Profecías y Vida de A.C. Gaebelein
Profecías y Vida de A.C. Gaebelein
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Por más de medio siglo, el evangelista, autor, periodista e intérprete de la Biblia, Arno C.
guerras mundiales.
En todo este tiempo, nunca dudó de la importancia del estudio de la profecía para el
crecimiento
espiritual y para el tratamiento con el caos cultural. En medio de las tormentas desastrosas
de la
Primera Guerra Mundial, él animó a los cristianos a no desesperar, ya que l egaría el día en
que
los tormentos de este mundo iban a retroceder para dar lugar a la victoria de Cristo.
En 1915 escribió : “¡El Señ or Jesucristo viene otra vez! ¡É l podría venir en cualquier
momento!
Nacido el 27 de agosto de 1861 en Alemania, A.C. Gaebelein emigró a EE.UU. en 1879 para
evitar el servicio militar, y en lugar de el o experimentar la aventura de viajar.
En 1884, Gaebelein fue ordenado como diá cono y se mudó a Harlem, Nueva York. Alí
conoció a Emma Grimm y se casó con el a en 1885. En 1886 fue encomendado como
anciano, y poco después, cuando murió su hija, que era un bebé todavía, comenzó para él
un tiempo de intensa autoevaluació n espiritual, y comenzó a considerar la posibilidad de
salir como misionero.
En 1887 se mudó a una iglesia en Hoboken, Nueva Jersey, donde Samuel Goldstein, un
pastor judío convertido, lo animó a buscar posibilidades de evangelizar a los inmigrantes
judíos. Gaebelein comenzó a predicar en una misió n judía, y así desarrolló la pasió n por la
evangelizació n de los judíos. Este nuevo trabajo lo obligó a reconsiderar su forma de
entender la profecía, y se convirtió decididamente al premilenialismo (es decir, en alguien
que cree en el futuro reino de mil añ os). É l se dedicó al estudio de la cultura judía y al
hebreo, y pronto comenzó a editar escritos religiosos en yidis y en hebreo. En el añ o 1891,
Gaebelein solicitó que su denominació n lo encomendara como misionero a tiempo
completo entre los inmigrantes judíos, y en 1893 comenzó la publicació n de Tiqweth Israel
— The Hope of Israel Monthly (publicació n mensual sobre la Esperanza de Israel).
Muy pronto, Ernst F. Stroeter se unió al trabajo de Gaebelein. Stroeter era profesor de una
escuela técnica superior de Colorado. En1894, comenzaron juntos con la publicació n de
ediciones en inglés y alemá n de la revista Our Hope (Nuestra Esperanza). Dicha revista se
dedicó a publicar informes sobre el trabajo de The Hope of Israel Mission, al igual que al
estudio de la palabra profética, ayudando decisivamente a mejorar el trabajo evangelístico
y social entre los judíos.
Originalmente publicada por Stroeter, y a partir de 1896 entonces por Gaebelein, Our Hope
ofrecía a los cristianos conservadores del mundo entero informaciones que enfatizaban el
sionismo, los asuntos judíos y el estudio de la profecía. El historiador David Rausch,
observó : “Our Hope era un perió dico centrado en el movimiento fundamentalista del siglo
veinte. A través de este perió dico, Gaebelein hizo que la enseñ anza de la profecía bíblica l
egara a ser la prioridad del movimiento, y la unió con estudios bíblicos profundos y
científicos”.
En sus primeros añ os como misionero entre los inmigrantes, Gaebelein coordinó un trabajo
social y evangelístico muy variado, incluyendo el reparto de alimentos y vestimenta, la
organizació n de entregas de medicamentos, enseñ anza acerca de nutrició n y fondos de
ayuda para los judíos en Europa. Gaebelein hablaba fluidamente el yidis, y viajó a Europa y
a Rusia para evaluar la situació n de los judíos de primera mano. Sobre esos añ os, escribió :
“…Yo estaba comprometido a hacer algo para aliviar el duro sufrimiento de los judíos
pobres. Eso l egó a ser una posibilidad extraordinaria para mostrarles el lado prá ctico del
cristianismo”. Filiales de The Hope of Israel Mission finalmente fueron abiertas en
Baltimore, Filadelfia, Pittsburgh y San Luis.
A través de contactos con hombres como James H. Brookes, James M. Gran y C.I. Scofield,
Gaebelein comenzó a escribir y a hablar ampliamente sobre la profecía. Cuando Brookes
falleció , Our Hope se transformó en el sucesor ideoló gico del boletín de Brookes, The Truth
(La Verdad), y l egó a ser un instrumento para la predicació n en toda América.
Gaebelein creía que Israel no solamente era la clave para la profecía bíblica, sino para toda
la historia, y trató de comprender los acontecimientos de aquel os tiempos a través de la
cuidadosa enseñ anza y aplicació n de la profecía.
Entre los añ os 1900 y 1915 fue creciendo considerablemente su prestigio como profesor de
Biblia, y su popularidad. En 1901 Gaebelein dio apertura a la Sea Cliff Bible Conference
anual en Long Island. Allí, C.I. Scofield mencionó por primera vez su deseo de publicar una
Biblia de estudio, y le pidió a Gaebelein que le ayudara en el proyecto. Ambos eran
apasionados dispensacionalistas, y Scofield deseaba que Gaebelein elaborara las partes
proféticas de la Scofield Reference Bible. Scofield
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mismo tenía tan alta consideració n por Gaebelein, que le escribió : “Sigue a toda costa tus
propios enfoques para los aná lisis proféticos. Me encuentro a tus pies en cuanto a la
profecía, y felicito de antemano a los futuros lectores de la Reference Bible por tener en
manos un guía seguro, claro, sensato en un á rea que para la mayoría es un laberinto”.
Los acontecimientos y la tragedia de la Primera Guerra Mundial perturbaron a Gaebelein, y
le causó tristeza ver có mo la guerra pausaba el avance del sionismo. É l advirtió a sus
lectores a no equiparar la guerra con Armagedó n, y los exhortó a confiar en Dios y a buscar
consuelo y á nimo en la Biblia. Gaebelein prestó atenció n a los acontecimientos de la guerra,
y cuando Jerusalén fue conquistada por los britá nicos, él proclamó esto como el
acontecimiento má s significativo de 1917.
Políticamente, Gaebelein era conservador y veía al comunismo como una gran amenaza.
Por su reacció n al mismo y por algunas de sus anotaciones sobre teorías de conspiració n,
fue muy criticado también. En 1933 editó su 38va. Publicació n, Conflict of the Ages
(Conflicto de las eras). Este libro, para algunas personas controvertido, describe toda la
historia humana como un conflicto entre Dios y Sataná s, y entre la obediencia y la
desobediencia a la voluntad de Dios. En el mismo también se refirió a los acontecimientos
de ese tiempo, y se concentró especialmente en la amenaza que presentaba el comunismo.
En los añ os 30, no obstante, los peligros del comunismo cedieron paso a la amenaza que
presentaba el nazismo, el cual Gaebelein detestaba.
En 1937 viajó a Alemania para ver por sí mismo al régimen nazi y, a continuació n,
repetidamente lo criticó en las ediciones de Our Hope. Tanto antes como también durante
la Segunda Guerra Mundial, documentó y publicó cuidadosamente las atrocidades de los
nazis contra los judíos.
Mientras que muchos líderes religiosos en Norteamérica ignoraban o negaban los informes
sobre el exterminio de los judíos, Gaebelein informaba repetidamente sobre la situació n de
los judíos. En1939, E. Schuyler l egó a ser coeditor de Our Hope, aliviando así el trabajo de
Gaebelein, quien entretanto ya tenía 80 añ os de edad.
Tal como lo había hecho durante la Primera Guerra Mundial, Gaebelein también se ocupó
detenidamente de los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial.
En los añ os 1944 y 1945, Gaebelein se regocijó por la decadencia de Hitler, pero estaba
profundamente entristecido por el Holocausto. Si bien él presenció el final de la guerra, no
pudo presenciar el regreso de los judíos a Israel, ni pudo ver la segunda venida del Señ or
Señ or Jesucristo con el arrebatamiento, como había sido su esperanza.
En el día de Navidad de1945, falleció en su casa. En 1942, Gaebelein había escrito una carta
que debía ser publicada en el caso de que él muriera antes de la segunda venida del Señ or.
En la misma proclamó su fe de toda la vida y su esperanza:
“Solo É l conoce el momento exacto cuando tendrá lugar el acontecimiento que culmina la
historia de la Iglesia, la reunió n de los santos de Dios, para encontrarse con É l en el aire.
Quizá s É l aú n se demore, por causa de Su infinita misericordia, para agregar má s miembros
a Su cuerpo,
Su propia plenitud que cumple todo en todos”. Durante todo su servicio, Gaebelein rechazó
las determinaciones proféticas de fechas para el fin, y a aquel os que lo hacían. É l
argumentaba que nuestra esperanza y nuestro interés no deberían estar en el anticristo,
sino má s bien en Jesucristo. En 1939, cuando se levantaban las nubes tormentosas de una
nueva guerra, Gaebelein escribió estas palabras, que no se aplican solamente a sus lectores
de aquel entonces, sino que también son para nosotros hoy:
Miramos una vez má s, y vemos un hermoso amanecer. La Estrel a de la mañ ana aparece, el
Mensajero del día y el Sol en toda su gloria. Ven, entonces, Tú , Esperanza de los
desesperanzados, Tú , Esperanza de Israel, Tú , Esperanza del mundo, de todas las naciones,
de la creació n entera. Ven, entonces, Señ or Jesú s.”
DR.TIMOTHY DEMY
Publicado primero en pre-trib.org; traducido y publicado con el amable permiso del autor.
El Evangelio de Mateo
Introducción
El instrumento elegido por el Espíritu Santo para escribir este Evangelio fue Mateo. É l era
un Judío. Sin embargo, no pertenecía a la clase religiosa culta de los escribas; pero él
pertenecía a la clase que fue má s odiada con amargura. Era un publicano, que es un
recolector de impuestos. El gobierno romano había designado a los funcionarios cuyo
deber era cobrar el impuesto legal recogido, y estos funcionarios, en su mayoría, si no todas
las naciones, designaban a los colectores reales, que generalmente eran Judíos. Só lo los má s
inescrupulosos entre los Judíos podrían alquilarse en aras de ganancia para el enemigo
declarado de Jerusalén.
Dondequiera que todavía había un rayo de esperanza para la venida del Mesías, el Judío,
naturalmente, reducir el tamañ o sea asociado a los gentiles, que debían ser barridos de la
tierra con la venida del Rey. Por esta razó n, los recolectores de impuestos, siendo
empleados romanos, eran odiados por los Judíos aú n má s amargura que los mismos
gentiles. Tal odiado recaudador de impuestos fue el autor del primer Evangelio. ¿Có mo la
gracia de Dios se revela en su llamado veremos má s adelante. Que fue elegido para escribir
este primer Evangelio es en sí mismo significativo, porque habla de un nuevo orden de las
cosas a punto de ser introducido, a saber, la llamada de los despreciados gentiles.
Las evidencias internas parecen mostrar que lo má s probable es que originalmente Mateo
escribió el Evangelio en Arameo, el dialecto semítico que entonces se hablaba en Palestina.
Este Evangelio fue traducido al griego. Esto, sin embargo, es cierto, que el Evangelio de
Mateo es preeminentemente el Evangelio judío. Hay muchos pasajes en el mismo, que en su
significado fundamental só lo puede ser entendido correctamente por uno que está bastante
familiarizado con las costumbres judías y las enseñ anzas tradicionales de los ancianos.
Debido a que es el Evangelio judía, es dispensacional en todas partes. Es seguro decir que
una persona, no importa có mo aprendió o dedicado, que no posea las verdades
dispensacionales claramente revelado con respecto a los Judíos, los gentiles y la iglesia de
Dios se producirá un error de entender Mateo.
Esto es, por desgracia, demasiado el caso, y así sería si se tratara de no má s de fracaso
individual de entender; Pero es má s que eso. La confusió n, el error, la falsa doctrina es el
resultado final, cuando la llave correcta para cualquier parte de la Palabra de Dios es
deficiente. Si el cará cter dispensacional de Mateo se entiende, sin enseñ anza ética de la
llamada sermó n de la montañ a, a expensas de la expiació n de nuestro Señ or Jesucristo sería
posible, ni tampoco habría espacio para el engañ o sutil, moderno, tan universal ahora, de
un
"cristianismo social" que tiene como objetivo levantar las masas y la reforma del mundo.
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Tampoco estaba en la mente del Espíritu reportar todas las palabras y los milagros y los
movimientos de nuestro Señ or, o para grabar todos los eventos que tuvieron lugar durante
su ministerio pú blico, y disponerlas en un orden cronoló gico. Lo presunció n, a
continuació n, en el hombre para tratar de hacer lo que el Espíritu Santo nunca intentó ! Si el
Espíritu Santo nunca tuvo la intenció n de que los registros de nuestro Salvador deben ser
estrictamente cronoló gico, la forma en vano y tonto entonces, si no má s, el intento de llevar
a cabo una armonía de los diferentes Evangelios! Se ha dicho correctamente, "El Espíritu
Santo no es un reportero, pero un editor."
Esto está bien dicho Negocio de un periodista es informar eventos a medida que ocurren. El
editor organiza el material en una manera de adaptarse a sí mismo, y deja fuera o hace
comentarios al igual que mejor le parezca. Este Espíritu Santo ha hecho en dar cuatro
Evangelios, que no son un reporte mecá nica de los hechos de una persona llamada Jesú s de
Nazareth, pero los desdoblamientos espirituales de la bendita persona y la obra de nuestro
Salvador y Señ or, como Rey de los Judíos, criado en obediencia, Hijo del Hombre, y el ú nico
engendrado del Padre. No podemos entrar má s profundamente en esto ahora, pero en la
exposició n de nuestro Evangelio vamos a ilustrar este hecho.
Asimismo, es un hecho significativo que en la condició n del pueblo de Israel, con sus líderes
religiosos orgullosos rechazar al Señ or, su Rey y el juicio amenazado como consecuencia de
ello, es una verdadera fotografía de la final de la dispensació n actual, y en ella veremos el
pró ximo destino de la cristiandad. Las características de los tiempos, cuando nuestro Señ or
se apareció en medio de su gente, que era tan religioso, autosuficiente, que se dividen en
diferentes sectas, ritualistas (fariseos) y Racionalistas (saduceos - altos críticos), siguiendo
las enseñ anzas de los hombres, ocupados con credos hechos por el hombre y doctrinas, etc.,
y cualquier otra cosa que la apostasía, se reproducen exactamente en la cristiandad, con sus
ordenanzas hechas por el hombre, los rituales y las enseñ anzas racionalistas. Esperamos
que siga a cabo este pensamiento en nuestra exposició n.
Hay siete grandes partes dispensionales cuales ocupan un lugar destacado en este
Evangelio y alrededor del cual todo se agrupa. Vamos a revisar brevemente.
I. El Rey
En primer lugar, sería necesario probar que É l es legalmente el rey. Esto se ve en el primer
capítulo, donde se da una genealogía que demuestra su ascendencia real. El principio es,
"Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham." [Nosotros usamos
una traducció n del Nuevo Testamento que se hizo hace añ os por JN Darby y que la
correcció n es lo mejor que tenemos jamá s visto. Podemos recomiendo de corazó n.] Se
remonta a Abraham y no se detenga, mientras que en Lucas la genealogía llega hasta Adá n.
En el Evangelio de Mateo É l es visto como Hijo de David, su ascendencia real; Hijo de
Abraham, de acuerdo con la carne de la simiente de Abraham.
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La llegada de los Magos só lo se registra en Mateo. Ellos vienen a adorar al rey recién
nacido de los Judíos. Su lugar de nacimiento real, la ciudad de David, se le da. El bebé es
adorado por los representantes de los gentiles y ellos Honrad de hecho antes de que un
verdadero rey, aunque las marcas de la pobreza estaban a su alrededor. El oro que dieron
habla de su realeza. Cada verdadero Rey tiene un heraldo, por lo que el Rey Mesías. El
precursor aparece en Mateo y su mensaje a la nació n es que "El Reino de los cielos se ha
acercado"; la persona real tanto tiempo predicho, está a punto de aparecer y ofrecer ese
Reino. Cuando el rey que fue rechazado viene de nuevo para establecer el Reino, É l estará
precedido una vez má s por un heraldo que se declare su venida entre su pueblo Israel, Elías
el profeta.
En el cuarto capítulo vemos el Rey probado y demostrado que él es el rey. É l se prueba tres
veces, una vez como Hijo del Hombre, como Hijo de Dios y como el Rey Mesías. Después de
la prueba, de los cuales É l surge un vencedor completa, comienza su ministerio. El Sermó n
de la Montañ a (usaremos la frase pesar de que no es bíblico) se da en Mateo en su totalidad.
Marcos y Lucas reportarlo só lo en fragmentos y Juan no tiene una palabra de eso.
Esto a la vez debe determinar el estado de los tres capítulos que contienen este discurso. Se
está enseñ ando en relació n con el Reino, que constituye la carta magna del Reino y todos
sus principios. Tal reino en la tierra, con los sujetos que tienen todas las características de
las necesidades reales establecidos en este discurso va a ser todavía. Si Israel hubiera
aceptado el Rey entonces habría llegado, pero el reino ha sido pospuesta. El Reino será al
fin vienen con la gente justa como centro, pero la cristiandad no es ese reino. En este
maravilloso discurso el Señ or habla como el Rey y como el dador de la ley, que expone la
ley que debe gobernar su reino. A partir del octavo al duodécimo los capítulos, vemos las
manifestaciones reales de aquel que está Jehová manifestado en la carne.
Como Rey É l envía a sus siervos y les dota con poder del reino, la predicació n del mismo
modo la cercanía del reino. Después del décimo capítulo comienza el rechazo seguido por
sus enseñ anzas en pará bolas, la revelació n de secretos. É l se presenta a Jerusalén como
Rey, y el mesiá nico de bienvenida se escucha, "Bendito el que viene en el nombre de
Jehová ." Después de que su sufrimiento y su muerte. En todo su cará cter regio se lleva a
cabo, y el Evangelio se cierra bruscamente, y no tiene nada que decir de su ascensió n al
cielo; pero el Señ or es, por así decirlo, a la izquierda en la tierra con el poder, todo poder en
el cielo y en la tierra. En este cierre se ve que él es el Rey. É l gobierna ahora en el cielo y en
la tierra cuando venga de nuevo.
II. El Reino
¿Qué hizo un Judío piadoso, creyendo esperar conforme a las Escrituras? É l espera (y aú n
espera) la venida del Rey Mesías, que ha de ocupar el trono de David su padre. Se esperaba
que, acarrean condenació n para los enemigos de Jerusalén, y reunir a los dispersos de
Israel. La tierra florecería como nunca antes; se establecería la paz universal; la justicia y la
paz en el conocimiento de la gloria del Señ or para cubrir la tierra como las aguas cubren el
profundo. Todo esto en la tierra con la tierra, que es la tierra de Jehová , como cabeza de la
fuente, de la cual todas las bendiciones, las corrientes de agua viva, el flujo. Se esperaba que
un templo, una casa de culto, para todas las naciones para estar en Jerusalén, a la que las
naciones que vienen a adorar al Señ or. Este es el reino de los cielos como se había
prometido a Israel y como era de esperar por ellos.
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Esto se predijo también en el Antiguo Testamento, Isaías 53: 1-12, Daniel 9:25, Salmo 22:
1-31, etc. También se ve en los tipos, José, David y otros. El heraldo del Rey es rechazado
primera y termina en la cá rcel, de ser asesinada. Esto habla del rechazo del Rey mismo. En
ningú n otro Evangelio es la historia del rechazo tan completamente como dijo aquí. Se
inicia en Galilea, en su propia ciudad, y termina en Jerusalén. El rechazo no es humano, sino
que es satá nica. Toda la maldad y depravació n del corazó n se destapa y Sataná s revelados
en todas partes. Todas las clases está n preocupados en el rechazo. La multitud que lo
habían seguido y fueron alimentados por É l, los fariseos, los saduceos, los herodianos, los
sacerdotes, los jefes de los sacerdotes, de los sacerdotes, los ancianos. Por fin se hace
evidente que ellos lo sabían quién era, su Señ or y su Rey, y voluntariamente se lo entregó
en manos de los gentiles. La historia de la cruz en Mateo, también, saca el lado má s oscuro
del rechazo. De este modo la profecía se ve cumplido en el rechazo del Rey.
Este es otro de los temas del Antiguo Testamento, que es muy prominente en el Evangelio
de Mateo. Ellos lo rechazaron y los deja, y el juicio cae sobre ellos. En el capítulo once
Reprocha las ciudades en las que la mayor parte de sus obras de poder había tenido lugar,
porque no se habían arrepentido. Al final del capítulo doce niega su relació n y se niega a
ver su propia, mientras que en el comienzo de la decimotercera Sale de la casa y va hasta el
mar, este ú ltimo término tipifica las naciones. Después de su presentació n real a Jerusalén
el día siguiente por la mañ ana temprano Maldice la higuera, que prefigura la muerte
nacional de Israel s, y después de pronunciar sus dos pará bolas a los sumos sacerdotes ya
los ancianos, É l declara que el Reino de Dios es ser quitado de ellos y debe ser dado a una
nació n que es traer su fruto. Todo el vigésimo tercer capítulo contiene los ayes sobre los
fariseos, y al final Habla a Jerusalén y declara que su casa se va a dejar desierta hasta que se
pueda decir: Bendito el que viene en nombre del Señ or.
El reino ha sido rechazado por el pueblo del reino y el rey mismo ha dejado la tierra.
Durante su ausencia, el Reino de los cielos está en manos de los hombres. Hay, pues, el
reino de la tierra en una forma completamente diferente de lo que fue revelado en el
Antiguo Testamento, los misterios del reino oculto desde la fundació n del mundo se hacen
ahora conocida. Esto nos enseñ a en Mateo 14:13, y aquí, también, tenemos al menos una
visió n de la iglesia. Una vez má s, se ha de entender que ambos no son idénticos.
Pero, ¿qué es el reino en su forma misterio? Las siete pará bolas van a enseñ ar esto a
nosotros. Se ve allí en una condició n mixta mal. La iglesia, el cuerpo, no es malo, porque la
iglesia se compone de aquellos que son amados de Dios, llamados santos, pero la
cristiandad, incluyendo todos los profesores, es adecuadamente de que el Reino de los
Cielos en el capítulo trece. Las pará bolas llevar a cabo lo que puede denominarse la historia
de la cristiandad. Es una historia de fracaso, convirtiendo lo que el rey no quería que fuera,
la levadura del mal, de hecho, levadura toda la masa, y así se continú a hasta que el Rey
regresa, cuando todos los delitos se reunieron fuera de la Reino. La pará bola de la perla
solo habla de la iglesia.
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VI. La Iglesia
Enseñ anzas proféticas sobre el fin de los tiempos. Este discurso fue dado a los discípulos
después de que el Señ or había dicho su ú ltima palabra a Jerusalén. Es una de las secciones
má s notables de todo el Evangelio. La encontramos en los capítulos 24 y 25. En él, el Señ or
enseñ a acerca de los Judíos, los gentiles y la Iglesia de Dios; La cristiandad está en él mismo.
El orden es diferente. Los gentiles se destacan pasado. La razó n de esto es porque la iglesia
se retira en primer lugar de la tierra y los profesores de la cristiandad se fueron, y no son
má s que los gentiles y se refería a juicio de las naciones como fue dada a conocer por el
Señ or.
La primera parte de Mateo 24: 1-51 es judía a lo largo. A partir del cuarto al cuadragésimo
quinto versículo tenemos una profecía má s importante, que da a los eventos que siguen
después de la iglesia se toma de la tierra. El Señ or toma aquí muchas de las profecías del
Antiguo Testamento y las mezcla en una gran profecía. La historia de la ú ltima semana de
Daniel está aquí. La mitad de la semana después de los primeros tres añ os y medio es el
verso 15. Apocalipsis, capítulos 6-19 todo está contenido en estas palabras de nuestro
Señ or. Dio, pues, las mismas verdades, só lo que má s ampliada y en detalle, desde el cielo
como una ú ltima palabra y advertencia.
Tres pará bolas siguen en el que los salvos y los no salvos son vistos. Esperando y servir es
el pensamiento que conduce. Recompensa y expulsando hacia afuera en la oscuridad el
doble resultado. Esto, entonces, encuentra una aplicació n en la cristiandad y la iglesia. El
final de Mateo 25: 1-46 es el juicio de las naciones. Este no es el juicio universal, un término
popular en la cristiandad, pero no bíblica, pero es el juicio de las naciones en el momento
en que nuestro Señ or como el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria.
Muchos de los hechos má s interesantes en el Evangelio, las citas peculiares del Antiguo
Testamento, la estructura perfecta, etc., etc., no podemos dar en esta introducció n y
contorno, pero esperamos llevarlos ante vosotros en nuestra exposició n. Puede, entonces,
el Espíritu de verdad nos guiará a toda la verdad”
El Evangelio tiene por lo tanto dos divisiones principales: El primer capítulo 1-12 y el
segundo del Capítulo 13 a 28.
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Biblia Anotada Gaebelein
II. El Reino rechazado y el rechazo del Rey; Su muerte y resurrecció n. Capítulo 13-28.
1. El Rey, a la orilla del mar. Los misterios del reino. Capítulo 13.
2. El martirio de Juan y la actitud cuá druple del Rey rechazado. Capítulo 14.
5. La gloria que viene. El Impotente Discípulos y el poder del rey. Capítulo 17.
7. Salida de Galilea. En relació n con el divorcio. El pequeñ o niñ os Bendito. El joven rico.
Capítulo 19.
8. La pará bola de los obreros de la viñ a. La curació n del ciego de dos hombres.Capítulo 20.
9. Entrada del Rey en Jerusalén. Las pará bolas de los dos hijos y los jefes de familia.
Capítulo 21.
10. La pará bola del banquete de la boda. Respuestas a las preguntas. La pregunta sin
respuesta.Capítulo 22.
11. Los males del Rey y la Lamentació n sobre Jerusalén. Capítulo 23.
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Mateo 1
Versos 1-25
Análisis y Anotaciones
CAPÍTULO 1
El primer capítulo del Evangelio de Mateo se divide en dos partes. En el primero el verso
XVII nos encontramos con la genealogía de Jesucristo, y en la ú ltima parte del capítulo de la
historia del nacimiento del Prometido. En la segunda mitad lo vemos como Hijo de Dios y
Salvador, mientras que en el primero, en la genealogía, su ascendencia real está probado. É l
es el heredero legítimo al trono de David, y por lo tanto está legalmente establecido Su
Reinado.
Las dos palabras griegas con las que se inicia este Evangelio son "Geneseos Biblos," el libro
de la generació n, que corresponde a una expresió n similar Antiguo Testamento se
encuentra con frecuencia en las Escrituras (Génesis 6: 9., Etc.) El principio de este
Evangelio muestra claramente que este es el Evangelio para el Judío. La cuestió n de la
genealogía es un algo muy importante para el Judío. La genealogía que aparece en el
Evangelio de Lucas no se sostiene allí en el comienzo, pero se trata en el capítulo tercero,
después de que el relato del nacimiento del Salvador, y el ministerio del precursor, y
cuando comienza su ministerio pú blico. En el Evangelio de Lucas É l es el Hijo del hombre, y
no como en Mateo, el rey.
Jesucristo es el primer hijo de David, y como tal ha de ser presentada a la nació n de Israel,
como Rey, y ser rechazado por ellos. É l es, después de que en el sentido má s amplio de la
mujer por la que las promesas de bendició n de Abraham a las naciones han de ser
cumplidas. ¿Qué tan claramente esto demuestra la inspiració n verbal! De hecho, si no hay
inspiració n verbal no hay inspiració n en absoluto.
No es raro el caso de que los lectores del Nuevo Testamento se han preguntado por qué
todos estos nombres aparecen en el primer capítulo. Hemos respondido a muchas
preguntas y hemos escrito numerosas cartas durante los ú ltimos ocho añ os en respuesta a
las consultas de los Judíos a causa de la genealogía, tal como aparece aquí, y las aparentes
contradicciones y discrepancias entre Mateo y Lucas. Má s de un Judío ha llegado y le
preguntó : ¿Por qué debe un hombre tiene dos genealogías, y que es el má s adecuado?
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Como hijo de la virgen por sí solo no podía tener un derecho legal al trono. Por esta razó n,
para hacer que el Uno engendrado en ella del Espíritu Santo, el heredero legítimo al trono
de David a los ojos de la nació n, la virgen tenía que ser la esposa de un hombre que tenía un
derecho indiscutible perfecto al trono. Ahora la genealogía en Mateo muestra que José es
un hijo de David, y por lo tanto, titulada al trono, por lo tanto, Jesú s es legalmente de esta
forma el heredero del trono. É l es el descendiente y heredero legal de David a través de
José, pero nunca Hijo de José. Se suponía que era por la gente que es el Hijo de José. "Y el
mismo Jesú s, cuando É l comenzó a enseñ ar, tenía unos treinta añ os de edad; siendo, segú n
se creía, hijo de José "(Lucas 3:23). "Y
Su afirmació n de ser verdaderamente el Hijo de David, por tanto, nunca fue discutida.
Ahora bien, si É l había sido el hijo de José, segú n la carne, él nunca sería y nunca podría ser
nuestro Salvador. El Salmo 51 ª entonces habría encontrado una aplicació n. "He sido
formado en iniquidad y en pecado me mi madre me concibo." Por otro lado, si hubiera sido
el Hijo de María, sin que sea jurídicamente la esposa de un Hijo de David, los Judíos habría
rechazado su reclamo del primer momento. Vemos entonces que legalmente era el Hijo de
José; en su humanidad, É l es el Hijo de María, y luego un paso superior, como leemos en los
versículos finales, É l es el Hijo de Dios. Las dos genealogías lo muestran como Rey - Hijo del
hombre e Hijo de Dios - como Aquel que nació de María, pero engendrado en ella del
Espíritu Santo.
"Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, venido de la mujer, cae
bajo la ley, para que redimiese a los bajo la ley, para que recibiéramos la filiació n" (Gá latas
4: 4). Es así que con esta presente dispensació n, porque después de un tiempo en que el
Señ or ha dado a sí mismo su Iglesia, prevalecerá la oscuridad, la ruina y el mal, y en la hora
má s oscura de remanente creyente y en la historia del mundo, el Primogénito vendrá de
Israel de nuevo en el mundo habitable rodeada de á ngeles que adoran (Hebreos 1: 6).
La divisió n de la genealogía es triple. Desde Abraham hasta David, desde David hasta la
transmigració n de la cautividad de Babilonia, y desde la deportació n a Babilonia hasta
Cristo (Mateo 1:17). En cada divisió n son catorce generaciones, dos veces siete de cada
divisió n. Esto trae en perfecta armonía y orden, como aquel que ha dado todo esto es el
espíritu de orden y no desorden (1 Corintios 14:33). El siete es un nú mero altamente
simbó lico, propio de Israel. Gran parte de la historia de Israel se divide en siete; los setenta
añ os de cautiverio, las setenta semanas proféticas de Daniel, la semana pasada todavía en el
futuro compuesto de siete añ os, etc., son hechos bien conocidos a todos los lectores de la
Palabra. Aquí es tres .times dos veces siete, lo que significa el cumplimiento e integridad.
Una investigació n má s profund
a muestra a la vez que una serie de generaciones han quedado fuera. Se han hecho intentos
para explicar esto de diferentes maneras. Muchos, hombres miopes pobres han ponerlo
abajo como un error, y los mayores críticos e incrédulos han señ alado a cabo como un
argumento en contra de la inspiració n de la Palabra, y como ejemplo de las contradicciones,
las cuales, segú n ellos, existen en las Escrituras .Otros han acusado a Mateo con la
ignorancia, y que al no saber nada mejor, se marchó a cabo estas generaciones. Como Judío,
fue, sin lugar a dudas, muy familiarizado con los escritos del Antiguo Testamento. Tenía
acceso completo a todas las colecciones
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de libros a los que llamamos Antiguo Testamento. Fuera de los libros histó ricos que habría
sido un asunto muy fá cil de conseguir juntos un registro completo de nombres, tales como
habría sido plenamente de acuerdo con el objeto en vista de satisfacer el Judío. El hombre
de hecho lo habría hecho si tuviera que escribir la genealogía, pero Mateo no escribió de
acuerdo a su propio gusto o deseo; el Espíritu Santo escribió cada palabra, y É l ha
encontrado que es buena para hacer una serie de omisiones.
Por esta razó n, lo que se pretende a menudo para demostrar que hay contradicciones en la
Biblia, y que la Biblia no es infalible, es realmente un testimonio de la divinidad de las
Escrituras. En todo este arreglo, dejando de lado y cambiante, el Espíritu Santo tiene un
propó sito sabio, y no se sigue, si tenemos en nuestra miopía no lo entendemos todos, que
debe haber un error en alguna parte involucrada. É l tiene el derecho de hacerlo, y que ha
sido su placer de dejar de lado las generaciones. Esto también es así en el caso de otra
genealogía Antiguo Testamento (ver Esdras 7: 1-28).
La omisió n má s importante está en el versículo ocho. Tres reyes se quedan fuera. Estos son
Ocozías, Joá s y Amasías. ¿Quiénes eran? Ellos son los descendientes de la hija del malvado
Acab, Atalía. Atalía desea aniquilar la simiente real de la casa de Judá . Este fue un intento
satá nico para frustrar los propó sitos de Dios. Era, como el intento de Amá n, inspirado por
él, que es un asesino desde el principio. Se le puede llamar anti-Mesianismo. Esta es sin
duda la razó n por la cual el Espíritu Santo dejó un vistazo a estos tres reyes.
Otra dificultad aparente es la relativa a Jeconías (verso 11), Zorobabel y Salatiel. Los dos
ú ltimos son en la genealogía de Lucas, y Zorobabel ser llamado un hijo de Salatiel, cuando 1
Cró nicas 03:10. Habla de él como un hijo de Pedaías.
Cró nicas 3:15). De este modo se hace evidente que es Jeconías Joacim. En el versículo doce
tenemos Jeconías, hijo de Joaquín, porque Salatiel es el hijo de Jeconías (1 Cró nicas 3:17).
Lea también Jeremías 22:30.
A la línea de Salomó n había entonces una maldició n, y Joseph está en conexió n con esa
línea. A la línea de Nathan no había ninguna maldició n, y por lo tanto en su nacimiento de
María É l es en verdad el Hijo de David, todavía en los ojos de la nació n Fue legalmente en
José.
Otros hechos llamativos llegan a nuestro conocimiento cuando vamos por la lista de las
generaciones, cada uno es muy significativa. Mencionamos algunos solamente. Judá se
menciona, porque la profecía de Jacob deja claro que de él el Silo vendría (Génesis 49:10).
Se nos recuerda de otra cosa en la frase, Judá y sus hermanos, a saber, del pecado de Judá y
sus hermanos en la venta de su propio hermano, y todo lo que está conectado con ella.
David solo tiene el título, el rey (versículo 6). El nombre de Salomó n está ahí, pero no hay
un reino que se le atribuye. El Judío incrédulos, ya que trata de rechazar profecías sobre el
Mesías, siempre ha hecho un punto fuerte de este, que las promesas hechas a David acerca
de un hijo todas se cumplieron en Solomon. Salomó n segú n ellos es el rey, y superior a
David en su gobierno y dominio. Có mo sorprendente entonces que el Espíritu Santo le da el
nombre de Salomó n simplemente sin añ adir, el rey, a la misma. David es el rey y ningú n
otro puede tener el título, hasta que su hijo venga: incluso el que vino y los que David llama
Señ or (Salmo 110: 1). Así, el á ngel le anunció , el Señ or Dios os dará el trono de David su
padre: y reinará sobre la casa de Jacob para siempre; y su reino no tendrá fin.
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Ella había creído que los mensajeros que habían venido, y el hilo de grana, el signo de su
liberació n de la condenada ciudad, se encontraban en su ventana. "Por la fe Rahab la
ramera no pereció juntamente con los desobedientes, habiendo recibido a los espías en
paz" (Hebreos 11:31). Fue la fe por la que entró en línea. Cada Judío conocía su historia y
sabía también que ella había llegado a compartir las bendiciones de Israel. Aú n así los
orgullosos fariseos murmuraban cuando Jesú s se sentó y comió y bebió con los publicanos
y pecadores y los marginados se reunieron a su alrededor, murmurando porque buscaba la
má s baja.
Ruth, la tercera mujer mencionó , es una excepció n, ya que no hay mancha en su cará cter.
Ella era una moabita. La ley estaba en contra de ella y la maldijo. Está escrito, "amonita ni
moabita no entrará en la congregació n de Jehová ; ni aun en la décima generació n no
entrará n en la congregació n de Jehová para siempre "(Deuteronomio 23: 3). Pero también
en la fe que entra en la congregació n con sus hijos, y el tercero tras ella, su nieto, es el
propio rey David. La ley que había pronunciado la maldició n está completamente anulada
en su caso.
La cuarta mujer no se menciona por su nombre - Su de Urías, eso es todo lo que dice.
Sabemos que es Betsabé, la persona con quien el rey David cometió adulterio. Aquí es
pecado en relació n con un creyente. Hizo que el pecado cometido por el rey David le
deshacer como un creyente? No, él había creído y gracia tenía pleno dominio sobre él.
"É l ensalza al necesitado del muladar, para hacerlos sentar con los príncipes y heredar el
trono de gloria" (1
Samuel 2: 8). Lo verdaderamente esto es visto con Tamar, Rahab, Rut y Betsabé. ¿Qué
consuelo en este hecho para todos nosotros!
"El nacimiento de Jesucristo fue así: Su madre, María, que está habiendo sido desposada
con José, antes que se juntasen, se halló haber concebido del Espíritu Santo. Y José su
marido, como era justo, y no quería exponerla pú blicamente, se propuso tener su guardó en
secreto; pero mientras reflexionaba sobre estas cosas, he aquí un á ngel del Señ or se le
apareció en sueñ os y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a ti tu mujer, porque lo
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que es engendrado en ella es del Espíritu Fantasma. Y dará a luz un hijo, y llamará s su
nombre Jesú s, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
"Todo esto aconteció que se cumpliese lo que fue dicho por el Señ or por medio del profeta,
diciendo: He aquí que la virgen concebirá , y dará a luz un hijo, y llamará s su nombre
Emanuel, que es, siendo interpretado, Dios con nosotros. Pero José tiene despertó de su
sueñ o, hizo como el á ngel del Señ or le había mandado, y recibió a su mujer, y no la conoció
hasta que dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre Jesú s "(Mateo 1: 18-25).
Qué sencillo todo esto suena; sin embargo, aquí está n las profundidades que ninguna
mente humana puede en este mundo de comprender. Todos los intentos de explicar lo
fracasan completamente. La fe adora aquí y mira con adoració n profunda sobre el misterio
dado a conocer, Dios manifestado en la carne. El Señ or puso delante de Abraham, vestidos
en forma de un ser humano, comiendo y bebiendo (Génesis 18: 1-33). Qué humillació n que
era para él incluso entonces, pero cuá nto má s profundo y de largo alcance es aquí? Ahora
es su madre, María, que es prominente en el registro. Nacido de una mujer que dice Pablo
en Gá latas 4: 1-31. Con esto, dirige nuestra atenció n a la primera promesa hecha en Génesis
3: 1-24: "Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje: él herirá en la
cabeza y tú le herirá s en el calcañ ar." esta es la primera promesa de un Libertador.
A menudo leemos en la Palabra profética, yo soy. Los hebreos tienen la palabra "Hu" (He)
como un nombre divino. En el antiguo libro de Zohar la palabra "É l" se aplica al Dios eterno
hematomas cabeza de la serpiente. É l ha de ser la simiente de la mujer, no de Adá n, el
hombre. Interesante es la siguiente cita de una antigua exposició n de los Judíos. "La voz que
nuestros primeros padres escucharon caminando en el jardín era la Palabra del Señ or, o el
Mesías. Antes de que pecaron vieron la gloria del Dios bendito hablar con ellos, pero
después de su pecado escucharon só lo el pie de voz. La simiente de la mujer herirá en la
cabeza de la serpiente, y se deberá obtener la curació n en los días del Mesías”.
