UNIDAD 13.
- LA ACEPTACIÓN DE LA LETRA DE CAMBIO
13.1 La aceptación, el aval y el pago en la Letra de Cambio
La «aceptación» de una letra de cambio supone la declaración del librado (deudor)
en la propia letra de cambio, asumiendo, de forma incondicional, la obligación de
pago contenida en la misma a fecha de vencimiento. Una vez producida la
aceptación, que se realiza mediante la firma en la propia letra, se habla de
«librado aceptante».
En caso de que el librado no «acepte» la letra de cambio, no ha reconocido su
obligación de pago, por lo que no tendrá obligación de pagar la deuda contenida
en la misma al beneficiario o tenedor de la letra de cambio cuando ésta se
presente al cobro.
13.2 Aceptación
La aceptación de una letra de cambio tiene efectos jurídicos tanto para el
aceptante como para el girador o creador de la letra de cambio.
La letra de cambio contiene una orden de pago en favor de un beneficiario, que
puede ser el girador o creador de la letra de cambio (el prestamista, por ejemplo),
o un tercero distinto, que indicará el girador.
La aceptación consiste en que el deudor o girado acepta pagar la letra de cambio
en las fechas y condiciones señaladas en el título, por lo que acepta
expresamente pagarla.
La aceptación de la letra de cambio es el reconocimiento del compromiso
contenido en dicho documento por parte del deudor. Esto, mediante una firma o
escribiendo la palabra «acepto».
Con la admisión de la letra , el obligado se convierte en un “librado aceptante”. En
tanto, al beneficiario se le denomina «librador». El librado aceptante estará
obligado a pagar al librador la cuantía indicada en la letra de cambio en la fecha
de vencimiento.
La letra debe ser presentada para su aceptación en el lugar y dirección
designados en ella al efecto. A falta de indicación de dirección o lugar, la
presentación se hará en el domicilio o en la residencia del girado.
Cuando en la letra se señalen varios lugares para la aceptación, se entenderá que
el tenedor puede presentarla en cualquiera de ellos. (Art 91).
13.3 Aceptación por intervención
La intervención en la aceptación de una letra de cambio es posible siempre que
concurran estas dos circunstancias: que la letra sea susceptible de aceptación; y
que el tenedor de la letra tenga abierta la vía de regreso antes del vencimiento de
la letra. La aceptación por intervención deberá constar en el texto de la letra o en
cualquiera de sus duplicados, si los hay; pero no valdrá en las copias. Deberá,
además, ir firmada por el interviniente, que indicará por cuenta de quién ha
intervenido. De no expresarse este punto, la letra se entenderá aceptada por
cuenta del librador. El aceptante por intervención responde frente al tenedor de la
letra y frente a los endosantes posteriores a la persona por cuya cuenta interviene.
La aceptación por intervención se debe hacer constar en la letra. Además, irá
firmada por la persona que intervenga. Así como también se indicará por cuenta
de quién se está interviniendo.
Puede darse el caso que no se indique por cuenta de quién se ha intervenido. En
esta situación la letra se entenderá aceptada por cuenta del librador.
La letra de cambio no aceptada por el girado, puede serlo por intervención,
después del protesto respectivo. (Art 102).
La aceptación por intervención extingue la acción cambiaría por falta de
aceptación, contra la persona en cuyo favor se hace, y contra los endosantes
posteriores y sus avalistas. (Art 105).
El aceptante por intervención deberá dar inmediato aviso de su intervención a la
persona por quien la hubiere efectuado. Dicha persona, los endosantes que la
precedan, el girador y los avalistas de cualquiera de ellos, pueden en todo caso
exigir al tenedor que, no obstante, la intervención, les reciba el pago de la letra y
les haga entrega de la misma. (Art 107).
13.4 La obligación cambiaria
La obligación cambiaria es aquella que nace del título, es consecuencia de la
obligación que contrae quien suscribe el título valor, ya sea como girador,
endosante, avalista o aceptante; es decir, que la obligación cambiaria viene a ser
la obligación existente que tiene un sujeto de satisfacer (pagar) la obligación
contenida en el título valor. Por tanto, es la obligación de pago de un título valor
por parte del sujeto obligado, independientemente de la relación preexistente por
la cual se giró el título valor.
