¿Por qué Israel no pudo haber adoptado a los niños cananeos?
Por Dr. Clay Jones. Universidad de Biola
Como señalé en una publicación anterior, cuando Dios liberó a los israelitas de la
esclavitud egipcia, les dijo que expulsaran a los cananeos de una porción de tierra
prometida para ser habitada por los descendientes de Abraham. La venida de los
israelitas fue precedida por milagros como la apertura del Mar Rojo y el río Jordán,
por lo que los cananeos supieron que había algo sobrenatural detrás de su avance.
Algunos eligieron huir; algunos eligieron pelear.
Y, como he argumentado en otro escrito, no tenemos ninguna razón para creer que
incluso uno sólo de los cananeos adultos que murieron en la lucha no fue culpable de
gran maldad; esa fue, después de todo, la razón por la que Dios dio la orden de
expulsarlos de la tierra. Pero, ¿qué hay de sus hijos, algunos de los cuales murieron?
En guerras antiguas donde los padres morían, los soldados ganadores enfrentaban tres
alternativas para tratar con los niños: (1) quitarles la vida; (2) déjalos morir de hambre
y ser devorados por animales salvajes en el desierto; o (3) adoptarlos. Obviamente,
dejarlos morir de hambre o ser devorados sería un destino peor que una muerte rápida
por espada. Entonces veamos por qué Israel no pudo haber adoptado niños cananeos.
El problema con la adopción es que fomentaría lo que el Señor trató de evitar:
corrompería a la sociedad israelita. Después de todo, eso es lo que el Señor advirtió en
Deuteronomio 20: 16-18:
Pero en las ciudades de estos pueblos que el SEÑOR tu Dios te da en heredad, no
dejarás con vida nada que respire, sino que los destruirás por completo…tal como el
SEÑOR tu Dios te ha mandado, para que ellos no os enseñen a imitar todas las
abominaciones que ellos han hecho con sus dioses y no pequéis contra el SEÑOR
vuestro Dios.
De este y otros pasajes parece claro que en la opinión considerada del Señor, si los
israelitas hubieran dejado vivos a unos pocos cananeos, entonces ellos “os enseñen a
imitar todas las abominaciones que ellos han hecho con sus dioses”. Por eso es que no
podían ser adoptados.
Pero aquí surge la objeción de que seguramente los niños, especialmente los bebés, no
estarían en posición de enseñar algo a los adultos. Pero eso es ingenuo. Como ya he
establecido anteriormente, si hay un Dios omnisciente, entonces sabría quién animaría
o no a Israel a pecar en el futuro. No hay una base lógica para argumentar que los
niños no habrían crecido para alentar a los israelitas a cometer los pecados cananeos.
Si el Señor dice, “todo cananeo debe morir para evitar que Israel se entregue a sus
pecados”, entonces no tenemos razón para pensar que sería de otra manera.
Ahora, muchas personas intuirán que eso no es verdad. Muchas personas creerán que
“el amor lo cubre todo”. Pensarán que una crianza adecuada podría enseñarles a estos
niños a salir de su educación corrupta. Pero, de nuevo, el Señor sabe no solo quién es
o no justo, Él conoce el futuro (¡esto es teología básica!) Y si Él dice que no se les
deje vivos porque los corromperán, entonces Él sabría si eso sucedería así. Pero aún
así, las personas objetarán que un entorno amoroso y enriquecedor podría arreglar eso.
Eso es lo que yo solía creer, hasta que trabajamos con el gobierno para adoptar
temporalmente a algunos niños huérfanos, víctimas de abuso y abandono; muchos de
los cuales fueron abusados física y sexualmente.
