Las
técnicas de estudio consisten en una serie de métodos aplicados al momento de estudiar, cuya finalidad es facilitar
la concentración del estudiante durante el proceso de aprendizaje.
Algunas de sus ventajas son:
Retener información con mayor facilidad.
Definir prioridades para estudiar de manera más organizada.
Administrar el tiempo de forma más eficiente y mantenerse motivado.
Una de las características más notorias de estas estrategias es que pueden aplicarse muy fácilmente a cualquier área de
estudio. Al mismo tiempo, son muy sencillas de llevar a cabo, por lo que pueden ser aprendidas en un período de tiempo
muy corto.
Objetivo de las técnicas de estudios.
Tal como se ha destacado con anterioridad, el objetivo principal de una técnica de estudio es ayudar al estudiante a
lograr una mayor concentración al estudiar.
Al mismo tiempo, se busca incrementar su capacidad para retener información, así como su motivación para continuar
aprendiendo. Debido a esto, su utilización, independientemente del área de estudio de su usuario, es muy
recomendable.
Actualmente se han definido tres formas de aprendizaje generales:
La visual: Como su nombre lo indica, la forma de aprendizaje visual se basa en relacionar imágenes con ideas o
conceptos. Los mapas conceptuales son un buen ejemplo de ello. Es la forma de aprendizaje más común entre
las personas.
La auditiva: Por otra parte, los individuos que aprenden de manera auditiva suelen retener información de
forma más eficiente al recordar expresiones orales. Si bien no es tan eficiente como el medio visual al momento
de relacionar conceptos, es de gran importancia al estudiar temas como los idiomas o la música.
La kinestésica: Finalmente, el sistema kinestésico se encuentra basado en el movimiento y el tacto. Por ejemplo,
al manipular herramientas o instrumentos, o al caminar mientras se recita información. En general, esta forma
de aprendizaje es un poco más lenta que las otras dos. No obstante, tiende a resultar en una mayor retención de
la información.
La mayoría de las personas suele utilizar alguna de ellas más que las otras. Por esto, es muy importante determinar cuál
se ajusta mejor a nosotros antes de comenzar a aplicar las técnicas de estudio.
¿Para qué sirven las técnicas de estudio?
Como se ha destacado con anterioridad, las técnicas de estudio sirven para ayudar a los estudiantes a sacar el mayor
provecho posible a sus rutinas de estudio.
Esto se logra al organizar los estudios, crear esquemas de repaso, incrementar la concentración del estudiante, facilitar
la retención de información, desarrollar la motivación y mucho más, todo a través de las técnicas de aprendizaje.
Tipos de técnicas de estudio
Las técnicas de estudio pueden categorizarse en distintos tipos de acuerdo a la idea básica detrás de su aplicación.
De este modo, cada estudiante puede aplicar aquellas que se ajusten de forma más eficiente a sus preferencias de
estudio. Entre los principales tipos de técnicas de estudio es posible mencionar:
El subrayado: Consiste en resaltar las ideas más significativas del texto con distintos colores de acuerdo con la
importancia del punto que representan
El Resumen: Este tipo se basa en extraer las ideas de mayor relevancia del texto sin necesidad de realzarlas. Es
una muy buena alternativa para realizar repasos del contenido, afianzando el conocimiento general
El Esquema: Reúnen las ideas y las organizan de manera lógica. Es una excelente opción cuando se tiene un
buen dominio del tema, pero se desea contar con una herramienta de apoyo para repasar. Los mapas mentales
y conceptuales con un buen ejemplo de este tipo de estrategia
Los cuadros sinópticos: Exponen un conjunto de ideas interrelacionadas entre sí de forma organizada y fácil de
entender. Son ideales tanto para el estudio como para el repaso.
A continuación te presentamos 20 técnicas de estudio muy eficientes que puedes utilizar en casa para lograr un
aprendizaje mucho más completo.
1. Pomodoro
2. Mapas mentales
3. Resúmenes
4. Listas
5. Esquemas
6. Cuadro comparativo
7. Realizar ejercicios
8. Explicar el tema
9. Leer en voz alta
10. Autoevaluación
11. Calendario de estudios
12. Organización del tiempo
13. Grupos de estudios
14. Flash cards, fichas de estudio o tarjetas de estudio
15. Apuntes clásicos
16. Subrayar lo importante
17. Mnemotecnia
18. Método de Cornell
Método de estudio Pomodoro
El método de estudio Pomodoro consiste en dividir el tiempo de estudio en plazos de 25 minutos, los cuales
son denominados “Pomodoros”.
