Tema 2 OC
Tema 2 OC
▪ Sistema educativo. Es el conjunto de elementos que dedica una sociedad a la educación formal
reglada. Archer (2013) lo ha definido como “un conjunto diferenciado de instituciones que, en
el ámbito de una nación, están dedicadas a la educación formal y cuyo control y supervisión
general es, al menos en parte, gubernamental, y cuyos componentes y procesos están
relacionados entre sí” (p. 54). Los centros docentes son una parte clave del sistema educativo,
pero este va más allá de los centros educativos que incorpora.
▪ Centros docentes. Los centros docentes se caracterizan por estar regulados por un conjunto
de normas específicas para los mismos. Estas normas establecen los principios y fines que los
orientan, las enseñanzas que pueden impartir, los requisitos mínimos que han de cumplir para
que las enseñanzas impartidas sean de calidad y la denominación que van a recibir, con la cual
estarán inscritos en un registro reservado para ellos. Estas características permiten
diferenciarlos de otros centros educativos.
▪ Centros públicos. Estos centros docentes se caracterizan por tener titularidad pública y estar
sostenidos con fondos públicos. Tienen que garantizar la neutralidad ideológica y respetar las
diferentes opciones religiosas y morales. Además, son parte clave en la prestación del servicio
público de la educación. Las condiciones de su autonomía y la participación de los actores
implicados están considerablemente determinadas por la normativa. Por tanto, su estructura
organizativa también lo está. Sus órganos básicos son el Equipo Directivo, Consejo Escolar y
Claustro de Profesores (órganos colegiados de gobierno) y los órganos de coordinación
docente.
▪ Centros (privados) concertados. Estos centros docentes tienen titularidad privada, si bien están
sostenidos con fondos públicos. Tienen derecho a tener un ideario propio y, por tanto, pueden
adoptar determinadas opciones ideológicas, religiosas, morales o de otro tipo, aunque están
sujetos a unas pocas limitaciones específicas (especialmente, las prácticas confesionales han
de tener carácter voluntario). Sin embargo, han de contribuir a la prestación del servicio público
de la educación. Las condiciones de su autonomía y la participación de los actores implicados
están sujetas a limitaciones, incluidas las que afectan a su estructura organizativa. Entre sus
órganos han de tener, como mínimo, un Director o Directora, un Consejo Escolar y un Claustro
de Profesores (siendo órganos colegiados de gobierno estos dos últimos).
2
Lectura para la reflexión
Antes de leer
Te recomendamos que leas el texto prestando especial atención para, posteriormente,
responder a las siguientes preguntas orientadas a la reflexión:
▪ ¿Por qué sustituir, o no, los centros concertados por centros públicos?
Habiendo respondido a las preguntas anteriores, también se recomienda lo siguiente:
▪ Acceder a: [Link]
universitaria/centros/[Link]
▪ Para el curso escolar más reciente en el que haya “resultados detallados”, elegir “Enseñanzas
de régimen general”.
▪ Consultar “1.2. Número de centros que imparten cada enseñanza por titularidad/financiación
del centro, comunidad autónoma/provincia y enseñanza”.
3
Texto del capítulo
Introducción
Sabemos que la enseñanza es la actividad central que corresponde desempeñar a quien
ejerce la profesión de maestro. Incluso es común que aquellos que se interesan por la
profesión y deciden prepararse para ejercerla lo hagan atraídos por esa actividad. Sin
embargo, es preciso ser consciente de que el ejercicio profesional de esa actividad está
ligado al contexto en que es desempeñada. Sin conocer este contexto, la actividad docente
y la profesión desde la que se ejerce no serán entendidas plena y adecuadamente.
Puesto que el maestro se prepara para ejercer su profesión teniendo un centro educativo
como contexto de trabajo, será conveniente que llegue a conocerlo y comprenderlo. Más
aún, el maestro se prepara para ejercer su profesión no en un centro educativo cualquiera,
sino un determinado tipo de centros educativos: los centros docentes, que forman parte
de un contexto más amplio, el sistema educativo. Ambos contextos son presentados aquí,
aunque se dedicará más atención al primero que al segundo.
Estos centros revisten un alto grado de complejidad y pueden ser abordados desde
múltiples perspectivas. Entre estas, algunos autores han considerado a los centros
escolares como organizaciones institucionalizadas (por ejemplo, Scott, 2014) y, por tanto,
organizaciones que, en buena medida, dependen de ajustarse a exigencias externas que
a menudo quedan codificados en normas legales y administrativas. Esta caracterización
es especialmente aplicable a los centros docentes. En correspondencia, aquí serán
caracterizados atendiendo a las condiciones que esas normas establecen para ellos.
Podrá apreciarse que tales condiciones configuran tales centros. De ellas depende que
sean lo que son y los reconozcamos como tales, sin que esto implique que queden
reducidos a mero reflejo de tales condiciones.
4
sistema educativo es un sistema dentro del sistema social. A diferencia de otros
subsistemas, el sistema educativo se caracteriza por ocuparse de la función de educar
dentro de ese sistema social más amplio (Baraldi y Corsi, 2017).
En un sentido más general, un sistema educativo puede ser definido como un conjunto de
elementos dedicados a la educación dentro de una sociedad. Sin embargo, esta definición
tendría que ser precisada en tres sentidos:
▪ En cuanto a los elementos que incorpora el sistema educativo. Estos elementos son múltiples
y diversos. Aunque ha sido común destacar entre ellos las instituciones y organizaciones
involucradas en la educación (Archer, 2013; Scott, 2017), cada vez ha sido más frecuente poner
también de relieve otros aspectos, como determinados agentes y los papeles que desempeñan,
normas, currículos, procesos, recursos o relaciones con el entorno (Cohen et al., 2018; Peurach
et al., 2019).
▪ En cuanto a la relación entre los elementos. Los elementos están ligados unos con otros.
Conforman un sistema por estar estrechamente relacionados entre sí, hasta tal punto de que
cualquier cambio en uno de ellos afectará a los demás (Archer, 2013).
A los efectos de esta Ley, se entiende por Sistema Educativo Español el conjunto de
Administraciones educativas, profesionales de la educación y otros agentes, públicos y
5
privados, que desarrollan funciones de regulación, de financiación o de prestación de
servicios para el ejercicio del derecho a la educación en España, y los titulares de este
derecho, así como el conjunto de relaciones, estructuras, medidas y acciones que se
desarrollen al efecto1.
