con el entorno

Se adquiere una percepción de continuidad y uniformidad al identificarse con ídolos musicales o del cine.

Mientras más trabas ponga la familia o la sociedad para permitir la expansión de las conductas adolescentes de
manera autoritaria y sin ofrecer límites flexibles, más aberrantes serán las formas de rebeldía. La necesidad de
experimentar, de probar las fronteras de lo corporal y lo emocional son propias de la maduración sana de todo
adolescente.

Búsqueda de identidad

La alternancia de los estados de ánimo es propia del adolescente. Anna Freud observó que una de las cualidades de
la adolescencia es la debilidad de carácter que sufre con las presiones madurativas del inconsciente. Parece como si los
adolescentes estuvieran en duelo permanente habiendo perdido su gran amor y necesitados de ayuda, buscando a alguien
más que los consuele. Los cambios físicos se agregan a este sentimiento de inadecuación.

La consolidación de la identidad es clave para la maduración normal de la adolescencia. En este período depuramos
nuestro interior para integrarlo con las demandas sociales de intimidad, competencia y diferenciación psicosocial. Con
tantos impulsos es lógico que se sienta incomprensión, desamparo, amenaza sexual y hasta odio a padres y maestros.
Los amigos que comparten gustos y ambivalencias son una fuente pasajera de alivio.

Metamorfosis de la pubertad (Freud)

Con el advenimiento de la pubertad comienzan las transformaciones que han de llevar la vida sexual infantil hacia
su definitiva constitución normal. El instinto sexual hasta entonces predominantemente autoerótico encuentra por fin el
objeto sexual. Aparece un nuevo fin sexual y al paso de las zonas erógenas los impulsos se subordinan a la primacía de
la zona genital.

Primacía de las zonas genitales y placer preliminar

Lo esencial de los procesos de la pubertad son el manifiesto crecimiento de los genitales exteriores y el desarrollo de
los genitales internos que ha avanzado tanto que ya puede proporcionar productos sexuales o en el sexo femenino
acogerlos para la formación de un nuevo ser. El aparato sexual debe ser puesto en actividad por estímulos apropiados,
los cuales pueden llegar a él por tres caminos: partiendo del mundo exterior por excitación de las zonas erógenas ya
conocidas, del interior orgánico y de la vida anímica que constituye un almacén de impresiones exteriores y una estación
receptora de estímulos internos. Por cualquiera de estos caminos puede surgir la excitación sexual que se manifiesta por
signos de dos géneros: somáticos (transformaciones genitales: erección del miembro viril y lubricación de la vagina) y
anímicos (particular sensación de tensión).

A. La tensión sexual. Es una sensación de tensión que como tal tiene carácter displaciente y opera como una
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capacidad psíquica que implica movimiento. La tensión provocada por los procesos sexuales aparece siempre
acompañada de placer e incluso las modificaciones preparatorias del aparato genital traen consigo una especie de
satisfacción. Esta excitación origina al mismo tiempo que placer un incremento de la excitación sexual, la elevación
nueva de la tensión sexual se convierte pronto en un displacer claramente perceptible cuando no le es permitido producir
un nuevo placer. Así un placer experimentado hace surgir la necesidad de un placer mayor.

B. Mecanismo del placer preliminar. La tensión hace surgir la energía motora necesaria para lleva a término el acto
sexual, al brotar la materia seminal. Este último placer es el de mayor intensidad y se diferencia de los demás en su
mecanismo siendo producido totalmente por una descarga y constituyendo un placer de satisfacción con el cual se
extingue temporalmente la tensión de la libido.

El placer preliminar es el producido por la excitación de las zonas erógenas y no el producido por la descarga de la
materia sexual. El placer preliminar es el mismo que ya hubieron de provocar, aunque en menor escala, los instintos
sexuales infantiles. El placer final es nuevo y por lo tanto se halla ligado probablemente a condiciones que no han
aparecido hasta la pubertad.

C. Peligros del placer preliminar. Puede crear una fijación, es decir, que el sujeto quede detenido en el momento
preliminar autoerótico. Esto sucede cuando hay un exceso de satisfacción en el uso de las zonas erógenas. Lo ideal es
que se pase del placer preliminar al placer final.

El problema de la excitación sexual

El origen y la esencia de la tensión sexual surgen simultáneamente con el placer en la satisfacción de las zonas
erógenas. Pero el placer y la tensión sexual no pueden estar ligados más que de un modo indirecto.

Función de las materias sexuales: Solo la descarga de las mismas produce el fin de la excitación sexual.

Valoración de los órganos sexuales internos: La excitación sexual puede ser en un grado importante independiente
de la producción de materias sexuales.

Teoría química: El origen de la excitación sexual no se haya en una supuesta acumulación de los productos sexuales.

La teoría de la libido

La libido es una fuerza cuantitativamente variable que nos permite medir los procesos y las transformaciones de la
excitación sexual.

Construimos el concepto de una libido del yo en la que la excitación sexual no es solo producida únicamente por los
órganos sexuales sino por todos los del cuerpo. Esta aparece solo asequible al estudio analítico cuando ha encontrado
su empleo psíquico en el revestimiento de objetos sexuales, esto es cuando se ha convertido en libido del objeto. De los
destinos de la libido del objeto podemos averiguar que es retirada de los objetos quedando flotante en determinados
estados de tensión, hasta recaer de nuevo en el yo, esta libido del yo es la libido narcisista. La libido del yo o narcisista
aparece como una gran represa de la cual parten las corrientes de revestimiento de objeto y a la cual retornan. El
revestimiento del yo por la libido narcisista se nos muestra como el estado original, que aparece en la primera infancia
y es encubierto por las posteriores emanaciones de la libido aunque en realidad permanece siempre latente detrás de las
mismas.

Diferenciación de los sexos

La diferencia de masculino y femenino es algo que se establece en la pubertad, aunque esta identificación ya está
impuesta en la infancia. La actividad autoerótica en los dos casos es la misma y por eso falta en los niños una clara
diferenciación sexual. La sexualidad de las niñas tiene un absoluto carácter masculino ya que la libido es regularmente
de naturaleza masculina.

En la infancia la diferenciación de los sexos se da en la antítesis masculino/castrado y activo/pasivo.

La zona directiva es una región del cuerpo que dirige la búsqueda de placer y tiene dominio sobre las otras partes,
que se subordinan a ella. En la niña la zona erógena directiva es el clítoris, homóloga a la zona erógena directiva del
niño que es el glande.

En el caso del niño la zona directiva se mantiene igual. En el caso de la niña atravesar tres cambios para la femineidad,
del clítoris hace un pasaje a la vagina, de ser activa a pasiva, y respecto del objeto pasa de madre, al padre y luego a un
objeto no incestuoso.

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El hallazgo de objeto

En la infancia está ligado a los padres, esto se reprime. Es decir, que es endogámico.

En la pubertad el objeto se basa en el patrón del objeto infantil. Es decir, es exogámico. Con este objeto se establece
una modalidad de relación y características del objeto a elegir.

Sexualidad infantil Constitución normal definitiva

Objeto Pulsiones aisladas, la satisfacción es Hallazgo del objeto sexual: no incestuoso y basado en
autoerótica por medio de las zonas modelos infantiles.
erógenas.
Fin Pulsiones aisladas, zonas erógenas Unificación de las pulsiones, subordinación de las zonas
aisladas, no hay descarga del producto erógenas a la zona genital, hay descarga del producto
sexual, aumenta la tensión, placer sexual y está asociado a la reproducción, placer final.
preliminar.
Corrientes Se separa la corriente tierna (padres) de la Confluencia de las dos corrientes sobre un objeto
sexuales sexual (que se reprime). exterior no incestuoso.
Con el advenimiento de la pubertad comienzan las transformaciones que han de llevar la vida sexual infantil hasta
su definitiva constitución normal.

Crisis y duelo (Arminda Aberastury)

Biografía

Arminda Aberastury (Buenos Aires, 24 de septiembre de 1910 - 24 de noviembre de 1972) fue una psicoanalista
argentina, pionera del psicoanálisis de niños y adolescentes.

Hija del escritor Francisco Aberastury y sobrina del médico Maximiliano Aberastury, nació en el seno de una familia
de intelectuales. Se recibió de maestra y de profesora en Ciencias de la Educación, egresada de la Facultad de Filosofía
y Letras de Buenos Aires donde fue docente en la Cátedra de Psicología de la Niñez y de la Adolescencia.

En 1937 se casa con el psiquiatra Enrique Pichón Rivière quien con Ángel Garma, será socio fundador de la
Asociación Psicoanalítica Argentina (APA) en 1942. Integrante del grupo que creó las bases del psicoanálisis en el país
junto a Marie Langer, Alberto Tallaferro, Luisa Gambier Álvarez de Toledo, Luis y Arnaldo Rascovsky, Eduardo Krapf,
Celes Cárcamo, Simón y Matilde Wencelblat y su hermano el eminente embriólogo y grafólogo Federico Aberastury,
entre otros.

Influenciada por el trabajo sobre psicoanálisis infantil de Anna Freud, fue pionera en los métodos de Sophie
Morgenstern y en traducir al castellano y luego en mantener correspondencia con la célebre Melanie Klein. Aberastury
llegó a ser vista como una "embajadora" de Klein en América Latina. Mujer de gran belleza, se divorció en 1965.
Afectada por una enfermedad de la piel que la desfiguraba, Aberastury se quita la vida en 1972.

Obras póstumas: Teoría y técnica del psicoanálisis de niños, La adolescencia normal, El niño y sus juegos, La
paternidad, Aportaciones al psicoanálisis de niños.