Reglas del método pomodoro:
Estos se encontrarán separados por intervalos de descanso que también tendrán una duración establecida, la
cual se irá incrementando luego de cada Pomodoro.
Una vez que finalices el primer lapso de estudio, podrás descansar durante cinco minutos. Luego de ello, debes
continuar estudiando hasta que completar el segundo Pomodoro, cuyo descanso será de 10 minutos.
De esta forma, la tercera pausa tendrá una duración de 15 minutos. Por otra parte, para el cuarto descanso es
recomendable alejarse y dedicarse a cualquier actividad breve para despejar la mente. Luego de ello, se vuelve a
comenzar.
Como puedes ver, el método Pomodoro resulta bastante sencillo, ya que todo lo que se necesita para llevarlo a
cabo es contar con un reloj con alarma y la voluntad de respetar los intervalos, tanto de estudio, como de
descanso.
Mapa mental
El mapa mental es una herramienta de estudio bastante útil. Consisten en un diagrama que se utiliza para
representar ideas, palabras, dibujos, imágenes, entre otros elementos que se relacionan a una idea o concepto
central.
Se trata de uno de los métodos más eficaces para extraer, organizar y memorizar información, siendo una
técnica de estudio muy popular.
Son de gran ayuda al momento de repasar los puntos clave sobre un tema, permitiendo resumir sus ideas más
importantes a través de palabras clave, abreviaturas, dibujos, signos, códigos, entre otros.
Resúmenes
Los resúmenes consisten en un escrito, generalmente breve, en el que se sintetizan los puntos de mayor
relevancia de un texto de mayor complejidad.
De esta forma, se descarta todo el contenido que no sea vital para la comprensión de la idea principal. Los
resúmenes son una técnica bastante recomendable al momento de repasar o memorizar algún tema en
particular.
Pasos para elaborar un resumen:
Para elaborarlos, es necesario leer y comprender el texto original en su totalidad.
Posteriormente, el mismo se separará en párrafos en los que se destacarán las ideas principales y secundarias. A
continuación, los puntos resaltados se transcriben a un papel y se redactan los párrafos nuevamente haciendo
uso de ellos.
Finalmente, es importante leerlo para asegurarse de que la información pueda entenderse y no se haya omitido
ningún punto importante.
De esta forma, tu resumen estará listo. Una vez que empieces a utilizarlo, notarás que se trata de una fabulosa
forma de estudiar.
Listas
Al momento de aprender, es sumamente importante mantener la organización. Las listas consisten en ordenar
los contenidos a repasar de acuerdo a las prioridades del estudiante.
De esta forma, se puede definir el orden en el que se desea estudiar los temas y seguir una secuencia mucho
más ordenada y menos estresante.
Hacer esquemas
Los esquemas son representaciones gráficas de distintos conceptos o ideas que guardan relación entre sí.
Habitualmente, estas herramientas se elaboran a partir de una idea principal, la cual se une a otros puntos
secundarios que son cruciales para comprender el tema que se estudia.
Son una muy buena herramienta cuando se necesita aprender temas complejos, pues permiten sintetizarlos
para entenderlos más fácilmente.
Existen muchos tipos de esquemas que pueden elaborarse de acuerdo a las preferencias de cada estudiante. Sin
embargo, el principio básico detrás de cada uno es el mismo.
De esta forma, se convierten en uno de los mejores métodos de estudio, especialmente para temas extensos o
complejos.
Cuadro comparativo
Los cuadros comparativos son herramientas que permiten realizar una comparación entre dos o más elementos
de manera gráfica y organizada. De esta manera, es posible vincular ambos conceptos y definir sus principales
similitudes, diferencias y características.
Ventajas:
Ofrecen una lectura muy ordenada en la que se exponen con claridad los puntos que se desea comparar.
Al clasificar la información de esta manera, resulta mucho más sencillo retenerla y llegar a una conclusión con
respecto a la misma.
En general, los cuadros comparativos se utilizan como una técnica de estudio o de análisis, especialmente al
tratar con temas complejos, pues facilitan mucho su comprensión.
Realizar ejercicios
Al momento de realizar ejercicios, se pasa de la teoría a la práctica. Esta técnica de estudio es muy útil para
habituarte a los desafíos que pueden presentarse al momento de realizar test o exámenes, disminuyendo de
esta forma los efectos del estrés y favoreciendo el desarrollo de la memoria activa.
