Regeneración de Tirafondos en Vía
Regeneración de Tirafondos en Vía
NORMAS TÉCNICAS
NAV 7-6-1.1
N.R.V. 7- 6 - 1 . 1 .
ÍNDICE Página
1. Introducción ............................................................................................................................................... 1
1.0. Exposición general .......................................................................................................................... 1
1.1. Objeto de la Norma.......................................................................................................................... 1
1.2. Vigencia del documento .................................................................................................................. 1
1.3. Documentación derogada ............................................................................................................... 2
1. INTRODUCCIÓN
Las traviesas de madera se degradan por acciones químicas, biológicas y físico-mecánicas. Para
las dos primeras existen tratamientos de impregnación o químicos. La tercera forma afecta al
asiento de la placa metálica por los esfuerzos verticales, a las paredes laterales del cajeado (en
caso de existir) por los transversales y a los taladros de alojamiento de los tirafondos por la
combinación de ambos, provocando la relajación de la fuerza de apriete.
Un simple reapretado de los tirafondos puede dar un resultado engañoso. Los ensayos
demuestran que el esfuerzo de arranque disminuye rápidamente, hasta valores del orden del
cincuenta e incluso veinticinco por ciento del inicial, según el tipo de madera de la traviesa. Con
el tiempo las espiras, en la madera, desaparecen por completo y entonces es imposible incluso
el citado apriete parcial.
Por ello, se editó la norma antigua N.R.V. 3-2-0.2, “Sujeciones de carriles. Reapretado de
tirafondos por medio de espirales metálicas: La espiral Vortok”, para fijaciones rígidas directas de
carril mediante tirafondos en traviesas de madera de vía con carril 42,5, RN 45 y UIC 54,
justificando su uso por las ventajas que ofrece frente a los métodos convencionales de
regeneración del apriete utilizados hasta aquel momento en RENFE, cuando se ha producido
desgaste en el taladro efectuado en la traviesa.
No obstante, la citada norma únicamente preveía las aplicaciones en vía general, es decir, no en
aparatos de vía, contemplando la utilización de cada modelo de tirafondo (nº 3, 4 y 5) en la placa
estándar correspondiente a su tipo de carril (RN 45, 42,5 y UIC 54 respectivamente), sin
considerar las placas especiales de los aparatos de vía. Además, no incluía criterios de actuación
sobre cuándo y dónde efectuar la regeneración, limitándose en este sentido a exponer el
procedimiento de montaje de la espiral.
Por otra parte, la evolución de la vía ha incorporado la sujeción indirecta en traviesa de madera,
con un nuevo modelo de tirafondo, el nº 8, utilizada tanto en casos particulares en la vía general
(generalmente túneles y tramos metálicos sin balasto) como en los nuevos aparatos de vía.
La presente Norma tiene por objeto ampliar y sustituir la antigua N.R.V. 3-2-0.2 contemplando
todos los taladros en traviesas de madera que dispongan de tirafondos nº 3 (Fig. 1.1.a), nº 4
(Fig.1.1.b), nº 5 (Fig. 1.1.c) y nº 8 (Fig. 1.1.d), tanto en vía como en aparatos de vía, y expo-
niendo los criterios de regeneración en sus diferentes aplicaciones.
A partir de la fecha de entrada en vigor de la presente Norma queda sin efecto cualquier
documento publicado con anterioridad a ella que se oponga a sus prescripciones, al menos en
lo que a ellas se refiere. En particular queda derogada la N.R.V. 3-2-0.2 citada anteriormente,
edición de octubre de 1989, que resulta totalmente sustituida por la presente Norma.
Un somero repaso a los procedimientos de reparación de los anclajes de las sujeciones, tanto en
vía como en taller, permite subrayar la aplicación y debilidades de cada uno de ellos y definir la
pauta de utilización del sistema Vortok.
2.1. EN VÍA
En las vías de RENFE con sujeción rígida directa de tirafondo y placa metálica, la reparación se
realiza siguiendo la metodología descrita a continuación.
En fase previa de sondeo se realizan las correspondientes marcas conforme a la Fig. 2.1, donde
se indica igualmente el tipo de estaquilla a utilizar según el estado de los taladros.
Se retiran todos los tirafondos y la placa de asiento. Se efectúa una limpieza con gubia
de 20 mm de los taladros a consolidar y se introducen en los mismos, a golpes con
maza de 3 kg, estaquillas de madera previamente engrasadas (ver Fig. 2.1.1).
