1. ¿QUE LESIONES NO DEJA LA CAIDA DE ADAN Y EVA?
2. ¿QUIEN ES EL SEGUNDO ADAN?
3. ¿EXISTE UNA SEGUNDA EVA?
4. ¿SE REPITE EL RETO DE ADAN Y EVA PARA NOSOTROS?
La respuesta a los anteriores interrogantes se planteará con las escrituras como eje
central de cada respuesta, para lo que corresponde analizar una serie de versículos
de la biblia que refieren el marco conceptual sobre el particular.
1. Génesis 5:2 Reina-Valera 1960
2 Varón y hembra los creó; y los bendijo, y llamó el nombre de ellos Adán, el día en
que fueron creados.
2. Génesis 2:24 Reina-Valera 1960
24 Por
tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán
una sola carne.
3. Génesis 2:15-17 Reina-Valera 1960
15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo
labrara y lo guardase. 16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol
del huerto podrás comer;
17 mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de
él comieres, ciertamente morirás.
4. Génesis 3 Reina-Valera 1960
Desobediencia del hombre
3 Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová
Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de
todo árbol del huerto? 2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles
del huerto podemos comer; 3 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto
dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. 4 Entonces la
serpiente dijo a la mujer: No moriréis; 5 sino que sabe Dios que el día que comáis
de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.
6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos,
y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio
también a su marido, el cual comió así como ella. 7 Entonces fueron abiertos los ojos
de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de
higuera, y se hicieron delantales. 8 Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba
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en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia
de Jehová Dios entre los árboles del huerto. 9 Mas Jehová Dios llamó al hombre, y
le dijo: ¿Dónde estás tú? 10 Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo,
porque estaba desnudo; y me escondí. 11 Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que
estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? 12 Y el
hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo
comí. 13 Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la
mujer: La serpiente me engañó, y comí. 14 Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por
cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales
del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. 15 Y
pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te
herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. 16 A la mujer dijo: Multiplicaré en
gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo
será para tu marido,[a] y él se enseñoreará de ti. 17 Y al hombre dijo: Por cuanto
obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No
comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos
los días de tu vida. 18 Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.
19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de
ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás. 20 Y llamó Adán el nombre
de su mujer, Eva,[b] por cuanto ella era madre de todos los vivientes. 21 Y Jehová
Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió.22 Y dijo Jehová Dios:
He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues,
que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para
siempre. 23 Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que
fue tomado. 24 Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén
querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar
el camino del árbol de la vida.
5. 1 Timoteo 2:14 Reina-Valera 1960
14 y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en
transgresión.
6. 1 Corintios 10:13 Reina-Valera 1960
13 Noos ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios,
que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también
juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.
7. 1 Corintios 15:45Reina Valera Actualizada
45 Asítambién está escrito: el primer hombre Adán llegó a ser un alma viviente [a]; y
el postrer Adán, espíritu vivificante.
8. Efesios 5:25-27 Reina-Valera 1960
25 Maridos,
amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó
a sí mismo por ella, 26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del
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agua por la palabra, 27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que
no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.
9. Romanos 5:12-21 Reina-Valera 1960
Adán y Cristo
12 Portanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la
muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. 13 Pues
antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de
pecado. 14 No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que
no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había
de venir. 15 Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión
de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la
gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo. 16 Y con el don no
sucede como en el caso de aquel uno que pecó; porque ciertamente el juicio vino a
causa de un solo pecado para condenación, pero el don vino a causa de muchas
transgresiones para justificación. 17 Pues si por la transgresión de uno solo reinó la
muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la
abundancia de la gracia y del don de la justicia. 18 Así que, como por la transgresión
de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia
de uno vino a todos los hombres la justificación de vida. 19 Porque así como por la
desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así
también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos. 20 Pero la
ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó,
sobreabundó la gracia; 21 para que así como el pecado reinó para muerte, así
también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor
nuestro.
