0% encontró este documento útil (0 votos)
58 vistas6 páginas

SENTENCIA

Este documento resume una sentencia de revisión sobre una disputa matrimonial. El recurrente, Juan Bautista Espinal Vargas, está impugnando una sentencia anterior que excluyó un bien patrimonial vendido en los Estados Unidos de la partición de bienes con su ex esposa, María Infanta Peralta. El recurrente alega que la sentencia viola principios constitucionales de igualdad y que, según la doctrina aplicable, los tribunales dominicanos son competentes para dirimir la partición completa dado que el matrimonio se celebró en la Repúblic
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
58 vistas6 páginas

SENTENCIA

Este documento resume una sentencia de revisión sobre una disputa matrimonial. El recurrente, Juan Bautista Espinal Vargas, está impugnando una sentencia anterior que excluyó un bien patrimonial vendido en los Estados Unidos de la partición de bienes con su ex esposa, María Infanta Peralta. El recurrente alega que la sentencia viola principios constitucionales de igualdad y que, según la doctrina aplicable, los tribunales dominicanos son competentes para dirimir la partición completa dado que el matrimonio se celebró en la Repúblic
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Margaret Mir, 100587499 ANALISIS DE SENTENCIA

Expediente Núm. Tc-04-2014 -0174


El Recurrente señor Juan Bautista Espinal Vargas
El Recurrido La Señora María Infante Peralta
Sentencia Núm. 1098
Sala Civil Y Comercial De La Suprema Corte De Justicia
Día 11 De septiembre Del 2013
Sentencia Tc/0117/16
Municipio Santo Domingo Oeste, Provincial Santo Domingo, República Dominicana.
22 De abril 2016.
El Tribunal Constitucional, Regularmente Constituido Por Los Magistrados Milton
Ray Guevara, Presidente; Leyda Margarita Piña Medrano, Primera Sustituta; Lino
Vásquez Samuel, Segundo Sustituto; Ana Isabel Bonilla Hernández, Justo Pedro Castellanos Kouri, Víctor
Joaquín Castellanos Pizano, Jottin Cury David, Rafael Díaz Filpo, Víctor Gómez Bergés Y Wilson S. Gómez
Ramírez.

Presentación del recurso en revisión

El recurrente sr. Juan Bautista Espinal Vargas el 14 de marzo de 2014 y 26 de agosto del mismo
año, trasladado hoy a la corte. los argumentos en los que se basa la denuncia se explican más
adelante. la denuncia de revisión ha sido remitida a la acusada María Infanta Peralta, el 15 de
marzo de 2014. mediante acto núm. 74/2014, con permiso del ministro de justicia Erminio
Tolari G. alguacil de estrados del juzgado de paz del municipio jarabacoa.

Fundamentos de la sentencia recurrida.

sentencia no. 1098 de la sala civil y comercial de la corte suprema de justicia,


su decisión se basó en las siguientes razones: dado que el tribunal de primera instancia ha
encontrado una de las razones que subyacen a la decisión impugnada:

“En la teoría general del derecho, existen principios básicos de aplicación del derecho procesal,
lo que significa que el derecho procesal se desarrolla en el tiempo, el espacio y el sujeto, es
decir, existe un método específico de aplicación del derecho. en el espacio, la aplicación del
derecho procesal es la jurisprudencia. la ley se basa en dos principios: el principio de
jurisprudencia, es decir, la aplicación de las normas procesales del lugar o jurisdicción del juez
en un conflicto territorial. el tribunal en el que se encuentran oídos, y el principio de ubicación,
que significa que un acto jurídico se rige por la ley del lugar donde se realiza, por lo que,
independientemente de la nacionalidad de las partes y del establecimiento, la ley local
determina la forma externa. En un acto jurídico; en un caso de esta naturaleza, la solicitud del
recurrente para la división de bienes inmuebles en el territorio del país extranjero involucrado
en este caso, es decir, la orden judicial para la distribución de bienes ubicados en el estado de
Puerto Rico, como se mencionó anteriormente, también viola derechos fundamentales, y los
tribunales dominicanos solo pueden resolver los bienes de personas ubicadas en la República
Dominicana. Conflicto, por lo que las conclusiones planteadas por los recurrentes parecen
infundadas al no estar respaldadas por el mismo fundamento jurídico.

