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Moda: Expresión Social y Personalidad

El documento discute el significado de la moda y la ropa en la sociedad. La moda permite a las personas expresar su personalidad y comunicarse de manera no verbal. A través de la ropa, las personas pueden mostrar su estatus social, pertenencia a grupos, y preferencias ideológicas. La moda ha sido influenciada históricamente por factores socioculturales y ha marcado diferencias de clase. Hoy en día, la moda también expresa estilos de vida y preferencias individuales más que estatus social.

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Moda: Expresión Social y Personalidad

El documento discute el significado de la moda y la ropa en la sociedad. La moda permite a las personas expresar su personalidad y comunicarse de manera no verbal. A través de la ropa, las personas pueden mostrar su estatus social, pertenencia a grupos, y preferencias ideológicas. La moda ha sido influenciada históricamente por factores socioculturales y ha marcado diferencias de clase. Hoy en día, la moda también expresa estilos de vida y preferencias individuales más que estatus social.

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¿Qué queremos decir con lo que vestimos?

“este invierno, el marrón es el nuevo negro” u “olvida el verde-lima del año pasado, el beige
frío es el color de este verano”.

Por: Sara Sofía Fonseca Buitrago

Desde la antigüedad se tiene conocimiento de lo que es la ropa, pues el homo sapiens


utilizaba la piel de animal para poder sobrevivir. Pero hoy en día tiene un significado más
profundo que solo cubrirnos del frío, ya que por medio de la moda las personas pueden
expresarse y así mismo comunicar parte de su personalidad a partir de esta. Es por ello que
con cada prenda la persona dice o representa alguna idea, pensamiento o creencia.

El lenguaje no verbal es importante en la sociedad, se puede comunicar más con el cuerpo


que con las palabras, igualmente sucede con la moda, las personas antes de entablar una
conversación ya tiene una impresión previa con solo mirar el atuendo que se está utilizando.
Esto conlleva a pensar que vivimos en un mundo de apariencias y que solo se puede
interactuar en un mismo grupo social, es por ello que la moda da sentido de pertenencia a las
personas dentro de la sociedad, se puede mostrar aceptación o rechazo a cierta idea con tan
solo la indumentaria que se esté llevando.

La moda puede ser un medio de comunicación no verbal que se ve influenciado por factores
socioculturales y que incide sobre las personas, además se puede identificar el grado de
jerarquía que se tiene en la sociedad. Desde siglos atrás sabemos que la moda ha marcado el
orden social en el mundo, y se diferenciaba a la alta sociedad del pueblo no solo por su poder
adquisitivo, sino también porque la ropa que utilizaban era sofisticada.

Como bien se sabe, la moda ha sido vista solamente desde la mirada de las altas jerarquías,
ellos son los que imponían una tendencia en las personas mostrando así la necesidad del
pueblo en querer pertenecer y ser aceptado por las elites. Se puede identificar la posición
social y con ella el poder que se tiene en la sociedad tan solo con las prendas de vestir, ya que
no es lo mismo el poder que genera la iglesia, por medio del sacerdote; quien viste de un
manera particular para ser reconocido, al que generaban las reinas, quienes con sus vestidos
pomposos y creados por un diseñador, generaba una presión en las mujeres por verse así.
Se puede señalar que desde siempre el poder del diseñador ha marcado una brecha social.
Actualmente, el prestigio o reputación que adquiere el creativo es en el mundo, con las
personas. Por eso todo aquel que lleva una prenda de vestir o accesorio de cualquier
diseñador o de una marca en particular tendrá el prestigio ocupado por este profesional.

Un diseñador o marca en el espacio social de la moda. De esta forma, la marca, además de


conseguir el origen del vestido, representa el estatus social de la persona que lo usa y a quién
le quiera mostrar algo. En este sentido, la marca distingue al consumidor y lo diferencia de
los demás. Se puede aprender sobre un grupo social. Indica lo que una persona quiere
aparentar y con que se identifica, pero eso sí, tratando de distinguirse.

Cabe destacar que la moda es cambiante, y socialmente una persona a menudo se resiste al
cambio y trata de ser igual a los demás. Pero aparece en la moda una importancia
fundamental de la búsqueda de la identidad, distinguirse de los demás y cambiar o eliminar
hábitos. Estas situaciones pueden ser consideradas contradictorias pero ambos ocurren al
mismo tiempo y muestran tendencias psicológicas. La tradición, como extensión de la vida
grupal a la vida individual. Por tradición, el individuo se siente apoyado, se sienten
contenidos en sus acciones, muchas personas se visten igual y las hacen sentir parte de grupos
en los que comparten el mismo estilo de vestir, ropa similar o marcas similares.

