UNIDAD 2: PLATÓN
LA FILOSOFÍA DIALOGADA DE PLATÓN
- Diálogos del período socrático: se reproducen con bastante fidelidad las enseñanzas de
Sócrates y Platón pone muy poco de su parte. “Protágoras”
- Período de transición: comienza a elaborar sus propias doctrinas. Sócrates sigue siendo el
personaje principal, pero su figura se va desdibujando. Predominan los problemas políticos
y se comienza a esbozar la Teoría de las Ideas. “Menón”
- Período de madurez: Platón dirige la Academia y profundiza su propia filosofía. La Teoría de
las Ideas sirve de trasfondo para todos los temas platónicos, especialmente, la Teoría del
Estado. “Banquete”, “República”, “Fedro”.
- Período de vejez: los diálogos son una muy fuerte crítica a algunas de sus teorías
anteriores, “Parménides”, “Sofistas”
EL PENSAMIENTO PLATÓNICO
LA TEORÍA DE LAS IDEAS
El objetivo de Platón es fundamentalmente político, pero requiere primero el análisis de cuestiones
previas para darle un verdadero fundamento teórico.
Para Platón la búsqueda de la organización justa e ideal de la vida social y política exige establecer
antes que nada cómo es la realidad y recoge de la tradición filosófica anterior tanto la reflexión
sobre la naturaleza (presocráticos) como la reflexión sobre el ser humano (sofistas y Sócrates) para
tratar de crear una síntesis filosófica que tiene como parte fundamental la Teoría de las Ideas.
La Teoría de las Ideas reúne la concepción de Parménides según la cual la realidad es eterna e
inmutable y la afirmación de Heráclito sobre el perpetuo fluir y cambio de las cosas. Él ofrecerá una
alternativa al relativismo y escepticismo de los sofistas, recuperando el optimismo socrático sobre
las capacidades humanas del conocimiento. Como trasfondo de todo esto estarán las certezas
matemáticas de los pitagóricos, que serán verdades eternas.
Características de las Ideas
- No son objetos que puedan verse a simple vista, solo la inteligencia humana las puede ver,
por eso son Ideas (Eidos= lo que se ve).
- No existen en las cosas, sino que están separadas de las cosas: son realidades
trascendentes que se hallan más allá del mundo material, pero lo explican.
- Estas Ideas están siempre presentes en las cosas porque son la causa, el paradigma o
modelo de todas las cosas. Representan la esencia de las cosas mismas, lo que las cosas
son en sí mismas.
- Las Ideas tienen un carácter normativo, no nos describen cómo son las cosas sino cómo
deben ser. Son el objeto de una definición y el objeto de la ciencia de las cosas materiales.
- Están jerarquizadas y ordenadas; la idea suprema será la Idea de Bien a la que se
subordinan las Ideas morales, las estéticas,
- Son la verdadera y auténtica realidad, son lo único que es real; las cosas del mundo físico
no son más que apariencias de la realidad.
La Teoría de las Ideas afirma la existencia de unas entidades inmateriales, absolutas, inmutables,
perfectas, universales y completamente independientes del mundo físico. Estas realidades son las
Ideas del mundo inteligible, mientras que los objetos y fenómenos que nos rodean no son más que
meras copias o imitaciones de la verdadera realidad ideal. Por tanto, la teoría postula la existencia
de dos mundos.
Los dos mundos
MUNDO SENSIBLE MUNDO INTELIGIBLE
Las cosas son entidades finitas, porque están Las Ideas son entidades eternas, ni se generan
sujetas a la generación y la corrupción pues ni se destruyen, permanecen
nacen y mueren.
Las cosas son mutables, cambiantes, se Las Ideas son inmutables no cambian con el
transforman con el paso del tiempo tiempo
Las cosas son ininteligibles, su condición Las Ideas son inteligibles, se conocen a través
material hace que no se puedan conocer del pensamiento. Las Ideas se pueden pensar
cabalmente y solo pensar.
