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Programa Cuídate: Apoyo a Cuidadores

Este documento presenta un programa de intervención psicosocial dirigido a los familiares de pacientes hospitalizados. El objetivo del programa es abordar las problemáticas de salud mental que padecen los cuidadores y favorecer el reconocimiento y gestión de emociones. El programa incluyó temas como el cuidado personal, la proyección a futuro y el duelo. El programa buscó disminuir los niveles de estrés y sobrecarga emocional de los cuidadores a través de la expresión y gestión de emociones.
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Programa Cuídate: Apoyo a Cuidadores

Este documento presenta un programa de intervención psicosocial dirigido a los familiares de pacientes hospitalizados. El objetivo del programa es abordar las problemáticas de salud mental que padecen los cuidadores y favorecer el reconocimiento y gestión de emociones. El programa incluyó temas como el cuidado personal, la proyección a futuro y el duelo. El programa buscó disminuir los niveles de estrés y sobrecarga emocional de los cuidadores a través de la expresión y gestión de emociones.
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Capítulo III: Cuidando al cuidador: programa

Cuídate para cuidar

Lucely Obando Cabezas


María Ceila Galeano Bautista
Marinella Rivera Escobar

SciELO Books / SciELO Livros / SciELO Libros

OBANDO CABEZAS, L., GALEANO BAUTISTA, M. C., and RIVERA


ESCOBAR, M. Cuidando al cuidador: programa Cuídate para cuidar. In:
OBANDO CABEZAS, L., ed. Aportes de la psicología en el ámbito
hospitalario: la humanización en los servicios de salud como objetivo
prioritario [online]. Santiago de Cali: Editorial Universidad Santiago de Cali,
2020, pp. 81-117. ISBN: 978-958-5147-16-4. Available from:
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Capítulo III

Cuidando al
cuidador:
Programa Cuídate para
cuidar
Lucely Obando Cabezas
María Ceila Galeano Bautista
Marinella Rivera Escobar
CAPÍTULO III
Cuidando al cuidador: Programa Cuídate para cuidar

Lucely Obando Cabezas*


[Link]
María Ceila Galeano Bautista**
[Link]
Marinella Rivera Escobar***
[Link]

Humanizar es la poesía del cuidado.


José Luis Jurado

Introducción

Para instituciones de salud pública como clínicas, hospitales y


centros de salud es cada vez más clara la importancia que tienen los
programas de humanización para la cualificación de los servicios

* Universidad Libre - Seccional Cali, Cali, Colombia


[Link]@[Link]
** Universidad Libre - Seccional Cali, Cali, Colombia
[Link]@[Link]
*** Universidad Libre - Seccional Cali, Cali, Colombia
[Link]@[Link]

Cita este capítulo:

Obando Cabezas, L.; Galeano Bautista, MC. y Rivera Escobar, M. Cuidando al


cuidador: Programa Cuídate para cuidar. En: Obando Cabezas, L. Ed. científica.
Aportes de la psicología en el ámbito hospitalario: la humanización en los servicios de
salud como objetivo primario. Cali, Colombia: Editorial Universidad Santiago de
Cali; 2020. pp. 83-117.

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Cuidando al cuidador: Programa Cuídate para cuidar

de salud física que ofertan a la comunidad. En consonancia con lo


que indica Bárbara Ross (2012), estos programas buscan impactar
a todos los actores que participan en el sector salud, personal de
salud, pacientes y sus familiares, aunque es en los dos primeros
actores mencionados en quienes se suele centrar las propuestas de
intervención en humanización, descuidándose de esa manera la
atención que también se les debería brindar a quienes son cuidadores
de las personas enfermas internas en las instituciones de salud pública.

Varias investigaciones realizadas con los familiares de personas


enfermas evidencian múltiples problemáticas de salud del cuidador
primario (familiares), entre ellas diversas afectaciones en su salud
física y emocional a causa del descuido de su salud y de sus asuntos
personales por dedicar su tiempo y energía a su familiar enfermo. De
ahí la importancia de diseñar programas de intervención psicosocial
que propicien la disminución de la sobrecarga emocional que padecen
quienes acompañan a los enfermos.

Acorde con lo anterior, este escrito da cuenta de un programa de


intervención psicosocial dirigido a los familiares de pacientes enfermos,
internos en diferentes servicios de hospitalización de una clínica en la
ciudad de Cali, con el objetivo de abordar las problemáticas de salud
mental que padecen estos cuidadores y favorecer el reconocimiento,
la expresión y gestión de emociones tanto positivas como negativas,
generadas en el proceso de cuidar. Se socializaron con los asistentes
temas relacionados con el cuidado personal, proyección a futuro,
duelo, entre otros, que permitió a los cuidadores disminuir los
niveles estrés y de sobrecarga emocional a través de la facilitación de
expresión, reconocimiento y gestión de emociones y sentimientos.

La humanización de los servicios de salud es actualmente una


prioridad establecida desde todos los ámbitos, y esta debe trabajarse

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Lucely Obando Cabezas / María Ceila Galeano Bautista / Marinella Rivera Escobar

con todas las personas que componen el sistema de salud: En este


trabajo se les dio gran importancia a los cuidadores como actores que
deben ser cuidados y a quienes se les deben transmitir estrategias de
autocuidado

1. Consideraciones teóricas sobre programas psicosociales para


cuidadores primarios

Un cuidador en salud es “aquel individuo que dedica la mayor parte


del tiempo –medido en número de horas al día– al cuidado de un
enfermo” (Dwyer, Lee & Jankowski, 1994, p. 163). Esto significa
que el cuidador:

Se hace cargo, por cuenta propia o por encargo, de vigilar y atender


a otra persona como un anciano, un bebé, un convaleciente, o una
dependencia. Es la persona que facilita la vida y complementa la falta
de autonomía de una persona dependiente, ayudándola en sus tareas
diarias como aseo, alimentación, desplazamiento, entre otras. (Ruiz y
Nava, 2012, p. 163)

El concepto de “cuidado” no tiene un univoco sentido; este varía de


acuerdo con la actitud proveniente de quién es el cuidador, por ello
es importante retomar la diferencia entre cuidar y asistir, provista
por Párraga (2005), comprendida como la diferencia entre una labor
orientada por el servicio y un conjunto de acciones basadas en el
afecto.

Según Ngosi Nkongo (1996), cuidar implica una habilidad


dinámica compuesto por un conocimiento procedimental y un
factor actitudinal. Diversos autores coinciden en indicar lo mismo:
la habilidad de cuidado es una amalgama entre actitud y aptitud

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Cuidando al cuidador: Programa Cuídate para cuidar

de cuidado a otro (Montalvo, Badrán, Cavadías, Medina, Méndez,


Padilla & Ruidíaz, 2010).