Hemos tenido niños adoptivos que vivieron con nosotros desde los seis meses hasta
los 18 años (nos convertimos en los guardianes legales de tres de ellos), y durante
varios años capacité a padres y tutores para una agencia de adopción. Además, he
tenido amigos cercanos que acogieron niños de crianza temporal, y mi hermano y su
esposa, después de tener dos hijos naturales, acogieron a ciento veinticinco niños
adoptivos a través de los años y eventualmente adoptaron a dos de ellos. Finalmente,
un pariente que ha sido trabajador social durante los últimos veinte años me dijo que,
salvo una rara excepción, “Independientemente del abuso, los niños quieren volver a
vincularse con su familia y su cultura”. Ella continuó diciendo que incluso aquellos
quienes han sido abusados sexualmente, salvo una rara excepción, preferirían estar
con sus familias biológicas que en cualquier otro lugar. Los niños traen su cultura con
ellos e incluso a los que son retirados de sus familias biológicas cuando son bebés les
pica la curiosidad en sobremanera de saber sobre su cultura y raíces. Y cuando llega la
pubertad, ¡empiezan los problemas! Durante una temporada de cuidado de un
preadolescente y adolescentes tuvimos a la policía en nuestra casa siete veces en dos
años y medio, y eso no incluye las veces que fuimos a una estación de policía o
interactuamos con a la policía en las tiendas donde los chicos habían robado algo.
Aunque empezamos creyendo que “el amor encontrará el camino” de ayudarlos a salir
de sus hábitos destructivos, nos equivocamos. Las heridas, la ira, la confusión y la
violencia suelen permanecer hasta la edad adulta.
Una de mis estudiantes, Mary Doelman, compartió su propia experiencia con la
adopción de niños:
Después de tener tres hijos naturales, mi esposo y yo adoptamos veinte niños de entre
tres meses y catorce años. Aunque muchos de ellos se han acercado a nosotros y están
agradecidos por las oportunidades que tienen, solo unos pocos de ellos nos consideran
sus verdaderos padres. Casi todos tienen una fuerte identidad con sus padres
biológicos y su cultura original. A pesar de que muchos han sufrido de abuso y
abandono, su profundo deseo era que la situación hubiera sido diferente para que
pudieran haber estado con sus “verdaderos” padres. Quieren saber quiénes son, de
dónde vinieron y por qué no pudieron quedarse con sus progenitores. Por supuesto, su
ira y resentimiento siempre estaban dirigidos a nosotros porque nos veían como
usurpadores del lugar de sus padres y éramos un lugar seguro y estable para
desahogarse. Durante los años de adolescencia, al menos el 50% de ellos mostraron
una ira extrema, incluso violencia, hacia nosotros. Me es imposible contar las veces
que tuvimos al sheriff en nuestra puerta o recibimos una llamada telefónica a altas
horas de la noche desde el departamento de policía. Fuimos investigados dos veces
por el gobierno. Todo esto sucedió aquí en los EE.UU. donde nos dedicamos a dar
amor a niños lastimados. Es difícil imaginar cómo sería esta misma dinámica en la
antigüedad, cuando los padres adoptivos acogían a niños de una cultura depravada
después de haber matado a sus padres biológicos. Simplemente no veo cómo
funcionaría eso.
Yo tampoco puedo ver cómo funcionaría la adopción de niños cananeos después de
matar a sus padres.
Además, muchos padres adoptivos y tutores deben de soportan una gran cantidad de
actos sexuales e incluso intentos de seducción, especialmente cuando acogen a niños
que han sido abusados sexualmente. Obviamente, los niños que han sido usados como
objetos sexuales por adultos a una edad temprana no se desconectan de eso cuando se
mudan a una nueva familia. El comportamiento promiscuo no sólo se manifiesta hacia
sus nuevos hermanos adoptivos, sino también hacia sus padres. Israel no habría
podido adoptar a muchos niños cananeos sin que finalmente fueran ellos mismos
“cananizados”.