Por ello, la moda también está en la calle, en aquello que para muchos del status quo se puede
ver mal, pero que para las personas del común se vuelve un estilo y afecta de manera personal
y cultural a las personas. Se menciona anteriormente que los factores socioculturales son un
tema importante a la hora de hablar de moda, ya que forma parte de las preocupaciones de las
personas, por eso es que ahora no solo la moda influye en los seres humanos, sino que estos
mismos afectan de manera directa o indirecta la moda.

Para generar un sentido de pertenencia de los individuos dentro de una sociedad son
importantes las posesiones, las democracias y sobre todo las diversas formas de adquisición
de cultura, como lo puede ser la moda, que sirve para más cosas que solo unir a las personas
dentro en cierto grupo específico. Muchos gobiernos democráticos de América y Europa
aceptan y reconocen el consumo general o de indumentaria como una forma de expresar su
libertad.
Los Estados funcionan otorgando de diferentes maneras la financiación necesaria a los
ciudadanos para incentivar los gastos en la industria textil, quiere decir que, existen reales
problemas dentro de la sociedad en los cuales el gobierno omite para fomentar la economía y
destinar los ingresos del pueblo para el consumo. Esto inconscientemente hace que las
personas quieran invertir cada vez más en las prendas de vestir que se ponen día a día, pues
se siente que expresan su postura y pensamiento a través de esta.

Esto significa que las personas pueden exhibir a través de la moda sus consumos de una
forma mucho más alcanzable que lo que supone el consumo de una casa, un apartamento, un
carro u otro artículo de lujo. Una de las características de la sociedad, más que todo la
occidental, es que el ser humano puede expresarse a través de las apariencias, en cierta
medida todo se convierte en el deseo de tener algo y aquello puede iniciar con el deseo de
cambio de la indumentaria.

Lipovetsky ha creado un libro entero centrando a la moda actual en el orden de la apariencia


y la individualidad. “Hay que seguir la corriente pero significa un gusto particular. Ese
dispositivo que conjuga mimetismo e individualismo se encuentra, a diferentes niveles, en
todas las esferas donde se ejerce la moda, aunque en ninguna parte se manifiesta con tanta
fuerza como en el terreno de la apariencia: el traje, el peinado y el maquillaje son los signos
más inmediatamente espectaculares de la afirmación del Yo” (Lipovetsky, 2012:47).

Ahora bien, la moda ha sido tildada de superficial y no más que disfrutada por el género
femenino, pero la indumentaria se ha convertido en una fuerza creativa y de imaginación que
permite crear nuevos conceptos e ideas es por ello que llega a influenciar a todos y cada uno
de los individuos, dejándonos así con la pregunta ¿Seremos del todo libres al momento de
hablar de moda?

El atuendo caracteriza al individuo y lo sitúa a nivel social así como también le otorga una
posición jerárquica dentro de la sociedad. Es por ello que al hablar de moda no sólo se debe
pensar en la acción que es vestir, sino en cómo el contexto sociocultural influencia a las
personas en el momento de elegir una prenda. Dejando de ser así una simple herramienta para
convertirse en parte de nosotros capaz de enviar información al subconsciente humano.
De esta forma, se pretende que a través de la marca, los desfiles de moda la clase y sus
imitadores proporcionan un falso ideal de progreso social, pero sobre todo, la moda ya no
refleja la búsqueda del prestigio social, pero está completamente de acuerdo con la
personalidad, el gusto y la comodidad propia. La falsa movilidad social o la separación de
clases ya no son lo primordial a la hora de adquirir alguna prenda de marca, se ve más ligado
al estilo que quiere presentar al mundo el individuo o simplemente una satisfacción propia
que no va más allá de lo propio e individual, que nos permite crear, imaginar y diseñar, ya
que como dijo Giorgio Armani en una entrevista: "La moda es la mejor herramienta para
ayudarnos a soñar".

