PLANTEL MONTEVIDEO.
Licenciatura en Derecho
ASIGNATURA: DERECHO PENAL
The Wolf of Wall Street
NOMBRE DEL ALUMNO(A): MARIO DELGADO DE ANDA
GRUPO: Generación 29 Zoom TURNO: SABATINO.
NOMBRE DEL PROFESOR: Mtro. Rodrigo Cortés Mendoza Estrada
La vida de Jordán Belfort, hijo de padres contadores, inicia como corredor
de bolsa de Wall Street y que a raíz de la venta de acciones con un alto margen
de ganancia en el mercado extrabursátil y su gran capacidad de ventas adquiridas
en Wall Street, funda con sus amigos la empresa Stratton Oakmont, la cual vende
acciones basura tanto a gente común como adinerada posibilitando el hecho de
ganar mucho dinero tanto para el como para sus trabajadores.
El tipo de liderazgo que ejercía Jordán Belfort era democrático, puesto que él se
reunía con sus colaboradores o miembros fundadores para discutir sobre los
procedimientos para conseguir las metas que en este caso era hacer dinero.
Jordán enseña y dirige a su personal la moral alta para que cada uno de sus
empleados se desempeñen al 100% en su trabajo, enmarcando las relaciones
interpersonales y las deliberaciones del como actuar, evidenciadas en las grandes
celebraciones, en el uso de los discursos motivacionales y en el hecho de que sus
empleados tenían la autonomía de actuar como quisieran si vendían acciones y
hacían dinero.
El lobo de Wall Street nos refleja una aproximación a los delitos de cuello blanco.
Los delitos patrimoniales protegen bienes jurídicos de contenido económico en sus
relaciones de naturaleza no directamente publica o no colectiva. Además, el acto
antisocial afecta directamente a sujetos individualizados de la comunidad (hurto,
robo, o estafa). Los delitos socioeconómicos, hacen referencia a aquel conjunto,
más o menos sistemático, de normas jurídicas que preordenan, con carácter
fundamental, la estructura y actividad económica de la comunidad. Esta
delincuencia afecta directamente a la colectividad o, paralelamente, a grupos muy
numerosos de la misma.
La delincuencia patrimonial y socioeconómica abarcan una amplia variedad de
delitos, como son los hurtos y robos, la extorsión, las estafas, el abuso de
confianza, fraude (art. 389 CPF.
Coleman (2001) propuso en su Teoría del delito de cuello blanco, entendiendo que
el crimen de cuello blanco se produce cuando concurren motivación, oportunidad y
racionalización (neutralización): el delincuente de cuello blanco neutraliza o
justifica sus actos, eludiendo la recriminación moral.
Jordán Belfort, un corredor de bolsa de Nueva York que se hizo millonario a los 26
años, fue condenado a prisión por estafa y blanqueo de capitales, perdiendo los
200 millones de dólares que había ganado vendiendo acciones basura. Llego a
poseer seis autos de alta gama, un helicóptero y un yate de 50 metros.
La técnica que empleaba Jordán Belfort para vender acciones a unos centavos
bajo la promesa de ganancias astronómicas era el “boiler room”, que es como se
conoce a la a una habitación con varios empleados dedicados a vender por vía
telefónica (empleando estrategias deshonestas) paquetes de acciones a centavo,
que evidentemente nunca aumentaban su valor, pero dado su bajo precio los
clientes nunca reclamaban, quedándose con las ganancias. Actualmente estas
estrategias se emplean internet, de manera que es muy fácil estafar a alguien de
cualquier parte del mundo.
Belfort presentaba alcoholismo y consumo de diversas drogas como la morfina,
cocaína y especialmente la metacualona un sedante-hipnótico popular en los años
60 bajo el nombre de “smarties”. Sus excesos llamaron la atención del FBI, a los
que en más de una ocasión despidió arrojándoles billetes.
Imputado en 1998 por estafa y blanqueo de dinero, Belfort coopero con el FBI para
pasar 22 meses en prisión, condenado a devolver millones de dólares a los
accionistas a los que había estafado.