María fue la mujer que elija, una virgen, de quien llegó a Aquel semilla. Ella estaba
desposada con José, hijo de David, y por lo que no debería ser incluso la sombra de una
duda, se añ ade, antes que se juntasen, se halló haber concebido del Espíritu Santo. Justo
José reflexionar sobre estas cosas y como un hombre justo, sin duda, la oració n a Dios al
respecto, es visitado por un á ngel del Señ or. Incluso la pequeñ a palabra "un" es aquí de
importancia. Escuchamos mucho en el Antiguo Testamento de que el á ngel del Señ or. A
menudo aparece como el mediador entre Dios y el hombre. É l tiene nombres y atributos
divinos. É l apareció en forma de hombre a Agar, Abraham, Jacob, los hijos de Israel, Josué,
Gedeó n, Manoa, y la esposa de Manoa. Jacob lo llama el á ngel, el Redentor. En Isaías 63: 9
que se llama el á ngel de su cara. De hecho todo el Antiguo Testamento Jehová y su gloria
son revelados en él, de modo que en estas manifestaciones que vemos la encarnació n
predijo.
El mismo nombre de Dios estaba en él (É xodo 23:20). La antigua sinagoga judía cree
correctamente que este á ngel del Señ or es la palabra de Dios, el Mesías. Aquel que apareció
como el á ngel, ahora que va a nacer de la virgen. Se despojó a sí mismo, tomando forma de
siervo, tomando su lugar en la semejanza de los hombres (Filipenses 2: 7). Si la redacció n
del Evangelio de Mateo había sido obra de un impostor, seguramente habría escrito, que el
á ngel del Señ or se le apareció a José, en lugar de un á ngel. Por lo que incluso la pequeñ a
palabra, una, pone de manifiesto la inspiració n verbal.
En el Evangelio de Lucas leemos que el á ngel Gabriel (el mismo que anunció a Daniel la
venida del Mesías y el tiempo del fin), fue enviado de Dios a María, y se acercó a ella y le
dijo: "Alégrate, llena ¡uno! el Señ or es contigo. Pero ella, al ver al á ngel, se turbó por sus
palabras, y razonó en su mente lo que podría ser este saludo. Y
el á ngel le dijo: No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios.
Y he aquí que tú concebirá s en el ú tero a luz un hijo, y llamará s su nombre Jesú s. Este será
grande y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señ or Dios le dará el trono de David su padre;
y reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no no será un fin. Pero María dijo al
á ngel: ¿Có mo será esto, puesto que no conozco varó n? Y respondiendo el á ngel le dijo: El
Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te sombra, por lo cual la cosa sagrada
también que nacerá será llamado Hijo de Dios "(Lucas 1: 28-35). En la lectura de éste casi
oye la voz que habló a Moisés: Toma quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que
está s es tierra santa. Ambos Evangelios sacarlo a la luz claramente que es el Hijo de Dios, la
Palabra eterna, que se convierte en un hombre, en verdad el hijo de su madre virgen, de
carne y hueso, un cuerpo humano real como el nuestro,
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pero una cosa santa, que es absolutamente sin pecado. Su naturaleza humana procedió
directamente del Espíritu de Dios. Ningú n otro ser nos podría haber salvado.
El Antiguo Testamento habla a menudo de este gran evento, el nacimiento del Salvador, y
que É l es ser divina y humana en su persona. Se le llama el Poder (Zemach). En Isaías É l es
llamado, La rama de Jehová , y en otros profetas, La rama de David. "Porque nos ha nacido
un niñ o, se nos ha concedido un hijo; y el principado sobre su hombro; y Su nombre será
llamado Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz "(Isaías 9: 7). Hay
un pasaje muy importante y notable en Jeremías, "El Señ or creará una cosa nueva sobre la
tierra: la mujer rodeará al hombre" (Jeremías 31:22). Esto pertenece a una profecía
mesiá nica, como se muestra por el contexto. Es una cosa nueva que ha de llevarse a cabo, y
una creació n.
Esto nunca podría decirse del nacimiento de un niñ o en su camino natural. Incluso uno de
los antiguos rabinos reconoce que Jeremías 31:22 habla del Mesías, y que por la mujer
virgen se refería. En los escritos judíos, se dice que algunos de ellos de gran antigü edad
tanto en el origen y nacimiento de Cristo. Citamos só lo algunas de las palabras má s
importantes de los rabinos. "Varios de estado que el Mesías es no tener ningú n padre
terrenal."
"El nacimiento de solo el Mesías será , sin ningú n dañ o." "Su nacimiento no será igual que la
de otros hombres."
"El nacimiento del Mesías será como la rocío de Jehová , como las gotas sobre la hierba sin
la acció n del hombre”.
Que esta exposició n de las Escrituras en relació n con el milagroso nacimiento del Mesías en
general se creía en el momento de nuestro Señ or se ve en el Evangelio de Juan. "¿No es éste
al que buscan para matarlo? y he aquí que habla abierta y no le dicen nada a él. Han hecho
los gobernantes luego reconocido que este es el Cristo? Pero en cuanto a este hombre que
sabemos de dó nde es. Ahora, en cuanto al Cristo, cuando venga nadie sabe dó nde sea (Juan
7:27). Con esta reconocieron que creían que con el nacimiento de Cristo es un misterio
conectado. Pensaron entonces ellos sabían que Jesú s de Nazaret es; No "Y ellos dijeron, es
éste Jesú s, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿Có mo es que dicen
que he descendido del cielo? "(Juan 6:24). Muchos siglos después insultantemente Judíos
escribió una historia vulgar y blasfema del nacimiento de nuestro Señ or, pero los primeros
Judíos, parece que nunca intentó contradecir el primer capítulo de Mateo.
El á ngel ordenó a José que no temen, y dar a conocer a él no só lo que lo que se engendra en
María es del Espíritu Santo, pero también ha dicho: "Y dará a luz un hijo, y llamará s su
nombre Jesú s, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”.
La palabra de Jesú s es tomado del hebreo Yehoshua, lo que significa, Jehová es el Salvador.
Es el nombre precioso en el cual está contenida toda la historia de la salvació n. El pueblo de
Jehová está a su pueblo, porque É l es Jehová , y dejó a su gloria eterna, sus riquezas, y se
hizo pobre, para salvarlos de sus pecados. Cuando Moisés estuvo en la presencia de este
descendió Señ or, el cual había anunciado antes que él el nombre del Señ or, Moisés dijo: "Si
he hallado ahora gracia en tus ojos, oh Señ or," decir esto mirando al cielo, "dejar que mi
Señ or, "Aquel que había descendido y se puso delante de él," te ruego que van entre
nosotros; por ello es un pueblo de dura cerviz, y perdona nuestros pecados y nuestro
pecado, y nos poséenos "(Ex. 34: 9).. Y É l ha venido, Jesú s, que es capaz de salvar a su
pueblo de sus pecados, porque É l es Dios, y l eno de gracia, como fue revelado a Moisés en
la montañ a. Ellos lo rechazaron y su salvació n.
Está n dispersos entre las naciones, cegados y endurecido, pero es, sin embargo, Jesú s
salvará a su pueblo. Ha comprado el terreno y el tesoro en ella. Y de nuevo vendrá y se
apartará de Jacob la impiedad y recordar má s de su pecado. Sí, y de nuevo vendrá y el Señ or
Dios le dará el trono de David su padre, y reinará sobre la casa de Jacob para siempre. Saulo
de Tarso oyó la voz del cielo, que dijo: "Yo soy Jesú s!" Es muy significativo que habló así a la
que llegó a ser el apó stol de los gentiles, y que en muchos aspectos es un tipo de toda la
nació n en incredulidad y su conversió n en venir. Ha salvado a Saulo de Tarso. É l salvará a
todo Israel todavía. Para los creyentes, su nombre no es simplemente Jesú s, pero para
nosotros, la iglesia, É l es Salvador y Señ or, y la forma correcta de dirigirse a É l es por su
nombre completo, ya que es por la resurrecció n de entre los muertos, nuestro Señ or
Jesucristo.
Con la declaració n de que él salvará a su pueblo de sus pecados se realizó el anuncio del
á ngel. Ahora es Mateo, ya través de Mateo, por supuesto, el Espíritu Santo, que continú a. El
paso má s importante del Antiguo Testamento es llevado a la parte delantera. Esta es la
profecía familiar en Isaías 7:14, que dice: "He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un
hijo, y llamará s su nombre Emanuel." Como la mayoría de todas las otras profecías
mesiá nicas, éste tiene también sido objeto de "alta crítica." Estos aprendidas (?) los críticos
han hecho algunas declaraciones muy ridículos en esta profecía sublime, y dijo que es
cualquier cosa menos mesiá nico. Ellos
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no son independientes, sino que está n en compañ ía de Judíos racionalistas y otros infieles,
que sirven al poder de la oscuridad - el que es el falsificador de la Palabra de Dios desde el
principio. Parte de esta basura infiel de Wellshausen, etc., continuamente está siendo
reutilizado por algunos de los llamados profesores en seminarios teoló gicos "evangélicos"
de este país. ¡Ay! ¿Qué tan cierto todavía, profesando ser sabios, se hicieron necios. La alta
crítica es otra cosa que la infidelidad y la necedad.
Es con estos críticos, que son los educadores de los pró ximos predicadores en las
diferentes denominaciones, una pregunta lo que Isaías escribió y lo que no lo escribió , lo
que es real y lo que se añ ade a por otra mano. Por lo que se está enseñ ando que Isaías habló
de su propia esposa cuando pronunció las palabras que está n delante de nosotros. Ahora
ten cuidado có mo tratar a esta profecía Mateo 1:22 dice que el profeta no dijo estas
palabras:
"He aquí, una virgen concebirá ", pero el mismo Señ or dijo estas palabras a través del
profeta.
Una negació n de Isaías 7:14 que no es una profecía mesiá nica es una negació n de la
integridad del Nuevo Testamento, una negació n del Señ or. ¿Có mo cualquiera se atreve a
decir que el profeta no pronunció una profecía en absoluto, que no ha de entenderse en el
sentido de que el Señ or Jesucristo, cuando el Espíritu Santo en el primer capítulo en el
Nuevo Testamento declara que se trata de un mesiá nico profecía, y que ha encontrado su
cumplimiento en la persona de nuestro Señ or? Si no hubiera otra evidencia alguna en el
Antiguo Testamento, es má s, si había muchas dificultades relacionadas con Mateo 1:22 que
se conformaría todo y sería prueba suficiente en sí mismo para lo que el Señ or quiso decir
cuando dijo estas palabras a través de Isaías profeta.
Pero no hay nada en Isaías 7: 1-25 lo que se desprende en absoluto que la profecía no es
mesiá nico. El Señ or habló de la promesa en una época en la casa de David se desanimó y
descorazonado, y el rey Acaz, en lugar de confiar en el Señ or, continuó en la incredulidad. El
profeta le pregunta a exigir una señ al del Señ or, pero él rechaza la oferta bajo el pretexto de
que no iba a tentar a Dios. Ante esto, el profeta dijo que el Señ or mismo os dará señ al, y la
profecía entonces se habla es la señ al para el rey desanimados y la casa de David.
El Señ or conoce a este temor por un signo y promesa má s notable, a saber, "que antes si
una virgen pura a luz un niñ o que la familia de David perecen." Y la promesa se obtiene un
doble confort: es decir, de Cristo aquí en adelante a nacer de una virgen; y de su seguridad
contra el peligro inminente de la ciudad y la casa de David. Así que, a pesar de que la
profecía, de una virgen de dar a luz a un hijo, no debe ser cumplido hasta muchos cientos de
añ os después, sin embargo, en ese momento, cuando se hizo la profecía, Acaz tenía un signo
cierto y manifiesto, que la casa de David debe ser seguro y protegido del peligro que se
cernía sobre ella. Tanto como si el profeta había dicho: 'no ser tan problemá tico O Acaz, ¿no
parece una cosa imposible de ti, que nunca va a suceder, que una virgen pura ser madre?
Pero te digo una virgen tales dará a luz un hijo, antes de que la casa de David se pierden ' "-.
Horae Hebraicae et Talmudicae por Lightfoot].
Algunos han visto una dificultad que el niñ o iba a ser llamado Emmanuel, y en lugar de este
nombre, É l es llamado Jesú s. El Judío a menudo viene con esta pregunta. Señ alamos a él que
esta aparente contradicció n es realmente una prueba de la inspiració n. Lo fá cil que hubiera
sido para Mateo tener todo cabe en la que cada palabra estaría en armonía con el Antiguo
Testamento.
El Espíritu Santo guió su mano por escrito. La profecía en el Antiguo Testamento dice: "Y
llamará s su nombre Emanuel." Aquí dice, "Y llamará s su nombre." En el primer capítulo de
Mateo leemos que llamó José el nombre del niñ o Jesú s, pero en Lucas leemos que María
llama a su nombre Jesú s. El nombre Emmanuel, Dios con nosotros, só lo se da en Mateo. É l
es Emmanuel, y como tal, Jehová el Salvador, por lo que, en realidad ambos nombres tienen
el mismo significado. "Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros (y hemos
contemplado su gloria, gloria como del unigénito con su Padre), lleno de gracia y de
verdad" (Juan 1:14). É l es el Excelso sobre todo.
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Mateo 2
Versos 1-23
Niñ os perseguidos.
CAPITULO 2
El segundo capítulo de Mateo relata los acontecimientos que se registran en ninguna otra
parte en los Evangelios. Por esta razó n, y esta es la ú nica razó n, la autenticidad del capítulo
se ha puesto en duda má s de una vez. Todo lo que el segundo capítulo contiene,
propiamente, a la judía, dispensacional Evangelio, y de hecho sería totalmente fuera de
lugar en los otros tres Evangelios, por lo tanto, el Espíritu Santo ha tenido a bien ponerlo
só lo en el primer Evangelio. El capítulo contiene la historia de la llegada de los hombres
sabios o magos a Jerusalén en busca del Rey de los Judíos, para adorarlo, ya conducirla a los
regalos que habían traído de lejos; la ira de Herodes el rey, y el vuelo del niñ o a Egipto, la
masacre de los niñ os en Belén, el regreso de Egipto, y la morada del Señ or en Nazaret como
la rechazada. Todos estos eventos son predichos en el Antiguo Testamento, a la que se hace
referencia y donde se aprende el significado de ellos.
"Ahora Jesú s por haber nacido en Belén de Judea en días del rey Herodes, he aquí Magos de
Oriente se presentaron en Jerusalén, diciendo: ¿Dó nde está el estado el que ha nacido Rey
de los Judíos, porque hemos visto su estrella en el oriente, y venimos a adorarle "(Mateo 2:
1-2.)?
La primera cuestió n sería determinar el momento en que estos magos llegaron a Jerusalén.
En general se cree que fue inmediatamente después del nacimiento de nuestro Señ or
Jesucristo. Los viejos maestros han tomado la mayor parte de los sujetos por sus pinturas
de la historia bíblica, pero muchas de estas producciones, si no todos, son bíblicas y
engañ osa. Así, el nacimiento del Salvador ha sido puesto en tela, tan familiar a nuestros
lectores, un establo, un pesebre, María y José, los animales domésticos, una estrella que
brilla sobre el edificio, pastores con su personal, por un lado y por el otro tres personas
llamativamente ataviados en sus rodillas, brillantes coronas sobre sus cabezas, y en las
manos extendidas sobre el cual el don los ojos del resto de
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chicas. Un cuadro tan claro es incorrecta. La versió n autorizada, también, ha ayudado a tal
concepció n equivocada con las relaciones que traduce: "Pero cuando nació Jesú s." La
lectura es correcta, pero Jesú s después de haber nacido, es decir algú n tiempo después y no
inmediatamente después. Otras evidencias en el capítulo muestran que el niñ o debe haber
sido alrededor de un añ o de edad cuando se produjo la visita de los magos. Habían visto su
estrella, anunciando a ellos en sus casas lejos que el esperado rey había nacido. Tuvieron
que viajar a través de un amplio territorio, y el viaje debe haber tenido muchos meses, y
entonces no hay nada para mostrar que ellos empezaron a la vez. En el undécimo verso
leemos: "Y cuando habían entrado en la casa, vieron al niñ o con su madre María, y
postrá ndose, lo adoraron."
En Lucas dice, "Y dio a Hijo a luz a su primer nacido, y lo envolvió en pañ ales y lo acostó en
un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesó n. "en Mateo se trata de una casa en
la que se encuentra el niñ o, en Lucas no había sitio en la posada. Tal vez la evidencia má s
importante está en el verso XVI. Herodes llamó en secreto a los sabios y les preguntó a qué
exactamente el momento en que apareció la estrella. Su respuesta no se da, pero desde el
verso XVI podemos concluir que Herodes había recibido una respuesta muy definida por el
cual él sabía que el niñ o no podría ser má s de dos añ os de edad.
La segunda pregunta sería sobre estos extrañ os visitantes, que vinieron a rendir homenaje
ante el Rey. ¿Quiénes eran? ¿Cuá ntos de ellos vino? Se les llama en el griego, Magos de
Oriente. Magi es el nombre con el que en la antigü edad, se conoce una gran clase de
personas, que fueron ocupados con las cosas ocultas. Estos fueron los astró logos,
intérpretes de sueñ os y presagios, los médicos, nigromantes, etc. Entre los persas y los
medos que forman una clase especial de sacerdotes, y se ocupan principalmente eventos
que predecían de las estrellas, y preparaciones de medicamentos para enfermedades
corporales. De Magi ha llegado el má s moderno de Word Magic; en un sentido mal,
hechicero. Daniel era jefe sobre una clase de sabios tales. "E hizo el rey a Daniel a ser jefe
supremo sobre todos los sabios de Babilonia" (Daniel 2:48).
Estos sabios de Oriente no eran todos los impostores. Muchos de ellos eran buscadores
serios después de la verdad, y los estudiantes de las fuerzas naturales. Ellos no tienen la
verdadera luz. Lo que es un hecho significativo es que ahora en el comienzo del siglo XX, en
medio de las llamadas naciones cristianas, adivinos, lectores de "destino humano" a través
de las estrellas, los que pretenden pedir los espíritus familiares muertos, otros que tienen,
está n practicando su engañ o, maldad y abominaciones, y son la publicidad de sus cosas
malas abiertamente y encontrar entre estos llamados miles y miles "cristianos"
consultarlos. No puede ser de otra manera. La luz verdadera rechazada, la verdad no se
cree, delirios fuertes y seguimiento má s absoluta oscuridad (2 Tesalonicenses 2: 1-17).
Los magos que aquí se Earnest, sin duda, buscadores de la verdad. No hay nada para
mostrar cuá ntas llegó así a Jerusalén. Que tres llegaron y que estos tres reyes eran no es
correcto. Preferimos pensar que un mayor nú mero hizo su aparició n en la ciudad, seguido
quizá s por un gran tren de asistentes. Su aparició n en la serie se llama la atenció n lo
suficiente como para asustar a Jerusalén, y para traer problemas en el corazó n de su
malvado rey.
Habían visto "su estrella", la estrella del Rey nacido de los Judíos. Ha habido mucha
especulació n acerca de la estrella, lo mismo. Muchos piensan que la estrella era una
constelació n de Jú piter y Saturno. El gran astró nomo Kepler, publicado en 1606 un libro en
el que trató de mostrar el añ o del nacimiento de nuestro Señ or por una constelació n de este
tipo. En 1463 el gran maestro judío, Abarbanel, llegó a la conclusió n de una constelació n
similar que ocurrió entonces que la venida del Mesías debe estar cerca. Pero no dice
estrellas, pero es la estrella, y que su estrella. También es incorrecto pensar que la estrella
guió a los Magos de Oriente a través de una inmensa extensió n de terreno y los llevó
finalmente a Jerusalén.
La estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos só lo después de haber salido
de Jerusalén. Se dice entonces, "Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo."
Esto demuestra que durante un tiempo no vieron la estrella. Tal vez en sus antiguas
tradiciones quedaba algo de la profecía de Balaam (Nú meros 23: 1-30; Nú meros 24: 1-25).
Podrían no han tenido fragmentos de las profecías de Daniel? Es un hecho bien conocido
que en todo el Oriente había en ese momento una esperanza universal de la venida de un
rey, y Jerusalén estaba conectado con este rey. Una esperanza similares es perceptible
incluso ahora entre las naciones orientales. Una luz tan maravillosa fue vista por estos
hombres.
Que estalló en un brillo brillante, ya que una vez má s en un futuro pró ximo los cielos será n
iluminados por la señ al del Hijo del hombre, de regreso en poder y gloria. Con esa extrañ a
luz en el cielo, una estrella brillante, la
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inteligencia se transmitió a los que el Rey, Aquel que es el deseo de todas las naciones
(Hageo 2: 3) nació . Y
que la luz era suficiente para estos solicitantes para que sean establecidos con sus regalos,
para llevar a cabo el largo y peligroso viaje para encontrar al Rey y el arco antes de su real
persona.
Lo que un día fue cuando llegaron a la ú ltima en Jerusalén, no hay guiada por la estrella,
sino por el conocimiento de que en Jerusalén el rey iba a reinar, y donde se espera que
encontrarlo! Pero ¿qué encontraron? Jerusalén bajo el régimen de un edomita. Herodes en
el trono y su corazó n lleno de odio edomita. No hay duda de que estos malos gobernantes,
incluido éste, son tipos de usurpador final, el Anticristo, a quien el Señ or se encuentra en
posesió n de la ciudad cuando É l venga por segunda vez, ya los que se destruirá con el soplo
de su boca y el resplandor de su venida.
"¿Dó nde está el que tiene nacido Rey de los Judíos?" ¿Dó nde está ? En vano se van después
de su largo viaje a través de las calles de Jerusalén que hace la pregunta; no hay respuesta.
La gran ciudad con sus magníficas instituciones religiosas, su maravilloso templo de
Herodes, entonces todavía en proceso de erecció n, su sacerdocio aristocrá tico y las
instituciones de beneficencia, no tenía conocimiento de que el rey; má s aú n, no deseaban
que el Rey que viene, que estaban satisfechos de sí mismos. Esto presagia toda la historia
del rechazo del Rey, el Señ or del cielo, que no estaba solo hay lugar para él en la posada,
pero no había Asimismo, no hay lugar para él entre los suyos; ellos no lo recibieron.
Herodes, el rey, se turbó y toda Jerusalén con él. Temía por su trono, lo que no era suyo.
Jerusalén sabía lo que significaba el temor de Herodes - rebelió n, derramamiento de sangre
y sufrimiento.
¿Qué tan cierto esto sigue siendo, y lo verdaderamente se describe toda la dispensació n en
que vivimos!
Y estos hombres de Oriente no eran Judíos, no eran israelitas, sino gentiles. Durante meses,
mientras que Jerusalén no está familiarizado con el hecho del nacimiento de la largamente
prometida Uno, tenían conocimiento de que él había llegado. Gentiles fueron los primeros
en reconocer y adorarle. La primera se convirtió en la ú ltima pasada y se convirtió en la
primera. Por su caída ha llegado la salvació n a los gentiles, para provocarles a celos. É l, el
Salvador, es en primer lugar, una luz para el "descubrimiento de los gentiles, pero al final,
también, la gloria de tu pueblo Israel" (Lucas 2:32).
Aú n así, es que se ve aquí del mismo modo que no todos los gentiles vinieron a adorarle,
só lo un pequeñ o nú mero, y así en esta dispensació n de la promesa no es que las naciones
caminará n en su luz y adorarle, pero só lo un pueblo se llama de entre las naciones para su
nombre. Veremos má s adelante en la exposició n de este capítulo que estos gentiles que
vinieron a Jerusalén son típicos de todas las naciones que van a Jerusalén para adorar al
Rey, Jehová de los ejércitos.
Pero en Jerusalén no só lo hubo un rey que era el enemigo del heredero a la derecha del
trono de David, pero no eran los líderes religiosos de las personas, los fariseos, los escribas,
los sacerdotes y los jefes de los sacerdotes. Los eruditos doctores de la ley, los estudiantes
de la profecía, los ortodoxos; si hubieran ningú n conocimiento de aquel de quien Moisés y
los profetas? Sin duda, si oyen Ha llegado correrá n a su encuentro y le espera! Lejos de ahi;
eran ignorantes, del mismo modo, y todo indiferente a la sorprendente noticia de que había
llegado a Jerusalén de una fuente tan extraordinaria.
"Y cuando el rey Herodes oyó , se turbó , y toda Jerusalén con él; y después de haber reunido
a todos los principales sacerdotes y los escribas del pueblo, les preguntó dó nde el Cristo
había de nacer. Y ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque está escrito por el profeta: Y tú ,
Belén, en la tierra de Judá , de ninguna manera pequeñ a entre los gobernadores de Judá ;
porque de ti saldrá un jefe que será el pastor de mi pueblo Israel ".
Por orden del rey fueron llamados juntos, no en una sesió n especial del Sanedrín, pero en
una reunió n má s grande, todos los principales sacerdotes y los escribas se les ordena para
mostrarse y para producir los rollos de la ley, los profetas y los escritos. Y ahora Herodes
pone su pregunta, ¿Dó nde está el Mesías que va a nacer? La respuesta viene
inmediatamente de las profecías de Miqueas en el comienzo del quinto capítulo, "Belén de
Judá ."
No hubo ninguna voz discrepante. Todos ellos eran ortodoxos y tenía un perfecto
conocimiento de las escrituras, pero era conocimiento en la cabeza, y su conciencia no
fueron tocados por ella.
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La cita en sí difiere del original hebreo y de la Septuaginta. Utilizaron sin duda, el texto de
una pará frasis caldea. La reunió n es despedida y todo pasa en su forma habitual. Nada se
dice que estos sacerdotes y los escribas se despertaron y se unieron a los extranjeros que
buscan encontrar él, que es su Mesías. Triste era su estado. Conocimiento suficiente, pero
ningú n interés en él, sin amor por É l, la Palabra viva. Sus corazones no estaban llenos de
gozo, y tal vez en su indiferencia del incidente fue rá pidamente olvidado, hasta que un día
la masacre de los niñ os en Belén les recordó una vez má s de lo que había sucedido. Es la
primera vez que nos encontramos estos principales sacerdotes y los escribas en el
Evangelio; pronto estará n ante nosotros en toda su religiosidad en otro personaje.
Indiferente que eran una vez, y pronto los veremos en su odio, la maldad, y al fin, con un
perfecto conocimiento de la persona que está en medio de ellos, se le entregará n en manos
de los gentiles.
Y no es esto cierto en la cristiandad en este tiempo? ¿Cuá nto hay de religiosidad, rituales,
ceremonias y credos de los hombres, pero con todo esto no es má s que la profesió n hacia el
exterior, el corazó n no se preocupa por él y no tiene interés en él. La indiferencia de
nuestro tiempo, en medio de la cristiandad es atroz. No hay interés en la venida de nuestro
Señ or ya que no había ningú n interés en los líderes religiosos de las personas en su primera
venida. La indiferencia termina con esta edad también en la oposició n y la apostasía,
seguido de juicio. Tal vez por primera vez tenían estos hombres sabios de Oriente
escucharon la Palabra de Dios.
El destello de luz, la estrella brillante, que señ al sobrenatural, era suficiente para empezar
en su camino. La luz que tenía que siguió , y pronto no se añ ade a la misma. La Palabra de
Dios se escuchó tal vez no sea en absoluto de cualquiera de los escribas y los principales
sacerdotes. Estos extranjeros eran despreciados por ellos y considerados como los perros,
a pesar de las escrituras proféticas que hablan de la salvació n de los gentiles. La presencia
de ellos en Jerusalén debería haberles enseñ ado el cumplimiento de la profecía. No, no los
escribas y los principales sacerdotes familiarizar a los magos con la palabra, pero el
malvado rey Herodes, con sus pensamientos y malas intenciones, lo transmite a ellos.
"Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos con exactitud el
momento en que apareció la estrella; y enviá ndolos a Belén, dijo: Id allá y exactamente
sobre el niñ o y cuando hayá is encontrado lo que me llevó palabra, para que yo también
vaya y adorarle también "Son obedientes a la palabra hablada.; a pesar de que salió de los
labios de Herodes, que era, sin embargo, la verdad. Jerusalén se queda atrá s, y sus caras
está n situados hacia Belén. "Ellos, habiendo oído al rey, se partieron; y he aquí la estrella
que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre
donde estaba el niñ o. Y cuando vieron la estrella, se regocijaron con muy grande gozo”.
La cuestió n se ha planteado, ¿Dó nde encontraron el niñ o? En Lucas leemos: "Y cuando se
cumplieron todas estas cosas segú n la ley del Señ or, volvieron a Galilea, su ciudad de
Nazaret" (Lucas 2:39). Ahora bien, si los magos llegaron alrededor de un añ o má s tarde, fue
lo que encontraron al niñ o en Belén o fueron guiados hasta el final hasta a Nazaret?
Creemos que fueron guiados por la estrella de Belén, en cumplimiento de la palabra que
habían oído. Belén es en direcció n sur de Jerusalén y Nazaret directamente al norte.
Fueron puestos sin lugar a dudas en el camino correcto por Herodes, cuando la estrella
apareció de nuevo. Pero si los padres estaban en Belén un añ o má s tarde con el niñ o, ¿por
qué ir allí? El Evangelio de Lucas nos da la respuesta. "Ahora Sus padres fueron a Jerusalén
todos los añ os en la fiesta de la Pascua. Y cuando tuvo doce añ os subieron a Jerusalén
conforme a la costumbre de la fiesta "(Lucas 2: 41-42). Esto pone de manifiesto que eran un
añ o después de nuevo en Jerusalén para la fiesta, y por lo tanto no estaban en Nazaret.
Belén era realmente su ciudad, y el viaje muy corto se hizo allí desde Jerusalén, donde los
magos ahora encontraron al niñ o con María, su madre.
"Y después de haber entrado en la casa, vieron al niñ o con María, su madre, y postrá ndose
le hicieron homenaje. Y habiendo abierto sus tesoros, le ofrecieron dones de oro, incienso y
mirra "con muy grande gozo que habían acogido la reaparició n de la estrella.; que llegando,
se detuvo sobre el lugar donde estaba el niñ o. Entran en la casa y encontrar el niñ o y María,
su madre. Incluso el orden de las palabras nos enseñ a algo. No es María, su madre, y el niñ o
pequeñ o, pero el que es Dios manifestado en la carne se coloca en primer lugar, y José no se
menciona en absoluto. Lo que es un reproche a los sistemas corruptos de la cristiandad,
donde María y José ocupan un lugar prominente y se adoraban.
Los sabios le adoraron, no hubo adoració n a María, mientras que José fue completamente
ignorado. Todo el culto y la inclinació n de la rodilla es para aquel de quien está escrito que
en su nombre se doble toda rodilla, de celeste y terrestre y los seres infernales, y toda
lengua confiese que Jesucristo es el Señ or, a Dios la gloria del Padre (Filipenses 2 : 10). El
resultado de su largo y tedioso viaje, de su bú squeda y la bú squeda de lo que es el
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Rey, era culto. Un poco de luz se siguió , y pronto el aumento se produjo. La Palabra de Dios
les mostró el camino, y hubo una segunda explosió n de luz de la estrella que los l evó al
lugar correcto. ¿Qué otra cosa podían hacer a continuació n, pero no hacen homenaje a É l y
adorarlo? Su primer negocio fue el culto. Debe ser por lo que con cada creyente verdadero.
A menudo se oye decir, "salvo para servir." Esto no es estrictamente cierto. Somos salvos
por la gracia de adorar y adorar a nuestro Dios y Padre y con su Hijo, nuestro Salvador y
Señ or. El servicio viene en, también, pero só lo después de culto.
Donde la gracia se entiende correctamente, habrá una gran cantidad de adoració n y
alabanza, seguido de un verdadero servicio, pero donde hay una concepció n débil de lo que
Dios ha hecho por nosotros, lo que nos ha hecho a su Hijo, y donde la bendita y doctrina
reconfortante, la seguridad de la salvació n, no se conoce, no será mucho el servicio o el
intento de servicio, con mucha inquietud, pero poco culto, o ninguno en absoluto. Que
nuestros lectores entender que el culto ocupa el primer lugar y es la primera cosa. El Padre
busca adoradores (Juan 4:23). Somos salvos por la gracia de ser fieles a él. Toda nuestra
alegría y paz a los creyentes, así como llevar fruto, viene de estar a sus pies y haciendo
homenaje a él.
¿Por cuá nto tiempo la adoració n de los magos duró no sabemos, ni cuá nto tiempo
estuviéronse. Después de su culto, abriendo sus cofres y le ofrecieron dones de oro,
incienso y mirra. Este fue su servicio, el ofrecimiento de regalos.
Proféticamente, este homenaje de los magos, y los regalos que trajeron, es de mucha
importancia. Era, por supuesto, y sigue siendo una costumbre del Oriente de presentarse
ante una persona de ascendencia real con muchos regalos, pero aquí tenemos má s que una
simple costumbre. Sin saberlo, ni saber el significado de lo que hicieron, sus manos, en la
selecció n de los regalos, fueron guiados por Dios. Como rey que lo había buscado, como tal,
le adoraron, y ahora los presentes está n en plena armonía con el cará cter del Rey. El oro
habla de su gloria divina y real, y el perfume de la fragancia de su vida, como Hijo de Dios
con poder, segú n el espíritu de santidad, y la mirra, el jugo balsá mico de mirto Ará biga, que
se utiliza para el entierro, habla de su muerte, que este rey es para entregar su vida. ¿Qué
lecciones hay llegado incluso a partir de los regalos a los magos se extienden delante de
nuestro Señ or.
Muy a menudo se nos dice que esto es en cumplimiento de Isaías 60: 6. Sin embargo, en el
estudio de este pasaje, descubrimos que los magos no se podían hablar de al í, ni que se
cumplió esa profecía. Leemos en Isaías:
"traerá n oro e incienso, y publicará n las alabanzas del Señ or." Nos damos historia en
seguida de que Isaías no dice nada en absoluto acerca de la mirra. ¿Por qué, entonces, no
hay ninguna mirra en Isaías, y por qué hay una menció n que se hace de la mirra por
Matthew?
Caminará n las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento. "Si leemos a
través de este capítulo encontramos multitudes que viene, y que no buscan una pequeñ a
casa humilde como los magos hicieron, pero buscar la casa de gloria, y allí se encuentran
con el rey de la gloria en su hermosura, y se extienden delante de él oro e incienso, gritando
en voz alta sus alabanzas y la gloria de su nombre.
Lo que es un capítulo glorioso esto es, y, oh, la alegría que nos llena como creyentes en la
anticipació n cuando todo esto ha de ser así. Pronto puede ser cuando la violencia se oirá
má s en la tierra, la desolació n ni quebrantamiento en tu territorio; pero tus muros será n
llamados salvació n y tus puertas Alabanza. Se puede decir, pues, que no es correcto afirmar
que los magos llegaron en cumplimiento de Isaías 60: 6; no eran má s que los tipos débiles
de lo que ha de tener lugar después de la Gloria, cuando no hay má s sanguinario Herodes
estará en el trono, y de Jerusalén y Belén no será la ciudad a la que el viaje gentiles, la
ciudad de un gran rey.
Esta es toda la Palabra tiene que decir acerca de la marcha de estos extranjeros. Después de
su culto y la ofrenda de regalos, la guía divina les da instrucciones. Es una guía, así mismo,
que tenemos como creyentes, pero es una guía a través del Espíritu en la Palabra.
"Ahora que se han marchado, he aquí un á ngel del Señ or se apareció en sueñ os a José,
diciendo: Levá ntate, toma a ti, el pequeñ o niñ o ya su madre, y huye a Egipto, y permanece
allí hasta que yo te diga; porque Herodes
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buscará al niñ o para destruirlo. Y habiendo surgido, que le llevó al niñ o ya su madre de
noche, y se fue a Egipto, y estuvo allí hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliese lo
dicho por el Señ or por medio del profeta, diciendo: de Egipto llamé a mi hijo "(versículos
13-15). Así, la narrativa continú a. El niñ o es la ú nica figura prominente en ella. Hay un
Evangelio espuria, llamado el Evangelio de la infancia de nuestro Señ or, (Evangelium
Infantiae), en la que el vuelo a Egipto está adornada con muchos milagros.
Mencionamos algunos de ellos. Ídolos rompieron en pedazos donde llegó el niñ o; los tres
añ os de edad, hijo de un sacerdote egipcio que estaba poseído por demonios puso un pañ o
pañ ales del niñ o sobre su cabeza, y el demonio huyó ; una mujer poseída por un demonio se
curó dirigiendo la mirada a María; ladrones huyeron en el terror antes que el niñ o; toda
clase de enfermedades fueron sanados, incluyendo la lepra, etc. Todo el libro demuestra
que es una falsificació n, levantado por alguien que favoreció el culto de María y el niñ o. Qué
simple es la historia aquí en Mateo. El niñ o es dependiente de José, que ahora se menciona,
y en la pobreza, en gran peligro, por la noche, tuvieron que huir. Dios podría haber
transportado a su Hijo por un milagro, sino el Hijo de Dios se había convertido en el
hombre, y ahora que era para él para entrar en absoluto.
Tiene que ir el camino largo y cansado. La causa de la fuga era Herodes, que bajo el poder
de Sataná s buscó la vida del niñ o. Se muestra aquí como el asesino desde el principio.
Sataná s es que aú n, el gran dragó n rojo que tenía siete cabezas y diez cuernos, listo para
devorar al hombre-niñ o (Apocalipsis 12: 1-17). El lugar de refugio es Egipto. Allí es ir, para
ser llamado de nuevo después de un tiempo en el cumplimiento de la Palabra profética,
Esta profecía se encuentra en Oseas 11: 1. "Cuando Israel era niñ o, yo lo amé, y llamé a mi
hijo fuera de Egipto."
Esto fue hablado alrededor de 700 añ os antes y se trata de Israel, pero aquí aprendemos a
través del Espíritu Santo su significado verdadero y pleno. Judíos, infieles y los altos críticos
han tropezado en esto, pero lo simple que incluso esto es, sin dificultad, como comentarios
a veces decir. Israel es, segú n É xodo 04:22, Hijo primogénito de Dios, y en Jeremías 31: 9,
leemos: "Soy un padre para Israel y Efraín es mi primogénito." Cristo e Israel está n
estrechamente identificados en la Palabra profética.
Así, el Mesías, nuestro Señ or, se llama en Isaías el servidor del Señ or, e Israel se habla de
allí, también, como el sirviente del Señ or, que es el Mesías de Israel es el sirviente del Señ or
a través de cuyo obediente sufrimiento y muerte a Israel se convierte al fin en la tierra del
siervo justo de Jehová . Israel es nacido de Dios primero, pero el Señ or Jesucristo no es solo
el ú nico engendrado del Padre, sino también el primer nacido de entre los muertos. En la
resurrecció n É l será el primer nacido entre muchos hermanos, que es la Iglesia, su cuerpo.
Pero a través de él y en él solo, Israel, pueblo terrenal de Dios, su primer hijo se convertirá
en aquello para lo que Dios les ha llamado de acuerdo a sus propó sitos misericordiosos. La
historia de Israel comenzando con Egipto, ha sido una historia de pecado, la desobediencia,
la apostasía y la vergü enza. Por lo tanto, el verdadero Uno tenía que venir, el verdadero
siervo del Señ or en obediencia - obediencia hasta la muerte. Tuvo que ir a través de la
historia de su pueblo.
Esta es la razó n por qué tuvo que bajar a Egipto, de casa de servidumbre. Por supuesto, no
hubo servidumbre por él. Y cuando se llama fuera de Egipto, É l viene a pasar a través del
desierto para ser probado y comprobado, pasando el largo viaje a través de todo en el
espíritu de la santidad sin pecado, muy diferente de la que Israel era. Có mo benditamente
É l se identificó con todos.