Duelo y psicoanálisis

Entre las primeras referencias al papel del duelo durante la adolescencia se encuentran los trabajos de Nathan Root
(1957) y Anna Freud (1958). Sin embargo, uno de los mayores aportes en torno a esta temática ha sido la obra La
adolescencia normal (1971) de Arminda Aberastury Mauricio Knobel, la cual continúa siendo un referente en la
actualidad.

El modelo psicoanalítico del duelo es planteado por Freud en su trabajo Duelo y Melancolía. El autor manifiesta que
el duelo es, por regla general, la reacción a la pérdida de un ser amado o de una abstracción que haga sus veces, como
la patria, la libertad, un ideal, etc. Este se torna un estado patológico solo en los casos en que no ha podido ser elaborado,
de lo contrario trata de un proceso que no requiere más que la intervención del tiempo para realizarse.

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El proceso de duelo en la adolescencia ha sido descrito en gran profundidad por Aberastury y Knobel, en lo que han
dado en denominar “síndrome normal de la adolescencia”. El adolescente atraviesa desequilibrios e inestabilidades que
lo conducen a enfrentar cuatro duelos.

Crisis y duelo

Para Aberastury el duelo es una pérdida de algo que es una cara para nuestros sentimientos, lo que hay que elaborar
para superar esta situación correctamente.

Cada duelo consta de tres procesos, entendiéndose por tal el conjunto de procesos psicológicos y que se producen
normalmente ante la pérdida de un objeto amado y que lleva a renunciar a este.

● La negación, mecanismo por el cual el sujeto rechaza la idea de pérdida, muestra incredulidad y siente ira.

● La resignación, en la cual se admite la pérdida y sobreviene como afecto la pena.

● El desapego, en el que se renuncia al objeto y se produce la adaptación a la vida sin él. Esta etapa permite el
apego a nuevos objetos.

El adolescente tiene que superar tres duelos para convertirse en adulto:

1. El duelo por el cuerpo infantil: el adolescente sufre cambios rápidos e importantes en su cuerpo que a veces
llega a sentir como ajenos, externos y que lo ubican en el rol de observador más que de actor de los mismos.

2. El duelo por el rol y la identidad infantiles: perder el rol infantil le obliga a renunciar a la dependencia y aceptar
responsabilidades. La pérdida de la identidad infantil debe reemplazarse por una identidad adulta y en ese
transcurso surgirá la angustia que supone la falta de una identidad clara.

3. El duelo por los padres de la infancia: renunciar a su protección, a sus figuras idealizadas e ilusorias, aceptar
sus debilidades y su envejecimiento.

4. El duelo por la pérdida de la bisexualidad de la infancia: en la medida en que se madura y desarrolla la propia
identidad sexual, aunque Aberastury no le asigna importancia.

Revisión postmoderna del concepto de duelo (Guillermo Obiols)

En la actualidad la vigencia de los duelos propuestos Aberastury ha sido puesto en tela de juicio por investigadores
como Guillermo Obiols y Silvia Di Segni de Obiols, ya que el período en que vivimos, denominados por muchos como
“postmodernidad”, ha impactado en los sujetos modificando también las características de los adolescentes.

Dado que el análisis efectuado por Aberastury y Knobel en torno a los duelos se enfocó en los adolescentes de la
década de los 60’, muchas cosas han cambiado desde entonces, siendo hoy las vivencias de los jóvenes muy diferentes.
Sin embargo, más allá del cuestionamiento a los duelos, la consideración de la adolescencia como un periodo de crisis
sigue.

Para Obiols los duelos que se solían dan en la modernidad no siguen en el postmodernismo, ya que cambiaron los
valores sociales y se pusieron a nivel de modelo de valores del yo ideal (es lo que uno desea ser, no esperar para satisfacer
los deseos y no considerar al otro); y se pusieron a nivel secundario los valores del Ideal del yo (lo que se debe ser).
También el postmodernismo valoriza a la juventud como uno de sus valores más preciados y al mismo tiempo se deja a
la vejez como una de las cosas más terribles.

Modernismo Postmodernismo
El duelo por el cuerpo perdido La sociedad rechaza al aspecto La sociedad idealiza la figura
adolescente, lo que hacía que el adolescente. La juventud pasa a ser
sujeto sufra y se enfrente con un un valor primordial. No hay duelo.
duelo.
El duelo por los padres de la infancia El adolescente debía renunciar a la
El adolescente no incorpora una
protección de sus padres, dejar de
diferencia entre la imagen adulta y la
idealizarlos y asumir sus debilidades
infantil. Se siente más cerca que
y envejecimiento. nunca de sus padres y los idealiza a
un más. Se genera más dependencia y
se pierde la independencia.
El duelo por el rol y la identidad El adolescente debía independizarse, El adolescente no debe abandonar el
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infantil aceptar responsabilidades. El cambio rol de la infancia. Puede seguir
de identidad, de infantil a adulta, deseando y actuando como cuando
genera angustia. Hay duelo. era niño. La identidad se formará
recopilando las ideas sociales.

El yo y los mecanismos defensa (Anna Freud)

Anna Freud estudió el periodo de la pubertad y cómo influye este en la personalidad. Investigó teniendo en cuenta
las relaciones existentes entre las tres instancias psíquicas del aparato psíquico: yo (principio de realidad), ello (los
impulsos) y superyó (conciencia moral).

El desarrollo de las funciones sexuales tiene una influencia psicológica directa en la personalidad y provoca un
desequilibrio psíquico, produciendo en los adolescentes conflictos internos: el yo cede a los impulsos del ello
provocando conflicto con el superyó.

En el comienzo de la pubertad aparece un segundo complejo de Edipo en la fantasía, que provoca al igual que al
primero: en los varones miedo a la castración y en las mujeres envidia fálica. Este proceso sumado a la ansiedad del
superyó acciona los mecanismos de defensa, que son la negación, la represión y el desplazamiento, volviendo los
impulsos libidinales contra sí mismo; provocando ansiedad, temores y síntomas neuróticos.

En caso de que el ello triunfe sobre el yo, se conduce a comportamientos de gratificaciones sexuales pregenitales
perversas y al comportamiento agresivo y hasta criminal. El yo puede vencer al ello a través del ascetismo (desconfianza
de los instintos) y la intelectualización.

Anna sostiene que el equilibrio armonioso entre yo-ello-superyó es posible y se demuestra en la mayoría de los
adolescentes normales.

No obstante, los factores que influyen en los conflictos en la adolescencia son: la fuerza de los impulsos instintivos
del ello, la capacidad para superar o ceder a las fuerzas del ello por parte del yo y los mecanismos de defensa.

Mecanismos de defensa

Son procesos psicológicos automáticos que protegen al individuo de la ansiedad, de las amenazas o peligros internos
o externos. Mediatizan entre las reacciones del individuo (conflictos emocionales) y las amenazas externas. Hay
mecanismos desadaptativos como proyecciones, dicotomización y acting-out. Hay mecanismos adaptativos o
desadaptativos que dependen en función de su gravedad, inflexibilidad y el contexto en que ocurran (supresión,
negación).

1. Proyección: operación por medio de la cual el sujeto expulsa de sí y localiza en otros, pensamientos, afectos,
intenciones que no reconoce o que rechaza de sí mismo. Comparándose se justifica.
2. Sublimación: desviación de la libido a un fin social u objetos socialmente valorados, como la actividad artística
o la investigación intelectual.
3. Represión: operación por medio de la cual el sujeto intenta rechazar o mantener en el inconsciente el recuerdo
de hechos dolorosos, traumáticos o la representación de la pulsión. Esto se manifiesta en sueños, actos fallidos,
lapsus, síntomas.
4. Racionalización: procedimiento por el cual el sujeto da una explicación lógicamente coherente o aceptable desde
el punto de vista moral, para justificar una actitud, idea o sentimiento que sería inaceptable para la imagen de sí.
5. Intelectualización: intento de controlar las pulsiones asociándolas a ideas que puede manejar conscientemente.
Intelectualizar es presentar los problemas en términos generales y racionales cuando son personales y
emocionales.
6. Regresión: consiste en regresar a periodos anteriores del desarrollo o comportamientos antiguos, que eran más
satisfactorios.
7. Aislamiento: consiste en aislar un pensamiento, hecho o impresión que es intolerado por el sujeto y rompa toda
conexión con la existencia del sujeto.
8. Anulación o reparación: realización de un acto determinado con el fin de anular o reparar el significado anterior.

Síndrome normal de la adolescencia (Knobel)

El síndrome normal de la adolescencia es un conjunto de síntomas que se consideran normales dentro de la


adolescencia.

Las fases por las que atraviesa la adolescencia:


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● Búsqueda de sí mismo y de la identidad: esto va desde resolver la genitalidad hasta la aceptación de la imagen
corporal. El adolescente pasa por varias identificaciones pero es transitorio y sirven para encontrar la
identidad real. Lo difícil es romper el equilibrio que existía en a la niñez.
● La tendencia grupal: los adolescentes se unen para buscar uniformidad y lograr constituir su individuación
en el futuro. Surgen sentimientos de amor al grupo y odio a la familia.
● Necesidad de intelectualizar y fantasear: se utiliza como un mecanismo de defensa contra las pérdidas que
se viven en ese momento y el querer entender lo que le sucede a su modo.
● Crisis religiosas: se cruza por momentos desde el ateísmo total hasta la devoción y creencia total.
● Desubicación temporal: no hay conciencia normal del tiempo. Puede llegar a negar el tiempo y pretende
conservar al niño.
● La evolución sexual desde autoerotismo a la autoeroticidad: comienza con la masturbación hasta que llega a
aceptar su genitalidad (dependiendo de sus padres y la infancia). Es cuando comienza a buscar una pareja,
es el momento típico de enamoramiento fugaces e intensos.
● La actitud social reivindicatoria: influencia de la sociedad en la conducta del adolescente y el rechazo a esto.
● Contradicciones sucesivas en todas las manifestaciones de la conducta: no se puede mantener una conducta
rígida permanente y absoluta, aunque en el fondo es lo que desee.
● Separación progresiva de los padres: alejarse de los padres.
● Constantes fluctuaciones del humor y el estado del ánimo: ambivalencia, autismo-manía.

