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SAN VICENTE DE PAUL Y LA FAMILIA VICENTINA
1. BREVE BIOGRAFÍA.
San Vicente de Paúl nació el 24 de abril de 1581 en Pouy al sur de la Francia, era el tercero de seis hijos, se
inclinó por el sacerdocio pero al inició más por provecho personal que por vocación, se ordenó a la edad de
diecinueve años en el 1600. Su vida la podemos dividir en los siguientes periodos:
a. el tiempo de la búsqueda de provecho personal (1581- 1608);
b. el tiempo de la conversión (1608- 1617);
c. el tiempo de las fundaciones (1617- 1633);
d. el tiempo de la propagación de la obra (1634 - 1660).
Bajo la guía de directores espirituales como San Francisco de Sales, el cardenal Bérulle y André Duval,
alcanzó una extraordinaria conversión y ofreció su vida a Dios para el servicio de los pobres, ésto sucedió en
enero de 1617 en Folleville cuando fue llamado a asistir a una moribundo que pedía la confesión, se da cuenta
de la terrible pobreza espiritual de la Francia de su tiempo y ésto lo confirma en Chatillon les Dombes cuando se
da cuenta también de la pobreza material y de la miseria de aquella gente. Tocado por esta situación crea las
Caridades en 1617 o sea organizaciones parroquiales de laicos. Hombres y mujeres destinados a asistir
corporal y espiritualmente a los mas necesitados. En 1625 funda la Congregación de la Misión, una comunidad
de sacerdotes y hermanos laicos que asumen un doble compromiso: evangelizar a la gente del campo y formar
a los sacerdotes con los retiros, los seminarios y los encuentros formativos. En 1633 junto con Santa Luisa de
Marillac fundó las hijas de la caridad, una forma de comunidad en aquel tiempo nueva, en la cual las hermanas
viven en el mundo para servir corporal y espiritualmente a los enfermos y a los pobres. Preocupado de la
reforma del clero, organizó retiro para los ordenandos y fundó seminarios por toda la Francia. En París organizó
las conferencias de los martes a las cuales participaban gran número de sacerdotes. Llegó a ser consejero del
rey Luis XIII y de la Reina Anna de Austria. Hoy San Vicente es conocido en todo el mundo como Patrono
universal de la obras de caridad.
Para S.V los pobres llegaron a ser revelación de Dios como un perpetuarse la encarnación del Verbo de
Dios por Amor.
S.V no ha sido un hombre cualquiera, lo mismo que su espiritualidad por lo tanto no puede ser encerrado
definitivamente en esquemas preconcebidos o en categorías culturales preestablecidas. Entre los espirituales
de su tiempo, es el más grande contemplativo de la caridad, favorecido de una grande extraordinaria
experiencia mística del amor divino, única en su genero; no es solamente el grande santo del grande siglo, pero
en un siglo de grandes místicos, a distancia del tiempo, se distingue como el más grande místico por su caridad
operosa1
CARACTERISTICAS DE LA ESPIRITUALIDAD VICENTINA
Teniendo en cuenta que todos bebemos de la misma fuente, del espíritu de San Vicente, recalquemos las
principales líneas que orientan la espiritualidad vicentina, ya que si no cimentamos nuestra acción sobre dicha
espiritualidad, podríamos caer en acciones y actitudes, que nos llevarían a la pérdida de nuestra identidad.
Naturalmente, el espíritu de la F.V brota del espíritu de su fundador. Las constituciones de la C.M nos dan una
descripción esquemática de nuestra espiritualidad vicentina. Presento un breve esquema basado sobre los
artículos 4-7 de dichas constituciones renovadas en 1984:
"El espíritu vicentino es el espíritu de Cristo enviado a predicar el buen anuncio a los pobres.
Se expresa en las máximas evangélicas explicadas en las regla comunes.
Se concretiza en el amor y veneración hacia el pobre.
En el amor compresivo y efectivo por los pobres.
En la docilidad a la Divina Providencia y en la vivencia de las cinco virtudes de humildad, sencillez,
mortificación, mansedumbre y celo por las almas.
