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Denis Sulmont - El Proletariado y La Clase Obrera

Este documento describe la evolución histórica del trabajo asalariado y el concepto de proletariado desde una perspectiva marxista. Explica que el trabajo asalariado se ha extendido para abarcar la mayoría de la fuerza laboral disponible en los últimos 200 años del capitalismo. Define el proletariado como aquellos trabajadores que carecen de medios de producción propios y se ven obligados a vender su fuerza de trabajo para subsistir. Analiza las contribuciones de Marx y Engels para sistematizar la teoría del "proletariado modern

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Denis Sulmont - El Proletariado y La Clase Obrera

Este documento describe la evolución histórica del trabajo asalariado y el concepto de proletariado desde una perspectiva marxista. Explica que el trabajo asalariado se ha extendido para abarcar la mayoría de la fuerza laboral disponible en los últimos 200 años del capitalismo. Define el proletariado como aquellos trabajadores que carecen de medios de producción propios y se ven obligados a vender su fuerza de trabajo para subsistir. Analiza las contribuciones de Marx y Engels para sistematizar la teoría del "proletariado modern

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Antología Denis Sulmont.

Carpeta X: Apuntes sobre el Trabajo en la Historia________

III. PROLETARIADO Y CLASE OBRERA1


Denis Sulmont Samain

Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

III.1. El Trabajo Como Fuente De Valor y Acumulación de Capital

El salario es la cantidad de dinero que el empleador capitalista paga por


un determinado tiempo de trabajo o por la ejecución de una tarea
determinada2.

“(…) diríase que el capitalista les compra con dinero el trabajo de


los obreros. Estos le venden por dinero su trabajo. Pero esto no
es más que la apariencia. Lo que en realidad venden los obreros
al capitalista por dinero es su fuerza de trabajo. El capitalista
compra esta fuerza de trabajo por un día, una semana, un mes,
etc. Y, una vez comprada, la consume, haciendo que los obreros
trabajen durante el tiempo estipulado.” (Carlos Marx, Trabajo
Asalariado y Capital, 1849)

El trabajo asalariado ocupa una minoría de la población en las


sociedades precapitalistas. Los trabajadores incorporados en el proceso de
valoración del capital proceden del campesinado empobrecido y artesanos
subordinados. Robert Castel identifica los siguientes tipos de asalariados en el
periodo previo al de la industrialización3:

1. Trabajadores de oficio conformados principalmente


por los artesanos especializados de las
corporaciones.
2. Maestros artesanos arruinados por la competencia
obligados a trabajar para un tercero (comerciantes).
3. Obreros que trabajan en las márgenes de las
corporaciones de artesanos.
4. Trabajadores Domésticos.
5. Encargados de servicios administrativos
6. Obreros de trabajos que no se sustentan en el
aprendizaje: cargadores, fontaneros, constructores,
trasportadores de mercancías, que se alquilan
generalmente por día para tareas sin calificación.

1
Esta parte toma de base el texto las Revoluciones Industriales y Movimientos obreros
en los países centrales (1969)
2
El término asalariado proviene del latín “Sal”, que era usado para el pago de los soldados
romanos.
3
Robert Castel “La Metamorfosis de la Cuestión Social. Una crónica del salariado”, original en francés
Fayard 1955.

1
Antología Denis Sulmont. Carpeta X: Apuntes sobre el Trabajo en la Historia________

Gran parte de esta mano de obra en su mayoría esta


compuesta de mujeres (lavanderas, costureras).
7. Trabajadores agrícolas, que no tienen otro recurso
que emplearse para el trabajo domésticos y faenas
agrícolas.
8. El artesanado rural, dependiente de la pequeña
agricultura.
9. Campesinos obreros: contratados por las nuevas
concertaciones industriales: minas, fundiciones, etc.
generalmente instaladas en el medio rural. Que
combina la condición de asalariado y de
independiente. Trabajadores temporales.
10. Un proletariado naciente empleado por los nuevos
centros industriales: industrias, astilleros, hilanderías,
fábricas, minas, fundiciones, etc. Estos
establecimientos son aun muy excepcionales y el
personal que labora muy heterogéneo.

Con apenas 200 años de expansión del capitalismo, el trabajo asalariado


se ha extendido llegando a abarcar la mayoría de la fuerza laboral disponible.

