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с

4
8558
NOTICIAS
DE LA HISTORIA GENERAL
D E

LAS ISLAS DE CANARIA.


* " *————•—
1
'Posteriores T^oeta nominattm ínsulas quas-
dam Fortunatas celebrant, quas im-
frasentiarum commonstratas novimus.
,. Strab. Hb. 3 /
NOTICIAS
DE LA HISTORIA
G E N E R A L

DE L A S I S L A S
DE C J N J R I J.
C O N T I E N E N
LA DESCRIPCIÓN GEOGRÁFICA DE TODAS.

UNA IDEA DEL ORIGEN, CARÁCTER, USOS


y costumbres de sus antiguos habitantes: de los descubrimientos
y conquistas que sobre ellas hicieron los Europeos: de su Go-
bierno Eclesiástico, Político y Militar: del establecimiento y
sucesión de su primera Nobleza : de sus Varones ilustres por
dignidades, empleos, armas, letras y santidad: de sus fabri-
cas , producciones naturales y comercio; con los principales
sucesos de los últimos siglos.
POR DON J O S E P H D E V I E R A Y C L A V I J O ,
Presbytero del mismo Obispado , Individuo de la Real
Academia de la Historia.

CON LAS L I C E N C I A S NECESARIAS.

E n M a d r i d : E n la Imprenta de Blas Román , Plazuela de Santa


Catalina de los Donados. M D C C L X X V I .
PROLOGO.
E Ntre las reflexiones á que los asuntos, trata-
dos en nuestro Tomo antecedente, nos
convidan , solo escogeremos aquellas que estima-
mos aquimas útiles, yá para bolver á seguir me-
jor el hilo de la Historia, yá para acrisolar algu-
nos puntos de importancia. E l suceso de la Gran
Canaria rendiday conquistada para Dios y el Rey,
después de tantos trabajos y reencuentros, por el
valor de Pedro de Vera y otros Caballeros esfor-
zados : este feliz suceso , digo, que alentó de
nuevo á Fernando el Católico en la esperanza po-
lítica de servir mas y mas á la Religión ( i ) : pa-
rece que dexó abiertos a aquellos naturales dos
rumbos de fortuna diametralmerite opuestos. E l
de la ignominia y el de la gloria.
Como nuestros Españoles eran Conquistado-
res de profesión, no se corrieron de reducir á
cautiverio muchos pobres Canarios: pero como
al mismo tiempo eran valerosos, supieron for-
mar de ellos algunos grandes Héroes, que les
imitaron en las proezas y aun en la vanidad de
hacer cautivos á sus mismos parientes y paisa-
nos. Tenemos bastantes documentos y escritu-
ras
( i ) P. Pedro A b a r c a . Anal, de A r a g . part. a. pag. 2 9 8 .
ras públicas de esta desgracia. (#) ¡Pero qué
sea tal el hombre que después de haver senti-
do todo el peso del yugo que oprimía su liber-
tad, quiera imponerlo á otros! Qué el corazón
mas impaciente de la servidumbre, se haga
amigo de la dominación!
Con efeóto, los Canarios vencidos se echa-
ron también á conquistadores, primero de la
Palma, después de Tenerife, luego del África y
de la America, excediendo á veces en haza-
ñas á sus mismos modelos. E l grito ó pala-
bra de guerra de los Españoles era Santiago : el
de los Canarios, Hai tu catana)á: Hombres ha-
ced como buenos ( i ) . Los Europeos reputaban
siempre por valerosos á los que se havian se-
ñalado en alguna acción de peligro : los Cana-
rios solo decian: En tal dia fue fulano valiente,
porque no reconocían ventaja permanente en
ninguno. E n la Isla de la Palma fueron valien--
tes
(*) D. Fernando Guarnírteme libertad a Isabel de las Casas,
y María Vizcayna su segunda también Canaria , ante Sebas-
muger , dieron carta de liber- tian Ruiz, Escribano de la Oro~
tad á Cristoval Hernández , na- tava , en i / 2 1 . fol. 7 / . Diego
tural de Taoro, a su muger y Alvarez , natural de Tenerife,
h i j a , ante Segundo Piamonte, á Sebastian Guanche, su parien-
primer Escribano del Realejo, t e , en 1 f i o - fol« 1 6 9 . & c .
en 1 / 2 1 . fol. 15. CatalinaGar- ( 1 ) P. Sosa. Topograf. de
cia, natural de Canaria, dio Canaria.
tes muchos dias. Mas antes de pasar adelante,
convendrá bolvamos á hacer alto sobre la ver-
dadera época de la conquista de esta tierra.
Haviamos dicho en el libro V I I I . de nues-
tra Historia (tom. 2 . num. 1 8 . pag, i ^ S . ) que
nos asistian tuertes razones para fixarla desde
2 9 . de Septiembre de 1 4 9 1 . hasta 3 . de Mayo
de 1 4 9 2 . Ahora nos ocurren otras mayores para
creerla desde 1 4 9 2 . hasta el mismo 3 . de Mayo
de 1 4 9 3 . 1 . Porque en la información de Lope
Hernández de la Guerra declararon conformes
algunos de los Conquistadores, que el Adelanta-
do D. Alonso de Lugo vino á la conquista de la
Palma havia tiempo de 2 0 . años: y siendo esta
declaración en 15" 1 2 . es preciso que el Adelan-
tado viniese en 1 4 9 2 . . 2 . Consta que Fernando
del Hoyo, criado del R e y , vino de España y
desembarcó en la Palma con aquel Gefe; pero
consta también de la Cédula Real de privilegios
que Fernando del Hoyo estaba todavia el dos de
Enero de 1 4 9 2 . en Granada, donde le armaba
Caballero de la Espuela dorada D. Fernando el
Católico. Con que no estaba en la Palma, ni se
podia haver empezado la Conquista en 1 4 9 1 : con
que empezarla en 1 4 9 2 . , y se acabaría e n 9 3 . ( # )

( * ) Esta misma Época señala ! lib. i . cap. 1 9 . f o l . 2 2 . Bernal-


Zurita. Anal, de A r a g . tom. 5. \ dez, C u r a de los Palacios , ci-
3

ta-
IY cómo concordamos los A A . que ponen
la entrada en Tenerife a 30. de Abril del mis-
mo 9 3 . ? Sin duda que ellos equivocaron la
primera conquista que hizo el Adelantado con
la segunda; y que Nuñez de la Peña, buen Co-
pista y mal Critico, siguió tan á ciegas sus
Memorias, que no reparó en juntar ambas em-
presas en un mismo mes y año. Empezóse pues
la Conquista de Tenerife en Mayo de 1 4 9 4 .
P e este modo cesa la dificultad de aquella tan
notable inacción en que era menester conser-
var el Exercito christiano durante todo el ano
de 1 4 9 3 . , y la increible tranquilidad de los
Principes Isleños viendo dentro de casa al ene-
migo. Alonso de Lugo, hombre intrépido, a¿fci-
vo y con mas gente que víveres y dinero, no
podia cometer tan grande error: asi, es mas
probable que la batalla de la Matanza de Acen-
tejo, dada en 1 4 9 4 . , fuese en la Primavera
del mismo año en que se hizo la primera inva-
sión, ( t )
Como quiera, es cierto que en ambas con-
quistas , especialmente en la de Tenerife, sir-
vie-
tado por Ferreras.. rom. n . ( t ) Despáchesele a. Lugo el
p a g . 3 5 0 . Año 1 4 9 3 . n. 1 2 . y titulo de Adelantado de las Islas
Mariana. L i b . 2 6 . cap, $ . pag. de Canaria en Madrid a 1 2 . de
187. j Enero de 1 ^ 0 3 .
vieron y vencieron los Canarios con emu-
lación de sus mismos vencedores: de mane-
ra que siendo desheredados en Canaria por in-
felices, fueron heredados alli por su mérito
personal. Don Fernando Guanarteme de Gáldar,
y su sobrino conocido por el mismo nombre,
tuvieron Datas considerables. (*) Pedro Ma-
ninidra , el guapo Maninidra, falleció á manos
de los Moros en una de las entradas de la
Costa de Á f r i c a , nueva palestra para el va-
lor de los primitivos Isleños, ( f ) Agustín Del-
gado, natural de Canaria, Conquistador de
i Tom.III. §§ Te-

( * ) D e este Femando Gua- Santa Fé Católica., ( L i b . %.


narteme , el Sobrino \ sería sin origin. quadern. 2 1 . fol. Ó.)
duela aquella Escritura de 6. Dexó pues un hijo y una hija
de Septiembre de i $32. en baxq la tutela del célebre L o -
que ofrece, 1 0 . doblas a. Juan pe Hernández de la Guerra..
de CbntVeras\ que iba á la Cor- E l hijo fue Pedro Maninidra,
t é , porque le traxesé confir- que casó con María de Leon^
mado un privilegio de Hidal- y tuvieron á Baltasar Manini-
guía , ante Rui García de Es- dra. L a hija fue Inés Gonzá-
trada eii la Orotava. E l P. So- lez Maninidra , qué casó con
J4 eli su Topografía de la Gran Miguel González , natural dé
Canaria , dice, que murió con Ganaría y Conquistador de
sospechas de que le dieron Tenerife , y tuvieron á Inés
con que morir. L i b . 1 . cap. 1 9 . González Maninidra , muger
( t ) Decia el Adelantado en de Agustin Delgado , natural
una Data á sus hijos : Por de C a ñ a r í a , Conquistador de
quantó Pedro Maninidra murió Tenerife , y Héroe en la Ame-
por los Moros en defensa de la rica.
Tenerife y de Berbería, fue después en las
Indias un Cortes, un , leseo: cuya memoria
honraron con veneración Antonio de Her-
rera en sus Décadas, y Juan de Castellanos
en sus Elegías de Varones Ilustres de Indias. Se-
ñaladamente este ultimo pondera su valen-
tía, su urbanidad, su gentileza, sus loables
acciones , su generosa muerte, suEpitafio.(i)
También fue célebre en la Isla Española Juan
Canario y su perro ..negro., (a) E n Paria Gaspar de
Santa Fe, y Antón Guanche, brioso , bizarro y
aguerrido. ( 3 ) E n Puerto-rico Luis Per domo &c.
E l año de 1 ¡¡i'}, hizo Luis de Aday un asiento
con doce hombres, naturales de la Gran Ca-
naria y vecinos de Tenerife, para pasar á
las conquistas de America. (4) Tales fueron
los Canarios y Guanches luego que á su Cos-
ta aprendieron la disciplina militar. ¿ Y qué
sabemos si ellos tenían algún derecho mas
claro al nuevo Mundo que nosotros ?
Han discurrido algunos que Manco-Capac
y su muger-Mama-0 celia-Ruaco^ eran descen-
dientes de ciertos navegantes de Canarias,
ar-

( 1 ) P a g . 1 8 7 . 1 : 2 5". 2 3 1 . 2jro. ' ( 4 ) Ante Sebastian Ruiz,:


. ( 2 ) . Ibid.pag.!i 03. Escribano de la O r o t a v a , f o L
( 3 ) Ibid. p a g . 2 0 4 . 313* ' ' '
arrojados por la tempestad sobre las costas
del Brasil. Y lo comprueban con la circuns-
tancia de que los de la familia de los Yñcas
tenian barba, que blasonaban de hijos del
S o l , que lo adoraban (como afirma de los Ca-
narios Cadamosto) que eran humanos y fru-
gales, y que no sabian escribir , ni tenian
mas Geroglificos que los Quipos ó cordeles con
nudos.
- Este es un sueno: y en verdad que los
Can arios ¡ no estuvieron siempre de humor,
ni con muchas ganas de dexar sus casas sus
tierras y sus hijos , por correr tras los.vesti-
gios de sus imaginados parientes, por mas
que fuesen Yucas. Tenemos, a la vista el po-
der que en 15" 1 4 . otorgaron en Tenerife F e r -
nando de L e ó n , Fernando Guanarteme, Pa-
hio Martin y Luis Fernandez , naturales de la
Grande Canaria, á favor de Miguel González
y Juan Cabello sus compatriotas, para que
exponiendo ante el Soberano sus propios mé-
ritos y los de todos los suyos , les alcanzasen
la merced de que fuesen esentos de ser llevados
mar en fuera, a Castilla, Asia, África y A m e -
rica, a que de continuo los obligaban : Be ello
'redunda ( decían) el qué se despueblen estas Islas,
quando lejos de sacar los vecinos antes se debian
y

§§ i traer
traer otros para supoblaáon. E s gusto verles b k r
soñar en este Poder de su christiandad, fi-
delidad, trato, nobleza , y de que aunque
tenian en común el nombre de Canarios, eran
muy superiores en todo á los Guanches Pal-
meses y Gomeros. Nosotros (concluían) somos
habidos-por propios Castellanos, ( i ) • . ,• :

Con todo, si los Guanches que vivían ba-


xo las ruinas de la patria, regada de sus la-
grimas y infestada de su modorra, no huvie-
sen quedado tan oprimidos, ¿ huvierán por
ventura cedido en algo á los Canarios ? E s -
tos, después de ser agregados al Exercito,
porque los necesitaban para las conquistas , tu-
vieron la dicha de ver siempre sus Principes
y Guanartemes á su cabeza tratados con al-
guna sombra de honor: (#) mientras aque-
, • ">.•:.'..* . ;-í>;ü líos,.; '
( i ) E n la Villa de S. C r i s t o - P a l m a , Tenerife y Berbería,
v a l de la L a g ü r i a a ñ o de mandando una compañía de
1 5 1 4 . por ante, Antón V a - 4 0 . Canarios parientes suyos,
llejO.. . ... ; .,; que los mismos Monarcas le
(*) D. Fernando "Guarnirte-' concedieron. Hizo ' grandes
''me, después-de su viage a la i proezas. F u e heredado , y se
.Corte donde le bautizó el Car- avecindó en, Buenavista de
denal de Mendoza Arzobispo Tenerife. Tenia por hija a
de Toledo , siendo sus p a d r i - v
Doña Margarita, llamada an-
rios los mismos Reyes Católi- tes Guayarmina , que casó con
c o s , ¡que le honraron m u c h o : Miguel de Trejo Carvajal; y
bolvió á las conquistas de la J sin embargó casó segunda v e i
EN
llós , perdidos swMenceyes, llevado su R e y
Benchóm'o de Taoro a manera de monstruo
desde España á Venecia por Francisco Cápela
Embaxador de la República, á cuyo Senado
lo regalaba Fernando V . como prenda de su
grande amistad, ( i ) se hallaron cautivos aba-
tidos y tan apocados, que los que solo havian
sido pueblos de pastores, inclinados natural-
mente á la beneficencia, tuvieron como pre-
cisión de hacerse rebeldes por vengarse.
Don Pedro de Adexe , de los Menceyes ed
la Isla, (*) estaba preso por el Alcalde mayor
en
en Tenerife con María Viz~ ( * ) Quieren algunos qué es-
'cay'ná. Procreó algunos hijos- te D . Pedro-, llamado de Lle-
bastardos en cierta esclava rena-, fuese el verdadero R e y
Guancha , llamada Inés , mu- de Adexe , padre de D . Diego,
ger de Cristoval Hernández de el que siempre se ha tenido
' T a o r o . Otorgó testamento en por tal. D . Pedro casó con
1 2 , de A g o s t o de i $i 2 . a n t e
:
Maria de Lugo : tuvo cien f a -
Antón Vallejo. Pensaba bol- negas de tierra en Tijoco, tér-
ver á España ; pero adolesció mino de A d e x e : murió en Ber-
•y murió pobre, de edad de ca- bería , y su muger se a v e c i n -
,si 7 0 . años. F u e sepultado en dó en Buenavista. D e x ó m u -
la Ermita de S. Cristoval de la chos hijos : D . Diego, Andrés
L a g u n a . (Informac. de Doña 1
de Llerena , Blas Pérez , "j-uan.
M a r g a r , en 1 5 2 6 . ) Bonilla , Marcos , Francisco,
( 1 ) Zurit. Histor. del R e y Catalina Mar quez,Mar i a Diaz.
D . Fernán, el Católico, fol. (Tutel. de dichos menores an-
7 8 . Marian. Hb. 2 6 . c a p . I te Sebastian P á e z , año de
10.
en i f o i . , á tiempo que anclaban levantados
muchos Guanches por las Sierras de aquel dis-
trito, ( i ) Es verdad que tuvieron diversas Da-
tas en la repartición de las tierras; y que en
i ^ 1 1 . llegó orden de la Corte al Goberna-
dor de Canaria Lope de Sosa, para que pusie-
se en libertad á los que siendo libres estuvie-
sen esclavos, (a) Pero qué importa ? si poco
después les prohibió el Ayuntamiento llevar
armas-,(3) entrar en la Ciudad, y aun soli-
citó se erigiese una santa Hermandad para
sojuzgarlos con mas fuerza.
Tal y mucho mas obscuro era el estado
de esta gente, quando el célebre D . F r . L o -
pe de Vega Carpió daba á luz la. famosa co-
media intitulada: Los Guanches de Tenerife y
Conquista de Canaria, que se halla impresa en
la Parte decima de las suyas en Madrid año
de i ó 1 8 . , dedicada al Excmo. Sr. Marqués
de Santa Cruz Don Alvaro de Bazan. Esta
composición en que queda asegurada la fama
de Alonso Fernandez de Lugo de Lope Hernan- 7

dez
( 1 ) l a b . i . Acuer. Ofic. i . ferentes Guanches en i j ' 1 3 . ,
'fol. 3 6 . y una petición de su Apodera-
( 2 ) Cedul. Real. deTenerif. do J u a n A s a r sobre dicha pro-
Ofic. 1 . hibición de armas de que a p e -
( 3 ) Existe un Poder de di- laron. L i b . 1 . Acuer. fol.44.5r.
dez de la Guerra, ( t ) de Gonzalo del Castillo, la.
Infanta Dial, los Guanches, la Candelaria & c :
es á la verdad una de aquellas Comedias his-
toriales y de capricho, en que el fértil autor
afeótó apartarse mas y mas de las primeras
reglas del arte. Es un Poema Dramático pue-
ril y tan irregular, como el Poema Épico de
V'iana á quien copió.
E r a pues una mera materia ruda la que se
ha-
( t ) Lope Fernandez de la „ te Caballero fue hijo 2 . de
"Reguera y Guerra er,a natural ,, Sancho Ferandez de la Re-
de Santander , y. según el P. nguera , Señor de esta C a s a ,
Sota Benedictino (Chronolo'g. „ y de su muger Doña Inés de
de los Principes de Asturias y ..„ la Guerra , hija legitima dé
Cantabria lib. 3 . cap. 1 7 . pag. . „ D . Juan Guerra de la Vega,
3 6 6 . ) de la antigua casa S o - „ S e ñ o r de la Casa de l a G u e r -
lariega de Reguera en la V i l l a „ ra , y de su muger Doña
de Cabezón de la S a l , monta- „ Catalina de Salazar." Lope
nas de Burgos. „ Sirvió (dice) Fernandez casó coaDoña Ele-
5, al Emperador Carlos V . en gía Velazquez. N o tuvo suce-
„ la Conquista de las Islas Ca- sión. D e x ó por sucesores del
„ narias , por lo qual S. M . ' valle de Guerra a su.sobrino
Cesárea le armó Caballero Hernando Estevan Guerra, hi-
„ del Orden de C a l a t r a v a ; y jo de su primo-hermano Bar-
„ en una de ellas, que se 11a- tolomé' Joannes Guerra ; y á
„ ma Tenerife, le heredó, dan-' Hernán Guerra también su'
„ dolé en el repartimiento que primo. Murió en i y i 2 . Hoy^
hizo á sus Capitanes ün v a - lleva el M a y o r a z g o del Valle
c i l e ¿ q u e él denominó de su D . Fernando.de la Guerra y del
1

„ apellido segundo,dondehas- Hoyo, Marqués de la V i l l a de


„ ta hoy dura su posteridad S. A n d r é s , Vizconde de Buen-
3, tan lustrosa como noble. Es- paso & c .
havia adquirido con la conquista de las Ca-
narias. No havia sido la sed del oro la que
havia animado el brazo de los Conquistadores,
pues tantos caudales, afanes y desvelos, tanta
sangre, tanta injusticia: todo quedaba única-
mente librado sobre las esperanzas de la agri-
cultura, el aumento de la población , las uti-
lidades del comercio , y la perspectiva de una
distante fortuna: impulso noble y verdade-
ramente superior a las ideas de aquellos tiem-
pos que tenemos por barbaros. Pero no por
eso se crea que este mismo cultivo era muy
fácil. L o áspero del terreno, lo tostado, la
feroz, lo agrio, lo montaraz; todo se oponia
de pronto á la industria: pudiendo dudarse
quál fue mayor timbre, si conquistar las Islas
ó cultivarlas.
Conquistadas en'fin, cultivadas, pobla-
das y bien enoblecidas, vinieron á hacerse
campo muy dilatado de acontecimientos ó
raros o gloriosos. A s i , los. sucesos Políticos y
Militares de poco menos de tres siglos: los de
los Gefes^Tribunales, Ministros, Magistra-
dos y Ayuntamientos: los del valor y la leal-
tad : los de las disensiones é intereses: los de
las pasiones y las virtudes: todos se van á dar
aqui en espe&áculo á nuestras Islas para su
no-
noticia , gobierno é instrucción. E n este li-
bro duodécimo se trata la Historia moder-
na de las Islas de la Gomera y Hierro. E n los
tres siguientes la de Canaria, Palma y Tene-
rife promiscuamente, cuyas Noticias Gene-
rales traemos hasta nuestros dias. Digo No-
ticias Generales, porque aqui no se apurarán
todavia las particulares pertenecientes á go-
bierno Económico, Navegación, Comercio,
Moneda, Milicias, Fortificaciones, Fies-
tas & c .
Ni será de admirar que en la parte de la
Historia en que entramos, haga la Isla de
Tenerife el mejor papel; pues además de ha-
ver sido ella , por sus relevantes circunstan-
cias é influxos, el mas ampio teatro de nues-
tros pasages históricos, es notorio quanto ex-
cede á las otras en la riqueza de sus Archi-
vos y en la generosidad de franquearlos. E n
esto no ha hecho mas que no querer ver siem-
pre sepultadas. sus glorias entre la carcoma y
el polvo. E n fuerza de ello se han visto y
repasado 71.... libros de Acuerdos del A y u n -
tamiento , todos en folio, que componen diez \
y nueve mil ciento y tres hojas; y 3 3 . de
Reales Cédulas, que contienen hojas siete mil
novecientas veinte y quatro;
Totn.HL §§§ Es-
Estos documentos, unidos a otros mu-
chos Manuscritos, Papeles originales, Cartas
y Memorias, forman un copioso aparato, cu-
yas puntuales citas afianzarán el acierto de la
Obra, y la darán peso. Debo tan inmenso,
trabajo al zelo, amistad y singular aplicación
de dos Ilustres Caballeros Regidores de la Ciu-
dad de la Laguna, amantes de la Patria y
de las Letras. Sus nombres deben pasar á la
posteridad con mis Escritos. E l Sargento ma-
yor Don Fernando de Molina y Quesada (sugeto
laborioso , de una brillante imaginación y de
pensamientos varoniles, cuya Nobleza des-
cuella entre las principales casas) es el que
ha hecho los voluminosos Extractos con la
mas prolija exactitud.Don Lope de la Guerra y i
Feria cuyos apellidos publican el lustre de
r

su cuna (hijo instruido de un padre sabio,


hombre de paz, sin envidia, sin hiél y sin
pasiones) ha contribuido con diferentes apun-
tamientos, epítomes, quadernos, Índices cro-
nológicos, diarios, cartas y análisis.
A h o r a , si á estos materiales se añaden los
que ha podido subministrar a nuestro propo-
sito el buen deseo de Don 3osef Vandevvalle de
Cervellon, natural de la Isla de la Palma, de
su mas acrisolada nobleza, vecino de esta
• Cor.
Corte y Diputado de Tenerife : y a estos los
muchos que yo mismo he adquirido, (#) se
echará de ver fácilmente quanta lectura cuan-
ta combinación y constancia havrá sido me-
nester, para sacar la luz de enmedio de tan
confuso caos, darla ser, figura, orden , limi-
tes , alma y vida.
E s harto de temer que la lectura de este
presente Tomo parezca insípida á todos los que
no son Canarios, y aun. a algunos que dicen que
lo son: sabiendo muy bien que nuestro siglo
descontentadizo, melindroso, lleno de pere-
za, y por decirlo asi, sobervio con tantas
producciones estraiigeras, ligeras, dulces y
que chispean mucho espíritu; no puede yá
sufrir ninguno de estos libros fundamentales,
erizados de citas, series cronológicas, privi-
legios y acontecimientos de personas obscu-
ras que el mundo no conoce, ni interesan la
común curiosidad de los Eruditos, Confieso
§§§ % que
( * ) Señaladamente empeza- natural de la mismalsla,i 6 7 S .
remos á citar desde ahora dos E l otro la Semi-Historia de las
Manuscritos muy apreciables. Fundaciones de los Jesuítas en
E l u n o : ha Topografía de la las Canarias, por el P. Matías
Isla de la Gran Canaria: su Sánchez. 1 7 3 6 . en tres tomos
Autor el P.Fr. Josef de Sosa, en 4..
Religioso de San Francisco,
que semejantes espinas embarazan, y que si
la Historia de las Canarias estuviese yá escri-
ta por varias plumas con la menudencia de
hechos y pruebas justificativas con que lo exe-
cuto yo ahora; me huviera sido menos difí-
cil ofrecer al publico literario una obra de
mas precisión, filosofía y reflexiones arroja-
das. Pero no he hallado la materia en tal dis-
posición , ni esta será una producción de
puro luxo para nadie, sino de primera nece-
sidad para el país de que se trata. No he te-
mido parecer desagradable por ser útil.
E n la narrativa de los sucesos he procu-
rado pintarlos tan recatadamente baxo la ga-.
sa de la moderación, que no podrá ninguno
con justicia darse por ofendido de la impar-
cialidad histórica, que es y ha sido siempre
mi ley suprema. A nadie se elogia con men-
tira , ni se critica sin verdad y necesidad.Oja-
lá pudiese yo hacer que no se encontrase en
los Anales de Islas ninguna cosa menos recia;
pero al Historiador no le es permitido referir
los sucesos como debieron ser, sino como real-
mente fueron: considerando quán raro por-
tento sería que, en casi tres siglos de una so-
ciedad de hombres, se dexasen de leer algu-
nas acciones , dignas yá de alabanza y y á de
cen-
censura: alternativa triste, pero común a to-
das las Historias humanas.
Aunque he puesto la mas escrupulosa aten-
ción en la puntualidad de las fechas, clari-
dad, estension y orden de los asuntos; des-
confio no obstante de que esta sea en su gene-
ro una .obra acabada. ¿Y qué Historia lo puede
ser quando es primera? Solo retocada por mu*
chas manos, refundida por varios talentos , y
enriquecida por nuevas Memorias originales,
se puede ir acercando á la perfección. Esto es
lo que tenia que advertir á mis Leítores en
éste Prologó,

AD-
E N?. la corrección dé los dos Tomos antecedentes se
deslizaron algunas erratas, P p r ^ e m p l o : ¡ o .•; -¡
En el Tom. I. pag. 2.72. lin. 1 9 . donde dice 1 3 9 9 . , se
debe leer 1 3 9 3 . Pag. 404. lin. 1 7 . donde dice Eugenio VI.
debe decir Eugenio IV. ...
:
Tom. II. pag. 242,. en la. Nota al pie donde dice
1 5 66.','se debe leer 1 6 7 6 . . " v '
lín la pag.. 102. áqia el fin , se ha de enmendar el Au-
:

tor que seguimos allí, diciendo.: La Infanta Guayar mina...


¿ornó el hombre de Margarita... . casó cok Miguel de Trejo
Carvajal. Maséqüérá suprima tomó el nombre de Catalina, y
casó con Fernando de Guzman &c. 1

Pag. 3 52. lin. 4. donde dice Quedó a, léase Quedó D*


Agustín de Herrera.
Pag. 3 7 5 . lin. 2 3 . en lugar de Señorito, léase Señorío
territorial.
Pag. 442. lin. 18. donde dice Doña Ana Pardo, léase
Doña Ana Perdomo.
Hay algunas equivocaciones de palabras á este modo,
fáciles de redlificar por el mismo contexto 5 y otras de
cosas, que aunque leves, procuraremos ir notando en los
lugares oportunos.

ER~
ERRATAS PE ESTE TOMO III.

Jt^AG. 3 . lin. 1 6 . cabezes, lee cabezas.


Pag. 1 8 . lin. 1 . inquietudes,'lee inquietudes.
Pag. 7 1 . lin. 3 . z¿g , lee fue.
^ Pag.
1
1 2 9 . lin. 2 5 . estuviesen, lee estuvieron. . •
Pag. 1 6 1 . lin. 2,2. <z principios, añade del año.
Pag. 1 6 6 . lin. 10. /OÍ esperaba , lee /<w esperaban*,
Pag. 168. lin. 1 6 . Hermenes, lee Hermanos.
Pag. 2 3 5 . lin. 1 4 . 6008. lee 608.
JO. JOSEF MIGUEL DE FLORES,
asesor a Guerra por S. M. de la Plaza y Comandan-.
da General de Madrid y su distrito, Subdelegado de
penas de Cámara pertenecientes en la misma Provin-
cia al Real Fisco de la Guerra, Académico de nume-
ro, y Secretario perpetuo 4e la Academia Real de la
Historia*

C-^Ertifico que en la Junta que celebró la


expresada Real Academia el dia diez y seis
del corriente mes, se concedió licencia al
señor D. Josef de Viera y Clavijo, indivi-
duo de la misma, para que en la Historia Ge-
neral de las Islas de Canaria que ha escrito,
pueda usar del titulo de Académico. Ma-
drid y Agosto veinte y tres de mil setecien*
tos setenta y seis.

Sosef Miguel de Flores.

NO-
PAG. i

DE LA HISTORIA GENERAL
DE L A S ISLAS DE GANARÍA.

LIBRO DUODÉCIMO.

§. I. Estado de la Gomera a! principo


del siglo decimosexto. *

Üando murió, el primer Adelantado; de las Ca-


narias , yá Don Guillen Peraza, su Pupilo , su
Entenado , y Rival* poseía como Señor , Y
gobernaba como Soberano las Islas de la Go-
mera y el Hierro , patrimonio de Fernán Peraza su malo-
grado padre. ¿Pero su hermana Doña Inés de Herrera (*),
Tom. III. A no
(*) Por equivocación se la lia- i a8o. y 3 0 4 . ; pero no hay duda
jnó Leonor en el tom. a. pag. I que era Inés, como su abuela
pa-
a. NOTICIAS DE IA HISTORIA GENERAL
no debia haver llevado parte de estos bienes a Don Pedro
de Lugo su marido ? La misma serie de esta Historia nos
hará conocer , que no havia en el Estado verdadera .Vin-
culación.; y quizá por eso enipezó Don Guillen su bri-
llante carrera en el mundo , disputando con los Adelan-
tados, (f)
A la verdad : era espectáculo digno de atención, que
al mismo tiempo que la Señora Bobadilla hacia temblar
toda la Gomera ; gobernase la Isla de Tenerife en ausencia
de Don Alonso de LugoSíi marido; presidiese en persona
los Ayuntamientos; y nombrase Justicias para la buena
^administración del Señorío territorial de sus menores.
Consta de los Libros Capitulares de la Ciudad de la La-
guna. 3 Y qué era esto, sino una corta represalia de lo
que el Conquistador de la Palma y Tenerife havia executa-
do en la Gomera ? Don Alonso de Lugo tomó la viuda (Je
Hernán Peraza para esposa , la hija para nuera, el hijo
para alumno, el Estado para su posesión. Bien presintió
esta especie de despotismo Don Alonso de Herrera, Gober-
nador, de la Gran Canaria, quando denegó al Adelantado
la Curaduría, que a instancias de su madre le-querian
confiar los dos menores; pero al fin huvo de ceder á la Ce-
dula de los Reyes Catholicos, por la que se le mandaba
" que no pusiese impedimento. (*)
La
paterna : Está sepultada en el se- ca de trigo de Tenerife y la Pal-
- pulcro del Adelantado su sue- ma. Don Guillen se vio precisa-
gro 3 en el Convento de San M i - do á llevar una Real Orden con-
guel de las Victorias de la La- tra este abuso fecha en Lucena
3
!
guna. á i. de Octubre de i y a i . Hallase
( f ) Estas disputas y enemis-
3
en un nuevo protocolo del A r -
tad llegaron al extremo de que chivo de la Laguna. Fol. 394.
" Don Alonso de Lugo prohibiese (*) Los Menores ¡ en virtud de
á los vecinos de la Gomera la sa- dicha Real Cédula » fecha en Sé-
vi-
DE las ISLAS DE CANARIA.
r
La Gomera era aquella Isla pequeña, frondosa , fértil,
de agradable temperie , de bellas aguas, y dotada del me-
jor puerto de las Islas : Pero sus habitantes tenían el mas
extraordinario carácter de todos los Isleños. Qué costum-
bres tan contradictorias! Estos hombres, que según -Juan
de Barros, comían lagartos y ratones ( i ) , fueron los que
mas presto se civilizaron , y los que se despojaron mas
tarde de su nativa ferocidad : los primeros que abrazaron
la Religión, y los últimos de las. quatro Islas menores que
se acabaron de hacer Christianos (2) : los que sin arrojar
un dardo se rindieron a Juan de Bethencourt, y los que hi-
cieron mas cara su conquista , mas difícil su obediencia , y
mas sangrienta su entera sumisión* Los que parecía que no
tenían lengua para pronunciar bien las palabras ( 3 ) , y
los que mas murmuraron contraía conduela- de Doña Bea-
triz de Bobadllla, atrayendo sobre sus cabezes las vengan-
zas de aquella terrible Señora. En fin , los que , según el
citado Autor Portugués, tenían las mugeres comunes, y.
que no obstante dieron muerte violenta a su Señor Fer-
nán Peraza , por un negocio de pura galantería.
J u z g o , que si quisiésemos buscar las causas de seme-
A 2, jan-
villá á 16. de Febrero de ifoa. , rador y fue Señoiv Y á fin de
dieron poder (con licencia de Pe- que las Islas de la Gomera y Hier-
dro de Vergara Alcalde Mayor
} ro fuesen juzgadas en segunda
de Tenerife) a Francisco Ximt- instancia nombró por sus lugar-
5

mz J para pedir por Curadora Tenientes primero al Bachiller


Don Alonso su padrastro ; y Don Aparicio Velazquez y después
5

Alonso otorgó el suyo en Santa en i;o£. al Bachille'r Alonso Bel-


Cruz de Tenerife á 17. de Junio monte. (Memorial Ajustado del
del mismo año para que Bar-
} Pleyt.de Gumiel de Mercado.) '
tolomé Ramírez recibiese ante ( 1 ) Decad. 1. líb. a.
el Gobernador de Canaria la Cu- ( 2 ) Pesquisa de Cabitos.
raduríade Doña Leonor , y DOJI ( 3 ) Conquest. des Cañar, cap.
Guillen. Desde entonces fue Cu- 67, pag. 1 2 J . v ;
4 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
jantes inconsequencías, no las hallaríamos todas en los
Gomeros; sino en los vicios de los que los gobernaban
como para probar su paciencia. Aquellos naturales aun-
que no vieron en sus conquistadores muchos exemplos de
humanidad, de justicia , y de loables costumbres; sin em-
bargo supieron ser muy fieles, y aún todo lo que quisie-
ron que fuesen , siempre que se les mandó con razón , y
se les trató con dulzura. Querían ser hombres, y los go-
bernaban como machinas. Prueba de ello , la lealtad , y
generosa resolución con que arrancaron de las manos de
Don Alonso de Lugo, hombre poderoso y político , el go-
bierno de la Gomera, para entregarlo a Don Guillen Pera-
za su legitimo dueño , que lo deseaba. Desde esta nota-
ble revolución , que hemos referido al fin del libro 9. de
nuestra Historia (*), empiezan!» Gomera y el Hierro á te-
ner Anales separados;

§. I I . Del Conde Don Guillen : de su casamien-


to clandestino; y del solemne con Doña Ma-
ña de Castilla.

E < L Conde Don Guillen es un personage, cuyo nombre


¿ hicieron bastante conocido las mejores plumas de
su tiempo , esto es, del famoso siglo 1 6 . Pocos particu-
lares habrán tenido la complacencia, ó la vanidad de ver
tan asegurada su memoria en aquellos escritos, en que
era moda hablar de las Canarias, y de la America. 4 Pero
acaso se equivocaban algunos quando decían, que Don
Guillen era el primer Conde de la Gomera por merced del
Em-
Toxn. a. 11b. 9. rnun. 34. pag. o.j$.
• DE LAS ISLAS DE CANARIA. £
Emperador Carlos V . , y mediación del Cardenal Xime-
nez de Cisneros r ( i ) ,No lo sé. Lo cierto es, que Auto-
res muy graves afirman que la referida merced fue hecha
por los Reyes Catholicos a sus abuelos, en retribución de
las tres Islas que cedieron a la Corona (2) : que según
Gomara, y Mariana, Diego de Herrera fue el primer Con-
de (3) : que Don Guillen se intitulaba tal antes del rey-
nado de Carlos V. (4) : y que el Cardenal Regente rio vio
jamás a este Héroe , por haver muerto desgraciado, diez
dias después que llegó á Villaviciosa. En lo que no hay
la menor duda , y puede resolver el problema, e s , que
Don Guillen fue el primero que recibió , usó , y transmitió
a su Casa el titulo de Conde de la Gomera. Nosotros nos ar-
reglaremos por esto en el modo de contar los Condes.
Cargado de las pasiones de esta, dignidad , de las de
sus litigios, y de las de su juventud , que sobre todas eran
las mas temibles; havia pasado nuestro Don Guillen á la
Gran Canaria, en donde vivia Doña Beatriz Fernandez de
Saa-
( 1 ) Alvar. Gom. de Castr. lib. Gerpn. Perea. Vid. de Doña Ca-
6. pag. Í187. Quititanill. Vid. del tal. .Mendoza. Paul. Merula.
Card. Ximen. lib. 4. cap. 6. pag. Juáh Ludovico. Gptofred. E l Se-
Q58. Pedr. Geron. de Apont. ñor de Abity. Berni Cátala.
Alonso Tellez de Menes. Dieg. (a) Mem. por el Cond, de la
Hern, de Mendoz. Fr. Malaquias Gomer. en 1666. Zurit. lib. ao.
de la Vega. Salaz, de Mendoza. cap. 39. Pellizer Memor. por los
Dignid. Segl. lib. 3. cap. 1 0 . Ma- Sen. de Puértev. pag. 9. Juan de
ro. Nobíl. lib. 8. cap. 10. Trellez. Barr. Dec. í. cap. i<i. Fr. Ant.
Astur. Ilustrada, tom. a. fol. de Remesal. Tratad, de Paz. tom.
196. Don Ant. Agust. Dial. y. 1. fol. 587-
num. lo., y 53. Rivarol. Mo- ( 3 ) Gomar. Hist, de Ind. cap.
narch. Español, part. 1. fol. 3 y y. 120,3. Marian, lib. 1 6 . cap. 1 4 .
Gil Gonzal. Davil. Dieg. de Torr. ( 4 ) Nebrij. Decad. a. lib. a»
Hist, de los Xarif. Bobadill. Po- cap. 1 .
litic, lib. 4 . cap. 4. num. 35. P.
6 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
Saavedra, doncella hermosa y deuda suya! Es muy partí-"
cular la Historia secreta de esta Señora. Hemos visto que
entre los principales sugetosque siguieron a Doña Inés Pe<
raza , quando vino a estas Islas, se distinguió su primo
Luis González Mattel de Tapia. (*) Hizolo Gobernador y
Capitán del Hierro, tierra, que según la expresión del do-
cumento original que seguimos, era entonces un Paraíso
de mugeres hermosas, ( i ) Casóse en aquel Paraíso , y tuvo
á Rufina de Tapia , quien parece que también casó dos ve--
ees: una con Diego de Cabrera , nombre célebre en el go-
bierno de Lanzarote, y otra en Canaria con Manuel de. No-
roiia , hermano de Simón González de la Cámara , Go-
bernador de la Madera. (2)
No quiso Rufina seguir al Portugués su marido, por
bolversc-al Hierro su patria. Y yá havia salido de la Ciu-
dad de las Palmas; yá estaba en camino con una larga co-^
mitiva, porque la embarcación la esperaba dentro del
puerto de la Luz ; quando saltó en las Isletas inmediatas
Gonzalo Fernandez de Saavedra , fidalgo memorable de la
misma Nación.. Este era un loco, que preciado de guapo,
y de facedór dé tuertos y desaguisados, mas bien que de
desfacedor - jamás quitó gorra a Castellano. Destetaban con
y

ellos niños en Canaria. En aquel tiempo todo quanto quería se


le

, ( * ) Luis Martel de Tapia era desde la Conquista, • ( Pellizeiv.


hijo de Alonso Pérez Martel,, y Memorial por, la Familia Mar-
de Doña Catalina Rodríguez de tel.)
Guzman ; y Alonso , hermano ( 1 ) Carta de Don Fernando Sar-
de Fernán Peraza j padre de Do- miento de Ayala , hijo del Conde
ña Inés ; hijos ambos de Gonza- Don Guillen, en Sevilla año de
lo: PérezMartel j Casa, origina- ic 6.
7

ria de Francia , -establecida en (a) Ibid.:


Aragón , y después en Sevilla
DE LAS ISLAS DE CANARIA. y
le consentía, ( i ) Palabras terminantes del Manuscrito que
tenemos presente.
Este Malandrín pues, que con dos caravelas andaba
salteando y amedrentando las Islas, llega á las Isletas de
Canaria ; atrabiesa aquellos arenales con su gente ; en-
cuentra la caravana de Rufina de Tapia, todavía joven
y hermosa ; pregunta qué era aquello ? Dicenle que la
hija del Gobernador del Hierro, que se embarcaba. E l
bellaco muy bien lo sabia , y hayia estado acechando la
ocasión ; pero como era Portugués, y desease honra , echó
mano con su gente, e tomóla -, y metióla en una Ermita que
se dice de Santa Catalina , y por fuerza ubola. (s)
E l fruto de este increíble rapto , profanación ( ü hon-
ra que era lo que se iba buscando) fue Doña Beatriz de
Saavedra , la misma a quien el Conde Don Guillen, estan-
do en Canaria , amó, cortejó , y rindió hasta conseguir de
ella favores no debidos. En aquel tiempo la Iglesia no ha-
via anulado todavía los casamientos ocultos. Doña Bea-
triz , quizá sin tener presente el parentesco que mediaba,
persuadida del amor , creyó que su vida maridable con el
Conde era un Matrimonio clandestino ; y aún el mismo
Conde no estuvo lexos de creerlo. Nacieron de esta alianr
za. i . Don Femando Sarmiento Parazá de Ayala, fidedig-
no escritor de estas Anécdotas. 2.. Doña Ana. 3 . y Doña
Catalina.
Estaba tan atropellada en aquel siglo la vía legitima
de dar hombres á la sociedad ; podia tanto el abuso de los
amantes poderosos sobre la flaqueza de las mugeres sensi-
bles;
( 1 ) Manuel de Noroña se hizo y Osorio apud Ferrer. tom. ia.
célebre en África por su valor 3 pag. i f a . )
señaladamente en el socorro de la (a) Carta de Don Fernando
Plaza de i%?año de 1 5 1 0 . (Goes, Sarmiento.
-8 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
: bles; y eran tales los males de los Matrimonios clandesti-
nos , que el Conde Don Guillen se desentendió de todas
sus obligaciones para con Doña. Beatriz de Saavedra , y
por dar gusto a sus parientes, trató de secreto otras bodas
al tiempo que debían publicarse las que estaban ocultas
baxo del velo de la amistad.
A este fin pasó á la Gomera; dexó en Canaria a la ma-
dre.con sus tres hijos; navegó a España; y se casó en Xe-
réz de la Frontera solemnemente año de 1 5 1 4 . , mas pot
política quepor-amor,con Doña Maña di Castilla su pri-
ma hermana.,, hija át Don Pedro Xuarezde Castilla , Cor-
regidor de aquella Ciudad, y Veintiquatro de Sevilla (*),
-y de Doña Leonor de Ulloa y Bobadilla , hermana de Doña
•Beatriz de Bobadilla su madre. Haviendo el Conde recibi-
do dos millones y trescientos mil maravedís en dote , bol-
vió tres años después á las Islas con la consorte nueva , y
con Don Pedro de Castilla su suegro, que venia por Gober-
nador de la Gran Canaria. ( 1 5 1 7 )
Entretanto, la triste de Doña Beatriz de Saavedra
que
Don Pedro JCuarez de Cas- lla j que casó con Doña Beatriz,
tilla era hijo de Alonso Carrillo hermana de Don Alonso de Fon-
de Acuña, Señor de Pinto y Ca- seca 3 Arzobispo de Sevilla 3 de
razena , y de Doña Leonor de quienes hay descendencia en las
Toledo. Descendía de Don Diego Islas de Tenerife y la Palma : y
de Castilla ¡ hijo natural de Don Doña Maria de Castilla, a quien
•Pedro el Cruel, y de Doña Isa- casó el Rey Don Juan el I I . con
bel de Sandoval. Estando este Gómez Carrillo de Acuña, prima
Don Diego preso y f. años en Cu- hermano del Maestre Don A l v a -
riel j la mas larga prisión de que ro de Luna 3 asistiéndolos Reyes
hay memoria en las Historias, á sus bodas , dia Domingo 8. de
.tuvo dos hijos en Doña Inés de Junio de .1434. De esta Señora
Salazar, que lo fue de Gonzalo descendia Doña María de Casti-
de Salazar Alcayde de aquella
3 lla j muger de Don Guillen.
fortaleza. Don Pedro de Casti-
DE LAS ISLAS DE CANARIA'. 9
que se havia transportado a la Gomera para esperar a su
misterioso marido ; sabe alli que Don Guillen • no retorna-
ba sino como en triunfo con otra muger rica, a quien ha-
via dado publicamente la mano. Esta fatal nueva le abrió
los ojos sobre la imprudencia de haver comprometido su
honor, sin testigos y sin reserva , a la fé de un hombre fe-
liz , y por consiguiente inconstante. A s i , perdonándole
todo menos esto , tomó el partido de retirarse a la Isla.de
la Palma á criar sus hijos, á devorar sus pesadumbres, y
a m orir.

§. III. Viage de Don Guillen a la Corte.

