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Plan de Desarrollo

El documento presenta el Plan de la Patria 2013-2019 de Venezuela. El plan tiene cinco grandes objetivos: 1) consolidar la independencia nacional, 2) continuar construyendo el socialismo bolivariano para asegurar el bienestar del pueblo, 3) convertir a Venezuela en una potencia regional, 4) contribuir a un mundo multipolar sin dominación imperial, y 5) construir un modelo económico ecosocialista que proteja el medio ambiente.
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Plan de Desarrollo

El documento presenta el Plan de la Patria 2013-2019 de Venezuela. El plan tiene cinco grandes objetivos: 1) consolidar la independencia nacional, 2) continuar construyendo el socialismo bolivariano para asegurar el bienestar del pueblo, 3) convertir a Venezuela en una potencia regional, 4) contribuir a un mundo multipolar sin dominación imperial, y 5) construir un modelo económico ecosocialista que proteja el medio ambiente.
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PLAN DE LA PATRIA 2013-2019:

Un plan de desarrollo es una herramienta de gestión que promueve el desarrollo social en


un determinado territorio. De esta manera, sienta las bases para atender las necesidades
insatisfechas de la población y para mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos.
Podemos recordar que el concepto de desarrollo hace referencia a dar incremento o acrecentar
algo, que puede ser físico o intelectual. Cuando el término se aplica a una comunidad humana,
aparece relacionado con el progreso económico, cultural, social o político.
En cuanto a la noción del plan, se trata de un modelo sistemático que es diseñado antes de
concretar una acción, de manera tal que ésta pueda ser encausada hacia los objetivos
deseados. Un plan es también una guía.
Todo esto nos permite establecer que un plan nacional de desarrollo es aquel instrumento que
establece los pasos a seguir para lograr el desarrollo social de un país. Es un proyecto diseñado
por las autoridades estatales, que delimita sus políticas y estrategias.
Por lo general, el plan nacional de desarrollo tiene una duración de más de un año, de modo tal
que el gobierno tenga el tiempo suficiente para implementar las medidas que considera
necesarias para el desarrollo social.
La intención de un plan de desarrollo es que las soluciones que ofrece logren mantenerse en el
tiempo y ser sostenibles, para que la población no requiera de la asistencia social sino que
pueda mantenerse con sus propios medios. Por eso, los planes nacionales de desarrollo buscan
promover la autosuficiencia de la gente.

El Segundo Plan Socialista, para el período 2013-2019, ya está en proceso de elaboración. Y es


la actualización de la carta estratégica que habrá de guiarnos por la ruta de la transición al
socialismo bolivariano del siglo XXI, contempla cinco grandes objetivos históricos, a saber:
I. Defender, expandir y consolidar el bien más preciado que hemos reconquistado después
de 200 años: la Independencia Nacional.
II. Continuar construyendo el socialismo bolivariano del siglo XXI, en Venezuela, como
alternativa al sistema destructivo y salvaje del capitalismo y con ello asegurar la “mayor
suma de seguridad social, mayor suma de estabilidad política y la mayor suma de
felicidad” para nuestro pueblo.
III. Convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo económico y lo político dentro
de la Gran Potencia Naciente de América Latina y el Caribe, que garanticen la
conformación de una zona de paz en Nuestra América.
IV. Contribuir al desarrollo de una nueva Geopolítica Internacional en la cual tome cuerpo un
mundo multicéntrico y pluripolar que permita lograr el equilibrio del Universo y garantizar la
paz planetaria.
V. Preservar la vida en el planeta y salvar a la especie humana.

El primero de ellos, relativo a la consolidación de nuestra Independencia, se refiere al conjunto