Ciertamente, no se hace referencia explícita a los centros educativos en esta definición del
Sistema Educativo Español. Sin embargo, son identificables en ella. Podrían ser
considerados estructuras clave del sistema educativo. De estas estructuras son titulares
Administraciones educativas u otros agentes públicos y privados. En ellas, participan
profesionales de la educación y otros agentes, pero también los titulares del derecho a la
educación, (o sea, a quienes se atribuye ese derecho): fundamentalmente, el alumnado,
si bien a padres, madres y tutores se atribuye el derecho a que sus hijos o pupilos reciban
esa educación2 (Cotino, 2012). Se establecen relaciones: relaciones entre todos estos
participantes, pero también entre ellos y otros agentes externos (por ejemplo, algún
proveedor de recursos), entidades (por ejemplo, otros centros educativos) e instituciones
(por ejemplo, el Ayuntamiento del municipio donde esté ubicado el centro). Para que el
derecho a la educación pueda ser ejercido, tales estructuras prestan distintos servicios,
siendo el servicio de la educación (formal y reglada) el más importante. No obstante, estas
estructuras que son los centros educativos también desarrollan, en virtud de su autonomía,
funciones de regulación (por ejemplo, establecen normas propias) e incluso financiación
(por ejemplo, obtienen los recursos con que sostenerse o, al menos, recursos
complementarios). Para atender sus funciones, son emprendidas múltiples medidas y
llevadas a cabo múltiples acciones. De esta caracterización cabe inferir que cada centro
educativo puede ser considerado como otro sistema (esto, es un conjunto de elementos
ordenados para educar), que formaría parte del sistema educativo (Gonzales, 2020). Sin
1
LOE, artículo 2 bis, apartado 1; según modificación introducida por LOMLOE, artículo 1,
apartado 2.
2
Ley Orgánica 8/1985, de 3 de julio, reguladora del derecho a la educación, artículos 1 y
4, apartado 1.
6
embargo, es preciso tener muy presente que el sistema educativo no se reduce a estas
estructuras, por importantes que sean en él.
Centros docentes
Hasta aquí, se ha estado haciendo referencia a centros educativos, como parte clave del
sistema educativo. En sentido general, un centro es un lugar que se caracteriza por
desarrollar una determinada actividad, para la cual congrega a determinadas personas. Si
la actividad desarrollada que lo caracteriza es la educación, podemos referirnos al mismo
como centro educativo: un centro que está dedicado a educar y consideramos que sirve
para ello. Sin embargo, probablemente no cualquier centro educativo, así caracterizado,
tendría cabida directa en el sistema educativo, que está principalmente destinado a
proporcionar una educación formal reglada. Para proporcionar este tipo de educación,
suele recurrirse a un determinado tipo de centros educativos, a los que a menudo nos
referimos como centros escolares (esto es, aquellos centros educativos dedicados a
proporcionar el tipo de educación mencionado). Ahora bien, los centros escolares que
incorpora nuestro sistema educativo tienen que reunir más características. No basta con
que proporcionen una educación formal reglada para que puedan integrarse directamente
en el sistema educativo. Aunque la expresión “centro educativo” es usada a veces en la
LOE, aquí se usará otra, también usada en la LOE y otras normas básicas, para hacer
referencia a estos centros escolares que incorporan las características requeridas para
formar parte del sistema educativo: centro docente.
Conforme a la LODE, la condición de centro docente será adquirida por los centros
educativos al incorporar un conjunto de características a las que seguidamente se hace
referencia.
7
Régimen jurídico
En términos más generales, puede decirse que los centros docentes no universitarios se
caracterizan por tener una regulación propia. En términos más precisos, habría que afirmar
que se caracterizan por tener un régimen jurídico propio, lo cual significa que están
sujetos a un conjunto de normas jurídicas específicas para esos centros. Actualmente, la
LOE fija el régimen jurídico de tales centros docentes. En concreto, establece que, con
carácter general, estos centros habrán de regirse por lo establecido en la LODE, la propia
LOE (incluidas sus modificaciones) y las disposiciones que la desarrollen, y aquellas otras
normas que les fueran de aplicación3. No obstante, hay que tener presente que la LOE ha
sido modificada por la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la
calidad educativa (en lo sucesivo, LOMCE), ya derogada (aunque se mantienen algunos
de sus cambios) y, a continuación, la LOMLOE. En pocas palabras, hay una normativa
básica (LODE y LOE, que, a su vez, ha sido modificada por la LOMCE y LOMLOE) y
disposiciones que la desarrollan. El siguiente diagrama presenta resumidamente en qué
consiste actualmente el régimen jurídico de los centros docentes:
Esta regulación a la que específicamente están sujetos los centros docentes afecta a
múltiples aspectos, pero, en cualquier caso, afecta a determinados aspectos que
3
LOE, artículo 107, apartado 1
8
desarrollan la singularidad de los centros docentes con relación a otros centros educativos:
son aquellos a los que a continuación se hace referencia.
Principios y fines
La LOE, que es uno de los principales soportes del régimen jurídico de los centros
docentes, establece que todos los centros docentes han de orientar su actividad a plasmar
unos mismos principios y fines, atribuidos al sistema educativo, al cual están vinculados4.
Estos principios y fines, cuyo número es considerable, están incluidos en la mencionada
ley, aunque han sido objeto de algunas modificaciones desde su publicación original5.
Enseñanzas impartidas
Otro rasgo que caracteriza a los centros docentes son las enseñanzas que imparten. La
LOE establece que al sistema educativo corresponde ofrecer un conjunto de enseñanzas
4
LOE, artículo 108, apartado 5.
5
LOE, artículos 1 y 2. Han sido modificados por LOMCE (artículo 1, apartado 1) y LOMLOE
(artículo 1, apartado 1 bis). Además, el artículo 2 ha sido modificado por la Ley Orgánica
3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos
digitales (disposición final décima).
