Comunicacion Oral y Escrita Esmil
Comunicacion Oral y Escrita Esmil
QUE ES LA COMUNICACIÓN
Comunicar es llegar a compartir algo de nosotros mismos. Es decir, es una cualidad racional y
emocional específica del hombre que surge de la necesidad de ponerse en contacto con los
demás, cuando intercambia ideas que adquieren sentido o significación de acuerdo con
experiencias previas comunes. Varios autores1 definen este fenómeno llamado comunicación.
Según Ferrer (1994:25), consiste en
Los diversos modos en que los seres humanos intercambiamos ideas, desde la señal, el gesto o
la imagen, hasta la palabra hablada o escrita —todos los signos, símbolos y medios por los cuales
transmitimos significados y valores a otros seres humanos—, constituyen lo que llamamos
formas de expresión
EXPRESIÓN
La palabra expresión proviene del término latino expressus que significa “exprimido”, “salido”.
Para transmitir una expresión basta con manifestarla, se dé o no la recepción por parte de otra
persona. En cambio, el concepto de comunicación proviene del prefijo latino cum = con y munus
= común, de donde se deriva communis, que quiere decir “comunidad” o “estado en común”
(Fernández Collado y L. Dahnke [1986:3]). Al revisar los conceptos de expresión y comunicación,
la diferencia básica que observamos es la siguiente: para expresar basta con manifestar algo de
nosotros mismos; en cambio, para comunicar necesitamos tener la intención de compartir ese
algo con otros; entonces, la comunicación no supone sólo expresar ideas o sentimientos y
transmitirlos a otros, el verdadero sentido de la comunicación está en nuestra intención de
enviar mensajes para provocar una respuesta en los demás, pues dicha respuesta es la que nos
permitirá saber que fuimos comprendidos por los demás. Con base en las definiciones citadas,
hay comunicación cuando en una expresión que corresponde a la realidad de un sujeto hay
intercambio de ideas con otro u otros; cuando existe la intención psicológica de unión; cuando
dos o más individuos logran pensar y sentir en tal forma que las ideas de unos se vuelven bienes
compartidos de los otros, se hacen comunes.
LENGUAJE
El medio por el que nos comunicamos los seres humanos se llama lenguaje, el cual se puede
definir como “un conjunto de signos estructurados que dan a entender una cosa” (Morris,
1985:37). En sus orígenes, el hombre se comunicaba con lenguajes no verbales, mediante su
cuerpo y sus órganos sensoriales: la voz, el gesto, los movimientos, los ojos. Cada forma, sonido
o identificación humana constituían una señal que identificaba a un hombre con otro,
relacionaban una cosa con otra, iban de un territorio a otro; por eso el lenguaje es la “facultad
propia del hombre para la expresión de sus ideas” (Blake y Haroldsen, 1980:7) y se considera “el
vehículo primario para la comunicación” (Ferrer, 1994:25). El lenguaje nace como el más
trascendental de los inventos que ha desarrollado el hombre para comprender su mundo, y
desempeña una función central en las sociedades civilizadas, pues influye tanto en su nivel de
desarrollo y progreso como en el del conocimiento. Al igual que la comunicación, el lenguaje
tiene una naturaleza social, pues los humanos tenemos facultad de hacernos entender por otros
medios (sonidos, mímica, dibujos, etcétera, aunque ningún lenguaje funcionaría si no existiera
la interacción humana, como dice Rafael Seco (citado en Fernández de la Torrente, 1990:7)
EL LENGUAJE VERBAL
“Es el atributo que distingue notablemente al hombre” (Blake y Haroldsen, 1980:7) y pertenece
a la gente, a los grupos, a los países. Con el lenguaje verbal las ideas se traducen en palabras.
Las palabras tienen que ver con los cambios de pensamiento y con la evolución de nuestros
pueblos en todas sus actividades; tales cambios influyen en los distintos modos de decir o
nombrar las cosas; surge así otro término ligado a la expresión, al lenguaje y a la comunicación
humana: la lengua (Ferrer, 1994:23-25).
Los modelos circulares más actuales han completado el enfoque de intercambio y de influencia
recíproca entre los participantes del proceso —por lo que se han dado en llamar
transaccionales— y destacan los siguientes elementos:
Todos los elementos que se presentan son variables. En la realidad, los mensajes siempre viajan
a través de diversos canales y medios, de manera que se juntan, se relacionan y cambian, de
acuerdo con la socialización o el “marco de referencia” de las personas, quienes atribuyen
significados a las palabras, las señales o los símbolos, según el contexto o la situación social en
que se encuentren en el momento de comunicarse. En tal dinámica no se puede decir que los
elementos vayan uno después de otro, ni que éstos sean independientes. En el proceso
comunicativo todos intervienen a la vez en una interacción constante e irrepetible en el tiempo;
todos influyen y llegan a afectar el significado del mensaje o la identificación entre emisor y
receptor. Por eso, todos los componentes son importantes para el conocimiento de la
comunicación y ninguno debe excluirse en el análisis de este proceso humano e intangible.
Para examinar cada elemento del modelo transaccional, vamos a tomar como referencia a David
K. Berlo, quien en su libro El proceso de la comunicación (1980:24-25) hace referencia a todos y
cada uno de ellos:
a) La fuente (codificador). Es el origen del mensaje; puede ser cualquier persona, grupo o
institución, que genere un mensaje para transmitirlo.
b) El emisor también codifica. 7 Es la persona que emite o envía el mensaje. Fuente y emisor
se consideran un solo elemento cuando la persona que idea y crea el mensaje es la misma
que lo transmite.
c) El receptor (decodificador). Es la persona o el grupo de personas a quien o a quienes se
dirige el mensaje. Es el destinatario o la audiencia objetivo de la comunicación y todo aquel
que capte el mensaje. Al igual que el emisor, el receptor cuenta con capacidades para
decodificar8 el mensaje y responder a la comunicación; entre ellas están:
a) Habilidades comunicativas: implican oír, procesar información, leer, escribir, hablar,
etcétera.
b) Conocimientos: sobre el tema, la gente, la situación o sobre sí mismo.
c) Actitudes: para juzgar a la fuente y al emisor, el tema, la situación.
d) Sistema social: grupo al que se pertenece; región o país en donde han vivido emisor y
receptor.
d) El mensaje.
Es el contenido expresado y transmitido por el emisor al receptor, el cual está integrado por
tres elementos:
a) El código: es el sistema estructurado de signos, como son los lenguajes español, inglés,
chino, alemán, francés, etcétera, o bien, otros tipos de lenguajes como el de la música.
b) El contenido: son las ideas que constituyen el mensaje; es lo que se comunica.
c) El tratamiento: es la elección de un “estilo” o modo de decir las cosas, con el objetivo
de facilitar la comprensión del mensaje, debido a la probabilidad de que, si el lenguaje
es inapropiado, el contenido de ideas puede no tener significado para el receptor.
e) El canal. Es el medio o vehículo por el cual se envía y viaja el mensaje.
Una carta es un medio escrito que viaja a través de un sistema de correo, fax o de una
persona; un libro, el cine, la televisión, el periódico, una revista, la computadora son medios
que transmiten mensajes. Los mismos sentidos físicos son canales que transportan
información al cerebro. La voz es un medio que usamos para enviar mensajes que viajan por
el aire hasta llegar a los oídos del receptor, etcétera. Podemos usar un gran número de
canales o tipos de medios, aunque no hay que olvidar que cuanto más directo sea el canal
utilizado, y más sentidos se estimulen, mayor impacto producirá el mensaje en el
destinatario.
f) La retroalimentación. Es el elemento clave que propicia la interacción o transacción entre
el emisor y el receptor, ya que ambas partes se aseguran de que el mensaje fue recibido y
compartido. Se da gran cantidad de retroalimentación no verbal cuando las personas se
hablan cara a cara, en forma directa e inmediata; llega a haber retroalimentación posterior
al acto comunicativo, es decir, en forma mediata y a través de diversos medios, como puede
ser algún mensaje por carta, por teléfono, fax, correo electrónico, etcétera. También el
mensaje mismo es fuente de retroalimentación, fenómeno que ocurre cuando una persona
está escribiendo y, después de leer su texto, corrige errores para mejorar el lenguaje o su
comunicación.
g) El ruido. Son barreras u obstáculos que se presentan en cualquier momento del proceso y
provocan malos entendidos, confusiones, desinterés; incluso, impiden que el mensaje llegue
a su destino. Los ruidos más comunes que alteran la situación comunicativa se clasifican de
acuerdo con el elemento del proceso de comunicación al que afecten en forma directa;
tenemos varios tipos:
a) Ruido psicológico: se presenta en el emisor y el receptor. Es un estado anímico mental
o emocional producido por la situación que se vive; por ejemplo, tensión, tristeza,
angustia, enojo, apatía, etcétera.
b) Ruido fisiológico: consiste en molestias o incapacidades del organismo humano del
emisor y el receptor; por ejemplo, pérdida de la vista, del oído, ronquera, malestares o
dolores corporales, hambre, cansancio, falta de respiración y cualquiera otra.
c) Ruido semántico: se presenta en el mensaje, en su contenido; las palabras empleadas
pueden tener un significado confuso, equivocado o desconocido por el receptor.
