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Novena San Jose

San José es venerado como padre amado por el pueblo cristiano. Se le ha dedicado numerosas iglesias y muchos santos le tuvieron gran devoción. La confianza en San José se resume en la frase "Ite ad Ioseph", que significa "Vayan donde José y hagan lo que él les diga". La novena ofrece oraciones para que crezca el afecto por San José y para que su intercesión ayude a aceptar las propias fragilidades con ternura, reconociendo cómo Dios actúa a través de ellas
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Novena San Jose

San José es venerado como padre amado por el pueblo cristiano. Se le ha dedicado numerosas iglesias y muchos santos le tuvieron gran devoción. La confianza en San José se resume en la frase "Ite ad Ioseph", que significa "Vayan donde José y hagan lo que él les diga". La novena ofrece oraciones para que crezca el afecto por San José y para que su intercesión ayude a aceptar las propias fragilidades con ternura, reconociendo cómo Dios actúa a través de ellas
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NOVENA en honor

a SAN JOSÉ,
patrono de la Iglesia Universal
y de la Orden agustiniana

Con textos adaptados de la Carta Apostólica


PATRIS CORDE del Papa Francisco
Vicariato “San Alonso de Orozco”
de Argentina
Comisión de Pastoral
Equipo Educativo de Titularidad

Marzo 2021, en ocasión 150º aniversario


de la declaración de San José
como patrono de la Iglesia universal.
ITE AD JOSEPH
Que crezca la devoción, el cariño y el afecto a San
José para que nos acerquemos con confianza para
pedir su intercesión e imitemos sus virtudes.

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QUEMADMODUM DEUS1
Urbis et Orbes Decretum
S.S. Papa Pio IX

Proclamando a San José como Patrono de la Iglesia

Del mismo modo que Dios constituyó al otro José, hijo del patriarca Jacob, goberna-
dor de toda la tierra de Egipto para que asegurase al pueblo su sustento, así al llegar la
plenitud de los tiempos, cuando iba a enviar a la tierra a su unigénito para la salvación
del mundo, designó a este otro José, del cual el primero era un símbolo, y le constituyó
señor y príncipe de su casa y de su posesión y lo eligió por custodio de sus tesoros más
preciosos. Porque tuvo por esposa a la inmaculada virgen María, de la cual por obra del
Espíritu Santo nació nuestro señor Jesucristo, tenido ante los hombres por hijo de José,
al que estuvo sometido. Y al que tantos reyes y profetas anhelaron contemplar, este José
no solamente lo vio sino que conversó con él, lo abrazó, lo besó con afecto paternal y
con cuidado solícito alimentó al que el pueblo fiel comería como pan bajado del cielo
para la vida eterna.

Por esta sublime dignidad que Dios confirió a su siervo bueno y fidelísimo, la Iglesia, des-
pués de a su esposa, la virgen madre de Dios, lo veneró siempre con sumos honores y
alabanzas e imploró su intercesión en los momentos de angustia.

Y puesto que en estos tiempos tristisimos la misma Iglesia es atacada por doquier por sus
enemigos y se ve oprimida por tan graves calamidades que parece que los impíos hacen
prevalecer sobre ella las puertas del infierno, los venerables obispos tde todo el orbe
católico, en su nombre y en el de los fieles a ellos confiados, elevaron sus preces al Sumo
Pontífice para que se dignara constituir a san José por patrono de la Iglesia. Y al haber sido
renovadas con más fuerza estas mismas peticiones y votos durante el santo concilio ecu-
ménico Vaticano, Nuestro Santísimo Papa Pío IX, conmovido por la luctuosa situación de
estos tiempos, para ponerse a sí mismo y a todos los fieles bajo el poderosísimo patroci-
nio del santo patriarca José, quiso satisfacer los votos de los obispos y solemnemente lo
declaró Patrono de la Iglesia Católica. Y ordenó que su fiesta del 19 de marzo se celebrara
en lo sucesivo con rito doble de primera clase, sin octava por motivo de caer en cuaresma.
También dispuso que esta declaración se publicará por el presente decreto de la Sagrada
Congregación de Ritos en este día de la Inmaculada Concepción de la Virgen madre de
Dios y esposa del castísimo José.
Dado en Roma, a 8 de diciembre de 1870.
Cardenal Patrizi, Prefecto de la Sagrada Congregación de Ritos.
D. Bartolomei, Secretario de la Sagrada Congregación de Ritos.