El trabajo asalariado como fenómeno masivo implica la existencia de un


mercado de trabajo conformado por la oferta y la demanda de empleo. Supone
una acumulación previa de los medios de producción y dinero por parte de la
clase capitalista. Sobre esta base la clase capitalista asume la organización del
proceso productivo con el fin de garantizar la generación de un excedente,
mediante la prolongación de la jornada laboral y el incremento de la
productividad.

Se va conformando así una confrontación entre capital y trabajo.


Confrontación que se convierte en el conflicto central en la sociedad moderna.

La expansión de los mercados de trabajo afectó las relaciones


tradicionales basadas en privilegios y estatus, introduciendo una nueva lógica
contractual de tipo económico. El trabajo asalariado convierte al trabajador en
mercancía. Este cambio constituye la gran transformación del capitalismo de la
cual habla Polayny (1944).

2
Antología Denis Sulmont. Carpeta X: Apuntes sobre el Trabajo en la Historia________

III.2 El Proletariado y el Enfoque Marxista

El concepto de proletariado usado por Marx se refiere a la situación de


los trabajadores carente de medios propios de producción y obligados a vender
su fuerza de trabajo para subsistir.

En la antigua Roma, los proletarios eran distinguidos de los esclavos,


pero estaban fuera del sistema de cinco clases sociales en que, según su
fortuna, se dividían los ciudadanos. Sus bajos ingresos hacían que no pagaran
impuestos, por lo que sólo contribuían al estado con sus hijos, es decir “su
prole”. De ahí el nombre. En el sistema feudal los proletarios eran los
desarraigados, los vagabundos, los mendigos y los bandidos.

El término de proletario se refiere a los individuos “libres”, sin ataduras,


portadores de su fuerza de trabajo, que no poseen nada aparte de su propia
existencia como individuo. Obligados a vender su fuerza de trabajo para
subsistir, los trabajadores se convierten en mercancía. Como portadores de
una fuerza de trabajo genérica los proletarios adquieren un carácter universal.

Los fenómenos que acompañaron al desarrollo del capitalismo industrial,


desde el desalojo de los campesinos parcelarios por los cercamientos
efectuados en Inglaterra a fines del siglo XVIII, hasta la ruina del artesanado y
la formación de una masa de trabajadores fabriles en las ciudades europeas a
mediados del siglo XIX (Ver Dobb y Hosbawm), pusieron en primer plano el
problema de la pauperización y proletarización y el surgimiento del movimiento
obrero.

Sin duda Friedrich Engels - con su notable estudio sobre La situación de


la clase obrera en Inglaterra, publicado en 1845- y Karl Marx con su colosal
obra, compartida con -Engels - son los que más contribuyen a sistematizar la
teoría del “Proletariado Moderno”.

Saint Simon ve en el proletariado la capa más pobre de la “clase


industrial”, capa infeliz destinada a desaparecer con el progreso. Proudhon
defiende la pequeña propiedad y el pequeño productor libre frente a la
proletarización y el gran capital. Marx y Engels apuntan a señalar el desarrollo
creciente del proletariado, con la acumulación capitalista; proletariado que sólo
desaparecerá al destruir el régimen capitalista e instaurar una sociedad sin
antagonismos de clase “en que el libre desenvolvimiento de cada uno será la
condición del libre desenvolvimiento de todos”.

El Manifiesto del Partido comunista, escrito por Marx y Engels en 1848,


marca un hito histórico en la medida que no solamente sintetiza los elementos
principales del análisis marxista del proletariado, sino que se convierte en una
“carta magna” del movimiento obrero y la expresión de las grandes esperanzas
revolucionarias, del cual el proletariado se hace el portador.

Los estudios de Marx y Engels se ubican en el período de


transformación de la manufactura en la gran industria, marcado por el ascenso

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Antología Denis Sulmont. Carpeta X: Apuntes sobre el Trabajo en la Historia________

de la burguesía y la conformación del proletariado fabril. La predominancia del


carácter obrero de este proletariado en proceso de constitución como clase
explica que utilicen sobre todo el término de “clase obrera”, o “movimiento
obrero”.

