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Contribución de Las Áreas de La Psicología Al Estudio de La Criminalidad

La evaluación psicológica forense se ha extendido a múltiples campos legales como la violencia de pareja, agresiones sexuales y homicidios. Difiere de la evaluación clínica en que sólo tiene interés en los trastornos mentales desde la perspectiva legal. La entrevista semiestructurada es la técnica fundamental, aunque se usan cuestionarios y escalas con índices de validez. El informe pericial debe ceñirse al objetivo legal y plasmar sólo la información relevante.
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Contribución de Las Áreas de La Psicología Al Estudio de La Criminalidad

La evaluación psicológica forense se ha extendido a múltiples campos legales como la violencia de pareja, agresiones sexuales y homicidios. Difiere de la evaluación clínica en que sólo tiene interés en los trastornos mentales desde la perspectiva legal. La entrevista semiestructurada es la técnica fundamental, aunque se usan cuestionarios y escalas con índices de validez. El informe pericial debe ceñirse al objetivo legal y plasmar sólo la información relevante.
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Contribución de las áreas

de la Psicología al estudio
de la Criminalidad
• Diseñada por: Mtro. Jesús Enrique Moreno Quiñonez
• Replicado por:
• Retomado de Echeburúa, Enrique, & Muñoz, José Manuel, & Loinaz, Ismael
(2011). La evaluación psicológica forense frente a la evaluación clínica:
propuestas y retos de futuro. International Journal of Clinical and Health
Psychology, 11(1),141-159.[fecha de Consulta 9 de Abril de 2021]. ISSN: 1697-
2600. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=33715423009
Introducción
• La evaluación psicológica clínica y la forense
comparten un interés común por la valoración del
estado mental del sujeto explorado.
• La primera tiene como objetivo principal de su
actuación poder llevar a cabo una posterior
intervención terapéutica;
• la segunda, analizar las repercusiones jurídicas de
los trastornos mentales. Las diferencias en relación
al contexto de aplicación (clínico o judicial) y al
objeto de la demanda (asistencial o pericial)
instrumentación
• Los instrumentos de evaluación más utilizados en el
ámbito clínico y forense son los auto informes y las
entrevistas estructuradas. En el entorno clínico ha
habido un esfuerzo en los últimos años por diseñar
instrumentos de evaluación cortos y específicos,
que cuenten con buenas propiedades
psicométricas.
Desventajas o riesgos
• Sin embargo, la evaluación pericial psicológica se
encuentra con algunas dificultades específicas. Así,
el sujeto no se presenta de forma voluntaria ante el
profesional, sino que su participación está
determinada por su papel en el proceso judicial
(denunciado/denunciante; demandado/
demandante).
La evaluación psicológica forense
• Se ha extendido a múltiples campos. Por ceñirnos
sólo al ámbito de lo penal, jueces, fiscales y
abogados suelen solicitar dictámenes periciales
sobre las posibles alteraciones mentales de los
autores de delitos graves (violencia contra la pareja,
agresiones sexuales, homicidios, etc.), sobre la
predicción del riesgo de violencia futura en
personas que han cometido un delito violento,
sobre la credibilidad del testimonio en víctimas de
abuso sexual infantil o sobre el daño psicológico en
las víctimas de delitos violentos.
La importancia
• Los dictámenes periciales, a diferencia de las
evaluaciones clínicas, se van a caracterizar por la
enorme influencia que pueden tener en el futuro
de los sujetos evaluados. En el sistema penal, por
ejemplo, la imputabilidad de un acusado, así como
la apreciación de eximentes o atenuantes,
dependerá en gran medida de la evaluación forense
(Aguilera y Zaldívar, 2003).
criterios en la evaluación
• Establecer las diferencias entre la evaluación clínica
y la evaluación forense, y proponer unos
estándares globales de actuación a nivel científico y
deontológico, sin menoscabo de las características
específicas de las periciales psicológicas en cada
ámbito jurisdiccional (Juzgados de Familia,
Incapacidades, Vigilancia Penitenciaria, etc.)
Evaluación clínica y evaluación
forense
• Diferencias fundamentales El contexto y el objeto
de la exploración psicológica delimitan las
diferencias entre la evaluación clínica y la
evaluación forense. El marco mismo de la
intervención (en un caso un consultorio clínico, un
ambulatorio o un hospital; en el otro, un calabozo,
un juzgado o una prisión) marca pautas relacionales
distintas entre el profesional y el sujeto evaluado
(relación empática en el contexto clínico; relación
escéptica en el contexto forense) (Ackerman,
2010).
• La evaluación forense presenta diferencias notables
respecto a la evaluación clínica. Al margen de que
en uno y otro caso el objetivo pueda ser la
