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CEDAW: Derechos de la Mujer en Perú

La Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) fue adoptada en 1979 por la ONU para definir y combatir la discriminación contra la mujer. El documento describe cómo la CEDAW protege los derechos políticos, económicos, sociales y culturales de las mujeres, así como los derechos de las mujeres rurales y en el trabajo. También explica cómo Perú ratificó la convención en 1982 y cómo ha influenciado la legislación y políticas peruanas para promover la igualdad de género.
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CEDAW: Derechos de la Mujer en Perú

La Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) fue adoptada en 1979 por la ONU para definir y combatir la discriminación contra la mujer. El documento describe cómo la CEDAW protege los derechos políticos, económicos, sociales y culturales de las mujeres, así como los derechos de las mujeres rurales y en el trabajo. También explica cómo Perú ratificó la convención en 1982 y cómo ha influenciado la legislación y políticas peruanas para promover la igualdad de género.
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IV.

SOBRE LAS CONVENCIONES INTERNACIONALES SOBRE LA MUJER


4.1 Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación
contra la mujer.
La Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la
Mujer, conocida por sus siglas en inglés como CEDAW (Convention on the Elimination
of All Forms of Discrimination against Women), fue adoptada en diciembre de 1979 por
Resolución 34/180 de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
La CEDAW toma como punto de partida la discriminación estructural e histórica hacia
las mujeres, reconociendo y protegiendo sus derechos. Esta convención ofrece una
rigurosa definición sobre la discriminación contra la mujer, e identifica las medidas que
se requieren para asegurar el derecho de las mujeres a la igualdad y a la no
discriminación a través del disfrute de sus derechos civiles, políticos, económicos,
sociales y culturales. Aquellos países adheridos a este Tratado, están obligados a
presentar al Comité información periódica relacionada a si se están aplicando los
derechos que ampara la Convención.
A lo largo de su articulado, la Convención (CEDAW) se ocupa de establecer
obligaciones específicas para combatir la trata de mujeres y toda forma de explotación
sexual, incluida la prostitución, así como la discriminación en el ejercicio de cada uno
de los derechos humanos. Respecto de los derechos políticos asegura a las mujeres,
en igualdad de condiciones que los varones, los derechos a votar, a participar de la
formulación de políticas públicas, a obtener cargos de representación
(gubernamentales o en asociaciones del tercer sector) y otros propios de la función
pública.
Los derechos económicos, sociales y culturales también son objeto de la Convención,
posición que resulta coherente con el principio de indivisibilidad de los derechos
humanos. En su artículo 10 se ocupa del derecho a la educación, respecto del cual
garantiza puntualmente: el acceso a estudios correspondientes a todos los niveles
educativos de calidad (en cuanto a programas, cuerpo docente, instalaciones edilicias
y equipamiento) así como a los títulos que allí se expidan; la eliminación de conceptos
estereotipados en los programas correspondientes a todas las formas de enseñanza;
la educación mixta; la educación física y deportiva; la educación sexual integral; las
mismas oportunidades para la obtención de becas de estudio; la reducción de la tasa
de deserción escolar femenina.
Respecto del derecho al trabajo, el artículo 11 asegura la igualdad en el acceso al
empleo, a elegir libremente la profesión, a ascender, a la estabilidad, a igual
remuneración por igual tarea, a beneficiarse de las mismas prestaciones y servicios
asociados a la fuente de trabajo, a la seguridad social. Asimismo, esta disposición
establece una serie de garantías para evitar la discriminación en el empleo en razón
de la maternidad, que incluyen: la prohibición del despido motivado en el embarazo o
licencia por maternidad; protección de la mujer embarazada cuando sus tareas
habituales puedan resultar contraindicadas para el proceso normal del embarazo;
licencia por maternidad paga con mantenimiento de las condiciones de trabajo,
antigüedad y beneficios sociales; creación de guarderías o red de servicios similares
que posibiliten compatibilizar las responsabilidades laborales con el cuidado de los/as
hijos/as.
El derecho a la salud de las mujeres está protegido en el artículo 12 que contiene
obligaciones destinadas a resguardar el acceso a servicios médicos de calidad, en