9
(también reguladas por la propia normativa legal), entre las cuales se encuentra la
Educación Infantil6. Son presentadas en el siguiente diagrama:
Pues bien, estas enseñanzas son las impartidas por los centros docentes. La redacción de la
LOE7 pone de manifiesto que el régimen jurídico de los centros docentes y las enseñanzas
que imparten son dos aspectos prácticamente inseparables: impartirlas implica para esos
centros que habrán de sujetarse al conjunto de normas jurídicas que hay para ellos. Estas
normas incluyen aquellas que, en desarrollo de la normativa básica (por ejemplo, la propia
LOE), específicamente regulan tales enseñanzas: por ejemplo, qué objetivos persiguen, qué
competencias han de desarrollar en el alumnado, que contenidos han de ser impartidos o qué
6
LOE, artículo 3, apartado 2.
7
LOE, artículo 107, apartado 1: “Los centros docentes que ofrezcan enseñanzas
reguladas en esta Ley se regirán por lo dispuesto en la Ley Orgánica 8/1985, de 3 de julio,
Reguladora del Derecho a la Educación, en la presente Ley Orgánica y en las
disposiciones que la desarrollen, así como por lo establecido en las demás normas
vigentes que les sean de aplicación”.
10
criterios de evaluación han de ser usados. En el caso de la educación infantil, estas normas
que desarrollan la normativa básica incluyen el Real Decreto 95/2022, de 1 de febrero, por
el que se establece la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Infantil (en
lo sucesivo, RD 95/2022) y los currículos con que cada Administración educativa desarrolle y
complete las enseñanzas mínimas establecidas en este Real Decreto.
De la educación infantil merecen ser destacadas las siguientes características. Constituye una
etapa que atiende a niñas y niños desde el nacimiento hasta los seis años de edad8. Consta
de dos ciclos, el primero de los cuales comprende hasta los tres años y el segundo comprende
desde los tres a los seis años de edad9. Los centros que impartan la etapa pueden impartir su
primer ciclo, el segundo o ambos10. Además, el primer ciclo podrá ofrecerse completo o
parcialmente11. La etapa en su totalidad y, por tanto, sus dos ciclos revisten carácter
educativo12. Ninguno tiene carácter asistencial, como sí ha ocurrido en épocas anteriores13.
En coherencia con su carácter educativo, su finalidad contribuir al desarrollo integral y
8
LOE, artículo 12, apartado 1; según modificación introducida por LOMLOE, artículo 1,
apartado 7. También RD 95/2022, artículo 3, apartado 1.
9
LOE, artículo 14, apartado 1; según modificación introducida por LOMLOE, artículo 1,
apartado 8. También RD 95/2022, artículo 3, apartado 2.
10
LOE, artículo 15, apartado 3; según modificación introducida por LOMLOE, artículo 1,
apartado 8 bis.
11
LOE, artículo 15, apartado 4; según modificación introducida por LOMLOE, artículo 1,
apartado 8 bis.
12
LOE, artículos 12, apartado 1, y 14, apartado 2; según modificación introducida por
LOMLOE, artículo 1, apartados 7 y 8. También RD 95/2022, artículo 3, apartado 1, y
artículo 14, apartado 2. Véanse también los Preámbulos de ambas normas.
13
Véase, por ejemplo, la Ley Orgánica 10/2002, de 23 de diciembre, de Calidad de la
Educación, derogada (artículo 10, apartado 1).
11
armónico del alumnado en sus distintas dimensiones (física, emocional, sexual, afectiva,
social, cognitiva y artística) y la educación en valores cívicos para la convivencia14.
Requisitos mínimos
Los centros docentes también se caracterizan por estar sujetos al cumplimiento de unos
requisitos mínimos, que también forman parte del régimen jurídico propio de estos centros.
Concretamente, este establece que, precisamente para que las enseñanzas sean impartidas
14
LOE, artículo 12, apartado 3; según modificación introducida por LOMLOE, artículo 1,
apartado 7. También RD 95/2022, artículo 4.
15
LOE, artículo 12, apartado 3; según modificación introducida por LOMLOE, artículo 1,
apartado 7. También RD 95/2022, artículo 5, apartado 1.
16
LOE, artículo 15, apartado 2; según modificación introducida por LOMLOE, artículo 1,
apartado 8 bis. También RD 95/2022, artículo 5, apartado 2.
17
LOMLOE, disposición adicional 3ª, y RD 95/2022, artículo 5, apartado 2.
18
LOE, artículo 3, apartado 3, y artículo 4 apartado 1; según modificación introducida por
LOMLOE, artículo 1, apartados 2 bis y 3, respectivamente. La enseñanza básica queda
recogida en el artículo 27 de la Constitución española.
12
con garantías de calidad, todos los centros docentes deberán reunir unos requisitos mínimos19
que están referidos a los siguientes aspectos20:
19
LODE, artículo 14, apartado 1.
20
LODE, artículo 14, apartado 2.
21
LODE, artículo 23.
22
LODE, artículo 14, apartado 1. Para el primer ciclo de educación infantil, LOE, artículo
14, apartado 7; según modificación introducida por LOMLOE, artículo 1, apartado 8.
23
A este respecto, puede ser visitada la siguiente dirección:
[Link]
administracion/requisitos-minimos-centros/[Link]
13
LOE establece que todos los centros que impartan el mencionado ciclo han de estar
autorizados y supervisados por la correspondiente Administración educativa24.
24
LOE, artículo 15, apartado 1; según modificación introducida por LOMLOE, artículo 1,
apartado 8 bis.
25
LODE, artículo 13. Concretamente, esta norma hace referencia a una denominación
“específica”.
26
Esta diferenciación es atribuida al Real Decreto 401/1979, de 13 de febrero, por el que se
regulan las denominaciones y la publicidad de los Centros docentes no estatales, que, como
su propio nombre indica, estaba limitado a un determinado tipo de centros docentes.
27
LOE, artículos 111 y 114. Apartado 1 del artículo 111 modificado por LOMLOE, artículo
1, apartado 56 ter.
14
de centros que impartan enseñanzas de Educación Infantil, pueden ser diferenciadas las
siguientes situaciones:
▪ Si el centro es de titularidad privada, podrá adoptar cualquier denominación, excepto una que
corresponda a centros públicos o pueda inducir a confusión con ellos. Una norma anterior
establece que tendrán como denominación genérica la correspondiente a las enseñanzas para
las que estén autorizados29. Así, por ejemplo, un centro docente privado puede tener como
denominación genérica “Centro de educación infantil, primaria y secundaria” (a la que habría
que añadir la denominación específica que corresponda).
