OPONE EXCECPCION QUE INDICA.
S.J.L. EN LO CIVIL DE LA SERENA (2°).-
JUAN SEBASTIAN BOU LAGUNAS, abogado, en representación de
la parte demandada en estos antecedentes civiles sobre juico
de arrendamiento Rol: C1981-2020, caratulados “Inversiones San
Javier Ltda y otro con Empresa Timberhouse Spa”, a S.S.,
respetuosamente digo:
Que, en la representación que invisto y en conformidad a
lo previsto en el artículo 234 del Código de Procedimiento
Civil, vengo en oponerme al cumplimiento incidental de la
sentencia definitiva dictada en autos con fecha 20 de noviembre
de 2.020, solicitud que me fuera notificada por cédula con
fecha 11 de diciembre de 2.020, solicitando el rechazo de tal
petición en todas sus partes, con expresa condenación en
costas, en base a las excepciones que a continuación paso a
alegar:
1).- Alego la excepción de falta de oportunidad en la
ejecución.
1.1°).- Fundo esta excepción en la falta de liquidez de
la suma de dinero que manda a pagar la sentencia cuyo
cumplimiento se pretende, circunstancia que, como se pasará a
demostrar, constituye un impedimento insalvable para llevar a
cabo su ejecución.
1.2°).- Sobre el particular, cabe partir señalando que
el numeral tercero del artículo 235 del Código de Procedimiento
Civil regula la forma de cumplimiento de la sentencia que
ordena pagar una suma de dinero, disponiendo:
“….3° Si la sentencia manda pagar una suma de dinero se
ordenará, sin más trámite, hacer pago al acreedor con los
fondos retenidos, hecha la liquidación del crédito y de las
costas causadas o se dispondrá previamente la realización de
los bienes que estén garantizando el resultado de la acción de
conformidad al Título V del Libro II.
Si no hay bienes que aseguren el resultado de la acción
se procederá a embargar y a enajenar bienes suficientes de la
parte vencida de acuerdo con las reglas del procedimiento de
apremio, sin necesidad de requerimiento y deberá notificarse
por cédula el embargo mismo y la resolución que lo ordena;…”
(el destacado me pertenece).
1.3).-. Como se acaba de ver, la norma recién citada
reenvía a las reglas del procedimiento de apremio cuando no
hay bienes que aseguren el resultado de la acción y deba
procederse a embargar y a enajenar bienes suficientes de la
parte vencida, las cuales se contienen en el Título I del Libro
Tercero del CPC, que se refiere al juicio ejecutivo en las
obligaciones de dar.
1.4°).-. La norma de dicho Título que se refiere al
objeto de la ejecución en una obligación de dar es el artículo
438, donde se dispone:
“Art. 438. La ejecución puede recaer:
…3° Sobre cantidad líquida de dinero o de un género
determinado cuya avaluación pueda hacerse en la forma que
establece el número anterior.
Se entenderá cantidad líquida, no sólo la que actualmente
tenga esta calidad, sino también la que pueda liquidarse
mediante simples operaciones aritméticas con sólo los datos
que el mismo título suministre.
El acreedor expresará en la demanda ejecutiva la especie
o la cantidad líquida por la cual pide el mandamiento de
ejecución.
Sin embargo, tratándose de moneda extranjera, no será
necesario proceder a su avaluación, sin perjuicio de las reglas
que para su liquidación y pago se expresan en otras
disposiciones de este Código”. (el destacado me pertenece).
1.5°).- En igual sentido, el artículo 443 del mismo
cuerpo legal dispone que el mandamiento de ejecución contendrá:
“2° La de embargar bienes del deudor en cantidad suficiente
para cubrir la deuda con sus intereses y las costas, si no paga
en el acto; y…”.
1.6°).-. Como Usía podrá apreciar, de una interpretación
armónica de las normas recién citadas se concluye
necesariamente que cuando se trate de cumplir una sentencia
que manda pagar una suma de dinero y no haya bienes que aseguren
el resultado de la acción, por lo que deba procederse a embargar
bienes suficientes de la parte vencida, el crédito que se cobra
debe ser líquido, así como las costas causadas, al momento en
que la parte vencedora solicite la ejecución de la sentencia
ante el tribunal que la dictó, para que así se puedan embargar
bienes del deudor en cantidad suficiente para cubrir la deuda
con sus intereses y costas.
