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Tema 11

Neuropsicología y Rehabilitación

Neuropsicología infantil
Índice
Esquema 3

Caso clínico 4
Planteamiento del caso 4

Material de estudio 7
11.1. Introducción y objetivos 7
11.2. Fundamentos de neuropsicología infantil 8
11.3. Trastornos del neurodesarrollo 13
11.4. Otros trastornos objeto de la neuropsicología
infantil 19
11.5. Evaluación neuropsicológica infantil 24
11.6. Estimulación y rehabilitación neuropsicológica
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infantil 34
11.7. Referencias bibliográficas 39

Resolución del caso clínico 41

A fondo 43

Test 45
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N E U R O P S I C O L O G Í A I N FA N T I L

¿Qué es? Trastornos ¿Cómo los evaluamos? ¿Cómo intervenimos?


Atención temprana
▶ Trastornos psicopatológicos
Entrevista Estimulación
Escalas de conducta Aceleración de las HH
▶ Daño cerebral congénito
Escalas de desarrollo del desarrollo
Estudio de las relaciones entre
Baterías Modificación de
la conducta y el cerebro en
▶ Daño cerebral adquirido conducta
desarrollo neuropsicológicas
Capacidad intelectual Adaptación funcional
▶ Trastornos del desarrollo Pruebas específicas Modificación del
neurológico entorno
Psicoeducación

Fundamentos

Discapacidad intelectual
Cerebro infantil vs. cerebro Trastornos de la comunicación
adulto Trastorno del espectro del
Desarrollo cerebral: 0-2 años, 2-6 autismo
años, 6-12 años, 12-20 años TDAH
Trastorno del aprendizaje
Trastornos motores

Tema 11. Esquema


Neuropsicología y Rehabilitación
Esquema

3
Caso clínico

Planteamiento del caso

Retraso psicomotor

Antecedentes:

 Antecedentes personales: cuarto hijo de la pareja, gestación natural, controlada.


Parto natural a las 40 semanas, sin incidencias. Prueba de Apgar el 9 de octubre
de 2010. Retraso en la consecución de hitos motores del desarrollo: sedestación
autónoma 12 meses, aún no ha conseguido marcha liberada.

 Antecedentes familiares: no refieren de interés.

Anamnesis:

Niño de 27 meses, en seguimiento por neurología pediátrica y atención temprana por


retraso psicomotor. El juicio clínico actual es de retraso global del desarrollo sin
signos de regresión y estereotipias.

Han realizado las siguientes pruebas médicas: electroencefalograma (EEG),


resonancia magnética nuclear (RMN), cerebral, cariotipo, SD microdelecionales,
potenciales evocados visuales (PEV), potenciales evocados auditivos (PEA) y analítica
con perfiles y tiroides, todas las pruebas con resultado normal.
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Valoración inicial (12 meses de edad):

No se observan conductas de irritabilidad, ni temor o cautela. Entra dormido, pero


en breve se despierta y no manifiesta ninguna conducta de solicitud de atención. Le

Neuropsicología y Rehabilitación
4
Tema 11. Caso práctico
cuesta alcanzar los objetos (casi es necesario colocárselo en la mano y tiende a
cogerlos al contacto). No es capaz de mantener uno en cada mano (se conforma con
solo uno que si se los pasa de una mano a otra). Tiende a agitarlo los objetos de
manera estereotipada, igual hace con sus manos. Si lo mantenemos en sedestación
con apoyo presenta balanceos corporales. No responde a su nombre, sí realiza
respuesta antes estímulos auditivos. No se observan reacciones de apoyo laterales ni
delanteros. Boca abajo presenta postura atípica (no apoya piernas ni brazos en el
suelo), no realiza movimiento alguno de desplazamiento. No soporta el peso sobre
sus piernas.

Analizamos su patrón de conducta y juego a través de la observación. Se observa


dificultades de respuesta a los estímulos y sobre todo a las personas. No presenta
atención compartida y se observa cierta autoestimulación.

Exploración actual:

A nivel cognitivo ha mejorado en la orientación a estímulos auditivos. Continúa con


movimientos estereotipados, la mayoría de ellos en línea media y otros con tren
superior, como el balanceo. La mirada es más directa y dirigida a caras humanas,
aunque persisten conductas visuales autoestimulatorias. Ha aumentado la frecuencia
de sonrisa compartida, sobre todo cuando precede a un refuerzo positivo. Mayor
motivación por el juego sensorial. No ejecuta juego funcional ni simbólico. No
responde a su nombre. No realiza conductas de atención compartida. Ausencia de
protodeclarativos y protoimperativos. No realiza conductas instrumentales. Ha
aumentado el repertorio emisiones verbales realizando actualmente juego vocálico.
Anticipación de rutinas, sobre todo si estas tienen componente sensorial. Impresiona
de retraso en el desarrollo intelectual.
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En la esfera motora, reflejos osteotendinosos presentes y simétricos. Buen tono


muscular a la palpación, no flacidez. PC normales. Desarrollo motor, volteos, paso a
cuadrupedia y sedestación de forma autónoma. Aún no pasa a bipedestación con
apoyo. Reacciones de apoyo en sedestación presentes. Sedestación estable.

Neuropsicología y Rehabilitación
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Tema 11. Caso práctico
Reacciones de apoyo en bipedestación en desarrollo y enlentecidas. Ha adquirido el
gateo, aunque aún le falta afianzarlo, algo asincrónico. Se mantiene en bipedestación
con apoyo en tórax y espalda, pero de forma inestable, a veces se apoya en miembros
superiores, pero de forma intermitente. No consigue aún realizar la marcha lateral.
Para la marcha frontal necesita apoyo y transferencias de carga de un miembro
inferior a otro.

Respecto al desarrollo de la autonomía, presenta dependencia moderada. A nivel de


alimentación, continua la introducción de sólidos, aunque persiste la dificultad con
las diversas texturas. Actualmente come fruta y sólidos blandos. Bebe de biberón y
de vaso con asas y pipeta de forma autónoma. No bebe de vaso, ni con cañita. No uso
de cubiertos. A nivel sensorial presentan alteración de la integración sensorial de los
sistemas táctil, vestibular y propioceptivo. Presenta hiporrespuesta de sistemas
vestibular, propioceptivo y táctil, requiriendo gran cantidad de input para realizar el
procesamiento sensorial, a excepción de zona peri e intraoral donde hay presencia
de hipersensibilidad. Presencia de balanceos, y de búsqueda sensorial, llegando
incluso a autolesionarse (dándose bocados, con alta frecuencia).
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Neuropsicología y Rehabilitación
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Tema 11. Caso práctico
Material de estudio

11.1. Introducción y objetivos

La neuropsicología infantil estudia el funcionamiento del cerebro en desarrollo en


relación con el comportamiento de los niños y adolescentes. Los trastornos del
desarrollo o la aparición de diversas alteraciones que afectan a este, han de
abordarse desde un modelo integrado de neuropsicología clínica infantil, diferente
del que se utiliza en el adulto.

En este tema se van a exponer los fundamentos o características diferenciadoras de


la neuropsicología infantil y los hitos del neurodesarrollo. A continuación, se
describirán los principales trastornos que afectan al desarrollo normal de las
funciones vinculadas a la maduración cerebral. Por último, abordaremos la
evaluación neuropsicológica infantil y la estimulación y rehabilitación en niños y
adolescentes.

En este tema se pretenden conseguir los siguientes objetivos:

 Conocer qué caracteriza a la neuropsicología infantil.


 Conocer las etapas del neurodesarrollo.
 Conocer los principales trastornos del neurodesarrollo.
 Conocer los fundamentos de la evaluación e intervención en neuropsicología
infantil.
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Neuropsicología y Rehabilitación
7
Tema 11. Ideas clave
11.2. Fundamentos de neuropsicología infantil

La neuropsicología infantil o neuropsicología del desarrollo tiene como principal


objetivo el estudio de la relación entre el desarrollo del cerebro y el desarrollo de la
conducta (Tirapu, Ríos-Lago y Maestú, 2008). Así la diferencia fundamental entre la
neuropsicología del adulto y la infantil es que en esta última se ha de tener en cuenta
los cambios evolutivos que se producen en el cerebro infantil (Portellano, 2005).