De otra parte, está establecido también que los centros docentes, con su denominación y
dejando constancia de su titularidad, se inscribirán en un registro público dependiente de
la Administración educativa competente, de lo cual será preciso dar traslado al Ministerio
con competencia en materia de Educación30. Junto a los registros de centros docentes de
que disponen las correspondientes Administraciones educativas, hay uno de ámbito
estatal actualmente regulado por Real Decreto 276/2003, de 7 de marzo, por el que se
regula el Registro estatal de centros docentes no universitarios. Los centros docentes
incluidos en dicho registro están disponibles a través del siguiente enlace:
[Link]
28
No obstante, esta misma norma establece que, en el caso de centros públicos que
agrupasen las enseñanzas de forma diferente a las previstas en ella, correspondería a la
Administración educativa competente determinar su denominación (LOE, artículo 111,
apartado 5).
29
Real Decreto 332/1992, de 3 de abril, sobre autorizaciones de Centros docentes privados, para
impartir enseñanzas de régimen general no universitarias, artículo 4, apartado 2.
30
LODE, artículo 13.
15
Centros no docentes
En la LODE, no llega a quedar reflejada siempre de manera explícita la diferenciación entre
centros docentes y centros que no lo son. En general, esta norma concentra su atención
en los centros docentes y, generalmente de forma implícita, contempla la posibilidad de
que haya otros centros educativos que no adquieran ese carácter. En todo caso, diferencia
entre unos centros educativos encuadrados dentro de la primera categoría (centros
docentes) y otros centros que quedarían fuera de sus límites, aquí denominados usando
la expresión de centros no docentes.
Sin que quede excluida de forma expresa la posibilidad de existencia de centros públicos
no docentes, la LODE prácticamente se limita a hacer referencia a la situación en que se
encontrarán determinados centros educativos privados. A estos son asociadas las
siguientes características31:
▪ Quedan sometidos a las normas de derecho común (como, por ejemplo, normas del derecho
civil o el derecho mercantil).
▪ No hay unos requisitos mínimos que, con carácter general, tengan que cumplir para impartir
esas enseñanzas (no comprendidas en el sistema educativo) y, consiguientemente, no
precisarán de autorización administrativa expresa para hacerlo. Esta característica tiene una
excepción que se aplica a centros que acojan de manera regular a alumnado con edades
correspondientes a la educación infantil. En estos casos, los centros tienen que ser autorizados
31
LODE, artículo 24; según modificación introducida por la Ley Orgánica 1/1990, de 3 de
octubre, de Ordenación General del Sistema Educativo (derogada), disposición adicional
sexta. Véase también RD 132/2010, disposición adicional séptima.
32
El artículo 24 de la LODE hace referencia a “enseñanzas que no conduzcan a la
obtención de un título con validez académica”. No obstante, la disposición adicional
séptima del RD 132/2010 hace referencia a “enseñanzas que no estén reguladas en la
Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación”.
16
administrativamente. La LOMLOE añade que, si además este alumnado es acogido durante el
calendario escolar, los centros han de ser autorizados como centros de educación infantil33.
▪ No pueden utilizar ninguna de las denominaciones establecidas para los centros docentes, ni
cualesquiera otras que pudieran inducir a error o confusión con aquellas.
Aunque la normativa de ámbito educativo no se refiere expresamente a ellos, hay centros
de titularidad pública que, siquiera parcialmente, revisten carácter educativo y, sin
embargo, no llegan constituir centros docentes, como es, por ejemplo, el caso de centros
de atención a la infancia u otros similares (Velaz de Medrano et al., 2020). Sí es aplicable
también para estos centros lo ya indicado para los centros de titularidad privada: en
general, los centros que acojan de manera regular durante el calendario escolar a
alumnado con edades entre cero y seis años deberán ser autorizados por las
Administraciones educativas como centros de educación infantil34.
Conforme a la LODE, los criterios básicos que se usan para diferenciar entre centros
docentes son los siguientes, expresados en los mismos términos empleados en ella35:
33
LOE, artículo 12, apartado 2; según modificación introducida por LOMLOE, artículo 1,
apartado 7.
34
LOE, artículo 12, apartado 2; según modificación introducida por LOMLOE, artículo 1,
apartado 7.
35
LODE, Preámbulo.
17
▪ Titularidad jurídica.
El primer criterio introducido para diferenciar los centros docentes es la titularidad jurídica
del centro, al que ya ha sido preciso recurrir más arriba para caracterizar los centros
docentes en general. Atendiendo al mismo, están vigentes las dos situaciones que
distingue la LOE36:
▪ De una parte, la titularidad del centro (es decir, su propiedad) puede corresponder a una
Administración pública, sea ésta educativa (por ejemplo, una Consejería o Departamento con
competencia en materia de Educación) o no educativa (como, por ejemplo, una Administración
local, como a menudo ocurre con determinadas escuelas infantiles). En tal caso, el centro tiene
la consideración de centro público. La creación y supresión de este tipo de centros se efectuará
por el Gobierno o por el Consejo de Gobierno de la correspondiente Comunidad Autónoma, en
el ámbito de sus respectivas competencias37.
▪ De otra parte, el titular del centro puede ser una persona física o jurídica de carácter privado
(alguien en particular o, por ejemplo, una sociedad cooperativa, respectivamente) (López
Belmonte et al., 2020). En tal caso, el centro tiene la consideración de centro privado. Toda
persona física o jurídica de carácter privado y de nacionalidad española tiene libertad para la
creación (y dirección) de centros docentes privados, dentro del respeto a la Constitución y
demás normas que correspondan38.
36
LOE, artículo 108.
37
LODE, artículo 17.
38
LODE, artículo 21, apartado 1. La Constitución española reconoce a las personas físicas
y jurídicas la libertad de creación de centros docentes (artículo 27, apartado 6).
18
El segundo criterio usado para diferenciar los centros docentes es el origen y carácter de
los recursos con que se asegura su sostenimiento. Atendiendo a este otro criterio, son
contempladas las siguientes situaciones, tal como quedan recogidas en la LODE39:
▪ Centros privados no concertados, cuyo titular es una persona física o jurídica de carácter
privado y que se sostienen en régimen de mercado.
