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ANDÉN Adriana Genta
Andén de la estación de tren de Caballito, 2 de la madrugada.
Roki (muchacho joven), cartonero. Grise (muchacha joven), cartonera. Grise duerme, mal
apoyada contra la pared. Roki está pelando cable con cuchillo, rescatando el cobre del centro,
mientras contempla a Grise, que de pronto se desliza hacia un costado y el sacudón la
despierta. Se pone rápidamente de pie y mira para todos lados, buscando con la vista. Ve a Roki
pero no le presta atención.
Roki: ¿Buscás el carro? Grise: ¿Eh? No.
Roki: ¿Te ayudo?
Grise: No. (Termina la inspección ocular a distancia y vuelve a sentarse contra la pared)
Roki: (Le extiende unos cartones) Para reposera.
Grise: Gracias. (Los acomoda sobre piso y pared y se tiende sobre ellos)
Roki: Perdimos el tuerto de la una y media. (Pausa, Grise no contesta) Ahora hasta las 4… ¡Qué
embole! Y hay que ver si nos dejan subir. Depende el gorra que toque. Bueno, para vos sin
carro es más fácil. ¿Lo dejaste en el depósito de Yerbal? (Grise asiente con la cabeza).
Aumentó a 75 ese. Y allá en Moreno un peso la camioneta para el lado de Rififí. Todo
suma. Capaz que vos querés dormir y yo te jodo.
Grise: No te enojes pero ¿podés ponerte un poco más allá?
Roki: ¿Te molesto?
Grise: No es eso.
Roki: ¿Qué? ¿Apesto?
Grise: Cualquiera. Si yo me caí del tren y del golpe me quedé sin poder oler.
Roki: Ah, por eso te bancás esa baranda que viene de ahí.
Grise: ¿Y vos por qué entonces te ponés justo acá, con lo grande y vacío que está el andén?
Roki: Es que el lugar está joya. Más calentito y si se larga a llover hay chapa…
Grise: Más allá también hay chapa ¿para qué vas a estar encima?
Roki: (Se aleja un poco) Estás esperando a un chabón… (Grise se encoje de hombros)
(Se quedan en silencio, Grise mira a lo lejos, Roki se pone a pelar el cable, pero la relojea. Grise
se frota las piernas frías. Roki le tira un diario. Grise se cubre las piernas).
Roki: Yo me llamo Roki ¿vos? (Silencio) ¿Hablar de lejos tampoco se puede?
Grise: Gris.
Roki: Gris… ¿qué?
Grise: Gris me llamo. De Griselda.
Roki: Ah, entonces Grise.
Grise: No. Gris.
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ANDÉN Adriana Genta
Roki: Gris no va. Gris es la calle, la chapa, el cielo de tormenta. Muy triste. Grissseeeee con ‘e’
brilla más. Va más con vos. Más luz.
Grise: ¿Sos medio poeta, loco?
Roki: No, boluda, poeta no… pero compongo temas… tengo un grupo con unos vagos.
Grise: ¿Cómo se llama el grupo?
Roki: Gonorrea.
Grise: Qué nombre.
Roki: Es un apellido colombiano. Al principio nos pusimos “Inundación”. Pero era muy bajón. No
daba. Ya tocamos una vez en Tetra. Pero no somos muy conocidos todavía, estamos
empezando. ¿Querés que te cante el último tema?
Grise: Mejor no.
Roki: ¿Por el chabón?
Grise: Es tarde, te vas a poner a cantar, boludo.
Roki: ¿Qué tiene? Estoy pila.
Grise: No da…
Roki: Y si viene el chabón, ¿qué onda? Nada. Soy un loquito del cartón que cuando está pila
canta solo. No le doy bola y chau. Yo a la gilada la miro de arriba.
Grise: Sí… de arriba. Cuando le veas el lomo. Además el problema lo voy a tener yo.
Roki: ¿Te faja el conchaesumadre?
Grise: No.
Roki: ¿Entonces…?
Grise: Nada, loco, yo no quiero que me vea con otro.
Roki: Yo no soy otro. Soy Roki… tu ángel del anden.
Grise: Tomate el palo… ángel del anden. Dejate de boludiar.
Roki: Te reíste, te gustó. Mirá… esto también te va a gustar. (Canta y baila con música de
cumbia)
Si yo te toco yo te toco si yo te toco tu canción
bailás moviendo el almohadón
y se me para se me para
y se me para el corazón.
(Se golpea el pecho) La compuso papá.
Grise: Esa es la música de Reloj Cucú.