de objetivos nacionales y estratégicos en los órdenes político, económico, social y cultural,
principalmente, cuyo alcance nos permitirá sentar las bases de la irreversibilidad de la soberanía
nacional.
Contempla la necesidad de garantizar la continuidad del proceso revolucionario, lo que implica
lograr la más contundente victoria popular en las elecciones presidenciales del 7 de octubre del
2012. Para ello, la unidad de los trabajadores y trabajadoras, pequeños y medianos productores
y productoras del campo y la ciudad, así como demás sectores sociales del pueblo, es condición
indispensable. Asimismo, se plantea preservar la soberanía sobre nuestros recursos petroleros
en particular, y naturales en general. Lo anterior, a su vez, habrá de traducirse en la capacidad
fortalecida para manejar soberanamente el ingreso nacional. Lograr la soberanía alimentaria,
desencadenando nuestro potencial agroproductivo, será otro de las objetivos estratégicos.
De vital importancia para el logro de este primer gran objetivo, es el pleno desarrollo de nuestras
capacidades científico-técnicas, creando las condiciones para el desarrollo de un modelo
innovador, transformador y dinámico, orientado hacia el aprovechamiento de las potencialidades
y capacidades nacionales, así como la necesidad de afianzar la identidad nacional y nuestro-
americana, partiendo del principio bolivariano de que “la Patria es América”.
Por último, se incluye en este primer gran objetivo el fortalecimiento del poder defensivo
nacional, consolidando la unidad cívico militar e incrementando el apresto operacional de la
Fuerza Armada Nacional Bolivariana para la defensa integral de la Patria.
En cuanto al segundo gran objetivo histórico, se prefigura en las formas de construcción del
socialismo nuestro para alcanzar la suprema felicidad social del pueblo, esto pasa, en primer
lugar, por acelerar el cambio del sistema económico, trascendiendo el modelo rentista petrolero
capitalista al modelo económico productivo socialista , dando paso a una sociedad más
igualitaria y justa, rumbo al socialismo, sustentado en el rol del Estado Social y Democrático, de
Derecho y de Justicia, con el fin de seguir avanzando en la plena satisfacción de las necesidades
básicas para la vida de nuestro pueblo: la alimentación, el agua, la electricidad, la vivienda y el
hábitat, el transporte público la salud, la educación, la seguridad pública, el acceso a la cultura, la
comunicación libre, la ciencia y la tecnología, el deporte, la sana recreación y al trabajo digno,
liberado y liberador.
Lo anterior se relaciona con la necesaria promoción de una nueva hegemonía ética, moral y
espiritual que nos permita superar los vicios, que aún no terminan de morir, del viejo modelo de
sociedad capitalista. Al respecto, mención especial merece el propósito expreso de seguir
avanzando en el desarrollo de un modelo de seguridad pública para la protección de la vida
humana y direccionar una definitiva revolución en el sistema de administración de justicia, para
acabar con la impunidad, lograr la igualdad en el acceso y erradicar el carácter clasista y racista
en su aplicación.
Por último, para el logro de este segundo gran objetivo es estratégico desatar la potencia
contenida en la Constitución Bolivariana, logrando la irrupción definitiva del nuevo Estado Social
y Democrático, de Derecho y de Justicia, mediante la consolidación y expansión del poder
popular a través de las Misiones y Grandes Misiones Socialistas y el autogobierno en
poblaciones y territorios específicos conformados como Comunas, entre otras políticas.
El tercer gran objetivo histórico, convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo
económico y lo político dentro de la Gran Potencia Naciente de América Latina y el Caribe, que
garantice la conformación de una zona de paz en Nuestra América, se orienta hacia la
consolidación del poderío político, económico y social para lo cual se requiere entre otras metas,
la definitiva irrupción del Estado Democrático y Social, de Derecho y de Justicia, y el
fortalecimiento de la estabilidad y la paz de la Nación.
Más allá, esta propuesta histórica incluye el objetivo estratégico de desarrollar el poderío
económico nacional, aprovechando de manera óptima las potencialidades que ofrecen nuestros
recursos. Igualmente, se propone ampliar el poderío militar para la defensa de la Patria,
fortaleciendo la industria militar venezolana, y profundizando la nueva doctrina militar bolivariana
y el desarrollo geopolítico nacional.
Lo cual comprende el compromiso de seguir desempeñando un papel protagónico en el proceso
de construcción de la unidad latino-americana y caribeña, impulsando la Alianza Bolivariana para
los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y Petrocaribe, así como dinamizando los nuevos
espacios regionales: la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y la Comunidad de
Estados Latino Americanos y Caribeños (CELAC).
El cuarto gran objetivo histórico implica continuar transitando el camino en la búsqueda de un
mundo multicéntrico y pluripolar, sin dominación imperial y con respeto irrestricto a la
autodeterminación de los pueblos. Por último, plantea la necesidad de seguir sumando esfuerzos
por desmontar el sistema neocolonial de dominación imperial, eliminando o reduciendo a niveles
no vitales el relacionamiento económico y tecnológico de nuestro país con los centros imperiales
de dominación, entre otros propósitos.
El quinto de los grandes objetivos históricos se traduce en la necesidad de construir un
modelo económico productivo ecosocialista, basado en una relación armónica entre el hombre y
la naturaleza, que garantice el uso y aprovechamiento racional y óptimo de los recursos
naturales, respetando los procesos y ciclos de la naturaleza.
En tal sentido, es necesario ratificar la defensa de la soberanía del Estado venezolano sobre los
recursos naturales vitales.
Este quinto gran objetivo histórico, convoca a sumar esfuerzos para el impulso de un movimiento
de carácter mundial para contener las causas y revertir los efectos del cambio climático que
ocurren como consecuencia del modelo capitalista depredador.
Este Programa de Gobierno para la Independencia Nacional y el Socialismo que presentamos,
no es más que una convocatoria a un amplio debate de ideas y propuestas en el seno del pueblo
venezolano, que sirva para elaborar el II Plan Socialista de la Nación Simón Bolívar (2013-2019)
y seguir conformando el gran bloque histórico, democrático y popular integrado por los obreros y
obreras, campesinos y campesinas, estudiantes, afrodescendientes, indígenas, académicos y
académicas, pequeños y medianos productores y productoras del campo y la ciudad,
comerciantes, transportistas, motorizados, maestros y maestras, profesionales de la salud y en
general, servidores y servidoras públicos, mujeres, militares, pobladores, pescadores y
pescadoras, cultores y cultoras, deportistas, líderes comunales y sindicales y de manera muy
especial por la juventud venezolana.
Para lograrlo, podemos decirlo parafraseando a nuestro Padre Simón Bolívar, la unidad es
imprescindible para la obra de nuestra regeneración.