Considerando, que ha sido establecido de manera constante por la suprema corte de justicia,
que no se incurre en el vicio de desnaturalización de los hechos cuando los jueces del
fondo aprecian el valor de los elementos de prueba que se les han sometido, en el ejercicio de
su poder soberano; que cuando la corte a-qua falló en el sentido de que los tribunales
dominicanos no pueden dirimir en su totalidad conflictos, como el de la especie, que contiene
un aspecto que trata sobre la partición de un bien radicado en el extranjero, bajo el
entendido de que la normativa nacional no es la aplicable para la partición de dicho
bien, lo hace fundamentándose en el acto de venta de fecha 26 de noviembre de 2003;
que tales comprobaciones constituyen cuestiones de hecho cuya apreciación pertenece al
dominio exclusivo de los jueces del fondo cuya censura escapa al control de la casación
siempre y cuando, como en el caso, en el ejercicio de dicha facultad, no se haya
incurrido en desnaturalización de los mismos; que además la sentencia impugnada revela
que ella contiene una relación de los hechos de la causa, a los que ha dado su verdadero
sentido y alcance, así como una motivación suficiente a la suprema corte de justicia,
como corte de casación, verificar que en la especie se ha hecho una correcta aplicación de la
ley; que por tanto la sentencia impugnada no adolece de los vicios denunciados por el
recurrente, por los que sus alegatos carecen de fundamento y deben ser rechazados, y con ello
el presente recurso de casación.

Hechos y argumentos jurídicos del recurrente en revisión

El recurrente alego que en el control de constitucionalidad que la sentencia sea declarada nula
por inconstitucional, para respaldar las declaraciones anteriores, lo resumió así:

La sentencia 1098 vulnera un derecho fundamental: el derecho a la igualdad.


porque se violan de los artículos 6, 39- 1, 3, 4, 5, 40- 15 y 75 de la constitución dominicana,
violación del numeral 1 del artículo 55 de la ley 659, sobre actos del estado civil del 17 de julio
del año 1944, violación del artículo 822, del artículo 1402, del numeral 3 del artículo 1401 del
código civil dominicano. Incorrecta interpretación y peor aplicación del principio “lo accesorio
sigue lo principal”, incorrecta interpretación y aplicación de una opinión doctrinal del eminente
tratadista español Guillermo Cabanellas, violación de los artículos 24 de la convención
americana de derechos humanos y 26 del pacto internacional de los derechos civiles y
políticos.
El derecho del exponente en la comunidad matrimonial formada con su esposa, no fue
debidamente tutelado, como manda el artículo 69 de la carta sustantiva del estado dominicano,
el cual dispones, sea la opinión de Guillermo Cabanellas entra en perfecta sintonía con las
pretensiones del exponente, lo que paso fue que la corte no la entendió, tampoco la sala civil
de la suprema corte de justicia. lo que dice el tratadista es que el tribunal competente para
dirimir un conflicto, es el del lugar donde se produjo el acto, lo que pasa es que había que hacer
hinca pie en el acto que servía de guía en la solución del intríngulis o incógnita, se trata en
consecuencia de un acto solemne, el de matrimonio, no es un acto como los otros, es único en
su género y así había que verlo para evitar tan grave violación como la cometida.

Los dos principios enarbolados por el brillante tratadista Cabanella que son a-) lex fori y
b-) de la locus regit actum, con quien entran en sintonía perfecta, precisamente es con
las pretensiones del exponente, de ahí que no tenemos la menor duda en afirmar, que
se equivocó el tribunal de primer grado, se equivocó la corte de apelación del
departamento judicial de la vega, y la actual sala civil de la suprema, no se equivocó,
quien cometió el error infantil y pueril, fueron los otros integrantes de dicha cámara, ya
que dejaron hecho ese adefesio jurídico los jueces de esta sala, en especial su
presidente, se vio en la necesidad de expedir en fecha 4 de setiembre del año 2013 un
auto llamándose el mismo y a los demás jueces de la sala civil para deliberar en cuanto al fallo,
que ya habían hechos los otros jueces en audiencia del 25 de agosto del año 2010.

