Nombre:
Smailyn Abigail De Morla Calzado
Matricula:
2022-7750
Asignatura:
Derecho Romano l
(Der-310-01)
Introducción
Es impresionante notar como los romanos tenían una división casi completa de
las cosas, de manera que en las divisiones que hicieron y en la forma de
clasificarlas tuvieron gran acierto en cada uno de los conceptos que podemos
tener hasta hoy. Por otro lado, es impresionante ver como las definiciones
respectos de cómo se clasificaban las cosas de acuerdo con las cantidades,
usos, ubicaciones o asignaciones ellos tenías una idea clara de para que eran
y como debía usarse correctamente. Si bien es cierto que los romanos no
pudieron logran una definición exacta de la palabra cosa, se puede decir que
lograron desarrollar una amplia definición de sus diferenciaciones, muchas de
las cuales se puede tener en instituciones hasta el día de hoy.
Conceptos de cosas
palabra res tiene un sentido tan amplio como el que corresponde a la palabra
cosa en nuestro lenguaje. Comprende todo lo que puede procurar a las
personas alguna utilidad, y el jurisconsulto solo estudia las cosa8 en su relación
con las personas, desde el punto de vista de los beneficios que les pueden
prestar. Estas relaciones se llaman derechos, y tienen más o menos fuerza. La
persona que puede disponer de una cosa a su capricho, enajenarla y hasta
destruirla, tiene el derecho más completo, que es el derecho de propiedad.
Clasificación de las cosas
Las cosas se dividen en res divini juria y res hunnami juris. Las cosas de
derecho divino están consagradas a los dioses y sometidas a la autoridad de
los pontífices. Las cosas de derecho humano escapan a esta consagración.
Según Gayo, esta es la división capital de las cosas. Es también
verdaderamente la más antigua, a causa de la influencia que la religión y los
pontífices ejercieron sobre el Derecho primitivo de Roma. Pero a medida que
su prestigio iba disminuyendo, esta división fu8 perdiendo también su
importancia, y si Gayo la cita aún como la principal, en cambio las Instituciones
de Justiniano no hablan de ella.
Cosas divini juris.-Las cosas divini juria se consideran como pertenecientes a
los dioses, y se colocan bajo su protección. Se las llama también vea nullius,
porque ningún ser humano puede apropiárselas. Comprende la res acaba, las
tres religiosas y por extensión la res sane.
Para el paganismo, las cosas sagradas son los terrenos, los edificios y los
objetos consagrados a los dioses sus errores por una ley, un senadoconsulto o
una Constitución. Para el cristianismo, son las iglesias y los vasos consagrados
al culto por los obispos, siguiendo los nuevos ritos.
Los romanos llamaban res religiosa los terrenos y los monumentos unidos a las
sepulturas. Estas cosas difieren de la res que en que están dedicadas a los
dioses manes, es decir, a los muertos que los antiguos divinizaban. Solo podía
haber ree religiosas en las afueras de las ciudades, porque estaba prohibido,
por superstición, más que por razón de salubridad pública, hacer inhumaciones
en el interior de las ciudades. Por otra parte, para que se reconociese esta
cualidad a un terreno eran necesarias dos condiciones: Que en realidad haya
habido inhumación. Un cenotafio no es una res religioso. La inhumación de un
esclavo produce el mismo efecto que la de un hombre libre; la muerte borra
toda distinción. Que la inhumación baya sido hecha ir el propietario del terreno
o con su consentimiento Si ha tenido lugar sin ningún derecho sobre el terreno
de otro, el propietario no puede exhumar el cuerpo sin la autorización del
Pontífice o del príncipe; pero puede ejercer una acción en factor contra el autor
de inhumación para hacerse indemnizarlo forzarle a levantar el cuerpo.