Se trata de un método muy recomendable que brinda a los estudiantes experiencia previa que les permite
desempeñarse de manera satisfactoria durante las pruebas y los exámenes.
Explicar el tema
Explicar el tema que se estudia, tanto a uno mismo como a otra persona, es una de las mejores formas de
aprender. El estudiante debe haber alcanzado una conclusión con respecto al tema y contar con un elevado
nivel de entendimiento sobre el mismo.
De esta forma, no solo podrá reafirmar sus conocimientos, también tendrá la oportunidad de obtener un punto
de vista diferente del tema, o de generar incógnitas que quizás no hubiera podido alcanzar por medio de otras
técnicas.
Leer en voz alta
Leer en voz alta te permite reafirmar los conocimientos adquiridos. Al aplicarla, la información no solo será
captada por los ojos, sino también por los oídos. Resulta bastante útil al momento de escribir artículos,
resúmenes o ensayos.
Leer en voz alta nos permite identificar errores y encontrar incoherencias.
De esta forma, al estudiar en voz alta resulta más sencillo memorizar el contenido. Sin embargo, se trata de un
método que requiere bastante concentración por parte del estudiante.
Encontrar exámenes pasados
Buscar exámenes pasados en internet puede darte una idea del tipo de preguntas que encontrarás al momento
de presentar la evaluación. Gracias a ello, podrás tener una referencia sobre los puntos en los que debes
enfocarte al estudiar.
Sin embargo, esta técnica de estudio no es infalible, ya que las interrogantes del examen final podrían ser
totalmente diferentes a las encontradas en la web, por lo que no se recomienda abusar de ella.
Autoevaluación
La autoevaluación es una de las técnicas de aprendizaje prácticas más recomendables. Como su nombre lo
indica, consiste en plantearse un test o un examen a uno mismo para determinar qué tanto conocimiento se
tiene sobre el tema que se aprende.
La autoevaluación debe contener preguntas desafiantes que estimulen a la mente.
Es preferible no conocer una respuesta en una autoevaluación y continuar estudiando que fallar en el examen
real.
Otra alternativa muy recomendable es pedir a un familiar o amigo que prepare la evaluación para nosotros. De
esta manera, podremos conocer qué puntos dominamos y en cuáles debemos esforzarnos un poco más.
Calendario de estudios
Un calendario de estudios, también conocido como “Cronograma de estudios”, es un horario en el que se
definen todas las horas del día en las que se dispone de tiempo para estudiar, así como los plazos establecidos
para cada tema o asignación.
Se trata de una herramienta de estudio muy recomendable que te permitirá planificar tu día y tus rutinas de
aprendizaje de forma mucho más eficiente.
Organización del tiempo
Organizar el tiempo es uno de los factores más importantes al momento de aprender. Como se ha mencionado
en el punto anterior, resulta necesario asignar un momento específico para el repaso de cada materia.
Al mismo tiempo, es aconsejable que la hora de estudio sea la misma diariamente. De esta forma, el cerebro se
encontrará más dispuesto a retener información en ese momento, lo cual será una gran ayuda.
Grupos de estudios
Estudiar con amigos es una de las técnicas de aprendizaje más eficaces que existen. Al hacerlo, es posible
intercambiar ideas, conocer distintas opiniones, reforzar conocimientos, plantear preguntas y mucho más.
Los grupos de estudio permiten que sus integrantes se apoyen mutuamente para lograr comprender el tema de
forma más completa, al generar interrogantes, compartir puntos de vista y mucho más.
No obstante, es importante que los grupos de aprendizaje mantengan la disciplina y dejen a un lado las
distracciones para enfocarse en aprender. Si se logra será una de las técnicas de estudio más completas.
Flash cards, fichas de estudio o tarjetas de estudio
Las flash cards, fichas de estudio o tarjetas de estudio, son herramientas que contienen una serie de palabras,
números, símbolos o imágenes, las cuales sirven como apoyo para repasar y memorizar el contenido que se
estudia.
Son utilizadas en una gran variedad de asignaciones, como la física, la química, la matemática, la historia, la
literatura, entre otros.
Habitualmente, en un lado de la ficha o tarjeta se coloca una pregunta y en el otro la respuesta a la misma.
También son utilizadas para escribir fórmulas, fechas, palabras clave y mucho más.
Son una técnica de estudio muy didáctica que puede utilizarse en juegos educativos y otras actividades con el fin
de facilitar la memorización.