▪ Centros (privados) concertados, con titularidad privada (esto es, de características idénticas a
las del caso anterior), pero sostenidos con fondos públicos. Específicamente, estos centros son
definidos como aquellos centros privados acogidos al régimen de conciertos legalmente
establecido41; es decir, acogidos al conjunto de normas estatales cuyo cumplimiento les
permitirá, si imparten enseñanzas declaradas gratuitas (como es el caso del segundo ciclo de
educación infantil y las comprendidas en la enseñanza básica), acceder a los recursos que
asegurarán su sostenimiento mediante un concierto con la correspondiente Administración
educativa (adquiriendo así la obligación de impartir tales enseñanzas en condiciones de
gratuidad)42.
39
LODE, Preámbulo.
40
En la LODE, se declara explícitamente: “La Ley clasifica los centros docentes atendiendo
conjuntamente a los criterios de titularidad jurídica y origen y carácter de los recursos que
aseguran su sostenimiento” (Preámabulo).
41
LOE, artículo 108, apartado 3.
42
Para más detalles, véase LOE, artículo 116; según modificación introducida por
LOMLOE, artículo 1, apartado 59.
19
▪ Centros públicos, con una Administración pública como titular y también sostenidos con fondos
públicos.
Se ha de tener presente que tal clasificación no agota exhaustivamente la aplicación
conjunta de ambos criterios, puesto que no hay siquiera referencia expresa a la posibilidad
de que un centro de titularidad pública pueda sostenerse en régimen de mercado.
Las diferencias entre los tres tipos de centros docentes no se reducen a las que resultan
directamente de la aplicación de los dos criterios ya mencionados (titularidad jurídica y
naturaleza de los recursos con que se sostienen los centros). Hay más diferencias entre
ellos, aunque ligadas a aquellas. Estas otras diferencias responden a otros criterios de
diferenciación, que están ligados a esos dos. Así, los centros inicialmente diferenciados
atendiendo a tales dos criterios pueden ser también diferenciados atendiendo a otros dos
importantes criterios que van a ser destacados aquí: libertad de pensamiento y creencia y
servicio prestado.
Los centros públicos han de desarrollar sus actividades con garantía de neutralidad
ideológica y respeto de las opciones religiosas y morales acordes con las convicciones de
los padres, madres y tutores, además de estar sujetos a los principios constitucionales en
20
general43. De este modo, estos espacios, que son públicos, se constituyen y operan sin
estar determinados por ninguna posición ideológica, religiosa o moral en particular (García
Gutiérrez, 2009).
43
LODE, artículo 18, apartado 1. Este artículo hace referencia, literalmente al “respeto de
las opciones religiosas y morales a que hace referencia el artículo 27.3 de la Constitución”.
El artículo 27 de la Constitución española reconoce, en su apartado tercero, que “los
poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban
la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”.
44
LODE, Preámbulo.
45
STC 5/1981, Fundamentos Jurídicos, 8º.
46
STC 5/1981, Fundamentos Jurídicos, 8º.
21
puestos en conocimiento de la comunidad educativa y la matriculación del alumnado
implica su aceptación47. A modo de derivación o faceta de la libertad de creación de
centros docentes atribuida a personas físicas y jurídicas de carácter privado48, a los
titulares de los centros es a quienes específicamente se les reconoce el derecho a
establecer ese carácter propio, sin perjuicio de la obligación de respetar los derechos
garantizados a profesores, padres y alumnos en la Constitución y en las leyes 49. Ahora
bien, el carácter propio del centro iría más allá de la orientación particular del titular del
centro (por ejemplo, sus creencias y convicciones estrictamente particulares) y perseguiría
expresar una determinada identidad colectiva asociada al centro (García Gutiérrez, 2009).
La titularidad del centro (esto es, si el centro es público o privado) afecta a la consideración
que la libertad de pensamiento y creencia tiene en él (teniendo que ser ideológicamente
neutral y respetuoso con diferentes opciones religiosas y morales, si es público, o teniendo
capacidad para adoptar un carácter propio, si es privado). Sin embargo, los centros
docentes son diferenciados también en cuanto a otro criterio; a saber, la naturaleza de los
recursos que aseguran su sostenimiento. En virtud del mismo, hay centros sostenidos con
fondos públicos (tanto centros de titularidad pública como centros de titularidad privada,
que son los centros concertados) y centros cuyo sostenimiento ha de ser alcanzado
operando en régimen de mercado (únicamente centros de titularidad privada, que son los
centros privados no concertados). Esta diferenciación sólo afecta en escasa medida, al
menos directamente, al estatus de la libertad de pensamiento y creencias en ellos.
Concretamente, el sostenimiento con fondos públicos de los centros de titularidad privada
no ya sólo no les obliga a renunciar a la adopción de un carácter propio, sino tampoco a
sujetarse a muchas condiciones limitadoras a este respecto (Peña, 2003). Sólo habría dos:
47
LOE, artículo 115, apartados 2 y 3.
48
STC 5/1981, Fundamentos Jurídicos, 8º.
49
LOE, artículo 115, apartado 1.
22
una es la garantía de pleno respeto a la libertad de conciencia en las enseñanzas
impartidas y otra es el carácter voluntario de la práctica confesional50.
La tabla siguiente resume las diferencias entre centros públicos, (privados) concertados y
privados no concertados a las que anteriormente se ha venido haciendo referencia:
50
LODE, artículo 52, apartados 2 y 3.
51
LOE, artículo 108, apartado 4.
52
LOE, Preámbulo.
23
Autonomía y participación como principios de organización de los
centros docentes
Dos criterios adicionales que permiten diferenciar entre centros docentes son autonomía
y participación. La primera puede ser entendida como la capacidad que se atribuye al
centro para decidir sobre aquello que le concierne por su actividad educativa y el ejercicio
que se hace de esa capacidad (Gairín, 2015; Sancho Gargallo, 2013). Esto incluye la
capacidad para decidir las normas por las que el centro va a regirse, evocando así el
sentido originario del término autonomía (Wermke y Salokangas, 2015). Sin embargo, en
el centro hay múltiples partes con intereses en sus decisiones, tanto internas como
externas al mismo: por ejemplo, docentes, alumnado, familias o instituciones de la
comunidad. Las decisiones que adoptan individualmente o en grupo afectan a las
decisiones del centro al que están vinculados. La participación puede ser entendida como
la capacidad que esos agentes tienen para contribuir mediante sus decisiones a las
decisiones del centro, más el ejercicio de esa capacidad (Somech, 2010). Por tanto, puede
24
decirse que la participación está ligada a acceder a la capacidad decisoria atribuida al
centro y distribuirla y compartirla entre sus agentes (Conway, 1984; Keith, 1996; San
Fabian, 1992).