Los principales logros de la adolescencia son:

El segundo proceso de individuación, la continuidad yoica, el acomodo del trauma residual y la identidad sexual.

Teoría del desarrollo de la Personalidad (Erikson)

Elaboró una Teoría del desarrollo de la personalidad a la que denominó "Teoría psicosocial". En ella describe ocho
etapas del ciclo vital o estadios psicosociales (crisis o conflictos en el desarrollo de la vida, a las cuales han de enfrentarse
las personas):
Confianza Básica vs. Desconfianza. (Desde el nacimiento hasta aproximadamente los 18 meses). Es análoga a la
etapa oral, es una etapa incorporativa donde se da el primer contacto con el medio. Es la sensación física de confianza.
El bebé recibe el calor del cuerpo de la madre y sus cuidados amorosos. Se desarrolla el vínculo que será la base de sus
futuras relaciones con otras personas importantes; es receptivo a los estímulos ambientales es por ello sensible y
vulnerable, a las experiencias de frustración son las experiencias más tempranas que proveen aceptación, seguridad, y
satisfacción emocional y están en la base de nuestra desarrollo de individualidad.
Autonomía vs. Vergüenza y Duda (desde los 18 meses hasta los 3 años aproximadamente). Análoga a la etapa oral.
Esta etapa está ligada al desarrollo muscular y de control de las eliminaciones del cuerpo, por medio de las cuales logra
autonomía. Este desarrollo es lento y progresivo y no siempre es consistente y estable por ello el bebé pasa por momentos
de vergüenza y duda. El bebé inicia a controlar una creciente sensación de afirmación de la propia voluntad de un yo
naciente, se afirma muchas veces oponiéndose a los demás. El niño empieza a experimentar su propia voluntad autónoma
experimentando fuerzas impulsivas que se establecen en diversas formas en la conducta del niño, y se dan oscilando
entre la cooperación y la terquedad, las actitudes de los padres y su propio sentimiento de autonomía son fundamentales
en el desarrollo de la autonomía del niño. Este establece su primera emancipación de la madre de forma tal que en
posteriores etapas repetirá esta emancipación de muchas maneras.
Iniciativa vs. Culpa (desde los 3 hasta los 5 años aproximadamente). Análoga a la etapa fálica. La tercera etapa de la
Iniciativa se da en la edad del juego, el niño desarrolla actividad, imaginación y es más enérgico y locuaz, aprende a
moverse más libre y violentamente, su conocimiento del lenguaje se perfecciona, comprende mejor y hace preguntas
constantemente; lo que le permite expandir su imaginación. Todo esto le permite adquirir un sentimiento de iniciativa
que constituye la base realista de un sentido de ambición y de propósito. Se da una crisis que se resuelve con un
incremento de su sensación de ser él mismo. Es más activo y está provisto de un cierto excedente de energía, es posible
ocuparse de qué es lo que se puede hacer con la acción; descubre lo que puede hacer junto con lo que es capaz de hacer.
Laboriosidad vs. Inferioridad (desde los 5 hasta los 13 años aproximadamente). Análoga al periodo de latencia. Es
la etapa en la que el niño comienza su instrucción preescolar y escolar, el niño está ansioso por hacer cosas junto con
otros, de compartir tareas, de hacer cosas o de planearlas, y ya no obliga a los demás niños ni provoca su restricción.
Posee una manera infantil de dominar la experiencia social experimentando, planificando, compartiendo. Llega a
sentirse insatisfecho y descontento con la sensación de no ser capaz de hacer cosas y de hacerlas bien y aún perfectas
(por compararse con los demás); el sentimiento de inferioridad, le hacen sentirse inferior psicológicamente, ya sea por
su situación económica- social, por su condición "racial" o debido a una deficiente estimulación escolar, pues es
precisamente la institución escolar la que debe velar por el establecimiento del sentimiento de laboriosidad. Se produce
una captación de los roles sociales.
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Búsqueda de Identidad vs. Difusión de Identidad (desde los 13 hasta los 21 años aproximadamente). Se experimenta
búsqueda de identidad y una crisis de identidad, que reavivará los conflictos en cada una de las etapas anteriores; los
padres de los adolescentes se verán enfrentando situaciones nuevas que serán un nuevo reto para su misión orientadora.
Son características de identidad del adolescente:
● La Perspectiva Temporal, orientación en el tiempo y en el espacio
● La Seguridad en Sí Mismo
● La Experimentación con el Rol, énfasis en la acción
● El Aprendizaje interés por el contacto con el medio ambiente y una estrategia del aprendizaje vital.
● Polarización Sexual: Adecuado grado de desarrollo del propio interés sexual.
● Liderazgo y Adhesión: Adecuada integración al grupo de "pares".
● El Compromiso Ideológico, orientación valorativa y participación en el ambiente.
Intimidad frente a aislamiento (desde los 21 hasta los 40 años aproximadamente). Es la búsqueda de sí mismos para
lograr intimidad. La intimidad supone estar cerda de otros ya que se sabe quién uno es, sin miedo a perderse y sin
probarse a sí mismo. A esta dificultad se añade que nuestra sociedad tampoco ha hecho mucho por los adultos jóvenes
la tendencia maladaptativa que Erikson llama promiscuidad, se refiere particularmente a volverse demasiado abierto,
muy fácilmente, sin apenas esfuerzo y sin ninguna profundidad o respeto por tu intimidad. Esta tendencia se puede dar
tanto con tu amante, como con tus amigos, compañeros y vecinos.
Generatividad frente a estancamiento (desde los 40 hasta los 60 años aproximadamente). El hombre maduro precisa
lo que necesita. Periodo dedicado a la crianza de los niños la tarea fundamental aquí es lograr un equilibrio apropiado
entre la productividad y la creatividad es una extensión del amor hacia el futuro. Tiene que ver con una preocupación
sobre la siguiente generación y todas las demás futuras: teniendo y criando los hijos, la enseñanza, la escritura, la
inventiva, las ciencias y las artes, el activismo social complementan la tarea de productividad. Esta es la etapa de la
“crisis de la mediana edad” se pregunta “¿Qué estoy haciendo aquí?”.
Integridad frente a desesperación (desde aproximadamente los 60 años hasta la muerte). Esta última etapa, la delicada
adultez tardía o madurez la tarea primordial aquí es lograr una integridad con un mínimo de desesperanza Primero ocurre
un distanciamiento social, desde un sentimiento de inutilidad existe un sentido de inutilidad biológica, debido a que el
cuerpo ya no responde como antes, junto a las enfermedades, aparecen las preocupaciones relativas a la muerte. Los
amigos mueren; los familiares también parece que todos debemos sentirnos desesperanzados; como respuesta a esta
desesperanza, algunos mayores se empiezan a preocupar con el pasado. La integridad yoica significa llegar a los
términos de tu vida, y por tanto, llegar a los términos del final de tu vida. La tendencia mal adaptativa es llamada
presunción. Cuando la persona “presume” de una integridad yoica sin afrontar de hecho las dificultades de la senectud.
La identidad es según esto una afirmación, "un sentirse vivo y activo, ser uno mismo, la tensión activa y confiada y
vigorizante de sostener lo que me es propio; es una afirmación que manifiesta una unidad de identidad personal y
cultural". Estos dos niveles, el de identidad personal y el de la identidad cultural, interactúan durante el desarrollo y se
integran para lograr una unidad cuando se logra culminar exitosamente este desarrollo.
Psicoanálisis de la adolescencia. (Peter Blos)

Biografía

Peter Blos nace en Alemania en 1904 y fallece a los 73 años en 1997 en Estados Unidos.

Es psicoanalista y además titulado en biología y educación. La niñez y adolescencia de Peter Blos fueron marcadas
por la influencia espiritual de su padre, quien estaba abocado a las ideas de Gahandi.

Cuando era niño se hizo amigo de Erik Erikson. En 1920 conoció a Anna Freud, quien le pidió ayuda para crear una
escuela para niños bajo análisis.

Para escapar del nacismo viaja de Viena a los Estados Unidos en 1934 y se instala en Nueva Orleans. Allí es
contratado como profesor en una escuela privada, después viaja a New York donde continúa su entrenamiento analítico.

Se convirtió en un miembro de la Asociación Psicoanalítica de New York, siendo declarado miembro especial, en
1965 supervisor y luego entrenador.

De 1972 a 1977 fue profesor de un curso sobre adolescencia tardía. Continuo con su práctica clínica y dio clases en
el Centro Psicoanalítico de Columbia, ya como fundador de la Asociación Psicoanalítica Infantil.

Al retirarse de la vida profesional se dedica a escribir poesía y ficción, tocar el violín y hacer carpintería.
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De sus cuatro libros, el libro “On Adolescence” le otorgó su nacional e internacional reconocimiento. Este libro está
apoyado en su extensa experiencia clínica con adolescentes, recoge ideas de Freud que no llegó a desarrollar. Ya que
Freud marca el inicio y final de la pubertad, ignorando las etapas intermedias, de las que se ocupa Blos; decidiendo
estudiar las distintas etapas para el desarrollo de la personalidad.