Tal caracterización del cuidador nos empieza a mostrar el grado


de compromiso que adquieren con sus enfermos, lo cual permite
entender por qué la salud de estas personas puede verse afectada por
el alto nivel de requerimientos a los que deben responder al asumir
este rol. Un agravante para el bienestar del cuidador de una persona
en condiciones de enfermedad es que este suele ser un familiar o una
persona cercana al núcleo de la familia, participando también amigos
y vecinos (Flores, Adeba, García & Gómez, 1997). Lo problemático
de lo anterior es que es un apoyo informal brindado por personas que
“no disponen de capacitación, no son remunerados por su tarea, y
tienen un elevado grado de compromiso hacia la tarea, caracterizada
por el afecto y una atención sin límites de horarios” (Flores, Adeba,
García & Gómez, 1997, p. 164). Esto implica, en la mayoría de los
casos, que los cuidadores no disponen de las herramientas necesarias
para lidiar con los niveles de estrés y agotamiento emocional que
ocasiona su labor diaria, que puede hasta extenderse por años.

Algunos de los efectos generados por el transcurso de la enfermedad


del familiar son los diversos tipos de alteraciones físicas, psíquicas,
sociales y laborales que padece el cuidador (Párraga, 2005), que
pueden además tener raíces en aspectos biológicos o culturales. A
grandes rasgos, las alteraciones físicas constituyen consecuencias
de las problemáticas físicas que ya traía el cuidador y que se ven
agravadas o activadas por las extensas jornadas de acompañamiento
a sus familiares. Además, su labor no se limita al acompañamiento
sino también a la ejecución de tareas de las cuales depende la persona
a su cuidado. Para las alteraciones sociales y laborales se debe tener
en cuenta que el tiempo transcurrido en procesos de cuidado se
convierte en muchos casos en un aislante de las actividades laborales

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Lucely Obando Cabezas / María Ceila Galeano Bautista / Marinella Rivera Escobar

o lúdicas; el ausentismo del puesto laboral, así como el aislamiento


de actividades sociales restringe el contacto con personas que podrían
convertirse en redes de apoyo.

Para caracterizar los cambios negativos que sufre un cuidador, Maslach


y Jackson (1996) mencionan en su teoría del estrés de cuidadores
primarios que estos cambios se caracterizan por:

(…) síndrome de agotamiento emocional, con despersonalización y baja


realización personal, que puede ocurrir entre individuos que trabajan
con personas con necesidades de suma atención. La descripción del
síndrome se refiere a un primer aspecto definido como desgaste, pérdida
de energía. (Citado en Barrón & Alvarado, 2009, p. 42)

Pérez (2006) cree que dichos efectos se ven potenciados por la edad
que tiene el cuidador, lo que hace de esta un factor a tener en cuenta
al momento de brindar apoyo psicosocial al cuidador. Según refiere,
las personas de la tercera edad tienden a sufrir mayor deterioro en su
salud que las personas jóvenes:

Con relación a la edad del cuidador, se ha señalado que los cuidadores


de mayor edad tienden a presentar mayor deterioro en la calidad de
vida, sobre todo en lo que respecta a la salud. Las cuidadoras de 55 años
presentan la mayor prevalencia de problemas emocionales y padecen
con mayor frecuencia molestias o dolores y se sienten menos satisfechas
con sus vidas que los cuidadores de menor edad (Pérez, 2006, p. 27).

Sin embargo, el autor menciona que las consecuencias son aún más
grandes cuando una persona muy joven tiene a cargo algún familiar
enfermo: “Los cuidadores más jóvenes muestran niveles de sobrecarga
más altos que las de más edad, tal vez porque perciben un mayor coste
de oportunidad asociado a cuidar, relacionado con los conflictos para
compatibilizar empleo y cuidados” (Pérez. 2006, p. 73).

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Cuidando al cuidador: Programa Cuídate para cuidar

En cualquier caso, el síndrome de agotamiento emocional que


suelen padecer los cuidadores se caracteriza por una serie variopinta
de síntomas que son efecto de una desadaptación prolongada frente
a las condiciones estresantes que origina la labor de cuidado, pero
que se pueden representar por el siguiente conjunto de emociones
negativas: tristeza, enojo, irritabilidad, ansiedad, desmotivación y una
profunda sensación de agotamiento físico (Barrón, 2009). Aunque
en el síndrome de agotamiento emocional del cuidador se destacan
las emociones negativas, como reacciones naturales a la experiencia
que vivencian estas personas, como es de preverlo, este fenómeno
contiene otros aspectos que lo complejizan enormemente, aún en lo
que se relaciona con la variedad de emociones involucradas.

Según Melamed (2016), desde hace tiempo se sabe que tener una
emoción involucra un juicio normativo con referencia a una situación
presente, en la que está inmersa necesariamente la significación que
hace el individuo de la circunstancia. Para el caso en discusión, el
juicio normativo está dado por la obligación que usualmente asume el
cuidador como un deber a cumplir y que se puede suponer contiene
una fuerte carga de afectos positivos por el tipo de vínculo o parentesco
que puede haber entre el cuidador y la persona cuidada. Este deber
es uno de los aspectos que más genera desgaste emocional en los
cuidadores, ya que las personas sienten que están no sólo obligadas a
realizar la acción de cuidado de su familiar, sino también a hacerla con
gusto, como demostración del aprecio que le tienen a este.

De este modo, el síndrome de agotamiento emocional implica lidiar


con una mezcla de emociones contrarias, sobre las que el sujeto
no ha dispuesto la habilidad para realizar lo que Moreno, Gálvez,
Rodríguez, Garrosa (2010) han llamado “trabajo emocional”.
Es decir, se parte de la hipótesis de que si el cuidador no hace un
trabajo sobre sí del manejo de sus emociones caerá en un estado

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Lucely Obando Cabezas / María Ceila Galeano Bautista / Marinella Rivera Escobar

emocional en la que afectos de diversa condición claman cada uno


por expresarse y mitigarse en su intensidad, enmarcados además en
la rígida expectativa moral de que el sujeto sólo debe disponer en su
ser interior emociones positivas por la labor que realiza.