Grandes Objetivos Históricos y Objetivos Nacionales.


I. Defender, expandir y consolidar el bien más preciado que hemos reconquistado
después de 200 años: la Independencia Nacional.
Objetivos Nacionales
1.1 Garantizar la continuidad y consolidación de la Revolución Bolivariana en el poder.
1.2. Preservar y consolidar la soberanía sobre los recursos petroleros y demás recursos
naturales estratégicos.
1.3 Garantizar el manejo soberano del ingreso nacional.
1.4. Lograr la soberanía alimentaria para garantizar el sagrado derecho a la alimentación de
nuestro pueblo.
1.5. Desarrollar nuestras capacidades científico-tecnológicas vinculadas a las necesidades del
pueblo.
1.6. Fortalecer el poder defensivo nacional para proteger la Independencia y la soberanía
nacional, asegurando los recursos y riquezas de nuestro país para las futuras generaciones.

“¡Conciudadanos! Me ruborizo al decirlo: la independencia es el único bien que hemos adquirido


a costa de los demás. Pero ella nos abre la puerta para reconquistarlos bajo vuestros soberanos
auspicios, con todo el esplendor de la gloria y de la libertad”.
Bolívar, Bogotá, enero de 1830.
Transcurre el Ciclo Bicentenario de nuestra Independencia. Está nuestro tiempo cargado de la
herencia heroica que nos pertenece como pueblo y que llevamos en la sangre y en el alma.
Estamos nuevamente en batalla, con sueños concretados y por concretarse, en el marco del
proceso revolucionario bolivariano, en abierta lucha por terminar de recuperar y consolidar la
Independencia que habíamos perdido. Nos inspiran la resistencia indígena, la rebeldía
afrodescendiente, la gesta independentista, la Revolución Federal, la Revolución Restauradora;
nos inspiran Guaicaipuro, Tamanaco, Terepaima, Andresote, José Leonardo Chirino, Francisco
de Miranda, Simón Rodríguez, Antonio José de Sucre, Ezequiel Zamora, Cipriano Castro. Y
nuestro máximo inspirador, nuestro mayor referente, es el Libertador Simón Bolívar.
Históricamente, las mutaciones profundas de la Venezuela agroexportadora, claramente
latifundista y “semifeudal”, a la Venezuela petrolera, no generaron significativas transformaciones
en la manera de conducir los destinos de la Nación. Muy al contrario: se profundizó la
dependencia en detrimento de campesinos, obreros, trabajadores y sectores populares. La
dominación foránea, con una penetración del capital sin precedentes con la llegada del “oro
negro”, encontró la mesa servida por gobiernos entreguistas de toda laya.
En ese contexto, nació la Venezuela exportadora de petróleo: una factoría petrolera subordinada
al modelo consumista y belicista del imperialismo yanqui; nació un régimen capitalista, represivo
y neocolonial que hundió al noble y glorioso pueblo de Bolívar en la más grande miseria material
y moral.
Sólo la honrosa y valiente resistencia de la mayoría patriótica del pueblo venezolano y su
liderazgo honesto, expresada en la lucha contra las dictaduras del siglo XX, en las rebeliones
civiles y militares de la década del sesenta, en la movilización combativa de sucesivas
generaciones de jóvenes estudiantes y en las grandes rebeliones populares y militares del 27 de
febrero de 1989, del 4 de febrero y del 27 de noviembre de 1992, nos salvaron de una total
destrucción como Nación soberana.
El 6 de diciembre de 1998, la Revolución Bolivariana, teniendo como base la conciencia y
dignidad del pueblo, inició el quiebre de la hegemonía neocolonial. Trece años de Revolución
Bolivariana, nos ha devuelto la Independencia política.
Venezuela hoy tiene un Gobierno bolivariano, soberano, que no responde a los dictados del
Imperio ni a los de la burguesía alguna. Hoy tenemos un pueblo que se siente profundamente
orgulloso de sus raíces culturales e históricas, y estamos en pleno proceso de recuperación del
control de nuestras riquezas naturales y nuestros ingresos.
Es por ello que el primer gran objetivo histórico, para el próximo periodo de gobierno bolivariano
y socialista, será defender y consolidar el bien más preciado que hemos logrado: la
Independencia política; reafirmar nuestra identidad nacional y nuestroamericana, así como seguir
avanzando en el marco de una audaz geopolítica internacional hacia nuestra plena
independencia económica.