Esta introducción debe hacerse de manera que la estaquilla quede a ras de la traviesa,
sin hundirla, introduciéndola en toda su longitud (125 mm), sin cortarla y con una de sus
caras paralela a la alineación del carril.
Las barrenas para taladrar serán de los siguientes diámetros según la clase de madera:
60 vueltas por minuto y par de apriete entre 170 y 220 Nm, según el tipo de madera,
diámetro del taladro, si el tirafondo es nuevo o no, tipo de grasa o alquitrán, etc.
Pero en general en mantenimiento, el apriete se hace con llave de mano (igual que en
los orígenes del ferrocarril), apretando hasta que la cabeza del tirafondo hace contacto
con el patín del carril para después dar un golpe a la llave, con lo que queda finalizada la
operación.
Las llaves para el apriete de los tirafondos son la del número 22 para los tirafondos 3 y 4
y la del 23 para el tirafondo nº 5.
Inconvenientes:
Se retiran todos los tirafondos y la placa de asiento. Se efectúa una limpieza de los
taladros con gubia de 20 mm y se introducen en los mismos estaquillas de madera como
se ha indicado en el apartado 2.1.1.
Si la placa es de tres taladros y sin inclinación de asiento del carril (42,5 y RN 45) se
puede girar la misma a fin de poder realizar nuevos orificios para los tirafondos en otros
lugares, estaquillando los primitivos.
Inconvenientes:
- La cabeza de traviesa, normalmente vieja, ha sufrido seis taladros, y aunque los tres
primitivos son estaquillados, queda debilitada.
- Costoso y complejo al tener que retirar la placa de asiento.
2.2. EN TALLER
Se hace, una vez saneado el taladro, con estaquillas de madera dura que se introducen,
previamente encoladas, mediante prensas especiales. Las estaquillas pueden ser también de
plástico (poliamidas, polietilenos).
Además del coste que supone el empleo de estas estaquillas especiales, el gran inconveniente
es el alto precio de las operaciones complementarias de sacar las traviesas de la vía, cargarlas
sobre vagón y realizar su transporte al taller de regeneración. Por otra parte, se desconsolida la
cama de balasto al sacar una traviesa y sustituirla por otra.
3. SISTEMA VORTOK
El sistema Vortok puede adoptarse tanto en vía como en taller; su enorme ventaja es que no
precisa mover la placa de asiento.
Se trata de una espiral metálica (apartado 3.1) que, sin necesidad de ampliar el diámetro del
taladro de la traviesa ni de la placa metálica, se instala por medio de un adaptador (apartado 3.2)
en dicho alojamiento, para el tirafondo, ya existente. Luego se inserta el tirafondo dentro de esta
espiral. El sistema se basa en el hecho de que la espiral Vortok tiene un diámetro interior más
pequeño que el diámetro del núcleo del tirafondo y al insertar el tirafondo dentro de la espiral, la
rosca del tirafondo se sitúa entre la rosca de la espiral, esta se ensancha, aumentando su
diámetro, y los flancos de su rosca exterior se clavan en la madera de la traviesa aún sana y bien
conservada.
El daño previo, biológico o mecánico, del agujero, no debe pasar de ciertos límites para que sea
eficaz el sistema Vortok, con una sola espiral (ver apartado 3.5).
Se aplica el sistema a través de los agujeros de la placa de asiento, es decir, no hay que mover
la placa de la traviesa.
Es una hélice metálica de aleación de aluminio maleable (ver Figs. 3.1.a y 3.1.b), de forma
troncocónica, con el extremo inferior vuelto hacia dentro en el eje geométrico para presentar así
una espiga de introducción en un orificio practicado en la herramienta insertadora (ver apartado
3.2). Permite un 15% de alargamiento sin romperse ni fisurarse, disponiendo de la capacidad
mecánica necesaria para resistir la tensión considerable que se genera al insertar en su interior el
tirafondo. Su sección tiene forma de cabeza de flecha para facilitar la penetración en la madera.
Se inserta en el orificio de la traviesa mediante la herramienta insertadora.
Para las aplicaciones previstas en la presente Norma se dispone de dos modelos de espiral
Vortok:
Es un útil de aspecto semejante a un tirafondo (Fig. 3.2.a, 3.2.b, 3.2.c y 3.2.d) donde se enrosca
la espiral, a mano, hasta que su extremo encaje a fondo.
