Gabriela Jorge
Planeamiento Educativo
Informe sobre la unidad I,II y III
Unidad I
Origen de la palabra universidad.Definicion ,significado,sentido instiutucional ,sentido
sociologico ,sentido cientifico,sentido academico.
Unidad II
Instituciones medievales ,oganizacion ,estructura,influencia social ,politica y religiosa.
Unidad III
Studia generalia,Universidad de
Paris ,Bolonia,Oxford,Cambridge,Salermo,Montpellier,Coimbra,Salamanca
Introduccion
En el siguiente informe daremos datos precisos de lo investigado sobre estas tres unidades ,las
cuales produjeron en mi un aprendizaje significativo ,puesto que no conocia el origen y historia
de las universidades ¿desde cuando se remontan estas intituciones,que aportes han dejado las
mismas en la sociedad,hacia quienes va dirigida la enseñanza que se imparte en las mimas??
¿cuales son las universidades mas antiguas e importantes?entre otras informaciones se
expondran en este documento.
Desarrollo
Universidad es la designación de todas las instituciones de educación superior destinadas a
formar profesionales en campos de actividad específicos.
La universidad se llama Alma Mater porque su esencia es producir conocimiento y transformar
al hombre a través del conocimiento que produce.
El término deriva de la expresión latina universitas magistrorum et academicismo. Es cierto
que universitas significa "general" y "uno". Así es como la expresión pasó a significar
“comunidad de científicos y estudiantes”. Esto significa que la universidad está organizada en
torno a sindicatos establecidos.
La universidad se compone de facultades, que a su vez se componen de escuelas. Mientras que
las facultades representan áreas amplias, las escuelas representan las diversas disciplinas que
corresponden a esas áreas.
En otras palabras, una universidad es una institución académica que forma a las personas en la
investigación y las capacita para resolver problemas. Esta institución tiene la autoridad y el
reconocimiento suficiente para certificar el nivel profesional de sus egresados mediante la
expedición de un título. Los lugares donde funcionan las universidades se denominan campus.
Las universidades surgieron en la Edad Media cuando estaban muy ligadas a la religión.
De hecho, las primeras universidades fueron escuelas catedralicias o monásticas que surgieron
entre los siglos XII y XIII. Sin embargo, instituciones similares existieron muchos siglos antes.
Anteriormente, la universidad tenía facultades mayores (teología, derecho y medicina) y
facultades menores (arte y filosofía).
Con la secularización de la universidad y de la sociedad, también se secularizaron
paulatinamente sus poderes y esferas de influencia.
Desde su fundación, la universidad ha sido un lugar de encuentro para el intelecto y la
reflexión. En sus monasterios se reúnen los más capaces y los que creen que la oposición de
ideas es más fecunda que la imposición y la sumisión. Por lo tanto, el diálogo y la discusión son
las herramientas más importantes para medir los méritos de los involucrados. La política,
como manifestación más alta del espíritu, se desarrolla ciertamente en la universidad; pero la
política, como instrumento de conquista del poder y condicionante de toda actividad
intelectual, es ajena a la obra de quienes interfieren en sus esfuerzos. Una universidad
politizada, que opera ciegamente atada a una ideología política, es la negación de todo lo que
esta representa. La realidad de nuestra enseñanza superior en las últimas cinco décadas da
cuenta de un deterioro creciente de la calidad académica, precisamente porque ha sido
terreno predilecto de quienes intentan someterla a sus oscuros designios. Solo en un medio
libre del cerco partidista pueden hundir sus raíces el conocimiento, la investigación y la
creatividad.
La consigna preferida de los movimientos revolucionarios de los años 60 («universidad para
todos»), se hizo realidad gracias al aporte de la hoy vilipendiada enseñanza superior privada.
Ahora se invoca la «gratuidad» con la clara intención de defenestrar a las instituciones que
hicieron posible el acceso masivo a la universidad, transformándola en una consigna noble que
justifica el anhelo de imponerle un ideario estatista de contornos totalitarios.
Conviene detenernos en tres observaciones que explican la insoslayable y compleja realidad en
que nos hallamos.