Podemos señalar algunas diferencias entre la neuropsicología del adulto y la infantil,


siguiendo a este mismo autor. Durante la infancia, el cerebro se encuentra en
desarrollo, mientras que en el adulto ya está completado. El pronóstico, salvo en
algunos casos de daño cerebral muy severo, suele ser mejor en los niños que en el
adulto. Las lesiones cerebrales en la infancia son más difusas, mientras que en el
adulto son más locales, y el daño en la etapa infantil impide la adquisición de nuevas
habilidades, mientras que en el adulto se produce un deterioro de las capacidades
previamente adquiridas.

Durante el desarrollo madurativo, los niños pueden presentar diversas patologías que
afectan al mismo, entre ellas encontramos: trastornos psiquiátricos, trastornos de
aprendizaje, enfermedades neurológicas, daño cerebral adquirido, etc.

El cerebro se desarrolla en primera instancia, según un programa determinado


genéticamente que marca la sinaptogénesis o creación de las conexiones sinápticas,
que, en un primer momento llegan a superar a las del adulto y, más tarde, se produce
el proceso contrario, que elimina las conexiones menos relevantes. Parece que esta
poda estaría determinada por la experiencia. De esta forma podemos reafirmar el
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papel que no solo la genética tiene en el desarrollo, sino también el del ambiente.

En el curso del desarrollo las diferentes zonas cerebrales siguen un patrón de


desarrollo distinto, donde algunas maduran antes que otras. Así, el desarrollo sigue
una secuencia jerárquica donde las regiones sensoriales y motoras primarias

Neuropsicología y Rehabilitación
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Tema 11. Ideas clave
maduran antes que las asociativas, y las regiones filogenéticamente más antiguas
maduran antes que las más recientes (Tirapu et al, 2008).

En el desarrollo es importante la maduración de las diferentes regiones cerebrales,


pero lo es también el desarrollo de conexiones y la buena comunicación entre las
mismas, en este sentido cobra importancia la mielinización, que consiste en la
formación de vainas de mielina alrededor de los axones, lo que incrementa la
velocidad de transmisión nerviosa. El proceso de mielinización comienza en el tercer
mes de embarazo y poco después del nacimiento se produce la mayor parte de la
mielinización, a partir del primer año este proceso continúa de forma diferente en las
diversas regiones, así las últimas en mielinizarse son la corteza parietal asociativa y la
corteza prefrontal que finaliza su mielinización al comienzo de la edad adulta (Tirapu
et al, 2008).

El desarrollo infantil es un avance continuo pero que es periódicamente


interrumpido por períodos de rápido cambio, que marcan la transición entre una fase
del desarrollo y la siguiente. Jean Piaget fue el primer autor que describió hace más
de 50 años las fases del desarrollo infantil y que en la mayoría de sus aspectos siguen
aún vigentes.

En general, siguiendo a Tirapu et al, (2008), para describir los hitos evolutivos del
desarrollo se divide en las siguientes edades:

 Primera infancia (0-2 años).


 Período preescolar (2-6 años).
 Período escolar (6-12 años).
 Adolescencia (12-20 años).
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En la primera infancia, entre los 0 a los 2 años, se forma la arquitectura básica del
cerebro (seis primeros meses de gestación). Tras el nacimiento se mieliniza la
formación reticular del tronco encéfalo que regula la conciencia y la atención. Entre
el sexto y el octavo mes se mielienizan las vías motoras. La tasa metabólica en edad

Neuropsicología y Rehabilitación
9
Tema 11. Ideas clave
temprana es alta en las regiones más antiguas filogenéticamente y a partir del sexto
mes aumenta en la corteza prefrontal lo que se corresponde con la adquisición de un
gran número de habilidades.

Desde el nacimiento, el bebé es capaz de percibir estímulos auditivos, olfativos,


visuales, táctiles y gustativos. Tienen una preferencia por los sonidos de las
vocalizaciones humanas y por el rostro de las personas. Entre los dos y tres meses
perciben los colores, y pueden dirigir, mantener y centrar la mirada, lo que les
permite realizar contacto ocular, que a su vez resulta muy importante para el
desarrollo afectivo y social. A partir del sexto mes se desarrollan los procesos
atencionales que le permiten orientar la atención y cambiar de foco atencional.
Alrededor del octavo mes, la agudeza visual alcanza el nivel adulto. La memoria
también se desarrolla en estas edades, así a partir de los nueve meses, son capaces
de imitar una conducta tras una demora o de anticipar acciones basándose en
experiencias pasadas.

En cuanto al lenguaje, los niños inician el balbuceo vocálico y consonántico a los 8


meses, en torno al año dicen sus primeras palabras, aumentando vertiginosamente
su vocabulario hasta los 2 años, cuando comienzan a unir dos palabras para formar
frases. A los 5 meses el bebé empieza a manipular objetos. A los 6 meses presentan
respuestas emocionales incontroladas, y entre los 12 -18 meses comienzan a ser
capaces de regular sus emociones, aunque suelen guiar su comportamiento
basándose en la reacción de sus padres. A los 18 meses se reconocen en un espejo.

En la etapa preescolar, entre los 2 y 6 años, se produce un aumento en la tasa


metábólica en la corteza prefrontal que alcanza su tasa máxima entre los 3 y 4 años.
En esta etapa se produce la mielinización del cuerpo calloso que permite la
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comunicación interhemisférica. En este período, la atención comienza a ser más


voluntaria estando condicionada por los intereses del niño.

Entre los 2 y los 4 años, se produce un incremento en su capacidad para mantener


la atención. A los 5 años, los niños son capaces de mantenerse realizando una tarea

Neuropsicología y Rehabilitación
10
Tema 11. Ideas clave
unos catorce minutos. A partir de los 4 años comienzan a desarrollarse las funciones
ejecutivas y aspectos como la memoria de trabajo y la capacidad de inhibir
respuestas.

El lenguaje es una de las habilidades más importantes que se desarrolla en este


período, que precisamente se caracteriza por capacidad de los niños para manejar
símbolos, clasificar por categorías de significado, o comprender la noción de número.
Se produce una expansión del vocabulario, pasando de 500 palabras a los 2 años a 10
000 a los 6. Aparece la pragmática del lenguaje, donde los niños aprenden a respetar
turnos o ajustar su habla a los diferentes contextos o interlocutores.

Entre los 3 y los 6 años aparece la teoría de la mente por la que los niños atribuyen
estados mentales a otras personas. Alrededor de los 5 años disminuyen las pataletas
o conductas agresivas conforme se desarrolla la capacidad de autocontrol.

En la etapa escolar, entre los 6 y los 12 años, se produce un incremento en la


actividad de los lóbulos frontales. Los niños pasan de procesar perceptivamente los
detalles aislados a integrar las partes en un todo. En cuanto a la atención, sigue
aumentando la capacidad de concentración.

A partir de los 9 años mejora la velocidad de procesamiento y van madurando los


procesos de control atencional. En relación a la memoria, a partir de los 7 años
comienzan a usar estrategias mnésicas y mejora la memoria operativa. Respecto al
lenguaje, se perfeccionan las estrategias de conversación, se produce una mejoría de
la sintaxis y sigue aumentando el vocabulario. En esta etapa comienza el aprendizaje
de la lectoescritura. En cuanto a las funciones ejecutivas, son capaces de planificar a
partir de los 6 años, y continúan dominando la inhibición y modulación de la
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conducta. Alrededor de los 8 o 9 años desarrollan la metacognición. En este período


y gracias al desarrollo de las funciones ejecutivas, los niños pueden anticipar las
consecuencias del comportamiento, aumentan su control emocional y la
autorregulación. A los 8 años desarrollan el autoconcepto y también en esta fase se
desarrollan la comprensión de normas y algunos conceptos morales.