El manejo de las emociones supone requerimientos a nivel personal


para expresar y gestionarlas conforme a lo que el contexto sociocultural
considere lo apropiado, procesos en las que están implicadas diversas
competencias. La primera de ellas es lo que Bisquerra (2009)
menciona como la competencia emocional básica, “es la capacidad
para tomar conciencia de las propias emociones y de las emociones
de los demás; abarca la habilidad para captar el clima emocional de
un contexto determinado” (Citado por Calderón, González, Salazar
& Washburn, 2014, p. 4). Los sujetos deben tener conciencia de
sus estados emocionales, conocer las emociones propias y las de
los demás, mediante la observación propia y de las otras personas.
Según Bisquerra (2009), esta competencia incluye las siguientes
microcompetencias:

1. Toma de conciencia de las propias emociones: es la capacidad


para percibir, identificar y etiquetar las emociones propias.

2. Dar nombre a las emociones: se refiere al uso de un vocabulario


emocional adecuado para designar las emocionales que se
experimentan.

3. Comprensión de las emociones de los demás: es la capacidad para


percibir las emociones de otras personas, así como de implicarse
en sus vivencias emocionales por medio de la empatía.

Otra de las competencias emocionales mencionadas por Bisquerra


(2009) es la regulación emocional, la cual se refiere a la capacidad

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Cuidando al cuidador: Programa Cuídate para cuidar

para manejar las emociones de forma apropiada. Esto es, además


de tomar conciencia de la relación entre emoción, cognición y
comportamiento, “supone tomar conciencia de la relación entre
emoción, cognición y comportamiento; tener buenas estrategias de
afrontamiento; capacidad para autogenerarse emociones positivas,
etc.” (Bisquerra, 2009, p. 148). De este modo, para Bisquerra (2009)
dos elementos son los importantes al momento de referirse al tema
de regulación de las emociones:

1. Habilidades de afrontamiento: se refiere a la habilidad para


afrontar retos y situaciones de conflicto, con las emociones
que generan. Esto implica estrategias de autorregulación para
gestionar la intensidad y la duración de los estados emocionales,
especialmente cuando estos son de carácter negativo.

2. Competencia para autogenerar emociones positivas: hace


referencia a la capacidad para crear emociones que generen
bienestar y disfrute de la vida, como por ejemplo la alegría o el
amor.

Esta concepción de Bisquera (2009) refiere que las competencias


emocionales vienen a hacer énfasis en la idea de que no hay emociones
buenas o malas, sino que hay que aprender a regular las emociones
que se experimentan, principalmente para no dejar que estas
emociones provoquen situaciones que puedan perjudicar al sujeto
que las experimenta o a otras personas. De ahí la importancia de la
regulación emocional, que se requiere para el manejo de los estados
emocionales. Por lo demás, la visión de este autor oferta un modelo
de análisis de las actividades a realizar en los procesos de intervención
psicológica de los cuidadores y que sirvió de guía en la experiencia de
intervención psicológica que se diseñó para menguar el agotamiento
emocional de algunos cuidadores de pacientes enfermos internos en

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Lucely Obando Cabezas / María Ceila Galeano Bautista / Marinella Rivera Escobar

diferentes unidades de atención médica de una clínica de nivel III de


la ciudad de Cali. Igualmente con este programa se buscó favorecer, la
necesidad de atender en estos pacientes enfermos hospitalizados entre
otros factores, sus redes de apoyo a las que se encuentra integrado, en
el momento de la intervención, según refieren Obando L. y Ordoñez.
E. (2020). Tal modelo queda sintetizado de la siguiente forma:

Cuadro No 2. Programa de intervención: Cuídate para cuidar

Actividades Objetivo
INDI- Psico- Brindar un espacio psicoterapéutico,
VIDUAL terapéutico Espacios de es- en el cual los usuarios, logren dar
cucha cuenta de su sentir frente al proceso
clínico.

Psico- * Construyendo
terapéutico mis emociones Favorecer el reconocimiento, ex-
* Carta de las presión y autogestión de las emo-
emociones ciones a los cuidadores por medio de
* Solucionando estrategias psicológicas.
problemas

* Deberes y dere-
Psicoeduca- chos
tivo * Rutas de Promover el reconocimiento de los
atención y Triage derechos y deberes, rutas de atención
GRUPAL * Higiene del dentro de la Clínica, con el fin de
sueño favorecer las relaciones sanas entre
* Primeros auxilios los usuarios y colaboradores
Psicológicos

* “Yo como
Bienestar cuidador”
* “Acompañando Desarrollar las habilidades de au-
la espera tocuidado para mejorar las condi-
Viernes de Son- ciones físicas y psicológicas de los
risa cuidadores
Generar un espacio de bienestar por
medio del uso de chistes, trabalen-
guas y adivinanzas, que permitan la
disminución de ansiedad y estrés de
los cuidadores
Fuente: Elaboración propia
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Cuidando al cuidador: Programa Cuídate para cuidar

2. Metodología

Estudio de abordaje cualitativo de tipo descriptivo. La unidad de


análisis correspondió a las/os cuidadoras/es primarios de diferentes
áreas de hospitalización de una clínica de la ciudad. La muestra por
conveniencia estuvo compuesta por 60 personas entre 24 y 84 años
que ejercían el rol de cuidador/a primario. Los criterios de inclusión
fueron que los participantes se desempeñaran como cuidadoras/es
principales sin recibir remuneración por dicha labor y llevaran un
mes delante de tiempo de cuidado.

El programa cuídate para cuidar, desarrollado en la clínica, está


constituido por dos tipos de actividades, las individuales y las grupales,
los cuales se brindan en cuatro servicios, urgencias, hospitalización,
uci y cirugía.

Las actividades individuales se realizaron a partir de la consulta


individual, las cuales consistieron en espacios de escucha, con el
objetivo de brindar un espacio psicoterapéutico, en el cual los
usuarios, lograron dar cuenta de su sentir frente al proceso clínico.

Las actividades grupales se realizaron a partir de tres actividades:


Actividades psicoterapéuticas, actividades psicoeducativas y actividades
de bienestar. En este sentido las actividades psicoterapéuticas, tuvieron
como objetivo favorecer el reconocimiento, expresión y gestión de
las emociones tanto positivas como negativas en los cuidadores por
medio de estrategias psicológicas. Para el cumplimiento del objetivo
se realizaron dos actividades lúdicas-terapéuticas: “construyendo mis
emociones” y “cartas de las emociones”. En las cuales se abordan
temas como el medio, la alegría, la tristeza, la ira, el desagrado, el
amor, la gratitud, la ansiedad, el apoyo, el duelo, la confianza, entre
otros, las cuales facilitaron que los participantes dieran cuenta de sus

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Lucely Obando Cabezas / María Ceila Galeano Bautista / Marinella Rivera Escobar

pensamientos y sentimientos frente al tema y de esta manera puedan


expresar aquello de lo que en ocasiones no han sido conscientes,
además de recibir un apoyo psicológico y un reconocimiento por su
labor y apoyo.