1 Texto y traducción: https://www.traditio-op.org/santos/San%20Jose/Quemadmodum%20


Deus,%20Pio%20IX.pdf
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SAN JOSÉ,
ESPOSO DE LA VIRGEN MARÍA
PATRONO DE LA ORDEN
AGUSTINIANA
El capítulo general de 1491, celebrado en Roma,
ordenó: “En todas las residencias y conventos de
nuestra Orden celébrese el oficio de san josé, cuya
fiesta cae el 19 de marzo”. En 1722 la Orden obtuvo
la facultad de celebrar la fiesta del patrocinio de
san José, en el tercer domingo de Pascua, a imit-
ación de recoletos y descalzos que ya lo habían
conseguido en 17002.

2 CURIAS GENERALES - Liturgia Agustiniana de las Horas para América


Latina - Roma 2010

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Oración INICIAL
para todos los días
Himno a San José

Hoy a tus pies ponemos nuestra vida;


hoy a tus pies, ¡Glorioso San José!
Escucha nuestra oración y por tu intercesión
obtendremos la paz del corazón.

En Nazaret junto a la Virgen Santa;


en Nazaret, ¡Glorioso San José!
cuidaste al niño Jesús pues por tu gran virtud
fuiste digno custodio de la luz.

Con sencillez humilde carpintero;


con sencillez, ¡Glorioso San José!
hiciste bien tu labor obrero del Señor
ofreciendo trabajo y oración.

Tuviste Fe en Dios y su promesa;


tuviste Fe, ¡Glorioso San José!
Maestro de oración alcánzanos el don
de escuchar y seguir la voz de Dios.

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1er DÍA JOSÉ, con CORAZÓN de PADRE
(10 de marzo)
Con corazón de padre: así José amó a Je-
sús, llamado en los cuatro Evangelios “el
hijo de José”.

Jacob fue padre de José, el esposo de María, de la cual


nació Jesús, que es llamado Cristo.
Mt 1,16

Cuánta gente cada día demuestra paciencia e infunde es-


peranza, cuidándose de no sembrar pánico sino corres-
ponsabilidad. Cuántos padres, madres, abuelos y abuelas,
docentes muestran a nuestros niños, con gestos peque-
ños y cotidianos, cómo enfrentar y transitar una crisis re-
adaptando rutinas, levantando miradas e impulsando la
oración. Cuántas personas rezan, ofrecen e interceden por
el bien de todos. Todos pueden encontrar en san José, el
hombre que pasa desapercibido, el hombre de la presen-
cia diaria, discreta y oculta, un intercesor, un apoyo y una
guía en tiempos de dificultad. San José nos recuerda que
todos los que están aparentemente ocultos o en “segunda
línea” tienen un protagonismo sin igual en la historia de la
salvación. A todos ellos va dirigida una palabra de recono-
cimiento y de gratitud.

Ofrezcamos el rezo de esta novena por todos aquellos


que forman parte de nuestras familias, comunidades pa-
rroquiales y educativas, obras misionera y de promoción
social y culturales de nuestra Orden agustiniana y de la
Iglesia para que en cada una de ella sigan trabajando
por el bien de todos.

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2do DÍA JOSÉ, padre AMADO
(11 de marzo)
La grandeza de san José consiste en el
hecho de que fue el esposo de María y
el padre de Jesús.

El Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo:


“José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa,
porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del
Espíritu Santo. Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el
nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos
sus pecados”.
Mt 1, 20-21

Por su papel en la historia de la salvación, san José es un


padre que siempre ha sido amado por el pueblo cristiano,
como lo demuestra el hecho de que se le han dedicado
numerosas iglesias en todo el mundo [...]Muchos santos y
santas le tuvieron una gran devoción [...]En todos los libros
de oraciones se encuentra alguna oración a san José [...]La
confianza del pueblo en san José se resume en la expre-
sión “Ite ad Ioseph”... «Vayan donde José y hagan lo que él
les diga» (Gn 41,55).