Jesús es la regla de la Misión y el centro de su vida y de su actividad". 2
San Vicente ha sido presentado como místico de la acción, caracterizado por una espiritualidad ascética y muy
práctica; su espiritualidad no es teórica; nace de una doble experiencia con Cristo y con los pobres. Para él las
dos fuentes inspiradoras son el evangelio y la vida. La espiritualidad de San Vicente se desprende de la
contemplación del Cristo evangelizador de los pobres; es el espíritu del evangelio mismo, vivo y activo en el
mundo de San Vicente y en el nuestro. En el cultivo de estas cinco virtudes, la C.M como toda la F.V se deben
1
Giuseppe Toscani.; La mistica de los pobres, Ed Pinerolo, Torino; 1986; p. 40.
2
Constituciones y estatutos de la Congregación de la Misión; Ed CEME, Salamanca, 1985, Números 4-7.
2
empeñar en cumplirlas ya que son ellas, como lo dice el santo fundador, como las potencias del alma de toda la
congregación y deben animar las acciones de todos nosotros.
Para San Vicente el texto programático de su espiritualidad es Lc 4, 18: "El espíritu del señor está sobre mi,
porque me ha ungido, y me ha enviado para anunciar a los pobres el alegre mensaje, para proclamar a los
prisioneros la libertad, a los ciegos la vista, para proclamar la libertad a los oprimidos y proclamar el año de
gracia del Señor".
El Cristo de San Vicente es el Cristo del evangelio de san Lucas, el evangelizador de los pobres, el Cristo
misionero venido del Padre, que se despoja de su condición de hijo de Dios para liberar a su pueblo de la doble
esclavitud espiritual y materia; se identifica con los pobres y habita con ellos. 2
Es importante recalcar cómo la figura del Cristo evangelizador de los pobres conmovió toda la vida de San
Vicente de Paúl hasta el punto de sentir un sano orgullo porque su comunidad se estaba dedicando a realizar la
misma misión que hacía el hijo de Dios sobre la tierra es decir la evangelización de los pobres como
continuadores de la misma misión del Hijo de Dios. La centralidad de la persona de Cristo en la espiritualidad
Vicentina es fundamental y lo expresa a uno de sus misioneros en una de sus cartas "recuerde padre, que
nosotros vivimos en Jesucristo, por la muerte de Jesucristo, y que debemos morir en Cristo para la vida de
Jesucristo y que nuestra vida debe ser escondida en Jesucristo y llena de Jesucristo, y que para morir como
Jesucristo, es necesario vivir como Jesucristo". 3
El Cristo de San Vicente es el hijo de Dios encarnado en la historia, bajado de los cielos para hacer la voluntad
del Padre y para salvar a los hombres. El amor al Padre y la miseria de los hombres lo condujeron a asumir en
la encarnación nuestra condición humana.
En fin, el corazón de la espiritualidad vicentina es la contemplación del misterio del amor del Hijo de Dios,
encarnado y presente en cada hombre. San Vicente no se limita a una visión conceptualistica; fue un místico
que no fue tomado por una imagen fantástica de Cristo; fueron propiamente los pobres que le ayudaron a
descubrir el rostro de Cristo. Fueron ellos el momento de descubrimiento del Evangelio de Jesús; fueron ellos
quienes le señalaron el ritmo de su existencia, lo vaciaron de sí mismo y lo ayudaron a llenarse de Dios y lo
lanzaron a realizar un movimiento de compasión, de acción y de vida y de fe. San Vicente de Paúl fue
conducido a amar a los pobres como Dios los amó. Los pobres llegaron a ser para el santo, como Cristo. "Sus
amos y señores".
El tema de la trinidad como modelo de unidad y comunidad es muy común en la espiritualidad de San Vicente
de Paúl, él la contempla en sus relaciones sobre todo en función del origen incandescente de la caridad. Para él
la unidad trinitaria se convierte en fundamento y en principio de todo, donde la referencia constante a Cristo
confirma que la unidad divina no es jamás pensada como consecuencia de un racionamiento sino más bien
contemplada en el misterio de la Encarnación y adorada en su expresión histórica, Jesucristo, él es propiamente
la unidad viviente entre Dios y la humanidad. Concibe la trinidad como una unidad en el amor.