Ahora algunos dirán que seguramente los bebés no llevarían su cultura a su nueva
familia. Pero el vínculo comienza en el momento del nacimiento e incluso los bebés, a
medida que crecieran, preguntarían qué sucedió con sus padres biológicos. La
mayoría de los niños adoptivos tienen un deseo casi insaciable de conocer los detalles
de las vidas de sus padres biológicos. ¿Podemos imaginar que estos niños cananeos no
habrían querido averiguarlo todo acerca de sus padres y qué prácticas hicieron que se
hicieron merecedores de la muerte? Cuando escuchasen la lectura de la Ley con sus
descripciones de las prácticas cananeas, ¿cuántos tomarían esas prácticas como su
propia identidad? Como dice William Lane Craig, eliminar a los cananeos
fue su manera de preservar la salud espiritual y la posteridad de Israel. Dios sabía que
si a estos niños cananeos se les permitía vivir, ellos se convertirían en la ruina de
Israel. La eliminación de los niños cananeos no solo sirvió para evitar la asimilación
de la identidad cananea, sino que también sirvió como una ilustración tangible y
devastadora de que Israel estaba exclusivamente apartado para Dios.1
Aunque lo he relegado a las notas a pie de página, la investigación muestra que la
memoria prenatal e incluso la genética pueden tener una gran influencia en el
comportamiento de un niño.2
¡Luego está el problema de la herencia! Si las familias israelitas adoptaran niños
cananeos, entonces los niños cananeos heredarían la tierra con los hijos de Israel. Eso
causaría que los niños de nacimiento natural de Israel se resintieran en contra de la
adopción de niños cananeos. ¡Además, entonces Israel estaría en la posición de
devolver la tierra a los cananeos! Por supuesto, alguien podría sugerir que los niños
cananeos, aunque adoptados, podrían quedar descalificados de heredar la tierra, pero
luego los hijos cananeos adoptados se resentirían amargamente de que sus hermanos
heredaran la tierra que ellos, los niños cananeos, ¡creían que era suya por derecho
natural!
Ahora bien, las acciones del Señor con respecto a los niños cananeos ciertamente van
en contra de su mandato estándar de que los huérfanos deben ser cuidados. Después
de todo, en Santiago 1:27 a los cristianos se les dice que
“La religión pura y sin mácula delante de nuestro Dios y Padre es ésta: visitar a los
huérfanos y a las viudas en sus aflicciones, y guardarse sin mancha del mundo”.
Se nos ordena que cuidemos del huérfano y ciertamente no estoy diciendo que
muchos niños adoptivos no puedan evitar muchos de los horrores que experimentaron
con sus familias biológicas. Pero, aparentemente, en la opinión considerada del Señor,
no sería posible para Israel acoger a los niños cananeos, en masa, sin que ellos
mismos se corrompieran. Muchos escépticos aullarán acerca de esto, pero es
importante notar que muchos de los ateos y otros escépticos que se quejan
amargamente de que el Señor ordena tomar las vidas de los niños cananeos son
hipócritas cuando que apoyan el aborto sin restricción alguna. ¡Esta postura desde
1973 ha resultado en que Estados Unidos aspire, raspe y descuartice a más de
cincuenta y cinco millones de bebés!
Por supuesto, se avecina otra gran pregunta. ¿Cómo podría ser justo matar a niños que
no habían cometido ningún pecado personalmente? Veremos eso en la próxima
publicación.
Más artículos como este en mi blog, link en la imagen.
1. William Lane Craig, Reasonable Faith, http://www.reasonablefaith.org/slaughter-
of-the..., Accedido 4-28-2015.
2. Todavía no tenemos mucha información sobre esto, pero los estudios están
empezando a mostrar que el feto se ve afectado por su entorno. Parece que hay un
recuerdo emocional que los recién nacidos traen consigo. Ver PubMed, US National
Library of Medicine, National Institute of Health, “Persistence of fetal memory into
neonatal life.” (2006) http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17068673. Accedido 4-
28-2015. Ver también ¿Quién sabe qué tipo de influencia afectó a los niños cananeos
que todavía estaban en el útero? Además, muchos científicos ahora argumentan que
las inclinaciones hacia el abuso sexual pueden estar genéticamente determinadas. En
un estudio reciente publicado en el International Journal of Epidemiology, Niklas
Langstrom, et. al., “reportan una fuerte evidencia de agrupamiento familiar de ofensa
sexual, principalmente explicada por genes en lugar de influencias ambientales
compartidas”. Niklas Langstrom, Kelly M. Babchishin, Seena Fazel, Paul
Lichtenstein, and Thomas Frisell, “Sexual offending runs in families: A 37-year
nationwide study” International Journal of Epidemiology, (8 April 2015)
http://ije.oxfordjournals.org/.../04/05/ije.dyv029.abstract. Accedido 1 Mayo 2015. De
nuevo, no sé cuán cierto es esto, pero debemos recordar que hay mucho que no
sabemos, y si este estudio es correcto, entonces los niños cananeos traerían esos
impulsos a su nueva familia.
¿Fue injusto Dios el mandar eliminar a los niños cananeos?
El Horror de la Vida “Familiar” de un Niño Cananeo
Por Dr. Clay Jones. Universidad de Biola.
