Nombre completo:
Ernesto Andrés Pineda Aguilar
Número de cuenta:
122310027
Centro de estudios:
Universidad Cristiana Evangélica Nuevo Milenio
Nombre de su catedrático:
Ana Ruth Trejo Henrriquez
Asignatura:
Educación Ambiental
Tema de la tarea:
Fase 2-3 del proyecto.
Fecha de entrega:
23 de octubre 2022
¿Qué es la reforestación?
La reforestación consiste en repoblar zonas deforestadas para recuperar
bosques destruidos en el pasado reciente. Ante la pérdida de grandes masas
forestales, vitales para la absorción de CO2, la generación de oxígeno y la lucha
contra el cambio climático, se hace necesaria la plantación masiva de árboles
nuevos con el objetivo de evitar la pérdida de ecosistemas y frenar el deterioro
del planeta.
Tipos de reforestación
Según el lugar en que se practique, se distinguen dos tipos de reforestación:
Reforestación urbana. Referida a la plantación de árboles en entornos urbanos.
Su objetivo tiene que ver con las propias necesidades de la ciudad: modificar el
clima los espacios verdes son buenos para combatir el calor, mejorar la calidad
del aire la alta incidencia de tráfico en las ciudades hace que suban los niveles
de CO2, aumentar las zonas de sombra o embellecer el entorno.
Reforestación rural. Se trata de la plantación masiva de árboles en superficies
forestales que han sido deforestadas, es decir, donde antiguamente existían
bosques, selvas o vegetación semiárida. También puede darse en áreas donde
estos antes no existían, aunque el término adecuado en ese caso sería
forestación. Dentro de la reforestación rural, se enmarcan distintos subtipos
atendiendo al objetivo: de conservación, de protección y restauración,
agroforestal o productiva.
Cómo se realiza una reforestación
Para reforestar un terreno baldío por la tala indiscriminada, por un incendio o por
la deforestación a causa del cambio climático hay que trazar un plan. La
reforestación ha de ser sostenible, es decir, no se trata de plantar árboles
arbitrariamente.
Problemas de la reforestación
Según la Evaluación de los recursos forestales mundiales 2020 (FAO), más de
2.000 millones de hectáreas de bosque en el mundo tienen planes de gestión.
La preparación de directrices para el correcto funcionamiento de los bosques es
un punto de partida que no debe faltar a la hora de rehabilitar un bosque o de
lanzarse a reforestar porque, como en todo proceso, pueden surgir problemas:
Si la reforestación es impulsiva, es decir, no cuenta con un buen plan de
ejecución, puede ser contraproducente, perjudicando a la diversidad de especies
o a los cultivos agrícolas.
En grandes cultivos forestales podemos conseguir el efecto inverso al buscado,
desecando y empobreciendo los suelos por exceso de concentración salina. Una
mala elección de los nuevos árboles a introducir, así como su manera de
plantarlos y posicionarlos puede ser perjudicial. Además, la introducción de
especies invasoras puede favorecer la extinción de otras.
Una reforestación mal planteada podría desembocar en un monocultivo, que no
solo afectaría a la diversidad de la flora autóctona sino también a los hábitats de
los diferentes habitantes del bosque.
La reforestación global es un importante problema ambiental de creciente
preocupación. Los programas internacionales como la Iniciativa de las Naciones
Unidas para Reducir las Emisiones por Deforestación y Degradación de los
Bosques (ONU-REDD) son clave para implementar programas globales para
reducir la deforestación, las emisiones a través de proyectos de reforestación y
forestación.
Los esfuerzos para restaurar y establecer la cobertura forestal mundial tienen
muchos beneficios a nivel químico, social y biológico.
Plantar nuevos árboles puede ayudar a reducir la concentración de CO2 en la
atmósfera. Los gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono y el
metano contribuyen significativamente a un clima cambiante. Los bosques son
un efectivo sumidero de carbono natural que absorbe gran parte del carbono
emitido por la quema de combustibles fósiles. Revertir la deforestación global es
un elemento clave de una estrategia de mitigación efectiva para combatir el
calentamiento global.
Cuando los incendios forestales, los insectos o las enfermedades afectan a
nuestros bosques nacionales, pueden tener una serie de efectos negativos de
gran alcance. Afortunadamente, la reforestación ayuda. El establecimiento
oportuno de las plántulas ayuda a impulsar la recuperación forestal. Conoce
continuación las diferentes formas en que la reforestación nos apoya a nosotros
y a nuestros bosques.
Los múltiples beneficios de la reforestación.
