Módulo 4: Tarea N° 4: Ensayo: “Práctica clínica basadas en la evidencia”
Introducción
Tomar decisiones en la práctica clínica es un proceso muy complejo, con múltiples
opciones diagnósticas, pronósticas y terapéuticas. La experiencia y la consulta con
otros colegas y libros han sido una manera de adquirir esa capacidad clínica para
ayudar a nuestros pacientes. No obstante, para brindar mejor atención clínica
debemos estar fundamentos en la integración de la mejor evidencia científica
disponible que se obtiene de investigaciones concretas que sigan el método
científico.
Gordon Guyatt, en 1992, definió a la Medicina basada en la Evidencia (MBE)
como un proceso cuyo objetivo es el de obtener y aplicar la mejor evidencia
científica en el ejercicio de la práctica médica cotidiana. Para ello, se requiere la
utilización concienzuda, juiciosa y explícita de las mejores «evidencias»
disponibles en la toma de decisiones sobre el cuidado sanitario de los pacientes.
Se entiende por evidencia la certeza manifiesta sobre una cosa que elimina
cualquier duda racional sobre la misma. Entre los instrumentos adecuados para
establecer la mejor evidencia científica disponible tenemos a las Guías de Práctica
Clínica (GPC), que conforman un conjunto de recomendaciones desarrolladas con
el propósito de facilitar la toma de decisiones en la asistencia sanitaria a los
profesionales.
Las GPC presentan un beneficio en casos de problemas sanitarios usuales o que
representan un alto costo; cuando hay una gran versatilidad de directivas en la
práctica clínica; cuando aparece una considerable información científica sobre una
cuestión y que en ocasiones puede contradecir directivas anteriores.
Entonces el propósito principal de una GPC es asegurar que de acuerdo al trato
que se les brinda a los pacientes, se obtendrán los resultados sanitarios
estimados. Por ello debemos revisar los conceptos que nos permitan comprender
la importancia de la aplicar las GPC en la práctica clínica del día a día.
Desarrollo
La práctica clínica es un acto rutinario que involucra a los profesionales y a los
pacientes, en la decisión de un diagnóstico y el tratamiento. Además del juicio del
profesional, los pacientes pueden presentar distintos parámetros y una misma
enfermedad manifestarse con diversos signos clínicos, es debido a esto, que se
empezó a desarrollar herramientas para la práctica clínica que están basadas en
la evidencia, para ayudar a los profesionales a delimitar los lineamientos y así
tener una mejor toma de decisiones en el campo de la salud.
Las GPC son recomendaciones desarrolladas sistemáticamente para asistir a los
clínicos y a los pacientes en su toma de decisiones para una mejor calidad en la
atención de la salud en condiciones específicas, no obstante, ha aparecido una
tendencia a crear GPC sin considerar algunas cuestiones en cuanto a la
metodología de la nueva técnica sanitaria por aplicarse, la opinión de los
profesionales, pacientes y los posibles costos, etc. La GPC tiene que ser validable,
realista, fácil de aplicar, flexible para las distintas situaciones y contar con un
carácter multidisciplinario.
Las Guías de Práctica Clínica nos permiten mejorar los resultados de los
tratamientos en el campo de la salud, debido a que promueven la toma de
medidas sanitarias adecuadas, reducen la variación sin justificación en la elección
de tratamientos; proporcionan directrices basadas en las investigaciones
biomédicas; y, nos proporcionan referencias con las que contrastar nuestros
resultados. Las GPC son herramientas de gran utilidad para quienes deben
planificar y gestionar gastos en salud, debido a que permiten mejorar la eficiencia
de los recursos, y controlar los costes sanitarios manteniendo la calidad
asistencial. Las GPC constituyen una alternativa en la incorporación de los
resultados de las nuevas investigaciones científicas y permiten poder llevar esta
información a la práctica clínica, para elevar la calidad del cuidado sanitario.
Las GPC nos permiten garantizar: La eficiencia en la asignación y distribución de
los recursos sanitarios; La equidad en la provisión de la asistencia sanitaria; La
calidad asistencial; La idoneidad en la aplicación de procedimientos asistenciales;
La evaluación de la efectividad de la asistencia sanitaria; La incorporación de
nueva evidencia científica; La protección judicial; Y la educación de los usuarios.
Conclusiones
Las GPC fungen como herramientas que nos permiten mejorar el cuidado de salud
de los pacientes mediante la modificación de acciones clínicas de los
profesionales de la salud. La creación de una GPC es un proceso complejo, en el
que se emplean muchos recursos, pero el resultado es muy necesario ya que se
requieren estrategias adecuadas para obtener los resultados adecuados en el
paciente. Entre los objetivos a futuro para generar GPC, tenemos que plantear
avances para la mejora de las opciones terapéuticas y evaluar continuamente los
procesos para así elevar la calidad de los tratamientos ejecutados.
Referencias bibliográficas
Guyatt G; Rennie D. User's Guide to the Medical Literature. Essentials of
Evidenced Medicine Clinical Practic AMA Press. [Link]. 1992; 268(17): 2420-
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45492019005416
Mayorga Butrón J; Velasco Hidalgo L; Ochoa-Carrillo F. Guías de Práctica Clínica
Basadas en Evidencia, cerrando la brecha entre el conocimiento científico y la
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10.1016/[Link].2015.12.005