Las actividades psicoeducativas, fueron actividades de carácter grupal


realizadas con el objetivo de potencializar en los cuidadores habilidades
y adquirir conocimientos nuevos sobre temas concretos relacionados
con diferentes aspectos del medio hospitalario; se vislumbraron como
espacios de reflexión y de aprendizajes y utilizando una metodología
activo-participativa. Se realizaron cuatro sesiones, una de estas fue
informativa sobre derechos y deberes de los usuarios; tiene como
objetivo promover el reconocimiento de los derechos y deberes que
como usuarios del sistema de salud les corresponde. La actividad se
realiza por medio del juego “tingo tango”. En otra sesión se da a
conocer la ruta de atención que se tiene al interior del sistema de
salud y el manejo del triage. En la siguiente sesión se buscó generar
conciencia en los cuidadores sobre la importancia de la higiene del
sueño y el descanso productivo. En la siguiente sesión se trabaja
sobre el duelo y se brindan herramientas sobre los primeros auxilios
psicológicos.

Finalmente, las actividades de bienestar tienen como objetivo


desarrollar las habilidades de autocuidado para mejorar las
condiciones físicas y psicológicas de los cuidadores; se realizó a partir
de tres temáticas: 1- yo como cuidador, la cual, consistió en brindar
entrenamiento en técnicas de respiración y relajación a los cuidadores,
así como el reconocimiento de la importancia de su función y apoyo.
2- la siguiente sesión llamada “viernes de sonrisa”, esta actividad tuvo
como objetivo generar un espacio de bienestar por medio del uso de
chistes, trabalenguas y adivinanzas, que permitan la disminución de
ansiedad y estrés de los usuarios primarios y secundarios. Y 3- se realizó

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Cuidando al cuidador: Programa Cuídate para cuidar

una actividad de bienestar, la cual tuvo como título “acompañando la


espera”, que consistió en pintar mándalas con el objetivo de brindar
un espacio de esparcimiento y disminución de los niveles de estrés
y tensión mientras esperan que se defina la situación médica de su
paciente

Los resultados fueron analizados a través de palabras claves en las


respuestas que daban las personas a preguntas formuladas después de
cada actividad como:

¿Qué opinión le merece la actividad que acaba de realizar?


¿Qué emociones y/o sentimientos le permitieron reconocer y evocar
la actividad realizada?
¿Qué utilidad considera le pudo dejar esta actividad?
¿Cree necesario lo aprendido en esta actividad para su vida?

Las respuestas dadas a las preguntas anteriormente mencionadas


se tabularon y se analizaron los elementos comunes que había en
ellas, para elaborar finalmente una valoración del efecto que tuvo la
actividad en los cuidadores participantes.

3. Resultados

El programa “cuídate para cuidar”, se dirigió a los cuidadores


primarios, se desarrolló en los servicios de UCI, sala de espera-
cirugía, hospitalización y urgencias; tuvo la participación de 60
cuidadores en total, el género femenino fue el que más prevaleció
con un porcentaje del 91.7% como se muestra en la Gráfica 3, y la
participación del género masculino fue de 8.3%.

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Lucely Obando Cabezas / María Ceila Galeano Bautista / Marinella Rivera Escobar

Gráfica No 3. Porcentaje Género de participantes

Fuente: Elaboración propia

Con respecto al impacto y ganancias que se obtuvieron gracias al


programa, se evidenció en el discurso de los cuidadores primarios
gratitud, acompañamiento, atención y una sensación de mejora a
partir de las diversas actividades psicoterapéuticas, psicoeducativas
y de bienestar. Sin embargo, se cree que el programa puede tener
mayor impacto en cuidadores primarios que lleven un tiempo más
prolongado; en el presente estudio se caracterizan las personas que
participaron en este, quienes llevaban por lo menos un mes o dos en
adelante, en la situación de cuidadores, pero también se considera
relevante tener en cuenta a aquellas personas que llevan incluso años
cuidando a sus familiares y que no están en el medio hospitalario,
pues el impacto que se evidenció en los resultados se dio en quienes
se encuentran inmersos en dicho medio.

Por otro lado, cabe mencionar que el programa mostró efectividad


en cuidadores primarios permanentes y que así mismo, participan

95
Cuidando al cuidador: Programa Cuídate para cuidar

de todas las actividades y o talleres propuestos por el programa; no


obstante, es probable que en aquellos que no asisten con frecuencia y
que del mismo modo, no tienen un compromiso con el paciente por
su eventual asistencia, no se evidencie un impacto positivo.

Actividad psicoterapéutica No 1. “Reconociendo y expresando


emociones”

Durante este programa de intervención, se consideró importante


proponer a los cuidadores, espacios que propiciaran el reconocimiento
y expresión de las emociones, por medio de estrategias psicológicas. Se
opta por una mirada de reconocimiento de las emociones, positivas y
negativas, debido a que se comprende cada una de las vivencias de los
usuarios que se encuentran en el centro hospitalario; las emociones
como origen de situaciones acontecidas dentro o fuera de la clínica,
forman parte de los modos de relaciones entre usuarios y usuarios-
colaboradores. En este sentido, se propusieron tres actividades: El
rompecabezas de emociones, las cartas de las emociones y manejo de
duelo. Estas actividades se desarrollaron con el propósito de propiciar
en los familiares, un reconocimiento de sus propias emociones
generadas durante el proceso de cuidado a su paciente, permitiendo
el reconocimiento y control sobre las emociones, por medio de
una dinámica que promueve el diálogo en el momento de armar el
rompecabezas. Es considerada necesaria a partir de la comprensión
que se tiene de las situaciones que surgen en los centros de salud, y
del diagnóstico, debido a que se identificaron las diversas situaciones
que pueden generar posibles emociones, y a las que por medio del
trabajo psicológico se les logró dar un lugar a lo vivido.

Los resultados cualitativos obtenidos en esta actividad se categorizaron


en cuatro grupos, identificación de emociones, expresión de

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Lucely Obando Cabezas / María Ceila Galeano Bautista / Marinella Rivera Escobar

emociones, transformación de las emociones e importancia de la


actividad.

