0% encontró este documento útil (0 votos)
294 vistas3 páginas

Capitulo #6

El documento resume las ideas principales de Edgar Morin sobre la epistemología de la complejidad. Morin argumenta que 1) la complejidad es un desafío y no una respuesta, 2) la esencia del mundo es inconcebible y no puede ser explicada por una fórmula, 3) la información depende de los seres vivos y 4) descubrimientos científicos muestran lo inconcebible en lo micro y macro. Morin concluye que estamos en la "Edad de Hierro Planetaria" y no sabemos si podremos superar los problemas actuales
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
294 vistas3 páginas

Capitulo #6

El documento resume las ideas principales de Edgar Morin sobre la epistemología de la complejidad. Morin argumenta que 1) la complejidad es un desafío y no una respuesta, 2) la esencia del mundo es inconcebible y no puede ser explicada por una fórmula, 3) la información depende de los seres vivos y 4) descubrimientos científicos muestran lo inconcebible en lo micro y macro. Morin concluye que estamos en la "Edad de Hierro Planetaria" y no sabemos si podremos superar los problemas actuales
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

CAPITULO #6: EPISTEMOLOGÍA DE LA COMPLEJIDAD

Idea 1: “La complejidad es el desafío, no la respuesta” (p. 143)

En la última parte del libro, Edgar Morin trata de abordar los malentendidos que hubo en
cuanto a sus publicaciones y conferencias. Uno de estos es la percepción errónea que el
principio de complejidad propuesta por Edgar Morin pudiera solucionar todos los
problemas de la ciencia así que lo llama aquí no la respuesta, pero el gran desafío.

El pensamiento complejo no es fácil. No es así que si se considera la complejidad de un


objeto de pronto aparece una lógica detrás del desorden. La complejidad como la define
Edgar Morin incluye la incertidumbre y la contradicción. Y es un desafío porque
normalmente rechazamos todo lo que no parece lógico y ordenada. Considerar la
complejidad significa admitir que estamos perdido en un mundo de acciones, reacciones,
interacciones y retroacciones aleatorios y que no podemos aplicar nuestro sistema lógico a
la totalidad de la realidad.

Idea 2: “Para mí, la idea fundamental de la complejidad no es que la esencia del mundo
es compleja y no simple. Es que esa esencia es inconcebible. La complejidad es la
dialógica orden/desorden/ organización.” (p. 145)

Aún más allá, Edgar Morin afirma que nunca podemos comprender esta totalidad porque su
esencia es en sí inconcebible. No existe esta fórmula global que puede explicar todo
fenómeno y que las ciencias han buscado desde hace tanto tiempo.

Su concepto de complejidad acepta este hecho, porque abraza el azar y el desorden. En el


mismo capítulo, Edgar Morin afirma que “la idea misma de complejidad lleva en sí la
imposibilidad de unificar, la imposibilidad del logro, una parte de incertidumbre, una parte
de indecibilidad, y el reconocimiento del encuentro cara a cara, final, con lo indecible” (p.
136 s.).

Por eso, entiende la complejidad como la dialógica entre orden, desorden y organización.
No se puede explicar ningún fenómeno sin estas tres categorías que se interrelacionan entre
sí. Como ya se ha demostrado, la organización resulta de la combinación de orden y
desorden, como en el ejemplo de los seres vivientes que son el resultado de un proceso
evolucionario que incluye tanto el orden de moléculas para formar un sistema auto
organizador, como el desorden, o, mejor dicho, la entropía que destruye los organismos y
así garantiza su desarrollo a largo plazo.

Idea 3: “Para mí, la noción de información debe ser vuelta totalmente secundaria con
respeto a la idea de computación” (p. 152)

Edgar Morin también recurre al concepto de la información. Él afirma que la información


en realidad, no puede existir en sí. Solo se vuelve real cuando la procesamos. Nosotros
mismos la extraemos del universo y la transformamos para organizarlo en nuestro
conocimiento. Este proceso le denomina “computación” y es lo mismo como el
conocimiento. La información entonces depende de un ser viviente que la crea mediante la
comunicación e interacción con otros seres.

En este contexto, Edgar Morin también hace una distinción entre sabiduría y conocimiento:
Según él, la sabiduría es un proceso reflexivo mientras que el conocimiento es organizador
y se sirve de métodos de observación, experimentación etc.

Idea 4: “La partícula no lleva de nuevo, de ningún modo, a la idea de sustancia


elemental simple, sino que nos conduce a la frontera de lo inconcebible y lo indecible”
(p. 156)

Muchas veces en su libro, Edgar Morin recurre a descubrimientos de la física para enfatizar
la importancia de un pensamiento complejo. Especialmente el desarrollo de la física
moderna le interesa en este sentido: Por un lado, la física moderna descubrió fenómenos
complejos en el macrocosmo. Einstein presentó su teoría de la relatividad que rompió con
nuestra comprensión de espacio y tiempo.

Por otro lado, hubo nuevos descubrimientos en el microcosmo: En la búsqueda de la


partícula fundamental nos damos cuenta de que la materia no es como pensamos que fuera.
De pronto, no solo la luz, pero todo lo que constituye el mundo material parecía ser a la vez
honda y materia. Más aún, no se puede determinar el impulso y la posición al mismo
tiempo con exactitud infinita. Gatos pueden ser ni vivas ni muerte, pero en un estado entre
las dos posibilidades.
En la comunidad científica, se ignoró estas dos evidencias de lo inconcebible, en el micro-
y en el macrocosmo. Parecían demasiado lejos del mundo cotidiano para considerar su
complejidad como concepto fundamental de la realidad.

Idea 5: “Estamos en la edad de hierro planetaria y nadie sabe si saldremos de ella “(p.
163)

El libro toma prestado el término “edad de hierro” de la arqueología para referirse a nuestra
época. La edad de hierro fue la última de las tres edades prehistóricas así que Edgar Morin
utiliza esta denominación para expresar que todavía nos encontramos en la “era barbárica”
(p. 163). Pero también lo complementa con la palabra “planetaria”: La edad de hierro
planetaria es aquella edad en la que las civilizaciones son permanentemente interconectadas
entre sí.

En conclusión, Edgar Morin quiere contrastar la opinión general de que ahora nos
encontramos en la culminación histórica del progreso y que ya llegamos al fin del camino
hacia una sociedad desarrollada. Al contrario: todos nuestros desarrollos técnicos no nos
ayudan en volver los problemas, porque nuestro pensamiento consciente se encuentra
todavía al comienzo. Y por eso, Edgar Morin propone un paradigma de complejidad.

También podría gustarte