QUE EN NUESTRAS COMUNIDADES CREZCA EL AFECTO


POR SAN JOSÉ.

Imploremos a San José para que interceda por las ne-


cesidades de cada una de nuestras comunidades, de la
ORDEN y de nuestra Iglesia.

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3er DÍA JOSÉ, padre en la TERNURA
(12 de marzo)
Jesús vio la ternura de Dios en José.

Los pastores se decían unos a otros: “Vayamos a Belén, y


veamos lo que ha sucedido y que el Señor nos ha anun-
ciado”. Fueron rápidamente y encontraron a María, a
José, y al recién nacido acostado en el pesebre.
Lc 2, 15-16

Muchas veces pensamos que Dios se basa sólo en la par-


te buena y vencedora de nosotros, cuando en realidad la
mayoría de sus designios se realizan a través y a pesar de
nuestra debilidad [...] debemos aprender a aceptar nues-
tra debilidad con intensa ternura... La ternura es el mejor
modo para tocar lo que es frágil en nosotros [...]Así, José
nos enseña que tener fe en Dios incluye además creer que
Él puede actuar incluso a través de nuestros miedos, de
nuestras fragilidades, de nuestra debilidad.

QUE DIOS NOS DÉ LA GRACIA DE ACEPTAR NUESTRAS


FRAGILIDADES CON INTENSA TERNURA.

Que la intercesión de San José nos ayude a reconocer


cómo Dios actúa en nosotros en medio de nuestras de-
bilidades y miedos.

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4to DÍA JOSÉ, padre en la OBEDIENCIA
(13 de marzo)
En la vida oculta de Nazaret, bajo la
guía de José, Jesús aprendió a hacer la
voluntad del Padre.

“El Angel del Señor se apareció en sueños a José y le


dijo: ‘Levántate, toma al niño y a su madre’... José se
levantó, tomó… al niño y a su madre”.
Cfr. Mt 2, 13-14

Así como Dios hizo con María cuando le manifestó su plan


de salvación, también a José le reveló sus designios y lo
hizo a través de sueños… uno de los medios por los que
Dios manifestaba su voluntad.

José estaba muy angustiado por el embarazo incompren-


sible de María. “No temas aceptar a María, tu mujer, por-
que lo engendrado en ella proviene del Espíritu Santo…”
Su respuesta fue inmediata. Con la obediencia superó
su drama y salvó a María. José no dudó en obedecer, sin
cuestionarse acerca de las dificultades que podía encon-
trar. En cada circunstancia de su vida, José supo pronun-
ciar su “FIAT” / “SEA”, como María en la Anunciación y Je-
sús en Getsemaní.

QUE SAN JOSÉ NOS ENSEÑE A ESCUCHAR Y CUMPLIR LA


VOLUNTAD DE DIOS.

Pidamos a Dios, por la intercesión de San José, para que


en los proyectos, obras y/o actividades de las comunida-
des, de la Orden y de nuestra Iglesia se realice y se cum-
pla los designios de Dios

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5to DÍA JOSÉ, padre en la ACOGIDA
(14 de marzo)
José acogió a María sin poner condi-
ciones previas.

“Al despertar, José hizo lo que el Angel del Señor le ha-


bía ordenado: llevó a María a su casa”
Mt 1, 24

La acogida de José nos invita a acoger a los demás, sin


exclusiones, tal como son, con preferencia por los débiles,
porque Dios elige lo que es débil. Muchas veces ocurren
hechos en nuestra vida cuyo significado no entendemos…
José deja de lado sus razonamientos para dar paso a lo
que acontece … lo acoge, asume la responsabilidad y se
reconcilia con su propia historia. La vida espiritual de José
no nos muestra una vía que explica, sino una vía que aco-
ge. José no es un hombre que se resigna pasivamente. La
acogida es un modo por el que se manifiesta en nuestra
vida el don de la fortaleza que nos viene del Espíritu San-
to. Sólo el Señor puede darnos la fuerza para acoger la
vida tal como es, para hacer sitio incluso a esa parte con-
tradictoria, inesperada y decepcionante de la existencia.
La fe que Cristo nos enseñó es... la que vemos en san José,
que no buscó atajos, sino que afrontó “con los ojos abier-
tos” lo que le acontecía, asumiendo la responsabilidad en
primera persona.