Las personas son particulares, son concretas, Las Ideas son universales, incluyen todos los
cada cosa es lo que es y no es otras cosas objetos que pertenecen al mismo tipo de cosas
LA TEORÍA DEL CONOCIMIENTO
Para transmitir alguna de sus teorías más complejas, que en ocasiones eran abstractas y difíciles,
a menudo Platón recurre a la metáfora o el mito. Uno de sus mitos más famosos es el Mito de la
Caverna, descrito en el libro séptimo de “La República”. Es una alegoría de la Teoría de las Ideas y
un retrato antropológico de la conflictiva situación humana. El mito plantea cuatro escenarios
posibles respecto al conocimiento: desde los sentidos comienza un proceso de ascenso (regreso) a
las Ideas; será tarea del filósofo el realizar el camino de vuelta (progreso) e ilustrar a los demás tras
haber contemplado las Ideas.
LA DIALÉCTICA DEL CONOCIMIENTO (mito de la caverna)
El ser humano se encuentra entre el mundo de abajo y el mundo de arriba, puesto que su cuerpo
pertenece al mundo sensible, imperfecto, cambiante, perecedero, mientras que su alma pertenece
al mundo inteligible, perfecto, inmutable y eterno. Por eso el mito presenta al hombre encadenado
en el interior de la caverna, confundido, en un mundo lleno de sombras, de apariencias; pero en su
ignorancia lo interpreta como la auténtica realidad.
Aunque sea esclavo del cuerpo, tiene por vocación salir de la caverna hacia la luz para así conocer
el verdadero mundo real, liberarse de las cadenas de los prejuicios y la ignorancia que lo amarran a
las cosas. Eso es la felicidad humana: vivir conforme a lo real, a lo perfecto, a lo racional.
Para conseguirlo al alma humana dispone de una facultad natural, la inteligencia, que le permite
ascender en el camino del conocimiento; aunque el camino que nos conduce a la luz y a la
auténtica realidad es difícil. En primer lugar, porque, aunque el alma humana aspira a lo inteligibles,
el cuerpo se siente atraído por lo sensible. En segundo lugar, porque resulta muy costoso dudar de
las seguridades que nos proporcionan nuestros sentidos, nuestras creencias, nuestros prejuicios
son como cadenas que nos impiden mirar con los ojos de la inteligencia.
La plena realización de la liberación de los prejuicios no puede cumplirse hasta que se produzca la
separación definitiva entre el alma y el cuerpo, es decir, la muerte.
El relato de la caverna presenta diferentes momentos que van marcando la secuencia de este
proceso de liberación que Platón llama dialéctica: es un recorrido por las diferentes fases del
conocimiento que nos van situando ante los diferentes grados de perfección de lo que existe.
Partiendo de la percepción de las sombras de los objetos, vamos ascendiendo en el conocer, así
encontraremos al final del camino la verdadera realidad y la Idea de Bien( que, como el Sol, ilumina
todo conocimiento intelectual)
El ser humano no está solo en este viaje: el filósofo, que ha conseguido salir de la caverna y ha
podido contemplar la luz, la auténtica realidad, debe retornar y ayudar a otros en el difícil ascenso
hacia el exterior de la caverna. Pero el papel del filósofo es arriesgado, las cadenas de los
prejuicios son fuertes, son invisibles y mantienen al ser humano en la comodidad de la costumbre,
lo que resulta incompatible con la verdad. El filósofo será una figura molesta para los ignorantes y
por ello, como le ocurrió a Sócrates, puede ser incomprendido y maltratado.
El ser humano aspira en todo momento a lo inteligible y lo perfecto. Pero el hombre tiene diferentes
pasiones, es atraído por el conocimiento, pero también por el placer, por el poder, por la comodidad
o por el miedo, que le hacen aferrarse a la ignorancia. El ser humano tiene que armonizar todas las
pulsiones desde la razón y para ello necesita una adecuada educación: la finalidad de la educación
es facilitar el proceso de realización de la virtud. Corresponderá a los filósofos guiar el alma y la
ciudad hacia la armonía, cuyo resultado será la justicia.
