DIOS ES OMNISCIENTE, Él sabe todas las cosas en especial todo acerca de
nosotros. Él sabe cuándo nuestro corazón se está desviando de su Palabra (la Biblia) y
su Voluntad. Debemos someternos a un examen espiritual para ver si nuestros
corazones están limpios del pecado de la hipocresía y el auto-engaño.
Samuel 16:7 - "Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de
su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre;
pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón".
2 Corintios 13:5 - “Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a
vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en
vosotros, a menos que estéis reprobados”.
Muchos se esfuerzan por mantener una imagen delante de los demás, pero no se
esfuerzan por mantener una "verdadera imagen delante de Dios", ya que Dios los
conoce como realmente ellos son. Debemos orar a Dios como lo hizo
David: “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis
pensamientos; Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino
eterno. Salmo 139:23-24”.
Nunca trates de aparentar delante de los demás lo que no eres, o lo que realmente
no es cierto...ya que nuestro Dios conoce lo más profundo de nuestro corazón y solo
EL conoce nuestras reales intenciones de todo lo que hacemos o decimos.
La gran pregunta es, ¿PORQUE MUCHOS FRACASAN EN SU VIDA CRISTIANA? La
respuesta es simple: Porque solo son oidores de la Palabra de Dios y no hacedores de
la misma... leamos en Santiago 1:22-25 - “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan
solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. Porque si alguno es oidor de la
palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un
espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida
cómo era. Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y
persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será
bienaventurado en lo que hace”.
Vemos con toda claridad que Santiago está cansado de las discusiones teológicas y
de teorías religiosas. ¡Él llama a la acción! Si usted cree la Palabra de Dios, actúe:
Sea un hacedor de la Palabra de Dios.
Para Santiago, lo exterior manifiesta lo que hay en el interior, nuestro hablar revela
el estado de nuestro corazón, y nuestras acciones revelan nuestras verdaderas
creencias. El enfoque franco y práctico de Santiago es muy similar a las enseñanzas
del mismo Señor Jesús, quien decía “por sus frutos los conoceréis”. El tipo de árbol,
se conoce por el tipo de fruto (Mateo 7:15-23).
Mateo 7: 15-23 - “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con
vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis.
¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol
da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar
malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto,
es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis. No todo el
que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la
voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor,
Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y
en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí;
apartaos de mí, hacedores de maldad.”
La prueba o examen propuesto por Santiago es
simple: ¡Demuestre a quien usted le sirve y lo que
realmente usted es!, lea en Santiago 2:18 - "Pero alguno
dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin
tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.".
Todo cristiano bíblico o nacido de nuevo sabe que Jesús y los apóstoles igualmente
repudiaban la creencia de que con solo hacer buenas obras era el medio para ganar o
merecer la salvación del alma (Lucas 18:9). Claramente escribe el apóstol Pablo en
Efesios 2:9 – “No por obras, para que nadie se gloríe”, pero este NO termina ahí, sino
que inmediatamente en el verso siguiente declara que somos “creados en Cristo
Jesús para buenas obras”… ¿Se contradice Pablo? De ninguna manera, la enseñanza
es cristalina, NO somos salvos por nuestras buenas obras, sino que somos salvos por
la Gracia de Dios a través de ser guardados en Cristo Jesús, dando como resultado el
poder hacer buenas obras. Porque simplemente como dice la Palabra "Así también la
fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma". No podemos vivir una vida cristiana de
apariencias sino de FRUTOS ya que como resultado todo árbol que no da frutos
buenos será cortado y echado al fuego.