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Sin retirar la placa de asiento, puesto que el conjunto formado por la herramienta insertadora y la
espiral en ella enroscada cabe por los orificios de dicha placa, se introduce ese conjunto por el
orificio del tirafondo existente, a mano las primeras vueltas y luego con la misma llave manual o
maquinaria ligera que se utilice en el apretado de los tirafondos. A estos efectos, cada modelo de
herramienta insertadora tiene la cúspide de su cabeza con la forma troncopiramidal análoga a la
del tirafondo correspondiente (de base cuadrada en el caso de los tirafondos nº 3, 4 y 5; de base
rectangular para el tirafondo nº 8). La motoclavadora debe trabajar a su menor régimen de giro.
Se introduce hasta que la parte inferior del "plato" de la herramienta toque con la parte superior
del patín del carril o placa (según corresponda). Es fundamental dejar de apretar en este
momento, ya que en caso contrario, al no poder seguir bajando la herramienta, por impedírselo
el patín del carril o la placa, la espiral giraría sobre sí misma destruyendo la hélice de la madera o
rompiendo el pitón inferior de arrastre de la espiral, la cual, al seguir enroscándose, retornaría
hacia arriba. Es la misma precaución que debe tomarse al apretar un tirafondo aunque no lleve
espiral.
La espiral debe quedar colocada en la posición adecuada para que al introducir posteriormente
el tirafondo, éste se acople a aquélla y el conjunto a la traviesa en su forma adecuada de trabajo.
Conjugando esta condición con la conveniencia de que exista el mínimo número de tipos de
herramienta, se ha conseguido dimensionar una única herramienta válida para las aplicaciones
con tirafondos nº 3, 4 y 5, lo que ha sido posible gracias también a que la espiral es asimismo
común a esas tres aplicaciones, por haberlo permitido la similitud entre las roscas de los
tirafondos citados. Para el tirafondo nº 8, en cambio, ha sido necesario crear otra espiral y otra
herramienta insertadora.
Para las aplicaciones previstas en la presente Norma se dispone por tanto de dos modelos de
herramienta insertadora:
- Insertadora para espiral de tirafondos nº 3, 4 y 5: Las figuras 3.2.a. y 3.2.b representan sus
dos versiones, de uso indistinto. La cúspide de su cabeza donde se acopla la llave o máquina
de apriete es de base cuadrada.
- Insertadora para espiral de tirafondo nº 8: Las figuras 3.2.c y 3.2.d recogen igualmente sus
dos versiones, de análoga utilidad funcional. La cúspide de su cabeza donde se acopla la
llave o máquina de apriete es de base rectangular; diferenciándose a simple vista de la otra
insertadora, con cabeza de base cuadrada, para espirales de tirafondos 3, 4 y 5.
Si al insertar una espiral resulta que el orificio está atascado impidiendo completar su
introducción (por ejemplo piedrecillas o resto de tirafondo roto), es posible sacar la espiral, de
una manera cómoda, rápida y sin romperla, mediante la herramienta calibradora-extractora
(apartado 3.3). Caso de carecer de ella puede extraerse la espiral simplemente con una tenaza o
alicate, aunque entonces se deforma y queda inservible.
Para facilitar el enroscado de las espirales en la herramienta insertadora, hay que limpiar ésta
con frecuencia, con un cepillo de acero, para quitar suciedad y restos de aceite y alquitrán.
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La punta troncocónica de esta herramienta (Fig. 3.3) está diseñada para facilitar la extracción de
la espiral cuando sea preciso, antes de introducir el tirafondo; así por ejemplo, si por error se ha
insertado una espiral equivocada o no se puede situar correctamente dentro de la perforación
por encontrar algún impedimento, es posible sacarla mediante la herramienta. Para ello, se
introduce la punta de la misma dentro de la espiral hasta que haga tope y posteriormente se gira
en sentido contrario a las agujas del reloj, desenroscando así la espiral hasta que se reduzca su
diámetro y sea posible retirarla con sólo tirar de ella.
Por otra parte esta herramienta puede dar, al operario con experiencia, una idea de la holgura o
degradación del agujero, y con ello prever si el tratamiento va a precisar más de una espiral en
ese agujero, como luego se tratará en el apartado 3.5.
También puede indicar si el orificio está expedito (ausencia de piedrecillas o restos de tirafondo
roto).