Fases de la adolescencia

Se encuentran mecanismos adaptativos y defensivos entretejidos y la duración de cada una de las fases no puede
fijarse por un tiempo determinado o por una referencia a la edad cronológica. El adolescente de ninguna manera puede
desviarse de las transformaciones psíquicas esenciales de las diferentes fases, su elaboración resulta en una estructura
compleja de la personalidad. Por medio de este proceso de integración se preserva la continuidad en la experiencia del
yo que facilita la emergencia de una sensación de estabilidad en el ser o sentido de identidad.

Período de latencia

Es una etapa previa a la adolescencia, se desarrollan los mecanismos del yo, la sexualidad está latente debido al
control del yo sobre la vida pulsional. Se da la sublimación.

Proporciona al niño los instrumentos que le preparan para enfrentarse al incremento de los impulsos en la pubertad.
El niño púber está listo para distribuir el influjo de energía en todos los niveles del funcionamiento de la personalidad.
Lo que en verdad cambia durante el período de latencia es el incremento del control del yo y el superyó sobre la vida
instintiva. Surge una variedad de actividades del yo, sublimatorias, adaptativas y defensivas por naturaleza. Las
relaciones de objeto se abandonan y son sustituidas por identificaciones. Las necesidades sexuales se fusionan con otras
más complejas o están mantenidas en suspenso por defensas entre las cuales son típicas en este período las obsesivo-
compulsivas.

La dependencia de los padres para los sentimientos de valía es reemplazada por un sentido de autovaloración derivado
de los logros y el control que ganan aprobación social. Con el superyó el niño es capaz de mantener el balance narcisista
en una forma más independiente. Las funciones del yo adquieren mayor resistencia a la regresión y la percepción,
aprendizaje, memoria y pensamiento se consolidan, así tiene actitudes que están motivadas por la lógica y hacia los
valores y reduce en forma decisiva el empleo del cuerpo como instrumento de expresión. Separa su pensamiento racional
y su fantasía con lo cual también separa su conducta pública y la privada.

El hecho de que el muchacho abandone la fase edípica en forma más definitiva que la muchacha hace que la primera
parte de su período de latencia sea tormentoso. La niña entra a este período con menos conflicto. Cierto grado de
identificación bisexual ocurre en la mayoría de las niñas durante alguna época de la latencia, la niña entra en una
situación más conflictiva durante los últimos años de su latencia, cuando sus impulsos instintivos aparecen y su superyó
es inadecuado para hacer frente a la primera pubertad.

Un pre-requisito para entrar a la fase de la adolescencia es la consolidación del período de latencia, de otro modo el
niño púber experimenta una simple intensificación de sus deseos en la pre-latencia y muestra una conducta infantil un
tanto regresiva.

Logros del período de la latencia, para el paso a la adolescencia:

● La inteligencia debe desarrollarse por una franca diferenciación entre el proceso primario y secundario
del pensamiento y a través del empleo del juicio y la lógica.

● Desarrolla la empatía y el altruismo de forma estable.

● La estatura física debe permitir independencia y control del ambiente.

● Las funciones del yo deben haber adquirido una mayor resistencia a la regresión y desintegración.

● La capacidad sintética del yo debe ser efectiva y compleja.

● El yo debe ser capaz de defender su integridad con menos ayuda del mundo externo.

Estos logros deben dar paso al aumento puberal en la energía instintiva.

Preadolescencia

Asume lo cuantitativo de la tensión instintiva (aumento pulsional). Busca gratificación, poner la pulsión sobre algo
(elección de objeto). Esta etapa se encuentra con un superyó más desarrollado (identidad). Cualquier experiencia se
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toma como un estímulo sexual, por ejemplo el coraje. Prevalecen los mecanismos de defensa de socialización de la
culpa (descarga la culpa sobre el grupo), represión, desplazamiento, formación reactiva. El varón experimenta conducta
de rivalidad, temor a la castración y hostilidad a la mujer. La niña fuerza contra el regreso de la madre pre-edípica y
tiene una negación de la femineidad.

Un aumento cuantitativo de la de la presión instintiva conduce a una catexis indiscriminada de todas aquellas metas
libidinales y agresivas de gratificación que han servido al niño durante los años tempranos de su vida. Cualquier
experiencia puede transformarse en estímulo sexual, la excitación genital puede ser provocada tanto por un estímulo
erótico como por el miedo, coraje, o excitación en general.

Un aumento cuantitativo en los impulsos caracteriza la preadolescencia y esto lleva a un resurgimiento de la pre-
genitalidad. Esta innovación lleva al período de latencia a su terminación, el niño es más inaccesible, difícil de enseñar
y controlar.

La curiosidad sexual de los dos sexos cambia de la anatomía y contenido a la función y al proceso. Saben de dónde
vienen los niños pero la relación con su propio cuerpo está un tanto mistificada. Entre las muchachas la curiosidad
manifiesta es reemplazada por el cuchicheo y el secreto.

La gratificación instintiva directa habitualmente se enfrenta a un superyó reprobatorio. El yo recurre entonces a


soluciones defensivas como la represión, la formación reactiva y el desplazamiento. Esto le permite desarrollar
actividades que son aprobados por sus pares y dedicarse a muchas actitudes sobre-compensatorias en conductas
compulsivas y en pensamientos obsesivos para aliviar su angustia.

Una situación nueva de la preadolescencia es la socialización de la culpa (como defensa del yo), este nuevo
instrumento para evitar el conflicto con el superyó proviene de la madurez social lograda durante la latencia, el niño
utiliza esto para descargar su culpa en el grupo o más específicamente en el líder del mismo.

Los miedos, fobias, tics nerviosos puede aparecer como síntomas transitorios. Hay descargas tensionales en esta
etapa: dolores de cabeza y estómago, comerse las uñas, tartamudeo, taparse la boca, jugar con el cabello, estar tocando
cosas constantemente.

Los muchachos son hostiles con las muchachas y las atacan, tratan de evitarlas, cuando están en su presencia se
vuelven presumidos y burlones. En realidad tratan de negar su angustia en lugar de establecer una relación con ellas. La
angustia de castración reaparece y conduce al muchacho a llevarse exclusivamente con los compañeros del mismo sexo.
En la niña esta fase ésta caracterizada por una actividad intensa en donde la actuación y el portarse como marimacha
alcanza su clímax. En esta negación de la feminidad puede verse el conflicto no resuelto en la niñez sobre la envidia del
pene que es el conflicto central de la joven preadolescente.

El desarrollo psicológico en esta etapa es diferente entre los dos sexos. El muchacho toma una ruta hacia la
orientación genital a través de la catexis de sus impulsos pregenitales, por el contrario la muchacha se dirige en forma
más directa hacia el sexo opuesto. El resurgimiento de la pre-genitalidad marca la terminación de la latencia para el
hombre. En esta época este muestra un aumento difuso de la motilidad, voracidad, actitudes sádicas y anales y juegos
fálicos exhibicionistas.

El conflicto preadolescente típico del muchacho es el miedo y envidia por la mujer. Su tendencia a identificarse con
la madre fálica le alivia la angustia de castración en relación con ella, normalmente se construye una organización
defensiva en contra de esta tendencia. En esencia tiene que resolver una identificación bisexual. En esta fase el muchacho
tiene que renunciar nuevamente y ahora definitivamente a sus deseos de tener un niño (pasividad) y completar la tarea
del período edípico. Los obstáculos que tiene que resolver son sentimientos de coraje, envidia, rivalidad, y sobre todo
la impotencia y la destrucción agresiva que acompaña.

En la fase homosexual del preadolescente masculino, un cambio hacia el mismo sexo es una conducta defensiva, en
la segunda fase homosexual un objeto narcisista se elige así mismo. La diferencia en la conducta de esta etapa entre los
sexos está dada por la represión masiva de la genitalidad que la muchacha hubo de establecer antes de poder pasar a la
fase edípica. Cuando la muchacha se separa de su madre, debido a una decepción narcisista de sí misma como mujer
castrada, reprime también sus impulsos instintivos que estaban íntimamente relacionados con el cuidado materno y los
cuidados corporales, fundamentalmente la amplitud de la genitalidad.

La mujer lucha con relaciones de objeto de una forma más intensa durante la adolescencia, la separación prolongada
y dolorosa de la madre constituye la tarea principal de este período.

El muchacho preadolescente lucha con la angustia de castración, temor y deseo, en relación con la madre arcaica, de

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acuerdo a esto se separa del sexo opuesto, por otro lado la muchacha se defiendo en contra de la fuerza represiva hacia
la madre pre-edípica por una orientación franca y decisiva hacia la heterosexualidad.

La elección del objeto adolescente

El estado mental y físico que se asocia con la adolescencia (temprana y propiamente dicha) tiene cualidades muy
diferentes a la fase preadolescente. La diferencia se muestra en una vida emocional mucho más rica, en una orientación
dirigida a crecer, en un intento invencible para autodefinirse en respuesta a la pregunta quién soy. La pregenitalidad
pierde cada vez más el papel de una función satisfactoria siendo relegada a una actividad de iniciación mental y física,
y da lugar a un nuevo componente instintivo: la anticipación del placer. Este cambio en la organización de impulsos da
a la genitalidad un lugar de primer orden.

El yo toma sus señales de estos cambios en la organización instintiva y elabora en su estructura una organización
jerárquica en sus funciones y en sus pautas defensivas. Ambos adquieren al final de la adolescencia una fijación
irreversible llamada carácter, esta estructura firme que emerge de las fases, en verdad está constituida sobre los logros
del período de latencia y no se completará sino hasta la fase de la postadolescencia.

