Los orígenes remotos del Trabajo Social se suelen situar en los procesos de ayuda
recíproca y asistencia mutua, más o menos formalizados, que se han producido a lo
largo de la historia.
EVOLUCIÓN HISTÓRICA DEL TRABAJO SOCIAL
Se puede afirmar que la historia del Trabajo Social tiene sus raíces en la propia
historia del ser humano. En la trayectoria histórica de la Humanidad se observa una
sensibilidad ininterrumpida en relación con los individuos o grupos más necesitados.
Bien sea por motivos humanitarios o familiares, por razones religiosas, organizativas, de
orden o legitimación social o pautas de comportamiento el desvalido, indigente o
menesteroso ha sido siempre el protagonista de la ayuda en toda cultura.
La respuesta a las necesidades que en cada época se ha adoptado está
íntimamente vinculada a la concepción del hombre y de la sociedad y a las condiciones
socio-económicas-culturales. La fundamentación teórica de la “acción social”, de esta
manera, ha ido evolucionando a lo largo de la historia: desde la caridad (cristianismo), a
la filantropía, a las exigencias de la convivencia cívica o al control del peligro que
pueden suponer los pobres o al reconocimiento de las necesidades humanas y sociales,
al protagonismo de la responsabilidad pública en su cobertura.
NACIMIENTO Y EVOLUCIÓN HISTÓRICA DEL TRABAJO SOCIAL
En la historia de la Acción Social encontramos una larga trayectoria de actividades
caritativas, benéficas, filantrópicas … destinadas a socorrer las necesidades humanas.
Pero es en el contexto ideológico liberal de finales del siglo XIX y principios del siglo
XX, cuando los Estados van asumiendo las respuestas a las necesidades, y van
desarrollando diferentes normas de carácter social que conducen a las primeras
manifestaciones del posterior Estado de Bienestar.
Las revoluciones liberales vinieron a inaugurar una nueva sociedad de clases
abiertas para ciudadanos formalmente iguales. Pero la revolución que se produce con la
llegada del capitalismo industrial iba a desbordar el sistema liberal de atención a las
necesidades humanas. Este fenómeno –en principio exclusivamente económico- iba a
suponer grandes migraciones, concentraciones urbanas y pauperismo …
El problema planteado desbordó la solidaridad de los grupos primarios, de la
ayuda mutua y de las acciones caritativas y filantrópicas, iniciándose en ese momento
diferentes formas públicas institucionales dirigidas a la cobertura de las necesidades con
un carácter reformista socio-asistencial. El nacimiento del Trabajo Social supone la
ruptura con las formas tradicionales de la Caridad y de la Beneficencia.