R Esidia el Conde en nuestras Islas por los años de


1 5 2 0 . , quando Gonzalo Fernandez de Oviedo, el
Cronista de las Indias, estuvo en las Canarias, pues en su
Historia hace honrosa mención de é l , de la Gomera , del
Árbol del Hierro , y de su virtud distilativa. ( 1 ) Pero es
notorio que poco después pasó á España por oficio de su
lealtad, y que se presentó en la Corte de Carlos V. con
toda brillantez. A la sazón se celebraban en Sevilla
( 1 5 2 6 ) las bodas de aquel Emperador con la Señora Do-
ña Isabel de Portugal. El Conde de la Gomera gustaba de
tales funciones. Asistió á ellas: y como todavía la cere-
monia de la Cobertura no se havia establecido en calidad
de tan superior prehemínencía, fue tratado con igualdad
á los demás de la clase de Grandes y Ricos-hombres. Lla-
mábanle el Gomero en alusión á su titulo ; y en los Triunfos
Nupciales, que escribió entonces Basco Díaz de Fregenal y

no solo se pondera lo mucho que el Conde Don Guillen


Tom.IIL B su-
'(1) Hist. Natur. y Gener. de las Ind. lib. 2. cap. 9.
ro NOTICIAS DE tA HISTORIA GENERAL
supo distinguirse en los Reales Cortejos, sino que el mis*
mo Autor asegura haver sacado de pila á Don Diego
su hijo, que fue después su sucesor. (*).
Distinguióse igualmente en su Villa de San Sebastian de
la Gomera , con la fundación que hizo en 1 5 3 3 . del Con-
vento de Religiosos de"San Francisco, de quien fue siem-
pre muy devoto. Yá en vida de su abuelo Diego de Her-
rera havian recorrido esta Isla, y la del Hierro algunos
varones del mismo instituto, no sin el mérito de muchas
incomodidades 5 pero no havian podido establecerse. Don
Guillen , que después de haver lucido tanto en la Corte,
llevaba de continuo el habito de la Orden Tercera ( 1 ) ;
teniendo muchos hijos naturales y bastardos de que arre-
pentirse creyó , como todos los hombres flacos y podero-
sos de los siglos pasados, que la Fundación y Patronato
de un Convento serviría para satisfacción de sus culpas.
Dedicólo a los Santos Reyes.
Pudo considerarse remuneración de esta piedad, yá
el
(*) 11 Su nombre es claro fulgente
„ Guillen Peraza de Ayala,
„ Discreto, sabio , prudente ,
Trata tan bien á su gente
„ Que es gloriaasiDios me vala.
Es de Dios tan servidor ,
,, Que hablando la verdad,
, , Es digno y merecedor
„ De ser Rey ó Emperador ,
O de otra gran Dignidad.
Tiene consejo muy ¿ano
Este Conde esclarecido,
„ Y aunque no es muy anciano,
„ Ningún otro mas humano
„ Jamás he visto, ni oído. "
(1) 1?. Quir. Milagr. del SS. Christo. Cap. ia.
DÉ LAS ISLAS DE CANARIA. i i
el Mayorazgo que fundó su suegro Don Pedro de Castilla
en 1 5 3 5 . , y que entró después en su Casa por represen-
tación de la Condesa Doña Maña su muger: ya los dos
plausibles casamientos que hicieron Doña Ana y Doña
Catalina sus hijas, tenidas en las in ventura Doña Beatriz
de Saavedra. Doña Ana casó en la Gomera con Diego
Prieto Mellan , sugeto distinguido ; y Doña Catalina en
la Palma con Juan Alonso Carrasco ^ Regidor de esta Isla,
y natural de Xeréz de los Caballeros. (*)

§. IV. Sus pretensiones: sus cuidados domésticos.

* I X)davia estaba el Conde Don Guillen en Sevilla en,


JL 1
5 3 8 . , pues á 1 9 . de Enero de aquel año daba sus
poderes a Hernán López de Chaves, y a Diego de Mora-
les , para que pusiesen pleyto a los bienes de Gonzalo Pé-
rez Martel, Sexto Señor de Almonaster, su revisabuelo,
padre de su abuelo Fernán Peraza. (1) Y no bien havia
buelto á nuestras Islas, quando vinieron a inquietarle
nuevas esperanzas y pretensiones. Porque haviendose ex-
tinguido la varonía de los Señores de Salvatierra y Ayala
en la linea mayor, se lisongeó que como tataranieto del
Mariscal Pedro García de Herrera Señor de Ampudia, te-
nia conocido derecho al Mayorazgo en fuerza de sus clau-
sulas de agnación, (f)
B2 Pa-
(*) Juan Alonso Carrasco era ( f ) Peciro Garda ele Herrera.
Caballero notorio, y asi en Xeréz tuvo dos hijos en su muger Don»
como en la Palmase le guardaron Maria de Ayala y Sarmiento: Pe-
sus preheminencias, no llevándole dro García de Herrera que llevó
blanca de la carne ni derecho
3 la Casa de Salvatierra ; y Diego
de Sisa. García le Herrera , Señor de las
( 1) Pelliz. Meraor. por la Pa- Canarias, abuelo de Don Guillen.
nul. Martel. fol. 1 4 . 6..
ti NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
Para entablar esta pretensión delicada quiso bol ver a
la Península. Llegó a Tenerife , y como si fuese á una
conquista , hizo su testamento político en la Ciudad de
la Laguna. ( i . de Marzo de 1 5 4 4 . ) Decía, que era casa-
do con Doña María de Castilla , y que eran su» hijos, y
de la dicha su muger 1 . Don Gaspar de Castilla , á quien
dexaba desheredado por ha verle puesto cierta demanda.
Esto decía el que iba a poner pleytos mayores. 2. Don
Luis Peraza de Ájala. 3. Don Melchor de Ayala. 4. Don
Sebastian. 5. Don Diego. 6. Don Pedro de Castilla. 7. Doña
Leonor de Ayala. Nombraba - hijos en legados que les ha-
cia , 8.a Don Nicolás de Santiago. 9. Doña Inés, muger de
Lorenzo Mexia natural de Sevilla, y vecino del Hierro.
1 0 . Doña Elvira de Santiago , Monja en la Concepción de
aquella Ciudad. 1 1 . Doña Catalina de Ayala , muger que
fue de Juan Carrasco. 12. Hacia mención de su yerno Die-
go Prieto Melian , viudo de Doña Ana de Ayala. (*)
Frustrado el viage por entonces, se vio el Conde en
la necesidad de confiar a un apoderado negocios é intere-
ses , que como la sangre , se enfrian quando se transfun-
den á otras venas. Estos poderes se dieron en 30. de Ma-
yo de 1 5 4 4 . a Francisco de los Cobos, vecino de Ma-
drid. Pero qué mucho ? El Conde que tenia que atender
a otros litigios de familia , lo hizo igualmente pof pode-
res. Si hemos de referir estas particularidades, será preci-
so dar algunos pasos atrás

§.V.
( * ) Fue hija de este matrimo- I que casó con Martin Enrique, de
súo Dolía Isabel de Bvbadílla, \ quien hay sucesión.
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 15

J . V . De Doña Catalina de Ayala, su hija natu-


ral , y Doña Inés su nieta , muger de Alon-
so de JLlerena,

D OÑA Catalina de Ayala solo gozó cinco ó seis años


de Juan Carrasco su marido. Perdiólo en la Ciudad
de la Laguna de Tenerife; y de su matrimonio le queda-
ron dos niñas: Doña Beatriz, que murió luego , y Doña
Inés nacida en 1 5 3 7 . Sin embargo , ella se bolvió a casar
en la misma Ciudad con un hombre que la despreció. Es-
tando Francisco Fernandez de Metieses destinado para llevar
adelante la confusión de la descendencia de Rufina de Ta-
pia , trataba muy mal a Doña Catalina. No la daba alimen-
tos. Echaba manoá las armas para herirla. La tenia reclu-
sa baxo la centinela de una esclava. No hacia vida mari-
dable con ella. En suma, vivia mal divertido con una
manceba , a. quien havia puesto casa enfrente de la suya
para mayor escándalo. Havia mucho de esto en aquel
siglo, (f)
El Conde, que amaba a su hija tan tiernamente como
el tyrano marido la ultrajaba , queriendo librarla del cau-
tiverio , solicitó el divorcio. Para ello confirió su poder a
Don Fernando Sarmiento, hermano de Doña Catalina. (*)
Aún encerraba esta comisión segundo objeto; porque co-
mo abuelo de Doña Inés Carrasco pretendía sacarla déla
tu-
Q ) Tuvo Francisco Fernandez descienden muchos Perazas de
de Metieses en Doíia Catalina Fe- Tacoronte ¡ Victoria 3 Reale-
raza tres hijos varones : el ma- jos 3 &c.
yor , Bartolomé Peraza casó en la (*) En la Gomera a 30. de Ene-
Viatoria con María García. De él ro de 1 5 4 6 .
í4 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
tutela de Juan González de la Franca. La Real Audien-
cia decretó que , ínterin se sentenciaba aquella instancias-
fuese depositada Doña Inés en. el Monasterio de Santa
Clara de la Laguna. Esta Provision tuvo la singularidad
de haver sido despachada en la misma Isla de Tenerife , à
24. de Marzo de 1548. : y aunque es constante que en
aquel año estuvieron en la Ciudad de la Laguna tres Oído-
res de la de Canaria ( 1 ) , confiesa Don Juan Nuñez de la
Peña, que no sabia si tuvieron Audiencia en ella. (2)
Aqui se vé claro que la tuvieron.
Llevada Doña Inés al Monasterio por el Licenciado
Bautista de Ayora, Gobernador de Tenerife , se halló tan
gustosa dentro de la clausura, que aunque havia entrado
contra su voluntad, yá ponia buena cara alas persuasio-»
nes que le hacían sobre que fuese Monja. Era mucho de
temer esta santa batería en un corazón inocente. Su Tutor
previno el golpe, pidiendo remoción del deposito ; pero
no sabia que en la casa à donde la pasaron havia empeño
en que la niña, con ser hermosa y heredera , tuviese voca-
ción. Con efedo, Doña Mencia de Espinola , parienta de
algunas Religiosas, no la dexaba hablar con los suyos, ni
con otras personas que la desengañasen. Se lee en el pro-
ceso original, que el dia en que la sacaron del Convento
se havían juntado los Religiosos como para Capitulo ; y
que los que no havian concurrido solicitaron cartas de fa-
vor. Yá estaba nombrado el Mayordomo de las Monjas
para administrar los bienes de Doña Inés.
Todas estas solicitudes calmaron , asi que se presentó
la fundación del Mayorazgo , que con facultad de Carlos
V.
- , ( 1 ) Acuerd. Capitular, de Te- I ( a ) Nuñ. Peñ. lib. 3. cap. 9.
nerif. lib. 9, fol. 1 2 8 . j pag. 4 89.
pB LAS ISLAS DE CANARIA. if
V. havian vinculado Juan Alonso Carrasco , y Doña Catali-
na de Ayala, pues se deducía de ella : Que no podía suceder
en el Mayorazgo Fray le ni Monja, (i) {Por qué no se pre-
sentó mas presto ? Doña Inés se casó poco después con
Alonso de Llerena Cabrera, Regidor de Tenerife, Tenien-
te de Gobernador y Capitán de Cavallos. (*) Pero bol va-,
mos al Conde de la Gomera , cuyos últimos años solo
ofrecen un texido de grandes turbaciones.

§. V I . Muere la Condesa Doña Maña : ingrati-


tud de los hijos legítimos del Conde : nue-
vos litigios.

D J
ONA María de Castilla muere por los años de 1 5 56.
con los sentimientos que veremos. Sus ingratos hi-
jos , hechos sus adversarios, se apoderan de las rentas de
la Gomera por la cesión del dote, y arras que la madre les
hizo, y siguen pleytoen Granada contra su propio padre.
Don Alvaro, Señor de Fuentes y de Castilleja de Tañara , to-
ma posesión de los frutos, jurisdicción, y rentas del Esta-
do , como marido de Doña Beatriz de Ayala , hija del se-
gundo Adelantado Don Pedro de Lugo, y de Doña Inés de
Herrera , hermana del mismo Conde Don Guillen. Azota-
( 1 ) En i $ . de Agosto de 1 5 3 6 . do
Diego era hermano de Hernand*
(*) Alonso de Llerena. era hijo de Llerena, Conquistador y A l -
de Alonso de Llerena el primero, guacil mayor de Tenerife , quien
Regidor de Tenerife, á donde pa- dexó a su sobrino Alonso de Lle-
só después de conquistada ; y de rena el primero, el Vinculo y Pa-
María de Cabrera. Este Alonso tronato de Tegueste, por lo que
lo era de Diego González de Lle- fue tan poderoso, que fundó tres
rena el Vermejo, y de Isabel de Mayorazgos con facultad de Car-
Medina , vecinos de Llerena: y los V . en sus tres hijos.
16 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL'
do de estas borrascas llega nuestro Gomero a Madrid.
Empeñase en desvanecer aquella liga ofensiva de parien-
tes , y en parte lo consigue. Todavía existe una instruc-
ción original con varias firmas y posdatas de letra del
Conde, su fecha en Madrid á 1 2 . de Junio de 1 5 6 2 . , y
comunicada a Antonio de Ascona su apoderado, sobre lo
que se debia practicar en el cobro de sus intereses. Es
curiosa.
Encargábale , que en llegando a Sevilla se viese con
el Licenciado Armenteros de Paz, Gobernador de Teneri-
fe y.la Palma, y le acompañase y sirviese en su navio has-
ta llegar á las Canarias. Que en tomando la vara del go-
bierno , le requiriese con la Provisión de S . M . ganada a
v

pedimento suyo, para que se le debuelvan todos los habe-


res , y rentas que Don Alvaro de Guzman le tenia tomadas.-
Que dicho Gobernador pasase á la Gomera , y le hiciese
entregar el Quinto j tres por ciento de entrada, y seis por
ciento de salida , que havia tres años le tenían usurpados:
cantidad tan considerable que con ella sola se havia man-
tenido la Condesa. Que si sus hijos alegasen que esta Se-»
ñora les havia hecho cesión por su dote y arras, respon-
diese, que el pleyto paraba en Granada por apelación , y
que la Cnancillería havia mandado que solo al Conde se
pagasen las rentas. Que de los 1500. pesos que entres
años havian producido los Quintos, debían ser responsables
los fiadores de Gonzalo de Maya, primer Juez que Don
Alvaro puso en la Gomera. Que.se le mandasen entregar
las orchillas, montes, bacas, y puercos que le havian to-
mado durante cinco años, pagándole cada quintal de or-
chilla a razón de 3. ducados.
Que pida cinco esclavos que dexó la Condesa , y que
el mismo Don Alvaro se apropió. Que cobre todo el ámbar
que
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 17
que se hirviese recogido, dando la quinta parte a las perso-
nas que lo huviesen hallado , haciendo en otras tres el
diezmo , la una para el Convento de San Francisco de los
Reyes, la otra para San Antonio, y la otra para su Apo-
derado. Que se digan algunas Misas a diferentes Santos,
dando un ducado por cada una á los Religiosos Francis-
cos. Que el Juez mande parezca una demanda , que Don
Dugo de Ayala su hijo puso al Bachiller de Gramática
Juan Sánchez, por el dinero , plata , oro, joyas, y demás
que havia dexado en su poder la Condesa Doña María de
Castilla. Que si alguno de sus dos yernos Alonso de Lle-
rena, ó Francisco Hernández de Metieses pasase á la Gomera,
se les diese el diezmo de las halajas que tiene en su poder
el dicho Bachiller Sánchez; como asimismo el de las ur-
chillas , montes, & c . Que haga pintar un lienzo de tres
quartas con una nuestra Señora y San Josef, para colo-
carlo en San Francisco. Que Don Diego de Ayala, y Juan
Vizcayno tomaron posesión en su nombre de la jurisdicción
en 5. de Oclubre de 1 5 5 6 . , en virtud de provisión de
Granada, asi, que se les mandase entregarla. Que se diga
una Misa a San Josef para que guie sus negocios.

§. V I L Enfermedad 7 Confesor , declaración d&


su hijo natural Don Fernando , muerte y ca-
rácter del Conde Don Guillen.

P OR aquí se puede conocer qual era la confusión que


ellos tenían, y qual la amargura que derramaban en
el corazón del Conde. A un mismo tiempo político y es-
crupuloso ; adíelo á sus haberes, devoto, perseguido de
los suyos, y por decirlo asi, destronado como Ludovico
Totn.HI. C P'w
18 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
PÍO por sus hijos y deudos. En medio de estas inquietudes
enferma gravemente en Madrid. Su vejez, su dolencia, el
pesar de la ingratitud de los hijos, los remordimientos de
conciencia, las memorias de sus pasadas mocedades, todo
vino á asediarle como de inteligencia con su propio Con-
fesor.
Era éste un Fray Miguel Diosdado, Religioso de San
Francisco , el mismo, que teniendo una imaginación ar-
diente y un empleo importante, qual era el Confesonario
de la Condesa; havia oído sus postreras palabras, y reco-
gido al morir sus últimos suspiros. Se asegura , que este
integro Sacerdote no la quería absolver en aquella hora
sin que primero declarase , como havia vivido en la com-
pañía del Conde no estando legítimamente casada. Esto
aludía al matrimonio clandestino con Doña Beatriz de
Saavedra. Sin embargo, la Condesa se negó á una acción
que creía tan indecorosa para s í , como perjudicial á sus
hijos. Persiste Fray Miguel: amenaza : trae a su socorro
el Cielo y el Infierno: escribe de su puño la declaración
que solicita : fírmala la Condesa : recibe la absolución , y
muere.
Tal era el intrépido Confesor que tenia a su cabezera
el Conde Don Guillen al tiempo de su ultima enfermedad,
y no fue muí diferente su conduda. En efedo, Fray Mi-
guel de Diosdado, queriendo sonsacarle un testamento en
que declarase su primer matrimonio clandestino, la legi-
timidad de los tres hijos que en él tuvo , la nulidad de sus >
segundas bodas, y la surrepcion de las dispensas de con-
sanguinidad que para ellas se impetraron ; no sólo empe-
zó a dudar de la salvación del Conde si lo rehusase; no so-
lo le acordó que valia menos el ser afrentado en la pre-
sencia de los hombres que en la de D i o s ; sino que tam-
bién
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 19
bien le puso a la vista el exemplar de la penitente Doña Ma-
rta de Castilla.
A la eloquencia de estas terribles voces se rinde Don.
Guillen, y lleno de temor y temblor (palabras del mismo Pa-
dre Diosdado) le decia: 11 Padre mió , si yá la Condesa
«se desengañó con la predicación de V. R . , no quiero ser
«protervo. Dios es justo , y nada se le esconde. Declara-
r é mis yerros para que se dé á cada uno lo que es suyo.
«Escriba V. R. á mi hijo Don Fernando que pase á esta
«Corte ; que me acuse á la Congregación de Obispos de
«Toledo; que ponga tachas á mi segundo matrimonio;
«pues si probare que estuve bien casado con su madre Do-
viña Beatriz, haré la penitencia que me impongan , lo re-
«conoceré por legitimo heredero , y le daré licencia para
«que sin incurrir en desobediencia siga litigio contra m í . "
Don Fernando Sarmiento recibió estos avisos en Sevi-
lla, donde olvidado de las diversiones y grandezas del
mundo , llevaba una vida pobre , desengañada, y filosófi-
ca. Prueba de ello la moderación é indiferencia con que
lo miró todo , respondiendo secamente, que no tenia coa
que transitar á Toledo ni a la Corte. Celebrábase en efec-
to aquel año un Concilio Provincial en Toledo, en con- 1 5 6 5
sequencia del General de Trento , que acababa de anular
los matrimonios clandestinos. (*) Pero el P. Diosdado,
picado contra esta flema, ó filosofía , que no se acomo-
C 2. da-
(jj.) Era esto en tiempo de la rias 1 a que fue nombrado en un
ruidosa prisión del Arzobispo tiempo. Nadie ignora la parte que
Don Fray Bartolomé Carranza, en aquella desgracia se atribuye á
que según asegura Fray Tomás de otro insigne varón , asimismo
Magdalena en su Manual de los Obispo elecío de las Canarias, y
Dominicos , fol. 1 2 1 . havia re- del propio instituto.
nunciado el Obispado de Cana-
ao NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
daba a su Moral, le repitió Carta en 17. de Junio decién-
dole : «Que estaba enojado , porque después de haver si-
«do molesto al Conde por servirle , se disculpaba ahora
«con su pobreza; que mirase lo que hacia, pues él no pre-
tendía bien temporal sino el del alma de su padre ; que
«se espantaba de que pudiendo ser Señor de titulo, lo de-
«xase; que quisiera que los deudos cercanos del Conde
«supiesen todo quanto el mismo Confesor sabia, para
«que no tratasen á Don Femando como hijo natural sino
«legitimo. En fin , que no queria decir mas a un hombre
«tan floxo , sino que pasase luego a la Corte antes que su
«padre falleciese.u

Don Fernando no pasó , y el Conde falleció en la de-


crepitud de mas de 80. años, dexando su casa y Condado
de la Gomera a su hijo predilecto Don Diego de Ayala , y
con él un manantial dé disensiones domésticas entre su
tropa de hijos legítimos y naturales, varones y hembras,
frutos de madres conocidas é incógnitas. Quando se fixa
la atención en las acciones que compusieron la vida de
Don Guillen Peraza, casi no se les puede señalar otro ca-
rácter que el de aquellas mismas pasiones, que ordinaria-
mente dominan en cada una de las edades déla vida del
hombre. En la juventud galanteos, en la virilidad ambi-
ción , en la vejez piedad , en la decrepitud timidez, y en
la muerte pesar é incertidumbre. Pero si se pudieran do-
rar los delitos, lo que Dios no permita, sería menester
decir : que sus galanteos que turbaron algunas familias,
le hicieron padre de una numerosa posteridad; que su am-
bición que le precipitó á gastos y litigios , dio lustre á su
persona, honores á su casa , y extensión a sus convenien-
cias ; que su piedad que le hizo algunas veces supersticio-
so j le movió á levantar templo á ia Religión, y Casa a
unos
DE LAS ISLAS DE CANARIA. ai
unos Religioos. En fin , que aquella timidez que alentó
sus iugratos hijos a la rebelión, también sirvió para humi-
llarle , y morir como penitente. Digámoslo de una vez:
Don Guillen sin ser un héroe , ni un hombre singular , ni
un grande hombre, fue un hombre memorable. Creo que
no se le debe otro elogio.

§. Ylll.Idea del estado de la Gomera por este tiempo.

A L tiempo de su fallecimiento yá las dos Islas de la


Gomera y Hierro estaban bien pobladas, tranqui-
las , y condecoradas de nobleza, (i) En la primera havia
tres ó quatro ingenios de cañas de azúcar (2) ; se empe-
zaba á fomentar la cria de gusanos de seda ; se cultivaban
las viñas con utilidad ; se cogían en sus playas largas por-
ciones de ámbar; se beneficiaba la orchilla mejor de todas
las Canarias; se acrecentaban los ganados. En la segunda
(el Hierro)como consta de documentos antiguos, florecía
un largo comercio de maderas, brea, y pez de pino, fáci-
les producciones de los espesos bosques que havia en ella.
(3) También es cierto que yá se hacian vinos y buenos
aguardientes, pues aquellos vecinos, y los de la Gomera
los embarcaban á la America en varias partidas, con otros
efectos del país. Estos Registros de Indias en aquel tiempo
son muy notables. (*) Tomás Nicols, que residía entonces
en
( 1 ) Nuñ. Peñ. pag. 59. dias, que residía en la Isla de la
(a) Histor. Gener. de Viag. Palma , á favor del Licenciado
( 3 ) Don Bartolomé García del Gaspar Daza Maldonado. Y del
Castillo. Su Papel sobre la Lan- Arancel de derechos , cometido
gosta del Hierro. en 1 5 7 3 . á los Jueces del Regis-
(*) Consta expresamente del tro de Canaria Tenerife Pal-
3 3

lib. 3. de Provisiones y Cédulas ma j Fuerteventura 3 Gomera,


de Indias , impresas en 1 Hierro y Langarote.
3

Del titulo de Juez Oficial de In-


21 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
en Tenerife en calidad de factor de tres célebres comer-
ciantes de Londres (f) escribió en sus Memorias, que un
Inglés de Taunton , llamado Juan Hill, fue el Noe que
plantó la primera viña en el Hierro. También daban las
abejas en esta Isla la mejor cera y miel. En fin , el Conde
Don Guillen dexó reparada la torre de la Gomera , empe-
zada por su visabuelo Fernán Peraza, admirable por la
gran solidez, y por ser entonces el único baluarte de aque-
lla Villa y Puerto.

§. I X . Del Conde Don Diego de Ayala, sus her-


manos , y casamiento.

D ON Diego de Ayala y Roxas (desde aquí empiezan


los Condes de la Gomera á tomar y dexar varios
apellidos) Don Diego de Ayala, digo, segundo sucesor
en el titulo , y quarto en la representación del Estado;
ni era el primogénito , ni el segundo, ni aún el quarto
entre los hijos legítimos de Don Guillen ; pero con ser el
quinto , era sin embargo el preferido en su afecto: dere-
cho terrible, que nunca puede ser pacifico, aún entre los
mejores hermanos. ¿ Y cómo podían serlo los que havian
sido malos hijos ? Don Gaspar de Castilla, aunque era el
mayor, se veía desheredado. (J) Don Luis Peraza de Aya-
'la como inmediato , se atribuyó el titulo de Conde de la
Gomera, por lo que Alonso López de Haro le llamaba el
Pretenso Conde (i) , y Fray Antonio de Remesal, en su
Historia de las Indias, Quarto Conde. (2)
Don Melchor de Ayala, hijo tercero , pensando con
mas
( f ) Tomás Loche ' Antonio
3 ( i ) Har. NobÜiar. tom. 3.
Jíikman , y Eduardo Castetin. " . pag. 19 a.
( J ) Casó con Doña Luisa Rami- (a) Remes. Histor. de las Ind.
rez. N0 tuvo sucesión. Occident. lib. $. c¿ a. n. 4.
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 23
mas fina política, machinará el modo de sorprender á
Don Diego el derecho al titulo y Estado, pues estaban
casados ambos con dos hermanas de la ilustre casa de
Monteverde, ó Groenemberg , originaria de Flandes y Co-
lonia , y establecida en la Isla de la Palma : El Conde
Don Diego con Doña. Ana; Don Melchor con Doña Marga-
rita. (*) Don Sebastian de Castilla, que otros llaman Don
Baltasar, hijo quarto de Don Guillen , tomó diversa sen-
da, buscando mas amplio teatro en el Perú, donde al ins-
tante le veremos hacer un gran papel. Don Pedro Xuarez
de Castilla, hijo sexto, Caballero del Orden deCalatrava,
tampoco se quedó en la Gomera, y vino á ser Corregidor
de Burgos, (f) Finalmente, Doña Leonor de Ayala, única
hija legitima , casó con Don Alvaro de Fuentes y Guzman,
su pariente , tercer Señor de la Villa de Torraba , cuya
casa tenia algunas pretensiones a. los bienes de Fernán Pe-
raza como hemos dicho.

(*) Ambas .llevaron en dote dado en Vvormes a 27. de Julio


i6y. ducados , y fueron hijas de de 1 5 4 $ . Doña Águeda Socarras
Don. Diego de Monteverde ^ Regi- era hija de Gabriel de Socarras
dor de 3a Palma , y de Doña, Centellas , Conquistador y Regi-
¿ígueda Socarras y Cervellon. Don dor de la Palma; y de Doña A n -
Diego lo era de Jacome de Monte- gela Cervellon, hija de Vicente
verde 3 y de Doña Margarita Cervellon, de la ilustre Casa de
Frus~¡ nobles de Amberes. E l fue este apellido,en Barcelona.
Caballero de la espuela dorada, (-};) Casó -con Doña Maria de
armado por el Emperador Carlos Castilla suprima hermana.
y . , según consta de su Diploma
14 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL

§. X . Tragedla y aventuras de Don Baltasar


de Castilla.

P Ero si hemos de bolver al citado Don Sebastian de Cas-


tilla , mejor será seguirle desde luego al Perú : con
la advertencia de que aunque su^padre le llama Sebastian
en el testamento que hizo en 1 5 4 4 . , no fue conocido en
la America, ni lo es por los A A . , sino baxo el nombre
de Baltasar. (1) Es verdad que por el mismo tiempo
( 1 5 5 3 . ) hace mención la Historia de Indias de un Don Se-
bastian de Castilla , noble , gallardo, y famoso Gefe de la
sublevación de las Charcas contra el Capitán Pedro de
Hinojosa, a quien asesinó, siéndolo el mismo pocos dias
después por su amigo Basco Godinez. (2) Pero estoy muy
lejos de creer que éste fuese hijo del Conde de la Gomera.
Don Baltasar pues, á quien Antonio de Herrera siem-
pre dá el epíteto de t a l , fue uno de los interlocutores
mas célebres en las atroces tragedias, del Perú. Quando
Gonzalo Pizarro se armaba contra el Virrey Blasco Nu-
ñez Vela, fue Don Baltasar de Castilla el que salió de la
Ciudad de Lima una noche, acompañado de Lorenzo Me-
xia su cuñado , y de otros caballeros, a fin de interceptar
ciertos poderes a Luis Loaysa ( 1 5 4 4 . ) : Quien acompañó
hasta Panamá a Pedro de Hinojosa, General de la arma-
da de Pizarro ( 1 5 4 5 . ) : Quien pasó de mensagero á la di-
cha Ciudad , quando rehusaba admitirles en su distrito, y
aconsejó a sus habitantes desistiesen de una temeridad que
po-

( 1 ) Har, Nobiliai. torn. a. pag. (a) Herrer. Histor. Gener* de


19a. Herrer. Hist. Gener. de Ind. Ind. Decad. lib. 7 .
Decad. 7.
DE LAS ISLAS DE CANARIA.
podía acarrearles su destrucción: Quien se pasó al servi-
cio del Presidente Gasea luego que Hinojosa le sometió la
armada, y fue nombrado Capitán de Infantería en el
Exercito del Rey. (1547.)
Entretanto, furioso Gonzalo Pizarro al ver que deser-
taban tantos soldados de su facción , hizo lo que era de
costumbre en el país. Cortó la cabeza á Lorenzo Mexia,
yerno del Conde de la Gomera. (1) Parece que este ve-
cino de la Isla del Hierro no havia pasado á la America
Meridional con su cuñado Don Baltasar de Castilla , sino
para ser como é l , un hombre considerable, un poblador
aftívo, y una viétima de las sangrientas turbaciones de
aquel Reyno , rico y vicioso.
En efeéio , Don Baltasar perdió igualmente la vida
pocos años después en el levantamiento de Francisco Her-
nández Girón , con quien havia tenido amistad. Quando
este Tyrano , poco feliz , quiso alzaren el Cuzco el estan-
darte de la rebelión , dio el primer estampido , entrándo-
se en casa del hijo del Conde de la Gomera, la misma no-
che en que se celebraban las bodas de su hija Doña Mario,
de Castilla con Alonso de Loaysa. Cenaba allí el Corregi-
dor , y mucha gente principal. Asi que Don Baltasar,
ocupado en servicio de las Señoras, supo que el osado
Girón entraba armado y escoltado de arcabuceros, se
quitó de su vista. El Corregidor quedó preso, y muchos
caballeros que se ha vían puesto en su defensa perdieron la
vida.
Entonces Girón, dueño de todo , buscó a Don Balta-
sar para decirle : que si havia comenjzado su empresa en
medio del regocijo de las bodas, era por ciertos sueños y
.Tom.HI. D fu-
( 1 ) Herrer.Histor. Gener. delnd.Decad. 8. lib. 1. cap. 8. p a g . 7 1 .
<i6 NOTICIAS DE LA H I S T O R I A GENERAL
funestos presagios que le atormentaban. Don Baltasar in-
terpretó aquellos presagios contra s í , y trató de salirse
del Cuzco para salvarse en la Ciudad de los Reyes. Manda
Girón á su Maestre de Campo que se lo estorve. Sorprén-
dele el cruel Alvarado : encuéntrale en el seno una Memo-
ria en que estaban escritos los nombres de algunos suge-
tos, empezando por el suyo ; y sin otro motivo le dá gar-
rote , y le saca luego á la plaza. Esta infausta muerte de
Don Baltasar de Castilla (1553.) causó un sentimiento
universal en el Perú. E l mismo Girón hizo las mayores
demonstraciones de dolor ; pero se contentó con repre-
hender en publico al pérfido Alvar ado. (1)

§. X I . De Don Fernando Sarmiento.

S I , no era yá Don Baltasar de Castilla el que daba


mas cuidados al Conde de la Gomera Don Diego.
Dabaselos un hermano natural, que tenia graves funda-
mentos para creer que él solo era el legitimo hijo de Don
Guillen Peraza. Tal era Don Fernando Sarmiento, á quien
dexamos en Sevilla con la inacción de un Religioso, mien-
tras Fray Miguel de Diosdado trabajaba por su fortuna a la
cabezera del moribundo Don Guillen. Pero reflexionando
luego que una absoluta indiferencia sería un mal para sus
sobrinos, tuvo ocasión de manifestar las cartas y declara-
ciones mencionadas ante el Consistorio de Sevilla , pro-
bando su filiación, y la de sus hermanas Doña Ana, y Do-
ña Catalina.
En un Memorial, que escribió en el siglo pasado Don
Alonso de Llerena y Ayala, sobre el derecho de su casa al
Es-
v. ( 1 ) Ibid. Decad. 8. lib. 7. cap. ia. pag. (240.
DÉ LAS ISLAS DE CANARIA. 27
Estado de la Gomera, se asegura que Don Fernando Sar-
miento puso demanda en Sevilla , a fin de que no le faltase
este derecho , que después cedió á su sobrina Doña Inés
Carrasco, muger del Licenciado Alonso de Llerena. He teni-
do presente la Carta original que Don Fernando dirigió a
esta ilustre Señora, fecha en dicha Ciudad á 8. de Noviem-
bre de 1 5 7 6 . Empieza en este tono de devoción : El Espí-
ritu Santo sea con Vm. Acuérdala como era nieta del Con-
de de la Gomera. Cuéntala la historia de su madre , y la de
Rufina de Tapia , de galante memoria; los oficios de Fray
MiguelDiosdado; las declaraciones de Don Guillen y Doña
María de Castilla; la acción que ella y sus hijos podrían te-
ner a los bienes del Estado; y que en lo sucesivo no se dixese,
que eran tan bastardos como los otros hijos del Conde.

§. XII. De Don Luís Peraza , y Pleyto


de Am-pudia.

P Ero a la verdad, de esta Carta solo se infiere, que la


probanza que Don Fernando Sarmiento hizo en Sevi-
lla , se ciñó puramente a manifestar este honor; apuntan-
do de paso la pretensión que tenia su casa desde entonces
al famoso Estado de Ampudia. Y con efe<5to, haviendo fa-
llecido Don Atanasio de Ayala y Roxas , Conde de Salva-
tierra , sin hijos de legitimo matrimonio , se vio que Don
Luis Peraza de Ayala , que era Caballero del Orden de
Santiago , y se llamaba Conde de la Gomera , puso pleyto
de Tenuta (1575.) al referido Estado de Ampudia, Villa-
cidaler y su tierra , en calidad de hijo mayor legitimo del
Conde Don Guillen , y en desempeño de la intención con
que havia su padre demandado desde 10. de Abril de 1 5 6 2 .
Hallábase reviznieto varón del Mariscal Pedro García
~Dz de
a8 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
de Herrera, en quien havia fundado el Rey Don Juan el
I I . aquel mayorazgo con clausulas de agnación rigurosa.
Pero Don Francisco de Sandoval y Roxas, que se llamaba,
y era Marqués de Dénia, Conde de Lerma, Virrey de
Valencia, Gentil-hombre de Cámara de Felipe I I I . , su
primer Ministro, y su Valido despótico ; se hallaba tam-
bién por otra parte descendiente varón de varón de su sex-<
to abuelo el Adelantado Mayor de Castilla Diego Gómez
de Sandoval, cuya linea (decia) era llamada^, siempre que
faltasen varones de mayor en mayor del dicho Mariscal
su hermano uterino.
\ Por ventura podría Don Luis contrarrestar el pode-
río de un hombre, que solo dexó de hacer temblar la Es -
paña y la Europa , quando fue Duque y Cardenal ? Don
Luis murió en 1 5 9 1 . sin ser Señor de Ampudia; ni dexar
hijo varón de su matrimonio con Doña Marina de Truxillp.
(*) Salió al pleyto Don Melchor de Ayala, hijo segundo del
Conde Don Guillen, y poco después su hijo mayor el
Conde de la Gomera Don Antonio de Ayala y Roxas, en
cuyo tiempo veremos el estraño éxito de esta demanda.
Entre tanto era feliz el Conde propietario Don Die-
go en que sus hermanos legítimos se ocupasen en las ren-
cillas de Ampudia, y que su hermano natural Don Fernan-
do Sarmiento no tuviese el genio vehemente y aétivo del
Padre Diosdado : Carácter que sostuvieron algunos otros
Religiosos de la Gomera mejor que el Conde , en- la inva-
sión que vamos á referir.
§. XIII.
-(*) Don Luis Peraza ele Áyaía dé quien descienden los de esta
tuvo de este matrimonio á Doña noble Casa en Tenerife. Hoy la
María de Castilla , que casó con posee Don Fernando de la Guer-
Hemando Estelan Guerra , ter- ra , Marqués de la Villa de San
cer poseedor del Valle de Guerra} t Andrés. & c
DE LAS ISLAS DE CANARIA. ÜO

§. X I I I . Invaden los Hugonotes la Gomera.

D Esde mediado el año de 15 70. havian cruzado sobre


aquella Isla y la de la Palma diferentes Piratas
^.Franceses-, que los Hugonotes de la Rochelle enviaban pa-
ra interceptar nuestro comercio de la America. Uno de
ellos fue Jaques de Soria , bravo Normando, que siendo
subalterno del Almirante Coligni (aquel gran talento, ene-
migo de Felipe II. , de la Religión de Francia , y de las
posesiones de España) venia mandando cinco velas. (*)
Haviendo pues atacado y rendido á vista de la Gomera el
Santiago, nave Portuguesa que acababa de salir del" Puer-
to de Tazacorte , dio muerte atroz á los célebres 40. J e -
suítas que , capitaneados por el Padre Ignacio de Azeve-
do , iban a las Misiones del Brasil. En otro libro daremos
noticias mas circunstanciadas de este Martyrio.
Jaques de Soria arribó poco después a la Gomera con su
Armada , trayendo vandera de paz. Dexó allí los Portu-
gueses prisioneros; y asegura el Cardenal Cienfuegos,
que el Conde Don Diego alcanzó entonces de los France-
ses la Sotana de uno de los Jesuítas sacrificados, cuyas re-
liquias estuvieron en veneración entre aquellos pue-
blos. (1)
A l año siguiente ( 1 5 7 1 . ) se dexó ver segunda vez so-
bre estos mares otro Pirata , que montando la misma
Capitana , era digno sucesor de Jaques de Soria. Juan
Cap-
(*) Jaques de Soria fue el pri- de Venezuela en i y y y. ( Castella-
mero de los Piratas Franceses nos. Varon. ilustr. de Ind. part, i,
que, llevado á la America por el pag. 3 1 4 . )
traydor Diego Pérez, saqueó la ( 1 ) Vid. de S. Franc, de Bor},
Margarita, y puertos de la Costa üb. y. cap. I L
3<3 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
Capdevllk , Bearnés, hombre osado, también Hugonote,
y que espantaba con su nombre las Islas, se presentó de-
lante de la Villa de San Sebastian de la Gomera el día 24. de
Agosto, llevando cinco naves, quatro Francesas y una
Inglesa. No pudo resistirse el desembarco. Retiráronse
los Naturales la tierra a dentro 5 y los enemigos saquean,
queman , y destruyen gran parte del lugar.
Entonces sucedieron aquellos prodigios de constancia
christiana que el Obispo de Mantua , y el P. Fr. Luis
Quirós refieren de sus hermanos los Religiosos de la Go-
mera. (1) No solo Fray Bemardino Ramos, que era Guar-
dian , sino también sus subditos, se havian sorprendido
tanto con la inopinada invasión que huyeron , abando-
nando el Convento , la Iglesia ^ y la Sagrada Eucaristía.
Fray Antonio de Santa Maria se avergüenza a muy pocos
pasos. Buelve á la Villa revestido de zelo : corre al Sa-
grario : consume las santas Formas; pero cae en manos de
los Hugonotes al salir de la Iglesia. Yá havian cogido al
Cura y otros vecinos. Todos fueron llevados á bordo de la
Capitana , sin que cesase Fray Antonio de predicarles,
exortandoles al Martyrio. Pasados seis diaslos sacaron de
la bodega para disputar sobre dogmas. Trasladanlos
después á otro vagéi : carganlos de golpes y bofetadas:
los hieren , los desnudan , los atan , y arrojan al mar con
pesadas piedras al cuello.
El que primero murió ahogado fue el Cura : luego
el Religioso : luego á escopetazos y botes de lanza los
otros prisioneros. Entre tanto Fray Diego Muñoz, que
havia quedado en el Convento recogiendo las imágenes,
ornamentos, y halajas, se vé rodeado de enemigos. Lleno
de
(1) Quir. Milagr, del S. Chrlst. de laLagun. cap. 1 2 .
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 31
de santo arrojo reprehende á los hereges sus ultrages: ellos
tratan de castigar los suyos. A esta bulla salta un Donado
llamado Miguel, ó Gumiél, (como dice el Obispo de
Mantua) que hasta entonces havia estado escondido; y
queriendo defender la vida de su compañero , son ambos
vi&ima de la saña de los Piratas , que echaron sus cuer-
pos al mar. Algunos Naturales los recogieron y dieron
sepultura.
A este tiempo yá el Conde havia acaudillado el paí-
sanage, y marchando con él impetuosamente, se echó de
golpe sobre la Villa , de manera que los enemigos no
osando resistir el acometimiento de los valerosos Gome-
ros , se fueron embarcando de tropel, dexando muchos
muertos en la ribera. (1)

§. X I V . Reparase la Fortaleza de la Isla.

T A L fue el dia de San Bartolomé que dieron a nues-


tros Gomeros los Hugonotes. ¿ Sabrían ellos acaso,
tjuál se les esperaba en Francia para el año siguiente r* (*)
Quemáronse en este desembarco los archivos de aquella
triste Villa. Fue menester reedificar el Convento, y acre-
centar la Fortaleza. Para esto se le dio facultad al Conde
en Madrid á 1 3 . de Octubre de 1 5 7 8 . Decíale Felipe I I . :
riQue considerando quanto convenia se añadiese un Cu-
nbo, ó Caballero en torno de la antigua torre, y cañón
nfuerte de la Isla , donde se pudiese plantar la artillería
nque poco antes le havia enviado, no solo por el peligro
•ná ,
( 1 ) Nuñ. Peñ. lib, 3. pag. 4 9 1 . En ella murió Coügni con otro*
( * ) La execrable matanza de 40^. Franceses.
San Bartolomé, sucedida en 1
32 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
«a que estaba expuesta aquella tierra de ser saqueada de
«navios Luteranos que acudían allí de ordinario, sino tam-
«bien por la seguridad de la navegación á las Indias ; ha-
«via acordado se hiciese dicha obra. Que la mitad de los
„ 3 8 . ducados que se hacia cuenta costaría , sería de la del
«RealErario, y la otra del Conde y de la Isla. Que los
„ 1 5 0 0 . por lo tocante al Real Erario , se sacarían de la
„licencia que le concedía para que pudiese enviar a Nue-
•,,va-España desde estos Reynos, ó del de Portugal, Ca-
«bo-verde ó Guinea, cien esclavos negros, la tecera parte
„hembras, sin pagar otros derechos que los del nuevo Al-
«moxarifazgo de Sevilla. Que el produelo se pondria en la
«Gomera , con el de la Isla y el Conde , dentro de un ar-
«ca de tres llaves, que havian de tener tres vecinos na tú-
rrales , nombrados por Don Juan de Leyva, Gobernador
«de Tenerife y la Palma, quien pasaría a poner la prime-
ara piedra en dicho Cubo , conforme al diseño que havia
.«trazado Fracin , Ingeniero de S. M. " (1)

§. X V . Galeones de la America, y el Gran Mar-


ques de Santa Cruz en la Gomera.

C A D A instante se comprobaba el concepto que de la


importancia del Puerto de la Gomera tenia entonces
la Corte. En 1580. arribó á aquella Isla el navio de Juan
Martin de Recatde , que conducía los Galeones de la Ame*
rica. El Conde le dio todo el favor y ayuda de que necesi-
taba. Havia aportado allí al mismo tiempo el .Gran Mar-
qués de Santa Cruz con las naves destinadas a socorrer la
Flota contra la Esquadra de Strozzi: siendo gloria de la
Go-
(1) Memorial por el Conde de. la Gomer. en 1666.
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 33
Gomera haver tenido por morador al Almirante de las In-
dias , al descubridor del nuevo Mundo , á Christoval Co-.
lón : y por su huésped al invicto General de las Galeras de
España , al Héroe de ambos mares, a Don Alvaro de.
Bazan.
Dándose el Rey por bien servido del Conde, le escri-
bió con este motivo una carta gratulatoria, en que le ma-
nifestaba su confianza, le aseguraba de su memoria , y le
ofrecía mercedes. Encargábale aplicase su zelo a facilitar
la salida de dicha embarcación y Galeones, á fin de que
retornasen á España en conserva de los navios que iban á
comboyarlos. Pedíale finalmente , que reclutase en Islas
algún numero de Marineros, que sirviendo desde luego en
ellos, pudiesen hacerlo después en la expedición a las Ter-
ceras, según se meditaba. (*) De este modo contribuyeron
las Canarias a tan gloriosa empresa , y quedó la Gomera
mas al abrigo de los insultos.

§. X V I . Ingleses en la Gomera.

P Ero no eran solos los Piratas Franceses los que ha-


cían semejantes ensayos de poder. La nueva Marina
Inglesa su competidora, y Francisco Drake, su primer Hé-
roe , después de haver dado la buelta al globo , y rebuel-
to las posesiones Españolas de la America 5 havia venido
en 1 5 8 5 . a bloquear y atemorizar nuestras Islas con una
Armada de 80. velas. En vano intentó un golpe de mano
en la Palma : en vano estuvo amenazando la Gomera. Su
Conde la supo defender, y aún despachó avisos á Teneri-
fe , porque algunos desertores aseguraban que el designio
Tom.III. . , E . ... .de '
(*) Esta Carta fue escrita en Lisboa á a6. de Enero de
34 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENER AL
de Drake era saquearla, y llevarse mil botas de vino para
endulzar su viage al Estrecho de Magallanes, y Costas
del Perú, (i) No obstante , yá veremos, á pesar de mu-
chos mal informados historiadores, quan erradas le salie-
ron siempre estas cuentas en las Canarias á aquel terrible
Inglés; y como conocieron sus paisanos que era mas fácil,
ó mas cómodo, hacer en ellas el comercio que la guerra
por vinos. Con las mismas miras hicieron los Galos en Ita-
lia su primera irrupción.
Drake visitaba nuestras Islas, y al Conde de la Gomera]
casi todos los años. En 4. de Mayo de 1 5 8 7 . se pusieron,
sobre la del Hierro cinco Galeones de su Armada; y aun-
que lexos de haver cometido ninguna hostilidad , quisie«
ron tener trato con los naturales socolor de Católicos é
Irlandeses ; despachó el Conde aviso pronto á Tenerife,
que se leyó en su Ayuntamiento. (2) Asi, no fueron es-
tos los rebeses mas efectivos que recibió entonces la. Go-
mera.