d) Ruido técnico: se presenta en el medio o canal que transmite el mensaje; por ejemplo,
manchones de tinta en textos impresos, palabras ilegibles o borrosas, falta de sonido en
el radio, interferencias en el sonido y la imagen del televisor o la computadora.
e) Ruido ambiental: son alteraciones naturales del ambiente, como lluvia, truenos, calor,
frío, etcétera, y alteraciones artificiales producidas por máquinas y artefactos como
aviones, autos, martillos, campanas, teléfonos y muchos más.
h) El contexto. Se refiere al ambiente físico, la situación social y el estado psicológico en que
se encuentran emisor y receptor en el momento de la comunicación.
a) Físico: se refiere al lugar o a las condiciones físicas en que se realiza el proceso de
comunicación; por ejemplo, una sala muy elegante, un jardín al aire libre en un día
soleado, un museo muy antiguo, una calle muy transitada, un auditorio, etcétera.
b) Social: tiene que ver con las diferentes áreas o los campos de actividad de una sociedad;
por ejemplo, contextos de negocios, laboral, académico, religioso, cultural, político,
etcétera. Las normas, los hábitos y los patrones de conducta de los grupos son
determinados por el contexto social; el lenguaje y los significados varían conforme a la
interpretación que hacen las personas de acuerdo con la situación social y cultural en
donde se realice la comunicación.
c) Psicológico: es el “estado” o “ambiente” emocional que se genera debido al carácter,
los comportamientos o las actitudes del emisor y receptor; por ejemplo, en una junta
de trabajo puede haber tensión por un fuerte conflicto; en una fiesta de cumpleaños,
llega a haber un ambiente muy relajado y alegre, etcétera.
LA CONFERENCIA
La conferencia La conferencia es una técnica de expresión oral, tal vez la más utilizada en virtud
de su unilateralidad para informar, por parte de un experto, acerca de un asunto específico y de
interés tanto para el sujeto que habla cuanto para las personas que escuchan. El conferenciante
no sólo que debe conocer el tema a profundidad sino que debe saber cautivar al auditorio; su
brillantez y sus dotes de orador debe ser especiales. Naturalmente que para que el tema de la
conferencia tenga la relevancia que el caso amerita, la conferencia debe ser leída, puesto que la
calidad del tema así lo exige. Sin embargo, al leer, el conferenciante debe tener la suficiente
habilidad para modular la voz de suerte que las palabras aparezcan como si se las estuviese
bellamente improvisando. Este aspecto es básico para despertar el interés del auditorio. Y es
que antes de empezar la conferencia propiamente, el disertante sabrá improvisar algunas
palabras para presentarse ante el público, saludarlo y anticipar el tema de la conferencia y cómo
va a ser tratada a lo largo de la disertación.
La duración de la conferencia no debe exceder de una hora, por brillante que el conferenciante
sea para exponer el tema. Asimismo, el conferenciante debe hablar siempre de pie y no sentado
para que tenga libertad de movimiento y por ende mantenga motivado al auditorio. Y recuerde
que, como la conferencia es leída, el lenguaje debe ser apropiado y claro, es decir, fácilmente
comprensible, y sobretodo que los vocablos empleados correspondan con el tema y las
preferencias del auditorio, evitando la presencia de la retórica inútil, de los superlativos, de los
diminutivos y de las expresiones vacías de contenido.
Cada argumento presentado debe ser sólido, apegado a la verdad y revestido de la mayor
espontaneidad al pronunciarlo. Sin caer en la vulgaridad ni en la mediocridad, emplee términos
de uso común, evitando las repeticiones y más bien concretando los términos para que ninguna
idea expuesta aparezca como vaga, abstracta y carente de sentido. Con estos antecedentes, el
conferenciante debe suscitar el interés del auditorio desde el mismo instante en que empieza
su disertación, buscando alguna frase ingeniosa y otras que correspondan al interés de los
oyentes, de manera que les llegue de corazón a importar lo que del conferenciante escuchan.
Acto seguido pasará a la exposición de las ideas centrales del tema, buscando ejemplos
razonables, coherentes y expuestos con la mayor exactitud, de tal forma que cada afirmación
tenga la suficiente validez por sí misma. En la fase final de la conferencia debe precisarse las
conclusiones, y si es posible las recomendaciones, de todo cuanto se ha expuesto, para que el
auditorio quede satisfecho y piense que el objetivo de la conferencia se ha cumplido, dado que
el tema ha correspondido a sus intereses tanto por el contenido cuanto por la forma como el
conferenciante supo expresar el asunto motivo de la conferencia.
EL DISCURSO
Con el discurso se manifiesta de una manera elocuente y por demás expresiva lo que el orador
piensa sobre sus propios sentimientos, conocimientos o convicciones a otros. La ocasión y el
tema hacen del discurso un género de la comunicación oral harto importante, puesto que ejerce
una especial influencia en la toma de decisiones del auditorio. El discurso debe ser pronunciado
con la mejor modulación de la voz, y con todos los gestos y ademanes posibles para reforzar las
ideas con la mayor claridad y sencillez, de manera que todo cuanto el orador diga aparezca con
la convicción de que lo que dice realmente lo siente y lo vive intensamente. No puede haber
orador que exprese un discurso sin los conocimientos necesarios: la cultura es una de sus
máximas distinciones, por lo que, a mayor preparación, mejores oportunidades tendrá para
conmover a cualquier clase de auditorio. El don natural de la palabra que el orador tiene inspira
confianza para escucharlo.
En cualquier caso, el orador debe elegir cuidadosamente las palabras para que las ideas
centrales sean fijadas con claridad y firmeza, de tal forma que produzcan una grata impresión
de coordinación y hagan del discurso un acto atrayente, grato y digerible. Si el discurso va a ser
leído o dicho mediante un guion es necesario prepararlo y ensayarlo mentalmente hasta que las
ideas clave hayan quedado fijas en la mente. Y como el buen orador habla con la gente y no a la
gente, en el ensayo tenga presente una imagen mental de los posibles oyentes, para que cuando
el discurso sea pronunciado, lo haga con aplomo y sin ningún envaramiento. Ahora bien, al
iniciar el discurso evite los circunloquios, las excusas y los preámbulos que no vienen al caso.
Empiece más bien refiriéndose al tema, formulando, si el caso la amerita, interrogantes para
que el público se sienta tomado en cuenta y para que, por lo mismo, esté dispuesto a escucharlo
con atención. Puede también empezar enunciando algún aspecto sorprendente en el que usted
crea que pueda despertar el interés del auditorio. El discurso debe concluir con palabras e ideas
acertadamente elegidas que queden vibrando en los oídos del auditorio, recalcando la idea
central del tema y haciendo énfasis en la solución o sugerencia que previamente se haya elegido.
Si le es posible concluya el discurso, en su parte final, exhortando al auditorio para que se sienta
motivado a actuar, es decir para que tome partido, o al menos para que quede satisfecho por
todo aquello que acaba de señalar.
MESA REDONDA
EL FORO
El foro es una actividad que se desarrolla al final de la presentación de una película, de un vídeo,
de una casete, diapositivas, de un documental, de una presentación de teatro, de una clase, de
la presentación de un libro, etc. Lo saludable de este tipo de actividades es de que los
participantes pueden intercambiar ideas a través de la discusión y diálogo amables, de tal forma
que entre todos se puedan establecer algunas resoluciones y consecuencias. Lo fundamental de
un foro es ayudar a la comprensión y valoración de lo que se está espetando a través de una
posición personal que nos obliga a pensar y por ende a enriquecer nuestra formación de una
manera eficaz y madura. Sin embargo, el foro no puede estar sujeto a la improvisación: debe
sometérselo a ciertas normas, las cuales serán hábilmente canalizadas por el coordinador o
moderador. Así, por ejemplo, el documento o material a presentarse debe ser interesante para
el grupo y expresado en un lenguaje asequible; técnicamente debe estar bien elaborado y que
sea breve para dar cabida al diálogo. El moderador debe tener la suficiente capacidad para
fomentar el diálogo sobre el tema propuesto, de manera que el grupo pueda reflexionar sobre
los problemas y pormenores de lo que se acaba de ver o escuchar. El moderador hace posible
que el tema propuesto sea abordado con profundidad siempre y cuando éste se convierta en un
facilitador que ayuda a desarrollar el pensamiento del grupo en la medida en que esté en
condiciones de facilitar la circulación de las opiniones. Si sabe dar la palabra y formular
preguntas, si no interviene con sus propias ideas y si fomenta las buenas relaciones humanas,
anima y da seguridad, tanto con sus palabras como con sus gestos al grupo, entonces se estará
llevando a cabo un foro de altura.