La moda ha adquirido una connotación diferente ahora expresa un estilo de vida libre de
cánones de belleza y libres de poder decidir solo lo que consumimos de esta industria. En la
antigüedad era muy importante que a través de la indumentaria se exhibiera un rango social
dentro de la sociedad. Pero, en la actualidad es más importante exaltar otras características,
como por ejemplo, lo joven, ahora nadie quiere verse mayor, y con la moda queremos
prolongar la juventud, por eso podemos ver a madres llevar a sus hijos al parque con jeans y
camisas que suelen estar en tendencia por los jóvenes, pues no se puede abandonar el placer
de vestirse bien y aun así, como se mencionó anteriormente, el atuendo es ahora percepción
individual.

Las personas utilizan la moda no solo para vestirse de cierta manera o por llevar alguna
prenda de diseñador, muchos la utilizan para comunicarse de manera no verbal y uno de los
ejemplos más claros de que la moda puede servir para mandar mensajes lo dejó Diana de
Gales en 1994, cuando horas después de que Carlos III de Inglaterra admitiera haberle sido
infiel asistiera a la fiesta de la Serpentine Gallery con un vestido donde la princesa se cubría
de este sensual y simbólico diseño de Cristina Stambolian con minifalda, escote corazón,
cuerpo ceñido a base de drapeados.

Así como hemos visto lo importante del atuendo para las personas, debemos de hablar de
cómo la desnudez, pues la comunicación no verbal se transmite por el cuerpo, en algunas
situaciones sociales es inapropiado cuando se exhibe demasiada piel, incluso donde
socialmente está “bien visto” llevar poca ropa (en la playa o en la piscina); es probable que
los cuerpos que se encuentran en estas situaciones vayan engalanados, aunque sólo sea con
perfumes o joyas, un ejemplo de esto fue cuando a Marilyn Monroe se le preguntó qué se
ponía para ir a la cama, ella respondió que sólo llevaba Chanel número 5, lo cual enseña
cómo el cuerpo, incluso sin adornos, puede seguir siendo adornado de algún modo.

En casi todas las situaciones sociales, se requiere que aparezcamos vestidos, aunque lo que
constituye la moda varía de una cultura a otra, ya que lo que se considera apropiado
dependerá de la situación o de la ocasión. El pijama, por ejemplo, sería escandaloso e
inadecuado para ir de compras, mientras que ir a la piscina con abrigo y con zapatos sería
absurdo para el propósito de nadar, pero de pronto apto como atuendo para ir al banco.

El significado cultural de vestirse abarca todas las situaciones, incluidas aquellas en las que
se podría estar desnudo, pero existen reglas y regulaciones estrictas sobre cuándo se puede o
no utilizar la ropa. Si bien el cuerpo puede estar desnudo en ciertos espacios, especialmente
en el ámbito privado de la familia, en el ámbito social casi siempre se requiere que el cuerpo
esté debidamente vestido, es allí cuando las personas tienen en cuenta ¿Qué deben de usar? y
aún más importante se pregunta ¿Por qué utiliza cierto tipo de prenda?

Para comprender la moda en la vida cotidiana es necesario entender las categorías que
socialmente están construidas a partir de la experiencia, es decir, el tiempo y el espacio; estos
ordenan las diferentes perspectivas de las personas en el mundo, así como también las
relaciones y los encuentros con los demás. Mediante la ropa es la forma de cuidar el cuerpo
propio y el de los demás, pero, además cuando nos vestimos, ya sea un acto consciente o
inconsciente, vamos construyendo el “yo” como una serie de continuos, es decir a partir de
cada hora.

En la práctica cotidiana del vestir implica ser consciente del tiempo, porque para adquirir la
experiencia de vestirse, hablando de Occidente, no podemos evitar las restricciones
temporales de la moda. La experiencia de la moda impone un sentido externo del tiempo
como lo son los cambios sociales, de hecho, por definición la moda es temporal.

El tiempo es construido socialmente por el sistema de la moda a través de un círculo de


colecciones, desfiles y temporadas que impiden el flujo del presente con proyecciones hacia
el futuro. La moda ordena la experiencia del “yo” y del cuerpo en el tiempo, y esta
organización del tiempo son explicadas considerando las modas subjetivas de cuidar el propio
cuerpo a través de la ropa y del estilo. El sistema de la moda, especialmente la moda de las
revistas, está siempre congelando el flujo de las prácticas cotidianas del vestir y lo ordena en
distintas categorías de pasado, presente y futuro “este invierno, el marrón es el nuevo negro”
u “olvida el verde-lima del año pasado, el beige frío es el color de este verano”.