Neuropsicología y Rehabilitación
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Tema 11. Ideas clave
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Figuras 1 y 2. Principales hitos del desarrollo en la primera infancia. Fuente: Portellano, 2005

Neuropsicología y Rehabilitación
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Tema 11. Ideas clave
En la etapa de la adolescencia, entre los 12 a los 20 años, termina la poda sináptica,
y la tasa metabólica que estaba aumentada en las etapas anteriores, disminuye hasta
alcanzar el nivel adulto. Numerosas estructuras completan su desarrollo. Según
Piaget el desarrollo cognitivo termina a los 15 años, y parece que a partir de esa edad
lo que continúa es el desarrollo personal, emocional, social y moral. En esta etapa se
perfeccionan todas las habilidades, perceptivas, atencionales y mnésicas y continúan
desarrollándose las funciones ejecutivas (inhibición, resolución de problemas, toma
de decisiones), la velocidad de procesamiento, la gramática, semántica y pragmática
del lenguaje. Mejora el razonamiento y aumenta la capacidad para almacenar
conocimientos. En cuanto al desarrollo afectivo y social, se producen cambios
importantes y situaciones conflictivas debido a los cambios hormonales propios de
estas edades. En esta etapa se realiza la transición a la vida adulta.

11.3. Trastornos del neurodesarrollo

Los trastornos del neurodesarrollo están vinculados al funcionamiento del sistema


nervioso y a la maduración del cerebro. Es decir, son alteraciones o retrasos en el
desarrollo de las funciones vinculadas a la maduración del sistema nervioso y no son
problemas estáticos, sino que evolucionan junto con el desarrollo del niño (Artigas
y Narbona, 2011).

El DSM-5 contempla los trastornos del desarrollo neurológico compuesto por los
siguientes trastornos: discapacidad intelectual, trastornos de la comunicación,
trastorno del espectro del autismo, trastorno del déficit de atención con
hiperactividad, trastorno específico del aprendizaje, trastornos motores, trastornos
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de tics y otros trastornos del desarrollo neurológico.

La discapacidad intelectual consiste en un déficit de las funciones intelectuales


valorado de forma objetiva mediante una prueba estandarizada y que compromete
diversos dominios cognitivos con repercusión social, funcional y académica. En su

Neuropsicología y Rehabilitación
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Tema 11. Ideas clave
diagnóstico se debe especificar si este déficit es leve, moderado, grave o profundo.
En ocasiones hemos oído hablar de la discapacidad intelectual límite que se refiere
a la obtención de una puntuación que marca el límite o la frontera entre el déficit y
la normalidad intelectual.

Figura 3. Criterios diagnósticos de discapacidad intelectual según el DSM-5.

Los trastornos de la comunicación hacen referencia a los trastornos del habla, por
un lado, que afectan al sonido audible o expresión del lenguaje y, por otro, a los
trastornos del lenguaje propiamente dicho o que afectan a su forma o contenido.

Los trastornos del habla pueden deberse a alteraciones de la articulación de los


fonemas que se denomina trastorno fonológico (TF), también conocido como dislalia,
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y si el trastorno es adquirido, se denomina disartria; a alteraciones de la fluidez, que


da lugar al trastorno de fluidez, disfemia o tartamudez y los trastornos de la voz que
son las disfonías o afonías.

Neuropsicología y Rehabilitación
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Tema 11. Ideas clave
Figura 4. Criterios diagnósticos del Trastorno fonológico y del Trastorno de fluidez según el DSM-5.
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Neuropsicología y Rehabilitación
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Tema 11. Ideas clave
En la siguiente figura aparece una comparativa de las clasificaciones para los
trastornos de la comunicación según diferentes manuales diagnósticos:

Figura 5. Clasificación de los trastornos de la comunicación según el CIE-10, DSM-IV-TR y DSM-V.

Los trastornos del lenguaje quedan reducidos en el DSM-5 a un único trastorno, el


trastorno del lenguaje, también conocido como trastorno específico del lenguaje
(TEL) y se añade el trastorno de la comunicación social que hace referencia a una
dificultad para los usos del lenguaje adaptado a los diferentes contextos, estando los
demás componentes del lenguaje conservados.
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Neuropsicología y Rehabilitación
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Tema 11. Ideas clave
Figura 5. Criterios diagnósticos del trastorno específico del lenguaje según el DSM-5.

El autismo se caracteriza por dificultades en la relación social, un espectro de


interés restringido y trastornos del lenguaje y de la comunicación. A menudo estos
niños muestran estereotipias o se resisten y reaccionan mal ante los cambios. En
cuanto a las dificultades de interacción social, tienen dificultad para mantener el
contacto visual y para entender la comunicación no verbal. Tienen dificultades
además de planificación, flexibilidad cognitiva, memoria operativa y fluidez verbal.
El grado de discapacidad es variable de unos niños a otros, de hecho, existe tal
heterogeneidad que se adopta el término trastorno del espectro del autismo (TEA)
para englobar a múltiples niveles o grados de afectación. Se denomina autismo de
alto funcionamiento (AAF) a la forma atenuada o menos grave del autismo.
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En ocasiones el niño con autismo puede tener grandes habilidades o capacidades


concretas. El autismo no tiene una causa específica. Algunos niños con autismo no
responden a estímulos sociales desde la infancia, mientras que en otros, los síntomas
aparecen después del segundo año de vida (Semrud-Clikeman y Teeter, 2011). El

Neuropsicología y Rehabilitación
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Tema 11. Ideas clave
síndrome de Asperger es una variación del autismo menos severa, donde estos niños
presentan un lenguaje conservado, a excepción del componente pragmático.

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) implica alteraciones


en la atención, la autorregulación, el nivel de actividad y el control de impulsos
(Semrud-Clikeman y Teeter, 2011). Se encuentra entre los trastornos pediátricos más
frecuentemente diagnosticados. Presenta tres tipos: inatento, impulsivo/ hiperactivo
y combinado.

Entre los trastornos de aprendizaje se encuentra la dislexia que es la dificultad en el


aprendizaje de la lectura, la disgrafía o dificultad del aprendizaje de la escritura y la
discalculia o dificultad para el aprendizaje de las matemáticas. Recientemente se
incluyen las dificultades de aprendizaje no verbal en relación a trastornos que
implican una disfunción del hemisferio derecho frente a un hemisferio izquierdo
conservado.

Las dificultades de aprendizaje hacen referencia a un amplio espectro de problemas


que se manifiestan en la escuela. Para el diagnóstico de trastornos del aprendizaje se
debe descartar déficit intelectual, patología médica o psicológica que explique el
trastorno y ambiente sociofamiliar inadecuado. El término general remite a
problemas en cualquiera de las siete áreas de aprendizaje que son: comprensión
auditiva, expresión lingüística, lectura, comprensión lectora, lenguaje escrito, cálculo
matemático y razonamiento matemático. Muchos niños tienen dificultades en más
de un área y además tienen problemas de atención, adaptación emocional y
comportamiento.

Entre los trastornos motores, en el trastorno de tics, las características


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fundamentales del síndrome Gilles de la Tourette que consiste en tics motores y


verbales que se asocian con una limitación social significativa y a menudo interfieren
en la adaptación escolar.

Neuropsicología y Rehabilitación
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Tema 11. Ideas clave
Figura 7. Tipos y manifestaciones clínicas del Trastorno por déficit de atención con hiperactividad TDAH.
Fuente: Garrido-Landívar, 2010.

11.4. Otros trastornos objeto de la


neuropsicología infantil

Entre los trastornos objeto de interés de la neuropsicología encontramos una


amplísima variedad entre los que se encuentran los trastornos psicopatológicos que
afectan a la conducta principalmente y a la esfera emocional, las enfermedades
congénitas y neurológicas, de aprendizaje o el daño cerebral adquirido. No es
objetivo de este tema hacer una revisión exhaustiva ni una descripción sucinta de
cada uno de ellos, para lo que remitimos a la bibliografía, donde se presentan
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excelentes manuales sobre neuropsicología infantil y trastornos del neurodesarrollo.