LOS GRADOS DEL CONOCIMIENTO
Para Platón el conocimiento es acercamiento de la verdad, superando la ignorancia y engaño. La
verdad se encuentra en el mundo ideal, inteligible o Mundo de las Ideas. Por eso el conocimiento
se entiende como un proceso de acercamiento progresivo a las Ideas que nos llevaría a
contemplarlas.
En el libro VI de “La República” nos expone sirviéndose de una línea dividida en varios segmentos,
los diferentes niveles de conocimiento. A estos momentos les corresponden diferentes niveles de
realidad, ya que para Platón el Ser (realidad) y el Conocer son dos cosas correlativas, de tal
manera que los grados de conocimiento se corresponden exactamente con los niveles de la
realidad. En este esquema se ven representados los dos grandes niveles de la realidad y los
diferentes grados de conocimiento que le corresponden: la opinión (doxa) y la ciencia (episteme)
- La opinión o doxa es el conocimiento propio del mundo de las cosas cambiantes, del mundo
sensible de los objetos y se basa en la sensibilidad y la experiencia. No es conocimiento, es
solo creencia.
- La ciencia o episteme es el auténtico saber porque es el conocimiento racional del mundo
ideal o inteligible: al ser las Ideas realidades universales, eternas, perfectas o incorruptibles
se convertirán en objetos del conocimiento universal, seguro. Este conocimiento solo lo
poseen los más sabios.
- La 1ª sección , A-D, representará las imágenes, sombras, reflejos y figuras. Es la forma de
conocimiento llamada imaginación (eikasía). Gracias a ella se pueden interpretar imágenes
y las sombras derivadas de los objetos físicos. Es el más cercano a la ignorancia.
- La 2ª sección, D-C, representa los objetos físicos, la forma de conocimiento que le
corresponde es la creencia (pistis). Sería la física, la investigación acerca de la realidad
natural tal y como la captamos por la percepción sensible. Pero no es conocimiento en
sentido estricto.
- La 3ª sección, C-E, incluye todos los objetos inteligibles. El nivel de conocimiento que le
corresponde es la razón discursiva (dianoia) propia de las matemáticas.
- La 4ª sección, E-B, representa los objetos propiamente inteligibles que el alma aprehende
sin recurrir a lo sensible. El nivel de conocimiento que le corresponde es la inteligencia pura
o la razón intuitiva (noesis) y esta es la ciencia perfecta, es decir, la dialéctica. Parte de
hipótesis para llegar a las Ideas.
EL CONOCIMIENTO COMO REMINISCENCIA
La Idea, a diferencia de las cosas, es universal, perfecta y eterna; entonces, ¿cómo puede llegar el
hombre a conocer estas Ideas tan diferentes y alejadas de las cosas sensibles? La respuesta de
Platón es que en nuestras almas existen una serie de huellas de las Ideas que están dormidas. Lo
único que debemos hacer es despertar lo que ya está en nosotros. Por lo tanto, aprender y conocer
es evocar o recordar esas Ideas en nuestra alma.
Platón recurre a la doctrina religiosa de la reencarnación que toma de los pitagóricos (religión
órfica) según la cual nuestra alma, antes que habitar en este cuerpo estuvo en otro. En el tránsito
del cuerpo anterior al cuerpo actual, el alma pasó por el mundo de las Ideas y estuvo en contacto
con ellas, las contempló, pero al reencarnarse de nuevo en otro cuerpo las olvidó por completo.
La concepción platónica implica una visión positiva respecto a las posibilidades humanas del
conocimiento: supone que los seres humanos tenemos la capacidad de deshacernos de la cadena
de la ignorancia e iniciar el camino de ascenso en el conocimiento. Esta concepción se basa en el
optimismo epistemológico, las posibilidades humanas del conocer, una fe sustentada en la plena
confianza de que intelectualmente podemos alcanzar la verdad.