Roki: Bueno, se parece un poco, pero la letra ni ahí. Tengo otra. Escuchá…
Grise: Cortala, loco. De onda, cortala.
Roki: ‘Ángel del Anden’, se llama el tema. Grise: ¡Basta!
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ANDÉN Adriana Genta
(Roki se aleja y retoma el pelado del cable. Grise se levanta y otea la estación en todas
direcciones. Luego busca afanosamente dentro de su mochila. Extrae un palito con un resto
apenas de chupetín. Se pone a chuparlo. Roki saca un envoltorio. Grise observa la operación.
Roki abre el envoltorio, aparece un sánguche al que le falta un mordiscón. Roki registra que
Grise mira)
Roki: ¿Lo querés?
Grise: ¿Lo estabas comiendo vos?
Roki: No, lo encontré así. Pero está limpito. Te lo doy. (Se lo alcanza)
Grise: (Lo toma) ¿Y vos?
Roki: Yo no tengo hambre.
Grise: (Come) ¿Comiste de las monjas?
Roki: No. Yo también llegué tarde. Ya habían levantado todo.
Grise: Entonces comé...
Roki: No. No tengo hambre. Posta.
Grise: Bueno, gracias.
Roki: Ah, tengo algo que encontré hoy. (Saca un peluche usado) Para tu hijo. O hija.
Grise: Hijo. ¿Cómo sabés vos?
Roki: Si el año pasado cartoneabas con el bombo.
Grise: ¿Me veías?
Roki: Obvio. (Le entrega el peluche)
Grise: Está re-lindo. Le va a gustar a mi negro. (Roki se sienta al lado de Grise)
Grise: Roki…
Roki: ¡Dijiste mi nombre…!
Grise: Si, pero para pedirte que te muevas para allá.
Roki: Cortala, con el chabón. ¿Qué onda? ¿Es el padre de tu hijo?
Grise: No.
Roki: ¿Entonces qué? ¿Es tu novio? No, no es tu novio porque nunca anda con vos. Y si es tu
novio es un hijoeputa que te deja sola todo el tiempo.
Grise: Es que me re-gusta. No ando con él, pero si viene y me ve con vos no se me va a acercar.
Roki: A esta hora ya no viene nadie. Dejame estar al lado tuyo. ¿Sabés cuánto banqué para
encontrarte sola? Siempre vos con tu vieja y tus hermanas. Tu vieja encima es re-cuida.
Grise: Yo a vos nunca te vi.
Roki: Sí que me viste. Muchas veces te ayudé con el carro yo. ¿Te acordás cuando se te trabó
una rueda y yo fui corriendo desde dos puertas a ayudarte?
Grise: ¡Qué se yo! Tantas veces se me trabó.
Roki: Pero esa fue jodida mal, boluda. Apenas lo pudimos zafar al carro que ya arrancó el tren.
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ANDÉN Adriana Genta
Yo te lo zafé. ¿Y la vez que vos ibas re-preñada y el barral del carro se te encajó en la
panza que ya estaba como globo para reventar y yo hice levantarse al gordo que estaba
tirado lo más pancho en el vagón, para hacerte un lugar a vos y el loco me bardió mal y
nos tuvieron que separar? ¿No te acordás?
Grise: Si, me acuerdo del gordo, pero de vos no.
Roki: ¿De mí no? ¿Y cuando te abarajé el sánguche de mila que vos te asomaste por la
ventanilla antes que el tuerto arrancara y un tipo de atrás casi te culea y vos te fuiste para
adelante y se te cayó el sánguche y yo estaba todavía en el andén y te lo atajé y te lo di
por la ventanilla y el tren arrancó y yo me quedé como un boludo en la estación
haciéndote adiós? ¿No te acordás?
Grise: No.
Roki: ¡Qué cagada! No me viste nunca
Grise: Te veo ahora.
Roki: Grise… sos tan linda y tan trabajadora… ¿Te puedo hacer una pregunta que es un deseo
que tengo desde que te conozco aunque vos no me conozcas?
Grise: ¿Qué?
Roki: ¿Te puedo robar un beso?
Grise: Si me lo pedís ya no es robado.
Roki: Uy, tenés razón, qué boludo. (Roki se queda cabizbajo, en silencio. Grise lo mira
desconcertada. De repente Roki, con movimiento rápido le toma la cara con las manos y le
da un largo beso en la boca) ¡Ahora sí te lo chorié!
Grise: Es el beso más dulce e intensivo que conocí.
Roki: (Le canta bajito, con la misma melodía de la canción anterior):
Yo soy tu Ángel del andén
Cuido tu carro y tu cartón
Te robo un beso frente al tren
Vos me robás el corazón.