No cabe duda de que el título profesional, en el siglo XX, fue la investidura que suplantó a la
élite proveniente de una aristocracia socialmente desgastada y decadente. El prestigio, la
influencia y las ventajas económicas se asociaban entonces al desempeño de tareas que
demandaban un título universitario. Entre nosotros predominaron, como lo destacó Francisco
Antonio Encina en «Nuestra Inferioridad Económica», las profesiones liberales, con un cierto
desprecio por la enseñanza técnica. Los resultados están a la vista: la rotunda decadencia de
Chile, como consecuencia del frustrado modelo diseñado por la Comisión Económica para
América Latina y el Caribe (Cepal), que propiciaba un modelo basado en la sustitución de
importaciones y la asignación de los recursos por el Estado.
A lo anterior debe unirse el hecho -ya destacado por otros observadores- que, saturado el
campo profesional (lo que comienza a manifestarse en ciertas áreas), quienes ven defraudadas
sus legítimas ambiciones, por efecto de limitaciones que no existían en el pasado, adoptan las
posiciones más críticas, volviéndose contra el sistema al cual imputan ser la causa de una
frustración injusta e inesperada. El título profesional, por sí solo, no confiere los beneficios que
se creían ya conquistados. Lo que señalamos queda patente con más fuerza en aquellos
estudiantes que provienen de familias que nunca habían tenido la posibilidad de ingresar a la
universidad.
Por último, la única forma de elevar la calidad académica, dotando a los titulados de mayor
capacidad, destreza y habilidad -lo que les permitirá abrirse paso en un medio cada vez más
exigente-, es la competencia, y ella solo se promueve en la medida en que se permita operar
libremente a las universidades privadas en un ámbito dominado por universidades estatales.
Es incuestionable que las primeras irán ganando espacios de excelencia, probablemente en
desmedro del prestigio de las segundas, salvo que se obstruya su tarea, proclamando una
sucesión de pretextos llamativos y vulgares (lucro, desigualdad, clasismo, conservadurismo,
etcétera).
Si nos preguntamos por qué se funda una universidad, la respuesta admite tres respuestas
posibles: para lucrar (lo cual está prohibido expresamente en la ley chilena); para servir a
quienes profesan un cierto credo religioso y desean formarse al amparo de sus convicciones, y
para defender un conjunto de ideas y valores de bien público que se quiere hacer prevalecer.
Excluyendo el lucro, las restantes razones merecen y deben ser respetadas, en la medida en
que sirvan a la comunidad y al bien común.
A partir de esta realidad, cualquier análisis que se intente respecto de las ideas matrices de los
proyectos gubernativos, dejará en evidencia que lo que se quiere es aplastar a la enseñanza
superior privada, confiriendo toda suerte de beneficios y favores a las universidades estatales;
que se desconoce el gobierno que libremente cada casa de estudios se dio al momento de
fundarse, y que se lesiona la autonomía interna, sin la cual la universidad deja de ser tal. El
panorama, entonces, es incierto y desalentador, y anticipa un porvenir cargado de presagios
negativos.
La universidad tributa al desarrollo social de la comunidad, potenciando el diálogo de saberes
en un sentido horizontal e integrador, que contribuye a elevar su calidad de vida, incidir en sus
problemas y promover cultura. En Cuba, el trabajo comunitario es una prioridad del sistema
educacional; los centros docentes tienen las condiciones para aglutinar y contribuir a crear una
red de multiplicadores en su propia transformación y la de la comunidad con que interactúan.
Según la doctora Argelia Díaz Fernández (2001) “(…) Dichos centros encarnan y expresan los
intereses comunitarios, promoviendo la participación y la búsqueda de nuevas fórmulas en
todo tipo de expresión humana, en un amplio abanico de posibilidades y realizaciones
concretas, a partir de sus propios esfuerzos y gestando la voluntad de cambio necesaria.
Con esta relación la universidad tributa al desarrollo social de la comunidad, potenciando el
diálogo de saberes en un sentido horizontal e integrador, que contribuye a elevar su calidad de
vida, incidir en sus problemas y promover cultura. En Cuba, el trabajo comunitario es una
prioridad del sistema educacional; los centros docentes tienen las condiciones para aglutinar y
contribuir a crear una red de multiplicadores en su propia transformación y la de la comunidad
con que interactúan. Según la doctora Argelia Díaz Fernández (2001) “(…) Dichos centros
encarnan y expresan los intereses comunitarios, promoviendo la participación y la búsqueda
de nuevas fórmulas en todo tipo de expresión humana, en un amplio abanico de posibilidades
y realizaciones concretas, a partir de sus propios esfuerzos y gestando la voluntad de cambio
necesaria.