Estas expresiones están imperfectamente traducidas por cosas santas. En
realidad, se trata de cosas que están protegidas contra los atentados de los
hombres por una sanción penal. Por esta razón se las llama sancta, y se
asimilan a las es divini juvis, aunque no están consagradas a los dioses. Tales
eran los muros y las puertas de las ciudades. Su violación llevaba consigo una
pena capital. Todas las cosas que no sean derecha divina tienen que ser die
derecha humano, o profanan. Se subdividen en res comunes, res publica, y res
privada.
sobre las cuales el pueblo romano extendía su imperio le pertenecían; pero no
prevaleció su opinión. Las orillas del mar son, pues, cosas comunes. Sin
embargo, se puede elevar en ellas una construcción con la autorización del
pretor, quien debe examinar si el interés de la navegación podrá.
Cosas mancipi y nec mancipi
Esta división se aplica solo a las cosas susceptibles de propie- dad privada,
consideradas, según puedan o no, ser adquiridas por la mancipación. De
origen antiquísimo, existen, ciertamente, en la Época de la ley de las XII tablas,
y después de haber lugar un papel importante en el Derecho clásico poco a
poco fue cayendo en desuso, hasta que Justiniano sancion6 sil supresi6n en el
año 531 Esta divisi6u se aplica s610 a las cosas susceptibles de propie- dad
privada, consideradas, según puedan o no, ser adquiridas por la mancipación.
De origen antiquísimo, existi6, ciertamente, en la Época de la ley de las XII
tablas, y después de haber lugar un papel importante en el Derecho clásico
poco a poco fue cayendo en desuso, hasta que Justiniano sanción sin
supresión en el año 531
Los fundos de tierra y las casas situadas en Italia y en las regiones investidas
del jim italicum; b) Las servidumbres rurales sobre los mismos fundos; Los
esclavos; Las bestias de carga y de tiro, es decir, los bueyes, caballos, mulas y
asnos, aunque no los elefantes y los camellos, que desconocían los romanos
en la Época de la determinación de las cosas mancipi. Los otros animales,
tales comen los corderos, las cabras y todas las demás cosas, hasta el dinero y
las leyes, son res nec mancipi.
Gayo parece indicar la razón de ser de esta divisi6n al llamar res mancipi a las
cosas las preciadas. En efecto, para los romanos de los primeros siglos,
entregados sobre todo a la agricultura, y cuyas conquistas se Limitaban al
terreno de Italia, los fundos de tierra de esta
Comarca las servidumbres rurales que facilitaban su explotación y los
instrumentos de trabajo como los esclavos y los animales de carga y de tiro,
eran los elementos mas importantes de la fortuna privada. Además, mientras
que la traslación de propiedad de la res nec mancipi se realizaba por Simple
tradición, la de la res mancipi, para ser más cierta, debía revestir formas
solemnes, particularmente las de la mancipaiio. de donde viene su nombre.
Este modo de transferir le era propio. Y así como la simple tradición de una res
mancipi no quita la propiedad civil, del mismo modo la marnipatio aplicada a
una Tea nec nancipi queda sin efecto.
Cosas corporales e incorporales
Las cosas, consideradas tal como la Naturaleza las ha producido, tienen una
existencia material, un cuerpo; y son las cosas corporales que caen bajo los
sentidos. Pero, por una especie de abstracción de también el nombre de cosas
a los beneficios que el hombre obtiene de las cosas corporales, es decir, a los
derechos que pueda tener sobre ellas. Estas cosas se llaman incorporales,
porque no caen bajo los sentidos y no son más que concepciones del espíritu.
Cosas corporales. -Muebles e inmuebles. -ES imposible enumerar las cosas
corporales, puesto que comprenden todo lo que materialmente existe fuera del
hombre libre. Se pueden subdividir en muebles y en inmuebles, res móviles y
res soli. Esta distinción no está expresamente formulada por los jurisconsultos
romanos, pero está contenida implícitamente en muchos textos. Se entiende
por muebles lo mismo los seres animados, susceptibles de moverse ellos
mismos, rea de mentes, que las cosas inanimadas, que pueden ser movidas
por una fuerza exterior, res móviles.