Si después de enroscar el tirafondo no se consigue una fijación firme por existir una gran holgura
debido al desgaste y pudrición de la madera que forma las paredes del agujero, es posible
instalar una segunda espiral. El procedimiento a seguir es el mismo que en la instalación de la
primera, pero para el montaje de la segunda espiral, debe cumplirse que el tirafondo fue
enroscado completamente en la primera, lo que asegura que fue ensanchada y debidamente
alojada. La segunda espiral, al montarla, se sitúa entre los filetes de la primera. Siendo válido el
procedimiento descrito, es recomendable en todos los casos intervenir antes para evitar la
necesidad de instalar esta segunda espiral, asegurando el apriete correcto a su debido tiempo
para que con una sola espiral se consiga una firme fijación del tirafondo.
El sistema Vortok, según lo expuesto en apartados anteriores, extiende su uso tanto a la vía
general como a los aparatos de vía, abarcando dos generaciones de tirafondos (nº 3, 4 y 5,
propios de sujeciones rígidas; nº 8, propio de la sujeción elástica SKL-12 y de la sujeción
deslizante KD).
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En los siguientes epígrafes se recogen los criterios de actuación y la metodología a seguir para
cada una de las aplicaciones indicadas.
4.1.1. EN VÍA
4.1.1.1. APLICACIONES
caso de las traviesas de junta deben apretar los 4 tirafondos por cada placa,
pudiendo llegarse a 8 espirales.
Tabla I
Vida residual de la traviesa
Nº de espirales a
introducir Pino Roble Haya Akoga
4.1.1.3. METODOLOGÍA
El proceso es el siguiente:
4.1.2.1. APLICACIONES
Los desvíos y travesías tipo A están instalados con sujeción rígida directa
mediante tirafondos pero presentan piezas especiales que conducen a dos
situaciones generales de los tirafondos:
Contemplando todos los casos, la altura citada, entre la cabeza del tirafondo
montado y la cara superior de la traviesa, varía entre 18 y 39 mm.
Sin embargo, al tratarse de aparatos de vía, los casos que se presentan son
muy diversos, dependiendo del precio de la longitud de la cacha (desde 2,60
m hasta aproximadamente 5 m y en algunos casos incluso superan esta
longitud), de la sección transversal (0,24x0,14; 0,26x0,14; 0,26x0,16...), de la
especie de la madera (pino o roble) y de la dificultad de montaje.
Será por lo tanto el buen criterio del responsable del tajo o de la actuación lo
que decidirá en cada caso si procede o no la sustitución, quien puede en todo
caso realizar un cálculo económico en función de sus precios y circunstancias.
El número de tirafondos por traviesa llega a ser superior que en el caso de vía
general, alcanzando los 12 en la zona de unión del desvío (cuatro carriles) e
incluso 14 en las cachas de junta.
4.1.2.3. METODOLOGÍA
4.2.1. EN VÍA
4.2.1.1. APLICACIONES
Vía sobre traviesa de madera con sujeción indirecta elástica SKL-12 o indirecta
deslizante KD sobre carril UIC 54 o UIC 60.
Las maderas utilizadas en estas aplicaciones son pino, roble, haya y akoga. El
pino, el roble y el haya son maderas adecuadas para la aplicación del sistema
Vortok según se indicó anteriormente. No así la akoga, cuya extraordinaria
dureza impone ciertas limitaciones que se explican en el apartado siguiente
4.2.1.2.
Las barrenas para taladrar los agujeros para la introducción de los tirafondos
son de los diámetros que se indicaron en el apartado 2.1, en función de la
clase de madera. Finalmente, a la parte superior de la traviesa, mediante
avellanador, se da un diámetro Ø25 en forma cilíndrica, para la zona que
carece de rosca, en una profundidad de 30 mm (en los tirafondos nº 3, 4 y 5 la
forma del tirafondo en su parte superior es troncocónica).
La herramienta insertadora (Fig. 3.2.c y 3.2.d) es del mismo paso de rosca que
la espiral, identificable por su cabeza de sección rectangular acorde con la
boca de la herramienta de apriete de estos tirafondos, a diferencia de la
correspondiente a la espiral de los tirafondos nº 3, 4 y 5, con cabeza de
sección cuadrada (ver apartado 3.2).
4.2.1.4. METODOLOGÍA
4.2.2.1. APLICACIONES
Como en aquél caso, será el buen criterio del responsable del tajo o de la
actuación lo que decidirá en caso si procede o no la sustitución.
4.2.2.3. METODOLOGÍA
Los esfuerzos dinámicos provocados por el paso de los trenes afectan a los agujeros de anclaje
de los tirafondos, con lo que pueden darse desgastes desiguales que afectan al ancho de vía.