CRITERIOS DE PERTENCENCIA A LA FAMILIA VICENTINA
Los criterios hasta hoy vigentes, para ser miembros de esta familia son:
1. Que la institución haya sido fundada por San Vicente de Paúl.
2. Que en su desarrollo histórico, haya adoptado las reglas comunes de San Vicente de Paúl o hayan estado
relacionados con el, por ejemplo, a través de la consejería.
3. Que hayan sido fundados por miembros de la Familia Vicentina.
4. Que Honren a San Vicente de Paúl como uno de sus patronos.
5. Que se profese el mismo espíritu o carisma de alguna de las ramas de la familia vicentina.
6. Que Hayan adoptado aspectos del carisma vicentino, tales como sus virtudes y espíritu fundacional.
7. Influencia permanente de la rama vicentina.
8. La afiliación a alguna de las ramas de la familia vicentina.
RETOS DE LA FAMILIA VICENTINA PARA EL TERCER MILENIO
El Padre General nos sugiere cuatro retos para asumir como familia en este Tercer Milenio. Veámoslas
brevemente:
2
Maloney, Robert c.m.; "in comunitá al servizio dei poveri", Lineamenti di spiritualitá vicenziana; [Link] Ed Vicenziana,
Roma 1995 n. 45.
3
S.V. Conferencias a los misioneros. Tomo XI, n.295.
3
1. Ir hacía los pobres entre los más pobres: Son muchos los nuevos rostros de pobreza, resultado de una
mentalidad capitalista, que amplía las distancias entre ricos y pobres. Nuestro reto como FV es de
ayudarles en el camino de una autentica promoción humana
2. Formar grupos juveniles: con una profunda espiritualidad mariana y Vicentina, con una fuerte sensibilidad
hacía las necesidades de los pobres, jóvenes que sean solidarios y que tengan la capacidad de meterse en
la situación del más pobre.
3. Formación de los miembros de la FV: Es necesario en cada grupos dedicar un buen tiempo a la
formación humana, espiritual y vicentina, porque de lo contrario caemos en una activismo y en un mero
asistencialiasmo, nuestra caridad debe tener un fondo humano, espiritual, evangélico y vicentino.
4. Trabajar por la propia santificación personal: La santidad es ser poseído por Dios, y quien es santo
irradia por doquier la gloria de Cristo, su paz, su fuerza. la Voluntad de Dios es nuestra santificación “Sed
santos como vuestro padre celestial es santo”. un hombre verdaderamente santo irradia la presencia de
Dios en todo lo que haga y a quienes se comunica.
QUÉ COSAS NOS PIDE LA FAMILIA VICENTINA?
En la oscuridad de nuestra historia, la FV no quiere ped<<<<<<<<<<<<<rnos cosas... Nos piden creer en:
1. Los Laicos, ellos son sujetos de la Nueva Evangelización, de ellos surgen muchas inquietudes, a fines
algunas con la Misión.
2. Los proyectos Laicales, la vida y el trabajo de las diversos grupos laicales ha cosechado años de valiosa
experiencia, se han forjados proyectos muy interesantes, el ultimo de ello el CD “surgirá un mundo nuevo” y
en estos momentos el proyecto MISEVI, que pretende dar respuesta a la inquietud misionera “Ad Gentes”
en la Familia Vicentina.
3. Los jóvenes, ellos son el presente y el futuro de la iglesia. Dios confió a ellos grandes proyectos. Ellos en
compañía de la pastoral juvenil han creado el proyecto Emaus, que ya ha dado buenos frutos en el ámbito
formativo.
4. La humildad, esta virtud es la que podrá acercarnos a los pobres, pues ella es la opción que hemos hecho
para acercarnos a Dios.
5. Los medios pobres, estos son primordialmente actitudes y situaciones que se traducen en acciones y obras.
Los pobres son los únicos capaces de testimoniarlos proyectos de Jesucristo y nosotros, como cabeza de la
familia, debemos dar ejemplos de este estilo de vida con nuestras actitudes.