II. Continuar construyendo el Socialismo Bolivariano del siglo XXI en Venezuela, como
alternativa al modelo salvaje del capitalismo y con ello asegurar la “mayor suma de
seguridad social, mayor suma de estabilidad política y la mayor suma de felicidad”, para
nuestro pueblo.
Objetivos Nacionales
2.1. Propulsar la transformación del sistema económico, en función de la transición al socialismo
bolivariano, trascendiendo el modelo rentista petrolero capitalista hacia el modelo económico
productivo socialista, basado en el desarrollo de las fuerzas productivas.
2.2. Construir una sociedad igualitaria y justa.
2.3. Consolidar y expandir el poder popular y la democracia socialista.
2.4. Convocar y promover una nueva orientación ética, moral y espiritual de la sociedad, basada
en los valores liberadores del socialismo.
2.5. Lograr la irrupción definitiva del Nuevo Estado Social y Democrático, de Derecho y de
Justicia.

“No queremos, ciertamente, que el socialismo sea en América calco y copia. Debe ser creación
heroica”.
1928, José Carlos Mariátegui.
La crisis que actualmente sufren los llamados países desarrollados es consecuencia de los
desequilibrios y contradicciones intrínsecas al sistema capitalista. La voracidad por acumular
cada vez mayor riqueza está originando no sólo la destrucción irreversible del medio ambiente,
sino la multiplicación de incontables sufrimientos y penalidades sobre millones de seres
humanos. Nunca antes la humanidad había padecido una desigualdad tan atroz. Mientras tanto,
unas pocas personas y empresas monopolizan gigantescas fortunas creadas a través de
manipulaciones financieras y especulaciones desmedidas, a costa de la miseria de la mayoría de
la humanidad.
Albert Einstein escribió, en 1949:
Estoy convencido de que hay solamente un camino para eliminar estos graves males, el
establecimiento de una economía socialista, acompañada por un sistema educativo
orientado hacia metas sociales.
Los hombres y mujeres que estamos construyendo la Revolución Bolivariana, desde el principio
hemos compartido esa convicción, anunciando que debemos marcar un rumbo distinto,
aprovechando las experiencias de otros países pero aprendiendo de sus errores, partiendo de
nuestros propios valores y asimilando las enseñanzas del Padre Libertador y de los grandes
pensadores nuestroamericanos.
En el año 2004, la Revolución Bolivariana proclamó su carácter antiimperialista y en el 2006 se
definió como socialista. La prédica de la Revolución ha sido continua: no queremos permanecer
en el ámbito del capitalismo, es indispensable que en Venezuela encarne el socialismo como el
ancho y abierto camino hacia la suprema felicidad social. Combatimos por una sociedad donde
se realicen plenamente los grandes valores del cristianismo.
En el próximo período del Gobierno bolivariano y socialista seguiremos moldeando un sistema
de relaciones sociales de producción sustentado en los valores del saber y el trabajo; al servicio
de la satisfacción plena de las necesidades humanas de nuestro pueblo: alimentación, agua,
electricidad, vestido, vivienda y hábitat, transporte, salud, educación, cultura, ciencia y
tecnología.
Para ello es determinante el desarrollo de la propiedad social sobre los factores y medios de
producción básicos y estratégicos que permita que todas las familias y los ciudadanos y
ciudadanas venezolanos y venezolanas ejerzan el pleno goce de sus derechos económicos,
sociales, políticos y culturales, logrando el vivir bien.
Vamos pues, en el próximo periodo a lograr el segundo gran objetivo histórico: seguir
construyendo y cimentando las bases del socialismo bolivariano del siglo XXI para desmontar el
inhumano, depredador y belicista sistema de acumulación capitalista y trascender la lógica del
capital que lo sustenta.

III. Convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo económico y lo político


dentro de la gran potencia naciente de América Latina y el Caribe, que garanticen la
conformación de una zona de paz en nuestra América.
Objetivos Nacionales
3.1. Consolidar el papel de Venezuela como Potencia Energética Mundial.
3.2. Desarrollar el poderío económico de la Nación en base al aprovechamiento óptimo de las
potencialidades que ofrecen nuestros recursos para la generación de la máxima felicidad de
nuestro pueblo, así como de las bases materiales para la construcción de nuestro socialismo
bolivariano.
3.3. Conformar y ampliar el poderío militar para la defensa de la Patria.
3.4 Profundizar el desarrollo de la nueva geopolítica nacional y regional, latinoamericana y
caribeña.
La próxima década, Venezuela debe consolidarse como país potencia en el plano regional y
universal. Los venezolanos y venezolanas debemos sentir, de manera efectiva, que es un hecho
real y tangible la DEMOCRACIA PARTICIPATIVA Y PROTAGÓNICA; y que, de forma
sustantiva, se mantendrá el poder como forma de lograr la soberanía de la Patria de manera
irreversible.
Los avances alcanzados por el proceso bolivariano deben servir de base para continuar la
consolidación del Poderío Político, visto como la consagración de la restitución del poder al
pueblo y del ejercicio pleno de la democracia participativa, protagónica y socialista como
sustento político de la Unidad Nacional. Sólo por esta vía tendremos la fuerza necesaria para
participar con éxito en el complejo escenario mundial.
Para avanzar y consolidar la democracia participativa y protagónica, se requiere afianzar el valor
de la vida humana y su defensa, desde un plano fundamentalmente ético donde prive la
solidaridad y el valor del ser por encima del valor capitalista del tener para ser, de consumir para
existir. Blindar la ética en el ejercicio del poder es de suma importancia para constituir el Poderío
Moral de la Nación.
La construcción del Poderío Económico de Venezuela como potencia energética, agroalimentaria
e industrial a futuro, obliga a consolidar los avances en cuanto al desarrollo del marco normativo
y de la política de inversiones soberanas para que la riqueza nacional esté al servicio de la vida
de nuestro pueblo y de la construcción de un mundo de justicia y paz.
Igualmente se requiere que la Nación, los soldados de la Patria con el respaldo de todo el
pueblo, siga incrementando el fortalecimiento del Poderío Militar de la Nación, que es parte de la
tarea vital de la defensa integral de nuestra Patria.
En el próximo periodo del Gobierno bolivariano y socialista lograremos el gran objetivo de
desencadenar toda la potencia de la Patria de Simón Bolívar, conformando un bloque histórico
democrático y popular compuesto por la clase trabajadora y sus capas profesionales, así como
por los pequeños y medianos productores del campo y la ciudad.

IV. Contribuir al desarrollo de una nueva geopolítica internacional en la cual tome cuerpo
mundo multicéntrico y pluripolar que permita lograr el equilibrio del universo y garantizar
la paz planetaria.
Objetivos Nacionales
4.1. Continuar desempeñando un papel protagónico en la construcción de la unión
latinoamericana y caribeña.
4.2. Afianzar la Identidad Nacional y Nuestroamericana.
4.3. Continuar impulsando el desarrollo de un Mundo pluripolar sin dominación imperial y con
respeto a la autodeterminación de los pueblos.
4.4. Contribuir con el desmontaje del anti-histórico y nefasto sistema imperial y neocolonial.

