maldecir a Dios y morir, que fue el consejo pésimo que le dio su mujer
(Job 2:9). Pero este hombre sufridor no pecó contra Dios. Creía que su
Redentor vivía, tenía una convicción (fe) y una esperanza futura de que
el Señor triunfaría sobre la tierra. Si Job se hubiera descarriado al final,
Dios no se hubiera complacido y Job habría perdido la oportunidad de
conocer al Señor de manera más personal (Job 42:5-6). No renuncies a
tu verdadera fe en el Señor Jesucristo aunque parezca que estás
perdiendo todo lo más preciado de la vida. ¡Haz de Dios tu mayor
tesoro! Encuentra en él tu fuente de fe, fuerza y esperanza para
vivir.
Yo sé que mi redentor vive,
y que al final triunfará sobre la muerte.
(Job 19:25)
Conclusión de la predicación sobre la fe:
Vivir por la fe puede exigir que renunciemos a otros modos de vida que no
están basados en la confianza en Cristo. Creer en las garantías de este mundo
que transmiten una falsa sensación de seguridad, solo te causará frustración.
La fe es la fuerza que te impulsará a seguir adelante aun cuando parezca que
todo está por desmoronarse. A pesar de las adversidades que tengas que
enfrentar, cree que Jesús es el Redentor vivo que te ayuda en las aflicciones y
sostiene tu fe.