La caida de Adan y Eva, deja muchísimas enseñanzas de inusitado valor actual
para cada uno de nosotros a saber:
1. Cuando nuestro Padre Eterno creo a Adan a la vez creo a Eva, ella ya
formaba parte de Adan desde el principio. Dicho de otra manera, ella era
parte de él y él de ella (eran uno hasta ese momento), por ello cuando
materialmente la formó independiente de Adan, no hizo otra cosa distinta
que sacarla de Adan, en donde siempre había estado. Esta no es la
primera vez en las escrituras que se revela que dos son uno (Juan 10:30
Yo y el Padre uno somos.) Esta es la verdadera manera armónica de
entender Genesis 5:2 y Genesis 2: 21-23, recordando que en la palabra
de Dios no hay contradicción.
2. Los esposos son una sola carne, así lo manda nuestro Creador, lo que no
significa que deben andar literalmente adheridos el uno al otro
permanentemente, pues precisamente fueron creados independientes y
libres, pero si deben ser uno solo, en unidad de propósito en la vida
especialmente en lo atinente a la voluntad de obedecer a Dios. Por ello el
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estar separados en dicho propósito, facilitó mucho el ataque de Satanás
y la caída de ambos por diversos motivos.
3. Adán falló, en su deber de orientar e instruir a Eva en la voluntad de Dios
frente al mandato de no comer del árbol de la ciencia del bien y del mal,
pues esta instrucción fue dada por Dios a él inicialmente (Génesis 2:15-
17) y Eva en su respuesta a la serpiente evidencia que no tenía claro que
tocar el fruto no era causal de muerte. Lo que nos llama a todos a conocer
la palabra de Dios, su genuina interpretación contextual, histórica y el fin
de ella en nosotros hoy, sin agregarle ni quitarle nada, pues en materia
de fe, los mandamientos de hombre son vanos y nos alejan de Dios.
4. Adán y Eva estuvieron frente “al gran engañador y padre de la mentira”
arte que perfeccionó muchísimo antes de conocerlos practicando con
ángeles a los que logró muy a su pesar engañar, por ello la única
esperanza para no pecar era y es atenerse fielmente a la palabra de Dios
y que frente a las proposiciones de Satanas, la piedra de toque para
definir que hacer, es la voluntad de Dios, expresada en sus escrituras.
Circunstancia a la que todos nos vemos expuestos a cada instante y a la
que la caida en desgracia de nuestros antepasados, invita a reflexionar y
asumir una actitud consciente y responsable. Pues si un acto de
desobediencia generó toda la infinidad de maldad, caos, destrucción y
podredumbre de la humanidad, bien podemos ser participes de las
subsiguientes desgracias con nuestros actos, eso es algo que siempre
debemos considerar.
5. Frente a la tentación que precede al pecado, la actitud correcta es evitarla,
huir, no exponerse, refugiarse en Jesucristo. Nuestro Padre Eterno no
permite tentaciones sobrehumanas y siempre misericordiosamente
otorga la vía de escape a la caida. Eva al ser confrontada por la serpiente
para que pecara, bien pudo irse y buscar a Adan y juntos buscar consulta
y cobijo en Dios. Sin embargo ante la seducción y sola ante Satanás, se
dio un trance en extremo desigual perdido antes de iniciar, pues la astucia
y malicia del enemigo eran incomparablemente superiores para sus
pérfidos propósitos, que el entendimiento de Eva de todo lo que estaba
en juego, para ella y resto de la humanidad. Trance y circunstancia a la
que absolutamente todos estamos expuestos permanentemente y a la
que misericordiosamente nuestro Señor Jesucristo nos invita a buscar
cobijo bajo su manto de misericordia, amor, sabiduría, inteligencia y
protección, dado a través del conocimiento de la verdad y la asunción de
esta verdad en nuestro corazón y mente, siendo la principal que
Jesucristo es el hijo del Dios Viviente, que siendo inocente se
sacrificó por nosotros, que solo en Él hay salvación, remisión de
pecados y vida eterna.
