100% encontró este documento útil (1 voto)
149 vistas5 páginas

Curso Bioética Jovenes 1

Este documento presenta una introducción a un curso de bioética para jóvenes. Explica que la bioética estudia las intervenciones sobre la vida humana desde una perspectiva moral. Luego, describe los tres objetos principales de estudio de la bioética: el origen, desarrollo y conclusión de la vida humana. Finalmente, identifica varias concepciones del ser humano que fundamentan diferentes enfoques de la bioética y propone cuatro principios basados en la doctrina católica para definir adecuadamente al ser humano y establecer

Cargado por

najulvilla
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
149 vistas5 páginas

Curso Bioética Jovenes 1

Este documento presenta una introducción a un curso de bioética para jóvenes. Explica que la bioética estudia las intervenciones sobre la vida humana desde una perspectiva moral. Luego, describe los tres objetos principales de estudio de la bioética: el origen, desarrollo y conclusión de la vida humana. Finalmente, identifica varias concepciones del ser humano que fundamentan diferentes enfoques de la bioética y propone cuatro principios basados en la doctrina católica para definir adecuadamente al ser humano y establecer

Cargado por

najulvilla
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

CURSO DE BIOÉTICA PARA JÓVENES

PRIMERA CHARLA: INTRODUCCIÓN

1. DEFINICIÓN

“Bioética” viene de: bios = vida; y ethos = moral.


Es la reflexión o juicio moral sobre las diversas intervenciones que pueden realizarse
sobre la vida humana (ayudar a la procreación, manipular embriones, tratamiento de
enfermedades, eutanasia, etc.).
En nuestro tiempo ha tomado una importancia muy singular porque estamos en una
época de grandes adelantos médicos y biológicos, y en una época profundamente tocada de
materialismo y gnosticismo (= el deseo de “conocer” a toda costa, metiéndose incluso en el
campo de Dios). Por eso, a veces uno encuentra trabajos criticando este “abuso” científico con
títulos como: “los aprendices de brujos”, “jugando a ser dioses”, “la tentación del edén”, etc.

2. OBJETO DE ESTA CIENCIA

El objeto son todas las intervenciones (científicas y no científicas) sobre la vida humana
desde que comienza hasta que termina; por tanto:
a) Sobre el origen de la vida: fecundación (artificial), genética, etc.
b) Sobre su desarrollo: terapia, experimentación, trasplantes, enfermedades,
adicciones, etc.
c) Sobre su conclusión: muerte, eutanasia, aborto, ensañamiento terapéutico, etc.

3. ¿CUÁNTAS CLASES DE BIOÉTICA HAY?

Lamentablemente hay más de una, de donde proviene la gran confusión que reina en
nuestro tiempo.
¿Por qué hay más de una? Porque la bioética es una reflexión sobre la vida humana; por
tanto, va a depender esencialmente de:
–la concepción del hombre que se tenga
–y de los principios morales que se acepten.

En el fondo, el punto clave es el primero: la idea del hombre que se tenga (porque los
principios morales también van a depender de esta visión).

Así vamos a tener “muchas” bioéticas que yerran desde la base. Por ejemplo:
a) Las que se basan en una idea materialista del hombre: niegan la existencia del alma,
afirma que el hombre es pura materia, etc.
b) Las que se basan en una idea evolucionista del hombre: afirmará que todo ser
humano “llega a ser hombre” después de una evolución (por tanto, hay momentos en que no
es todavía hombre), etc.
c) Las que tienen una ideal socialista del hombre: afirma que el hombre es fruto de la
sociedad; uno es persona humana cuando la sociedad “lo acepta” como tal. Así, un bebé no
deseado ni aceptado por sus padres, no sería persona... y por tanto puede ser abortado; un
discapacitado o un anciano ya inútil, que nadie quiere... también dejaría de ser persona, etc.

CURSO DE BIOÉTICA PARA JÓVENES - 2001 1


4. EL CONCEPTO ACERTADO SOBRE EL HOMBRE

De lo dicho se deduce que para poner adecuados fundamentos a nuestra bioética, es


necesario dejar en claro los principios fundamentales sobre el hombre.
Lo haremos con cinco principios.

1º PRINCIPIO “TODO HOMBRE ES FRUTO DE UN ACTO


CREADOR DE DIOS”

Textos:
Catecismo de la Iglesia Católica: n. 355: “Dios creó al hombre a su imagen, a
imagen de Dios lo creó, hombre y mujer los creó (Gn 1,27). El hombre ocupa un
lugar único en la creación”.