Marx analiza la situación del trabajo en la sociedad capitalista a partir del


concepto de “alienación”, refiriéndose a la esencia del hombre en general, su
ser genérico activo, su capacidad productiva mediante la cual humaniza la
naturaleza y se realiza en ella; el trabajo enajenado en el proceso capitalista
arranca al hombre el objeto de su producción y le arranca su propio ser. Sin
abandonar este tratamiento genérico, Marx explicita la alienación del trabajo en
el análisis concreto del proceso de producción y acumulación del capital en su
Crítica a la Economía Política (El Capital). La alienación es la explotación del
trabajador productivo, cada vez más desposeído de su propia pericia y
enfrentado a una potencia extraña en la división social del trabajo de la gran
industria; fuerza de trabajo transformada en capital “variable” productor de
plusvalía, como mercancía absorbida y expulsada según las necesidades de la
acumulación. Este análisis está desarrollado en El Capital, no sólo en relación
al proceso inmediato de la producción (Tomo 1), sino en relación a la
circulación y dinámica de la acumulación, sus condiciones y ciclos de
reproducción ampliada (Tomo II y III).

Al centrarse en el modo de producción capitalista en su forma más


depurada, Marx insiste en la polarización social existente en torno a las clases
fundamentales. Su análisis no excluye los sectores intermedios, ni deja de
tratar los procesos de proletarización y la resistencia de los sectores sociales -
clases tradicionales, pequeña burguesía etc. - que “caen en las filas del
proletariado”. Marx no pudo concluir el análisis de las condiciones sociales de
reproducción del capital, y en especial del Estado, previsto en un IV tomo del
Capital. Su obra central refiere al capitalismo industrial más avanzado de su
época -Inglaterra- dejando abiertos amplios campos de investigación específica
en otros contextos.

Se ha subrayado no sin razón el carácter “optimista” de Marx y Engels


en su análisis del proletariado como clase revolucionaria, organizada en partido
político y conciente de sus objetivos históricos. En su lucha por intereses
comunes se constituyen los sindicatos. La defensa de su propia organización y
de sus intereses más generales lleva a una organización de carácter político,
nacional e internacional.

Esta tesis marxista genérica da pie en muchos casos a simplificaciones


que reducen el análisis a una “coreografía hegeliana”, descuidando el estudio
del desarrollo concreto de las contradicciones, identificando el proletariado a
priori como sujeto revolucionario, independientemente de las condiciones
específicas de su desarrollo como clase. Este tipo de abstracción no tarda en
chocar con la realidad e induce finalmente a negar su existencia misma como
clase y potencial histórico.

Marx y Engels se abocan a analizar algunos fenómenos que


aparentemente contradicen el potencial revolucionario del movimiento obrero.

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Antología Denis Sulmont. Carpeta X: Apuntes sobre el Trabajo en la Historia________

Engels en particular analiza tres tipos de fenómenos: en primer lugar la


existencia de obreros de oficios organizados, privilegiados en el mercado de
trabajo, con mentalidad gremialista muchas veces conservadora (“aristocracia
obrera”); en segundo lugar, la capacidad de “corrupción” material e ideológica
de ciertos líderes obreros por parte de la burguesía, como consecuencia de la
pasividad de las bases en las organizaciones; y por último el
“aburguesamiento” de la clase obrera como consecuencia de la posición
monopólica del capitalismo en la economía mundial, permitiendo a la burguesía
conceder parte de sus sobre ganancias a los trabajadores para mediatizar su
combatividad y ganarlos a un pacto nacional. Para Marx y Engels estos
fenómenos tienen un carácter relativo y no contradicen las tendencias
históricas de la lucha de clases en el capitalismo.

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Antología Denis Sulmont. Carpeta X: Apuntes sobre el Trabajo en la Historia________

III.3 Las Corrientes Socialistas

Las transformaciones sociales y la expansión del capitalismo dieron


lugar al pensamiento socialista, señalaremos algunos de sus principales hitos.

a. Saint-Simon (1760-1825): Representa el primer gran ideólogo del


industrialismo, que tiene fe en la técnica y el progreso moderno a nivel
mundial. Divide la sociedad en una clase ociosa, parasitaria, y una clase
industrial que abarca a todos los que contribuyen a la producción y la
distribución (el empresario industrial, el agricultor, los trabajadores); el
proletario no representa para él sino un sector infeliz de la clase industrial,
destinado a desaparecer con el progreso.