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6. La tentación siempre se presentará conforme a las cosas del mundo,
como algo bueno, agradable y codiciable, no como algo desagradable,
malo o repulsivo, precisamente porque entraña tentar y dada nuestra
naturaleza humana que busca satisfacer siempre nuestros intereses, es
muy factible que asumamos que aquello que los satisface es “bueno,
agradable y codiciable” de buena manera. Pero ello no es así y la única
manera de saber si aquello que deseamos es bueno es consultar la
voluntad de Dios, y se va en contravía, así sea mínimamente no es bueno
y nuestras acciones para obtenerlo serán caminos de muerte.
Lo anterior hace indispensable conocer la voluntad de Dios, para
obedecerle y no dejarse engañar por las tentaciones que el mundo ofrece
y que empaqueta y justifica, con filosofías elaboradas, falsa ciencia y
hasta leyes humanas conniventes con la maldad. Al respecto cabe
resaltar que no porque algo este justificado por los filósofos ciegos como
justo, la falsa y voluble ciencia humana lo avale y la misma defenestrada
ley lo permita, es bueno. Si esto, sea lo que sea va en contravía de la
ley de Dios, es pecado y por ende es malo, muy malo y solo
maldición puede traer a la vida de los hombres y de misma
comunidad que lo facilite.
Es pertinente recordar que en nuestro Padre Eterno no hay cambio,
ni asomo de duda y su voluntad es como Él, eterna. Así que si señala
que algo no debemos hacer o lo debemos hacer, solo el camino de
obediencia nos llevará hacia la bendición y cobijo del Altísimo. La
desobediencia nos destituye sus bendiciones y nos aleja de su
protección.
La obediencia voluntaria por amor a nuestro Señor Jesucristo y
nuestro Padre Eterno, son obras de la fe, agradables a Dios y ponen
en evidencia una fe viva, real y un carácter transformado a la imagen
de Jesucristo. Lo contrario es una falsificación de la verdad que podrá
engañar a los hombres pero no al que ve el corazón, todo lo sabe y puede.
Así pues, conviene a los hombres acercarse a nuestro Señor Jesucristo
en espíritu y verdad, para que por su gracia a través del Espíritu Santo
seamos transformados en criaturas nuevas que por amor obedezcamos
a Dios y siendo bendecidos seamos salvos en Jesucristo nuestro Señor.
7. Conforme a las escrituras se tiene que si bien Eva fue engañada, Adán
no. Ello pone de relieve que Adán pecó conscientemente lo que agrava
inusitadamente la situación de Él ante Dios, en tanto Eva como se indicó
peco engañada hasta cierto punto, pues se debe relievar que conocía que
si comía del fruto del árbol de la ciencia y del conocimiento del bien y el
mal, moriría, falló en creerle mas a la serpiente que Dios, en no huir de
la tentación y en ofrecer esta tentación a Adán.
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Al respecto cabe resaltar que a pesar de lo anterior, en las escrituras
siempre se responsabiliza a Adán por la entrada del pecado al mundo y
no a Eva, por los siguientes motivos: (i) Eran uno solo, una sola carne y
debían o debieron afrontar juntos la prueba no separados. (ii) Adán recibió
de Dios el mandato directamente y Eva presumiblemente de Adán (iii)
Adan era el sacerdote de ese primer hogar y era responsable ante Dios
por Eva, de lo que se deduce que siempre fue su responsabilidad,
cuidarla, instruirla y protegerla. (iv) Adán al pecar conscientemente,
presumiblemente por amor a Eva, puso un dios, delante de Dios al preferir
hacer la voluntad de Eva a la de Dios. Todo lo anterior no libera a Eva de
su responsabilidad, pues “siendo una” con Adán debía caminar con él, no
dudar de la palabra de Dios y evitar la tentación.