§. X V I I . Enagena el Conde Don Diego -parte del


Estado. Enlaces con la Casa de Peña, hi-
' jos que deza.

D ON Diego de Ayala, que con tanto crédito ha vía


defendido el Estado de los enemigos, y de los pro-
pios , comprando de Don Guillen su padre la Isla del
Hierro , y recuperando de Don Alvaro de Fuentes el Se-
ñorío y Jurisdicción de la Gomera, que ocupaba (en 1567.)
• •• • por
( 1 ) Libr 16. Acuerd. de Teñe- ¡ (a) Lib. 17. Acuérd. de Tene-
rla fol.'140. 1 rif.fol. 31.
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 35*
por precio de 188. 54. ducados; parece que no pudo de-
fenderlo por ultimo de los derechos de su. hermano Don
Melchormuerto en 1 5 6 6 , El traspasó, según Alonso
López de H a r o , el título de Conde, y una parte del Se-
ñorío de la tierra á los hijos del mismo Don Melchor de
Ayala. (1) Otra dexó adquirir á los herederos de Antonia
de la Peña, su vasallo, pero su acreedor. Dos de estas
herederas adquirieron todavía mas, pues se casaron con
dos Condes: Doña Leonor de la Peña con Don Antonio de
Roxas y Sandoval, hijo de Don Melchor de Ayala: y Do-
ña Inés de la Peña con Don Gaspar de Castilla y Guzman, hi-
jo de Don Diego. (*)
Además de este su primogénito havia tenido Don Die->
go otros seis hijos en la Condesa Doña Ana deMonteverde.
2,. Don Diego de Ayala. 3 . Don Guillen Peraza de Ayala.
4. Doña Águeda deMonteverde. 5. Don Sebastian de Ayala*
6. Doña María de Castilla. 7. Doña Polonia de Castilla.

( 1 ) Har. Nobiliar. tom. a. para sus parientes qué pasasen h


pag. 19a. estudiar allí. Todos fueron hijos
(*) Las referidas Doña Leonor, de Gonzalo de la Peña Saavedráf
y Doñalnís de ta Peña eran her- y de Maña de Mena , y descen-
manas de Doña Marcelina , y del dientes de Pedro de Almonte de
Licenciado Don Francisco de la la Peña, Regidor de Tenerife , y.
Peíia, Racionero de Sevilla, dig- Juana Fernandez su muger. Nuií.
no de memoria, por haver funda- Peñ. lib. 3 . pag. 3 9 1 .
do eii esta Iglesia una Capellanía
3ó* NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL

§. X V I I I . Toma el titulo de Conde su sobrino Don


Antonio de Rozas , que transige el Pleyto
de Amjpudia*

M Uerto el Conde Don Diego con esta nota de Ena-


genador del Estado, la qual ha ajado su memoria;
tomó el titulo su sobrino Don Antonio de Roxas, mas Con-
de , mas Señor, y mas ambicioso de gloria que su t í o ;
pero no menos enagenador de los derechos de la Varonía
de su Casa. El havia seguido el pleyto de Tehuta con el
gran Duque de.Lerma, sobre el Estado de Ampudiay Vi-
llacidaler; y yá estaba para sentenciarse, quando de repen-
te , renunciando a sus esperanzas, y á los laureles del com-
bate, le vieron las Canarias otorgar en Madrid ( a 3 . d e
Enero de 1 5 9 7 . ) una Escritura de transacción , en que
por sí, y con poderes de Don Alonso Carrillo de Castilla, y
del Padre Gabriel de Castilla, sus hermanos: ^Cedía al
nDuque de herma, Marqués de Dénia, y a sus Sucesores por
alinea recia de varón, el derecho que tenia a los Estados refe-
ridos. " Asimismo, se obligaba por su parte el Duque a
dar al Conde D o n Antonio 11500. ducados de renta cada
nano en Juro situado en Sevilla, b sobrestados sus Estados^
•^obteniendofacultad Real para ello. u

Es verdad que el pleyto de Tenuta se sentenció


aquel mismo año en el Consejo á favor del Duque; pero
como el juicio de propiedad , remitido á la Cnancillería
de Valladolid , era lo qué le daba mas cuidado , se con-
cluyó el ajuste, confesando el Conde de la Gomera por
Escritura publica : Que el Duque tenia fundado a su favor
con facultad Real el censo, de que k daba Carta de pa-
go:
DE LAS ISLAS DE GANARÍA. 37
go (1) : transacción paliativa, que dexaba vivo todo el
derecho de los hijos varones del difunto Conde de la Go-
mera Don Diego de Ayala. (*)

§. X I X . Va de Presidente y Capitán General de


Guatemala. De su viuda la Condesa Do-
ña Leonor de la Peña. División
del Estado.

C ON todo eso, parece que el Duque de Lerma no du-


dó hacer nuevo favor al Conde Don Antonio en ga-
lardón de su sacrificio. La America le vio Presidente y
Capitán General de Guatemala, en donde murió sin suce-
sión. Entonces se desmembró el Estado de la Gomera en
mas trozos que la Polonia en nuestros dias. Su viuda, la
Condesa Doña Leonor de la Peña y Saavedra, haviendo re-
matado la quarta parte de él por su D o t e , la dio también
en Dote.a Doña Ana de la Peña su sobrina , quando casó
con Don Luis Fernando Prieto de Sá, Regidor de Tenerife.
Los demás derechos hereditarios de quartos y tributos,
los dexó por su testamento (1635.) á la misma Doña Ana,
y á Doña Francisca de la Peña su hermana , .muger del Ca-
pitán Francisco del Hoyo, (f)
§.XX.
( 1 ) Memor. Ajust. del Pleyt. Duque tuvo que libertarlo ad- 3

sobre los Estad, de Lerma, &c. quirió en él las Alcabalas y fun-


3

(*) A l tiempo que el Duque de dó una Iglesia Colegial.


Lerma ganó este Mayorazgo de ( f ) Doña A n a , y Doña Fran-
uimpudia , estaba poseído de cisca de la Peña eran hijas de A n -
acreedores por mas de 14. millo- tonio de la Peña Zamora j y de
nes de maravedís de principales Doña Marcelina de la Peña , her-
de Censo y Réditos j que estaban mana de la Condesa Doña Leo-
sobre él con facultades Reales. E l nor. Otro hijo de Doña Marcelina
fue
38 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL'

§. X X . Del Conde Don Gaspar : Vinculación ^ del


Hierro en su hermano Don Diego de Ayala.

M Ienfcrras los representantes de la Casa de Pena se lla-


maban Señores de la Gomera, y Don Gaspar de Cas-
tilla , hijo primogénito del Conde Don Diego, bolvia a
reintegrar su linea en éste titulo ; se advirtió otra notable
subdivisión en el Estado. Don Diego de Ayala y Roxas y

hermano segundo del Conde Don Gaspar, havia casado


con su sobrina Doña Margarita de Castilla y Monteverde,
hija de Don Alonso Carrillo (hermano de Don Antonio él
Conde Presidente) y de Doña Leonor de Toledo. Asi que
teniendo derechos en el Estado por sí y por su muger , y
hallando tan ocupada de Señores la Isla de la Gomera ; se
apropió la del Hierro , la vinculó , y obtuvo en 1 6 1 5 .
facultad Real para erigir este Señorío en Mayorazgo.

§. X X I . Invaden la Gomera los Holandeses.

* Ñ \AúL era el systema délas cosas en 1 6 1 0 . , quando


Don Gaspar de Castilla Guzman, y Doña Inés de ta
Peña se decían Quartos Condes de la Gomera. Este era el
Baxo-Imperio de esta familia. Sin embargo , aquel inter-
medio que huvo entre el Conde Presidente , y el Conde
Don Gaspar es una Época célebre en la Gomera , por ha-
ver
fue el Capitán Don Antonio déla los Condes de la Gomera tomaron
Peña, Regidor de Tenerife, de lo que poseía esta linea en aquella
cuya sucesión se dará noticia en Isla. Hoy la representa Don Lope
otro lugar. Su tia Doña Leonor de la Guerra y Peña , Regidor de
le havia dexado algunos legados; Tenerife.
pero consta por testamentos que
ÍDE LAS ISLAS DE CANARIA. 39
ver sucedido entonces. (1599.) La famosa invasión que
executó allí la Armada Holandesa en numero de 76. na-
ves , al mando de Pedro Vander Does. Estos vajei-oáos re-
beldes , que yá se veían poderosos en el mar , conociendo
que para la idea que seguían de apoderarse del comercio
de Oriente y Occidente, era muy importante algún puer-
to de las Canarias; se echaron ansiosos sobre la Isla de la
Gomera con sobradas fuerzas para subyugarla y oprimirla.
Yá el año antecente havian tomado una de las Azores. Pe-
ro la inmortal gloria y singular valor de los Gomeros en
la defensa de la Patria, parecerá sin duda menos sospe-
chosa, celebrada por una pluma que no se interesaba en
ella. Los Gomeros que merecían entonces un Túcidides,
solo tuvieron al Maestro Gil González Davila. Véanse aqui
sus expresiones.
«En el año de 1 5 9 9 . la Liga de las Islas de Holonda
«y Zelanda baxó con Armada de 76. navios, y 1 0 $ .
«nombres de guerra , y acometió las Islas de Canaria. Los
«de la tierra se pusieron en defensa con tanto esfuerzo, que
5,al enemigo le retiraron al mar con pérdida de su General
«y gente. Lo que pasó en la Isla de la Gomera, que es una
«de las Canarias, y del valor de aquellos buenos vasallos
«es justo quede en memoria. "
«Sucedió un Martes 1 3 . de Junio 1 5 9 9 . havíendo
«echado en tierra el enemigo 7. Compañías de mosque-
«teros, piqueros, y arcabuceros; y desembarcado r a o .
«hombres mosqueteros, que á un mismo tiempo marcha-
«ban con los demás á la sorda por diferente camino sin
«sóndecaxa. Los de la Villa enviaron 7. soldados de los
«suyos que reconociesen el paso del enemigo , y en parti-
«cular la manga de i a o , ; y si viesen la ocasión acorné»
«tiesen. Asi lo hicieron en la ladera que está sobre el puer-
«to,
4o NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
uto , cerca de la Ermita de San Sebastian , y les ganaron
irlas armas, sin haver muerto ni peligrado ninguno ; solo
«salieron los cinco de ellos heridos."
^Estuvo el enemigo en las Islas haciendo el daño que
npudo hasta 8. de Julio. Los Naturales le mataron mas de
hombres, y con el artillería le echaron a fondo la
, .«Capitana, y algunas lanchas y vasos." (i) Sin duda que
\¡ ver Espartanos en la Gomera, es uno de los mas bellos
• espectáculos de la Historia moderna de nuestras Islas.
Reservamos para otro libro dar noticia puntual de lo
que sucedió en la Gran Canaria , á donde se dirigió este
Armamento después que le salió tan mal su tentativa en
la Gomera. ¡Qué equivocado escribía el Autor de la His-
toria Metálica de Holanda, quando sienta que el Almi-
rante Vander Does tomó , y saqueó la Villa de la Gomera!
(p) Solo es cierto, que los Holandeses quemaron la Ermi-
ta de Santiago en el distrito de Alaxeró; que maltrataron
la antigua t o r r e , en donde se solían guardar los caudales
de las flotas de Indias que se refugiaban allí; y que se 11 e-
: varón la artillería, los archivos de la Isla , y la campana
mayor de la Parrochia.

§. X X I I . Invasión de los Berberiscos en la Gomera.

T Ambien se sabe que otra Esquadra de 1 4 . buques ba-


tió infructuosamente aquel puerto en Septiembre
de 1 6 1 7 . , durante algunos dias. Pero no fueron los Go-
meros tan favorecidos de la fortuna contra los Argelinos,
como contra los Holandeses. La idea de cautiverio, el
nom-
( 1 ) Grandez. de Madrid, p. $1. i Gomera,
(a) Bizot.Histor.Metaü. Verb. {
DE LAS ISLAS DE GANARÍA. 41
nombre de M o r o s , de Sarracenos, y Piratas, servia en-
tonces como de remora que cortaba muchas veces el valor
de nuestros Canarios.. Yá hemos referido la invasión que
executaron cinco mil Berberiscos en Lanzarote año de
1 6 1 8 . ; y como después de haver hecho alli terribles males,
se echaron victoriosos sobre la Gomera, desembarcando sin
mucha oposición.
Aunque los habitantes se havian refugiado a los mon-
tes , no dexaron de llevarse algunos cautivos, que cogie-
ron en la Cueva de Vargas dentro del barranco de la Vi-
lla. A una vieja, que no havia tenido bastante vigor para
huir, la llevaron los bárbaros á las playas, y enterrándola
en la arena hasta la cintura, la hicieron blanco de sus bo-
cas de fuego. (1) Saquearon la Villa de San Sebastian^
Desmantelaron la Torre ; quemaron las casas de los Con-
des , los archivos, los edificios principales. Algunos años
antes se havian levantado dos piadosos, esto e s , dos Con-
ventos de Religiosos Mendicantes. El uno de Padres D o -
minicos en el Valle de Ermigua dé la Gomera, dedicado á
San Pedro Apóstol en 1 8 . de Marzo de 1 6 1 1 . 5 y el otro
de Padres Franciscos en la Villa de Valverde , la Capital
del Hierro, con algunas limosnas.

§. X X I I I . Vinculación del Condado de la Go-


mera , casamiento del heredero con Doña Ma-
ña Vandale.

A Quellas ruinas mal reparadas: la grave demanda so-


bre los derechos de Quintos, que el Señor Gilimón
Tom.IIL F de
(1) P. Sosa Mss. 11b. 3. •
42 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
déla Mota , memorable Fiscal del R e y , havia puesto k
los sucesores de Doña Inés Peraza : la desmembración
del Estado de la Gomera: todo esto junto obligó á Don
Gaspar de Castilla á pedir facultad para vincularle. El Rey
se la otorgó en Aranda a 10. de Julio de 1 6 1 0 . Todavía
hizo mas, porque trató de fortificarse por fuera , buscan-
do para su hijo un casamiento ventajoso. Su política puso
desde luego los ojos en la Isla de la Palma. Las alianzas
matrimoniales havian de hacer la opulencia de esta fami-
lia , pobre é ilustre, y la opulencia debia empezar , a mo-
do de la Casa de Austria , por una Señora de origen Fla-
menco. Yá Don Diego de Herrera su padre havia casado
con la noble casa de Monteverde, ó Groenemberg, poseedo-
ra de los ricos Ingenios de Tazacorte y Argual.
Descollaba en la misma Isla otra familia Flamenca,
aliada de ésta. Pablo Vandale , Señor de Lilot y de Zuilan,
pequeño Estado como a tres leguas de Amberes (1) , no
solo era de uno de los mas esclarecidos linages de los Paí»
ses-baxos, y emparentado con toda aquella antigua No-
bleza; sino que haviendo servido con mucho honor al Em-
perador Carlos V. en casi todas sus expediciones Milita-
res , le armó Caballero de la Espuela dorada , y le llamó
Noble, y Fuerte Varón en el Diploma que le despachó en
Bruselas. (20. de Abril de 1 5 5 4 . ) Asi pues, este noble
y fuerte varón havia tenido en su muger Doña Ana Coquiel,
Señora de igual lustre , á Don Pedro Vandale , quien de
su matrimonio con Doña Margarita Vandevverbe (*),
pro-
( 1 ) Ludovíc. Guícciardin. Des- de la Casa de los Señores de
cript. dePaessi Bassi. pag. 1 9 7 . Rumps , Rui'broeck & c . Todo
3

(*) Dona Margarita era hija consta de.certificados, dados por


de Carlos Vandevverbe Señor de la Ciudad de Amberes en 1648.
3

Se/dld, y de Madama Ana Seheif, ¡


DE LAS ISLAS DE CANARIA. 43
procreó a Doña Maña Vandale y Vandevverbe , cuya rique-
za y hermosura hacia entonces uno de los partidos mas im-
portantes de las Islas.
Tal fue la digna Esposa de Don Diego de Ayala Guz-
man y Castilla , primogénito de nuestro Conde de la Go-
mera -Don Gaspar, quien tuyo otras dos hijas en la Conde-
sa Doña Inés de la Peña. 1 . Doña Apolonia, que casó con.
Don Alonso de Ponte Ximenez. z. Y Doña Margarita sin
sucesión. Murió el Conde Don Gaspar año de 1 6 1 8 .

§, X X I V . Del Conde Don Diego el segundo, ser-


vicios de la Gomera al Rey , sus hijos.

D ON Diego de Guzman Ayala y Castilla-, segundo de su


nombre, y quinto Conde de la Gomera, entró en
la posesión de su Casa en la Época de las desgracias de Es-
paña , en los años más fatales que havia visto la Monar-
chia desde su fundación. Guerras sangrientas é infelices por
a fuera. Rebeliones, rebotaciones, y conspiraciones por
adentro. El Erario del Señor de las Americas agotado:
la mitad de la Península reacia en no querer contribuir
con los impuestos. En semejante estrecho determina Feli-
pe IV.. ir a tener Cortes en Aragón , Valencia, y Catalu-
ña ; y convocando á ellas a sus fieles y generosos Castella-
nos , convocó igualmente a sus fieles y obedientes Cana-
rios en la persona del Conde de la Gomera.
«Conde de la Gomera, Pariente (le escribía.•) He re-
«suelto ir en persona á tener Cortes en los Reynos de
11 Aragón y Valencia , por haver catorce años que no las
«he tenido, y merecerme ellos tanto favor y merced • y
«para concluir las Cortes de Cataluña, y poner en respeto,
«exercicio • y autoridad la Justicia en aquel Principado,
i

F 2, «ha-
44 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
«haciendo en ello lo que la justicia, clemencia , y buen
«gobierno aconsejaren, y quanto fuere menester para con-
«seguirlo ; y si lo fuere , haré poner mi propia persona á
«cavallo. Y siendo como ha de ser mi partida á los 20.
«del que viene, y la ocasión tan propia de vuestra obli-
«gacion, os he querido advertir de esto para que me si-
rgáis , disponiéndolo de manera que sin perder hora de
«tiempo seáis el primero en el exemplo : que en ello me
«daré de vos por bien servido. De Madrid á 2 3 . de Agos-
«to de 1 6 4 0 . "
Todos saben , que una de las consequencias de estas
Cortes tan memorables , fue la rebelión de Cataluña; que
desde Cataluña corrió este fuego de rayo á Portugal; que
aquel Reyno impaciente sacudió el yugo de los Felipes,
por bolverse al de sus Don Johanes; y que el estado deplo-
rable de la Real hacienda obligó en fin, á Felipe el Grande,
a pedir donativos á sus vasallos para acudir a tales rebolu-
ciones. Véase aqui la Carta que hizo escribir al Conde de
la Gomera. v
«Pariente. El accidente de Portugal es de calidad que
«obliga a disponer con toda celeridad los medios necesa-
«rios para que se atajen los daños que de una tyrania tan
«grande pueden resultar ; si bien desde que sucedió, ince-
«santemente se vá obrando en el remedio. Mi hacienda se
«halla en tan estrecho estado que no basta con mucho a
«suplir gastos tan grandes como piden las ocasiones, y la
«obligación de mantener y conservar mis Reynos para que
«no se aparten de mi dominio. Mas quando dentro de Es-
«paña se vén Provincias tan descaminadas y olvidadas de
«su; obligación natural, como Cataluña y Portugal; y
«esta ultima con astucia tan particular de haver levanta-
n d o Rey contra toda razón y justicia, cometiendo tan
«gra-
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 4£
«grave , escandaloso , y alevoso delito, que por propia
«reputación , aún sin las demás consideraciones, solicita
«en mis vasallos la obligación de asistirme. En esta obíí-
«gacion , no puedo dudar que lo haréis, porque me hallo
«con mucha experiencia de vuestro afeito y amor á mi
«servicio : y asi espero que correspondiendo enteramente
«á lo que debo esperar y fiar de vos, obrareis en esto con
«tales demonstraciones, que crezca en mí la estimación
«de este servicio , y que sin perderle de la memoria pro-
«curaré , en las ocasiones que se ofrecieren y puedan , de
«vuestra mejor conveniencia , conozcáis lo que lo he esti-
»mado. D e Madrid á 22. de Enero de 1 6 4 1 .
En efecto , la Isla de la Gomera que en el año de
1 6 3 5 . havia servido con un donativo voluntario de 3 $ .
ducados de plata , sirvió entonces con otro de 3500. Los
dos años siguientes de 1642. y 4 3 . bolvió el Rey á pedir
nuevos donativos al Conde para la guerra de Cataluña. D e
manera que quando Reynos, y Provincias poderosas de-
sertaban de la Dominación Española, una pequeña Isla de
las Canarias contribuía lo posible para reducirlas á razón.
Perezca la Historia , sino es para conservar á la posteri-
dad semejantes rasgos de fidelidad y amor al Rey.
Honrado , y coronado de estos méritos falleció nues-
tro Don Diego el segundo en Octubre de 1 6 5 3 . , dexando
de Doña María Vandak tres hijos. 1 . Don Gaspar de Aya-
la y Roxas. 2. Don Diego de Ayala y Roxas. 3 . Don Pedro
Xuarez de Castilla Ayala y Roxas.

§.xxv.
46 NOTICIAS DE LA IIISTORIA GENERAL

§. X X V , Del Conde Don Gaspar el segundo, rea-


sume el Mayorazgo del Hierro, pretensiones de
la Casa de Peña.

Q Uando Don Gaspar , el segundo de este nombre y


sexto Conde de la Gomera , llegó á serlo ; yá Don
' Diego de Ayala su t i o , Señor del Hierro, havia
. muerto sin sucesión : acontecimiento que se pudo llamar
feliz, porque havia buelto a unir el Mayorazgo de esta Is-
la al Condado de la Gomera. Pero como todo suele ser
en el mundo acción y reacción , se verificó que al mismo
tiempo disputaba la Casa de los Peñas el Estado, y el
titulo.
Hemos visto que la Condesa viuda Doña Leonor havia
traspasado parte del Estado y Señorío de la Gomera , que
la pertenecía en virtud de sus derechos y dote , á su sobri-
na Doña Ana de la Peña , muger de Don Luis Fernando
Prieto. Siendo pues, único fruto de este matrimonio Do-
ña Lucia Leonor de la Peña; y haviendo casado con Don
Juan de Urbina Aguiluz, del Orden de Santiago , Corregi-
dor y Capitán a Guerra de Tenerife y la Palma; se creye-
ron ambos poseedores con suficientes fuerzas, y sobrados
méritos de justicia para pretender el titulo de Condes , y
aspirar al dominio territorial de la Gomera. Don Juan de
Urbina estuvo pleyteando en Canaria mas de catorce me-
ses ; pero por fin perdió la instancia, perdió a su muger,
perdió su herencia por que no le dexó hijos y finalizando
r

su gobierno en Tenerife , perdió las esperanzas de mandar


en la Gomera.
Entonces Doña Ana de la Peña, su suegra, trató de
ha-
t»E LAS ISLAS DE CANARIA. 47
hacer vinculación de sus bienes en Garda del Hoyo su so­
brino , hijo de Doña Francisca de la Peña, su hermana , y
del Capitán Francisco del Hoyo.ha sucesión de este Mayo­
razgo será materia de una Nota. (*)

§. X X V I . Carta del Rey , viage de Don Gaspar


al Norte , su matrimonio con Doña Isabel
de Ponte.

T A L era el systema político, y económico de la Go-


mera al ingreso de su Conde Don Gaspar el segundo:
sin que fuese mas sobresaliente el systema Militar en un
tiempo critico y turbulento , tiempo en que era forzoso
prevenirse contra los insultos de la Gran­Bretaña. Oliverio
Cromvvel, el Tyrano y Protector de Inglaterra; Cromwel,
bien conocido en las Canarias baxo el nombre estropeado
de Caramuél, acababa de declarar á España la guerra,
atacando con dos poderosas Esquadras las posesiones de
Ame­
(*} Doña Ana lo otorgó en Ga­ La mitad de la Dehesa de Enche­
fachico a 18. de Abril de ióya. , rada. La tierra, aguas, viña , é
vinculando los bienes siguientes. ingenio con las casas de purgar el
Un tributo anual de ioou. mara- azúcar. Unas casas. Los oficios de
vedis, que le pagaba el Conde Escribanías públicas. La Vara de
Don Diego de Guzman. La mitad Alguacil mayor de la Isla.
de la Jurisdicción, a'to baxo me- García del Лого no tuvo h ijos,
ro mixto Imperio de la Gomera. y sucedió en este Mayorazgo su
La parte de los Quintos y derechos hermano Don Francisco del Hoyo,
de entrada. Parte de tributos y marido de Dona Luisa de Fran­
quartos de Agulo. La mitad de la chy. Su h ija única Doña. Francis­
Dehesa de Tamargada , y termi- ca del Hoyo, casó con Don Alon­
no del ganado salvage. Los quar- so de Lterena Carrasco , de quien
tos de vino y mosto. La tierra de es nieto el acíual poseedor Don
los Gomeros i y el llano de la Cruz. Alonso de Llerena Carrasco.
48 NOTICIAS DÉ LA HISTORIA GENERAL
America, y amenazando nuestras Islas. Esta novedad mo-
vió el animo de Felipe IV. a escribir la siguiente Carta al
Conde.
«Conde de la Gomera.. . . Yá sabéis quan despreve-
n i d a s están esas Islas, y lo mucho que conviene reparár-
«las, tanto de municiones y otros pertrechos de guerra,
«como de artillería : y que esto es hoy mas necesario con
«la rotura de Ingleses, y los avisos que se tienen que su
«principal intento se encamina á invadirlas. Tampoco po-
«deis dudar de que en lo que alcanzare la posibilidad se os
«dexará de asistir , como vivamente se está haciendo, en-
«viando para ello armas, artillería , y municiones de que
«se necesita ; pero como los tiempos no dan mas ensañ-
adles , y hay tanto á que acudir, insta mucho que para
«aseguraros de estos recelos, cumpláis de vuestra parte
«con lo que está á vuestro cuidado. La fortificación y re-
«paro de los Castillos, y artillería de esa Ciudad corre por
4«vuestra cuenta; y asi será bien que luego tratéis de repa-
|«rarla, y obrar lo que fuere de mayor conveniencia y se-
g u r i d a d . De Madrid á 30. de Marzo de 1 6 5 6 . u

í Hay apariencias de qué esta Real Carta no halló al


Conde de la Gomera en nuestras Islas, pues sabemos que
al año siguiente (1657.) yá bolvia de un viage que havia
hecho á los países del Norte. (*) En el siglo pasado viaja-
ban los Señores Canarios mas que en éste , y no se, arre-
pentían ni las Islas , ni ellos, ni sus casas. Sin embargo,
los Gomeros no desmintieron su valor ; y tuvieron modo
de apresar un Inglés, por quien se supo la primera noticia
de que la Armada del Almirante Blakc , que luego vere-
mos
Desembarcó en Santa Cruz ¡ ve el Sol dorado , Capitán Strot,
á 14. de Julio de 1 6 5 7 . en lana- procedente de Hamburgo.
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 49
; mos hacerse memorable en las Canarias , ocupaba las cos-
tas de España , a fin de interceptar la Flota del cargo del
General Don Diego de Egues.
Havia casado el Conde Don Gaspar el segundo con Do-
ña Isabel de Ponte y Calderón, hija del Maestre de Campo
Don Bartolomé de Ponte, Quarto Señor del Castillo y Ca-
sa-fuerte de Adexe en Tenerife, y de Doña Mariana Ponte
su mugen
La Casa de Ponte originaria de las nobles de Genova,
(f) y poderosa en Tenerife, traía su principio en las Ca-
narias del célebre Christoval de Ponte , y Doña Ana Verga-
ra su muger (*), pobladores, ennbblecedores, y hereda-
dos, á quienes debió el puerto de Garachico su antiguo lus-
tre , su florido comercio, y su magnifico Convento de San
Francisco , que fundaron en 1 5 2 4 . Sus dos hijos Pedro y
Bartolomé , bien conocidos por su esclarecida descenden-
cia , casaron con dos hermanas: Doña Catalina , y Doña
Maña Benitez de las Cuevas. (J) De la varonía de Pedro
de Ponte Vergara , Regidor; Gobernador interino de la
Isla; Fundador con facultad Real de dos Mayorazgos;
(1568.) Alcayde del Castillo y Casa-fuerte de Adexe;
•primer Señor que obtuvo del Rey la jurisdicción territo-
Tom. III. G rial
(-)-) En certificación dada por el gares del Dominio Universal de
Dux j y Gobernadores de Genova ella.
á a j . de Enero de i j-p3., consta: (*) Hermana de Pedro de Ver-
que la familia de Ponte está escri- gara , Gran Conquistador de Te-
ta en el libro de su Nobleza . y
3 nerife.
que le estaba concedida entre ( J ) Hijas de Alonso de Belmon-
otras la administración de la Re- t e , Regidor y Teniente de Gober-
publica , y de los que son electos nador de Tenerife ; y de Doña
Diixcs , Gobernadores , y Magis- Inés Benitez de las Cuevas , hija
trados , que rigen y gobiernan la ¡ del Conquistador Juan Benitez.
Ciudad , Provincias, Islas > y Lu-
£o NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
rial de esta Villa; de la varonía , digo , de este Pedro de
Ponte venia el referido Don Bartolomé de Ponte , su viz-
nieto, con cuya hija havia casado nuestro sexto Conde de
la Gomera.

§. X X V I I . Del Conde Don Diego el tercero , su


casamiento con la heredera del Marquesado
de Adexe.

P Ero ha viendo concluido este Señor su breve carrera


sin sucesión en 1 6 6 2 . , Doña Isabel, su viuda , que
por su ordinaria residencia fue conocida con el nombre de
la Condesa de Taco , pasó a segundas nupcias con un Caba-
llero Roxas y Sandovál, de Buenavista: y Don Diego de
Ayala Herrera y Roxas, no solo fue el séptimo Conde de
la Gomera, sucediendo á su hermano en el titulo y pose-
sión de la Casa; sino que continuó el feliz enlace con la
de Ponte , casando en 1 2 . de Septiembre de 1Ó64. con su
sobrina Doña Mariana de Ponte y Castilla, hija y heredera
de Don Juan Bautista de Ponte y Pagés, del Orden de Ca-
latrava ; no tan famoso por Maestre de Campo de uno de
los Tercios de Tenerife , por Patrono General de aquella
Provincia de P P . Predicadores, por quinto Señor y pri-
mer Marqués de Adexe (1666.); quanto por su política,
su noble ambición, su actividad , su don de economía y
de gobierno, con que hizo de su Estado y Villa de Adexe
una de las mas bellas posesiones de Tenerife. El plantío
de cañas de azúcar, los ingenios, la caterva de negros es-
clavos suyos, el puerto de mar, la Casa-fuerte, la Juris-
dicción esenta , el vasallage , las ventajas del terreno , y
.2,80. ducados de D o t e ; todo contribuía á hacer con-
si-
DE LAS ISLAS DE CANARIA. FI
siderable su persona y su alianza. (*)
La Casa de Herrera respiró. Ella , que por el corto
producto de sus rentas havia vivido sin luxo y con estre-
chez (f) ; que se havia alimentado de matrimonios; que
no podía sustentar cavallo a establo ( J ) ; que havia ido como
á forzar la fortuna a Europa y America: halló entonces
en Tenerife teatro mas público, en el puerto de Garachico
lugar mas distinguido, en la Villa de Aiexe esperanzas
mas sólidas. Pero no por eso olvidó el Conde las antiguas
preheminencias que debia tener en sus Islas, y que le eran
muy apreciables.

§. X X V I I I . Es declarado Capitán a Guerra de


Hierro y Gomera : su Memorial al Rey sobre la
antigüedad de su titulo de Conde.

A S I , suplicó al Rey en 1 6 6 3 . , que pues su padre y


todos sus abuelos havian sido Capitanes á Guerra
de Gomera y Hierro , se sirviese S. M. declararle las mis-
mas facultades. El Rey se las declaró en San Lorenzo a
6. de Octubre de aquel año , mandando a Don Gerony-
mo de Benavente Capitán General de las Canarias: que
de allí en adelante estuviesen las cosas de la Guerra de am-
G 2, bas
(*) E l Marqués Don Juan Bau- rafo 17.
tista de Ponte era hijo del men- (•}•) Los derechos de Quintos de
cionado Don Bartolomé de Pon- la Gomera y Hierro en 1 6 6 0 . ,
te , y hermano de la Condesa de solo rentaban ¿fuSoo. reales : en
Taco. Casó con Doña Mari a de 1661. rentaban 4U900.: en 166a.
Ponte Ximenez, su prima , que rentaban 5^400.
era hermana de Doña Polonia de ( J ) Asi consta en la declaración
Castilla y Peña; y ésta del Conde de un testigo en el Pleyto de
de la Gomera Don Gaspar el 1. Quintos.
como se advirtió en el Par-
T¡I NOTICIAS DE I A HISTORIA GENERAL
bas Islas á cargo de los Señores territoriales; y a la. Real
Audiencia que en lo sucesivo no se entrometiese en el co-
nocimiento de las causas militares de aquellos vasallos,
sino que estas se remitiesen al Supremo Consejo de
Guerra.
< Pero se creerá por ventura , que este mismo Don
Diego, reconocido en la Corte por Gefe de las armas de
sus Islas, no havia podido ser reconocido por Conde de la
Gomera ? Fue el caso , que haviendo dado cuenta al Rey en
1662. de la muerte del Conde su hermano sin hijos, co-
m o lo havian executado sus antecesores ; se le rehusó la
acostumbrada respuesta , ordenándole que presentase el
titulo original de su titulo de Castilla. De dónde podría
nacer esta duda al cabo de'doscientos años de posesión?
Del pleyto de los Estados de Ampudia, que empezaba á
suscitar enemigos muy poderosos á su casa.
Lo peor de todo era, que el titulo primordial se ha- .
via perdido , ó yá por la misma antigüedad de sus princi-
pios , ó yá en las invasiones de la Isla de la Gomera, sa-
queada por los Hugonotes en 1 5 7 1 . , y quemada por los
Argelinos en 1 6 1 8 . Tampoco se hallaba en el Archivo de
Simancas. Entonces fue quando el Conde presentó al Rey
{i666.) aquel plausible Memorial, en que después de pro-
bar abundantemente la ilustre calidad, méritos y servicios
de su familia, justificaba la antigüedad de su titulo aún
desde los primeros años del Reynado de los Reyes Católi-
cos ; y esto cori tanta copia de Historiadores, con tantas
Cartas Reales, Privilegios, y aítos positivos, que pare-
ció desenredado aquel sofisma del valimiento, y la varo-
nía de Herrera mas clara que la luz. (*) .
XXIX.
(*) "Este Memorial Genealógico I dan , es muy aplaudido en la Bi-
y Jurídico , escrito por Juan Lu- ¡ blioteca Heráldica de Franckenau.
DE LAS ISLAS DE CANARIA. Í3
§. XXIX. Pleyto de Ampudla: Mayorazgo
de Castilla.

L Legábase pues a la sazón aquel tiempo previsto, en


que extinguida la de Sandoval en la Casa de ios D u -
ques del Infantado , debia entrar la de Herrera en pose-
sión de los Mayorazgos de Cea, A/npudia-, y Villacidaler,
con. lo anexo a sus títulos y honores, por las razones que
expondremos mas adelante. Estos grandes derechos, y la
gloria de una campaña en que eran Campeones Don Ro-
drigo de Sylva y Mendoza , Duque del Infantado y Pastrana-
Don Gregorio , Conde de Saldafia, su hijo ; y Don Francis-
co de la Cerda, Duque de Medina-Cceli, como marido de
Doña Catalina Sandoval.y Aragón: la gloria, digo , de es-
ta Campaña la quiso tomar para sí Don Pedro de Ayala
Xuarez de Castilla, hermano del mismo Conde de la Go-
mera Don Diego.
Hallábase este Caballero de Calatrava en proporción
de emprenderlo todo. Era Gentil-hombre de Boca ; servia
en la Armada del mar Océano con cien escudos de entre-
tenimiento al mes, por ser hijo de titulo (*) ; y sobre t o -
do , estaba aguerrido en las fatigas forenses, a que le lla-
maba su carácter. Con efecto, havia explayado Don Pe-
dro de Ayala su constancia y talentos desde el.año de 1664.
en la Cnancillería de Granada , contra las seducientes d e -
fensas de Doña. Inés Enñquez, vecina de Madrid, sobre la
sucesión al Mayorazgo que fundó su abuelo materno Don
Pedro Xuarez de Castilla : Y en 1666. triunfó arrogan te-
men-
(*) Como consta de una Real I y. de Febrero de 16 y 7.
Cédula , dada en Buen Retiro á j
£4 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
mente de esta Zenobia, pues le declaró aquel tribunal su-
cesor legitimo del Mayorazgo de. Castilla.
Coronado de estos.laureles, no dudó emprender la
conquista de Cea y Ampudia en Agosto de 1 6 6 8 . , sin te-
mer el poderío, ni el nombre, de los Grandes.. Ya. se ha-vía
recibido á prueba, se ha vía alegado de bien probado, y es-
taba el Proceso concluso; quando hé aquí opuesta contra
nuestro Litigante la terrible excepción, de que viviendo su
hermano mayor DonDiego-de- Ayala, Conde de la Gome-
ra , y teniendo un hijo, no podía ser él parte legitima.

§. XXX.. De Don Juan Bautista de: Herrera, oc-


tavo Conde, su minoridad..

A la verdad, ya no vivía entonces Don Diego- el ter-


cero. Este buen Conde acababa de morir al tiempo
que mas se blasonaba de su vida , dexando un octavo Con-
de de la Gomera en la persona de su hijo Don Juan Bautis-
ta de Herrera Ayala y Roxas, que en dicho- año de 1668.
quedó de quatro, baxo la tutela de su madre la Condesa
Doña Mariana de Ponte. Pero- prefiriendo esta Señora el
sermuger, á la gloria de ser madre , tutora , y viuda;
se bolvió á casar con el Maestre de Campo Don Nicoloso
de Ponte , su primo hermano, y pasó la tutela del menor
a su abuelo el Marques de Adexe á quien se le discernió eri
y

3 . de Julio de 1 6 6 9 .
De aqui e s , que no le fue difícil á Don Pedro de Aya-;
4

la , el Litigante, bol ver a presentarse al pleyto de Ampu-


dia , abroquelado con una Escritura de consentimiento,
cesión, ratificación , y poder del Marqués de Adexe, co-
mo T u t o r - y Curador del Condecíto. Inútil esfuerzo. El
Consejo declaró en 1 6 7 7 . , que no. havia lugar la tenuta •
de
DE LAS ISLAS DE CANARIA. £y
de los pretendidos Mayorazgos, y que pidiesen los Con-
tendientes su justicia en dónde , y cómo les acomodase.
Esta declaración produxo un armisticio de mas de 1 5 .
años. (*) • •
Bien necesitaban los Estados de la Gomera y Hierro,
asi de la bonanza de esta tregua , como de la eminente
protección del Marqués T u t o r ; pues se veían por una par-
te amenazados del ceño de la Jurisdicción Ecclesiastica,
y por otra como bloqueados por los Moros.

§. X X X I . Controversia Eclesiástica sobre Quintos.


Noticia de los Tutores .del Conde.

D E s d e e l a ñ o d e 1 6 7 1 . havia dado sentencia el Vica-


rio General del Obispado, en que declaraba: «Que
«todos los Eclesiásticos Seculares, ó Regulares pudiesen
«extraer á su salvo de aquellas Islas de Señorío qualesquie-
«ra frutos y cosas que les perteneciesen , sin pagar Quin-
«tos ni Requintos a la parte del Conde." (Y esta senten-
cia con qué se havia corroborado ? Con imponerle graves
Censuras á é l , y a sus Almoxarifes. Véase aqui al Conde
empeñado con el Fiscal del Obispado en un largo litigio,
ahora fuese para defender de los Eclesiásticos de sus Islas
los derechos de Quintos, que defendía del Rey; ahora
para ponerse al abrigo del Monitorio. Entonces el Mar-
qués de Adexe , en calidad de Curador., Tutor , y Abue-
lo , siguió esta instancia por apelación á la Nunciatura;
y el Nuncio por decreto de 7. de Octubre de 1 6 7 5 . man-
dó,
(*) Aunque Don Pedro de Aya- Bautista su sobrino; parece que
la no se casó , y el Mayorazgo de j-dexóalgunos hijos naturales, de
Castilla bolvió al CondeDon Juan i quienes no hay clara noticia
¡¡ó NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
d ó , que el Conde de la Gomera fuese mantenido en la
posesión en que havia estado, (i)
. ; Por este mismo tiempo dos embarcaciones de Moros,
nuestro azote , cruzaban , havia nueve meses, sobre aque-
llas dos Islas y la de la Palma , en ocasión que las visitaba
su memorable Obispo Don Bartolomé Ximenez. Era ter-
rible el conflicto de los Isleños; ya por su Prelado, cuyo
,zelo no podian intimidarlos Moros; yá por la gran penu-
ria de aquel año; yá en fin , por la suspensión de su co-
mercio con las otras Islas, pues aún los menores barqui-
llos no osaban salir por las noches a pescar. A todas ho-
ras se temia una hostilidad , ó un desembarco. Executa-
ronlo los Argelinos ; pero fue por una Caleta de la Go-
mera , un poco distante del Puerto principal, en dónde
sin cautivar á nadie, solo quemaron algunos pajares y
chozas. (2)
El Marqués Don Juan Bautista de Ponte falleció en
1680. , después de haver fundado el año antecedente un
Convento de San Francisco en su Villa de Adexe ,. y un
vinculo de todos sus bienes libres con facultad Real á fa-
vor de su hija Doña Mariana , y su nieto el Conde de la
. Gomera. La tutela de este Señor se transfirió, a Don Chris-
toval de Ponte Xuarez , Marqués de la Quinta Roxa. La
Condesa viuda de la Gomera, su hija, fue entonces segun-
da Marquesa, y sexta Señora de Adexe. Don Nicoloso de
Ponte, su marido , (famoso por el eterno Proceso con el
Señor Andrea Pequinoti,. Administrador General de la
•Bula de la Santa Cruzada en estos Reynos) se intituló
Marqués de dicho titulo, aún después de muerta su muger.
§. XXXII.
(.1) Memor. Ajustad. sobre es- I (a) Vida Heroyc. del Ilustris.
te pleyto. 1 Ximenez.
DE LAS ISLAS DÌ CANARIA/ £7

§. X X X I L Su casamiento con Doña Juana de Pon-


te , y raros acontecimientos de él,

T T ^ R A tiempo de que el joven Conde de la Gomera bus-


. J ¿ case digna esposa. Hallóla en Doña Juana de Ponte
Xuarez', hija de su tutor el Marqués de la Quinta Roxa, y
de su muger Doña Juana Loion Xuarez Gallinato. Las alian-
zas con la Casa át Ponte havian sido felices parala deHer-.
rera.La del Conde Don Juan Bautista no lo fue. ¿Culpare-
mos la estrella de esta Señora, ó el carácter Africano de
sumando?
La Condesa Doña Juana havia pensado alguna vez ca-
sarse con su primo Don Gaspar Alonso de Ponte Ximenezi
hijo de Don Nkoloso de Ponte, y de Doña Mañana , Mar-
quesa propietaria de Adexe, y Condesa viuda de la Gome-
ra : En una palabra, havia pensado casarse con elherma-
no uterino de su marido el Conde.No debiendo pues,, pen-
sar nias en el primo , creyó que todavía podia escribir a
su cuñado. Llega el Conde á este tiempo. Ella se turba.
E l entra en recelos , y quiere ver lo que su muger escribía
á un hombre amable que havia sido su rival. La Condesa
se resiste, huye; él la sigue hasta arrebatarle el papel; que
yáhavia escondido en el seno; y Doña Juana', dexandose-.
lo entre las manos, se salva en el Monasterio de Monjas 1 6 9 5 ,
de la Concepción de Garachico.
Publicóse inmediatamente que la Condesa Doña Jua*
na no era tan dichosa que siguiese por sí aquella fina cor-
respondencia , sino que lo hacia en nombre de Doña An-
gela Teresa su hermana. Este rumor obligó á Don Gaspar-
Alonso á dar la mano a.su prima Doña Angela Teresa, que
desde entonces no tuvo necesidad, de interpretes. Celebra-
r a . III. jj ron-
¡¡ 8 NOTICIAS DE tA HISTORIA GENE* AL
ronse las bodas en Garachico con asistencia del Capitán Ge-
neral , y de la principal nobleza; pero á todas esas la Con-
desa Doña Juana permanecía en el refugio del Monasterio,
por mas que parecía chancelado, ó dormido el impruden-
te suceso del papel, que havia encendido las hachas dé
aquel himeneo.
D u r m i ó : pero despertó de este modo. Iba Don Gas-
par Alonso a caballo, y yá entraba por el lugar de Gara-
chico , quando le salen al encuentro muy cerca de Santo
Domingo dos hombres blandiendo sus espadas. Acome-
tenle. Tomanle las riendas al bruto , y tiran dos estoca-
das al ginete. Cae éste acia atrás, ó bien desmayado , ó
bien de industria; con cuyo movimiento, vascilando los
aceros de los asesinos, hombres viles, en lugar de traspa-
sar el pecho á donde dirigían el golpe, se deslizaron por
entre la ropa que llevaba. Entonces dexandole por muer-
to , huyen, se acogen á sagrado, y desaparecen de las
Islas.
Este acontecirhiento, el mas ruidoso que huvo jamás
en Garachico , excepto el Volcan (*), asombró á toda Te-
nerife. Formáronse dos parcialidades de aliados y parien-
tes , de nobles y plebeyos, de amigos y enemigos del Con-
de. El Capitán General acudió á serenar los ánimos; y el
zeloso Don Juan Bautista de Herrera se fue á España , a
donde le llamaban empeños de mas honor, reputación , y
conveniencias.