particular aquellos especializados en la atención del embarazo, el parto y el puerperio,
inclusive la nutrición durante el embarazo y la lactancia. Por último, el artículo 14
garantiza un puñado de derechos vinculados a otras esferas de la vida económica y
social, como el acceso a prestaciones familiares, a obtener préstamos bancarios,
créditos financieros e hipotecas, el derecho a participar de actividades de recreación,
esparcimiento y deportivas, derecho que difícilmente puedan gozar las mujeres en
igualdad de condiciones que los varones hasta que no se equilibre el promedio de
horas que unos y otras dedican a las tareas domésticas y de cuidado.
La Convención hace una mención especial a la mujer rural, a quien le dedica el
artículo 14, que incorpora obligaciones adicionales tendientes a revertir la situación de
exclusión estructural en que se encuentra, en particular por el papel que desempeña
en la supervivencia económica de su familia, porque su trabajo discurre mayormente
en los sectores no monetarios de la economía y porque carece de condiciones de vida
adecuada, particularmente en relación con la vivienda, los servicios sanitarios, las
redes eléctricas y cloacales, el transporte y las comunicaciones.
4.1.1 La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de
Discriminación Contra la Mujer en el Perú
Fue adoptada por el estado peruano en 1981 y la ratifica sin reservas en 1892,
marcando un hito en la historia legislativa nacional y visibilizando la inequidad de
género existente en el país.
Este importante estándar internacional impactó en la legislación nacional, dando pie al
avance progresivo en el reconocimiento de los derechos de las mujeres, provocando
modificaciones sustanciales en las normas sobre relaciones matrimoniales al dejarse
de lado la figura del Jefe del hogar y sus atribuciones y pasarse a un modelo de
relación matrimonial democrática.
La CEDAW también sirvió de fundamento a la legislación que exige el uso de los
títulos y cargos en femenino cuando es gramaticalmente posible, a la creación de la
Escuela de Oficiales Mujeres de la Policía Nacional, a la Ley de cuotas de
participación política por género, a la Ley de Igualdad de Oportunidades entre varones
y Mujeres, entre otras.
Asimismo, se crearon en el país importantes mecanismos públicos para el avance de
la mujer como el Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social, la Comisión de la Mujer del
Congreso de la República, la Defensoría Adjunta de los Derechos de la Mujer en la
Defensoría del Pueblo, la Comisión de los Derechos de la Mujer Policía, así como
instancias regionales y locales encargadas de promover y garantizar los derechos de
las mujeres.
Bajo su amparo, fueron también diseñadas políticas públicas de diverso nivel, como la
Política 11 del Acuerdo Nacional sobre Promoción de la Igualdad de Oportunidades sin
discriminación, el Plan nacional de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y
varones, así como Planes regionales y locales de igualdad de oportunidades.
El Comité de expertas, mecanismo de Naciones Unidas responsable de velar por el
cumplimiento de la Convención, ha contribuido a ampliar los contenidos esenciales de
los derechos de las mujeres y obligaciones estatales en materia de igualdad y no
discriminación y los ámbitos de aplicación (por ejemplo, tomar medidas contra la
violencia hacia las mujeres por considerarla discriminatoria), así como, a reconocer la
diversidad cultural, sexual y de género de las mujeres.
CONCLUSIONES

 La CEDAW fue, y sigue siendo, el primer y más importante tratado sobre los
derechos humanos de todas las mujeres, ya que fue el encargado de
garantizar que las mujeres realmente pudieran ejercer sus derechos.
 Que, a pesar de que día a día se aprueben normas internacionales y
nacionales que si bien reconocen los derechos de las mujeres estos no se
cumplen en su totalidad, lo cual podemos observar en nuestro país con la
problemática de la violencia contra la mujer.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
Facio, A. (2011). Viena 1993, cuando las mujeres nos hicimos humanas. Pensamiento
iberoamericano, (9), 3-20.
https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/3710875.pdf
Mujeres, O. O. (2011). Convención para la eliminación de todas las formas de
discriminación contra la mujer (CEDAW).
http://repositorio.ciem.ucr.ac.cr/jspui/handle/123456789/284
Alegre, M. H., & Castellano, G. C. (2019). La ratificación de la CEDAW como hito en la
lucha por los derechos de las mujeres en el Perú. IUS ET VERITAS, (59), 72-
83.
https://www.demus.org.pe/wp-content/uploads/2015/06/2dd_doc_diagnostico_d
dssrr.pdf

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