La obligación cambiaria es la que surge de un título valor, al ser suscrita por su
creador u obligado, que puede ser un endosante, avalista, girador, es decir, quien
quiera que se haya obligado respecto a un título valor.
Las acciones cambiarias son aquellas concedidas al acreedor cuando se produce
la falta de pago o aceptación de la letra de cambio. Principalmente son dos: la
acción directa contra el aceptante y sus avalistas; y la acción de regreso contra
cualquier otro obligado.
13.5 El aval
La función de un aval es servir de garantía para el cumplimiento de obligaciones,
asumiendo el pago de una deuda de otra persona si esta última no lo hace.
El aval es un contrato por el que una persona física o jurídica garantiza o asegura
el cumplimiento de obligaciones, asumiendo el pago una deuda de otra persona si
esta no lo realiza.
Los avales, también suelen denominarse “fianzas”, “afianzamientos” o “garantías
personales” y el avalista se compromete al cumplimiento de la obligación con
todos sus bienes, salvo que se establezcan límites a esa responsabilidad.
Aval técnico donde se garantiza el cumplimiento de una obligación no económica,
como por ejemplo una obra o servicio. Aval económico que están destinados a
garantizar el pago futuro de una obligación, como puede ser un alquiler o un
aplazamiento de impuestos.
Según la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito se entiende que el aval
es usado con el propósito de saldar una deuda; para asegurar al prestamista o
acreedor la devolución del dinero de parte del deudor, siendo el aval una garantía
en caso de que el titular de la cuenta incumpla, desaparezca o muera. Si se
solicita la firma de un aval, el banco, persona o empresa que otorgó el préstamo
tiene derecho a exigir el pago de las cantidades pendientes si está garantizada por
cualquier concepto.
En México, un aval es la persona física o moral que legalmente promete el pago
de una deuda; por lo tanto, si el que contrajo la deuda no salda su obligación de
pago, quien hizo el préstamo tiene derecho de reclamar a la figura del aval que
responda por la deuda del otro. En caso de omisión será llamado a juicio,
primeramente, procediendo a ser embargado de manera judicial, y posteriormente
llamado a juicio respondiendo la deuda con los bienes que le hayan sido
embargados de su propiedad.
Luego, entonces, se tiene que todo aquel que se presta como aval es igual de
responsable que el deudor de liquidar la deuda, aunque el beneficio del dinero o
cosa prestada no haya sido para él.
La figura jurídica del aval existe solo por medio de los Títulos de Crédito, es decir,
pagarés, cheques, letras de cambio, contrato, etc.
13.6 El pago
Pago es toda aquella acción que realizamos para extinguir o cancelar una
obligación. Se basa en la entrega de un bien, servicio o activo financiero a cambio
de otro bien, servicio o activo financiero.
En el campo económico, denominamos pago a la transacción (monetaria o no) por
la que se extingue una deuda.
Es decir, cuando realizamos un pago lo que estamos realizando es acabar la
última parte de una transacción, en la que previamente se ha prestado un servicio
o entregado una mercancía, por lo que es la contraprestación del bien o servicio.
un pago es aquella contraprestación que se realiza a cambio de haber comprado
algo: decimos que el comprador paga al vendedor en una transacción de
compraventa (o que el vendedor recibe un pago a cambio de la venta de sus
bienes o servicios).
En los pagos, no solo hablamos de bienes o servicios como los objetos de la
contraprestación, sino también de activos financieros, por ejemplo, de acciones o
de opciones sobre acciones. En general, cualquier elemento que se adquiere ha
de ser pagado.