Los trastornos psicopatológicos que aparecen en la infancia se caracterizan por la


presencia de diversos comportamientos no adaptativos y plantean dificultades en

Neuropsicología y Rehabilitación
19
Tema 11. Ideas clave
la regulación de aspectos sociales y psicológicos de la vida infantil. Aquí encontramos
trastorno de conducta, depresión, ansiedad y TOC, principalmente.

En el DSM-5 (2014) bajo el epígrafe trastornos destructivos, del control de los


impulsos y de la conducta, se encuentra el trastorno de conducta.

Figura 8. Clasificación de los trastornos que afectan al comportamiento según el DSM-V.

El trastorno de conducta consiste en un patrón repetitivo y persistente de


comportamiento donde se violan los derechos fundamentales de los demás o las
principales normas y reglas sociales. Estas conductas se organizan conforme cuatro
categorías:
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 Comportamientos agresivos que causan daño físico a personas o animales.


 Comportamientos no agresivos que comportan daño a la propiedad, robo y
mentira y transgresiones graves de las normas. La conducta afecta al rendimiento
académico y genera malestar social, además para su diagnóstico, el trastorno de

Neuropsicología y Rehabilitación
20
Tema 11. Ideas clave
conducta debe producirse en diferentes ambientes. El comienzo puede ser en la
infancia o en la adolescencia (Semrud-Clikeman y Teeter, 2011).

Según el DSM el diagnóstico de depresión infantil requiere que al menos durante 6


meses, el niño haya presentado alguno de estos síntomas: estado de ánimo triste o
disforia, teniendo en cuenta que en niños el estado de ánimo puede ser irritable,
pérdida de interés por las cosas que antes le interesaban, aumento o pérdida
significativa de peso, problemas de sueño, falta de energía, culpabilidad excesiva o
sensación de falta de valía personal, dificultad de concentración e ideación suicida. A
menudo estos niños tienen dificultades académicas. La depresión afecta a la
cognición, sobre todo a la memoria, la concentración y la velocidad de
procesamiento.

Los trastornos de ansiedad se caracterizan por inquietud o ansiedad excesiva y


preocupación, aprensión y miedos difíciles de controlar. La ansiedad causa un
malestar considerable a nivel social y académico. Los síntomas son: inquietud,
fatigabilidad, dificultad de concentración, irritabilidad, tensión muscular y alteración
del sueño. Los tipos son: ansiedad de separación, fobia social, trastorno de pánico,
trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y trastorno por estrés postraumático.

El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) se diagnostica cuando existen pensamientos


o impulsos recurrentes o estresantes que conducen a un comportamiento repetitivo
e irracional que si no se ejecuta produce ansiedad. El trastorno de estrés
postraumático se caracteriza por síntomas de ansiedad como consecuencia de un
acontecimiento emocionalmente estresante. Se acompaña de pesadillas, intrusión
de recuerdos o imágenes del acontecimiento y evitación de circunstancias o lugares
relacionados con el acontecimiento.
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El daño cerebral congénito es el que se produce antes del nacimiento o en los


momentos inmediatamente posteriores a este. También se refiere a alteraciones de
tipo genéticas o metabólicas que afectan al desarrollo cerebral. Entre estas se
encuentran la parálisis cerebral, la hidrocefalia o el síndrome de Down.

Neuropsicología y Rehabilitación
21
Tema 11. Ideas clave
La parálisis cerebral es un trastorno de la función motora debido a una lesión que se
produce durante el desarrollo fetal o en el parto por causas diversas y
frecuentemente se acompaña de afectación también cognitiva.

La espina bífida es una malformación congénita que afecta al tubo neural y entre el
70-80 % de los casos va asociada a hidrocefalia que hace que se acumule el líquido
cefalorraquídeo en los ventrículos. La hidrocefalia altera el tamaño del cuerpo
calloso, provoca una disrupción de los procesos de mielinización y reduce el tamaño
del tejido cerebral. Entre los déficits que provoca se encuentran: afectación del
lenguaje, alteraciones visoespaciales y visoconstructivas, alteración en la velocidad
de procesamiento, déficit de atención, aprendizaje y memoria y funciones ejecutivas
(Bruna, Roig, Puyuelo, Junqué y Ruano, 2011).

La hidrocefalia del lactante se caracteriza por un aumento del tamaño de la cabeza,


ya que a medida que los ventrículos se dilatan, deforman los hemisferios cerebrales
y se produce una expansión de estos debido a que los huesos del cráneo aún no se
encuentran unidos. La hidrocefalia puede tratarse con la inserción de una válvula que
drena el LCR.

Entre los trastornos metabólicos se encuentran la fenilcetonuria o el síndrome de


Lesch-Nyhan. Entre los síndromes cromosómicos el más representativo es del
síndrome de Down, pero también encontramos el síndrome del cromosoma X-frágil
y el síndrome de Klinefelter.

En el daño cerebral adquirido encontramos a niños que han iniciado un desarrollo


normal, pero durante este, sufren una lesión cerebral por un traumatismo
craneoencefálico, un tumor cerebral o una infección, etc.
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Hace años se consideraba que cuanto antes se sufriera una lesión, mejor capacidad
de recuperación. Esto que puede ser cierto si comparamos a adultos con niños, en el
caso de estos últimos, ha de tenerse en consideración y parece que no es la edad a la
que se sufre la lesión el factor determinante sino el momento en el desarrollo. Parece

Neuropsicología y Rehabilitación
22
Tema 11. Ideas clave
que existen tres períodos críticos: menores de 12 meses (entre 1 y 5 años) y mayores
de 5. Las consecuencias serán mayores en niños menores de 1año y los niños entre 1
y 5 años tienen más posibilidades de reorganización funcional que los niños más
mayores (Tirapu et al, 2008). Se describen a continuación algunos trastornos que
implican daño cerebral adquirido.

 El traumatismo craneoencefálico (TCE) es una de las causas más comunes de


lesión cerebral en la infancia, normalmente debido a accidentes de tráfico.
Después de un TCE, al igual que ocurre en adultos, los niños pueden padecer una
variedad de déficits cognitivos, como afectación en la velocidad de procesamiento,
dificultades de atención, aprendizaje y memoria, disfunción ejecutiva, y también
alteraciones de conducta y emocionales.

 El síndrome de alcoholismo fetal se produce debido a la exposición prenatal a


sustancias como el alcohol o la cocaína, donde los niños presentan trastornos
neuropsicológicos, cognitivos y del comportamiento. Suelen presentar retraso en
el desarrollo, exceso de actividad, torpeza motora, déficit de atención, problemas
de aprendizaje o retraso cognitivo (Semrud-Clikeman y Teeter, 2011).

 Enfermedades infecciosas del sistema nervioso central (SNC) como la meningitis o


encefalitis pueden resultar en una variación de alteraciones, desde retraso mental
a alteraciones leves o ausencia de secuelas.

 Los tumores cerebrales son muy frecuentes en edad infantil y las alteraciones van
a depender de diversos factores como la malignidad del tumor, el tratamiento
(radiación, quimioterapia o intervención quirúrgica) o la localización. En general
pueden darse alteraciones en todas las funciones cognitivas como la atención, la
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percepción y la memoria, pero también alteraciones del comportamiento y


emocionales.

 La epilepsia es un trastorno muy común durante la infancia, puede ser


consecuencia de una lesión cerebral como un TCE o una infección cerebral, pero

Neuropsicología y Rehabilitación
23
Tema 11. Ideas clave
también puede darse en niños con trastorno del desarrollo, con trastornos
metabólicos o problemas congénitos. El término epilepsia se refiere a
alteraciones crónicas de las funciones cerebrales que afectan a la percepción, el
movimiento o la consciencia, mientras que las crisis hacen referencia a los
episodios aislados. Estas crisis consisten en descargas paroxísticas de neuronas
(Semrud-Clikeman y Teeter, 2011).

