EJERCICIOS PARA DEFINIR LA LATERALIDAD DEL CEREBRO DE LOS NIÑOS
Alcanzar la lateralidad completa del cerebro de los niños es el objetivo de estos ejercicios,
que están especialmente indicados para los niños que después de realizar los tests para
conocer si utiliza más el hemisferio izquierdo o el derecho del cerebro, han demostrado que
tienen una lateralidad cruzada, es decir, que no tienen una lateralidad completa definida, lo
que puede conducirles a problemas de aprendizaje en el colegio. Una vez que el niño/a
domine los ejercicios de patrón cruzado y haya demostrado una preferencia clara hacia uno
de los lados, izquierdo o derecho, podemos ayudarle a alcanzar una lateralidad plena
fomentando el uso de esa parte del cuerpo.
8 EJERCICIOS PARA DEFINIR LA LATERALIDAD COMPLETA DEL CEREBRO
DE LOS NIÑOS
1. Uso de la mano Para afianzar la lateralidad hay que enseñarle a hacer las cosas
exclusivamente con la mano dominante ya sea diestro o zurdo: - Al comer, que use los
cubiertos con la mano apropiada. - Al beber, hemos de poner el vaso en el lado adecuado
del plato para que utilice siempre la mano que corresponde. - Podemos observar cuando
juegue con que mano coge los objetos e insistirle que lo haga con la mano correcta. - Si el
niño tiene dificultad en desarrollar una "mano dominante", podemos hacerle que cierre los
ojos para, a continuación, ponerle un pequeño objeto en la palma de la mano (clip, canica,
etc.) y que lo identifique por el tacto para estimularle.
2. Escritura Si un niño tiene mala letra con la mano dominante necesitará algún ejercicio
adicional de escritura, con el consejo del colegio. Lo ideal es utilizar una pizarra antes de
pasar a los tradicionales cuadernos de caligrafía. Le haremos ponerse frente a la pared,
derecho, con la barbilla tocando la pared: ese será el punto para marcar el centro exacto
de la pizarra cuando está colgada. El niño deber estar siempre de pie mientras escribe en
la pizarra, de forma recta y sin apoyarse en nada. Ha de escribir las palabras que sabe leer,
copiándolas, y grandes. Si no es capaz de escribir en línea derecha, le haremos con
esparadrapo una guía, a la altura de su barbilla. La duración de las sesiones (hasta 4 al día,
según lo mala que sea la escritura del niño) ser en de 10 minutos o menos.
3. Tirar una pelota La destreza natural más difícil de enseñar es la de lanzar una pelota.
Si es preciso, puede practicar diez minutos al día. Si el niño es diestro se comienza por
hacerle tirar suavemente una pelotita de goma con la mano derecha de abajo hacia arriba.
Luego le enseñaremos a poner el pie derecho hacia delante, cada vez que tire la pelota.
Cuando haya aprendido a comenzar con el pie derecho adelante, uno de los padres ha de
poner la mano sobre ese pie (el derecho) mientras tira. Como no puede mover el pie
derecho, esto ayudar al movimiento del pie izquierdo, el pie adecuado para un tirador
diestro.
El ejercicio completo consiste dar un paso hacia adelante con el pie izquierdo al tiempo que
tira con la mano derecha. Cuando mejore lo hará de forma natural en patrón cruzado. Para
los zurdos, el pie izquierdo se pone en posición adelantada y se inmoviliza. Mientras la
mano izquierda se mueve hacia atrás para lanzar la pelota, el pie derecho se mueve hacia
adelante terminando el movimiento en un patrón cruzado.
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4. Uso del pie Hay que entrenar el pie del mismo lado que la mano dominante. Puede
comenzarse, por ejemplo, levantando canicas con los dedos del pie que quiere hacerse
dominante. Luego puede intentar levantar cosas más difíciles. Luego, habrá que enseñarle
a coger un lápiz, o un rotulador grueso, entre el dedo gordo y el siguiente, para que trate de
dibujar. Al principio lo encontrara muy difícil, pero podemos motivarle intentándolo también
nosotros. Después, podemos pasar a chutar la pelota. Al principio que el chico vaya
lentamente hasta la pelota y chute con el pie adecuado. Enseguida haga que aumente su
velocidad al acercarse a la pelota. Iremos disminuyendo gradualmente el tamaño de la
pelota hasta que el niño sea capaz de patear una pequeña pelota con el pie adecuado.