Aunque este escrito no lidia con las razones que tuvo Dios para tomar la vida de los
niños cananeos ni con la justicia de tal hecho, antes de encarar ese asunto es necesario
entender el contexto de la vida familiar cananea. También da tristeza leer esto, sin
embargo hay que entender que los niños cananeos no gozaban de un estilo de vida
como el que experimentamos en el occidente moderno, y ni siquiera era un estilo de
vida familiar común para los estándares del antiguo medio oriente. La niñez cananea
no era un paseo en el vecindario del “Chavo del Ocho” o una forma de vida familiar
moderna: era algo de horror.
La vida era muy dura para los niños cananeos debido a que los cananeos cometían dos
tipos de pecado que dañaban a sus hijos. Como lo he demostrado en publicaciones
anteriores y en mi artículo “La Destrucción de los
Cananeos“(https://business.facebook.com/.../2178169579003555/...), la evidencia
arqueológica muestra que los cananeos eran un pueblo incestuoso. El abuso sexual es
un crimen horrible en nuestra sociedad—y así debe serlo—pero en la mitología
cananea su dios Baal, violó a su hermana cuando se encontraba en la forma de
vaquilla “setenta y siete, incluso ochenta y ocho veces”.1 En otras palabras, Baal la
violaba constantemente. Baal también tenia relaciones sexuales frecuentemente con su
hija Pidray,2 y por orden de su padre, Baal tuvo relaciones sexuales con su madre
Asherah para humillarla.3
Es de esperarse que si los cananeos adoran a un dios que viola a su hermana, que tiene
relaciones sexuales con su hija y humilla sexualmente a su madre, que los mismos
cananeos terminen imitando la conducta de sus dioses. Como dice el Salmo 115:8,
“Aquellos que se hacen de [ídolos] se harán como ellos; así como todos los que en
ellos confían”.
El incesto destruye las delimitaciones familiares normales y también, para empeorar
las cosas en sobremanera, resulta en una incidencia alta de nacimientos de niños con
defectos congénitos.4
Pero había un mal peor que el abuso sexual y la violación: ofrecían a sus hijos en
sacrificio a Moloc. Moloc era un dios cananeo del inframundo representado como un
ídolo en posición vertical, con cabeza de toro, con cuerpo humano, y en cuyo vientre
se avivaba un fuego y sobre cuyos brazos extendidos se colocaba un niño para ser
quemado vivo.5 Plutarco reportó que durante los sacrificios fenicios (cananeos)6
“toda el área frente a la estatua se impregnaba con un fuerte ruido de flautas y
tambores para que los gritos de los lamentos no llegasen a los oídos de la gente”.7 Y
no fueron solo bebés; sabemos que incluso niños de hasta cuatro años de edad eran
sacrificados.
Kleitarchos (antiguo historiador Griego) escribió que los fenicios y especialmente los
cartagineses que honraron a Kronos, cuando anhelaban tener éxito en alguna gran
hazaña, solían dedicar a uno de sus hijos para ser sacrificado si el dios les concedía lo
que deseaban. Se erguía un ídolo de bronce de Kronos con sus brazos extendidos
sobre un caldero de bronce, lo que quemaría al niño. A medida que la llama que
calcinaba al niño rodeaba el cuerpo, las extremidades se encogían y la boca formaba
una mueca como si riera, hasta que el cuerpo se encogía lo suficiente y caía en el
caldero.8
El profesor de Oxford John Day escribió:
“De hecho, tenemos evidencia independiente de que el sacrificio de niños se
practicaba en el mundo cananeo (cartaginés y fenicio) a partir de muchas fuentes
clásicas, inscripciones púnicas y evidencia arqueológica, así como representaciones
egipcias del ritual que ocurre en Siria-Palestina, y de una inscripción fenicia
recientemente descubierta en Turquía. Por lo tanto, no hay razón para dudar del
testimonio bíblico del sacrificio de niños cananeos”. 9
El investigador de la Universidad UCLA Shelby Brown escribe:
“La longevidad del sacrificio infantil y la tenacidad con que los cartagineses y otros
fenicios se adhirieron a la práctica a pesar de sus frecuentes contactos con vecinos que
los aborrecían debido a esto, sugieren que el ritual era crucial para la religión fenicia y
para el bienestar de una ciudad y sus habitantes”. 10
Brown cita evidencia arqueológica de que miles de niños fueron víctimas, pero que
“los eruditos modernos están quizás demasiado ansiosos por exonerar a los fenicios de
un ‘crimen’ (en nuestros ojos) que, según los estándares fenicios, simplemente no era
una ofensa” (75). Brown concluye:
“Ningún otro pueblo antiguo, sin embargo, elegía regularmente a sus propios hijos
como víctimas de sacrificio, o los equiparaba con animales que a veces podían ser
sustituidos por ellos. La práctica fenicia indica una definición de la “familia” y los
límites que le pertenecen y su alienación que era incomprensible para otros en el
antiguo Mediterráneo”.11
¿Cómo habrá sido la vida en “familia” con abuso sexual desenfrenado y con
compañeros de juegos y hermanos siendo quemados vivos? ¿Cuántos niños se
preguntaban si serían el objeto del próximo sacrificio?