Para rectificar el ancho de vía se debe primero estudiar si puede resolverse desplazando el carril
sin retirar la placa de asiento jugando con los márgenes disponibles, utilizando espirales Vortok
cuando el tirafondo se encuentre flojo y teniendo en cuenta la vida residual de la traviesa
conforme se ha explicado en los apartados anteriores.
En otros casos se deberán reposicionar las placas correspondientes atendiendo a los siguientes
criterios:
- Si la placa en cuestión fue desplazada por falta de fijación de los tirafondos (flojos, partidos o
inexistentes) y todavía el o los agujeros están en condiciones de cumplir con lo establecido
por el sistema Vortok, es acertado sanear mediante éste.
- Si la placa está dañada y debido a ello se ha desplazado, deberá ser restituida por una nueva,
siendo probable que se haya dañado algún agujero de tirafondo. Cuando sea posible se
resolverá introduciendo la espiral Vortok.
- De no poder resolverse por los métodos anteriores, si la traviesa tiene todavía suficiente vida
residual se tendrá que desplazar la placa transversalmente al eje de la traviesa y practicar
nuevos taladros para los tirafondos por alguno de los métodos expuestos en el apartado 2.1,
siempre estaquillando los taladros antiguos.
- Extraer el tirafondo.
- Comprobar la limpieza del orificio, extrayendo las piedrecillas o restos de tirafondo roto.
- Con la misma llave manual que se utilice en el apretado de los tirafondos o con la menor velocidad
de la motoclavadora, seguir introduciendo la insertadora hasta hacer tope, la parte inferior del
“plato” con:
Atención: realizado el contacto “herramienta insertadora-patín del carril o placa”, debe detenerse el
giro de la herramienta manual o de la máquina clavadora.
- Introducir, con la llave manual o con la motoclavadora en su menor velocidad, el tirafondo extraído
en la operación 1ª si es adecuado o si no uno nuevo (siempre nuevo si la vida residual de la traviesa
es superior a 8 años), hasta hacer tope con el patín del carril o placa y detenerse.
Atención: realizado el contacto “tirafondo-patín del carril o placa”, debe detenerse el giro de la
herramienta manual o de la máquina clavadora.
- Si el tirafondo no ha conseguido una fijación firme, repetir las operaciones para la introducción de
una segunda espiral.
En condiciones de barras comprimidas (verano con calas cerradas), a efectos de evitar modificaciones
en el ancho de vía, se ha de poner particular atención en no aflojar simultáneamente las sujeciones de
las barras de manera que pueda producirse su pandeo. Existe más riesgo de que se produzca esta
situación, caso de no considerar este asunto, en las aplicaciones a tajo seguido.
7. FOTOGRAFÍA ILUSTRATIVA
El lugar representado con el nº 1 es el agujero correspondiente a un tirafondo, una vez extraído éste
para efectuar el corte previo a la realización de la fotografía.
El lugar indicado con el nº 2 corresponde a una espiral Vortok introducida en el agujero con la
herramienta insertadora y retirada esta herramienta. La espiral está posicionada en la traviesa dispuesta
para recibir el tirafondo.
El lugar representado con el nº 3 representa una espiral Vortok después de haber introducido el
tirafondo, si bien éste ha sido retirado posteriormente con el fin de efectuar el corte para realizar la
fotografía. Puede apreciarse cómo la espiral ha ensanchado, se ha reducido el número de espiras y ha
quedado perfectamente embutida en la madera.
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I.- Definiciones
Se establecen las siguientes definiciones para los términos empleados en esta Norma:
Barrena.- Útil para taladrar la madera, constituido por un vástago metálico con un fileteado helicoidal
labrado en su extremidad, de paso muy ancho, y rematado por una punta muy aguda. Haciéndolo
penetrar por rotación y presión combinadas se practican agujeros que sirven para la introducción de
los tirafondos en la traviesa.
Cacha de madera.- Traviesa de madera utilizada en los aparatos de vía (desvíos, travesías, aparatos
de dilatación y encarriladoras).
Cala.- Separación entre los extremos de dos carriles consecutivos de un hilo de la vía, medida en
milímetros por la parte exterior de sus cabezas.
Desvío.- Aparato de vía que sirve para encauzar el tráfico en determinados sentidos.