Apuntes clásicos
Pocas técnicas de estudio tienen tanta eficacia como tomar tus propios apuntes. De esta forma, interpretarás el
contenido que deseas aprender antes de escribirlo. Además, al plasmarlo en papel, el cerebro reafirmará y
conservará estos conocimientos.
De esta forma, será mucho más sencillo retenerlos de forma definitiva al momento de estudiar. A causa de ello,
tomar apuntes, hacer resúmenes y en general, escribir el tema que se repasa es uno de los mejores métodos
para garantizar el aprendizaje.
Subrayar lo importante
El subrayado consiste en destacar las ideas más importantes de un texto haciendo uso de un resaltador o un
lápiz de color.
Se trata de una técnica sencilla, la cual no requiere de mucho esfuerzo. Debido a ello, no ofrece los resultados
más eficientes.
Sin embargo, puede ser de utilidad al momento de resaltar puntos importantes para la elaboración de una
herramienta de estudio diferente, como un mapa mental, un esquema o un cuadro comparativo.
Mnemotecnia
Esta técnica de aprendizaje consiste en generar imágenes o palabras clave mentales que puedan asociarse con
el concepto que se estudia.
Es un truco muy efectivo y estimulante para la memoria, cuyos resultados están comprobados. Sin embargo, es
una técnica que requiere de mucha práctica para poder dominarla. Si bien no es difícil, es necesario
acostumbrarse a su funcionamiento.
Es especialmente útil al momento de recordar conceptos complejos, listas, palabras en otros idiomas, o distintos
temas que requieran razonamiento por parte del estudiante.
Método de Cornell
El método de Cornell es un sistema que se emplea al momento de tomar notas. A través de él, es posible
condensar y organizar apuntes de manera eficiente.
Para emplearlo, el estudiante debe dividir su hoja de trabajo en dos columnas.
Una para apuntes y otra para preguntas o palabras clave relacionadas con el tema.
Al mismo tiempo, se dejarán unas cinco o siete líneas en blanco al final de la hoja.
De esta forma, las notas tomadas durante la clase se colocan en la columna para apuntes, parafraseando las
ideas extensas y utilizando abreviaturas para las oraciones largas. Mientras tanto, las observaciones y preguntas
relevantes se colocarán en la otra columna.
Una vez que se finalice la toma de notas, se elaborará un pequeño resumen en las líneas libres, el cual será de
gran ayuda para comprender el tema al momento de estudiar.
Durante el estudio, el alumno utilizará sus apuntes para intentar dar respuesta a las preguntas que ha
planteado. Por ello, se verá en la necesidad de consultar sus apuntes frecuentemente, favoreciendo la retención
de la información.
Podcast
Actualmente uno de los formatos más populares de entretenimiento es el «podcast», sin embargo para quienes
son auditivos es una buena forma de aprender. Puedes encontrar podcast de prácticamente todos los temas.
Si bien el más popular a nivel educativo son los audiolibros (que no forman parte del formato podcast), existen
canales de YouTube y personas en plataformas como spotify que se dedican a difundir temas académicos por
medio de este tipo de plataformas.
¿Qué es un resumen?
Cuando se habla de un resumen, se hace referencia a un texto de extensión variable, tendiendo siempre a lo breve, en
el que se sintetiza o se abrevian las ideas de un texto de mayor tamaño y/o mayor complejidad. Se estila que
un resumen sea un 25% del tamaño del original.
Los resúmenes son formas condensadas de un texto o un discurso, lo cual significa la selección de su material más
central, vital o importante, y el descarte de todo aquello que sea superfluo, decorativo o suplementario. Normalmente
se realizan con la intención de:
Brindar una muestra o un abreboca del contenido de un libro cualquiera (como los textos de las contratapas).
Permitir al investigador enterarse de los puntos principales de un artículo (como los abstracts de los artículos
académicos).
Resumir la información de un texto en una serie de apuntes para su lectura posterior (como en los cuadernos de
clase).
Brindar el núcleo de la información generada durante un período de tiempo extenso (como en los resúmenes de
cuenta de los bancos).
Comprobar, como ejercicio, la capacidad lectora de los alumnos de la escuela.
De igual manera, la elaboración de resúmenes suele ser una técnica de estudio fundamental: nos
permite comprobar que entendimos el texto a cabalidad, ya que podemos elegir cuáles son sus ideas
principales y cuáles son ideas descartables.
Tipos de resumen
Podemos identificar distintos tipos de resumen:
Resumen ejecutivo. Es un tipo de resumen muy empleado en el mundo financiero y de los negocios, en el cual se busca
interesar en la dinámica de una futura empresa u organización a quien lo lee, dándole los puntos más relevantes del
mismo.