El ámbito de la moda se lucha por la construcción de una visión, legítima acerca de lo que
“está de moda”, lo que es “fashion”, lo que está “in” o por el contrario, lo “pasado de moda”,
de “mal gusto” o que está “out”. En la lucha por el monopolio de lo que debe usarse y lo
considerado de buen gusto se manifiesta la violencia simbólica por cuanto se evidencia cierta
imposición indirecta y no física que se ejerce entre dominadores y dominados.

El claro ejemplo está en la película El Diablo viste a la Moda, 2006’ basada en la vida real de
la editora de Vogue, Anna Wintour; ya que no podemos saber o estar seguros si el personaje
tiene mucho dinero o qué posición social ocupa, pero definitivamente en materia de moda
tiene la última palabra. Lo que ella dice se vuelve tendencia y se impone, difundiéndose a
través de las revistas, al resto de la industria de la moda, ya sea a aficionados, fanáticos,
seguidores o usuarios que terminan usando una tendencia de pura casualidad.

En una escena, la protagonista va vestida con un suéter azul francia y se ríe de lo que discuten
para definir un vestuario para una sesión de fotos y la editora le responde: “Oh, bien.
Entiendo. Te crees que esto no tiene nada que ver con vos. Vas a tu ropero y elegís, no sé, ese
suéter viejo de color azul, por ejemplo, porque querés decirle al mundo que te respetás
demasiado como para interesarte por lo que usás. Pero lo que no sabés es que ese suéter no
es simplemente azul. No es turquesa. No es azul marino. Es en realidad, cerúleo. Y además te
despreocupas del hecho de que en 2002 Oscar de la Renta hizo una colección de vestidos
cerúleos. Y luego creo que fue Yves Saint Laurent, si no me equivoco, el que hizo chaquetas
militares cerúleas. Luego, el cerúleo apareció rápidamente en las colecciones de ocho
diseñadores. Y después se fue filtrando en las tiendas departamentales para luego ir a parar
a un trágico Casual Corner donde vos, sin dudas, lo sacaste de un canasto de liquidación.
No obstante, ese azul representa millones de dólares e incontables empleos y es algo cómico
que pienses que tomaste una decisión que te exime de la industria de la moda cuando de
hecho, estás usando un suéter seleccionado para vos por la gente de esta sala. Entre un
montón de cosas”
Aunque el ejemplo está basado en una película, es lo que pasa en realidad, aquellos que
imponen lo que “se debe usar y lo que no” lo que “es aceptado y lo que no” son los
dominantes, aquellos que conocen de moda, los que encapsulan la moda para unos cuantos
dejando un poco de lado que la moda se hizo para poder expresar las ideas de las personas,
para poder decidir sobre su estilo y es por lo que se debe pensar ahora ¿Me visto como yo
quiero o como me dicen que debería? Muchas personas pasan por alto las tendencias y tienen
un estilo definido, aquello que marca su personalidad y por lo que así pasen de tendencia o de
temporada en los desfiles siempre se van a tener un estilo propio.

Podemos observar que, la moda está constantemente influenciada por la calle, el arte, la
música y todo aquello que genere sentido a las prendas, es por ello por lo que la sociedad
puede ser dividida en aquellos que imitan un estilo (imitadores) y aquellos que crean un estilo
(innovadores). Un ejemplo de los imitadores puede ser la tribu urbana de los rockeros, pues
todos los integrantes además de compartir el gusto musical por el rock comparten cierto tipo
de vestuario. El estilo rockero viene desde los años cincuenta con su ícono Elvis Presley,
desde ese momento se impuso una moda en las calles con los pantalones acampanados y
camisas ajustadas cambiando por completo el estilo clásico que se manejaba en esa época.

El rock traspaso la música y llegó a convertirse en moda y actitud, recordemos que el estilo
rockero rompe con la estética clásica o casual que se manejaba y termina poniendo en
tendencia los jeans ajustados, las prendas de cuero, las gafas de aviador, las botas militares,
las tachuelas y demás prendas que con el tiempo fueron inspiración para las casas de moda
como lo fue Balmain.