Catecismo de la Iglesia Católica: n. 366: “La Iglesia enseña que cada alma
espiritual es directamente creada por Dios –no es ‘producida’ por los padres–, y que
es inmortal”.

De aquí se sigue como consecuencia moral un principio que afirma la Congregación


parar la Doctrina de la Fe en la Declaración “Iura et Bona”, sobre la eutanasia (n.9):

“La vida humana es el fundamento de todos los bienes, la fuente y condición


necesaria de toda actividad humana y de toda convivencia social. Si la mayor parte
de los hombres creen que la vida tiene un carácter sacro y que nadie puede disponer
de ella a capricho, los creyentes ven a la vez en ella un don del amor de Dios, que
son llamados a conservar y hacer fructificar”.

2º PRINCIPIO “TODO HOMBRE ES PERSONA”

Textos:

Catecismo de la Iglesia Católica, n. 356-357: “De todas las criaturas visibles sólo el
hombre es capaz de conocer y amar a su Creador; es la única criatura en la tierra a la
que Dios ha amado por sí misma; sólo él está llamado a participar, por el
conocimiento y el amor, en la vida de Dios. Para este fin ha sido creado y ésta es la
razón fundamental de su dignidad: ‘¿Qué cosa, o quién, fue el motivo de que
establecieras al hombre en semejante dignidad? Ciertamente, nada que no fuera el
amor inextinguible con el que contemplaste a tu criatura en ti mismo y te dejaste
cautivar de amor por ella. Por amor lo creaste, por amor le diste un ser capaz de
gustar tu Bien eterno (Santa Catalina de Siena).
Por haber sido hecho a imagen de Dios, el ser humano tiene la dignidad de persona;
no es solamente algo, sino alguien. Es capaz de conocerse, de poseerse y de darse
libremente y entrar en comunión con otras personas; y es llamado, por la gracia, a

CURSO DE BIOÉTICA PARA JÓVENES - 2001 2


una alianza con su Creador, a ofrecerle una respuesta de fe y de amor que ningún
otro ser puede dar en su lugar”.

“Ser persona” significa que es un “individuo racional”. Es alguien –no algo– capaz de
conocerse, poseerse y darse libremente. Es decir, es alguien dueño de sus actos, capaz de
tomar decisiones. Es infinitamente más que una cosa y es infinitamente más que todo el reino
animal.
La razón última de esto es el haber sido hecho a imagen de Dios (cf. Catecismo, n. 357;
Gn 1,27).
Además, su dignidad depende también de su fin: está llamado a la gracia y la gloria (la
visión de Dios en el cielo).

3º PRINCIPIO “LA PERSONA HUMANA ES UN SER, AL MISMO


TIEMPO, CORPORAL Y ESPIRITUAL”

Textos:

Catecismo de la Iglesia Católica, n. 362: “La persona humana, creada a imagen de


Dios, es un ser a la vez corporal y espiritual. El relato bíblico expresa esta realidad
con un lenguaje simbólico cuando afirma que Dios formó al hombre con polvo del
suelo e insufló en sus narices aliento de vida y resultó el hombre un ser viviente (Gn
2,7). Por tanto, el hombre en su totalidad es querido por Dios”.

Catecismo de la Iglesia Católica, n. 365: “La unidad del alma y del cuerpo es tan
profunda que se debe considerar al alma como la ‘forma’ del cuerpo; es decir, gracias
al alma espiritual, la materia que integra el cuerpo es un cuerpo humano y viviente;
en el hombre, el espíritu y la materia no son dos naturalezas unidas, sino que su
unión constituye una única naturaleza”.

Instrucción Donum vitae (Intr., n. 3): “Esa naturaleza es al mismo tiempo corporal
y espiritual. En virtud de su unión sustancial con un alma espiritual, el cuerpo
humano no puede ser reducido a un complejo de tejidos, órganos y funciones, ni
puede ser valorado con la misma medida que el cuerpo de los animales, ya que es
parte constitutiva de una persona, que a través de él se expresa y se manifiesta”.

El ser humano no es ni cuerpo solo ni alma sola. Es unión substancial de cuerpo y alma.
Actuando sobre el cuerpo se alcanza la persona entera.