13.7 El pago por intervención.
Es el cumplimiento de la obligación cambiaría por parte de un tercero, llamado
interviniente, que paga en lugar de alguno de los obligados en vía de regreso. El
interviniente puede ser un tercero no obligado cambiariamente, o puede serlo
alguno de los firmantes de la letra, salvo el aceptante. El pago por intervención
podrá hacerse siempre que el tenedor tenga derecho a ejercitar la vía de regreso,
y se efectuará, a más tardar, al día siguiente del último día permitido para levantar
el protesto por falta de pago. El pago por intervención libera a todos los firmantes
de la letra posteriores a aquél por cuenta del cual se efectuó dicho pago. El
tenedor que rechazara el pago por intervención perderá sus acciones cambiarias
contra todos los obligados a quienes hubiera liberado el pago. El pago por
intervención, que es una de las formas extraordinarias de pago, deberá hacerse
constar en la letra mediante recibí y con indicación de la persona a cuyo favor se
ha efectuado. Si no se indica el favorecido, se entenderá que lo es el librador. La
persona que paga por intervención adquiere todos los derechos que deriven de la
letra contra el obligado cambiario y por el que ha intervenido y contra todos los
que responden frente a él.
El pago por intervención debe hacerse en el acto del protesto o dentro del día
hábil siguiente, y para que surta los efectos previstos en ésta Sección, el notario,
el corredor o la autoridad política que levanten el protesto lo harán constar en el
acta relativa a éste, o a continuación de la misma. (Art 134).
13.8 El protesto
La letra de cambio debe ser protestada por falta total o parcial de aceptación o de
pago. (Art 139).
El protesto establece en forma auténtica que una letra fue presentada en tiempo y
que el obligado dejó total o parcialmente de aceptarla o pagarla. (Art 140).
El protesto en una letra de cambio es la declaración de la falta de pago de la letra.
Una letra de cambio es un título de orden de pago, es decir, un documento
mercantil a través del cual una persona física o jurídica, el librador, ordena a otra,
que se le llama librado, el pago de una cantidad determinada de dinero en un
plazo estipulado. Ese pago se puede realizar a una tercera persona, que sería el
beneficiario, en caso de que se endose la letra de cambio. Por tanto, cuando el
librador o el beneficiario no reciben el pago correspondiente, se realiza una
protesta de letra de cambio.
El protesto es un acto notarial en el que se acredita que no se ha realizado el
pago. El protesto notarial puede sustituirse por una declaración firmada por la
entidad bancaria en la que se había domiciliado el pago de la letra de cambio. En
caso de proceder a un protesto notarial, siempre deberá realizarse cuando en la
letra de cambio se haya cumplimentado explícitamente la cláusula «con protesto
notarial», «con gastos» o alguna similar. Si no se especifica la cláusula, tal cual,
no es posible realizar un protesto.
Protesto hace referencia a una fórmula jurídica utilizada durante un proceso
judicial para que quede constancia del desacuerdo de una de las partes del
conflicto con una decisión de la autoridad judicial e igualmente es un acto que
hace prueba de la falta de pago de un título-valor.
El protesto es la manifestación de la falta de aceptación de una decisión durante
un juicio, habitualmente relativa a la admisión y práctica de la prueba.
También es una fórmula tradicional para dejar constancia de la no aceptación del
pago de una letra de cambio, de un cheque o de un pagaré.
Este protesto es un acto probatorio que deja constancia de falta de pago de un
título-valor como la letra de cambio, el cheque o el pagaré o de la falta de
aceptación de una letra de cambio.
Características de protesto
Las características principales de este proceso son las siguientes:
Tiene efectos probatorios tales como la falta de pago.
Tiene un plazo determinado para esgrimir el protesto (normalmente 5 días).
Se tiene que comunicar al librado de forma fehaciente.
El protesto es notarial, donde esta figura pública dejará constancia en acta.
Este protesto abre vías para iniciar acciones en el derecho mercantil como
por ejemplo la acción de regreso que tendrá el tenedor de una letra de
cambio contra todos los intervinientes en la letra.
Si se hizo protesto por falta de aceptación, no será necesario hacerlo de
nuevo por la falta de pago.
13.9 La acción cambiaria
es el poder jurídico que se tiene, para acudir al órgano jurisdiccional, a los efectos
de obtener el cumplimiento de la obligación asumida en un título cambiario”. La
acción es cambiaria cuando se trata de una de las que puede ejercitar el portador
de un título cambiario, contra los obligados al pago, sobre la base y en razón de
dicho título”.