Después de la preadolescencia viene un período de intentos repetidos de separación de los objetos primarios de amor.
En la adolescencia temprana hay un resurgimiento de amistades idealizadas con miembros del mismo sexo, emerge la
búsqueda un tanto torpe, de valores nuevos. Durante la adolescencia propiamente dicha ocurre un cambio decisivo hacia
la heterosexualidad y una renunciación final e irreversible del objeto incestuoso. Aparecen ciertos tipos de defensa como
la intelectualización y el ascetismo. Hay una tendencia hacia la experiencia interna y el autodescubrimiento. Este
desarrollo es una forma de sublimación del amor del niño por el padre idealizado y una consecuencia de la renuncia
final a los objetos de amor tempranos. El sentimiento de estar enamorados, y los intereses políticos, filosóficos y sociales
son típicos de la adolescencia. Hay una ruptura franca con la forma de vida de la niñez. A la adolescencia tardía le
corresponde la tarea de probar esos logros nuevos e integrarlos en la experiencia total de la vida.

Lo que unifica a las dos fases, adolescencia temprana y propiamente dicha, es el separarse del objeto y la búsqueda
de otro, el cambio definitivo hacia una separación de la familia y la organización jerárquica de los impulsos y funciones
del yo.

No es sino hasta la terminación del desarrollo durante la pubertad que la polaridad del sexo coincide con lo masculino
y lo femenino. En lo masculino se concentra la actividad y posesión del pene y lo femenino lleva como objeto la
pasividad. La polaridad de los impulsos de actividad y pasividad se ejercita en relación con el yo, con el objeto y con el
mundo externo.

Durante la adolescencia temprana y la propiamente dicha debe lograrse la renunciación de los objetos primarios de
amor, los padres como objetos sexuales, los hermanos y substitutos paternos deben ser incluidos en este proceso de
renunciación. Esto lleva a la búsqueda de otros. Los impulsos cambian hacia la genitalidad, los objetos libidinales
cambian de preedípicos y edípicos a objetos heterosexuales no incestuosos. El yo guarda su integridad por medio de
operaciones defensivas, algunos de carácter restrictivo para el yo y que requieren de una energía catéctica para su
permanencia mientras que otros son de carácter adaptativo para permitir la descarga de impulsos inhibidos
(sublimación), las que llegan a ser los reguladores permanentes de la autoestimación.

Adolescencia temprana

La elección de objeto pasa a primer plano. Descatectiza la libido de los objetos parentales, quedando libido flotante
que se dirige a objetos extrafamiliares no incestuosos. Hay un empobrecimiento del superyó, el yo media entre los
impulsos y el medio. Aparece la importancia de los amigos, en varones por una idealización de ellos mediante el yo
ideal; las mujeres experimentan el “flechazo” por una posición bisexual.

Los muchachos y las muchachas buscan en forma más intensa objetos libidinales extrafamiliares. La característica
distintiva de la adolescencia temprana radica en la falta de catexis en los objetos de amor incestuoso y como
consecuencia una libido que flota libremente (busca objetos nuevos) y que clama por acomodarse. El superyó disminuye
su eficiencia, esto deja al yo sin la dirección simple y presionante de la consciencia. El yo ahora depende de sus propios
esfuerzos para mediar entre los impulsos y el mundo externos, los cuales son torpes e ineficaces.

En esta edad los valores, reglas, y leyes morales han adquirido una independencia apreciable de la autoridad parental.
A pesar de esto el autocontrol amenaza con romperse y en algunos extremos surge la delincuencia. Normalmente este
tipo de actuación puede detenerse recurriendo a la fantasía, al autoerotismo, a las alteraciones en el yo como una vuelta
al narcisismo. El retiro de la catexis de objeto y la ampliación entre el yo y el superyó dan como resultado un
empobrecimiento del yo. El adolescente joven se dirige hacia el amigo que adquiere una gran importancia, la elección

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de objeto en la adolescencia temprana sigue el modelo narcisista. El muchacho hace amistades que exigen una
idealización del amigo, algunas características del cual son admiradas y amadas porque constituyen algo que el sujeto
mismo quisiera tener y en la amistad él se apodera de ellos.

Esta etapa de expansión en la vida amorosa del individuo conduce a la formación del yo ideal. El yo ideal como
formación psíquica dentro del yo no solo remueve al superyó de la posición tan segura que había tenido sino que también
absorbe la libido narcisista y homosexual.

El yo ideal que representa al amigo puede ceder bajo el deseo sexual y llevar a un estado de homosexualidad con
voyerismo, exhibicionismo y masturbación mutua. Los sentimientos eróticos que muchas veces acompañan a las
amistades constituyen una explicación parcial de la ruptura repentina de estas relaciones.

En la adolescencia temprana la megalomanía que da al niño una sensación de perfección siempre y cuando sea parte
del padre, es ahora tomada por el yo ideal. Lo que proyecta ante sí como su ideal es el sustituto del narcisismo perdido
de la niñez en el cual él era su propio ideal.

En la muchacha la amistad juega un papel igualmente importante en su vida, la falta de una amiga puede llevarla a
una gran desesperación y su pérdida puede precipitar una depresión y la falta de interés en la vida. Se ve la aparición de
psicosis en algunas muchachas que han perdido a sus amigas y no han podido encontrar compensación en sus madres.

Una forma típica de idealización entre las muchachas es el flechazo. Esta idealización y unión erotizada se extiende
tanto a hombres como a mujeres. Los objetos escogidos tienen cierta similitud o son totalmente diferentes de los padres.
El objeto del flechazo es amado en forma pasiva con el deseo de obtener atención o afecto o también el sentirse invadido
por toda clase de afectos eróticos y sexualizados. Las cualidades masoquistas pasivas del flechazo son un estadio
intermedio entre la posición fálica de la preadolescencia y la progresión hacia la feminidad. Es el estadio intermedio
bisexual. La presencia de una tendencia bisexual intensa un poco antes de los conflictos de la adolescencia, esta menos
reprimida en las muchachas que en los muchachos. La muchacha esta conscientemente preocupada por la idea de si es
un hombre o es una mujer.

Las jóvenes experimentan una sensación de vaguedad en relación al tiempo y al espacio, esta vaguedad hacia la
realidad y la percepción yoica es un aspecto concomitante de la ambigüedad sexual.

La posición bisexual de la muchacha en esta etapa, está relacionada con el problema del narcisismo. El pene ilusorio
se mantiene como una realidad psíquica para protegerla en contra de la vaciedad narcisista, ser ideal a los muchachos
es todavía una cuestión de vida o muerte.

La declinación de la tendencia bisexual marca la entrada a la adolescencia.

La adolescencia propiamente tal

Se da el abandono de los objetos parentales y un logro de la elección de objeto que luego se solidifica. Surgen nuevos
mecanismos de defensa del yo para su fortaleza: ascetismo (prohibir a las pulsiones que se expresen), intelectualización
(volcar la pulsión sobre objetos intelectuales) y uniformismo (identificación con el grupo).

El hallazgo de un objeto heterosexual se hace posible por el abandono de las posiciones bisexual y narcisista. Hay
una afirmación gradual del impulso sexual adecuado que gana ascendencia y que produce una angustia conflictiva en el
yo. Los mecanismos defensivos y adaptativos en toda su compleja variedad pasan a primer plano en la vida mental. La
vida emocional es más intensa y con mayores horizontes. El adolescente por fin se desprende de los objetos infantiles
de amor. Los deseos edípicos y sus conflictos surgen nuevamente.

El retiro de la catexis hacia los padres o la representación de los objetos en el yo, produce una disminución de la
energía catéctica en el ser. En el muchacho este cambio lleva a una elección narcisista de objeto basada en el yo ideal.
En la muchacha hay una perseverancia en la posición bisexual con una sobrevaloración del componente fálico. La
formación de la identidad sexual es el logro final de la diferenciación del impulso adolescente en esta fase.

En ambos sexos puede observarse un aumento en el narcisismo, este aumento procede de la consolidación del amor
heterosexual y está íntimamente ligado con el proceso de la búsqueda de objetos no incestuosos. El cambio de catexis
del ser a un nuevo objeto altera la economía libidinal pues la gratificación se busca ahora en un objeto en lugar de en
uno mismo.

El retiro de la catexis de objeto lleva a una sobrevaloración del ser, a un aumento de la autopercepción a expensas
de la percepción de la realidad, a una sensibilidad extraordinaria y un engrandecimiento.

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El empobrecimiento del yo se debe a dos cosas: a la represión de los impulsos instintivos y a la incapacidad de
extender la libido de objeto a los objetos infantiles de amor. La etapa narcisista transitoria, que ayuda a la separación y
desprendimiento, es la consecuencia de la decatexis de los padres internalizados es decir de sus representaciones de
objeto. Esta decatexis es en la que los padres se vuelven devaluados y son vistos como ídolos caídos. Este alejamiento
de los objetos infantiles es una consecuencia más de la des-libidinización del mundo externo. El estadio narcisista
también lleva a mantener la autoestima.

En el adolescente se observa un hambre de objeto que le lleva a uniones e identificaciones superficiales y


constantemente variantes por lo mismo transitorias.

El proceso de separación es lo que le da a la etapa narcisista su carácter de positiva y progresiva. El aislamiento


narcisista del adolescente es contrarrestado para mantener sus relaciones de objeto y los límites firmes de su yo. La
amenaza de tales pérdidas ocasiona ansiedad y pánico, y sentimientos que van desde leves sentimientos de
despersonalización hasta estados psicóticos.