Recemos a nuestros Padre, para que por la intercesión de


San José, en nuestras comunidades cristianas y agusti-
nianas nadie se sienta excluido y para que, nosotros, no
caigamos en la tentación de excluir a ninguno de nuestros
hermanos.

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6to DÍA JOSÉ, padre de la VALENTÍA CREATIVA
(15 de marzo)
Si a veces pareciera que Dios no nos
ayuda, no significa que nos haya aban-
donado, sino que confía en nosotros,
en lo que podemos planear, inventar,
encontrar.

“José se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y


se fue a Egipto. Allí permaneció hasta la muerte de Hero-
des”. Mt 2, 14-15

Nos preguntamos por qué Dios no intervino directa y cla-


ramente. Pero Dios actúa a través de eventos y personas.
José era el hombre por medio del cual Dios se ocupó de
los comienzos de la historia de la redención. Él era el ver-
dadero “milagro” con el que Dios salvó al Niño y a su madre.
El cielo intervino confiando en la valentía creadora de este
hombre, que cuando llegó a Belén y no encontró un lugar
donde María pudiera dar a luz, se instaló en un establo y lo
arregló hasta convertirlo en un lugar lo más acogedor posi-
ble para el Hijo de Dios que venía al mundo (cf. Lc 2,6-7) [... ]
El Evangelio nos dice que Dios siempre logra salvar lo que
es importante, con la condición de que tengamos la misma
valentía creativa del carpintero de Nazaret, que sabía trans-
formar un problema en una oportunidad, anteponiendo
siempre la confianza en la Providencia.

QUÉ SAN JOSÉ NOS CONCEDA LA GRACIA DE NO BAJAR


LOS BRAZOS FRENTE A LAS PROBLEMÁTICAS. Recemos,
principalmente, por aquellos que se encuentran en difi-
cultades para que Dios les conceda la gracia de asumir
las dificultades con la valentía creativa del carpintero.

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7to DÍA JOSÉ, padre TRABAJADOR
(16 de marzo)
San José era un carpintero que traba-
jaba honestamente para asegurar el
sustento de su familia.

Al llegar a su pueblo, Jesús, se puso a enseñar a la gente


en la sinagoga, de tal manera que todos estaban mara-
villados. “¿De dónde le viene, decían, esta sabiduría y
ese poder de hacer milagros?”. “¿No es este el hijo del
carpintero?” Mt 13, 54-55

El trabajo se convierte en participación en la obra misma de


la salvación... para desarrollar las propias potencialidades y
cualidades, poniéndolas al servicio de la sociedad y de la
comunión. El trabajo se convierte en ocasión de realización
no sólo para uno mismo, sino sobre todo para ese núcleo
original de la sociedad que es la familia. Una familia que ca-
rece de trabajo está más expuesta a dificultades, tensiones,
fracturas e incluso a la desesperada y desesperante tenta-
ción de la disolución. ¿Cómo podríamos hablar de dignidad
humana sin comprometernos para que todos y cada uno
tengan la posibilidad de un sustento digno? Imploremos a
san José obrero para que encontremos caminos que nos
lleven a decir: ¡Ningún joven, ninguna persona, ninguna fa-
milia sin trabajo!

Recemos para que en las familias no falte el pan y el tra-


bajo; y, pidamos, especialmente, por aquellos hermanos
nuestros que se encuentran desocupados para que no
caigan en la tentación de la desesperanza y puedan en-
contrar prontamente trabajo para que puedan sostener a
sus seres queridos con dignidad.