§. XXXIII.
(*) Este memorable Volcan ar- nian en Garachico. Todavía que-
ruinó en 1706. la suntuosa Casaj dan algunos nobles fragmentos.
que los Marqueses de Adexe te- j
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 5*9

§, X X X I I I . Vlage del Conde a España , sigue el


Pleyto de Ampudla, gánale, buelve a segundas
y terceras Nupcias.

P Ues con el produelo de la parte de los Ingenios de


azúcar que poseía en la Palma , y que vendió en
gran precio , se havia puesto en estado de presentarse en
la Corte , con suficientes fuerzas para continuar en per-
sona la. guerra judicial y ofensiva , que desde Marzo de
1 6 9 2 . hacia a los Duques de Medina-Coeli, y del Infan-
tado en sus propios territorios. Eran á la verdad , irresis-
tibles sus derechos á los Estados de Ampudia, Cea, y Gu-
miél de Mercado. Porque Fernán García de Herrera , su dé-
cimo abuelo , havia casado con Doña Inés de Roxas, her-
mana de Don Sancho de Róxas , Arzobispo de Toledo , y
viuda de Fernán Gutiérrez de Sandoval, á favor de quienes
fundó el Rey Don Juan el II. en 1 4 1 9 . , dos Mayorazgos
Regios. El de Ampudia, y Villacidaler para Pedro de Her-
rera : El de Cea , y Gumiél de Mercado para Diego Gómez
de Sandoval, Adelantado mayor de Castilla , y hermano
uterino del mismo Pedro. Ambas vinculaciones con lla-
mamientos , y sustituciones reciprocas de una y otra li-
nea : ambas con clausulas de agnación para la perpetuidad
de varonías tan ilustres.
Es verdad , que nuestro Conde de la Gomera descen-
día de Diego Garda de Herrera , segundogénito del referi-
do Pedro García ; pero extinguidas las varonías en la linea
mayor de Don García de Herrera , de quien vienen los Se-
ñores de Salvatierra y Ayala, y en las otras lineas de Die-
go Gómez de Sandoval ^ progenitor de los Marqueses de
H2 Dé-
6o NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
Denla , Duques de Lerma , Uceda , y Cea : haviailegado
èl caso de que la varonía de los Herreras de Canarias etfr
trase en el pleno derecho à los Estados referidos, ( i )
Qué asombro fue para la Corte ver un Conde, enton-
ces poco conocidoen ella : un Rico-hombre de Castilla,
que venia de mas allá de las Columnas de Hercules à dis-
putar à sus Magnates la Varonía, y el derecho à algunos
de los mas antiguos Estados, de que eran poseedores ! Pa-
recíales un nuevo Atabahpa , que se vendía por descen-
diente del Sol. A s i , empezaron à negarle la qualidad de
Herrera, probándole que sus antepasados, unos se havian
llamado Castillas, otros Ayalas, otros Perazas, otros Guz-
manes, otros Roxás. Todo esto era verdad, y todo esto
eran los Condes de la Gomera. Pero también nadie ignora-
ba , que en los pasados tiempos havia prevalecido entre
los individuos de muchas familias de España la costumbre
chimerica de usar de los apellidos de sus costados, según
el particular antojo , ò devoción à sus abuelos. El Conde
Don Juan Bautista, no dexó de ser reconocido por mucha
parte de la Grandeza con quien estaba emparentado, y
aún recibió de algunos aquel tratamiento de llaneza que
suele acreditaí la igualdad.
Entonces fue quando Don Rodrigo de Sylva y Men-
doza , Duque del Infantado (*) , creyó le sería licito
echar mano a otro medio de defensa mas atrevido , mas
sutil , pero al mismo tiempo menos generoso. Intentó
pues una especie dé contramina. Tuvo noticia de aquel
pre-
( i ) Memor. Ajust. del Pleyt. síon en 1668. de las Villas de
de Ampudia. Cea , Ampudia, y sus jurísdiccio-
.(*) E l Duque del Infantado, ñes, editto marido de Dona Cata-
Pastrana , Lerma , Estremerà ^ y lirta de Mendoza y Sandoval, Du-
Francavila, havia tomado pose- quesa del Infantado, Lerma, 8cc.
• DE LAS ISLAS DÉ CANARIA/ ' 6i
pretendido matrimonio clandestino del famoso Conde
Don Guillen Peraza con [Doña Beatriz de Saavedra , del
q n a l , aunque por hembra , havia bastante sucesión. V i o
algunos papeles curiosos que le regaló en 1 6 8 1 . el Capi-
tán General de Canarias Don Félix Nieto de Sylva. Y
pensando descubrir el secretó de. una bastardía prodigiosa,
-trató de hacer en Islas averiguaciones mas profundas. To-
davía existe la instrucción que remitió a este fin. Lo que
en ella mas encargaba era , que se buscase con" reserva a
Don Juan de Llerena 5 se le diesen las gracias por la mani-
festación de papeles que hizo.al referido General y y se le
preguntase, si en Canaria, ó Sevilla se havia litigado por
Don Fernando Sarmiento sobre el Estado de la Gomera ?
Don Juan de Llerena descendía de Doña Beatriz de Saave-
dra , y sabia singulares anécdotas; pero, es constante que
estas no le aprovecharon al D u q u e , ni aún al mismo Don
Juan.
Mientras el Conde Don Juan Bautista seguía con la
mayor intrepidez en Valladolid las referidas pretensiones,
se notó que le faltaba atrevimiento para retornar á la pa-
tria , especialmente desde que vivió en ella el Conde del
Palmar, hermano del Masques de la Quinta , y por consi-
guiente tío de su muger refugiada, y de Doña Angela Te-
resa. Tenia razom Aquel tio era Capitán General de las
Cananas. Pero haviendó éste muerto, trató el de la Go-
mera de restituirse a su casa, y de reconciliarse con la Con-
desa , lo que no fue difícil. Un marido, y la clausura per-
suadieron á esta Señora , que su virtud, y su inocencia es-
taban sobradamente acrisoladas. En fin salió del Monas-
terio, y el Conde se la llevó á España en 1705.., acom-
pañada de sus dos hijas Doña Mariana , y Doña María de
Herrera. Pero la sin ventura Doña Juana de Ponte enfermó
en
6<í NOTICIAS DÉ LA HISTORIA GENERAL
en el camino, y murió en la Villa de Valverde , una legua
antes de llegar ä Madrid. Su hija Doña Mariana recibió
tanta pesadumbre de esta gran pérdida , que delirando,
como su padre quando anduvo zeloso , acabó igualmente
sus dias poco después que entraron en la Corte.
Templóse éste doblé dolor del Conde con dös felici-
dades consecutivas. En 11", de Febrero del mismo año ga-
nó el reñido pleyto sobre los Estados y Señoríos de Ampu-
dia, Cea, y Vülaádaler , quedando pendiente el de Gumiél
de Mercado , por lo que hacia ä la propiedad. Y poco des-
pués pasó a. segundas Nupcias en Madrid con Doña Fausta.
Fernandez del Campo, primogénita del Marqués de Mejora-
da. Felicidades caducas! El vinculo de este nuevo matri-
monio se dirimió casi ä los 1 5 . dias con la temprana muer-
te; de la Condesa Doña Fausta.
Y con ser eí Conde de la Gomera mas afortunado en
litigios, que en matrimonios , tuvo poco después el va-
lor, 0 la flaqueza de casarse tercera vez en Valladolid con
Doña Maria de Ovando , ä tiempo que havia emprendido
nueva demanda en el Consejo al Estado de Gumiel de Mer-
cado,.y sus teuitouos.

§. X X X I V . Acción al Estado de Gumiél , muer-,


te del Conde Don Juan , sus hijos, su trata-
miento de Excelencia.

P Orque , muerto Don Diego Gómez de Sandoval, Du-


que del Infantado en 1 6 6 8 . , y extinguida la varo-
nía dé su c a s a s e debió transferir la posesión ä la linea
masculina de Herrera, lo que ño sucedió ; sino que por
efecto de una transacción voluntaria, havia quedado in -
tru-
DE LAS - ISLAS DE GANARÍA. 63
trusa en dicho mayorazgo Doña Catalina Je Sandoval,
Duquesa de Medina-Coeli, y su hijo el Duque Don Luis,
en ocasión que el Conde de la Gomera, sobre vivir en el
retiro de nuestras Islas, tenia solos 4. años.; Pero aunque
luego que pasó á Madrid requirió privada, y judicialmen-
te al Duque en la Cnancillería de Granada ; fue con tan
poco fruto que tuvo que plantificar el pleyto á 1 8 . de
Marzo de 171,1..,. y seguirle con el tesón de un veterano
hasta su muerte , sucedida en Valladolid año de 1 7 1 8 . ,
de edad de 5 3. años.
Dexó cinco hijos de dos de sus tres matrimonios. Del
primero con Doña Juana de Ponte. 1 . Don Juan Bautista
de Herrera, su sucesor. 2. Don Christoval d¿ Herrera Xua-*
rez de Castilla; 3 . y .Don Diego. Antonio de Aya ta ( quienes
sirviendo en el Regimiento de • Reales Guardias .Españolas
al principio de su creación, y siendo ya Tenientes* die-
ron la vida gloriosamente por su Rey Felipe V. en la fu-
nesta batalla de Zaragoza año de 1 7 1 0 . ) : 4. D.oña. Ma-
ría de Herrera, que casó en Madrid con el-Marqués de Vi-
llalbayáe Per aman, de quien es hija la Señora Marquesa
de Coquilla.
Del tercer matrimonio con Doña Maña de Ovando
fue, 5. el P . Herrera,. de -la extinguida Compañiá de' Je-
sús , que vivia al tiempo de la expulsión de España. :
D e manera, que Don Juan Bautista de Herrera y Ro-
zas , octavo Conde de la Gomera, séptimo Señor , y tercer
Marqués de Adexe , fue aquel buen .poseedor que;.defen-
dió del Sacerdocio sus derechos, y de los Moros sus Islas.
El que sofocó en sus principios, y perdonó generosamente
la sublevación de los Gomeros sus vasallos, descubierta en
1 5 . de Enero de 1690. El que haviendo tenido la desgra-
cia de ser excelente Litigante, combatió, venció y triun-r
v


64 NOTICIAS DÉ LA HISTORIA GENERAL
fó en tela de juicio contradictorio de los Duques del In-
fantado y Medina-Coeli, ganándoles el Señorío de Ampu-
dia y Cea. El que hizo recopilar en 1705. las tan discre-
tas , como elegantes Ordenanzas de la Isla del Hierro.
(*) Finalmente , el que deslumhró tanto las Islas, que
consiguió de sus paisanos el tratamiento de Excelencia,
continuado después en sus sucesores. Esta circunstancia
por su origen merece lugar entre estas Noticias Históricas.
Luego que nuestro Don Juan de Herrera"conquistó' los
referidos Estados de Cea y Ampudia , creyó ligeramente ¿1
vulgo Canario , qué- aquel Patriota victorioso era Duque
de Cea , y por consiguiente que era Grande de España,
que era Excelencia. No faltaban a la verdad muchas gen-
tes instruidas que sabían distinguir muy bien, entre el Esta-
do , la Grandeza , y el Titulo : pero hallaban no obstan-
te , no sé que razón especiosa de dudar sobre el debido,
tratamiento. Hizóse una junta, de Políticos: y yo mismo
he oído contar a nuestros.ancianos,.que el Alférez mayor,
de .Tenerife 'hombre venerable y de .alto coturno , abrió,
la boca ydixo. ;«E1 Conde tiene una Señoría por Conde
«de la Gomera : otra por Marqués de Adexe ; y. parte de
«otra por Señor del Hierra:.¿Y qué"será ahora , quando
«se léañaden:'los-Estados::^- Ampudia y Cea quéhan sidov

«títulos de Grande? I Amigos;, tres Señorías y Estados de


«semejante gerarchia ¡bien pueden'hacer una Excelencia. w

Los concurrentes parecieron convencidos de estas razones,


y empezaron a darla.
.•• ' . -/ : :,' , . • Por

,•(*) Hizo esta. Recopilación, de dre , viudo,: Sacerdote, Cura B e -


Ordenanzas Don Bartolomé Gar- neficiado del Hierro , y laborioso
cía del •Castillo, Escribano mayor Escritor de sus Antigüedades.
del Ayuntamiento",; casado , pa-
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 6$ 1

Por fortuna de los Condes era aquella la Época eü


que los Capitanes Generales de Canarias la pretendían.
Hasta entonces, saben muy bien todos quantos tienen al-i
gun conocimiento de nuestras cosas, que estos Gefes no
havian recibido, ni aspirado a mas tratamiento que el cor-
respondiente a sus grados. Asi hallaron los Condes de la:
Gomera oportunidad de convenirse con el Capitán Gene-i.
ral en darse mutuamente la Excelencia , como en Roma la
Alteza los Colonas, y los Ursinos.
Para con los demás se valieron los Condes de otros
estratagemas. Pagaban.con una Señoría de contado a los
Nobles, la Excelencia que le daban á usura. Adulabaa
para ser adulados. No admitían visita, ni. visitaban á los
que no seguían su pragmática de cortesías. Es verdad que
esta altanera debilidad les produxo algunos lancecillos có-
micos ; y que si fueron mas felices los Generales en el-goza
de la Excelencia , también veremos que su establecimiento'
fue demasiado trágico.

§. X X X V . Fiestas de la Gomera al nacimiento


de Luis ,1. :

Ntre tanto , bolvamos la atención acia la Isla de la.


]j Gomera , que en tiempo de su octavo Conde dio
las mas cordiales pruebas de lealtad ( y lo que es el funda-
mento de la lealtad) de su tierno amor á Felipe V. Si ha
sido memorable en los fastos de la Nación el año de 1707.:
por. el nacimiento del Principe Luis el Deseado ; mucho
mas memorable lo será en las Canarias por los excesos de
regocijo con que sus. naturales celebraron tan feliz suceso.
Havia47.años que nuestra España no disfrutaba esta es?
pecie de dicha. Tenemos la Relación puntual de las Fies-
Tom.IIL. I tas
66 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
tas de la Gomera, escrita por el Sargento mayor y Alcal-
de (*) , y dedicada al Capitán General, que mandaba en-
tonces la Provincia.
Recibióse allí la alegre nueva el 1 3 . de O&ubre.
Anunciáronla á un tiempo la artillería de los Castillos, y
las campanas de las Iglesias, cuyo aviso llamaba nuestro
Autor Anuncio Militar y Eclesiástico. Estendido el gozo
por toda la Isla , se señalaron tres dias para celebración
de las Fiestas. El primero , que fue el 30. del mismo mes,
lo costeó el Ayuntamiento. Los Regidores havian hecho
la víspera su entrada pública con todos los vecinos, y las
Milicias en tres cuerpos: La vanguardia de los arcabuce-
ros , el cuerpo de batalla de picas, y la retaguardia de fu-
siles. Huvo aquella noche hogueras , luminarias, bayles,
coros , y escopetazos. Al dia siguiente abrió el Ayunta-
miento la función con una procesión general, llevando
el Clero la Imagen de nuestra Señora del Rosario. La tro-
pa estaba tendida en dos filas. Cantábase el Te Deum, y en
llegando á las casas consistoriales dixo el Escribano mayor
lina Loa. Terminóse la fiesta con descubierto, sermón, Mi-
sa solemne.
Los Militares empezaron la suya aquella misma tarde
con iluminaciones y entremeses. Todo amaneció enrama-
do , todo florido. Huvo la misma Procesión , L o a , Salvas
de artillería. Siguiéronse las demonstraciones del Clero
con Vísperas, Comedía , Navio, y Castillo movedizos.
El Navio era Portugués, y del Archiduque. El Castillo
lo desarboló á cañonazos. Vióse la Iglesia al otro dia ador-
na-
\(*) Don Miguel Jorge Monta- ' Canarias,Don Agustín de Rolles
ñes, al Capitán General y Presi- y Lorensaña.
dente de ja Real Audiencia de
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 6y
nada de plátanos con sus racimos ; y la Procesión acom-
pañada de las confraternidades, la Villa, las Milicias, al-
gunas Danzas, &c. Hizo el Bautismo solemne del Princi-
pe el Predicador desde el pulpito, y le puso por nombre
Luis: á cuyas palabras resonaron el órgano, las campanas,
la artillería. Entonces el Cura Beneficiado, que celebraba,
se levanta de la silla ; se quita la casulla ; baxa hasta el
Coro derramando dinero , y buelve á subir al Altar ma-
yor echando confites.... Estas expresiones de los Gome-
ros tenían un gusto de simplicidad antigua , que nuestros
padres conocieron , y que desdeñamos nosotros sin
razón.

§. X X X V I . Del Conde Don Juan el segundo: Al-


borotos del Hierro.

\ / ~ \ Jala que esta huviese sido siempre la virtud de aque*


V ^ / lias buenas gentes, y de los Herreíws sus vecinos,
para con el Conde su Señor ! El derecho de Quintos ha si*
do constantemente objeto de escándalo, y de caída de
unos y otros vasallos. La Isla del Hierro, en todos tiempos
tierra de candor y de paz , se vio alterada por esta razón
en 1 7 1 8 . , esto e s , en el mismo año en que havia tomado
posesión del Estado el noveno Conde de la Gomera, y
quarto Marqués de Adexe Don Juan Bautista de Herrera el
segundo.
Hizose notoria en la Villa de Valverde, su Capital,
el dia 2 2 . de Febrero cierta Real Orden, dirigida á esta*
blecer un nuevo derecho de entrada sobre los géneros que
se conduxesen á la Isla, la qual sirvió como de reseña a
una rebuelta general. Porque creyendo los vecinos que
-

este tributo al Cesar les exoneraba de sus contribuciones


12 al
<58 NOTICIAS DÉ LA HISTORIA GENERAL •
al Conde, se abanderaron por influxo de algunos Patrio-
t a s , pero malos Ciudadanos ; y presentaron al Alcalde
mayor un arrogante Memorial, pidiendo : que se aceptase
el nuevo impuesto de entrada , con la condición de que la Isla
quedase libre de hs derechos de Quintos d¿ salida. Enviales el
Alcalde a tribunal mas competente. Ellos se amotinan.
Procésalos; pero al mismo tiempo les insinúa , que para
el deseado fin era necesario un tumulto. Los Herreños^
convidados por un mal Juez á parecer rebeldes, no se es-
pantan ; y a la noche siguiente se juntan al ruido de tam-
bores y campanas voceando Viva el Rey. Corren de tro-
pel á la casa del Alcalde mayor. Disparan a sus puertas al-
gunos escopetazos con bala, y le intiman, que provea
Auto absolviéndolos del derecho de Quintos, y privando
de la administración de la Aduana al Almoxarife del Con-
de , la que debería ponerse a cargo del que havia nombra-
do el Capitán General.
t No quería otra cosa Don Joseph Magdaleno. Al punto
decretó , baxo del pretexto de constreñido: Que no se lle-
vasen mas derechos que el seis por ciento de las Aduanas Rea-
les ; y que el Quintado/' del Estado no se intrometiese en el afo-
ro. Parte el pueblo, armado de esta sentencia , á las casas
del Conde para notificarlo a Teodoro Fernandez , su admi-
nistrador. Hieren á su criado ; fuerzan las puertas ; que-
brantan las arcas; huye el Administrador al Convento; y
el tumultuario establecimiento se pone en práctica.
Con todo eso, no se imaginaban los malcontentos
completamente victoriosos, mientras no aterrasen la fir-
meza del Capitán Don Bartolomé García del Castillo, aquel
Escribano mayor del Ayuntamiento, fiel al Conde, ene-
migo de la inquietud, célebre por sus manuscritos Histó-
ricos , por su literatura , y últimamente por su dignidad
de
" DE LAS ISLAS DE "CANARIA. 69
"de Beneficiado del Hierro. (*) Este hombre raro, uno de
los pocos que han sido útiles á su patria, havia pasado á la
Gomera con un Juez de Residencia, al tiempo que sobre-
vinieron las referidas novedades. Desaprobólas á su buel-
ta ; pero le huvo de costar caro , porque le echaron un
papel amenazándole que si persistía en sus empeños a fa-
vor del Conde de la Gomera , le quemarian la casa. De-
cían en otro al Gobernador de las Armas Don Juan Bue-
no , que se embarcase quanto antes con su hijo.
- En fin, el 3 1 . de Marzo por la noche una quadrilla
de gente armada sacó de su casa al Capitán Garda. Otra
le rodea ; un embozado le dispara una escopeta , y se la
arroja a la cabeza ; otro le tira una estocada; otro le der-
TÍba en el suelo. Escapado maravillosamente de este insul-
t o , le conducen a las casas capitulares. Eran las diez y se
havian juntado mas de 200. personas pidiendo Personero
General, diferente del que el Conde les havia dado. Tra-
xeron los Regidores, y nombraron á Don Cayetano Pa-
drón de la Barreda, Cura Beneficiado, que lo aceptó sin
repugnancia. Quién reconocerá aqui la mansedumbre de
aquellos virtuosos Herreños , que en mas de 130. años,
apenas tuvieron necesidad de 30. Provisiones de la Au-
diencia ? Y quánto mejor estaban en aquellos tiempos fe-
lices, en que pacifico cada uno baxo de su vid y de su hi-
guera , vivía sin saber nada del mundo , y se les chasquea-
ba , con que enviaban todos los años un barco á la Isla de
la Palma para saberquando eran las Carnestolendas. Pero
el amor de la libertad!
Debían los Herreños haverse contentado, y aún arre-
pen-
(*) Don Bartolomé García es ¡ bueltas.
Autor de la Relación de estas re- |
yo NOTICIAS" DÉ LA HISTORIA GENERAL
pentido de excesos semejantes; sín embargo se idearon
dignos de mayores victorias. Havia cierta qnestion entre
los vecinos y el Concejo sobre abasto de carne : algunos
v

Regidores resultaban culpados de la probanza que hizo


Don Bartolomé García : esto bastó para ser insultado en
el Cabildo , y despojado de los Autos. Conmuévese la
Plebe en su defensa con la misma facilidad con que se ha-
via conmovido antes para su daño. Despachase aviso al
Conde que tenia su residencia en Tenerife ; y entre tanto
queda Don Bartolomé preso y procesado. Llegó la deter-
minación , en que mandaba aquel Señor restituirle autos
y libertad, quitar al Alcalde el empleo , suspender dos
6 mas Regidores, y oír en justicia a los vecinos.
Todavía no reynó en el Hierro la serenidad. El Co-
mandante de las armas Don Juan Sueno, caballero digno
de este apellido por su calidad , su rectitud, y sus costum-
bres , siendo llamado á Tenerife por el Conde , tuvo or-
den de dexar el gobierno Militar á persona de su confian-
za. No lo dexó al Capitán mas antiguo, porque havia si-
do el caudillo de las perturbaciones, lo que le acarreó nue-
vas injurias. Yá era tiempo de que Don Juan Bautista de-
Herrera tratase seriamente de pacificar la Isla , y de redu<-
cirla á su obediencia. Don Juan Bueno bol vio con comi-
sión bastante , y auxilio del Capitán General Don Ven-
tura de Landaeta, para que el Conde fuese reintegrado en
la posesión de los Quintos. Esta providencia, publicada
en 1 9 . de Agosto, alteró otra vez al pueblo fanático que
no quería oír los nombres de Quintos, ni de Aforos, En ya*
no se les convidaba con el perdón : en vano con dinero
para seguir en el Consejo de Hacienda aquella instancia.
No huvo remedio. Fue forzoso ceder, suspender el de-
creto por entonces; y mandar que el Almoxarife, sin ha-
' blar
DE LAS ISLAS DE CANARIA. JI
Llar de Quintos, solo aforase á razón de seis por ciento.
Apaciguáronse las demás discordias, y Don Juan Bueno
ue publicamente aclamado: Padre de la Patria.

§. X X X V I I . Son rechazados valerosamente de la


Gomera los Ingleses,

H Onor de la Gomera , y nuevo crédito de todus las


Canarias fue también su hijo Don Diego Bueno de
Acosta , quando siendo Capitán Comandante de aquella
Isla la defendió de la Esquadra Inglesa de Carlos Vvindon
en 1 7 4 3 . La Gazeta de Madrid publicó esta heroyca ac-
ción en los siguientes términos. « Por Carta del Mariscal
«de Campo Don Andrés Bonito, Comandante General
«de Canarias, con fecha de 2 3 . de J u n i o , se ha tenido
«noticia que el dia 30. de Mayo antecedente descubrie-
r o n en la Isla de la Gomera dos navios de linea, y una
^fragata de guerra Inglesas, que bordeando con pavellon
«Francés, reconocieron el puerto, y entrando en éldie-
«ron fondo el 3 1 . Y poniendo vandera Inglesa empezaron
«el cañoneo contra la Villa y sus dos Fuertes, sin que ce-
nsaseel fuego desde las dos déla tarde hasta el obscurecer:
•«y el siguiente primero de Junio le continuaron con el
«mayor esfuerzo desde que amaneció hasta las 10. de la
«mañana, que dispuso el Comandante Inglés escribir al
•9,que mandaba la porción de Milicias que prontamente
«pudieron juntarse para la defensa, entregase luego los
«dos Castillos, y proveyese su Esquadra de abundante
«porción de v i n o , carnes, y otros vi veres; y que en su
«defecto, por conocer inútil la resistencia, arruinará tó-
l d a l a Isla sin admitir ruegos ni condiciones. A cuya in-
sufrible arrogancia satisfizo Don Diego Bueno , Capitán
«de
jl NOTICIAS DB LA HISTORIA GENERAL
«délas mismas Milicias y Comandante : Que por su' Ley ¿
iiporsuRey, y por su Patria estaba resuelto con sus fieles,
^compañeros a sacrificar gloriosamente la vida ; y que si inten-
sase medir las fuerzas con algún desembarco , encontraría mas
cobras que palabras. ^ .. ^
«Y en vista de tan no esperada constancia , resolvió
«el Gefe Inglés tripular sus lanchas, y hacer el ultimo es-
«fuerzo invadiendo la Isla , y asaltándola Villa; pero an-
otes de pisar la playa salieron al encuentro las Milicias,
«Soldados, y Marineros; y desengañado y confuso el C o .
«mandante Inglés, retiró sus lanchas y se hizo ala vela . r

«llevando maltratadas las jarcias, y las entenas por el; ca-


«ñon de los Fuertes, que siendo de poco calibre no pudo
«ofender los buques. " (i)
Aunque los Ingleses arrojaron 58. balas contra la Vi-
lla-, solo parece que perdió la vida un Escribano, que fia-
vía, salido á poner en cobro sus papeles, otro hombre y
nna muger. Una Esquadra Inglesa (escribe Monsicur D¿-
sormeaux en su Historia de España ) desembarcó sus tropas en
la Isla de la Go/nera ; pero fueron vencidas y perseguidas hasta
x

sus propios vageles por las Milicias de la Isla, (z) ?


; Yá tres años antes, en: ±740. , havian los Gomeros
mostrado á los Ingleses su intrepidez nativa. Un Corsa-
rio de esta Nación seguía cierto barco que transitaba de la
Palma a la Gran Canaria cargado de variedad de dulces.
Refugióse á la. Playa del Azúcar de la Gomera en el Var
He de Hermigua. Acuden.al punto los Isleños á su socor-
ro ; y aunque el barco pereció contra un roque por pre-
ci-.
( 1 ) Gazet.de Madrid de 6. de nolog. de l Histoire d Espagne.
l l

Agosto de 1 7 4 3 . Tom. y. pag. 4 7 7 .


1

/1(3) Desormeaux. Abrege .Chro- ]


DE IAS ISLAS DE CANARIA. 73
dpitacion de los marineros, quitaron los Milicianos la vi-
da á cinco Ingleses, y aprisionaron dos. N o contentos con
esto el Capitán Don Pedro de S'alazar, y Don Fernando Pe-
raza , se entraron armados de sus fusiles en la lancha de la
nave perdida , a fin de perseguir la del Corsario, que huía,
con toda diligencia.

§, X X X V Í I Í , Elogio de. Don 3uan Bautista el se-


gundo , sus hijos.

N O menos que con el lucimiento de estas'belías de-


fensas , que solo requerían un teatro mas conocido
para hermosear la Historia, se havia señalado el tiempo de
Don Antonio Josepk de Herrera Ayala y Rotas, décimo
Conde de la Gomera. Porque su padre Don Juan Bautista
el segundo era yá muerto en 1 7 3 7 . , y havia sido sepulta-
do en el Santuario de Candelaria. Procer respetable , esti-
mado en Tenerife , bastante conocido en la C o r t e , don*
de estuvo dos veces, la ultima en 1 7 3 1 . en prosecución
del pleyto sobre el Estado de Gumiel de Mercado contra
el Duque de Medina-Coeli Don Nicolás Fernandez de
Cordova; en fin, tratado de Excelencia por ios que creían
deber anticiparse en hacer justicia al antiguo lustre de su
Casa. Residió en el Puerto de la Orotava muchos años. Era:
tuerto, y llevaba un ojo de cristal. Havia casado con Do-
ña Magdalena Luisa de Llerena Calderón, hija de los Mar-
queses de Azialcázar , el Maestre de Campo Don Este-i
ban de Llerena Calderón, y Doña Francisca Viña de Ver-
gara (*) ; de cuyo matrimonio nacieron , 1 . el referido
Tom.IIL K Con-

(*) Mas adelante en lugar opor- Torre-hermosa., su antigüedad y


tuno se tratará de la Casa de los explendor en Canarias.
Marqueses de Azialcágar , y de ,
74 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
Conde Don Antonio, 2. Don Juan , 3 . Don Esteban , 4.
jDtftt Domingo, 5. Dona Juana, 6. Doña Magdalena de.
Herrera.

§. X X X I X . Del Conde Don Antonio , su casamien-


to , sus hermanos.- ~

D ON Antonio casó en Madrid con una sobrina, que al-


gún dia havia de llevar á su Casa la merecida Gran-
deza y Cobertura. La Excelentísima Señora Doña Floren-
cia Pizarra Picolómini de Aragón y Herrera , era hija única
del Excelentísimo Señor Marqués de San Juan de Piedras
Alvas, Grande de España de primera Clase &c. , y de la
mencionada Señora Doña Juana de Herrera Ponte Xuarez de.
Castilla, hermana del mismo Conde de la Gomera Don
Antonio.
Este Señor continuó el pleyto de Gumiél de Mercado
contra Medina-Coeli. Pero haviendo fallecido en 1 7 4 8 .
en lo mas florido de su edad, y mas verde de sus esperan*
zas, sin dexar sucesión de alianza tan estrecha; halló puer-
ta franca para entrar al goze del Estado su hermano quar-
to Don Domingo de Herrera, En efecto , Don Juan de Her-
rera , hermano segundo , havia muerto antes, siendo Co-
ronel de Tacoronte en Tenerife, y agregado al Regimiento
de la Corona , después de haver servido con singular ho-
nor asi en la batalla de Campo-Santo , como en las de-
más funciones de la guerra de Italia. Don Esteban, herma-
no tercero , aunque siguió algún tiempo las vanderas de
Astrea, en la demanda al Mayorazgo de Gumiél de Merca-
do por su propio derecho , hasta formar Memorial Ajus-
tado para su decisión ; como havia abrazado el Estado
Eclesiástico , y se hallaba Canónigo y Dignidad de Tole?
do,
DE LAS ISLAS DE CANARIA. j$
DO, hizo renuncia de los Mayorazgos que no excluyen po-
seedor Sacerdote. (*)

§. X L . Del Conde Don Domingo , sus circunstan-


cias , sus 'bodas, su gobierno.

A SI pues, nuestro Don Domingo de Herrera, desde la


Real Armada, en donde se hallaba Capitán de na-
vio por sus méritos, y servicios hechos en los mares de
America y Europa, pasó a Canarias en calidad de undé-
cimo C o n d e , para gobernarlos Estados de la Gomera x

Jdexe, y Hierro , dándoles nuevo aspecto, (f)


K x Su
. (*) Nació Don Esteban de Her- de Valcarcel, y de Doña Magda-
rera en el Puerto de la Orotava lena de Franchy , de la Casa de
de Tenerife a 119. de Enero de los Marqueses de la Candía, y
1 7 1 3 . Fue Dignidad Prior de la del Sausal. Esta Casa de Valcar-
Catedral de Canaria en 1 7 3 ? . : celes una de las mas ilustres de
Canónigo Arcediano de Alcaráz, Canarias. Fundóla el Licenciado
y Vicario Dignidad de Toledo en Christoval de Valcarcel, Regidor,
1 7 3 8 . Havia pasado a Canaria pa- Teniente de Gobernador, y Justi-
ra hacerle las pruebas Don Ga- cia mayor de Tenerife y la Pal»
briel Narciso Cornejo, Canónigo ma : natural de Xeréz.de los Ca-
de dicha Santa Iglesia Primada, balleros , y descendiente de los
con un Racionero. Fue Sumiller Valcarceles de Villafranca del
de Cortina de S. M . en 176a. Vierzo , cuya familia tiene los
Murió en Toledo á 18. de Abril primeros enlaces en Galicia ; es-
de 1770. llorado de los pobres, pecialmente, con los Marqueses de
de los Religiosos Cistercienses y
3
Villafranca , por haver casado
de su Cabildo. Doña Maria Valcarcel, hija y he-
( f ) Xa Señora Dona Magdale- redera de Garci-Rodriguez de
na de Herrera , su hermana me- Valcarcel , Señor de Cabrera y
nor , havia casado con el Coronel Ribera, nieta del Merino y A d e -
Don Josef de Valcarcel y Lugo, lantado mayor de Galicia ; con
Alférez mayor de Tenerife, y Don Alvaro Rodríguez Osorio,
Gobernador del Castillo de Cande- Progenitor de dichos Marqueses.
laria : hijo del Alférez nVayor , y Casó el Licenciado Valcarcel con
Coronel Don Francisco Nicolás Dona Isabel de Lugo ¡ sobrina del
Ade-
y6 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
Su madre , la Condesa viuda , los havia administrado
con acierto durante la ausencia del Conde Don Antonio.
Residía en la Casa-fuerte de Adexe. Aqui desembarcó Don.
Domingo , en Diciembre de 1 7 5 2 . , con un tren y ostera^
tacion de que ninguno de sus antecesores havia dexado
exemplo. Viéndose único varón, de su casa , trató en
1 7 5 4 . de tomar Esposa joven. Hallóla, dotada de ésta,
y de todas las demás gracias de naturaleza y fortuna , en la
Señora Doña Marina Leonor, hija de Don Francisco Bau-
tista Benitez de Lugo , y de la Señora Doña Paula Anto-
nia de Ponte Ximenez, Señores deFuerteventura , de cu-
ya calidad y circunstancias hemos dado larga noticia en el
antecedente libro. Tenia este enlace la singularidad de
que la ilustre Esposa llevaba en dote al Señor de la Go-
mera una parte del Señorío , procedida de ciertos dere-
chos, y acciones al Estado.
Mientras el Conde Don Domingo, dando oídos á la
voz imperiosa de la Naturaleza , sacrificaba á la sucesión
de su Casa , y á la protección de sus vasallos los merecidos
ascensos de su carrera; aún quando se le brindaba con el
grado de Gefé de Esquadra desde la C o r t e : Mientras,
cultivando la gran ciencia de la economía, madre de la
liberalidad , daba á sus rentas mas valor, á sus posesiones
mas productos, á su jurisdicción mas consistencia: Mien-
tras a la cabeza de la Nobleza Isleña hacia en Canarias el
principal p a p e l , y era el Conde de la Gomera mas rico
que havian contado los fastos de su familia: tenia sin em-
bargo mil sinsabores que devorar secretamente. Su madre
no sabia olvidarse de que havia sido Gobernadora absolu-
ta
Adelantado de Canarias. Itfuñ. T llafranca. Har. lib. 50. cap. i a .
JPeñ. pag. 4 1 0 . Sosa. Casa de V i - J pag. 44a. Gándara.
Í>E LAS ISLAS DE CANARIA.
7
77
ta muchos años. Su matrimonio, qué por si solo pudiera
haverle hecho feliz , era infructuoso. Su salud titubeaba.
Sus vasallos ó conjuraban , ó se resistían. Solamente los
Herreños, que nohavian sido guerreros, ni recibido las
municiones de guerra que pedían al Conde, le honraron
con una proeza Militar , que pues llegó á los oídos del
Soberano merece referirse.

§. X L I . Victoriosos tos Herreños del enemigo, se


íes restituyen los despojos por el Rey.

E N la corta y eternamente memorable guerra de


1 7 6 2 . , uno de los Corsarios Ingleses, que según cos-
tumbre cruzaban sobre nuestras Islas interceptándolas la
reciproca comunicación, se acercó á la del Hierro con ani-
mo de hacer algún pillage. A pesar de lo inaccesible de las
Costas, pudo entrar en la Caleta llamada Puerto de Naos,
sita al Sur , y echó al punto su lancha con gente armada.
N o hay torre ni fortaleza alguna en el Hierro, porque la
Naturaleza ha sido el Ingeniero que ha trabajado para
defenderla con sus altos y ásperos riscos, sus olas y cor-
rientes : pero con todo eso, los enemigos desembarcan;
parten la tierra á dentro ; y dan lugar á que sobreviniendo
algunos, Naturales se apoderen de la lancha, y rindan á to^-
dos^los Ingleses con sus armas a tiempo que se retiraban a
la marina para reembarcarse. Uno de los prisioneros fue
M r . Frendemberg, hábil Alemán , que hizo alli algunas
observaciones físicas.
Este rasgo de valor ño solo era digno de aplauso sino
de recompensa ; pero huvo en Canarias un Administra-
dor General de Rentas, que determinó apropiar a la Real
Hacienda siete miserables fusiles, despojos de los guapos
y • Her- ^
78 NOTICIAS DE L A HISTORIA GENERAL
Herreños. El Comandante General Don Pedro Moreno so-
breseyó. El Conde de la Gomera guardó silencio. La Isla
de Tenerife , que conocía el deservicio que en esto se ha-
cia al Rey, y las malas resultas que acarreada á la Patria;
tiró una Representación por medio de Don Francisco Xa-
vier Machado, uno de los Diputados de mas zelo y talen-
tos que han tenido las Canarias en la Corte; y obtuvo la
Carta Orden, que no parecerá mal puesta aqui á la
letra. ;
«Después de haver remitido á informe á VS. seme-
j a n t e instancia a la adjunta de las Islas de Canana, me
«manda el Rey prevenir á VS. que siendo cierto el hecho
«que expresan, como no lo duda S. M . , disponga V S .
«el rescate de los siete fusiles, que tomaron los paisanos
«armados al Corsario Inglés que desembarcó por Abril
«ultimo en la Isla del Hierro , en el empeño de contener
«y castigar, como lo lograron , sus intentos de hostilidad,
«para que entregándolos á los mismos que supieron ganar-
«los en defensa de la Patria , conserven esta memoria y
«señal como lo solicitan. Y siendo también el animo de
«S. M. que se haga lo mismo en todas esas Islas siempre
«que sucedan iguales, ó parecidos casos, y que se les ha-
«ga saber esta resolución : lo participo á VS. de su Real
«Orden para su cumplimiento , y informe de la., práctica
«y. exemplares en qtianto á Cautivos, que asimismp piden
«las Islas en su citado recurso. D . g. a VS. m. a-. El Par»
«do i . de Febrero de 1 7 6 3 . F¡ D . Ricardo W a l . a Se-
«ñor Don Pedro Moreno, PÍ ^ . .. ,

§. XLIL
DE LAS ISLAS DI CANARIA. 79

§. X L I I . Alborotos de la Gomera , y « 1 origen,

A L mismo tiempo que los vecinos del Hierro hacían


a su Señor este servicio de defender la Patria, es
sensible ver a los honrados vasallos de la Gomera turbán-
dola con sus conmociones. ¿Merecía el Conde semejante
correspondencia ? El les havia dispensado algunos especia-
les favores desde que tomó la posesión de su Casa. El sé
empeñó en moderarles el gravamen de las Residencias, pa-
ra lo qual obtuvo decreto superior. Quando pretendió el
Comandante General Don Juan de Urbina, y el Visitador
de las Islas Don Pedro Alvarez pensionarlos con nuevos
registros en sus Aduanas; sacó el Conde la cara y nada se
inovó. Quando intentaron los mismos prohibir que se ce-
lebrasen-Cabildos Generales en la Gomera para sus delibe-
raciones ; defendió el Conde la libertad de sus vasallos a.
pesar de la poderosa oposición y ahínco de los opresores.
Quando inventó Don Alonso Narvaez, Administrador Ge-
neral de Rentas, el establecer un nuevo Almoxarife en la
Isla ; viendo el Conde que cedería en daño de los habita-
dores , hizo una Representación , en fuerza de la qual se
mandó suspender eltitulo dado. Quando un Guarda del
Rey exigió-de cierto barco , que aportó a la Gomera con
una partida de s a l , 90. reales mas sobre los derechos del
Señor ; siguió el Conde la instancia contra Narvaez ; hu-
vo recursos á la C o r t e ; huvo empeños; y en méritos de
justicia se mandó debolver aquel exceso.
De manera , que todo bien considerado parecía que
aquellos fieles vasallos no podían vivir descontentos. Sin
embargo, ellos no veían siempre un padre condescendien-
te en su Señor; y la Gomera estuvo mucho tiempo sujeta a
un
8o NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
un fatal astro que la agitaba, y hacia mirar la indepen-
dencia como su sumo bien. Yá en Enero de 1699. huvo
algunos principios de inquietud. En Diciembre de 1 7 4 3 .
sofocó otra el christianisimo Don Diego Bueno, y previo
desde entonces, como quien no ignoraba la raíz de aquel
m a l , que no tardaría en encenderse mayor llama. Verifi-
cóse esta profecía política en 1 7 6 2 .
Havia en Canarias un hombre, revestido de un empleo
tnuy importante, sombrío , turbulento, de cortas miras,
versado en las cabilaciones forenses, y que siendo buen
calculador, y mal estadista, creía ver la Hacienda del
Rey en todas las Haciendas. No estaba éste muy bien con
las Islas de Señorío; y por consiguiente se lisongeaba sería
un gran servicio agregarlas a la Corona. Este modo de
pensar de Tenerife hizo fortuna en la Gomera, tanto que
algunos espíritus halucinados, al abrigo de aquella autori-
dad , trataron de perfeccionar la imprudente obra de la
sublevación , ó por mejor decir, la obra de perpetuar la
calamidad pública.
Empezaron las juntas preparatorias y conciliábulos en
las playas de Ermigua , antigua oficina de alborotos, y
proyectos de desobediencia. Dispúsose desde luego el mo-
do de apoderarse del Castillo principal, disparar los caño-
nes con voz de enemigos, batir los tambores, conmover
las gentes. El Señorío, Quintos, y demás derechos, esto
es , la herencia de sus padres , se harían de substraer al
Conde; dando por sentado que para esto sería bastante
proclamarse únicos vasallos del R e y , pues tal .era. la moda
de España. El /Administrador del Estado moriría , ó por.
lo menos se le. embarcaría ¿n manga de camisa. Todos los
empleos se proveerían en otras personas, y se acudiría a
la Corte para obtener la aprobación. Se convocaría un
Ca-
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 8I
Cabildo General; se elegiría Personero; se acopiarían vi-
veres pera sustentar en la Villa los vecinos de los demás
lugares.
Reventó la mina en los días 2 1 . y 2 2 . de Septiembre.
Yá la fortaleza estaba ganada. Quitan al Condestable las
llaves del Almacén de la pólvora , y cargan un cañón de
modo que se pueda oír hasta Adexe. Levantase el tumul-
to. Hacese un Cabildo General y precipitado en el Ayun-
tamiento. Llevan al Alcalde mayor forzado. Nombran un
Personero Eclesiástico por aclamación. Don Miguel
Echaverria , Administrador del Conde se escapa, y sale
de la Isla. En fin, aquellos hombres de vlgotes, como ellos
se llamaban , presentan en el Ayuntamiento una Memo-
ria de agravios contra el Conde , contenidos en 1 6 . Ca-
pítulos.
Que el Conde compraba la. Orchilla barata , y la ven-
día cara. Que la Aduana estaba en medio de la Villa. Que
las tierras dadas á tributo pagaban mas censo del que po-
dían sufrir. Que havia mandado arrendar y cultivar los
montes. Que los Ministros de Justicia se ponían á con-
templación del mismo Conde. &c. Pero en la realidad, no
havia otro agravio verdadero que el triste derecho de
Quintos, aunque reducido yá entonces á un seis por cien-
to de salida, y tres por ciento de entrada. <; Y baxo de qué
dominio dexarian de ser contribuyentes? Quánto mejor
huviera sido quexarse de que no se protegian sus manifac-
turas , sus fábricas, y otros ramos de industria popular,;
y de comercio! !
- 1 '
Como conocían que para afianzar esta gran rebúelta
era menester seguir un largo recurso ,.no faltaron sugetos
que ofrecieron pasar á España, y aún mantener la gente
armada un año entero. Otros acordaron escribir al Conde
Tora. III. L una
83 No-TICÍAS DÉ L A H I S T Ó R I A G E N E R A L
lina arrogante carta pidiéndole, que les aconsejase y diese
alivio ; pero que no se propasase a hacer pesquisas ni in-
quisiciones. El primero, que con noticia de esta crisis de
sublevación se transfirió á la Gomera, fue el Visitador
?

General de la renta del Tabaco con su Escribano, y Guari-


das. Y aunque a su llegada publicó que solo iba á diligen-
cias del Real servicio, se renovó no obstante el tumulto
de manera , que huyieron de echarle de la Villa. Con todo
eso, Don Antonio JTstebez se mantuvo constante, y se em-
peñó en apaciguarlos. Recibió una sumaria délo acaecido.
Otra se hizo después por la Real Audiencia. Otras dos por
el Ordinario Eclesiástico. Huvo presos en los Castillos de
Tenerife : huvo destierros: huvo comparendos a Canaria:
huvo procesos" contra Eclesiásticos y Legos. Fixóse en la
Gomera un Edicto del Comandante General a fin de cal-
mar la discordia. Pasó una Diputación de parte de la Is-
la á impetrar la amnistía y perdón del Conde. Pero solo
el tiempo pudo sosegar la fermentación de los espíritus.
La benignidad de Don Domingo de Herrera dexó de seguir
tan funesta instancia, porque conocía que sus buenos va-
sallos , sorprendidos de agena astucia , solo havian sido
meros instrumentos de una oculta maquinación, ( i ) . \

§. X L I I I . Gana el Conde el pleyto Quintos. Pide


al Rey la Grandeza.