En el seno de comunidades rurales en Baracoa se aprecia fenomenológicamente un conjunto
de manifestaciones que recogen en esencia cómo piensan y actúan las personas en la vida
cotidiana. Los registros realizados permiten apreciar representaciones sociales que no se
corresponden con el ideal del desarrollo del ser humano, pero que son asumidos en ocasiones
como lo deseado, como lo conocido, como lo correcto y bueno: sexismo, crianza de los hijos
con prejuicios y mitos, estereotipos de género que descansan en mitos. Tales hechos sociales
son construcciones cotidianas que nos acercan a la idea de Durkheim “(…) de que en una
sociedad sin escuela todo se aprende viviendo”, lo que no indica que se carezcan de ella;
incidir en la transformación de esta realidad es posible desde la relación universidad -
comunidad.
En este artículo se enfatiza en la función de la universidad como espacio de socialización y
difusión que permite relacionarse con el entorno comunitario de manera interrelacionada,
también aparece el sustento filosófico, sociológico y psicopedagógico expresado
fundamentalmente en el paradigma histórico cultural de Lev Semionovich Vigostky (1896-
1934), así como en la educación popular del educador brasileño Paulo Freire. Aparece la
definición del término representaciones sociales y la manera en que se manifiesta , quedando
claro que las informaciones construidas socialmente en dicha población han seguido un
proceso de racionalidad, divergente a la aspiración que se tiene con el desarrollo humano en
su máxima expresión .
El objetivo es establecer una relación entre la universidad y la comunidad en la que se valore la
capacidad de la primera para convertirse en un agente activo de socialización y su contribución
al mejoramiento de la calidad de vida de la población.
La universidad como institución social y su papel en la transformación de las percepciones
sociales negativas en la sociedad.
instituciones se transforman junto con la sociedad. Sus funciones e interacciones sólo pueden
ser analizadas consistentemente si tenemos en cuenta la estructura histórico-contextual en la
que se ubican. Al entenderlos de esta manera, podemos entenderlos en estrecha interacción
con el entorno social del que forman parte. Las universidades, son instituciones cuyas
estructuras emergen como respuestas funcionales a diferentes necesidades sociales. Llevar la
cultura a la mayoría de la población se ha convertido en los últimos tiempos, en el motivo de
múltiples análisis, enfoques y actividades prácticas.
La comunidad universitaria no debe quedar al margen de este proceso, no solo por su
potencial interno, sino también, principalmente, por la alta responsabilidad que la sociedad le
impone, la cual tiene como premisa la disposición de los sujetos para involucrarse en él, algo
que está relacionado con el anhelo de formar un mejor ser humano.
La sociedad crea o provoca la creación de estructuras e instituciones sociales específicas para
alcanzar ciertos propósitos y metas. La universidad constituye una institución donde se
producen un conjunto de interacciones en aras de cumplimentar varias funciones. Como
hecho social, puede ser estudiada pues ella se nos da como algo que existe más allá de nuestra
voluntad. En tal sentido, ella cumple una función general como la socialización, término que se
aprecia como el proceso mediante el cual se inculca la cultura a los miembros de la sociedad.
La cultura se va transmitiendo de generación en generación; los individuos aprenden
conocimientos específicos, desarrollan sus potencialidades y habilidades necesarias para la
participación adecuada en la vida social y se adaptan a las formas de comportamiento
organizado, característico de su sociedad.
En otros términos, los beneficios de la apropiación social del conocimiento no solo son tecno
productivos y económicos, sino que atienden al desarrollo social visto integralmente; así lo
precisa Jorge Núñez Jover cuando plantea: ¨ La sociedad que se encamine por los derroteros
del desarrollo social sostenible basado en el conocimiento debe actuar como una “Sociedad
del aprendizaje”, donde la educación de todos, no de algunos, se conciba como educación
continua o educación para toda la vida.
A lo largo de la historia educacional la idea de la interrelación centro docente–comunidad ha
sido una preocupación permanente. José Martí Pérez, en su quehacer pedagógico, planteaba
al respecto: “(...) Quien no tenga conciencia de que la escuela ha de adquirir un ritmo dinámico
de cambio para seguir y adaptarse al ritmo de la vida que lo rodea, al estilo de vida de la
época; no llega a comprender el sentido de la función educacional que la escuela ha de llevar a
cabo (...)” Además señaló:“(...) Todo esfuerzo por difundir la instrucción es vano, cuando no se
acomoda la enseñanza a las necesidades, naturaleza y porvenir del que la recibe (...)”6
La preparación que recibe un comunitario será más efectiva en la medida en que se le educa
para vivir en su propia comunidad y más aún si contribuye a transformarla, en función de su
beneficio y de la propia comunidad donde vive.