53
LODE, artículos 15 (en su redacción original) y 25 (modificado por LOMLOE, disposición
final primera, apartado 6).
54
LODE, Preámbulo.
55
LOE, artículo 1.
25
centros públicos, concertados y privados no concertados. Como se ha señalado más
arriba, los centros privados (concertados o no concertados) tienen como titular a una
persona física o jurídica, a la que no solo se ha reconocido la libertad para la creación del
centro, sino también se le reconoce la libertad para dirigirlo y establecer su carácter propio.
En consecuencia, los centros privados van a disponer de un mayor grado de autonomía
que los centros públicos (Sancho Gargallo, 2014). Los centros privados no concertados,
que además funcionan en régimen de mercado y se sostienen a través de los fondos
obtenidos en estas condiciones, tienen amplia autonomía para establecer su régimen
interno56 (es decir, el conjunto de normas por las que van a regirse internamente). Sin
embargo, los centros (privados) concertados, al igual que los centros públicos, están
sostenidos con fondos públicos y, por tanto, están sujetos a un conjunto de condiciones a
través de las cuales se persigue atender al interés general, algo propio del carácter público
del servicio que han de prestar estos centros. Por ser de titularidad pública (esto es, su
titular es una Administración pública), los centros públicos van a estar sujetos a más
condiciones (e incluso a condiciones más importantes) que los centros concertados.
La participación es igualmente relevante para todos los centros docentes. Hay que tener
presente que a todos los alumnos, padres, madres y tutores, y profesores se les reconocen
derechos relativos a la participación, cualquiera que sea el carácter del centro (si bien el
alcance y régimen de esos derechos ha de ser determinado por la legislación) (Leturia,
2006): a todos los alumnos se les reconoce el derecho participar en el funcionamiento y
en la vida del centro57; a todos los padres, madres y tutores se les reconoce el derecho a
participar en la organización, funcionamiento, gobierno y evaluación del centro educativo58,
y a los profesores se les atribuye como función la participación en la actividad general del
56
LODE, artículo 25 (según modificación introducida por LOMLOE, artículo 1, apartado 6).
57
LODE, artículo 6, apartado 3; según modificación introducida por LOMLOE, disposición
final primera, apartado 3.
58
LODE, artículo 4, apartado 1; según modificación introducida por LOMLOE, disposición
final primera, apartado 1.
26
centro59. Ahora bien, los centros privados no concertados no están obligados a la adopción
de unas garantías preceptivas para hacer efectiva la participación en la vida del centro. En
cambio, los centros sostenidos con fondos públicos (centros públicos y concertados) sí
han de ajustarse a unas condiciones establecidas destinadas a garantizar la participación,
especialmente la de la comunidad educativa y el profesorado. Se procede así entendiendo
que esta participación puede constituir una importante vía a través de la que atender el
interés general por encima de cualquier otro, algo justificado por el carácter público del
servicio que estos centros han de prestar, lo que, a su vez, está en correspondencia con
el carácter público de los fondos con que se sostienen tales centros.
59
LOE, artículo 91, apartado 1.
60
Por ejemplo, véase la Ley 40/2015, de 1 de octubre, de Régimen Jurídico del Sector Público,
artículo 5, apartado 1.
27
sostenidos con fondos públicos, entre órganos del centro y los equipos de profesores y
profesoras que impartan clase en el mismo curso o ciclo61, que pueden ser también
considerados como parte de la estructura del centro. Sin embargo, los órganos constituyen
un aspecto fundamental de su estructura. Las características de los centros docentes que
han ido siendo revisadas son determinantes de su estructura y, en especial, los órganos
que comprende62. Esta sección está referida a estos, que empiezan siendo presentados
en la tabla siguiente:
Puesto que los centros privados no concertados tienen amplia autonomía para establecer
su régimen interno (en su correspondiente reglamento), el régimen jurídico de los centros
docentes no establece órganos para ellos. Prácticamente, se limita a declarar que podrán
establecer órganos a través de los cuales sea canalizada la participación de la comunidad
61
LOE, artículo 119, apartado 2; según modificación de LOMLOE, artículo 1, apartado 60.
62
Hay que tener presente que la LOE establece que, en el caso de los centros docentes
que impartan únicamente el primer ciclo de educación infantil, corresponde a las
Administraciones educativas adaptar lo relativo a autonomía y participación y órganos con
que va a contar el centro (artículo 118, apartado 7).
28
educativa63. Por tanto, cada centro (o, más concretamente, su titular, en última instancia)
tendría plena capacidad para establecer la estructura organizativa y, en particular, sus
órganos (incluidos, si así lo decide, aquellos a los que se acaba de hacer referencia para
canalizar la participación de la comunidad educativa).
En cambio, los centros (privados) concertados han de incorporar, al menos, los siguientes
órganos: Director o Directora, Consejo Escolar y Claustro de Profesores64, teniendo los
dos últimos la consideración de órganos colegiados de gobierno65. El régimen jurídico de
los centros docentes establece requisitos básicos que han de cumplir quienes ocupen el
primero66 y la composición del Consejo Escolar (por miembros de distintos sectores de la
comunidad educativa)67. Las atribuciones de todos estos órganos también son
establecidas normativamente, aunque a ellas el centro puede añadir otras en el caso del
Claustro y el Director o Directora (en el primero de estos dos casos, también puede
añadirlas la Administración educativa)68. Atendida la incorporación de los órganos
mencionados en las condiciones establecidas por la normativa, los centros tendrían
63
LODE, artículo 26, apartado 1.
64
LODE, artículo 54, apartado 1; según modificación introducida por la LOCE, disposición
final primera, apartado 3.
65
LOE, artículo 119, apartado 5; según modificación introducida por LOMLOE, artículo 1,
apartado 60.
66
LODE, artículo 59, apartado 1; según modificación introducida por LOMLOE, disposición
final primera apartado 11.