EL DEBATE
El debate, en cambio, tiene el objetivo de poner en discusión, ante el público, a dos expertos -
no más- para que presenten sus propias tesis sobre un tema conocido por el auditorio y que los
ponentes tratan de defenderlo a como dé lugar. Como las tesis que cada uno presenta son
opuestas, cada uno defiende lo suyo y combate la de su oponente en la forma en que mejor
pueda hacerlo. Si la discusión es llevada con ponderación, el público tiene la oportunidad de
conocer todos los aspectos en pro y contra sobre el tema en cuestión. El moderador debe saber
situar el debate en un clima de una conversación amigable y equilibrada, tomando en cuenta
que ningún participante acapare las ideas ni el tiempo. A veces sucede que el debate se acalora
y los expertos quieren hablar al mismo tiempo, por lo que, el papel del moderador, en este caso,
consiste en hacer reflexionar a los expertos, y no dictaminándoles normas, puesto que en ese
momento no van a ser aceptadas. Y como no se trata de que los expertos hagan una simple
exposición de sus ideas, el moderador debe tener ya de antemano, o durante el transcurso del
debate, preguntas hábilmente preparadas para que el diálogo se mantenga con altura y dentro
del tema. El moderador debe saber confrontar a los debatientes, buscando coincidencias,
discrepancias y matices que conduzcan a los expertos a posibles soluciones y acuerdos
concretos. Al final el moderador debe recapitular las principales ideas que se puso en el tapete
de la discusión y evaluar el trabajo realizado, la dinámica que se utilizó y el ritmo que se siguió a
lo largo del debate. Si hay un próximo encuentro, debe concretarse ante el público la fecha y
todos los pormenores posibles a llevarse a cabo.
EL SIMPOSIO
El simposium –o simposio- participa casi de las mismas características que el panel, con la
diferencia de que cada experto opina sobre el mismo tema desde un ángulo distinto según la
especialidad que como profesional ostente. Cada experto participa en forma sucesiva sin que
haya interrupción alguna, sino al final, en que el público puede, a través del coordinador, realizar
una pregunta a cualquiera de los expertos. Y como el tema sólo es conocido por los expertos en
virtud de los conocimientos técnicos y especializados que éste requiere, puede distribuirse, para
una mayor información del público, algún trabajo escrito sobre el asunto en mención
EL ACENTO PROSÓDICO
El acento prosódico está dado por todas aquellas palabras acentuadas sin tilde. El acento
prosódico no se da en la grafía sino sólo en la pronunciación, es decir a nivel fonético, en cuanto
pronunciamos con la mayor intensidad una sílaba de una palabra determinada. Ejemplos:
Si usted pronuncia estas palabras, en cada una va a encontrar que el acento de intensidad está
concentrado en una sola sílaba. Las únicas palabras que en castellano tienen doble acento, son
los adverbios terminados en mente, porque están formados por dos palabras juntas: un adjetivo
más el sustantivo mente: Cortésmente, buenamente, amablemente, cabalmente.
Si nos fijamos en los ejemplos anteriores, hay palabras que tienen una, dos, tres y más sílabas.
Si tres, trisílaba:
Si cuatro, tetrasílaba:
Si cinco, pentasílaba:
ACENTO ORTOGRÁFICO
El acento ortográfico es un signo que está señalado en la vocal acentuada de la palabra escrita
mediante una raya que se llama tilde: Corazón, salió, cóndor, Félix, músico, lírica. Como
sabemos, la tilde se indica sólo en algunos casos, según lo veremos en el siguiente segmento.
Pues, no pasa desapercibido observar la falta de conocimiento para acentuar ortográficamente
las palabras. Muchas personas colocan acento ortográfico sin ningún conocimiento de causa; a
veces sólo llevados por la mayor fuerza de voz que una palabra tiene, como por ejemplo, cuando
le colocan tilde a la palabra jóven, cuando sabemos que por ningún concepto debe llevar tilde.
Además, es necesario saber dividir acertadamente en sílabas las palabras para conocer si debe
o no llevar tilde un vocablo cualquiera. Una persona puede saber de memoria las reglas de
acentuación ortográfica, pero si no conoce la división silábica jamás podrá colocar la tilde
correctamente. De ahí que es importante conocer y llegar a dominar el uso de los diptongos y
triptongos, clave necesaria para aprender a dividir las palabras en sílabas y por ende saber
colocar la tilde en la sílaba de la palabra que corresponda.
CLASIFICACIÓN DE LAS PALABRAS POR EL ACENTO
Palabras agudas
Llamadas también oxítonas. Son aquellas que llevan la mayor fuerza de voz en la última
sílaba. Ejemplos: casar mamá cantón corcel correrá cartón traer pelé compás pared benjuí
caminarás reloj tabú traerás feliz menú campeón De este grupo, podemos apreciar que no
todas llevan tilde. Sólo se acentúan ortográficamente aquellas palabras que terminan en
consonante n, s y en vocal. Se exceptúan: ma-íz, ra-íz, Ra-úl, y otras en este contexto, por
cuanto se destruye el diptongo.
Palabras graves, llanas o paroxítonas
Las palabras graves llevan la mayor fuerza de voz en la penúltima sílaba: casa carcajadas
árbol mesa flores carácter tiza saltas lápiz come lloran Ramírez papi cantan Félix corro
comen césped De este grupo podemos deducir que llevan tilde sólo aquellas que terminan
en consonante que no sea n ni s. Las palabras graves que terminan en vocal tampoco llevan
tilde, a excepción de aquellas palabras en las que hay que destruir el diptongo: as-tro-no-
mí-a, fi-lo-so-fí-a, etc.
Palabras esdrújulas o proparoxítonas
Son aquellas que llevan la mayor fuerza de voz en la antepenúltima sílaba, y siempre llevan
acento ortográfico. Son palabras en las que no hay lugar para confundirse: cámara sábado
Sábato tómelo ánfora murciélago siéntese cómalas régimen.
Palabras sobresdrújulas
Llevan la mayor fuerza de voz en la sílaba que precede a la antepenúltima. Estas palabras,
en su mayoría, son el resultado de pronombres átonos (sin acento) que agregados a una
forma verbal pasan a llamarse enclíticos: cósamela comuníquesemelo téngamelo
castíguesemele levánteselos subráyeselos
El lector curioso y atento al buen modo de hablar y escribir adecuadamente, puede apreciar a
diario, en los medios de comunicación escrita y en los textos de variada índole, como se cometen
tamaños errores en la acentuación de los monosílabos (una sola sílaba). La Real Academia de la
Lengua en su Nueva y definitivas Normas de Prosodia y Ortografía, dadas a luz en enero de 1959,
dictaminó una serie de reglas que aún están en vigencia y que es obligación nuestra conocerlas
para su correcta utilización.
Por regla general, los monosílabos no se tildan, en virtud de que tienen una sola sílaba: fue, dio,
vio, pie, fui, sol, cal, col, da, sal, etc. Fue un gran atleta. Me dio de comer. Vio que todos salían.
Fui a saludarlo. Se lesionó el pie. No en cambio: hincapié.
La tilde diacrítica
Sólo en el caso de los monosílabos que tienen igual forma pero distinta función se coloca acento
ortográfico para distinguir significados y funciones gramaticales. La tilde que se coloca sobre el
monosílabo correspondiente, recibe el nombre de acento diacrítico. Observe el significado que
tienen los principales monosílabos
La tilde enfática
Es la que se coloca en palabras como: qué, cuál, quién, cuándo, cuánto, dónde, adónde, cómo y
cuán, para resaltar la interrogación o admiración con que son expresadas, de conformidad con
el ánimo y la actitud de quien las pronuncia con el mayor énfasis. La tilde que llevan estas
palabras se llama también diacrítica, por cuanto establece una diferenciación, en virtud de que
en otro contexto estas mismas palabras no van acentuadas ortográficamente. Observemos en
cada caso que a continuación presentamos, cuándo son enfáticas y cuándo no.
Cuando es pronombre relativo y adverbio relativo de modo, cual no lleva tilde: Esta es la
chica de la cual te hablé. Eres cual tu padre para hacer negocios.
Cuándo lleva tilde cuando es adverbio interrogativo de tiempo: ¿Cuándo nos vamos de aquí?
No sé cuándo vendrá de su largo viaje.
Cuánto, con tilde, cuando es pronombre interrogativo o exclamativo de cantidad. Sin tilde
cuando es pronombre relativo:
¿Cuánto te costó este vehículo?
¡Cuánto te costó este vehículo?
¡Cuánta alegría verte, por dios!
Donaré todo cuanto pueda.
Cuanto más estudies, mejor para ti.
a) Toda palabra que lleve acento ortográfico y pueda formarse en compuesta con otra, al
unirse, la primera perderá el acento ortográfico.
Así, por ejemplo:
así, mismo asimismo
décimo, séptimo decimoséptimo
río, frío riofrío
b) En cambio, los adjetivos que llevan tilde (útil, cortés, fácil, hábil, inútil, ágil, etc.), al
agregarles el vocablo mente, seguirán conservando la respectiva tilde:
útil útilmente
cortés cortésmente
fácil fácilmente
hábil hábilmente
inútil inútilmente
c) Las palabras que llevan h entre dos vocales no impiden de ninguna manera colocar el acento
ortográfico, de acuerdo con las normas generales.
Ejemplos: Búho, rehúso, bahía, vahído.
e) Es un error frecuente poner tilde en la combinación ui. Insistimos en que no hay razón para
ello puesto que estas dos vocales siempre forman diptongo:
Destruido, contribuido, jesuita, buitre, ruido, cuidado, construido.