Emplearemos 15 minutos diarios.
5. Uso del oído Si las pruebas indican que el oído que el niño utiliza no es el del mismo
lado que su mano dominante, un entrenamiento de esta rea. Lo haremos en dos periodos
de 5 minutos cada uno, hablándole o leyéndole. Mientras nos sentamos a su lado derecho,
le diremos que se tape el oído izquierdo mientras escucha. Si el niño es zurdo, nos
sentaremos a su lado izquierdo, tapándose el oído derecho. Haremos esto dos veces al día
por espacio de cinco minutos cada vez.
6. Guiñar Mientras el niño comienza a hacer uso predominante de una mano, un oído y un
pie, podemos añadir este ejercicio visual adicional: enseñarle a guiñar el ojo opuesto a su
dominante. Algunos niños tienen dificultades para hacerlo. Con la práctica aprender a
guiñar el ojo no dominante mientras mantiene el otro abierto. Practicaremos esto en cuatro
sesiones de un minuto cada día. Podemos usar un tubo de papel para que el niño mire por
él con el ojo dominante. Le enseñaremos a cerrar el otro ojo mientras mira. Puede practicar
acercando el tubo directamente al ojo dominante, hasta que sepa hacerlo sin vacilación. Si
ya domina esta operación, le haremos practicar acercando el telescopio al ojo debido sin
cerrar el ojo no dominante.
7. Tiro al blanco Podemos instalar una pequeña diana en un rincón, con una X grande en
una hoja de papel. Que el niño señale el blanco, a cierta distancia, con el dedo índice de su
mano dominante, mientras cierra el ojo no dominante, como si estuviera disparando.
Cuando haya aprendido, podemos comprarle una pistola de juguete de las que tiran un
corcho, o munición de goma o dardos de punta de goma para que practique tiro al blanco.
Tiene que mirar con el ojo dominante y mantener cerrado el no dominante. Tras un tiempo
de práctica su puntería habrá mejorado. Entonces le enseñaremos a tirar con los dos ojos
abiertos. Que practique puntería con el dedo y tiro cuatro veces al día, durante un minuto
cada vez.
8. Posición de dormir Por la noche, podemos colocar al niño en la posición adecuada para
dormir. Primero, le enseñaremos a dormir boca abajo. Para ello, esperaremos a que esté
dormido, luego le giraremos boca abajo suavemente, una vez cada noche, preferiblemente
a la hora que nos acostamos nosotros. Si usa almohada, le pondremos una mediana porque
las grandes suelen impedir dormir así. Cuando hayamos conseguido que el niño duerma
boca abajo regularmente, comenzaremos a colocarlo en la posición adecuada todas las
noches, después de que se haya quedado dormido. La posición adecuada se ve en los
dibujos.
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LA LATERALIDAD CRUZADA, UNA DIFICULTAD PARA APRENDER
La lateralidad cerebral es la preferencia por utilizar un lado del propio cuerpo. A medida que
crecen, los niños van a construir su lateralidad para tener un punto referencial espacio-
temporal. Esta referencia es vital para automatizar los aprendizajes básicos, para
organizarme interiormente y para organizar todo lo que me rodea. Cuando los sistemas
audio-viso-motrices de nuestros hijos se desarrollan correctamente ni siendo diestro, ni
siendo zurdos los niños van a tener problemas, pero si la maduración no es correcta, será
un niño con fracaso escolar. Estos niños presentan problemas de atención y se fatigan
fácilmente. Una buena organización lateral ojo-mano-pie-oído favorece la resolución de
problemas escolares y personales.
Cuando no hay una dominancia de un mismo lado
Lo ideal es que ofrezcan una dominancia en el mismo lado, ya sea el lado derecho o el lado
zurdo, es decir tener una lateralidad homogénea. Si esto no ocurre así decimos que tiene
lateralidad cruzada. Los niños con lateralidad cruzada, ojo-mano, sobre todo, diestro de
mano y zurdo de ojo o al contrario nos van a dar problemas de lectoescritura, por el bajo
dominio viso-espacial que poseen.