67
LODE, artículo 56, apartado 1; según modificación introducida por LOMLOE, disposición
final primera, apartado 9.
68
Para el Director, LODE, artículos 54, apartado 2; según modificación introducida por
LOMLOE, disposición final primera, apartado 8. Para el Consejo Escolar, LODE, artículo
57; según modificación introducida por LOMCE, disposición final segunda, apartado 3, y
LOMLOE, disposición final primera, apartado 10. Para el Claustro de profesores, LOE,
disposición adicional decimoséptima.
29
capacidad para decidir su estructura y, en particular, sus órganos. Es contemplada la
posibilidad de incorporación de otros órganos de gobierno69, otros órganos para la
participación de la comunidad escolar70 e incluso órganos de coordinación docente71. Es
importante tener presente que los órganos prescriptivos para los centros concertados, que
están sostenidos con fondos públicos, contribuyen a canalizar la participación en ellos72,
particularmente en su gobierno:
▪ En primer lugar, el Consejo Escolar es el órgano a través del cual la comunidad educativa
participará en el gobierno de estos centros, como ocurre también en los centros públicos73.
▪ Finalmente, el Director o Directora, otro órgano de gobierno, no tiene por objeto representar a
la comunidad educativa y ni a ninguno de sus sectores (como tampoco al titular del centro),
pero, en su designación (y eventual cese), participa, junto al titular del centro, la comunidad
69
LODE, artículo 54, apartado 3.
70
LODE, artículo 55.
71
LOE, artículo 119, apartado 2; según modificación introducida por LOMLOE, artículo 1,
apartado 60.
72
Hay que tener presente que la Constitución española establece lo siguiente: “Los
profesores, los padres y, en su caso, los alumnos intervendrán en el control y gestión de
todos los centros sostenidos por la Administración con fondos públicos, en los términos
que la ley establezca.” (artículo 27, apartado 7).
73
LODE, artículo 55; LOE, artículo 119, apartado 2; según modificación introducida por
LOMLOE, artículo 1, apartado 60.
74
LOE, artículo 119, apartados 2; según modificación introducida por LOMLOE, artículo 1,
apartado 60.
30
educativa, precisamente a través del Consejo Escolar (aunque esa participación no es decisoria
y el nombramiento corresponde al titular del centro)75.
Los centros públicos tendrán una estructura básicamente determinada por el régimen
jurídico de los centros docentes. En general, este establece para ellos un conjunto de
órganos cuya incorporación es prescriptiva, y con ellos se completaría, básicamente, la
estructura de estos centros en lo que a sus órganos concierne. Más aún, la composición,
competencias y condiciones básicas de funcionamiento de los mismos quedan también
fijadas en tales normas. Por tanto, la autonomía de estos centros residiría principalmente
en el desarrollo de esos órganos y el ejercicio de sus cometidos. Atendiendo al título del
Capítulo III del Título V de la LOE y el contenido de su capítulo IV, habría que diferenciar
entre tres categorías de órganos:
▪ Equipo Directivo. Es caracterizado como órgano ejecutivo de gobierno76, por lo que se ocupará
no solo del gobierno del centro, sino también de su gestión e incluso su liderazgo77. Estará
compuesto, al menos, por el Director o Directora, el o la Jefe de Estudios y el Secretario o
Secretaria, a los que podrán añadirse otros cargos, pero no establecidos por el centro, sino por
la correspondiente Administración educativa. No es un órgano colegiado, puesto que, aunque
sus miembros han de trabajar de forma coordinada, están bajo las instrucciones del Director o
Directora78. La normativa básica ha especificado los requisitos previos que ha de cumplir el
75
LODE, artículo 59, apartado 1 (según modificación introducida por LOMLOE, disposición
final primera, apartado 11) y 2 (según modificación introducida por LOMCE, disposición
final segunda, apartado 4).
76
LOE, artículo 131, apartado 2; según modificación introducida por LOMLOE, artículo 1,
apartado 69.
77
LOE, artículo 131, apartado 1; según modificación introducida por LOMLOE, artículo 1,
apartado 69.
78
LOE, artículo 131, apartado 3; según modificación introducida por LOMLOE, artículo 1,
apartado 69.
31
Director o Directora79 y sus atribuciones (susceptibles de ser completadas por cada
Administración educativa)80, por lo que otros requisitos y atribuciones (del Equipo Directivo y
sus restantes miembros) tendrían que ser desarrolladas, previsiblemente también por las
Administraciones educativas. La comunidad educativa participa en la selección del Director o
Directora, junto a la Administración educativa81.
▪ Órganos colegiados de gobierno. Incluyen, al menos, dos que también son prescriptivos para
los centros concertados: Consejo Escolar y Claustro de profesores82, el primero para canalizar
la participación de la comunidad educativa en el gobierno del centro 83 y el segundo para
canalizar la participación del profesorado en su gobierno, aunque ocupándose de los aspectos
educativos del centro84 y la toma de decisiones pedagógicas85. La composición de ambos está
establecida normativamente y, en el caso del Consejo Escolar, solo puede ser ampliada por
cada Administración educativa: para el Consejo Escolar, es similar a la de los centros
concertados86, mientras que, para el Claustro, se establece expresamente que estará
constituido por todo el profesorado que preste servicios en el centro 87. Sus atribuciones están
79
LOE, artículos 133, apartado 2 (según modificación introducida por LOMCE, artículo 1,
apartado 82) y 134, apartado 1 (según modificación introducida por LOMCE, artículo 1,
apartado 83, y LOMLOE, artículo 1, apartado 71).
80
LOE, artículo 132; según modificación introducida por LOMLOE, artículo 1, apartado 70.
81
LOE, artículo 133, apartado 1; según modificación introducida por LOMCE, artículo 1,
apartado 82.
82
LOE, artículo 119, apartado 5; según modificación introducida por LOMLOE, artículo 1,
apartado 60.
83
LOE, artículo 119, apartado 2; según modificación introducida por LOMLOE, artículo 1,
apartado 60.
84
LOE, artículo 128, apartado 1.
85
LOE, artículo 119, apartado 2; según modificación introducida por LOMLOE, artículo 1,
apartado 60.
86
LOE, artículo 126, apartado 1, con modificación introducida por LOMCE, artículo 1,
apartado 79.
87
LOE, artículo 128, apartado 2.
