Tú dejaste tu trono
Tú dejaste tu trono y corona por mí,
Al venir a Belén a nacer;
Mas a ti no fue dado el entrar al mesón.
Y en establo te hicieron nacer.
Ven a mi corazón, ¡oh Cristo!
Pues en él hay lugar para ti;
Ven a mi corazón, ¡oh Cristo! ven,
Pues en él hay lugar para ti.
Alabanzas celestes los ángeles dan,
En que rinden al Verbo loor;
Mas humilde viniste a la tierra, Señor,
A dar vida al más vil pecador.
Siempre pueden las zorras sus cuevas tener,
Y las aves sus nidos también;
Mas el Hijo del hombre no tuvo un lugar.
En el cual reclinara su sien.
Alabanzas sublimes los cielos darán.
Cuando vengas glorioso de allí.
Y tu voy entre dirá: “ven a mí,
Que hay lugar junto a mi para ti”
En Belén nació Jesús
En Belén nació Jesús, Aleluya;
A los hombres trajo luz, Aleluya.
En lo alto gloria a Dios, Aleluya;
En lo alto gloria a Dios, Aleluya.
Por nosotros él murió, Aleluya;
Con poder resucitó, Aleluya.
Cristo salva al pecador, Aleluya;
Si confía en su amor, Aleluya.
A vivir con él iré, Aleluya;
En su amor me gozaré, Aleluya.
Venid, fieles todos
Venid, fieles todos, a Belén marchemos:
De gozo triunfantes, henchidos de amor;
Y al Rey de los cielos humilde le veremos:
Venid, adoremos, venid, adoremos.
Venid, adoremos a Cristo el Señor.
El que es Hijo eterno del eterno Padre,
Y Dios verdadero que al mundo creó,
Del seno virgíneo nació de una madre:
En pobre pesebre yace reclinado,
Al hombre ofreciendo eternal salvación,
El santo Mesías, el Verbo humanado:
Cantad jubilosas, célicas criaturas;
Resuenen los cielos con vuestra canción:
¡Al Dios bondadoso gloria en las alturas!
En la noche los pastores
En la noche los pastores
a sus ovejitas velan;
ángeles del cielo alaban,
ángeles del cielo cantan.
Pastorcitos, id, pastorcitos, ya,
A adorar al Niño,
a adorar al Niño,
que en Belén está,
que en Belén está.
Del oriente unos magos
siguen la brillante estrella;
quieren ofrecer regalos,
traen muy valiosos dones.
Magos, hoy venid;
magos, hoy llegad
Con alegre reverencia
en la bella noche buena,
los cristianos hoy alaban,
los cristianos todos cantan:
pueblos, hoy venid;
pueblos, hoy llegad
Venid pastores
Venid pastores, venid, oh
venid a Belén, oh venid al portal;
Yo no me voy de Belén sin al
Niño Jesús un momento adorar.
Y la estrella de Belén
os guiará con su luz,
Hasta el humilde portal
donde nació Jesús.
Venid pastores, venid, con gran gozo,
dejando en el campo la grey;
Oíd a los ángeles quienes
anuncian que hoy ha nacido el Rey.
Se oye un son en alta esfera.
Se oye un son en alta esfera.
“En los cielos gloria a Dios;
al mortal paz en la tierra”,
canta la celeste voz. Con los cielos alabemos
al eterno Rey, cantemos a Jesús, a nuestro Bien,
con el coro de Belén. Canta la celeste voz:
“¡En los cielos gloria a Dios!”
El Señor de los señores,
el Ungido celestial, a salvar los pecadores
vino al seno virginal. ¡Gloria al Verbo encarnado,
en humanidad velado! ¡Gloria al Santo de Israel,
cuyo nombre es Emanuel! Canta la celeste voz:
“¡En los cielos gloria a Dios!”
Príncipe de paz eterna,
¡gloria a ti, Señor Jesús! Pues al dar tu vida entera
tú nos traes vida y luz. Has tu majestad dejado,
y buscarnos te has dignado; para darnos el vivir
a la muerte quieres ir. Canta la celeste voz:
“¡En los cielos gloria a Dios!”
Noche de paz
Noche de paz, noche de amor
Todo duerme en derredor
Entre los astros que esparcen su luz
Bella, anunciando al niñito Jesús
Brilla la estrella de paz
Brilla la estrella de paz
Noche de paz, noche de amor
Oye, humilde, el fiel pastor
Coros celestes que anuncian salud
Gracia y gloria en gran plenitud
Por nuestro buen Redentor
Por nuestro buen Redentor
Noche de paz, noche de amor
Ved qué bello resplandor
Luce en el rostro del niño Jesús
En el pesebre del mundo, la luz
Astro de eterno fulgor
Astro de eterno fulgor
Campanas por doquier
Campanas por doquier resuenan sin cesar
Proclaman con placer que hoy es Navidad
Los niños con canción la grata nueva dan
en este día de amor y buena voluntad
Navidad, navidad, hoy es navidad
Es un día de alegría y de felicidad
Navidad, navidad, hoy es navidad
Es un día de alegría y de felicidad
El niño de Belén nos trae la salvación
Con júbilo sin par, se entona la canción
Yo te amo, mi Jesús, tus glorias cantaré
En este día tan feliz me regocijaré