No existe un patrón específico de afectación en niños con epilepsia. Dependerá de la


localización del foco epileptógeno, que a menudo se encuentra en los lóbulos
temporales y frontales, y también de la frecuencia y severidad de las crisis. En estos
niños puede darse un declive intelectual debido a la toxicidad de los fármacos y
cuando las crisis son muy frecuentes pueden dar lugar a muerte neuronal (Bruna et
al. 2011).

11.5. Evaluación neuropsicológica infantil

En la actualidad ha aumentado la demanda de evaluaciones neuropsicológicas


infantiles, no solo en el ámbito clínico sino también, y muy especialmente, en el
educativo.

En general, se debe realizar una evaluación neuropsicológica en niños ante:

 Trastornos neurológicos o enfermedades que afectan al SNC.


 Alteraciones del neurodesarrollo.
 Dificultades de aprendizaje.
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 Alteraciones emocionales o del comportamiento.

Uno de los objetivos principales de la evaluación neuropsicológica infantil es


determinar si el niño ha alcanzado los hitos del desarrollo que le corresponden según
su edad o si presenta una alteración o retraso en el desarrollo. Por ello cuando se

Neuropsicología y Rehabilitación
24
Tema 11. Ideas clave
realiza una evaluación neuropsicológica infantil se debe determinar en qué momento
del desarrollo evolutivo o madurativo se encuentra el niño.

Otro objetivo será determinar cuál es el perfil neuropsicológico y cuáles son los
puntos fuertes o débiles en las distintas áreas valoradas, para así establecer las
áreas que deben ser estimuladas de cara a la planificación del plan de intervención.
Debemos valorar todas las áreas de funcionamiento, cognitivo, conductual,
emocional y funcional. En definitiva, hemos de establecer el perfil cognitivo,
conductual, emocional y funcional del niño, establecer un buen diagnóstico y
establecer los objetivos de la intervención. Por último, también podemos realizar una
evaluación para determinar la eficacia de un tratamiento.

Para llevar a cabo la evaluación infantil debemos tener en cuenta:

 Informes de los padres y escalas de comportamiento.


 Informes de los profesores y escalas del comportamiento.
 Exámenes e informes médicos o psicológicos.
 Entrevista al niño y autoinforme infantil.
 Evaluación cognitiva.

La evaluación comienza por la anamnesis o elaboración de la historia clínica del niño


que se realiza mediante una entrevista clínica con los padres y la recogida de informes
médicos, clínicos o de otros profesionales. En la entrevista clínica habremos de
recoger información relativa tanto al entorno escolar como al familiar. Se aconseja
tener la entrevista inicial con los padres del niño sin la presencia de este.

En general, se comienza preguntando el motivo de la consulta, de quién ha partido la


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idea de acudir a un especialista o si el niño ha sido derivado por otro profesional. Acto
seguido se pregunta por anteriores consultas o intervenciones en relación al
problema y si existen informes sobre ello.

Neuropsicología y Rehabilitación
25
Tema 11. Ideas clave
Volviendo al tema del motivo de la consulta, debemos preguntar por el inicio de los
síntomas y si existe una causa que los haya provocado. Se recogerán los informes
médicos, si los hubiera, para poder realizar la historia clínica del niño, así como los
resultados de las pruebas complementarias realizadas. Es importante recoger
información acerca del embarazo, parto y desarrollo del niño, así como
enfermedades anteriores y antecedentes familiares.

Otros aspectos que debemos conocer son las rutinas que realiza el niño en su día a
día y su nivel de autonomía e independencia, por ejemplo, preguntando si tiene
responsabilidades o tareas en el hogar. Debemos profundizar en la recogida de
información del ambiente familiar y relaciones con familiares, así como determinar
si existen problemas de conducta. Para ello, lo más útil es facilitar a los padres uno
o dos cuestionarios que pueden cumplimentarse con ayuda del profesional o bien en
casa y devolverlos en la siguiente sesión. Algunos de los más utilizados son:

 BASC: sistema de evaluación de la conducta en niños y adolescentes.


 CBCL: inventario del comportamiento de niños.
 SENA: sistema de evaluación de niños y adolescentes.

La BASC evalúa el funcionamiento conductual y emocional y se aplica entre los 4 y


los 18 años, incluye una escala para padres, otra para profesores y un autoinforme
para niños entre los 8 y los 18 años, así como una historia del desarrollo que puede
utilizarse como cuestionario o como entrevista estructurada. Evalúa conductas
desadaptativas a través de escalas clínicas (agresividad, hiperactividad, problemas de
conducta, problemas de atención, problemas de aprendizaje, depresión, ansiedad,
retraimiento y somatización), además de escalas adaptativas que evalúan conductas
positivas como adaptabilidad, habilidades sociales, liderazgo y habilidades para el
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estudio.

Neuropsicología y Rehabilitación
26
Tema 11. Ideas clave
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Figura 8. Modelo de historia clínica en neuropsicología infantil. Fuente: Portellano, 2008.

Neuropsicología y Rehabilitación
27
Tema 11. Ideas clave
La CBCL se puede aplicar entre los 6 y 18 años e incluye escalas para padres,
profesores y un autoinforme para niños mayores. Evalúa problemas de agresividad,
hiperactividad, delincuencia, esquizoides y sexuales, además de valorar depresión,
ansiedad y retraimiento social.

El SENA es un instrumento dirigido a la detección de un amplio espectro de


problemas emocionales y de conducta desde los 3 hasta los 18 años. Mide los
siguientes tipos de problemas:

 Problemas interiorizados como: depresión, ansiedad, ansiedad social, quejas


somáticas, obsesión-compulsión y sintomatología postraumática.
 Problemas exteriorizados como: hiperactividad e impulsividad, problemas de
atención, agresividad, conducta desafiante, problemas de control de la ira,
conducta antisocial.
 Además de problemas específicos como: retraso en el desarrollo, problemas de la
conducta alimentaria, problemas de aprendizaje, esquizotipia, consumo de
sustancias…

Asimismo, evalúa la presencia de varios recursos psicológicos que actúan como


factores protectores ante diferentes problemas y que pueden utilizarse para apoyar
la intervención. Algunos de estos recursos evaluados por el SENA son la autoestima,
la integración y competencia social, la inteligencia emocional o la conciencia de los
problemas. Permite recabar información procedente de varias fuentes o
informadores, por lo que el profesional puede conocer mejor qué problemas
presenta el niño o adolescente en diferentes contextos (familiar y escolar), además
de contar con la información que proporciona el propio niño o evaluado. Para ello
dispone de tres tipos de cuestionarios diferentes (autoinforme, familia o escuela) que
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pueden utilizarse aislada o conjuntamente, según estime más conveniente el


profesional.

En relación con el ámbito académico, se recomienda contactar con el tutor y/u


orientador para recoger información de los aspectos escolares, como nivel y

Neuropsicología y Rehabilitación
28
Tema 11. Ideas clave
competencia académica, nivel de socialización y comunicación con iguales, y si
existen problemas de conducta. La mayoría de cuestionarios de conducta tienen
formas paralelas de administración a padres y a profesores, por lo que sería
importante que los maestros cumplimentaran el mismo cuestionario que han
realizado los padres.

Valorar a un niño requiere cierta pericia y supone importantes diferencias con


respecto al adulto, así, sobre todo en niños muy pequeños, debemos primero hacer
que el niño se sienta bien con el evaluador y no comenzar la valoración hasta ese
momento, por lo que las primeras sesiones se realiza más una toma de contacto y
aumento de confianza que realmente valorar sus capacidades. En estas primeras
sesiones valoraremos si el niño sabe por qué está en consulta, el grado de conciencia
que tiene sobre sus problemas, conocer sus intereses y explicarle lo que vamos a
hacer en las próximas sesiones.

Una buena evaluación neuropsicológica infantil ha de incluir una evaluación de las


funciones cognitivas, de las funciones receptivas, especialmente visuales y auditivas,
funciones motoras (motricidad gruesa y fina, tono muscular, equilibrio y
coordinación), estudio de la personalidad, emociones y conducta (Portellano, 2005).