Sólo se pondrá tilde en aquellas palabras que de acuerdo con las normas generales deba
llevarla:
Construí, benjuí, destruí por tratarse de palabras agudas terminadas en vocal, o como en
casuístico, por ser esdrújula.
f) Las palabras compuestas que van unidas a través de un guion, conservan en cada elemento
su respectivo acento:
histórico – crítico – bibliográfico
socio – político
anglo – soviético
cántabro – astur
morfo – sintáctico
g) Las palabras compuestas se pueden dividir por sus compuestos o según el silabeo prosódico:
tras-an-di-no o tra-san-di-no
vos-o-tros o vo-so-tros
h) Debe evitarse el que una vocal quede sola al principio o al final de renglón:
aére
o
a gua
Es preferible escribir toda la palabra en el renglón final o a su vez toda, en el renglón que sigue,
tal como se indicó en páginas anteriores.
i) No se puede separar al final de línea (ni en ningún otro momento) las vocales que forman
diptongo o triptongo:
Diccionari
o
ori
entación
Paragu
ay
porque la separación correcta es así:
dic-cio-na-rio, o-rien-ta-ción, Pa-ra-guay.
j) La vocal o lleva tilde cuando se encuentra entre dos cifras, para que no se confunda con el
cero:
Calculo que tendrá entre 2 ó 3 años de edad.
Pero si las cifras están escritas con letras, no hay necesidad de la tilde:
Calculo que tendrá entre dos o tres años de edad.
k) Los demostrativos este, ese, aquel, cuando cumplen la función de adjetivos modificadores
del sustantivo no llevan acento ortográfico:
Escribí este folleto.
Ese trabajo es difícil.
Aquel lugar es solitario.
Con frecuencia se comete errores en la utilización de las mayúsculas. A veces, para destacar el
valor moral de ciertas palabras, o en otras ocasiones para resaltar a ciertos sustantivos comunes.
No es correcto p. ej., escribir con mayúscula palabras como
Patria, Libertad, País, Héroe,
Ciudad, Provincia, Profesor.
Tampoco es correcto escribir con mayúscula los nombres de los adjetivos gentilicios, de los
meses, de los días, de las estaciones del año y de las notas musicales:
lojano, peruano, catamayense, quiteño, octubre,
noviembre, lunes, martes, invierno, verano,
nota musical si, etc.
Sólo cuando se trate de una fecha cívica, histórica o de trascendencia universal se escribirá con
mayúscula:
24 de Mayo, 10 de Agosto,
18 de Noviembre, 25 de Diciembre.
He aquí algunas consideraciones esenciales para la buena utilización de las mayúsculas:
a. Se escribirá con mayúscula la inicial de toda palabra que vaya al comienzo de un escrito, de
una oración o después de punto:
Sí, señor Salme, en ese baile tuve la luna en mis manos, al menos por un ratito. En ese baile
viví toda una vida que no he logrado ni creo repetiré (Vladimiro Rivas, Vivir del cuento).
b. Después de dos puntos, al expresar palabras o pensamientos textualmente:
Pascal expresó: “Burlarse de la filosofía también es, ciertamente, filosofar”.
c. Los nombres de siglos, de periodos o sucesos históricos:
Revolución Francesa.
Edad Media.
Siglo de Pericles.
Posiblemente en el Novecientos antes de Cristo se escribió La Ilíada.
d. Los nombres de personas, apellidos, apodos o epítetos, y todo nombre propio:
Cervantes fue llamado El Manco de Lepanto.
El Libertador nació en Caracas.
Jesucristo, El Mártir del Gólgota, murió a los treinta y tres años.
Alfonso el Sabio.
e. Los sustantivos y adjetivos que formen el título de un libro, institución o empresa:
El Éxodo de Yangana.
Banco Central del Ecuador.
Monterrey Azucarera Lojana C.A.
Si el título de un libro es largo, se escribe con mayúscula sólo la letra inicial de la primera
palabra:
El más hermoso animal nocturno, libro de cuentos de Carlos Carrión.
Rubén Díaz escribió un interesante libro: ¿Evangelio político o política evangélica?
f. Los títulos honoríficos o los nombres de las dignidades cuando remplazan al nombre propio:
Llegó el Alcalde con su comitiva.
No, en cambio:
Llegó el alcalde José Bolívar Castillo con su comitiva.
g. Los nombres geográficos, países, edificios públicos, ciudades, pueblos, barrios, calles, plazas,
caseríos y recintos:
El Villonaco es una elevación más o menos considerable que queda en Loja.
El parque Central está ubicado en las calles Bolívar y Bernardo Valdivieso.
En el edificio Tapia se arrienda un local para almacén.
Rosita es profesora de primaria en el barrio La Palmira.
(Pero en minúscula: elevación, parque, edificio, barrio, mar, océano, cabo, isla, puntilla,
bahía, cantón, provincia, calle, avenida, monumento, redondel…)
h. Después de un signo de entonación, si es que después de éste no va una coma, punto y coma
o dos puntos:
¿Asistirás hoy a la reunión? Posiblemente no.
¡Temblor! No es nada, es el viento.
i. Ciertas palabras como Estado, Corona, en casos como estos:
El Estado ecuatoriano está en deuda con el Estado del Reino Unido.
La Corona inglesa está en crisis.
j. Se escribe mayúscula después de los dos puntos que siguen al saludo o fórmulas de cortesía
con que empiezan las cartas:
De mi consideración:
Tengo a bien indicarle a usted que...
Querida mamá:
Me apena tener que escribirte a los tiempos...
k. Se escribe con mayúscula los números romanos:
Capítulo III
Juan Pablo II
Alfonso VI
Pío XII
l. Las consonantes dobles ch, ll, cuando deban ir en mayúscula, se procederá así sólo con la
primera letra:
Chimborazo
Llanero Solitario
Llantera del Ecuador
m. Las siglas se escriben siempre con mayúsculas y sin puntos y las abreviaturas con minúscula
y con punto final:
UTPL
FEUE sr.
dr.
ing.
Si los tratamientos de cortesía y títulos que abstente una persona, no están en abreviaturas,
no llevan mayúscula: usted, doctor, ingeniero, capitán, general, etc.
n. Los nombres demostrativos que se refieren a Dios, a la Virgen María, y en fin todo atributo
divino, se escribirán con mayúscula. Lo dicho no es un precepto, responde más bien al uso
personal de quien escribe en cuanto desee destacar por veneración, respeto, o para
expresar lo dicho con el mayor énfasis:
Sólo el Señor sabe de nuestras penas.
Me dirijo a Ti, Padre Santo.
Nuestro Señor Jesucristo.
La Venerada Imagen de la Reina de El Cisne.
El Salvador murió en la cruz.
o. A veces suele emplearse mayúscula al principio de cada verso de un poema. Dichas
mayúsculas, en este caso, se llaman letras versales:
Mas, yo te digo: Si al cortar la rosa
Tu mano hiere traicionera espina,
Arráncaselas todas; primavera
Luzca la flor que sobre el tallo indina.
(Margarita Abolla Caprile).
p. Cuando lo que es propio se hace genérico o indefinido, se escribe en minúscula:
El citado ministro ha sido muy cuestionado.
Asistieron alcaldes, gobernadores, prefectos provinciales y concejales de todo el país.
No todos los papas a lo largo de la historia han sido tan aclamados como el papa Juan Pablo
II.
Dicen que el rector de aquella universidad ha politizado a la institución a su cargo.
q. Si los puntos cardinales forman parte de una zona o son empleados como adjetivos, se
escriben en minúscula:
Al sur del Ecuador está ubicada la provincia de Loja.
La Universidad Técnica Particular de Loja queda en el nor-este de la ciudad
Pero si pertenecen a un nombre propio se escribirán en mayúscula:
Alemania del Este.
Polo Norte, Boreal o Ártico.
Polo Sur, Austral o Antártico.
r. Llevan mayúscula los textos legales cuando se escriben completos:
Por fin fue aprobado el Reglamento Interno del Colegio La Dolorosa.
El Congreso Nacional creó la Ley Orgánica de la Función Legislativa.
No en cambio: El Congreso Nacional creó una ley para la función legislativa.
Como la tilde siempre se pone en las vocales, éstas siguen, en mayúsculas o minúsculas, todas
las reglas de la acentuación ortográfica ya estudiadas. Por lo tanto, si una palabra de un nombre
propio se inicia con vocal, y si de acuerdo con las reglas generales lleva tilde, hay que colocarla:
Y si un nombre común que se inicie con vocal, por alguna circunstancia tenga que escribírselo
con mayúscula inicial, debe ponerse la tilde:
Asimismo, cuando todas las palabras se escriban con mayúscula, hay que colocar la tilde según
corresponda:
Abreviaturas
Con mucha frecuencia se tiende a sustituir con abreviaturas los nombres de las instituciones
públicas, privadas, educativas, empresariales; de organismos nacionales e internacionales;
determinados tratamientos personales y honoríficos; en la correspondencia familiar, privada,
burocrática y mercantil.
Abreviar es acortar. En efecto, la abreviatura es la representación de una palabra con una o
algunas de sus letras.
Las abreviaturas no están estrictamente sujetas a reglas fijas. Sin embargo, de ordinario carecen
de plural, y cada palabra abreviada cierra con un punto. Otros abreviamientos han sufrido una
forma apocopada y por ende el apocamiento se ha constituido en lengua común y corriente. Al
respecto Simón Espinosa nos trae algunos ejemplos:
En los demás casos, por lo general se escriben las primeras letras de la palabra y se termina con
una consonante. Las letras abreviadas deben formar parte de la palabra que se abrevia: no debe
añadirse ninguna letra que sea ajena a la palabra abreviada.
