República Bolivariana de Venezuela
Ministerio Del Poder Popular para la Educación Universitaria
Universidad de Falcón
Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas
Catedra: Derecho Procesal Penal
Jurisdicción y Competencia en materia Penal
Ensayo
Realizado Por: María Ávila
Profesor: Orelvis Chirino
Punto Fijo, Octubre de 2022
La Jurisdicción
Es importante destacar que, la palabra jurisdicción procede o proviene del
latín “Iuris Diction”, que significa el poder o la facultad que se tiene para
gobernar y poner en ejecución las leyes para aplicarlas en juicio. En tal
sentido, Rodríguez (2017) establece que la jurisdicción “constituye una de las
funciones de Estado; y que esa función surge para componer conflictos o
controversias e intereses, en todos aquellos casos en los cuales los poderes
jurídicos de los interesados son insuficientes para resolver los conflictos”
(p.2).
De la definición expuesta se puede inferir entonces que la jurisdicción no
es más que esa potestad que tiene el Estado para administrar justicia y es lo
que comúnmente se llama actividad jurisdiccional, pudiéndose decir que se
trata de la potestad, facultad, poder o autoridad de que se hayan revestidos
los jueces para administrar justicia y hacer cumplir lo sentenciado o juzgado.
Por su parte, también se puede definir a la jurisdicción como la potestad,
derivada de la soberanía del Estado, de aplicar el Derecho en el caso
concreto, resolviendo de modo definitivo e irrevocable una controversia, que
es ejercida en forma exclusiva por los tribunales de justicia integrados por
jueces autónomos e independientes.
En sentido coloquial, la palabra "jurisdicción" es utilizada para designar el
territorio (estado, provincia, municipio, región, país, etc.) sobre el cual esta
potestad es ejercida. Del mismo modo, por extensión, es utilizada para
designar el área geográfica de ejercicio de las atribuciones y facultades de
una autoridad o las materias que se encuentran dentro de su competencia; y,
en general, para designar el territorio sobre el cual un Estado ejerce su
soberanía.
En palabras del distinguido profesor, Eduardo Couture:
Es la función pública, realizada por los órganos competentes del
Estado, con las formas requeridas por la ley, en virtud de la cual, por
acto de juicio, se determinan los derechos de las partes, con el
objeto de dirimir sus conflictos y controversias de relevancia jurídica,
mediante decisiones bajo autoridad de cosa juzgada, eventualmente
factibles de ejecución.
La palabra jurisdicción se utiliza en el vocablo jurídico con múltiples
significados y han existido diferencias en cuanto a las diversas definiciones
de este término. Por ello, la Sala Político Administrativa en la Sentencia
Número 00100 del 02 de febrero de 2000, dispuso que:
“La jurisdicción es la función pública, realizada por los órganos
competentes del Estado con las formas requeridas por la ley, en virtud de la
cual, por acto de juicio, se determina el derecho de las partes, con el objeto
de dirimir sus conflictos y controversias de relevancia jurídica, mediante
decisiones con autoridad de cosa juzgada. La jurisdicción es el todo; la
competencia es la parte: un fragmento de la jurisdicción. La competencia es
la potestad de jurisdicción para una parte del sector jurídico: aquel
específicamente asignado al conocimiento de determinado órgano
jurisdiccional. Se trata en definitiva de dos figuras procesales distintas.”
Asimismo, en Sentencia Nº 01670 de la Sala Político Administrativa,
Expediente Nº 13218 de fecha 18/07/2000. Que dispone el criterio reiterado
sobre la Jurisdicción y la falta de Jurisdicción:
"...este Máximo Tribunal ha señalado en anteriores oportunidades, y lo
ratifica una vez más, que la jurisdicción consiste en la función de administrar
justicia. La falta de jurisdicción sólo puede ocurrir, o bien cuando el
conocimiento del asunto esté atribuido a la Administración Pública, o bien
respecto del juez extranjero."
Al respecto, se hace preciso mencionar el artículo 253 de la Constitución
de la República Bolivariana de Venezuela que establece lo siguiente:
La potestad de administrar justicia emana de los ciudadanos o
ciudadanas y se imparte en nombre de la República por autoridad de
la ley. Corresponde a los órganos del Poder Judicial conocer de las
causas y asuntos de su competencia mediante los procedimientos
que determinen las leyes, y ejecutar o hacer ejecutar sus sentencias.