exploración del estado mental del sujeto evaluado,
el proceso psicopatológico en la evaluación forense
sólo tiene interés desde la perspectiva de las
repercusiones forenses de los trastornos mentales,
a diferencia del contexto clínico, en donde se
convierte en el eje central de la intervención
(Archer, 2006).
Claridad
• A diferencia de la evaluación clínica, la evaluación
forense suele estar marcada por la limitación
temporal de la intervención (número reducido de
sesiones) y por la dificultad añadida de tener que
realizar valoraciones retrospectivas en relación al
estado mental del sujeto en momentos temporales
anteriores a la exploración (por ejemplo, casos de
imputabilidad o impugnación de actos o negocios
jurídicos) o prospectivas (por ejemplo, opción de
custodia, establecimiento de interacciones parento-
filiales o valoración del riesgo).
Instrumentos de evaluación
• El rigor exigido a la actividad pericial psicológica no
debe confundirse con el abuso en la administración
de test. Si se trata de evitar la victimización
secundaria en los sujetos evaluados, se debe partir
del principio de intervención mínima. El abuso de
los test en el entorno forense está vinculado a la
mitología de los mismos (los test como herramienta
de trabajo del psicólogo frente a otros
profesionales forenses, como psiquiatras,
trabajadores sociales y educadores) o incluso los
incentivos económicos.
La entrevista
• La técnica fundamental de evaluación en psicología
forense es la entrevista pericial semiestructurada,
que permite abordar de una manera sistematizada,
pero flexible, la exploración psicobiográfica, el
examen del estado mental actual y los aspectos
relevantes en relación con el objetivo del dictamen
• Las entrevistas pueden ser de más utilidad que los
test en el caso de sujetos con dificultades de
concentración o con problemas para entender el
lenguaje escrito.
• Los resultados de la entrevista pueden sugerir
criterios adecuados para profundizar en algunas
áreas exploradas por medio de test. La estrategia
combinada de entrevista y test debe ponerse en
cada caso al servicio de las necesidades específicas
de cada sujeto, de las circunstancias concretas y del
objetivo de la evaluación.
Control de la simulación/disimulación
y detección del engaño
• La simulación o disimulación refleja el deseo
deliberado por parte del sujeto de ocultar su
estado mental real, bien para dar una imagen
positiva de sí mismo (por ejemplo, en
procedimientos para determinar la idoneidad de
custodia de los hijos), o bien para transmitir un
estado de deterioro acentuado (por ejemplo, en el
ámbito de la responsabilidad penal para conseguir
la exculpación o en el campo del daño psíquico
para reclamar una indemnización)
Cuestionarios y escalas
• Por lo que se refiere a la evaluación de los síntomas
psicopatológicos en el contexto forense, los test son
muy vulnerables a la manipulación, que se expresa en
forma de simulación o sobresimulación (Calcedo,
2000). Por ello, el perito psicólogo mostrará preferencia
por aquellas pruebas psicométricas que incluyan
escalas para detectar tendencias de respuesta del
sujeto que puedan comprometer la validez de la
aplicación (por ejemplo, el MMPI-2 con las escalas F, L,
K, el índice de Gough: F-K o las escalas adicionales de
validez: Fb, F1, F2, VRIN y TRIN; o el MCMI-III, con las
escalas V, X, Y y Z).
Proyectivas
• Frente a las psicométricas, las pruebas proyectivas
dificultan la manipulación de las respuestas, pero
carecen de índices de fiabilidad y validez suficientes
para su aplicación como metodología única de
exploración forense. El uso combinado de ambos
tipos de instrumentos enriquece la evaluación
pericial (confluencia/divergencia multimétodo)
(Archer, 2006).
Detección del engaño
• La detección del engaño ha dado origen a tres ámbitos de
investigación:
a) Estudio de los cambios fisiológicos,
b) Investigación sobre los correlatos conductuales
observables de naturaleza no verbal y
c) Análisis de los contenidos verbales.
La conclusión de las distintas variables que no resultan válidos
para detectar la mentira. Lo que realmente miden todas estas
técnicas no es la verdad o la mentira en sí, sino una amplísima
gama de variables emocionales de ansiedad, activación o
estrés, generalmente suscitadas por la propia evaluación. Pero
los mentirosos entrenados pueden no reflejar emoción
cuando intentan engañar (Manzanero, 2008, 2010).
El informe pericial psicológico
• El contenido del dictamen pericial está poco
regulado legalmente, pero debe atenerse al objeto
específico de la pericia (solicitud realizada desde el
ámbito legal) y recoger la metodología empleada
(fuentes de información consultadas e
instrumentos técnicos utilizados), así como las
conclusiones y recomendaciones. Sólo se debe
plasmar por escrito la información relevante para
los propósitos de la evaluación (Urra, 2007).

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