En los siguientes tres versículos leemos de la rabia satá nica de Herodes cuando descubre
que los magos no regresaron y fueron muertos todos los niñ os de Belén y en todos sus
fronteras de dos añ os y menores. "Entonces se cumplió lo que fue dicho por el profeta
Jeremías, diciendo: Una voz se ha oído en Ramá , llanto y gran llanto; Raquel que llora a sus
hijos, y no quiso ser consolada, porque no lo son. "La mala acció n no es má s que un
comienzo de los dolores de Israel a causa del rechazo del Rey. Su sangre ha sido de hecho
sobre ellos y sus hijos, lo peor está aú n por llegar en el tiempo de angustia de Jacob cuando
el falso Mesías será como Herodes, derramando su sangre.
La cita es de Jeremías 31:15. Es una aplicació n aquí de esa profecía. Rachel fue enterrado
cerca de Belén. Muriendo allí se llama el hijo que nació con ella Benoni, lo que significa hijo
de mi dolor, pero su padre Jacob pronto cambió su nombre, y el hijo de la tristeza se
convierte en Benjamin, es decir, el hijo de la mano derecha. Rachel es visto aquí como llanto
y lamentos sobre los hijos sacrificados, los niñ os de Belén. Eran no má s, y no quiso ser
consolada. ¿Qué mayor llanto y lamentació n habrá en el futuro en la tierra! En Jeremías, en
el contexto, leemos: ". Así dice el Señ or, aparta tu voz del llanto, y tus ojos de las lá grimas -
que volverá n de la
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Hay otra profecía que ha de ser mencionado. "Y habiendo sido instruido por Dios en un
sueñ o, se fue en la regió n de Galilea, y vino y habitó en una ciudad llamada Nazaret; para
que se cumpliese lo dicho por los profetas, que habría de ser llamado nazareno "(Mateo 2:
22-23). Está al lado de las preguntas del primer capítulo de Mateo, el má s importante del
Judío indagar trae en la lectura del Nuevo Testamento: "¿Dó nde está escrito, o en qué
profeta está escrito, que el Mesías debe ser llamado nazareno?" Se no dice aquí que está
escrito por un profeta, sino por los profetas. Por lo tanto todos los profetas han hablado de
él como un nazareno.
Para que la media, en menosprecio a cabo el Hijo de Dios es ir, allí É l, que era rico en toda la
eternidad, encontró su morada. Ahora bien, esto es hablado por todos los profetas, que el
Mesías, el Salvador, debía ser rechazado por los hombres.
Mateo 3
Versos 1-17
CAPÍTULO 3
El tercer capítulo se refiere al ministerio de heraldo del Rey, que anuncia que el reino de los
cielos se ha acercado, y la presencia del Rey mismo, que ha de venir después de él; el
bautismo del Rey, que viene de Galilea a Juan al Jordá n, y los acontecimientos relacionados
con ella, se dan en la segunda mitad del capítulo.
"En aquellos días viene Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo:
Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Para esto es É l, que se ha hablado
por medio del profeta Isaías diciendo: Una voz que clama en el desierto: Preparad el
camino del Señ or, enderecen sus senderos. Y el mismo Juan tenía sus prendas de pelo de
camello y un cinto de cuero alrededor de sus lomos, y su alimentació n era langostas y miel
silvestre "( Mateo 3: 1-4Mateo 3: 1-4).
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El precursor Juan Bautista, una persona típica del Antiguo Testamento, de los cuales el
Señ or dice má s adelante en el Evangelio: "Sí, os digo, y má s que un profeta, éste es de quien
está escrito: He aquí yo envío mi mensajero delante de ti, el cual preparará tu camino
delante de ti. De cierto os digo, que no se ha levantado entre los nacidos de mujer uno
mayor que Juan el Bautista, pero el que es un pequeñ o en el reino de los cielos es mayor
que él "( Mateo 11: 9-11Mateo 11: 9-11).
En el mismo discurso del Señ or dice, en la reivindicació n de Juan, que estaba entonces en la
cá rcel: "Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir." En el primer capítulo de
Lucas, el á ngel anuncia su nacimiento y dice: "Porque será grande delante del Señ or, y no
beberá vino ni sidra; y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre. Y
muchos de los hijos de Israel convertirá al Señ or su Dios. E irá delante de él con el espíritu y
poder de Elías, para convertir los corazones de los padres a los niñ os, y los desobedientes a
los pensamientos de los justos, para aparejar al Señ or un pueblo preparado "( Lucas 1: 15-
17Lucas 1: 15-17).
En estas palabras, dada por el Espíritu Santo, el Señ or mismo y un á ngel del Señ or, tenemos
las tres profecías del Antiguo Testamento acerca de la precursora citado. Estos son: Isaías
40: 3-5Isaías 40: 3-5 ; Malaquías 3:
82 Reyes 1: 8).
Juan conocía su personalidad y su misió n, pues dijo: "Yo soy la voz del que clama en el
desierto: Enderezad el camino del Señ or, como dijo el profeta Isaías" ( Juan 1:23Juan 1:23).
Pero cuando se le preguntó : ¿Eres tú Elías?
él respondió : Yo no soy. Los Judíos espera que Elías, como los Judíos ortodoxos le esperan
aú n, como el precursor del Mesías Rey. En cada ceremonia de la Pascua una taza está
reservada para el profeta Elías, y en la circuncisió n del niñ o se coloca una silla para esa
persona, y muchas son las oraciones que se dice, que Dios puede enviar pronto el profeta
Elías, por su presencia haría indicarles la cercanía del rey. El cará cter y la predicació n de
Elías fueron claramente reproducidas en Juan. É l era el Elias por su día. Si lo habían
recibido, habría sido Elías.
Es necesario señ alar, en que ningú n grande y milagroso predicador del arrepentimiento, en
el espíritu de Elías, se comprometió a la cristiandad. Hacemos esta observació n, ya que en
nuestros días las personas se levanten y declaran que son precursores, o uno de los testigos
o mensajeros de la alianza. Esta pobre gente se equivoca y no conocen la Escritura, y por
sus reivindicaciones presumidas trabajan dañ o incalculable.
Juan Bautista aparece en el desierto. É l no está en el templo en medio de los sabios y los
grandes. No había espacio para él allí. É l está fuera del campamento, y la gente también
tiene que salir de Jerusalén y salir a él.
La frase, reino de los cielos, se menciona treinta y dos veces en el Evangelio de Mateo. Aquí
es por primera vez. El significado má s extrañ o se ha puesto sobre este término. La
cristiandad en general es todo en el mar sobre el significado de la misma. El cielo o en la
iglesia son las interpretaciones generales que se dan. Ambos está n equivocados, y debido a
que el significado de este término es tan groseramente mal entendido, no hay ninguna
concepció n de lo que los pensamientos y propó sitos de Dios. El reino de los cielos es un
término antiguo testamento. Es estar en la tierra y no en el cielo. Es un reino en el que la
regla cielos (Daniel 4:26). La creació n de ese reino se habla en Daniel 2:44, y en el séptimo
capítulo, versículo 14.
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Es en las manos de Aquel que es el Hijo del Hombre, Cristo, el Hijo de David, que ha de regir
en justicia. En ese reino no habrá paz universal, y el conocimiento de la gloria del Señ or
cubrirá la tierra como las aguas cubren el profundo. Su propio pueblo, la casa de Judá y la
casa de Israel, será n todos reunidos dentro de la tierra, Jerusalén construido de nuevo y
convertirse en el gran centro de bendició n para las naciones de la tierra.
En una palabra, el reino de los cielos es el cumplimiento literal de todas las profecías y
promesas contenidas en el Antiguo Testamento, que el Señ or le dio a la semilla de
Abraham, y la bendició n de las naciones de la tierra para venir en pos de este reino es
preparar. La Iglesia no es conocida en el Antiguo Testamento, ni se ve en los primeros
capítulos de Mateo. _Es _kingdom, El precursor declara, ahora se ha acercado, que está a la
mano. El Rey está en la tierra, Emanuel, Aquel cuyo nombre es Admirable, Consejero, Dios
fuerte, Padre eterno, Príncipe de la Paz, y de quien se dice, "la de la dilatado de su imperio y
la paz no tendrá n hay fin sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y
confirmá ndolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. "No solo hizo Juan
predica este reino a su forma judía, terrenal, pero el Señ or mismo declaró que se había
acercado, y cuando el rey envió a sus discípulos, les dijo a predicar, "el reino de los cielos se
ha acercado," el poder especial reino mesiá nico se puso sobre ellos para sanar a los
enfermos, resucitar a los muertos, limpiar los leprosos y expulsar demonios (Mateo 10: 1-
42).
Pero como el precursor y su testimonio es rechazada, y el Rey mismo, la venida de ese reino
de los cielos se pospone. No se deja de lado por completo, pero só lo pospuso, y aú n se
establecerá todas las glorias de esa terrenal Reino Mesiá nico, que alcanzará de mar a mar,
tan minuciosamente representado en la profecía del Antiguo Testamento, en la tierra con
Jerusalén como el centro, porque los dones y el llamamiento de Dios son irrevocables. El
reino de los cielos no es la iglesia, y la iglesia no es el reino. Cuá n grande es la confusió n
sobre este punto en todas las denominaciones cristianas que leen la "historia de la iglesia"
en el establecimiento y la gloria del reino predicho por los profetas.
"Return! Arrepiéntete! ", Se escuchó . Ahora el mayor de todos los profetas ha venido, y el
grito de la Ley y los Profetas, arrepentíos, sonidos presentar una vez má s, tan fuerte y clara
como nunca antes.
Lucas, o má s bien el Espíritu Santo a través de él, añ ade, "Cada garganta se llenó , y todo
monte y colina será rebajado, y lo torcido se enderece, y lo á spero formas suaves, y toda
carne verá la la salvació n de Dios (Lucas 3: 5-7). "Uno podría mirar hacia el Evangelio de
Mateo como el Evangelio judía, para encontrar una oferta tan completa del Antiguo
Testamento. ¿Por qué entonces, no es todo cita en Mateo, y por qué se destacan en Lucas?
La razó n es fá cil de encontrar. El Evangelio de Lucas es para las naciones, para mostrar que
la salvació n es para ser de hecho se ofrece a toda carne. Por esta razó n, la cita completa es
perfectamente con el fin de que el Evangelio, mientras que en Mateo, aquí en el comienzo
de su alcance má s limitado, sería fuera de orden. Asimismo, es de hacer notar que el
testimonio de Juan era no só lo el grito en el desierto, el fuerte y continuado "Arrepentíos!"
Tal es escuchado aquí, y cuando las esperanzas del reino no se realizan, lo veremos má s
adelante enviar desde el prisió n al Señ or con su pregunta.
Pero Juan tenía un conocimiento má s perfecto, que impartió a sus discípulos. El lugar
apropiado para que el testimonio no es ni Mateo, Marcos ni Lucas, pero el Evangelio donde
el Espíritu Santo nos muestra nuestro Salvador y Señ or como del unigénito del Padre, el
Evangelio de Juan. Hay Juan señ ala a él y le dice: He aquí el Cordero de Dios que quita el
pecado del mundo. "He visto y dado testimonio de él que É l es el Hijo de Dios (Juan 1: 29-
34)." Pero aú n má s clara es que la direcció n maravilloso que ofrece a sus discípulos cuando
llegaron a él. "Entonces respondiendo Juan, dijo: No puede el hombre recibir nada, si no le
fuere dado del cielo. Ye, ustedes mismos, me es testigo de que dije: Yo no soy el Cristo, sino
que soy enviado delante de él.
-24-
El que tiene la esposa, es el esposo; pero el amigo del novio, que está allí y le oye, se alegra
de corazó n a causa de la voz del esposo; este mi gozo a continuació n, se cumple necesario
que él crezca, y que yo disminuya. El que viene de arriba está por encima de todo. El que
tiene su origen en la tierra es de la tierra, y habla como de la tierra. El que viene del cielo
está por encima de todo, y lo que ha visto y lo que ha escuchado esto testifica; y nadie
recibe su testimonio. El que recibe su testimonio, ha puesto a su sello que Dios es
verdadero; Porque el que Dios ha enviado habla las palabras de Dios, pues Dios no da el
Espíritu por medida. El Padre ama al Hijo y ha entregado todas las cosas en su mano. El que
cree en el Hijo tiene vida eterna, y el que no está sujeta al Hijo no verá la vida, sino que la
ira de Dios permanece sobre él "(Juan 3: 27-36).
Tal testimonio a continuació n, fue dado por Juan, sabía de la vida por medio de Cristo y que
el novio es el Hijo de Dios.
No se sabía entonces, podría no ser totalmente hizo conocido y predicado hasta después de
la muerte, la resurrecció n, la ascensió n de nuestro Señ or Jesucristo y el don del Espíritu
Santo. Predicar el Evangelio de la Gracia de las palabras de Juan el Bautista, "Arrepentíos,
porque el reino de los cielos se ha acercado," sería engañ oso. Todavía se está haciendo en
toda la cristiandad. Sin saber lo que el reino de los cielos es, qué es la iglesia, y las
diferencias entre el Evangelio del Reino y el Evangelio de la Gracia, no es una mala
aplicació n constante de las Escrituras y la predicació n de un arrepentimiento que es judía.
Después de esto la recepció n de lo que se denomina, el testimonio del Espíritu, una buena
sensació n, por el cual se afirma uno solo puede saber que es salvo, una sensació n que
puede perderse, después de lo cual la persona es, una vez má s no guardado. Que todo esto
no está de acuerdo con el Evangelio de la Gracia, las enseñ anzas de los romanos, así como
las otras epístolas es evidente. El que ha escrito sobre el tema del arrepentimiento ha hecho
de tal manera bíblica y simple que deseamos citar un fragmento de su libro:
"¿Qué, pues sobre el arrepentimiento? Son la fe y la obra del Espíritu suficiente? O no hay
necesidad de un arrepentimiento si los hombres han de ser salvo? Me encuentro con esta
pregunta con valor y al mismo tiempo denunciá ndolo como basada, no tanto en la
ignorancia, como en un profundo error sistemá tico. El arrepentimiento que, por lo tanto se
encierra en sí mismo en las reivindicaciones de anuncio en cada sermó n, no es el amigo del
Evangelio, sino un enemigo. Es como la guía oficiosa, que obliga a sí mismo al que viaja só lo
para inducirlo al error.
-25-
En Hechos 3:19 Pedro oímos la predicació n, es aquí todavía a la nació n conectada con una
esperanza nacional
"Arrepentíos.": La restauració n de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos
profetas. Después se realiza el llamado a la gente para su nombre, y la plenitud de los
gentiles ha entrado, habrá una vez má s escuchó la llamada, "Arrepentíos!"
Entre ellos había muchos fariseos y saduceos, a quienes dijo: "Generació n de víboras,
¿quién te ha prevenido a huir de la ira venidera? Producir, por lo tanto, frutos dignos de
arrepentimiento. Y no creo que a decir dentro de vosotros mismos: Tenemos a Abraham
por padre; porque os digo que puede Dios, aun de estas piedras dar hijos a Abraham. Y ya el
hacha se aplica a la raíz de los á rboles; y todo á rbol que no produce buen fruto, es cortado y
echado en el fuego "" Y todo el pueblo cuando se oyó , y los publicanos, justificaron a Dios,
bautizá ndose con el bautismo de Juan.; pero los fariseos y los de la ley desecharon el
consejo de Dios con respecto a sí mismos, no siendo bautizados por É l "(Lucas 7: 29-30).
Muchos entonces fueron bautizados para arrepentimiento por el precursor. Pero ahora, por
primera vez que nos encontramos con los dos grandes clases religiosas y líderes entre los
Judíos, los fariseos y los saduceos, que salió a Juan. Estas dos clases juegan un papel
importante en el Evangelio. Los fariseos eran la clase estrictamente religioso, ortodoxo-
ritualista. [El nombre fariseo significa un separatista.
Aquel que dice: "soy má s santo que ellos."] Estaban bien versados en las tradiciones de los
ancianos, y se ocuparon de crear nuevos mandamientos y extrañ as interpretaciones de la
ley. Ellos son los padres de los Judíos Talmudical de la actualidad y típico de la cristiandad
ritualista, que tienen la apariencia de piedad y no el poder. Los saduceos eran los
racionalistas, la clase de incredulidad. Fueron muy dados a la reforma. Su actual
descendientes son los Judíos reformados, quienes rechazan la mayor parte de la Palabra de
Dios, y en la cristiandad que se reproducen notablemente en los no evangélica "ismos",
aunque ellos se llaman "cristianos"
(como los saduceos llamaban a sí mismos Judíos), quien para rechazar parte de la palabra,
que no creen en la inspiració n de la Biblia.
-26-
de la ira de Dios relacionada con el establecimiento del reino, y la ira caería por completo
de las naciones gentiles. Uno só lo tiene que leer detenidamente algunas de las extensiones
del Talmud para encontrar el reflejo de su orgullosa creencia, de justicia propia. Cuando
llegaron, estaban lejos de tomar que la verdadera posició n en el arrepentimiento, en la
muerte. Así se presentó Juan exige de ellos que son de frutos dignos de arrepentimiento.
Se destapa sus falsas pretensiones, y muestra que hay nacimiento natural, ni logro religiosa
sería librarlos en el día de la ira. Esto es seguido por el anuncio de la cercanía de la
sentencia, el hacha puesta a la raíz de los á rboles, listos para talar los á rboles poderosos
vacío de la fruta. Todo esto encuentra una aplicació n en el día en el que vivimos, cuando el
hacha se puso una vez má s en las raíces para cortado y echado en el fuego lo que no ha
traído frutos. (Las condiciones de la cristiandad nominal, ahora, inmediatamente antes de
la segunda venida de Cristo, son las mismas que las condiciones de profesar la religió n
judía en el momento de su primera venida.) De las palabras de condenació n sobre los
orgullosos fariseos, santurrones y los saduceos, el heraldo del Rey se dirige ahora a hablar,
ya que él se convirtió en la humildad, de la gloriosa persona del Rey mismo. Y lo que es un
testimonio de gran envergadura es lo que tenemos en los versos XI y XII! "Yo a la verdad os
bautizo en agua para arrepentimiento, pero el que viene detrá s de mí es má s poderoso que
yo, cuyo calzado yo no soy digno de llevar; É l os bautizará en Espíritu Santo y fuego; cuyo
aventador está en su mano, y É l limpiará su era, y se recogerá su trigo en el granero, pero la
paja la quemará con fuego que no se apaga”.
Aquí tenemos otro pasaje que es de vital importancia. Vamos a entender en primer lugar
que las palabras habladas se refieren a la primera y la segunda venida de nuestro Señ or.
Que esto sea claramente fijado en nuestra mente, y todo estará claro. La promesa conectada
con la primera venida es, É l os bautizará con el Espíritu Santo. La segunda venida del Señ or
traerá el bautismo con fuego, como se ve a la vez en las palabras que siguen, que hablan con
claridad de juicio y el fuego no se apaga.
Puede parecer extrañ o a primera vista que Juan dice en un suspiro: "É l os bautizará en
Espíritu Santo y fuego"
- que el Espíritu Santo debe hacer referencia a su primera venida y el fuego de su segunda
aparició n, pero nos dejó tomar en consideració n que Juan todavía pertenece al Antiguo
Testamento, y se expresa en una forma que muchos de los profetas lo han hecho, que con
frecuencia habló en una clá usula de la primera y la segunda venida del Señ or. Sin embargo,
el quinto verso en el primer capítulo de los Hechos pone en nuestras manos la clave. El
Señ or dijo a sus discípulos: "Juan, de hecho, bautizado con agua, pero vosotros seréis
bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días." Que nuestro Señ or habla de lo
que Juan dijo en el pasaje aquí es evidente, sin embargo, lo hace no menciona el bautismo
con fuego. Si hubiera añ adido, y con el fuego, se demostraría claramente que el bautismo
conectado con su primera venida es un bautismo con el Espíritu Santo y fuego. Sino que
abandona el fuego, ya que se mantiene en conexió n con su segunda venida. Así se ve en
toda la Palabra profética, que habla del día de la ira y la venganza como un día del fuego y el
fuego.
No es suficiente haber creído, por lo que enseñ a, y ser salvado por gracia, pero hay que ser
un bautismo de fuego, una segunda experiencia, que eclipsa a todos los demá s. Por lo tanto
nos encontramos con los términos má s extravagantes que se utilizan en relació n con el
Espíritu Santo, como predicadores Espíritu Santo y fuego del Espíritu Santo.
El bautismo con el Espíritu Santo prometido por el Señ or tuvo lugar en el día de
Pentecostés. Por este solo Espíritu fuimos todos bautizados en un solo cuerpo, que es la
Iglesia (1 Corintios 12:13). No hemos nacido de nuevo por el bautismo del Espíritu, pero los
que han nacido de nuevo volvemos por ella los miembros de ese cuerpo. Cada creyente que
ha creído en el Señ or Jesucristo tiene al Espíritu Santo. Que el bendito Pará clito, mora en él.
No es correcto que un creyente alegar o rezar para que el Espíritu Santo que venga a él, e
igualmente no
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escritural es que para orar por un bautismo con fuego, porque no hay tal el bautismo de
ahora, y ningú n creyente puede rezar por la llama de fuego de caer sobre él, porque él se
libró de que la ira.
El Señ or viene otra vez, y entonces será con un bautismo de fuego. El trigo será recogido en
el granero, y luego la paja en la era arrastrado juntos, lo que corresponde con la cizañ a en
las pará bolas juntas en haces, será entregado al fuego que no se apaga.
Juan, sin duda, esperaba ansiosamente la aparició n de Aquel cuyo advenimiento había
anunciado. Dios, que le había enviado a bautizar con agua, le había dicho que al quien veas
descender el Espíritu y permanecer sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu (Juan 1:
32-34). Por fin llegó el momento. Qué momento que era! Se termina el ministerio del
precursor. Fue el comienzo del ministerio pú blico de la Rey mismo. Ahora los pasos al
frente para ir por ese camino de la obediencia marcado por É l, para ser presentado como
Rey a la nació n, debe ser rechazada, y para hacer que el trabajo que ningú n profeta, ni Juan,
ni á ngel o arcá ngel podría hacer, pero él solo.
"Luego viene Jesú s de Galilea a Juan al Jordá n, para ser bautizado por él." El Señ or, el que
bautiza con el Espíritu Santo y con fuego, el que es má s grande que Juan, a quien el Bautista
se inclinó en la humildad y culto, el que es el creador de todas las cosas, viene al predicador
del arrepentimiento y presenta a sí mismo para ser bautizado. Qué escena! Juan quedó
suspenso. "É l se lo prohibió , diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?"
En otras palabras, estoy al pecador, necesito el arrepentimiento, merezco entrar en ese río
de la muerte, pero tú eres santo - ningú n mal en ti, nada digno de muerte.
¿Có mo podría É l, el Rey, el Santo Ser nacido de la virgen, Dios manifestado en la carne,
nunca confesar el pecado cuando no había pecado? Sin embargo, É l no só lo llegó a ser
bautizado, pero fue bautizado. La cuestió n ha tenido muchas respuestas. Hemos dicho má s
arriba que su bautismo marca el comienzo de su ministerio pú blico, É l entra en su obra, y
no puede haber un solo sentido a su bautismo, que está en plena armonía con la obra que
vino a hacer. El bautismo significa la muerte y la resurrecció n. É l no tenía pecado, pero
llegó a ser el sustituto de los pecadores, y así Toma en el primer momento su lugar, el lugar
del pecador en la muerte. El sabía que su trabajo antes. No se ha de entender como si ahora
había aprendido por primera vez quién es É l y cuá l es Su trabajo es. Pero pú blicamente
declara en presencia de los hombres, á ngeles, demonios, y en la presencia de Dios que É l
está aquí para cumplir toda justicia.
"Deja ahora, porque así nos conviene cumplir toda justicia" (verso 13). Sin confesió n o
arrepentimiento por su parte, estaba cumpliendo toda justicia. Como se ha dicho, "Vio sus
ovejas luchando en las aguas oscuras del río del juicio, el significado del Jordá n, y É l debe ir
en su rescate. É l debe identificarse con ellos, tomando su lugar en el juicio de que pudieran
ser hechos justicia de Dios en él, con lo que en "la justicia de Dios por la fe de Jesucristo
hacia todos y sobre todos los que creen" (Romanos 3:22). É l no conoció pecado, se hizo
pecado por nosotros, y Su bautismo declara esto. No se dan los detalles de su bautismo.
Entonces se lo sufre. Se colocó en las manos de Juan y entró en las aguas del Jordá n. Má s
tarde dijo, un bautismo tengo que ser bautizado, y có mo me fortalecen hasta que se haya
quedado consumada! El varó n de dolores, experimentado en quebranto pronto llegó a ese
lugar, cuando entró en las aguas profundas del sufrimiento y de la muerte, cuando todas las
olas rompían sobre su cabeza. Su bautismo no era má s que un tipo de esto.
"Y Jesú s, habiendo sido bautizado, subió inmediatamente del agua, y he aquí los cielos le
fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él; y he
aquí una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado en quien me he encontrado mi
deleite (Mateo 3: 16-17)”.
Aquí tenemos algo que nos lleva aú n má s profundo. Es una manifestació n gloriosa del
Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. El Hijo que ha bajado viene a ser ungido por el Espíritu
Santo, y se proclamó como el Hijo amado
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de la voz del Padre. É l es ungido por el trabajo que tenía que hacer. É l fue engendrado por
el Espíritu Santo, llena del Espíritu, y por el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin
mancha a Dios. Juan aprendió que cuando desempeñ aba el verdadero. El Espíritu Santo
vino sobre Jesú s en forma de paloma. La paloma es el símbolo del Espíritu Santo. Se nos
recuerda de la paloma que voló a través de las aguas oscuras del juicio, venimos del arca,
levantado por encima de todo el juicio, al no encontrar lugar de descanso y regresó al arca.
Y cuando se envían desde la segunda vez la paloma vuelve con una rama de olivo y la
tercera vez que no había retorno al arca. Esto habla de la enviando del Espíritu Santo en las
diferentes dispensaciones. Pero aquí es aquel sobre quien el Espíritu Santo vino a cumplir.
Esto nos recuerda el profeta cuyo libro y la experiencia es un tipo de Cristo, Joná s, hijo de
Amitai, traducido, la paloma, el Hijo de la Verdad. La paloma es, como una de las aves de
sacrificio, un tipo de Cristo. Y a través de él y en él tenemos al Espíritu Santo como el
permanente, el Pará clito. É l fue derramado después de su muerte y resurrecció n.
Los cielos se abrieron a él. Esta es una palabra importante que a menudo se pasa por alto.
Para él solo los cielos está n abiertos. Nadie ha subido al cielo sino el que descendió del
cielo, el Hijo del Hombre, que está en el cielo (Juan 3:13). É l vino del cielo. Los cielos se
abrieron a É l y É l ha pasado a través de los cielos. En él los cielos se abren para nosotros, y
nos de todo, los que creemos, en el cielo, llevando muchos hijos a la gloria ha tomado. Y
ahora se oye una voz. No es la voz de un á ngel, pero la voz del Padre. hecho maravilloso,
que ahora, después de É l, que es eternamente el Hijo de Dios, que subsiste en la forma de
Dios, y que se convirtió en Hijo de Dios encarnado, después de que por lo tanto ha tomado
el lugar de la muerte por los pecadores, para que el Padre habla a aprobar É l.
Había visto a É l, su Hijo amado, desciende a cumplir toda justicia, y ahora que lo reivindica,
al declarar: Este es mi Hijo amado en quien me he encontrado mi deleite. Esto corresponde
a la palabra en el salmo segundo: Tú eres mi Hijo, el día de hoy yo te he engendrado. El
Señ or Jesucristo es eternamente el Hijo de Dios, pero aquí, en ambos pasajes que lo vemos
como el Hijo de Dios encarnado. Nunca se podría decir de él como del unigénito del Padre,
este día te he engendrado. Igualmente cierto es que ese deleite eternamente del Padre ha
sido en el Hijo. Pero Romanos 1: 3 habla de É l como su hijo, llegado de la simiente de David
segú n la carne, marcado como Hijo de Dios con poder, segú n el espíritu de santidad, por la
resurrecció n de Jesucristo muertos a nuestro Señ or. É l es el primogénito, y en Hechos 13:
1-52 tenemos la verdadera aplicació n de esa palabra, eres tú mi hijo - "habiendo levantado
a Jesú s," como está escrito también en el salmo segundo: "Tú eres mi hijo, hoy te he
engendrado "- que se encuentra entonces en la resurrecció n, por la resurrecció n de entre
los muertos que É l está marcado hijo de Dios.
Y así vemos aquí. Al ir hacia abajo en Jordá n É l tipifica su propia muerte, sino que subió en
seguida es el tipo de resurrecció n, y en ésta que sube la voz del Padre se escuchó declarar él
el bien amado. "Por eso me ama el Padre Mi - porque yo pongo mi vida, que para volverla a
tomar." Agrada al Padre É l era, y có mo má s podría ser con el Sin Pecado, que fue hecho
semejante a sus hermanos. Se ve a continuació n, desde el bautismo de nuestro Señ or que É l
es el Cordero de Dios por el sacrificio, incluso como Juan lo reconoció en señ alar a él: He
aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. É l es perfectamente agradable al
Padre, y por el Espíritu Santo que vino sobre él es consagrado a la obra delante de él.
También se desprende de estas meditaciones que el bautismo del Señ or es típico de su
muerte y resurrecció n.
Y ahora, después de todo esto se llevó a cabo y por lo tanto, entró en Su obra oficial -
entonces Jesú s fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo (Mateo
4: 1).
Muchas otras enseñ anzas se podrían dar en relació n con el tercer capítulo en el que detuvo
má s de lo que esperá bamos. Lo rico, có mo insondable es la Palabra de Dios! Divina de
principio a fin, una Palabra viva, enérgica, y má s cortante que toda espada de dos filos.
Podemos alabar a nuestro Dios por su Palabra escrita, y para aquel que es la Palabra viva,
que tomó nuestro lugar en la muerte, entregado por nuestras transgresiones, pero levantó
de los muertos a causa de nuestra justificació n. Todo el honor y la alabanza y gloria a Aquel
que nos ama y nos ha lavado, a É l al Hijo que nos ha hecho hijos, y en los que se oye la voz
de amor del Padre. "Y por cuanto sois hijos, Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a
nuestros corazones, clamando: ¡Abba, Padre" (Gá latas 4: 6).
-29-
Mateo 4
Versos 1-25
CAPÍTULO 4
La primera parte de este capítulo nos da la historia de la tentació n del Rey. Este es un tema
má s importante, polifacético en sus aplicaciones; grandes volú menes se han escrito sobre
ella sin agotarlo. Por lo tanto tendremos que limitarnos a la traída de algunas de las
enseñ anzas má s importantes, sin intentar entrar en muchos de los detalles preciosos y
aplicaciones para el creyente.
El bautismo marcó , como vimos en el capítulo anterior, la entrada del Señ or en Su obra
oficial. É l se declaró como el Hijo de Dios por su padre, y ungió con el Espíritu Santo; y el
tercer acto es que É l, que está declarado Hijo de Dios, ungido por el Espíritu, vino a hacer la
voluntad eterna de Dios, para sufrir y morir, es para ser tentado por el diablo. "Entonces
Jesú s fue llevado arriba al desierto por el Espíritu" (Mateo 4: 1). Se produjo
inmediatamente después de haber salido de las aguas. No había ningú n intervalo entre.
Esto se ve en el Evangelio de Marcos. "Y luego el Espíritu le empuja al desierto"(Marcos
1:12).
Fue lo primero que hay que hacer en el cumplimiento de las Escrituras. Fue llevado al
desierto, y en Marcos es má s fuerte aú n: llevado hasta allí. Algunos han dicho, como si
nuestro Señ or estaba ansioso por encontrarse con el enemigo, deseosos de encontrarse
cara a cara con la serpiente antigua, el diablo, que tiene el poder de la muerte, ya quien
anular Había venido. Pero eso no puede ser. Si hubiera sido el mismo Señ or que se apresura
con impaciencia para cumplir con el adversario, él habría sido el tentador del maligno. No
es su Espíritu lo llevó , pero el Espíritu lo llevó al desierto. Fue el Espíritu Santo que le llevó
a conocer al enemigo. El Espíritu, que habían de venir sobre él y descansó en É l - É l lo
impulsa.
El Cristo, el segundo hombre y ú ltimo Adá n, se encuentra con el diablo en otro lugar, muy
diferente del jardín donde Adá n y Eva tenían su morada. Qué contraste! Incluso la tierra,
aunque bueno y perfecto que era, no parecía ser un lugar bastante bueno para Adá n y Eva.
Así que el Señ or plantó un jardín en Edén al oriente, y puso allí al hombre que había
formado. Y fuera de la tierra Jehová Dios hizo crecer todo á rbol delicioso a la vista y bueno
para comer (Génesis 2: 8-9). Qué lugar tan bonito jardín que debe haber sido! Rodeado de
todo esto, con todo quiere suministradas, el enemigo vino para tentar, y con él llegó el
fracaso. Pero aquí es el segundo hombre, y él no se pone en un jardín, pero él es llevado al
desierto - "el gran y terrible desierto de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed,
donde no había agua"(Deuteronomio 8: 15).
É l estuvo allí en el desierto con las bestias salvajes (Marcos 1:13). En ese terrible desierto,
rodeado de serpientes, escorpiones, víboras y las bestias salvajes, el Mesías, el Rey, se
levanta para enfrentar al enemigo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta
noches, después tuvo hambre; Su bendito cuerpo, un cuerpo de carne y sangre, sintió
hambre y la sed. Có mo reducido en su manifestació n externa É l debe haber sido, el Varó n
de dolores, experimentado en quebranto!
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habla como de una vieja reliquia, que todavía sobrevive en la mente de algunas personas
chapadas a la edad. Ya no es una persona con la mayoría de estos teó logos modernos, sino
un principio malo. Las tentaciones del Señ or, de acuerdo con esta nueva interpretació n,
eran só lo imaginaciones, que eran los funcionamientos de la mente, una especie de
debilidad que fue producido por los ayunos prolongados.
Lo que un despertar horrible, que será para todos aquellos que negó la existencia de ese
maligno! La cadena terrible en negar la personalidad del diablo es: ni diablo, ni pecado, ni
juicio, ni la ira, no hay reparació n, ningú n Salvador, y al final tampoco hay Dios.
No sabemos en qué forma de una persona que el diablo se apareció a nuestro Señ or. Hay
una escritura que nos habla de una forma que tomó lo que hay en el tercer capítulo de
Génesis. La serpiente debe haber sido quizá s la má s atractiva de todas las criaturas y no
como la serpiente es ahora, arrastrá ndose sobre su vientre, su decadencia por la maldició n.
En el Nuevo Testamento leemos que él va sobre como leó n rugiente y que Sataná s se
disfraza como á ngel de luz. Tal vez en esa forma sutil que vino a su encuentro, a quien
conocía como la Palabra eterna hecha carne.
No hay má s que una palabra para ser considerado antes nos dirigimos a las tentaciones sí
mismos y tomarlas en su orden. Es la palabra tiente. Es aquí donde entra en juego muchos
malentendidos. La palabra tiente tiene diferentes significados. Una de ellas se desaten o
atractivo para el mal, para seducir. Esto presupone siempre el mal presente de alguna
forma, la posibilidad de que la persona puede ser tentada e incitó al mal, que en la persona
hay algo que responde o puede responder al mal colocado ante el alma.
Esto nunca podría ser el caso de nuestro Señ or. No había pecado, ningú n mal en él. É l es
absolutamente santo. Por lo tanto la palabra tentar en esta forma nunca se puede aplicar a
él. Sin embargo, la palabra significa también tiente, puso a prueba. Para probar medios para
llevar a juicio y el examen; comparar con un está ndar; en este sentido só lo puede referirse
a nuestro Señ or. Fue tentado medios, que se puso a prueba en cuanto a su capacidad de
hacer aquello para lo que había venido. La prueba o tentació n es llevar a cabo que É l es el
oro puro, el Santo, Aquel impecable, el ú nico que lo puede hacer el trabajo para el que se
apareció , para quitar el pecado mediante el sacrificio de sí mismo. Por tanto, el Espíritu lo
llevó al desierto. La palabra tentació n o prueba tiene también un significado especial en
relació n con Israel. El Señ or, como Mesías y Rey, está estrechamente identificado con su
pueblo. É l pasa a través de su historia, por así decirlo, y cumple con todos, y al fin murió por
esa nació n.
Israel fue probado o demostrado, y fracasó . "Allí les dio estatutos y ordenanzas, y allí los
probó ." La Septuaginta traduce el hebreo "Nissohu" con una palabra griega que se usa en el
cuarto capítulo de Mateo. El hebreo medio de prueba, para saber si realmente es así por
una prueba. La misma palabra se usa en Deuteronomio el octavo capítulo. "Y te acordará s
de todo el camino que el Señ or tu Dios te ha llevado a estos cuarenta añ os en el desierto, y
que él te afligirte, para probar (prueba) de ti para saber lo que había en tu corazó n, si
habías de guardar sus mandamientos o no "(Deuteronomio 8: 2).
El Señ or, el verdadero Israel y luego se pone a prueba y É l no falla. Y ahora llegamos a las
mismas tentaciones. El diablo comienza a dirigirse a É l, que ha venido a aplastar la cabeza.
Sería muy interesante hacer un estudio cuidadoso de las palabras de Sataná s que tenemos
en la Palabra de Dios. Está n contenidas en el Génesis el tercer capítulo, el primer capítulo
de Job, y aquí en el Evangelio. Las palabras que habla en estos pasajes le
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I. "Y el tentador acercá ndose a él, dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se
conviertan en pan pueden."
La respuesta del Señ or: "Mas él respondiendo, dijo: Escrito está : el hombre no vive só lo de
pan, sino de toda palabra que sale por la boca de Dios" (Deuteronomio 8: 3)
II. "Entonces el diablo le lleva a la santa ciudad, y le pone sobre el borde del templo, y le
dice: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque está escrito está : A cargo a sus á ngeles
acerca de ti, y en sus manos será que te llevará n, para que en manera alguna huelga Tú con
tu pie en piedra "(Salmo 91: 1-16).
III. "Una vez má s el diablo le lleva a un monte muy alto, y le muestra todos los reinos del
mundo y su gloria, y le dice: Todo esto te daré, si, cayendo abajo, tú me homenaje. Entonces
Jesú s le dice: Vete Vete, Sataná s, porque está escrito, que has de hacer homenaje al Señ or tu
Dios, ya él solo servirá s "(Deuteronomio 6:13).
En primer lugar, algunas observaciones generales. Dos veces Sataná s toma el nombre de
Hijo de Dios en su boca. El sabía que la persona antes que él es el Hijo de Dios, sino que É l
aborrece como tal. Má s tarde este odio está totalmente visto en aquellos de los que el Señ or
dijo: "Ustedes son del diablo, como su padre, y el deseo de hacer vosotros los deseos de
vuestro padre" (Juan 8:44). Los fariseos y los ancianos del pueblo, que son vistos en el
Evangelio de Mateo, lo conocían como hijo y heredero, y con este conocimiento que lo
rechazaron y lo entregó en manos de los gentiles. Este fue sin duda satá nica. Cada una de
estas tentaciones lleva superior.
En la primera, pero parece un pequeñ o asunto a su vez una piedra en pan. É l sabía que este
Señ or había hablado en la creació n, y los cielos que arda con millones de mundos, pero
ahora hablar y cambiar una piedra en pan. El segundo demandas má s, pero el tercero es el
clímax, cuando se le pregunta, ¿quién es el heredero de todas las cosas, y en cuyo nombre
toda rodilla se doblará , a caer a adorarlo. Todas las fuerzas en el comando de Sataná s, sin
duda, fueron llevadas a tener en esta ú ltima tentació n. Con un solo golpe de su mano podría
producir delante de él, que es el Rey de reyes, todos los reinos del mundo.
Só lo una vez que el tentador dice: Está escrito. É l sabe lo que está escrito y que sabe má s de
la Palabra escrita, que se instaló para siempre en el cielo, que todos los profesores críticos
má s altos en el mundo. La alta crítica de la Palabra no es má s que su niñ o, su producció n.