Conforme al mandato del Libertador Simón Bolívar, la política exterior de la Revolución


Bolivariana desplegará todos sus esfuerzos para “obtener el sistema de garantías que, en paz
y guerra, sea el escudo de nuestro nuevo destino”, esto es, un entorno internacional que
garantice la Independencia de la Patria para el pleno despliegue de un proyecto nacional
soberano.
Inspirada en la visión de armonía que caracteriza la cosmogonía de nuestros pueblos indígenas
originarios, y en la concepción bolivariana de que la acción política internacional debe tender a
conformar el “equilibrio del universo”, la política exterior de la Venezuela bolivariana impulsará la
conformación de un mundo pluripolar cuyo fin último es la preservación de una paz
fundamentada en el respeto y la soberanía de los pueblos.
Como lo hemos expresado en diversos escenarios, ese mundo pluripolar estará conformado por
una multiplicidad de polos de fuerza, agrupaciones de países para que haya más equilibrio
universal, para que haya más democracia universal, para que haya más igualdad en el mundo.
En el próximo periodo del Gobierno bolivariano y socialista, continuaremos avanzando en esa
imprescindible tarea para garantizar la paz del mundo, la paz en Venezuela.

V. Contribuir con la preservación de la vida en el planeta y la salvación de la especie


humana.
Objetivos Nacionales
5.1. Construir e impulsar el modelo económico productivo eco-socialista, basado en una relación
armónica entre el hombre y la naturaleza, que garantice el uso y aprovechamiento racional,
óptimo y sostenible de los recursos naturales, respetando los procesos y ciclos de la naturaleza.
5.2. Proteger y defender la soberanía permanente del Estado sobre los recursos naturales para
el beneficio supremo de nuestro Pueblo, que será su principal garante.
5.3. Defender y proteger el patrimonio histórico y cultural venezolano y nuestroamericano.
5.4. Contribuir a la conformación de un gran movimiento mundial para contener las causas y
reparar los efectos del cambio climático que ocurren como consecuencia del modelo capitalista
depredador.

En este momento histórico, la República Bolivariana de Venezuela, de acuerdo con los principios
éticos del socialismo, alza la bandera de una lucha necesaria para adoptar, en el ámbito nacional
y en el ámbito global, un esfuerzo por cambiar el modelo de desarrollo depredador que el
capitalismo le ha impuesto al mundo en los últimos tres siglos, mediante la amenazante
extensión de la voraz economía de mercado.
En esta lucha, haremos todos los esfuerzos sensibles y bien dirigidos que haya que hacer en
función de revertir las causas y efectos de las devastadoras crisis ambientales que atentan
contra la posibilidad de vida del ser humano sobre el planeta Tierra.
Para ello serán necesarias acciones inmediatas y mediatas que permitan rescatar el equilibrio de
la tierra y apuntalar los procesos económicos productivos del ser humano, sobre la base del
respeto de los ciclos de la tierra y de sus procesos regenerativos, mediante el establecimiento de
una relación distinta de los humanos con la naturaleza.
Este nuevo modelo alternativo de desarrollo socialista requiere un rol protagónico de hombres y
mujeres con los nuevos valores del vivir bien que apoyen una economía ecológica y socialmente
sustentable. Esto solo será posible desde el socialismo como única alternativa al modelo
depredador capitalista que ya ha fracasado.
Este nuevo modelo verdaderamente cumplirá con el mandato que surgió de la Cumbre de la
Tierra del año 1992: satisfacer nuestras necesidades actuales sin poner en riesgo, ni amenazar,
la capacidad de satisfacción de las necesidades de las generaciones futuras.
Nuestro país luchará en aquellos temas sensibles en materia ambiental en todos los ámbitos
(nacional, regional y multilateral) con especial énfasis en la lucha contra el cambio climático, la
transformación de los modelos de producción y de consumo insostenibles y la defensa de un
nuevo modelo de desarrollo social, ecológico y socialista, como la única alternativa planetaria
para garantizar la vida.
En este contexto, se impulsará complementariamente, en el seno de la Organización de las
Naciones Unidas, la construcción de la “Nueva Arquitectura Ética Social Internacional” que,
permita definir la nueva Agenda internacional para el Desarrollo Humano y el Desarrollo
Sostenible.

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