LA ANTROPOLOGÍA PLATÓNICA
La antropología de Platón ha tenido gran influencia en todo el mundo occidental, especialmente en
la antropología cristiana. Concibe al hombre como una especie de unidad formada por un alma y
un cuerpo. Es lo que se conoce como dualismo platónico. La concepción platónica del alma como
sustancia radicalmente distinta del cuerpo se halla muy estrechamente relacionada con su Teoría
de las Ideas, pues esta teoría introduce un dualismo ontológico (separación radical dentro de la
realidad entre el ámbito de las Ideas y el ámbito de las cosas) y lleva unido un dualismo
epistemológico.
Con estos dos dualismos previos se corresponde el dualismo antropológico: el alma pertenece al
ámbito de las Ideas, al que se siente impulsada por su propia naturaleza, mientras que el cuerpo
pertenece al mundo de los seres físicos. En la contemplación de las Ideas se cumple
adecuadamente el destino de nuestras almas.
- El alma es afín a las Ideas y es algo inmaterial y, por naturaleza, inmortal.
- La unión del alma con el cuerpo no es un estado esencial del alma, es más bien un estado
transitorio o accidental. El lugar propio del alma es el mundo de las Ideas y su actividad es
la contemplación de estas.
- Mientras el alma permanece unida al cuerpo su tarea fundamental será la purificación,
prepararse para la contemplación de las Ideas. Esto supone que el alma está en un estado
de impureza mientras está en el cuerpo. Debe oponerse al cuerpo y sus exigencias, eso es
la auténtica sabiduría.
El dualismo radical reconoce al alma como función específica el conocimiento racional; esto la
enfrentará a su propio cuerpo.
Platón distingue tres partes del alma
- El alma racional (la razón) esta situada en el cerebro y a ella le corresponde el pensar, el
calcular, el prever. Es inmortal y su destino es la contemplación de las Ideas.
- El alma irascible (el ánimo) está situado en el tórax y es inseparable del cuerpo y por tanto
es mortal. Es el origen de las pasiones nobles: el valor, el coraje, la ambición.
- El alma concupiscible (el apetito) está situado en el abdomen, también es mortal y
constituye el origen de las pasiones innobles, entre ellas están los impulsos, los deseos, las
necesidades de origen orgánico, etc.
ALMA HUMANA
RACIONAL IRASCIBLE CONCUSPICIBLE
Razón Ánimo Apetito
Función virtud Función virtud Función virtud
pensamiento prudencia pasiones fortaleza instintos moderación
JUSTICIA EN EL ALMA
LA ÉTICA Y LA POLÍTICA PLATÓNICA
El orden moral
Frente al relativismo moral de los sofistas, Sócrates estaba convencido de que los conceptos
morales pueden ser fijados racionalmente mediante una definición rigurosa, por ejemplo, el
concepto de Justicia. Esta búsqueda de la definición constituye una tarea urgente para todo ser
humano que no viva su vida de forma irreflexiva.
Platón participa de las convicciones de Sócrates y plantea el carácter radical de los conceptos
ético-políticos en la Teoría de las Ideas, independientemente de las opiniones que cada uno de
nosotros tenga de ellas. Es posible definir la Justicia de un modo absoluto.
Según los sofistas, las únicas leyes naturales serían la búsqueda del placer y el dominio del más
fuerte. Para Platón los sofistas no tienen en cuenta el aspecto más característico del hombre: la
Razón.
Para definir la Justicia debemos analizar adecuadamente qué es la naturaleza humana. Distingue
en el alma humana tres facultades: la racional, la irascible y la concupiscible. La prudencia es la
virtud propia de la razón, la fortaleza es la virtud propia del ánimo y la moderación o templanza
consiste en que el apetito y el ánimo se sometan a los dictados de la razón. Si sus partes se
comportan de este modo, el alma humana en su conjunto es ordenada y ajustada.
El orden político
“La República” se ocupa básicamente de diseñar lo que para él sería el sistema político ideal.
Platón quiere diseñar un Estado que sirva de ejemplo y de modelo a todos los Estados, no se
encuentra en ningún lugar. Pero es una sociedad ideal y el modelo que se debe seguir si se
pretende conseguir la justicia en la sociedad.