Identificación de emociones

La actividad consistía en armar un rompecabezas donde cada parte de


éste formaba en letras una emoción o sentimiento. Cada participante
debía identificar en qué momento del proceso de hospitalización y
cuidado de su paciente sentía tal emoción. En este sentido, a partir
de la actividad, los participantes lograron identificar las emociones
que estaban atravesando cada uno de ellos. La actividad lúdica
terapéutica permitió brindar un espacio donde los participantes,
lograron expresar aquellas emociones y sentimientos que no podían
manifestar delante de su familiar, o de los familiares. Las emociones
que fueron más recurrentes en los participantes fueron: miedo,
tristeza, preocupación, rabia, ansiedad y angustia., “siento tristeza y
miedo por la cirugía”, “estaba muy angustiada, pero al hacer esta
actividad, sentí tranquilidad”. Igualmente, la actividad permitió que
los cuidadores se reconocieran a sí mismos, y a los demás como pares,
además que lograron ayudarse mutuamente. Lo anterior se evidencia
cuando alguno de los participantes manifestaba alguna emoción que
lo estaba agobiando y los demás intervenían poniéndose en el lugar del
otro manifestando “yo también estoy pasando por esto” o “yo también
sentí lo mismo”; posterior a estas afirmaciones, se compartieron
estrategias que permitieran alivianar aquellas emociones negativas
que estaban afectando negativamente a cada uno. En la Gráfica 3 se
puede observar que un 38.5% logró identificar emociones

97
Cuidando al cuidador: Programa Cuídate para cuidar

Transformación de emociones

En cuanto a la transformación de emociones el 53% reportó el logro


de esta, como se puede observar en la Gráfica 4.

Gráfica No 4. Porcentaje de participantes que logran transformar e


identificar emociones

Fuente: elaboración propia

Las transformaciones permitidas por la actividad, que los cuidadores


identificaron y expresaron de forma escrita fueron: pasar de estar
preocupado- tranquilo y estar en un estado emocional triste- tranquilo
(42,9%), un estado de feliz- tranquilidad (14,3%), como se refleja en
la Gráfica 5.

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Lucely Obando Cabezas / María Ceila Galeano Bautista / Marinella Rivera Escobar

Gráfica No 5. Tipos de transformación de las emociones

Fuente: elaboración propia

Expresión de emociones

En esta categoría se logra identificar en los resultados, la actividad


como un medio para expresar las emociones, representadas por
medio de los escritos realizados por los cuidadores que participaron
de la actividad, como se puede reflejar a partir de estos ejemplos:

1. “Bien, me sentía bien porque pude sacar el nudo que tenía en la


garganta...”

2. “Bien, pude decir cosas que no había dicho, yo casi no cuento


nada”.

3. “Si, son muy importantes porque uno necesita desahogarse y no


encuentra con quien”.

99
Cuidando al cuidador: Programa Cuídate para cuidar

4. “Esta actividad me parece muy buena porque muchas veces uno


necesita contar a otras personas lo que está pasando o quiere
hablar con alguien, porque en la clínica no se habla con nadie.”

5. “Es muy buena la actividad porque te hace reconocer que


hay personas con problemas más grandes y siguen luchando,
guardando una esperanza y confiando en Dios”.

Los comentarios de los participantes junto a la observación hecha


durante el desarrollo de la actividad, nos permitieron llegar a la
conclusión de que es una actividad en la cual se facilita el darse cuenta
de algunas emociones y situaciones por las que están atravesando las
personas, tanto al interior como al exterior de la clínica, permitiendo
un reconocimiento de las emociones positivas y negativas; igualmente
se pudo evidenciar que los cuidadores no se permiten la expresión
de emociones negativas por no mostrar debilidad pero a partir de
esta actividad pudieron reflexionar y darse cuenta que las emociones
negativas también forman parte de la vida de las personas y que
lo importante es aprender a reconocerlas y expresarlas de forma
adecuada.

Actividad psicoeducativa No 1: “Al tingo de los derechos y al


tango de los deberes”

El objetivo de la presente actividad es promover el reconocimiento


de los derechos y deberes dentro de la clínica, con el fin de favorecer
las relaciones sanas entre los usuarios y colaboradores, ya que durante
el diagnóstico se logra identificar la falta de conocimiento que
presentan los cuidadores sobre los derechos y los deberes que tienen
al interior de la clínica, generando mala comunicación entre los
usuarios y el personal de salud, además de ser un pedido por parte de

100
Lucely Obando Cabezas / María Ceila Galeano Bautista / Marinella Rivera Escobar

los colaboradores. En relación con lo anterior, se plantea la actividad


ya mencionada anteriormente, permitiendo favorecer y ampliar el
conocimiento de los usuarios. Lo anterior es posible identificarlo,
puesto que antes de cada actividad, los participantes daban cuenta
de algunos derechos y deberes que conocían. Los derechos que
mencionan los participantes se registran en dos categorías; la primera
categoría relacionada al conocimiento del estado de salud y la segunda
relacionada con la atención

Conocimiento del estado de salud

En la presente categoría los participantes hacían alusión al derecho


que ellos tenían en cuanto a estar enterados del proceso, del médico
y a la explicación de este:

1. “A que se nos explique todo” “escoger el médico”.


2. “Explicación clara de los procedimientos” “tener conocimiento
del diagnóstico”.

Atención

En la presente categoría los participantes, por medio de los


comentarios, hacían alusión a los derechos que ellos tenían,
relacionados con la atención y la atención oportuna

1. “Tenemos derecho a la salud” “ser atendido dignamente”.


2. “Tener buena atención” “que nos atiendan bien”.
3. “Una buena atención”.

Por otro lado, en relación con los deberes, los cuidadores primarios
de la clínica mencionan deberes relacionados con las reglas y normas
al interior de esta.

101
Cuidando al cuidador: Programa Cuídate para cuidar

1. “Debemos tratar con respeto a los que nos atienden” “debemos


hacer silencio en áreas específicas”.
2. “Debemos cumplir las citas a tiempo”.

Durante las actividades, mientras se leían los derechos que ellos


tienen al interior de la clínica, los participantes expresaban lo que
ellos pensaban en relación con el derecho que se estaba tratando, por
lo tanto, se pueden identificar dos categorías: en derechos la categoría
de expresión de situaciones y en deberes la categoría de cumplimento
de deberes.

Expresión de situaciones

En esta categoría, los participantes contaban historias que les habían


pasado al interior de la clínica, en donde daban cuenta cómo su
derecho había sido cumplido o vulnerado y lo que habían hecho
para solucionar la situación.

1. “Aquí en la clínica se cumplió el derecho a elegir el profesional,


firmaron unos papeles y mandaron otro especialista, yo solo le
dije no quiero que usted me atienda más”.
2. “Por lo menos mi hijo tiene doce años, convulsiona y necesitaba
una cirugía urgente y nunca se la hicieron; ahora que está grave y
pues puse tutela fue que se la realizaron después de varios años, si
él le hacen eso a tiempo no estaría así”.
3. “Como hace poco yo tuve una experiencia con mi papá, estaba
muy mal y le pedí al médico que atendiera a mi papa y el médico
me dijo que tu papá ya está viejo y le dije que no, que me hiciera
el favor que lo atendiera y él es que por tu papá ya no se puede
hacer nada y pues mi papá falleció y bueno saber eso, bueno
saberlo porque imagínese”.