Principales consecuencias de la lateralidad cruzada
- Dificultad en la automatización de la lectura, escritura y cálculo
- Inversiones en la lectura y en la escritura de números y letras.
- Errores al leer.
- Sustituciones de unas letras por otras.
- Dificultades con los conceptos básicos matemáticos.
- Desorientación espacial y temporal.
- Torpeza psicomotriz y faltos de ritmo.
Como consecuencia de todo esto el tema escolar se ve muy afectado, sin olvidar el tema
emocional. Se convierten en niños desmotivados, con poco interés en las actividades
escolares, e incluso en otras, debido a sus problemas de atención y concentración. Su
autoestima suele ser muy baja.
¿A partir de qué edad se puede tratar la lateralidad cruzada?
El mejor tratamiento es la detección precoz, por eso a partir de los 4-5 años podemos y
debemos evaluar la lateralidad, con el claro objetivo de prevenir cruzamientos. En caso de
ya existir se debe resolver en alguno de los sentidos.
¿Cómo podemos tratar la lateralidad cruzada?
El tratamiento debe ser adaptado a cada paciente teniendo en cuenta el origen y las
dificultades que está ocasionando. La terapia base es la reorganización neurofuncional, que
desbloqueará el desarrollo del individuo, organizando su sistema nervioso y aprovechando
las posibilidades de regeneración del Sistema Nervioso (Neuroplasticidad). Con la
maduración del Sistema Nervioso resolveremos todos los síntomas de la lateralidad
cruzada antes descritos, las dificultades de atención, de organización espacio temporal, y
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sus problemas emocionales y de autoestima y, como consecuencias, sus barreras
escolares
Ejercicios de patrón cruzado para la lateralidad cruzada
Estos ejercicios de "patrón cruzado" se corresponden a una etapa antes de los dieciocho
meses de edad, pero si un niño mayor no muestra una tendencia clara hacia un lado u otro
de su cuerpo debería realizar estos ejercicios hasta dominarlos.
1. Arrastre homolateral
Tiene que colocarse boca abajo sobre una superficie lisa, con el brazo izquierdo y la pierna
izquierda en posición hacia arriba, mientras que el brazo derecho y la pierna derecha lo
están hacia abajo.
Le enseñaremos a avanzar invirtiendo la posición, de manera uniforme y tan pausadamente
como sea posible. Simultáneamente, le enseñaremos a girar la cabeza y mirar la mano que
sube cada vez. Cuando la mano izquierda está arriba que gire la cabeza y la mire, y
viceversa. Ha de guardar un ritmo adecuado y la cabeza ha de girar uniformemente. Hemos
de practicar esto cinco minutos cada día.
2. Gateo en patrón cruzado
Le diremos al niño que gatee sobre las rodillas y las manos. Su gateo debería ser suelto y
rítmico: sincronizado. Debe realizarlo según el patrón cruzado, es decir, la mano derecha y
la rodilla izquierda deben tocar el suelo al mismo tiempo y viceversa. Las manos deben
tener las palmas hacia abajo en forma plana, los dedos deben señalar hacia adelante y los
pies debe arrastrarlos. Como se está usando la mano y la rodilla de lados opuestos
simultáneamente, el equilibrio y el ritmo deben ser sueltos y naturales.
3. Caminar en patrón cruzado
Se trata de caminar normalmente: la mano y el pie de los lados opuestos se mueven
adelante al mismo tiempo. Esto da equilibrio al caminar. Para enseñar al niño le diremos:
"Fíjate como señalo con mi dedo el pie opuesto mientras camino". Hemos de observar si la
mano y el pie de lados opuestos se mueven al mismo tiempo, con un ritmo fluido.
4. Orientación Derecha-Izquierda
Ha llegado el momento de enseñar al niño los conceptos de derecha e izquierda, de modo
que le resulten automáticos. Mientras camina o corre en patrón cruzado le diremos: "gira a
la izquierda" o "gira a la derecha", como si fuera un juego. Al principio tendrá dificultad, pero
con práctica ser capaz de dominar la orientación espacial. Practicaremos durante diez
minutos todos los días. Generalmente, con tres semanas de ejercicio los niños cogen estos
conceptos.