Pero cada vez que citas de la escritura es siempre en el camino equivocado. Así fue en el
Jardín del Edén y es así que aquí. É l cita el nonagésimo primer Salmo, pero deja de lado las
palabras, "en todos tus caminos." Otro hecho interesante es que el tentador sabía que este
salmo se habla proféticamente del segundo hombre, el Señ or del cielo. ¿Qué comentarios
despreciativos se han hecho en el Libro de los Salmos por la crítica. Lo que niegan es una
negació n de la verdad, que el diablo sabe, cree y tiembla.
Nuestro Señ or habla tres veces, Está escrito. Lo que es un testimonio de la Palabra de Dios!
É l sabe que ninguna otra arma que la palabra escrita. Al citar las escrituras para que el
enemigo lo hace a partir de un libro, pero, que es el libro de Deuteronomio. Má s que
cualquier otro libro en el Antiguo Testamento éste se ha negado una fecha antigua. La alta
crítica ha declarado y declara hoy en día, que Moisés no escribió ese libro, sino que es la
obra de algunos siglos má s tarde sacerdote que viven. El fallecido JH Brookes escribió muy
deliberadamente sobre esto, diciendo: "Nuestro Señ or tomó el refugio, por así decirlo,
detrá s de la Palabra de Dios escrita, citando cada vez desde el libro de Deuteronomio, como
previendo el desprecio con el que se trata este libro precioso por la moderna crítica má s
alta, y la defensa contra los ataques del enemigo. Es peligrosamente cerca de la blasfemia
de afirmar que él citó de un libro que estas críticas insolentes declara que es una
falsificació n. Porque si É l no sabía la fecha de su composició n É l no es divina.
Y si É l no lo sabía, pero optó por un error de humor popular, có mplice de una mentira.
Génesis nos habla de la elecció n; É xodo de la redenció n; Levítico de culto; Nú meros de la
guerra en el desierto; Deuteronomio de la obediencia; y de ahí la conveniencia de citar de
este libro, que el Señ or sabía inspirado divinamente. Está escrito, era suficiente para él en
el conflicto con el diablo, y está escrito suficiente para nosotros en medio de todas las
tentaciones que podemos encontrar en nuestro camino a encontrarse con É l en el aire. "
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Pero lo que fue la primera tentació n y qué nos enseñ a? "Si eres Hijo de Dios, hablar de que
estas piedras pueden llegar a ser pan." Para que Cristo es el Hijo de Dios tal como se
presenta ante el tentador era bien conocido por el maligno. Lo sabía antes y trató de tomar
la vida del niñ o a través de Herodes, y los demonios gritó delante de él con el terror, "¿Qué
tenemos que ver con el Hijo de Dios - ¿Has venido aquí antes de la hora para
atormentarnos? "Pero no se puede decir que la tentació n es hacer que Jesú s duda de que É l
es el Hijo de Dios, porque É l está sufriendo el hambre. La primera tentació n es aquella en la
que É l es atacado como el Hijo del hombre. É l era verdaderamente hombre, y esto se ve
aquí en el desierto. Ayunó y tuvo hambre. ¿Hay algo malo en tener hambre? Ciertamente
no. Es en esto que la sutileza del tentador se muestra.
El enemigo viene con un deseo natural y apela a la fuerza de nuestro Señ or para aliviar a sí
mismo de esa necesidad. É l sigue siendo el mismo mal, impostor astuto, que comienza con
las tentaciones má s sutiles. Aquí cabe preguntarse, ¿Qué mal hay en satisfacer el hambre?
El Señ or podría fá cilmente haber hecho esto, convertir las piedras en pan. É l, que habló en
la hora de la creació n, "Sea la luz", "dejar que la tierra produzca," É l por quien y para quien
son todas las cosas podrían haber cambiado a la vez todas las piedras en pan. Má s tarde dio
de comer a miles de una manera milagrosa. Podía haberlo hecho ahora para sí mismo, pero
si lo había hecho él habría sido demostrado a la vez apto para ser nuestro Salvador, que
podrían morir por nosotros.
El vino a hacer la voluntad de Dios. Así está escrito, "Sacrificio y ofrenda no quisiste, tú me
has preparado un cuerpo. ... He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad "(Hebreos
10: 5-8). No se había estimado por usurpació n el ser igual a Dios; pero había vaciado sí
mismo, tomando forma de siervo, tomando su lugar en la semejanza de los hombres. Ahora
el camino para É l ha comenzado. É l está aquí como verdadero hombre, Dios manifestado en
la carne, pero el camino es hacer la voluntad de Dios, que la voluntad eterna de la salvació n.
El camino conduce a la baja en la humillació n, el sufrimiento, para que pueda acabar en la
cruz, sufriendo la muerte y probando la muerte por todo. El hambre es una parte de su
humanidad. ¿Hubo o hay en la Palabra de Dios una palabra que podría haberle dicho a
cambiar las piedras en pan? En la cruz en una profunda agonía Recordó pero un poco
Escritura acerca de sí mismo, que tuvo que ser cumplida, y así fue por su propio pedido, por
lo que ni siquiera una de las profecías má s pequeñ os sobre sus sufrimientos podrían ser
incumplida (Juan 19:28) . Pero Dios le había dado una palabra en cualquier lugar a É l, que
había venido a hacer su voluntad que É l era poner fin a su sufrimiento como el hombre, su
hambre por un milagro? En ninguna parte es que se encuentra una direcció n tal.
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escrito" a mano y esta Palabra, llevando a cabo la voluntad del Padre que É l está aquí para
hacer, termina esta primera tentació n. "Está escrito hombre no vivirá só lo de pan, sino de
toda palabra que sale de la boca de Dios" (Deuteronomio 8: 3). El significado de la palabra
que usa aquí es que el hombre vive de verdad no só lo de pan, sino por la Palabra de Dios,
que es, en obediencia a esta Palabra. Y hay una aplicació n para nosotros como creyentes. Se
ha dicho sobre esto, (numérico Biblia, Nuevo Testamento, pá gina 62), "nos damos historia
del privilegio maravilloso que es nuestro, la responsabilidad solemne que se encuentra
sobre nosotros. Por somos santificados a la obediencia de Cristo, y nos ha dejado un
ejemplo para que sigamos sus pisadas "(1 Pedro 1: 2; 1 Pedro 2:21). Este principio de su
vida, deberá mantenerse el principio de nuestras vidas. Si con lo que regula el motivo era
hacer la voluntad de Dios, lo simple es lo que para nosotros también la voluntad de Dios
debe ser nuestro motivo para la acció n. De toda palabra que sale de la boca de Dios vivirá el
hombre.
Lo que un sostenimiento de la verdadera vida dentro de nosotros a ser de este modo, día a
día, la recepció n de los mensajes de su voluntad guiada por esa voz maravillosa, aprender
má s continuamente la ternura de su amor por nosotros: "É l despertará mañ ana tras
mañ ana, despertará la mina oído mientras el aprendiz "(Isaías 1: 4). Esta es la expresió n del
Señ or mismo. Có mo bendecido de ser capaz de hacerlo nuestro, y tener la satisfacció n de
esas palabras: "Yo te, y te enseñ aré en la forma en que debes andar; ti fijaré mis ojos”.
Para la pró xima prueba del tentador llevó al Señ or a la Ciudad Santa y lo coloca sobre el
borde (la cima) del templo, y le dijo: "Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque está escrito
está : A cargo a sus á ngeles acerca de ti, y en sus manos te llevará n, para que en manera
alguna huelga Tú con tu pie en piedra. "
El Salmo que cita a Sataná s (Sal. 91: 1-16) es un salmo mesiá nico. É l lo lleva a la ciudad
santa, Jerusalén y sobre el piná culo del templo, debido a que la segunda tentació n es la
tentació n de É l como el Mesías. De pie sobre ese lugar elevado las personas expuestas a
continuació n, lo han visto y lo reconocieron; Sataná s se ocultó de su vista. Lo que una
prueba y la prueba de su mesianismo, si poco a poco había descendido, las leyes de la
gravitació n completamente a un lado, aterrizando sano y salvo en sus pies delante de la
multitud asombrada. ¿No se acepta una vez en él? ¿Por qué habría de ser rechazada si al
hacer esto llegara a ser menor en el orden de su líder, su rey y redentor del yugo del
opresor romano? Ahora Sataná s vencido había oído la Palabra en la que el Señ or se paró .
Fue derrotado por la Palabra. É l viene ahora con el propio Word, citando las Escrituras, y
que a partir de un Salmo que habla del Mesías, el segundo hombre. Sin embargo, se cita
erró neamente la Palabra y deja fuera a las siete palabras ", y que te guarden en todos tus
caminos." Es tan sutil como la primera tentació n. Aquí se presenta la Palabra y trata de
hacer que nuestro Señ or acto de obediencia a la Palabra probando la Palabra de Dios y de
este modo, demostrar que él es el Mesías y el Hijo de Dios al mismo tiempo. Pero por qué se
va a cabo esas siete palabras? Debido a la forma en que É l, el Mesías, será n conservadas son
los caminos de Dios. "Tus caminos" son de hecho sus caminos. No era el camino de la fe en
la impaciencia para probar la verdad de la Palabra y postrá ndose y demostrar con ello que
É l es el Mesías e Hijo de Dios. Era imposible que hubiera podido incluso teniendo en
historia esta tentació n de pensarlo un momento.
La respuesta es a la vez listo tan pronto como el tentador ha pronunciado su mentira. Jesú s
dijo: "De nuevo está escrito: No pondrá s a prueba al Señ or tu Dios." Habría estado
probando, probando Dios y, como tal, una vez má s la desconfianza y desobediencia. Vemos
có mo de cerca está n conectadas las dos tentaciones. Es É l es tentador para elegir su propia
voluntad y no la voluntad de Dios, para que actú e en su propio nombre y para escapar del
sufrimiento delante de él.
Es muy sugerente que Sataná s debe exigir de É l dejarse caer abajo desde el borde del
templo, y para demostrar por este acto su Messianity y Divinidad también. Nuestro Señ or
se ha ido a la presencia del Padre con un cuerpo glorificado de carne y huesos. En un día
futuro el mismo que ascendió a alta, descenderá . Los cielos estará n cubiertos con su gloria,
y el que es el líder y má s completa de la fe, el gran Ejemplo de la fe, en los que la paciencia
tuvo su obra completa, perfecta, de nuevo vendrá con gloria y majestad, visto por todos los
ojos, la rey-Mesías de Israel, el hijo y heredero.
A continuació n, en el nombre de Jesú s toda rodilla se doblará , y toda lengua confiese que
Jesucristo es el Señ or, Dios de la gloria del Padre. Aquel adorable conociendo la voluntad
del Padre; É l sabía que el sufrimiento y la paciencia, el ú nico camino que conduce a la
gloria. É l comenzó a ir a la ruta, y su cara está configurado como un pedernal. No podía
fallar en lo que había venido a hacer. Una vez má s se conquista la serpiente antigua.
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Veamos, como nuestro Señ or, sea paciente y seguir el camino que es para nosotros ahora
en la exigencia de humildad, no murmurar o tentar a Dios. "Tened por sumo gozo,
hermanos míos, cuando os halléis en diversas pruebas (ensayos), sabiendo que la prueba
de vuestra fe obra paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seá is
perfectos y cabales, sin faltar en nada "(Santiago 1: 2-4).
Y ahora ellos sobre un monte alto. Qué imagen se presenta a nuestra vista! El mentiroso y
asesino desde el principio, y al lado de él se encuentra el que es Jehová , el Verbo eterno
hecho carne. Lo que debe haber sido su aspecto exterior con el ayuno de cuarenta días, tal
vez con las ropas hechas jirones que colgaban sobre su renta cuerpo por los espinos del
desierto. Ojos del tentador deben tener en deuda una persona débil y frá gil como -
un hombre de dolores, Aquel que no sabía dó nde recostar la cabeza. Sin embargo, la escena
cambia.
Las mismas palabras hablan de la desesperació n. Todas las cosas son de É l - todos los
reinos del mundo y la gloria sin embargo será el reino de nuestro Señ or Jesucristo, y el
príncipe de este mundo, cuya morada eterna con todos sus demonios es el lago de fuego,
podría atreverse y de pie por Aquel que es el rey, el segundo hombre, y ofrecen todo el
mundo para él. Tal vez la aparició n de nuestro Señ or pudo haber traído el tentador a este
acto abatido. Pero cuando todos los reinos del mundo y su gloria pase largo y los ojos de
Jesú s repose en ellos, lo que los pensamientos deben haber sido su? ¿Qué fue lo he aquí que
en todas las escenas grandes y gloriosos? Sin duda, podemos aventurarnos a decir que É l
debe haber pensado en este pobre mundo sumido en la ignorancia bajo el pecado, la
muerte y el juicio, en las garras de este ser oscuro y terrible de pie a su lado. Y
él había llegado a ser el Cordero de Dios y para llevar el pecado del mundo.
É l había venido a anular, que tiene el poder de la muerte, esto es, al diablo (Hebreos 2:14).
Que É l es el futuro heredero de todas las cosas que Sataná s debe haber sentido, y ahora se
le ofrece todas a la vez para entregar todos los reinos del mundo y su gloria a él si lo hará ,
pero adorarlo - de nuevo si él, pero a su vez aparte de la voluntad de Dios. Ahora está claro
que Sataná s le teme ir ese camino de la fe como el segundo hombre - que va hasta el final,
donde aplastaría la cabeza de la serpiente. A través de la muerte, a través de su muerte en
la cruz, el imperio de la muerte en la mano del diablo, y, finalmente, el control sobre este
mundo, iban a ser arrancado de las manos de Sataná s. Las tres tentaciones ponerlo de
manifiesto "el tentador, lo mantendría volver de hacer la voluntad de Dios." Pero el Señ or
ha ido de esa manera.
Con amenazante, desafiando palabras que el Señ or podría haber arrojado el tentador por la
ladera de la montañ a, pero es un majestuoso "Vete Vete, Sataná s" (É l lo llama ahora por su
nombre), "porque está escrito, que has de hacer homenaje al Señ or tu Dios, ya él solo
servirá s. "El diablo le deja, y he aquí vinieron á ngeles y le servían. Lo que es un ministerio
que debe haber sido!
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El resto del cuarto capítulo describe la entrada de nuestro Señ or en su ministerio pú blico.
El ministerio que el Espíritu Santo se describe en Mateo es el Galileo. Los acontecimientos
que mostrarle y darlo a conocer como el verdadero Mesías, el Jehová -Jesú s, en
cumplimiento de la profecía del Antiguo Testamento, se describen vívidamente. Como
Jehová en la tierra, É l hace milagros, anuncia el reino de los cielos para estar a la mano,
pero pronto se encuentra en necesidad, despreciado y rechazado por los líderes de la
nació n y por la nació n misma.
Los eventos de Su ministerio en Judea en Jerusalén son pasados por alto en Mateo. El cuarto
Evangelio describe estos acontecimientos en detalle, en los que É l se manifiesta como el
Unigénito del Padre. No ha sido y sigue siendo una gran cantidad de lucha libre, por decirlo
así, con estos eventos a medida que se registran en los diferentes Evangelios, para
organizarlas en un orden cronoló gico perfecto, o, como se dice, para armonizar los
registros del Evangelio. Los infieles de todas las edades han hecho que la mayor parte de
ella para demostrar las contradicciones y los predicadores racionalistas y profesores en el
campo de la cristiandad en general, han fundado sus acusaciones de numerosas
contradicciones en el Nuevo Testamento sobre estas discrepancias aparentes, que piensan
que existen en los distintos declaraciones sobre el ministerio pú blico de nuestro Señ or.
El Espíritu Santo podría haber escrito una historia perfecta de la vida terrenal de nuestro
Señ or Jesucristo y organizar una biografía de él que representa todos los detalles, pero no
lo ha hecho. Para cargar los escritores del Evangelio con la ignorancia de ciertos hechos se
está cargando el Espíritu Santo con él. En cada Evangelio del Espíritu Santo hace que los
eventos destacados que se calculan para impresionar a las enseñ anzas específicas de los
respectivos Evangelios, y É l siempre ha dispuesto los acontecimientos en ese orden para
que se adapte a sí mismo. Cada Evangelio es, por tanto, a ser estudiado y leído por separado
de los demá s.
Dividimos el relato del inicio de su ministerio pú blico, tal como figura en el capítulo cuarto,
en tres partes. El primero desde el 12 hasta el 17 de verso. Nuestro Señ or estaba en
Jerusalén. El informe le alcanza allí donde el precursor, Juan, fue entregado, echado en la
cá rcel y se terminó su ministerio. Este predijo su rechazo, ya causa de la detenció n de Juan,
volvió a Galilea. Aquí lo vemos por primera vez en su propia ciudad, en Nazaret. Pero
tenemos aquí ú nicamente la mera menció n de que era en Nazaret y que É l salió de Nazaret
habitar en Capernaum ( Mateo 04:12 ). Lo que pasó en Nazaret nos hemos referido en el
Evangelio de Lucas.
En el cuarto capítulo del Evangelio que leemos que el Señ or, después de las tentaciones,
volvió en el poder del Espíritu a Galilea. El país entero se agitó hasta que rodea a causa de
él, y él entró en las sinagogas de ellos, y era glorificado por todos. En la sinagoga de Nazaret
el rollo de Isaías fue entregado a É l, de la que leyó el primer versículo del capítulo 61 o,
parando en el medio de una frase, y comenzó a decirles: "Hoy se cumple esta Escritura en
vuestros oídos . "y allí, en la ciudad donde se crió ellos dijeron:" ¿no es éste el hijo de José?
"(en un pequeñ o folleto." el Mesías y su pueblo ", hemos descrito el evento en Nazaret, en el
marco de la capítulo de Isaías.) sin embargo, el punto de partida del ministerio en Galilea y
su carrera no es Nazaret, pero el lugar llamado Cafarnaú m, es decir, "pueblo de
comodidad", y allí hicieron algunos de sus milagros. Pero dejando a Nazaret y que habita en
Cafarnaú m hecho por él en el cumplimiento literal de la profecía, de pie en una parte muy
importante de Isaías.
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se convierten en buques mercantes. Aquí en Mateo vemos Zebulon vivienda junto al mar.
Así que tenemos el cumplimiento de dos profecías que nos ocupa - la profecía en el
cuadragésimo noveno capítulo de Génesis y el de Isaías. Lo mismo es cierto de Nephtali.
Esto significa luchador. "Neftalí es una cierva suelta" ( Génesis 49:21 ). En la profecía de
Jacob Neftalí significa la venida lucha y remanente judío victorioso. Aquí, entonces, en la
tierra de Zabuló n y Neftalí, la gran luz brilla en primer lugar.
La gracia se reduce a los má s miserables, los que luchan. Pero aquí vemos asimismo algo
que tiene una conexió n con su segunda venida. La gran luz brillará una vez má s. La gloria
del Señ or cubrirá los cielos, el Sol de Justicia se levantará con sanidad en sus alas, y cuando
este gran evento viene, la luz brillará de hecho a un remanente de Israel que se sienta en la
oscuridad y en sombra de muerte.
El término Galilea de las naciones tiene otro significado. La provincia fue llamado por este
nombre, ya que la clase má s ignorante de los Judíos vivió allí y se habían convertido en
mezclarse con los gentiles, que eran muy numerosos en esa zona fronteriza. Las clases
aristocrá ticas de Judea, la aprendieron en la ley, los líderes refinados y eclesiá sticas, sí,
todas las diferentes sectas en Jerusalén, Galilea despreciados.
De los labios del Rey mismo viene ahora el anuncio, "Arrepentíos, porque el reino de los
cielos se ha acercado"
( Mateo 4:17 ). Se anuncia que el Reino ha acercado en que É l, el Rey, está de pie en medio
de ellos para establecer ese Reino. El nunca dijo ni enseñ ó de un Reino dentro de ellos.
Todo espiritualizante en estas líneas de un reino dentro, que se hizo nuestro Señ or para
enseñ ar aquí en Mateo, es erró neo. Es el Reino Juan había anunciado que ahora predica. Se
prolonga el mensaje del precursor por un corto tiempo y pronto Sus labios estaban
cerrados, también. Nosotros no predicamos el Evangelio del Reino, pero la Buenas Noticias
de la Gracia. Un día viene cuando heraldos anunciará n una vez má s el reino a estar a la
mano, y cuando vendrá en la persona del Hijo del Hombre, que vendrá del cielo con los
á ngeles de su poder, en llama de fuego ( 2
Tesalonicenses 1: 1-12 ) .
La segunda parte de la porció n aquí antes que nosotros se extiende desde Mateo 4: 18-22 .
En él se describe el llamado de cuatro discípulos, Pedro y Andrés y los dos hijos de
Zebedeo, Santiago y Juan. No eran de la clase de los magos, aprendidas en la ley escrita y
oral, pero porque eran pescadores. Los llama fuera de sus redes de pescador de hombres.
Esto ilustra lo que el Espíritu Santo declaró má s tarde a través del Apó stol de los gentiles:
"Pues considerad, hermanos, que no hay muchos sabios segú n la carne, ni muchos
poderosos, ni muchos de alta nacido. Pero Dios ha escogido lo necio del mundo, para que
esté puesto en vergü enza las cosas fuertes, por lo que ninguna carne se jacte delante de
Dios "( 1 Corintios 1:26 ).
Para ser un pescador de hombres, a anunciar el Evangelio, no exige una educació n clá sica,
ni los pergaminos de ordenació n del hombre. Es el Señ or que llama al servicio. No es la
primera toma de contacto de estos cuatro hombres tenían con el Señ or. Ellos lo sabían
antes. Aquí es la llamada definida que les llega a ser pescadores de hombres. Si queremos
aprender có mo estos hombres llegaron al Señ or Jesucristo hay que leer el primer capítulo
del Evangelio de Juan. Los acontecimientos no sucedieron antes de que el Señ or a Galilea.
Vemos en la primera de Juan que el precursor seguía siendo testigo; que aú n no estaba en
la cá rcel. El "Follow Me" aquí no quiere decir, como a menudo erró neamente palabras, la
llamada del Evangelio. Evangelio predicado nunca pide seguir al Señ or, sino a "creer en el
Señ or Jesucristo."
Es el "Follow Me" para el servicio. Y có mo es simple y refrescante toda la escena es! Su
obediencia es rá pido. No hay excusa ni demora, para el negocio del rey demanda prisa.
Habían venido a É l, a quien Juan había señ alado como el Cordero de Dios, que quita el
pecado del mundo, y confiado en É l para la salvació n, la vida eterna, y ahora se pone, su
tiempo, su todo por completo en sus manos . La primera llamada de Juan vino a ellos, como
la llamada de É l como Salvador, y aquí está la llamada de É l como Señ or, y fueron para ser
sus siervos. "Y ellos, después de haber dejado sus redes de arrastre, inmediatamente le
siguieron" ( Mateo 04:20 ). ¿Cuá ntas preguntas podría haber sido preguntado por ellos?
"¿Qué pasa con nuestras redes?" "¿Qué pasa con nuestro apoyo?" "¿Qué pasa con la comida
y el vestido?" "Y aquí está nuestro viejo padre. No nuestro derecho decir, honra a tu padre
ya tu madre? ¿Es correcto dejar nuestro padre para ir a trabajar solos en el mar "-?
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Lo dejaron todo inmediatamente y confiaban en É l para todos. Y así, el verdadero siervo del
Señ or es obediente a su llamado y se ve a él, que lo ha llamado al servicio y que ha
prometido de la gloria por medio de su Espíritu para abastecer a toda necesidad. Qué triste
que estamos hechos cuando miramos lejos de esta imagen refrescante para los males
modernos de la cristiandad. Sin duda, un ministerio del Evangelio asalariado no es bíblico.
Y luego a pensar en todo el mal, deshonrar al Señ or y reproche sobre su nombre que a
veces se asocia con él.
En la tercera secció n vemos nuestro Señ or haciendo que toda la ronda de Galilea,
enseñ ando en las sinagogas, anunciando las buenas nuevas del Reino y curando toda
enfermedad y toda dolencia en el pueblo. El trabajo realizado fue triple - la enseñ anza, que
se realiza exclusivamente en las sinagogas de ellos, y que era exponer las escrituras, la ley y
los profetas. La reunió n en la sinagoga de Nazaret antes mencionada se repitió en muchos
otros sinagogas.
Predicar las buenas nuevas del Reino, que pueden haber sido hechas en su mayoría a las
grandes multitudes de personas que se reunieron alrededor de É l en los lugares pú blicos,
en las calles y en el lado de las montañ as. Estrechamente relacionadas con la predicació n
del Evangelio del Reino fue la curació n de todas las enfermedades no espiritual, pero todas
las enfermedades del cuerpo y debilidad. La curació n de la enfermedad siempre está
conectado con la predicació n del Evangelio del Reino.
Las curaciones eran signos de que el rey es el Jehová y que el Reino se había acercado. Estos
signos de sanando toda enfermedad son los poderes del mundo por venir. Má s adelante en
nuestra exégesis del capítulo octavo esperamos tener en historia la cuestió n de la curació n
má s completa en toda su importancia trascendental. Aquí señ alamos simplemente el hecho,
que no es el Evangelio de la Gracia que se predica, sino la del Reino. El Evangelio de la
Gracia necesita ninguna señ al hacia el exterior por la curació n de la enfermedad para
demostrar que es dado por Dios.
En ninguna parte de las epístolas que tenemos la promesa de que la predicació n del
Evangelio se ha de conectar con la curació n de toda dolencia y enfermedad. Sin embargo, es
muy importante que la cuestió n de la curació n de todas las enfermedades por el poder
sobrenatural se hace de manera prominente en nuestros días. No es má s que una
indicació n de la cercanía de la venida dispensació n, cuando la tierra se entrega con su
creació n gemido.
Su fama se fue adelante en el conjunto de Siria. Y ahora que acuden a él. Qué multitud que
debe haber sido! Sataná s tenía su poderosa energía en reposo sobre aquella tierra. El sabía
que Cristo había venido a hacer un fin de su poder, por lo tanto, se turbó sus pobres
esclavos con terribles enfermedades y por sus demonios tomaron posesió n de sus víctimas.
Había diversos dolores y enfermedades, los poseídos por demonios, y luná ticos y
paralíticos; y los sanó . Una vez má s el príncipe de este mundo va a tratar de tener el mundo
en su control. Un día malo está llegando a este mundo.
Incluso ahora hay un aumento de los delitos y las formas de la locura que indican la
posesió n demoníaca. China y otros países está n llenos de ella. En nuestra propia tierra hay,
sin duda, los que tienen espíritus familiares, conocidos bajo el nombre de médiums
espiritistas. Pero de nuevo vendrá . É l viene cuando Sataná s con sus demonios está n en la
tierra, y en su gran ira pero corto, atormenta a los moradores de la tierra durante la
tribulació n. La venida de Cristo significa el fin de ese terrible enemigo. A continuació n, el
Sol de justicia traerá la curació n, y lo que vemos al final de la cuarta parte de Mateo es má s
que un pá lido esbozo de lo que será cuando el Reino se han venido en la persona del rey de
regresar. Se puede acelerar ese día!
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Mateo 5
Versos 1- 48
CAPÍTULO 5
En el cierre del capítulo anterior vimos nuestro Señ or Jesucristo rodeado de una gran
multitud de personas, que le siguieron y que fueron atraídos por la presencia del Rey, ante
el cual las diversas enfermedades tuvieron que huir. Si nos volvemos a la octava capítulo
encontramos la continuació n de estas escenas que tuvimos en la ú ltima mitad del cuarto
capítulo. Entre estos dos capítulos son tres muy importantes, que son, como tal, que só lo se
encuentran en este Evangelio.
En Lucas leemos (capítulo 11) que, como él orando en cierto lugar, cuando terminó , uno de
sus discípulos le dijeron: Señ or, enséñ anos a orar , así como también Juan enseñ ó a sus
discípulos. Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro, etc. Ahora en Mateo no existe tal
incidente, pero los discípulos escuchar su pronunciació n en un flujo continuo de expresió n.
También llamamos la atenció n sobre el hecho de que la llamada de Mateo se informó en el
noveno capítulo, la llamada de los doce discípulos en el décimo, aquí su discurso se coloca
antes de estos acontecimientos histó ricos.
El Espíritu Santo, para llevar a cabo el maravilloso alcance del primer Evangelio, ha puesto
a las palabras de nuestro Señ or juntos en una direcció n continua a sus discípulos, en el
seno mismo de las evidencias má s positivos que el Rey ha llegado y Jehová está en el medio
de su pueblo. Cuando el rey se manifiesta É l da su proclama.
Tal es el discurso que nos ocupa aquí en Mateo, el anuncio del Señ or Jesucristo como Rey. Y
si el rey proclama, hace conocer el anuncio, debe ser relativa al Reino que É l vino a traer,
predicada y se ofreció a las personas. Deje que esto, a continuació n, ser el punto de partida
de nuestro aná lisis de este discurso.
En el siguiente lugar, consideremos tres aplicaciones falsas que se está n realizando del
discurso de nuestro Señ or que nos ocupa.
1. La aplicació n de la masa no salva, no creyente de la cristiandad y otros, como si en el
sermó n de la montañ a el camino a la justicia se revela y el desarrollo de la naturaleza
humana (como dicen) se muestra aquí, para que todo hombre debe esforzarse. Esto, por
supuesto, es posible que el error má s grosero. El discurso habla de las características de las
personas que son salvas, que tienen redenció n. No se encuentra ninguna parte en ella la
palabra redenció n, la salvació n, ni es mencionado y señ aló ; en otras palabras, la forma en
que se guarda un pecador no se revela aquí, pero, como la mayor parte del discurso se
dirige exclusivamente a los discípulos, el Señ or está hablando acerca de tales pecadores
que está n guardados y no. Sin embargo, lo poco que se entiende.
En nuestros días má s que nunca nos damos historia de un mal uso sorprendente del
sermó n de la montañ a. El má s triste de todo es que muchos predicadores de varias
denominaciones evangélicas las que dirigirse como el documento má s importante de la
cristiandad; para ellos parece ser cada vez má s el Evangelio, y las consecuencias
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son que oímos en nuestros tiempos predicació n má s ética, má s sobre cada vez mejor,
haciendo el bien, la mejora de su mejor auto, etc., que nunca antes. Se requeriría mucho
tiempo y una gran cantidad de espacio para mostrar todos los errores que está n surgiendo
desde esta aplicació n.
Es el Evangelio de las obras y de la evolució n. Y como se hace esto hay menos predicació n
de la corrupció n absoluta del hombre, su condició n perdida y la impotencia absoluta para
ser justos (aquello que el discurso hace muy claro), y la salvació n de Dios en nuestro Señ or
Jesucristo, la absoluta necesidad de nacer de nuevo, la recepció n de la vida eterna, la nueva
naturaleza. A medida que las enseñ anzas de la Epístola a los romanos han sido y está n
siendo abandonados en la cristiandad, la aplicació n falsa del discurso aquí en Mateo, se ha
incorporado. Por lo tanto, hay un aumento continuo de la enseñ anza sobre el
levantamiento de uno de su lugar perdido en una esfera mejor por medio de las enseñ anzas
éticas tomadas del sermó n de la montañ a. Esto se realiza también bajo el manto de un
cristianismo social, la unió n de los fieles (?), La paternidad de Dios y la hermandad del
hombre.
No hace mucho nos dijeron de un rabino reformado que leyó en su sinagoga el sá bado
partes del sermó n de la montañ a y predicó en ella para sus oyentes. Esto fue considerado
como una señ al favorable de los progresos realizados hacia la elevació n de la humanidad.
Seguramente, si los predicadores evangélicos (en el credo al menos) siguen avanzando en
esta direcció n horrible mediante la sustitució n de las enseñ anzas éticas para la salvació n
por la sangre preciosa del Señ or Jesucristo, y declarar, ya que no pocos han hecho, "el
sermó n de la montañ a es bastante grande una Biblia para nosotros ", pronto se alcanzará
una apostasía general de la fe. Hay una elevació n de al pecador de su miserable lugar en la
filiació n y convirtiéndose en el heredero de Dios, pero eso no es por el sermó n de la
montañ a, al esforzarse por obtener la justicia celestial revelada aquí.
2. Hay otros que dan el discurso en Mateo 5: 1-48; Mateo 6: 1-34, Mateo 7: 1-29 una
aplicació n exclusivamente cristiano.
El Señ or menciona la iglesia por primera vez en el capítulo XVI, y si tras el capítulo dieciséis
habiendo dicho estas palabras podríamos decir que debemos encontrar en ella la iglesia. Le
dijo algo a sus discípulos después de haber declarado que edificaría su iglesia, que se aplica
a la iglesia. Una buena parte en el sermó n de la montañ a aparece sobre todo en relació n con
la tierra. Los mansos son para heredar la tierra.
La iglesia, sin embargo, es celestial. Aquí no, pero en las Epístolas, escrito después de la
muerte, resurrecció n y ascensió n de nuestro Señ or Jesucristo, y después de que el Espíritu
Santo había descendido del cielo, lo encontramos todo acerca de la iglesia. La carta magna
de la iglesia se encuentra en las epístolas de Pablo, a quien se le dio la revelació n completa
de la iglesia. A partir de esta idea erró nea de que ha surgido una gran cantidad de errores.
Las personas intentan hacer que el discurso de la montañ a el nivel de sus vidas; que se
aplican a sí mismos en los mínimos detalles y se meten en la servidumbre legal.
La carne dado tanto a gustos legalidad esto muy bien. Aquí el mayor dañ o entra, que los
creyentes no ven con claridad lo que la gracia ha hecho, y que su paseo celestial no surge de
la contemplació n de una serie de descripciones del cará cter y las acciones de las personas
regeneradas, sino por el hecho de que nos fijamos sobre nosotros mismos como elevó en el
cielo má s alto una vez por todas en la persona de nuestro Sumo Sacerdote perfecto. Un
paseo celestial es el resultado de una contemplació n celestial. Pero esto no se ve, la
Cristiandad profesante, entre él muchos creyentes verdaderos, tropezar alrededor en el
sermó n de la montañ a.
De esta forma se ha llegado acerca de que el "Padre nuestro" (el nombre al lado de la
"oració n del Señ or" dado a la oració n, nuestro Señ or enseñ ó a sus discípulos.) Se ha
convertido en la oració n ritual de la cristiandad, que se repite en numerosas ocasiones.
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3. La ú ltima falsa interpretació n es que uno, lo que hace que el discurso de la montañ a
exclusivamente judío.
No son pocos los que se niegan a considerar los tres capítulos de Mateo como de cualquier
referencia a los creyentes cristianos en todo y como si no existe una aplicació n para ser
realizados en este sentido y el creyente podían permitirse el lujo de pasar por ellos en su
totalidad y no se preocupe sobre ello. Este es el otro extremo e igualmente mal.
En nuestra exégesis de los tres capítulos, (que por necesidad que tenemos para condensar
considerablemente) lo haremos siempre en todas partes mirada sobre el sermó n de la
montañ a como el anuncio del rey con respecto al Reino. Ese Reino no es la iglesia, ni es el
estado de la tierra en justicia, gobernado y poseído por los mansos, provocada por la
agencia de la iglesia.
Es la tierra milenaria y el Reino que viene, en la que Jerusalén será la ciudad de un gran rey.
Leemos en el Antiguo Testamento que cuando venga el reino, para lo cual se les enseñ ó a
estos discípulos judíos de nuestro Señ or para orar, la ley saldrá de Sió n y la Palabra del
Señ or | de Jerusalén. Mientras que tenemos en el Antiguo Testamento las manifestaciones
exteriores del Reino de los cielos, ya que se establecerá en la tierra en un día futuro,
tenemos aquí la manifestació n interna, los principios de la misma. Sin embargo, esto no
excluye la aplicació n a nosotros que somos Su pueblo celestial, miembros de su cuerpo, que
compartirá el trono celestial en la Jerusalén celeste con él.
Llamar a Israel 's es terrenal; el suyo es un reino terrenal, el nuestro es del todo celestial.
"En el sermó n de la montañ a que tenemos, entonces, los principios del Reino de los cielos,
con referencias muy claras de presentació n de la tierra milenaria Sin embargo, ni aun se
pensó que este nos quita la aplicació n para nosotros, que los cristianos buscan en ella. La
revelació n má s completa solamente parcial completa el uno; cuanto mayor sea la
bendició n, pero má s allá de la parte inferior. A través de todas las dispensaciones Dios es el
mismo Dios, y estamos 'bendijo con toda bendició n espiritual en los lugares celestiales en
Cristo Jesú s. “De muchas cosas que só lo podemos argumentar, de hecho una (o al menos
una aplicació n má s completa) má s perfecto para nosotros que a ellos.
Para tomar de Israel, lo que es de ella es só lo para disminuir ella y no enriquecernos. No, lo
que se ha llamado de esta manera la espiritualizació n de las promesas ha llevado a la
mayoría sin duda y enfá ticamente a la canalizació n de la iglesia. "(FW Grant el Mateo,
pá gina 70.)
El Reino tiene, pues, una celeste y un lado terrenal. Ambos se ven en el discurso, pero el
terreno es predominante. En el discurso en sí es má s perfecta. La divisió n séptuple es bien
conocida. Los mencionamos aquí, y ocupará cada uno por un muy breve consideració n.
La mayoría de estas secciones podrá volver a ser dividido en siete partes. El nú mero siete
es el nú mero perfecto, y como É l es el Rey divino, el Rey perfecto, todo lo que salió de su
boca es la perfecció n. Tenemos siete expansiones de la ley, siete partes de la justicia mejor,
y siete peticiones de la oració n de nuestro Señ or enseñ aron a sus discípulos.
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Nos damos historia de siete bienaventuranzas que muestran sucesivamente el cará cter de
los que son los herederos del reino. Estos son:
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos será n saciados.
Estas siete bendiciones deben ser divididas en dos partes. La divisió n es en cuatro y tres.
Cuatro es el nú mero tres terrenal y el celestial. En el primero de cuatro que ver las
características de los herederos del Reino en su posició n en la tierra, esperando el reino de
los cielos y de la herencia de la tierra, y en los ú ltimos tres las características internas como
los herederos del reino tienen ellos por haberse convertido en los participantes de la
naturaleza divina.
Recordemos una vez má s que el Señ or no habla con personas que no haya guardado, pero a
sus discípulos. Las bendiciones no hablan de lo que debe ser una persona, o se esfuerzan
por ser, pero lo que son. Todo aquí es contrario al hombre natural, todo es extrañ o a su
disposició n. Es só lo la gracia de Dios en Cristo Jesú s, el cual puede producir esto. El don de
Dios es vida eterna en nuestro Señ or Jesucristo. El mismo es el verdadero Dios y la vida
eterna, que se ha manifestado y que se comunica a todo el que cree y por lo tanto tiene al
Hijo. Creer en É l recibimos la vida y somos participantes de la naturaleza divina. Aquí
tenemos la descripció n de una persona que está en posesió n de esta nueva naturaleza y
como se manifiesta. (La primera epístola de Juan muestra las mismas características).
Se ha dicho muy enfá ticamente: "Al principio de su carrera, Cristo señ ala a la imagen de la
persona que va a ser el resultado de su trabajo. Este es el hombre ideal a quien el Salvador
es hacer efectiva por haberlo salvado del pecado. "(Occidental sobre Mateo) ¿Có mo grande,
entonces la ceguera de aquellos maestros de la cristiandad que hacen el sermó n de la
montañ a, las bienaventuranzas, el Evangelio, y que intento de reformar el mundo por ella.
En primer lugar vamos a considerar que en las siete bendiciones que tenemos el mismo
Señ or Jesucristo. É l es la expresió n má s completa de todas. É l es el má s alto de la ilustració n
de estas características. Se trata de un estudio má s bendita para ver có mo la Palabra habla
de É l como el que era pobre y necesitado, que se hizo pobre por nosotros.
Tomó ese lugar para nosotros. Se podría decir, "Soy pobre y triste" (Salmo 69:29). y,
"Inclina tu oído, oh Jehová , porque yo soy pobre y necesitado" (Salmo 86: 1), y de nuevo,
"Porque yo estoy afligido y necesitado, y mi corazó n está herido dentro de mí" (Salmo 109:
22) . Y É l quien ha querido recibe el reino. Estaba en la tierra el hombre de dolores,
experimentado en dolores. É l mismo tomó nuestras enfermedades y llevó nuestras
enfermedades. Jesú s lloró ante la tumba de Lá zaro y por Jerusalén, y en esa noche de
profundo abatimiento Se ofreció dos ruegos y sú plicas al que le podía librar de la muerte
con gran clamor y lá grimas (Hebreos 5: 7). Fue el gran duelo y él fue consolado; escuchado
por su piedad y resucitado de entre los muertos.