Sin duda, dentro de la estética del rock, nuestro mayor referente es la modelo británica Kate
Moss. Todos sus looks reflejan un estilo relajado, pero con un punto chic que la han
convertido en un ícono de moda. En su día a día, es habitual verla con bikers, abrigos de
animal print, skinny jeans negros, sombrero y maxi gafas.

La moda es un elemento de comunicación visual y su conexión con el arte desde todos los
ángulos en donde el diseño está presente y se evidencia en cada una de las propuestas
generadas por los diseñadores. A través del tiempo podemos ver como la moda y las
diferentes propuestas de los profesionales en esta industria han sido compartidas y han
llegado a diferentes lugares del mundo gracias al internet y que ahora todos estamos
interconectados y desde nuestra casa podemos ver qué pasa en Francia, Italia, Japón y las
capitales del mundo. Es por ello por lo que ahora puede ser tendencia mundial algún look que
utiliza alguna modelo, actriz, influencer, entre otros

Un ejemplo viene directamente de París, Olivia Palermo. La socialité y empresaria


neoyorquina llegó a la capital francesa para la semana de la moda, y para uno de
los muchos eventos de su agenda estos días optó por un espectacular vestido de quién? fiesta
en un exquisito color marfil con detalles de plumas, y algunas mujeres ya han adoptado esta
tendencia para sus nuevos looks de novias.

Encontrar inspiración para un look nupcial en la calle ya no es algo descabellado. Cada vez
son más las novias que optan por seguir la tendencia de la sencillez y el minimalismo, el
origen de la civilización, con estampados frescos y sofisticados que nada tienen que ver con
los tradicionales volúmenes que caracterizaron a la industria décadas atrás. Propuestas que
acompañan no solo en el día del "sí, aceptó", sino que pueden durar meses a partir de este
momento.

Dicho esto, algunas de las ideas pueden provenir directamente de las casa de moda con las
que nos registramos para el uso diario, y algunas han seguido la tendencia y han incluido
vestidos blancos simples pero sofisticados en sus catálogos, incluso optan por tomar el estilo
de la calle para la creación de nuevos estilos. MARCAS. Vera Wang. Trajes de novia.

Y hablando del street style en Bogotá podemos observar que al momento de vestirnos nos
vamos más por ropa de diario, en ropa de algodón donde predominan colores fuertes como el
rojo y el amarillo. Para las mujeres existe colores pastel, pantalones con piernas anchos, ya
que se prefiere la comodidad. Continúan las chaquetas de cuero que no sé ensucian con la
lluvia.

Entre ellos también se encuentran las camisas blancas de algodón sigue siendo el outfit


básico. También existen camisas de poliéster estampadas. Se destaca entre los jóvenes la ropa
oscura y de colores neutros (El blanco, el gris y el negro) QUÉ MARCAS?. Y cuando la
fiesta llega, la rumba exige colores fuertes para llamar la atención, jeans chaquetas
de cuero y camisas ajustadas y tenis. También podemos observar que los jóvenes usan ropa
para toda ocasión.
Podemos ver como siempre se sigue una tendencia al momento de vestirnos y ¿Cómo no? Si
con la llegada del Internet tenemos inspiración desde cualquier parte del mundo, falta con
entrar a Pinterest y al poner una palabra como "estilo casual" aparecen millones de resultados
y ya no tenemos que esperar a ver ¿Qué se pone de moda? o ¿Quién uso que prenda? porque
todo lo tenemos al alcance de un clic. Y en una cultura obsesionada con el cuerpo y con la
percepción que tiene el otro sobre uno mismo es el vestido y no el cuerpo, lo que se convierte
en el principal producto cultural y de comunicación visual.

La moda nos ayuda con nuestra imagen personal y está relacionada principalmente con
nuestra comunicación. A través de él y sus muchos niveles, transmitimos datos sobre
nosotros: cuál es nuestro carácter, cuál es nuestro gusto estético, nuestros deseos, nuestro
estatus social (real o aspiracional), nuestro carácter, nuestros valores y miles de otros detalles.
Al equiparar la imagen personal a la comunicación, concluimos que ninguna imagen es
posible. Podemos tener una buena imagen, una mala imagen, una imagen mediocre o una
imagen impopular. Pero no existe manera de elegir no tener una imagen personal, pública y
privada. Incluso tenemos una imagen personal frente a nuestros ojos, que está muy
relacionada con nuestra autoestima y lo que entendemos de nosotros mismos.
COMPORTAMIENTO.

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