La propiedad se justifica si esta asociada con el “talento” y el espíritu de


empresa. El Estado, en mano de las clases parasitarias (nobles, curas,
militares y legistas), debe transformarse en órgano planificador de la
producción (tesis opuestas a la del liberalismo). La política se transformaría
en ciencia de la producción. Las naciones desaparecerían así como las
guerras.

b. Fourrier (1772-1837): Parte de una crítica de la sociedad “burguesa” y un


análisis positivista de las “pasiones humanas”. Concibe una organización
socio económica ideal que armonice y combine las pasiones humanas: es la
Asociación doméstica agrícola (o Falanstera), especie de cooperativa de
producción y de consumo que debe organizar los diferentes caracteres
topos de la humanidad en un número ideal de 1620 personas. Fourier
representa un precursor del movimiento cooperativista, de la psiquiatría
social, del urbanismo social, etc.

c. Owen: (1804-1892): Dirigiendo una importante fabrica textil en Inglaterra,


introduce una serie de reformas sociales en su empresa. Pero la
competencia con otras empresas traba sus ideales.

Intenta luego una experiencia comunista en [Link]. (Pueblo de la


“Nueva Armonía”) que fracasa.

Finalmente trabaja en el seno de la clase obrera inglesa, proponiendo


reformas como la creación de una “moneda de trabajo”, la creación de
cooperativas de consumo y un movimiento de federación de los Trade-
Unions.

Filosofía, Economía y Ciencia Social

d. La filosofía alemana: Después del apogeo del racionalismo de Kant (1724-


1824) y el romanticismo de Fichte (1762-1814) y Schelling (1775-1854),
Hegel (1770-1831) realiza un paso filosófico muy importante, reconciliando
el “pensamiento” con el “mundo exterior” – tesis muy nueva frente al
dualismo vigente en la filosofía desde descartes. Para Hegel el pensamiento

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Antología Denis Sulmont. Carpeta X: Apuntes sobre el Trabajo en la Historia________

y lo real se confunden. El absoluto es la Idea y se desarrolla en la historia,


según un proceso lógico y dialéctico.

Los “hegelianos de izquierda” o “jóvenes hegelianos” aplicaron el método


dialéctico a la crítica de la religión (Feuerbach, Straus, Bauer) y a la
interpretación de la sociedad y de la economía. (Hess, Ruge, Stiner, etc.)

e. La economía liberal y clásica: Los fisiócratas (Quesnay) del siglo XVIII


analizaron la interdependencia de las actividades de producción. Luego la
“escuela clásica inglesa” (Adam Smith, Ricardo y John Stuart Mill)
desarrollaron la teoría del valor a partir del Trabajo y los mecanismos del
mercado.

f. Los anti-autoritarios: Proudhon (1809-1865), Bakunín (1814-1874), los


anarquistas: La crítica social de Proudhon enfoca especialmente el
proceso de proletarización del artesanado y de las clases medias como
consecuencia del desarrollo del capitalismo industrial. Se opone a la gran
propiedad y propone, no el colectivismo, sino organizaciones de los
trabajadores, de tipo mutualista (crédito gratuito, control de las grandes
unidades de producción, etc.) Contra el principio de autoridad y de
centralismo, se pronuncia por el principio “federativo”. La “anarquía” (en su
sentido etimológico) debe reemplazar la “Jerarquía”. El socialismo de
Proudhon es anti-estatista.

Proudhon tuvo una gran influencia a nivel de la acción social


reivindicativa de las organizaciones obreras, preconizando y previendo
muchas de las futuras conquistas obreras: participación creciente en los
beneficios y en el control de las empresas, mutualismo y cooperativismo
agrícola, creación de “consejos” económicos y políticos de
descentralización, etc.

El anti-autoritarismo libertario tuvo su expresión más violenta en


Bakunín, que concebía la organización de la sociedad “desde abajo hacia
arriba”, por la vía de la libre asociación y se oponía a toda autoridad e
institución. Su acción política llevaba a un terrorismo anarquista.

Proudhon, Bakunín y los anarquistas tuvieron un papel importante en la


Primera Internacional y en amplios sectores de la incipiente clase obrera
surgida de la descomposición del artesanado.

Las tendencias anarquistas en los movimientos obreros se desarrollaron


en regiones donde predominaba el trabajo aislado a domicilio (por ej. Los
obrero relojeros suizos) así como en países de desarrollo industrial tardío
(Italia, España, Argentina, etc.)