Lo conocemos como el que fue manso y humilde de corazó n. No clamará , ni alzará , ni hará
la voz para hacerse oír en las calles (Isaías 41: 2). Y ahora la tierra es sin duda el Señ or y su
plenitud; el mundo y los que habitan en él (Salmo 24: 1-10). Le hiciste señ orear sobre las
obras de tus manos; has puesto todas las cosas bajo sus
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pies (Salmo 8: 1-9). A medida que el hambre y sed, É l estaba aquí, también, que odia la
iniquidad y la justicia amante, su comida y bebida para hacer la voluntad del que lo envió . Y
seguramente É l ve y verá el trabajo de su alma, y quedará satisfecho. La misericordia y la
pureza y la paz se plasmaron en él.
Así pues, todo aquel que es nacido de Dios por la gracia tiene estas características. Pobres
de espíritu es la primera característica. El pecador no salvo no sabe nada de él. Es del todo
la obra del Espíritu Santo. Que significa tomar el lugar correcto delante de Dios, que es en el
polvo en la indefensió n absoluta.
Pero después de haber tomado el verdadero lugar ante Dios, y conociendo el mal y el luto a
causa de ello, lo que ha de ser nuestro camino en la tierra? ¡Bienaventurados los mansos!
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia! Este es el camino de los
herederos del Reino, esperando la manifestació n de ella.
Cuando llegamos a las siguientes tres bendiciones, nos encontramos con el origen divino de
los hijos de Dios llevó a cabo. Sería muy ú til comparar estos ú ltimos tres bienaventuranzas
con la primera carta de Juan. Dios es justo, Dios es luz y Dios es amor. Todo el que ha nacido
de Dios es justo, él está en la luz y que ama. El amor de Dios que baja del cielo se
perfecciona en él. Clemente se presentaría a la justicia, la pureza de corazó n por la luz y
pacificador para el amor. É stos entonces son llamados los hijos de Dios y verá n a Dios.
Pero mientras todo esto es una verdadera aplicació n o bien un esquema débil de lo que se
dijo tan ricamente aquí, no hay que olvidar que también hay una aplicació n directa al
remanente creyente de Israel. Este remanente de Israel pasará por la gran tribulació n a
través del cual nunca se pasará la Iglesia (que por supuesto no se puede poner en la
primera parte de Mateo). A continuació n, se esperan en medio de grandes tribulaciones,
persecuciones y sufrimientos para que venga el reino. Cuando el reino, por fin llega, en el
regreso del rey, el Hijo del hombre, que entrará en.
Veamos las primeras cuatro bienaventuranzas desde este punto de vista. Este pueblo va a
ser pobre en espíritu. El remanente se describe en Sofonías 3: 12-13, "Y dejaré en medio de
ti un pueblo humilde y pobre, el cual confiará en el nombre de Jehová . El remanente de
Israel no hará injusticia ni dirá mentira, ni una se hallará lengua engañ osa en su boca,
porque ellos será n apacentados y dormirá n, y no habrá quien los amedrente "En Isaías 66:
2:".
A este hombre lo hará miro, incluso a él que es pobre y humilde de espíritu y que tiembla a
mi palabra. "Este remanente elegido será llorar en la tierra en el día malo. He aquí una
descripció n profética del duelo de este remanente: "¡Ay de mí! porque yo estoy como
cuando han cogido los frutos del verano, como rebuscado después de la vendimia; no queda
racimo para comer; mi alma deseó el primer higo maduro.
Faltó el misericordioso de la tierra, y ninguno hay recto entre los hombres; todos ellos se
encuentran a la espera de la sangre, cada cual arma a su hermano con una red. Sus manos
está n sobre lo que es malo para hacerlo con diligencia. ... El hijo afrenta al padre, la hija se
levanta contra la madre, la hija-en-ley en contra de su madre-en-ley, y los enemigos del
hombre son los de su propia casa. (cf. Mateó 24:10 y Mateo 10: 21-23).
Pero en cuanto a mí, voy a buscar al Señ or; Voy a esperar a que el Dios de mi salvació n; mi
Dios me va a escuchar "(Miqueas 7: 1-7). En ese caso deberá n consolació n. Su comodidad,
sin embargo, no será en los cielos, pero ellos será n consolados en Jerusalén, porque ha de
venir y liberarlos de todos sus enemigos y restaurar el reino de Israel. Será n como los
mansos de la tierra y la tierra por heredad cuando llegue el rey. La herencia de la tierra es
la promesa de Israel 's; el nuestro es para gobernar y reinar con É l en los cielos sobre la
tierra. El trigésimo séptimo Salmo forma un comentario perfecto para esta
bienaventuranza: "Bienaventurados los mansos." No encontramos lo que incluye la
mansedumbre, tanto en nosotros mismos como creyentes y el futuro remanente creyente.
"No te alteres con" - "Ni tengas envidia" - "La confianza en el Señ or" - "Deléitate en el
Señ or" - "Encomienda tu camino al Señ or" - ".
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El descanso en el Señ or" El mansa espera del Señ or se describe así. Pero es el remanente de
creer que leemos en el Salmo. Algú n día será como está escrito allí: "Los malhechores será
cortada. Pero los que esperan en el Señ or heredará n la tierra. Porque aú n un poquito, y el
malo no quedará , pero los mansos heredará n la tierra, y se recreará n con abundancia de
paz "(Salmo 37: 9-11).También será n hambre y sed de justicia y deberá ser llenado en el
día de su manifestació n.
Las siete bienaventuranzas son seguidas por otros dos que describen los herederos del
reino como los enfermos y perseguidas en la tierra. Por lo tanto, debido a que somos hijos
de Dios, el mundo no nos conoce, porque no le conoció . No pregunto, hermanos, si el
mundo os aborrece. Nuestro Señ or, también, es el gran ejemplo. "Pues para esto os lo ha
llamado, para que también Cristo sufrió por vosotros, dejá ndoos un modelo que sigá is sus
pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló engañ o en su boca; quien, cuando maldecían, no
respondía con maldició n; Cuando el sufrimiento no amenazada "(1 Pedro 2:21). La primera
bendició n es para los perseguidos por causa de la justicia ', pero en la segunda leemos:
"Bienaventurados sois cuando os vituperen y os persigan, y digan toda cosa mala en su
contra, la mentira, por causa de mí. Alégrate y regocíjate, porque vuestra recompensa es
grande en los cielos, por lo tanto, tienen también persiguieron a los profetas que fueron
antes de vosotros.
"Esta segunda bienaventuranza se mantiene en conexió n con los ú ltimos tres bendiciones.
En el primero, el Señ or dice "ellos" y que "ellos es el reino de los cielos", pero en la segunda
dice: "Ye." En la primera es el reino de los cielos, en el segundo es la gran recompensa en el
cielo. Este ú ltimo es má s que la gloria terrenal de ese reino venidero. Esto encuentra su
cumplimiento, sin duda, durante ese tiempo de angustia para Jacob. Habrá el sufrimiento
por causa de la justicia 'durante la tribulació n como nunca antes y muchos será n muertos
de estos testigos fieles judíos por su causa. Este ú ltimo recibirá una gran recompensa (lea
Apocalipsis 20: 4). Será la comodidad de su pueblo terrenal en el pró ximo día de la
angustia. El sufrimiento de la iglesia, fuera del campamento llevando su vituperio se revela
en las Epístolas.
A partir de los versos 13 al 16 (Mateo 5: 13-16) que escuche lo que los herederos del reino
está n en la tierra. "Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se ha vuelto insípida, será
salada con qué? Es ya no encajan para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los
hombres”.
Vosotros sois la luz del mundo. Esto es en referencia a los ú ltimos tres bienaventuranzas.
Esto es seguido por la exhortació n: "Que lo que su luz brille ante los hombres, para que
ellos puedan ver las obras en posició n vertical, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los
cielos." Pero lo que la luz es la misma que ha de brillar? Sin duda, esto puede significar que
el reflejo de Aquel que es la Luz. "É l no dice ¡Deje su brillo buenas obras, pero deje que su
luz brille; es decir, dejar que Cristo brille en su vida; No mirad para ver sus buenas obras,
sino que los hombres les vea; no a su gloria, sino para la gloria de su Padre ".
Debido a que es el Dios que habló que de las tinieblas en luz debe brillar el que
resplandeció en nuestros corazones, porque el resplandor del conocimiento de la gloria de
Dios en la faz de Jesucristo (2 Corintios 4: 6). Sal y luz, para preservar y para brillar - esto es
entonces nuestra responsabilidad y nuestro testimonio que tenemos. Sin embargo, la sal, la
preservació n, el poder obstaculizar será por fin quitado de la tierra, y la luz ya no brillará .
¿Qué quedará , pero la corrupció n indecible y la densa oscuridad que cubrirá la tierra?
Ahora vemos a nuestro Señ or habla como el que es mayor que Moisés (Hebreos
3:12).Sentado sobre el monte, él habla con mayor autoridad que Moisés o cualquiera antes
de él, porque él tiene una mayor autoridad. El que habla sobre la ley y los profetas,
confirmando y ampliando, es el que se dio a Moisés, cuyos dedos escribió sobre las tablas
de piedra, cuyo Espíritu reveló las visiones a los profetas y testificó en ellos ya través de
ellos de antemano, que se refiera el sufrimiento y la gloria después de ellas.
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La pregunta que viene a la mente judía después de leer la apertura del discurso, la
descripció n de las características de los herederos del Reino es la cuestió n relativa a la ley y
los profetas; es decir, todo el Antiguo Testamento. A continuació n, hizo venir a dejarlos a un
lado? ¿Vino para hacer que la ley y los profetas vacío? É l afirma a la vez que É l no vino a
anular la ley y los profetas, sino a cumplir, y añ ade: "Porque de cierto os digo que hasta que
el cielo y la tierra pasará n, ni un á pice o uno deberá tilde en el pase de ninguna manera de
la ley hasta que todo suceda”.
Las epístolas hacen muy clara la relació n con la ley que sustenta el verdadero creyente, que
tiene vida eterna y es en Cristo. "Así que, hermanos, nosotros también hemos sido hechos
muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo, para ser otro que ha sido levantado de entre
los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios" ( Romanos
“La ley ha sido nuestro tutor hasta Cristo, para que fuésemos justificados en el principio de
la fe, pero la fe de haber llegado ya no estamos bajo ayo, pues todos sois hijos de Dios por la
fe en Cristo Jesú s" (Gá latas 3: 24-
25Gá latas 3: 24-25 ). La ley podría hacer nada perfecto, pero Cristo vino, y la perfecció n
está en él y por él. ¿Cuá l es el significado de "cumplir"? Que significa dar la plenitud, para
hacer completa, para rellenar la ley y los profetas. La interpretació n equivocada por lo
general proviene de tener só lo los diez mandamientos a la vista, pero hay má s que eso, y
má s de la obediencia completa del Señ or de la ley y el cumplimiento de sí mismo todo lo
que la ley y los profetas habían hablado contra él.
En el verdadero sentido de la palabra, el significado es, que É l vino a hacer un buen todo el
á mbito de aplicació n de la ley y los profetas. É l ha venido para revelar la integridad de lo
que la ley y los profetas tenían pero señ alaron. Todo lo que la ley y los profetas enseñ an y
predicen, la plenitud, es de É l y se cumplirá en él que vino y que vendrá otra vez. El verso
XVIII deja claro.
Incluso la letra má s pequeñ a, los "jod," hebreo acontecerá ; Ni siquiera la menor carta puede
dejarse de lado, pero todos se logrará n. Aquí tenemos una de las palabras má s fuertes para
la inspiració n verbal y la infalibilidad de la Biblia. Incluso el "jod" es de É l, y "hasta que los
cielos y la tierra pasen ni un á pice ni una tilde será en pase de ningú n modo de la ley, hasta
que todo sucederá ." Toda continuació n, es divino, infalible y llegará a pasar.
Lo que una declaració n solemne del gran Rey es esto! Esto está en completa armonía con
todo el testimonio de la Palabra. "Para siempre, oh Jehová , permanece tu palabra en los
cielos" ( Salmos 119: 89Salmo 119: 89). "Has engrandecido tu palabra sobre todas tu
nombre" ( Salmos 130: 2Salmo 130: 2). "La ley del Señ or es perfecta, que convierte el alma;
el testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo; los estatutos del Señ or son rectos,
que alegran el corazó n;
El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos; el temor de Jehová es limpio, que
permanece para siempre; los juicios del Señ or son verdad, todos justos. Má s que desear son
que el oro, sí, má s que mucho oro fino, má s dulces que la miel y el panal. Por otra parte, por
eso tu siervo advirtió , y en el mantenimiento de ellos es una gran recompensa "( Salmo 19:
1-14Salmo 19: 1-14). En la 119 Salmo de la perfecció n y la excelencia de la Palabra se
historia en cada uno de los 176 versos, con la excepció n de dos, y se hace la declaració n:
"Tu Palabra es verdad desde el principio." Lo que un terrible pecado, lo que es una cosa
atroz, el rechazo de la inspiració n de la Palabra de Dios es!
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justicia? Ciertamente no. Aú n así, la falsa aplicació n, las enseñ anzas éticas de la cristiandad
que sustituyen ahora tan universalmente la predicació n de la buena nueva de nuestra
salvació n, enseñ a que el hombre ha de elevarse al cielo por su propia justicia.
Nuestro Señ or no habla a los pecadores aquí, pero para tales los que se salvan, y el pecador
salvado tiene una justicia mejor que los escribas y los fariseos, que eran solamente los
hombres naturales. En posesió n de su justicia que se gozan. "Pero ahora, sin la ley, la
justicia de Dios se manifiesta, dan testimonio de ella la ley y los profetas; justicia de Dios
por la fe de Jesucristo para con todos, y sobre todos los que creen, pues no hay diferencia,
por cuanto todos pecaron, y está n destituidos de la gloria de Dios; siendo justificados
gratuitamente por su gracia, mediante la redenció n que es en Cristo Jesú s, a quien Dios
puso como un propiciatorio por la fe en su sangre, para manifestar manifestació n de su
justicia; en relació n con el paso por los pecados que habían tenido lugar antes, a través de
la paciencia de Dios; para mostrar de manifestació n de su justicia en el tiempo presente, de
modo que É l debe ser justo y justificar lo que es de la fe de Jesú s "( Romanos 3: 21-
26Romanos 3: 21-26 ).
"Por lo que la ley no pudo hacer, ya que era débil por la carne, Dios, habiendo enviado a su
propio Hijo en semejanza de carne de pecado ya causa del pecado, condenó al pecado en la
carne, a fin de que la justicia de la ley debe ser cumplida en nosotros, que no andamos
conforme a la carne, sino conforme al Espíritu "( Romanos
Son estas personas realmente honesto y lo que no saben las palabras de corte de nuestro
Señ or, palabras como una espada de dos filos, que penetra hasta la divisió n del alma y del
espíritu, discierne los pensamientos y las intenciones del corazó n? Si leen y son sinceros se
encuentran todos al descubierto y desnudo delante de él que tiene ojos como llama de
fuego, y delante de él de hecho todas las cosas está n desnudas y abiertas. Las palabras
muestran el pecador su ruina y su corrupció n. Condena proviene de cada palabra para el
hombre natural.
Veamos pero brevemente a las diferentes enseñ anzas de nuestro Señ or da, tanto para
mostrar la verdadera justicia que demanda y para destapar la corrupció n del corazó n.
Toma algunos de los mandamientos que escribió en la segunda mesa de piedra y comienza
con el mandamiento:
". No matará s" El asesinato era el primer fruto horrible después de la caída, surgió como
era de envidia en el corazó n. La pena de homicidio es el juicio. Esto, entonces, es la letra de
la ley.
Se trataba de la escritura hacia el exterior, pero el corazó n en sí no tocó . Ahora habla. "Yo
digo, que cualquiera que se enoje con su hermano, será sometido al juicio." (La palabra
"ligera" pertenece aquí. Se dejó caer en algunos manuscritos, pero se encuentra en la má s
antigua. No es enojado por sí solo hacia el exterior, pero incluso la má s remota sensació n de
desagrado se entiende.) Será como si hubiera cometido el hecho "no matará s." Todo el que
aborrece a su hermano es un asesino ( 1 Juan 3:151 Juan 3:15). "Cualquiera que diga a su
hermano, Raca (una palabra que contiene el odio y el desprecio) será llamado ante el
Sanedrín; y cualquiera
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que dijere, Fatuo, será sujeto a la pena del fuego del infierno "Será así, sin duda, cuando el
reino se entra en la tierra.; juicio repentino superará el delincuente. Pero las palabras
ponen al descubierto el corazó n y muestran la imposibilidad del hombre de pie delante de
Dios, que juzga el corazó n, en su propia justicia. Al ser el participante de la naturaleza
divina creyente, es justo y ama a su hermano.
Las palabras que siguen son: "Hacer amigos con tu parte adversa rá pidamente, tanto que
está s en el camino con él; no sea que algú n tiempo la parte adversa te entregue al juez y el
juez te entregue al alguacil, y seas echado en la cá rcel. En verdad te digo: Tú empero, de
ningú n modo saldrá s de allí hasta que hayas pagado el ú ltimo centavo. "Las palabras
contienen una exhortació n alegó rica a Israel. Es un breve resumen de su historia el Señ or
aquí se presenta. Tras la expansió n de la ley en relació n con el asesinato y el odio, que los
que estaban a punto de hacer con su propio hermano, es significativo. Israel eran los
adversarios de lo que habían venido, y se trató la persona real en medio de ellos como un
adversario.
No estaban de acuerdo con él, y se han puesto en la cá rcel (a nivel nacional) bajo el castigo
hasta que se pague el ú ltimo centavo. El Señ or llevará a cabo toda su obra (de castigo)
sobre el monte de Sion y en Jerusalén (Isaías 10:12), y entonces será "que su lucha ha
terminado" o, como la lectura marginal da (Isaías 40: 2), "la pena es aceptada," y "su pecado
es perdonado y ha recibido de la mano del Señ or el doble" (la bendició n) por todos sus
pecados. "por lo tanto explican estas palabras encajan en el conjunto.
Las siguientes dos expansiones de la ley son preocupantes pureza y el divorcio. No solo la
escritura en sí, que se castigaba con una pena severa, es pecada, pero todo el que mira a
una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazó n. Del corazó n viene la
transgresió n, y el corazó n es malo. Y esto es lo que muchas personas de la cristiandad dicen
que es su credo y está ndar para la "religió n"! Es la palabra que los condena por completo.
El desplume fuera del ojo derecho y el sacrificio de la mano derecha está , por supuesto,
nunca debe entenderse en el sentido literal, sino que representa el ejercicio interna del
creyente, que en la auto-juicio pone esa distancia, que es una trampa o una piedra de
tropiezo. Pero lo pecador puede hacerlo o lo hará ? Deja que lo intente. Y si bien no es en
nuestros días un aumento de la gloria en una mejor moral, un nivel superior, y un
"cristianismo social" en grado de tentativa y construida sobre ciertas palabras de nuestro
Señ or en este discurso, se hace cada vez má s evidente que los deseos de la los ojos y los
deseos de la carne se panal de abeja todas las clases de la iglesia profesante y se practican
como nunca antes.
Lo mismo sucede con el divorcio. ¿Qué cosas terribles podrían ser mencionados aquí! Entre
los Judíos el mayor laxitud prevaleció en esta direcció n. Incluso ahora a través de leyes
Talmudical las relaciones matrimoniales se pueden disolver en un mero pretexto. Nuestro
Señ or dice con la voz de la autoridad, la unió n nunca: "Cualquiera que repudie a su mujer,
salvo por causa de fornicació n hace que ella adultere, y el que se casa con uno que es
repudiada, comete adulterio."
En cuarto lugar É l habla en contra de toma de posesió n, no contra los juramentos, como se
exigen por ley, pero de una manera profana. Cielo, la tierra y Jerusalén se mencionan
debido a que estos se utilizan sobre todo en toma de posesió n profana. Importante en este
caso es la descripció n de Jerusalén como la ciudad del gran Rey. Esto será durante el reino
milenario. Elogios cuando el reino ha llegado será escuchada en los cielos, en la tierra y en
Jerusalén. Ahora la tierra está llena de palabras palabrotas y malvados, pero en ese día
futuro los delitos se reunieron fuera del reino.
La ley del talió n que viene a continuació n (Mateo 05:38). É l enseñ a a no resistir el mal. Esto
es de nuevo un gran principio por sus discípulos. El autor de la Biblia Numérica dice: "No
hay ninguna suposició n de la abrogació n de la ley o de sus penas. El gobierno del mundo no
está en cuestió n, pero el camino del discípulo en ella. ¿Dó nde
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está n obligados por la ley, está n obligados y no tienen privilegios. Está n obligados, también,
para sostenerlo en su funcionamiento general, como ha sido ordenado de Dios tan bueno.
Dentro de estos límites todavía hay abundante espacio para dicha prá ctica como es aquí
ordenado.
Todavía podemos girar la mejilla izquierda al que golpea a la derecha, o dejar que el
hombre que demanda a nosotros tenemos el manto, así como el escudo que ha adquirido de
manera fraudulenta, por eso es claramente dentro de nuestros derechos. Si la causa fuera la
de otro, no tendríamos derecho de este tipo, ni a las ayudas que los hombres generalmente
en escapar de la justicia o menospreciar la misma. El Señ or nunca podría establecer una
regla general de que su pueblo debe permitir la ilegalidad o identificarse con indiferencia a
los derechos de los demá s. É l só lo habla de lo que es personal para uno mismo - te herirá , te
obligar a ti y demandar”.
La ú ltima expansió n trae consigo el amor. "Oísteis que se ha dicho: Amará s a tu pró jimo y
odiará s a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os
maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os insulten y os persigan,
"etc. (Mateo 5: 43-48), que termina con" Be ., pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre
celestial es perfecto "es la misma exhortació n como en Efesios 5: 1:" Sed imitadores de Dios
como hijos amados "el está ndar para los herederos del reino es entonces su propia
perfecció n moral..
El día en que tal justicia y el amor y la perfecció n como el Rey que aquí se describen
habitará n en medio de su pueblo terrenal y se manifiestan en la tierra. Será en el día en que
el reino ha venido y se haga su voluntad en la tierra como en el cielo. Pero cada hijo de Dios
nacido de nuevo ha puesto delante de él el má s alto nivel, que incluye todo lo que el rey
aquí expone y que está en posesió n del mismo, que es el verdadero Dios y la vida eterna,
"andar como él anduvo. "" Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre celestial es
perfecto. "
Mateo 6
Versos 1-34
CAPÍTULO 6
La palabra Padre se encontró diez veces en estos primeros dieciocho versos del sexto
capítulo. El Padre ve, el Padre sabe; Por lo tanto, todo está por hacer antes de él, el ver y
conocer uno. Aquí, entonces, la relació n se reconoce y se hizo prominente, una relació n tal
que era desconocida en el Antiguo Testamento.
¿Có mo somos puestos en esta relació n con Dios como Padre, y que le conozcamos como
nuestro Padre, a fin de actuar continuamente como en su presencia, no se enseñ a en el
Evangelio de Mateo. El Evangelio de Juan hace que este conoce por completo. Allí leemos
todo acerca de la vida eterna, la recepció n de esta vida, nacer de nuevo, nacer en la familia
de Dios, etc. "A todos los que le recibieron (Cristo, el verdadero Dios y la vida eterna), a
ellos les dio el derecho de ser hijos de Dios, a estos que creen en su nombre; que han
nacido, no de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varó n, sino de Dios "(Juan
1: 12-13).Todo esto está previsto en Mateo, y el Padre aquí no es que "Todo-Padre", como
los maestros del siglo XX modernas de una paternidad de Dios y
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la hermandad de los hombres enseñ ar, sino que É l es el Dios y Padre de nuestro Señ or
Jesucristo , que, segú n su gran misericordia, nos hizo renacer para una esperanza viva, por
la resurrecció n de Jesucristo de entre los muertos (1 Pedro 1: 3-5). Só lo como se ha
regenerado, nacido en la familia de Dios son hijos y aunque son los niñ os pequeñ os, sin
embargo, que no saben a Dios como su Padre. "Os escribo a vosotros, hijitos, porque habéis
conocido al Padre" (1 Juan 2:13).
Só lo tales que son los niñ os y los participantes de la naturaleza divina puede actuar como
en la presencia del Padre; con todos los demá s esto es una imposibilidad; de có mo pueden
actuar y caminar antes de uno y hacer todo por amor a uno y de satisfacer a ese Uno, a los
que no saben? Esta es otra prueba de que es imposible para el no regenerado, que han
tomado el sermó n de la montañ a como una llamada regla de conducta, para hacer lo que se
enseñ a.
Nuestro Señ or comienza con limosnas. En el primer verso, la palabra limosna se traduce
mejor (como varios manuscritos antiguos leen) por "justicia". "Guardaos de hacer vuestra
justicia delante de los hombres para ser vistos de ellos, de lo contrario no tendréis
recompensa de vuestro Padre que está en el Cielos."
Las limosnas son buenas acciones hacia los demá s, acciones benéficas, concediendo a los
pobres, necesitados y afligidos. Tales actos de misericordia y bondad se designan
generalmente por Judíos como justicia. En sus oraciones en el Día de Añ o Nuevo profesan
que el arrepentimiento, la oració n y Zodoko - influirá n en la justicia de Dios y cambiar el
mal que vendrá sobre ellos por sus pecados, en bien. En virtud de la justicia cada Judío
ortodoxo entiende limosnas. Debe haber sido por lo que durante los días de nuestro Señ or
en medio de su pueblo terrenal. ¿Có mo se hizo? Creemos que la descripció n de nuestro
Señ or da aquí fue una actuació n literal por los religiosos santurrones.
Limosnas fueron dados a fin de ser visto por los hombres, una trompeta sonó delante de
ellos y las sumas que le dieron a los pobres fueron anunciados por las calles. Y no es por lo
que ahora, incluso en medio de la cristiandad? La cantidad de la limosna y organizaciones
benéficas habría si no fuera por una gran pantalla?
Tal limosna, tales obras de misericordia no son agradables a Dios. Tal justicia, y realizado
por tal motivo, no son má s que trapos sucios que dan sin abrigo y contaminan. Pero
también lo es entre los Judíos y los cristianos profesantes, la limosna, organizaciones
benéficas sin fin, las buenas obras que aparecen delante de los hombres como religiosa, y
sin conocimiento del Padre. "En verdad os digo que ya tienen su recompensa. Mas cuando
tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha; para que sea tu limosna en
secreto; y tu Padre que ve en secreto las puede hacer a ti "(Mateo 6: 4). La lecció n para todo
verdadero creyente es que todas nuestras buenas obras deben ser hechas como a nuestro
Padre y como delante de él solo; cuando hemos hecho todo lo que ha sido ordenado, vamos
a decir, somos siervos inú tiles (Lucas 17:10).
La oració n es la siguiente que sigue. La oració n es la que se relaciona con Dios. ¿Cuá nto
podría decirse que el má s precioso deber y privilegio - la oració n! Pero no podemos hacer
una digresió n aquí. "Y cuando ores, no seas como los hipó critas; porque ellos aman el orar
en pie en las sinagogas y en las esquinas de la calle, por lo que deben aparecer a los
hombres.
"Qué contradicció n evidente para orar con palabras que se dirigen a Dios, y en cuanto al
motivo que no son má s que pronunció el fin de" ser oído por los hombres! Lo que nuestro
Señ or describe cualquiera puede presenciar todavía, en cualquier sá bado por la mañ ana en
el Lower East Side de Nueva York. En las sinagogas y viviendas privadas muchos un Judío
puede verse marchando arriba y abajo, o de pie todavía, o moviendo la cabeza y la lectura
de sus oraciones.
É l está vestida con los philacteries (prayerstraps), una invenció n puramente rabínica, y sus
hombros está n envuelto por una oració n y el manto. Todo su comportamiento mientras se
toma una posició n prominente en la sinagoga o ante una ventana abierta, espectá culos,
pero muy bien que se lleva a cabo con el fin de aparecer delante de los hombres.
"Hipó critas" es la palabra con la que el Señ or designa a tales hombres.
Sin embargo, es lo mejor de la cristiandad? El moderno "reunió n de oració n de la iglesia"
muestra con demasiada frecuencia el mismo espíritu. Hemos conocido a hombres y visto de
pie en lugares pú blicos para dar lugar a la oració n, y ante ellos una oració n muy
cuidadosamente redactado por escrito de antemano, que fue leído con mucho patetismo.
Algunos observadores de los movimientos religiosos habló de un predicador que conduce
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Nueva York hace poco tiempo como hacer "hermosas y muy floridas oraciones pú blicas."
¡Ay! sin sentarse en juicio sobre cualquiera, las oraciones floridas, la elocuencia humana en
la oració n, son demasiado a menudo una forma de dirigirse a Dios, pero só lo pronunciado
para ser vistos de los hombres. Ninguno se exceptú a de este peligro que viene con la
oració n pú blica. Debe ser con mucho temor de Dios y serio que mira al Señ or cuando un
hermano se eleva a la cabeza en la oració n. Es de hecho como antes Dios y no delante de los
hombres.
A continuació n el Señ or nos dice que la oració n, como limosnas, se va a hacer en secreto,
como al Padre y no para los hombres. "Má s tú , cuando ores, entra en tu cá mara, y cerrada la
puerta, ora al Padre que está en secreto, y tu Padre que ve en lo secreto, te hacen a ti."
Nadie llegaría a la conclusió n de estas palabras que nuestro Señ or prohíbe la oració n
pú blica o unida. Se ve que só lo se habla contra el modo y manera de la oració n pú blica.
Un creyente orar en pú blico debe ser lo má s antes de que el Padre que está en secreto. Má s
tarde, el Señ or dice, anticipá ndose a la iglesia, "Otra vez os digo, que si dos de vosotros se
ponen de acuerdo en la tierra acerca de cualquier cosa, sea lo que puede ser que pidan, será
que ellos de mi Padre que está en los cielos" (Mateo 18:19). Oració n unida de la asamblea y
que no en secreto solo, sino en pú blico, sin embargo, como ante el Padre, es un gran
privilegio y la presencia de incontables bendiciones.
"Se dieron todos uná nimes en la oració n continua" (Hechos 1:14). "Y perseveraban en la
enseñ anza y comunió n de los apó stoles, en la fracció n del pan ya las oraciones"(Hechos
2:42). "Pero vamos a entregarnos a la oració n y al ministerio de la Palabra" (Hechos 6: 4).
La oració n continua se hizo por la asamblea de Dios con respecto a él (Hechos 12: 5). Tal
era la prá ctica en la era apostó lica, y las exhortaciones dadas a los creyentes en el Nuevo
Testamento está n en armonía con ella.
"Tan pronto como Saulo de Tarso pasado de muerte a vida, en que el Señ or dice de él:" He
aquí él ora! "Sin duda había como un" fariseo de los fariseos "dijo muchas oraciones largas,
pero no hasta que" vio al Justo y oyó la voz de su boca "se podría decir de él: He aquí él ora
(Hechos 22:14). Rezar y orar son dos cosas totalmente diferentes. Un fariseo puede
sobresalir en el primero; nadie sino un alma convertida pueden disfrutar de este ú ltimo. El
espíritu de la oració n es el espíritu del hombre nuevo; el lenguaje de la oració n es la
expresió n clara de la nueva vida. El momento en que un bebé espiritual nace en la nueva
creació n envía un grito de la dependencia indefensa hacia la fuente de su nacimiento "-.
CHM
"Y al orar, no uséis vanas repeticiones, como los que son de las naciones, que piensan que
será n oídos por su palabrería. No os, por tanto, como ellos, porque vuestro Padre sabe de
qué cosas tenéis necesidad antes que vosotros mendigar nada de él "Martin Luther dice
sobre esto:". Aquí él censura el abuso de la oració n, cuando los que está n orando hacen uso
de muchas palabras y balbuceos; É l llama a esto una prá ctica pagana, un hablar por hablar,
ociosa e inú til, de aquellos que piensan de otra manera no pueden oír.
El espíritu del adorador ora, y porque sabe que Dios lo escuchará , no se atreve a usar dicho
fin, charla ociosa -.
El menor nú mero de las palabras, mejor es la oració n "(. Notas de Lutero sobre los
Evangelios) Los fariseos tenían sus largas oraciones con muchas repeticiones vanas. Uno
só lo tiene que asumir una judía "libro de oraciones" ortodoxo para ver las numerosas
repeticiones vanas, repitiendo frases una y otra vez. Que nuestro Señ or tenía esto en
primer lugar delante de él parece claro. Sin embargo, ¿qué otra cosa es la cristiandad, pero,
como se ha dicho, "una reactivació n no autorizada de un tono difuntos"? (Adolph Saphir en
Hebreos.)
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Se trata de una imitació n después de aquella que ya no existe. Los rituales de la cristiandad
con su uso liberal de los Salmos en las lecturas de respuesta, establecen formas de oració n
para todas las ocasiones, su canto y entrega rá pida, no son má s que las hijas de la madre -
Fariseísmo. Aquí mencionar especialmente rituales que se utilizan en la cena del Señ or,
generalmente llamados por esa palabra no bíblica "Santa Cena".
No se utilizan repetidamente frases como "Cordero de Dios, ten piedad de nosotros", "Dios
Todopoderoso, ten piedad de nosotros" "Oh Señ or, sá lvanos." Estos son de hecho vanas
repeticiones, y en la mesa del Señ or cuando se utilizan por un creyente (que só lo tiene
derecho a la mesa del Señ or) que son peor que vano. vanas repeticiones, sin embargo,
también pueden ser utilizados por ejemplo que usan sin oraciones, rituales y la oració n
libro formal.
Esto se hace a menudo cuando el nombre de Dios y del Señ or se utiliza falsamente en la
oració n pú blica, así como otras frases se repiten con frecuencia. Otros han ido en un
extremo y han declarado que el Señ or enseñ a aquí que una petició n debe ser hecha só lo
una vez, y que si nos hemos preguntado en la fe por algo una vez, para volver a preguntar
es ú nica prueba de nuestra incredulidad. El Señ or no enseñ a tal cosa. Nuestro Señ or mismo
en Getsemaní hizo la misma petició n tres veces, y Pablo con su aguijó n en la carne había
rogado a tres veces al Señ or que lo quite de él (2 Corintios 12: 7).
Esto es seguido por un modelo de oració n que el Rey da ahora. Esta oració n se llama en
general en toda la cristiandad "la oració n del Señ or." ¿Dó nde está la autoridad de la
Escritura para llamar por este nombre? Si cualquier oració n puede ser llamada la oració n
del Señ or sin duda es la que figura en Juan 17: 1-26. No es la oració n del Señ or, pero la
oració n de los discípulos. Este modelo de oració n se ha convertido en la oració n formal, la
oració n ritual de todas las sectas de la cristiandad.
Lo que nuestro Señ or prohíbe, vanas repeticiones, se practica con este modelo divina por
los que se llaman cristianos. En la Romana y la Iglesia griega, la llamada, se hace un buen
trabajo para repetir tantas "nuestros padres", y los pobres almas engañ adas esperar
bendició n en este mundo y en la eternidad de la repetició n mecá nica de tantas oraciones.
Por supuesto, esto es muy poco diferente de las má quinas de oració n del Tíbet, sobre la
cual se colocan y enrollar de un cierto nú mero de oraciones escritas en papel antes de
algú n dios o diosa. En denominaciones "evangélicos"
Es uno de los trapos que Lutero trajo lejos del antiguo sepulcro romano. Sin embargo, es la
misma en otras denominaciones. En uno de los má s fuertes que se utiliza en el entierro de
los muertos, la aspersió n de los bebés, la cena del Señ or, "ordenació n" de los diá conos y los
ancianos, "consagració n" de los obispos, y se repite en pú blico por la congregació n. Toda
esta prá ctica, el uso de este modelo para la oració n, como la oració n del Señ or dado a la
Iglesia, para ser utilizado por la Iglesia, es erró neo, decididamente anticristiano, ni puede
ser probada del Nuevo Testamento que se pretende para la Iglesia.
En los Hechos de los Apó stoles leemos de la fracció n del pan, los dones del Espíritu, la
asamblea de creyentes, el bautismo de los creyentes, pero no leemos cualquier parte del
registro divinamente inspirado del comienzo de la Iglesia de que el así llama la oració n de
Señ or fue utilizada por los apó stoles o por la iglesia primitiva? ¿Hay un toque ninguna parte
del Nuevo Testamento que la oració n se va a repetir en pú blico y usado por los creyentes?
Ni siquiera el má s leve indicio de que esto debería ser así, pero muchas pruebas y
argumentos fuertes que no debería ser así.
Los siglos pasaron antes de que se convirtió en una costumbre establecida para hacer la
oració n que el rey dio a sus discípulos judíos de la oració n para los cristianos y para
utilizarlo en la forma y en la forma en que se usa ahora. Una mano desconocida luego
agregó algo a la ú ltima petició n, "Líbranos del maligno." Las palabras,
"porque tuyo es el reino, el poder y la gloria por los siglos de los siglos - Amén", son una
interpolació n. No pertenecen en su Biblia, para el Señ or no las pronunció . La versió n
revisada (aunque de manera imperfecta en muchos de sus revisiones) ha hecho bien en
omitir por completo. Cuando se decidió utilizar este modelo para la
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oració n como una oració n, este final fue escrito por alguien y se añ ade a la misma y por lo
que es una oració n con el "Amén" que se le atribuye. No existe el "amén" pertenece allí.
Este modelo perfecto de oració n fue dada por el Señ or a sus discípulos a ser utilizada por
ellos de forma individual y previo al don del Espíritu Santo. Fue entonces todo en planta
judía; que eran creyentes judíos y, como tal, que recibieron este modelo de oració n y lo
usaron en el estado de transició n. Llegó un día en que nuestro Señ or dijo otra palabra para
estos mismos discípulos que habían venido contra él con la petició n: "Señ or, enséñ anos a
orar, como también Juan enseñ ó a sus discípulos." Fue en el aposento alto donde habló de
todo las preciosas palabras referentes al Consolador, todo aquello que era tan nuevo,
totalmente nuevo, lo que llevaría a una nueva planta. El dijo: "Hasta ahora nada habéis
pedido en mi nombre; pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido. ...
En ese día pediréis en mi nombre "(Juan 16: 24-25). Este mensaje solo debe dar luz
perfecta y la comprensió n de cualquiera de nuestros lectores que está n en duda sobre este
asunto. "Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre." Esto demuestra dos cosas: (1) Se
les pide de Dios, y (2) Ellos pidieron no en su nombre. Entonces habían utilizado la oració n
que É l les había enseñ ado, y fue una oració n no en su nombre.
Ahora É l les dice que ellos fueron a pedir en su nombre. Esto, entonces, es la oració n
cristiana para pedir a Dios, el Padre de nuestro Señ or Jesucristo y nuestro Padre en el
nombre de nuestro Señ or Jesucristo. Cuando dice "en aquel día", quiere decir el día que
comenzó cuando el Espíritu Santo descendió del cielo, y el día de hoy todavía está presente.
"Cuando se daba el Espíritu Santo, y el niñ o fue capaz de acercarse al Padre en el nombre de
Cristo, tiene algo diferente. La oració n del Señ or llamado no vestir al creyente con el
nombre de Cristo. Lo que se entiende por pedir al Padre en el nombre? ¿Puede ser
simplemente diciendo "en su nombre" al final de una oració n? Cuando Cristo murió y
resucitó , É l dio el creyente su propia posició n delante de Dios, y luego pedir al Padre en el
nombre de Cristo es preguntar en la conciencia de que mi Padre me ama como ama Cristo;
que mi Padre me ha dado la aceptació n de Cristo mismo delante de él, después de haber
borrado por completo todo mi mal, a fin de ser hechos justicia de Dios en él. Orar en el
valor de esto es pedir en su nombre.