Espiral Vortok.- Hélice metálica de forma troncocónica y sección en forma de cabeza de flecha para
facilitar la penetración en la madera. Se utiliza en la regeneración del apriete de tirafondos en traviesas
de madera, para lo cual se inserta la espiral en el orificio deteriorado y a continuación se introduce el
tirafondo en la espiral.
Estaquilla.- Pieza normalmente de madera, aunque puede ser también de plástico (poliamidas,
polietilenos), de forma troncopiramidal de sección cuadrada, rectangular u octogonal, que se utiliza
para rellenar el agujero deteriorado correspondiente a un tirafondo en una traviesa de madera.
Gubia.- Formón de media caña, delgado, que se usa para labrar superficies curvas en madera.
Placa de asiento del carril.- Elemento sobre el que descansa el carril en la traviesa. Puede ser
metálica o de elastómero; en las traviesas de madera es metálica.
Sujeción deslizante.- Es aquella que coarta los movimientos transversal y vertical del carril respecto a
la traviesa, pero no el longitudinal.
Sujeción directa.- Aquella en la que la presión sobre el patín del carril se efectúa directamente contra
la traviesa, por medio de un tornillo o tirafondo que se introduce en la misma.
Sujeción elástica.- Se dice de aquella en la que la fijación del carril a la traviesa se consigue por medio
de un elemento que se deforma con las acciones que le transmite el carril y recupera su forma primitiva
cuando cesan dichas acciones. El citado elemento puede estar constituido por dos o más unidades,
algunas rígidas y otras flexibles.
Sujeción indirecta.- Aquella en la que la presión sobre el patín del carril no se efectúa directamente
contra la traviesa, sino contra la placa de asiento metálica del carril, por medio de un tornillo o un clip
que se sujeta en la misma, y esta placa se fija a la traviesa por otro medio (tirafondos o elementos
elásticos).
Sujeción rígida.- Se dice de la que efectúa la transmisión de esfuerzos del carril a la traviesa mediante
elementos, o conjuntos de elementos no flexibles.
Tirafondo de vía.- Elemento de acero formado por un vástago o caña con un resalto en forma de
hélice en una cierta longitud del mismo y una cabeza con dos partes, una en forma de casquete
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esférico que constituye la terminación del vástago y otra, troncopiramidal de base cuadrada o
rectangular, en la que se aplica la llave para la introducción o extracción del tirafondo. Su cabeza es
forjada en caliente y su rosca se obtiene por laminación en caliente. Sirve para fijar elementos de vía,
generalmente el carril o la placa de asiento del carril a la traviesa.
Travesía.- Es el aparato que permite la intersección de dos vías, de igual o diferente ancho. Las
alineaciones de las vías pueden ser rectas o curvas.
Traviesa de madera.- Vigueta de madera que, situada en dirección transversal al eje de la vía, sirve,
por una parte, de sujeción de los carriles que la conforman, garantizando la distancia entre ellos (ancho
de vía), y por otra parte, para efectuar el reparto de la carga que transmiten los carriles sobre el
elemento sustentador de la traviesa, normalmente el balasto.
Vías de circulación de estaciones.- Las utilizadas en la estación para la entrada, salida o paso de
trenes. (Reglamento General de Circulación, artículo 110).
Vías de servicio de estaciones.- Las vías de la estación que no sean de circulación de estaciones.
(Reglamento General de Circulación, artículo 110).
N.R.V. 3-2-0.2. Sujeciones de carriles. Reapretado de tirafondos por medio de espirales metálicas: La
espiral Vortok. Ed. Derogada.
N.R.V. 3-2-5.0. Sujeciones de carriles. Sujeciones deslizantes sobre traviesa de madera. Ed.
N.R.V. 3-3-5.2. Aparatos de vía. Aparatos de dilatación tipo A para protección de desvíos y travesías
tipo A. Ed.
N.R.V. 3-5-0.1. Superestructura de la vía en puentes. Encarriladora con carril UIC 54 en puentes
metálicos sin balasto. Ed.
N.R.V. 7-4-1.1. Inspección de la vía. Operaciones de vigilancia en los recorridos a pie. Ed.
N.R.V. 7-5-3.1. Conservación de la vía. Mantenimiento de desvíos y otros aparatos de vía. Ed.
2 3 1
ESPIRAL VORTOK ESPIRAL VORTOK AGUJERO PRODUCIDO
INSERTADA POR ENSANCHADA POR POR EL TIRAFONDO
LA HERRAMIENTA EL TIRAFONDO
(INTRODUCIDO Y
RETIRADO)
Fig. 7.