32
igualmente establecidas, aunque las del Consejo Escolar pueden ser ampliadas por cada
Administración educativa y las del Claustro tanto por aquella como por el propio centro 88.
▪ Órganos de coordinación docente89. A diferencia del caso de los centros concertados, sí está
establecido que los centros públicos incorporen este tipo órganos90, a través de los que el
profesorado también participaría en la toma de decisiones pedagógicas91. Sin embargo, estos
órganos son establecidos, en general, por las Administraciones educativas 92, que los han
regulado o, en algunos pocos casos, continúan usando, para centros que imparten enseñanzas
de educación infantil, el Real Decreto 82/1996, de 26 de enero, por el que se aprueba
el Reglamento Orgánico de las Escuelas de Educación Infantil y de los Colegios
de Educación Primaria.
Conclusión
Se ha perseguido hacer una caracterización general de los centros escolares que integran
nuestro sistema educativo. Este propósito ha llevado a caracterizar un determinado tipo
de centros: los centros docentes, aunque concentrando la atención en aquellos dedicados
a impartir la educación infantil. Aun compartiendo rasgos fundamentales, los centros
incluidos dentro de esa categoría no son plenamente homogéneos, por lo que también han
sido caracterizados los distintos tipos de centros docentes, incluyendo las características
de su estructura. Haciendo todas estas caracterizaciones, se ha intentado hacer patente
las razones que justifican que los centros docentes adopten una determinada forma y que,
incluso dentro de ellos, unos adopten unas determinadas particularidades y otros adopten
88
Para el Consejo Escolar, LOE, artículo 127; según modificación introducida por
LOMLOE, artículo 1, apartado 68. Para el Claustro de profesores, LOE, artículo 129.
89
No obstante, la LOE hace referencia a “órganos de coordinación docente y orientación”
en su artículo 130, apartado 1.
90
LOE, artículo 130.
91
LOE, artículo 119, apartado 2; según modificación introducida por LOMLOE, artículo 1,
apartado 60.
92
LOE, artículo 130.
33
otras. Como resultado, tendrían que haber sido comprendidos no como meras
yuxtaposiciones de características arbitrarias e inconexas, sino como organizaciones con
una configuración relativamente sistemática que responde a unos condicionantes
demandados en el contexto más amplio en que están insertos.
Referencias
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Cohen, D.K., Spillane, J.P. y Peurach, D.J. (2018). The dilemmas of educational reform.
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education. Educational Administration Quarterly, 20(3), 11-40.
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34
Gairín, J. (2015). Autonomy and school management in the Spanish context. Journal of
Educational, Cultural and Psychological Studies, 11, 103-117.
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disabilities: A handbook for classroom teachers. Springer.
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los centros educativos. Ius Canonicum, 39(77), 15-25.
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González (Coord.), Organización y gestión de centros escolares: dimensiones y
procesos (pp. 41-55). Pearson Educación
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Thomson Reuters.
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Wermke, W. y Salokangas, M. (2015). Autonomy in education: Theoretical and empirical
approaches to a contested concept. Nordic Journal of Studies in Educational Policy,
2015(2), 28841. [Link]
37
Lecturas recomendadas
Para ampliar información sobre los contenidos abordados en este tema te sugerimos las
siguientes lecturas voluntarias:
Fernández-Franco, F.J. (2010). Los centros docentes y sus nuevos requisitos mínimos.
Escuela Abierta, 13, 9-35.
[Link]
[Link]
38
Test de autoevaluación
1) En el caso de la atención educativa a niños de cero a tres años, el sistema educativo
español incluye actualmente…
a) Sólo a escuelas infantiles
b) A todo centro educativo que imparta únicamente el primer ciclo de educación infantil
c) A todo centro educativo que acoja a niños con esas edades
2) Los centros docentes se caracterizan por tener un régimen jurídico propio, que
incluye…
a) Normas comunes para todos esos centros
b) Sólo normas referidas a las enseñanzas impartidas en ellos
c) Las normas que cada centro establece para sí mismo en virtud de su autonomía
3) Para poder ser impartida en un centro docente, la educación infantil…
a) Tiene que ser impartida completa en el centro
b) Tiene que ser impartida en un centro que imparta también la educación primaria
c) Podría ser impartida en un centro que imparta también, por ejemplo, la educación
secundaria obligatoria
4) Hay escuelas infantiles que…
a) Tienen titularidad privada
b) Imparten solo el segundo ciclo de educación infantil
c) No son centros docentes
5) Nuestro sistema educativo diferencia los centros docentes en…
a) Públicos, concertados y privados
b) Públicos, privados concertados y privados no concertados
c) Públicos, concertados y privados no docentes
6) Una diferencia clave entre centros públicos y concertados reside en que…
a) Los primeros no permiten a madres, padres y tutores que sus hijos o pupilos reciban
una formación religiosa o moral acorde con sus convicciones, mientras que los
segundos sí
b) Los primeros no pueden imponer pagos en concepto de las enseñanzas impartidas,
mientras que los segundos sí pueden hacerlo con cualquiera de las enseñanzas
39
c) Los primeros tienen como titular a una Administración pública (aun siendo, por
ejemplo, un Ayuntamiento), mientras que los segundos tienen como titular a una
persona física o jurídica de carácter privado
7) A los centros públicos…
a) No se les reconoce su autonomía
b) Se les reconoce una autonomía similar a la de los demás centros sostenidos con
fondos públicos
c) Se les reconoce, en general, menos autonomía que cualquier centro privado
8) La participación de la comunidad educativa…
a) Ha de inspirar a todo centro docente
b) Sólo concierne a los centros sostenidos con fondos públicos
c) Afecta sólo a madres y padres con hijos en centros públicos y concertados
9) En el caso de todos los centros sostenidos con fondos públicos, el profesorado tiene,
para participar en la vida de un centro docente, …
a) Sólo el Claustro
b) Órganos pedagógicos como, por ejemplo, los denominados equipos docentes
c) El Consejo Escolar
10) Órgano/s colegiado/s de gobierno de los centros públicos es/son…
a) Sólo el Consejo Escolar
b) El Consejo Escolar y el Claustro de profesores
c) El Consejo Escolar, el Claustro de profesores y el Equipo Directivo
Solución: 1B, 2A, 3C, 4B, 5B, 6C, 7C, 8A, 9C, 10B
40