Por otro lado, Manuel Valdés Rodríguez, pedagogo de ideas avanzadas, expresaba: “(...) La
necesidad suprema con todo, es armonizar el medio en que se educa al hombre con la obra
misma de la escuela. Querer educar al hombre divorciándolo de las influencias de su tiempo y
de su sociedad, es pretender un absurdo. Los cargos que algunos formulan contra la escuela
nacen propiamente de la inocente opinión de que ella, por sí sola y única, es la panacea de los
males de la humanidad.
Refería también: “(...) Señores, no es necesario repetirlo, cortar la corriente de solidaridad y
simpatía entre la escuela y los factores sociales, equivale a convertir aquella en una especie de
mecanismo arbitrario, artificial y armónico, propio solo para romper la ley de la unidad.
¿Comprometen estos factores el problema y la obra de la escuela? No cabe duda alguna en
afirmarlo.
Relevante idea, expresa la necesidad de la unidad entre todas las agencias y agentes
socializadores, en función de lograr una armonía entre ellos para educar en función de los
mismos intereses, dejando bien sentado, que esta unidad no compromete la labor de la
universidad, todo lo contrario, la garantiza. Esto es un elemento esencial para poder establecer
la interrelación Sede Universitaria Municipal -comunidad rural, con énfasis en la
transformación de las representaciones sociales negativas.
En fecha tan lejana como 1899, Enrique José Varona planteó “(...) en la sociedad todo educa y
todos educamos (...) Pero aún nos faltará mucho para llegar a ese fin, mientras la colaboración
de la familia y la sociedad en general, en la obra de convertir a los niños en hombres, no sea
aferrada y no conspire en la misma dirección. Como se aprecia las influencias educativas están
diseminadas en toda la sociedad, el fruto que se obtiene está relacionado por lo general con
factores socioculturales que se convierten en medio para adquirir cultura.
El Marxismo, también sustento teórico al relacionar la universidad con la comunidad, reconoce
que la sociedad es el producto de los actos recíprocos del hombre que son expresión de las
relaciones sociales en que vive, y, por tanto, tienen un carácter activo y creador. El hombre es
no solo parte de la realidad, sino que él mismo la crea continuamente. Este presupuesto pone
en relieve la posibilidad de incidir desde la universidad, a través del cumplimiento de las
funciones relacionadas con la extensión universitaria, en la transformación o modelación de la
realidad comunitaria rural teniendo presente sus características.
Todo intento de transformación que se quiera realizar sobre un objeto o fenómeno
determinado tiene que considerar las características propias del objeto en sí. De ellas depende
el tipo de cambios que puedan hacerse, la duración de estos y las posibles consecuencias.
Poner en práctica este principio para impulsar un proceso de transformación en la comunidad
es positivo, basta recordar que las representaciones sociales negativas construidas socialmente
en la población han seguido un proceso de racionalidad, en ocasiones divergentes al modelo
que de manera ideal o se tiene dicho en otras palabras, contrastan con las aspiraciones de un
país o estado. Tenerlas presente es una manera efectiva de garantizar el éxito y permanencia
de los cambios positivos logrados en la calidad de vida de la población a través de la
transformación de las representaciones sociales negativas.
Con la participación de la población se logra que se tenga presente sus opiniones sobre las
transformaciones que se implementen en la comunidad rural, lo que es necesario para que
sienta como suyos las acciones a desarrollar y en el proceso de interacción se puedan ir
transformando los diferentes símbolos negativos. Ideas que encuentran respaldo en las ideas
del filósofo y sociólogo alemán Carlos Marx, quien aporta en sus Tesis sobre Feuerbach
elementos que permiten expresar la posibilidad de que el hombre sea capaz de enriquecer su
cultura, en este caso la preventiva y provocar cambios positivos no solo en las ideas, sino
también en las circunstancias en que viven y por ende en su conducta en general. Es decir, son
los hombres, precisamente, los que hacen que cambien las circunstancias.