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Lucely Obando Cabezas / María Ceila Galeano Bautista / Marinella Rivera Escobar

Cumplimento de deberes

Los participantes, al mencionar los deberes que ellos debían cumplir


al interior de la clínica, hacían comentarios que estaban relacionados
con mencionar si ellos cumplían o no con los deberes que se estaban
leyendo.

1. “Si cumplimos con ello”


2. “Yo no donaría no me gusta
3. “Sí lo cumplo, aunque no he podido cumplir mis citas, porque
mi esposo esta acá hace cinco meses y pues no me queda tiempo
de ir”

Actividad de bienestar No 1: Entrenamiento en técnicas de


relajación y respiración

Esta categoría reúne los comentarios de las personas que participaron


y en los cuales indican que la actividad disminuye emociones negativas
y estrés en el día.

1. “Yo me sentí muy bien, descargada y motivada y se aprende a


respirar. Qué bueno seguir estas prácticas y se puede complementar
con otros ejercicios sencillos”
2. “Se siente descansado, vacío de tanta lora”

Importancia de la actividad en la clínica

Esta categoría recoge comentarios de las personas que nombraban en


sus escritos porque les parecía importante la actividad para los seres
humanos y en un ámbito hospitalario.

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Cuidando al cuidador: Programa Cuídate para cuidar

3. “Son actividades que ayudan mucho en momentos que


por situaciones especiales estamos con cargas emocionales.
Felicitaciones y gracias por ayudarnos.”
4. “La actividad me pareció muy importante porque nos enseñan
que también debemos cuidarnos para poder cuidar al familiar
enfermo.”

Distracción

Esta categoría recoge los comentarios de las personas, que refieren


que la actividad los hizo salir de la rutina y olvidar preocupaciones.

5. “Me gustó todo, gracias. Me parece muy bien ya que nos hace
salir un poco de la rutina.”

Actividad de bienestar No 2: “Viernes de sonrisas”

Esta actividad tuvo como objetivo generar un espacio de bienestar por


medio del uso de chistes, trabalenguas y adivinanzas, que permitan
la disminución de la ansiedad y el estrés de los cuidadores primarios
participantes del programa. En relación con lo anterior, escogieron
algunas adivinanzas y trabalenguas para la implementación de
“Viernes de sonrisa”. Así pues, se desarrolló en los servicios de
urgencias, hospitalización, cirugía y UCI, brindando bienestar a los
cuidadores, al interior de la clínica Lo anterior es posible identificarlo,
puesto que después de cada actividad, los participantes daban cuenta
de cómo se sintieron y qué recomendaban para la actividad, por
medio de los comentarios y retroalimentaciones; se logran identificar
unas categorías y la frecuencia de estas:

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Lucely Obando Cabezas / María Ceila Galeano Bautista / Marinella Rivera Escobar

Agradecimientos

Así pues, se presenta que un 33% de la población que participó en la


actividad hizo alusión a un agradecimiento, dejando en evidencia la
necesidad de tener y experimentar momentos de este tipo:

1. “La actividad me pareció súper buena muy entretenida”. “Feliz


gracias”. “Felicitaciones niñas me alegraron el rato, gracias.”
2. “Muy especial lo que acaban de hacer las niñas de psicología
entretenernos hacer más amena nuestra espera gracias”.

Modificación del estado emocional

Por otro lado, el 18% de los participantes denotan que se logró


favorecer un estado emocional de bienestar, consiguiendo modificar
emociones y sentimientos negativos por positivos.

1. “En momentos difíciles es grato encontrar personas que brindan


alegría y den palabras alentadoras.”
2. “Me gustó porque fue divertida nos cambia el ánimo por un
momento”. “Muy buena actividad para mejorar el ánimo y
alegrar el día”.

Gestión de emociones

Igualmente, el 14% de la población resaltó como efecto una gestión


de emociones y pensamiento, logrando movilizar pensamientos de
situaciones que estaban afectando el estado emocional incrementando
los niveles de estrés, a pensamientos emotivos o distracciones que
lograron inhibir estas situaciones.

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Cuidando al cuidador: Programa Cuídate para cuidar

1. “Me sentí alegre, buena práctica de distracción.”


2. “La actividad me pareció muy buena, porque así relaja a los
pacientes y se les olvida el estrés y preocupaciones en que se
encuentran en este momento por la misma enfermedad, gracias
por esa actividad”.
3. “Hagan esta actividad todos los días, tuve un momento de
motivación”.
4. “Muy bonita labor y actividad, ya que ayuda a olvidar las
preocupaciones de los resultados médicos”.

Beneficio

Además, el 12% de los participantes refiere la actividad como un


beneficio, exponiendo que es un acompañamiento donde se brindan
aspectos desde la interacción y simbología, que generan bienestar
integral, que favorece la disminución de pensamientos y emociones
negativas.

1. “Me sentí muy feliz, con armonía de ver la sonrisa del grupo hacia
nosotros sin importar las circunstancias en que nos encontremos,
porque la sonrisa es vital para la fuerza del día”
2. “Dios las bendiga, muy positivas estas actividades, sigan adelante
3. “Me encanto la actividad, benéfica para nosotros como
acompañantes”
4. “Súper chévere, bacana, mucho apoyo para nosotros. Que sea
más frecuente”

Entretenimiento

Por último, el 3% de la población expone la actividad como un


espacio de entretenimiento.

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Lucely Obando Cabezas / María Ceila Galeano Bautista / Marinella Rivera Escobar

1. “Me sentí excelente en la actividad porque pude participar y


entretenerme”
2. “Muy especial lo que acaban de hacer, hace más amena nuestra
espera gracias”
3. “La actividad muy buena, porque entretiene y ayuda, en esta
larga espera”.

Se puede concluir, que el desarrollo de esta actividad cumplió en


la totalidad con el objetivo propuesto, dado que se logró favorecer
y dar un bienestar integral a los cuidadores primarios facilitando la
disminución de niveles de ansiedad y estrés en ellos. El 99 % las
personas señalaban en su lenguaje verbal y no verbal, además de
forma escrita, un estado de bienestar a partir de la implementación
de la actividad de “Viernes de sonrisa”. Ponen en evidencia la
importancia de movilizar emociones y sentimientos positivos en los
espacios clínicos, para generar bienestar no solo a los cuidadores, sino
también a los usuarios primarios y colaboradores.