En prisión hizo amistad con un actor y escritor que le convenció para relatar sus
andanzas, publicando entonces “The Wolf of Wall Street” y “Catching The Wolf of
Wall Street”, que tuvieron éxito ganando 2 millones de dólares por la venta de sus
libros y las conferencias que importa, enseñando técnicas para la venta, basando
su método en la psicología del comportamiento, de la persuasión y en las
neurociencias aplicadas a las ventas.
Belfort constituye un ejemplo de delincuente de cuello blanco: inteligente,
ambicioso, sin remordimientos, problemas con alcohol y drogas.
En definitiva, la delincuencia de cuello blanco se aleja de lo que la sociedad
entiende tradicionalmente por crimen. El crimen de cuello blanco no es sangriento
y no refleja un trastorno psiquiátrico. El delincuente de cuello blanco es un
individuo integrado en la sociedad, tan integrado que conoce los entresijos, por lo
que no duda en usarlos para obtener por medios socialmente lícitos los fines
sociales deseables, el sueño americano: un buen coche, una hermosa esposa,
una mansión, un yate, etc..
Este tipo de conducta constituye la tipología delictiva mas peligrosa a la que nos
podemos enfrentar, pues no solo constituye el daño a muchas personas en algo
tan fundamental para la vida moderna como lo es su patrimonio, sino que
constituye un delito más difícil de detectar y perseguir, pues tan dentro del sistema
están que lo usan en su propio favor.
Resulta fundamental la integración del legislador y el criminólogo para la detección
y actuación contra este tipo de delincuentes, considerados por muchos sectores
doctrinales desde hace años como incorregibles.
Jordán Belfort fue acusado de fraude, además de lavado de dinero ( En el caso de
México, las sanciones previstas en el Código Penal Federal contemplan que las penas corporales
(prisión) llegan a un máximo de 15 años de prisión y multas hasta de 5,000 UMAS a quien realice
operaciones con recursos de procedencia ilícita. Si pensamos en una persona que lava grandes
cantidades de dinero, esa cifra puede parecer ridícula. CPF Art. 400 bis) y manipulación del
mercado de valores, Defraudación Fiscal ( Código Fiscal de la Federación:
Artículo 108.- Comete el delito de defraudación fiscal quien con uso de engaños o aprovechamiento de
errores, omita total o parcialmente el pago de alguna contribución u obtenga un beneficio indebido con
perjuicio del fisco federal.
La omisión total o parcial de alguna contribución a que se refiere el párrafo anterior comprende,
indistintamente, los pagos provisionales o definitivos o el impuesto del ejercicio en los términos de las
disposiciones fiscales.
El delito de defraudación fiscal y el delito previsto en el artículo 400 Bis del Código Penal Federal, se
podrán perseguir simultáneamente. Se presume cometido el delito de defraudación fiscal cuando existan
ingresos o recursos que provengan de operaciones con recursos de procedencia ilícita.
El delito de defraudación fiscal se sancionará con las penas siguientes:
I. Con prisión de tres meses a dos años, cuando el monto de lo defraudado no exceda de $1,932,330.00.
Cantidad de la fracción compilada por resolución miscelánea fiscal DOF 05-01-2022
II. Con prisión de dos años a cinco años cuando el monto de lo defraudado exceda de $1,932,330.00 pero no
de $2,898,490.00.
Cantidades de la fracción compiladas por resolución miscelánea fiscal DOF 05-01-2022
III. Con prisión de tres años a nueve años cuando el monto de lo defraudado fuere mayor de $2,898,490.00.
Cantidad de la fracción compilada por resolución miscelánea fiscal DOF 05-01-2022
Cuando no se pueda determinar la cuantía de lo que se defraudó, la pena será de tres meses a seis años de
prisión.
Si el monto de lo defraudado es restituido de manera inmediata en una sola exhibición, la pena aplicable
podrá atenuarse hasta en un cincuenta por ciento