• Proteger especies
Además de los beneficios climáticos, la reforestación tiene el potencial de
preservar especies en peligro de extinción. Un bosque en recuperación
restaura la pérdida y degradación del hábitat, lo que representa una
amenaza para la salud de las especies.
• Erosión y cuencas hidrográficas
La deforestación daña y destruye los hábitats por la erosión. La
restauración forestal puede revertir el daño causado por esta. Las
cuencas hidrográficas regionales, un recurso vital para el desarrollo
humano, afectado negativamente por la deforestación, pueden volver a la
vida mediante la reforestación.
• Salud de los bosques y resiliencia
La reforestación después de disturbios mejora la salud del bosque. Al
sembrar la especie adecuada, la reforestación ayuda a que nuestros
bosques sean más resistentes a los desafíos futuros, como el cambio
climático y los incendios forestales.
• Hábitat de vida silvestre
Nuestros bosques proporcionan hábitat para una increíble diversidad de
vida silvestre. Proporcionan hábitat para miles de especies de vertebrados
e innumerables invertebrados. Se sabe que casi un tercio de las especies
amenazadas y en peligro de extinción dependen de los hábitats de los
Bosques.
• Calidad del aire
A medida que los árboles crecen y consumen aire, eliminan los
contaminantes nocivos del aire. La reforestación ayuda a restablecer la
cubierta forestal y mejorar nuestro "filtro de aire natural".
• Mitigación del clima
La reforestación ayuda a sostener y aumentar el potencial de secuestro
de carbono de los bosques, mitigando los efectos del cambio climático
global.
• Fuente de semilla para el futuro
Las perturbaciones a veces pueden ser tan graves que pueden afectar la
capacidad de los bosques para regenerarse en las próximas décadas.
Plantar árboles ayuda a establecer una fuente de semillas para dar a
nuestros bosques una mejor oportunidad de recuperación rápida.
• Bienestar
Los vínculos entre nuestro bienestar mental y físico y la naturaleza son
claros. Somos más felices y menos estresados cuando pasamos tiempo
en la naturaleza. Al replantar nuestros bosques, estamos ayudando a
hacer más espacio para que todos podamos encontrar tranquilidad.
Podemos revertir el daño hecho, pero solo si actuamos.
Los beneficios de la reforestación y, en primer lugar, evitar la deforestación son
claros. Los bosques ayudan a luchar contra el cambio climático global y ayudan
a restaurar las especies en peligro de extinción. También permitirá a los seres
humanos abordar mejor los problemas del hambre en el mundo, así como los
problemas relacionados con el uso y la disponibilidad del agua. Cualquier
persona que desee aprender más sobre la reforestación puede tomarse el tiempo
para obtener más información sobre este importante problema ambiental y social
o ponerse en contacto con las entidades locales para saber qué se puede hacer
a un nivel más interno.
Reforestación en Honduras
El Instituto de Conservación Forestal (ICF), a través del Programa Nacional
de Reforestación (PNR), para este 2022 tiene como meta restaurar un
aproximado de 30 mil hectáreas de bosque a nivel nacional.
De igual forma, en cuanto a la certificación de plantaciones, se aspira a tener un
aproximado de siete mil hectáreas alcanzadas, en diferentes partes de
Honduras.
Además, una de las metas a nivel central es desarrollar guías específicas por
diferentes tipos de ecosistemas de restauración, un estudio de fertilidad para el
desarrollo de plantación dentro de la energética y un programa de mejoramiento
genético. Otra de las metas es poner a funcionar el banco de semillas forestales
al igual que recolectar 100 kilogramos de semillas de diferentes especies de
árboles maderables, como también la producción de dos millones de plantas.
Lo anterior se lograría a través del Banco Nacional de Semillas Forestales de
Honduras del ICF, las cuales serán distribuidas en las diferentes regionales del
país. Es importante mencionar que para el 2021 se restauraron 40 mil hectáreas
de bosque a nivel nacional donde destacaron las zonas de los departamentos de
Francisco Morazán, Comayagua, Yoro y Olancho. Otro de los logros fue la
plantación de más de tres millones de plantas en 98 viveros establecidos entre
estructuras permanentes y temporales a nivel nacional.
¿Qué tipo de árboles y en qué lugar los sembrara?
Sembrare arboles mayormente conocidos como: Tabebuia rosea (Macuelizos)
en el área de mi residencial, ya que hemos sufrido de diversas inundaciones en
los periodos de lluvia arrasando con toda área verde, sin contar que era escasa
pero gracias al proyecto de clase surgió esa iniciativa para que se pueda respirar
mejor, tener arboles que den sombras cuando el calor llega a sus máximos 34 a
37 grados Celsius