Las funciones cognitivas que deben valorarse son:

 Atención.
 Velocidad de procesamiento.
 Aprendizaje y memoria.
 Lenguaje y lateralidad.
 Problemas de aprendizaje (lectura, escritura y cálculo).
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 Percepción.
 Praxias.
 Funciones ejecutivas.
 Capacidad intelectual

Neuropsicología y Rehabilitación
29
Tema 11. Ideas clave
Algunas consideraciones a tener en cuenta son no realizar sesiones de más de una
hora, comenzar y terminar por tareas atractivas o más simples y tener en cuenta si el
niño toma alguna medicación que pueda influir sobre las pruebas.

Para valorar a un niño podemos administrar los siguientes tipos de pruebas:

 Escalas de desarrollo.
 Baterías neuropsicológicas.
 Valoración de la capacidad intelectual.
 Pruebas de valoración específicas.
 Cuestionarios.

Las escalas de desarrollo pueden ser cuestionarios donde se registra con los padres
la consecución de los diferentes hitos del desarrollo en diferentes áreas, como por
ejemplo la Guía Portage que contempla el área autoayuda, lenguaje, cognición,
socialización y desarrollo motriz. Existen otras escalas de desarrollo que contemplan
diversas subescalas como la Batelle, Burnet Lezine, o la McCarty.

Pruebas de evaluación infantil

Tipo de prueba Prueba

 Batelle

 Brunet-Lezine
Escalas de desarrollo
 McCarty

 Guía Portage

 Luria DNI: diagnóstico neuropsicológico inicial

 CUMANIN: cuestionario de madurez

neuropsicológica infantil
Baterías neuropsicológicas
 CUMANES (edad escolar).
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 K-ABC: batería de evaluación de Kaufman

 NEPSY-II

 WISC-IV: escala de inteligencia de Wechsler

Capacidad intelectual  WIPPSI (edad preescolar)

 K-BIT: escala de inteligencia breve de Kaufman

Neuropsicología y Rehabilitación
30
Tema 11. Ideas clave
 TONI-2

 CPT Continous performance test.

 D2

Atención  Test de caras

 CTT Children Color trail test

 Test de Stroop

 TAVECI

Memoria  Escala de memoria de Wechsler

 TOMAL

 Peabody (vocabulario)

 Test de vocabulario de Boston

 Token Test

Lenguaje  EDAF: evaluación de la discriminación auditiva y

fonológica.
 ITPA: test Illinois de aptitudes psicolingüísticas

 PLON: prueba de lenguaje oral de Navarra

 PROLEC: evaluación de los procesos lectores

 PROESC: evaluación de los procesos de


Lectoescritura
escritura
 TALE

 Figura compleja de Rey


Visoconstrucción
 Prueba de orientación visual de Hooper

 BADS

 ENFEN

 Fluidez verbal

 Test de Stroop
Funciones ejecutivas
 WCST Test de tarjetas de Wisconsin

 Torre de Hanoi

 BRIEF Behavioral Rating Inventory of Executive

Function

Razonamiento no verbal  Matrices progresivas de Raven


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Motricidad fina  Grooved peagboard

 BASC

 CBCL

Conducta  SENA

 BRIEF Behavioral Rating inventory of executive

function

Neuropsicología y Rehabilitación
31
Tema 11. Ideas clave
Alteraciones  CDI: inventario de depresión infantil

psicopatológicas  Escala de ansiedad infantil

Tabla 1. Pruebas de evaluación infantil.

Las baterías neuropsicológicas comprenden una variedad de subtest que miden


diferentes funciones cognitivas. Entre ellas se encuentra el cuestionario de madurez
neuropsicológica infantil (CUMANIN). Se administra entre los 3 y 6 años. En niños en
edad escolar se administra el CUMANES. Evalúa psicomotricidad, lenguaje, lectura,
escritura, atención, estructuración espacial, memoria verbal, ritmo y lateralidad.

La batería de evaluación infantil de Kaufman (K-ABC) contiene cinco escalas:


procesamiento secuencial, procesamiento simultáneo, planificación, aprendizaje y
conocimiento. La NEPSY-II valora seis áreas en 32 pruebas: atención y funciones
ejecutivas, lenguaje, memoria y aprendizaje, sensitivomotora, percepción social y
procesamiento visuoespacial.

Para la valoración de la capacidad intelectual es muy utilizada la escala de Wechsler


para niños (WISC-V) que proporciona información en cuatro áreas: comprensión
verbal, razonamiento perceptivo, memoria operativa y velocidad de procesamiento,
así como el cociente intelectual global. La WIPPSI se aplica en población preescolar.

En cuanto a las pruebas de valoración específica de una sola función cognitiva aislada
como puede ser la atención, la memoria, el lenguaje o las funciones ejecutivas, en la
tabla 3 se presenta un listado de las más usuales. Un factor muy importante para
elegir la prueba específica de valoración es la edad del niño, pues cada prueba
contempla una franja de edad concreta.
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Para la valoración de las alteraciones de conducta se suelen utilizar los cuestionarios


que se comentaron en la entrevista familiar y respecto a alteraciones del estado de
ánimo, además de la entrevista clínica, se pueden administrar escalas de autoinforme
como el inventario de depresión infantil (CDI) que contiene 27 preguntas con tres

Neuropsicología y Rehabilitación
32
Tema 11. Ideas clave
respuestas alternativas según la severidad del síntoma o la escala de ansiedad
infantil.

Existen trastornos que por su especificidad conllevan una evaluación con pruebas
específicas para la detección y tipología del trastorno, por ejemplo, para la
evaluación de los trastornos del espectro del autismo las pruebas más utilizadas son:

 El ADI-R.
 El ADOS-2.

El ADI-R es una entrevista clínica que permite una evaluación profunda de sujetos
con sospechas de autismo o algún trastorno del espectro autista (TEA). Explora tres
grandes áreas (lenguaje/comunicación, interacciones sociales recíprocas y conductas
e intereses restringidos, repetitivos y estereotipados) a través de 93 preguntas que
se le hacen al progenitor o cuidador.

El ADOS-2 es una evaluación estandarizada y semiestructurada de la comunicación,


la interacción social, el juego o el uso imaginativo de los materiales y las conductas
restrictivas y repetitivas dirigida a niños, jóvenes y adultos de los que se sospecha
que presentan un trastorno del espectro autista (TEA). Está compuesto por cinco
módulos de evaluación. Cada módulo ofrece distintas actividades estandarizadas que
han sido diseñadas para evocar comportamientos que están directamente
relacionados con el diagnóstico de los trastornos del espectro autista en distintos
niveles de desarrollo y edades cronológicas.
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Neuropsicología y Rehabilitación
33
Tema 11. Ideas clave
11.6. Estimulación y rehabilitación
neuropsicológica infantil

La intervención o atención temprana (AT) engloba diferentes actuaciones, que


aúnan los campos de la logopedia, la neuropsicología, la fisioterapia o la intervención
psicopedagógica, orientadas a mejorar el pronóstico de los trastornos del
neurodesarrollo. Parte de la premisa de que la precocidad de actuación es decisiva
para una buena evolución. Esta intervención está dirigida a población infantil de 0 a
6 años.

Normalmente los términos estimulación y rehabilitación se utilizan de forma


indistinta, sin embargo, sería más correcto hablar de estimulación cuando estamos
desarrollando estrategias e intervenciones encaminadas a la potenciación del
desarrollo del niño, en casos de retraso del mismo o para ayudar a instaurar una
nueva función que aún no ha aparecido, y rehabilitación cuando tratamos de restituir
una función que se ha deteriorado. Así hablaremos de rehabilitación sobre todo en
los casos de daño cerebral adquirido.

El objetivo de la rehabilitación neuropsicológica será compensar, restaurar o


sustituir los déficits cognitivos, así como tratar los problemas conductuales,
emocionales y sociales de cara a conseguir la mayor recuperación y adaptación
posible.

