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Neologismos y Americanismos de Palma

Este documento resume un texto de 1896 de Ricardo Palma sobre neologismos y americanismos en el idioma español. Palma argumenta a favor de aceptar palabras nuevas originadas en América y usadas por el pueblo americano. Critica a las academias por ignorar estas palabras y por tratar de imponer restricciones desde España sobre cómo debe hablarse en América. Palma propone incluir cientos de palabras americanas en el diccionario español para reconocer la soberanía del uso popular y el derecho de los americanos a nombrarse a sí m
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Neologismos y Americanismos de Palma

Este documento resume un texto de 1896 de Ricardo Palma sobre neologismos y americanismos en el idioma español. Palma argumenta a favor de aceptar palabras nuevas originadas en América y usadas por el pueblo americano. Critica a las academias por ignorar estas palabras y por tratar de imponer restricciones desde España sobre cómo debe hablarse en América. Palma propone incluir cientos de palabras americanas en el diccionario español para reconocer la soberanía del uso popular y el derecho de los americanos a nombrarse a sí m
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Ricardo Palma: Neologismos y americanismos.

Diario de mi lectura en San Miguel, pcia de


Buenos Aires, Septiembre de 2021.

Por Paula Irupé Salmoiraghi para Filologías Americanas (Letras, UBA)

Lima, 1896. Imprenta y librería de Carlos Prince. Calle de la Vera Cruz 71, 73 y 75
Han transcurrido solamente 75 años desde la Declaración de la independencia del
Perú (28 de julio de 1821) y sólo 72 del fin de la guerra de independencia y del fin del
Virreynato del Perú (Batallas de Junín y Ayacucho, 1924). Ricardo Palma inicia su texto con
referencias y metáforas de lo maternal (“regazo”) que señalan la vigencia aún del dolor del
desprendimiento de España.
Me gusta ver cómo una fuente de información estándar como la wikipedia
(https://es.wikipedia.org/wiki/Independencia_del_Per%C3%BA) recorta y destaca, por un
lado, la imbricación entre independencias y guerras en toda Nuestramérica (anécdotas
escolares de San Martín, cruce de los Andes y Bolivar) que poca centralidad mantienen
luego de estos inicios épicos; y por otro, la permanente puga, hasta nuestros días, de las
voces indígenas por hacer escuchar su palabra y su deseo de libertad. Siempre me pareció
extraño cómo el idioma castellano, en voces españolas, americanas o indígenas bilingues,
adquiría matices de poder y de sometimiento completamente opuestos e irreconciliables
según quién dijera “nosotros” (hoy “nosotres”).
Sigue Palma su texto describiendo a la “Madre Patria” y a sus “hijos rebeldes” como
mala madre que intenta seguir dominando lo que ha crecido y malos hijos que no la visitan
ni siquiera cuando se trata de “festejar” su “descubrimiento”. Y digo yo, acá, que el nosotros
es descendiente de europeos, varón, propietario, letrado, capaz de viajar a Europa, hijo de
españoles, sin señas ni conciencia de mestizaje ni de destrucción de Abya Yala causada
por nadie ni sobreviviendo en ninguna parte.
El primer ejemplo concreto de este enfrentamiento dual entre “madre e hijos” (qué
divertido leerlo en términos de género y de mandatos patriarcales en relación con la
obligación de maternar y los sentimientos edìpicos y/o yocásticos), aparece en la palabra
“México” y su versión “oficial”: “Méjico”. Claramente tenemos problemita de autopercepción,
autonominación, poder para nombrar, subordinación a la ley y, aunque no dicho por Palma
aquí, olvido y poco orgullo de las etimologías mexicas. ¿Por qué alguien como Palma no
usa el argumento de la lengua de su territorio? ¿Por qué defiende el derecho a nombrarse
con una ortografía que sigue el origen indígena y no lo dice? Usa el argumento de la
cantidad de hablantes americanes de castellano pero no el de la cantidad de pueblos y
lenguas que tenemos en América precolombina.