Lo anterior, se concatena con lo expuesto en el artículo 2 del Código
Orgánico Procesal Penal (2012) que expresa “La potestad de administrar
justicia penal emana de los ciudadanos y se imparte en nombre de la
República por autoridad de la Ley. Corresponde a los tribunales juzgar y
ejecutar, o hacer ejecutar lo juzgado”.
En este orden de ideas, la Jurisdicción encuentra su fundamento legal en
el Título III del COPP (2012), en su Capítulo I, las Disposiciones Generales,
artículo 55 que establece que la jurisdicción penal es Ordinaria o Especial, en
los términos establecidos en la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela y en las leyes. La Jurisdicción Ordinaria se encuentra
contemplada en el artículo 56, el cual establece que corresponde a los
Tribunales Ordinarios el ejercicio de la jurisdicción para la decisión de los
asuntos sometidos a su conocimiento y de los asuntos penales cuyo
conocimiento corresponda a los Tribunales Venezolanos según el Código
Penal, los Tratados, Convenios y Acuerdos Internacionales suscritos y
ratificados por la República Bolivariana de Venezuela.
En cuanto a la falta de Jurisdicción de los Tribunales Venezolanos será
declarada, a instancia de parte, por el Tribunal que corresponda, según el
estado del proceso. La decisión será recurrible por ante el Tribunal Supremo
de Justicia en Sala Político-Administrativa.
Previo al análisis de la jurisdicción penal a la luz del COPP (2012), es
oportuno reseñar los órganos que constituyen el poder judicial, en tal sentido
el artículo 60 de la Ley Orgánica del Poder Judicial establece: “El Poder
Judicial se ejerce por la Corte Suprema de Justicia, los tribunales de
jurisdicción ordinaria y los tribunales de jurisdicción especial”. Y el artículo 61
ejusdem señala: “Son tribunales de jurisdicción ordinaria: Las Cortes de
Apelaciones, los Tribunales Superiores, los Juzgados de Primera Instancia y
los Juzgados de Municipio”.
Conforme a lo establecido en el artículo 55 del COPP (2012), La
jurisdicción penal es ordinaria o especial, en los términos establecidos en la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y en las leyes. La
Jurisdicción Penal Ordinaria es la que rige como regla general en todos los
procesos penales y como excepción la jurisdicción especial conocida como
extraordinaria o privilegiada, esto es la ejercida con limitación a asuntos
determinados, respecto a personas que por determinadas razones están
sujetas a ella por tribunales especializados donde se aplica leyes especiales,
así tenemos la jurisdicción militar; la jurisdicción de menores.
Por su parte el artículo 56 del COPP (2012) contempla que corresponde a
los Tribunales Ordinarios el ejercicio de la jurisdicción para la decisión de los
asuntos sometidos a su conocimiento, conforme a lo establecido en el
mencionado texto y leyes especiales. De acuerdo con el encabezamiento de
este artículo hay un establecimiento de que la función jurisdiccional para la
decisión de asuntos penales corresponde a los Tribunales Ordinarios.
La Competencia
Con respecto a la competencia, es preciso mencionar lo expuesto por
Cuenca (1975) que establece que “pese a que la doctrina ha sido consistente
en considerar la competencia como parte, especie, aspecto o fragmento de
la jurisdicción, son variados y distintos los ángulos escogidos para su
definición”. Así, Romberg (1992) tiene una concepción diferente de la
competencia, pues, a su criterio considera la competencia como una media
de la jurisdicción y no de la capacidad el juez para ejercer en cabal
cumplimiento la función jurisdiccional, depende no de su aptitud personal,
sino más bien de la esfera de poderes y atribuciones que objetivamente
asigna la ley al tribunal y en este sentido parece más propio hablar de límite
de la función y no de la capacidad del juez para ejercerla.
Por otra parte, De la Cruz (2002), estima que la competencia es la facultad
potestativa, que la ley otorga a un órgano juzgador judicial o administrativo
determinado, para ejercerla coercitivamente, cuando el caso lo requiera,
sobre un territorio previamente señalado, cuyos límites son fijados por la Ley
Orgánica respectiva, para resolver asuntos litigiosos o voluntaria que a su
conocimiento y arbitrio se sometan. Así, Solís (2010) entiende la
competencia como una medida de la jurisdicción.
De las definiciones expuestas, se puede inferir entonces que la
competencia tiene un carácter fragmentario, por el cual los órganos
jurisdiccionales desarrollan su actividad dentro de los límites de una porción
de la jurisdicción. De ahí que, la competencia en términos generales es una
atribución, potestad, idoneidad, aptitud o capacidad para conocer sobre una
materia.