La vida de fantasía y creatividad están en su esplendor por lo que también lo están las expresiones artísticas e
ideaciones, frecuentemente las fantasías privadas son preparaciones para iniciar transacciones interpersonales.

Hay sentimientos de alejamiento, irrealidad y despersonalización que amenazan con romper la continuidad de los
sentimientos del yo, el adolescente piensa que su forma de experimentar el mundo externo es totalmente distinta que la
de los demás. Esta hipersensibilidad está particularmente presente en relación con el abrumador deseo de amor.

Debido a que la niña está más preparada para la heterosexualidad su diario íntimo tiene la función de prevenir una
actuación heterosexual prematura a través de la experimentación y la actuación de un papel en la fantasía. El diario así
permite actuar un rol sin envolver la acción en la realidad, esta primero al servicio del proceso de identificación y
finalmente proporciona un mayor conocimiento de la vida interna.

Anna Freud describió el rol que juega la identificación en la vida amorosa del adolescente: es usada para preservar
el dominio sobre las relaciones objetales en el tiempo del retiro del narcisismo. Estas fijaciones de amor no son en
absoluto relaciones de objeto en el sentido que damos a los adultos, son identificaciones sumamente primitivas. Los
enamoramientos y amistades devotas y apasionadas pueden ser entendidos como un fenómeno de restitución, provienen
de una regresión libidinal total al narcisismo por medio de la asimilación del objeto. Es esta relación de como si, el
adolescente enriquece su yo empobrecido (por el alejamiento de los padres actuales y del superyó), este componente se
podría llamar adaptativo. Todas estas relaciones ocasionan una sobreevaluación del amigo para gratificar necesidades
narcisistas.

La fase de la adolescencia propiamente dicha tiene dos temas dominantes: el revivir del complejo de Edipo y la
desconexión de los primeros objetos de amor. Hay dos amplios estados afectivos en esta fase: duelo, y estar enamorado.
El adolescente sufre una pérdida verdadera con la renunciación de sus padres edípicos y experimenta un vacío interno.
La elaboración del proceso del duelo es esencial para el logro gradual de la liberación del objeto perdido, requiere tiempo
y repetición

El estar enamorado señala el acercamiento de la libido a nuevos objetos, este estado se caracteriza por un sentimiento
de estar completo, acoplado con un singular abandono. El amor heterosexual a un objeto implica el fin de la posición
bisexual. Es el fenómeno de resonancia: el hecho de enamorarse hace que se aumenten marcadamente los rasgos
femeninos o masculinos, significa que las tendencias ajenas al sexo han sido concedidas al sexo opuesto y pueden ser
compartidas en el mutuo pertenecer de los compañeros. Surge el amor tierno: el deseo de pertenecer exclusivamente,
aunque solo sea espiritualmente el uno al otro. La pareja no representa solamente una fuente de placer sexual, significa
un conglomerado de atributos sagrados y preciosos que llenan al joven de admiración. El sentimiento de amor tierno
puede lograrse solo cuando las posiciones narcisistas y bisexuales son cambiadas hacia la rendición final del componente
dominante sexual a un miembro del sexo opuesto. La catexis del objeto de amor con la libido narcisista es responsable
de su idealización. La intensidad y calidad de la idealización del objeto de amor deriva de un grado normal de fijación
materna en el muchacho.

La primera elección de un objeto de amor heterosexual esta comúnmente determinada por algún parecido físico o
mental con el padre del sexo opuesto, o por algunas disimilitudes chocantes. Estos primeros amores no son relaciones
maduras sino intentos rudimentarios de desplazamiento que adquirirían madurez solo con la resolución progresiva del
complejo de Edipo.

Siempre que no pueda ser abandonada la organización de impulsos de la primera adolescencia, puede ocurrir la
precipitación hacia un matrimonio prematuro o relaciones sexuales transitorias como un intento de saltarse una fase
típica de la adolescencia en sí. Frecuentemente ocurren en esta fase episodios homosexuales en muchachas y muchachos.
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En la joven dos predicciones favorecen la elección del objeto homosexual: una es la envidia del pene que se compensa
con el desdén por el macho en donde la joven actúa como un hombre, otra es una fijación temprana con la madre.

En el joven tres condiciones favorecen la elección de objeto homosexual: uno es el miedo a la vagina como órgano
devorador y castrante, reconocemos derivados del sadismo oral proyectado, otro reside en la identificación del joven
con su madre cuando la madre fue inconsistente o frustrante mientras el padre fue maternal o rechazante, una tercera se
ramifica del complejo de Edipo que asume la forma de una inhibición o restricción en que equipara a todas las mujeres
con su madre y considera que la introyección es una prerrogativa del padre.

El desarrollo emocional debe tender en dirección a relaciones de objeto estables con ambos sexos, fuera de la familia
y hacia la formación de una identidad sexual irreversible.

Es imprescindible el alejamiento decisivo del padre edípico antes de que pueda hacerse la elección de un objeto no
incestuoso. Durante las etapas previas a este alejamiento hay rasgos de venganza y rencor que son destinados a herir al
padre, que no pueden satisfacer por más tiempo las necesidades del niño. Esta relación edípica se hace presente en la
actitud crítica del adolescente hacia uno de sus padres.

El declinamiento del complejo de Edipo en la adolescencia es un proceso lento y llega hasta la adolescencia tardía.
A través de la formación de una familia nueva el joven adulto crea una constelación emocional con la ayuda de la cual
él espera dominar cualquier remanente edípico que amenace con reaparecer.

Existen dos fuentes de peligro interno durante la adolescencia: una es el empobrecimiento del yo que lleva a los
estados anormales del yo respecto al mantenimiento del contacto con la realidad y continuidad en los sentimientos del
yo. La otra fuente es la ansiedad instintiva despertada durante el movimiento progresivo de la libido hacia la
heterosexualidad. Para evitar el peligro el yo toma medidas defensivas cuya elección está de acuerdo con el surgimiento
progresivo del carácter.

Los mecanismos de defensa de la adolescencia fueron descritos por Anna Freud. El ascetismo y la intelectualización.
El ascetismo prohíbe la expresión del instinto y fácilmente cae en tendencias masoquistas. La tendencia de la
intelectualización es la de vincular los procesos instintivos con los contenidos ideacionales y así hacerlos accesibles a
la conciencia y sujetos a control. En cierto modo anuncian el surgimiento del carácter y de los intereses especiales.

El impulso parece perder su peligro al ser desviado en una ejecución competitiva y uniforme, que favorece al
narcisismo debido al fluir inhibido de libido objetal. La formación del grupo es regulada por el hecho de que la mayor
fuente de seguridad está en el código compartido de lo que constituye una conducta adecuada y en la dependencia de
mutuo reconocimiento de igualdad. Es el uniformismo. Es un fenómeno de grupo que protege al individuo dentro del
mismo en contra de la ansiedad proveniente de cualquier lado. El joven o la joven que no encaja dentro del uniformismo
son generalmente considerados como una amenaza y como tal es evitado, ridiculizado, desterrado o tolerado
compasivamente. Varios mecanismos de defensa son reconocidos en el uniformismo tales como la identificación, la
negación y el aislamiento. Esta carrera hacia el comportamiento precoz estandarizado hace cortocircuito con la
diferenciación e individualidad y prepara así el terreno para los problemas de identidad.

La alta introspección o la intimidad psicológica hacia los procesos internos permiten una mayor creatividad artística
por sentimientos que promueven la sensibilidad y la percepción. Las producciones artísticas de los adolescentes son con
frecuencia autobiográficas. Es un esfuerzo por completar tareas urgentes de transformaciones internas.

La adolescencia llega a su fin cuando la pregunta de quién soy se reduce y surge una claridad de propósitos
autoevidente y un conocimiento mucho más grande del ser.

Adolescencia tardía

Se da una fijación de roles, solidificación del carácter, establecimiento del modo actual de reacción, logro de la
identidad con la respuesta al ¿quién soy?, aportando una relativa madurez. Se da la identidad sexual alcanzando una
posición irreversible. Hay una fase de consolidación que implica cierta estabilidad emocional.

La adolescencia tardía es una fase de consolidación, constituye la elaboración de: un arreglo estable y altamente
idiosincrático de funciones e intereses del yo, una extensión de la esfera libre de conflictos del yo, una posición sexual
irreversible resumida como primacía genital, una catexis de representaciones del yo y del objeto relativamente constante,
la estabilización de aparatos mentales que automáticamente salvaguarden la identidad del mecanismo psíquico.

Vemos las diferencias individuales ya que la tolerancia al conflicto y la ansiedad varían enormemente. El logro de la
adolescencia tardía es de una relativa madurez, los cambios que se suceden son únicamente parciales.

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La adolescencia tardía es un tiempo de crisis que prueba la capacidad integrativa del sujeto y resulta en fracasos de
adaptación, deformaciones yoicas, maniobras defensivas y psicopatología severa. Erikson las llama crisis de identidad
a partir de las cuales se establece la identidad.

Dentro del problema de consolidación del carácter en esta etapa debemos incluir el del trauma como parte del proceso
total. El aspecto positivo del trauma intenta llegar a un acuerdo con sus residuos nocivos a través de la reactivación
constante en el medio ambiente para el eventual dominio o integración al yo del trauma. La dirección que tome este
proceso es controlada en gran parte por las influencias del yo ideal y del superyó y es influida por el medio ambiente.
Los conflictos infantiles no son eliminados sino que se restituyen y se tornan yo sintónicos, cualquier intento de dominio
del yo sintónico de un trauma residual incrementa la autoestimación. La estabilización de la autoestimación es uno de
los mayores logros de la edad adulta.