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8vo DÍA JOSÉ, padre EN LA SOMBRA
(17 de marzo)
Con la imagen evocadora de la sombra
define la figura de José, que para Jesús
es la sombra del Padre celestial en la tie-
rra: lo auxilia, lo protege, no se aparta
jamás de su lado para seguir sus pasos.

“Al despertar, José hizo lo que el Ángel del Señor le había


ordenado: llevó a María a su casa, y sin que hubieran
hecho vida en común, ella dio a luz un hijo, y él le puso el
nombre de Jesús.”
Mt. 1, 24-25

Nadie nace padre, sino que se hace. Y no se hace sólo por traer
un hijo al mundo, sino por hacerse cargo de él responsablemente.
En la sociedad de nuestro tiempo, los niños a menudo parecen
no tener padre. También la Iglesia de hoy en día necesita padres…
Ser padre significa introducir al niño en la experiencia de la vida,
en la realidad. No para retenerlo, no para encarcelarlo, no para
poseerlo, sino para hacerlo capaz de elegir, de ser libre, de salir…
El amor que quiere poseer, al final, siempre se vuelve peligroso,
aprisiona, sofoca, hace infeliz. La lógica del amor es siempre una
lógica de libertad, y José fue capaz de amar de una manera ex-
traordinariamente libre. José nunca se puso en el centro. Supo
cómo descentrarse, para poner a María y a Jesús en el centro de
su vida. Siempre que nos encontremos en la condición de ejercer
la paternidad, debemos recordar que nunca es un ejercicio de po-
sesión, sino un “signo” que nos evoca una paternidad superior. En
cierto sentido, todos nos encontramos en la condición de José:
sombra del único Padre celestial... y sombra que sigue al Hijo.

Recemos por nuestros padres y por todos aquellos que


han ejercido la misión de paternidad en nuestras vidas:
abuelos, tíos, docentes, amigos… SEAMOS AGRADECIDOS
CON ELLOS.

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9no DÍA JOSÉ, santo patrono de la IGLESIA
(18 de marzo) santo protrono de la
ORDEN AGUSTINIANA
El Hijo del Todopoderoso viene al mundo asumiendo una condi-
ción de gran debilidad. Necesita de José para ser defendido, pro-
tegido, cuidado, criado. Dios confía en este hombre, del mismo
modo que lo hace María, que encuentra en José no sólo al que
quiere salvar su vida, sino al que siempre velará por ella y por el
Niño. En este sentido, san José no puede dejar de ser el Custodio
de la Iglesia, porque la Iglesia es la extensión del Cuerpo de Cristo
en la historia, y al mismo tiempo en la maternidad de la Iglesia se
manifiesta la maternidad de María. José, a la vez que continúa
protegiendo a la Iglesia, sigue amparando al Niño y a su madre,
y nosotros también, amando a la Iglesia, continuamos amando al
Niño y a su madre.

Así, cada persona necesitada, cada pobre, cada persona que su-
fre, cada moribundo, cada extranjero, cada prisionero, cada en-
fermo son “el Niño” que José sigue custodiando. Por eso se invo-
ca a san José como protector de los indigentes, los necesitados,
los exiliados, los afligidos, los pobres, los moribundos. Y es por lo
mismo que la Iglesia no puede dejar de amar a los más peque-
ños, porque Jesús ha puesto en ellos su preferencia, se identifica
personalmente con ellos. De José debemos aprender el mismo
cuidado y responsabilidad: amar al Niño y a su madre; amar los
sacramentos y la caridad; amar a la Iglesia y a los pobres. En cada
una de estas realidades está siempre el Niño y su madre.

San José, ruega por nuestra familias. San José, ruega por
nuestra comunidad educativa. San José, ruega por nues-
tra comunidad parroquial. San José, ruega, por nuestra
arquidiócesis. San José, ruega por nuestra ciudad. San
José, ruega, por nuestro país. San José, ruega por nuestra
Orden agustiniana. San José, ruega por nuestra Iglesia.

