ensayo de Jose Maria Arguedas
Jose Maria Arguedas, el escritor y antólogo peruano nació en andahuaylas el
18 de enero de 1911, la muerte de su madre y las frecuentes ausencias de su
padre, abogado, lo empujaron a buscar refugio entre los paisanos indios, de
quienes adquirió la lengua el quechua las creencias y los valores. Estudio en
la universidad nacional de San Marcos en lima, tuvo muchas dificultades para
adaptarse a la ciudad sin renunciar a las tradiciones indígenas;
experimentando todo esto pudo sentir en carne propia lo que sentía el indio
que debía dejar de lado su propia cultura para asimilar otro ritmo de vida.
Estos problemas le siguieron a lo largo de toda su vida al punto de dedicarla a
la lucha cultural y política por el reconocimiento de los indígenas. A esta
lucha Arguedas la expresa mediante sus escritos. En sus obras Arguedas
reivindica el derecho al modo de vida del indio, sin caer el racismo a la
inversa.
Una de sus obras es la novela “El sexto”. El Sexto es una novela corta que narra
la experiencia carcelaria de Arguedas entre 1937 y 1938 en uno de los penales
más conocidos de la capital. Gabriel Osborno, alter ego del autor, es un
estudiante universitario que fue preso por su actividad como líder estudiantil.
Joven e idealista, la prisión significa para él conocer de cerca el mundo criminal.
Obligado a convivir con asesinos, maleantes y detenidos de todo tipo, Gabriel ve
amenazada su vida y su sensibilidad al entrar en contacto con la escoria criminal
de la cual empieza a formar parte. En el desarrollo del relato encontramos tres
ejes constitutivos que nos dan a conocer esa experiencia: los diversos registros
políticos de lo carcelario, el envilecimiento de los reos y los ideales del
protagonista a partir de un horizonte étnico compartido. Son esos tres matices los
que configuran el horror de los once meses que el autor estuvo preso. De ahí que
en la obra, todo es decadencia y desengaño por parte del joven estudiante, por
parte del propio Arguedas.
la denuncia del horror carcelario, las experiencias del estudiante universitario
Gabriel. En este lugar será testigo de las injusticias y demás aberraciones que se
comenten dentro de una prisión, como el dolor, la angustia, el sufrimiento y la
injusticia.
Los ríos profundos es la tercera novela del escritor peruano. El título de la obra
(en quechua Uku Mayu) alude a la profundidad de los ríos andinos, que nacen en
la cima de la Cordillera de los Andes, pero a la vez se refiere a las sólidas y
ancestrales raíces de la cultura andina, la que, según Arguedas, es la verdadera
identidad nacional del Perú.
Esta novela destaca, más que por el uso de una técnica narrativa moderna (más
bien es un relato costumbrista) por su extraordinario lirismo y por el retrato
psicológico de Ernesto, el protagonista adolescente. La reflexión sobre la realidad
social de los indios y su relación con el mundo occidental está presente en todo
el relato y queda retratada de forma magistral.
Uno de sus mayores aciertos es mostrar la extrañeza inicial del protagonista
cuando es testigo de cómo funciona la realidad que le rodea y cómo, poco a poco,
esa realidad desgarradora le obliga a tomar partido aun cuando ese deseo suyo
de encajar en el mundo de los indios esté abocado al fracaso. Los ríos profundos
es, sin lugar a dudas, una novela esencial para comprender la literatura y la
realidad hispanoamericana, una obra profunda como su título, y de una
perfección formal indiscutible.