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Reflexión

Steve Jobs reflexiona sobre su vida y la muerte inminente debido a su cáncer de páncreas. Reconoce que a pesar de su riqueza y éxito, el dinero no puede comprar la salud o prolongar la vida. Aconseja valorar a los seres queridos y las pequeñas cosas en lugar de enfocarse en lo material. La verdadera felicidad proviene de las relaciones significativas, no de los bienes materiales.

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Reflexión

Steve Jobs reflexiona sobre su vida y la muerte inminente debido a su cáncer de páncreas. Reconoce que a pesar de su riqueza y éxito, el dinero no puede comprar la salud o prolongar la vida. Aconseja valorar a los seres queridos y las pequeñas cosas en lugar de enfocarse en lo material. La verdadera felicidad proviene de las relaciones significativas, no de los bienes materiales.

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#ParaReflexionar | En 2011 Steve Jobs muere a la edad de 56 años de cáncer de

páncreas, dejando una fortuna de 7 mil millones de dolares y estas son algunas de sus
últimas palabras ...
“En este momento, acostado en la cama, enfermo y recordando toda mi vida, me doy
cuenta de que todo el reconocimiento y riqueza que tengo no tiene sentido frente a la
muerte inminente. Tengo el dinero para contratar al mejor en la tarea que sea, pero no es
posible contratar a alguien para que cargue mi enfermedad. El dinero puede conseguir
todo tipo de cosas materiales, pero hay una cosa que no se puede comprar: "LA VIDA".
A medida que creci me di cuenta que un reloj de $300 y uno de $3.000.000 muestran la
misma hora. Que con un automovil de $ 150,000 y uno de $15.000.000 podemos llegar
al mismo destino. Que un vino de $150 o uno de $1500, generan la misma “resaca".
Que en una casa de 300 metros cuadrados, o en una de 3000, la soledad es la misma ".
“La verdadera felicidad no proviene de las cosas materiales, proviene del afecto que nos
dan nuestros seres queridos."
Entonces, espero que entiendas que cuando tienes amigos o alguien con quien hablar,
¡es la verdadera felicidad!
Cinco hechos innegables
1️⃣ No eduques a tus hijos para que sean ricos. Educarlos para ser felices. - Entonces,
cuando crezcan, sabrán el valor de las cosas, no el precio.
2️⃣ Come tu comida como medicina, de lo contrario deberás comer la medicina como
comida.
3️⃣ Quien te ama nunca te dejará, incluso si tiene 100 razones para rendirse. Él / Ella
siempre encontrará una razón para aferrarse.
4️⃣ Hay una gran diferencia entre ser humano y se humano.
5️⃣ Si quieres ir rápido, ¡ve solo! Pero si quieres llegar lejos, ve acompañado.
Y en conclusión ...
Los seis mejores doctores del mundo son:
1️⃣ La luz del sol
2️⃣ El Descanso
3️⃣ El Ejercicio
4️⃣ La Dieta
5️⃣ La Confianza en sí mismo
6️⃣ Los Afectos
En cualquier etapa de la vida en la que te encuentres ahora, agradece y disfruta al
máximo de las pequeñas cosas y atesora el Amor de tu pareja, tu familia y tus amigos,
para que cuando llegue el día en que baje el telón, puedas llevar contigo la verdadera
riqueza de este mundo.

Reflexión:
"El último rey de una comunidad tenía diez perros salvajes. Los usaba para torturar y
que se comiera a cualquiera de sus servidores que cometiera un error.
Uno de los criados hizo un dictamen mal y al rey no le gustó en absoluto. Por lo que
ordenó que el sirviente debería ser arrojado a los perros.
El sirviente dijo: "Yo te serví durante diez años, y tú me haces ésto a mí? iPor favor,
dame diez días antes de lanzarme a los perros", y el rey se los concedió.
En esos diez días, el criado se dirigió al guardia que se ocupa de los perros y le dijo que
le gustaría servir a los perros durante los próximos diez días. El guardia estaba
desconcertado, pero estuvo de acuerdo, y el criado se dedicó a la alimentación de los
perros, la limpieza, a bañarlos y con todo tipo de confort para ellos.
Cuando los diez días habían terminado, el rey ordenó que el sirviente fuera arrojado a
los perros para su castigo. Cuando fue lanzado, todos estaban sorprendidos de ver a los
perros voraces solamente lamiendo los pies del criado!
El rey, desconcertado ante lo que estaba viendo, dijo,
"Qué es lo que ha sucedido con mis perros?"
El sirviente respondió: "Serví a los perros sólo diez días y ellos no olvidaron mis
servicios. Sin embargo, le serví por diez años y usted se olvidó de todo, en mi primer
error!"
El rey se dio cuenta de su error y ordenó al criado de ser puesto en libertad".
Dedicado a todos aquellos que se olvidan de las cosas buenas que una persona hizo por
ellos y tan pronto como la persona comete un error, lo ponen fuera.

