CARNAVAL DE UMAPATA
Profesor: José Germán, Rojas Larrea
E.N.S.F. JMA.
El origen de los carnavales, perdido en la noche de los tiempos, se remonta a las grandes bacanales y
saturnales que celebraban los griegos y romanos aproximadamente 600 años a.C. Eran fabulosas orgías
paganas en las que reinaba el desorden y bullicio; al final degeneraban en un absoluto desenfreno moral.
Los romanos rendían honor a Baco, dios del vino, hijo de Júpiter y Sémele; y los griegos a Dionisio,
equivalente al Baco romano.
Desde esa lejana época, que trasunta historia, leyenda, mitología, la celebración del carnaval fue
difundiéndose y evolucionando por todo el mundo, Pero siempre sujeto a los medios de producción.
A través de dos mil quinientos años, las costumbres paganas fueron desapareciendo para dar paso a
otras innovaciones que no siempre fueron vistas con buenos ojos. Las bacanales eran fiestas en las cuales
las sacerdotisas de Baco, llamadas Bacanales, corrían desgreñadas y coronadas de flores, danzando y
gritando.
Estas celebraciones tuvieron lugar originalmente en Egipto y en Grecia. Posteriormente fueron
introducidas en Roma, donde causaron graves escándalos por su desenfreno.
Algunos historiadores consideran al carnaval como eco de las bacanales, las lupercales y las saturnales
de los antiguos habitantes europeos.
Saturnales o Saturnalías eran fiestas que celebraban en Roma todos los años, entre el 16 y 18 de
diciembre, en honor de la igualdad de los hombres en tiempo de Saturno, (cuando éste fue arrojado por
Júpiter del Cielo y fue a habitar al Lacio, donde hizo florecer la edad de oro). En este acontecimiento los
romanos se entregaban a toda clase de diversiones en las que reinaba el libertinaje. En algunos casos los
esclavos vestían la toga de los nobles y fingían mandar a sus amos. Todo esto estaba permitido.
Más adelante se dio a las Saturnalías un significado cristiano, y se recuerda que varios papas fueron
patrones de estas fiestas. Por ejemplo: Pablo II (1464-1471) organizó carreras y danzas de máscaras,
tratando de evitar los excesos.
Etimología.
¿De dónde proviene o nació la palabra Carnaval? Existen varias teorías que tratan de explicarlo.
Generalmente se le ha derivado de las palabras “Carne-Vale” que significa Carne-Adiós. Esta expresión
parece haber sido destinada a remarcar la excesiva licencia sensual de los días carnavalescos, antes del
tiempo penitencial eclesiástico. Otra interpretación que se acepta es la derivada de la lengua latina
“Currus Navales” que significa carro naval; En las primaveras griegas, romanas, teutonas y celtas, se
hacían procesiones en las que se paseaba un carro rodante. Sobre él se montaban enmascaradas, se
danzaban manifestaciones alegóricas y entonaban cantos satíricos.
Se deduce que aquí halló complemento la tragedia griega, y posteriormente, de esos cantos, derivaron
también las representaciones dramáticas de la antigua Germania (Alemania).
Procesiones similares eran celebradas en Grecia, por lo menos desde 600 años a.C. dedicadas a
Dionisio el dios del vino. Réplicas de estos desfiles los tuvo el imperio Romano en sus últimos años para
honrar a Isis divinidad egipcia. En Germania, desde Tácito, estas celebraciones eran para honrar a la diosa
Nertha o a la madre tierra.
Finalmente se atribuye también la paternidad de la palabra carnaval a la expresión proveniente del latín
medieval. “Carnelevarium”, que traducido sería Carne-Apartar, se refiere evidentemente a la abstinencia
de la carne durante los días cuaresmales.
Las celebraciones del carnaval, conocido también como carnival, Carnivale o Carnestolendas,
llegaron a fijarse definitivamente en los días precedentes al miércoles de ceniza, que marca el principio de
los ayunos cuaresmales. De acuerdo al calendario cristiano, el carnaval es el Domingo de Quincuagésima.
Pero por costumbre se le agregaba el lunes y el martes, completando así los tres días del carnaval.
En nuestros tiempos esta tradición tiende a desaparecer; en muchos países ha sido restringido. La
excepción es Latinoamérica, pues aún sigue vigente, pero con las características propias que cada pueblo
le ha ido imprimiendo.
Proceso histórico
Poco a poco las costumbres paganas de la antigüedad que acababan en gigantescas orgías, fueron
trastocando antagónicamente su sentido. Fue así como las fiestas de carnestolendas llegaron a tener un
largo periodo de auge y dignificación durante el cual se trató de exaltar más que todo, un contenido
religioso y espiritual.