Pero, como dije, esto no explica por qué el Señor ordenó que estos niños, que fueron
ellos mismos víctimas de una cultura cananea depravada, fueran eliminados o que eso
haya sido justo. Veremos estos problemas en próximas publicaciones.
1. W. F. Albright, Yahweh and the God’s of Canaan: A Historical Analysis of Two
Contrasting Faiths (Winona Lake, IN: Eisenbrauns, 1968), 128-129.
2. Ibid., 145
3. “El, Ashertu and the Storm-god” Albrecht Goetze, trans., James B. Pritchard, ed.,
The Ancient Near East: Supplementary Texts and Pictures Relating to the Old
Testament (Princeton: Princeton University, 1969), 519.
4. Hal Herzog, “Un grupo de asesores genéticos revisó la investigación sobre las
consecuencias biológicas del sexo entre parientes (aquí). Descubrieron un aumento
sorprendentemente pequeño (alrededor del 4 por ciento) en defectos de nacimiento
entre los hijos de primos casados. El incesto entre pariente de primer grado, sin
embargo, fue muchísimo mayor. Los investigadores examinaron cuatro estudios sobre
los efectos del incesto de primer grado en la salud de la descendencia (incluida la
investigación checa). El cuarenta por ciento de los niños nacieron con trastornos
autosómicos recesivos, malformaciones físicas congénitas o déficits intelectuales
severos, y el 14 por ciento de aquellos nacieron con retraso leve. En resumen, las
probabilidades de que un bebé recién nacido producto de incesto de hermano o
hermana o padre sufra una muerte prematura, un defecto congénito grave o alguna
deficiencia mental se acercan al 50%. Hal Herzog, “The Problem With Incest:
Evolution, Morality, and the Politics of Abortion,” Huff Post, 10-9-2012,
http://www.huffingtonpost.com/.../the-problem-with-incest..., accedido el 28-Abril-
2015.
5. John Day, Molech: A god of human sacrifice in the Old Testament (Cambridge:
Cambridge University, 1989), 62.
6. La palabra “cananeo” es históricamente, geográficamente y culturalmente sinónima
con “fenicio”. (W. F. Albright, The Bible and the Ancient Near East: Essays in honor
of William Foxwell Albright, G. Ernest Wright, ed. Garden City, NY: Anchor, 1965,
438).
7. Plutarch, De Superstitione 13 as quoted in Day, Molech, 89.
8. Kleitarchos, Scholia on Plato’s Republic 337A citado en Day, Molech, 87. ver
Albright, Yahweh, 234-244 para una discusión acerca de la naturaleza de la
arqueología relacionada con el sacrificio de niños
9. John Day, “Yahweh and the Gods and Goddesses of Canaan” Journal for the Study
of the Old Testament (Sheffield, England: Sheffield Academic, 2000), 211-212.
10. Ibid., 171.
11. Brown, Late Carthaginian Child Sacrifice, 75. Ver también Albright, Yahweh and
the God’s of Canaan, 152. Brown, sigue comentando, “en lugar de cesar con el tiempo
y el contacto con otros pueblos, el rito continuó en Cartago hasta la destrucción de la
ciudad en 146 a. C. y sobrevivió en el norte de África hasta el siglo III d. C. incluso
bajo el dominio romano”.
Más artículos como este en mi blog. Link en la imagen.