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Antología Denis Sulmont. Carpeta X: Apuntes sobre el Trabajo en la Historia________

g. Marx y Engels: En 1843, Marx (Contribución a la Crítica de la filosofía del


Hegel, Manuscritos) analiza como el derecho, la religión y el Estado toman
sus raíces en las condiciones materiales. En contacto con el movimiento
obrero republicano de Paris, descubre la ley de la lucha de clases y el papel
el proletariado. Analiza la alienación en el trabajo en función de la propiedad
privada de los medios de producción (Manuscritos 1944).

Marx se vincula con Engels a partir de 1944. Engels, desde Manchester


(1842), había analizado la situación y las luchas de los obreros ingleses,
sacando las lecciones del movimiento cartista (ver: La situación de la clase
obrera en Inglaterra, 1845).

En la “Ideología Alemana”, Marx expone su tesis sobre la contradicción


principal en el sistema de producción capitalista industrial: entre el
desarrollo de las fuerzas productivas (socialización) y las relaciones de
producción (apropiación privada). Por otra parte, critica el idealismo de los
hegelianos.

En Bruxelas, establece una correspondencia con los socialistas


franceses, alemanes e ingleses. Con Engels entra en 1847 en la “Liga de
los justos” (sociedad revolucionaria) que se transforma en “liga de los
comunistas” para la cual redacta el Manifiesto Comunista (1848). En el
manifiesto trata de dar a los trabajadores la conciencia de su misión
histórica en tanto que clase revolucionaria, para superar las contradicciones
inherentes al capitalismo industrial.

En 1850 y 1852 analiza el proceso socio-político francés a partir de las


relaciones de clase muy finamente diferenciadas. Empieza por otra parte a
trabajar su economía política: La contribución a la crítica de la economía
Política (1859) que anuncia su obra principal: El Capital, obra que quedara
inconclusa a su muerte (1883). En este texto Marx precisa y sistematiza su
teoría del valor, de la plusvalía y de la acumulación capitalista, la dialéctica
del desarrollo de las fuerzas productivas y de las relaciones de producción.

Marx retomó la actividad política en 1864, participando en ese año en la


fundación de la Asociación Internacional de los Trabajadores (Primera
Internacional) se pronuncia contra el socialismo puramente reivindicativo así
como contra la acción revolucionaria espontánea. Preconiza una
organización política que actúe en función del análisis científico de todos los
aspectos fundamentales y coyunturales de la realidad social. Plantea la
necesidad de la revolución y de la dictadura del proletariado para la
instauración del socialismo.

Estos planteamientos chocaron con los del “proudhonismo” y del


anarquismo.

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Antología Denis Sulmont. Carpeta X: Apuntes sobre el Trabajo en la Historia________

III.4 Polémicas en torno al enfoque marxista del proletariado

Los principales adversarios de Marx en el seno del movimiento obrero y


del pensamiento social son inicialmente: a) los socialistas anarquistas liderados
por Proudhon y Bakunin; b) los reformistas sociales, representados por Owen
en Inglaterra, Luis Blanc en Francia, Eduardo Bernstein en Alemania; c) y el
catolicismo social expresado por la Encíclica Rerum Novarum (1891).

Proudhon en particular deja profundas huellas en el pensamiento


socialista, como puede observarse en el seno de la Primera Internacional
creada en 1864, en la Comuna de París en 1871, y en el movimiento sindical
posterior. Proudhon prevé e impulsa algunas conquistas sociales del
proletariado, como la participación obrera en la gestión y beneficios de la
empresa, el cooperativismo y otras formas de ingerencia de los trabajadores en
la organización social y económica.

El marxismo penetró poco en los países anglosajones. Corriente como


los Fabianos -anti-estatistas- y el “Gild Socialism” - estatista - se preocupan
ante todo de la legislación social, cooperativismo y socialismo municipal.
Dentro de este movimiento destacan Sidney y Beatriz Webb, promotores del
sindicalismo y la democracia industrial.