Gráfica No 6. Categorización de los resultados “Viernes de sonrisa”

Fuente: Elaboración propia

107
Cuidando al cuidador: Programa Cuídate para cuidar

Actividad de bienestar No 3. “Yo como cuidador”

Lo más importante en esta actividad, era concientizar a los cuidadores


de la importancia de cuidarse ellos para poder cuidar. Para esto, se
apoyó con una lectura “el auto cuidado”; una vez finalizada la lectura,
la cual enfatizaba en la importancia del auto cuidado, se prosiguió a
preguntar sobre los hábitos de auto cuidado de cada uno y sugerencias
para el auto cuidado; por último, compartir y socializar experiencias
de auto cuidado.

Como acto final, se les hizo entrega del “decálogo de los cuidadores
primarios.” Dichos mandamientos tienen agrupados los objetivos
principales del programa, con el fin de que los cuidadores puedan
leerlo y recordar los objetivos y las actividades realizadas, favoreciendo
así que los niveles de estrés y sobrecarga disminuyan.

4. Discusión

Teniendo en cuenta lo que afirma Gardner (2005), quien dice que “La
Inteligencia intrapersonal es el conocimiento de los aspectos internos
de la persona: el acceso a la propia vida emocional, a la propia gama
de sentimientos, la capacidad de efectuar discriminaciones entre las
emociones y finalmente ponerles nombre y recurrir a ellas como un
medio de interpretar y orientar la propia conducta”, se hace necesario
y pertinente que los cuidadores reconozcan aquellos sentimientos
que les suscita la situación actual con el familiar, debido a que esto
fortalece la inteligencia emocional y lleva a las personas a tomar
mejores decisiones. Establecer contacto con los propios sentimientos,
discernir entre ellos y aprovechar este conocimiento para orientar
la conducta, y responder adecuadamente a los estados de ánimo,
temperamento, motivaciones y deseos de los demás.

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Lucely Obando Cabezas / María Ceila Galeano Bautista / Marinella Rivera Escobar

Teniendo en cuenta lo anterior se puede afirmar que compartir


emociones con otras personas, permite que se cree empatía, además
de reconocer que no se está pasando o viviendo solo esta situación.
Permite que se establezca, según Salovey, Mayer, Goldman, Turvey
& Palfai (1995), un tipo de inteligencia social que comprende la
habilidad de supervisar y entender las emociones propias así como
las de los demás, discriminar entre ellas y utilizar esta información
para guiar los pensamientos y acciones. En este sentido el programa
facilitó a los participantes encontrar aquellos problemas que más los
angustia, así como las posibles soluciones a estos, movilizándolos
y teniendo la oportunidad de pensarse cómo se estaban sintiendo
y qué los estaba aquejando, ya que como lo mencionó uno de los
participantes, en ocasiones no era consciente de lo que estaban
sintiendo, y de los problemas que los estaban afectando a ellos, “he
estado tan pendiente de mi hermano, que no me había frenado a
pensar en lo que me estaba pasando a mí en mis cosas”. De esta
manera, lograr que los participantes reconozcan sus emociones, les
da una capacidad que les permite ser mucho más proactivos; con
respecto a las competencias emocionales. Bisquerra (2009) expone
que es “el conjunto de conocimientos, capacidades, habilidades y
actitudes necesarias para tomar conciencia, comprender, expresar
y regular de forma apropiada los fenómenos emocionales” (p.
146). Así, comprender y entender mejor las emociones logra que
las personas disminuyan los niveles de ansiedad. De igual manera,
el programa permitió que se establecieran lazos de ayudas, ya que
lograron identificar que tenían problemas similares y se compartieron
estrategias para afrontarlos.

El programa también permitió a los cuidadores entender que está


bien sentirse mal en situaciones como las que están enfrentando,
y que guardar silencio, no es la mejor solución para ello. Una vez
los cuidadores reconocieron que es normal atravesar por estas

109
Cuidando al cuidador: Programa Cuídate para cuidar

emociones, se les invitó a que compartieron las emociones más


frecuentes que sentían. Lo anterior movilizó a todos los participantes,
algunos se expresaron mediante el llanto, mientras otros expresaban
esas emociones a través de la palabra. La anterior permitió que los
participantes reconocieran y aceptaran que es normal sentirse de esta
manera, observando que hay más personas que pasan por lo mismo;
de alguna manera les permitió normalizar dichas emociones.

De esta manera, se reconoce la importancia de permitir que los


cuidadores expresen sus emociones, reconozcan aquellas que tenían
reprimidas y acepten que es normal experimentarlas, ya que les genera
confianza; así como lo dice Begoña (2014):

Es la capacidad para tomar conciencia de las propias emociones, saber


la causa de cada una y saberlas expresar de forma verbal y no verbal.
Implica una comprensión de las reacciones emocionales propias y
reconocimiento de las fortalezas y limitaciones, sin perder la confianza
en uno mismo. (p. 20)

Por otro lado, esta autora menciona la importancia de “poner”


nombre a las emociones, lo cual va a permitir que las personas actúen
de manera mucho más coordinada; “Cuando la persona pone nombre
a las emociones y sentimientos comienza a apropiarse de ellas. Este
es el primer paso para aprender a expresarlas de forma adecuada”.
(Begoña, 2014, p. 20)

El programa se centró en facilitar el reconocimiento, expresión y


gestión de emociones y partía del hecho que la comunicación es un
eje central en las dinámicas de relación y que el medio social es un
factor influyente en el desarrollo. Por tanto, se plantearon actividades
en las que se le permitió y facilitó a cada participante expresar de
forma libre lo que sentía, pero no entendiendo su discurso como

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Lucely Obando Cabezas / María Ceila Galeano Bautista / Marinella Rivera Escobar

un ser aislado sino, por el contrario, como un sujeto en interacción,


es decir, la persona se expresaba individualmente al momento de
poner en palabras cómo se sentía emocional o físicamente, pero el
discurso no se quedaba en esa individualidad sino que se le permitía
a la persona que tejiera toda la situación que lo llevaba a sentirse de
tal manera; por ende la persona recordaba sus redes interpersonales,
los hechos e incluso lugares. Así se complementaban entonces los
aspectos individuales y sociales, como punto de referencia. De este
modo para esbozar la metodología de esta teoría están las actividades
de “Las Cartas de las emociones” y “Construyendo mis emociones”.

