ANTES QUE TU
Sonríes al pasar, con ironía,
Porque me juzgas un rival vencido...
¡Imbécil! La mujer que has elegido,
antes que fuera tuya ha sido mía.
En sus labios de rosa bebí un día,
la esencia del licor apetecido.
Y tú, ¿de qué te ríes? ¿Qué has bebido?
¡Las sobras de la copa de ambrosía!
EL NIDO VACIO
En un tiempo mejor, aquí vivía
el ángel tutelar de mis amores.
A la oración, en estos corredores,
ella, mis versos, repetir solía.
Este era su jardín. Aquí venía,
al despuntar el alba, a coger flores.
¡Bajo este limonero, hoy sin verdores,
nos despedimos para siempre, un día!
Han pasado los años. A su huerto,
ya nadie viene al despuntar la aurora...
¡Desde que ella se fue quedó desierto!;
Un cementerio es su jardín ahora,
y aquí, en las sombras, cuando el día ha muerto,
el alma mía por su ausencia llora...
ESTAS DANSAS QUE SALVAS LAS LITURJIAS
Esta danza que salvan las liturgias
Este concepto inoculado hoy
Esta perpetuación de la inminencia
Este andar sin las huellas necesarias
Este pedir que se contagie un alce
Esta oportunidad de ser pequeño
Este imaginar párpados gigantes
Esta mancha de amor en las costillas
Esta vid Este ver este detalle
Esta legión de hormigas Este apero
Este mágico tren a la amapola
Ya nunca sin mis ojos estas cosas
Jamás tanta agonía sin mis dedos
Sin mi vértigo nunca tanto sueño
PARAXDOS PRIMA
Vivir es adaptar nuestros antojos
al ritmo del temor a la ventaja,
y vive aquel que marcha tras la paja
que pesa como viga en sus dos ojos.
Mas saber de ignorancias y de abrojos
en nuestra candidez no hace rebaja:
Corremos de ambición por la migaja
¡sin hambre de verdad y siendo cojos!
Es acto de buen juicio recordar
que el hombre, en su brillante trajinar,
no marcha si no marcha ingenuamente.
Y es una paradoja el aceptar
que en la comba vulgar de cada frente
existe una verdad impertinente.
SONDETO PARA ENTENDER A UN NEUROTICO
La vida en sociedad es un trapecio
que juzga a los que mal se contradicen:
'-Si soy como prefiero, me maldicen;
si soy como ellos quieren, me desprecio.'
Mentiras y verdades tienen precio
(un precio que suplica le revisen),
y al socio-torpe ritmo en que se dicen,
resulta de buen gusto ser tan necio.
Si podrirnos de absurdo es el esquema,
más vale dar su sitio al anatema
y hundirnos en la luz de una psicosis,
o en el limbo sublime del dislate
-gracioso y sepulcral escaparate-,
dar rienda a la bondad de una neurosis.
Federico Barreto nació en la ciudad de Tacna (Perú) el 8 de febrero de 1862; fue un iSu
padre, Federico María Barreto, fue coronel de infantería del ejército peruano.
Federico Barreto vivió en Tacna durante la ocupación chilena que siguió a la Guerra del
Pacífico. En esta ciudad llevó a cabo una intensa vida intelectual y periodística, abogando
por la peruanidad de los territorios ocupados por Chile y oponiéndose a la chilenización.
Fue miembro fundador del semanario El Progresista (1886) y del Círculo Vigil (1888). Con
su hermano José María, integró el grupo literario llamado "La Bohemia Tacneña", en cuya
revista literaria Letras colaboraron, entre 1896 y 1898, escritores como Rubén
Darío, Clemente Palma, José Enrique Rodó y José Santos Chocano.
En 1911, ante la indiferencia de las autoridades, una turba asaltó y destruyó, durante más
de cuatro horas, las imprentas que publicaban los dos diarios peruanos de Tacna: La Voz
del Sur y El Tacora (dirigido por Andrés Freyre Fernández).
En 1912, publicó el poemario Algo mío, el cual le ganó gran popularidad en el público, que
agotó la edición. En 1924 se publicó una segunda edición, igualmente agotada.
En 1921, publicó el relato La Procesión de la Bandera.- Episodio histórico del cautiverio de
Tacna.
En 1925, habiéndose planteado la realización de un plebiscito (que nunca se llevó a cabo)
para que las ciudades de Tacna y Arica decidan a qué país integrarse, integró la Comisión
de Propaganda de la Delegación Peruana. Basado en esta experiencia, escribió Frente al
morro, un diario de la vida a bordo del navío "Ucayali", en el cual se estableció la
delegación peruana frente al puerto de Arica.
En 1927, publicó el poemario Aroma de mujer.
Federico Barreto murió en Marsella, Francia, el 30 de octubre de 1929, el mismo año en
que Tacna volvió a suelo peruano.
En 1968, sus restos fueron repatriados desde Marsella e inhumados en el Cementerio
General de Tacna.
mportante poeta de su tierra a quien se le dio el mote de "El cantor del cautiverio".
Fue un hombre de letras, entregado a la creación literaria y a las labores políticas. Siendo
muy joven emprendió una vida intelectual que apoyaba el progresismo; incluso fundó
junto a uno de sus hermanos el semanario llamado "El progresista" y la revista "Letras",
donde aparecían notas suyas y de otros autores pertenecientes al grupo literario "La
Bohemia Tacneña". En dicho boletín colaboraron importantes intelectuales y poetas de la
época, de la talla de Rubén Darío, José Enrique Rodó y Clemente Palma. Posteriormente,
Federico ejerció como codirector del periódico, aunque por poco tiempo, ya que a causa
de las trifulcas políticas del momento la sede fue destruida por unos vándalos y debió
cerrarse.
Como poeta es autor de varios poemarios, tales como "Algo mío" y "Aroma de mujer".
Además, cabe mencionar que "Ódiame", una de las letras del cancionero latinoamericano,
es obra de Barreto y lleva el título de "Último ruego", el cual podrás leer en nuestra web,
al igual que "El nido vacío" y "Antes que tú".
Barreto falleció en Francia el 30 de octubre de 1929; 39 años después, sus restos se
llevaron a su ciudad natal, Tacna, donde descansan desde entonces.