Si bien es cierto que las abreviaturas favorecen la rapidez como recurso de economía en la
escritura, no debe abusarse de las abreviaciones, sobre todo cuando presentan dificultades para
interpretarlas. Las abreviaturas más usuales son las siguientes:
ORTOGRAFÍA DE LOS NÚMEROS
Números cardinales
Los números cardinales indican cantidad, puesto que expresan exclusivamente, mediante un
adjetivo numeral, cuántas son las personas, animales o cosas de que se está hablando. Por lo
tanto, cardinales son los números que sirven para contar.
A excepción de los escritos matemáticos y de las fechas, normalmente los números cardinales
se escriben con palabras, no con cifras,
A partir del treinta y uno se escriben en tantas palabras cuantas cifras los compongan, más la
conjunción y antes del dígito.
Con respecto a un y una en los cardinales compuestos puede emplearse el masculino un,
cualquiera que sea el género del sustantivo, o puede seguirse la tendencia a concordar, así, p.
ej.:
Un libro.
Un carro.
Un mango.
El número ciento (que es el nombre propio de 100, no cien) se convierte en cien cuando va
delante de un nombre:
A excepción de uno (que se convierte en una; una naranja) y de las centenas: doscientos,
trescientos, cuatrocientos, etc., los numerales cardinales no varían de género:
LA PUNTUACIÓN
El punto es la representación gráfica que en el escrito señala la mayor pausa sintáctica de toda
la ortografía. El punto está directamente relacionado con la conexión de las ideas y su distinción
en principales y secundarias. Como signo ortográfico, el punto nos señala el fin de una oración.
Hay tres clases de puntos: punto y aparte, punto y seguido y punto final.
Se usa punto y aparte al final del párrafo, cuando se cambia de tema o cuando se enfoca el
mismo tema desde otra perspectiva. Si lo que estamos escribiendo se refiere a algo diferente de
lo que se venía tratando con anterioridad, lo escribimos en punto y aparte.
El punto y seguido va entre dos oraciones o períodos estrechamente relacionados entre sí, que
tienen que ver con el mismo asunto, aunque expresen ideas distintas. Con el punto y seguido el
texto continúa en el mismo renglón. Si el punto y seguido termina al final del renglón, el
siguiente empieza sin blanco inicial o sangrado.
El punto final es aquel que se pone para indicar el fin de un escrito. Con él puede indicarse el fin
de un libro, de un opúsculo, de un artículo, de un capítulo, módulo, unidad, lema o segmento.
El punto se usa también para indicar el final de oraciones sueltas, en las iniciales de nombres y
apellidos y al final de las abreviaturas.
No se pone punto después de los signos de interrogación y admiración; dichos signos hacen las
veces de punto y seguido si es que no hay otros signos ortográficos como la coma, punto y coma,
dos puntos, etc.
Tampoco se pone punto después de los puntos suspensivos (que son tres y nada más).
La coma nos sirve para expresar una pausa breve. ¡Pero cuánta confusión al utilizarla! Muchos
hacen pausas de la manera más arbitraria y hasta ridícula, por decir lo menos. Una coma bien
utilizada nos evita equívocos y una serie de ambigüedades. Suprimir la coma o colocarla en un
lugar que no corresponde, interrumpe la oración en el lugar más inadecuado, produciéndose
verdaderos dislates. Observe, por ejemplo, el siguiente enunciado:
Está claro que en el primer caso las comas nos ayudan a entender la tardanza con que ciertos
individuos llegan al lugar donde acaba de morir el sujeto, motivo del diálogo. Pero en el segundo
caso la oración se altera totalmente, sólo por haber suprimido las comas. Da la idea de que
quienes llegan están hablando con el muerto.
Hay quienes acostumbran colocar coma entre el sujeto y el verbo, haciendo una pausa después
del sujeto, lo que obliga a realizar una pausa innecesaria. Ejemplos:
Tanto en el primer caso, Ismael, que es sujeto simple, como en los otros casos: su regreso
sorpresivo y la alfabetización nacional, que son sujetos compuestos, no hay razón para colocar
coma entre el sujeto y el verbo por largo que sea el sujeto de la oración, porque se interrumpe
la oración; pues, se está expresando la acción que realiza el sujeto. Observemos, en cambio,
estos ejemplos:
En las oraciones elípticas se usa la coma en el lugar donde se ha omitido el verbo. Ejemplos:
Félix es ateo; Pedro, creyente.
Tú lleva los libros; yo, los cuadernos.
Ciertos niños son traviesos y llorones; otros, callados y tristes.
En el primer ejemplo, después de Pedro se ha suprimido el verbo es; en el segundo, a
continuación de yo, falta el verbo llevo; en el tercero, después de otros, falta el verbo son.
Los verbos omitidos en estos tres ejemplos han sido remplazados por comas.
La coma también es necesaria para encerrar expresiones que aclaran o explican algo:
Se presentó muy furiosa, sin embargo, poco a poco fue calmándose.
Se usa la coma para separar oraciones que van enlazadas con la conjunción y, en la que el
sujeto de la segunda oración depende del sujeto de la primera. Ej.:
La importación de arroz fue confiada a los funcionarios de la ENAC, y el gerente se burló del
hambre del pueblo ecuatoriano.
Se pone coma después de cada palabra o frase de una misma especie o clase, cuando ésta
va colocada sucesivamente, menos entre las dos últimas porque va enlazada por una
conjunción:
Creo que esta mujer habla dos, tres, cuatro o cinco idiomas, según he oído.
Y algo sencillo, y que a veces no se cumple, es colocar coma para separar en las cartas la
localidad de la fecha (y no hay justificación gramatical para escribir con mayúscula la primera
letra de los meses, a no ser que se trate de una fecha cívica o de carácter histórico o de
trascendencia):
Loja, 1 de abril de 2003
Uso de punto y coma Hoy existe cierta tendencia a desplazar el empleo del punto y coma, y
más bien se prefiere utilizar la coma, o, a su vez, el punto. Posiblemente hace falta conocer
con precisión cuándo se emplea el punto y coma, y sobre todo, lo que más necesitamos es
practicar.
Para separar períodos relacionados entre sí, siempre y cuando éstos no vayan enlazados por
una conjunción o una preposición. Leamos atentamente los siguientes ejemplos:
Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión
novelesca lo ganó casi en seguida (Julio Cortázar).
Se emplea el punto y coma para separar períodos que guardan una cierta conexión lógica
entre sí; pero cuando de antemano se han colocado comas:
Mouche, de pronto se sintió resfriada; me hizo tocar su frente (Alejo Carpentier).
El punto y coma es necesario antes de ciertas conjunciones: pero, mas, aunque, sin
embargo, sino, no obstante, etc., cuando la oración o período que le antecede es algo
extenso. Si la oración o período que antecede es corto, se usará la coma:
Cada vez que yo pasaba por allí cerca, me metía en su bar a tomar una copa; pero, en
realidad, nunca habíamos sido grandes amigos (Truman Capote).
Se usa punto y coma para separar oraciones yuxtapuestas: Juan cosecha uvas; su familia,
manzanas.
Finalmente, se usa punto y coma para evitar confusiones, cuando en una oración o período
hayamos utilizado comas solamente: El primer partido fue emocionante; el segundo,
pésimo; el tercero, sinceramente resultó una estafa. Él, pesado; ella, ligera; él, torpe; ella,
ágil; él, tibio; ella, desbordante; él, apático; ella, con nervios como llamas (E. Sabeté).
Por lo regular, los dos puntos se colocan antes de la cláusula que constituye una aclaración
de la precedente, bien sea para enumerar, citar, enunciar, resumir o para razonar lo que se
quiere dar a conocer; lo cual demuestra que el pensamiento enunciado no termina todavía.
Se utiliza dos puntos en la correspondencia y los discursos, después del saludo inicial:
Querida y recordada mamacita:
Se usa los dos puntos cuando hay necesidad de citar frases o pensamientos textuales (y no
debemos olvidar que la cita extraída comienza con inicial mayúscula y lo citado va entre
comillas):
Marguerite Yourcenar dice en su novela Memorias de Adriano: “Mucho me costaría vivir en
un mundo sin libros, pero la realidad no está en ellos, puesto que no cabe entera”.
Los dos puntos son necesarios después de las frases: acuerda, por ejemplo, considerando,
decreta, informa, resuelve, certifica, etc. Se coloca los dos puntos y en renglón aparte se
enumera lo que sigue. Veamos:
El Rector de la Universidad Central de Quito, certifica: Que una vez revisado el expediente...
Rafael Correa Delgado, Presidente Constitucional de la República,
Son válidos los dos puntos ante una enumeración: Alejandro Carrión ha escrito algunos
libros: La manzana dañada, La espina, Esta vida de Quito, Galería de retratos, entre otros.
Se coloca dos puntos delante de una frase u oración que completa una afirmación o que se
presenta como resumen de lo expresado previamente. Observemos:
La gramática tiene un objeto: enseñar a hablar y escribir correctamente.
PUNTOS SUSPENSIVOS
Antes que nada ¿cuántos puntos suspensivos se escriben? sólo tres, no más (...). Los puntos
suspensivos se utilizan en los siguientes casos:
Cuando se desea que la cláusula, período u oración quede incompleto y el sentido suspenso:
Tienes razón, la amo profundamente, pero...