El marxismo llegó a ser la ideología dominante del movimiento obrero


particularmente en Europa continental, imponiéndose en la orientación de los
partidos social-demócratas o socialistas, y en la Segunda Internacional fundada
en 1898.4

Al mismo tiempo que el marxismo clásico se impone en el pensamiento


radical europeo, empiezan a surgir en su seno enfoques “revisionistas”, que
tratan de dar respuesta a las tendencias sociopolíticas que en los países
capitalistas desarrollados no parecen corroborar las perspectivas
revolucionarias de la clase obrera. Bernstein encabeza esta corriente de
revisión del marxismo, sistematizando las constataciones empíricas sobre los
límites de la conciencia de los trabajadores (sus prejuicios, su incapacidad
gestionaria, etc.) y cuestionando la tesis de la agudización de las
contradicciones en el seno del capitalismo. Bernstein propicia un sindicalismo
orientado a la conquista progresiva de beneficios inmediatos, abandonando el
“mito” revolucionario. Su análisis parte de una concepción determinista o
“fatalista” de la sociedad y de la historia, que excluye la praxis revolucionaria.
Esta concepción le hace valorar el movimiento en sí, al margen de su
intencionalidad política.

4
Importantes teóricos y políticos como Jules Guesde en Francia, Rosa Luxemburgo, Wilhelm y
Karl Liedknecht y Karl Kautsky en Alemania, Augusto Bebel en Bélgica, Plejanov en Rusia,
Antonio Labriola en Italia, Otto Bauer en Austria, contribuyen al desarrollo del enfoque marxista
en Europa, influyendo en múltiples pensadores tales como Georges Sorel, Benedetto Croce,
Max Adler, etc. Desde entonces gran parte de la ciencia social se desenvuelve, explícita o
implícitamente, en intenso “diálogo” con este enfoque, como es caso de los trabajos de Max
Weber, Sombart, Schumpeter, Simmel y otros.

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Antología Denis Sulmont. Carpeta X: Apuntes sobre el Trabajo en la Historia________

Kautsky (1854-1938) plantea la necesidad de una revolución sólo en


caso de regímenes despóticos. Esta concepción llega a calar en gran parte de
los partidos socialistas o social-demócratas.

Estos planteamientos son rebatidos con fuerza por la izquierda del


movimiento socialista internacional, en especial por Lenin (1870-1824), Rosa
Luxemburgo (1871-1919) y Gramsci (1891-1937). Sus aportes representan un
nuevo hito en el desarrollo del enfoque marxista, considerando las nuevas
condiciones de la época.

La polémica con las tendencias reformistas en el seno de la Segunda


Internacional, se inscribe en una reflexión sobre el Partido, y sobre el
imperialismo.

Lenin en su libro ¿Qué hacer? (1902) distingue nítidamente dos tipos de


conciencia: la “trade unionista”, y la “social demócrata” (o política de clase). La
conciencia trade unionista es la que surge espontáneamente de la lucha
sindical de los trabajadores a partir de las condiciones impuestas por el capital:
lucha segmentada, centrada en conquistas económicas inmediatas e influida
por la ideología dominante; se trata por lo tanto de una “falsa conciencia”,
resignada o defensiva, que puede llegar a ser “rebelde”, pero no domina los
medios teóricos y organizativos de su proyecto de clase. Gramsci, retomando
este análisis, señalará en un texto titulado Sindicalismo y Consejos (1919): “el
sindicalismo organiza a los obreros no como productores sino como
asalariados, es decir como criatura del régimen capitalista...el sindicalismo une
a los obreros de acuerdo con la forma que les imprime el régimen capitalista”.

La conciencia política de clase, en cambio, se refiere a los intereses


generales de la clase obrera y su proyecto histórico. Este salto histórico se
realiza no como un “movimiento natural” - o espontáneo- de la clase, sino como
un movimiento transformado por una teoría y un partido revolucionario. El
desarrollo de la conciencia política de clase exige un esfuerzo sistemático,
persistente y prolongado, y por lo tanto la intervención mediadora de
intelectuales y dirigentes especializados.

Influido por las circunstancias políticas de Rusia a principios del siglo, el


¿Qué hacer? de Lenin insiste en la necesidad de organizar el partido de
manera muy centralizada y disciplinada en tomo a un núcleo profesionalizado
traído “desde afuera” de la clase obrera. Este punto es rebatido por Rosa
Luxemburgo (1904) que partiendo de la realidad del movimiento obrero
alemán, llama la atención sobre los peligros del centralismo rígido y del
sustitutismo político. El mismo Lenin rectifica las “exageraciones” del ¿Qué
hacer? posteriormente a la revolución rusa de 1905, valorando la creatividad
política de las masas en su acción directa. Al igual que Gramsci más tarde
respecto a la experiencia de los consejos obreros de Turín, Lenin ve en los
soviets la expresión de una conciencia, revolucionaria y el embrión de un
estado socialista.