6. En nuestra formación, Somos privilegiados y estamos llamados a compartir lo que hemos recibido en pro
del reino y de nuestro carisma, ese compartir posee dos facetas: el dar y el recibir.
7. La Familia Vicentina, somos parte de ella y creer en ella nos exige romper nuestros propios paradigmas,
con ella estamos llamados a crear lo nuevo, a luchar juntos por hacer surgir un mundo nuevo o moriremos a
nuestra vocación vicentina.
2 REALIDAD DE LA FAMILIA VICENTINA COLOMBIANA
La F.V en Colombia, como lo dice el padre visitador, no es un sueño sino una realidad, que desde la junta
nacional JUCOVI ha ido creciendo en animación y organización del espíritu vicentino en cada una de las ramas
en favor de los pobres; un hecho concreto de dicha animación y coordinación es la organización progresiva de
los jucovi locales donde funcionan algunas de las ramas de la F.V, como también el desarrollo de algunos
proyectos comunes en favor de los pobres; otro elemento es la participación en algunas misiones con agentes
laicos de algunas de nuestras ramas.
Las ramas que constituyen la Familia vicentina colombiana son con sus respectivos animadores:
1. P. Gabriel Naranjo Salazar, visitador de la C.M y presidente de JUCOVI.
2. Sor Hilda Aponte, H.d.l.C, visitadora de la provincia de Santa fe de Bogotá.
3. Sor Blanca Libia Tamayo, H.d.l.C, visitadora de la provincia de Cali.
4. Gladys Pérez Correa, Presidenta de la Asociación Internacional de caridades, A.I.C
5. Miguel Peláez, presidente nacional de la S.S.V de P.
6. Dolly Cárdenas, responsable de la Asociación Hijos e Hijas de María Inmaculada.
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7. Jairo Alberto Aguilar, Asistente Regional de los Hijos de la Caridad.
8. Nubia Brijaldo, responsable de JUMAVI de la provincia de santa fe de Bogotá.
9. Dolly Murcia, responsable de la JUMAVI de la provincia de Cali.
10. Rufina Gonzalez, presidenta del VOLJUVI de la provincia de Bogotá.
11. Faunier de Jesús Gallego, presidente del VOLJUVI de la provincia de Cali.
12. Sergio Jairo Orozco, presidente de Asociación de Exalumnos de la Apostólica, ADEXA.
13. Amparo Trujillo, Presidenta de las Damas del Santuario de Santa Rosa de Cabal.
14. Jesús Ramírez, presidente de la fundación Vicentina de Colombia - FUNVICOL.
15. Johnny Berrocal, coordinador nacional de la Asociación de la Medalla Milagrosa. Y actualmente esta
promocionando la conformación del grupo de MISEVI, Misioneros Seglares Vicentinos.
16. P. Diego Luis Vásquez asesor nacional de los movimientos laicales vicentinos, MOLAVI.
Todos los líderes de las ramas vicentinas se reúnen dos veces al año para compartir experiencias y fortalecer
vínculos de coordinación como F.V para lograr un mejor servicio y evangelización de los pobres.
En la pasada asamblea de la C.M, reunidos por grupos conformados por diversos miembros de la F.V, se dieron
algunos elementos que reafirman la realidad, unidad y coordinación de la F.V colombiana, entre ellos tenemos:
Hay apertura de los padres y hermanas hacia las ramas de los laicos.
Se trabaja como familia respetando la identidad de cada una de las ramas.
Hay espíritu misionero que caracteriza y motiva a cada grupo.
El P. General nos ha hecho tomar conciencia de la riqueza del carisma y de la fuerza transformadora que
tenemos si trabajamos unidos.
Se esta aprendiendo a vivir como F.V donde todos aprendemos de cada Rama.
Ha tenido gran impulso la configuración de los jucovi locales.
Hay deseo de formación y de espíritu misionero en las ramas laicales vicentinas.
Hay decisión y sensibilidad para trabajar con los pobres y por el pobre.
La F.V ha dado oportunidad a los jóvenes.
Hay capacidad de análisis y cambio de mentalidad en los últimos tiempos.
Hay ambiente de amistad y de familiaridad entre todas las ramas.