Se pone puntos suspensivos en el lugar en donde se omite parte de un texto que no se desea
extraer íntegro. Si la omisión se hace al principio, los puntos suspensivos han de ir separados
de la primera palabra de la cita e inmediatamente después de las comillas de apertura. Si el
corte u omisión se hace en medio o al final de la cita, los puntos suspensivos han de ir entre
paréntesis y con blancos de separación a ambos lados: “...
La multitud será un instrumento de barbarie o de civilización según carezca o no del
coeficiente de una alta dirección moral (...).
Los puntos suspensivos también sirven para crear duda, temor o para sorprender al lector:
¡Cállate!, de lo contrario...
A pesar de que el uso del paréntesis está perdiendo vigencia, debido a la utilización de la raya o
de la coma, creemos necesario hacer unas breves consideraciones para su correcta utilización.
El paréntesis sirve para encerrar dentro de él una palabra, frase u oración aclaratoria o
incidental de menor importancia para la comprensión de lo que se está escribiendo:
Los indígenas Huao (Huaorani), asentados en las provincias de Napo y Pastaza, hablan el
idioma huao tirino.
Cuando un enunciado va entre paréntesis y aclara a otro que va entre comas, lo correcto es
colocar la coma después del paréntesis: Don Jacinto, que se las sabía completas (ante todo
por su experiencia, según sus palabras), era un viejo muy agradable.
Pero hay ocasiones en que el punto va dentro del paréntesis, como en el siguiente ejemplo:
“ ¡Y echarme a mí la culpa!. Y (vacilación en la voz de P., pensar en sus ojos, manos trémulas.
N. del A.) y el soplete colgado de la viga...”.
USO DE COMILLAS
1. Para indicar que un texto es cita directa de algún libro o de alguna persona, o que una frase
ha sido reproducida textualmente.
2. Para los refranes.
3. Los lemas de instituciones.
4. Para indicar que una frase o palabra está usada en un sentido figurado, diferente a su
significado acostumbrado.
5. Las palabras o frases en lengua extranjera.
6. Para indicar que una palabra pertenece a la jerga popular.
7. Para mostrar que esa frase es el título de un artículo que forma parte de un libro, de una
revista o de algún periódico. * No se usan las comillas para resaltar un texto; para esto se
emplea el subrayado o las letras negritas o cursivas.
CONSTRUCCIÓN DE ORACIONES
Oraciones simples
Llamaremos oraciones simples a las que están formadas por un sujeto y un predicado, éste tiene
un solo núcleo (un solo verbo conjugado). Cada oración que forma parte de los ejercicios
anteriores es una oración simple; al unir esas oraciones simples se forma una oración más
compleja.
El verbo tienen puede sustituirse por la preposición con, y la construcción no tienen puede
sustituirse por la preposición sin. De esta manera, usamos menor número de palabras
(innecesarias) en la oración.
Oraciones compuestas
Leonardo da Vinci, que constituye uno de los ejemplos más pasmosos de la cultura universal,
fue pintor, ingeniero, astrónomo, físico, sabio
Uso de los nexos donde, cuando, como, porque, para, aunque o a pesar de que, por eso o
debido a
EL PÁRRAFO
Se define como la estructura del discurso escrito que se caracteriza, por contener una sola idea
principal o frase tópica, la cual se puede hacer acompañar por ideas secundarias que la
sustentan. Estructuralmente termina en punto y aparte.
El párrafo (conocido también como parágrafo) está formado por varias cláusulas u oraciones
coordinadas que se refieren a un mismo asunto, y es el que, por su naturaleza, constituye la
unidad estructural del texto. En un escrito cualquiera, mucho depende de la acertada
distribución que se haga de cada párrafo, de tal manera que permita al lector tener una idea
exacta de la significación del texto.
Generalmente un párrafo se distingue del que a continuación va, por la separación que se hace
a través de un punto y aparte. Se distingue también por la sangría que se deja al inicio de cada
párrafo. La sangría es oportuna por cuanto nos permite darnos cuenta de una cláusula que
termina con punto y seguido al final del renglón y que como es lógico la siguiente cláusula
empieza desde el inicio del renglón que sigue. En este caso, como no hay sangría, el lector
enseguida intuye que se trata del mismo párrafo. En otros casos coincidirá que la última letra de
la palabra del párrafo termina junto con el renglón, y es entonces la sangría y un breve espacio
en blanco entre el párrafo que termina y del que se va a empezar, lo que permite comprender
que una unidad de pensamiento ha terminado, para dar paso a otra, desde luego sobre el mismo
asunto que se viene tratando.
Si no se quiere utilizar las sangrías para diferenciar un párrafo de otro, se suele dejar un espacio
mayor en blanco, por lo regular, el doble del que normalmente se deja entre uno y otro renglón.
El párrafo deductivo es aquel que contiene la frase tópica al inicio. Por ejemplo:
La vida es una interesante caja de sorpresas. A veces nos da alegrías; en otras ocasiones,
tristezas. Sin embargo debemos disfrutar sus manifestaciones, porque se vive esta una sola vez.
El párrafo inductivo es aquel que presenta la idea principal en el centro o al final del párrafo. Por
ejemplo:
“Hay rosas, claveles y lirios rojos. Las calas, las gardenias y las azucenas son blancas. La guaria y
las violetas son moradas. Las flores presentan una gama infinita de colores”.
“La mayoría de las personas muchas veces se une por afinidad o intereses. No obstante, no todos
los humanos aceptan vivir en pareja o en grupo. Los ermitaños se alejan de la civilización para
vivir en soledad”
TIPOS DE PÁRRAFOS
1. Párrafo descriptivo
Este tipo de párrafo presenta características de un sujeto u objeto observado
“El conde Manuel aunque pequeño de estatura, poseía grandes habilidades físicas. Su tez
morena semejaba un lugareño de Santa María; sin embargo, era de la zona de Tulipán, lugar
céntrico de Partenón”
2. Párrafo narrativo
Cuenta o narra una situación en particular
“La gente llegó a la ciudad a las 6 pm; sin embargo, parecía ser muy tarde. Se reunieron en
el salón parroquial y tomaron la decisión de participar en la marcha del día siguiente”.
3. Párrafo expositivo
Este tipo de párrafo expresa el pensamiento o cúmulo de ideas de un escritor.
“La nación es, en primer lugar, un hecho vital y, en consecuencia, histórico. Es, además, un
fenómeno social, político y económico. Estos tres últimos aspectos lo externo y cambiante
han sido hasta ahora las rutas principales del historiador, que olvida, en su preocupación
documental, el plano profundo de la vida o la capta únicamente de modo fragmentario en
las biografías y en periodos aislados de la existencia de los pueblos”.
Unidad de pensamiento
Un párrafo es claro si todas las oraciones o las cláusulas giran en torno a una idea principal, es
decir, a una unidad interna, que es la que 203 Galo Guerrero Jiménez Segunda Parte: Redacción
sirve de base para que pueda elaborarse el resto de ideas que conforman el párrafo.
Coherencia
Esta cualidad está dada por la ilación y la coordinación lógica que hay entre las oraciones, las
frases, las cláusulas y los párrafos. Propiedad que no sólo tiene que darse al interior del párrafo
sino en la relación que éste tiene que mantener con el siguiente. No podemos, por ejemplo,
hablando de cultura nacional, hablar en el párrafo siguiente de la enfermedad de mi hijo. De ser
así, por más armonía y coordinación que haya en cada párrafo, el texto en su conjunto sería
caótico, incomprensible. Tampoco se trata de ordenar convenientemente las frases, si éstas no
van precedidas de una impecable distribución de los signos de puntuación. No entenderíamos
nada si elimináramos los signos de puntuación de una de las frases del párrafo en cuestión
Ahora bien, la adecuada distribución de las frases a través de la coherencia de sus cláusulas,
producen la armonía y estructuran el párrafo de manera clara y perfecta, de tal forma que, por
extenso que un párrafo sea, no llegue a fatigarnos. Por consiguiente, las oraciones o las frases
deben estar distribuidas de manera que no sean ni demasiado largas ni extremadamente cortas.
El énfasis
Un tema, por breve y sencillo que sea, expuesto con énfasis y sinceridad, expresará siempre el
pensamiento de la mejor forma posible. Escribir con énfasis es resaltar con claridad, vitalidad y
con la fuerza suficientes las ideas para que el escrito atraiga la atención del lector; teniendo
presente que en toda redacción, lo primero que debe hacerse es corregir el texto, eliminando
palabras, e incluso frases enteras, que no son necesarias. Si se pone un especial cuidado en la
corrección, estaremos logrando una descripción precisa, destacando siempre las palabras y las
ideas más importantes. El énfasis a veces se anula por el abuso excesivo de adjetivos,
conjunciones y verbos que vuelven enrevesado, pesado y confuso el texto. Y hasta el estilo se
ve afectado si no evitamos estas palabras innecesarias.
La paráfrasis
Otra forma de amplificación en el párrafo, es la paráfrasis, como un elemento que, bien utilizado,
nos permite tener la destreza para la redacción o la composición, mediante la extracción de las
ideas principales de un texto determinado. Habrá que tener mucho cuidado en la lectura para
que con la debida atención se pueda extraer los conceptos más fundamentales del texto y
podamos elaborar comentarios y criterios personales con nuestro propio vocabulario. Puede
hacerse una paráfrasis con cualquier tipo de texto: una novela, una leyenda, un cuento, un libro
de ciencia, de filosofía. etc., en donde prime, no la copia del texto que se lee, sino la opinión y
el análisis que uno desee destacar.