De la idea anterior se infiere que aun cuando existe un fuerte arraigo a ciertas
representaciones sociales negativas, profesores, estudiantes y grupos formativos (agentes de
cambio) pueden incidir en dicha realidad a través de su participación, planificada y enfocado
hacia el trabajo educativo, que pasa además por el nivel de información que se tenga.
Desde lo sociológico se asume que el hombre vive continuamente acosado por los impulsos,
que solo a través del sistema de normas y valores sociales son encauzados por la sociedad
hacia las más aceptables. El sistema de normas y valores ha de ser aprendido por todos los
miembros de la sociedad, este sistema adopta entonces la forma de una conciencia colectiva.
La universidad, por lo tanto, deviene en una institución que favorece el proceso de
socialización metódica donde los profesores, alumnos y grupos formativos actúan como
representantes y mediadores del medio social.
La universidad puede moverse de un sistema a otro mediante la difusión, a través de la
socialización y el aprendizaje y, por tanto, esta institución cuyas funciones trascienden los
muros no solo de manera latente; sino también, de manera manifiesta, es decir, intencional, a
través de diferentes roles que se proyectan esencialmente en lo que se llama extensión
universitaria, tiene la capacidad funcional de relacionarse con la comunidad rural.
Es necesario, en esta investigación, dejar claro el concepto de comunidad como un nivel de
intervención donde se perciben elementos micro y microsociológicos y entre ellos las
representaciones sociales negativas.
En el nivel comunitario se produce un proceso de intervención que persigue la solución de los
problemas compartidos entre los grupos y las instituciones de la comunidad, en diferentes
aspectos de la realidad social, o sea funciona como una estructura de relaciones entre
organizaciones y grupos. Aquí se percibe un conjunto de representaciones sociales sobre las
cuales las personas interactúan.
Al asumir el término comunidad se parte de la idea de que no solo se trata de un espacio
geográfico, este en sí mismo no abarca todos los matices. Las ideas compartidas, mitos y
prejuicios sustentan la existencia de esta, por eso se comparte la idea de Ferdinand Tomines
(1944) cuando expresa: “(…) todo espacio no es una comunidad; si bien es necesario vivir en
un espacio, esto no es por sí suficiente para que exista comunidad. Es imprescindible la
interacción, la conciencia de la posibilidad de alcanzar la satisfacción de alguna necesidad, de
compartir una serie de intereses comunes.
Para la transformación de las realidades y no solo apreciarla de manera contemplativa, es
aconsejable el conocimiento de las complejidades de la vida colectiva de los hombres. En este
sentido se asume de Porzecanski. Conocer la realidad, como señala no es entonces
propiamente conocer una zona, los índices de desempleo, analfabetismo, enfermedad o
crecimiento, aun cuando ellos puedan dar al científico social una idea generalizada que
traduce, de alguna manera, algunos aspectos de la realidad. Conocerla, es conocer al hombre
que vive en ella, las relaciones que lo vinculan a otros hombres, la forma como piensa, como
trabaja.
Al hablar del sentido de la Universidad no se involucra su cometido ni sus funciones. No es lo
que se hace, sino cómo y por qué se hace lo que da sentido a la universidad. En este caso, el
adjetivo define y caracteriza al sustantivo. Puede haber instituciones que ofrezcan educación
superior, incluso investigación, actividades artísticas y culturales, pero que no pueden ser
consideradas universidades. En diferentes momentos y en diferentes lugares, las universidades
se han caracterizado por algunos rasgos distintivos del momento y del lugar. Entre ellos, el
predominio de la formación profesional, la organización autocrítica, la educación de élite, la
investigación científica constante y algunos otros. Estas características solo tradujeron
aspectos de las circunstancias y elementos definitorios, incluidos los incidentales, de una
sociedad particular en el momento preciso. Por ello es necesario identificar los elementos que
dan importancia a la universidad en cualquier momento y lugar. La Universidad es una
comunidad de profesores y estudiantes, unidos voluntariamente para la adquisición,
ampliación y transferencia de conocimientos, desarrollando una amplia gama de disciplinas y
persiguiendo todas las formas del conocimiento científico, artístico y humano en un ambiente
de libertad y con amplio pluralismo ideológico.
Studia generalia :
Studium generale es la institución de la que surgieron las primeras universidades en la
cristiandad latina. Desde la Alta Edad Media, tras el breve periodo en que funcionó la escuela
palatina carolingia, funcionaban las escuelas monásticas y las escuelas catedralicias, que
servían para la formación del clero.