Resumen bibliográfico. Es el resumen que se hace de un libro, una obra de literatura o una disertación, incluso un libro
científico, ya sea para fines divulgativos, o simplemente para una ficha en una biblioteca, en una librería digital o un
sistema de clasificación de libros.
Resumen de prensa. Suele hacerse un resumen de prensa o resumen informativo, en el cual se sintetizan las noticias del
día eligiéndolas en base a su importancia para la opinión pública (o el criterio editorial), en los grandes medios de
comunicación como la TV.
¿Cómo se hace un resumen?
Para hacer correctamente un resumen podemos guiarnos por los siguientes pasos:
Leer el texto original a cabalidad. Esto es indispensable para hacer el resumen: no se puede resumir lo que se
desconoce, ni se puede resumir un texto leyéndolo por encima, pues ignoraremos cuáles son las ideas
principales y cuáles las secundarias.
Separar el texto en párrafos. Una vez separado, marcar en cada párrafo las ideas principales, secundarias y
suplementarias, empleando un resaltador diferente para cada categoría. Si es necesario, toma apuntes al
margen o en una hoja aparte.
Trascribe lo subrayado. Copia en tu cuaderno las ideas principales y secundarias solamente, y trata de
ordenarlas para formar con ellas un único párrafo.
Redacta de nuevo el párrafo. Vuelve a escribir el párrafo con las ideas primarias y secundarias ordenadas, pero
esta vez trata de hacerlo con tus propias palabras.
Revisa lo escrito. Relee tu texto final y elimina las cosas que le sobren. Añádele un título y la información del
libro resumido (autor, título, editorial) en alguna parte.
Subrayado.
El subrayado consiste en destacar mediante trazos (haciendo rayas o poniendo líneas) las ideas
fundamentales o secundarias presentes en el texto, así como todas las palabras claves o los detalles
importantes, con el fin de que resalten.
Aplicándolo como técnica de estudio o para dar énfasis a ciertas partes de un texto, se establece una
[[jerarquía] de ideas para resaltar lo más importante, a fin de que el lector centre la atención en las
palabras claves o partes del texto más importantes los cuales son los anteriormente subrayados.
Para utilizar el subrayado como una fase del proceso de estudio de un texto, los autores exponen
diferentes reglas o recomendaciones, como las siguientes:
Solo se comenzará a subrayar tras una lectura general del texto y una vez que este se ha entendido hay se
puede incluir esta técnica. Es un error muy común del estudiante comenzar a subrayar en la primera lectura.
Es conveniente ir subrayando párrafo a párrafo. Primero se lee el párrafo y a continuación se subraya la idea
principal.
Se subrayan únicamente palabras clave y no frases enteras.
Se pueden utilizar un par de colores, uno de ellos para destacar lo más relevante.
El subrayado no debe limitarse a la línea, sino que puede incluir otros tipos de señales: flechas para relacionar
ideas, diagramas, pequeños esquemas, signos de interrogación, llamadas de atención, otros símbolos (palomas,
asteriscos), etc. Es decir, todo aquello que sirva para llamar la atención.
Lo más conveniente es resaltar lo más específico.
En ocasiones, leer textos subrayados previamente por otros lectores puede ayudar, pero también puede resultar
contraproducente: lo que es relevante para una persona quizá no lo sea para otra: según un estudio sobre el
subrayado realizado por Vicki Silvers y David Kreiner, un texto subrayado de un modo "inadecuado" puede
incrementar la dificultad para la comprensión de la lectura, comparado incluso con un texto sin subrayar.
Esquema.
¿Qué es un esquema?
Un esquema es una representación gráfica que se utiliza para expresar los conceptos principales de
una temática con el fin de comprenderlos o estudiarlos. Suele realizarse tras la lectura y el subrayado de
las ideas principales de un texto, y resulta una manera simple y clara de analizar y organizar conceptos a
través de palabras y recursos gráficos.
El esquema es una herramienta de estudio y de organización de la información sumamente útil, ya que
da una visión general del tema a estudiar a través de una síntesis y permite al lector memorizar de
manera visual las ideas principales.
Características de un esquema
Presenta información de manera clara y directa, siguiendo un criterio para que pueda ser interpretada de
manera simple y rápida.
Incluye los conceptos fundamentales de una temática y sus principales relaciones. No debe tener en cuenta
detalles o información que no sea relevante.