Lenin desarrolla su análisis de la conciencia tomando en cuenta la


heterogeneidad de la clase obrera y sus ciclos de flujos y reflujos, en relación a

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Antología Denis Sulmont. Carpeta X: Apuntes sobre el Trabajo en la Historia________

las crisis. Lukács (1885-1971) retomará esta problemática distinguiendo entre


“conciencia psicológica” y “conciencia adjudicada”.

Rosa Luxemburgo muestra, en su obra Huelga de Masas, Partido y


Sindicato (1906), como, a partir de conflictos muy localizados, la crisis genera
un vasto movimiento de masa, despertando bruscamente la conciencia latente
de clase que poco antes seguía en estado potencial y subordinada. Cuando el
movimiento obrero está derrotado, viene de reflujo. Pero no se trata de un
simple “regreso a la normalidad”; cada oleada de acción política deja un
residuo de educación y organización política en las masas.

Las tendencias reformistas y oportunistas en el movimiento obrero no


pueden considerarse como un fenómeno transitorio y minoritario. Al contrario,
parecen imponerse desde la segunda década del siglo XX.

El enfoque de Lenin se engarza en su teoría del imperialismo. Para


Lenín, la burguesía de los países capitalistas avanzados, al contar con
mayores ganancias monopólicas e imperialistas, dispone de los medios
necesarios para dividir al movimiento obrero. Dicha burguesía fomenta por un
lado el aburguesamiento de una capa del proletariado transformándola en
“aristocracia obrera”; y por otro lado coopta a una fracción de esta aristocracia
obrera, transformándola en “burocracia obrera” capaz de controlar las
organizaciones políticas y sindicales del proletariado. Lenin confía en que con
las crisis, el reformismo será socavado y derrotado políticamente. Sin embargo
el fenómeno reformista mostrará mayor resistencia de lo esperado.

III.5. La Burocracia

Como hemos visto, el fenómeno de la burocracia sindical y política de


los trabajadores es un elemento importante en la polémica desarrollada en el
seno de la Segunda Internacional, en especial por su ala izquierda. Al
extenderse y persistir este fenómeno sigue siendo objeto de estudios y
debates.

La tendencia a la burocratización es abordada en la obra del sociólogo


alemán Robert Michels (Los Partidos Políticos, 1911) sobre el ejercicio de la
democracia moderna y el desarrollo en ella de lo que llama “tendencias
oligárquicas”. Michels, aplicando a los sindicatos las teorías weberianas de la
burocracia, muestra que la democracia directa ya no es posible en las
organizaciones de gran escala que agremian a masas de obreros industriales.
La complejidad de las tareas de dirección de las luchas hace necesario la
profesionalización de los jefes y estados mayores, los cuales, aún cuando
estén sometidos a elecciones regulares, gozan de una virtual estabilidad.
Además, al salir de una situación proletaria y no tener otras fuentes de ingreso
y status social, los dirigentes obreros tienden a aferrarse a sus puestos,
fomentando la apatía de las masas. Así se profundiza la brecha entre dirigentes
y bases, proceso que Michels llama “la regla férrea de la oligarquía”. Esta
burocratización crea las condiciones para que el dirigente se transforme no en
representante del movimiento obrero, sino en intermediario entre el trabajo y el

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Antología Denis Sulmont. Carpeta X: Apuntes sobre el Trabajo en la Historia________

capital, e incluso para que sea cooptado por este último y sus aparatos
políticos, fomentando así el conservadurismo social.

El análisis de Michels completa los aportes leninistas y tiene una


influencia importante sobre el enfoque trotskista y otros análisis del problema
de la burocracia obrera.

El enfoque trotskista se refiere al movimiento obrero de los países


capitalistas por un lado, y al proceso político soviético por otro.

En relación a los países capitalistas, Trotsky (1879-1940) considera a la


burocracia obrera como uno de los pilares decisivos del mantenimiento de la
burguesía. Los gobiernos de los países capitalistas utilizan a lo dirigentes
oportunistas o corruptos como eficaces instrumentos de subordinación del
movimiento obrero, en especial para afrontar los periodos de crisis. En base a
una concepción cataclísmica de la crisis del capitalismo previa a la Segunda
Guerra Mundial, Trotsky confía en que la radicalización de las bases obreras -
particularmente en los sindicatos- va a desbordar a los dirigentes e imponer un
control obrero.