De modo que es un absurdo decir: “los tribunales dominicanos solo pueden dirimir conflictos
sobre bienes de personas radicados dentro del territorio de la republica dominicana”, como
queriendo decir que el actual recurrente no puede incluir en la partición que se produce
después de la disolución de su matrimonio con la recurrida, un bien patrimonial aludido, fue
vendido en los Estado Unidos y el dinero invertido en la ciudad de Jarabacoa, de tal suerte
que lo que importa aquí es el producto de la venta, ya que la señora demandó la partición de
manera sutil, después que vendió el inmueble de la comunidad formado en los estados
unidos, no debió, jamás la sala civil de la suprema confirmar esa impertinencia. pero además
donde se dirimen los conflictos que se susciten en una partición es en el tribunal donde esta se
abrió, a no ser que se quiera que el recurrente demande el secuestro de un bien radicado en los
estados unidos. ya que el principio es muy claro. lo accesorio sigue lo principal”, lo principal en
el caso de la especie, obviamente que es el contrato de matrimonio y lo accesorio el bien
patrimonial adquirido en la ciudad de Massachusetts, estados unidos, como ya dijimos, lo
consagra el artículo 822 del indicado código, necesario es repetirlo: “la acción de partición y
las cuestiones litigiosas que se susciten en el curso de las operaciones, se someterán al
tribunal del lugar en que este abierta la sucesión”, a no ser que se pretenda que la partición
se abra en el lugar donde residen los contrayentes, donde se celebró el matrimonio y
donde radican algunos bienes patrimoniales y continúe fuera del país donde se formó
otro bien patrimonial, tal pretensión es por aplicación del mismo principio citado en la
sentencia no.1089 recurrida actualmente, absurda, pues como el lugar rige el acto (locus
regit actum), el acto es el matrimonio y el lugar es República dominicana, ¿qué habría
pasado si los bienes hubiesen estado en diez países diferentes? entonces si el lugar rige el
acto, si el matrimonio fue celebrado entre dominicanos y en territorio dominicano ¿de
dónde le salió a la sala civil y comercial de la supremas, mantener fuera de la comunidad
matrimonial, un bien patrimonial que se vendió por 300 mil dólares?, la forma como se ha
aplicado el derecho con justeza, porque crea una desigualdad inconstitucional, totalmente
prohibida por el numeral 4 del artículo 39 de la vigente constitución política del estado
dominicano y por los tratados internacionales.
Hechos Y Argumentos Jurídicos De La Recurrida En Revisión

El recurso de revisión fue notificado a la parte recurrida, señora María Infante Peralta,
mediante acto núm. 74/2014, del quince (15) de marzo de dos mil catorce (2014),
instrumentado por el ministerial Erminio Tolari G., alguacil de estrados del juzgado de paz del
municipio jarabacoa. No obstante, la recurrida no hizo uso de su derecho a responder,
mediante un escrito, el recurso de revisión jurisdiccional interpuesto en su contra.

Prueba documental
Los documentos presentados por el recurrente en relación con la revisión de los recursos de
revisión constitucional de la decisión de esta jurisdicción son los siguientes:
Revisión de la apelación de la Corte Suprema de Justicia del Tribunal Popular de Derechos
Civiles y Derecho Comercial de septiembre 11 sentencia nro. 1098, 2013, depositado ante el
secretario judicial el 14 de marzo de 2014.
Número de sentencia No. 1098, emitida por la Sala Civil y Comercial del Tribunal Popular el 11
de noviembre de 2013, 11 de septiembre de 2013 220/2014, 26 de febrero de 2014 (2014),
instrumento del Ministerial José Amaury Rosario Ortiz, en el cual se dicta sentencia nº 4. 1098,
sala civil y comercial de la Suprema corte de justicia, 2013, 11 de septiembre de 2013. Folio
151/152, del año 2000, Oficina de Ciudadanía de Jarabacoa.

Síntesis del conflicto

El fundamento de esta acción es que el señor Juan Bautista Espinal Vargas estuvo casado con la
señora María Infante Peralta durante quince (15) años. Su matrimonio fue disuelto en el año
2000, y como consecuencia del divorcio, la señora María Infante demandó a su ex esposo por
división de bienes, en la Segunda Sala Civil y Comercial del Juzgado de Primera Instancia del
Distrito Judicial de La Vega, quien mediante Sentencia núm. 569, del cinco (5)de agosto de dos
mil cuatro (2004) Ordenó persecución y diligencias contra la actora para la división,
contabilidad y liquidación de los bienes comunes promovidos, se nombró notario y perito para
determinar los bienes muebles e inmuebles pertenecientes a la comunidad y determinar su
valor.

Luego, con la aprobación del informe pericial presentado con la señora María Infante Peralta
sobre los requisitos para la división de bienes, el señor Juan Bautista Espinal Vargas solicitó una
venta de fecha el (26) de noviembre de 2003, para ser incluida en el informe pericial (2003), el
informe documenta la venta de un inmueble por $300.000.000,00, que según los recurrentes
pertenecía a la comunidad conyugal, ubicado en Massachusetts, Estados Unidos. Sentencia No.
3, Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de La Vega, Segunda Sala Civil y Comercial.
La sentencia No. 985 de 15 de agosto de 2007, excluyó del proceso los documentos solicitados,
aprobó el informe pericial y ordenó el remate público de los bienes.
Sobre el fondo del recurso de revisión constitucional de decisión jurisdiccional.