Por otra parte, también puede definirse como la medida o porción de la
jurisdicción que tiene asignada el Juez relativa a resolver y decidir un asunto
sometido a su consideración y es lo que constituye la llamada capacidad
objetiva del Juez.
Es importante destacar que existen diferentes tipos de competencia dentro
de los cuales se encuentran: por el territorio, por la materia, por conexión y
subjetividad.
La competencia por territorio; es definida por Vásquez (2008) cuando
establece que el territorio constituye la regla general que determina la
competencia de un tribunal para el conocimiento de un hecho punible. En
consecuencia, serán competentes para el conocimiento de los delitos o
faltas, el tribunal del lugar donde se haya ejecutado el último acto dirigido a la
comisión del delito o donde se haya cesado la continuidad o permanencia o
se haya cometido el último acto conocido del delito según sea el caso.
De igual manera el artículo 58 del COPP (2012) prevé que la competencia
territorial de los tribunales se determina por el lugar donde el delito o falta se
haya consumado. En caso de delito imperfecto será competente el del lugar
en el que se haya ejecutado el último acto dirigido a la comisión del delito.
La competencia por materia; esta competencia se encuentra tipificada en
los artículos 65 y 66 Se determina por la entidad cualitativa y cuantitativa del
hecho que se ventila.
La competencia por conexión; la cual tiene su fundamento en la
vinculación que existe entre los delitos o entre las personas de presuntos
autores, tomándose en cuenta el lugar y el tiempo en que se cometió y de los
propósitos o designios que estos tenían o para cometerlos o como lo iban a
cometer. Por conexidad se entiende la relación existente entre varios delitos
por alguna de las causas que con arreglo a la Ley impiden su separación
aislada e independiente. La finalidad de esta acumulación es evitar que se
pronuncien sentencias contradictorias o que se quebrante la Unidad o
continencia del proceso, en acatamiento a lo disciplinado en el Art. 76 COPP
(2012).
Los delitos conexos se encuentran establecidos en el artículo 73 del
COPP (2012):
1º. Aquellos en cuya comisión han participado dos o más personas cuando
el conocimiento de las respectivas causas corresponda a diversos tribunales;
los cometidos por varias personas, en tiempos o lugares diversos, si han
procedido de concierto para ello, o cuando se hayan cometido con daño
recíproco de varias personas;
2º. Los cometidos como medio para perpetrar otro; para facilitar su
ejecución, para asegurar al autor o a un tercero el pago, beneficio, producto,
precio ofrecido o cualquiera otra utilidad;
3º. Los perpetrados para procurar la impunidad de otro delito;
4º. Los diversos delitos imputados a una misma persona;
5º. Aquellos en que la prueba de un delito, o de alguna circunstancia
relevante para su calificación, influya sobre la prueba de otro delito o de
alguna de sus circunstancias.
Conforme a lo disciplinado en el Art. 74 COPP, el conocimiento de los
delitos conexos corresponde a uno solo de los Tribunales competentes. En
tal sentido, son Tribunales competentes según su orden para el conocimiento
de las causas por delitos conexos:
1. El del territorio donde se haya cometido el delito que merezca mayor
pena;
2. En el caso de los delitos que tengan señalada igual pena, el que debe
intervenir para juzgar el que se cometió primero.
A manera de conclusión, se puede decir que la temática de la
jurisdicción y la competencia en materia penal fue importante estudiarla y
conocerla, así como sus fundamentos legales, doctrinarios y
jurisprudenciales ya que se pudo observar que la jurisdicción tiene como
finalidad claramente establecida en nuestra Carta Magna Venezolana la
de ejercer el control de actuación de los órganos del Estado en cualquiera
de sus funciones, como lo es el caso de la actividad jurisdiccional, la cual
no es más que la de administrar justicia, es por ello que es esencial e
importante que los jueces encargados de llevar a cabo todos los procesos
sean los más aptos para su cargo y de esa manera puedan hacer cumplir
de manera efectiva la ley penal y juzgar con la mayor objetividad posible.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Gaceta Oficial Nº
36.860 del 30 de Diciembre de 1999.
Código Orgánico Procesal Penal (2012). Gaceta Oficial No 6.078
(Extraordinario) junio 15, 2012.
Sentencia Nª 01670 de la Sala Político Administrativa, Expediente Nº 13218
de fecha 18/07/2000
Jurisdicción y Competencia en materia penal. disponible
en:ttps://[Link]/2019/04/la-jurisdiccion-y-
[Link]