Platón propone construir idealmente una ciudad o polis partiendo de una premisa muy clara: los
hombres no son autosuficientes, no se bastan a sí mismos para vivir y la ciudad es la forma de dar
respuesta a sus necesidades con la cooperación de todos sus habitantes. Por ello considera
necesaria la existencia de 3 clases sociales:
- Trabajadores: atienden las necesidades más básicas de la vida humana (alimento, vivienda,
vestido; etc.). Esto da lugar a oficios y ocupaciones. Esta clase social no debe ejercer
ninguna actividad política porque esa no es su función; su comportamiento debe
caracterizarse por el dominio de la moderación o de la templanza.
- Los guardianes: es la clase que debe proteger y defender la ciudad de los enemigos y el
desorden. Su valentía y excelencia personal hacen posible esta función, su virtud es la
fortaleza.
- Los gobernantes: es la única clase social que ejercerá el poder político y tomará decisiones.
Estará formada por personas sabias, aquellas que han conocido las Ideas, especialmente
las de Justicia, Orden y Estado. Se les seleccionará entre los mejores militares. Es la clase
de los gobernantes-filósofos y la virtud que caracteriza su comportamiento es la prudencia.
LA JUSTICIA EN EL ESTADO
La concepción de Platón de justicia es la misma para el Estado y para el alma individual: la Justicia
en el Estado se alcanza cuando cada uno de los grupos sociales realice la función que le
corresponde y la realice de modo adecuado, por poseer cada uno la virtud que le es propia.
Educación y selección de los mejores
La educación de los futuros guardianes y gobernantes de la polis exige el control de lecturas y
cantos, la práctica de la gimnasia y la música. Los mejores en estas actividades estudiarán
matemáticas y astronomía, y finalmente los más preparados estudiarán dialéctica para poder
aplicar esos conocimientos en el ejercicio del gobierno.
La teoría política de Platón gira en torno a dos principios:
- Principio de correlación estructural entre el alma y el Estado: el Estado tiene la misma
estructura tripartita que el alma humana individual. Los 3 grupos sociales se corresponden
con las 3 partes del alma y sus virtudes.
- Principio de especialización funcional entre el alma y el Estado: cada individuo y clase social
deben dedicarse a la función que le es propia.
CORRELACIÓN ESTRUCTURAL ESPECIALIZACIÓN FUNCIONAL
ALMA ESTADO FUNCIÓN VIRTUD
razón gobernantes gobierno prudencia
ánimo guardianes defensa fortaleza
apetito trabajadores Producción moderación
JUSTICIA EN LA POLIS
Jerarquía de los regímenes políticos
El Estado perfecto de Platón es utópico, aristocrático (los mejores). También hace una relación de
otros regímenes políticos que no son más que cuatro enfermedades del Estado perfecto.
ENFERMEDADES DEL ESTADO
FORMAS ORIGEN GOBERNANTES CARACTERÍSTICAS
TIMOCRACIA Degeneración Hombres de acción Ambición de las
aristocrática (clase militar) clases militares, solo
buscan la prosperidad
personal
OLIGARQUÍA Degeneración Hombres poderosos Codicia de las clases
timocrática (clase adinerada) dirigentes, buscan
enriquecerse en lo
personal.
Explotadores
DEMOCRACIA Degeneración Hombres ciudadanos Libertad e igualdad,
oligarquía (mayoría) no lo ve como algo
positivo. El Estado no
se reserva para los
mejores y más
preparados
TIRANÍA Degeneración Hombre ambicioso Degeneración
democracia (líder carismático) extrema del gobierno
por guerras civiles de
la democracia. Ante
este clima de
inestabilidad se alza
un salvador que se
convertirá en un
hombre omnipotente y
corrompido.
COSMOLOGÍA PLATÓNICA
- Un artífice divino: el Demiurgo. Es una causa activa e inteligente
- El modelo eterno como paradigma: el mundo de las Ideas
- Una masa material: una materia prima móvil y caótica
- El espacio vacío