Presenta la información visualmente atractiva para ser absorbida por el lector de manera eficaz.
Conceptual. Grafica las ideas principales de una temática.
Método de estudio. Resulta una herramienta eficaz en la comprensión y estudio de un tema.
¿Cómo se elabora un esquema?
Existen ciertos pasos que son útiles para realizar un esquema sobre el contenido de un texto:
Leer comprensivamente el escrito. En este primer paso se utilizan todas las fuentes disponibles de las que se
obtendrá la información para el esquema.
Subrayar las ideas principales. Se resaltan las ideas del texto que permitan comprender la temática de estudio,
también se pueden subrayar ideas secundarias, terciarias o todo dato o concepto que se juzgue necesario.
Elegir palabras clave. De las ideas principales se obtienen los conceptos (o frases cortas) más representativos de
la temática. Se deben omitir detalles, ya que una de las características fundamentales del esquema es que sea
sintético y breve.
Determinar qué tipo de esquema se va a utilizar. Aunque existen esquemas presformateados, esta herramienta
permite que cada persona lo adapte a su preferencia y según el tema de estudio. Es recomendable realizar un
esquema propio (y no hecho por otro) porque el proceso de resumir y organizar la información es beneficioso
para la comprensión y memorización del tema.
Relacionar las ideas. Se recomienda tomar nota de las ideas y el orden en el que serán relacionadas o
clasificadas para luego volcarlas en el esquema.
Graficar el esquema. Es importante tener en claro el orden de la información y el contenido a incluir, en algunos
casos, se puede hacer más de un esquema para graficar las diferentes ramas o subtemas dentro de una temática
amplia o compleja. Suele ser útil el uso de mayúsculas para recalcar los conceptos fundamentales y minúsculas
para los elementos presentes en ellos. Ciertos recursos gráficos como recuadros, líneas, flechas, llaves, letras o
barras pueden incluirse en el esquema para facilitar su armado y comprensión.
Tipos de esquemas
Existen diferentes tipos de esquemas que varían en su diseño, tamaño o la forma en la que se dispone la
información. Es importante conocerlos para elegir el esquema que más se adapte al tipo y cantidad de
material con el que se trabaja.
Entre los más destacados están:
Esquema de llaves o cuadro sinóptico
Utiliza llaves o corchetes para organizar la información de izquierda a derecha de forma jerarquizada, yendo desde lo
general a lo particular. Parte desde el concepto principal y en llaves encierra las ideas secundarias y terciarias: a mayor
cantidad de llaves, mayor es la especificación de la información. Resulta útil cuando la temática tiene muchas
subdivisiones.
Esquema de flechas
Utiliza flechas para organizar la información de izquierda a derecha o hacia los costados, por lo que puede incluir un gran
número de conceptos e información. Parte de un concepto principal del que salen flechas que encierran las ideas
secundarias y terciarias: a mayor distancia del concepto principal, más específico la información.
Esquema ramificado
Utiliza un concepto principal del que descienden las demás ideas de lo general a lo particular. Se utiliza para representar
clasificaciones o subtemas.
Diagrama de flujos
Se usa para graficar los pasos o actividades dentro de un proceso a partir de figuras geométricas, que representan
conceptos conectados entre sí mediante flechas que marcan la dirección del proceso.
Esquema y mapa conceptual
Un mapa conceptual establece una red entre conceptos en base a sus relaciones.
Un mapa conceptual es un diagrama que conecta, a través de líneas, conceptos que encierra en figuras
geométricas (nódulos). Sobre estas líneas se utilizan palabras de enlace que facilitan la comprensión de las ideas.
Es un esquema sintético y simple en el que se plasman los principales conceptos de una temática estableciendo una red
en base a las relaciones que existen entre ellos. Se diferencia de otros esquemas porque prima la relación entre
conceptos y tiene un formato estructurado, ya que no utiliza recursos gráficos variados como el resto de los esquemas.
Este tipo de diagrama fue creado en 1972 por Joseph Novak y sus elementos fundamentales son:
Conceptos. Se encierran en figuras que se denominan nódulos.
Líneas. Unen los diferentes nódulos.
Palabras conectoras. Se ubican sobre las líneas y establecen cuál es la relación que une a los conceptos.
Conjunto de conceptos. Que forman un enunciado que encierra una idea.
El mapa conceptual es una de las herramientas de estudio más utilizadas debido a su diseño que genera un gran impacto
visual que permite al lector conocer las relaciones entre los conceptos de manera rápida y clara.