Una característica que diferencia la rehabilitación de los adultos de la de la población


infantil es la adaptación de los materiales y el juego como medio y herramienta de
rehabilitación. Las actividades y materiales deben estar ideados especialmente para
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el niño, teniendo en cuenta sus gustos e intereses. Es aconsejable realizar además


actividades cortas y variadas en donde el niño pueda trabajar de forma dinámica y
flexible.

Neuropsicología y Rehabilitación
34
Tema 11. Ideas clave
Otra consideración en rehabilitación neuropsicológica infantil es hacer partícipes a
los padres y el centro educativo. Se partirá de la zona de desarrollo próximo y
gradualmente aumentar el grado de dificultad y es muy importante mantener un
buen nivel de motivación para lo que se utilizarán refuerzos positivos. Por último,
debemos comenzar las sesiones de tratamiento con una actividad motivante y
terminar siempre con una sencilla que sepamos que el niño la va a realizar sin
dificultad, para que termine la sesión de forma positiva.

En ocasiones la rehabilitación neuropsicológica infantil forma parte un programa más


amplio y multidisciplinar de tratamiento, en estos casos, el neuropsicólogo puede
coordinar las diferentes actuaciones profesionales ya que es muy importante la
coordinación con otros profesionales, así como con la familia y el equipo docente.
Debe informar e instruir a la familia y los educadores para que los logros que se van
consiguiendo se generalicen al ámbito familiar y escolar y será el encargado de
evaluar e intervenir en los déficits cognitivos, emocionales y conductuales. En
definitiva, la rehabilitación debe incluir a la familia y la escuela.

En general, los procesos de recuperación cerebral se clasifican en dos grupos:

1. Los que hacen referencia a la restauración o la capacidad que tiene el cerebro de


recuperación espontánea después de una lesión mediante la reactivación de rutas
neurales.
2. A la sustitución o transferencia de la función de los tejidos dañados a zonas no
afectadas por reorganización funcional (Artigas y Narbona, 2001). Por otro lado, el
cerebro es plástico y tienen capacidad durante todo el ciclo vital de formar nuevas
conexiones.
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Teniendo en cuenta lo anterior, las estrategias que se pueden utilizar son:

 Restauración de la función.
 Adaptación funcional.
 Modificación del entorno.

Neuropsicología y Rehabilitación
35
Tema 11. Ideas clave
 Aceleración de las habilidades del desarrollo.
 Educación: pautas a la familia y la escuela.
 Intervenciones psicológicas.

La restauración de la función consiste en la realización de ejercicios específicos de


atención, memoria o funcionamiento ejecutivo. Estos ejercicios pueden ser en
formato de lápiz y papel o en plataformas multisensoriales y ordenadores, o
utilizando técnicas de realidad virtual. El formato como vemos es muy amplio y es la
estrategia más utilizada.

La adaptación funcional y la modificación del entorno consisten en el entrenamiento


de diversas ayudas externas que minimicen las demandas de las tareas y que de
alguna forma compensen el déficit que el niño presenta, o bien la realización de
cambios en el medio físico del niño para reducir las interferencias y la complejidad de
las tareas.

La aceleración de las habilidades del desarrollo consiste en estimular y potenciar las


capacidades mediante refuerzo escolar o clases de apoyo para intentar acelerar el
aprendizaje que es dificultoso en estos niños.

La educación a la familia es muy importante para ayudarles en la adaptación a las


dificultades que presenta el niño. También es de suma importancia que los padres
consensuen los objetivos de la intervención y se impliquen en la consecución de
estos. De esta forma pueden ser entrenados para que potencien los aspectos que
están siendo trabajados y han de darse pautas a la familia de manejo conductual,
aplicación de refuerzos, técnicas de modificación de conducta. Igualmente, es
importante mantener contacto y coordinación con los profesores para que todos
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sean conocedores de los objetivos, de la metodología de intervención y de los logros


que se van consiguiendo. Es recomendable dar las pautas por escrito a padres y
profesores porque esto facilita su comprensión y su aplicación.

Neuropsicología y Rehabilitación
36
Tema 11. Ideas clave
En la actualidad la mayoría de los colegios cuentan con servicios de orientación
donde un equipo multidisciplinar entre los que se encuentran psicólogos y pedagogos
se encargan de valorar a un niño si se detectan problemas académicos y/o de
conducta. A través de esta valoración se llega a un diagnóstico psicopedagógico y a
unas pautas de intervención. Los niños que presentan dificultades objetivas son
considerados niños con necesidades educativas especiales (NEE) y sobre ellos se
realizan diferentes intervenciones como refuerzo, clases de apoyo o adaptaciones
curriculares. Es importante pues que todas las acciones terapéuticas realizadas sobre
el niño, las escolares y las clínicas se lleven a cabo de forma coordinada.

Por último, la intervención psicológica está encaminada al abordaje de las


alteraciones de conducta y emocionales. Para estas alteraciones se recurre a la
modificación de conducta de cara a enseñar, instaurar o incrementar
comportamientos deseables y adaptativos, y por otro lado disminuir, restringir o
eliminar las conductas disruptivas y que interfieren negativamente en el niño (Bruna
et al, 2011).

Para implantar una conducta nueva las técnicas más utilizadas son el moldeamiento,
el modelamiento, el encadenamiento de acciones y el entrenamiento en
instrucciones y autoinstrucciones. Para mantener o incrementar conductas
apropiadas se utiliza el reforzamiento o la economía de fichas. Para muchos autores
el refuerzo positivo es la mejor técnica de modificación de conducta y los mejores
reforzadores positivos son el reconocimiento y el elogio. Para disminuir las conductas
disruptivas se utiliza la extinción, el tiempo fuera, la retirada de privilegios, la
sobrecorrección, el coste de respuestas y el castigo.

Algunas de estas técnicas ya han sido expuestas, pues se pueden utilizar en adultos.
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En el caso de los niños conllevan algún tipo de consideración especial, por ejemplo,
en el tiempo fuera se aconseja que el tiempo de retirada del niño «al rincón de
pensar» sea de los mismos minutos como edad tiene el niño, por ejemplo 6 minutos
si el niño tiene 6 años.

Neuropsicología y Rehabilitación
37
Tema 11. Ideas clave
Podemos resumir las técnicas en función de si el objetivo es desarrollar o mantener
comportamientos, para lo que utilizaremos el reforzamiento, moldeamiento,
encadenamiento, economía de fichas, contratos; o reducir o eliminar conductas para
lo que usaremos extinción, coste de respuestas, tiempo fuera, pérdida de privilegios,
o sobrecorrección. Para una exposición más detallada de estas técnicas remitimos al
capítulo «Intervención psicopedagógica en los trastornos de conducta» de Artigas-
Pallares y Narbona, en su libro Trastornos del neurodesarrollo.

Los procedimientos en general se basan en el entrenamiento en autoinstrucciones,


el entrenamiento en solución de problemas y el entrenamiento en habilidades
sociales. En todos los casos se debe potenciar la participación del niño o adolescente
de forma activa para que aumente su capacidad de autorregularse y responsabilidad
con los demás y consigo mismo (Artigas y Narbona, 2011).

Debemos tener en cuenta que tanto la infancia como la adolescencia es un período


de cambios, dinámico y evolutivo donde pueden aparecer conflictos transitorios. La
decisión sobre cómo intervenir y con qué metodología va a depender de la
frecuencia, intensidad y gravedad de las conductas, el momento de aparición, edad
y circunstancias, la repercusión o el grado de conciencia que tiene el niño o el
adolescente del problema (Artigas y Narbona, 2011).
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Neuropsicología y Rehabilitación
38
Tema 11. Ideas clave
Neuropsicología infantil

En este tema se presentan los fundamentos de la neuropsicología infantil. Se


muestran los principales trastornos que afectan al neurodesarrollo y se exponen las
técnicas de evaluación e intervención en neuropsicología infantil.

Accede a la lección magistral a través del aula virtual

11.7. Referencias bibliográficas

Artigas-Pallares, J. y Narbona, J. (2011). Trastornos del neurodesarrollo. Barcelona:


Viguera.