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Oración FINAL para todos los días
Imploremos a San José la gracia de las gracias: nues-
tra conversión; a él dirijamos nuestra oración:

Salve, custodio del Redentor


y esposo de la Virgen María.
A ti Dios confió a su Hijo,
en ti María depositó su confianza,
contigo Cristo se forjó como hombre.
Oh, bienaventurado José,
muéstrate padre también a nosotros
y guíanos en el camino de la vida.
Concédenos gracia, misericordia y valentía,
y defiéndenos de todo mal.
Amén.

Autor: Papa Francisco

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ORACIÓN DE LA HUMILDAD
DE SAN JOSÉ

Enséñanos, José
Cómo se es “no protagonista”
Cómo se avanza sin pisotear,
Cómo se colabora sin imponerse,
Cómo se ama sin reclamar.

Dinos José
Cómo se vive siendo “número dos”,
Cómo se hacen cosas fenomenales
desde un segundo puesto.

Explícanos
Cómo se es grande sin exhibirse,
Cómo se lucha sin aplauso,
Cómo se avanza sin publicidad,
Cómo se persevera y se muere uno
sin esperanza de que le
hagan un homenaje.

29
LETANÍAS A SAN JOSÉ

Señor, ten piedad de nosotros (bis)


Cristo, ten piedad de nosotros (bis)
Señor, ten piedad de nosotros (bis)
Cristo, óyenos (bis)
Cristo, escúchanos (bis)
Dios, Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de noso-
tros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santa Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros.
Santa María, ruega por nosotros
-San José, ruega por nosotros
-Ilustre descendiente de David, ruega por nosotros
-Luz de los patriarcas, ruega por nosotros
-Esposo de la Madre de Dios, ruega por nosotros
-Custodio purísimo de la Virgen, ruega por nosotros
-Nutricio del Hijo de Dios, ruega por nosotros
-Diligente defensor de Cristo, ruega por nosotros
-Jefe de la Sagrada Familia, ruega por nosotros
-José justo, ruega por nosotros
-José casto, ruega por nosotros
-José prudente, ruega por nosotros
-José fuerte, ruega por nosotros
-José obediente, ruega por nosotros
-José fiel, ruega por nosotros
-Espejo de paciencia, ruega por nosotros
-Amante de la pobreza, ruega por nosotros

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-Modelo de obreros, ruega por nosotros
-Gloria de la vida doméstica, ruega por nosotros
-Custodio de vírgenes, ruega por nosotros
-Sostén de las familias, ruega por nosotros
-Consuelo de los desdichados, ruega por nosotros
-Esperanza de los enfermos, ruega por nosotros
-Patrono de los moribundos, ruega por nosotros
-Terror de los demonios, ruega por nosotros
-Protector de la santa Iglesia, ruega por nosotros
-Protector de la orden agustiniana, , ruega por no-
sotros
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.
Perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.
Escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.
Ten piedad de nosotros.
V. Lo nombró administrador de su casa.
R. Y señor de todas sus posesiones.
Oración
¡Oh Dios, que con inefable providencia te dignaste
elegir a San José para esposo de tu Santísima Ma-
dre!; te rogamos nos concedas tenerlo como interce-
sor en el cielo, ya que lo veneramos como protector
en la tierra. Tú, que vives y reinas por los siglos de los
siglos.

Amén.

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ORACIÓN A SAN JOSÉ ANTES
DE LA COMUNIÓN

¡Oh feliz varón, bienaventurado José, a quien le fue


concedido no sólo ver y oír al Dios a quien muchos
reyes quisieron ver y no vieron, oír y no oyeron; sino
también abrazarlo, besarlo, vestirlo y custodiarlo!

V/ Ruega por nosotros, bienaventurado José.


R/ Para que seamos dignos de alcanzar las prome-
sas de nuestro Señor Jesucristo.

Oración:
Oh Dios, que nos concediste el sacerdocio real; te pe-
dimos que, así como san José mereció tratar y llevar
en sus brazos con cariño a tu Hijo unigénito, nacido
de la Virgen María, hagas que nosotros te sirvamos
con corazón limpio y buenas obras, de modo que hoy
recibamos dignamente el sacrosanto cuerpo y sangre
de tu Hijo, y en la vida futura merezcamos alcanzar
el premio eterno. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén

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