Para determinar el fondo del presente recurso de revisión, el Tribunal presentó las siguientes
consideraciones:
a) Para este Tribunal, es necesario determinar el análisis de los argumentos esgrimidos por las
partes y el fundamento esbozado por la Corte Suprema de Justicia apelado en su recurso de
revisión que por su decisión El fallo mostró una violación de los derechos fundamentales.
b) El recurrente alega que la decisión de la Sala Civil y Comercial de la Corte Suprema violó su
derecho a la igualdad al no incluir los documentos requeridos, en los cuales la mujer aparece
haber vendido una propiedad en Massachusetts, Estados Unidos, y por lo tanto violó este
derecho.
c) El recurrente alega que la vulneración del derecho a la igualdad se debe a que el juzgado
resolvió excluir la venta, excluyendo los dineros derivados de la referida venta, lo que le privó
de su derecho al 50% de la referida cantidad.

Valoración de la división de bienes; aplicando el principio de "suite", lo que significa que los
actos jurídicos se rigen por la ley del lugar en que se realizó, independientemente de la
nacionalidad de las partes. En este sentido, el recurrente alegó que la Sala Civil y Comercial de
la Corte Suprema de Justicia, al decidir sobre el recurso de casación, debió prescindir de esta
norma y proteger su igualdad de derechos sobre los bienes que formaban parte del patrimonio
común, y se negó a apelar y afirmó que el tribunal La decisión de la adjudicación creó
desigualdad, lo que creó irritantes privilegios a favor de las esposas, lo que violó la ley y la
constitución.
En atención a todo lo antes expuesto, este tribunal constitucional concluye que en el presente
recurso de revisión de decisión jurisdiccional se ha podido.

Se verificó que en la sentencia de apelación no se vulneraron los derechos fundamentales del


señor Juan Bautista Espinal Vargas, por lo que debe ser desestimado. La decisión fue firmada
por un juez de la corte y aprobada por mayoría requerida. Las firmas de los magistrados
Hermógenes Acosta de los Santos, Katia Miguelina Jiménez Martínez e Idelfonso Reyes no
aparecieron por no haber participado en la deliberación y votación de la sentencia por las
causas previstas en la ley. Los votos retenidos por el Magistrado Víctor Joaquín Castellanos
Pizano constan en el acta de la sesión; y el voto disidente del Magistrado Justo Pedro
Castellanos Khoury, se incorporará a esta decisión de conformidad con el artículo 16 del
Reglamento de Jurisdicción de la Corte Constitucional.
DECIDE

Primero: En cuanto a la forma, la declaración contra Juan Bautista Espinal Vargas el 14 de


marzo de 2014 (14) vs. La sentencia no. 1089 dictada en Sala Civil y Comercial de la Corte
Suprema del Tribunal Popular el 11 de septiembre (11) de 2013 (2013).

Segundo: Rechazo de fondo contra el señor Juan Bautista Espinal Vargas Vs. La sentencia No.
1089, emitido por la Sala Civil y Comercial de la Corte Suprema de Justicia el 11 de septiembre
de 2013 y en consecuencia confirmó la sentencia de apelación.

Tercero: ordenar a la Secretaría que transmita la presente sentencia al recurrente, señor Juan
Bautista Espinal Vargas, y a la demandada, señora María Infante Peralta, para su información
y aclaración.

Cuarta: Este recurso se declara gratuito de conformidad con el numeral 6 de la Ley N° 137-11
del artículo 7, Organización de la Corte Constitucional y Procedimiento Constitucional.
Quinto: Ordenar la publicación de la sentencia en la Gaceta del Tribunal Constitucional. Fdo.:
Milton Ray Guevara, Juez Presidente; Leyda Margarita Piña Medrano, Juez Suplente Primero;
Juez Suplente Segundo Lino Vásquez Sámuel; Ana Isabel Bonilla Hernández, Juez; Justo Pedro
Castellanos Khoury, Juez; Victor Joaquin Card Stranos Pisano, Juez; Jottin Cury David, Juez;
Rafael Díaz Filpo, Juez; Víctor Gómez Bergés, Juez; Wilson S. Gómez Ramírez, Juez; Julio José
Rojas Báez, Secretario.

Esta sentencia fue hecha y firmada por el juez anterior de la Corte Constitucional en sesión
plenaria celebrada en el día, mes y año antes expresada y emitida el Secretario de la Corte
Constitucional Julio José Rojas Báez

También podría gustarte