N Adié pues debe, escandalizarse, ni aún admirarse de


semejantes desmanes y llamaradas de los pueblos.Es-
tos acontecimientos son los acontecimientos de Grecia , y
Roma; son la Historia Antigua y Moderna de los hom-
bres
(i) Instrucción, y Document. del Archivo de Adexe.
DÉ LAS ISLAS DÉ GANARÍA. 83
bres én pequeñas y grandes sociedades.' Pero observemos, •
que quando la Gomera se quexabá dé siv Señor ^riosabia R
que estaba ya para perderlo; y qué el antiguo Expediente
de Quintos se debia sentenciar á favor del Conde. Echóse
este fallo en el Consejo de H acienda año de 1.766-.-Pero
no era tan afortunado aquel único Varón'de la Casa dé;
Herrera tn materias de Gracia , como en las de Justicial
Notorio es el enérgico Memorial que puso á los pies
del Rey en 176 5. , suplicándole se dignase conceder á su
Casa la merced de la Cobertura , y. declarar á su favor la
dignidad de Grande de ''primera Clase , como anexa al ti­
tulo de Conde dé la Gomera. Evidenciaba,'que como tal
Conde de la Gomera , Marqués de Adexe , Señor del Hier-
ro , de Ampudia , y Villas de Villoría , Rayazes, y Coto de
Aguilarejo-; de la­de Сед, y sus tierras ­ Patrono General,:
y único de la Provincia'dé Candelaria., Orden dé Predica-I
dores , y del Real Convento de Mercenarios Calzados ¡de
Sevilla; y en ella Señor del Mayorazgo y Casas de Casti-
lla ; Coronel de Abona en Tenerife; Capitán de Navio; de
lá Real Armada'&c.: háviá Sucedido á las grandes hon­
1
ras y distinciones, con que lá naturaleza y el tiempo , y la
lealtad ilustraron a sus antecesores.
\ . . . . . . . .

Manifestaba el origen de la Grandeza : sus principios


en los Magnates Godos, que eran llamados Primados de
la Corona ; y sus progresos én los Rkos-hloníbres dé Castilla,
Señores de Pendón y Gáldefa: Probaba que havia sido m
:

Castilla constante preeminencia de todos los Ricos­hom­


bres, Títulos, y otras Dignidades, el cubrirse delante de
los Reyes; hasta que a la venida a estos Rey nos de Felipe?
I., y después en A'qüisgrah eri la coronación del Empera­
dor Carlos V . , dexaron de cubrirse los Señores Españo­»
les ERÍ su presencia, por obsequio a los Señores Flamen­
h 2, eos
NOTICIAS DÉ LA HISTORIA GENERAL
eos que no se cubrían: si bien el Emperador les prometió
restituirles a su costumbre antigua, como lo hizo á pro-
porción que se iba enterando del mérito , antigüedad , y
riquezas de las primeras Casas. Que los Condes de la Go-
mera ,. establecidos en Canarias desde el Rey nado délos
Reyes Católicos,, y consiguientemente separados de la
C o r t e , si huviesen advertido que sin la referida gracia
podrían decaer de aquel lleno de distinciones que sus
mayores gozaron en Castilla , huvieran prontamente pe-
dido la reintegración , y la huvieran logrado.
- Hacia relación de toda su esclarecida ascendencia has-
ta Diego de Herrera, y Doña Inés Peraza , primeros
Condes de la Gomera por merced de dichos Reyes Católi-
cos , y en remuneración de las tres Islas Canarias, que
havian cedido á la Corona-, conservando en su Casa el do-
minio de las quatro restantes. Subía después de abuelo en
abuelo, entroncándose con la Casa de los Señores de
Salvatierra y Ayala ; con la de Don Fadrique de Castilla,
hijo de Don Alonso el Onceno; con las de Benavente,
Frías, herma , y Uceda. Entre estos abuelos contaba Ma-
riscales de Castilla, Conquistadores, Ricos-hombres, Se-
ñores de varios Estados, Confirmadores de Privilegios,
Vasallos del Rey , Generales de Frontera. &c.
Finalmente, hacia ver el origen del apellido de Herre-
ra en el Conde Don Nuho González de hará , decimoquin-
to; abuelo del Suplicante, de varón en varón. D e manera
que se entraba en la Casa de hará , y Condes, de Castilla,
como en un Océano de sangre ilustre: comprobándolo
con que las Armas y Divisa de los Señores de hará son
las mismas de que han usado los Herreras, como procedi-
dos de un propio tronco.
Corroboraba por ultimo su pretensión con la adver-
ten»
DE XAS ISLAS DE CANARIA. 8£
t e n d a , de que yá en tiempo de Felipe III. (1604.) el
Estado de Cea, del qual era actual poseedor, se havia
erigido en Ducado , anexa la Grandeza , en la persona de
Don Christoval de Sandoval y Roxas : asi que esperaba
de S. M. igual gracia para su Titulo de Conde de la Go-
mera , con la circunstancia de que los Primogénitos de su
Casa se denominasen Marqueses de Cea.

§. X L I V . Muere , y fenece la linea masculina de


Diego de Herrera. Su elogio.

E Sta pretensión , seguida con empeño al tiempo de


las plausibles Bodas de los Serenísimos Principes
de Asturias, y bien admitida en la Real Cámara de S. M . ,
no tuvo éxito favorable. Estaban pesados de otro modo
los destinos de la antigua Casa de Gomera, pues dentro de
un año se debia extinguir la varonía en Don Domingo de
Herrera , y agregarse todo el Estado à otra Casa mas fe-
liz , que estuviese en posesión de la Grandeza. Yá havia
algún tiempo que llevaba el Conde consigo el fomes de
una enfermedad crónica que le iba minando poco a poco.
Su misma Pharmacomanía, ò gusto excesivo por las medi-
cinas y remedios, le robaba cada dia gran parte de su ro-
bustez. Entonces {qué caudal haria de todas las Grande-
vas ? Nosotros le vimos morir despreciándolas altamente
el dia 24. de Diciembre , en la Casa de Campo del Du- IJ66.
razno , país de la Orotava, donde havia algunos años que
tenia su residencia. El sepulcro encerró su Casa , su pos-
teridad , y sus proyectos.
Asi feneció en las Canarias la linea masculina de Die-
jgo García de Herrera, y Doña Inés Peraza al cabo de
tres siglos, con universal sentimiento de la Nobleza, y
des-
86 NOTICIAS DE I A HISTORIA GENERAL
desconsuelo de todos sus vasallos. Era este ultimo Conde
magnifico en su porte, grande en sus ideas, y económico
para acrecentamiento de sus rentas. (*) Era excelente po*
seedor; buen marido ; hijo circunspecto ; Señor poco fe-
liz ; Ciudadano pacifico } y huviera sido padre respeta-
ble si el Cielo le huviese concedido ese gusto.

§. X L V . Sucede erí el Condado de la Gomera su


sobrina, la Excelentísima Señora Marquesa de 5.
Juan y de, Belglda.

S obrevivióle, la Condesa viuda su madre, (f) De-


xó decente viudedad , y conveniencias a la Seño-?
ra Condesa .Doña Marina, su muger: Y pasó el Esta-
do de la Casa de Herrera a la'Excelentísima Señora Daña
Florencia Pizarr o, hija única del Excelentísimo Señor Marr
qués de San J u a n , y de la Excelentísima Señora Doña.
Juana de Herrera , hermana de nuestro Conde difunto. D e
suerte que la Señora Doña Florencia, que havia sido Con*-
desa de la Gomera quando estuvo casada con su tio el Con-
de Don Antonio, lo bolvió á ser en propiedad quando yá
lo estaba con el Excelentísimo Señor Marqués de Belgida.
Nuevo orden de cosas. Los Mayorazgos del Condada
de la Gomera , y Marquesado de Adexe se pasaron á Espa^
ña , asi cómo havian ido transmigrando los del Adelanta-
mien-^

(*) E l Conde Don Domingo nerife, su Patria,


havia juntado mucha porción de (-j-^ La Condesa madre Doña
material para fabricar un Palacio Magdalena murió en el Puerto
en el Puerto de la Orotava de Te- í de la Orotava en 1770.
DE LAS ISLAS DE GANARÍA.' V>j
miento de Canarias, Marquesado de Lanzar ote, Marquesa-
do de la Breña &c. : Y no hay duda que las Islas se han
resentido de semejantes translaciones, como que estas Ca-
sas ricas, venerables, é ilustres, suelen ser a un mismo
tiempo las columnas, y el adorno de los vecindarios. So-
lamente quedó en Tenerife lo que estaba en España, quie-
ro decir , el Mayorazgo de los Castillas de Sevilla , por
haverlo ganado en tela de juicio , como perteneciente a
segundos , ó como incompatible con otros, la Señora Do-
ña Magdalena de Herrera , hermana del ultimo Conde,
viuda del Alférez mayor, y Coronel Don Josef de Valcar-
cel Lugo y Franchy. (*)
El Excelentísimo'Señor Don Pasqual Belvís de Monea-
da, Marqués de Belgida , Grande de España de primera
Clase, Gentil-hombre de Cámara de S. M. con exercicio,
Caballero Gran Cruz de la distinguida Orden Española
de Carlos III. & c . , como marido de la Excelentísima Se-
ñora Marquesa de San Juan, Condesa de la Gomera , Mar-
quesa de Adexe & c . , tiene dados en Canarias sus pode-
res , y confiado el gobierno y buena administración del
Estado al Capitán Don Francisco del Castillo Santelices; su-
geto tan activo como experimentado , y que haviendo si-
do el Secretario y numen del ultimo C o n d e ; está bien ins-
trui-
(*) La Señora Doña Magdale- Castilla , como segundo de su
na procreó de su matrimonio, i. Casa. 5. La Señora Dolía Magda-
al Teniente Coronel Don Francis- lena Valcárcel y Herrera , muger
co, de; Valcárcel f Herrera , Al-r del Coronel Don .Antonio de Sa-
ferez mayor de Tenerife, a. Don lázar y Frias, Conde del Valle
Juan de Valcárcel-y Herrera, A l - de Solazar , con sucesión en di-
férez del Regimiento de León, cha Isla.
sucesor al referido Mayorazgo de
88 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
truido en todos los asuntos, (f) Ojalá que en lo sucesivo
no tenga que referir la Historia ningunas disenciones do-
mésticas de estos recomendables pueblos; sino por el con-
trario, que dé noticias del aumento de su felicidad, de la
-protección de las artes, de la labranza , las manufacturas,
el comercio , la industria pública , y los progresos de la
humanidad y la razón, i Se esperará para esto que las Islas
de Señorío entren en la Corona ?

§. X L V I . Systema Político , y población de la


Gomera.

I A Villa de San Sebastian, Capital de la Gomera, es-


_j tá situada al Este de la Isla , rodeada de tres mon->
tañas , y hermoseada del mejor Puerto que conocemos.
Su entrada es acia la parte del Poniente , en donde además
de la alta y antigua torre , monumento de los Fernán-Pe*
razas, y resguardo de los primeros caudales de la Ameri-
c a ; hay dos Fortalezas, la una pequeña sobre la montaña
de Buen-paso , y la otra mas adentro, que llaman el Casti-
llo grande. Buenos edificios, decente Iglesia de tres naves,
con dos Capillas muy aseadas, dos Curas Beneficiados,
provisión del R e y , fábrica pingue , Clerecía suficiente.
Hay un Convento con doce Religiosos de San Francisco.
Hay siete Ermitas.
Gobierna lo Civil un Alcalde mayor , por nombra-
mien- ,
( f ) Dichos Excelentísimos S ¿ - rá Doña María déla Encarnación,
ñores tienen larga sucesión. Su Alvarez de Toledo, hija de los
Primogénito el Excelentísimo Ser Marqueses de Viliafranca. Tiene»
ñor Marqués de VUlamonte está hijo varón,
casado con la Excelentísima Seño- ¡. : -\
RE LAS ISLAS ¿>E CANARIA. 89
miento del Señor territorial, a la cabeza de un Ayunta- .
miento de Regidores ; Alférez, y Alguacil mayor Escri-'. r

baños &c. : -Las Armas, un Capitán Comandante-, pro-


puesto por el mismo Señor de la Isla en calidad de Capi-
tán á Guerra Nato , y con titulo del Comandante Gene-
ral de Canarias. Para el cobro del seis por ciento de sa-
lida por razón de Quíneos, y de tres por ciento de entrada,
hay un Guarda con sus subalternos. Para el tráfico hay
una Aduana enfrente de la misma vahía. Para la pesca
hay 8. barcos. Para el trato con Tenerife 2. Tiene esta
Villa aguas saludables, frutas, carnes, pescados, hortali-
zas. Habitanla familias principales. (*) Pertenecen a su ju-
risdicción los P a g o s , y Aldeas siguientes.
I. El Barranco á una legua de la Villa. Tiene 2. Ermi-
tas , y es muy ameno por razón dé sus huertas, bosques,
y pomares. 2. Laja de 1 3 . vecinos, abundante en cria,
labranza, y seda. 3. Ayámorna de 14. vecinos, sobresale-
en sementeras, de todo pan. 4. Terdufie de 37* vecinos," y
una Ermita á 3. leguas de la Villa', abunda en arboles fru-
tales. 5. Teziadedc 10. vecinos, á 4. leguas, tiene una
Ermita , y dá muchos* granos. 6. Benchíjígua, llamada
Corte delSeíwr Conde, á 4. leguas, se distingue en viñas,
palmares, castaños, y aguas. Este Pago.; y los de 7.
Pala, y 8. Mequesegue, tienen 9. vecinos. Todas las refe-
ridas Aldeas están baxo la inspección de un solo Alcalde.
Componese esta jurisdicción de la Villa de 1 2 4 3 . per-
• Tom.UI. M so-
(*) Son los apellidos de estas fa- nandez3 Rodríguez 3 GarclaSy
milias : Manriques de Lara, Sa- Armas , D avilas , Orejones > Ca-
ladares 1 Agüitares , Prietos , machos , Acebedos , Calderones,
Cubas , Carrascos , Peñas , Car- Cuellos, Castillas, Morales, Her-
rillos, Sarrosos, Clementes , Tru- reras. &c. &c. Scc.
jcillbs , Leones , Xuarez . Fer-
3
00 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
sonas : esto es,:615. hombres, y 52-8. mugeres. Compre-
henderá como 2@. fanegas (de tierras montuosas, y labra-
días : 1 1 0 0 . cabezas de ganado mayor y menor : 400.
bestias de carga : 1 5 0 . colmenas. Hay muchas legumbres
y hortalizas, especialmente pimienta colorada , ajos , ce-
vollas, iñames, papas, patatas , cidras cayotas, 0 pan-
tanas. Cogen se cosa de 3 $ . libras de seda , para cuya ma-;
nifaíhira hay telar en la Villa, donde se fabrican buenos;
tafetanes y peñascos. Ocupanse las mugeres en hilar , te^
xer , hacer media , y aún en coger la urchilla.
Además del Puerto principal tiene este Distrito dife-
rentes Radas, .y Surgideros. A la parte del Norte la Cueva
del Conde, la Playa de Abalo , la del Águila, y el puerte-
cillo de Mahona. Al S u r la Playa de la Guaucha, el Cabri-
to , Oro)'a, y Chinguarime.
Las Montañas son : Al Norte de la Villa el Roque de
San Sebastian. Al Sur el Machal. Al Nordeste el Lomo
grande* En Benchijigua está el eminente Roque dsAgando,
el Aragigual, y el Aragerode.

- Alaxeró.

El Lugar de San Salvador de Alaxeró es de 120. veci-


nos , familias de.harta distinción, y está 5. leguas al Sur
de la Capital. Tiene decente. Parrochial con su Cura , .y
un Alcald,e Ordinario, nombrado por el Vecindario se-
gún el nuevo Real Reglamento , y confirmado por el Ad-
ministrador del Señorío. Abunda en higuerales, morales,
palmas, perales, almendros. Tiene mas de 1 5 . fuentes de
agua viva. Son sus Pagos.
I. El Falle dé Santiago , a media legua del lugar, ame-
nísimo por los caudalosos arroyos, que serpeando por el
Va-
DE LAS ISLAS DE CAN AHÍ A. 91
-Valle de Benckijigua y Imada, se reúnen en él para regar
su territorio. Está situado este Pago en un barranco que
tendrá como mil lanzas de profundidad. Abunda en viñas,
higueras , y otros arboles. 2.' Arasarode tiene también mu-
chas aguas , por lo qual está poblado de iñames é higue-
ras ; bien que sus vecinos son por la mayor parte ganade-
ros. 3 . Palmarejo á 3 . quartos de legua del lugar , tiene
5. fuentes perenes. 4. El valle de Imada , de 1 2 ; vecinos,
es un Paraíso abreviado por la espesura y variedad de ar-
boles frutales, nogales, viñas, morales, higueras,perales,
5. Areguerode, de 6. vecinos. Tiene 3. manantiales copio-
sos, mucha huerta , y una Ermita de San Lorenzo muy an-
tigua. 6. Valle de la Negra esünibárranca;, revestido.de
platanales y de iñames. Tiene 5. vecinos. 7. Magañas, de
otros 5. vecinos labradores. Asimismo tiene 9. manan*
tiales. , "
Componen todos estos Pagos una feligresía de 702.
personas : 3 3 1 . hombres, labradores y pastores;,y 37,1*
mugeres que hilan, cosen , hacen media. . •:. ,
Se cogerán en este Distrito 60. pipas de vino : 118!.
fanegas de trigo y cevada. Cogense legumbres, miel, ce-
r a , lana, seda. Hay 5. Puertos con el de Santiago , que
es el mas freqnentado , y famoso por su Cueva-honda, en
donde se encierra todo el trigo que se embarca. Sus Mon-
tañas mas célebres son : Tagaragunche, ó el Calvario, que
es el puesto de las Atalayas en tiempo de guerras, ó de
piratas; y Chlmpa 'de muy agradable perspectiva quando
están los panes en verde. .

Chipude.

Es-lugar d e . 1 4 5 1 . personase Yace á la falda de un


M 2 mon-
pa NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
monte espeso , en que hay mucha caza de perdices, co-
dornices, palomas, patos, conejos, ciervos. Su Iglesia
Parrochial es de 3 . naves, con Cura provisión del Obispo,
que sirve igualmente á los feligreses de la Aldea de Arare.
;

Divide ambos lugares el arroyo de Ariñule , tan caudalo-


so que suele llevar 600. brazas de agua. En Arurehay una
Ermita a donde el Cura vá á decir Misa cada 1 5 . dias, sin
dcxar de decirla también en la Parrochia sino tiene Te-
niente. Son Pagos de esta jurisdicción :
> l. Tagulucke , en el asiento de un barranco , vestido
de laureles, sauces, iñames , palmas, higueras, naranjos,
morales • hierbas aromáticas, que riega el despeñadero de
agua que llaman del Obispo. 2. Valle de Gran-Rey , en otro
barranco' profundo, cuyo copioso arroyo se abre paso por
entre sauces, viñátigos, laureles, cañaverales , y juncos
para regar una bella huerta. Tiene una Ermita. 3 . El Va*
lie. de. Herque en otro barranco,. plantado de higueras,
palmas, morales; 4 . IIerquito está separado por el lomo de
Raya, y es mucho: mas ameno. Rinde miel de palmas,
y seda.
Tiene dos Alcaldes este Distrito, muchas fuentes y
arroyas: montañas eminentes qiié dan orchilla, de las íqua*
les son'muy notables, por íslis sonoros hombres ;los Riscos
de Chegueleches y Guarihes, Alcon de Ariíiulé, Ajúgar *
Teguerguenclie, Chererépi, Garojona, Arguayoda. Las pía *
y as y surgideros son, al Oeste la. playa de Jleredia, la de
Vuelta , la deSorbalan,;;la puntilla del Trigos al Nordes*
te la playa del Inglés ^ y la de IgualÁ,<\x\t< es unaensena.-
da de un fondo extremamente limpio.
Cogense en este Distrito 5 . $ » fanegas de granos : id.
costales de papas: 200. fanegas de maiz: 4 $ . libras de la-
n a : 1 d. docenas de, manojos de lino : ¡120. quintales de
:

V que-
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 93
queso : sin contar frutas, hortalizas. Havrá 3 ® . cabezas
de ganado menor: 800. delbacuno: 200. asnos: 1 2 . ye-
guas, &c.

Valle de Hermigua.

Este lugar delicioso, circunvalado de altos cerros de


donde se despenan tres caudalosísimos arroyos, cuyas sa-
ludables aguas le fertilizan, está al Poniente de la Capi-
tal , y al Este de Chipude. Tiene decente Iglesia Parro-
chial con Cura provisión del Obispo , un Convento de 1 1 .
Religiosos Dominicos, y una Ermita de Santa Catalina
en las Playas, á cuya imagen cortaron; los Moros la ca-
beza , quando quemaron la misma Ermita en cierta entra-
da. Componese la feligresía de 1Ó90. personas: 787.
hombres, y 903. mugeres. Hay familias de calidad. Tie^-
ne Alcalde Ordinario. Está plantado todo el Valle de vi-
ñas , plátanos, higueras de diversas especies, dragos, lla-
mones , palmas, arboles frutales, ñames, y todo genero
de hortalizas. En lo antiguo huvo hazas de cañas de azú-
car y dos ingenios ; hoy solo quedan los vestigios. Con
el arroyo de Monforte muelen 8. molinos. Sus Pagos son.
•i V i I . Lode Juana, cuyas aguas hacen-aquel suelo lozano,
y fértil en viñas y pomares. 2. El Palmar tierra de pan-
llevar. 3. Montoro á una legua de Hermigua, cuyos vecinos
por ló general son cabreros. 4. Los Alamos, sitio llamado
asi por la arboleda de esta especie.
En este Valle de Hermigua se cogen como 600. pipas
devino: 58b. fanegas de legumbres : 3 ® . libras de seda.
Hay i 0 . cabezas de ganado bacuno para la labranza: 400.
de ganado menor ; y suficiente numero de bestias de car-
ga. Si Hermigua tuviese azeyte y mas trigo, no necesita-
;
rian
94 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
rían sus habitantes de nada forastero para la comodidad
de la vida.
Entre sus montañas sobresale la de Ansosa, vestida de
muchas especies de los mejores arboles, cuya fuente del
Pajarito prefieren los Ciervos a todas las aguas del país.
Sus Puertos son: la Playa de Santa Catalina, peligrosa por
los bancos de arena; y la del Azúcar al extremo del pago
de Montoro , playa tan espaciosa y bella, que muchas fa-
milias suelen ir a recrearse en ella por los veranos.

- Agulo.
Es tradición que este lugar se llamó en otro tiempo
Ángulo , por ser un valle que solo tiene dos entradas sur
mámente angostas. Hasta el año de 1 7 3 9 . era de la juris-
dicción de Hermigua. Tiene Iglesia Parrochial bien ador-
nada , con Cura provisión del Obispo, y una feligresía de
750. personas, muchas de familias conocidas. Gobiérnala
un Alcalde Ordinario. Fertilizanle dos arroyos perenes,
con cuyas aguas trabajan dos molinos , y se llena un es-
tanque para regar sus pomares y huertas. Tiene este lugar
tres Pagos:
I. Lepe de 16. vecinos, confina con el mar. 2. El Ca?
bo que tiene i b . , y cuyas mugeres se ocupan en fabricar
vasijas de barro. 3 . Piedra gorda de 7. vecinos, en donde
hay vinas y colmenas.
Tiene esta jurisdicción valdíos para pastos, buenas
fuentes, y espesos montes, llamados las Rocas de sobre-
agido. También es famosa la montaña de Cherepm. Suelen
cogerse 1500. fanegas de pan : i 0 . de maiz, ó millo;
400. pipas de vino : 300. libras de seda : muchas papas,
ó patatas iñames, hortalizas. Tiene bastante caza de
aves, ciervos, gatos salva ges.
DE LAS ISLAS DE CANARIA. QC"
La Playa de las Sepulturas es su principal surgidero,
por donde se han solido embarcar algunos maderos de pa-
lo-blanco y barbusano para los ingenios de Adexe en Te-
nerife.
Valle Hermoso.

Dista 7. leguas de la Capital, y es el pueblo de mas


larga jurisdicción. Por el Este confina con Agúlo. Com-
ponese de 1700. personas, de ellas 832. hombres, y 868.
mugeres. Tiene Iglesia Parrochial, Cura provisión del
Obispo , Clerecía , Alcalde Ordinario. Divide el cuerpo
del lugar el barranco de Moncayo. Acia la parte de la Er-
mita de la Consolación , se llama Triaría , y acia la Parro-
chia la Vegueta , imitando a Canaria , asi como Canaria a
Sevilla. Sobre el barranco del Ingenio hay otra Ermita de
nuestra Señora. Sus Pagos son.
I. Alaxeráde 55. vecinos, cuyo arroyo de Epina se
tepresaba en otro tiempo para la molienda de un ingenio
de azúcar , de que solo hay memoria. Fuera de éste hay
otros 4. barrancos mayores, y 7. menores con sus fuentes.
El terreno es de pan-sembrar, y está baxo de riego en los
malos años. Pero es lastima que no tengan los vecinos
tierras propias que cultivar. Todas son del Estado. Hay
mucha caza de perdices. Tiene dos Ermitas. 2.. Taso y Cu-
labia de 7. vecinos que son pobres, asi como la tierra es
estéril á pesar de 8. fuentes. Tiene una Ermita de Santa
Lucia, en donde es tradición que celebraron Misa los pri-
meros Christianos. 3. Arguamul de 16. vecinos, y 10.
fuentes que riegan sus viñas, huertas, y pomares. Por la
mayor parte son pescadores. Hay una Ermita de Santa
Clara. 4. Chegere de tres ó quatro vecinos ganaderos.
En es.te Distrito se cogen granos, legumbres, seda,
ce-
96 NOTICIAS DÉ LA HISTORIA GENERAL
cera, hortalizas, frutas, vinos, papas, garapo ó miel de
palmas, lino, lana, capullo que texen las mugeres. Hay
como 115 5. cabezas de ganado menor , y 1 5 6 . del ba-
cuno. Sus playas son el Puerto de trigo , y el de la Erena^
ó Arena , cuya ribera abunda en pesces y marisco.
En 1678. havia en la Gomera , según el Padrón Ge-
neral del Obispado, 4 3 7 3 ' personas. En 1 6 8 8 . , según
un papel de aquel tiempo, havia 4 6 6 1 . En 1 7 4 5 . havia
6 2 5 1 . , según la visita del Ilustrisimo Señor Obispo Gui-
llen. En 1 7 6 8 . havia 6 6 4 5 . , según la Matricula que exis-
te en la Secretaría de la Presidencia de Castilla , comuni-
cada por el Vicario General del Obispado. En 1 7 7 4 . ha-
via 7 5 3 6 . , por relación de los Párrocos de la Isla. De ma-
nera que en el discurso de cien años, poco mas ó menos,
ha tenido la población 3 1 6 3 . personas de aumento. E n
el de 30. años, 1 2 8 5 . Y en el de 6. años, 8 9 1 . : si bien
no hay que fiar mucho de la exactitud de las matriculas.
Nombra el Señor de la Isla á todos los empleos civi-
les , y pone Administrador de los haberes del Estado. Ha-
via en la Gomera 1 5 . Compañías de Milicias, cada una
de indeterminado numero de hombres, con sus Oficiales
•correspondientes. Pero se hallan hoy reducidas a 6 . , ca-
da una de 92. soldados con un Capitán Comandante , y
Í¡' dos Ayudantes, después de la reforma que ha hecho el Co-
F ronél Inspector, y segundo Comandante General de Ca-
narias Don Nicolás de Macia Davá/os.
Del breve diseño que hacemos de esta Isla (y que so-
lo será completo en la parte de nuestra Historia Natural y
Económica ) se reconoce que la Gomera es una aprecia-
ble posesión por sus montes, aguas, puertos, fertilidad,
y aptitud para todas las producciones. Que ella es quizá
la única de las Cananas que no necesita de sus vecinas,
pues
DE IAS ISLAS DE CANARIA. 97
pues aún en los años estériles halla un recurso inagotable
en las raices del Helécho, de que se hace pan. Los pastos
de la Isla son comunes. Qué no haria la industria, y la
aplicación en este agradecido terreno! Qué no haria el
comercio! Qué no la protección ! Por eso solicitan aque-
llos Naturales permiso de navegar sus frutos a l a Ameri-
ca en Registro propio. Este privilegio yá lo tenían desde
1

principios del siglo 1 6 . Pero baste de la Gomera.

§. X L V I I . ' Systema Político, y población de la Is-


la del Hierro.

H AY un Alcalde mayor, que con doce Regidores,


Alférez, y Alguacil mayor, y dos Escribanos,
componen el Ayuntamiento 5 todo por provisión del Se-
ñor de la Isla. También confirma la elección" que hacen
los lugares de 10. Alcaldes Pedáneos en sus jurisdicciones
respectivas, que son : 1. Barrio del Cabo. 2.. San Andrés
con las Aldeguelas de Tiñor , Alba/rada, la Cuesta, la La-
dera , los Llanos, Lora , las Rosas, y Tajaste. 3 . San An-
tón del Piñal con sus pagos, Taybique , y las Casas. 4. Sabi-
nosa. 5. Llanillos. ó.Tigaday. 7. la Frontera con los quatro
pagos , el Toyo ,las Lapas, Mocanes, y Guinea. 8. las Mon-
tahetas con los dos pagos, Érese, y Guarasoca. 9. San Pe-
dro con sus seis pagos, Tenesedra, Taguasinte , el Mocanal,
Tesbabo-, Casas del Monte , y Betanama. Este.ultimo lugar
está en el país de Barlovento de la Isla: los quatro prime-
ros en el fértilísimo valleátlGolfo. Sus casas se cubren con
paja de centeno, por no ser la tierra á proposito para te-
ja. Son 3 2 . poblacioncillas entre todas.
La Villa de Valverde , pueblo reducido , húmedo^
combatido de espesas nieblas, y situado al Oriente, es
Tom.III. N la
Q8; NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
la Capital de la Isla. Tiene Casas Capitulares, cárceles,
carnicerías' nuevamente reedificadas. Tiene una Iglesia
Parrochial, templo que se puede llamar alli suntuoso,
construido en nuestros dias á devoción de los Feligreses
con auxilio del Señor territorial. Sirvenla dos Curas Be-
neficiados por provisión del Rey, siete Sacerdotes, y al-
gunos Clérigos de menores ordenes. No hay otra Pila
Bautismal. Hay un Vicario Eclesiástico, un Convento de
1 4 . Religiosos Observantes de San Francisco, cuya Guar-
díanla es de las mas solicitadas en la Provincia, a causa
de la mucha liberalidad de los fieles. Raro se entierra en
la Parrochia ; y con ser este Convento Mendicante de
fábrica antigua', ni se reparan las brechas del tiempo , ni
se le provee á lo mas necesario para la comodidad na-
tural.
:
Tiene la Isla diez Ermitas. 1 . 'Santiago , la primera
Iglesia que alli se edificó. 2. San Juan Bautista. 3 . San Tel-
mo. 4. Santa Catalina. 5. San Lázaro. 6. San Pedro. 7. San
Antón. 8. la Purificación. 9. San Andrés, venerado con sin-
gular culto. 10. nuestra Señora de los Reyes, cuya, ima-
gen se transfiere por voto cada quatro años á la Villa ,
además de otras ocasiones de alguna calamidad pública.
Celebrase asimismo todos los años en la Iglesia Parrochial
por voto perpetuo una fiesta á San Agustín, en calidad de
Abogado contra la langosta, plaga que desde tiempo in-
memorial ha afligido-periódicamente aquella tierra.. (*)
•El Doctor Don Juan de la Barreda, Arcediano Dignidad
de Canaria, natural del Hierro, y uno de sus claros varo-
nes,
(*) Del. Archivo de la Isla del ! gidores , de que era Dios servi-
Híerro consta: que desde el si- do el continuarles aquel castigo,
glo 1 6 . se lamentaban yá los Re- }
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 99
nés,les llevó de Madrid la estatua de dicho Santo en
1695. Juráronle los vecinos por su Patrono en fuerza de
­instrumento público (*), y el célebre Don Bartolomé. Gar­
cía del Castillo nos dexó escrito un largo y erudito discur­
so sobre el origen de la Langosta, ó Cigarra del H ierro,
y de los prodigios que se creían obrados por intercesión
de San Agustín en los años de 1 6 9 8 . , 1 7 0 3 . , y 1 7 2 6 .
Antes de salir de este; articulo de Ermitas y Fiestas
es de notar , por decirlo t o d o , que en la de la Purifica­
ción del Golf o» se hacia de tiempo, inmemorial una а San
Juan Bautista , sin tener imagen del Santo. Sucedido el
gran terremoto de Lisboa en 1 7 5 5 - se dexó ver en aque­
llas mismas orillas una muy devota , :que se venera con el
entusiasmo de aparecida en el mar, y acompañada de algu­
nas velas de cera.
. El Señor del Hierro , como Capitán a Guerra Nato
de la Isla, propone un Comandante .de las Armas, que
aprueba:.el Comandante General de la Provincia. H avia
1
allí hasta diez Compañías, de; Milicias ;con sus correspon­
dientes Oficiales : hoy se hallan "reducidas a quatró de
92. hombres, por disposición derCoronél Inspector, y
segundo Comandante Don Nicolás de Maciá Davalos,
­con un Capitán Comandante, y dos Ayudantes. Y aunque
todos los grados se conferian por el Conde de la Gomera,
yá solo le queda, el privilegio de consultarlos por­medio
del dicho Comandante General. ­
Hemos sentado que en él Hierro no ha, havido jamás
Fortalezas, porque ni los Condes,, ni los Ministros del
Rey, que para «so la han visitado, ( especialmente el Te­
'niente General Don Josef de Andonaegui) tuvieron por
N 2• ne­
(*) Otorgado en 1 6 9 7 . ante Manuel de Brito.
i oo NOTICIAS DE LA HISTORIA GEN ERAL'
necesarias tales obras. Defendida naturalmente por los
escarpados peñascos de todas sus costas mejor que de Cas-
tillos , parece inaccesible á los ataques del enemigo: pe-
queña y pobre , está a cubierto de la ambición. Solo es
buscada como el primer Meridiano de la tierra : solo es
conocida por la fama inmortal del árbol del agua , ó ár-
bol fuente, (f) A esto se añade, que no se encuentra en
toda la Isla ningún puerto para anclar embarcaciones ,
aún medianas; pues solo ofrece ciertas calas 6 surgideros
á donde pueden entrar los barcos del tráfico de la Pro-
vincia , si los marineros son prácticos.
Siempre ha nombrado el Conde de la Gomera los Jue-
ces de Residencia de la Isla, con aprobación de la Real
Audiencia de Canaria ; P e r s o n e r o , Procurador mayor,
Procuradores de causas, Receptor de penas de Cámara , y
demás empleos civiles. Pone también Administrador , un
Recaudador de los haberes del Estado , y un Guarda de
las Aduanas que son suyas. Para inteligencia de los de-
rechos que en ellas se le contribuyen, es de advertir que
desde lo primitivo disfrutaron los Dueños del Estado de
la contribución de Quintos; ó yá por el Real privilegio y
asiento de conquista de Juan de Bethencourt; ó yá por
iiaver repartido las .tierras á. sus vasallos con' el censo enfi-
'.' :' ..... :; iv. i' . :. " ••• '• ..' teu-;
(I) Y Tal empeño como' él- que ban proveyendo actualmente de
tienen los estrangeros de suponer sus aguas en el Hierro. ( Voyag.
todavía vivo este árbol! 5 Gomo deMarseill à Lima.cap. 1 3 . pag.
los Franceses , que iodo se lo sa- . 60. ) . El Mercurio" de Francia.
-feén , ignoran qué ape'nás -existen Abril de 1774. tom. 1. tampoco
-sus cUices ? E l Viagero; TDuret es- se desdeña de resucitarlo, hacien-
tuvo, en las Canarias en 1708. , y do Análisis del libro : La Natu-
con tolo eso rublo de él, y ase- re considérée sous ses differens
gura 3 que tolos los vecinos , ga- aspè' ts 3 ou Jûuriial dis trois
r

los , y embarcaciones se esta- Règnes dé la Nature.


DE LAS ISLAS DE CANARIA. , IOI
teutico , y pensión de que se le pagasen de cada cinco co-
sas que criasen, la una. Solo reservaron para sí las Dehe-
sas , Montes, y urchillas. Este derecho , ó feudo se re-
duxo por ultimo a un seis por ciento de extracción.
Pero haviendose executoriado esta tan controvertida
pertenencia á favor del Conde en 1 7 6 6 . , no solo se con-
tinuó la práctica del referido seis por ciento por razón de
Quintos, sino que se intentó dos años después establecer,
como en la Gomera , un derecho de tres por ciento de
Almoxarifazgo, ó entrada. Quexase la Isla de la nove-
dad. Su Apoderado Don Josef Bueno , que acababa de ser
Alcalde mayor de la Ciudad de la Laguna de Tenerife,
pasa á Madrid para ser el Defensor de la libertad de la
Patria , como sus padres lo havian sido. (*) Gana tres
Decretos en el Real Consejo de Hacienda. 1 . En 1 7 7 0 .
para que el Administrador del Conde no cobrase por ra-
zón de Quintos mas que el seis por ciento de costumbre; y
que de haverse excedido de dicha Quota, mande el Co-
mandante General hacer la restitución , y levantar em-
bargos , dexando libre el comercio de los frutos y efectos.
2.. En 1 7 7 3 . para que el mismo Comandante General de
Canarias remitiese los Autos originales. 3. En 1 7 7 4 . para
que en caso de cobrarse en la Isla del Hierro por parte del
Marqués de Belgida el tres por ciento de entrada con titu-
lo de Almoxarifazgo , se suspenda inmediatamente hasta
que el Consejo determine otra cosa. .
Como el Ayuntamiento del Hierro debe proceder en
to-
• (*) Hl Licéuc'td.h Don Josef suyo era Don Juan Bueno , habi-
•SHariá Bueno es hijo de Don Die- litado del Regimiento de Córdo-
ba Bueno , y nieto de Don Juan va con grado de Capitán , muerto
£¿ieHo , ambos de feliz memoria año de 17 £7.
en Hierro y Gomera. Hermano
ioa NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
todos sus negocios con entera subordinación al Señor ter-
ritorial, ni pueden los Regidores negarse al cumplimiento
de las Ordenanzas Municipales de la Isla, ni inovarlas sin
su expreso consentimiento. Ellas son bastante sabias, y
están escritas con espíritu.
Hay en el Hierro familias muy honradas, que han
conservado su primera pureza , por no haver tenido alli
entrada la imaginaria liga de Esclavos, Negros, ni Moris-
cos. (*) Ellas solo tienen medianas conveniencias, pero
ningún luxo : cortas comodidades, pero pocos deseos.
' $No podrían los Herreños ser felices ? Aunque el terreno
es peñascoso, la tierra un gran regalo , y el agua escaso
tributo de algunas fuentecillas pobres, charcos, ó pozos;
con todo eso, el país es muy sano: el valle del Golfo delicio-
so , y las llanuras de los Nísdafes sobremanera fértiles.
Yá veremos en la Historia Natural y Económica de
esta Isla quanta es la espesura de sus montes, cubiertos de
pinos, bresos , hayas, sabinas , acebiños , mocaneras.
Quanta la lozanía de sus arboles frutales, y bondad de
sus frutas. Quanta la cria de sus,ganados y sabor de sus
carnes. Quanta la cosecha de granos, y legumbres á pe-
sar del estrago de la langosta y cuervos, (f) Quanta en
fin, la porción de vinos, que reducidos á aguardientes de
la mejor calidad , pueden dexar a los naturales mas de
cien mil reales por año. Asi ^ con justa razón está solici-
tando la Isla del Hierro , de la Real Piedad» el permiso
de
•(*) Tales son las familias de nanza para que los vecinos, so-
jLyalas¡ Barredas, Buenos, Da- pena de once reales, entreguen
vilas , Frias, Guadarramas, Me* anualmente seis cabezas denCuer-
ridas Noroñas Padrones > Mag-
}
vo a la Justicia. Tanto es su daño
dalenos , Perazas &c. &c.
5
y multitud.
( f ) Hay en el Hierro una Orde-
DE LAS ISLAS DE CANARIA. , 103
de navegar sus frutos, y tener parte en el comercio de la
America. Estosehavia verificado desde el siglo 1 6 .
Los Herreños tienen además otras producciones y
efectos comerciables. Excelentes pasas y higos secos, de
que cargan barcos para Tenerife ., pues solo en el recinto
de una legua pueden contarse hasta 508. pies de higuera.
El sobrante de ganado mayor y menor, que extraen en
mucha cantidad, tanto v i v o , como salado en cecinas,
para lo que poseen un secreto especial; pues se conserva
un año entero con exquisito gusto. Largas partidas de
buen queso. Texidos de lana bastos, como cordoncillos, de
que los paisanos se visten por ser de mucha dura ; costa-
les , alforjas, mantas, cinchas. Lienzos caseros para su
uso. Alguna Seda , para lo qual se han aplicado al plan-
tío de los morales. Bastante sal para su gasto. En fin hay
animales de carga y de labor; caza de conejos y volatería;
orchilla , brea de pino , pieles, &c.
En 1678. havia en el Hierro, según el Padrón Gene-
ral del Obispado, que tenemos original, 3297. personas.
En 1 7 4 5 . , según la Visita del Ilustrisimo Señor Obispo
Guillen, havia 3687. En 1 7 6 8 . , conforme á la Matricu-
la que existe en la Presidencia de Castilla , havia 4022.
D e manera , que en el espacio de cien años tuvo 7 2 5 .
personas de aumento; y en veinte y tres años 3 3 5 .
Este acrecentamiento de población parecerá sin em-
bargo de muy poco momento , quando solo se parare la
atención en la favorable aptitud que tiene aquella gente
para la propagación de la especie humana. Los Herreños
son como su propio país: duros, sanos, y fecundos. Tie-
nen los cuerpos bien fornidos, son blancos y rubios por lo
común , frugales, sobrios, laboriosos, y de natural com-
pasivo. Ni el luxo, ni los gastos pueden impedir los ma-
tri-
104 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
trimonios. Los hijos no les son de carga. Los vicios dé
otros pueblos mas civilizados no han corrompido sus cos-
tumbres. Qué oficina de gentes! Lo es con efecto; pero
sus costas inaccesibles para abordar a ellas, están conti-
nuamente patentes a u n crecido numero de mozos, y aún
mozas, que anualmente se expatrian , ó para servir en las
otras Islas, especialmente en Tenerife ; ó para transmi-
grar á la America: asi pues mal pueden servir las Matri-
culas de regla segura para el cálculo de la multiplicación.
Los Herreños han sido los Gallegos y Asturianos de las
Canarias. Todos se han aprovechado siempre de ellos, y
los han hallado prontos, fieles, humildes, $ qué importa
que parezcan interesados ?

FIN D E L LIBRO D U O D É C I M O .

NO-
IO^

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<K $
* **
* *
**. H f ^

NOTICIAS
DE LA HISTORIA GENERAL
DE LAS ISLAS DE CANARIA.

