Tarea para DCM04.
Actividad 1:
Diseña tres actividades para que niños y niñas de 5 años que asisten a
una escuela infantil aprendan a diferenciar su lado derecho y su lado
izquierdo.
ACTIVIDAD 1: Les mostraremos una ficha con un dibujo en el que tienen que
señalar lo que vaya diciendo la profesora: “pintar de color verde el reloj de la
derecha del niño. La profesora dibujará el mismo dibujo en la pizarra y,
cuando hayan terminado de dar las órdenes, lo señalará. Es importante que el
dibujo sea simétrico para que tenga los mismos dibujos a un lado y al otro y,
de esta manera, podemos diferenciar bien lo que se encuentra a la derecha y
lo que se encuentra a la izquierda
ACTIVIDAD 2: La actividad se llama “corrocoloco”. En un círculo, todos los
niños unidos de la mano empiezan a girar en un sentido. Cuando el profesor
levante una tarjeta verde, los niños girarán hacia la derecha y, cuando levante
la roja, se girará a la izquierda.
ACTIVIDAD 3: Recibe el nombre de “El tren de la diversión”. Se harán tres
grupos de niños y se sentarán en el suelo con las piernas estiradas, encajadas
en el cuerpo del de delante. La profesora irá diciendo lo que van viendo en el
paisaje, que deberán representar: “nos agachamos en el túnel”, “curva a la
derecha”.
Actividad 2:
Explica qué clase de actividades se pueden realizar con niños y niñas de
3 años para que refuercen su conocimiento de las diversas partes del
cuerpo.
Existen una gran variedad de actividades para realizar con niños y reforzar
el conocimiento de las distintas partes del cuerpo:
Trabajar a través de canciones en las que vengan partes del cuerpo,
como puede ser “cabezas, hombros, rodillas, pies”
Realizar un collage con las partes del cuerpo
Hacer la silueta del cuerpo de cada niño en papel continuo y, a
continuación, ellos tienen que rellenarlo con las partes del cuerpo
Realizar un baile por parejas: la profesora irá mandando distintas
consignas, como puede ser “espalda con espalda” o “cuello con
cuello”…
Actividad 3:
Indica qué relación existe entre la Ley de Desarrollo céfalo-caudal y el
hecho de que los niños y niñas, cuando aprenden a dibujar seres humanos,
en las primeras fases aporten más detalles de la parte superior del cuerpo
y menos de la parte inferior
Cuando un niño dibuja una figura humana, lo hace relacionándola consigo
mismo. Hasta la edad de 5/6 años, el niño dibujo la figura del hombre
basándose en el conocimiento que tiene de su propio cuerpo. A partir de los
5/6 años, es probable que intervengan otros factores: observación, memoria,
afición…
En cuanto al dibujo que los niños realizan de sí mismos, es una fiel traducción
gráfica de una vivencia corporal, lo cual se ha comprobado muchísimas veces
en diferentes casos y situaciones.
La ley céfalo – caudal dice que empieza controlando primera la cabeza y luego
hacia abajo. Por lo tanto, cuando dibujan, hacen más detalles en los que ellos
han aprendido a controlar primero y pueden tener más o menos afianzado
como es la cabeza según van creciendo y tomando conciencia de la parte de
abajo del cuerpo
Actividad 4:
Explica cómo el seguimiento de las rutinas propias de una escuela infantil
puede contribuir a que los niños y niñas adquieran el concepto de tiempo.
La temporalización de las actividades a lo largo de la escuela debe ser una
planificación elaborada por los profesores, de acuerdo con los objetivos
establecidos.
Todos los tiempos deben estar organizados, pero con cierta flexibilidad y
será fundamental razonar los ritmos y necesidades infantiles
El horario es el instrumento que ayuda a la organización de la jornada escolar.
No todos los momentos son iguales ni significativos para los niños.
La orientación temporal refuerza la estabilidad emocional del niño, el cual va
interiorizando el tiempo a partir de la sucesión y el ritmo de las actividades
que realiza
El centro de Educación Infantil toma la necesidad que manifiesta el niño de
ritualizar ciertas actividades cotidianas como punto de partida para iniciar el
aprendizaje de hábitos.
Es conocida la necesidad que los niños y las niñas tienen de ir estableciendo
marcos de referencia espacio – temporales, dentro de la flexibilidad, tiene
que haber momentos dentro de la jornada de libre actividad, pero, también,
se deben contemplar momentos en que todos los niños realicen la misma
actividad: comida, aseo, siesta…
Estos momentos son considerados como rutinas, ya que se repitan cada día,
en la misma secuencia de actividades y aproximadamente a las mismas horas.
Así, los niños pueden saber en qué momento del día están y lo que sucederá
después: después de la comida viene la siesta, después un juego… hasta la
hora de irse a casa con los padres