Dícese cambiaria la acción que asiste al tenedor legítimo de la letra de cambio, del
cheque o del pagaré para cobrar su importe, intereses y ciertos gastos, de los
obligados según el título.
En la letra de cambio y el pagaré la acción puede ser directa o de regreso. Es
directa la que se dirige contra el librado aceptante de la letra y el firmante del
pagaré y sus respectivos avalistas. Es de regreso la que se dirige contra los
demás obligados cambiarios. En el cheque no se da más que la acción de
regreso.
La acción directa se puede ejercitar en cualquier momento dentro de los tres años
siguientes al vencimiento del título, sin necesidad de ningún otro requisito. La
acción de regreso puede ejercitarse antes del vencimiento o después. El regreso
anterior al vencimiento procede cuando:
a) se hubiere denegado total o parcialmente la aceptación;
b) el librado (aceptante o no) se encuentre en suspensión de pagos, quiebra o
concurso, o hubiere resultado infructuoso el embargo de bienes;
c) en una letra que tenga prohibida la presentación a la aceptación, si el librador
se encuentre en alguna de las situaciones antes descritas para el librado.
Pero en todos estos casos, el juez podrá acordar un plazo para el pago, nunca
superior al que resta para el vencimiento de la letra. Si por virtud de esta acción el
pago se anticipare, se efectuará con descuente correspondiente. La acción de
regreso se encuentra en todo caso sometida a perjuicio o decadencia si el tenedor
no levanta las cargas que le vienen impuestas para conservar el derecho de
regreso. Estas cargas se resumen fundamentalmente en presentación oportuna de
la letra a la aceptación al pago y el levantamiento de protesto o declaración
equivalente del librado en la propia letra. Pero ha de tenerse en cuenta que estas
cargas no se dan siempre de un mismo modo, pues dependen del modo en que se
haya dispuesto acerca de la presentación a la aceptación, de la prohibición de
protesto o de señalamiento de un plazo para aquella presentación.
La solidaridad de todos los suscriptores cambiarios hace posible la acción
cambiaria directa y de regreso se dirija contra todos ellos conjuntamente. Una y
otra acción son ejecutivas sin que el protesto o la declaración equivalente sea
necesariamente presupuesto de dicho carácter de la acción, en razón de las
modalidades antes mencionadas también puede seguirse la vía ordinaria.
En el campo de la acción cambiaria juega la tasa de excepciones que establece la
ley cambiaria y del cheque de acuerdo con el complejo sistema de la naturaleza
de las excepciones y de las relaciones existentes entre el actor y el demandado.
13.10 Prescripción y caducidad
La Forma de Pago Prescripción o Caducidad es la expiración del tiempo durante el
cual el acreedor puede exigir que el deudor efectúe el pago mediante la
presentación de una demanda.
la expiración del tiempo durante el cual el acreedor puede exigir que el deudor
efectúe el pago mediante la presentación de una demanda.
La prescripción de un pago es la ocurrida cuando, después de un cierto tiempo,
por ley no procede el pago. Se le entiende como un medio de librarse de
obligaciones por parte del deudor y bajo las condiciones establecidas por la ley, o
bien puede considerarse una sanción impuesta al acreedor que, dentro de un
plazo convencional o legal, no hace valer su derecho sustantivo o procesal para
recibir un pago.
13.11 Contenido de la acción cambiaria
La acción cambiaria es directa o de regreso; directa, cuando se deduce contra el
aceptante o sus avalistas; de regreso, cuando se ejercita contra cualquier otro
obligado.
13.12 Ejercicio de la acción cambiaria.
La acción cambiaria se ejercita:
1. En caso de falta de aceptación o de aceptación parcial;
2. En caso de falta de pago o de pago parcial;
3. Cuando el girado o el aceptante fueren declarados en estado de quiebra o
de concurso.
En los casos de las fracciones I y III, la acción puede deducirse aun antes del
vencimiento por el importe total de la letra, o tratándose de aceptación parcial, por
la parte no aceptada. (Art 150).