¿Hay un alma mediante la oració n del Señ or como un formulario que tiene una verdadera
comprensió n de lo que es pedir al Padre en el nombre de Cristo? Creo que nunca han
entrado en esa gran verdad. "- Notas sobre Mateo por W. Kelly.
Este ú ltimo es, por desgracia! demasiado cierto; "Que nunca han entrado en esa gran
verdad." Qué triste es ver la gran masa de los cristianos profesantes sin un conocimiento de
lo que la gracia ha hecho, sin seguridad de la salvació n, constantemente
"descristianizació n" a sí mismos, ocupados con mucho servicio, corriendo de aquí para allá .
- ACG
El creyente cristiano, sabiendo que su posició n perfecta en Cristo Jesú s, ora en su nombre, y
que es la oració n en el Espíritu Santo, que ahora se une a su ayuda para nuestra debilidad;
Pues nosotros no sabemos lo que hemos de pedir como conviene, pero el Espíritu mismo
intercede con gemidos indecibles(Romanos 8:26). Echamos un vistazo, pero brevemente a
algunas de las peticiones para mostrar có mo un creyente cristiano no puede utilizar este
modelo de oració n como una forma. Sin embargo, deseamos recordar una vez má s la
perfecció n de la oració n. Cada palabra aquí es tan divino como el que lo hablaba. No puede
haber ninguna imperfecció n de nada Pronunció . Muchos volú menes se han escrito sobre él
y muchos má s podrían estar escrito para demostrar la perfecció n de cada petició n.
Como creyentes sabemos que nuestro Señ or le dio la promesa y lo ha cumplido por el don
del Espíritu Santo,
El "Padre nuestro que está s en los cielos" no menciona explícitamente a este ni podría serlo
antes de la muerte, resurrecció n y ascensió n de nuestro Señ or. "Santificado sea tu nombre"
es judía. De hecho, el rito judío usa la frase muy a menudo. El creyente exalta "el Dios y
Padre de nuestro Señ or Jesucristo, y lo que Dios ha exaltado e hizo cabeza sobre todas las
cosas."
-52-
Sin extenderme sobre las otras peticiones o intentar una exposició n completa de ellos en su
significado completo y perfecto que deseamos só lo para decir que esta oració n será
escuchada una vez má s en la tierra y se utilizará entonces como lo fue una vez utilizado por
los discípulos judíos cuando fueron enviados por nuestro Señ or. Cuando la Iglesia se toma
de la tierra un remanente judío creer dará el testimonio y predicar el Evangelio del Reino,
una vez má s.
Ellos, sin duda, utilizará n esta oració n durante la gran tribulació n a través del cual pasará n,
la tribulació n en el que el mal está en la tierra y el hambre, y muchas tentaciones
abundará n. Entonces podrá n pedir a la verdad,
"Danos hoy nuestro pan de cada día - no nos metas en tentació n - líbranos del mal", que es
el Anticristo personal. "Venga tu reino." Esta oració n será contestada, liberació n vendrá por
ellos desde el cielo en la venida del Rey. (Se pasa sobre la petició n, "Y perdó nanos nuestras
deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores." Esta es una obligació n legal,
una petició n Antiguo Testamento. Nuestro perdó n no depende de nuestra relació n con los
demá s.)
A continuació n, nuestro Señ or habla en relació n con la oració n del espíritu de perdó n que
todo el que está en relació n con Dios como Padre debe ejercer. Si un espíritu de amor y
paciencia hacia los que hayan hecho el mal contra nosotros no se practica, esto significa que
no podemos disfrutar de la plena comunió n con É l. Por lo tanto,
"Aquí, una vez má s tenemos el motivo erró neo y lo verdadero. Fue hecho por los hipó critas
en la manera que se habla aquí. Era una actitud de humillació n del cuerpo, auto negar, pero
só lo como para ser vistos de los hombres. ¿Qué otra cosa ha sido y es todo el ayuno y el
ascetismo como se ha fomentado en la cristiandad? Si uno lo hace rá pido, dejar que el
ayuno se hace en secreto como al Padre y no aparecer ante los hombres.
En la segunda mitad del sexto capítulo nos tomen sobre otro criterio. Los herederos del
reino se ven en esta secció n como en el mundo, con sujeció n a las preocupaciones, las
tentaciones del desierto. No hay que perder de vista que aquí de su aplicació n judía.
Cuando nuestro Señ or envió a sus discípulos en el décimo capítulo para predicar el
Evangelio del Reino que É l les dio instrucciones de có mo deben ir sobre, dependiendo en
todas las cosas sobre su Padre en el cielo. Los discípulos lo tanto, enviados con la
predicació n del Evangelio del Reino son los tipos de otro remanente judío, que es predicar
una vez má s en un día futuro el mismo Evangelio,
"El Reino de los cielos se ha acercado." Para este remanente de pasar por el tribulació n las
exhortaciones tienen una aplicació n especial. Sin embargo, se pasa esto y lo aplicamos a
nosotros mismos como creyentes, a pesar de que el Señ or nos habla en esta secció n es para
todos los miembros del cuerpo del Señ or Jesucristo, como tal, que hay en la tierra,
peregrinos y extranjeros, a la espera para la venida del Señ or. Estamos en el mundo,
aunque no son del mundo, odiado por el mundo como el mundo lo odiaba, pero en este
mundo estamos expuestos a todas las tentaciones y las preocupaciones y dolores
relacionados con una vida terrenal, que cada vez está n llegando sobre el creyente. Nuestro
Señ or nos dice ahora có mo comportarse en medio de estas escenas, que pasa a través del
desierto, lo que nuestros privilegios y comodidades son. –
"No os por sí mismo tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín botín, y donde ladrones
minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín botín, y donde
ladrones no minan y hurtan; Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también tu
corazó n "-. El hombre natural vive para las cosas de la tierra y se esfuerza para las cosas
que se ven. Su deleite está en tesoros que está n aquí abajo, y conectado con esta vida
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"No mirando nosotros las cosas que se ven, sino en las cosas que no se ven; por las cosas
que se ven son por un tiempo, pero las que no se ven son eternas "(2 Corintios 4:18).
Mientras que, entonces, este es nuestro llamado no es menos cierto que los herederos del
reino está n constantemente en peligro en este presente siglo malo olvidar que no son má s
que peregrinos y extranjeros aquí. ¡Ay! Só lo son demasiados como Lot, lanzando primero
en la tienda hacia Sodoma y llegar hasta allí por completo después de un tiempo. En estos
días, especialmente el peligro es muy grande y muy llamamiento celestial, la imposició n de
tesoros en el cielo a menudo se pone en un lugar secundario.
Las exhortaciones en las Epístolas son sino una continuació n por el Espíritu Santo de esta
palabra de nuestro Señ or. "Los que quieren enriquecerse caen en tentació n y lazo, y en
muchas codicias locas y dañ osas, que hunden a los hombres en destrucció n y ruina. Por el
amor al dinero es la raíz de todos los males; el cual codiciando algunos, se extraviaron de la
fe, y fueron traspasados de muchos dolores "(1 Timoteo 6: 9-11). "Prescribía a los ricos en
la época actual no ser altivos, ni pongan la esperanza en la incertidumbre de las riquezas;
sino en Dios que nos todas las cosas en abundancia para que lo disfrutemos ofrece; para
hacer el bien, que sean ricos en buenas obras, que sean liberales en la distribució n,
dispuesto para comunicarse con sus bienes "(1 Timoteo 6: 17-18). "Que su conversació n
sea sin el amor al dinero, satisfecho con sus actuales circunstancias" (Hebreos 13: 5).
Qué grande el peligro de mirar hacia atrá s a Egipto! Pero a medida que seguimos la
exhortació n Y encierra para nosotros mismos tesoros en el cielo y que, en vista del tribunal
de Cristo, donde recibiremos la recompensa, nuestro corazó n seguramente estará allí. Así
que nuestros tesoros allí y que pone ahí arriba que no está n solos seguro, pero nuestro
corazó n será n constantemente atraídos allí y de esta manera guardada de las cosas de la
tierra. ¿Y dó nde nuestros pensamientos descansan sobre todo - en la tierra o las cosas del
cielo? Si nuestros pensamientos está n aquí sin duda nuestro tesoro no puede estar en el
cielo.
Nuestro Señ or sigue: "La lá mpara del cuerpo es el ojo; si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo
estará en la luz; pero si tu ojo es malo, todo tu cuerpo estará en tinieblas: si la luz que hay
en ti es oscuridad, ¡qué la oscuridad ".
Estas son las palabras má s solemnes. El creyente tiene una naturaleza espiritual, un
corazó n en el que ve, "ser iluminado a los ojos de tu corazó n" (Efesios 1:18). La Palabra de
Dios es la luz y la entrada de su palabra trae la luz. El ojo, el corazó n sencillo - que está
buscando só lo por encima de los cielos, todo el cuerpo estará en la luz, habrá no só lo es una
realizació n de la vocació n celestial, sino también un paseo por dignos de su vocació n, un
paseo celestial. Pero la luz rechazada se convierte en la oscuridad, y cuá n grande es la
oscuridad! Verdad dada, la luz fulguró de la Palabra y no se utiliza y actuar en
consecuencia, conduce a la má s grosera oscuridad. (Este es el estado deplorable de miles de
creyentes.)
Por lo tanto un servicio doble es imposible. No podemos servir a dos señ ores. Es imposible
que el ojo podía ver al mismo tiempo a la tierra y al cielo. La amistad del mundo es
enemistad con Dios (Santiago 4: 4). ¿Es entonces un camino difícil que tenemos en el
desierto sin consuelo? No, para conseguir las siguientes palabras de nuestro Señ or trae a
nuestros corazones que la comodidad dulce y preciosa que só lo él puede disfrutar de que
con el solo ojo mira a las cosas de arriba, y anda en la separació n del mundo.
Estas palabras (Mateo 6: 25-34) nos dicen que tenemos un Padre que cuida, un Padre que
conoce y que ama. El que alimenta las aves del cielo ofrece sin duda má s abundantemente
para aquellos que está n mucho mejor que ellos, con todo lo que pide es confiar en él. "Sé
que no cuidado" - oh, como afortunadamente suena - oh, cuá n lleno y rico se trata del
corazó n del creyente.
Y ademá s está escrito "Tenga cuidado con nada; pero en toda oració n y ruego, con acció n
de gracias, sean dadas a conocer sus peticiones a Dios "(Filipenses 4: 6). Tenga cuidado, no
por su vida, qué comeréis. ... Tenga cuidado para nada. ... Sin embargo, lo lento que hemos
de aprender. La ansiedad y la atenció n, la prisa y la preocupació n, estas obras que
deshonran a Dios de la carne son siempre subiendo de nuevo. ¿Qué tan cierto George
Mueller solía decir:
-54-
"¿Dó nde comienza la ansiedad extremos fe, Donde la fe comienza termina la ansiedad."
Y lo que hace la ansiedad y el cuidado logran después de todo? "¿Quién de vosotros por ser
cuidadoso puede añ adir a su crecimiento un codo? Y ¿por qué está s cuidado con la ropa ",
etc. (Mateo 6: 27-33)?. Estamos entonces totalmente impotente en nosotros mismos. ¡Ay!
¿con qué frecuencia nos fijamos en nuestra ansiedad, en la enfermedad y en la salud a algo
en nosotros mismos y para los hombres y el hombre de ayuda y no a él en cuyas manos
estamos tan seguros y dejamos todo con él, comprometiéndose nuestro camino al Señ or.
Mateo 7
Versos 1-29
CAPÍTULO 7
El capítulo que sigue contiene las ú ltimas palabras del gran discurso de nuestro Señ or. El
contenido de este capítulo es muy instructivas y forman un final má s apropiado de la
declaració n del Rey. Los primeros versos contienen una advertencia contra la decisió n del
jurado. Tenemos en el comienzo del capítulo algo que es completamente diferente de la
ú ltima secció n del capítulo sexto. Allí vimos el heredero del reino en medio del mundo, de
có mo es confiar y depender del Padre y buscar primero el reino de Dios y su justicia, su
paseo indiviso y en funció n.
Cuando nuestro Señ or comienza con "No juzguéis, para que no seá is juzgados" É l dirige la
atenció n sobre el comportamiento del discípulo hacia su condiscípulo. La conducta con
respecto a los que son enemigos, que ultrajan uso y perseguir a los herederos del Reino fue
mencionado por nuestro Señ or antes. Es la relació n que eran para mostrar uno hacia el otro
se mueve por la empresa.
Pero nos preguntamos, ¿qué significa nuestro Señ or, cuando dice: "No juzguéis, para que no
seá is juzgados; Porque con el juicio que juzgá is, seréis juzgados; y con qué medís medida,
se les medirá a ustedes "?
Por ejemplo, leemos en Corintios: "¿Por qué voy a juzgar a los que está n fuera también? Sí,
no juzgá is vosotros a los que está n dentro? Pero los que no tienen Dios juzga. Eliminar las
personas inicuo de entre ustedes "(1
-55-
Corintios 5: 12-13). Es evidente a partir de estas palabras, así como de la orden que el
Señ or ha establecido, para proceder con un hermano que ha pecado (Mateo 18: 15-18), que
el creyente individual, así como el conjunto tiene derecho a juzgar las malas acciones. Por
otra parte, en este mismo capítulo, nuestro Señ or declara: "Por sus frutos los conoceréis;"
¿có mo, entonces, podríamos los conocemos, si no fuera por nosotros mismos para juzgar a
las personas por razó n de sus malas acciones? Ciertamente, a juzgar de las cosas que nos
rodean, así como las personas, cuando es nuestro deber normal de hacerlo, no es en
absoluto prohibido.
Contender ardientemente por la fe de una vez por todas a los santos, a la que se nos
exhorta en estos días de apostasía, lleva consigo la necesidad de juzgar lo que, en los
sistemas hechos por el hombre, así como en las personas, es ofensivo para Dios y
deshonrar a nuestro Señ or. Las palabras que exigen la separació n de todo lo malo
presupone juzgar lo mismo.
Esta solemne deber que tenemos como creyentes, en medio de una generació n perversa, de
pie como lo hacemos, al cierre de esta dispensació n. Se ha de ejercerse como en el temor
del Señ or y con la mira puesta ú nicamente en su gloria y el honor de su nombre. Fá cil y
rá pidamente hizo es el paso de la decisió n del jurado, que es deber, a la censura, la
bú squeda de errores y todo lo que sigue, contra la cual nuestro Señ or advierte y lo que es
pecado.
Pero ¿cuá l es el significado de las palabras "No juzguéis"? Nuestro Señ or prohíbe el
juzgamiento de los motivos, la fuente de la que dan como resultado acciones. No tengo
derecho a juzgar lo que no se manifiesta a mis ojos. Motivaciones se escondan y que só lo
Dios conoce. El que juzga en la censura continuamente motivos de su hermano y en un
espíritu de bú squeda de errores se sienta en juicio sobre él, asume el lugar del juez, que no
pertenece a él, sino só lo al Señ or.
Dos pasajes, tal vez, de Romanos y Corintios explicar la decisió n del jurado que el Señ or
condena: "Un hombre se asegura que se ha de comer de todas las cosas; pero el débil come
hierbas. No dejes que se come que hacen poco de él que no come; y no dejar que el que no
le come juzgar que come; porque Dios le ha recibido. ¿Quién eres tú que juzgas al criado
ajeno? a su propio señ or está en pie y se cae. ... Pero tú , ¿por qué juzgas á tu hermano? o
también, tú , ¿por qué te hacen poco de tu hermano? para que todos se colocará antes de
que el tribunal de Dios. ... Vamos ya no juzguemos unos a otros; pero vosotros juez este
lugar, no poner tropiezo o una caída de la trampa antes que su hermano "(Romanos 14: 3-
13).
"Así que no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señ or, que será n también los
dos, sacar a la luz lo oculto de las tinieblas, y se manifestará las intenciones de los
corazones; y luego deberá tener cada uno su alabanza de Dios "(1 Corintios 4: 5).
Y cuá n cierto es lo que el Señ or dice: "Porque con el juicio con que juzgá is, seréis juzgados;
y con la medida que medís, os será medido a usted. "Esta es una ley, de la que el creyente
no puede escapar. Una ley como la otra en Gá latas, "No os engañ éis: Dios no puede ser
burlado; por lo que el hombre debe sembrar, que cosechará .
"Má s de uno se ha enterado de los ligeros de trabajo de esta ley," Con la medida con que
medís, os será medido a usted. "Muchos todavía tendrá que aprender de las experiencias
tristes y muchos dolores de cabeza que la ejecució n de esta ley nunca es lento.
Y por qué, entonces, los hombres ven la pequeñ a paja en el ojo de su hermano? Debido a
que no ven la gran viga en el propio.
Si el santo Pero los jueces sí mismo que seguramente no será para siempre ocupados en ver
la paja en el ojo del hermano. Será paciente, amorosa y no suponer siempre el mal. "El amor
no culpa del mal... todo lo sufre, cree, todo lo espera, todo, soportarlo todo" (1 Corintios 13:
1-13).
En el sexto verso nuestro Señ or advierte contra el otro extremo, que es la flojedad, el abuso
de su gracia: "No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos,
no sea que las pisoteen con sus pies
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y dar la vuelta y os despedacen "(Eso pará frasis incorrecta llamado" el siglo XX Nuevo
Testamento no deis lo sagrado a los perros. "ha tenido a bien poner parte de este verso de
una manera má s refinada lenguaje traducen,
[?!]."; ni sin embargo, lanzar sus perlas a los cerdos "Qué ridículo) Una persona mala
interpretació n del" juez no
"puede permitir el mal para ir no juzgada, y por lo tanto lo que es santo y las perlas se
habrá n corrompido y son pisoteados bajo los pies de los perros y los cerdos -. no
convertido personas, aunque tal vez hacia afuera profesores (ver 2 Pedro 2:22). Para
aplicar el pasaje a la predicació n del Evangelio a los perdidos y los sumidos en la má s
profunda vice sería incorrecto. No tiene ninguna referencia a la predicació n del Evangelio.
Debemos, sin embargo, siempre protegerse contra cualquier uso irreverente de la palabra
de Dios y las cosas benditas dado a conocer en el mismo.
En Mateo 7: 7-11 tenemos las conocidas palabras de nuestro Señ or que nos dice que
pedirle, con la seguridad de que todo aquel que pide, recibe. La conexió n es obvia. Al
observar los preceptos de nuestro Señ or da a no juzgar y no abusar, lo que ha dado, uno
siente la necesidad de la sabiduría. Las relaciones sexuales con Dios en la oració n
suministra esta necesidad. "Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, que
da a todos abundantemente y sin reproche; y se os dará él "(Santiago 1: 5).
Y lo que es una invitació n aquí puso delante de nosotros! Qué sencillo y definido el idioma!
Cuá n claro todo es sin "si" o "pero" añ adió a la misma. Feliz el que toma todas estas
palabras en su significado simple y utiliza nunca la oferta real en la fe. Por supuesto que no
se vería en Mateo para la enseñ anza má s completa sobre la oració n en su nombre ni
podríamos las palabras aquí, "Pedid y se os dará ; Busca y encontrará s; llamad y se os abrirá
para usted, "se aplica a cualquier otra persona, pero los creyentes.
Esto se desprende de las palabras: "Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas
dá divas a vuestros hijos,
¿cuá nto má s vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que se lo pidan."
En Lucas 11: 1-54 leemos la misma palabra, pero no se dice, "dar el Espíritu Santo a los que
se lo pidan." la oració n por el don del Espíritu Santo, sin embargo, ya no es el fin, por el
Consolador ha llegado, y ningú n creyente tiene un momento para preguntar sobre esta
promesa para el Espíritu.
El versículo 12 (Mateo 7:12) en este capítulo es uno de los má s mal aplicado en todo el
discurso de nuestro Señ or. "Todas las cosas, por lo tanto, las cosas que querá is que los
hombres hagan con vosotros, por tanto, también haced vosotros con ellos; porque esto es la
ley y los profetas." Esto, muchos que profesan ser cristianos y otros, que no hacen profesió n
en absoluto, llamar al regla de oro. ¿Cuá ntos, Judíos y gentiles, nos han dicho que esta es la
religió n que creen. Incluso se afirma que en los libros "sagrados" del Este, los productos
religiosos del budismo y el brahmanismo, algo similar se encuentra.(Judíos afirman lo
mismo para el Talmud, porque Hillel enseñ ó ". Lo que tú no habrías deseo para ti, No hagas
a tu pró jimo Esta es toda la ley." - Talmud, Sabb 31.).
Sin embargo, con todo este alarde de una regla que no entienden, nadie lo mantiene ni se le
ocurriría mantenerla. El Señ or da a esta palabra prá ctico para el verdadero discípulo. El
que ha nacido de nuevo, es nacido de Dios. É l tiene la naturaleza de Dios y que es el amor.
"El que ama al pró jimo, ha cumplido la ley. ... El amor no hace mal al pró jimo; Por lo tanto,
el amor es el cumplimiento de la ley "(Romanos 13: 8 y Romanos 13:10). "Porque este es el
mensaje que habéis oído desde el principio: que nos amemos unos a otros" (1 Juan 3:11).
"Nos encanta, porque É l nos amó primero" (1 Juan 4:19). Vemos entonces que la escueta
diciendo el Señ or pone en el capítulo no está fuera de armonía con el todo. El resultado de
la relació n con Dios se habla en Mateo 7: 7-11 será , conforme al amor.
Esto es seguido por una exhortació n tales como aquel que es de lo alto por sí sola podría
dar y con ella la primera mitad del que se cierre el capítulo séptimo. "Entrad por la puerta
estrecha, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que conduce a la destrucció n, y
muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta y estrecheces es el camino
que conduce a la vida, y pocos son los que la hallan. "Es el texto del Evangelio conocido,
aunque no siempre se aplica correctamente. La puerta (puerta) y la forma en que es Cristo
mismo. "Yo soy la puerta de las ovejas; el que por mí entrare, será salvo "(Juan 10: 1-42).
"Yo soy el camino... nadie viene al Padre sino por mí" (Juan 14: 1-31).
Y ¿por qué entonces es estrecha la puerta? No porque ciertas condiciones y términos duros
que deben cumplirse, sino porque el hombre no quiere renunciar a su propia justicia y se
aferra todavía a sus miserables harapos, sucios, se niega el camino de Dios y la puerta de la
salvació n de Dios, que es Cristo y solamente Cristo. Ah, los dispositivos de Sataná s siempre
multiplicando mantener a los hombres lejos de entrar por la puerta estrecha! El
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camino ancho que lleva a la destrucció n nunca fue tan atestado en la historia de la
cristiandad con tales masas de profesante, autosuficiente, moral, culto, sino que es Cristo y
la sangre rechazar "cristianos" como en estos días, y todavía la palabra es verdadera de la
puerta estrecha y el camino estrecheces que "pocos son los que la hallan."
En sus palabras de cierre de nuestro Señ or da una advertencia má s solemne contra los
falsos profetas, y hace un contraste entre el falso profesor y el verdadero poseedor.
"Guardaos de los falsos profetas, como ir a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro
son lobos rapaces" (Mateo 7:15). Observemos en primer lugar que esta advertencia tiene
un significado especial para el cierre de la edad, es decir, el final de esta dispensació n, los
siete añ os de tribulació n y tristeza en la tierra.
Tan só lo hay que dar vuelta al discurso de los Olivos (Mateo 24: 1-51), en la que el Señ or
responde a la pregunta de sus discípulos en relació n con la consumació n de los tiempos.
Cuando se les preguntó sobre este final de los tiempos que seguramente significaba nada
má s que la edad judía, por la edad de un Cristiano que no sabían nada. En la respuesta de
nuestro Señ or da, que describe los eventos que caen en la septuagésima semana de Daniel,
él dice: "Y se levantará n muchos falsos profetas."
Estos falsos profetas hará n su aparició n en la gran tribulació n, sin duda bajo la direcció n de
la falsa profeta, la bestia, tan prominente en el libro de Apocalipsis. Que se han producido a
lo largo de esta dispensació n falsos profetas con piel de cordero y que son má s numerosos
ahora que lo han sido nunca antes necesitamos apenas mencionar, sin embargo,
estrictamente hablando, la advertencia contra profetas preocupaciones falsas al remanente
judío en la tierra durante el tiempo de la angustia de Jacob.
En ninguna parte son como creyentes advirtieron contra los falsos profetas; se nos advierte
contra los falsos espíritus y los falsos maestros, que por supuesto, al igual que los falsos
profetas vienen con piel de cordero. Los falsos profetas y luego, una vez tomada la iglesia,
que engañ ará n a muchos; falsos maestros y falsos espíritus, mientras que ahora la Iglesia
está todavía en la tierra.
Los falsos profetas, que, sin duda, muchos milagros y ser líderes de las perturbaciones
mentales, son la manifestació n visible de los falsos espíritus que ahora está n en el trabajo.
Cuando Pablo se despidió de los ancianos de É feso, dijo: "Porque yo sé que después de mi
partida se lobos rapaces entrará n en medio de vosotros que no perdonará n al rebañ o. Y de
vosotros mismos se levantará n hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí
discípulos "(Hechos 20: 29-30).
¿Qué tan pronto se cumplió esta profecía! Recordemos algunas de las advertencias
solemnes que son para la Iglesia. "Mirad que nadie os engañ e por medio de filosofías y
huecas sutilezas, segú n las tradiciones de los hombres, conforme a los elementos del
mundo y no segú n Cristo" (Colosenses 2: 8)."Oh Timoteo, guarda lo que se te ha
encomendado, evitando las profanas y vanas palabrerías y los argumentos de la ciencia,
falsamente llamados, que profesando algunos, se desviaron de la fe" (1 Timoteo 6:20).
Los mismos errores y falsas enseñ anzas que son tan comunes en estos días está n marcados
por aquí. "Pero el Espíritu dice claramente que en los ú ltimos tiempos algunos se apartará n
de la fe, escuchando a espíritus engañ adores ya doctrinas de demonios" (1 Timoteo 4: 1). Y
cuá n grande es el aumento de estos espíritus de error en nuestros días! "Pero hubo
también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, los
cuales encubiertamente introducirá n encubiertamente herejías destructoras, y aun
negará n al Señ or que los rescató , atrayendo sobre sí mismos destrucció n repentina" (2
Pedro 2: 1).
Los llamados "alta crítica", que se sientan en el juicio malvado sobre la Palabra infalible de
Dios y deshonran a Cristo, la Palabra viva, se entiende aquí. ¿Y dó nde está n esos hombres
que no se encuentran en toda la cristiandad? Ver también las advertencias contra los falsos
espíritus en la primera epístola de Juan. (1 Juan 4: 1-3; 2 Corintios 2:17; 2 Corintios 11: 13-
15; Tito 1: 10-11, y otros pasajes).
Pero si son falsos profetas que vienen en el futuro o los espíritus falsos y los profesores en
la actualidad, vienen con piel de cordero. el propio anticristo primero hablar como un
cordero y tener una lengua lisonjera, y todos los profetas bajo su control le va a seguir,
realizar copias de sus afirmaciones con señ ales y milagros mentirosos. La historia de
Moisés y Aaró n enviado por Jehová , y Janes y Jambres se ha enviado por Sataná s y dotados
por él con poder, a continuació n, se actuará de nuevo (É xodo 7:11).
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De esta manera, muchos será n desviados. En nuestra era Sataná s se disfraza como á ngel de
luz, y los espíritus falsos y maestros aparecen como ovejas humildes de la Gran Pastor. En
la infidelidad sutil que niega la inspiració n de la Biblia, Sataná s sin duda ha transformado a
sí mismo de este modo. Se habla mucho de su lado de la
"investigació n de la Biblia", y que su trabajo ayudará a llevar a cabo la verdad, y muchas
declaraciones que son obreros cristianos sinceros y serios a pesar de su infidelidad en la
divinidad de las Escrituras, pero todos esto no es má s que el vestido de las ovejas en el que
hacen su aparició n.
Pensamos en otros falsos maestros que niegan la deidad eterna de nuestro Señ or, la
resurrecció n física de él y los hechos revelados en relació n con los muertos en Cristo y los
que murieron no guardado. (Tenemos referencia a la "Milenario Serie amanecer." Miles de
personas han sido desviados por estos libros que aparecen de hecho con piel de ovejas,
pero por dentro es el lobo hambriento que quiere hacer dañ o al rebañ o de Cristo.) Todas
estas almas destruyendo falsas enseñ anzas vienen en el manto de la verdad y la luz.
Nuestro Señ or sigue: "Por sus frutos los conoceréis: ¿Acaso se recogen uvas de los espinos
o higos de los cardos? Así, todo buen á rbol da buenos frutos, pero el á rbol malo da malos
frutos. Un á rbol bueno no puede dar malos frutos, ni el á rbol malo dar frutos buenos. Todo
á rbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Por sus frutos a continuació n,
los conoceréis "(Mateo 7: 16-20).
¿Qué significa nuestro Señ or por los frutos? Qué quiere decir maldad francamente? No hay
duda de que la inmoralidad y malas obras se incluyen bajo el término fruta. Má s de un falso
maestro comenzó en la enseñ anza de error de tal manera que el error no podía distinguirse
de la verdad, pero continuando en el error que acabó con muchos de sus seguidores en la
carne. A menudo, detrá s de los errores má s sutiles de la carne se nutre y un brote en gran
inmoralidad puede seguir. Sin embargo, si nuestro Señ or quiso decir nada má s que malas
acciones y la maldad, sería ciertamente difícil de detectar estos falsos.
Sataná s no es tan ciego como para vender sus mentiras en torno a las personas cuyas vidas
malvados llevar el sello de la inmoralidad y la maldad abierta. Lo hace de manera muy
distinta. A menudo nos dijeron de las personas que tienen las doctrinas má s abominables, y
niegan la deidad de nuestro Señ or, así como la expiació n,
"pero mira las vidas hermosas que viven! Có mo humilde y preciosa que son! Cuá nto bien lo
hacen! No sus vidas demuestran que su doctrina es correcta y el espectá culo fruto que el
á rbol no es malo? "Este aspecto exterior moral y un" temperamento dulce "pertenece con
demasiada frecuencia a la piel de oveja y es uno de los dispositivos de Sataná s, con el cual
se trata de llevar a muchos lejos de la verdad y en el error - el fruto por el cual sabremos
ellos puede ser la maldad en la forma má s grosera, pero significa má s que eso.
La palabra "¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos?" Es la clave. Las
uvas y los higos hablan de la verdadera fruta. Espinas dan frutos que pueden equipararse a
las uvas, pero nunca pueden estar uva de la que procede el vino que alegra el corazó n de
Dios y el hombre.
El alma mirando má s a fondo (y recordamos la advertencia es para los creyentes) que las
apariencias externas encuentra pronto que el falso maestro o el espíritu no está en la
verdad. Se pone a prueba por la Palabra, y encuentra la fruta, la gloria de Cristo y haciendo
gala de él, que carece. Es un sustituto má s sutil para el verdadero fruto - una falsificació n - y
deja el alma vacía. Un creyente, no mucho se enseñ a en las Escrituras, nos envió hace unas
semanas una pregunta sobre una parte de la prensa que se envió a él con la promesa de lo
que conduce a un mejor conocimiento de la Biblia en la medida en que se dedicó a estudiar
la Biblia.
Le escribimos a la vez exponer el verdadero cará cter del documento. É l respondió , que si
bien tenía muy poco conocimiento aú n de la Palabra, y mientras tanto parecía estar a favor
del papel que había sido colocado en sus manos, sin embargo, al leer que experimentó una
sensació n de vacío, no hubo respuesta de su corazó n y una falta de alegría y paz. Esto,
quizá s, será ú til para ver có mo un verdadero creyente conocerá por sus frutos.
Sin embargo, en las palabras de nuestro Señ or también tenemos la enseñ anza má s clara de
esa doctrina, que puede denominarse el ABC del Evangelio, la depravació n total del
hombre, la ruina del hombre, y, por lo tanto, la necesidad de la impartició n de una nueva
naturaleza. Ambos, como bien sabemos, se les niega por algunos de los principales
predicadores y maestros de todas las grandes denominaciones evangélicas. Para negar
estas verdades es igual a la negació n de que Cristo es nuestro Salvador.
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En los tres versos de nuestro Señ or menciona diariamente su propia venida, cuando É l
aparecerá como Aquel en cuyas manos el Padre ha entregado todas las cosas. Todo el final
del discurso nos lleva a ese momento. Esto en sí mismo hace que sea ese gran discurso
dispensacional por parte del reino, como hemos señ alado en nuestra exposició n.
"No todo el que me dice: Señ or, Señ or, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la
voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirá n en aquel día: Señ or, Señ or,
¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre
hicimos muchos milagros? Y entonces yo les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí,
hacedores de maldad que trabajar! "
Que esto no tiene ninguna referencia a la Iglesia es evidente. La Iglesia se encuentra con el
Señ or en el aire, y cada creyente tiene en los días de Cristo a presentarse ante el tribunal de
Cristo. Pero en ese tribunal no aparecerá n meros profesores del nombre de Cristo, y no
"Apartaos de mí," será escuchado de los labios del Señ or, la cabeza del cuerpo. Tampoco
esta palabra aquí en Mateo nos refiere al gran trono blanco. Cuando nuestro Señ or dice: "en
ese día", significa el día en el reino de los cielos ha venido por su regreso a la tierra.
Entonces muchos se encontrará n vacíos, pero los profesores que a pesar de sus obras y el
uso de su nombre no eran de Su. De este aspecto dispensacional, bien podemos mirar a
nuestros tiempos. El nombre de Cristo es de muchos labios, y hay muchos que hablan en su
nombre, y hacer obras de poder en su nombre, sin embargo, no se guardan y no se le
conocen. Christian Science, falsamente llamada, se puede mencionar aquí, así como los
demá s. No profesió n exterior pone en el reino y uno hace un heredero de ella, pero
haciendo la voluntad del Padre. Esto se continú a en el ú ltimo pá rrafo.
"Por lo tanto, cualquiera que oye estas palabras mías y las pone en prá ctica, es semejante a
un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca, y la lluvia, y vinieron ríos, y soplaron
vientos, y golpearon contra aquella casa, y no cayó , porque estaba fundada sobre la roca. Y
cualquiera que me oye estas palabras mías y no las hace, le compararé a un hombre
insensato, que edificó su casa sobre la arena. Y la lluvia y vinieron ríos, y soplaron vientos, y
golpearon contra aquella casa; y cayó , y fue grande su ruina "(Mateo 7: 24-27).
Qué sublime y sin embargo simple es que este ejemplo de nuestro Señ or! Al escuchar
primero y haciendo es el camino. La roca sobre la cual el que oye (creyere), construye, es
Cristo. Otro fundamento puede poner ningú n hombre. Estar en lo que estamos a salvo y
seguro en el tiempo y en la eternidad. La tormenta vendrá , y está avanzando incluso ahora,
sin embargo, tenemos un refugio y un refugio en É l y como É l permanece, la roca, por lo que
tendrá que cumplir. ¿Qué tan cierto, oh! lo cierto que es:
Todo lo que no es Cristo es arena movediza. ¡Lector! ¿Dó nde está parado, en Cristo y en
Cristo solamente, o de algo má s - no importa qué - la arena se hunde?
Tal enseñ anza, tales despliegues de los propó sitos de Dios nunca se escucharon antes. Los
fariseos y los escribas disputado juntos, y expresaron sus opiniones humanas, pero aquí
Uno habló con autoridad, por lo que las multitudes se admiraban.
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Mateo 8
Versos 1-34
Capítulos 8-9
CAPÍTULO 8
Con el octavo capítulo entramos en una nueva secció n del Evangelio. Esta secció n se
extiende hasta el final del capítulo duodécimo. El rey había declarado los principios y reglas
del reino, y ahora É l desciende de la montañ a seguido por mucha gente. Primero de todo lo
que está para manifestarse como el divino Rey, el Jehová del Antiguo Testamento, que está
realmente fuera a su propia.
A ellos les ofrece ya través de sus discípulos Del mismo modo, el reino. Pero pronto se hace
evidente que los suyos no le reciben. Ellos lo rechazan y lo reconocen, no como su Rey, y
acusan a él, ante el cual los demonios gritaron de terror, que Sus milagros fueron hechos
por Belcebú , príncipe de los demonios. A continuació n, se rompe la relació n con su propia,
lo que nos encontramos al final del capítulo 12. Estos cinco capítulos, a partir del octavo al
duodécimo, contienen, por tanto, la plena manifestació n de Jehová -Jesú s entre su pueblo y
el rechazo del Rey.
Y cuá n completamente se manifestó como el Rey con el poder divino! Aquí tenemos una
serie de milagros, uno después del otro, como esperamos mostrar, poner en perfecto orden
por el que es íntegro en sus conceptos, el Espíritu Santo. Sin embargo, con estas
maravillosas manifestaciones, el leproso limpiado, los demonios expulsados, los ciegos
hechos de ver, resucitará n los muertos, la gente deliberadamente lo rechaza, y no caer a sus
pies para adorarle.
Esto demuestra la ruina total y el cará cter completo de la carne, la enemistad contra Dios.
Es tan quieto y no puede ser otra cosa. Incluso si ahora (como a veces se dice que debería
ser) signos y milagros se llevaría a cabo, la carne no sería cambiado por ellos, pero todavía
lo rechazan y se apartará del Señ or. El anticristo, el falso rey, obra maestra y la falsificació n
de Sataná s, hará su aparició n en los ú ltimos días con gran poder y señ ales y prodigios
mentirosos. É l va a imitar todas las señ ales y milagros hechos por nuestro Señ or. La carne
sin duda va a aceptar esa falsa uno con sus fuertes delirios. Pero señ alemos brevemente los
signos de nuestro Señ or hace en estos capítulos:
5. El amenaza a los vientos y al mar, Mateo 08:23; Mateo 08:27. Su poder divino sobre la
naturaleza.
6. Los dos endemoniados entregados, Mateo 8: 28-34. Los demonios confiesan É l Hijo de
Dios.
8. Una mujer con flujo de sangre curado, Mateo 9: 20-22. Ella lo toca.
10. Dos hombres ciegos ven, Mateo 9: 27-31. "É l abre los ojos a los ciegos" (. Is 35, 5).
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11. Un hombre mudo con un demonio curado, Mateo 9: 32-33. "La lengua del mudo
cantará " (. Is 35: 6).
12. El anuncio del evangelio del reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia, Mateo
9:35 (Is. 61: 1).
14. Una poseído por un demonio, ciego y mudo, restaurado, Mateo 12:22.Su ú ltima señ al de
esta secció n (Is.
35: 5, 6).
En estos milagros que tenemos ante nosotros la manifestació n del Rey. Jehová por sí sola
podría manifestarse tanto en la misericordia, la curació n y la restauració n. Sataná s puede
tener un gran poder trabajar signos, sin embargo, nunca podría tal manifestació n venir de
él. "Si Sataná s expulsa a Sataná s, está dividido contra sí mismo; ¿có mo, pues, permanecerá
su reino? "(Mateo 12:26). Con estas palabras de nuestro Señ or silenciado las acusaciones
satá nicas de los fariseos. Lo que hizo, ademá s, se ve en el Antiguo Testamento en relació n
con el reino. Los signos se manifiestan el Rey, así como el Reino. En Isaías 35: 1-10 tenemos
una descripció n del reino como el Rey es para configurarlo.
É l vino, y que É l es el Rey y su Reino que nos ocupa, se ha demostrado por É l en hacer los
signos enumerados en el trigésimo quinto capítulo de Isaías. El rey y el reino es rechazada,
el Reino pospuesto, e Israel y las naciones esperan con una creació n que gime para el
cumplimiento de la gloria de este capítulo en Isaías. El cumplimiento vendrá , cuando el rey
vuelve a la tierra, a continuació n, "los redimidos de Jehová volverá n, y vendrá n a Sion con
alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y tendrá n gozo y alegría, la tristeza y el
gemido huirá n”.