Universidad de parís :
Esta Universidad experimentó una rápida evolución debido, quizás, a la ubicación de la ciudad.
Sabemos que se establece de manera formal a mediados del Siglo XII y se organiza alrededor
de diversas escuelas unidas a la Catedral de Notre Dame, con el obispo de París como
presidente.
En un principio, en la Universidad de París no se enseñaban todas las materias,se comenzó
impartiendo las artes liberales pero pronto se establecerían tres nuevas disciplinas:
Teología: suponía la disciplina más importante en París. Lo primero en aparecer fueron las
colecciones patrísticas, que eran traducciones de textos bíblicos realizados a través de un
método llamado Vulgata latina de Alcuino, este estudio de la Biblia llegó a ser tan abundante y
común que se agruparon en colecciones.
Universidad de Bolonia
Aunque al igual que la Universidad de París, tampoco conocemos la fecha exacta en la que
nace la Universidad de Bolonia, de lo que si hay constancia es de ser la más antigua entre todas
las universidades de Europa.
La fecha orientativa de sus inicios puede situarse a finales del Siglo XI, hacia el año 1088.
La Universidad de Bolonia fue prestigiosa durante la Edad Media por su enseñanza de Derecho,
en la que fue pionera.
Fue modelo histórico y teórico para otros centros lo que hizo que gozara de la licentia ubique
docendi, por la cual los maestros podían enseñar en otras universidades sin necesidad de
realizar un examen previo. Los estudiantes pronto se sintieron atraídos por los estudios de
Bolonia.
Universidad Oxford :
La Universidad de Oxford es la más antigua del mundo angloparlante. No hay una fecha segura
de su fundación, pero la enseñanza ya existía en Oxford de alguna manera en 1096 y desde
1167 se desarrolló rápidamente, cuando Enrique II de Inglaterra prohibió a los estudiantes
ingleses asistir a la Universidad de París.
Universidad Cambridge :
La universidad está compuesta por 31 colleges, que son instituciones independientes y
separadas de la propia universidad, que gozan de un amplio nivel de autonomía. Todos los
estudiantes tienen que pertenecer a uno y su paso por la universidad está marcado por las
señas de identidad y carácter de su college.
Universidad Salerno :
La Universidad de Salerno está idealmente vinculada a la institución universitaria más antigua
del viejo continente, la Escuela Médica Salernitana. Esta se fundó en el siglo VIII y tuvo su
máximo apogeo entre los siglos X y XIII. Además de enseñar medicina, también se impartían
clases de filosofía, teología y derecho.
Universidad montpellier :
La Universidad de Montpellier es una de las más antiguas de Francia; la ciudad fue uno de los
principales centros del saber del medievo francés. La universidad fue fundada en 1220 por el
cardenal Conrad y confirmada por el papa Nicolás IV en una bula en 1289.
Institución universitaria :
La institución universitaria fue fundada en el año 1290 pero no en Coímbra, sino que su sede
estaba en Lisboa. El traslado oficial a Coímbra se produce en el año 1308 y a lo largo de los
años cambiaría de ciudad varias veces hasta que en el siglo XVI, finalmente y hasta nuestros
días, es fijada en Coímbra.
Universidad Salamanca :
Fundada en el año 1218 Alfonso IX de León quiso tener estudios superiores en su reino y por
ello creó en 1218 las ‘scholas Salamanticae’, germen de la actual Universidad de Salamanca
que cumple más de 800 años de historia ininterrumpida creando, promocionando y divulgando
el conocimiento.
Alfonso IX fue un hombre ilustrado y adelantado a su tiempo, no solo por haber creado la
Universidad de Salamanca, sino también por otras acciones como plantear las primeras Cortes
que permitían la participación de diversos sectores de la población además de los habituales
nobles.
Conclusiòn
Las universidades han sido y seran unas de las instituciones de enseñanza y aprendizaje mas
relevante de una sociedad ya que no solo aportan cambios en el individuo que tiene la
oportunidad de acudir a una de ellas ,sino que tambien transforma su entorno.Estas logran
mejorar la sociedad humana en sus distintas facetas a traves de altas investigaciones que
promueven el desarrollo integral del ser humano.
Asi que la creacion de estas instituciones es unos de los inventos mas relevantes del hombre.