****************************
LIBRO DECIMOTERCIO.

§. I. Primer Systema Político de las tres Islas mayores


de Canarias.

jUVO un tiempo en que las Islas, y Ciuda-


des de las Canarias formaban como otros
tantos Estados y Repúblicas Griegas, cada
una gobernada por sus Fueros, Privilegios,-
y Ordenanzas municipales: cada una baxo la
particular vigilancia de un Senado de hombres, entera-
mente consagrados á la felicidad común , y á cuya cabeza
ponía la Corte un Magistrado que animaba el vigor del
cuerpo. Porque estos cuerpos tenían todo baxo de su ins-
Tom, III. O pee-
íoó NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
peccion: la Paz y la Guerra ; las Leyes y las Armas; las
Artes y las Letras; el Comercio y la Navegación la In-
dustria y la Labranza ; la Policía, la Economía interior,
la Población , el Orden. De manera,,, que aliados-entre sí
para quanto era interés público y general, solo.dependían
del Supremo Consejo de Castilla , ó de la Chancilleria de
Granada por lo perteneciente al gobierno.
Este tiempo fue. aquel que. sucedió inmediatamente a
la reducción , pacificación , y población de nuestras Is-
las : tiempo dichoso, en que los Isleños debían ser Patrio-
tas , y los Vecinos Ciudadanos. Hemos visto las quatro
Islas menores baxo la dominación territorial de los Seño-
res de la Casa de Herrera. Veamos ahora las otras tres ma-
yores baxo la conduela de los Ministros del Rey.
La Gran Canaria tuvo Gobernadores, llamados tan>
¡ bien Capitanes Generales, desde el sin ventura Pedro del
\ Algaba (*), y de su formidable Conquistador Pedro de
) 1 Vera ; asi como los tuvieron Tenerife y la Palma, desde
;

\í que el Licenciado Alonso Yaíiez Í) avila vino a relevar al se-


í gundo Adelantado del uso de la jurisdicción perpetua.
:¡ (1538.) Estos Muy Magníficos Señores; estos Gobernado-
• res y Justicias mayores de las I s l a s s e r á n los mismos que
se transformarán en Corregidores, y Capitanes á Guerra,
quando se establezcan Ios-Capitanes y Comandantes Ge-
nerales de Mar y Tierra , y muden nuestras Repúblicas
Griegas en una rigurosa Monarchia Africana. Entre tan-
t o , sepamos como los Gobernadores de Canaria, y los
•••:(•;.•:•' :;; . 'V.T' • de
"(*) P^ro Alvares del Algaba, erí Sevilla y su territorio,. y en
j Juan Rejón , antes que huvie- el de Cádiz se instituyese la San-
-senido á Canana y fuesen enemi- ta Hermandad, que establecie-
gos , havian tenido orden del Rey ron con efecto. ( Ferrer. tom 1
Católico año de 1 4 7 7 , , para que ¡ pag. 8 8 . " . :
v
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 107
de Tenerife repartían entre sí el peso.de los negocios al
frente de sus respetables Ayuntamientos. Aquellos diri-
giendo los de la misma Gran Canaria, protegían los de
las Islas de Fuerteventura y Lanzarote: Estos presidiendo
á los de Tenerife y la Palma , daban mano a los de la Go-
mera y el Hierro; sin que por eso dexasen de socorrerse
todos los pueblos de la Provincia mutuamente siempre
que lo exigía la necesidad, ó el bien común.
Pero es de notar , que estos Gobernadores primeros
l o eran t a n t o , que aunque el tiempo de su empleo, quan-
do mas era de tres años, solian nombrar en cada uno mu-
chos Tenientes; especialmente el de Tenerife , que siéndo-
lo también de la Palma, tenia que. pasar el mar para visi-
tar esta Isla : obligación legitima , que solo estuvo en
-práctica una parte del siglo 1 6 . Asimismo nombraban pa-
•ra los empleos gigantescos de Alcaldes mayores, Alguaciles
'•mayores, Almotacenes mayores; sin contar los Alcaldes or-
dinarios , Fieles executores, Alguaciles de campo, y
otras plazas que quedaron después, unas anexas á los Con-
•cejos, y otras hereditarias en las Casas.
.:. Todavía no estaba ganada Tenerife, y ya el Conquis-
tador Don Alonso Fernandez de Lugo nombraba en
495: al oficio de la Fieldad y Executoría de ella á Gon-
zalo del Castillo (el mismo que havia ganado el corazón
de la Princesa Dácll) (*) por su vida , y con facultad de
enagenarlo. No lo admiremos. Esta facultad de nombrar
casi todos los Ministros de Justicia estuvo dividida pro-
miscuamente entre el Adelantado , y el Soberano hasta el
año de 1 5 1 9 . O 2, Yk¡
, (*) Es mas seguro que el que brino de Gonzalo; pero nuestros
'casó con la Princesa JDádl fue Historiadores dicen que fue éste.
Don Fernando del Castillo ¡ so-
108 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
Yá diximos que el Ayuntamiento de la Gran Canaria
en su primer establecimiento se compuso de doce Regido-
res , un Fiel executor, un Jurado , un Alguacil mayor.
Reduxose este numero de Regidores á seis, que debían ser
bienales, en virtud del fuero que los Reyes Católicos dier
r ó ñ a l a Isla. Pero haviendose aumentado después inserir
siblemente hasta 24. , como acontece en todos los em-
pleos de autoridad quando cuestan poco obtenerse; llega-
ron á hacerse vitalicios, y de vitalicios perpetuos, desde
que Doña Magdalena Porcia Fernandez de Lugo , Princesa
de A s c u l i , acordándose de que era quinta Adelantada de
Canarias, alcanzó facultad de Felipe IV. para amortizar,
y beneficiar la perpetuidad de estos oficios en nuestras Is-
las. (1634.)
En la Palma vimos desde el principio un Ayunta-
miento de pocos Regidores, pero de mucha distinción:
nobles , vitalicios, y por nombramiento del Adelantado
Don Alonso de Lugo. Los vimos después aumentados
hasta 1 8 . , y en 1 6 2 0 . hasta 24. : quedando los mas per-
petuos y vinculados en las Casas de aquella primera no-
bleza. Tuvo también esta Ciudad dos Jurados, Alguacil
m a y o r , Fiel executor , &c.
La Isla de Tenerife noble, populosa, opulenta , y
que solo podia ceder á la de Canaria el renombre de Gran-
de , y la preeminencia de Capital; vio en su primera fun-
dación un Aredpago , un Cabildo, compuesto de seis Re-
gidores y dos Jurados. Pero aumentados aquellos, poco
después á ocho , subieron prontamente a diez y ocho. Y
como este numero , que vulgarizaba el santo nombre de
Padres de la Patria , yá parecía excesivo ; se obtuvo ex-
presa orden del Emperador Carlos V . para que bolviesen
á reducirse a ocho , baxo la fé y palabra Real de que no
haría
\ DE LAS ISLAS DE CANARIA. юр
haría'merced a nadie de los demás oficios\por vacante , ni
por renuncia, ( i 519.) ' -
Sin embargo , pudieron mas las urgencias de la Coro­
na ,'y en 1 5 4 9 . se beneficiaron de nuevo otros tres ofi­
cios. Acrescehtaronse nueve en 1 5 5 7 « ; pero fue porque
se acrescentaron 1 2 . Padres Conscriptos en todas las Vi­*
r
lias y Ciudades del Keyno D e manera , que bolviendo a
ser mas de los necesarios, á causa de no haver otra cosa
considerable que poder ser en Tenerife; se solicitó en 15 63.
segunda Cédula Real para que se fuesen extinguiendo los
Regimientos existentes, hasta reducirse á su numero pri­
mitivo. Vanos esfuerzos! Las mismas prohibiciones hi­
cieron que desde entonces se multiplicasen los Regidores
mas y mas. En 1 5 8 1 . havia 38. (*)• En 1 6 1 2 . eran 44.
­En 1 6 1 9 , eran 53. Y aún se vio en Mayo de 1 6 2 2 . á un
tal Roque de Salvatierra presentar de un golpe en el Car
ЫЫо otros 1 2 . títulos, de que Felipe IV. havia hecho
merced al Conde de Molina , y á Don Antonio de Mesia
y Paz su hermano. Doce Caballeros Españoles se recibie­
ron por poderes, á pesar de las representaciones de la
Ciudad. (1)
A este andar ¿ qué mucho que en 1 6 7 4 . se contasen
-56. Regidores, y no sé si mas, como Nuñez de la Peña
decía ? (2) Lo peor de todo era que también havia Te­
nientes de Regidores. Pero desde esta época ha ido entran­
do en sus margenes aquella inundación , como veremos
adelante. De ellos unos eran renunciables y otros perpe­
tuos. Algunos anexos á los oficios de Alférez general,
De­
( * ) Valia entonces cada Oficio fol. 186.
"¡de Regidor mil ducados. ( a ) Nuñ. Peñ. pag. 31р.
(0 Iábr. 8. de Cedul. Ofic. 1.
lió NOTICIAS DÉ LA HISTORIA GENERAL
¿Depositario general-,; Fieles executores,¡Alguacil, Almo-
tacén , Procurador mayor , &c. Loís ¡Escribanos del Gon-
•cejo, que también se llamaban mayores y pasaban á Regi-
dores con frequencia , no fueron dos hasta el año de
'15 5 8 . , en que por ReaTdecreto se añadió al primordial
otro segundo oficio.••; :i
. • : '
Tal ha sido el ilustre Senado de Tenerife, y tan noto-
ria la nobleza de sus primeros individuos, que queriendo
-nuestro Chronista publicar en el mundo la distinguida es-
tirpe de las mas antiguas familias de su Patria , no hizo
otra cosa que estampar la serie Chronologica de los Regi-
dores y Magistrados que huvo en ella. No fue mucho. Las
Casas y apellidos mas conocidos de España y Portugal,
y aún de Flandes é Italia, havian contribuido á la pobla-
ción de Tenerife y demás Islas Canarias. A s i , el Ayunta-
miento fue su Nobiliario, y pudo haverle dado materia
para un buen tratado de elogios. Todo el siglo 1 6 . , y
gran parte del 1 7 . fue un tiempo de feliz memoria para
aquel cuerpo respetable , que tan dignamente se empleó
en la administración de todo lo concerniente á la causa
pública y Real Servicio , con crédito de su proceder , re-
putación de su probidad, confianza de los pueblos, satis-
facción de los superiores, singular protección del Sobera-
no , y honor de los mismos miembros que lo componían.
Cada una de las tres Islas tenia un Syndico Personero
General, especialmente Tenerife , cuya elección terrible
por siete Ciudadanos Nobles, por suertes, y con jura-
mento al pie de ios Altares; expuesto el Augusto Sacra-
mento , y presentes los Ministros de la Religión ; rara vez
fue bastante para que estos Tribunos, de la Plebe dexasen
de parecer ,,ó muy inquietos si eran'activos , ó muy inú-
tiles si eran indolentes. Los .Eclesiásticos fueron los que
mas
j í . rDI: ILKS.: ISLAS DE CANARIA. i i i
mas se hicieron temer en este oficio. Prohibiéronse los
Eclesiásticos. Quedaban . algunos vecinos de cuenta que
con igual zelo pudiesen levantar la voz por el bien públi-
co. El nuevo, establecimiento de los Diputados del Co-*
mun, y Persdnero debólvio al pueblo la eléción. El pue-
blo la hace sin intervención del Cabildo. (*)
Este Systema de gobierno de nuestras tres Ciudades,
baxo del qual empezaron a fundarse y florecer las Islas,
solo necesitaba de un autorizado centro de unión, que
juntándolas todas entre sí como partes de una Provincia
y Un solo Reyno, fuese en las Canarias lo mismo que ha^-
via sidoel Tribunal, ó Consejo de los Amphyctiones en la
Grecia. Conviene á saber,: una cabeza superior que man-
dase en segunda instancia , y pudiese ser obedecida. Este
centro de unión: fue la Real Audiencia. Establecióse eñ
152,7. Pero antes de referir todas las circunstancias his-»
tóricas de su erección y sus progresos, será oportuno for*
marnosuna idea, mas clara del estado á que las Islas de
Canaria , Palma ¡ y TENERIFE, havian llegado por entonces;

§• TI-
( * ) El empleó de Personero Ge- caráder de los sugetos, y función
neral deiTenerife, carga honrosa nes anexas al cargo, ha havido
y ocasión de repetidos altercados, mucha variedad. Los .Persoheros
méréce Caj¿itúlo separado en nues-
!

han sido 'electos •'ya por la; multi-


tra Historia. Nosotros veremos à tud , yá por la suerte. El numero
5ü tiempo las quatro épocas prin- de los Electores , mayor ó mcjuorf
cipales de este oficio.; y que en el yá Ciudadanos ilustres , yá los
modo y lugar de las elecciones, que no tienen parentesco con Re-
en la duración , uso, estimación.,. gidores* • • "• •
:
, v .
na NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL

§. I I . Idea del estado de la Gran Canaria, Palma r

' y Tenerife , a principios del siglo 16. Sus Gober-


nadores , sus Ciudades y Pueblos.

Y A la Gran Canaria se envanecía de aquellos ilustres


apellidos de sus Conquistadores y Pobladores, dé
que llenó después su famoso Templo Militante el Divino
Caírasco, hijo y poeta suyo, ( i ) La Ciudad del Real de
las Palmas iba a ser un pueblo considerable por su Cate-
dral , Palacio Episcopal, Casas de Ayuntamiento, Con-
ventos , Monasterios, Ermitas., Hospitales, y otros Edi-
ficios de los vecinos de mas cuenta.: Dividíala el famoso
arroyo de Giniguada en dos porciones, que á imitación de
la Ciudad de Sevilla, su Metropolitana y modelo, se lla-
mó el barrio de la parte del Norte Triana , y el de la del
Mediodía Ciudad, ó la Vegueta. La inmediación al mar^
las buenas calles,.las aguas;, ayres, huertas, y .alegres sa-»
lidas, haciéndola muy recomendable ; havian atraído al-
gunas casas y compañías de Mercaderes estrangeros, que
comerciaban en azúcar , orchilla , alpíster, y otros frutos,
á cambio de los víveres, y géneros necesarios de Europa.
Telde , lugar enoblecido y delicioso , se havia alzado
con el titulo de Ciudad , sin que nadie haya manifestado
hasta ahora el privilegio. Gáldar se recomerídaba á sí pro-
pia por haver sidp Corte dé los\ Gúanartemes de la Isla,;
cuyo antiguó Palacio {-oferá admirable de piedras en figuí
ra de bóbeda , forrada de, tablones ele tea ) era objeto: de
ta común curiosidad. 'Güía-^ se hávia aventajado en el cul-
1

/(i) Cairasco. Templ. MiUtant. p a g , ; a 8 3 . , r , ,.XH NI V.-J


DE LAS ISLAS DE CANARIA. 113
tivo de las viñas. Lagaete era el Puerto fronterizo de T e -
nerife , á donde se navegaba en quatro horas. Arucas,
Firgas, y Tira)ana tenían los mejores ingenios del azúcar.
Aguimes pertenecía á la Dignidad Episcopal. La Vega era
yá el Tusculano, y campo de recreo de la Ciudad : si bien
el lugar de Moya por su parte convidaba con la célebre
montaña de Doramas, y con las abundantes aguas que se
llaman Madres de Moya. Teror, en fin, que entonces de-
cían Terori, se veneraba sobremanera como lugar sagrado,
por la Santa Imagen de nuestra Señora del Pino , llamada
asi en memoria del Pino donde se descubrió.
Fixase este memorable hallazgo al fin de la Conquista
de Canaria , y en tiempo de su Obispo y Conquistador
Don Juan de Frías. Hasta entonces no tenia esta grande
Isla Imagen aparecida como las de Tenerife y Fuerte ven-
tura ; pero es tradición que los Gentiles yá havian obser-
vado cierta luz que solia rodear aquel árbol, sin que se
huviesen atrevido á reconocerla. Atrevióse el Prelado.
Subió al P i n o , y encontró una hermosa y devota estatua
de nuestra Señora, de cinco palmos de alto, con su Santí-
simo hijo sobre el brazo izquierdo. El Pino si que era un
prodigio. Sobre ser eminente , de ramos muy frondosos,
y su tronco de una circunferencia de cinco brazas y media;
tenia en la primera distribución de sus gajos un circulo de
culantrillo de pozos tan fresco , y tan lozano como si es-
tuviese en un peñasco regado de algún manantial. De es-
te frondoso circulo nacían dos arboles Dragos, cada uno
de tres varas desde la ráiz á la copa ; y en medio de ellos,
se dice, estaba la Santa Imagen sobre la peana de una pie-
dra , cuya calidad no pudo averiguarse nunca. (1)
Tom. III. P Núes-
£0 P. Sosa. Topograph, de Cañar. Ms. lib. a. cap. 31.
í 14 NOTICIAS" DE LA HISTORIA GENERAL
- Nuestro Autor asegura haver conocido y examinado'
esta maravilla de la Naturaleza , este árbol, que siendo
mas Santo que el de la Isla del Huno por el fruto que con-,,
tenia , no lo era menos por el agua medicinal que daba de,
sí. El mismo refiere , que del pie de aquel Pino corría una-
fuente , hasta que haviendola cercado de piedras un Cura
ávido, y puestole llave para que contribuyesen con li-
mosnas los que acudían en sus necesidades á buscar el re-
medio ; no tardó la codicia en secar aquella Piscina salu-
dable, ( i )
Eldia 3. de Abril de 1684. á las 7. de la.mañana se,
observó que el árbol amenazaba ruina. Sacaron la Ima-
gen y el Santísimo de la Iglesia, porque solo distaba dos
varas de la puerta principal; pero al fin cayó acia donde
no hizo el menor daño. Se atribuyó esta fatalidad á la im-
prudencia de haver hecho torre del Pino colgando de. sus
gajos las campanas. La primitiva Iglesia , fundación del
Ilustrisimo Don Fernando Vázquez de Arce , é incorporada
á la Catedral en 1 5 1 4 . , se ha buelto á edificar en nues-
tros dias desde cimientos á devoción de otros tres Ilustri-
"simos Obispos. El primor , el arte , la magnificencia , y
hermosura de este nuevo Templo , uno de los mas dignos
que los hombres han levantado á la Divinidad en las Ca-
narias , será materia de otro libro. Entre tanto, bolvamos
al gobierno del Ayuntamiento de Canaria , del qual ha
sido nuestra Señora del Pino el Numen tutelar, y la Pro-
tectora.
Aunque esta Isla havia padecido por los años de 1 5 1 3 . ;
cierto ramo de pestilencia de que fue victima un crecido
numero de habitantes , por cuya razón cortó con ella to-
da
(1) D. Pedr. Agust. del Castill. Ms. lib. 3. cap. 1.
" DE LAS ISLAS DE CANARIA. tif
da comunicación y comercio la de Tenerife. Aunque losv
Piratas Franceses, comenzando a usar de la Flor de Lis
de la Aguja náutica , y olvidándose de que havian sido
nuestros primeros Conquistadores, solo se dexaban ver en
el Océano Atlántico para sorprender nuestro comercio,
y el del nuevo Mundo: Sin embargo, Canaria multipli­
caba su población á beneficio de las Ordenanzas y Fuero
que hemos visto ; y con ser tan tenues las rentas de sus
propios (*), se havia sabido fortificar contra la codicia
del enemigo.
Casi todos los Gobernadores se distinguieron en su de­
fensa. De los primeros fue Alonso Faxardo , de la Casa de
los Marqueses délos Velez , sucesor de FranciscoMaldo­
nado , que construyó рот los años de 1 4 9 2 . el primitivo
Castillo del Puerto de la Luz , y reparó en Berberia la
Plaza de Santa Cruz de. Mar­pequeña , de la que siendo
Alcaydes con sueldo los Gobernadores de Canaria , nom­
braban Tenientes que la defendiesen de los Moros. Igual
cuidado havian tenido Don Alonso de Herrera por los años
de 1502. (f) Lope de Sosa, Juez de Residencia de.Palma y
Tenerife en 1 5 0 9 . , de donde después pasó al Darien; Lope,
de Asoca por los de 1 5 1 1 . ; y Don Pedro Xuarez de Casti­
P2 LIA,
(*) Eran estos Propios el E s - Alonso 3 Juan, y Alvaro
tanco del Jabón : el derech o del de Herrera , fueron h ijos de Die­
fíaver del peso : las tabernas las go de HerreraConquistador
x de
ventas,, los mesones , las penas Canaria , y de Doña Theresa Al­
de Cámara : las mancebías, abo- \ varez ambos de la Nobleza mas
3

lidas en 1 £23. Posteriormente en ilustre de Toledo. Juan fundó el


170?. se obtuvo facultad Real Hospital de San Martin de aque-
para arrendar por 1 0 . años las lla Isla ; Alonso en 1 5 f 4. el M a -
-rieirras valdías y realengas ; y 3. yorazgo de Lagáete"; que hoy po-
maravedís en cada quartillo.de seen los Marqueses de San Auto­
vino sisado. ij 11Í0 de Mira, el Rio
116 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
lia , suegro del Conde de la Gomera Don Guillen, que ha-
viendo sido,Gobernador dos trienios consecutivos, esto
es desde 1 5 1 7 . hasta 1 5 2 2 . , havia hecho respetar sus
T

fuerzas, batiendo al Corsario Juan Florín, y obligándole


á soltar la presa de las familias Españolas que iban a Islas,
con el valor que hemos ponderado en el libro noveno de
esta obra. (1)
Su sucesor Bernardino de Anaya , Doctor y Caballero
Salmantino, no pudiendo socorrer en 1 5 2 4 . la referida
Plaza de Mar-pequeña , nuestro Presidio , por la epidemia
de Modorra, que unidaá la hambre hacia en la Isla grande
estrago ; la ganó el Xarife de F e z , con universal senti-
miento , y la demolió. El Adelantado Don Pedro de Lu-
go quiso pasar a reedificarla , y hizo asiento con un alba-
ñil en 26. de Abril del mismo año. (2)
Pedro Martin Cerón , del Orden de Santiago , varón
de cuyo señalado valor en las ocasiones de armas que se
ofrecieron en Canaria , dá ilustre testimonio Argote de
Molina en sus Notas á la sucesión de los Manueles por el
Conde Lucanor (3) ; era Gobernador de aquella Isla al
tiempo de la institución de la Real Audiencia en 1 5 2 7 .
A la misma sazón estaban todavía Tenerife y la P a k
ma baxo el yugo pesado del referido segundo Adelantado
Don Pedro Fernandez de Lugo. La Palma, que como yá
sabemos tuvo por Repartidor, Teniente de Gobernador^
Regidor , y primer Fundador a Juan de Lugo Señorino; se
havia hecho, en poco mas de 30. años baxo de otros Te-
nientes , una República de grandes esperanzas. Poblada
de
( 1 ) Num. X L I . pag. 294. | ( 3 ) Sucesión, de LOS Manueles,,
( a ) Oficio público de Vallejo. j Pag. 38.
Fol. 1 1 9 3 . I
DE LAS ISLAS DE GANARÍA. IIJ
de familias Españolas Noblesy, heredadas, y todavía acti-
vas : condecorada de una Ciudad Marítima que se iba her-
moseando con Iglesias, Conventos, Ermitas ^Hospitales,
Casas concejales , y otros edificios públicos: defendida
contra los Piratas Europeos , aunque entonces solo por
algunas fortificaciones muy débiles: y dada enteramente
al cultivo de las cañas de azúcar, viñas, y pomares, al
desmonte, á la pesca, y a. la navegación. La Palma digo,
sin tener ningunos propios considerables ' ( * ) , havia em-
pezado á conciliarse un gran nombre, no solo entre los
Españoles que la conquistaron , y que navegaban á las
Indias; no solo entre los Portugueses, los primeros ami-
gos del país que hicieron en él su comercio ; sino también
entre los Flamencos, que acudieron después a enoblecerla,
atraídos de la riqueza de sus azucares, ó de la excelencia
de sus vinos , que llamaban y creían hechos de Pal-
ma.-(i)
Si los lugares.de los Sauces, Argual, y Tazacorte eran
yá célebres por sus trapiches de azúcar ; no lo era menos
Mazo por su Fuente medicinal, que decían Fon-caliente, á
cuyas aguas saludables corrían de diferentes partes de Eu-
ropa muchos enfermos. Los otros lugares, yá famosos por
su natural aspereza , ó por sus frutos, eran Punta llana,
Pantagorda, San Andrés, San Pedro , Barlovento, Garqfia,
Tixarafe, los Llanos, &c.
To-
( * ) Con el tiempo se fueron dios , o rozas de montes: un im-
agregando : las sobras del abasto puesto sobre la madera cortada: •
del agua : el haver del peso : la el arrendamiento de la Dehesa de
renta del Jabón: las mancebías, la Encarnación.
que luego se abolieron : la sisa ( i ) Espeiftacul. de la Natural,
del vino aquartillado: el quinto tom. 4. pag. 1 4 5 .
de frutos de los sembrados en val-
118 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
Todavía existen algunos Capítulos de las Ordenanzas
primordiales del Ayuntamiento de la Palma, á manera de
fragmentos de un edificio antiguó,.arruinado por la irrup-
ción de los enemigos en 1 5 5 3 . No está la Historia de la
Palma después de su conquista anegada en fábulas, como
la de los pueblos famosos en sus primeros tiempos: estálo
sí en el silencio de las memorias puntuales. Pero pues que
Tenerife fue desde sus principios una República gemela de
la Palma , entrambas hijas de un mismo Conquistador , y
Sujetas á unas mismas máximas de gobierno; conocido
el carácter de la una ,. se puede inferir fácilmente el de
la otra,
Tenerife pues , destinada por su grandeza , posición,
y fertilidad a ser el Emporio de las Canarias, se havia po->
bjado de las familias de mejor nota de la Nación. La san-
gre de los Guanches derramada, havia cedido el puesto a
la de aquellos Héroes, á quienes la pobreza y el valor hi-
cieron Conquistadores, ó Pobladores. Los heredamientos
que tuvieron de tierras y aguas., aseguraron en las Islas
su lustré. El vecindario creció rápidamente. Los pueblos
se fundaron y multiplicaron con felicidad. La policía , la
industria, y el comercio se adelantaron en Tenerife tanto,
que admirados los Isleños comárcanos, y mirándola co-
mo una Babilonia solían llamar' Babilones á sus habita-
y

dores, - .
Su Capital San Christoval d¿ la Laguna se iba haciendo
de día en día una de las mas bien situadas, y. mas hermo-
sas Ciudades de la Monarehia. En 5. de Marzo de. 15
acordó el Ayuntamiento , que ya no se fabricasen casas
cubiertas de paja , por temor del fuego. (1) Levantaban -
se. .
(1) Lib. r. de Acuerd. fol, 3 1 6 . *
DÉLAS ISLAS DE CANARIA. 119
se los principales edificios-, las Iglesias Panochiales, los
Conventos, los Hospitales, Plazas ,;y Ermitas, acia la
parte mas llana del lugar': siendo circunstancia peregrina
en la Historia la especie de Excomunión civil, 6 Entredi-
cho, que en 24. de Abril de 1500. havia impuesto el
;

Ayuntamiento á aquella porción de la Ciudad, que llama-


ban; Villa d¿ Arriba. '
«Ordenaron y maridaron (dice el libro 1 . de Acuer-
d o s ) que ninguna persona de qualquiera condición que
«sea , sea osado de hacer casas en la Villa de Arriba , ni
«ihaga ninguna cosa en lasque tiene fechas en las adovar,
«sopeña que ge lo derrotará todo lo que hiciere , y le 11c-
«vará dos mil maravedís de pena ; é las casas que huviere
«de hacer , que las haga desde, el Espital de Santi Espíritus
«acia el lugar de abaxo, so la dicha pena. ítem: ordena-
«ron y mandaron , que no sea osado ninguno vender en
«la Villa de Arriba ninguna cosa, pan, ni vino, ni legum-
«bres, ni pescado, ni caza, ni leña , ni p a ñ o , y que per-
«derá todo lo que vendiere, y que pagará dos mil mara-
v e d í s de pena para los reparos de la Isla. " (1)
:• De este tratamiento riguroso han inferido algunos,
que el expresado barrio era reo de algún grave delito , y
que el delito fue la muerte violenta de un hijo del Adelan-
tado. 1 Pero cómo se comprueban aquel delito y esta
muerte? No parece mas verosímil que fuese para obligar-
les á que se avecindasen en la parte baxa de la Ciudad ?
;
Más quando el magnifico Ayuntamiento rompía de
éste modo con una parte:de su vecindario , sitiándole por
hambre; andaba él mismo como errante, vago, y sin lu-
gar fixo para celebrar sus Acuerdos. Tan presto se junta-
ba
(0 Ibid. fol. aa. .
i ao NOTICIAS DÉ LA HISTORIA GENERAL 1

ba en las Iglesias, como en las casas particulares: tart


presto en la habitación del Adelantado de la Laguna, co-
mo en la del Puerto de Santa Cruz. (*)• Quemáronse en
fin las primeras casas de Concejo, para cuya fábrica ha-
via contribuido el Real Erario en 1 5 1 0 . con 50. mil ma-
ravedís ; y descuidando aquellos buenos Republicos de lo
que solo era propia comodidad, por atender á la común;
huviera carecido mas tiempo de ellas si el Bachiller Alon-
so de las Casas no huviese precisado á construirlas en 1 5 3 3 .
requiriendoles con la disposición de las Leyes ( 1 ) , y si
Juan de Saucedo , Syndico Personero , no huviese sacado
para ello Cédula Real en 1 5 3 7 . Con todo eso, la obra no
se emprendió hasta el año de 1 5 4 2 . , ni se finalizó hasta
tres ó quatro años después con buenas salas, cárceles, y
alojamiento para el Corregidor. Todavía se extendieron
estas casas en 1 5 7 9 . ; y últimamente en nuestros dias.
Pero este memorable Cabildo, que no consistía en
casas sino en hombres, era entonces toda el alma de la
población. Su Jurisdicción se veía única y respetada. El
nombraba los Alcaldes y Jueces de los lugares de la Isla.
(2) Destinaba cada tres años dos Regidores, que con el
Personero acompañasen a los Gobernadores, ó Jueces dé
Residencia en la visita ordinaria, que ¿e debió por la pri-
mera vez , en 1 5 1 2 . , al zelo del Personero Francisco de.
Al-
(*) El Adelantado y Regidores hasta después del año de iyay. en
se juntaban algunas veces para ce- la Ermita de San Miguel de los
lebrar sus Cabildos en la primiti- Angeles.En i J 1 1 . en Santa Cruz.
va Iglesia Parrochial de la Con- Desde i f a 7 . en adelante en casa
cepción. En 1 $oa. en las casas de del segundo Adelantado. Todo
Francisco de Bocillo , y en las de consta de los libros de Acuerdos.
Francisco de Castro Poitugue's en ( 1 ) Libr. y. Acuerd. fol. 2 7 7 .
Santa Cruz. En iy n . en casa de Nuñ. Peñ. pag. 077.
Pedro de Vergara. En 1 $07., y ( 2 ) Libr. 3. Acuerd. año I$A6,
DE 1AS IsIAS DE CANARIA. 121
Albornoz ; y que siendo entonces tan útil, suele ser noci-
va en nuestra edad. El Cabildo recibía , y examinaba los
Escribanos públicos y de entregas, con la única obliga-;
cion de presentar dentro del año carta de confirmación
del Consejo. (*) El Cabildo oía las Apelaciones hasta en.
cantidad de 1 0 $ . maravedís, que iban antes á la Chanci-.
Hería de Granada. Dotaba las Escuelas de primeras letras,
y de los Estudios que entonces parecían mas útiles. Cui-
daba , no solo de la fábrica de los templos , del decoro
del culto, de la suficiencia de los Ministros de la Reli-.
gion , y distribución de beneficios Eclesiásticos 5 sino tam-
bién de la prontitud y limites de la jurisdicción espiritual.
Contribuía á la fundación de los Conventos, Hospitales,
y Ermitas.
E l Cabildo entendia en la conducción de las aguas,
composición de caminos, empedrados de calles, plantíos
de terrenos, conservación de montes, corte-' de las made-
ras. Velaba sobre la industria común , el comercio de In-
dias y de Europa, la navegación, la pesca , las artes, la
salud, los abastos, los regocijos públicos, las crias. For-
maba , disciplinaba , y armaba las Milicias; levantaba y
municionaba las fortificaciones; presidia á las expedicio-
nes que se hacían contra los Moros de las costas occiden-
Tom.IU. Q ta-
(*) Hasta ijoo. solo huvo en la Isla , sin contar los de los par*
Tenerife 4. Escribanos públicos, tidos y algunos lugares particu-
3

y uno de entregas. Fueron los lares. En las Canarias han exer-


primeros Antón de Vallejo ( que cido estos oficios muchos fiíge-
lo era también del Cabildo ) iSe- los de suposición y nacimiento;
hastian de Paez , Juan Ruiz de práctica de algunos pueblos de
Hejrlanga, y Hernán Guerra. De España , que debería ser general
entregas Sancho de Hemerando. para el bien común de todo el
Posteriormente" creció el numero Rey no.
a 16. que pueden escribir en toda
1a 2 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
tales de África. Despachaba hábiles Mensageros a la Cor-
te. Defendía las Regalías del Soberano. Administraba
fielmente la Real Hacienda, y la de sus propios y arbi-
trios. En fin, el Cabildo de Tenerife era todo. Sus prime-
xas Ordenanzas, muchas confirmadas por el Rey , y reco-
piladas en 1670. por Don Juan Nuñez de la P e ñ a , ser-
vían de Código a la nueva República.
Todos estos particulares, cuyas pruebas nos adminis-
tran los Archivos de la misma Ciudad , serán materia de
nuestras Noticias Históricas, y manifestarán plenamente,
que no escribírnosla fábula de nuestros mayores, ni hace-
mos la sátira de nuestros Contemporáneos. Antes bien es
digno de notarse, que el gobierno del segundo Adelanta-
do Don Pedro de Lugo , declarado perpetuo en vida de su
I
5» 3* padre , havia sido turbulento muy desde sus princi-
2

pios. (1)
El Doctor Sancho de Lebrixa , Teniente de Gobernador
de Tenerife y la Palma, se quexó de que estando el cuer-
po del Adelantado Don Alonso sin enterrar , todavía ca-
liente , y quizá vivo; havia hecho su hijo juntar los Regi-
1
S 5.'
2
dores á la media noche ( 20. de Mayo ) en la misma ca-
sa del difunto , y fuera del lugar acostumbrado, para
que le diesen la vara de la gobernación. Y creyendo que
en esto se ultrajaba su dignidad de J u e z , pues Lebrixa lo
era con aprobación Real; mandó que todos los Regidores
tuviesen sus casas por cárcel, sopeña de' cien mil marave-
dís , y suspensión de oficios. (2)
Es verdad, que mas bien informado del Real titulo
de sucesor de su padre con que se hallaba Don Pedro, les
le-
CO Libr. de Real. Cedul. Qi¡c, f (a) Ibid. fol. o3.
1 . fol. ayo. ]
DE IAS ISLAS DE CANARIA. 123
levantó la carcelería , y presidió el solemne Cabildo, que
se celebró el día siguiente en la Iglesia de, San Miguel pa-
ra entregarle el mando. ( 1 ) Pero no por eso reynó la paz
en la República. Grandes serian sus males, quando el
Rey á pedimento de los vecinos tomó baxo su seguro , sm
amparo y defendimiento Real a todos, y qualesquiera personas:
que pidiesen justicia contra el Adelantado Don Pedro de Lu«,
go y Doña Inés de Herrera su muger, sus hijos y parientes^
y

criados y'valedores-; para que no les hieran, ni maten, ni li*


sien , ni prendan, ni les tomen ni ocupen sus bienes y hacienda
contra derecho ni razón. ( Madrid 6. de Agosto.) (2). 1526.
A pesar pues de estos inconvenientes , y demás qué
hemos visto en otro lugar , era tan activa la administra-
ción pública, qué i se havian fundado, y prosperadoá su
sombra los pueblos de la Isla. Santa Cruz, su primer Puer-
to y su baluarte , entonces lugar pobre y pequeño , aho-
ra opulento , comerciante , y populoso, se llamó Villa
desde su fundación hasta poco después de 1 5 2 2 . (3) Ta-
ganána era yá famoso por sus huertas. Los Teguestes, Te*
gina , Rambla, é Ico de por sus vinos y aguas. Adexe, Gui-
mar, y los Silos por sus trapiches. Tacoronte, Chasna , Ari-
to , y la Granadillapor sus granos. Matanza, Victoria , y v
los dos Realejos por la abundancia de sus frutos, y memo-
ria de las batallas, y triunfos de los Conquistadores. Dau*
te, Buenavista, y Santiago por sus crias. El Puerto de Ga-
rachico por su comercio^ Candelaria por su Santuario , y
ser el ultimo acantonamiento de los Guanches.. La Orota-
va por.su Nobleza , y por todo junto.
Q2 Es-
( 1 ) Libr. a. R. Cedul. Ofic. i. fol. i j r .
>fol. ayp. ( 3 ) Nuñ. Peñ. pag, 3 3 9 .
(*) .Libr.de R. Cedul. Ofic. i.
Ia4 NOTICIASTE LA HISTORIA GENER AL
' Este pueblo afortunado, situado en uno de los terre-
nos mas favorecidos de la Naturaleza , mereció desde lue-
go muy particular atención a los Conquistadores. En na-
da se echó tanto de ver la predilección del Adelantado
por ellos, como en el repartimiento de las aguas y tier-
ras de Taoro. El pasó á este Valle en 26. de Noviembre
de 1 4 9 6 . , y executó las Datas con la curiosa economía
que apuntaremos en una Nota. (*) Pero haviendo so-
brevenido después algunas dudas en los limites, tuvieron
encargo de medir de nuevo las tierras, y aclarar los mo-
jones Diego de Mesa, y Guillen Castellano , Regidores , y
Asesores del Adelantado en las Leyes Agrarias de aquel
distrito. (1503.)
El primer uso , que por decreto del mismo Reparti-
dor tuvieron estas tierras y aguas, sopeña de perderlas,
fue el plantío de las cañas de azúcar. (1) Pero recono^-
ciendose después que el fruto no era correspondiente al
trabajo , se dedicaron a las viñas. (2) Poblaron la Orota-
vzGallinatos, Lugos, Benitez de Lugo y de las Cuevas,
Mesas, Gallegos, Vergaras, Samartines, &c. N o es toda-
vía
(*) A Femando Truxillo Jay- Adelantado nuevas Datas de tier-
me Joven ^ Diego de Mesa , Chris- ras , aguas j y heridos de moli-
toval de Espino Valdís , Don Pe- nos en el mismo valle de Taoro a
dro y Don Fernando de Lugo, Bartolomé Benitez ¡ su sobrino,
cadauno ta. fanegas de tierra. A a Diego de Mesa , Pedro de Lu-
Matheo Viña , Pedro de Vergara s
go , Diego de Samartin , Pedro
el Comendador Gallego, Fernan- de Vergara , Lope Doya Gallego,
do de Medina , Alonso de las Fernando de Llerena Juan Be-
3

Hijas, Fernando Llerena ¡ Juan. nitez de las Cuevas ¡ &c.


de-Almansa.&cc. ; à Unos tres, ( i ) Libr. 1. de Acuerd. fol. 32.
otros quatro , y otros cinco fane- ( a ) E l Ayuntamiento hizo las
gas. ( L i b . a. de Datas. Num. Ordenanzas del agua de la 0rota-
176. ) Desde 10. de Enero de va en aj. de Marzo de 1 C Q 7 ,
5407. hasta ijoy. , concedió el I<ibf. 1 . de Acuerd. fol. 1 2 7 ,
DE LAS ISLAS DE'CANARIA.' 125*
via tiempo de hacer la Historia circunstanciada de este
^ran pueblo. Nosotros le veremos enoblecido de un nu-
meroso vecindario , adornado de Parrochias, Conventos,
-Monasterios, y Estudios; dueño de un Puerto frequenta-
d o de comerciantes 5 enriquecido de mas de 40. Mayoraz-
gos ; honrado de hijos sobresalientes en armas, letras,
y dignidades. En fin , nosotros le veremos Cabeza de Par-
tido , y Villa esenta. El primer Alcalde de la Orotava,
•de que hay memoria, fue Alonso Pérez Navarrete.

- § . I I I . Establecimiento de la Real Audiencia


de Canaria.

E N medio de este orden de cosas que yá existían , 6


que se preparaban de cerca, determinó el Empera-
dor Carlos V. año de 1 5 2 6 . instituir en nuestras Islas un
Tribunal Superior, enviando tres Jueces de Apelación,
que abriesen en la Gran Canaria su Audiencia. Hasta allí
havian ido las Apelaciones á la Cnancillería de Granada,
no sin graves perjuicios. (1) Nueva época. El Rey nom-
bró para las tres plazas á los tres Licenciados: Pedro Gon-
zález de Cárdenas, ó Paradinas, Presidente, Pedro de Ada-
za , Pedro Ruiz de Sonta; y les despachó títulos en Grana-
da a 7. de Diciembre de 1526. La Real Cédula de erec-
ción , y las instrucciones para su régimen con arreglo á
las Cnancillerías, eran de 5. de Julio. Por ellas se or-
denaba , que a cada uno de los tres Pedros se les acudiese S 7' 1 2

con 1208. maravedís de salario , los dos tercios sacados de


una sisa , que se havia de imponer , y el otro del pro-
duc-
• ( i ) Recopil. lib. 1. tit. 5 . : De I venir tosplepos*
que Provincias del Rey/IO lian de J
126 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
du¿io de las penas de Cámara. (*)
Los nuevos Jueces', que yendo á las Islas Afortuna*
das como al país de Minos , no havian visto probablemen-
te el mar , y temían doblar el funesto Cabo de Non ; re-
presentaron antes de su partida , que a causa, de ser el ca?
mino tan largo se les seguían gastos considerables en habi^
litarse para él: asi que suplicaban al Rey mandase, que su
salario corriese desde el punto en que havían aceptado las
plazas. Asi se mandó en Valladolid* á 2 7 . de Julio de
aquel año.
Llegaron en fin á la Gran Canaria los Licenciados Pe-
dro González de Cárdenas, y Pedro de Aduza. El otro Pedro
Ruiz de Soritá quedaba atrás en diferente embarcación.
Presentaron sus despachos en el Ayuntamiento de aque-
lla Capital á 20. de Septiembre. Era Gobernador por en-
tonces Pedro Martin Cerón , y Teniente suyo el Licencia-
do Christoval de la Cova. Regidores: Juan Siverio , Juan de
Escobedo, Geronymo de Pineda , Diego Narvaez. Los Reales
decretos fueron obedecidos; y en reconocimiento á la
gran merced que el Rey se dignaba hacer á las Islas, dixe-
ron : Que besaban los Reales pies e manos de 5. M. Publicóse
esta merced á voz de pregonero en la plaza pública por
ante Juan Darinez, Escribano mayor del Concejo.
Dos dias después, e s t o e s , el 2 3 . de Septiembre,
acor-
Estos salarlos han tenido Martyr, Patron de Canana, y
varios aumentos. Los primeros las luminarias y lutos. En 1 7 2 9 .
110Q. maravedis, subieron luego crecieron ä iyjj. reales de Casti-
á 300^. , que correspondían ä lla , por Auto Acordado. Y pos-
6gayo. reales de la moneda de teriormente en 1 7 6 3 . á i8u. rea-
Islas. Aumentada la moneda año les , lo mismo que a los Togados
de 1686. j se les p.igó con 7B?7, de las Chancillerias. Ley de la
reales plata , además de 400. rea- Recopil. lib. 3. tit. 3. pag. 3951.
les por la propina de San. Fedro
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 127
acordó aquel Ayuntamiento despachar un Mensagero a
Tenerife con la noticia de acontecimiento tan memorable:
á cuya Carta acompañaba otra de los mismos Oidores,
concebida en estos términos.
«Muy Nobles Señores. Acordamos de escribir á Vm&
«para les hacer saber que el Emperador nuestro Señor,
«por hacer bien y merced a estas Islas, é porque no reci-
«biesen fatiga por m a r , ni por tierra los Vecinos de ellas¿
«nos mandó venir á esta Ciudad para que conociésemos
«en grado de Apelación de todos los agravios que los Go-
«bernadores, ó Jueces de estas Islas hiciesen a los que en
«ellas viven. E aunque se nos hizo muy caro, é trabajoso
«de lo aceptar por dexar nuestras casas, é nuestra natura-
«leza, por ser por servir á S. M . lo quisimos hacer ; é
«puede haver ocho dias que -llegamos aqui, bien cansados,
«á esta Ciudad á donde por mandamiento de S. M . enten-
«demos hacer nuestra Audiencia cada dia para oír a los
^agraviados, que ante nos vinieren de esas Islas para les.
«hacer justicia. Y porque sabemos .que de ello habréis pla-
«cer, acordó esta Noble Ciudad de nombrar á este hidal-
«go Juan de la Rosa , á quien rogamos que fuese con este
«mensage, é con nuestro poder para daros de ello noti-
«cia , y para que os muestre un mandamiento que manda-
«mo» con cierta instrucción , según que por ella veréis; y
«no embargante , que todo lo que lleva se endereza pa-
«ra vuestro bien , holgaremos., y recibiremos merced que
«lo cumpláis con toda brevedad, porque el Mensagero no :

«se detenga. Y asimismo hagáis, Señores, que el aviso de


«las penas de Cámara con brevedad sea despachado, por-
«que quantos mas dineros de ellas oviere, será mas alivio
«para estas Islas. Y porque V. mercedes, como zelosos
jidel bien público , y servidores de S. M . tomáis principal
. - «de
i a8 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
,ide esto, no decimos mas de rogarles y encargarles, que
^en todo tenga breve y buen despacho el Mensagero , y
?inos envíen la razón de t o d o , porque ansi la podamos
•»enviar a S. M. Nuestro Señor guarde las muy Nobles
^personas de sus mercedes , y prospere su Estado, como
?1desea. De la Gran Canaria 24. de Septiembre de 1 5 2 7 .
51A lo que V. mercedes mandaren, :=¡ El Lic. Aduza. 53
31E1 Lic. Cárdenas. 53 U

Llegado Juan de la Rosa a Tenerife se presentó al


'Ayuntamiento con su mensage el 2. de Noviembre. Ce-
lebrábase aquel en la Iglesia de S. Miguel délos Angeles,
á presencia de Don Pedro de Lugo , segundo Adelantado.
Los Reales despachos, insertos en Provisiones firmadas
de los Oidores, fueron obedecidos y pregonados en toda
la Isla : diligencia-que se practicó en las demás con com-
placencia de los pueblos.

§. I V . Discordias y primer Visitador de ella , sus


Ordenanzas.

P E R O al punto se echó de ver que la novedad de este


establecimiento, aunque favorable, no dexaba de
ser novedad; y yá se sabe quanto suelen éstas indisponer
los ánimos, de los que se interesan en sostener las ventajas
que les puede quitar la reforma. El Gobernador , y los
Regidores de Canaria no tardaron en disputar con la Au-
diencia , que havia ido á juzgar las disputas y los disputa-
dores. Daba materia á ellas la jurisdicción , el orden , y
el conocimiento de las causas. Era entonces Gobernador
Bernardo del Ñero; y estas contiendas que volaron á la
C o r t e , no solo eran entre el Ayuntamiento déla Gran
Canaria y la Audiencia, sino también entre los demás
Ayun-
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 119
Ayuntamientos, y aún entre los mismos Oidores. El de
Tenerife obtuvo Cédula Real para que éstos no se entro-
metiesen á conocer de lo que á él le pertenecía , ni de las
cosas de la sanidad. (1)
Para cortar de raiz estas disensiones envió el Rey al
Licenciado Francisco Ruiz Melgarejo , en calidad de Juez
Visitador , con comisión dada en Madrid á 2 2 . de D i -
ciembre.. Melgarejotraxo la paz : sino es que,este benefi-
cio se debió mas bien á la arrebatada muerte de -Bernarda
del Ñero , pues después de ella hizo el Visitador en 24. de
Febrero aquellas célebres Ordenanzas , tan recomenda-
das en las Leyes de la Recopilación. Conviene á saber;
de aquello de que debían conocer los Oidores, Gobernadores y

y Regidores, por lo tocante a las posturas. De los casos de:


Apelación. De los derechos de Relator , Escribanos 8cc. (2) r

§. V. Motivo con .que' se pasaron ios Oidores a Teñe*


rife. De Zurbarán.Gobernador de Canaria.