La cacofonía
Es otro sonsonete, producido por la repetición de una misma letra o grupo de sílabas que
producen un mal sonido dentro de una misma oración o frase.
Son también vicios que afectan el normal desenvolvimiento de la prosa. Lo que podría
expresarse con pocas palabras o con una sola palabra y en un estilo menos inflado, lo hacemos
con un montón de palabras que no nos llevan sino a que el escrito se vuelva más moroso. Las
perífrasis son válidas sólo cuando se emplean con un afán literario en el que se busca a toda
costa embellecer la redacción buscando una manera original de decir algo. En los demás casos,
las perífrasis son producto de la pobreza de vocabulario y del descuido con que escribimos,
alargando inútilmente nuestra redacción.
Nunca debemos olvidar que en la comunicación escrita el texto es el único medio para hacer
llegar a otra persona el contenido que queremos transmitir. Es nuestra única vía de expresión y
debe recoger toda nuestra intención. Esto es difícil porque de la mente al papel o al ordenador
hay un largo recorrido. En la lengua oral contamos con los gestos, la mirada, la expresión
corporal, como apoyos, y podemos corregir sobre la marcha. En la lengua escrita debemos
revisar.
La estructura del texto nos va a ayudar si la usamos bien, o va a actuar contra nosotros si no
la controlamos.
El texto se define por su unidad temática. Es decir, todo gira en torno a una sola idea
principal y básica. Si no, tendremos más de un texto. Al mismo tiempo, la información
tiene que ir progresando a lo largo de sus párrafos. Cada uno de ellos expresa parte del
tema o tópico textual.
Tiene que presentar una estructura definida. Hay que señalar claramente:
o El inicio o la introducción.
o El final del texto.
o La división en párrafos, de manera que sea muy visible para el lector.
Hay textos «abiertos»: su final no está marcado, en teoría podrían continuarse y actúan como
una invitación al receptor para que complete él la información, aporte su propia experiencia y
lo continúe.
Sus partes tienen que estar relacionadas entre sí. Para ello se usan los medios de
cohesión.
Pero de su organización pueden deducirse diferentes conclusiones. Imaginemos que vamos
a escribir un pequeño artículo sobre un acontecimiento concreto, la huelga general en
España. Tendremos que:
Introducir el tema, anunciar de qué vamos a hablar.
Exponer contenidos como:
o Causas.
o Incidencia de la huelga.
o Interpretación de los sindicatos.
o Interpretación del gobierno.
o Interpretación de la ciudadanía.
o Incidentes ocurridos.
o Interpretación de los mismos por parte de los distintos colectivos implicados,
así como por parte de los medios de comunicación.
Elaborar unas conclusiones.
¿Qué hacemos? Lo más sencillo es redactar un párrafo por cada uno de estos puntos.
Tendríamos, pues, nueve párrafos (P). Si son m uy breves, podemos unir los que tienen algún
punto en común. Por ejemplo, la interpretación de sindicatos, gobierno y ciudadanía, o los
incidentes y su interpretación. Es decir, el esquema podría ser:
P1: introducción,
P2: causas,
P3: incidencia,
P4: interpretación de sindicatos, gobierno, ciudadanía,
P5: incidentes e interpretación de los mismos,
P6: conclusiones.
Si, por el contrario, los unimos del modo siguiente:
P1: introducción y causas,
P2: incidencia e interpretación de sindicatos,
P3: interpretación de gobierno y ciudadanía,
P4: incidentes,
P5: interpretación de los mismos,
P6: conclusiones,
La razón de ello es que todo lo que aparece en un párrafo se presenta como ligado entre sí.
Son informaciones relacionadas que forman parte del mismo paquete.
Es un error alterar el orden, porque no se corresponde con lo que el lector tiene en su mente.
Recordemos que cuando hablamos no transmitimos información a una mente en blanco,
sino que el lector tiene una serie de conocimientos, presupuestos, ideas, sentimientos etc.
LOS CONECTORES
Los conectores son pistas que nos indican las relaciones de contenido. Si queremos que todo
quede claro, usaremos estos medios para establecer la conclusión, ilustrar la exposición con
ejemplos, unir argumentos o datos que están en el mismo plano (además, por otra parte,
asimismo), o contrarios (sin embargo, ahora (bien), pero, no obstante...). Sin ellos, las
relaciones quedan al arbitrio del que interpreta.
Así, dos informaciones vinculadas a un mismo sujeto, como «El novio de Marisa está muy
bien relacionado» y «El novio de Marisa forma parte de la Junta Directiva de Endesa»,
pueden interpretarse de forma distinta según las relaciones que establezcamos entre ellos
por medio de conectores:
Asociados en relación de igualdad, como dos hechos de igual importancia:
El novio de Marisa está muy bien relacionado. Y forma parte de la Junta Directiva de
Endesa.
Relacionados como efecto-causa:
El novio de Marisa está muy bien relacionado porque forma parte de la Junta Directiva
de Endesa.
O en oposición, revelando una actitud del hablante sorprendida ante el segundo hecho:
El novio de Marisa está muy bien relacionado, aunque forma parte de la Junta Directiva
de Endesa
Necesitamos, pues, un conector para que quede claro qué queremos decir.
Estos elementos, junto con las conjunciones, sirven para unir enunciados y párrafos. Es su
función específica y, por ello, debem os conocerlos y aprender a usarlos. Son los elementos
más claros de la conexión, los que orientan claramente la interpretación. Al mismo tiempo,
establecen un juego de presuposiciones y de información subjetiva y marcan la
jerarquización que hace el hablante de lo que está diciendo.
NORMAS APA
Formato
Márgenes
El tamaño de los márgenes en formato APA debe ser de 2.54 cm (equivalente a 1 pulgada)
de todos los lados. Es decir, debes aplicar un margen de 2,54 cm a la margen superior,
inferior, derecha e izquierda.
Sin serifas
o Calibri de 11 puntos;
o Arial de 11 puntos;
o Lucida Sans Unicode de 10 puntos
Con serifas
Todas estas fuentes son legibles y están ampliamente disponibles e incluyen caracteres
especiales como símbolos matemáticos y letras griegas. Debes utilizar el mismo tipo y tamaño
de fuente en todo el documento, incluso en los títulos y subtítulos, con las siguientes
excepciones:
Excepciones
Figuras: dentro de las imágenes de figuras, es recomendado utilizar una fuente sin serifa con un
tamaño entre 8 y 14 puntos.
Código fuente (lenguajes de programación): para código fuente, utilice una fuente
monoespaciada como la Lucida Console de 10 puntos o Courier New de 10 puntos
Notas al pie de página: al insertar notas al pie de página puedes utilizar una fuente más pequeña
que la fuente del texto (y un interlineado diferente).
Encabezado
El encabezado es el texto que vemos en el margen superior de cada página del documento. Para
los trabajos de los estudiantes, el encabezado de la página consiste únicamente en el número
de la página. Para los trabajos profesionales es necesario agregar también el título corto (running
head).
Numeración de páginas
Títulos y subtítulos
Los títulos y subtítulos ayudan a que lectores encuentren los puntos clave de un documento. En
el estilo de Normas APA se recomienda el uso de hasta 5 niveles de títulos y subtítulos. Cada
nivel cuenta con un formato propio. La 7ma (séptima) edición de las Normas APA trae cambios
en como los títulos de los documentos deben ser presentados. Debes utilizar el mismo tamaño
de fuente que uses en todo el documento.
Abajo podrás ver cómo cada nivel de título y subtítulo debe ser configurado. Nota que en la
séptima edición, todos los niveles de título van en negrita y todos van con cada palabra del título
iniciando en mayúscula (Capitalización de Títulos)
Atención
Evite tener solo un subtítulo debajo de un nivel;
No etiquete los títulos y subtítulos con números o letras;
Los títulos y subtítulos deben tener interlineado doble;
Interlineado de párrafo
Como regla general siempre utilizaremos interlineado doble, incluyendo el resumen, texto de
citas de más de 40 palabras, números de tablas y figuras, títulos y subtítulos y en la lista de
referencias. No debes agregar un espacio adicional de párrafo antes o después de los párrafos.
Tampoco debes realizar saltos de línea extras entre párrafos o entre títulos y subtítulos.
Excepciones
Las excepciones al doble espacio (o al salto adicional de párrafo) entre líneas son las siguientes:
Portada: inserte una línea extra en blanco a doble espacio entre el título de la investigación y
los datos del autor en la portada. Cuando agregues la nota del autor, incluya también al menos
una línea en blanco extra a doble espacio antes de la nota del autor.
Tablas: en el cuerpo de la tabla puede utilizar interlineado sencillo, 1,5 o doble. Elija el que sea
más efectivo para tu trabajo. Sin embargo, sigas utilizando doble espacio en el número de la
tabla, título y notas.
Figuras: el texto dentro de una imagen o de una figura pueden ser interlineado sencillo, 1,5 o
doble. Elija el que sea más efectivo para la información que quieras mostrar. Al igual que en las
tablas, utilices interlineado doble en el número de figura, título y notas.