El fin de la adolescencia implica la transformación de los residuos edípicos en modalidades yoicas: trabajo, valores,
lealtades, amor; donde descarga los componentes de los impulsos libidinales narcisistas, agresivos y aun eróticos.

La tarea de aceptación de la realidad nunca es completada, ningún ser humano está libre del esfuerzo de relacionar
la realidad interna y externa y un aligeramiento de ese esfuerzo es provisto por un área intermedia de experiencia que
no es definida como las artes y la religión.

Durante la adolescencia tardía la identidad sexual toma su forma final, de los 18 a los 20 años parece ser que la
selección sexual evidente se efectúa. Durante la adolescencia tardía la predisposición a tipos específicos de relaciones
amorosas se consolida.

La mayor estabilidad de pensamiento y acción se obtiene a cambio de la sensibilidad introspectiva, el florecimiento


de la imaginación creativa se opaca durante la adolescencia tardía (por supuesto el verdadero artista es la excepción).
Hay mayor capacidad de abstracción y construcción de modelos y sistemas y la amalgama de pensamiento y acción dan
a la personalidad de esta época una calidad más unificada y consistente. La aplicación de la inteligencia le permite poner
orden en el mundo que lo rodea.

Se realiza una función sintética del yo: es una aceptación final y el establecimiento de las tres antítesis en la vida
mental llamadas: sujeto-objeto, activo-pasivo, placer-dolor. Una posición estable entre ellas se manifiesta
subjetivamente a sí misma como un sentido de identidad. La fijación de roles y la necesidad específica de gratificación
de estos roles en la relación del sujeto con el ambiente es una realización esencial de los procesos mentales adaptativos.

Postadolescencia

Hay desarrollo del desempeño, adaptación social y cese de la rebeldía. Corresponde a la fase de la intimidad que
desarrolla Erikson. La organización yoica integra el rol social y concibe al matrimonia, la maternidad y paternidad.

Es la transición de la adolescencia a la edad adulta. La estructura psíquica ha adquirido al final de la adolescencia


tardía una fijación que permite al postadolescente volver al problema de armonizar las partes componentes de la
personalidad, integración que surge gradualmente. Va de la mano con la actividad del rol social, con el enamoramiento,
la paternidad y la maternidad. Todo esto se completa si el yo tiene éxito en su función sintética. El proceso puede ser
llamado el logro del desarrollo en la organización de la personalidad que es específica para la postadolescencia.

La adolescencia ha logrado su tarea y ha sido completada cuando la organización de la personalidad puede permitir
la paternidad y maternidad para hacer su contribución específica al crecimiento de la personalidad.

Durante la postadolescencia el proceso de armonización en todo el impulso y organizaciones yoicas, así como las
partes componentes de cada uno están en su mayor intensidad. La tarea de la postadolescencia es el crear vías específicas
a través de las cuales estas tareas (rol social, enamoramiento, matrimonio, maternidad, paternidad) sean llevadas a cabo
en el mundo exterior.

En el reino del impulso sexual, la experimentación es evidente en las relaciones con objetos de amor potencial que
representan todas las posibles combinaciones de amor degradado e idealizado, sensual y tierno. Entonces en la
adolescencia tardía se da una delimitación de las tareas de vida y en la postadolescencia se busca la realización de estos
fines en términos de relaciones permanentes, roles, etc.

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UNIDAD X (adolescencia, desarrollo moral, intelectual y religioso)
Desarrollo del pensamiento técnico-constructivo, de la memoria lógica-discursiva, imágenes intuitivas-
subjetivas. Papel de la fantasía, idealismo y realismo (Piaget)

El aprendizaje lógico: construcción de un sistema lógico formal y la discusión crítica personal

A. La construcción de sistemas de abstracción

Al finalizar la primera fase: la preadolescencia (12-15 años) el adolescente generalmente domina el modo de pensar
lógico formal y en la segunda fase: la adolescencia (15-18 años) esta forma de pensar se perfecciona.

El dominio de la lógica se hace formal, alejándose cada vez más del apoyo en los materiales concretos: el raciocinio
comienza a funcionar de modo hipotético deductivo debido a nuevas abstracciones reflectoras. El adolescente es un
individuo que construye sistemas y teorías. El adolescente antes de operar sobre la realidad hará hipótesis, teorías
combinando las posibles variables o causas que produce el efecto que observa. Esto implica el dominio de las
transformaciones lógicas: conservar idéntica una causa variando otras, negar la causa, invertirla recíproca o
correlativamente.

Teorizar implica inventar hipotéticamente la causa posible de los fenómenos o conclusiones, sin contradecirse. El
conjunto de las transformaciones reversibles indican el posible pasaje de una causa a otra sin contradicción.

El dominio de la capacidad de hacer hipótesis formales: es la expresión de una explícita reconstrucción asimiladora
y anticipadora que el adolescente, dado un problema o conflicto con la expectativa espontánea frustrada, genera como
interpretación nueva y posible. Esto implica un dominio de un nivel más amplio de abstracción y generalización respecto
de las experiencias pasadas. Se trata de un nuevo nivel de abstracción, de una reflexión que generaliza las operaciones
anteriores, desencajándolas de las situaciones concretas para aplicarlas a situaciones nuevas no previstas. Esto lo logra
gracias a la diferenciación de la forma y el contenido.

Hacia los 15 años domina en forma sistemática combinada las transformaciones lógicas de la identidad, negación,
reciprocidad y correlatividad. Comprende los fenómenos reales a través de relaciones o formas lógicas. No se rige por
lo que ve en primera instancia, sino por la razón, por las relaciones lógicas de modo que lo real es un caso especial de
lo posible. Lo real comprueba lo posible. Ahora es posible pensar científicamente: primero en forma hipotético deductiva
y luego verificando lo posible con lo empírico. El pensamiento formal se inicia con una síntesis teórica con coherencia
lógica y luego se vuelve a lo real sensible para su falsación o verificación empírica.

Búsqueda equilibrada para pensar y sentir. Esquemas operatorios formales. Equilibrio final de las
operaciones mentales

El adolescente se inicia en una forma de aprendizaje llamado formal: porque predomina en él la autonomía radical
del desarrollo operatorio. La realidad y sus problemas comienzan a ser comprendidos no ya mediante la manipulación
o intuición de lo real sino mediante un procesamiento lógico que partiendo de los datos problemáticos, tomados como
hipotéticos, deriva por deducción o generalización consecuencias posibles y coherentes. El adolescente domina antes lo
posible que lo real experimentado.

El punto de vista egocéntrico del niño ha sido lentamente abandonado, el adolescente comienza a asumir un punto
de vista formalmente objetivo, esto es basado en la no contradicción de la operatoria formal, en la diferenciación y
coordinación de diversos puntos de vista. El mismo proceso operatorio adquiere una autonomía formal. La autonomía
formal es posible gracias al dominio de la reflexión, la reflexión es un pensamiento sobre un pensamiento, es la
representación de la representación de acciones posibles.

Las funciones generales de la inteligencia son tres:

● Plantear problemas: interrogación, advertir desequilibrios entre efectos y causas, entre hechos e
interpretaciones.

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● Intentar resolverlos: invención de hipótesis, teorizar nuevos equilibrios.

● Comprobar las hipótesis: demostración deductiva o verificación empírica del equilibrio posible.

Es hasta los 12 aproximadamente cuando el niño emplea una lógica concreta que se caracteriza por actuar
directamente sobre los objetos para reunirlos en clases de diversos órdenes o para establecer relaciones entre ellos. El
adolescente en cambio domina otro nivel superior de abstracción y realiza hipotéticamente las operaciones, buscando
correlatividades y reciprocidades entre efectos y causas. En el intento de solucionar problemas debe estructurar en un
sistema de equilibrio lógico diferentes variables: por ejemplo puede pensar casos en los que no se da la reciprocidad.
Sin realizar ya la experiencia concreta puede disociar mentalmente los elementos del fenómeno y aplicarle una
combinatoria lógico formal encontrando nuevos matices, posibilidades, correlaciones, exclusiones, equivalencias,
implicaciones al problema y su solución. El razonamiento ya no se refiere solo a lo real sino a lo real en función de lo
posible.

La interrogación y la invención apelan a la imaginación, a la intuición pero sobre todo a la reflexión: entendida como
una reconstrucción equilibradora más general de las operaciones anteriores, integradas en nuevos principios que generan
nuevos sistemas.

La comprobación de lo supuesto debe hacerse en dos direcciones:

● Lógico formal, que supone proceder demostrando por vía deductiva que los efectos se incluyen sin
contradicción en las causas.

● Por medio de una acomodación de la hipótesis a la realidad.

En una de las formas superior de egocentrismo el adolescente busca adaptar el medio a las ideas de su yo, piensa al
medio en función de su actividad posible, considerada como reformadora de la sociedad.

Hacia los 12-15 años el pensamiento del adolescente se libera del presente y de lo inmediato, se hace más apto para
el pensamiento histórico e hipotético o interpretativo. El sistema hipotético de las ideas, al no estar equilibrado con la
acomodación de la experiencia a lo real, se vuelve utópico. Por ello el joven atribuye al pensamiento un poder y valor
ilimitados, haciendo de la idea ya una acción modificadora de la realidad, lo que es aun expresión de egocentrismo.
Posee una creencia en la reflexión todopoderosa, como si el mundo tuviera que someterse a sus sistemas y no a la
inversa.