Asociación Americana de Psiquiatría. (2013). Guía de consulta de los criterios


diagnósticos del DSM 5. Arlington VA: Asociación Americana de Psiquiatría

Bruna, O., Roig, T., Puyuelo, M., Junqué, C. y Ruano, A. (2011). Rehabilitación
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)

neuropsicológica. Intervención y práctica clínica. Barcelona: Elsevier Masson.

Kolb, B.y Whishaw, I.Q. (2009). Neuropsicología humana. Madrid: Editorial Médica
Panamericana.

Neuropsicología y Rehabilitación
39
Tema 11. Ideas clave
Portellano, J. A. (2005). Introducción a la neuropsicología. Madrid: McGraw-Hill.

Portellano, J. A. (2008). Neuropsicología infantil. Madrid: Editorial Síntesis.

Semrud-Clikeman, M. y Teeter Ellison, P. A. (2011). Neuropsicología infantil.


Evaluación e intervención en los trastornos neuroevolutivos. Madrid: Pearson.

Tirapu-Ustárroz, J., Ríos-Lago, M. y Maestú-Unturbe, F. (2008). Manual de


neuropsicología. Barcelona: Viguera.
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Neuropsicología y Rehabilitación
40
Tema 11. Ideas clave
Resolución del caso clínico
Resolución del caso clínico

Pruebas complementarias realizadas:

 Brunet Lezine: edad cronológica 11 meses. Área postural (edad equivalente 6


meses. y 7 días), cognición (edad equivalente 4 meses), lenguaje (edad equivalente
4 meses), social (edad equivalente 4 meses).

 Inventario de desarrollo Batelle: edad cronológica 22 meses. Resultados totales:


• Puntuación total: 101.
• Edad equivalente total: 7 meses.
• Resultados por área: en el área personal/social una puntuación total de 22.
Edad equivalente a 5 meses. En el área adaptativa una puntuación total de 21.
Edad equivalente a 8 meses. En el área motora una puntuación total de 37.
Edad equivalente a 9 meses. En el área de la comunicación una puntuación total
de 11. Edad equivalente a 4 meses. En el área cognitiva una puntuación total
de 10. Edad equivalente a 5 meses.

 ADOS 2: módulo T algoritmo diagnóstico. Puntuaciones clínicamente significativas


para TEA.

Conclusiones:

Niño de 22 meses de edad, en seguimiento desde neuropsicología, fisioterapia y


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terapia ocupacional por presentar retraso generalizado grave del desarrollo y signos
de alarma TEA, sin etiología conocida hasta la fecha.

Neuropsicología y Rehabilitación
41
Tema 11. Caso práctico
Plan de intervención. Objetivos terapéuticos:

 Aumentar la frecuencia de mirada directa y respuesta al nombre.


 Favorecer la aparición de conductas imitativas.
 Procurar relaciones sociocomunicativas reforzantes.
 Favorecer la proposición de metas u objetivos.
 Disminuir la presencia de autolesiones.
 Estimular el descubrimiento de las primeras relaciones causa-efecto.
 Buscar un objeto oculto ante su vista, en un único escondite, inmediatamente
después de escondido. Permanencia del objeto.
 Secuenciar al menos dos acciones, o realizar al menos una acción intermedia, con
el objetivo de alcanzar la meta.
 Realizar acciones funcionales simples con juguetes y explorarlos para descubrir su
funcionamiento.
 Conseguir marcha autónoma.
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Neuropsicología y Rehabilitación
42
Tema 11. Caso práctico
A fondo
Asociación de Daño Cerebral Adquirido Infantil

Página web de la Asociación de Daño Cerebral Adquirido infantil

Accede al documento a través del aula virtual o desde la siguiente dirección web:
http://www.hiruhamabi.org/

Neuropsicología infantil del desarrollo: detección e intervención de trastornos de


la infancia

Cuervo, A. y Ávila, A. M. (2010). Neuropsicología infantil del desarrollo: detección e


intervención de trastornos de la infancia. Revista iberoamericana de psicología: ciencia
y tecnología, 3(2), 59-68.

Este artículo analiza la importancia de la detección e intervención temprana de


riesgos en el desarrollo infantil desde la perspectiva de la neuropsicología del
desarrollo. Se justifica la necesidad de emprender acciones dirigidas a la
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identificación de distintos factores biológicos, psicológicos y sociales, determinantes


en la madurez neuropsicológica normal y atípica, así como la identificación de
trastornos y alteraciones tempranas en el desarrollo y aprendizaje durante la
infancia. Presenta, además, recomendaciones para la observación y evaluación
neuropsicológica infantil, a la vez que sugerencias para la implementación de

Neuropsicología y Rehabilitación
43
Tema 11. A fondo
programas y acciones de intervención de los trastornos neuropsicológicos
identificados durante la primera infancia.

Accede al documento a través del aula virtual o desde la siguiente dirección web:
https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4905141
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Neuropsicología y Rehabilitación
44
Tema 11. A fondo
Test
1. Entre las diferencias entre el cerebro infantil y del adulto encontramos:
A. En el cerebro infantil se produce un deterioro de las funciones mientras que
el adulto se da una incapacidad para adquirir nuevas habilidades.
B. El pronóstico es mejor en el adulto ya que tiene completado su desarrollo.
C. Durante la infancia el cerebro se encuentra en desarrollo.
D. No hay diferencias entre el cerebro infantil y el del adulto.

2. La sinaptogénesis:
A. Está determinada por la experiencia.
B. Consiste en la creación de nuevas conexiones sinápticas.
C. Es una poda selectiva de las neuronas y conexiones redundantes.
D. Nada de lo anterior es correcto.

3. Los hitos del desarrollo o evolutivos:


A. Están vinculados a la maduración del cerebro.
B. Están basados en gran parte en los descubrimientos de Piaget.
C. Se producen en las diferentes etapas del desarrollo.
D. Las respuestas A y C son correctas.
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Neuropsicología y Rehabilitación
45
Tema 11. Test
4. Los trastornos del neurodesarrollo:
A. Son problemas estáticos.
B. No están contemplados en las principales clasificaciones diagnósticas.
C. Se relacionan con una inadecuada maduración del cerebro.
D. Se pueden diagnosticar en la edad adulta.

5. Entre los trastornos del neurodesarrollo encontramos:


A. TDAH.
B. Trastornos del espectro del autismo.
C. Trastorno de aprendizaje.
D. Todas las opciones son correctas.

6. Un niño que a pesar de tener un buen nivel de lenguaje tanto a nivel expresivo
como comprensivo no es capaz de adecuar su lenguaje a los diferentes contextos
o interlocutores pudiendo resultar su lenguaje atípico o rimbombante tendrá un
trastorno:
A. Fonológico.
B. De la fluidez verbal.
C. De la comunicación social o pragmático.
D. De la voz.

7. Para la evaluación del trastorno del espectro del autismo:


A. Utilizamos escalas convencionales.
B. Utilizamos pruebas específicas.
C. Usamos tan solo los criterios diagnósticos de la DSM-V.
D. Debemos valorar déficit de atención.
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8. En la evaluación infantil:
A. Usamos escalas de desarrollo.
B. Usamos baterías neuropsicológicas.
C. Hemos de valorar las capacidades intelectuales.
D. Todo lo anterior es correcto.

Neuropsicología y Rehabilitación
46
Tema 11. Test
9. La entrevista neuropsicológica infantil:
A. Se realiza solo al niño.
B. Se realiza a los padres en presencia del niño.
C. Se realiza al docente.
D. Se realiza primero a los padres sin la presencia del menor.

10. Respecto a la intervención infantil:


A. La aceleración de las habilidades del desarrollo consiste en el entrenamiento
en uso de ayudas externas.
B. Entre las técnicas de modificación de conducta, la extinción se utiliza para
desarrollar o mantener conductas.
C. El refuerzo se utiliza para eliminar o disminuir conductas.
D. Hablamos preferentemente de estimulación en vez de rehabilitación.
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)

Neuropsicología y Rehabilitación
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Tema 11. Test

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