1.7°).- Sucede, empero, que en la especie no se ha
liquidado la suma que se manda a pagar en la sentencia, omisión
que se torna más grave si se considera que la misma sentencia
ordena que mi representada debe pagar en su equivalente en
pesos a la fecha de pago, a 477 Unidades de Fomento, más las
rentas de arrendamiento que se generen generado durante la
tramitación del juicio y hasta la restitución del inmueble,
debiendo advertir a S.S., que este juicio aún no termina, pues
esta parte ha recurrido de apelación contra la sentencia
definitiva de autos y además tampoco se ha restituido el
inmueble.
1.8°).- Así, entonces, la suma que manda a pagar la
sentencia es ilíquida al día de hoy, circunstancia que, como
se analiza en el párrafo siguiente, configura la excepción de
falta de oportunidad en la ejecución que en este acto se opone.
1.9°).- Respecto del preciso significado de la excepción
de falta de oportunidad en la ejecución que mi parte opone al
cumplimiento incidental del fallo, cabe tener presente lo
señalado sobre el particular por el autor procesalista don Raúl
Espinosa Fuentes, quien sostiene que la falta de oportunidad
de que puede adolecer una ejecución se refiere no sólo al
tiempo, sino a las demás condiciones o requisitos externos que
debe reunir el título para tener mérito ejecutivo y que pueden
ser subsanados por los medios que la ley indica, puesto que la
palabra oportunidad, conforme a su sentido natural y obvio,
significa conveniencia de razón, tiempo y lugar, y es oportuno
lo que se hace o sucede en tiempo, a propósito y cuando
conviene. En consecuencia, la falta de oportunidad en la
ejecución comprende los siguientes casos: la concesión de
esperas o prórroga en el plazo, la litispendencia, el beneficio
de excusión y también, algunas veces, la falta de algún
requisito para que el título tenga mérito ejecutivo. Por su
parte, cuando este autor se refiere al significado de la falta
de algún requisito para que el título tenga mérito ejecutivo –
que él comprende en la excepción aquí analizada-, señala: Se
opondrá esta excepción cada vez que falte alguno de los
requisitos para que proceda la excepción ejecutiva, sea porque
el título no reúne todas las condiciones establecidas por la
ley para que se le considere ejecutivo, o porque la deuda no
es líquida, o porque no es actualmente exigible. (Raúl Espinosa
Fuentes, Manual de Procedimiento Civil, Editorial Jurídica de
Chile, 1994, págs.. 122 y 105). El autor, también procesalista,
Mario Casarino Viterbo, señala que la falta de algún requisito
para que el título tenga mérito ejecutivo, que de acuerdo a
Espinosa Fuentes quedaría comprendida dentro de la falta de
oportunidad en la ejecución, tiende a controlar la concurrencia
de los requisitos o condiciones establecidos por las leyes para
que la acción ejecutiva pueda prosperar. Agrega: En otras
palabras, el ejecutado, al oponer esta excepción, sostendrá
que el título que sirve de fundamento a la ejecución no es
ejecutivo; que la obligación no es actualmente exigible; o
bien, que la obligación no es líquida. (Mario Casarino Viterbo,
Manual de Derecho Procesal, tomo V, Editorial Jurídica de
Chile, año 2002, pág. 142). A su vez, en igual sentido se ha
pronunciado la jurisprudencia (RDJ, t. XXI, N° 1, 1924, sec.
1ª, pág. 1; RDJ, tomo XXIX, N° 8, 1932, sec. 2ª, pág. 93). De
modo entonces, que puede concluirse que la excepción denominada
falta de oportunidad en la ejecución comprende, de manera
amplia, diversos casos en que la ejecución no puede llevarse a
cabo, es decir, es inoportuna; y cuyo contenido ha precisado
la doctrina y jurisprudencia, las que, sin titubeos, comprenden
en ella, entre otras, el que la obligación no sea actualmente
exigible; y también, que la obligación no sea líquida.
10°).- En suma, no habiéndose hecho aún la liquidación
del crédito, no puede considerarse que la obligación que se
cobre sea líquida. Tal circunstancia, según ha zanjado la
doctrina y jurisprudencia, como acaba de verse en el párrafo
anterior, obsta a que la sentencia pueda llevarse a cabo y,
por lo tanto, se encuadra dentro de la excepción de falta de
oportunidad en la ejecución que mi parte opone al cumplimiento
incidental que la demandante trata de llevar a cabo.
POR TANTO, en virtud de lo expuesto y en mérito de lo
dispuesto en el artículo 234 del Código de Procedimiento Civil,
RUEGO A S.S. se sirva tener a mi parte por opuesta al
cumplimiento incidental de la sentencia y tener por opuesta la
excepción alegada en el cuerpo de este escrito, acogerlas a
tramitación y en definitiva rechazar el cumplimiento incidental
solicitado en autos, con costas.