Conciencia moral en el adolescente, internalización de los valores. Programa de vida. Orientación vocacional
y ocupacional

B. La construcción de la personalidad: el logro de un aprendizaje autorregulado

Todo proceso de desarrollo consiste en regulaciones que terminan en una autorregulación, entre la organización del
adolescente que aprende y la adaptación al medio mediante un subproceso de asimilación y acomodación. En este
contexto la personalidad de cada uno es el resultado relativo de un proceso de aprendizaje en la autorregulación del yo,
en relación a una jerarquía de valores interactuando con el medio físico y social.

A partir de la indiferenciación entre sujeto y objeto, el sujeto ha organizado primero sus acciones, luego su expresión
simbólica. Pero al construir la objetividad el sujeto que aprende fue construyendo su subjetividad. El operar del sujeto
al hacerse objetivo, reversible, posibilita que el mismo tome consciencia de sí mismo, de sus deseos que se vuelven
importantes contra la objetividad lógica.

La conciencia subjetiva crece en la medida en que el niño aprende a desprenderse de su egocentrismo y puede asumir
la coordinación de distintas perspectivas, incluyendo la suya entre las demás. Al descubrir su punto de vista distingue
su criterio propio, sus propios valores respecto de la realidad objetiva.

La elaboración de una escala de valores implica una larga construcción:

a. Las primeras pautas de comportamiento proceden, en el bebé de las sensaciones agradables o desagradables
conectadas con la ingestión de alimentos. Pero mientras no posee un esquema para estructurar la permanencia de los
objetos no puede delimitar si la fuente de su placer o displacer se halla en él mismo o en el exterior. Hacia el primer año
empieza a moverse en el mundo exterior y a sentirse a sí mismo, entonces los objetos que desencadenan en él placer o
displacer se inicia la elección afectiva de los objetos. La totalidad el sistema afectivo constituye su carácter.

b. Los sentimientos de amistad, simpatía o antipatía se reducen a híper-valoraciones, toma como modelo a las

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personas que simpatiza y que responden a sus necesidades e intereses momentáneos. Hacia los tres años el respeto es
una mezcla de temor y amor por el adulto, visto como omnisciente y omnipresente, constituye el fundamento de la ley
moral heterónoma. El primer valor moral es entonces la obediencia.

c. En el clima de egocentrismo el niño juzga las faltas de los demás según sus propios sentimientos, la mentira con
frecuencia es solo el deseo de reproducir la realidad según sus deseos sin la intención de engañar.

d. La autovaloración procede del éxito o fracaso de la actividad propia. El niño puede valorar el fracaso con una
fabulación sustitutiva por lo que el fracaso no lo afecta, o bien puede sufrir sentimientos de inferioridad o bien puede
triunfar y robustecer el sentimiento de su poder y sus fines.

e. Entre los 7 y 8 años, la cooperación hace surgir los valores de la justicia, entendida ahora como igualdad, del
deber de la verdad para mantener la reciprocidad y la amistad. Ante el conflicto de estos valores el niño es por primera
vez capaz de actos voluntarios. La voluntad libre acompañada de pensamiento racional reversible, asegura el equilibrio
y la constancia de la conducta. Dos elementos aparecen como fundamentales en la formación de la propia libertad: un
sistema constante de valores, y un dominio de las propias fuerzas por referencia a ese sistema constante de valores.

f. Con el surgimiento de actos libres, la autorregulación del yo se hace también libre. Cada yo puede construir con
flexibilidad su propia forma de vida, elaborando una personalidad propia, conduciendo el propio proceso de aprendizaje.
Esta autorregulación se halla acompañada de la aparición de la conciencia refleja sobre los valores internalizados, así
expresa sentimientos de culpabilidad lo que revela sentimientos normales interiorizados.

La personalidad significa un crecimiento en el dominio de todas las fuerzas, conscientes, afectivas, volitivas, etc. del
yo socializado, mediante un proyecto de vida y una responsabilidad ante él encarnadas en normas comunitarias. La
personalidad implica la cooperación y la autonomía en las acciones y operaciones. Es la auto-sumisión del yo a una
disciplina. Implica una adhesión a una escala de valores no absoluta sino referida a un hacer, a la adopción de un rol
social con un plan de vida. El programa de vida indica un avance en el progreso de adueñarse de sí mismo, proceso y
fin específico de la autoeducación mediante el proceso de aprendizaje.

El adolescente en cierto sentido descubre el amor heterosexual, pero este amor aún se halla envuelto en el
egocentrismo superior de lo formal, por lo que pasa de impulsos instintivos nuevos a sentimientos generosos, de deseos
sexuales a proyectos altruistas y místicos. La sociedad que le interesa es la que quiere crear, pero siente desprecio y
desinterés por lo real, en la que vive y la que condena. Las sociedades de los adolescentes son sociedades de discusión
y constituyen pequeños grupos íntimos en que el mundo se reconstruye en común sobre discusiones sin fin.

El fin principal de la educación es formar la razón intelectual y moral, como no se puede modelar desde afuera el
problema es encontrar el medio y métodos más convenientes para ayudar al niño a construirla por sí mismo. El
aprendizaje entonces construido sobre las estructuras instintivas pero superándolas, implica un desarrollo y dominio de
la organización de sí mismo que culmina en la autoconstrucción de la PERSONALIDAD.

Este proceso de aprendizaje no queda cerrado en sí mismo. Puede variar según las culturas. Toda la vida continúa
siendo ahora un proceso de aprendizaje, pero desde ahora, en el mejor de los casos, será un proceso de aprendizaje
reflexivo, meta-cognitivo, auto-educativo y correctivo de su propio proceso en la interacción con el medio

Desarrollo religioso, proceso y evolución desde la infancia. Influencias familiares (Vergote)

La religión de la niñez:

Influencia de la familia sobre la actitud religiosa

La influencia de los padres es un factor determinante en la formación religiosa. Los gestos y el lenguaje religioso de
los padres se insertan en una experiencia afectuosa que les simboliza inmediatamente. Este vínculo marca de manera
indeleble los recuerdos infantiles de numerosos adultos y determina sus sentimientos de pertenencia religiosa. En esta
simbiosis religión familia la religiosidad “natural” del niño puede desplegarse sin obstáculos. El niño tiene necesidad
vital de un mundo feliz bien hecho y tranquilizador, estable. Lo sagrado se sitúa para él en una perspectiva de crecimiento
vital. Así la familia y la religión le ofrecen conjuntamente el mundo de sus deseos.

La concepción de Dios en el niño

A la edad de 4 años el niño no tiene dificultad alguna de representarse a dios, ésta en la edad de oro de su interés
por el mundo religioso.

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El universo de lo divino se sitúa en un orden maravilloso, comparable al de los cuentos de hadas despertando
sentimientos de fascinación.

La ambivalencia de lo sagrado aparece desde el nacimiento del interés religioso; el niño manifiesta frente a lo sagrado
respeto y temor, la imagen de dios se perfila detrás de la de los padres, sobre todo la del padre. dios goza a los ojos del
niño omnipotencia, omnisciencia y el un gran protector a su servicio (confusión imagen de dios con las paternales).

Hacia los 5 a 7 años, comienza a distinguir conscientemente entre dios y sus padres.

En la formación de la imagen de dios es preciso el testimonio de los padres. Nada arca tan profundamente el sentido
religioso del niño con el gesto por el cual los padres se asocian con él en un común reconocimiento de dios.

De la disociación padre-dios resulta una imagen universal de éste. A los 6 años, el niño lo concibe como creador de
cuento puebla el universo, el niño concibe como la potencia del bien, en lucha con el diablo (su antagonista).

El niño se representa a dios bajo rasgos humanos (antropomorfismo) de la misma manera concibe su actuar a la
manera delos actos humanos y progresivamente de los 6 a los 11, su concepto de dios se espiritualiza. El
antropomorfismo religioso del niño traduce su tentativa de representarse la realidad de dios.

La religión de la adolescencia:

El desarrollo de la inteligencia, el despertar de la amistad, la culpabilidad, la llegada de los impulsos sexuales, la


crisis de independencia y la emergencia del yo, va a marcar profundamente la religión de la adolescencia.

Estos elementos favorecen la actitud religiosa pero al mismo tiempo perturba por sus angustias de culpabilidad, y
sus dudas de fe.

El concepto de Dios

Decochy distingue 3 tiempos fuertes en el desarrollo del concepto de dios en el joven:

1 Fase atributiva (9-10): el niño piensa que dios: “atributos objetivos”, grandeza, omnipresencia, espiritualidad;
“atributos subjetivos”, cualidades morales de dios, bondad, justicia; “atributos afectivos”, fuerza, belleza.

2 Fase (12-13): en la preadolescencia entra en la fase de la personalización de dios, se insiste en el tema de dios-
señor, dios-salvador; dios-padre.

3 Fase de interiorización (15-16): donde los temas subjetivos invaden el concepto de dios: amor, oración, obediencia,
confianza, temor, etc. y la duda son más bien elementos perturbadores.

El despertar de la amistad y la interiorización de la religión

El adolescente ve a dios como el padre providencial que vela sobre él en sus dificultades materiales y morales. El
adolescente se muestra sensible a la amistad con Dios, que responde al dolor provocado por la soledad afectiva. Ve a
dios como el confidente de sus monólogos interiores.

Moralismo religioso

La adolescencia se caracteriza por la emergencia de una conciencia ética bien específica, marcada por realizar el
ideal moral del yo.

La religión de la adolescencia participa en cierta manera en esta orientación ética y aporta poderosos motivos a la
búsqueda de una perfección moral.

Otra característica propia del periodo adolescente es presentarse como “la edad de las dudas de fe”, estas dudas
religiosas son profundamente afectivas.

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