Notas al pie de página: Puedes utilizar interlineado sencillo y una fuente ligeramente más
pequeña que el texto. Por ejemplo, si utilizas Times New Roman, 12 en el texto, en las notas al
pie de página, podrás utilizar Times New Roman, 10.
Alineación de párrafo
Separación de sílabas
Sangría de párrafo
La primera línea de cada párrafo del texto debe tener un sangrado de ½ pulg. (1,27 cm) desde
el margen izquierdo. Puedes utilizar la tecla Tab o, idealmente, configurar el estilo de párrafos
de en Word para lograr la sangría. Jamás utilices la barra de espacios para conseguir este efecto.
Títulos y subtítulos: algunos niveles de títulos y subtítulos tienen alineación diferente. El título
de nivel 1 debe estar centrado, los subtítulos de nivel 2 y 3 deben estar alineados a la izquierda
(sin sangrado) y los títulos de los niveles 4 y 5 están sangrados como los párrafos regulares.
Secciones del documento: Los títulos de las secciones (Resumen, Referencias, Apéndice, Tablas,
Figuras) deben estar centrados.
Resumen/abstract: la primera línea del primer párrafo del resumen debe quedar sin sangría.
Citas en bloque: las citas en bloque (citas con más de 40 palabras), deben utilizar una sangría de
½ pulg. (1,27 cm) desde el margen izquierdo. Si la cita en bloque tiene más de un párrafo, la
primera línea del segundo párrafo, así como los párrafos posteriores deben sangrarse más ½
pulg. (1,27 cm). De modo que la primera línea tenga una sangría total de 1 pulg. (2.54 cm).
Tablas y figuras: los números de tabla y figura, los títulos de tablas y figuras, así como las notas
deben quedar alineados a la izquierda (sin sangría)
Lista de referencias: las entradas de la lista de referencias bibliográficas deben tener una sangría
francesa de ½ pulg. (1,27 cm).
Tipos de cita
El estilo APA separa las citas en dos grandes clases: citas textuales y citas parafraseadas.
Citas textuales
Son consideradas citas textuales, dónde reproduces exactamente las palabras del autor. Y de
acuerdo con el tamaño, se cambia el formato de presentación. Citas de más de 40 palabras se
muestran de una manera en el texto y citas de hasta 40 palabras se muestran de otra manera.
Citas parafraseadas
Son consideradas citas parafraseadas cuando cuentas, en tus propias palabras, las ideas de otro
autor. Cada vez que parafrasee a otro autor (es decir, resuma un pasaje o reorganice el orden
de una oración y cambie algunas de las palabras), también debes acreditar la fuente en el texto.
Existen dos formatos básicos para presentar las citas en el texto. Puedes presentar la cita de
manera narrativa o en paréntesis después de la cita. En algunos libros sobre Normas APA en
español esto está especificado como cita basada en el texto y cita basada en el autor. En inglés,
el término original utilizado por APA es Narrative Citation o Parenthetical Citation.
Este tipo de cita es conocida como basada en el autor, porque al comienzo de la frase vamos a
agregar el nombre del autor. En las citas narrativas, el nombre del autor se incorpora al texto
como parte de la oración y el año sigue entre paréntesis.
Ejemplo
En este exacto momento, las partículas que habían sido aceleradas pasan inmediatamente a
otro estado del alma. Berrío (2019) afirma que “esto es la prueba cabal de la existencia divina y
de la presencia de un ser más poderoso entre nosotros” (p. 87).
En las citas entre paréntesis, el nombre del autor y la fecha de publicación aparecen entre
paréntesis.
Ejemplo
“La aceleración de las partículas y su posterior calma es la prueba cabal de la existencia divina y
de la presencia de un ser más poderoso entre nosotros” (Berrío, 2019, p. 87).
Uno de los objetivos de este blog es transmitir que para seguir las Normas APA no es necesario
restringir su creatividad como escritor. La mayoría de los ejemplos de estilo ilustrados en los
manuales APA muestran solo uno o dos ejemplos de citas (que suelen ser los ejemplos
anteriores). Sin embargo, puedes escribir una oración de varias maneras y aun así estar
cumpliendo con las Normas APA. Todas las siguientes citas abajo son válidas. Siempre que
vayamos a citar debemos informar autor, el año y número de página.
En casos raros (como en el ejemplo 2), el autor y la fecha pueden aparecer en la narración. En
este caso, no use paréntesis.
Ejemplo 1
Ejemplo 2
Primera cita en el texto (Asociación Americana para el Avance de la Ciencia [AAAC], 2014, p. 18)
Primera cita en el texto Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAC, 2014)
Citas secundarias
Tratamos de utilizar siempre una fuente primaria al citar. Una fuente primaria es dónde se
encuentra el contenido original. Una fuente secundaria se refiere al contenido original
informado en otra fuente. Si es posible encuentre la fuente primaria, léala y cítela directamente
en lugar de citar una fuente secundaria. Utilice las citas secundarias cuando el trabajo original
está agotado, no está disponible o solo está disponible en un idioma extranjero.
En la lista de referencias, proporcione una entrada para la fuente secundaria que utilizó.
En el texto, identifique la fuente primaria y escriba “como se citó en” y apunte la fuente
secundaria.
Si se conoce el año de publicación de la fuente primaria, inclúyalo también en la cita del
texto.
Por ejemplo, si lees un trabajo de Sánchez (2009) en el que se citó a Ayala (1983), y no pudiste
leer el trabajo de Ayala, cite el trabajo de Ayala como la fuente original, seguido del trabajo de
Sánchez. Solo el trabajo de Sánchez debe aparecer en la lista de referencias.
Ayala (1983, como se citó en Sánchez, 2009) afirma que no todas las estrellas que brillan hoy
brillarán mañana
Citas Parafraseadas
En la cita de parafraseo se utilizan las ideas de un autor, pero en palabras propias del escritor.
Una paráfrasis reafirma la idea de otro autor en tus propias palabras. Parafrasear te permite
resumir y sintetizar información de una o más fuentes, enfocarse en información significativa,
comparar y contrastar detalles relevantes. Ten en cuenta que, en algunos casos, podrías estar
citando tu propia idea publicada anteriormente en otro trabajo – evite el autoplagio.
Cuando parafrasees, debes citar el trabajo original, sea utilizando el modelo de cita narrativa o
de cita entre paréntesis.
Siempre debes incluir el apellido del autor y el año de publicación. Es recomendado, pero no
obligatorio como en la cita directa, que proporciones el número de página (o párrafo para
materiales no paginados), especialmente cuando quieras ayudar a un lector interesado en
profundizar su lectura, a ubicar el pasaje relevante en un texto largo o complejo.
Ejemplo
Una paráfrasis puede ser de varias oraciones. En tales casos, cite el trabajo que se parafrasea en
la primera mención. Una vez que el trabajo ha sido citado, no es necesario repetir la cita siempre
que el contexto de la escritura deje en claro que el mismo trabajo continúa parafraseado.
Una cita es textual o directa cuando se reproduce palabra por palabra directamente de un texto
de un otro autor, o incluso de su propio texto ya escrito en otra publicación. Siempre que realices
una cita directa debes informar, además del autor y año y la página 41 específica (ver detalles
para casos de material sin paginación) y debes incluir la referencia completa en la lista de
referencias de tu trabajo.
Si la cita tiene menos de 40 palabras, incorpórela en el texto y encierre la cita con comillas
dobles. Si la cita aparece en la mitad de una oración en tu texto, finalice el pasaje con comillas,
cite la fuente entre paréntesis inmediatamente después de las comillas y continúe la oración.
No es necesario utilizar ninguna otra puntación si la frase no lo requiere
Citas con más de 40 palabras
Las citas de más de 40 palabras se escriben aparte del texto, con sangría, sin comillas, sin cursiva
y con interlineado doble. Al final de la cita se coloca el punto antes de los datos – recuerde que
en las citas con menos de 40 palabras el punto se pone después.
Comience una cita de este tipo en una nueva línea y sangre el párrafo media pulgada (1.27 cm)
desde el margen izquierdo (en la misma posición que un nuevo párrafo). Si hay párrafos
adicionales dentro de la cita, sangre la primera línea de cada párrafo media pulgada adicional
(1.27 cm).
Al final de una cita en bloque, cite la fuente y el número de página o párrafo entre paréntesis
después del signo de puntuación final.
En este modelo, vas a agregar al final de la cita, el apellido del autor, el año de publicación de la
obra y la página dónde se encuentra la cita.
Las citas corresponden a las ideas que se retoman de otras fuentes de información en un texto,
con una correcta atribución de los créditos de autoría. En el Estilo APA se usa el sistema Autor-
Fecha para dar cuenta de la inclusión de una cita en el texto y los datos completos de las fuentes
en el apartado de referencias. Para su adecuada utilización, se sugiere:
Hay dos formas de realizar una cita dependiendo de lo que se quiera enfatizar con ella. Por un
lado, encontramos la citación narrativa, en la que se destaca el pensamiento o la posición
específica de un autor. Por otro lado, en las citas parentéticas (o entre paréntesis) se hace
referencia a una idea en la que el autor tiene un papel secundario.
Referencias
Las referencias son un listado con la información completa de las fuentes citadas en el texto.
Son necesarias para la atribución correcta de los créditos de autoría y la localización y
confirmación de la información en el caso de que un lector quiera acudir a las fuentes que
sustentaron un trabajo.
Elementos de las referencias