V lose entonces, que si los Jueces de Apelación no


tuvieron razón para sentir la muerte de Bernardo
del Ñero, a. lo menos la tenían para temer la causa de ella,?
Canaria estaba inficionada de pestilencia; y esta-era la
tercera vez que havia sufrido durante aquel siglo tan
cruel azote, f De qué provendría? La Fysica ha obser^
vado , que casi todos los países recien cultivados, y habi-
tados por nuevas Colonias, estuviesen sujetos ai mismo
mal. En tal confuto determinaron los. Oidores cerrar su
Audiencia , y en Octubre de aquel año se pasaron á Te-
Tom.HI. R ne-
( i ) Nuñ. Peñ. ag. a 4 . y í i 4 ? . ' pag. 399.
p 4

(a) Recopil. Iibr. 3. titul. 1. \ " .:.: . . ,


: : .. „
130 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
nerife à costa del Ayuntamiento. Pero éste , que era Juez
de la sanidad , se havia prevenido de una Real orden pa-
ra que hiciesen antes la mas rigurosa quarentena, lo que
aumentó los costos, ( i )
Aquí lès dio la Corte sucesores en las personas del
Licenciado Pedro Fernandez de la Reyna, que havia sido
Juez de Residencia del Adelantado en 152,9. ; y el Licen-
ciado Alonso Sauz de Olivares (*), cuyos títulos, despacha-
dos en Medina del Campo à 7. de 0<ítubre de 1 5 3 1 . , se
presentaron en el expresado Ayuntamiento , como se ha-
cia con los demás despachos. (2,) Aunque la Audiencia
permaneció; dos ó tres años en Tenerife , Tenerife no per-
dió ninguno de sus privilegios. (3) Antes bien su Dipu-
tado en la C o r t e , Rodrigo Nuhez de la Peña^ obtuvo Ce-
dula para que los Oidores no conociesen , ni impidiesen
al Concejo de la Isla en el conocimiento de las Apelacio-
nes hasta diez mil maravedís ( 1 5 3 2 . ) , y otra paira que la
Isla no les pagase el salario. (1536.)
En este ultimo año tenia la Audiencia un nuevo Oi-
dor , cuyo nombre es conocido en nuestra Historia : E l
Licenciado Ramón Estupiñan Cabeza de Baca ; aquel Mi-
nistro , que haviendo tenido comisión de la Corte para
pasar à Tenerife en calidad de Juez de Residencia, y Pes-
qui-
( 1 ) Libr. y. Acuerd. fol. 168. donado (hijo del Oidor) Regidor,
(*) Era natural de la Villa de y Alcayde de las Fortalezas de
Garcimuñoz, pariente de los Mar- Canaria , Casó alli con Doña Inés
queses de Moya. Vino á Islas con de Herrera , hija de Alvaro de
su muger Doña Maña Maldona- Herrera ^ y nieta de Diego de
do Tafitr, hija de Francisco Fer- Herrera, Conquistador de aquella
nandez Maldonado , Señor de Sa- Isla. Hay descendencia en la de la
gra , Caballero de la Espuela do- Palma.
rada, y del Orden de Santiago, (a) Libr. J . Acuerd fol. itj j,,
&c. Don Gaspar de Olivares Mal- ( 3 ) Nüñ. Peñ, pag. 244.
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 131
quísidor de Don Pedro de Lugo , dio margen a que este
Adelantado perdiese el gobierno de las Islas, y se hiciese
Conquistador en la America,; á que Tenerife y la Palma
empezasen á tener Gobernadores periódicos por el tiempo
de u n o , dos, ó tres años: y a que fuese el primero el Li-
cenciado Alonso Yañez Davila , Teniente del mismo Don
•Pedro. ' • _ 1538.
Pero mientras los Ministros de la Real Audiencia, ó
combatían con los Gobernadores ó los suplantaban , oca-
sionando una revolución civil; havia uno en la Gran Cana-
ria que les fabricaba casas para su Tribunal y Acuerdos.
Era esté el Licenciado Zurbarán , sucesor de Bernardo del
Ñero , á quien el Ilustrisimo Murga en sus Synodales dio
el invidiable elogio de Gran Patriota. (1) Porque en efec^
to , además de la Audiencia, hizo las Casas Capitulares;
Cárceles, Carnicerías, Peso de la harina, la Fuente de la
Plaza, las Gradas de Santa Ana y de nuestra Señora-dé-
los Remedios.
Zurbarán no sabia que estas obras serian objeto de la * :

saña, de los enemigos de la Corona; si bien podía haver,


notado desde entonces quanto los Piratas Franceses infes-
taban los mares de Canaria , y Costas de todas las Islas.
E n 1 5 4 3 . , durante el gobierno de Alonso del Corral, un 1543«
Corsario de aquella Nación llamado Juan Afonso, nombre
que parecía Castellano , aprovechándose de la obscuridad
déla noche , echó su gente en tierra por la parte de las
Isletas; sorprendió el Castillo de la Luz, todavía mal
acabado; clavó una pieza de artillería de bronce ; y apre-
só tres baxeles surtos en aquel Puerto. (2)
R2 §. VI.
( i ) Murg. Synod. de Cañar. 1 ( a ) Castill. M s .
P S- 3^9'
A
1
132 NOTICIAS OB LA HISTORIA GENERAL'

§. VI. Nuevas discordias : segundo transito de ta


Audiencia a Tenerife , y segundo Üuez Vi-
sitador.

N I estas hostilidades, ni la extrema escasez de granos


que padecía la Gran Canaria, ni su famoso pley to
con Tenerife , sobre la libertad de sacar por derecho de
tanto los granos sobrantes de esta Isla; ni la rareza de ha-
verse echado también a piratear, apresando una caravela
de ciertos vecinos de la misma Tenerife, como se dirá en
otra p a r t e ; nada de esto perturbaba tanto los ánimos de
aquellos Ciudadanos, como la discordia que reynaba den-
tro de la Real Audiencia , y fuera de ella. Se creía ver
torcido el fiel de la balanza de Astrea entre las manos de
los Jueces de Alzada. Asi llamaban entonces á los Oidores.
Nuevo disgusto. Los Oidores se transfirieron á Te-
nerife , y tuvieron su Tribunal en la Ciudad de la
Laguna , según hemos probado con una Provisión expedi-
da alli á 24. de Marzo de aquel ano. ( 1 )
Estos males que pedían diestro Medico, solotraxe-
fon á la Audiencia un Juez Visitador. Don García Sar-
miento pasó de la Corte con dicha comisión. Hizo su visi-
ta ; llevó al Supremo Consejo de Castilla los resultados;
quedaron en expectación las Islas; pero el tiempo pasaba,
y en el teatro no se notaba mutación.

§.VII
(1) Nuñ. Pen. pag. 489.
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 133

VIL Mérito' -yproezas, de Don Rodrigo Manrique^


Gobernador de Canaria.

E R A Gobernador de Canaria Don Rodrigo Manrique


l

¿ de Acuita , Caballero de insignes prendas, liberal,


valeroso, amigo de los pueblos no de.sus caudales, y uno
de aquellos pocos hombres que consuelan el genero hu­
mano , y hacen deleytable la H istoria. Canaria le miró
mucho tiempo como un beneficio y don del Rey. El ha­
via llegado ano de 1 5 4 9 . en ocasión que la Isla estaba en
grave aprieto , no solo por la repetida falta de cosechas,
azote de aquella Era , sino por la nueva guerra entre la
España y Francia; entre Carlos V . , yá viejo , y Enrique
II. joven : rivalidad heredada , que daba justo pretexto a
los Corsarios Franceses para interceptar el comercio de
nuestras Islas; apresar, robar , quemar, y echar á pique
las embarcaciones que entraban con mantenimientos, ó
salían con azucares; y amenazar nuestras costas con des­
embarcos. Bien veía Don Rodrigo que la Gran Canaria
era pobre de propios, y huérfana de pósitos públicos.
Dolíase del escarnio que sus enemigos hacían de ella. Asi,
atendió á lo primero, sacrificando las haciendas que tenia
en Malaga y Sevilla , para proveerla de t o d o ; y á lo se­
gundo , aprestando en el Puerto de la Luz á su costa una
Armadilla de 4. buques Canarios, con que rindió 6. naves
Francesas, y hizo 100. prisioneros después de un reñido
combate en nuestros mares. (*)
Fe­

(*) Durante el mismo Reynado ' quistador Juan Siverlo de Muxi­


de Carlas V. , Bernardina Las­ ca , costeó, armó, y mantuvo
«вяз de Muska 3 h ijo del Con- . tres naves de guerra contra los
k

Cor-
134 NOTICIAS DE IA HISTORIA GENERAL
Felizmente arrogante el Ayuntamiento de aquella Is-
la con las glorias y la virtud de este Gefe ; creyendo de su
obligación someter también los Oidores à las Leyes, para
restituir la Audiencia al saludable fin de su instituto;
1 5 5 2 . acordó en 24. de Abril nombrar un Agente en la
C o r t e , con poderes relativos à éste y otros negocios. El
Apoderado fue Alonso de Herrera, Regidor respetable.
Tenemos à la vista las instrucciones originales que el Go-
bernador Don Rodrigo Manrique , y los Regidores Anton
de Serpa, Alonso de Leon, Fernando de Herrera, Don Alo
so Pacheco, y Bernardino de Palenzuela, Personero, le die-
ron para gobernarse en la embaxada.
Decíanle que hablase con el Presidente de Castilla, y
Señores del Consejo , y aún con el mismo Principe D o n
Felipe , si fuese venido à Monzón ; suplicándoles, prove-
yesen estas Islas de nuevos Jueces de Alzada, según se
havia yá pedido, y resultaba de la visita hecha por Don.
García Sarmiento. Que por no haver el Consejo consulta-
, do sobre ello à S. M . , y puesto remedio, padecían las Is-
las notables vexacíones, siendo los Jueces de Alzada em-
parentados con los vecinos, y arraigados en la tierra con
posesiones : de menerà que los deudos hallaban en ellos
favor, y ellos tenían disensiones entre sí mismos con ge-
neral escandalo.
Encargábanle la conclusión de un proceso , pendiente
en el Consejo , sobre los Beneficios Patrimoniales de Gál-
dar y Guia : las medidas que debería tomar para que el
ar-

Corsarios Franceses que corrían sus buques era de tanto porte que
nuestros mares , logrando poner se le mandó pasar por Almirante
en libertad algunas familias que de Galeones à la America,
havian sido apresadas. Uno de j
DE LAS ISLAS DE CANARIA. I3£
arrendamiento del Almoxarifazgo de Canaria se adminis-
trase por el Ayuntamiento: la solicitud de algunos tiros
de artillería : y sobre todo , que representase vivamente
el desconsuelo de la Patria con el rumor esparcido de que
el Rey quería proveerla de un Juez de Residencia. 1101 asi
«fuese , anadian , sería destruirse , é despoblarse mucha
aparte de esta Isla , porque además de que nuestro G o -
«bernador ( á quien colmaban de alabanzas) la tiene muy
«bien gobernada é muy pacifica, asi en las cosas de go-
bernación , como de proveer los mantenimientos; have-
«mos menester mas un Caballero valeroso, como él, que
«nos defienda, que no un Letrado que no entienda de mas
«que de su Judicatura. «•
Aunque Alonso de Herrera, residente én Madrid, sos-
ti tuyo estos poderes en Gaspar Nieto, vecino de Toledo,
patria y antiguo solar de su linage ; no por eso quedaron
los esfuerzos déla Gran Canaria infructuosos, ni sin re-
forma la Real Audiencia. FelipeII., siendo todavía Prin-
cipe y Gobernador de estos Reynos por ausencia del
Emperador su padre , hizo varias Leyes y Capítulos de
Ordenanzas para aquel Tribunal.

§. VIII. Leyes y nuevos Capítulos de Ordenanzas,


dados a la Audiencia.

« / ^ \ U E ninguno de los tres Jueces salga fuera de la


\ J ,1 Audiencia con comisiones sin licencia R e a l , á
^ - í i n o ser á vista de diferencias de pleytos quando
«convenga , y eso lo menos que pueda ser , y con solos
5-1500. maravedís diarios. Ninguno de los Jueces pueda
vver pleyto de padre , suegro, hijo, yerno, ni hermano.
SÍLOS procesos en apelación de Auto interlocutorio se des-
„pa-
i%6 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
«pachen brevemente , y sin retenerse , ni darse executoria
«de lo que proveyeren. Visiten los Sábados las cárceles
«de la Ciudad de la Audiencia , y asistan los Gobernado-
«res , Jueces, Alguaciles, y Escribanos para dar razón
«de los presos , y de sus causas. Sea el Viernes de cada
«semana dia señalado para pleytos de pobres. Cada año à
«principio de Enero se han de leer en la Audiencia pu-
«blicamente sus Ordenanzas, y lo proveído por e'l-Visita»
«dor Melgarejo. u
(i)
El Gobernador Don Rodrigo , destinado para vindi-
car de este modo las Islas de sus enemigos y de sus Jueces,
havia tenido desde los primeros dias de su mandó orden
de la.Corte para pasar à Tenerife , y conocer del procesa
de'un Magistrado iniquo. Dexamos esta Isla , y la de la
Palma en 1 5 3 8 . baxo el gobierno del Licenciado Aloma
Yañez Davila, à quien sucedieron en 1540. el Licenciado
San Juan Verdugo ; y en 1 5 4 3 . el Licenciado Don Geroni-
mo Alvarez de Sotomayor ( * ) , porque aquel era el siglo de
oro de los Licenciados. Ninguno de ellos, à la verdad , se
havia distinguido en grandes cosas. .Nombraban sus Al-
caldes mayores, y sus Lugar-Tenientes ; visitaban con
los Regidores ambas Islas ; y contribuían en los Ayunta-
:

mientos à la consecución de algunas Cédulas Reales, y


à las mejoras de la policía, è industria popular. Pero hu-
vo luego otro quarto Licenciado que supo señalarse en
grandes delitos.

§.IX.
( 1 ) Secopil. libr. 3. titul. '3. jo ,. descendiente de la antigua é
pag. 399. ilustre prosapia de Sotomayor en
(*) IJon Geronymo Alvarez it Castilla , originaria de Galicia-
Sotomayor era Señor de Arenale-
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 137

§. I X . Atrocidades del Gobernador de Tenerife


Figueroa.

E STE fue el Licenciado Diego de Figueroa, recibido


(

Á en Diciembre de 1 5 4 6 . por Gobernador, y sufrido


poco después como Tyrano. Robos, estrupos, concusio-
nes , calumnias, infamias, y atropellamientos le costaban
muy poco. Parecía que no havia entrado en su miserable
alma ninguna idea de Justicia ni de virtud. Cansado el
Ayuntamiento de los odiosos atentados de aquel mons-
truo , lo capituló. Havian pasado entoncesa Tenerife co-
mo se ha dicho el Licenciado Olivares, el Doctor Salazar,
y el Licenciado Bethencoürt, Oidores de la Audiencia,
quienes le prendieron en la calle; le arrebataron de la ma-
no la vara de Justicia ; se la rompieron en tres pedazos;
le echaron grillos; le cargaron de cadenas; y le asegura-
ron en la cárcel. Envióle luego la Corte por sucesor y
Juez de Residencia al Licenciado Juan Bautista de Ayora,
que tomó la posesión del gobierno en Junio de 1 5 4 8 . , y
juzgó á 'su antecesor, condenándole en 88. maravedís,
en 7 8 . tantos m a s , y en otras gravísimas penas.
•Ya havia dado cuenta al Consejo el Licenciado Ayo-
ra de este proceso, y se esperaban las resultas; quando se
vio en la necesidad de juntar a Cabildo el día 8. de Marzo
de 1 5 4 9 . , y hacer el siguiente razonamiento. Mi ante-
cesor Diego de Figueroa es tan descomedido en el trato para
con todos los vecinos honrados y doncellas de calidad, que
Jiavré hecho mucho en disimular hasta aquí la insolencia
que ha procurado zaherirme. Pero este mismo disimulo le
mayor avilantez. Son tan atroces las cosas que dice contra
honor, contra elAlcayde de la cárcel, contra Eclesiásticos y
lom. III. S Se-
i 38 NOTICIAS DE XA HISTORIA GENERAL
Seculares., que es indispensable .mirar por la autoridad de la
Justicia, y por la paz de la República , refrenando su lengua^
y castigándole. Es menester desterrarle luego. Mas como la
causas son tantas y tan graves, he resuelto acompañarme ,
gún Ley, con dos Regidores que nombrará el Ayuntamient
¡Diego de Figueroa, que aunque no tenia amigos, tenia
dos enemigos menos, supo que havian sido nombrados
Juan de Aguirre, y Pedro de Truxillo , los únicos contra
quienes aún no havia podido estrellarse. Este es un elogio
de aquellos dos Regidores, ( i )
Para avivar la resolución, quiso entonces el Persone-
ro de la Isla retocar la pintura del Licenciado Figueroa,
manifestando en una representación al Consistorio los hor-
ribles desacatos de aquel hombre contra el Gobernador;
sus escándalos, sus falsos testimonios en desdoro de las
doncellas, y personas principales de la República. Y pe-
dia que fuese remitido preso a la Corte por persona que
respondiese de él. No quería otra cosa el Gobernador
Ayora-; pero le detenían dos consideraciones de algún pe-
so. La una , que estando Figueroa condenado en crecidas
inultas en que havia interesados, no se podía aventurar
su persona á las contingencias de una fuga, sin que-antes
tuviese dado fianzas. La otra , el haverse entendido que
Don Rodrigo Manrique , Gobernador de Canaria , tenia
orden superior para pasar á Tenerife, y recibir juntamen-
te con él los descargos que diese el Reo. (2)
No sabemos si Don Rodrigo pasó , ni si Figueroa tenia
descargos que dar. Solo nos consta , que se mantuvo en
el arresto hasta el año de 1 5 5 0 . , en que el Licenciado
: Her-
(1) Libr. 9. de Acuerd. fol. j ( a ) Libr. 9. de Acuerd. foL
,374. - • [ 174-
DE LAS ISLAS DÉ CANARIA. 139
Hernán Duque de Estrada sucedió al Licenciado Ayora en
"el gobierno. Encontróle en la cárcel de la Laguna cargado
de prisiones, y con, los tres pedazos de la vara de Justi-
cia que havia exercido. Compadecido de este espectáculo,
determinó enviarle a la Corte , y embarcarle sin perder
tiempo. Embarcóse: Pero asi que llegó á Madrid el intré-
pido Licenciado , tuvo modo de soltarse de la prisión , y
el arrojo de bolver á aparecerse en Tenerife. Venia carga-
do de armas, y decia , que en haviendo cobrado sus ha-
beres marcharía á Portugal. Entre tanto andaba por ios
' pueblos, á modo de vandido , forzando mugeres, y en-
sangrentando su lengua contra todos. Fue preso de nuevo,
entregado al Alguacil mayor Alonso de Heredia , y lleva-
do otra vez á España con segundo cuerpo de delitos. ( 1 )
Aunque el Licenciado Duque, de Estrada solo estuvo
1 8 . meses en el gobierno de Tenerife , no dexó de visitar
esta Isla y la de la Palma , que cada día se hacía mas con-
siderable por su vecindario y comercio. Igual cuidado tu-
vieron sus sucesores el Licenciado Juan Ruiz de Miranda,
recibido en 1 5 5 1 . ; y el Licenciado Juan López de Ce~
peda (*), práctica que se interrumpió con la temprana
muerte de Hernando de Cañizales, (t)

( 1 ) Ibid. fol. 2 4 1 .
S2 §.x.
Decano, durante el tiempo de su
( * ) Este Gobernador Juan Lo-
comisión. ( L i b . deR. Cedul. Ofic.
gez de Cepeda , tuvo Beal Or-
1. fol. a 8 i . )
denen Valladolid á 19. de Mayo
( f ) En Madrid a 1. de Septiem-
de if 57. , para que desde Tene-
bre de 1 J 6 9 . se expidió Real Pro-
rife pasase á la Isla Española; to-
visión 3 para que los Corregido-
mase Residencia al Licenciado
res asistan en la Isla de Tenerife,
Alonso Maldonado , Presidente
y no en la de la Palma. ( Lib. 4.
de aquella. Real Audiencia ; y la
de R. Cedul. Ofic. i.fol. 1 7 . )
presidiese él mismo como Oidor
140 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL

§. X . Oposición al enajenamiento de la jurisdic-


ción de Adexe.

E STE nuevo Gobernador, recibido en 1 5 5 8 . , y bien


conocido por la Fuente, que todavía lleva su nom-
bre en la Vega de la Laguna, se distinguió en la reñida
contradicción que hizo el Ayuntamiento luego que la Vi-
lla de Adexe pretendió separarse de su jurisdicción , eri-
giéndose en Señorío esento. (1) Un Regidor del mismo
cuerpo era el alma de aquella novedad. Pedro de Ponte
Caballero noble, rico, ambicioso de^loria , y bien here-
dado en la comarca de Adexe, deseando enseñorearse de
esta antigua Silla del Imperio Guanchinés, y ser sucesor
j^i-g del Gran Tinerfe ; havia solicitado del Rey se le vendiese
la jurisdicción de aquel distrito , socolor de poblarlo, y
plantar en él un buen Castillo y Casa-fuerte.
El primero que temió estos designios, y requirió al
Gobernador Cañizales para que juntase el Regimiento y
Concejo de la Isla , fue Pedro Soler; acaso no tanto como
Regidor , quanto como vecino al territorio que Ponte in-
tentaba invadir dinero en mano. Juntóse el Cabildo mu-
chas veces para impedirlo. Levantó el grito el Personero
General. Nombróse a Alonso Calderón por Mensagero ex-
traordinario á la Corte. (2) Pero el Gobernador Cañiza-
íes murió en 1 8 . de Junio de 15 5 9 . , el dia siguiente al
que havia presentado un Real despacho en que se le pror-
rogaba por 4 . años mas el gobierno ; y las disputas sobre
s
? 5 9 * Adexe tuvieron las resultas que veremos mas adelante.
§. XI.
( 1 ) Libr. de R. Cedul. Ofic. U I (a) Lib. 1 1 . d e Acuerd. fol. a j .
fol. 2a8. }
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 141

X I . El Ayuntamiento de Tenerife nombra Go-


bernadores Interinos por muerte de los pro-
pietarios.

M uerto Cañizales, usó el Ayuntamiento de un sobe-


rano privilegio que exerció algunas ocasiones du-
rante los siglos de su grandeza : esto es, nombrar Gober-
nadores y otras Justicias en los interregnos, hasta que los
nombrase el Rey. Alonso de Llerena , Regidor, Alguacil
mayor, y Teniente de Gobernador en un tiempo, fue en-
tonces elegido Juez Ordinario , y por Alcalde Diego Gar-
da de Reynosa. (1)
Duró casi 6. meses este interregno, al cabo de los
quales fue recibido por Gobernador el Licenciado Plaza,
que también tuvo, prórroga, y vivió poco. Entonces el
Ayuntamiento, congregado en la Iglesia Parrochial de
los Remedios a 1 5 . de Octubre , hizo el plausible
Acuerdo en que nombraba para la interinidad al Doctor
Hernán Pérez de Grado , Visitador de la Real Audiencia
de Canaria , por ser (decían) una persona muy eminente,
y de mucho crédito , letras, y doctrina ; digno en fin , de
que se le entregase la gobernación. Pero el ilustre Visita-
dor , el sabio Telemaco , se excusó de aceptar esta generosa
elección de aquellos Senadores. (2)
Sin duda estaba escrito que Alonso de Llerena havia
de mandar en Tenerife, y la fortuna le sacrificaba los G o -
bernadores. El lo bolvió á ser interinamente ( 3 ) , hasta
que
( 1 ) Libr. 1. de Acuerd. Ofic. tos de Tenerife.
r

a.fol. 76. ( 3 ) Libr. 1. de Acuerd. Ofic.


(a) Quaderno de Cabildos suel- , 2 . fol. 249.
142 NOTICIAS DE t A HISTORIA GENERAL'
que haviendose mezclado la Audiencia en el asunto , y
comprometido la elección de otro Juez á la probidad del
mismo Llerena • éste en 9. de Noviembre de 156.2. nom-
bró al Regidor Pedro de Ponte,. primer Señor de Adexe,
por ser Caballero tan principal, tan bueno , tan sabio , ri
de tan pura conciencia , que no hará agravio ni aún a su
migos si los tuviese. (1)
Pedro de Ponte , que merecía este elogio, solo fue Go-
bernador nueve dias: esto es, desde 9. de Noviembre has-
ta 1 7 . del mismo m e s , en que tomó posesión como pro-
pietario el Licenciado Armenteros de Paz, quien visitó la
1 5 6 6 . Palma, y no murió en el empleo. El año de 1 5 6 6 . , segun-
do de su inmediato sucesor el Licenciado Juan Velez, hace
una de las épocas de nuestra Historia Civil, por la memo-
rable rebolucion sobrevenida en el systema de la Real Au-
diencia de Canaria.

§. X I I . Por las nuevas controversias recibe la Au-


diencia nuevas Leyes , nuevo Visitador , y un, -
Regente que la presida.

Y A en 1 5 5 7 . s í d o Gobernador de esta Isla el D o c -


en

tor Francisco Mesia Márquez y Pedrosa, de quien


hay clara sucesión , havia recibido aquel Tribunal algunas
nuevas Leyes del Principe. Dio motivo a una muy favora-
ble la vana preferencia de asiento y de lugar, sobre que
huvo disputa entre el dicho Gobernador y los Oidores.
Para oviarla, estando en Valladolíd la Princesa de Por-
tugal Doña Juana ( Gobernadora por ausencia de su her-
ma.-..
(1) Ibid. fol. a j í . . >
DE IAS ISLAS DE GANARÍA.. 143
jnáno Felipe I I . ) declaró : Que en los Ayuntamientos y años
públicos, donde concurriesen los Jueces con el Gobernador ,
ganpreladon de lugar y asiento a él: y lo mismo a otro cual-
quiera particular. Pero el Gobernador y Regidores prefieran
Alguacil y Executor de la Audiencia. (1)
Asi como se debió este lauro a la competencia con el
Gobernador , asi también se fue acercando aquel Tribu-
nal á otro mas glorioso por efecto de las grandes diferen-
cias sobrevenidas entre sus propios Ministros. Ellas dieron
margen a la mencionada visita que hizo déla Audiencia
en 1 5 6 2 . el Doctor Hernán Pérez de Grado , de cuyas re*
sultas remitió dos de ellos presos a España. Y Felipe II.
que dictaba leyes al mundo , las dio á su Audiencia de Ca-
naria , mandando en 1 5 6 6 . , que huviese en ella un Re-
gente , para que como cabeza suya ordenase lo tocante a
vista de pleytos, é hiciese executar las Ordenanzas funda-
mentales del Tribunal. Que este Regente con otros dos
Jueces de Apelaciones determinasen los litigios. Que en
los casos de Corte , en que debian ir los negocios en pri-
mera instancia á la Audiencia de Granada , pudiesen ir á
la de Canaria , y conocer por nueva demanda , no obstan-
te que sus Ordenanzas disponían lo contrario. Que en las
causas Civiles huviese grado de suplicación , como fuese
en cantidad de 3008. maravedís abaxo , y no haya apela-
ción ni recurso. Que en las Criminales en que no huviese
condenación de muerte , se apele á la Audiencia de Sevi-
lla , y no á la de Granada como antes (*), excepto los
pley-.

( 1 ) Hecopll. tit. 3. pag. 390. de v;66. ) para que las Apela-


(*) En las Ordenanzas de la ciones de la Audiencia de Cana-
Chancilleria Je Granada , impre- ria vayan a la de Sevilla.
sas en 1594. se hallan las Cédulas
144 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
pleytos de hidalguía , tanto de sangre como de privilegio,
que continuarían yendo a Granada, &c.
Nombrado para primer Regente de la Audiencia el
mismo Hernán Pérez de Grado, que havia solicitado su re-
forma , llegó a ella á principios de la Primavera de aquel
año ( f ) , y desde luego supo hacer interesante su nombre,
1567. dando nuevo aspecto de dignidad al primer Tribunal de la
Provincia. La Audiencia se aplicó á remediar la cruel
hambre que continuaba en desolar a Canaria , solicitan-
do trigo de la de Tenerife. (1) La Audiencia apresuró el
socorro que ambas Islas enviaron a la de Lanzarote , in-
vadida por 10. galeras de Moros en 1 5 6 9 .

§. X I I I . Memorable socorro de Tenerife a Lanzara*,


te , Invadida por Moros.

P A R A fama de este socorro publicaremos aquí una


anécdota singular. Yá havia partido la primera di-
visión de los 300. hombres, armados y provistos que des-
pachaba el Ayuntamiento de Tenerife contra aquellos in-
fieles ; quando Don Alonso Luis Fernandez de Lugo , tercer
Adelantado de Canarias, aportó á dicha Isla , según lo
1 5 6 9 . tenia de costumbre en sus viages a las conquistas de la
America. Supo la irrupción de los Moros. Quiso servir
a la Patria en aquel conflicto : juntó sus criados: recinto
gente ; y determinando ir en persona á la expedición, so-
lo pidió que para conservación del honor debido a su per-
sona , y posesión de sus antepasados, se le nombrase por
General en Gefe. Con-
( f ) El Ayuntamiento de Tene- Ofic. a. fol. 3 j i.
rife le cumplimentó por Acuerdo ( 1 ) Lib. ia. Acuerd. fol. 90.
de ó. de Mayo. Lib. 1. Acuerd.
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 14..$
Consultó la Justicia y Regimiento el caso con la Au-
diencia, y visto que la resolución tardaba, no dudó el
Adelantado estender sú generosidad hasta el punto de
ofrecerse á servir en Ta jornada, baxo las ordenes del cau-
dillo que la Isla quisiese , sin perjuicio del derecho priva-
tivo de su dignidad. La Isla le dio infinitas gracias. Acele-
ró el socorro; aumentólo de 500. hombres; equipólos de
armas, tomadas de los demás vecinos; nombró por C o -
mandante al Alférez mayor Don Francisco Valcarcel, y
Capitanes á Diego de Mesa , Juan de Ascanio, y Luis Beni-
tez de Hoyos. (1) , •
Pero bolvamos á la Real Audiencia, que no contenta
con abastecer y defender las Islas, pretendió también dar-
las mas ensanches; por cuya razón, sus averiguaciones so-
bre la existencia de San Borondon, y la expedición que en
-i 570. dispuso para descubrirla , merecen la mayor indul-
gencia. De todo era el móvil el Regente Pérez de Grado?
pero con la desgracia de que su zelo encontraba á cada
paso grandes escollos. Los Piratas enemigos, los Moros,
Franceses, Holandeses, Ingleses, perseguían las Canarias
a niego y sangre por todos los puntos de su circunfe-
rencia.

§• X I V . Saquean y queman los Ingleses la Ciudad de


la Palma : sus consequenáas.

L A Palma, que con sus ricos frutos havia atraído el


comercio, y domiciliado algunas nobles familias
de Flandes, las quales le pagaban el derecho de Ciudada-
nos en templos, pósitos, montes de piedad , fábricas, y
Tom. III. . . . T otros
(i) Libr. ia. Acuerd. fol. ¡147.
146 NOTICIAS DI LA HISTORIA GENERAL'
otros establecimientos públicos: la Palma , digo, havia si-
do embestida en 1 5 5 3 . por la furia Francesa. No parecía
sino que los Corsarios de esta Nación pensaban despicar^
se alli de los golpes del Emperador Carlos V. En Agosto
del dicho a ñ o , 700. hombres mandados por un Cabo,
que es conocido baxo el nombre de Pie de palo , forzaron
la débil entrada ; saquearon el pueblo , abandonado por
los vecinos; quemaron algunas casas, entre ellas las Con-
sistoriales con los papeles de sus archivos (1) , hasta que
entrando los Naturales en sí mismos, y rebolviendo luen-
go sobre ellos , se reembarcaron con pérdida conside-
rable. (2) . .. .
Aficionados los Franceses al cebo de estas correrías,
bolvieron á cruzar sobre la P a l m a , y á ensangrentar
sus mares con los 40. Misioneros Jesuítas, tan venerados
en Tazacorte, y tan aplaudidos por la pluma del Cardenal
Cienfuegos.
De esta suerte mostraba la experiencia que las Islas no
eran sino como otras tantas plazas fronterizas, siempre
armadas para rechazar los enemigos de la corona ; siem-
pre en vela para no dexarse insultar. \ Q u é podia hacer la
Real Audiencia de cuya inspección dependía la seguridad
pública ? Este parecía un Tribunal pacifico , sedentario,
y acostumbrado a mirar las cosas a sangre fría como las
mismas Leyes. {Qué harían también los Gobernadores de
Canaria y de Tenerife ? Estos igualmente eran unos Li-
cenciados , que según decia el Ayuntamiento de la Ciu-
dad de hs*Palmas, no entendían mas que de su Judicatu
A s i , la primera novedad política que entonces se notó,
fue
( 1 ) Lib. 6. Acuerd. fol. 40?. j the Cañar, pag. 3J0.
O) Glas. The Histor. Of. \
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 147
fue la de convertirse en bastón la vara , y los Gobernado­
res Licenciados en Gobernadores Capitanes. La segunda,
la de transformarse los Regentes de la Audiencia en Presi­
dentes , y Capitanes Genérales de la Provincia. Y la ter­
cera en fin,haver nombrado el Rey por Gobernador inte­
rino de las A r m a s , con todos los honores anexos al em­
pleo , al Capitán Don Francisco de Vahar al, Alférez ma­
yor de Tenerife , en atención á haver servido muchos años
de Capitán de Infantería Española en Córcega , en Ñapó­
les , en la Jornada de Sena , en Lombardía , y Puerto
Hercules; y no hallarse a la sazón en la Isla persona tan
experimentada , ё inteligente en cosas de la guerra. ( 1 )

XV. Los Gobernadores Letrados reemplazado*


por Militares.

L OS últimos Gobernadores Letrados que tuvieron Te­


nerife y la Palma fueron : el Licenciado Eugenio de,
•Salazar, natural de Madrid , en 1 5 6 7 . ( * ) , y el Doctor
Gante del Campo en 1 5 70. El primer Capitán Gobernador
fue Juan Alvarez de Fonsecd. Mas aunque en tiempo de és­
t e , y de sus sucesores se fueron fortificando mejor los
Puertos principales de ambas Islas: Aunque D,on. Martin
de Benavides , Gobernador de la de Canaria, construyó
el Fuerte de Santa Ana, una muralla , un arco en el
puente, arruinado por una avenida del Giniguada , que
asoló dos barrios. Aunque el Capitán Pedro Girón puso
T2 es­
( i ) R. Cedul. en Madrid a 10. sus h ijos un grueso volumen de
de Junio de 1 y 7 1 . sus composiciones. Se puede ver
(*) El Licenciado Eugenio de el Para todos de Montaban: In­
tfalazar fue insigne Poeta. Quan-' dice de los Ingenios de­Madrid*
do murió dexó encomendado á pag. 507. j-
148 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
especial cuidado en disciplinar las Milicias de aquella Isla,
donde murió : Sin embargo, sabemos que el Ayuntamien-
to de Tenerife bolvió á pedir al Rey Gobernadores
Letrados, quando el referido Capitán Fonseca , de quien
hay noble descendencia en el país, acababa su segundo
gobierno. (*) Dos veces lo havia sido: una en 1 5 7 3 . des-
pués del Doctor Gante; y otra en 1 5 7 9 . después del Ca-
pitán Juan de Leyva.
Fundaba Tenerife su súplica en la pobreza del país,
incapaz de sustentar, ó de saciar al mismo tiempo Jueces
de Capa y Espada con Tenientes de Letras. (1) También
veremos, como establecidos los Presidentes de la Audien-
cia , y Capitanes Generales, se echaban las Islas al pie del
T r o n o en cada vacante de estos Gefes, para rogar al Rey
se dignase de bolver a la Audiencia todo el gobierno Mili-
tar y Político. < Nacería acaso este modo de pensar de la
misma diferencia que advierten los hombres entre el peso
de las Leyes y el de las Armas ?
Mientras tanto, se mostraba la Audiencia digna depo-
sitaría de unas y otras, en medio de los mas tristes acae-
cimientos y males de la Naturaleza. Pestes, Langosta,
Volcanes, Guerras, falta de Víveres, todo cargó sobre
nuestras Islas en menos de 2 0 . a ñ o s , anunciando su fin.

§.XVI.
( * ) Casó con Doña Beatriz Me- Regidor de Tenerife.
tía, cuya varonía subsiste en el ( 1 ) Lib. 3 . Acuerd. Ofic. a.
Capitán Don. Matheo Fonseca, fol. ios.
-•• •• DE LAS ISLAS DE CANARIA. 149

§. X V I . Peste de las Landres: Volcan en la


Palma; Langosta.

L A peste, llamada de las Landres, que en 1 5 8 2 . afli-


gió la Ciudad de San Christoval de la Laguna , se-
rá siempre de funesta memoria en Tenerife. Es tradición
que la infección se comunicó al ayre por medio de. unos
tapices de Levante, que traxo el Capitán Lázaro Moreno,
Alférez mayor de Granada , recibido aquel año por Go-
bernador de la Isla , y desdoblados por la primera vez el
dia del Corpus para colgar de las ventanas al tiempo de la
procesión. (*) Al punto se manifestó el contagio , cun-
diendo con tanta rapidez , que fue preciso separar los en-
fermos acia la parte mas baxa de la Ermita de San Chris-
toval, sitio señalado para Degredo ; arrancar las criatu-
ras de los pechos de las madres tocadas del m a l ; y enter-
rar los muertos en zanjas profundas, abiertas en el llano
de los Molinos, siendo tanta la muchedumbre , que no era
posible darles sepultura en las Iglesias.
' A este tiempo, los vecinos que tenían mas posibili-
dad , ó mas precaución, huían , desparramándose por la
Isla. El Gobernador , y doce Regidores se retiraron al
Sausal, lugar de buen temperamento , en cuya Iglesia de
San Pedro celebraron Cabildo á 20. de Diciembre , para
dar algunas providencias sensatas. Es verdad que los Re-
gidores havian requerido al Gobernador con las Provisio-
nes

" '(*) Lázaro Moreno de León Alpujarras , con valor señalado.


'havia servido de Capitán de A r - (Ferreras. tom. 1 5 . pag. 3 3 .
cabuceros año de. i??o. en la num. jo. )
guerra contra los Moriscos de las
i £0 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
ríes Reales y de la Audiencia , para que n o se celebrasen
Cabildos fuera de la Ciudad Capital; pero sin embargo,
les mandó que votasen , por ser asuntos cumplideros al
servicio de D i o s , del Rey , de la salud pública , bien y
defensa de la Isla. (*) Acordaron pues , que en los dias
claros, pasadas las Navidades, se saliesen de la Ciudad to-
das las gentes, exceptuando las Monjas; que se acantona-
sen en el lugar que los Diputados señalasen , siguiéndoles
los vivanderos y carniceros , para que no faltasen los ali-
mentos precisos; y que se quemase toda la ropa que hu-»
viese servido á los enfermos, aunque fuese de gran valor,
&c. Muchas familias se acantonaron en las orillas del
m a r , donde levantaron algunas casillas de piedra y paja.
Todavía se vén los fragmentos de aquella en que estuvie-
ron los P P . Agustinos, en la jurisdicción de Tegina.
Pero como el Gobernador Lázaro Moreno aún no se
creía seguro en el Sausal, se fue tres dias después á la Oro*
tava, y celebró Ayuntamiento con otros Regidores para
recibir muchas acciones de gracias por sus acertadas pro-
videncias. Con todo eso , el Gobernador huía , y la Peste
que él havia traído , aunque parecía haver calmado , bol-
vió á manifestarse con nuevos bríos. Asi consta de
otros Cabildos celebrados en Tegueste los dias primero de
Enero , y nueve de Febrero.
E n fin , quiso Dios que el errante Ayuntamiento bol-
viese de su dispersión en Abril de aquel a ñ o , pues el dia
22.
(*) Además del cuidado de la saquear de camino las Canarias,
Plaga , havia la novedad de que y la Madera. Una recia tempestad
Don Antonio Prior, de Crato 3
esparciendo su Armada frustró
Pretendiente à la Corona de Por- el proyecto. (Ferrer. tom. i y. f-
tugal., resuelto à pasar de las I s - J a 8 i . Año iy8a. n. 7.)
las Azores à "Francia , intentaba |
DE LAS ISLAS DE CANARIA. I£I
s 2. estando en la Ciudad acordó: que los enfermos que
huviesen salido del degredo , pasasen a las casas de la con-
valecencia , y permaneciesen en ellas hasta nueva orden.
Duró aquel azote del Cielo mas de un año; y según pa-
rece de algunos papeles antiguos , murieron cerca de 9,
mil personas. San Juan Bautista fue aclamado por inter-
cesor. A s i , la Ermita que se le edificó en el mismo llano
y Campo Santo de los muertos; la Imagen que se llevó de
Europa ; la triunfante procesión con que se colocó en su
casa ; la fiesta que anualmente le hace la Ciudad j y el vo-
to de tenerle por su particular Abogado contra la peste:
son otros tantos piadosos monumentos de tan cruel in-
fortunio. (1)
No fue menos terrible el que atribuló toda la Isla de
la Palma el dia 1 5 . de A b r i l , pues a las dos de la 5 ^ 5 . I

tarde reventó en el termino de los Llanos un Volcan con


tales terremotos, truenos , y estampidos , que queda-
ron aturdidas las Islas comarcanas. El P. Fr. Alonso de Es-
pinosa^ nuestro Historiador, y testigo de esta tragedia,
vio elevarse la tierra en el llano, junto á una fuente; for-
marse una enorme montaña ; abrirse una gran boca ^ ar-
rojar fuego , humo , peñascos encendidos; y vomitar por
ultimo dos ó tres arroyos de materia inflamada , que te-
niendo de ancho un tiro de escopeta , corrieron mas de
una legua al m a r , hasta calentar el agua , y cocer los pe-
ces a la distancia de dos millas. (2)
. La Langosta , plaga conocida en nuestras Islas baxo
el renombre de Cigarra, es el presente mas funesto que las
suele hacer la vecina costa de Berbería, y el mismo que se
ex-
( 1 ) Libr. 3. Acuerd.. Ofic. a. í (a) P. Espin. Milagr. de N. 5.
fol. 1 6 3 . \ de Candel.
NoTfciAS DE IA HISTORIA GENERAL'
experimentó en Tenerife por los años de 1 5 8 8 . , a tiempo
que era Gobernador el Capitán Juan Nuíiez de la Fuente,
recibido 4 . años antes. Los vecinos, de orden del Ayun-
tamiento , tenían que salir por las noches a matar enter-
rar, y quemar aquellas nubes de sabandijas, apiñadas so-
bre los arboles, y en las pencas de las tabaybas y car*,
dones. (1)

§. X V I I . Amagos de los enemigos de la Corona.

E R O lo que mas daba que hacer, durante toda aque-


lla infeliz Decada de años, era el sobresalto conti-
nuo , las incesantes sonadas de guerra, y los amagos de
invasiones deliberadas con que los enemigos de la Corona,
especialmente los Ingleses con quienes se havia rotó la
paz, traían alarmadas nuestras Islas. La Audiencia , los
Cabildos, los Gobernadores , los Ciudadanos, todos te-
nían que vivir á lerta como en medio de una plaza sitiada.:
D e todas partes se recibían presagios funestos. El Rey
participaba el peligro en 1 5 8 2 . , mandándolas apercibir
para la defensa ; y enviaba desde Lisboa Carta de gracias
a la Ciudad de la Laguna por lo mucho que le ha servido en
defender la Isla. (*) El Capitán Pedro Soler , Regidor,
avisaba: que acababa de rechazar de las costas de Chasna,
y desbaratar con sus propios criados, y otra gente, á los
Ingleses que intentaron insultar el país; por lo que le es*
cribió la Ciudad en estos términos: Muy Magnifico Señor.
En quanto vuestro nombre resuene entre los Ingleses, yá
guar-
( 1 ) Lib. 17. Acuerd. fol. 116. \ el Libr. a. de R. Cedul. Ofic. ti
(*) Dada, en Lisboa a 19. de fol. 188. ' '
Agosto de 1 5 8 a . ; y se halla en | :
DE LAS ISLAS DE CANARIA.
guardarán muy bien de bolver d nuestra Isla , escarmenta
del daño que por vuestro brazo recibieron.
Tomás de Cangas, Gobernador de Canaria, decia en
1 5 8 5 . : que se havia abrigado una Armada Inglesa en la
Isla de Lobos. Un Religioso de la Madera : que havian sa-
lido de Inglaterra 80. navios-al mando de Francisco Dm-
ke , con designio de maltratar alguna de las Canarias, E l
Conde de la Gomera : que este Armamento havia yá insul-
tado , aunque sin fruto, aquel país. El Marqués de Lanza-
rote en 1 5 8 6 . : que los Moros havian invadido sus tierras.
El Duque de Medina-Sydonia en 1 5 8 6 . : que Drake , des-
pués de haver acometido la vahía de Cádiz, iba con su or-
gullosa Armada contra las Canarias, según decían. ( 1 )
El Gobernador Portugués de Mazagan: que Morato Ar-
ráez se aprestaba con 20. galeras para echarse so-
bre ellas.
Entonces fue quando el Ayuntamiento de Canaria pi-
dió pólvora al de Tenerife, en una Carta , cuyo conteni-
do tiene todo el mérito de la simplicidad. Empezaba de
esta manera : Dios dé a vuestras Señorías muy buenas y santas
Pasquas para que le sirvamos. Yá le es notorio aV.S. quan
amenazada está esta Isla, asi de Morato Arráez como, de
Francisco Drake ; y aunque se han hecho, y van haciendo to
das las prevenciones necesarias para defensa de la Isla, y ofe
der al enemigo , nos hace mucha falta el no tener la pólvor
necesaria, &c. 1 7 . de Mayo de 1 5 8 7 . Tenerife le franqueó la
que pudo. .

Tom. III. V § . XVIII,


(1) Ferrer¿ tom. i j . pag. j i j . ' n u m . $.
15* 4 NOTICIAS DE XA HISTORIA GENERAL

§. X V I I I . Don Luis de la Cueva , primer Capi-


tán General, y Presidente de la Audiencia'.
Instrucciones que se le dieron.