II

Algunas respuestas a mis preguntas anteriores, pero no del todo: Primero: Palma
habla de los incas en pasado, no son “nosotros”, no tenemos nada de ellos más que su
tierra (pavada de nada). Segundo: la lengua inca es algo muerto y desaparecido: ha
“tocado” al castellano, pero ni siquiera eso se estudia demasiado, y ha producido palabritas
nuevas, pero no es un magma vivo que continúa fluyendo e influyendo, ni siquiera dejaba
del castellano, ni siqueira lengua sustrato, ni hablar de “encuentro de lenguas” y otros
eufemismos que vendrán luego.
El segundo ejemplo práctico también es caso de identidad: incaico, incásico, incano
o inqueño. Nos decidimos por la validez del uso: incaico e incásico, además de “correcta
formación” según derivativos y otras reglas del castellano heredado (¿Las reglas de
formación de palabras no se derivan ni mestizan? ¿No se deforman ni cambian al ponerse
en contacto con otra lengua?)
Anécdota graciosa: Los académicos que no son ni “infalibles ni omniscientes”, que
nunca han visitado Perú, han incluido peruanismos mal escritos en su diccionario. Dos
cuestiones: desde afuera les minorizades somos explicades por otres y no haber estado acá
te quita derecho a escribir porque nunca nos escuchaste (central la oposición entre oralidad
y escritura, oralitura y literatura en todo lo que digamos sobre Europa y Abya Yala).
Otra oposición interesante: Pueblo y Academia. Palma cita a Menendez Pelayo, a
Nicanor Bolet Pedraza, a Zahonero: “El pueblo americano se ocupa de nosotros pero
nosotros no nos ocupamos de él”, debe buscarse “la ley de las mayorías o el criterio
democrático”, Las Academias son como los Congresos que dictan leyes, hay que tener en
cuenta el espíritu del pueblo, el natural uso, las costumbres, el espíritu de progreso.
¿Dónde dice cómo se hace todo eso a la vez? ¿Por qué los académicos no son
pueblo? (No digo “y viceversa” porque ya sé por qué el pueblo no es académico.)

III

Retomamos lo de la autodefinición del “nosotros”. Palma se autopercibe


“hispanófilo”, no hispanohablante ni hispanista, hispanófilo y desde allí, veo, su derecho a
dar pelea. ¿Y si no fuese hispanófilo? ¿Si detestara la lengua del conquistador y la madre
patria que no es madre sino padre violador y abandónico?
A continuación: ampliación de metáforas y sinécdoques con vírgenes y partos.
¡Hasta una vulva tenemos ahí!!!!:
Bien pude contestarle con estas palabras de Zahonero, en el Congreso Literario:
«Parece que la lengua castellana, en doncellez, es una virgen cuya virtud estamos
obligados todos a guardar; virtud fría, virtud que resulta por negación, virtud de solterona. No,
mil veces no. Las lenguas no son vírgenes: son madres, y madres fecundas que siempre
están dando del claustro materno del cerebro, por la abertura de los labios, nuevos hijos al
mundo del amor y de las relaciones humanas. »
La toma de posición se explicita: El espíritu, el alma de un idioma está en su sintaxis
más que en su vocabulario. Este último puede enriquecerse todo lo que el uso lo requiera.
No aceptarlo es autoritarismo y tiranía. (Me quedo pensando en lo de estar buscando
siempre la aceptación en aquella fuente a la que se le otorga poder mientras se la llama
tirana. ¿De qué independencia hablábamos arriba? No se me ocurren ejemplos de sintaxis
rebelde, americanismos sintácticos… Seguro hay miles en la oralidad… ¿Y en la literatura,
no?)

IV

Parágrafo con ejemplos de discusiones sobre verbo “presupuestar” y término


“gubernamental”.
Incluye sintagma “En estos tiempos de comunicación telegráfica” que me hizo
desear una máquina del tiempo para traer o llevar hacia Palma nuestros debates cotidianos
sobre “la presidenta”, los verbos “clikear”, “estalkear”, etc y los motivos por los cuales a
alguien que lucha por mantener su lugar de privilegio le molesta el uso de una palabrita o
una letrita E, por ejemplo en “nosotres”.
Diatriba contra los académicos conservadores y su desconocimiento de que la
lengua es un organismo vivo, que cambia. (“Lo grandioso es amillonar el idioma” dijo
Borges, no está en Palma pero misma idea)

Momento de declaración de derechos!!!!! Palma 2, Académicos 0:


A favor de Palma: 1. Las palabras nacen y sirven a una territorio en particular.
2. Escribimos (nosotros, los americanos) para nsootros, los americanos.
Cito:
“Hablemos y escribamos en americano; es decir, en lenguaje para el que creemos
las voces que estimemos apropiadas á nuestra manera de ser social, á nuestras
instituciones democráticas, á nuestra naturaleza física. Llamemos, sin temor de hablar ó de
escribir mal, pampero al huracán de las pampas, y conjuguemos sin escrúpulo
empamparse, asorocharse, apunarse, desbarrancarse y garuar, verbos que en España no
se conocen, porque no son precisos en país en que no hay pampas, ni soroche, m punas, ni
barrancos sin peñas, ni gañía. El escritor que, por prurito de purismo, escriba afta en vez de
paco, divieso en lugar de chupo, adehala por yapa y colilla por pucho, será comprendido en
España, pero no en el pueblo americano para el cual escribe.”
Agregamos dos cuestiones más:
a) Palma como “vieja generación” que todavía se preocupa por los diccionarios y los
purismos pero ve nueva generación que ya les quita importancia. Digo, como si
separarse de la autoridad de España sobre el castellano fuera una cuestión de
tiempo y progreso.
b) Planteo sobre si hablar en americano es hablar otro idioma. Debate sobre qué
separa o une a dos o más idiomas con un mismo origen pero que se distancian o
distinguen.

VI

Soberanía del uso. Nada puede eliminarlas palabras que usa el pueblo. Nacen de
necesidad, no piden permiso a las Academias. Las instituciones locales pueden oirlas o
ignorarlas pero a ellas y sus usuarios y creadores no les importa.

VII

Palma lleva listas de 350 y 40 palabras más para proponer en Congreso español.
Argumentos en contra de no necesidad (¿Para quién?)
Palma dice que la relación no es de ida y vuelta: les americanes NO decimos que
son inútiles las palabras castizas que nosotres no usamos.
Despreciativos y descalificantes: chilenismos, argentinismos, peruanismos,
mexicanismos. Entiendo que se trata de la lucha por ser incorporados directamente a la
lengua castellana pero las tretas del débil ya existían aunque Ludmer todavía, no.
¡Cierre de texto con “cordón sanitario” y “contagio”!!!!! Dice Palma:
Ese exclusivismo de la mayoría académica importa tanto como decirnos: — Señores
americanos, el Diccionario no es para ustedes. El Diccionario es un cordón sanitario entre
España y América. No queremos contagio americano. Y tiene razón la Real Academia. Cada
cual en su casa, y Dios con todos.

Digo yo: Abya Yala es la peste, lo salvaje, lo bárbaro, lo demoníaco para el


conquistador que necesita sus venas abiertas. ¿Por qué haber sobrevivido a la conquista y
heredar esta lengua nos obligaría a autodomesticarnos y descartar nuestros poderes de
contagio y miedo ajeno? Retomo idea inicial: creo que el corazón de la cuestión está en qué
decimos cuando decimos “nosotros”, “nosotres”.
PD: Muchas de las hermosas palabras del glosario que sigue al texto aquí leído ya
son parte inseparable de nuestra lengua y otras ya son arcaísmos (aunque no me fijé en
qué diccionario están y en cuál no). Algunas perlitas:
AMANCAY: Además de la flor, hoy es hermoso nombre de mujer y marca de yerba.
ANDINO: ¿Cómo pudo no existir alguna vez?
APLOMO: ¿No se dice así en España?
BACHICHA: Muestra de todos los cocoliches geniales que vendrían después.
BAGRE: Perfectamente adecuado y vigente en ambas acepciones.
BOLETO: Fue perfecta un tiempo, hasta que llegó la SUBE.
BRAGUETA Y HABLAR EL GIGANTE POR LA BRAGUETA: Eeeeeee…
BUROCRÁTICO: ¿No se puede eliminar esta a esta altura?
COCAÍNA: Tiene apodos pero sigue existiendo.
CHINGADO: ¿Chingada quiere decir otra cosa? En serio: Creía que “hijo de la
chingada” era super insultante porque era “hijo de la violada”. Y en mi casa, además, se
decía “chingada” a una cosa que estaba torcida o deforme, ej: “Tenés la pollera chigada” o
“Este dibujo me salió chingado”.
CHURUMBELA: No la tenía, la voy a empezar a usar.
DESVESTIRSE: Diferente de desnudarse.
GALPÓN: Mirá vos…
HISTORIETISTA: Ahora es otra cosa.
INDEPENDIZAR: ¿No existía antes de Amèrica?
MAMADA: Ahora es otras cosas.
MATAPERREAR: ¿Ratearse? ¿Por qué cambiamos de animalito?
RABONA: ¿Es eufemismo de esposa, de novia o de puta?
SUCUCHO!!!!!: Qué palabra hermosa!!! En mi familia la seguimos usando pero no la
escucho en otros lados…
TATUAJE: Jaja, cuando era frecuente en marineros…

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