Surgió en esta época el uso del disfraz y de la máscara, costumbre que se prolonga hasta nuestros días;
la gente se disfrazaba y cubría el rostro con máscaras o antifaces en el deseo de preservarse de los malos
espíritus y paradójicamente de conservar su amistad. Simultáneamente, surgió la costumbre de encender
hogueras, en las que se colocaban monigotes o algún gato vivo, con los cuales se simbolizaba a un
supuesto brujo o a un espíritu maléfico. Era creencia popular que el fuego y el humo tenían poder de
beneficiar los campos y librar a los hombres de las maledicencias inspiradas por un mal espíritu.
Es de suponer que esta antiquísima costumbre dio origen (en países como francia, España e Italia) a que
las fiestas carnestoléndicas terminaran con el entierro del carnaval el día “Miércoles de Ceniza”.
La ceremonia consistía en enterrar, quemar o sumergir en el agua a un monigote que representaba la
fiesta.
Después de haberlo paseado y exhibido por la ciudad en medio de un bullicio. A través de los años la
costumbre ha persistido hasta la época actual, nosotros lo conocemos como el entierro o quema del Ño
Carnavalón o dios Momo.
A esta forma culminante de la fiesta se le halla algo en común con las ceremonias rituales realizadas
antiguamente a la muerte de un rey o de alguna divinidad pagana. En más de una oportunidad y en
diferentes épocas, la iglesia y algunos sumos pontífices levantaron su voz de protesta contra los desmanes
del carnaval, los mismos que resultaron estériles; pero en un determinado periodo tuvo mucha influencia
religiosa.
Área de Difusión
Con el correr de los años la celebración del carnaval fue extendiéndose por el mundo. Muchos países
introdujeron innovaciones imprimiéndole cada pueblo características propias, esmerándose algunos
porque el suyo fuera el mejor. Desde la antigüedad, uno de los más famosos carnavales del mundo ha sido
el de Alemania. Se organizaban fabulosos desfiles llenos de colorido, música y alegría, bellas jóvenes
abrían la procesión del carro-naval, ejecutando danzas; y muchachos con escobitas de retama (planta de
pequeñas flores amarilla), tocaban alegremente los hombros de los paseantes.
París, Venecia, Colonia, Madrid, Sevilla y Cádiz, también hicieron famosos sus carnavales. El de
Venecia alcanzó las más bellas expresiones por su artística iluminación con farolitos de colores en
edificios y en las románticas góndolas de sus canales. Pero, en otras ciudades como Niza, Turín, Florencia,
no solo reinaba la diversión, los carnavales se utilizaban sobre todo comerciales y se buscaba atraer al
mayor número de turistas. También abundaban los fuegos artificiales, la libre circulación de máscaras,
cabalgatas, luchas de animales, etc.
Una gran influencia de forasteros llegaba a Roma en los días del carnaval para presenciar e intervenir
en las batallas de flores y confeti, para ver las carreras de caballos y las cabalgatas.
Todo esto formaba parte de la diversión de carnestolendas. El carnaval de París se hizo famoso por el
derroche de lujo y riqueza. Damas y caballeros vestidos con deslumbrante elegancia, llenaban grandes
salones de baile, en los cuales surgían muchos romances.
España introdujo en sus teatros los fastuosos bailes de máscaras, sobresaliendo entre ellos los de Madrid,
Sevilla y Cádiz. En carrozas artísticamente decoradas desfilaban hermosas jóvenes. Las batallas de flores,
que dividían a bandos de hombres y mujeres, daban un marco bello e impresionante a la fiesta.
Origen del Carnaval Peruano
Nuestros antepasados conocieron también la fórmula de cómo mantenerse desbordante de alegría física y
espiritual. Los Mochicas, eran artífices de la juerga. Posteriormente los Incas, asociaron inteligentemente
la música y la danza a un sinnúmero de actividades productivas, principalmente la agricultura y la
ganadería. Por ello, encontramos muchas fiestas actuales en las que aún se conservan vestigios
ancestrales.
En el caso típico de la Qachua o Kaswa danza colectiva de profundo contenido agrícola que encontraron
los españoles a su llegada, pues en ella se plasma todo el proceso o desarrollo de una determinada etapa
agrícola: El Barbecho, La Siembra, El Cultivo, Recultivo, Cosecha y trilla.
Esta manifestación pervive hasta nuestros días casi intacta, en Huancavelica, Junín, Ayacucho, Apurimac,
Cuzco y en las zonas aledañas a éstas; en el Cuzco se puede observar también además de la matriz otras
variantes
Características:
Valle sagrado de los incas e Calca, danza de la comunidad de Umapata, situado en la
primera zona del valle de Laco, distrito de Lares, provincia de Calca, conocido
también como Umapata Puqllay.
Esta danza es ejecutada en las festividades carnavalescas donde tanto varones como
mujeres demuestran sus habilidades y gracia personal al ejecutar esta hermosa
danza para lo cual las jóvenes parejas solo bailan con la autorización de sus padres,
los jóvenes danzantes en compañía de los campesinos de Umapata, van al lugar
donde abundan las flores, ataviados con trajes de gala al compás de su legendaria
tinya y su dulcísimo quena o lagueta, recogen la flor del panti y la waca waca con las
cuales adornan sus trajes.