4º PRINCIPIO “EL SER HUMANO COMIENZA A SER PERSONA EN


EL MISMO MOMENTO DE LA CONCEPCIÓN”

Textos:

CURSO DE BIOÉTICA PARA JÓVENES - 2001 3


Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1703: “Dotada de un alma espiritual e inmortal,
la persona humana es la única criatura en la tierra a la que Dios ha amado por sí
misma. Desde su concepción está destinada a la bienaventuranza eterna”.

Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2270: “La vida humana debe ser respetada y
protegida de manera absoluta desde el momento de la concepción”.

Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2274: “(El embrión) debe ser tratado como una
persona desde la concepción”.

El ser humano es persona desde el momento en que es propiamente un ser humano; es


decir, según dijimos en el Principio 3º, desde que es un ser con alma y cuerpo.
¿Desde qué momento está el alma unida al cuerpo (animación)? ¿Cuándo infunde Dios
el alma? Un científico no puede contestar de modo directo esta pregunta, porque en ningún
momento “ve” o “toca” el alma (como tampoco nosotros podemos verla o tocarla). Pero se la
puede “adivinar” allí presente desde el momento en que ese ser está ya “completo”, es decir,
desde el momento en que ya tiene todo lo que ha de tener para ser considerado un ser humano.
¿Cuándo ocurre esto? ¡En el mismo instante de la concepción!
Esto es lo asombroso: un segundo antes de la concepción ese ser no existe. Existen, en
cambio, dos células diversas: una célula masculina, espermatozoide, (que tiene una
información genética idéntica a la del hombre que será padre del futuro ser) y una célula
femenina, óvulo, (que tiene una información genética idéntica a la de la madre del futuro
ser)... pero en menos de dos segundos (que es lo que tardan en unirse el espermatozoide y el
óvulo, aparece un nuevo ser, que tiene un código genético propio (no es ni el del padre ni el
de la madre), único en todo el mundo, y con todo el programa de cómo irá desarrollando su
humanidad en el futuro.
Si ese ser sigue gestándose bien, nace, crece y vive hasta los 98 años... ¿qué nuevo
cambio sustancial ocurrirá en su vida después del instante de su concepción? ¡Ninguno! Con
el tiempo se le formarán los ojos... pero ya estaban allí programados en su color, tamaño y
vigor... Se le formarán los dedos... pero ya estaba allí programada hasta la última huella
digital... Así como no hay cambios sustanciales desde que empieza a mamar de la madre,
hasta que es capaz de comerse un buen asado, así tampoco hay cambios sustanciales desde
que es concebido hasta que nace...
Por tanto, si el que nace es el mismo ser que fue concebido –sin ningún cambio
sustancial– y el que nace ya nace con su alma.... entonces, esa alma estuvo presente desde la
concepción.

5º PRINCIPIO “HAY QUE RESPETAR LA PERSONA HUMANA


ÍNTEGRAMENTE”

Texto:

Instrucción “Donum vitae” (Intr., 5): “La vida de todo ser humano ha de ser
respetada de modo absoluto desde el momento mismo de la concepción, porque el
hombre es la única criatura en la tierra que Dios ha ‘querido por sí misma’ (Gaudium
et spes, 24), y el alma espiritual de cada hombre es ‘inmediatamente creada’ por Dios

CURSO DE BIOÉTICA PARA JÓVENES - 2001 4


(Pío XII, Humani generis); todo su ser lleva grabada la imagen del Creador. La vida
humana es sagrada porque desde su inicio comporta ‘la acción creadora de Dios’
(Juan XXIII, Mater et magistra) y permanece siempre en una especial relación con el
Creador, su único fin (Gaudium et spes, 24). Sólo Dios es Señor de la vida desde su
comienzo hasta su término: nadie, en ninguna circunstancia, puede atribuirse el
derecho de matar de modo directo a un ser humano inocente (Pío XII)”.

El motivo es simple: el único que es dueño de cada persona es quien ha creado su alma.
¿Qué significa “respetarla íntegramente”? Significa:

a) Respetar la vida en todas sus fases: embrión, feto, recién nacido, niño, adolescente,
adulto, anciano.
b) Respetar su naturaleza: no podemos alterar su naturaleza. Podemos ayudarlo, corregir
sus defectos, sanar sus enfermedades, etc. Pero no podemos cambiarlo, alterarlo,
transformarlo en otra cosa. Ni para hacer de él un “menos-hombre” ni para hacer de él un
“super-hombre”.

CURSO DE BIOÉTICA PARA JÓVENES - 2001 5

También podría gustarte