S Emejanfces rumores, en parte verificados, y en gran


parte temidos ; determinaron la Corte á enviar a
Canarias un Gefe Militar, aguerrido, y de entera confian-
za, que como Presidente de la Audiencia,, y Capitán Ge-
neral de Mar y Tierra las gobernase, asegurase, y "defen-
diese. Para este empleo nuevo y poderoso, puso Felipe
II. los ojos en Don Luis de la Cueva y Benavides, del Orden
de Santiago , Señor de Bedmar, sugeto adornado de so-
bresaliente calidad , valor y mérito, que en el socorro de
Malta , cercada por el Turco, havia mostrado el mismo
denuedo de que antes tenia dadas bastantes pruebas, yá
en la Goleta de Túnez contra los Moros , yá en la rebolu-
cion de Portugal, donde al lado del Duque de Alburquer-
que su sobrino , reduxo al servicio de España muchos lu-
gares importantes. Premióle consecutivamente el Rey
con la merced de su Gentil-hombre de Boca , Capitán de
los Ginetes de Granada; y ahora con la de Capitán Gene-
ral de nuestras Islas, y Presidente de su Audiencia. (*)
Las instrucciones qué se le dieron para desempeño de
estos graves encargos se hallan autenticasen los Autos
Acordados, y merecen nuestra atención. «Hayeis de te-
vner

(*) Don Luis era hijo de Don ña Juana Manrique de Mendoza,


Alonso de la Cueva y Benavides, de la Casa de los Duques de N'a-
Señor de Bedmar, Capitán Gene- xera , Condes de Tre virio. (Har.
ral de Oran y la Goleta de Do- Jtíobil. tom. a. pag.,561. )
DE LAS ISLAS DE CANARIA..
«ner entendido (decía el Monarca ) que la principal causa
«que me ha movido a instituir y establecer el cargo que
«lleváis, ha sido la defensa y seguridad de las Islas, por ser
«¿fe la importancia que son ; y asi os encargo , y mando
«tengáis el cuidado y vigilancia que de vos confio. Que
«llegado a la Isla de la Gran Canaria, donde ha de ser vues-
«tra principal residencia , veáis y reconozcáis el estado en
«que se hallan las cosas de la guerra , asi quanto á las for-
«talezas, como la gente, artillería , municiones, y lo de-
«más que de aquello convenga fortificar y proveer : y esto
«mismo haréis en las demás Islas , visitando por vuestra
apropia persona lo mas presto que fuere posible ; y en to-
adas veréis y entenderéis la forma de Milicia que los Na-
«turales tienen entre sí para su defensa y seguridad , y pa-
deciéndoos que conviene reformarla, lo haréis tratando-,
uto con los mismos Naturales, para que se haga con subenep
incito. &c. "
«Es mi voluntad que tengáis jurisdicción sobre toda
«la gente de guerra , y Oficiales de qualquiera condición
«que sean , asi de mar como de tierra que están á mi suel-
«do ; y de las dichas Islas, siempre que se hirviere de jun-
«tar, ó lo estuviere para algún efecto ; y que podáis co-
«nocer de todas las cosas, y causas Civiles y Criminales,
«que entre la dicha gente sucedieren: y que quando sa-
«lieredes á visitar las Islas, conozcáis de los pleytos y di-
«ferencias que se ofrecieren entre la gente de guerra y la
«de las Islas, eligiendo un Asesor Letrado, estando lejos
«del lugar donde residiere la Audiencia; y estando cerca
«consultareis á uno de los Jueces de ella por escrito, 6
«tomándolo por Asesor, y con su parecer determinar la
«causa. Pero quando la gente de guerra , y la natural es-
«tuvieren juntas donde reside la Audiencia , para ofensa
Y 2 «6
lijó NOTICIAS DE i A HISTORIA GENERAL
„6 defensa de los enemigos, ó para otros actos de guerra;
«si algunas causas criminales se ofrecieren, haveis de co-
«nocer de ellas, y determinarlas juntamente con los otros
«Jueces de la Audiencia. Mas si la dicha gente de guer-
«ra y natural se hiciere en otro lugar , en tal caso cono-
«cereis tomando por Asesor uno de los Jueces de dicha
«Audiencia ; y en estas tales Criminales es mi voluntad
«no se pueda apelar para el mi Consejo de Guerra , ni a
«la Audiencia, sino para ante vos mismo, donde se se-
g u i r á n las causas en grado de Apelación de qualquiera
«calidad que sean ; y para sustanciarlas y determinarlas,
«toméis por Asesor , 6 Asesores uno ó dos Jueces de la
«dicha Audiencia. lt

«Esta misma orden se guarde en quanto a las cosas de


«presas de Corsarios. Tendréis particular cuenta con el
«buen recaudo de mi hacienda, y de ordenar lo que vie-
«redes que conviene para que no haya fraude. Haveis de
«tener particular cuenta de la buena orden y disciplina de
«la dicha gente, para que entre ella, y los naturales no
«haya ruidos ni questiones. . . y haviendosede repartir en
«diversas partes, ordenareis que las personas á cuyo car-
«go huvieren de estar, sean las de mas prá&ica, experien-
«cia, y buen gobierno. u

«Llegado que seáis á las Islas de Canaria , avisareis


«del numero que hay de Artilleros, y los que faltaren,
«para que mande yo lo que conviniere. Lo demás que
«aqui no se dice, se remite á vuestra prudencia y cuida-
« d o , y adelante se os irá avisando y ordenando lo que mas
«se ofreciere. u

Esta gente de guerra , de que en estas instrucciones se


habla tanto , eran unos 600. hombres que se enviaban de
España en tres Compañías, para guarnecer y hacer mas
res-
DE LAS ISLAS DE CANARIA. I £7
respetable la tierra. Pero antes de pasar a otra cosa, aca-
bemos de ver las facultades de Don Luis de la Cueva , en
calidad de Presidente de la Real Audiencia de Canaria.
No son ellas menos dignas del espíritu de la Historia.
«El Presidente (dice la instrucción) presenta su titu-
«lo en el Acuerdo; y visto , obedecido, y mandado cum-
«plir , los Oidores mas nuevos salen por é l , y le traen en
«medio hasta su Silla , á donde se asienta : y el Escribano
«del Acuerdo le recibe juramento de que guardará el ser-
«vicio de S. M. , las Leyes y Ordenanzas de la Audien-
«cia , y secreto del Acuerdo; y esto sirve de posesión,
«y se pone por auto al pie de su titulo, como se hace con
«el Regente quando le haya. Tiene de salario 2,8. ducados
«cada año , pagados de los Almojarifazgos que S. M.
«tiene en estas Islas; y para su acompañamiento y guar-
«dadesu persona, y para que asistan en su casa puede
«nombrar doce Alabarderos que anden con sus alabardas,
«con 50. ducados de salario cada a ñ o , librados en los di-
«chos Almoxarifazgos; y los puede nombrar por Algua-
«ciles executores de lo que por sí solo con Asesor cono-
«ciere, y para laexecucion de lo que la Audiencia acor»
«daré. "
«Preside en la Audiencia. Asiste á la vista y determi-
«nacion de todos los pleytos, asi en la Sala como en el
«Acuerdo , ordenando que pleytos se han de ver , y
«no tiene voto en la determinación de ellos. Vá á las vi-
«sitas generales de cárceles y demás. Nombra las perso-
«nas para la execucion de lo que la Audiencia proveyere.
«Puede con la Audiencia mandar hacer pesquisas por
«qualquiera delitos. Todas las Cédulas que hablan con los
BiRegentes que han sido de la Audiencia, se entienden ha-
b l a r con el Gobernador Presidente. Siendo necesario pa-
«ra
15" 8 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
iii"a el servicio de S. M . , paz y sosiego de los vecinos de
nías Islas, puede juntamente con los Oidores mandar sa­
NLIR de todas las Ciudades & c . , qualesquiera personas de
nqualquier estado , condiciones, preeminencias, ó digni­
d a d e s que sean , y que no entren en ellas sin licencia del
«Rey , ó de dicho Gobernador Presidente , y Oidores
^de la Audiencia , so las penas que S. M. les condenare. "
nPueden juntar en el lugar que les pareciere la gente
nde a pie y de á cavallo que quisiere, siempre que juzgare
91ser necesario para el servicio de S. M. , justicia, p a z , y
^sosiego de los vecinos, compeliéndolos con la fuerza,
^afrenta , y apremio que fuere necesario conf orme a­icrc­
•»cho, a que cumplan lo que el dicho Gobernador Presi­
ndente , juntamente con los Oidores de la Audiencia man­
•ndaren. Quando sale de sus oficios y empleos, tiene obli­
g a c i ó n de enviar a mano propia de S. M. relación distin­
g a por diarios (6 no pudiendo , con la mayor claridad)
?idel estado en que quedan las Islas, y de los negocios gra­
^ves que han sucedido en el tiempo que las han goberna­
d o , y si quedan acabados, y la salida que tuvieron , y
íJO que faltare para concluirlos, so pena que no se librará
9,el salario del ultimo año. "
«En ningún caso pueden prender á ningún Oidor sin
^licencia de S. M . y su Consejo. Y porque el Gobernador
•^Presidente de la Audiencia ha sucedido en lugar del Re­
•»gente que en ella havia , y se entienden con él las Leyes,
^Cédulas, Provisiones, y Ordenes dirigidas al Regente,
„рог si S. M. bolviere el gobierno de la Audiencia al Re­
„gente ; se arreglará el titulo que se le despachare, y esta
^instrucción en su oficio, jurisdicción, y obligaciones, ( i ) "
§. XIX.
(i) Aut. Acord. lib. 3. tit. a. pag. 33a.
DE LAS ISLAS DE GANARÍA. i^-p

§. X I X . Su llegada: sus providencias: su demasia-


da autoridad. -

I Legó pues.a la Gran Ganaría Don Luis de la,Cueva y


__l Benavides, con la falange de sus 600. soldados, y
Don Alonso de la Cueva su hijo mayor , en la Primavera
del año de 1 5 8 9 . Fue recibido con tanto respeto como te-
mor por aquellos mismos de quienes iba á desechar los te-
mores y los rebatos; pues ocupando la primer Silla de la
Audiencia , atraxo toda la atención de las Islas. Estas no 1589.
veían en él sino un verdadero Dictador, que reuniendo en
su persona todas las faces de la autoridad en el aprieto de
la República , venia, a reemplazar los Regentes, Gobernar
dores, y Generales; á presidir sobre las Armas y las Le-
yes ; á disponer de lo Militar y Politice
Havia visitado la Audiencia quatro años antes (1585.)
el Licenciado Francisco Palomino, y era Regente a. la sazón
él Licenciado Pedro López de Aldaya, Ministro que la hon •
raba con sus talentos. Pero haviendole perdido las Islas
con motivo del nuevo Presidente , pasó de Oidor a la
Cnancillería de Granada, luego a Regente de Sevilla, y
por ultimo al Consejo de Hacienda. (1) Los Gobernado-
res de. Canaria , y de Tenerife tuvieron que ceder igual-
mente sus títulos. Asi lo hizo el Capitán Melchor Morales
en Canaria. Asi lo hizo también el Capitán Tomás de Can-
gas en Tenerife (*) , tomando el de Corregidores.
y • Lo
( i ) Murg. Synodal. de Cañar. rife en aquel año. Yá era estima-
(*) Tomás de Candas acababa do en esta Isla desde que fue
de ser Gobernador de Canaria, . Alguacil mayor del Gobernador
y havia pasado a serlo de Teñe- I D o n Juan de Leyva en 1J77.
16*o NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
Lo primero que hizo el Capitán General fue nombrar
en las siete Islas personas á cuyo cargo estuviese el mando
de las armas. En Canaria a su hijo Don Alonso de la Cueva.
En Tenerife al Corregidor Tomás de Cangas. En la Palma
á Juan Niño, Sargento Mayor de ella por el Rey. En la
Gomera á Juan Sánchez de Arellano , Sargento mayor por
el Rey. En el Hierro á Don Nicolás de Castilla. En Lanza-
rote á Gonzalo Argote de Molina , y para sus ausencias a
•Francisco Henao de Peñalosa, Sargento mayor por el Rey.
En Fuerteventura al mismo Argote, y en su ausencia &
Geronymo de Aguilera Valdivia, Sargento mayor por el
Rey.
Como Don Luis de la Cueva era el t o d o , todo lo an-
daba y lo veía. El dictaba leyes a la Audiencia, exercitá-
ba las Milicias , ponía en los Presidios guarnición de la
tropa de España , reparaba las fortificaciones, visitaba las
Islas del R e y , inquietaba las de Señorío, proyectaba Guar-
dacostas y Armamentos contra los Corsarios, llenaba de
sus providencias las Islas. Pero todo quanto el General
mandaba hacer , yá ellas lo tenian hecho por sí mismas
muy de antemano. Yá havia algún tiempo que sus impor-
tantes Milicias estaban bien armadas, bien arregladas , y
quizá aguerridas; porque esmerándose los Ayuntamien-
tos en frequentes reseñas, les havian dado Maestres de
Campo y Capitanes, tan nobles como expertos: especial-
mente después que en 1 5 5 8 . Don Alonso Pacheco, Regi-
dor de Canaria , Alférez mayor de la Palma , y uno de
nuestros claros varones, tuvo Real orden para visitar la
gente de guerra, las fortificaciones, las municiones,,, y ar-
, mas de toda la Provincia.
Yá havia algún tiempo que Lanzarote tenia su pri-
i rner Castillo.de Guanapay • la Gomera su torre : Canaria
sus
DE LAS ISLAS DE CANARIA. I6I
sus fuertes de la Luz, Santa Catalina, y Santa Ana: Te-
nerife sus Castillos de San Christoval en Santa Cruz; de
San Miguel en Garachico ; de Adexe en esta Villa: la Pal-
ma los de Santa Cruz y Santa Catalina; sin contar en ta-;
das las Islas con otros reductos y murallas. Yá haviá al-
gún tiempo, en fin, que las Canarias ha vían aprestado
diferentes Armadillas para hostigar á los Moros sobre sus
costas, y limpiar de Piratas nuestros mares, con el mismo
valor con que los havian escarmentado en sus inva-
siones.
Llenas de la idea de estos méritos, no creyeron las
Islas que fuese del servicio del Rey sufrir el gravamen de
una nueva tropa , que sobre parecer inútil para tiempo
de acción , oprimía la libertad con su alojamiento , sub-
sistencia , y costumbres. La Isla de Tenerife, á donde ha-
vía enviado el General 300. soldados, hizo diferentes re-
presentaciones á la Corte ; siendo el Personero Agustín di
Mesa, el mas zeloso promotor de las preeminencias de la
Patria. Pero no por ésta, ni por otras justas contextacío-
nes dexaron de celebrar las Canarias las prendas de Don
Luis de la Cueva , respetando su gobierno y alto carácter.,
Quando supo la misma Tenerife que a principios iba a 1590.
visitarla, y que desembarcaría en el lugar de Candela-
ria ; mandó el Ayuntamiento que toda la gente de á pie
y de á cavallo le saliese al encuentro fuera de la Ciudad
de la Laguna ; que se enramasen las Casas Capitulares;
que se subministrase pólvora a los alcabuceros; y que
Alonso de Llerena dirigiese las fiestas que se debían hacer.
En efe&o , el Capitán General fue recibido en Candelaria
por el Corregidor y dos Regidores (*), alojado , mante-
Tom.III. X ' ni-
C*) Luis de Samnrtin ¡ y Gaspar de Soria.
16 2 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENE*AI
nido en aquel Santuario , y al entrar en la Laguna el 5. de
Febrero , obsequiado por la Ciudad con Maceros en for-
ma de Cabildo, por las Compañías de Milicias baxo de
sus vanderas, y por todos los Ciudadanos. (1)
• i . El que conoce al hombre, no dudará atribuir estos
aplausos á aquel ayre de soberanía absoluta de que empe-
zaba á hacer gala Don Luis de la Cueva. Su bastón ,. soste-
nido déla gente de guerra que traía á su mando , parecía
duro como de hierro. Quiso Tenerife enviar ala Corte un
1

Regidor con el Carácter de Mensagero , para quexarse de


las extorsiones en nombre de los vecinos y comerciantes.
La insolencia de los soldados, y su espíritu Militar podia
desterrar del país la aplicación ,.y los sentimientos de pa-
triotismo. Pero impidió aquel paso con nuevo agravio el
poderoso Gefe: hasta que haviendo penetrado al pie del.
Trono la voz de la opresión injusta, ordenó el Rey por
su decreto de 20. de Noviembre (1590.) , que. Don Luis-
de la Cueva no alterase la '-costumbre inmemorial que tenia la
Isla de nombrar .sus Mertsager os ala Corte. (2)

§. X X . Infiuxo del Capitán General en las rebuel-.


tas de Fuer lev entura.

T Odas las demás Islas que visitó , procuraron.mani-


festar igualmente su amor al Rey en el Ministro;
que le representaba ; y el Ministro jamás se olvidó de po^
ner en evercicio el poder de que le havia revestido. Pero
en ninguna parte manifestó con tanto ceno esta fuerza de.
autoridad como en la de Fúerteventura. Preocupado á fa-
vor
( 1 ) Lib. 1 7 . Acuerd. fol. a<i8. ] 1. fol. 153.
(a) Libr, 4. de R. Cedul. Ofic..-I ..
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 163
vor de Gonzalo Argote de Molina, y desaféelo a Don Fer-
nando , y Don Gonzalo de Saavedra, Señores de aquel terri-
torio ; acaso aplicó demasiada atención a asuntos que no
la merecían. Argote, bien conocido y estimado en toda
España por sus letras, y que havia trabajado en conse-
guir igual reputación por las armas, haviendo casado en
Lanzarote con Doña Constanza de Herrera, bastarda del
Marqués, se creyó Conde de aquella Isla , Señor de nue-
ve dozavos en la de Fuerteventura , y destinado á gober-
nar el Estado en lo Militar y Político. Quando el Corsa-
rio Amurath invadió á Lanzarote en 1 5 8 6 . ; Argote de-
fendió el Castillo de Guanapay , y pasó solo á las galeras
para rescatar á la Marquesa , a Doña Constanza su muger,
y á otros 2,0. cautivos. Fabricó con 12$. mil ducados
otro mas fuerte Guanapay , que llamó San Hermenegildo,
y le coronó de artillería de bronce. Px-oveyó las Milicias
de armas, adargas, ginetes, vanderas, pólvora. Hizo
alardes, consiguió victorias de los armadores Ingleses en
el Puerto del Arrezife , en la Isla de Lobos, en la Graciosa,
y otras partes.
Con ¿todo eso, nuestro Conde-Provincial reputaba
estas hazañas en muy p o c o , mientras en Fuerteventura
resistían su ambición los intrépidos Saavedras. Hemos vis-
to quanto esta Gasa, rival y aliada de la de Lanzarote,
se havia opuesto siempre a sus miras; pero no hemos par-
ticularizado hasta ahora el principio del odio personal.
El conduce á la historia de Don Luis de la Cueva.
Invadida Lanzarote por Mor ato, como se ha dicho,
procuró aquel Marqués sacar del Castillo a. su muger Do-
ña; Inés:de. Ponte y a Doña-Constanza su hija-, para poner-
las en cobro dentro de una cueva cercana al mar , dando
aviso a Fuerteventura., y pidiendo que las fuesen a trans-
- . X2 por-
164 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAI
portar en cierto caravelon que alli havia. Todos los hidal-
gos se ofrecían al socorro , y yá estaban para embarcarse
en el puerto; quando Don Fernando de Saavedra , por un
efecto de la mas negra venganza , les impidió la marcha y
les embargó la caravela. La Marquesa de Lanzarote, y
la Condesa Doña Constanza cayeron en fin en manos de
los Infieles. Rescatóles Argote : metiólas prontamente en
una barquilla , y despachólas á Canaria. En el viage arri-
baron á Fuerteventura , y las atribuladas Señoras, echán-
dose á los pies de Saavedra, casi desnudas, hambrientas,
y bañadas en llanto , le pidieron una capa para cubrirse,
un bocado para remediar la necesidad , el caravelon para
no exponerse a los riesgos del mar en la barquilla.
Á tan tierno espectáculo , Saavedra mas inhumano
que los Arráeces , les bolvió las espaldas. Estaba alli pre-
sente un honrado viejo de 7 0 . a ñ o s , llamado Andrés Ruiz
de Escuda , alma sensible , hidalgo vizcayno , el qual pe-
netrado de indignación y de piedad las dio su propia ca-
pa , las traxo de comer, las consoló , y se embarcó en la
navecilla con ellas para acompañarlas hasta Canaria. O
hombre virtuoso ! Por qué no eras tú el Señor de Fuerte-
ventura?
Desde entonces la enemistad át Argote fue aborreci-
miento , y éste produciendo el deseo implacable de opri-
mir á los Saavedras, halló buena ocasión de explayarse á
la venida del,Capitán General. Al punto pasó Argote á la
Gran Canaria , y supo ganar su favor llevándole de Lan-
zarote tres barcos cargados de trigo para provisión de la
tropa. El premio de esté primer servicio fue hacerle Go-*
bernadorde las armas de las dos Islas: golpe que los Saa-.
vedras sintieron en el alma ; pero que tenían bien mereci-
d o por su altivo carácter, su violenta conducta, y su des-
pre-
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 16$
precio de quantas .ordenes les daba el General. No eran asi
los principales vecinos y Oficiales Milicianos de Fuerte-
ventura , pues para acrisolar su lealtad, despacharon a
Baltasar Peña , Sargento mayor de la Isla , con una Car-
ta al Gefe sacrificándole sus personas y haberes. En fé de
lo qual, con ser aquella la Isla mas pobre , fue la primera
que ofreció servir con 500. ducados para las Fragatas
Guardacostas; bien que como no tenia propios, el mismo
Argote , á quien hacia la venganza li beral , adelantó la su-
ma prometida , imponiendo con aprobación superior un
derecho de sisa por una vez sobre todos los frutos.
Quedan referidas en nuestras Noticias de Fuerteven-
tura las turbaciones causadas, tanto por el abuso que hizo
Argote de su comisión, como por la acérrima contradic-
ción de los dos hermanos. Ausentóse en fin, Argote de
aquella Isla ; pero Don Luis de la Cueva no quiso dar a
ninguno de ellos el mando militar. Piólo al Sargento
mayor Aguilera, soldado experimentado y entendido, que
haviendo servido en Flandes con honor, servia en Fuerte-
ventura con -solos 300. ducados anuales. Marchaba pues,
'Aguilera por la Villa de Betancuriá , para tomar la pose-
sión del empleo al frente de sus gentes, quando de golpe
se halla invadido de un tropel de paisanos, y de los Mo-
riscos de la guardia de los Saávedras, que apellidados por
sus Señores corrían á rechazar al Sargento mayor , levan-
tando vandera contra vandera. Arrieta de Bethencourt lle-
vaba la de los Saávedras: Don Luis de Bethencourt Cabrera,.
Alférez mayor de la Isla , llevábala del Rey. En semejan-
te confusión, quál no sería el espíritu de Gerónimo de
Aguilera, pues consiguió calmarla, y reducir los Moris-
cos á, razón , quedándose dueño del campo ! Blas Martin
de Armas, Alcalde mayor, y Baltasar de Ortega , Alguacil
ma-
166 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
mayor, fueron presos con otros en la cárcel publica por
orden del General. (*)
Poco tiempo después dio Aguilera nuevas pruebas de
sus talentos Militares, con otro tanto descrédito de Don
Femando Saavedra. Porque haviendo venido aquel año los
Ingleses sobre Fúerteventura , y echado en tierra 40. mos-
queteros con vandera, tambor, y pífano , Saavedra y el
Sargento mayor les salieron á recibir con solos 50. hom-
bres. Mandó Aguilera dar el Santiago ; y como los Ingle-
ses , haciendo mucho fuego, los esperaba á pie firme, se
apartó Saavedra con los suyos, quienes se echaban de bar-
liga sobre el alcabuz para ponerse a cubierto de las des-
cargas. Entonces Aguilera, puesto al lado de la vandera
del Alférez mayor , acometió intrépido a los Ingleses, y
solo con 8. hombres los desvarató y persiguió hasta la len?
gua del agua , ganándoles algunas armas.
D e este modo enagenaba Don Fernando de dia en dia
la voluntad del Capitán General con sus flaquezas, mien-
tras Don Gonzalo su hermano, la enagenaba por sus arro-
jos. Aprestaba éste una Armadilla para executar en Ber-
bería nueva entrada , porque Berbería era un campo de
guerra como.hereditario en su familia (f) , a cuya voz
sorprendida la Marquesa viuda de Lanzarote , despacha
a Fúerteventura un oficio , reconviniendo a Don Gonzalo
• .• ' ' :' COn ,-

( * ) Havia entonces en Fuerte- miento. Tal era la confusión , aún


ventura dos Alcaldes, y dos A l - en lo Politico.
guaciles Mayores : los unos pues- ( f ) Su visabüelo Pedro Jfer-
tos por Argotc , y otros por los naiidez de Saavedra murió a, m a -
Señores Saavedras.. También ha- nos de los Moros en,Berbería, y
via seis Regidores, tres por cada no en Fúerteventura, como se di-
parte , además de otros dos Re- xo con equivocación en otru
gidores añales por el Ayunta- { parte,
DÉ LAS ISLAS DÉ "CANARIA. 167
con una Real orden sobre que nadie entrase armado en
tierra del Xarife por ser entonces confederado de España.
Don Gonzalohzct pedazos la requisitoria , la mete por ta-
co en un canon, arresta al Escribano , y parte con su Ar-
mada a tierras del Xarife.
En lugar de las hazañas, que solo podrían disimular
esta altanería, no se vieron en la expedición sino mayores
faltas. Treinta Christianos, que havia n marchado tierra
adentro, cautivaron 2 7 . Moros entre muchachos y mu-
geres. Yá estaba asegurada la presa á bordo de las naves^
quando sobreviniendo 1 2 . Infieles, siete de ellos de á ca-
vallo, se echan como leones sobre los nuestros, matan á
uno , aprisionan 6. , hacen rendir la vandera a Francisco
de Morales Umpkrrez , la que se huviera perdido á no re-
cobrarla prontamente Juan López Peña , criado del Mar-
qués de Lanzarote. Pedían los bárbaros 6 . Moras Cauti-
vas por rescate de los referidos 6. Christianos: Don Gon-
ztf/a despreció la propuesta, y se bol vio á Fuerteven-
tura.
Embargóle la Real Audiencia la presa que traía ; y el
Capitán General, ansioso de vindicar á un mismo tiempo
la resistencia de Don Gonzalo á sus ordenes; las diferencias
insidiosas con Argote de Molina, y Gerónimo de Aguilera
sobre el gobierno Militar ; la arrogancia con que havia
quebrantado las treguas que el Rey quería se guardasen
con el Xarife; los malos tratamientos que daba á los Mi-
nistros de Justicia , siempre que llegaban á la Isla para
practicar alguna diligencia ; la protección que dispensaba
á los Moriscos, que eran los Genizaros de su guardia; el
escape que havia procurado á dos de ellos, convencidos
de haver salido al camino con animo de acabar con Gonza-
lo Argote á lanzadas; para vindicar , digo, con la espada
de
16 8 NOTICIAS DÉLA HISTORIA GENERAL'
de la autoridad estos excesos, determinó arrestarle y lle-
varle preso a Canaria.
La terrible inquietud que produxo esta novedad ; el
afán de poner coto al gobierno absoluto de Don Luis de la
Cueva, de humillar á Argote , de rechazar los asaltos que
desde Madrid daba á la jurisdicción de Fuerteventura el
Marqués viejo de Lanzarote; y sobre todo , la necesidad
de defender en la Suprema el honor de Don Gonzalo de-
Saavedra , preso en un tiempo , y procesado por la Inqui-
sición de Canaria : todo esto junto dio [espuelas á Don
Fernando su hermano para marchar a la CoVte en diligen-
cia. Y aunque por parte de Argote se envió al Rey una
execrable representación contra ambos Saávedras que em-
pezaba : Señor. El Conde , Justicia , y Regimiento de la Isla
de Fuerteventura : aunque se decia en ella que aquellos
hermenos solo tenían una mínima parte en el dominio
territorial; que servían mal al Rey ; que eran hombres
poco aguerridos, inquietos, hijos de Gonzalo de Saave-
dra , bastardo de Fernán Darías de Saavedra , que le tu?
vo en una doncella, siendo casado con Doña María de Saa;
que disimulaba los atentados y robos de los Moriscos;
que havian fatigado a Doña María Muxica su madre, con
largos pleytos; que Don Fernando havia vivido mal di-
vertido ; que Argote havia desmentido en público á Don
Gonzalo , sin que huviese tomado satisfacción, por lo que
no podia obtener oficio honroso. En fin , que los dos no
tenían empeño en gobernar las armas sino para perseguir
a los hidalgos, a los Christianos viejos, y á los Familiares
del Santo Oficio.
Pero á pesar de este libelo , fraguado en la Villa y Va-
lie de Santa Maña de Betancuria, Sábado 9. de Junio de
1590. ; bien sabemos que Don Fernando obtuvo en Madrid,
mu-
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 169
muchos y grandes triunfos. El Sábado 1 6 . del mismo mes
y año baxó el Real Decreto para que Don Luis de la Cue-
va se abstuviese de apoyar las tramas de Argote de Moli-
na ; para que hiciese retirar de Fuerteventüra a este Con-;
de-Provincial - y para que conservase á la Casa de Saave*
Ara el gobierno de las Armas. Asi bolvió á amanecer la
serenidad en el horizonte de aquella Isla, terminándose las
reñidas escaramuzas con la rara y divertida Scena que lo-
gró alli el Capitán General: esto e s , la. gran batida de as-
nos salvages.

§. X X I . Solicita que haya quatro Oidores e/t


Canaria.

N O havia dado tanto que hacer la Gran Canaria á


Don Luis, antes bien se verificó su predilección
por ella, en la solicitud de que huviese quatro Oidores en
su Audiencia. El traxo una Real Provision para que in-
formasen las Islas, si sería conveniente. Respondió el
Ayuntamiento de Tenerife (1) haciendo la Historia sucin-
ta de dicho Tribunal. Decia que las Canarias en los tiem-
pos inmediatos a su conquista havian sido gobernadas por
Jueces Ordinarios, llevándose a Granada las apelaciones:
que luego se estableció una Audiencia con tres Jueces:
que después se puso un Regente con dos Oidores; y que
últimamente havia un Presidente Capitán General. D e lo
qual inferían , que pues los vecinos havian sido manteni-
dos en paz baxo de estos systemas de gobierno , sería im-
prudencia el alterarle de nuevo añadiendo Oidores. (*)
,, Tom. III. Y Pe-
Ci) Libr. 4. Acuerd. Ofic. a. lio de' IJQ'I. N o obstante ¡ el
fo]
;_ 74- Rey proveyó otra plaza de Oí-
( * ) Respuesta dada en j . de Ju- dor , obligándose el Ayuntamien-
to
17o NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL 1

Pero no por eso se crea que la Real Audiencia estaba ocio-


sa , siendo las Islas tan fecundas en negocios forenses; sino
que escarmentadas de que ninguna inovacion de este.gene-
ro las havia hecho mas felices, no querían mayor numero
de Jueces. Sin embargo, entonces mismo se les pre-
paraba una rebolucion en que tuvo mucha parte un de-
sastre.

J. XXII, Motivos por que manda la Corte que Don


Luis de la Cueva se retire a España : buelve a pre-
sidir la Audiencia un Regente.

G lerta Armadilla de Berberiscos, después de quemar


el puerto del Arrecife en Lanzarote , se echa
sobre Fuerteventura. El Moro Jaban, su Arráez , des-
embarca con 600. hombres. Sorprenden la Villa, la que-
man , la-saquean. Noticioso de esta invasión Don Luis de.
la Cueva envía 200. soldados de la tropa de España , que
llegando mareados , y poco apercibidos, son ai primer
choque derrotados, muertos, ó prisioneros. (*) Este in-
fortunio libró las Islas del Presidio de los soldados , y del
Presidente Capitán General. Convencida la Corte de la
inutilidad de aquella gente, de lo gravoso que era al país,
y de las notorias ventajas del antiguo gobierno: enten-
diendo además que se havian suscitado grandes disturbios;
determinó en 1 5 9 4 . , que Don Luis de la Cueva , dexando
solamente la competente guarnición en los Castillos , se
res-
to de Canaria a pagar el salario ! ge de las siete fuentes , llamado
con los demás de las Islas. hoy los Canarios.
( * ) Este choque fue en el para- }
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 171
restituyese a España con los otros infantes, y entregase el
mando de la Audiencia y de las Islas al Doctor Antonio
Arias , que acababa de ser nombrado Regente. (1)
Asi bolvieron las Islas al cabo de quatro años a su an-
tigua constitución , y los Corregidores a reasumir con sub-
ordinación á la Audiencia el titulo de Gobernadores y
Capitanes Generales. Conveníalas á la verdad una legisla- 1 5 9 4 .
cion moderada. El régimen militar era bueno para tiem-
pos de crisis y de peligros. Todas las Ciudades escribieron"
al R e y , y al Presidente de Castilla, dándoles las mas cor-
diales gracias por la gran merced-de haver exonerado las
Canarias del Presidio de tropa forastera , y restituido la
Audiencia a lo que havia sido antes con beneficio uni-
versal. (2)
Don Luis de la Cueva y Benavides, se embarcó en el
mismo navio en que llegó el Regente, y murió en 1 7 . de
Octubre de 1 5 9 8 . , estando de camino para la C o r t e , a.
donde iba á recoger el sazonado fruto de sus grandes ser-
vicios. Varón ilustre , no menos memorable en las Cana-
rias , que lo es en la Historia de Venecia su hijo Don Alon-
so , el primer Marqués de Bedmar. Todos saben el pa-
pel que hizo este intrépido Español en la bien tramada
-conjuración contra aquella República en 1 6 1 8 . , siendo
Embaxador de Felipe III. : saben también que escribió el
Escrutinio de la Libertad Véneta; pero no saben que havia
mandado las armas en la Gran Canaria por su padre. (3)

Y* §.XXIII.
( 1 ) Castillo M s . lib. 3. N u ñ . j fol. n i ,
Peñ. pag. 36a. ( 3 ) Har. Nobil. tom. a.|>. y(Ji.
( a ) Libr. 4. Acuerd. Ofic. a. I .
iji NOTICIAS PE LA HISTORIA GENERAL

§. X X I I I . Del Gobernador de Canaria Atonto de.


Alvar ado : Invasión de Drake en aquella Isla:
resistencia gloriosa.

L ibres pues nuestras Islas del bastón de aquel Héroe, y


del apoyo de los soldados auxiliares; como que bol-
vieron á seguir el hilo interrumpido de sus hazañas,. bas-
tándose a. sí propias para defenderse con valor de los ma-
yores enemigos deja Corona. Llegamos a los tiempos en
que la Gran Canaria se dio en espectáculo al mundo. Ha-
viala enviado el Rey por Gobernador al Capitán Alon-
so de Alvarado , natural de la Villa de Valverde , dos le-
595' gU a sde Mérida , descendiente de los insignes Alvarados,
de cuyas proezas están llenas las Historias de la Nueva-
España y el Perú. Alonso no necesitaba de las glorias de
sus padres para hacerse recomendar. Las tenia propias.
El havia sido Capitán en las campañas de Italia y Flandes,
Teniente de la guardia de Don Juan de Austria, baxo cu-
yas ordenes se havia señaladoidurante la guerra, de Grana-
da contra los Moriscos, siendo el primero que en el asal-
to de la Villa de Galera subió al muro y enarboló la van-
dera Real. ;Es verdad, que hallándose: apretado de los
enemigos, y herido de un alcabuzazo, se arrojó acia fuera;
pero abrazado estrechamente con un .caudillojMorp , a :

quien mató en la caída cogiéndole debaxo. También se


halló en la batalla de Lepanto, y en la Jornada de Aragón
como cabo de doce compañías, ( i )
Tal era el nuevo Gobernador, que acompañado del
•" ' "' ^' " Li-
,;i !

(i) Morenode Vargas. Histor. de Mérida. l i b r o j .


DE LAS ISLAS DE CANARIA. 173
Licenciado Antonio Pamachamoso , su paisano y su Lugar-
Teniente , llegó á Canaria á tiempo que la Armada de
Drake quaxaba los mares y amenazaba.nuestras Costas.
Alvarado era digno de resistirle. Desde luego se aplicó a
cubrir de trincheras la Marina, á fortificar el P u e r t o , y
prevenir socorros de las otras Islas, haciendo que la A u -
diencia pidiese á Tenerife 400., hombres, de los quales fue
nombrado por Gefe Alonso de Cabrera Roxas. (1)
El dia 6. de Octubre amaneció en fin , sobre la
Ciudad de las Palmas, en figura de media luna el fuerte
nublado, que de diez años a aquella parte havia estado
rondando y amenazando las Islas. Componíase la Arma-
da Inglesa de 28. navios con 4®.' hombres de desembar-
co. Francisco Drake , su acreditado Comandante, le for-
mó en tres divisiones de esta manera: 1 5 . navios de guer->
ra se pusieron en frente del Castillo de Santa Catalina, pa?
ra cubrir las 27. lanchas que echaron con 500. hombres.
Otros dos navios las cubrían por la parte del Castillo de la
Luz, defendido por Constantino Caírasco: y los demás se ar-
rimaron acia aquel lado-de la Ciudad en donde está el
Fuerte de Santa Ana , mandado entonces por Fernando,
Lescano de Muxica.
Como los enemigos hicieron el principal acometi-
miento por la Caleta de Santa Catalina , se havian atrin-
cherado allí hasta 800. Milicianos del país, animados del
intrépido Gobernador. Por mas descargas que dieron con
su artillería y mosquetería los Ingleses , no pudieron im-
pedir que los Isleños, auxiliados del fuego del Fuerte San-
ta Catalina , y de dos únicas piezas de campaña, les de-
tuviesen y maltratasen: de manera que haviendo perdido
yá •
(1) Libr. 1 8 . Acuerd. fol. 50.
174 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL'
yá mucha gente , y viendo en términos de irse a pique
quatro de sus mejores buques, tomaron el partido de re-
tirarse de aquel puerto, cuyos pasos eran tan peligrosos
como denodados sus habitantes; bien que no acabaron de
hacerse al mar sin disparar un espeso granizo de balas,
que por fortuna no ofendieron a ninguna persona de tan-
tas como havia en la ribera. Una cayó casi á los pies del
Obispo Don Fernando Xuarez de Figueroa , en el sitio don-
de se havia apostado con su Clerecía , pero a todos los
respetó.
No escarmentado Drake todavía de los Canarios,
quiso hacer otra tentativa 5. leguas mas adelante, en la ra-
da desierta de Arganegún, y sacó a tierra una manga de
20. alabarderos por la parte llamada Melenará, á fin de
hacer alguna aguada de que tenían necesidad. Al punto
que los vieron ciertos ganaderos del contorno, corren a
embestirles armados de piedras y garrotes; matan algunos;
rinden dos prisioneros; y los demás huyen precipitada-
mente á sus lanchas, juzgando que toda la Isla se les echa-
ba encima. (1) Los prisioneros confesaron que la Arma-
da havia perdido 200. hombres, y quatro de sus Ofi-
ciales.
Tal fue la honrosa defensa de Canaria, de que dio
cuenta á Felipe III. la Real Audiencia , y que celebraron
en sus Poemas dos Autores ilustres; Lope de Vega en su
célebre Dragontea (2) , y nuestro Don Bartolomé Cairas-
co en su no menos célebre Templo Militante. (3) No me es
dable copiar aqui todo el citado pasage de la Dragontea,
pe-
( 1 ) Castill. M s . lib. 3. Nuñ. 39 -
a

Pefi. pag. 49a. ( 3 ) Templ. Milit. pag. 2 8 3 .


(<i) Dragontea. Cant. 7. oae.
DE LAS ISLAS DE CANARIA. I7£
•pero quizá se tendrá á bien apunte en una Nota algunos
versos de sus estancias. (*)
Don Juan Nuñez de la Peña asegura, que haviendo
pasado Drake á la Isla de la Palma, le echaron allí un na-
vio á pique. Pero la data de esta feliz acción está embro-
llada. Drake havia hecho este acometimiento en 1 5 8 5 . ,
des-

Corre el Inglés de su rosada aurora


, , Hasta Canaria por probar la espada s

, , Como si -fuera gente que pudiera


Huir el rostro á su arrogancia fiera. "
Su Armada en luna estiende porque arribe
Desde la Fortaleza al Baluarte
,, En cuya legua de la mar recibe
, , Daño cruel por una y otra parte.
, , Con gente veinte lanchas apercibe
, , Y á la Ciudad apercibida parte,
, , Donde ochocientos hombres le esperaban
Con salva en que su gente condenaban. "
Quarenta Ingleses matan los primeros,
, , Retirando los otros temerosos 3

j , Conocidos de Drake sus aceros


, , Y los pasos del puerto peligrosos ;
, , Bolvió la espalda y hizose á la v e l a ,
Que alli no le valió fuerza, ó cautela. *>
„ Cinco leguas corrió mas adelante
Determinase a hacer agua bastante,
Y veinte Ingleses pone en la Campiña
„ Que llaman los Isleños Melenara;
, , Pero vendióse el agua alli muy cara."
,, Que ciertos ganaderos que á sus dueños,
„ Guardaron mas el agua que las reses,
Yá con iexidas hondas yá con leños
3

Como troncos de pinos ó cipreses 3

„ Prueban los brazos rústicos Isleños


En los Soldados miseros Ingleses ,
Como Ministros de la yunque en fragua
», Haciéndoles llevar sangre por agua. "
i 7ó NOTICIAS DELA HISTORIA GENERAL"
después de haver estado sobre Canaria sin atreverse a salir
á tierra, ( i ) En lo que no hay duda e s , que este fatal In-
glés se encaminó á la America con su Armada ; que Te-
nerife despachó avisos á la Flota y Galeones para su res-
•guardo; que haviendo atacado á Cartagena, encontró
alli la oposición de otro Canario , del valeroso Don Fran-
cisco.Bahamonde de Lugo, quien la defendió heroycamen-
te saliendole al encuentro con una ligera, Esquadra, com-
puesta de las embarcaciones del país; en fin , que Drake.
murió delante de Puerto-Belo en 1 5 9 6 . Verificándose,
que aquel que havia nacido en un navio , que havia teni-
do por primera herencia un navio , que havia dado buel-
ta dos veces a la tierra navegando , y que havia sido el
mayor Marinero de Inglaterra ; no tuvo tampoco otro
sepulcro que el mar. Un sabio Escritor de Historia Natu-
ral afirma, que Francisco Drake pereció miserablemente en
la Isla de los Cangrejos, cerca de Puerto-rico ; pues sin
embargo de haver salido a tierra bien armado , fue rendi-
r

do , y devorado por la multitud de aquellos arrimalillos.


i Le habrán equivocado con Eduardo Drake sobrino su-
yo? (2)
Como quiera que fuese, á nadie parecerán fuera de
mi proposito estas ultimas circunstancias de la vida de un
hombre célebre , que haviendo sido tan funesto para la
España en Europa y America 5 solo encontró en las Ca-
narias el escollo donde se perdieron sus designios. La Pal-
ma le echa un navio á fondo. La Gomera le contrarresta un
desembarco. La Gran Canaria le bate y le derrota.

S.'xxiv.
( 1 ) P. Sosa M s . libr. 3. cap. f ( a ) Valemont de Bolmare. Dic-
ukhn. •• : I cioaar. toni. 5. p. 447.
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 177

§. X X I V . Buelven a ser rechazados los Ingleses.

N I es de olvidar en esta linea la hazaña de Antonio Lo-


renzo , Noble vecino, Regidor y Capitán de Infan-
tería Española de la Gran Canaria. Un bagél de guerra
enemigo sorprende el puerto de \aLuz en el mismo a ñ o
de 1 5 9 5 . , y saca otro navio que estaba allí cargado para
la America. Sábelo Antonio Lorenzo ; toma otra embar-
cación que havia lista; sigue al enemigo; acométele; rín-
dele valerosamente ; y quitándole la presa , la buelve al
puerto con merecido aplauso. (*)
Pero quedaba todavía en Inglaterra otro hombre fa-
t a l , que con la misma habilidad de Drake , la misma prác-
tica marítima , y el mismo odio contra la España, ponia
en nuevos cuidados nuestras Islas. Era este el Conde de
Esex, que haviendo saqueado á Cádiz, hizo amago de
echarse sobre las Canarias y la Madera con su Armada I596<
victoriosa , compuesta de 190. velas. Porque después de
haverlas dividido en 3 . Esquadras se notó , que la una de
50. buques havia tomado el rumbo acia el Mar Atlánti-
co/^ III. Z co.
( * ) A s i consta de un certifica- f sarios de nuestros mares , se ha-
do , dado en 1 6 3 8 . por Don liaba en la Isla de la Palma a
Luis Fernandez de Cordova , Ca- tiempo que se avistaron dos bage-
pitán General de las Canarias. les enemigos sobre el puerto. Si-
Y sabemos que Simón Lorenzo de guiólos hasta cerca del Hierro^
Acosta, hijo de Amonio Lorenzo, y después de un reñido combate,
y heredero de su valor , y em- echó uno ¿1 fondo, y tomó al otro,
pleos de Regidor y Capitán de dando libertad á muchos Españo-
Canaria ; se distinguió en otra les j y 40. mugeres, entre ellas
acción de la misma linea a me- 4. Monjas , que los enemigos ha-
diados del siglo 17. Era Almiran- vian apresado en unas embarca-
te de un Galeón Real, y ha-vipií- ciones que iban a Indias.
do acudido á ahuyentar los Cor-
17 3 NOTICIAS DE LA HISTORIA GENERAL
co. Al punto los avisos de Madrid : las Cartas del Conde
de Portalegre , Gobernador de Lisboa , que de orden del
Rey envió dos caravelas para que hiciesen centinela en
nuestras travesías : las Provisiones de la Audiencia de C a -
naria: las disposiciones de los Gobernadores y Ayunta-
mientos. En nuestras Noticias Militares veremos con gusto
las muchas que se dieron en Tenerife, (i)
A pesar de esta vigilancia, recaló sobre Lanzar ote la
Esquadra enemiga del mando deJorgedeCumberland; y
como referimos en nuestro libro i o. (2)' aseguró sus naves
en el puerto de Naos, destacó al Caballero Berkley con
500.hombres contra la Villa abandonada, quienes: batie-
ron el Castillo de Guanapay; hicieron alguna provisión de
1

vino y queso ; tuvieron varios reencuentros con ios Na*


turales; y se reembarcaron admirados de su gentileza , y
agilidad en el manejo de las piedras y chuzos. De Lanza-
rote pasaron a la Isla Tercera en las Azores, y quemaron la
población de Villafranca.

§. X X V . Pide Tenerife Gobernadores Letrados'.

A Unque el Capitán, Tomás de Cangas, durante, su go-


bierno de Tenerife, havia dado muy acertadas
1

providencias; y aunque su sucesor él Capitán Pedro Laso


de la Vega, recibido en 1597,., no dexaba de prometer-
las iguales; con todo eso * el Ayuntamiento, preocupado
contra los Jueces legos, y envidiando los buenos tiempos
de los Gobernadores Licenciados, havia buelto a represen-
tar al Rey los inconvenientes que de no serlo se seguían.
Des-
( 1 ) Libr. 18.. Acuerd. fol. 8 1 . I 3 3 5 . ¡
( a ) Tom. a. Numer. 10. pag. 1
DE LAS ISLAS DE CANARIA. 179
Despachó diferentes Mensageros. Juan de Gordejuela, Re-
gidor, fue el que obtuvo por ultimo Real Cédula come-
tida á la Audiencia de Canaria. El Cabildo redoblaba las
diligencias á fin de que sus deseos se verificasen en acaban-
do el Capitán Laso su tiempo. Pero acabó , no los logró,
y colmó su gobierno de alabanzas. (1)
La Real Audiencia de Canaria , de quien ios Regido-
res de Tenerife esperaban esta reforma , se preparaba ella,
misma á ser reformada en sus Ordenanzas y Leyes, por su
Visitador el Licenciado Zapata de Avellano , Canónigo de
Coria. Pues haviendo reconocido que no se procedía por
regla fixa en algunas causas, dio informe para que se
mandase por la Real Cédula de 1 5 . de Marzo de 1 5 9 9 . :
«Que de allí adelante se guardasen en la Audiencia de,
v,Canaria las Leyes de la de Sevilla; y en lo que en estas
«no estuviese determinado, se arreglase por las de .las,
«Chancillerias de Granada y Valladolid " ( 2 ) : Providen-
cia digna de elogios.

§. X X V I . La Gran Canaria invadida por la


Armada de Holanda : circunstancias de es-
te suceso.

E R A acreedor a otros mayores de parte de todos los


l

l buenos Isleños el Gobernador de Canaria , Alonso


Ae Alvarado, cuyo zelo y valor iba a probar la suerte con
quanto tiene de mas Critico. Havia muerto en 1 3 . de Sep-
tiembre de 1 5 9 8 . Felipe II. , Rey Grande