Estos milagros de nuestro Señ or bien aquí para mostrar a sí mismo como el Rey son sin
duda también típico de la limpieza espiritual, la apertura de los ojos de los ciegos, el
pecador, el hablar en alabanza y adoració n de aquellos que nunca hablaba con Dios o de
Dios, la resurrecció n de los muertos, el poder y el dominio de Sataná s roto. La aplicació n de
estas líneas es evidente. Vemos en ellos también es un presagio de la redenció n del cuerpo
del creyente en la resurrecció n, así como las bendiciones para Israel y las naciones, en la
era venidera. Todas estas características, esperamos que señ alar cuando miramos a las
diferentes señ ales, por separado.
Antes de entrar en la primera parte del octavo capítulo hay que llamar la atenció n de
nuestros lectores sobre otro hecho. Si uno mira para estos milagros en los Evangelios de
Marcos y Lucas, y traza los movimientos de nuestro Señ or en ellos, va a ser sorprendido al
encontrar que se ponen en estos Evangelios en un entorno totalmente diferente. No vamos
a entrar aquí en detalles. En Mateo todo tiene su peculiar disposició n, y todo lo que se saca
de su orden cronoló gico. Esto no es en absoluto tan evidente, como en la secció n que nos
ocupa. La razó n es obvia. El Espíritu Santo se ha manifestado en él su divina sabiduría.
Infieles han burlado jamá s (y lo hacen aú n má s cada día) a una inspiració n verbal de las
Escrituras.
Ahora lo que se mueve el infiel y el predicador contaminada con la alta crítica para
ridiculizar la divinidad y la infalibilidad de la Palabra escrita, se mueve al creyente y
diligente investigador de las Escrituras para alabar, para el argumento que el denier de una
inspiració n verbal utiliza para construir su tejido infiel en adelante, es para el creyente la
evidencia má s positiva de la divinidad de la Biblia y su inspiració n verbal.
No es solo por lo que aquí, pero todo a través de la Palabra. El Espíritu Santo como el autor
del primer Evangelio ha tomado ciertos acontecimientos en la vida de nuestro Señ or y ellos
agrupados de tal manera que no só lo nos muestran có mo el rey mismo demostró Rey y
có mo É l fue rechazado, pero que muestran en la agrupació n de estos milagros los
propó sitos de Dios, y llevar a cabo algunas muy ricas enseñ anzas dispensacionales y
simples. El Evangelio de Mateo como el Evangelio judía es el lugar adecuado para ello.
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Nos fijamos ahora en los primeros diecisiete versículos del capítulo octavo. Aquí tenemos
cuatro señ ales diferentes.
La primera es la purificació n del leproso, seguido de inmediato por la curació n del siervo
del centurió n, después de lo cual nuestro Señ or entra en la casa de Pedro, y su madre-en-
ley de estar enfermo, él toca la mano y la fiebre la deja. La ú ltima es la curació n de todos.
Ahora bien, en estos cuatro milagros, siguiendo uno al otro como lo hacen aquí, tenemos
por las enseñ anzas dispensacionales Espíritu Santo en relació n con los Judíos y los Gentiles.
La primera, la purificació n del leproso, es sinó nimo de Jehová en medio de Su pueblo Israel.
La segunda, donde É l está ausente, y cura no por su tacto, pero por su Palabra; esto
representa la dispensació n Gentil que todavía se está ejecutando. Después se pasa esta
dispensació n É l entrará en la casa de nuevo, restaurando sus relaciones con Israel, y la
curació n de la hija enferma de Sion, representada por el toque sanador y la crianza de la
madre-en-ley de Pedro. Después de esto se logra las bendiciones milenarias llegado a todos
en la tierra cuando se retira la maldició n del pecado. Nos miramos, pero brevemente.
I. La purificació n del leproso. Israel representado por el leproso. Jehová -Rophe (É xodo 15:
1-27) entre su pueblo. La lepra es la enfermedad má s repugnante conocido. No había
remedio para él en el Antiguo Testamento, ni existe un remedio para que en nuestros
tiempos, y podemos decir que nunca habrá ninguna conocer. El Espíritu de Dios ha hecho
un tipo de lepra del pecado, y como quiera que no hay remedio desde el lado humano por el
pecado, por lo que no es ninguna y lo será de un lado del hombre por la lepra. Jehová solo
podía curar la terrible enfermedad (Nú meros 12:13; 2 Reyes 5: 1-15, etc.).
La actitud del leproso cuando cayó delante de él, haciendo lo homenaje, debería haber sido
's actitud, su oració n:
"Señ or, si quieres, eres capaz de limpiar," Israel "Israel oració n s. Jehová -Jesú s extiende su
mano y lo toca. Habla como Jehová en todo Su poder omnipotente y misericordia, "Voy a -
ser limpiado." Y al instante quedó limpio de su lepra. Así Jehová pudo y limpiaría Israel.
Luego había manifestado a sí mismo como el "Jehová , tu sanador", entre su pueblo. El Señ or
envía el leproso limpiado al cura y le pide que presenta la ofrenda que Moisés ordenó . Todo
esto fue adecuado antes de la muerte y resurrecció n de nuestro Señ or.
Algunos han tomado esto como una evidencia de que la ley todavía debe mantenerse, sino
que olvidar que por la muerte y resurrecció n de nuestro Señ or que estamos libres de la ley.
Sin embargo, la cuestió n aquí no es la continuació n de las instituciones mosaicas. El Señ or
envía el leproso limpiado al cura para un propó sito diferente. El cura era la persona
adecuada para pronunciar los limpiados por uno limpio. ¿Có mo entonces se había
convertido en limpio? Si hubiera usado cualquier remedio? No. ¿Había visto algú n célebre
médico? No.
Jesú s había hablado, "lo haré!" É l, que en la profecía, en la ley (Deuteronomio), en Ezequiel
e Isaías, dice una y otra vez, "yo", le había tocado. ¿Quién era este Jesú s? No puede haber
una sola respuesta, É l es Jehová manifestado en la carne.
El cura debería haber irrumpido en el canto y la alabanza: "Bendito sea el Señ or, Dios de
Israel, porque ha visitado y forjado redenció n para su pueblo!" Debería haber corrido desde
el santuario en busca de É l, y habiéndole encontrado adorarlo como Jehová . Pero el evento
se cierra bruscamente. El sacerdote solo escuchó la historia, el hombre le dijo que no lo
dicen a los demá s. El cura está en silencio; no sabemos nada de él. É l no pudo reconocer a
Jehová en medio de su pueblo, y no responde al venir al encuentro del rey divina. El
sacerdote es el tipo de Israel incrédulo. El día, sin embargo, vendrá cuando el Rey vendrá
otra vez, y cuando en misericordia,
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que hablará de nuevo para el remanente de su pueblo, "yo." El Sol de justicia se levantará
con la curació n por debajo de sus alas.
II. El siervo del Centurió n curado por su Palabra. La gracia se muestra a la gentil. Ni
siquiera en Israel he encontrado una fe tan grande. Israel no tener que aceptar el Rey, y no
reconocer a Jehová en medio de ellos, se introduce el gentil. Gracia era llegar a la gentil. El
siervo del centurió n era un paralítico - el tipo de la condició n impotentes y sin esperanza de
las gentes.
El Centurió n intensifica con una fe sencilla, infantil. Qué diferencia con el sacerdote
ritualista que no tenía respuesta a Jehová -Jesú s. Jesú s declaró dispuesto a venir y curarlo.
É l, Aquel que conoce el corazó n del hombre, bien sabía que esto traería a cabo la fe de los
gentiles. Y el centurió n respondió y dijo: "Señ or, no soy digno de que entres bajo mi techo;
mas solamente di la palabra y mi criado sanará ." En esta sencilla fe no es la confesió n má s
completa que Jesú s es Dios y capaz para sanar por medio de su Palabra, aunque ausente de
la víctima.
Tras la manifestació n de "una fe tan grande," nuestro Señ or revela la venida de los gentiles
y de anulació n de Israel, "los hijos del reino." "Pero yo os digo que vendrá n muchos del sol
sale y se pone y se echará n a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos;
pero los hijos del reino será n echados a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de
dientes "Hay otra característica que aquí no hay que olvidar.. En el capítulo dieciocho del
Génesis leemos có mo Abraham actualiza el Señ or.
Aquí, después del fracaso de la simiente de Abraham, el gentil refresca el corazó n del Señ or.
Qué alegría y la comodidad del Bendito había en buscar en este gentil y "una fe tan grande",
y luego mirar hacia la cruz y má s allá de ella; el trabajo de su alma debe haber venido
delante de él, el fruto bendito de su muerte y resurrecció n en la venida de ellos de lejos. Y
es que refrescante y consuelo a su corazó n, lo que está en secreto ahora? Y
III. Al llegar a la casa. La mujer enferma curó de la fiebre, levantado y servirle. Típica de la
curació n de Israel 's y elevació n del mismo. En la curació n de la madre-en-ley de Pedro,
vemos un tipo de lo que se llevará a cabo después de la plenitud de los gentiles ha llegado.
La enferma es típico de Israel. En algunos de los Profetas tenemos la comparació n de Israel
a una mujer, una viuda, uno abandonado, pero las promesas hablamos de su curació n y que
ella es convertirse en el ministro del Señ or como la madre-en-ley de Pedro sirvió al Señ or.
También vemos que É l la cura por medio del tacto. Así que va a volver a otra vez en
relació n con su pueblo y sane.
IV. Los demonios echados fuera. Todo curado que estaban enfermos. El cumplimiento de
Isaías 53: 4, bendiciones del Milenio. "Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos
endemoniados, y él expulsó a los espíritus con una palabra, y sanó a todos los enfermos;
para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, dijo: El mismo tomó nuestras flaquezas
y cargó con nuestras enfermedades.
"Má s tarde, los demonios clamaron, diciendo: ¿Qué tenemos que ver contigo, Hijo de Dios?
¿Has venido aquí antes de la hora para atormentarnos? "(Mateo 8:29.) Viene El día, la hora
fijada, cuando Sataná s será echado fuera y atado. Esto será en relació n con el regreso de
nuestro Señ or y la restauració n de Israel s. A continuació n, todos los demonios será n
echados fuera. Ahora no todos son sanados, pero luego se quitará n los tristes resultados del
pecado. "Y el habitante No dirá : Estoy enfermo" (Is. 33:24).
Llegamos ahora a la segunda mitad del capítulo. No será necesario volver a llamar la
atenció n sobre la disposició n de los incidentes registrados, a diferencia del Evangelio de
Lucas, donde se presenta la escena después de la transfiguració n. Hemos aprendido antes
de que el Espíritu Santo no informa de estos acontecimientos por orden cronoló gico, sino
que pone todos juntos en su propia manera perfecta, divina.
En primer lugar, nos encontramos con un escriba que desea seguir a Jesú s, y luego se ve un
discípulo, que desea ir primero a enterrar a su padre antes de seguirlo. Después de esto, y
los discípulos está n en el mar tempestuoso y É l reprende a los vientos y al mar. Por otro
lado los dos poseídos de demonios se entregan. Podemos tocar, pero un poco de la
aplicació n del colector que se puede hacer de estos eventos.
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"Y un escriba se acercó y le dijo: Maestro, te seguiré donde quiera que vengas." Y Jesú s le
dice: "Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo se posan lugares, pero el Hijo del
hombre no tiene no donde reclinar la cabeza "(Mateo 8: 19-20).
Este hombre era un escriba egoísta, uno cuya mente estaba llena de sueñ os ociosos de un
Reino que se establezcan y, después de haber visto la manifestació n de la energía divina,
que él desea egoístamente para seguir a Jesú s. No hay duda de que sus expectativas eran
ganancia terrenal, riquezas y gloria. A este respecto, él bien puede ser tomado como un tipo
de la nació n misma. Entonces, el Señ or da la respuesta, que mostró el escriba lo
perfectamente Comprendía su corazó n y leer sus pensamientos.
No se oye nada del escriba después. Fue suficiente para desalentar por completo. El Mesías
tenía nada que ofrecerle, y si él lo seguiría, lo que significaba que la carne nunca puede
hacer. Pero todo lleva a cabo el hecho de la venida rechazo del Rey. Ninguno de la multitud
llegado a caer ante Jesú s y le adoran, como Jehová , solo este hombre viene. Nuestro Señ or
estaba en camino hacia el otro lado, cuando el escriba se acerca a É l con su solicitud carnal.
La respuesta que Jesú s da es también significativo. Es la primera indicació n procedente de
sus propios labios de Su rechazo, y por primera vez en este Evangelio habla de sí mismo
como "Hijo del hombre".
El que es el creador de todas las cosas entró en la tierra y hecho un poco menor que los
á ngeles, que él había creado, ocupó el lugar de la dependencia en la humildad. El Libro de
los Salmos, que lo revela así completamente, el Hijo del hombre, en su rechazo, así como en
su gloria, registra su voz cuando hablaba, y como lo hizo hablar en la tierra.
Allí leemos que É l dice: soy débil, cansado estoy de gemir, soy pobre y necesitado, yo soy un
gusano, no un hombre, He sido derramado como el agua, soy pobre y triste, soy como un
pelícano del desierto, soy un pá jaro solitario, etc, pero esta palabra de nuestro Señ or habla
también de su muerte, a pesar de que se encuentra en el capítulo 16, después de la
confesió n de Pedro, y revela a sus discípulos plenamente el hecho de Su rechazo, el
sufrimiento, la muerte , resurrecció n y viene otra vez como Hijo del Hombre. Las zorras
tienen lugares donde encuentran refugio cuando los cazadores buscan sus vidas, también lo
han hecho los pá jaros lugares donde está n seguros que descansan, pero el Hijo del hombre
no iba a haber ningú n refugio; É l vino a morir la muerte en la cruz.
Muchos todavía hay que hablan de "seguir a Jesú s." Lo que no tiene la carne intento en esta
direcció n! Algunos se fueron a la pobreza a ser tan pobre como era É l y otros trataron de
seguirlo en su vida y caminar como Jesú s de Nazaret, siempre hablando de su vida terrenal
como un ejemplo y de "formació n del cará cter" (una frase tan prominente en la predicació n
moderna ), como si la carne nunca podría ser otra cosa que carne. El verdadero
Luego viene uno que es un discípulo. En Lucas leemos que el Señ or le habló primero. É l lo
llamó como su discípulo. Aquí leemos: "Sin embargo, otro de sus discípulos le dijo: Señ or,
déjame que primero vaya y entierre a mi padre. Pero Jesú s le dijo: Sígueme, y deja que los
muertos entierren a sus muertos. "El Señ or que llama pide la obediencia absoluta. É l es el
primero y todas las conexiones terrestres son a cesar. Có mo reacios a seguir la llamada; la
frecuencia con que el discípulo, el creyente, que es de cuando existe la llamada al servicio
del Señ or el Señ or, dice, "hazme primero."
Algunos cosa de la tierra, una cierta ocupació n, una relació n terrenal se entromete en sí
entre el Señ or que llama y su discípulo. Oh, por má s y má s afecto a él, de quién somos y
quién es nuestro Salvador y Señ or. Que podamos ser desatados de toda atadura terrenal y
"deja que los muertos entierren a sus muertos".
"Y se acercó a bordo del buque y sus discípulos le siguieron; y he aquí, el agua se volvió
muy agitada en el mar, por lo que el barco se cubría de las ondas; pero él dormía. Y los
discípulos, le despertaron, diciendo: Señ or,
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salva, que perecemos. Y les dice: ¿Por qué está is así amedrentados, hombres de poca fe?
Luego de haber surgido, reprendió a los vientos y al mar, y hubo una gran calma. Pero los
hombres estaban asombrados dicho,
¿Qué clase de hombre es éste, que aun los vientos y el mar le obedecen "(Mateo 8: 23-28).
"Cambia la tempestad en una calma, de manera que sus ondas son todavía" (Salmo 107:
28). El "É l", que creó el mar estaba en ese barco sobre la mar tormentoso y se levantó en su
poder y reprendió (qué palabra!) Los vientos y el mar. Có mo sugerente que es todo. É l
había pedido devoció n y obediencia de sus discípulos y ahora se les muestra que É l está con
ellos y en medio de la tormenta y las olas que son seguros y que se mantengan y guardados
por su poder. Durmió . Lo que calma y el descanso fue Su en medio del elemento turbulento
cuando los discípulos fueron amenazados con el desastre y la muerte.
Y tal resto es el resto de la fe. Có mo lentos somos para aprenderlo, la simple lecció n "Por
nada estéis afanosos."
Es imposible para la carne. Aunque el Señ or podría haber enviado la liberació n de mil
veces, cada vez que una nueva prueba de la fe viene, siempre que se presente una nueva
tormenta y tribulació n es que nos ocupa, la carne siempre temer y temblar en la
incredulidad. Pero lo bendecido la seguridad de que en medio de todas las olas y rugiendo,
en todos los ataques de Sataná s y el mundo, en todas las pruebas y adversidades, estamos
seguros, eternamente segura. Nunca podemos perecer. "Todas las cosas les ayudan a bien a
los que aman a Dios, que son llamados conforme al propó sito;" y por lo tanto "nos
gloriamos en las tribulaciones."
Y los discípulos con sus apelaciones incrédulos y los gritos, la frecuencia con la que hemos
sido como ellos! En vez de mirar a él, que es Señ or y Señ or nuestro, que parecía a las
circunstancias y ponía a salvo donde la fe debería haber buscado en reposo y silencio para
él, que hace bien todo las cosas. Pero ¿dó nde podríamos parar con las lecciones y diferentes
aplicaciones de esta escena!
El mundo y la edad, el presente siglo malo, está representada por el mar y los suyos está n
sobre ella, tan temeroso y de poca fe. Como él se levantó luego, por lo que será É l resucitará
y reprenderá en su majestad como Hijo del Hombre a los vientos y al mar. Hablamos no
só lo del bendito hecho de que en nuestras propias vidas y experiencias de lo que
actualmente menudo reprende a los vientos y al mar, sino de su segunda venida. Entonces y
só lo entonces será "una gran calma."
Al llegar a la otra cara se le conoce en el país de los gadarenos por dos poseído por
demonios, que salen de las tumbas, el lugar de la muerte, sumamente peligrosas, por lo que
nadie fue capaz de pasar por aquel camino. No podían ser obligados, ni siquiera con
cadenas y se cortan con piedras (Marcos 5: 1-7).No es un demonio, pero muchos demonios
habían entrado en ellas; su nombre en uno de ellos era Legió n (Lucas 08:30). Lo que los
testigos horrible, estas delirando, sangrado, y lagrimeo endemoniados desnudos eran de la
potencia del tren y destruir el alma del enemigo. Cuando nuestro Señ or apareció en la
tierra del maligno tenía demonios por el apoderado de un gran nú mero de personas y les
conducía a la perdició n.
Incluso va a ser peor antes de su regreso. Sataná s y sus á ngeles será n arrojados a la tierra y
sus á ngeles con él. Esto será en la gran tribulació n. E incluso ahora los poseídos por
demonios está n aumentando continuamente. Las siempre cambiantes, así como nuevas
formas de demencia, muchos de ellos, al menos, si no todos, deben estar conectados con la
influencia de estos espíritus malignos. Los llamados "medios" de Espiritismo y adeptos en
"ciencias" ocultas son, sin duda, poseído por un demonio.
Seguramente nuestros días, los días hace mucho tiempo predijeron, son los ú ltimos
tiempos en los que algunos apostatar de la fe, su mente (que es la mente donde comienzan
estos trabajos malignos) a espíritus engañ adores ya doctrinas de demonios (1 Timoteo 4:
1). Y abrir el alma a los espíritus engañ adores ya doctrinas de demonios significa que su
terrible entrar y tomar posesió n completa. No podemos seguir aquí en el tema oscuro,
tanto como sea necesario en nuestros días. Y, É l, el Hijo de Dios ha venido a destruir las
obras del diablo, y por medio de la muerte anule él, que tiene el poder de la muerte, esto es,
al diablo.
Y aquí los demonios lo confesaban, que É l es el Hijo de Dios. "Y he aquí clamaron, diciendo:
¿Qué tenemos que ver contigo, Hijo de Dios? Has venido aquí antes de la hora para
atormentarnos? "Es la primera confesió n de É l como Hijo de Dios que tenemos en el
Evangelio. Ellos darle su título de derecho. Los demonios creen y tiemblan (Santiago 2:19).
Que ven y lo conocen como su futuro juez, pero sostienen que el momento adecuado para
que el castigo no es todavía.
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É l se muestra al lado como el que tiene el poder sobre los demonios y que es muy posible
que le temen. Se pusieron a gritar y luego preguntó : "Si nos echas má ndanos a la piara de
cerdos." El dijo: "Go" ¿Qué poder sobre estas legiones es Su! ¿Pueden tocar nunca ni le
dañ o? ¡No nunca! E Hijo de Dios, declarado por la resurrecció n de entre los muertos como
todo poder en el cielo y en la tierra y el día será cuando todas las cosas han de ser
sometidos debajo de sus pies. A continuació n, "en el nombre de Jesú s toda rodilla se
doblará , de los seres celestes y terrestres e infernales."
Y estamos vinculados con él, su victoria es nuestra, nosotros también podemos triunfar
sobre estos seres malignos. Gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de
nuestro Señ or Jesucristo. "Para los hermanos de descanso, ser fuertes en el Señ or, en el
poder de Su fuerza. Poner en la armadura de Dios, para que podá is estar firmes contra las
artimañ as del diablo; porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra
principados, contra potestades, contra los señ ores universales de estas tinieblas, contra el
poder espiritual de maldad en las regiones celestes "(Efesios 6: 10-13).
"Y ellos, saliendo, partió a aquel hato de cerdos; y he aquí, todo el hato de cerdos se
precipitó por la pendiente escarpada en el mar, y murieron en las aguas. "Esto ha
desconcertado a no pocos lectores de la Palabra. Podemos explicarlo desde el lado
dispensacional. La liberació n de los dos poseía tipifica la liberació n del remanente judío, la
parte de las naciones apó statas judíos se presagia en los cerdos y se precipitará en en las
aguas, lo que representa el juicio.
La historia en Marcos y Lucas entra en detalles, mostrando cada una de las víctimas
entregadas en su sano juicio. Al final del capítulo se nos dice que toda la ciudad salió al
encuentro de Jesú s, y cuando lo encontraron, le rogaron que se fuera de sus límites.
Se temía tal vez la pérdida de otras posesiones, sino que se ven las cosas de la tierra y los
cerdos, que el Señ or. Lo satá nica ceguera! É l, el maligno, se ve aquí en la manifestació n de
su poder de otra forma. Extrañ o que ellos deben tener miedo de Aquel que es el libertador!
Pero Sataná s les había cegado por completo. Y al mirar hacia atrá s sobre lo que fuimos,
podemos alabar a nuestro Dios para tal liberació n de un enemigo así, para nosotros
muertos en delitos y pecados en el que una vez caminaron de acuerdo con la edad de este
mundo, conforme al príncipe de la autoridad del aire, el espíritu que ahora trabaja en los
hijos de la obediencia (Efesios 2: 1-22).
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Biblia Anotada Gaebelein
Mateo 9
Versos 1-38
CAPÍTULO 9
Después de nuestro Señ or fue solicitada por los gadarenos que se vaya fuera de sus
contornos, pasó sobre el lago y vino a su ciudad, es decir, Capernaum. Aquí el Señ or hizo
Sus milagros má s grandes, pero ellos lo rechazaron allí, para que má s tarde dijo: "Y tú ,
Capernaum, que ha sido levantado al cielo, será derribada incluso al Hades. Porque si
habían tenido lugar las obras de poder que han tenido lugar en ti en Sodoma se había
mantenido hasta el día de hoy. Pero te digo, que el castigo será má s tolerable para la tierra
de Sodoma en el día del juicio que para ti "(Mateo 11: 23-24).
Uno de los grandes milagros que hizo en Capernaum se relaciona por el Espíritu Santo en el
comienzo del capítulo que hemos alcanzado. É l se manifiesta en este milagro como en los
otros, como Jehová . Un paralítico es traído a él por la mano del amor, y cuando él la fe de
ellos le dijo al desvalido, "Sed de buen á nimo, hijo; tus pecados te son perdonados. "Y ahora,
por primera vez en el Evangelio leemos que los escribas dijeron:" Este hombre blasfema.
"No hablaron a cabo, pero vio sus pensamientos, porque É l es el Uno de quien David dice:
"Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; tú entiende mis pensamientos desde lejos
"(Salmo 139: 2).
A continuació n, les pregunta: "¿Qué es má s fá cil, decir: Tus pecados te son perdonados; o
decir: Levá ntate y anda? Pero para que sepá is que el Hijo de Dios tiene poder en la tierra
para perdonar pecados (luego dice al paralítico): Levá ntate, toma tu cama e ir a tu casa. Y él
se levantó y se fue a su casa "(Mateo 9: 2-8).
El poder divino está aquí manifiesto plenamente. En Lucas los escribas y fariseos dicen:
"¿Quién puede perdonar pecados sino só lo Dios?" (Lucas 5:21). En efecto, si el que habló la
palabra de confort y dio el paralítico de la seguridad del perdó n no es Jehová , algo menos
que él, las acusaciones de los escribas habrían sido bien fundada. A continuació n, muestra
que É l tiene el poder de perdonar los pecados por la curació n del cuerpo del paralítico, que
salta y se lleva a la cama sobre la que se ha presentado.
Las lecciones aquí son claras. Se anticipa que la que se planteó É l, que se entregó por
nosotros y que por causa de nuestra justificació n, da a cada uno que cree en él. Se ha
eliminado completamente la culpa del pecado y tenemos la certeza de la remisió n de los
pecados: la bienaventuranza del hombre "cuya transgresió n ha sido perdonada, y cubierto
su pecado" es nuestra por medio y en Cristo. É l también nos ha dado una nueva vida. É l nos
ha librado del poder del pecado y hablado la palabra "Levá ntate y anda." Todo esto es tan
familiar que no vamos a ampliar en ella. No hay que olvidar que la aplicació n espiritual de
"Rise up" no es el primer significado. El paralítico recibido la curació n de su cuerpo y el
cuerpo desgraciada fue liberado de la pará lisis que lo sostuvo
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hacia abajo. Por lo que el cuerpo del creyente ha sido redimido y no será un "levantarse" de
la tumba y de la tierra, cambió en un abrir y cerrar de ojos.
También tenemos que decir que la enseñ anza de la remisió n de los pecados y lo que está
conectado con ella no debe ser tomada a partir del noveno capítulo de Mateo. Para enseñ ar
a partir de este capítulo la doctrina del perdó n, ya que se ha hecho tanto, sería un error. El
autor muestra su autoridad como Hijo del hombre para perdonar pecados en la tierra, y
debido a que tiene este poder y lo demuestra, él se manifiesta por ella como Dios. É l ya no
es Hijo del hombre en la tierra, pero de nuevo vendrá como Hijo del Hombre, y luego una
vez má s demostrará su autoridad para perdonar pecados en la tierra y hablar la Palabra de
vida a los que está n impotentes. A esto el milagro que nos hace referencia en el tipo.
Es Israel el que tenemos que ver aquí representado en el tipo. Lo que É l, el Hijo del hombre,
cuando venga en la gloria, va a hacer por su pueblo terrenal se ve en la curació n del
paralítico. En primer lugar, É l vendrá y se apartará de Jacob la impiedad. El perdonará sus
pecados y les recuerde no má s. Y su pueblo, el remanente de Israel, prorrumpirá n y cantar,
"¿Qué Dios como tú , que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su
heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia "(Miqueas
7:18). A continuació n, decir a su pueblo: "Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor
de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados" (Is. 43:25).
Después de esto, los sanará . Su propia, pobre, ciego, paralizados y miserables Israel será la
primera de las naciones de la tierra para recibir la curació n completa para el alma y el
cuerpo. Ellos saltar y gritar de alegría como el hombre cojo en el tercer capítulo de Hechos.
Por lo tanto se dice en Malaquías 4: 1-6, donde se habla del Hijo de Justicia con la curació n
por debajo de sus alas, "Y saldréis y salten de gozo (traducció n correcta) como becerros de
la manada." "Y el habitante deberá no digo, estoy enfermo; al pueblo que more en ella le
será perdonada la iniquidad "(Is 33:24.).
El Salmo 103 ilustra má s bien viene la alabanza de Israel s. No só lo es "quien perdona todas
tus iniquidades,"
sino también "que sana todas tus dolencias." Las enfermedades en este salmo son
generalmente espiritualizado, pero eso no es correcto. Son enfermedades corporales. La
curació n del paralítico ha sido puesta por el Espíritu Santo en un lugar especial para estar
en armonía con todo el alcance del Evangelio de Mateo. Lo que el Hijo del Hombre hizo en
la humillació n de una paralítica, el Hijo del Hombre en la exaltació n, viene otra vez, hará
que toda la nació n y otros en la tierra en esa pró xima era de gloria milenaria.
El ú nico sanado fue a su casa. "Pero las multitudes que estaban viendo en el miedo, y
glorificaban a Dios, que dio tal poder a los hombres" (Mateo 9: 8). Esto era todo lo que
vieron y lo hizo. Ellos no lo reconocen como Jehová , sino simplemente en su manera formal
glorificaban a Dios, que no era má s que el servicio de los labios.
Ademá s del registro de la curació n del paralítico tenemos otros nueve eventos ponen de
nuevo juntos en un orden peculiar, lejos de ser cronoló gico, sino en plena armonía con el
á mbito de aplicació n de este primer libro. Estos son: El llamado de Mateo, Jesú s entrando
en la casa y sentarse con los publicanos y pecadores, la cuestió n de los discípulos de Juan, el
gobernante cuya hija había muerto y el Señ or va a levantarla, la mujer con el flujo de la
sangre que se É l toca y se sana, la crianza de los muertos de la hija de la regla, la curació n
de los dos ciegos, la curació n del hombre mudo, así como los demá s y la compasió n del
Señ or por las multitudes.
El llamado de Mateo, el mismo que fue elegido por el Espíritu Santo como el instrumento
para la redacció n de este Evangelio, está relacionado en solo unas pocas palabras: "Y Jesú s
transmitir desde allí vio a un hombre sentado en la oficina de impuestos llamado Mateo, y
le dice: Sígueme. Y se levantó y le siguió "(Mateo 9: 9). Mateo había escrito este libro por sí
mismo y no por la inspiració n que habría seguido la costumbre de otros escritores en
hacerse má s prominente. Podría haber empezado el libro con una historia elaborada de sí
mismo, sus circunstancias terrenales y habladas, quizá , al fin de la escena, sino que se
bosquejó rá pidamente en un
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verso. El Espíritu Santo, sin embargo, guiado su pluma, y en el lugar correcto en las
palabras adecuadas que registra la historia de su propia llamada. El lugar que se le da es
significativa. Después de que el Señ or le había hecho a sí mismo en su poder para ser
Jehová Ahora se manifiesta en su gracia al pecador perdido y marginado. Qué escena es la
que el pequeñ o verso pone ante nosotros!
Allí se sienta reunir en el impuesto, sin pensar en É l, sin conocimiento de él. Como
recaudador de impuestos que era, con sus colegas, despreciado por los líderes de los Judíos,
los fariseos, los saduceos y los escribas, así como por la masa del pueblo. Publicanos
(publicanos) eran conocidos como ladrones, para enriquecerse a costa extorsiones. Otro
dijo má s tarde, después de que el Señ or había entrado en su casa: "Si algo he de cualquier
hombre defraudado, yo le devuelvo cuadruplicado." Sin embargo, esto no fue la causa de
que la gente lo odiaba. Las consideraron de forma tan miserables mercenarios del gobierno
romano, que se habían puesto bajo el control del gobierno gentil y ayudado en el
sometimiento de la tierra y la gente, su propia tierra y sus propios hermanos. Los
recolectores de impuestos eran, por lo tanto, considera apó statas.
Y el tal se llama no solo para seguir a Jesú s, pero llamado y escogido como instrumento
para escribir el Evangelio regia. La gracia maravillosa!" Vosotros no me han elegido, sino
que yo os elegí" (Juan 15:16). Esto queda perfectamente ilustrado en el caso de Mateo, así
como en todo el mundo que es salvo por gracia. Bien podemos adorarle y gritar: "¡Oh, la
gracia que me buscaba!", Sin pensar en él o para él, se ocupó de las cosas terrenas para la
comida que perece, Mateo fue llamado a seguirle. Mateo sigue. Se levanta de la mesa, no hay
negociació n de su lado, no hay petició n para pensarlo, ningú n deseo de ir primero en hacer
otra cosa, pero lo primero que hizo fue la obediencia a la voz que había hablado. Sin
embargo, no hay ninguna reivindicació n de los méritos de su lado en hacer esto. Podemos
que son suyos jamá s estar listo en obediencia a su llamado.
Y Mateo le invita a su casa y le hace una fiesta. No dice en este Evangelio que era la casa de
Mateo; en otro Evangelio del Espíritu Santo ha hecho un disco de él (Marcos 2: 14-17). Aquí
una compañ ía de publicanos y pecadores se unen, y É l, el Santo, Aquel que había venido a
buscar ya salvar lo que se había perdido, se reclina con ellos a la mesa y come con ellos. Una
vez má s decimos, lo que es una escena de la gracia! El que creó los cielos y la tierra en lugar
de la criatura viviente en contacto con los que se rebelaron contra É l! Y allí está n, los
fariseos pobres, miserables, de justicia propia.
Lo harían en su religiosidad, con sus anchas las filacterias, mantener limpio el exterior, ni
siquiera tocar un recaudador de impuestos, y mucho menos hablar con él. Para sentarse y
comer con ellos habría sido en sus ojos casi un crimen imperdonable. Y aquí lo encuentran
cuyas palabras de la autoridad divina que habían oído, cuyas obras de poder omnipotente
que habían visto, que se había manifestado como Jehová , y él come con publicanos y
pecadores.
No a los pobres, malvados, ladrones confesos, los publicanos y las rameras aparecen en esta
escena y en todo el Evangelio como la obra maestra de Sataná s, pero el orgullo,, fariseo
religioso de justicia propia. Juan Bautista con su mensaje divino vino, y los fariseos se le
llama con razó n por la generació n de víboras, pero nunca los publicanos y las rameras, que
con mucho gusto iban y confesaron sus pecados, y de propiedad de su condició n perdida.
"Vino a vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis; pero los publicanos y las
rameras le creyeron; pero vosotros, cuando lo vieron, no se arrepintieron a sí mismos
después para creerle "(Mateo 21:32). Así que aquí los vemos, sin ninguna fe en Jesú s y sin
conocimiento del Dios de la misericordia, envuelto en los trapos sucios, su propia justicia.
¿Qué otra cosa podían hacer a continuació n, pero hablar en contra de manera gentil del
Señ or? "¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores?" Y los fariseos
santurrones de la cristiandad ritualista, no son diferentes de estos, sus antepasados, los
fariseos.
Entonces los discípulos de Juan vinieron a él con una pregunta. "¿Por qué nosotros y los
fariseos a menudo rá pido, y tus discípulos no ayunan?" Los discípulos de Juan estaban
teniendo una dificultad. Su maestro había hecho má s de ayuno y había ordenado sobre sí
mismos, pero los discípulos de Jesú s no estaban en ayunas. ¿No eran con él en la casa del
recaudador de impuestos, comer y beber? Es una pregunta sencilla que traen. Ellos no
vienen como buscadores de faltas o murmuradores, como los fariseos, sino con
interrogantes como
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inteligentes, que buscaban la luz. Por lo que el Señ or les conoce y resuelve sus dificultades
por su generosa respuesta. É l sigue siendo el mismo, siempre listo para enseñ ar e instruir a
la santa que se sienta a sus pies. La ú nica dificultad es que son a menudo tan diferente a
estos discípulos de Juan, aunque nuestro conocimiento y nuestra posició n será n má s alta
que la de ellos. En lugar de tomar el camino derecho al venir a É l en primer lugar, buscamos
primero la solució n de nuestras dificultades en algú n otro lugar. Tal vez los discípulos de
Juan que vinieron aquí son los mismos que vino y le dijo a Jesú s, después de que enterraron
el cuerpo sin cabeza de su maestro.
"¿Pueden los hijos de la cá mara de la novia llorar por lo tanto que el esposo está con ellos?
Pero vendrá n días cuando se habrá dado el novio lejos de ellos, y entonces ayunará "É l
mismo es el novio y él había llegado y mientras estuvo con ellos, el duelo no podría tener
lugar.; Su rechazo era venir y entonces sería ayunar. Pero nuestro Señ or no se limita a
contestar la pregunta y Se muestra má s grande que Juan, que era pero el amigo del novio
(Juan 3:29), mientras que Jesú s es el novio.
Y añ ade algo que es de gran importancia. Se habla de un cambio completo de la orden de las
cosas. "Pero nadie pone un remiendo de pañ o nuevo en vestido viejo, o su llenado tira del
vestido y peor la rotura tiene lugar. Tampoco echan vino nuevo en odres viejos, de lo
contrario los odres se rompen, y el vino se vierte hacia fuera, y los odres se pierden; pero
echan el vino nuevo en odres nuevos, y así ambos se conservan juntos. "El vestido viejo es
el judaísmo con su rectitud legal. No es buena y había demostrado como tal. No hay ningú n
valor en ella en absoluto, só lo para ser echado a un lado, dejar a un lado por completo.
Un vestido nuevo, una mejor justicia estaba a punto de ser dado. É l cuyo nombre es
"Jehová , justicia nuestra"
había llegado y un cambio de dispensaciones iba a tener lugar. Y ahora, ya que ha llegado el
viejo se ha ido, ya no está en existencia. Sin embargo, lo que el Señ or aquí, pero débilmente
indica, la imposibilidad de remendar lo que es sin esperanza y sin valor, se ha hecho en la
cristiandad, o mejor dicho, es el estado casi universal de la cristiandad. Que es la mezcla de
la ley y la gracia juntas. El alquiler se ha convertido en algo peor. Un Judaistic cristianismo
que, con una profesió n de Gracia y el Evangelio, trata de mantener la ley y fomenta la
justicia legal, es una mayor abominació n a los ojos de Dios, que profesan Israel en el
pasado, adorando ídolos.
La hija que ha muerto es entonces, asimismo, un tipo de la gente. Para dar vida a Israel
puede ser só lo a través de la presencia de él, que es la vida. Cuando vino la primera vez,
pero no quisieron venir a É l para que tengan vida. Pero É l viene otra vez para levantar a su
pueblo, a tocar la hija de Sion.
Y mientras que nuestro Señ or va hacia adelante para cumplir con la solicitud de la regla,
otro incidente se produce en dicho sea de paso. Una mujer impura le toca y se curó . "Y he
aquí una mujer que estaba con flujo de sangre desde hacía doce añ os venía detrá s y tocó el
borde de su manto; porque dijo dentro de sí misma, si só lo debe tocar su manto seré sano.
Pero Jesú s, volviéndose y mirando a ella, dijo: "Ten á nimo, hija, tu fe te ha sanado.
' Y la mujer fue sanada desde aquella hora "(Mateo 9: 20-23). Ella representa a los gentiles,
y de la gracia que
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viene a ellos por la fe, mientras que la resurrecció n de Israel sin hacer está , pero el dibujo
'cerca. La fe le toca ahora y recibe de É l la salvació n con su preciosa ayuda. Pero el toque de
É l está entre paréntesis, al igual que la época actual con la salvació n a los gentiles es un
paréntesis. Jesú s viene a la casa de la regla. Se tiene el significado de relació n. Así que va a
volver a levantar la hija de Israel. "Y cuando Jesú s llegó a la casa del jefe, y vio a los
flautistas y la gente que hacía alboroto, dijo, retirar, para la niñ a no está muerta, sino que
duerme. Y
se burlaban de él. Pero cuando la gente había sido echada fuera, entró , y tomó de la mano; y
la muchacha se levantó . Y la fama de él fue por toda aquella tierra. "Que no la multitud de
incrédulos y burlones representar la cristiandad nominal?
Sin duda, el mismo se encuentra en la cristiandad que vemos aquí. El Señ or ha declarado en
su Palabra, eternamente se estableció en los cielos, sus propó sitos amorosos con respecto a
Israel. Bien se puede decir de su pueblo terrenal, como le dijo a la hija del gobernante, "La
niñ a no está muerta, sino que duerme." Las Escrituras está n llenas de promesas a Israel y el
día de su resurrecció n y la restauració n, sin embargo, la cristiandad trata a todo esto con la
incredulidad y el ridículo. No hay una comprensió n de los propó sitos de Dios el plan de las
edades, y por lo tanto sin corazó n y sin amor por el pueblo, que todavía son amados por
causa del Padre y cuya son las promesas.