8. Nuestro señor Jesucristo es el segundo Adán, así lo indican las
escrituras, dejando muy claro que si por el primer Adán entro el pecado y
por ende la muerte, por el segundo (Jesucristo) entran la justificación y
por ende la vida.
9. El pueblo de Dios que integra su iglesia es la novia del Cordero de
Dios (Jesucristo). ¿Y si nuestro Señor Jesucristo es el postrer Adán,
quien será la postrer Eva? La repuesta nos es otra que su amada
iglesia, su novia, con la que se casará y sellará un matrimonio
indisoluble para siempre.
10. Es pertinente recordar que el postrer Adán (nuestro Señor
Jesucristo) ya hizo su tarea, en lo que respecta a nuestra salvación,
puesto que cumpliendo la profecía, vino camino con Dios, fue inocente,
no pecó, nos instruyó y se sacrificó por todos nosotros, venciendo la
muerte y liberándonos de la paga por el pecado a quienes creemos en el
Él como Hijo del Dios Viviente, Salvador, Señor de Señores y Rey de
Reyes.
11. ¿Si nuestro señor Jesucristo ya hizo su labor para nuestra salvación,
a la postrer Eva o sea a toda su iglesia que le corresponde hacer?
Aprender de la lección y por ende, caminar con nuestro Señor
Jesucristo, para que fortalecidos en Él, por su gracia, misericordia y
amor no pecar y por el contrario hacer su voluntad, viviendo ellos
(Nuestro Señor Jesucristo y nuestro Padre Eterno) en nosotros a
través de la presencia del Espíritu Santo.
¿Entonces como hago para caminar con nuestro Señor Jesucristo y
acceder a todas estas maravillosas bendiciones?
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11.1 Lo primero es orar, orar y orar, nuestra comunicación con Dios
es de vital importancia y nuestro Señor Jesucristo nos lo dijo a
lo largo de todas las escrituras.
11.2 Lo segundo es leer las escrituras, ¿pues como hacemos para
conocer a nuestro Señor si no nos advenimos a conocer su
voluntad? Y solo conociendo su voluntad, la podemos
confrontar con las propuestas del mundo para descartar y
huir de las desviadas y aceptar aquellas conforme a su
verdad.
11.3 Lo tercero es meditar la voluntad de Dios. Meditación a la que
no se deben agregar elucubraciones del mundo, filosóficas o de
la falsa ciencia, pues lo único que pueden hacer es oscurecer
las hermosas verdades de la misma. Se debe partir del
principio de “sola escritura” y por ende la biblia se explica
así misma, a aquellos corazones humildes y dispuestos a
buscar hasta encontrar la verdad.
11.4 Por último, no queda sino obedecer con alegría y amor, un
amor muy grande, confiado absolutamente que voluntad de
nuestro Dios Eterno es buena así el mundo diga lo que diga, así
nos desprecien, o quiten cualquier cosa de este mundo, no
importa porque lo hijos de la promesa heredaran la tierra y
frente a los apegos humanos a este pérfido mundo vale la pena
recordar este interrogante que nuestro señor Jesucristo hizo:
Mateo 16:26 Reina-Valera 1960 26 Porque ¿qué aprovechará
al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O
qué recompensa dará el hombre por su alma?
No podemos pasar por alto que el hombre es una “alma
viviente” y esa vida depende enteramente de Dios Santísimo y
de su amado hijo Jesucristo, solo en ellos hay vida, sin ellos no
hay nada. Frente a lo cual cabe preguntarse ¿de que nos
servirían 120 años de vida en el mundo y sus deleites,
perdiendo la eternidad, de gozo y amor con nuestro Señor
Jesucristo y el Padre Eterno?
De la respuesta, muy meditada a estas preguntas y de la
madurez y coherencia frente a sus respuestas debería
depender nuestra actitud al respecto.