En relación a la Unión Soviética, Trotsky habla de “deformación


burocrática del estado obrero”. Su explicación se base ante todo en la
consecuencia del aislamiento de la revolución soviética, al no extenderse en
otros países.

Análisis posteriores profundizan la explicación del fenómeno burocrático


en los países socialistas refiriéndose por un lado al problema de la
reproducción de la división capitalista del trabajo en el proceso de
industrialización implementado en estos países, y por otro lado al problema de
la identificación entre Estado, Partido y Sociedad que genera un poder estatal
totalitario.

El problema del carácter de la revolución proletaria y sus peligros


burocráticos es subrayado por sectores de oposición al interior de la Tercera
Internacional y del movimiento comunista posterior. Tal es el caso de los
“consejistas” como el holandés Anton Pannekock y el alemán Paul Mattick, y
los impulsadores de la autogestión en Yugoslavia.

El análisis de la burocratización de la élite política y de la centralización


del poder en Yugoslavia lleva a Milovan Djilas a hablar de una “nueva clase
dirigente”. Por su parte, en la línea de la revolución cultural China, analistas
como Charles Belteleim enfatizan la permanencia de la ley del valor y lucha de
clases en los países en “transición hacia el socialismo”.

En los países capitalistas occidentales, el desarrollo del Estado luego de


la crisis de los años 30 y la expansión de las corporaciones modernas llama la
atención de los analistas sobre los procesos de racionalización burocrática y
concentración de poder en manos de los “manager’s” y tecnócratas. James
Burnham y Thorstein Veblen en Estados Unidos, o Raymond Aron en Francia,
ven en estos procesos una convergencia entre el modelo de la sociedad

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Antología Denis Sulmont. Carpeta X: Apuntes sobre el Trabajo en la Historia________

industrial de los países capitalistas y socialistas. Alain Touraine señala que


dichos procesos forman parte de un tránsito de la sociedad industrial a una
sociedad “post-industrial”, “tecnocrática” y “programada”, basada en un modelo
de racionalización técnica, organizativa y política, que involucra el uso
sistemático de la Información y de la ciencia.

El problema de la burocratización está también a la orden del día en las


sociedades capitalistas periféricas. En América Latina, los procesos nacional-
populistas implican el desarrollo de la intervención del Estado y un intento de
“corporativización” de los movimientos sociales, y en especial movimientos
obreros y populares urbanos, como en el caso del Varguismo en -Brasil.
Posteriormente, esta “corporativización” es reasumida por estados burocrático-
autoritarios, para enfrentar la crisis del desarrollo nacional populista y la
radicalización de las luchas populares con la nueva expansión del capitalismo
internacional en los países latinoamericanos.

La incidencia del corporativismo y del Estado burocrático-autoritario


sobre el movimiento obrero latinoamericano, es enfocada por Fernando
Henrique Cardoso, Francisco Weffort, Francisco Delich. Elizabeth Jelin y Enzo
Faletto, entre otros, quienes analizan en términos de “movimientos sociales”,
los procesos de ruptura de las bases y la radicalización política que se
desarrollan en contraposición a las dirigencias burocratizadas de los sindicatos
y del aparato estatal.

Analistas sociales del movimiento obrero en África y Asia tienen también


interesantes aportes en este sentido, Peter Waterman por ejemplo analiza el
papel de agentes del conservadorismo social de los líderes sindicales africanos
identificados con los partidos oficialistas en el poder luego de los procesos de
independencia nacional y el comportamiento de las masas proletarizadas y
semi-proletarizadas frente a estos líderes.

El problema de la burocratización nos lleva a analizar las estrategias de


organización del proletariado desde dos puntos de vista contrapuestos: el punto
de vista del capital - y del estado- que, partiendo de la división social y de la
administración del trabajo, busca integrar al proletariado a una organización
social y a valores definidos por los intereses dominantes; por otro lado el punto
de vista del mismo proletariado y de los sectores populares dominados, que
resisten a la subordinación y la dispersión de sus fuerzas protagonizando
luchas y movimientos sociales y desarrollando formas alternativas de
organización junto con nuevas orientaciones e ideologías. En la dinámica social
estos dos puntos de vista se confrontan en una relación desigual de clases. El
análisis dialéctico de las relaciones de clases y de desarrollo de los
movimientos sociales es necesario para tener una comprensión cabal de los
fenómenos relacionados al proletariado.

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