Un hombre vio morir a una serpiente quemada y decidió sacarla del fuego. Cuando lo
hizo, la serpiente lo mordió y le causó un dolor insoportable. El hombre dejó caer la
serpiente, y el reptil cayó de vuelta al fuego.
Entonces, el hombre miró a su alrededor y encontró un poste de metal y lo usó para
sacar a la serpiente del fuego y salvarle la vida.
Alguien que estaba mirando se acercó al hombre y le dijo: “Esa serpiente te mordió.
¿Por qué sigues intentando salvarlo?
El hombre respondió: "La naturaleza de la serpiente es morder, pero eso no va a
cambiar mi naturaleza, que es ayudar".
No cambies tu naturaleza simplemente porque alguien te perjudica. No pierdas tu buen
corazón, pero aprende a tomar precauciones.
En la Facultad de Medicina, el profesor se dirige a un alumno y le pregunta: “¿Cuántos
riñones tenemos?”
“¡Cuatro!”, responde el alumno.
“¿Cuatro?”, replica el profesor, arrogante, de esos que sienten placer en pisotear los
errores de los alumnos.
“Traiga un fardo de pasto, pues tenemos un asno en la sala”, le ordena el profesor a su
auxiliar.
“¡Y para mí un cafecito!”, replicó el alumno al auxiliar del maestro.
El profesor se enojó y expulsó al alumno de la sala.
El alumno era el humorista Aparicio Torelly, conocido como el Barón de Itararé (1895-
1971)
Al salir de la sala, todavía el alumno tuvo la audacia de corregir al furioso maestro:
“Usted me preguntó cuántos riñones ‘tenemos’.
‘Tenemos’ cuatro: dos míos y dos suyos. Porque ‘tenemos’ es una expresión usada para
el plural. Que tenga un buen provecho y disfrute del pasto”.
La vida exige mucho más comprensión que conocimiento. A veces, las personas, por
tener un poco más de conocimiento o ‘creer’ que lo tienen, se sienten con derecho de
subestimar a los demás...

Un maestro llevó globos a su escuela y le regaló uno a cada alumno. Después ordenó
que anotasen sus nombres en su globo, los dejaran en el piso y abandonaran el aula. Una
vez afuera, les dijo: "Tienen 5 minutos para que cada uno encuentre el globo que lleva
su nombre". Los alumnos entraron y buscaron, pero se acabaron los 5 minutos y nadie
había podido encontrar el suyo.
El maestro les dijo ahora: "Tomen cualquier globo y entréguenselo al dueño del nombre
que lleva anotado".
En apenas un par de minutos todos los alumnos ya tenían el suyo en la mano.
Finalmente, dijo el maestro: "Niños, los globos son como la felicidad. Nadie la va a
encontrar buscando la suya solamente. En cambio, si cada uno se preocupa por la del
otro, encuentra rápido la que le pertenece".
MENTALIDAD DE POBREZA:
Sucios, impuntuales, desordenados, esa es la mentalidad de pobreza.
La pobreza es una actitud, es la actitud de desperdiciarse a sí mismo. El pobre
desperdicia su tiempo, desperdicia sus ideas… y termina desperdiciando su dinero. La
pobreza ni empieza, ni termina con el dinero, sino contigo.
La forma en cómo te tratas, define como la riqueza te va a tratar. Una vez una mujer me
dijo: “como es la habitación en la que duermes, así suele ser tu vida. Como está tu
ropero, así suele estar tu vida. Como está tu cama, así suele estar tu vida.” Hace poco
escuché que alguien dijo, con acierto, que “las cosas se parecen a sus dueños.”
Tu auto eres tú, tu ropa eres tú, el barrio en el que vives eres tú y tus vecinos, tu celular
eres tú, tu computadora eres tú, tu refrigerador eres tú, tu alacena eres tú...
No hablo de un parecido físico, sino del intangible: una persona limpia tiene cosas
limpias; una persona ordenada, tiene cosas ordenadas. Una persona organizada tiene su
vida organizada.
Creo que la persona que quiere hacer mejoras consistentes en su vida, empieza paso a
paso, de menos a más. Corrigiendo pequeñas actitudes, pequeñas acciones.
Hace años fui a entrevistar a una empresaria ya mayor. La mujer tiene fama de haber
tenido una enfermiza ética de trabajo, gracias a la cual construyó un poderoso negocio
que hoy administran sus hijos. “Mira – me dijo mientras sacaba su monedero- el dinero
hay que administrarlo como si fuese medicina. No hay que cuidarlo, hay que valorarlo y
respetarlo.
La riqueza es producto del orden, de la previsión, de la limpieza, del respeto al tiempo,
de la confianza en uno mismo. No eres rico porque tienes un millón de dólares en la
mano, al contrario: puedes tener un millón de dólares en la mano como resultado de ser
rico. Esto que voy a decir suena duro y por eso lo escribo con cargo a las críticas: la
mayoría de gente con mentalidad de pobreza es sucia, desordenada, son impuntuales, no
valoran su tiempo y por eso muchas veces lo desperdician consumiendo televisión
basura. Gastan lo poco que tienen en una cerveza, y nunca en un libro. Como ve, no son
pobres por el sueldo o por el trabajo que tienen, sino por la forma en cómo se tratan a si
mismos.
Vive a partir de hoy una vida diferente, orden es coherencia y la coherencia arroja
resultados inimaginables."
- Texto sacado de la red

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