13.13 Clases de las acciones cambiarias
13.13.1 Directo
La acción cambiaria directa es aquella que reviste de legitimidad el reclamo
del acreedor hacia su deudor y avalista. La acción cambiaria directa
responde a la relación directa entre acreedor, deudor y/o avalista, ya que la
relación cambiaria nació con estos tres intervinientes, y es por esta razón
del nombre.
La acción cambiaria se define como el procedimiento que realiza el tenedor
de un valor para que su deudor haga el pago que le corresponde.
13.13.2 En vía de regreso
Es la que tiene el portador de un título de crédito cambiario contra los
obligados de regreso (librador, endosantes y respectivos avalistas).
A esta acción se la denomina así no ya porque su contenido sea diverso de
aquel de la acción directa, sino mirando a la calidad y posición de los
sujetos pasivos, que habiendo garantizado el pago por parte del girado
(haya o no aceptado) o del emisor, es lógico que deban responder en caso
de falta de pago o ante situaciones que hagan presumir esta eventualidad
aun antes del vencimiento. De esta manera, la acción del portador,
encaminándose por una vía opuesta a la acción directa, procede aquí hacia
atrás, volviéndose contra los firmantes que desde el librador en adelante se
han ido sucesivamente agregando a la serie de obligados cambiarios,
constituyendo el grupo indicado.
13.14 La letra de resaca
Es un mecanismo de pago de la letra impagada consistente en girar una nueva
letra por el importe de aquélla más los intereses, gastos y comisiones
correspondientes. El librador de la letra de resaca es la persona que tiene derecho
a ejercer la acción de regreso por impago de una letra. El librado de la letra de
resaca es cualquiera de los obligados al pago de la primera letra en vía de
regreso. La letra de resaca se girará necesariamente a la vista y será pagadera en
el domicilio del obligado. El librador de la letra de resaca, como el tenedor de una
letra impagada, tiene derecho a reclamar y, por tanto, a incluir en el importe de la
letra de resaca, los siguientes conceptos: el importe nominal de la letra impagada
más los intereses pactados; los réditos de la cantidad anterior calculados al tipo de
interés legal del dinero más dos puntos y desde la fecha del vencimiento de la
primera letra; los demás gastos, incluidos los del protesto y los de las
comunicaciones; y un derecho de comisión.
13.15 Pluralidad de ejemplares y copias
Cuando la letra no contenga la cláusula única, el tomador tendrá derecho a que el
girador le expida uno o más ejemplares idénticos, pagando todos los gastos que
se causen. Esos ejemplares deberán contener en su texto la indicación primera,
segunda, y así sucesivamente, según el orden de su expedición. A falta de esta
indicación, cada ejemplar se considerará como una letra de cambio distinta.
Cualquier otro tenedor podrá ejercitar ese mismo derecho, por medio del
endosante inmediato, quien a su vez habrá de dirigirse al que le antecede, y así
sucesivamente, hasta llegar al girador.
Los endosantes y avalistas, están obligados a reproducir sus respectivas
suscripciones en los duplicados de la letra. (Art 117).
Una misma letra de cambio puede ser librada en dos o más ejemplares idénticos
salvo que en su mismo texto se indique expresamente que ha sido librada en un
ejemplar único.
13.16 La acción casual
Es un recurso procesal de naturaleza extra cambiaria que tutela el derecho del
portador de la letra a recibir su importe, pero cuyo fundamento y origen no radica
en la letra misma, sino en las relaciones o negocios jurídicos subyacentes, y
ejercitable únicamente contra el sujeto que en ellos haya sido parte con el tenedor
Tanto la emisión como la transmisión de la letra tiene su causa en relaciones
jurídicas preexistentes o coetáneas, que suelen general transmisiones de valor
entre los distintos elementos personales que en ella intervienen. Estas relaciones
causales se establecen única y exclusivamente entre librador y tomador y entre
cada endosante y endosatario.
13.17 La acción de enriquecimiento
Es una acción de naturaleza extracambiaria por la cual el tenedor de una letra que
se ha perjudicado puede resarcirse de su valor contra el obligado que aparezca en
descubierto de su reembolso y se hubiera enriquecido injustamente con ello, en
perjuicio del tenedor.