Nuestro Señ or le dijo a la multitud, "retirar", y fueron puestos fuera de la escena, cuando
vino y tocó la joven por la levante. Y que no ver en esto también el final de la multitud
abigarrada de la cristiandad, que se puso fuera de la escena cuando venga a hacer el
milagro de su misericordia y su poder sobre Israel?
Y cuando É l hace esto a su pueblo, entonces seguramente los ciegos vean y hablar a los
mudos.
Pero cuá nto má s grande se ha convertido en su ceguera, ya que no só lo le han echado, pero
rechazó la oferta de su misericordia después de su resurrecció n y ascensió n? Ahora se,
Sean oscurecidos sus ojos. El endurecimiento en parte ha acontecido en Israel. Cuando el
Apó stol de los gentiles, Pablo, había llegado a Roma, y en su ardiente amor a sus hermanos,
a sus parientes, había enviado para ellos y en desacuerdo comenzaron a salir, se dirigió a
ellos la Palabra, tan cierto que esta edad : "Bien habló el Espíritu Santo por medio del
profeta Isaías a nuestros padres, diciendo: Ve a este pueblo, y diles: de oído oiréis, y no
entender, y viendo veréis, y no percibiréis. Porque el corazó n de este pueblo se ha
engrosado, y escuchar en gran medida con los oídos, y han cerrado sus ojos; Para que no
vean con los ojos, y oigan con los oídos, y entiendan de corazó n, Y se conviertan, y yo los
sane "(Hechos 28: 25-28). Pero esto no es condició n final de Israel 's.
Al igual que estos dos ciegos, por lo que Israel va a llorar de la má s profunda oscuridad,
fuera de la terrible noche de angustia para Jacob, "Ten piedad de nosotros, Hijo de David."
Hijo de David es su título como É l está en relació n con su terrenal la gente, y en este pasaje
que se le llama por este nombre por primera vez en el Evangelio. El grito de estos dos
hombres pronuncian es específicamente judía, y seguramente no va a llorar gentil a É l
como Hijo de David. Má s adelante en el Evangelio una mujer gentil voces detrá s de él ", Ten
piedad de mí, Señ or, Hijo de David; mi hija está miserablemente poseída por un demonio.
Pero É l no respondió palabra "(Mateo 15:23). Cuando llamó de nuevo, ella dijo: "Señ or,
ayú dame", y después de que ella había tomado su lugar con los perros del Señ or reconoció
su fe. Y cuando así a Israel clama por misericordia y espera la venida del Hijo del Hombre y
el Hijo de David, se levantará y ten misericordia de Sion y
No pasó por los dos ciegos. "Y cuando llegó a la casa (que siempre es sinó nimo de relació n),
los ciegos se le acercaron, y Jesú s les dice: ¿No os creen que soy capaz de hacer esto? Le
dicen: Sí, Señ or. Entonces les tocó los ojos, diciendo: Conforme a vuestra fe, os sea hecho. Y
sus ojos se abrieron. "Por lo tanto los sanó al entrar
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en contacto con ellos no está ausente e invisible, pero presente y tocarlos. É l está ausente
de la tierra ya no es visto por los ojos de los hombres, sin embargo, creen en É l y por É l en
Dios; creemos, también, que es poderoso, que se le da todo el poder a él en el cielo y en la
tierra y también es ahora "de acuerdo a su fe." Pero el que está ausente a volver a la tierra
otra vez, de nuevo en relació n definida con su pueblo terrenal, y entonces y no antes de que
se terminó la ceguera de Israel. Y lo que estos dos hombres hicieron curadas, la difusió n de
su nombre en el exterior en toda aquella tierra, creyendo y viendo que Israel va a hacer en
ese día.
Lo que un día será , cuando se muda Israel es al fin el pueblo "forman para mostrar Su
alabanza!" "Y las multitudes se admiraban, diciendo: Nunca se ha visto tanto en Israel." Y en
aquel día en que Israel es curado se dirá , "lo que Dios ha hecho," y todas las naciones
sabrá n que É l es Jehová . Aprendemos, por tanto, en los tres milagros
- la elevació n de la limpieza de los muertos, la apertura de los ojos de los ciegos y la
expulsió n del demonio del hombre mudo - la historia de la redenció n venidera bendita
Israel 's. Israel levantó de los muertos va a ver y contemplar al Rey, el Hijo de David, y
hablar y alabar su nombre. No menos es el camino de la gracia divina con cada pecador que
cree en el Señ or Jesucristo.
Estamos muertos en delitos y pecados. É l dijo: "De cierto, de cierto os digo, que la hora
viene, y ahora es (y la hora aú n no se pasa), en que los muertos oirá n la voz del Hijo de Dios
y los que oyen vivirá "(Juan 5:24), y los que É l levanta de entre los muertos les da vida
eterna, que es él mismo, y les da la luz de la vida, su Espíritu, para iluminarlos y guiarlos. De
la abundancia del corazó n habla la boca hablará con su alabanza, que nos ama y nos ha
redimido con su sangre y nos libró del dominio de la oscuridad. Oh, có mo felizmente rica y
completa en su Palabra!
Pero ahora el lado oscuro. Mientras que las multitudes se admiraban, los fariseos decían: El
echa fuera los demonios por el príncipe de los demonios. Aquí, por primera vez en el
Evangelio hallamos la terrible blasfemia de los líderes religiosos del pueblo. El poder de
Jehová se había manifestado ante sus propios ojos. El leproso había sido limpiado y se ha
ido al cura, que conocía el poder de Jehová lo había hecho; la tempestad se había calmado,
los demonios expulsados, el paralítico sanado, la dama muertos resucitados, ya los ciegos
vieron y el mudo habló ; pero en vez de inclinarse en la augusta presencia del Rey y
reconociendo el poder, que se manifestó de una manera tal, como divina, que atribuyeron a
Sataná s, el príncipe de los demonios.
Acusaron al Señ or del cielo de ser el instrumento de Sataná s! blasfemia horrible! Es aquí,
pero el primer murmullo de la tormenta que se avecina. La tormenta se rompe
completamente en el capítulo XII. Ahí está n en toda su audacia satá nico y lo acusan de
echar fuera demonios por Beelzebul. Se comprometieron allí y entonces el pecado contra el
Espíritu. Hay que reservar la investigació n má s detallada de este asunto hasta que leemos
el capítulo en el que nuestro Señ or habla de que el pecado. Aquí nos damos historia
especialmente que el rechazo de nuestro Señ or comenzó con los ciegos guías de las
personas, los religiosos, los fariseos santurrones. No es diferente de la cristiandad con el
alejamiento de la fe.
Nuestro Señ or continuó en su ministerio en Galilea. "Y entró Jesú s redondas todas las
ciudades y aldeas, enseñ ando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino,
y sanando toda enfermedad y toda dolencia" (Mateo 9:35). Lo que una actividad debe haber
sido! Se dirigió hacia arriba y abajo a través de Galilea, y ciertamente no es uno de los
numerosos pueblos fue olvidado por él. Observemos de nuevo que es el Evangelio del reino
Predicó , por lo tanto signos Unido estaban presentes. Cuando É l, el Rey, viene de nuevo, y el
Reino de los cielos está establecido y la regla cielos, entonces la enfermedad y todo lo que
ofende será n guardados.
Pero, ¿qué escenas se encontró con sus ojos mientras pasaba por lo tanto el ministerio
entre la multitud de personas? Pero él, mirá ndolos como desgastado, acosados y desechado
como ovejas que no tienen pastor. Su corazó n lleno de amor, movido a compasió n por ellos.
En esta simpatía amorosa É l se revela como el Pastor de Israel. Mucho antes de su Espíritu
en los profetas habían hablado de la escena que contemplamos aquí. "Hijo de hombre,
profetiza contra los pastores de Israel; profetiza, y diles: Así ha dicho el Señ or Dios a los
pastores: ¡Ay de los pastores de Israel, que no se alimentan a sí mismos! No deben los
pastores apacentar el rebañ o? ... Y
ellos errantes por falta de pastor; y son presa de todas las bestias del campo, donde estaban
dispersos. Anduvieron perdidas mis ovejas por todos los montes, y en todo collado alto; Sí,
mi ovejas han sido
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Voy a buscar a mis ovejas. ... Voy a sacarlos de la gente y los reuniré de los países. ... Las
apacentaré en buenos pastos. ... Yo apacentaré mis ovejas, y yo les haré tener majada. ... Voy
a buscar lo que estaba perdido. ... Haré con ellos pacto de paz, "... etc. Llegó así a los suyos
como el Pastor, pero ellos no lo querían.
Como el buen Pastor él puso su vida por las ovejas, convirtiéndose en el gran pastor en la
resurrecció n y el Príncipe de los pastores en la gloria. Pero É l es también el Pastor de Israel,
y piensa todavía de su pueblo terrenal y los ama. Ese capítulo treinta y cuatro de Ezequiel
todavía se cumplió literalmente a través del Hijo de regresar del Hombre, y luego su pobre
rebañ o lo sabrá y cantar en la tierra lo que canta el corazó n del creyente ahora:
"El Señ or es mi pastor, nada me falta. "" Entonces dijo a sus discípulos: La mies es mucha y
los obreros pocos; suplica pues, al Señ or de la mies, que envíe obreros a su mies. "É l mismo
es el Señ or de la cosecha.
É l envía a los obreros y que los preparen para el servicio. Pero hay una gran diferencia
entre el envío de vuelta de los obreros para predicar el evangelio del reino, y para sanar a
los enfermos, y los regalos, el Señ or en gloria, como la cabeza de su cuerpo, ha dado a la
iglesia. El cuarto envío de los obreros a la cosecha será ante nosotros en el siguiente
capítulo.
Mateo 10
Versos 1-42
CAPÍTULO 10
Es extrañ o que los fieles deben ir al décimo capítulo de Mateo y mirar a lo que está escrito
aquí en el sentido de la enviando de los trabajadores, misioneros, predicadores y maestros
para anunciar el Evangelio de la Gracia, cuando se produjo, en primer lugar hay Evangelio
de Gracia y cuando las palabras de nuestro Señ or por lo muestran claramente que no podía
referirse a cualquier cosa fuera de la tierra de Israel y de Israel. Sin embargo, esta solicitud
se hace mal constantemente. Se afirma por algunos en la autoridad de este capítulo que los
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El primer verso en el capítulo nos dice que llamó a sus doce discípulos y que les dio
autoridad sobre los espíritus impuros, por lo que deberían echarlos fuera, y sanar toda
enfermedad y toda dolencia. Los doce mensajeros, cuyos nombres figuran en el segundo,
tercer y cuarto versos, permanecen como tal, siempre en relació n con Israel. É l les dice má s
adelante, "vosotros también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de
Israel" (Mateo 19:28). Incluso en la Nueva Jerusalén no habrá esta distinció n.
"Su resplandor era como una piedra preciosísima, como un cristal como piedra de jaspe;
que tiene un muro grande y alto; que tiene doce puertas; y en las puertas, doce á ngeles, y
nombres inscritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel. Y el muro de la
ciudad tenía doce cimientos, y sobre ellos los doce nombres de los doce apó stoles del
Cordero "(Apocalipsis 21: 12-14).
Así, los doce apó stoles está n en relació n prominente y definido a Israel. Aquí, entre los
doce, que son enviados a otro, es también el nombre de Judas el Iscariote, el que lo entregó .
Después de su terrible final fue otra razó n y divinamente elegido en su lugar, es decir
Matthias. Es sorprendente escuchar profesores capaces de hablar la Palabra y escritura del
error que los once hizo en el primer capítulo en el libro de los Hechos en la fundició n de
lote y la elecció n de Matías.
Hemos escuchado todo tipo de críticas sobre su acció n. Fueron, sin embargo, bien dirigidos,
y no cometen un error, porque ellos actuaron en la Palabra de Dios en los Salmos y en el
casting del lote que estaban completamente autorizados por el Antiguo Testamento, y
ademá s de esto, lo hicieron en dependencia del Señ or. También se dice por estos hermanos
que ven en la elecció n de Matthias un error, que el Señ or quería que Pablo sea el que
pertenece a los doce. Este es el peor error de todos. El Espíritu Santo apoya plenamente la
acció n de los once antes de Pentecostés a través de Pablo mismo.
En 1 Corintios 15: 5 leemos que el Señ or resucitado se apareció a los doce. En el octavo
versículo Pablo dice: "Y
después de todos, como a un aborto, se apareció también a mí." Es claro en este pasaje que
Pablo no pertenece a los doce. Pablo, como apó stol de los gentiles, es un apó stol no de
hombres ni por hombre (Gá latas 1: 1);recibió su apostolado, del Señ or resucitado y
glorificado. Es a través de Pablo como el que no tiene conexiones terrestres, pero lo tiene
todo desde arriba, que el Evangelio de la Gracia, así como el misterio se escondieron en las
épocas anteriores se ha hecho saber.
En las Epístolas dadas a través de Pablo que leemos, por lo tanto, todo lo concerniente al
Evangelio de la Gracia, la iglesia y el ministerio, que es para esta edad, una edad en la que
nuestro Señ or Jesucristo no es Rey, pero el Señ or en la gloria. Es a partir de la Gloria como
Cabeza del Cuerpo É l da."El que descendió , es el mismo que también subió por encima de
todos los cielos para cumplir todas las cosas; y É l ha dado algunos apó stoles, y otros,
profetas; y otros, evangelistas, y algunos pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los
santos "(Efesios 4: 10-12). El ministra luego a través de los instrumentos que elijan de
entre anteriormente, y en ninguna parte en las Epístolas leemos algo como lo que está
contenido en el décimo capítulo de Mateo. Vamos a dividir la Palabra de la verdad con
razó n y no ponemos la iglesia y el ministerio de la iglesia en el capítulo que nos ocupa. Todo
esto quedará má s claro a nosotros como nos volvemos a los diferentes versos.
Por ejemplo, en el sexto verso leemos: "No vayan hacia el camino de las naciones, y en una
ciudad de samaritanos no entréis; sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel.
"Se trata de una esfera limitada. No tenían nada que hacer y no pueden tener nada que ver
con los gentiles, ni con los samaritanos. Después de la muerte y resurrecció n de nuestro
Señ or el Evangelio debía ser predicado, comenzando en Jerusalén, en Samaria, hasta los
confines de la tierra. Las ovejas perdidas de la casa de Israel, que mucho la frase
"espiritualizado", no eran gentiles, ni eran la iglesia, para que una iglesia no era ni podía ser
entonces. Su predicació n fue só lo este texto:
"El Reino de los cielos se ha acercado." ¿Qué significa? Esto significaba que el Reino
prometido a Israel, ya través
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de Israel a las naciones, el Reino con todos sus bienes terrenales, estaba a punto de llegar.
Se anuncia el hecho de la presencia del rey para establecer el Reino, si su propia tendría.
Tal predicació n del Reino de los cielos no se da ahora. Después de la era de la iglesia se
cierra por la eliminació n de la iglesia de la tierra al cielo, tal como se anunció por el buque
que Pedro vio que salía de los cielos y otra vez recibidos en el cielo, entonces el reino de
nuevo se acercará en la persona del rey de regresar y Señ or con sus santos.
É l les dice: "Ustedes han recibido gratuitamente, dará a título gratuito. (Christian Science
también afirma seguir este capítulo al sanar a los enfermos. Pero "dad de gracia" no es
practicada por este malvado culto. Cuesta para ser sanado.) No proporcione a sí mismos
con el oro, o plata, o bronce, para sus cinturones ni alforja para el camino, ni dos tú nicas del
cuerpo, ni sandalias, ni bastó n, porque el obrero es digno de su alimento. "Algunas
personas bien intencionadas han tratado de seguir estos mandamientos a pie de la letra,
pero nunca fue significaba para los servidores de Cristo a seguir, literalmente, durante esta
edad. Sin embargo, hay dos principios en estas palabras que se nos presentan, que
encuentran su aplicació n en esta edad. Habían recibido el mensaje y el poder a título
gratuito y por lo tanto eran para darle. El Evangelio es ser libre, sin precio y sin dinero.
Este principio es vá lido en este momento. Cuá n grande es el fracaso de la cristiandad, con
su ministerio remunerado, los alquileres de las bancas, ferias y entretenimientos para
ganar dinero para la construcció n de iglesias y otras cosas!
Tenían que salir sin prever que esta. Esto hizo dependientes por completo al Señ or que los
habían enviado. La confianza en el Señ or, que envía el obrero, es otro principio, que
pertenece a esta edad también. Toda la decepció n y el desá nimo porque el siervo de Cristo
viene en que no espera al Señ or, pero para el hombre. El Señ or nunca decepciona. "Y él les
dijo: Cuando os envié sin bolsa y sin alforja y calzado, ¿os faltó algo? Y ellos dijeron: Nada
"(Lucas 22:35). El Señ or que llama a sus siervos y los envía siempre los mantiene cuando
entran en dependencia simple sobre sí mismo.
A partir de los versos 11 al 15 leemos otras instrucciones para esta misió n especial. En las
ciudades y aldeas que eran para preguntar por ellos que son dignos. El mérito consistía, sin
duda, en un deseo de conocer a Cristo,
En los pró ximos cuatro versos (Mateo 10: 16-20) leemos de có mo sería aceptada su
ministerio. "He aquí, yo os envío como ovejas en medio de lobos; por lo tanto, ser prudentes
como las serpientes y cá ndidos como palomas. Guardaos de los hombres; porque os
entregará n a los concilios y os azotará n en sus sinagogas. "Y así lo hicieron rechazar al
Señ or y los criados le envió . Pero no fue solo limita a los Judíos - Sanedrín y la sinagoga
-, pero los gentiles sería tratarlos de la misma manera. "Y seréis llevados ante gobernadores
y reyes por mi causa, para testimonio a ellos ya las naciones." Parte del cumplimiento de
todo esto se encuentra en el libro de Hechos. Vemos aquí también un significado má s
profundo y nos referimos a estas palabras de nuevo cuando llegamos a otro verso.
"Pero cuando os entreguen, no se tiene cuidado de có mo o qué habéis de hablar; para ello
tendrá en historia que en aquella hora lo que habéis de hablar. Pues no son los altavoces,
sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros "Podemos apuntar a Esteban en
Hechos 7:. 1-60 como una ilustració n de cuá n plenamente se ha cumplido esta promesa.
La persecució n má s amarga ahora se les había prometido por nuestro Señ or: "Pero
hermano entregará al hermano a la muerte, y el padre al hijo; y se levantará n los hijos
contra los padres, y los hará n morir; y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre.
Pero el que haya aguantado hasta el fin, éste será salvo. Pero cuando os persigan en esta
ciudad, huid a la otra, porque de cierto os digo que seréis, porque no han completado las
ciudades de Israel hasta que el Hijo del procederá hombre. "Estas palabras son quizá s los
má s importantes de todo el capítulo . Son una especie de clave de todo el capítulo.
La venida del Hijo del Hombre que se menciona es su segunda venida. La entrega del
testimonio de discípulos judíos del reino de los cielos es de acuerdo a las palabras de
nuestro Señ or a continuar hasta que É l venga otra vez. ¿Có mo hemos de entender esto? El
testimonio que fue iniciada por los apó stoles hasta el momento en que Israel rechazó una
vez má s las ofrecimiento de la gracia del Señ or resucitado, cuando todavía estaba
esperando su arrepentimiento como nació n, es un testimonio sin terminar. Después de que
la oferta fue rechazada de nuevo
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el gran paréntesis, la era de la iglesia, comenzó , y durante esta edad (que no se le historia
en el Antiguo Testamento) no es ningú n testimonio má s judíos del reino de los cielos. Israel
nacional se destina, el endurecimiento en parte es de ellos hasta que la plenitud de los
gentiles se entra. Cuando la iglesia se ha completado y el rapto de los santos ha tenido
lugar, entonces el Señ or comienza a tratar con su pueblo Israel de nuevo. No es la
septuagésima semana de Daniel 9: 1-27 aú n por venir, y esta semana de siete añ os forma el
final de esta dispensació n.
En esta pró xima semana ú ltimo de los siete añ os el testimonio de la iglesia está terminado y
creyentes judíos tomará el testimonio sin terminar a la nació n y proclamar una vez má s, "El
Reino de los cielos se ha acercado."
El capítulo 24 de este Evangelio es una continuació n del capítulo 10, en la medida en Mateo
24: 1-51 nos muestra el testimonio inacabado del capítulo 10, terminado y completado.
(Lea Mateo 24:. 5-32) En Mateo 24: 1-51 leemos de la gran tribulació n, así también aquí en
el décimo capítulo. En Miqueas 7: 1-20 leemos de una imagen oscura y no el Espíritu de
Cristo revela una tribulació n, que sus labios sobre la tierra proclaman a sus discípulos.
Luego, durante la tribulació n (nunca ahora) que significará perseverar hasta el fin y la
salvació n que vendrá a continuació n, por el regreso visible del Hijo del Hombre del cielo. Lo
que nuestro Señ or dijo en Mateo 10:17 y Mateo 10:18 acerca de persecuciones Judíos y
gentiles para estos testigos encontrará n su gran realizació n final en la gran tribulació n,
cuando no solo la nació n incrédula perseguirá el creer y ser testigo remanente judío, pero
naciones también.
A partir del vigésimo cuarto verso para el final del capítulo, nuestro Señ or sigue hablando a
los doce, que estaban a punto de salir. Sus palabras son ahora palabras de aliento, a no
tener miedo; que estaban a salvo en las manos de su Padre. Si bien todas estas palabras
tenían un significado especial para los discípulos judíos nuestro Señ or envió , también
contienen una valiosa comodidad y la instrucció n para cada verdadero creyente que vive
en este día. Sería extremadamente unilateral para pasar sobre estas palabras de nuestro
Señ or y tratarlos como no contiene la verdad para nosotros. Cada palabra que nuestro Dios
y Padre ha tenido a bien darnos tiene un significado para nosotros.
En primer lugar, nuestro Señ or habla de la posició n del discípulo. "El discípulo no es má s
que su maestro, ni el siervo má s que su Maestro. Es suficiente para el discípulo que él debe
convertirse como su maestro, y al siervo como su señ or. Si ellos han llamado el dueñ o de la
casa Beelzebú , ¿cuá nto má s a los de su casa "(Mateo 10: 24-26)?. (Belcebú significa "señ or
de la casa", es decir, Sataná s como el poseedor de la casa.) La posició n del discípulo es
entonces segú n estas palabras, la identificació n de la especie má s cercana con su Señ or. Sin
embargo, para aprender plenamente de esta identificació n con É l, que es nuestro Salvador
y Señ or, no nos vamos a este primer Evangelio. El Evangelio de Mateo no fue escrito con
este propó sito. En el Evangelio de Juan, el Evangelio de la vida y la resurrecció n, y la
Primera Epístola de Juan, así como las Epístolas dadas por el Espíritu Santo a través de
Pablo, aprendemos de la identificació n bendita que existe por la tolerancia entre el Señ or y
su propia. Có mo precioso se revela por sí mismo en que Santo de los Santos en el Evangelio
de Juan, el capítulo diecisiete. Y este capítulo en sí no es má s que el germen de la cual el
Espíritu Santo se desarrolla en las epístolas paulinas, el Evangelio de la gracia y la verdad
sobre la Iglesia como Cuerpo de Cristo. En ese maravilloso capítulo nuestro Señ or intercede
ante su Padre por los mismos discípulos (ya nosotros mismos) a quien É l envió al comienzo
de su ministerio terrenal.
En total, uno con É l, es el hilo de oro que pasa a través de su oració n. Y él dijo; "El mundo
los aborreció , porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Yo no pido que
los quites del mundo, sino que los guardes del mal "en la primera epístola de Juan el
Espíritu Santo dice:". No me sorprende, hermanos, si el mundo os aborrece " y en el cuarto
superior dijo a su propia: "Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes"
(Juan 15:18). Es por lo tanto una identificació n de la naturaleza má s cercana en la que nos
encontramos con el Señ or. Y ¿alguna vez nos detenemos a pensar en estas cosas? Lo poco
que hacemos, lo poco que todo esto es real para nosotros? Es cierto poco del reproche de
Cristo se ve en estos días; pero poco odio desde el lado del mundo, ni ningú n nombre de
rechazo.
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"No temas" en los tiempos antiguos. No son má s que criaturas enviados con un mensaje
desde el Trono. Pero el que habla aquí es el Creador mismo hecho poco menor que los
á ngeles, que había creado; Omnipotente, nuestro Señ or habla: "No temas!" "temor de ellos,
por lo tanto, no; pues no hay nada encubierto que no haya de ser descubierto, y el secreto
que no haya de saberse. Lo que digo en la oscuridad hablar a la luz, y lo que oís en el
predican oído en las casas. "En otras palabras, É l les dice del día, cuando todo es ser
descubierto, y las cosas secretas que se hizo conocida . Este hecho es nunca estar delante de
ellos.
Es estar al día antes de nosotros. Oh, hermanos, aprendamos a mirar todas las cosas a la luz
de la sede del Juicio! "No juzguen nada antes de tiempo, hasta que venga el Señ or, el cual
determinará también sacar a la luz lo oculto de las tinieblas, y se manifestará las
intenciones de los corazones; y luego deberá tener cada uno su alabanza de Dios "(1
Corinto. 4: 5). En vista de esta revelació n de las cosas secretas nuestro Señ or nos dice que
ser audaz y declarar todo el consejo de Dios.
Entonces ¿qué dañ o pueden hacer los hombres a él de todos modos, que es de Cristo (y
Cristo es de Dios). Pertenecemos a Dios, somos suyos. Ningú n hombre puede hacernos
ningú n dañ o con su persecució n o el odio. Por esto dice ahora: "Y no temá is a los que matan
el cuerpo pero no pueden matar el alma." ¿Qué pasa si tan siquiera deberían ir tan lejos
como para matar el cuerpo, como hacían a menudo y sin embargo van a hacer, sobre todo a
la judía santos en la gran tribulació n.
Puede que no estemos llamados a entregarse por lo tanto nuestros cuerpos, sin embargo, el
principio de que es nuestro; temer nada hacia afuera, nada temporal, cualquiera que ésta
sea. "Pero el miedo má s bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno."
(Demonios Aquí Gehena y no Hades. Gehena se traduce correctamente.) Y el que es capaz
de hacer eso y lo hará en el gran trono blanco de los perdidos, es Dios. A continuació n, es de
temer solo. Por supuesto, todo esto no es para ser leído como una referencia para el
creyente. El que crea que ha pasado de muerte a vida, él no viene a condenació n. Significa
que una vez salvo, siempre salvo. Debemos, sin embargo, no pasar por alto el hecho de que
entre los doce había uno que no se haya guardado. Era el primer aviso de venir a Judas.
Parecía que las cosas externas y era un ladró n.
Palabras de consuelo vienen a continuació n. "¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? y
uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre; mas a vosotros hasta los cabellos de la cabeza
está n todos contados. No temá is, pues; sois mejores que muchos pajarillos. "¿Y dó nde está
el hijo de Dios que no se goza de tal declaració n? É l sabe que los gorriones de los tejados
como sabía que los peces en el mar y la pieza de dinero, lo que puso en el fondo del mar. É l
sabe cada pelo de su propia. Habla de una providencia especial que vela por cada hijo de
Dios. Dichosos nosotros si caminamos en la sencillez de un niñ o antes de que nuestro Padre
y nuestro Señ or y nunca sabemos de día y de noche "É l tiene cuidado de vosotros." Todos
estamos en sus manos.
El que cree en el nombre del Señ or Jesú s se guarda; la confesió n con la boca sigue
(Romanos 10: 8-12).
Todo aquel que cree en el Señ or Jesucristo y confiesa con la boca que Jesú s es el Señ or,
como lo confiese delante de los hombres. Esta confesió n de É l está siempre para aumentar
no só lo con los labios, pero en la conducció n y la vida. Por lo tanto todo verdadero creyente
es un confesor de Jesú s como Señ or y el Señ or en su día le confesará delante de su Padre.
fidelidad individual, por supuesto, llevar una recompensa correspondiente. El no
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En los pocos versos que siguen, 34-36, nuestro Señ or describe las características de esta
edad, la edad en que vivimos y que es tan rá pido para terminar. "No penséis que he venido
para traer paz a la tierra. No he venido para traer paz, sino espada. "Muchos Judíos
intrigado a llegado a nosotros con esta palabra y se le preguntó qué quería decir Jesú s de
Nazaret. ¿Có mo podía ser nuestro Mesías cuando en vez "de paz que envía la espada?"
"¿No es el Mesías Príncipe de la Paz para hablar de paz a las naciones?" Sin embargo vemos
que las palabras que É l habla aquí, prediciendo la historia de esta edad, benditos son
evidencias de su divinidad. Esta edad no es la edad de la paz del mundo de ancho.
"El que ama a padre o madre por encima de mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija
má s que a mí, no es digno de mí. Y el que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí. El
que encuentre su vida, la perderá ; el que ha perdido su vida por causa de mí, la hallará ”.
Pero hay otra cara. No solo el sufrimiento, sino la gloria que ha de seguir. La recompensa es
tan seguro como el sufrimiento y la recompensa será mayor que los sufrimientos.
"El que a vosotros recibe, a mí me recibe, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado. El
que recibe profeta en nombre de profeta, recibirá recompensa de profeta; El que recibe a
un justo por el nombre de un hombre justo, recibirá recompensa de justo. Y cualquiera que
dé a beber a uno de estos pequeñ itos un vaso de agua fría solamente, en nombre de
discípulo, de cierto él no perderá su recompensa. "El que recibe a un profeta tendrá la
bendició n de un profeta - el que recibe el Hijo de Dios se convierte en el Hijo de Dios,
heredero de Dios y coheredero con Jesucristo, y cualquier cosa hecha, que tiene amor por
su motivo, no será olvidado.
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Mateo 11
Versos 1-30
El primer verso de este capítulo pertenece al envío de vuelta de los doce, y se debe poner al
capítulo anterior. "Y
aconteció que cuando Jesú s terminó de dar instrucciones a sus doce discípulos, se fue de
allí a enseñ ar ya predicar en las ciudades." Tomó el trabajo sobre sí mismo, una vez má s, y
con los discípulos É l había enviado, É l predicó el Reino de los cielos para estar a la mano. El
Señ or de la mies, que había enviado a los obreros, entra en el campo de la cosecha mismo.
Su rechazo es que ahora se hace cada vez má s patente. A lo suyo vino, y los suyos no le
recibieron. Poco a poco en este Evangelio hemos visto có mo Israel no tenía corazó n, ningú n
deseo por É l; de hecho fueron cegados. El rechazo de lo que había tan plenamente
demostrado a sí mismo como Jehová manifestado en la carne, está cada vez má s. Pronto se
dará salir de la casa y tomar su lugar en la orilla del mar (Mateo 13: 1) para enseñ ar los
misterios del Reino de los cielos, lo que ha de pasar, mientras que É l, el Rey, y con él se
rechaza el Reino. El capítulo once es el comienzo de la crisis, y el capítulo XII es el gran
punto de inflexió n.
Juan Bautista pasó por lo tanto, algú n tiempo en la cá rcel antes de que él envió a sus
discípulos a nuestro Señ or. En general se supone que Juan, el predicador del
arrepentimiento y de la venida del Reino, había esperado fin de que Jesú s pronto establecer
el Reino, y que él, como la voz en el desierto, el precursor, tendría una parte de sus glorias.
En lugar de esta gloria esperada es arrojado a un calabozo. Se había cumplido fielmente sus
deberes. No como un asalariado desgraciada tenía que actuó , pero sin miedo, que había
denunciado el mal, y para toda su fidelidad má s que sufrimiento, el rechazo y la muerte se
lo salta a la vista.
Es, por lo tanto, dicho por muchos que dudaba de que Jesú s era realmente el Mesías
prometido, y pidió evidencias de su mesianismo. Sin embargo, esta interpretació n casi no
puede estar bien. Si nos volvemos al Evangelio de Juan y leer sus declaraciones allí, nos
encontramos con que él tenía una visió n completa de la obra que Cristo como el Cordero de
Dios iba a hacer, y sabía que Jesú s era el Cristo. También es razonable suponer que sus
propios discípulos que habían venido a nuestro Señ or con la pregunta: "¿Por qué nosotros
y los fariseos ayunan y tus discípulos no ayunan?" Había venido a él y le había dado la
respuesta, que el novio, la Mesías, debía ser quitado de ellos, y entonces no sería el ayuno.
Otros han considerado que este incidente en otra luz. En su intento de proteger a Juan
Bautista por completo, y defender su fe absoluta y confianza en Jesú s como el Cristo. Segú n
muchos Juan era perfecto, así que sin duda
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podría atacar a su mente. Pero ¿por qué debería enviar desde su prisió n y pedir al Señ or de
tal informació n? La dificultad es, de acuerdo con éstas, solucionado, en el que Juan desea
que la respuesta no por ninguna confirmació n de su fe, sino que envió a sus discípulos
porque estaban escalonados en su creencia. Martin Luther dice en este pasaje: "Es cierto
que Juan ha enviado a consultar a causa de sus discípulos; porque todavía no consideraban
a Cristo como Aquel para quien él debía ser considerado. Esperaron a que se mueva a lo
largo pomposamente, altamente aprendido, como un poderoso rey. Juan los trata con
ternura, perdura su fe débil hasta que sean fuertes; no rechazará n ya que todavía no creen
en él tan firmemente.
"Esta solució n de la dificultad, sin embargo, carece de apoyo bíblico. Es una teoría
imaginaria que Juan debería haber enviado a Cristo por el bien de sus discípulos. No
tenemos que reivindicar la perfecció n e infalibilidad de Juan el Bautista, porque no tenía
ninguno. Ú nico en la tierra era perfecto e infalible, sin pecado y sin mancha, que nunca fue
asaltado por la duda, y que uno es nuestro Señ or Jesucristo. Juan, como Elías, era "un
hombre de pasiones como nosotros." Ministerio de Elías fue marcado con fracaso
individual.
Su vida se vio amenazada por Jezabel: "Y cuando vio que, él se levantó y se fue para salvar
su vida, y vino a Beerseba, que es de Judá , y dejó allí a su criado. Y él se fue un día de camino
en el desierto, y vino y se sentó debajo de un enebro; y él pidió para sí mismo que podía
morir; y dijo: Basta; Ahora pues, Jehová , quítame la vida; pues no soy yo mejor que mis
padres "(1 Reyes 19: 3-4). Lo que un fracaso fue! Sin duda, no hay nada bueno en el
hombre, e incluso en los servidores má s privilegiados del Señ or no es la carne y el fracaso
de la carne. Juan en la cá rcel pasa a través de la experiencia de Elías en cuyo espíritu y el
poder que había venido. Sería incorrecto decir que Juan dudaba de la mesianidad de Jesú s.
Se le conoció como el Cristo. Sin embargo, en la prisió n de su paciencia se pone a prueba
severamente, y la duda le preocupa.
En esta prueba se ve a É l, a quien siempre honrado como su Señ or, en busca de socorro. Se
envía directamente al Señ or, y ciertamente sabía los débiles y dudar de uno, así como su fe,
que parecía a él en busca de fuerza y una palabra de á nimo.
Y esto no es un incidente con lecciones para nosotros? Esto nos enseñ a que confesar
nuestra debilidad delante de él, y buscar al Señ or por la fuerza y la comodidad que só lo É l
puede dar.
También podemos meditar en conexió n con Juan en la cá rcel y su duda con otro siervo del
Señ or en la cá rcel. Hay en Roma se sentó y escribió : "Yo, Pablo, preso en el Señ or." Y de esa
prisió n salido, las cepas de alabanza y alegría. ¿Cuá ntas "si" y "có mo" y "por qué" que
podría haber pedido?¿Cuá ntas murmullos y quejas amargas podría haber volado de sus
labios? Se envía una carta de la cá rcel que no tiene el má s mínimo indicio de fallo en el
mismo, donde el pecado y la carne no se ve y no se mencionan. Pero ¿cuá l es el secreto de la
alegría de prisionero del Señ or? ¿Cuá l es el secreto que subyace en el lenguaje de triunfo de
la alegría en la Carta a los Filipenses? Es una palabra, "Cristo."
La vida de Cristo en él, y Cristo el centro, Cristo, el patró n y el objeto antes de que el
apó stol, y Cristo su fuerza, habilitado por él para hacer todas las cosas, es el secreto de
todo; y que Juan el Bautista, el má s grande del Antiguo Testamento no lo sabía, ni podía
estar en posesió n de la misma. Es nuestra herencia completa como creyentes en el otro
lado de la cruz. Oh, que podamos vivir en el disfrute de la misma, hasta la marca de nuestra
posició n y posesió n en Cristo.
Pero volvamos a nuestro capítulo. El Señ or da el mensaje de Juan. Si sus discípulos tuvieron
lugar a dudas, las palabras del Señ or deben haber dispersado estos. Y cuando Juan escuchó
la respuesta que debe haber lo trajo fuerza y alegría. El Señ or habla de los signos del Reino
que É l hizo en cumplimiento de las predicciones del Antiguo Testamento. Hemos
demostrado antes có mo en los milagros de nuestro Señ or realizó de Isaías 35: 5-6 se
cumplió . Los muertos también se plantearon y las buenas nuevas predicado.
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"Pero a medida que se fueron, Jesú s comenzó a decir a la multitud acerca de Juan: ¿Qué
salisteis a ver en el desierto para ver? Una cañ a movido por el viento? Pero ¿qué salisteis a
ver? Un hombre cubierto de vestiduras delicadas? He aquí los que llevan las cosas delicadas
se encuentran en las casas de los reyes. Pero ¿qué salisteis a ver? ¿Un profeta? Sí, os digo, y
má s que un profeta; É ste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero delante
de ti, el cual preparará tu camino delante de ti. De cierto os digo, que no se haya levantado
entre los nacidos de mujer uno mayor que Juan el Bautista. Pero el que es un pequeñ o en el
Reino de los Cielos es mayor que él ".
Sin embargo, el significado primario del pasaje es uno diferente. La pregunta sería, en
primer lugar, "¿Qué significa nuestro Señ or aquí por Reino de los Cielos?" Hasta el capítulo
trece en el Evangelio de Mateo la frase
"Reino de los Cielos," tiene un solo significado, a saber., el reino que se establecerá en la
tierra, segú n lo predicho por los profetas del Antiguo Testamento. En el capítulo trece es el
Reino de los Cielos en las manos del hombre en su desarrollo durante la ausencia del rey.
No podemos pensar, por tanto, que en el undécimo capítulo, donde todavía es el
ofrecimiento del Reino de los Cielos, nuestro Señ or introduciría la época actual.
Esto estaría en desacuerdo con el alcance de Mateo. Ahora bien, como nuestro Señ or
significa el Reino de los Cielos en realidad creó en la tierra, el significado de sus palabras se
hace evidente. El pequeñ o que se encuentra en ese reino de los cielos, cuando se ha llegado
al fin, será mayor que Juan, que ha anunciado, pero el Reino por venir. Prefigura las glorias
de la era del reino venidero, cuando el pequeñ o será mayor que Juan nunca podría estar en
la tierra.
Pero nuestro Señ or añ ade: "Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el Reino de los
Cielos se toma por la violencia, y los violentos se aferra a ella. Porque todos los profetas y la
ley profetizaron hasta Juan. Y si queréis recibirlo, él (él), es aquel Elías que había de venir.
El que tiene oídos para oír, que oiga ".
Estas palabras son de nuevo muy simple y que nuestra mente no presentan dificultades en
absoluto, si se toman en su sentido literal. Es extrañ o que las palabras de nuestro Señ or se
deben hacer en el sentido del Evangelio, la vida eterna, la conversió n y los propios
esfuerzos del pecador a tomar posesió n de ella. Sin embargo, tal es el caso. Muchos
predicadores y evangelistas no tienen otra luz sobre este pasaje y predican y exhortan a
partir de que lo que está en oposició n directa a la bendita Evangelio. De acuerdo con estos
predicadores, los violentos, que toman el Reino por la fuerza o pulse en él (Lucas 16:16),
son pecadores no guardados.