Cosas incorporales. Derechos. -Los jurisconsultos limitan las cosas
incorporales a los derechos susceptibles de estimación y que representan un
valor pecuniario en la fortuna de los particulares. Tales son los derechos reales,
como la propiedad y el usufructo; los derechos & orldito; la Indiferencia, es
decir, el conjunto de derechos que como en el patrimonio de una persona
muerta, considerados, abstracción hecha de las cosas corporales que son el
objeto de ella.
tablado a propósito de las personas, no tienen valor pecuniario y quedan fuera
del patrimonio; así que estudiaremos ahora los derechos reales y los derechos
y crédito. El hombre también esta investido de ciertos derechos con relación a
otras personas sobre las cuales puede ejercer una autoridad más o menos
energía. Tales son los derechos de potestad, de tutela, etc., se los llama
derechos & familia. Estos derechos, de los cuales ya hemos tablado a
propósito de las personas, no tienen valor pecuniario y quedan fuera del
patrimonio; as1 que estudiaremos ahora los derechos reales y los derecha
crédito.
Los derechos que se cuentan en el patrimonio se dividen en dos clases: los
derechos reales y loa derechos de crédito u obligaciones. Esta distinción tiene
para la ciencia del Derecho una importancia capital, y ninguna legislación los
ha separado con tanta claridad como el Derecho Romano, no solamente en la
observación exacta de sus caracteres diversos, sino también que las maneras
constituirlos y las acciones destinadas a sancionarlos.
El derecho real es la relación directa de una persona con una cosa
determinada de la cual aquella obtiene un determinado beneficio con exclusión
de todas las demás. Como tal se puede calificar al derecho de usar un campo y
percibir los frutos, es decir el derecho de usufructo sestercios Me vio Por dos
meses. tiene derecho de exigirle en el día fijado el pago de una suma igual. De
esta diversidad en su naturaleza resultan entre estos derechos las diferencias
siguientes: a) El derecho real, siendo un derecho sobre una cosa, existe en
beneficio de una sola persona, hacia y en contra de todas, sin imponer a nadie
otra necesidad que la de respetarlo y no impedir su ejercicio; esto es, una pura
abstención. El derecho de crédito, que es un derecho contra una persona, per-
mite al acreedor exigir un hecho del deudor; pero sólo este deudor esta
personalmente obligado a satisfacer una prestación determinada.
Otros tipos de cosas
La persona que adquiere un derecho real sobre una cosa no tiene nada que
temer, aunque se hayan constituido después otros derechos iguales sobre la
misma cosa en beneficio de otras personas, o bien si el propietario de la cosa
llegara a hacerse insolvente, pues su derecho siempre quedaría completo. En
cambio, sucede lo contrario con el derecho de crédito, pues el que se haya
obligado con un acreedor, puede hacerlo también con otros, y estos derechos
de crédito, nacidos sucesivamente, tienen todos ellos la misma fuerza. Por eso,
si el patrimonio del deudor no basta para pagar a todos los acreedores, el
derecho de cada uno sufre y disminuye en una reducción proporcional.
El dominio de los derechos reales es menos amplio que el de los derechos de
crédito. El derecho real, que coloca a una persona en relación directa con una
cosa, sólo puede tener por objeto una cosa con existencia actual. El derecho
de crédito, por el contrario, sólo es una relación entre dos personas; tiene por
objeto un hecho, un acto que el deudor.
Conclusión
Los derechos reales al facultar la conducta del titular sobre una cosa le
autorizan actuar sobre ella de forma directa, sin que se necesite la intervención
o mediación de otra persona, son oponibles a cualquier tercero, es decir todo el
mundo debe respetar el derecho del titular. Por ello la importancia de conocer
la clasificación de las cosas que enunciaron los romanos ya que implican las
cosas dentro del comercio y fuera del comercio y en cual de esta clasificación
hay posibilidad de tener un derecho real sea de propiedad, sea sobre una cosa
ajena.
Bibliografía
[Link]
Afy3zdwWrGR1hta2JFUEpNdm8/edit?resourcekey=0-A-
YvJLLBksR4CmfWORDPfQ
Tratado elemental del derecho romano