La expresión de emociones es un proceso que ayuda en una primera


instancia al sujeto en particular, pero éstas a su vez configuran unas
dinámicas que permiten a un otro, transmitir aspectos positivos o
negativos. Por otro lado, se puede mencionar que frente al cuidado
de si, los cuidadores siguen configurando la importancia de estar
“bien” para cuidar mejor, resaltando la dinámica de relaciones que se
construyen en una situación de enfermedad de un ser cercano.

Para el diseño e implementación del programa “Cuídate para cuidar”,


se tuvo como referente la Teoría General de los Sistemas que lleva a
intervenir desde una perspectiva holística e integradora con el sistema
familiar.

La teoría sistémica se ha convertido en un instrumento capaz de actuar


en la dinámica de las relaciones familiares y en problemas relacionados
con las emociones y los afectos en los diferentes sistemas y subsistemas
familiares (sistema conyugal, de fratría, etc.). En consecuencia, se
trata de mejorar el apoyo emocional entre los diferentes miembros,
así como de desarrollar estrategias de resolución de problemas tanto
en acontecimientos vitales clave como la enfermedad, las separaciones
como en cualquier circunstancia que pueda afectar a la dinámica

111
Cuidando al cuidador: Programa Cuídate para cuidar

familiar y a la interacción entre los diferentes miembros. (Amada &


Plaza de la Hoz, 2016, p. 103)

En los resultados de las diferentes actividades del programa se logra


evidenciar la importancia de la visión integradora que orienta esta
teoría, sobre todo en la actividad de “Yo como cuidador” brindando dos
aspectos importantes, el primero que la persona a cargo de brindar el
cuidado reconociera la importancia de brindarse cuidado a sí mismo,
y el segundo, que el rol del núcleo familiar tiene mucha influencia en
este proceso, pues finalmente es un proceso que sensibiliza, ya sea de
forma negativa o positiva a la familia de la persona que dependa del
cuidado y por ende si el cuidador se sentía abrumado, enojado o muy
“aburrido” se reflejaría tanto en la relación con la persona que cuida
y con sus demás familiares. Un ejemplo de esto es:

1. “Tengo que expresar mis sentimientos sin incomodar a otras


personas”

De este mismo modo se buscó que la intervención abordara puntos


clave de la relación consigo mismo, con el resto de la familia y el
paciente, para que de esta manera los participantes, cada uno con su
situación, reconociera en que partes del proceso de comunicación
había falencias, y las razones de estas. Por otro lado, como menciona
la teoría, permitió desarrollar estrategias de resolución de problemas,
de afectaciones y de posicionamiento de ellos como personas
importantes; esto se pudo evidenciar en algunos de los comentarios
que realizaban los participantes.

2. “Lo más importante y puntual para mi es el derecho a saber cómo


proceder ante una situación ya que pienso que a veces esto hace
que pasemos mal, por pena o lo que sea, porque pensamos que se
pueden enojar por preguntar y no es así.”

112
Lucely Obando Cabezas / María Ceila Galeano Bautista / Marinella Rivera Escobar

3. “Preguntar y que me respondan con respeto, buscar soluciones


cuando se me presenta alguna dificultad, amarme a mí misma.”

De modo que, es factible afirmar que los resultados encontrados en las


actividades, facilitaron procesos sociales y familiares, puesto que les
fue posible identificar la carga y las dinámicas familiares que giraban
en torno a ellos como cuidadores y cómo éstas pueden afectarles
anímica, física y psicológicamente; además lograron identificar y
observar el cambio que genera la separación en ciertas circunstancias
de la enfermedad y tener un posicionamiento asertivo frente a ellos
como cuidadores y la importancia de eso.

Ahora bien, para la implementación del programa también se tuvo


en cuenta la “Terapia Narrativa” Esta busca dar una coherencia del
relato entre los sucesos del pasado y los del presente para lograr
relacionarlos con lo que se espera del futuro; adicionalmente se
resaltan las significaciones que se dan en construcción con otros;
como mencionan White y Epston (1993) “las narraciones construidas
adquieren un carácter constitutivo de sí mismos, y determinan la
interacción y organización con otros y la forma en que se organizan
las experiencias futuras” (citado por Linares, 2010, p.23).

Así pues, se logró darles a los participantes en las diferentes


actividades el espacio para relatar los sucesos más significativos en esos
momentos para ellos y partiendo de sus relatos se procedía a trabajar
en la resignificación de sus experiencias a partir del reconocimiento,
expresión y gestión de sus emociones presentes en sus relatos. En las
actividades se reflejaba cómo hubo cambios en las narraciones de
algunos de los participantes que decidían contar sus sucesos:

1. “Yo estoy triste por mi esposo, pero ya me siento tranquila.”


2. “Esta actividad me parece muy buena porque muchas veces uno

113
Cuidando al cuidador: Programa Cuídate para cuidar

necesita contar a otras personas lo que está pasando o quiere


hablar con alguien, porque en la clínica no se habla con nadie.”

5. Conclusiones

Es de alta relevancia realizar programas de intervención psicológica


con los cuidadores, ya que como lo dicen Barrón & Alvarado (2009),
los cuidadores primarios, al hacerse cargo del familiar enfermo,
tendrán mayor carga puesto que a partir del cuidado del familiar se
encargarán de las actividades de sí mismos y del enfermo. De igual
manera Torres, Beltrán, Martínez, Atenógenes, Gonzáles, Quesada &
Cruz (2006), refieren que la tarea de cuidar a un enfermo comprende
a menudo la aparición de una amplia variedad de problemas de orden
físico, psíquico y socio familiar. Esto fue posible evidenciarlo durante
la implementación del programa.

La afectación psicológica, la angustia, el miedo y la desesperanza son


los sentimientos negativos que más experimentan los cuidadores, ya
que al enfrentarse al cuidado del familiar enfermo expresan tener
diferentes sentimientos contradictorios de aceptación, alegría, enojo
y tristeza.

Los principales cambios que se evidenciaron en el discurso de los


cuidadores estuvieron relacionados con la facilitación para reconocer,
expresar emociones y gestionarlas de manera adecuada, lo que permitió
la disminución del estrés y la concientización del papel que estaban
cumpliendo como cuidadores. Otros cambios en los participantes
fueron, el aumento del conocimiento de la enfermedad de su familiar,
también mejoraron el manejo de las emociones negativas como el
enojo, ya que reconocieron que no era malo enojarse, sino la forma
de expresar y dirigir su enojo ante el paciente y los demás integrantes
de la familia. Igualmente fue posible evidenciar que las personas eran

114
Lucely Obando Cabezas / María Ceila Galeano Bautista / Marinella Rivera Escobar

más conscientes del cuidado de su salud, y mencionaron que iban a


tomar medidas para cuidarse mejor.

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